domingo, 29 de septiembre de 2013

Guerra contra la Subversión: Atentados terroristas en Argentina

Víctimas de la Patria Socialista

El 29 de agosto de 1974, tres hijos se quedaban sin padre. Carlos Eduardo Arteaga, Capitán retirado, había sido secuestrado días antes cuando salía de la Universidad de Luján…varios terroristas habían intentado reducirlo, pero como se resistió, lo balearon y lo metieron en un auto en el que se fugaron, hiriendo en el proceso a María Eugenia Allende, que recibió un tiro en la pierna, y amenazando a los compañeros que intentaron rescatarlo. El 29 de agosto, en José C. Paz (Pcia. de Buenos Aires), se escucharon la llegada de autos, disparos, y la partida de los vehículos…cuando se hizo de día tres trabajadores encontraron el cuerpo de Carlos Eduardo, tirado en el camino y con múltiples disparos en la cabeza.



En 1979 Montoneros planificó la “contraofensiva” en el exterior para castigar al gobierno y su política económica, desde donde entrenó grupos armados destinadosa atacar a civiles del equipo económico. El 27 de septiembre de 1979 las TEI (Tropas Especiales de Infantería) de Montoneros asesinaron a los dos custodios (José Cardacci y Julio Moreno) que cuidaban a la familia de Guillermo Walter Klein, secretario de Coordinación y Programación del Ministerio de Economía, quien vivía con su esposa Pamela y sus 4 hijos: Marina, Esteban, Pedro y Matías. Las mucamas que estaban sirviendo el desayuno a los niños, antes del ataque, intentaron escapar por los fondos de la casa y se encontraron con algunos terroristas; una de ellas les advirtió que en la casa estaban los hijos del matrimonio y su bebé de 8 meses. Los terroristas le permitieron llevarse solamente al bebé, pero los niños Klein fueron librados a su suerte. Afortunadamente atinaron a subir a la planta alta para encontrarse con sus padres. Mientras, el TEI distribuyó suficientes explosivos como para demoler una casa tres veces más grande (explosivo plástico, de exógeno, de aceite plastificante y trotyl reforzado con nitrato de amonio). La hija mayor, Marina, se había refugiado en el baño de la planta baja para que las vigas la protegiesen, y cuando su padre bajaba las escaleras para buscarla, explotó la carga. La casa quedó reducida a escombros pero milagrosamente todos los Klein sobrevivieron.



Fuente: CELTYV

sábado, 28 de septiembre de 2013

PGM: La Campaña en el Africa Oriental (Parte 1)

La Campaña en el África Oriental
Primera Parte
Parte 1 - Parte 2 - Parte 3 - Parte 4

Alemania fue la ultima potencias europea en participar,en participar en la "Carrera por posesiones en el África". La colonia alemana en el África Oriental era la joya de la corona,con un territorio casi tan grande como la superficie de Alemania y Francia combinadas . Aunque, a decir verdad, esta colonia mas debía su creación a intereses comerciales por empresas privadas que a los esfuerzos de exploradores nacionalistas, o a la conquista militar.

La labor pionera en estas latitudes fue llevada a cabo por capitales privados, principalmente a La Sociedad de Colonización Alemana. Bismark solo les acordó reconocimiento oficial y su apoyo solo después que estos pioneros lograron establecer la influencia alemana en estas regiones. En 1885, durante el breve termino de Lord Salisbury en el Ministerio de Relaciones Exteriores esta colonia fue reconocida formalmente por otras potencias europeas y una comisión Anglo-Franco-Alemana fue establecida para determinar los limites.

A título de inventario, debemos señalar que el representante inglés era nada menos que el futuro Lord Kitchener. Las fronteras recién fueron establecidas en 1890. Inglaterra estableció un protectorado sobre las Islas de Zanzibar, y Alemania recibió el territorio designado "África Oriental Alemana",o Tanganyka en nuestros días, ya que el Sultán de Zanzibar había cedido gran parte de ese territorio, sobre el cual tenía poco o ningün control.



De esta manera, Alemania obtuvo un territorio que limitaba con el mar, lagos, así como territorios belgas, británicos y portugueses de unos 1.120 km de Norte a Sur y de unos 960 km de Este a Oeste. A principios del Siglo XX, los colonos alemanes se hallaban enfrascados en la larga y ardua tarea de desarrollar a su colonia en un "Protectorado", y de sojuzgar a los nativos, quienes jamas habían oído hablar de Lord Salisbury y no tenían la más remota idea de que tenían la fortuna de hallarse bajo el dominio de Alemania.

En 1898, los ingleses lucharon contra tribus descontentas en Nyasalad. Los alemanes hacían otro tanto en el Este Africa o en vísperas del estallido de la Primera Guerra Mundial. En 1914 las tropas del K.A.R. (King's African Rifles) se hallaban envueltas en una expedición punitiva contra las tribus del Noroeste de Uganda, región para la cual no existía cartografía alguna.

El África Oriental Alemana poseía una población de 8 millones de nativos y unos 5.000 europeos, inclusive varios centenares de Boers que prefirieron el dominio alemán y al dominio inglés.

El país estaba siendo abierto a la civilización por dos líneas ferroviarias. El FFCC de Usambara, que cubría el trayecto entre el puerto de Tanga en el Norte hasta Moshi, en los contrafuertes del Kilimanjaro con unos 433 km de vías férreas, mientras que el FFCC Central, con una red de unos 1.253 km de longitud) conectaba aDar-es-Salaam, la capital de la colonia con el Lago Tanganyka. Esta vía férrea era un todo un triunfo de la ingeniería, ya que atravesaba varias de las regiones mas salvajes del África.



General Paul Lettow-Vorbeck 

A los 44 años de edad, el Coronel Paul Lettow-Vorbeck había dedicado gran parte de su vida al Ejército Alemán, institución por la cual profesaba aun mas amor que a la propia Alemania. hijo de un general, y admirador del libro"Comentarios sobre las Guerras Galias" de Julio César, era ya un experto en temas coloniales. Participó en los combates ocurridos durante la rebelión de los Boxers en China (1900-1901,) donde llegó a entablar amistad con varios oficiales ingleses. Luego luchó en África, durante la rebelión de los Hotentotes (1904-1906), adquiriendo valiosas experiencias en la lucha en la selva, experiencias que solo serían igualadas por algunos oficiales sudafricanos.

En estos combates, von Lettow-Vorbeck fue herido en el ojo izquierdo, por lo cual fue invalidado en un hospital sudafricano, donde llegó a conocer a quien sería su futuro oponente, Jan Smuts.

En Enero de 1909 von Lettow-Vorbeck comandó el II Batallón de Infantería de Marina (II. Seebataillon Kaiserliche Marine-Infanterie) en Wilhelmshaven (Baja Sajonía) hasta Enero de 1913, cuando fue designado jefe de las fuerzas alemanas de defensa en el Cameron (Kamerun)

Von Lettow-Vorbeck trabó amistad con muchos ex-combatientes Boers, especialmente con Botha, y fue luego parte de su estado mayor. Al ser designado jefe del II Bat. de infantería de marina poseía una amplia gama de experiencias, ya que había tomado parte en maniobras navales, a bordo de buques de todo tamaño, luchado en la selva y en China y desempeñado tareas a nivel regimental y de Estado mayor. 




El General Paul von Lettow-Vorbeck en su ancianidad.
 
Postal con la imagen del General von Lettow-Vorbeck 


Al regresar de su recorrido por el interior, von Lettow -Vorbeck halló una confusa escena: Alemania estaba en guerra contra Inglaterra y Francia, y los trabajadores y técnicos alemanes contratados para construir el FFCC no podrían regresar a sus hogares en Alemania. Von Lettow-Vorbeck se reunió con el gobernador de África Oriental alemana, el Dr. Heinrich Schnee. Von Lettow-Borbeck planificó un ataque contra la frontera sur del Africa Oriental Británico utilizando el FFCC de Usambara. Schnee era un visionario llegado a estas regiones en 1912.

Convencido del enorme potencial de esta colonia, Schnee no demostró mayor interés en las operaciones militares. Con mucha dignidad, Schnee, quien se sentía algo inhibido por la personalidad del militar, le hizo saber que intentaría evitar que el África Oriental Alemana se involucrara en el conflicto, y por consiguiente veto los planes de von Lettow-Vorbeck

Von Lettow-Borbeck se trasladó a un campamento militar en Pugu, a unos 19 km de Dar-es-Salaam, donde procedió a organizar el reclutamiento y entrenamiento de sus fuerzas con la asistencia de su oficial subalterno favorito, el Capitán Tafel. Fue Tafel el primero en realizar el "Valor de camuflar nuestros sombreros con hojas y pasto"

Al estallar la guerra en Europa, las fuerzas regulares en África Oriental Alemana comprendían 216 europeos y 2.540 askaris (Askari es el término árabe para "Soldado").



Veamos lo que opinaba el General... "A comienzos de Agosto de 1914 mientras me hallaba en camino entre Kidodi y Kilosa, un mensajero me trajo un telegrama del gobernador, indicándome que debía regresar inmediatamente a Dar-es-Salaam. Al dia siguiente tuve noticias que Su Majestad había decretado la mobilzación general, pero que el estado de guerra no incluía a las colonias alemanas en ultramar. Un posterior telegrama del Secretario de Estado de la Oficina Imperial Colonial nos pidió que tranquilizáramos a los colonos.

En vivo contraste a esta comunicación, un mensaje radial del Almirantazgo indicaba que a Inglaterra seria uno de nuestros posibles enemigos "En mi primer la gira de inspección (Enero de 1914) fui por via marítima desde Dar-es Salaam a Tanga, y luego campo adentro hasta Kilimanjaro y la Montaña de Meru. En Usambara, me topé con un viejo amigo a quien conocía desde nuestros días en el Colegio Militar (Kriegschule)-me refiero al Capitán (E.) von Prince

Von Prince era ardiente partidario de una teoría: en caso de guerra contra Inglaterra, nosotros los "Africanos Orientales" no debíamos ser simples espectadores, y que deberíamos tomar parte en el conflicto, en caso de que existiera la más remota posibilidad de que al hacerlo, lograríamos relevar la presón en Europa.

Von Prince me informó que en los alrededores de Kilimanjaro y el Monte Meru se estaban organizando cuerpos de fusileros, que en breve habrian de incluir a todos los alemanes capaces de portar armas en estos territorios. Dada la densidad demográfica de estas regiones, esto era un hecho de suma importancia"



En el África Oriental Británico (hoy en día Kenya), los ingleses poseían 17 compañías de K.A.R. (King's African Rifles), tropas africanas comandadas por oficiales británicos. No existían reservas organizadas para expander estas fuerzas, aunque había unos 3.000 europeos de edad militar en este territorio. Muchos civiles fueron enrolados para asistir a las fuerzas ya existentes, y en algunos casos para formar nuevas unidades de africanos para proteger y patrullar la frontera.

Uno de los primeros en ir de voluntario fue Lord Delanemre, dotado de una experiencia excepcional y gran influencia sobre la aguerrida tribu de los Masai. Lord Delamere era considerado el "Mas temible cazador de leones en el Africa". Poco antes del conflicto, había recibido a Theodore Roosevelt en su estancia y brindo a ese deportivo presidente gratas horas de cacería. Delamere estableció una sección de "Exploradores Masi".

Entre los demás voluntarios se hallaba el Teniente Grey, hermano de Sir Edward Grey, ex-Secretario de Relacione Exteriores británico. El Teniente Grey fue herido en una de las primeras escaramuzas y perdió el brazo izquierdo

La guerra en el África Oriental comenzó en la mañana del 8 de Agosto de 1914. EL crucero biritánico HMS Astrea se aproximó a Dar-es-Salaam y bombardeó la ciudad, apuntando a la estación de radio-telegrafía, ya que las colonias alemanas dependían de una red de tales estaciones para comunicarse con Europa y Berlín, en contraste con los británicos, que controlaban los cables de telégrafo submarinos. El HMS Astrea desembarcó una partida de infantes de marina, que inutilizó a dos buques en el puerto, sin resistencia alguna por parte de la población, quien por su parte había hundido un buque hidrográfico y un dique flotante en la rada del puerto.

Von Lettow-Vorbeck montó en cólera al enterarse que sus propios compatriotas habían inutilizado a Dar-es-Salaam como base naval.



El HMS Astraea era un crucero liviano botado en 1893 y completado en 1895.

Características Técnicas
Manga: 97,6 m
Eslora: 15 m
Puntal: 6,40 m
Armamento
2 x 152 mm
8 x 120 mm
8 x 57 mm
1 x 3 lb
Tubos Torpederos: 3 x3x 45,7cm
Blindaje:
Cubierta 52 mm
Escotillas, cuarto de maquinas: 127 mm
Torre de Mando; 76,2 mm
Maquinaria: 9.500 hp
Vel. Maxima: 19,5 nudos




Von Lettow-Vorbeck en sus mejores tiempos, al fondo se aprecian los askaris alemanes. Noten el uniforme color marrón. Luego del Armisticio de Noviembre 1918, varios millares de estos uniformes marrones fueron declarados rezagos de guerra y vendidos en el mercado civil. De ahi surgen las camisas marrones de las S.A.


Von Lettow oyó el bombardeo naval mientras se hallaba en Pugu y marchó en busca del enemigo con las siete compañías de askaris a su disposición. pero quedo frustrado al comprobar que los ingleses no habían desembarcado en grandes números. Desde ese momento sus relaciones con el gobernador Schnee fueron aún mas tirantes. Von Lettow tenía otros problemas mayores: sus dos principales vías de comunicación los FFCC Central y Usambara no tenían punto alguno de conexión. La única manera practica de desplazar a sus tropas era por vía marítima, pero buques ingleses patrullaban las costas. No obstante, decidió marchar hacia el Norte con las fuerzas a su disposición, reforzadas por voluntarios, habiendo al fin llegado a un acuerdo con el Dr. Schnee para lanzar un ataque contra el África Oriental Británica.
Pocas personas conocían la ruta por via terrestre, y ninguna de ellas se hallaba presente.
Nadie, excepto von Lettow tenía prisa alguna para emprender esa misión. Sin embargo,las fuerzas alemanas emprendieron el camino, mientras que von Letto y sus oficiales, montados en bicicletas los acompañaban por parte del trayecto. Escaseaban los suministros, pero von Lettow pronto aprendió una lección: sus tropas podían sonsacar víveres de la selva y matar animales con que alimentarse. El calor era verdaderamente abrasador y la marcha duró dos semanas.

Una vez llegado al objetivo, von Lettow organizó a sus compañías para atacar a la colonia inglesa. Un detalle interesante: la campaña en el África Oriental fue llevada a cabo por meses y meses sin mapas confiables de esas regiones, deficiencia que perduró a través de toda la Primera Guerra Mundial. Los mapas alemanes, al menos en papel parecían ser profesionales y detallados, pero en la realidad eran de todo menos certeros. Los mapas ingleses eran peores aún. La situación se complicaba por la variedad de nombres para los mismos puntos geográficos en las diversas lenguas de los nativos. Por otra parte, las distancias en los mapas no eran de nada confiables 8 kilómetros en un mapa por lo general se convertían en 35-40 kilómetros en la práctica.
La vulnerabilidad de la posición inglesa en el África Oriental fue puesta de manifiesto desde el principio. La mayoría de las tropas del K.A.R. se hallaban en el interior, luchando con tribus lugareñas y la frontera con el África Oriental Alemana se hallaba virtualmente indefensa. Las ciudades de Nairobi y Mombasa, las ciudades principales estaban conectadas por el único ferrocarril de ese territorio estaban situadas muy cerca de la frontera. Para paliar la situación, se solicitaron, urgentemente, refuerzos de la India, El 19 de Agosto, el primer contingente de la Indian Expeditionary Force (I.E.F, o Fuerzas Expedicionarias Indias) embarcaron en Karachi. 

La I.E.F. era compuesta por diversas unidades, ninguna de las cuales era renombrada por sus aptitudes guerreras, mas bien era una fuerza organizada apuradamente consistente del 29o. Batallón de Punjabis, y dos batallones arrancados de vario estados nativos a ultimo momento, una batería de la Artillería Real, y una batería de voluntarios de artillería de Calcuta. Aparentemente, nadie consideró seriamente las dificultades que confrontarían a esta fuerza, o la peculiar naturaleza del combate en la selva. Peor aún: nadie consideró que una fuerza de voluntarios africanos podría haber dado mejores resultados. Mientras tanto, había que considerar otras posibilidades más allá de la amenaza a la frontera. Entre estos problemas, la serie de lagos de la región, que eran vitales como línea de comunicaciones. El lago Victoria estaba bien asegurados por fuerzas británicas, ya que la flotilla de nueve navíos ingleses eran solo opuestos por un solitario buque aleman.

El Lago Nyasa también estaba asegurado, pero en el Lago Tanganyika los alemanes estaban mejor preparados Allí, los alemanes habían erigido astilleros para botar y reparar buques. Con previsión extraordinaria, los alemanes habían trasportado cañones y blindajes, con gran esfuerzo. Aunque las autoridades del Congo Belga deseaban permanecer neutrales, y los alemanes ya habían atacado a varios bajeles belgas en el Lago Tanganyika. Y como si esto fuera poco, el crucero Königsberg presentaba una amenaza latente.


Fin de la Primera Parte

viernes, 27 de septiembre de 2013

Guerra Fría: El hombre que decidió no apretar el botón rojo


El hombre que salvó al mundo por no hacer absolutamente nada
Hace treinta años , Stanislav Petrov demostró la cabeza fría en una guerra fría.
MEGAN GARBERSEP



Petrov recibe un premio de 2.011 medios de comunicación alemanes de Karlheinz Koegel , director del Grupo de Investigación de Medios alemán, durante una ceremonia en 2012. (Reuters)

Era el 26 de septiembre de 1983. Stanislav Petrov, teniente coronel de las Fuerzas de Defensa Aérea Soviética, estaba de guardia en Serpukhov - 15 , un búnker secreto de las afueras de Moscú. Su tarea: vigilar a Oko, el sistema de alerta temprana de la Unión Soviética para ataques nucleares. Y luego pasar a lo largo cualquier alerta a sus superiores. Fue justo después de la medianoche, cuando las campanas de alarma empezaron a sonar. Uno de los satélites del sistema se había detectado que los Estados Unidos habían lanzado cinco misiles balísticos. Y se dirigían hacia la URSS. Los mapas electrónicos brillaron; campanas gritaban, los informes transmitidos in Un rojo de la pantalla con iluminación de fondo brilló la palabra " ' LANZAMIENTO.

Que los EE.UU. estaría lanzando misiles hacia su contraparte soviética que no, por supuesto, han estado fuera de lugar en ese momento particular de la historia humana. Tres semanas antes , los rusos habían derribado un avión de pasajeros de Corea del Sur que se había extraviado en el espacio aéreo soviético . La OTAN ha respondido con una demostración de los ejercicios militares . La guerra fría , incluso en los años 80, continuó a buen ritmo , y la amenaza de la participación nuclear todavía se cernía sobre el tramo de mar y tierra que cayó entre Washington desde Moscú .

Petrov , sin embargo, tuvo una corazonada - " una sensación extraña en el estómago ", le recordaría más tarde - que la alarma timbre a través del bunker era falsa. Fue una intuición que se basa en el sentido común : La alarma indica que sólo cinco misiles se dirigían hacia la URSS. Había hecho los EE.UU. ha lanzado un ataque nuclear, sin embargo, Petrov pensó , sería extensa - mucho más , sin duda , de cinco. Radar de tierra soviética , por su parte , no había podido recoger pruebas de corroboración de los misiles entrantes - incluso después de que habían transcurrido varios minutos. El asunto más grande, sin embargo, fue que Petrov no confiaba plenamente la exactitud de la tecnología soviética cuando se trataba de una bomba de detección . Más tarde describir el sistema de alerta como "prima".

Pero, ¿qué harías? Estás solo en un búnker, y las alarmas están gritando, y las luces están parpadeando, y tiene su formación, y tiene su intuición, y usted tiene dos opciones: seguir el protocolo o confiar en tu instinto. De cualquier manera, el mundo está contando con usted para hacer la decisión correcta.

Petrov confía en sí mismo. Se informó de la detección del satélite a sus superiores - pero , sobre todo, como una falsa alarma . Y entonces, como Wired pone , " que espera al infierno que tenía razón. "

Él lo estaba, por supuesto. Los EE.UU. no habían atacado a los soviéticos. Era una falsa alarma. Una que, de no haber sido tratada como tal, pueden haber provocado un ataque nuclear de represalia de los EE.UU. y sus aliados de la OTAN. Que luego hubiese llevado a ... bueno, se puede adivinar lo que habría llevado.

En tanto Petrov, ahora retirado y viviendo en un pueblo cerca de Moscú, pone de su decisión: "Ese era mi trabajo, pero que tuvieron la suerte de que estaba yo en el turno de la noche. ".

Treinta años más tarde, hay preguntas pendientes acerca de los eventos específicos del 26 de septiembre de 1983. ¿Realmente dependía de Petrov, un hombre solo, hacer la llamada? ¿No había otros mecanismos de seguridad que permitan un mal funcionamiento de tecnología? ¿No habrías más cabezas frías, finalmente, que se prevalecieran? Petrov, por su parte, hace hincapié en la ambigüedad de la situación, diciendo que después del incidente nunca estuvo convencido de que la alarma fuera errónea. (Las probabilidades de que de hacer las cosas bien, ahora, eran según sus cálculos más o menos 50 a 50.)

Una cosa que parece claro, sin embargo, es que para que el mundo siguió funcionando desde el 27 de septiembre de 1983 en parte debido a Stanislav Petrov decidió confiar en sí mismo por encima de máquinas defectuosas. Y eso pudo haber hecho, en un sentido muy amplio y cósmico, toda la diferencia. Los colegas de Petrov eran soldados profesionales con formación puramente militar; ellos, está capacitado para seguir las instrucciones a toda costa, probablemente al haber sido informados de un ataque con misiles de haber estado en el turno en ese momento. Petrov, por su parte, confiaba en su propia inteligencia, su instinto, su propio intestino. Él tomó la decisión valiente de no hacer nada.

Y estamos aquí para leer acerca de él a causa de ella .


The Atlantic

miércoles, 25 de septiembre de 2013

SGM: Una batalla con estadounidenses y alemanes como aliados


La batalla más extraña de la Segunda Guerra Mundial: Cuando los estadounidenses y los alemanes lucharon juntos

Días después del suicidio de Hitler, un grupo de soldados estadounidenses, prisioneros franceses, y, sí, soldados alemanes defendieron un castillo austríaco contra una división de las SS alemanas - la única vez y Aliados lucharon juntos en la Segunda Guerra Mundial. Andrew Roberts en una historia tan salvaje que tiene que ser llevada al cine .

AP

Las cosas más extraordinarias de Stephen Harding de The Last Battle, una verdaderamente increíble historia de la Segunda Guerra Mundial, es que no se ha dicho antes en inglés, y que ya no se ha convertido en un éxito de taquilla de Hollywood. Estos son los hechos básicos: el 05 de mayo de 1945 y cinco días después del suicidio de Hitler y tres tanques Sherman del Batallón del Tanques 23 de la 12ª División Blindada de los EE.UU. bajo el mando del capitán John C. 'Jack ' Lee Jr. , liberó a un castillo austriaco llamado Schloss Itter en el Tirol, una prisión especial que albergaba varias personalidades francesas, entre ellas los ex-primeros ministros Paul Reynaud y Eduard Daladier y ex comandantes generales en jefe Maxime Weygand y Paul Gamelin, entre varios otros. Sin embargo, cuando las unidades veteranas de la División de Granaderos Panzer Waffen -SS 17o llegaron para recuperar el castillo y ejecutar a los prisioneros, Lee la asediada y más numerosos los hombres se unieron a los soldados alemanes antinazis de la Wehrmacht, así como algunas de las esposas y novias muy luchadoras de los (las disputas innecesarias a decir hasta ahora) VIPs franceses, y juntos lucharon contra algunas de las mejores tropas de élite del Tercer Reich. Steven Spielberg, ¿cómo te pierdes esta historia?

La batalla por el castillo de Itter, un lugar de cuento de hadas del siglo 13 fue la única vez en la Segunda Guerra Mundial que las tropas estadounidenses y alemanes se unieron a las fuerzas en combate, y también fue la única vez en la historia de Estados Unidos que las tropas estadounidenses defendieron un castillo medieval contra un ataque sostenido por fuerzas enemigas. Para hacerlo aún más digna de una película, dos de las mujeres encarceladas en el castillo de Itter - Augusta Bruchlen , que era la dueña de la líder sindical Leon Jouhaux y Madame Weygand, la esposa general Maxime Weygand - estaban allí porque eligieron quedarse con sus hombres. Ellos, junto con la señora Christiane Paul Reynaud Mabire, eran mujeres increíblemente fuertes, capaces y determinadas hechos de representación en la pantalla grande .

'The Last Battle : Cuando los soldados estadounidenses y alemanes unieron sus fuerzas en las últimas horas de la Segunda Guerra Mundial en Europa" Por Stephen Harding . 256 páginas . Da Capo . $ 25.99 .

Hay dos héroes principales de este - como debo reiterar, totalmente real historia, dos de ellos directamente del reparto central. Jack Lee era el guerrero por excelencia: inteligente, agresivo, innovador y, por supuesto, un hombre, bebedor y mascador de cigarro que miraban a sus tropas y estaba dispuesto a pensar muy, muy fuera de la caja cuando la situación táctica lo exigía, ya que sin duda hizo una vez que la Waffen -SS comenzó el asalto al castillo. El otro fue el muy condecorado oficial de la Wehrmacht Major Josef ' Sepp ' Gangl, que murió ayudando a los americanos que protegían a los VIPs. Esta es la primera vez que la historia de Gangl se ha mencionado en inglés, aunque él es honrado con razón en Austria de hoy en día y en Alemania como un héroe de la resistencia anti- nazi.

Harding, es un respetado experto en asuntos militares que ha escrito siete libros y mucho especializados en la Segunda Guerra Mundial, y su estilo de escritura lleva inmediatez, así como con autoridad. "Sólo después de 4AM Jack Lee se despertó sobresaltado por el repentino estruendo de Garand M1s", escribe sobre el asalto inicial de la SS en el castillo, "la grieta más nítida de Kar- 98s, y la charla mecánica ráfagas de munición calibre 30 en estallidos controlados cortos. Sabiendo instintivamente que el creciente increscendo de fuego saliente venía de la casa del guarda, Lee salió de la cama, tomó su casco y su M3, y salió corriendo de la habitación. Cuando llegó a la puerta de arco del Schlosshof que va desde la terraza hacia el primer patio, una ametralladora MG-42 abrió fuego desde algún lugar a lo largo del paralelo al este del castillo, con su característico sonido de desgarro del arma claramente audible por encima del fuego saliente y sus trazadores buscando como una corriente ininterrumpida rojo a medida que se arquearon otro lado del barranco y rebotaron en las paredes inferiores del castillo. "Todo lo que los informes de Harding en este emocionante pero también históricamente exacta narración está respaldado por becas meticuloso. Este libro demuestra que la historia puede ser nuevo y uñas mordaz emocionante a la vez.

Los VIPs franceses finalmente dejaron de lado sus diferencias políticas y tomaron las armas para unirse a la lucha contra las tropas de las SS atacantes.
A pesar de sus enemistades personales y rencores políticos de larga data, cuando se trataba de una lucha de las personalidades francesas finalmente dejaron de lado sus diferencias políticas y tomaron las armas para unirse a la lucha contra las tropas de las SS atacantes. Llegamos a conocer a Reynaud, Daladier, y el resto como personas reales, no sólo las leyendas políticas que han transformado a lo largo de los decenios transcurridos. Por otra parte, Jean Borotra (ex tenista profesional) y François de La Rocque, que eran miembros del gobierno de Vichy del mariscal Philippe Pétain y largo considerado por muchos historiadores como simples marionetas alemanes pro-fascistas, se presentan en el libro como lo que realmente eran: hombres complejas que apoyaron la causa de los Aliados en sus propios modos. En el caso de La Rocque de, mediante la ejecución de un movimiento de resistencia pro-aliada eficaz, al mismo tiempo que trabajaba para Vichy. Si no eran más que marionetas pro-fascistas, después de todo, ellos no han terminaron con honor como prisioneros del Fuhrer Ehrenhäflinge-.

The Daily Beast

martes, 24 de septiembre de 2013

Guerra del Chaco: Batalla de Campo Vía

Batalla de Campo-Vía 
Por Rafael Mariotti


Tengo entendido que la maniobra de Zenteno (Alihuatá)-Gondra, conocida por los Bolivianos como batalla de Alihuatá y por los paraguayos como batalla de Campo Vía o como Zenteno-Gondra fué la batalla mas grande del conflicto del Chaco. En efecto, luego de que el coronel Estigarribia convenciera al presidente Eusebio Ayala de retornar a la ofensiva y después de los éxitos de Pampa Grande y Pozo Favorito de setiembre de 1933, el presidente -partidario sempiterno de las gestiones diplomáticas y de ahorrar el máximo de vidas evitando sangrientas acciones ofensivas- accedió al plan de Estigarribia de una gran batalla final de aniquilamiento del ejército Boliviano y la conclusión final de la guerra que ya llevaba 1 año. El plan era sencillo, reunir todos los recursos del país y atacar simultáneamente en un frente de 120 kilómetros del gigantesco semicírculo que empezaba en Charata y pasando por Alihuatá iba hasta Rancho Ocho, pasaba por Gondra y terminaba en Nanawa; para encerrar a las divisiones Bolivianas novena, cuarta y séptima y consumar su destrucción mediante un envolvimiento doble: uno que arrancaba de flanco izquierdo del EB en Pampa Grande y la otra tenaza arrancaba en Pozo Charcas. Ambas tenazas se encontrarían en Alihuatá y encerrarían a las divisiones Bolivianas IX y IV. 
La ambiciosa maniobra se inició el 23 de octubre de 1933, y como se pensaba que traería la paz se reunieron 26.500 hombres (la mayor cantidad de efectivos que jamas alcanzó Paraguay en la guerra), recurriendose hasta a la Policia de Asunción para completar las reservas. El inicio tuvo un desafortunado revés al ser rechazada la tenaza derecha con la sangrienta derrota de Pozo Charcas (30 de octubre de 1933). Durante todo el mes de noviembre se buscó la definición de la batalla con ataques casi diarios, los Bolivianos se replegaron a su última linea defensiva y sus posiciones se extendieron al máximo. Los jefes Bolivianos veteranos (Moscoso, Peñaranda y Toro), urgieron a Kundt que ordenara el repliegue ante el peligro de envolvimiento; pero éste, apegado al terreno, eludió prudentemente las sugerencias de sus subalternos, y se aferró a sus posiciones. Esta actitud condenó a las divisiones cuarta y novena, que quedaron encerradas el 8 de diciembre de 1933 cuando la primera division paraguaya (Tte. Cnel. Rafael Franco) que atacó desde Gondra pudo unirse a la séptima división (Tte. Cnel. Jose A. Ortiz) que atacó desde Pampa Grande, pudiendo al fin las dos tenazas encontrarse. El 11 de diciembre de 1933 se rindieron las 2 divisiones Bolivianas encerradas con sus comandantes, el Cnel. Emilio Gonzalez Quint y el cnel. Carlos Banzar de las novena y cuarta divisiones respectivamente junto a 7.500 hombres de oficiales y tropas y cuantioso material bélico que incluía 20 cañones (2 de 105 mm y 18 de 75 mm), 25 morteros, 100 ametralladoras pesadas, 400 livianas y unos 8.000 fusiles en su mayoría VZ24 checos, amén de numerosos camiones y diversos elementos. 

El costo de la batalla fue elevado para el Paraguay, de acuerdo a las estadísticas médicas hubo 12.024 evacuados (heridos y enfermos) de los cuales 2.289 retornaron al frente (Fernandez, pagina 351), y ciertamente que hubo muchos muertos. Fernandez cita a 1.002 muertos en total, pero Rios afirma que habrán llegado a 3.000. 

Considerando el número de Bolivianos presentes en el teatro de la ofensiva, (Zook afirma que eran probablemente 17.000 y Ríos 21.000), la maniobra paraguaya, si bien fué una muestra excepcional de audacia combativa, pago un precio desproporcionado. 
Finalmente, no se pudo destruir al EB, retirándose restos de la 4ta división y la séptima en forma ordenada, prosiguiendo la guerra por otros 18 meses. 

Narraré ahora un interesante episodio de un ataque concertado durante la larga batalla de Campo Via. Este relato fue extraido del libro "Algunas batallas memorables de la guerra del Chaco" del mayor (SR) Lorenzo Medina (1972), quien durante la batalla actuó como comandante del regimiento 16 de infantería "Mariscal Lopez" perteneciente a la octava división de infantería que presionaba en el sector de Pozo Favorito. 
En Pozo Favorito, sector asignado a la VIII división de infantería, el RI 16 Mariscal Lopez había obligado al enemigo a replegarse sobre su línea principal de resistencia, una posición fuertemente preparada, con trincheras bien delineadas y reforzadas a la perfección con nidos de armas automáticas ubicados técnicamente para un plan de fuego de alta precisión; tupido revestimiento de apaá en todo el frente de las posiciones, etc. etc. Con todo eso nuestras tropas se habían aproximado hasta a menos de 50 metros en ciertos lugares, a tal punto de escucharse con toda nitidez lo que pasaba en la línea enemiga, como voces de mando, ruido de menajes a las horas de rancho, y hasta los soldados se gastaban chistes y mofas de viva voz, de una línea a la otra, matizando a veces con alegres risotadas el lúgubre ambiente de tragedia. 
Así estábamos, bajo un estado anímico deprimente, cuando el 3 de noviembre de 1933, temprano, llega a mi Puesto de Combate (del entonces capitán Medina) en capitán Juan José Benítez, jefe del Estado Mayor de la Octava división. En la oportunidad, me comentó la desgraciada acción de Pozo Charcas y el estancamiento forzoso de las operaciones en todos los frentes (la ofensiva se había estancado); existía la impresión en los mandos de que el enemigo estaría fuertemente atrincherado desde Charata hasta Nanawa (el inmenso semicírculo), con numerosas tropas, gran potencia de fuego y un dispositivo de tiros de artillería bien organizado. En tal ocasión, mas bien para poner "buena cara al mal tiempo", le dije al Cap. Benítez, entre bromas y de veras, que frente a nuestras posiciones sería posible romper la línea enemiga y si pudiera disponer de tres o cuatro regimientos para explotar el éxito, se pondría en serio aprieto al enemigo llevando un vigoroso ataque directamente sobre Alihuatá, que no distaría de nuestros emplazamientos más de cuatro kilómetros, a juzgar por la forma nítida como se escuchaba el ruido incesante de camiones por los ámbitos del fortín. El capitán Benítez encontró muy interesante la idea y dijo que se la comunicaría al Jefe de la octava división, el Tte. Cnel. Felix Cabrera. Al mediodía me llamó Benítez para presentarme ante Cabrera a exponer mi plan, quien luego de escuchar con gran interés llamo por teléfono al Gral. Estigarribia el cual aprobó inmediatamente el plan que se llevaría a cabo al día siguiente, a primera hora, para cuyo efecto se redactaría la Orden pertinente. 

La operación se ejecutaría al "estilo Mariscal", un sistema muy peculiar que se había adoptado en nuestro regimiento para los ataques sorpresivos en los montes tupidos, que consistía en el siguiente procedimiento: Descubrir en la posición enemiga un punto de probable vulnerabilidad, especialmente por carencia de emplazamientos de armas automáticas; formar perperdicularmente sobre esos puntos la tropa de asalto, en columna india (de a uno), numerada en par e impar, quince o veinte hombres elegidos, con granadas de mano, machetes y algunos Piripipí -pistolas ametralladoras- (los jefes de grupo). En momento oportuno y bien estudiado, lanzarse sorpresivamente, sin disparar un tiro, con máxima rapidez y decisión, para abrirse sobre la posición alcanzada los números pares a la derecha y los impares a la izquierda, lanzando las granadas de mano en las zanjas, a diestra y siniestra, acompañado del griterío característico de nuestros soldados en tales trances y que causaba pavor al enemigo. Seguidamente, irrumpir las otras tropas con el mismo dispositivo, sobrepasando la posición conquistada cincuenta o cien metros en profundidad para luego converger en abanico y caer por la retaguardia sobre los tiradores encarnizados en disparar sus armas cada cual en su frente, tomándolos y cazándolos a mansalva, por que el ruido infernal del tiroteo y la confusión que causa la sorpresa, los ha dejado embotados y anonadados. Naturalmente que el procedimiento requiere experiencia y entrenamiento, para actuar con la rapidez y decisión que exige la operación. Quedamos todos de acuerdo y cada comandante volvió a su Unidad para echarse de lleno a los preparativos. 
Por la tarde, a las 17 horas,el capitán Benitez me acerco a mi Puesto de combate la Orden de Operaciones 13 para el día siguiente, a la cual sugerí las siguientes modificaciones: 

1) Modificar la hora "H" o sea la hora de asalto; en vez de las 5 horas de la mañana, hacerlo a las 10, por la siguiente razón  por el intenso tiroteo de hostigamiento de todas las noches, debido al recelo recíproco de un ataque, las tropas desveladas, al pasar la hora crítica, que generalmente es el amanecer, caen en un intenso sopor, que cuando comienza a picar el intenso calor de la época, para la hora que sugerimos (las 10) están dormidos o despojando de ñamokyrá sus gruesas ropas de paño, completamente desnudos en las zanjas. 

2) Suprimir la preparación de artillería, también dispuesta en la Orden 13, porque con las 2 baterías (8 cañones) destinadas para el efecto, no se haría otra cosa que prevenir al enemigo del ataque, y el éxito de la operación dependería de la sorpresa. 

Estas sugerencias fueron aceptadas sin cortapisas modificándose la orden de operaciones correspondientemente. 

El día 4 esperábamos impacientes la llegada de las tropas para la explotación del éxito. A la noche anterior ya se había aproximado el RI 3 Corrales pero en lamentable estado, porque había sufrido rudo golpe en Pozo Charcas, su dotación no pasaría de 300 hombres, cansados y deprimidos. A las 6 llegaba el R C 1 "Valois Rivarola". Fue toda la fuerza que se dispondría  como me dijo telefónicamente el Tte. Cnel. Cabrera quien me aseguró que no se podría retirar mas tropas de las líneas para no dejarlas desguarnecidas. Nosotros estábamos seguros del éxito, en cuanto a la rotura de la línea enemiga, porque existía en la Unidad confianza plena en el valor y pujanza de los hombres. Solamente que en cuanto a la explotación del éxito, se nos vino el alma al suelo, porque con solo 2 regimientos, el 3 Corrales terriblemente diezmado, y el Valois no se podría ni remotamente alcanzar el resultado esperado. A las 9:30 me llama el Tte.Cnel. Cabrera para pedir informes de la situación y coordinar los relojes y luego me pasa con Estigarribia quien me alentó con sus buenos augurios para el éxito de la operación. 

Habíamos pasado revista con tte. 1ª Alejandro Rodríguez el batallón a su mando, ya ubicado en la posición de asalto; los hombres del pelotón de choque al mando del joven Tte. Cubilla, alivianados de equipo, con sus filosos machetes y siete granadas de mano en poder de cada uno, estaban alegres y optimistas como si estuviesen por asistir a una fiesta en compañía de sus novias. Nadie pensaba ni se inquietaba porque iba a enfrentar cara a cara con la muerte. 

La manecilla del reloj se aproximaba inexorable a la hora 10. Tal era la calma y la expectativa  que se escuchaba hasta la voz del pensamiento, que parecía murmurar palabras de aliento proveniente del fondo de nuestra historia.

Explosiones de granadas de mano, gritos de guerra, vivas al Paraguay anunciaron que la hora había llegado y que la posición enemiga del frente de ataque estaba ocupada, aplastada. El Batallón Rodríguez ensanchaba la brecha abierta a punta de corazón y bayoneta, y el Tte. Trinidad Dayans había penetrado como una saeta para converger sobre la línea enemiga por la retaguardia. 

Entretanto el mayor Alfredo Ramos lanzaba su regimiento Valois Rivarola, las tropas avanzaban por el angosto pique en tropel, porque se rivalizaban los soldados en el afán de llegar primero al combate, tratando de adelantarse el uno al otro. Sentí decir a un soldado al pasar: "Ya cobrá que Charca-ré" (cobrémonos por lo de Charcas). 
Antes de transcurridos 10 minutos de la iniciación del ataque, empezaba el desfile de prisioneros hacia nuestra retaguardia, muchos de ellos ostentando en el cuerpo las huellas horripilantes de las armas de la fuerza de choque, el machete. 

El Valois avanzaba arrollando la resistencia que trataban de oponer las tropas enemigas desalojadas de sus posiciones, pero de pronto vino a contener nuestro movimiento un intenso bombardeo de la artillería enemiga, desencadenada sobre la posición ocupada con tiros de alta precisión, que causó en nuestras líneas mas bajas que el asalto. Pudieron formar una magnífica barrera de contención para concurrir con refuerzos suficientes, con tropas apresuradamente sacadas de otros frentes, a fin de asegurar Alihuatá, seriamente amenazado. El intenso bombardeo duró más de media hora, haciendo caer una lluvia de granadas que por cierto nos hizo pasar muy malos ratos. Cuando el Valois quiso continuar su avance se encontró con numerosas tropas que oponían tenaz resistencia. 
El bombardeo de artillería causó mas bajas en nuestras líneas que la rotura de su línea principal de resistencia. El batallón III del Tte. Felix Ismael Ferreira, que quedó como reserva en las posiciones, tuvo más perdidas que los batallones atacantes. En efecto, el Batallón I que inició el asalto tuvo UN muerto, y 7 heridos, el Batallón II DOS muertos y 11 heridos, el batallón III SEIS muertos y 27 heridos. De modo que la operación costó al RI 16 Mariscal Lopez 9 muertos 47 heridos contra una perdida de 63 muertos constatados y 160 prisioneros del lado Boliviano. 
La operación "Pozo Favorito" como se dio en llamar a este ataque tuvo un resultado muy satisfactorio abriéndose una brecha de poco más de mil metros de ancho por ochocientos metros de profundidad quedando prácticamente aniquilado el regimiento Boliviano "Campos" que recibió todo el peso del ataque. 

Con este relato me gustaría hacer una comparación con las tácticas Strumtruppen del ejercito alemán en las fases finales de la primera guerra mundial. En efecto, desde 1916, los alemanes habían constatado la futilidad de los ataques convencionales a las trincheras enemigas y desarrollaron paulatimanente, primero en el frente ruso, y luego en el frente occidental, tácticas de asalto que consistía en tropas especiales que se lanzaban al ataque luego de breves y devastadores bombardeos concentrados de artillería. La tropas de asalto se lanzaban inmediatamente al ataque; los ingenieros creaban brechas en las lineas enemigas con cortadores de alambre y explosivos. Lanzadores de granadas, lanza llamas y ametralladoristas se infiltraban en las posiciones enemigas. Seguían tres o cuatro olas de infantería. Las tropas de asalto no tenías objetivos fijos y dejaban los bolsones de resistencia para ser eliminadas por las tropas que venían detrás. Las sturmtruppen (tropas de asalto) empleaban por primera vez el primer subfusil producido para ese propósito, el Bergmann MP 18, antecesor del MP28 II de la guerra del Chaco. Esta táctica fue empleada masivamente por Luddendorff para tratar de romper el frente en marzo de 1918, y consiguió grandes éxitos, pero la potencia conjunta aliada finalmente equilibró la balanza y derroto a los alemanes.


Se puede observar un obús de campaña Vickers MkB de 105 mm modelo 1929 capturado en Campo Via en 1933. La foto blanco y negro se ve el obús de 105 mm a la izquierda e la foto. 




Mapa de la batalla de Campo Via, con las divisiones paraguayas y bolivianas presentes en la zona de operaciones. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Guerra Fría: Operación Jungle en los países bálticos

Operation Jungle 


La Operación Jungla (en idioma inglés: Operation Jungle) fue el nombre en clave de un programa de los servicios secretos británicos MI6 desarrollado entre 1948 y 1955, en los primeros años de la Guerra Fría, que tenía por objeto la introducción clandestina de agentes y espías en los países Bálticos con la misión de apoyar las acciones de la guerrilla antisoviética, conocida como los Hermanos del Bosque, establecida desde finales de la Segunda Guerra Mundial en estos países anexionados por la URSS. La mayor parte de los agentes eran originarios de estos países, estonios, Letones y lituanos, que habían emigrado hacia Suecia y el Reino Unido donde se ofrecieron o fueron captados para el entrenamiento. Algunos de los líderes del programa fueron antiguos militares que combatieron junto con las fuerzas de la Alemania Nazi como el coronel Alfons Rebane, Stasys Zymantas, o Rūdolfs Silarājs.


A fines de 1940 el SIS estableció un centro especial en Chelsea, Londres, para capacitar a los agentes que se enviará a los Estados bálticos. La operación fue el nombre en código "Selva" (jungle) y sus líderes incluían al oficial Ejército de Estonia de Alfons Rebane, que también había servido como un Waffen-SS Standartenführer durante la ocupación de Estonia por la Alemania nazi, así como a Žymantas Stasys y Silarājs Rodolfos [1]. 
Los agentes fueron transportados al amparo de la "British Baltic Fishery Protection Service" (BBFPS), una organización encubierta lanzada desde la Alemania ocupada por los británicos, usando un antiguo barco E ex Segunda Guerra Mundial. El comandante de la Marina Real Anthony Courtney había sido golpeado antes por la capacidad potencial de los cascos antiguos barcos de correo, y John Harvey-Jones, de la División de Inteligencia Naval se hizo cargo del proyecto y descubrió que la Royal Navy todavía tenía dos barcos E, los P5230 y P5208. Fueron enviados a Portsmouth, donde uno de ellos fue modificado para reducir su peso y aumentar su potencia. Para preservar la negación, un ex capitán alemán de barco E, Helmut Klose, y un equipo de alemanes fueron reclutados para el personal del barco E. [2] 

 
 
E-boats en acción 
 
Modelo a escala de un E-boat 

Los agentes se insertaron en Saaremaa, Estonia, en Užava y Ventspils, Letonia, Palanga, Lituania y en Ustka, Polonia, normalmente a través de todos los Bornholm, Dinamarca, donde se le dio la última señal de radio desde Londres para que los barcos entraran en aguas territoriales reclamadas por la URSS. Los barcos procedieron a su destino final, por lo general varias millas mar adentro, al amparo de la oscuridad, y se reunieron con partidas costeras en lanchas. Los agentes británicos que retornaban eran recibidos en algunas de estas citas. 
La operación se vio afectada gravemente por la contra-inteligencia soviética, principalmente a través de información proporcionada por agentes dobles británicos. En la extensa operación contra el "Lursen-S" (llamado así por Lürssen, el fabricante de la botes E), la NKVD / KGB capturó a cerca de cada uno de los 42 agentes insertados en el Báltico. Muchos de ellos se convirtieron en agentes dobles que se infiltraron y debilitado significativamente la resistencia del Báltico. 
Uno de los agentes enviados a Estonia y capturado por la KGB, Männik Mart, escribió una autobiografía "A Tangled Web. A British Spy in Estonia", que se publicó después de su muerte y ha sido traducido al inglés. El libro da cuenta de sus experiencias a lo largo y después de la operación sin éxito. [3] 

Notas 

1. Laar, Mart; Tiina Ets, Tonu Parming (1992). War in the Woods: Estonia's Struggle for Survival, 1944-1956. Howells House. p. 211. ISBN 0929590082. 
2. Peebles, Curtis (2005). Twilight Warriors. Naval Institute Press. pp. 38–39. ISBN 1591146607. 
3. Männik, Mart (2008). A Tangled Web. A British Spy in Estonia. Tallinn: Grenader Publishing. ISBN 9789949448180. 


Referencias 
-Hess, Sigurd. The British Baltic Fishery Protection Service (BBFPS) and the Clandestine Operations of Hans Helmut Klose 1949-1956. Journal of Intelligence History vol. 1, no. 2 (Winter 2001) abstract full text 
-account of covert E-boat operations British Military Powerboat Trust, (2004) []


Wikipedia español 
Wikipedia inglés 

domingo, 22 de septiembre de 2013

Guerra de Angola: Los MiG-23s cubanos en Angola (1)

Los MiG-23 en Angola 
Por Rubén

I Parte. Misiones de apoyo aéreo 

Llegada a Angola 




MiG-23ML cubanos siendo "empacados" para su destino operacional en África 


A partir de 1984 la FAR en Angola recibe cazas MiG-23ML y MiG-23UB, hasta llegar a la cifra de 50 aparatos. Allí el grueso de sus misiones fueron de ataque a tierra. Estos excelentes cazas rusos, llamados “chorizos” por los pilotos cubanos, tenían el doble del radio de acción y carga de combate que los MiG-21 (llamados “salchichas”), y se convierten en un importantísimo factor en la victoria cubano-angolana, siendo el azote de la UNITA en 1984-1987, y del SADF sudafricano al intervenir éste en 1987-1988. 

Los MiG-23 cubanos en la campaña de 1987 
Cuando en noviembre de 1987 Angola pide ayuda militar a Cuba tras la derrota de la ofensiva de la FAPLA "Saludando a Octubre", el mando cubano decide intervenir en la batalla de Cuito Cuanavale. Los primeros destacamentos acorazados y de artillería cubanos son enviados a Cuito desde Menongue, y avanzan los 200 km bajo la cobertura de los MiG-21 y MiG-23. Otra medida decisiva es mandar desde Cuba los mejores pilotos de MiG-23 en vuelos directos de Ilyushin Il-62M. Los MiG-23ML del Teniente Coronel Armando González "El Guajiro", son concentrados en Menongue y actuarán desde esta base aérea, junto a los MiG-21bis. Otro escuadrón entero de MiG-23ML es enviado de Cuba en el buque "Las Coloradas". La primera tarea de los MiG-23ML, es cubrir el repliegue de la FAPLA hacia Cuito Cuanavale. 

 
MiG-23 con los colores de la FAPA. La imagen refleja un MiG-23MF, que en realidad no estuvo en Angola, sino sólo los ML y UB. (Dibujo de Chris Banyai-Riepl) 

Con la aparición de los MiG-23ML en el sur de Angola la FAR conquista la superioridad aérea sobre la SAAF, la cual el 27 de setiembre pierde su primer Mirage F1 derribado por MiG-23ML, desde lo cual la SAAF evitaba contacto directo con los MiG-23. De noviembre de 1987 a enero de 1988 los MiG-21 y MiG-23 de la FAR hacen más de 1,000 misiones de combate en apoyo de la FAPLA y frenando el avance del SADF y la UNITA hacia Cuito Cuanavale, obligándolos a moverse sólo de noche, y a enmascararse muy bien de día. Ya el 5 de enero de 1988 el soldado sudafricano V.W. Beling escribía en su diario (ocupado luego de la derrota sudafricana en el combate de Tchipa el 27 de junio de 1988): 

"Hoy ha sido un día aburrido, al levantarnos tuvimos una marcha de iglesia, despues sólo tuvimos el resto del día. Todo el día estamos huyendo de los MiGs. Corremos hacia nuestros huecos y nos sentamos ahí hasta que se van. Entonces volvemos a la red de enmascaramiento...." (1) 

El 15 de diciembre de 1987 el SADF comienza la "Operación Hooper", con el objetivo de destruir junto a la UNITA a la agrupación de la FAPLA en Cuito Cuanavale. Sus obuses enmascarados G5 y G6 con 42 km de alcance, inician el hostigamiento de la base aérea de Cuito, lo cual obliga a sus defensores a limitar el empleo de la base aérea por los MiGs, aunque los helicópteros Mi-8 y Mi-24 siguen operando desde allí. Pero con sus intensos bombardeos, los MiGs permiten ganar un vital tiempo para preparar la defensa, y con ello los MiG-23 comienzan a convertirse en factor decisivo de la batalla. 

Papel de los MiG-23 en la defensa de Cuito Cuanavale 
Esta fue la batalla más grande en la historia del Africa negra, y tuvo consecuencias que decidieron la guerra a favor del lado cubano-angolano. El SADF y la UNITA realizan varios intentos de romper las defensas de Cuito Cuanavale. El 13 de enero por la mañana se produce el primer gran ataque, pero se encuentran con una defensa inesperada, y sólo logran avanzar 3 km en algunos puntos. 

 
MiG-23ML FAPA C-436 con cuatro bombas FAB-250 de 250 kg y un tanque PTB-600 de 600 litros 

Ese día era tormentoso, con torrenciales aguaceros, y los sudafricanos pensaron que los MiGs no despegarían. Por eso se agruparon abiertamente para efectuar un segundo ataque por la tarde, sin enmascararse y en estrechas formaciones de blindados. Este error lo pagan caro. El tiempo mejora ligeramente, y de inmediato despegan de Menongue los MiG-21bis y MiG-23ML cubanos lidereados por el Coronel Humberto Trujillo, con 1 tonelada de bombas cada uno. Ellos sorprenden a la agrupación del SADF, y le causan cuantiosas bajas, destruyendo numerosos equipos. Para aprovechar la ocasión despegan de nuevo los MiGs otras dos veces, esta vez con 2 toneladas de bombas cada uno, y escoltados por 4 MiG-23ML con misiles R-24 y R-60 por si aparecen los Mirage F1 de la SAAF. Los MiGs hacen esa tarde 22 misiones, machacando con 32 toneladas de bombas al SADF, que pierde numerosos equipos pesados. Tras este bombardeo, el SADF desiste del ataque, y se retira de la zona de combates para reponer fuerzas, tras perder 7 tanques Olifants, varios blindados Elands y otros vehículos por el fuego de la artillería, los T-55 y los MiG-21bis y MiG-23ML de la FAR. 

 

Tres días después, el 16 de enero el Coronel Trujillo y el Teniente Coronel Armando Gonzáles realizan una misión de exploración con MiG-23, y descubren un Olifant solitario, a varios km al este de Cuito Cuanavale. Siguiendo sus huellas, encuentran una agrupación del SADF enmascarada, con tanques, blindados, obuses y camiones. Los MiGs siguen de largo, para hacer creer al enemigo que no fueron descubiertos, y a 25 km de distancia suben a 7,000 m para llamar y esperar al grupo de choque de 4 MiG-23ML con bombas. Al llegar el grupo, los seis MiG-23ML se lanzan en una picada de 60° al enemigo, lanzando varias toneladas de bombas, y ascendiendo de la picada con 7 Gs de sobrecarga. Los sudafricanos sufrieron tal sorpresa, que no se defendieron con sus misiles ni cañones. Los fragmentos de la técnica enemiga ascendieron a 300 m de altura. 

 
Vehículos del SADF destruídos por ataques de MiG-23 por Cuito el 13 de enero de 1988 (Humberto Trujillo, "Trueno justiciero") 
 
MiG-23ML se reabastace de combustible. Bajo las alas racimos de cohetes UB-32 
 
La moral de los cubanos siempre fue alta. Técnicos colocan un misil R-24R al MiG-23ML (César Gómez, "Viaje al centro de los héroes") 

 
La zona civil de Cuito Cuanavale era bombardeada por los G5 sudafricanos, y su población tuvo que ser evacuada (César Gómez, "Viaje al centro de los héroes") 

El enemigo necesita todo un mes para reponer fuerzas tras su primer fracaso, y el 14 de febrero de 1988 las fuerzas del SADF y la UNITA inician un segundo ataque a las defensas de Cuito Cuanavale. A las 9.30 h de la mañana los MiG-23 de Juan Pérez y Eladio Avila detectan el enemigo avanzando en formación de combate. De inmediato despegan otros 5 MiG-23ML, descargando sus bombas en medio de las líneas enemigas. El ataque enemigo es rechazado, pero a las 13.30 h se repite. Fuerzas de hasta tres batallones del SADF y seis de la UNITA avanzan apoyados por más de 100 blindados de varios tipos, entre ellos 40 tanques Olifants. Con tal superioridad de fuerzas, logran romper la defensa de la 59° Brigada angolana, pero son detenidos por un audaz contraataque de 8 tanques T-55 cubanos, y los sudafricanos pierden 10 Olifants, retirándose. La FAR contribuye al rechazo del ataque enemigo, cumpliendo los MiGs 35 misiones de apoyo aéreo con bombas, y 14 de cobertura aérea. Días después, el 20 de febrero, se repite el ataque con los tanques Olifant, blindados Eland, Ratel y Casspir, que fue rechazado de nuevo con el apoyo de los MiG-23. Ese mismo sábado 20 de febrero por la mañana, la SAAF tiene otra pérdida dolorosa, cuando los cubanos derriban otro Mirage F1AZ SAAF-245 (del mayor Edward R. Every), con llos cañones de 23 mm de la Shilka ZSU-23-4 de Juan y José, y el misil Strela-3 (SA-14) del cohetero Ernesto. 

 
El personal de tierra trabajó arduamente. Ningún MiG-23 estuvo de baja durante la campaña final de 1988 
 
Sistema antiaéreo cubano Strela-10 (SA-13) en Cuito. Los sudafricanos le abjudican la pérdida de su Mirage F1AZ del 20 de febrero de 1988 (La guerra de Angola) 
 
Restos del Mirage F1AZ del major Edward Every derribado el 20 de febrero por ZSU-23-4 y Strela-3 cubanos (César Gómez, "Viaje al centro de los héroes") 

El 25 de febrero por la madrugada el SADF y la UNITA inician otra fuerte ofensiva, iluminándose con bengalas. Sin embargo, caen en los nuevos campos de minas, y bajo el fuego de los cañones de 130mm cubanos y los T-55. En la oscuridad su infantería y blindados se detienen confundidos, y avanzan lentamente con grandes pérdidas. Los MiG-21 y MiG-23 hacen 52 misiones desde Menongue, arrojando 26 toneladas de bombas al enemigo, cuyo ataque de turno es rechazado. 

Este día 25 de febrero se producen los últimos encuentros aéreos de los MiG-23 en la guerra. Durante febrero comienza la caza de los obuses G5 y G6, que hostigaban todo el tiempo a las tropas por Cuito. Anteriormente los MiG-23ML salían a atacar estos obuses, guiándose por las indicaciones de los angolanos o rusos. Pero esta información era inexacta, o retrasada, y no los encontraban. Los sudafricanos se enmascaraban muy bien, y dejaban de disparar cuando detectaban en despegue de los MiG-23, además de que también todo el tiempo cambiaban de posición. Entonces el mando de la aviación cubana organiza su propia fuente de información, explorando la zona con parejas MiG-23ML, que debían llamar al grupos de apoyo de MiG-23. A mediados de febrero el Coronel Trujillo detecta un cañón G5 por el río Chambinga, y en vuelo rasante le lanza bombas con paracaídas, luego llegan los demás MiG-23, que destruyen la pieza. El 21 de febrero el Coronel Trujillo junto al Coronel Luis Alonso Reina organiza la exploración aérea contra los G5. Desde entonces los sudafricanos son más cuidadosos, se tienen que retirar al alcance máximo de sus piezas (disminuyendo la puntería), y cada vez que detectan el despegue de los MiGs de Menongue, dejan de disparar y se enconden. Los obuses son en buena medida neutralizados por los MiG-23ML. Un soldado sudafricano reconoce: 

“Los MiGs eran el gran problema en Angola. Nosotros no podiamos usar nada contra ellos, y la FAPLA (con apoyo de Cuba y Rusia) tenian efectivamente la superioridad aerea. Un sargento de G5 (Artilleria) me dijo: “Cuando los MiGs estan en el aire, la guerra se detiene”. Los G5 y lanzacohetes multiples tenian que ser cuidadosos en hacer fuego en dias claros, porque sus posiciones se detectaban, y venian los MiGs a cazarlos” (2) 

 
Pareja de cazas MiG-23ML FAPA C-454 y C-436 
 
MiG-23ML cubano en Angola, con dos misiles R-60M y dos R-24T. 1988 
 
MiG-23ML en Angola, 1988 (Humberto Trujillo, "Trueno justiciero") 
 
Este MiG-23ML acaba de soltar su paracaídas al aterrizar 

El último ataque enemigo a Cuito Cuanavale. La Victoria 
El 1 de marzo de 1988 se produce el quinto ataque a las defensas angolano-cubanas por Cuito Cuanavale. Ese día el SADF pierde 20 muertos y 59 heridos, según sus radiocomunicaciones monitoreadas desde el lado cubano. El SADF y la UNITA demoran en reponerse 1,5 mes, y el 23 de marzo inician el último intento de avance por Cuito Cuanavale, que termina con otro gran fracaso, conocido como "El desastre de Tumpo". Para entonces la defensa de Cuito ya había sido reforzada con tropas regulares cubanas. Tras horas de combate, el enemigo comienza a retirarse a las 16.00 horas, con grandes bajas, y la pérdida de cuantiosa técnica en manos cubano-angolanas, entre ellos 3 tanques Olifants. La aviación apoya intensamente la defensa de Cuito. Para elevar la efectividad de sus golpes, la artillería cubana lanza proyectiles fumígenos en medio de las líneas enemigas, marcánle el objetivo exacto a los rasantes MiG-21 y MiG-23. Ese día el combate fue tan intenso, que los sudafricanos dispararon 700 proyectiles de 155 mm de G5, 36 cohetes de Walkirie, y 66 granadas de mortero. 
El fracaso definitivo del SADF ante Cuito Cuanavale, en su mayor batalla de su historia, tiene varias consecuencias. Una de ellas es que la SAAF desiste seguir participando activamente en la guerra, hasta que no reciba nuevo equipamiento, pues sus Mirage F1AZ con misiles Kukri son netamente inferiores al MiG-23ML con misiles R-24/R-60. Ese mismo día 23 de marzo los Mirage F1AZ de la SAAF se ven obligados a hacer su último 683 vuelo de combate en la campaña, abandonando a sus tropas terrestres y dejando definitivamente el aire en manos de los MiG-23ML, que seguirán machacando impunemente al SADF y la UNITA. Sólo de enero a marzo de 1988 los MiGs cubanos cumplen 1,283 misiones de vuelo por Cuito Cuanavale, realizando 722 misiones de bombardeo y 561 misiones de cobertura aérea, arrojan 358 t de bombas y 4,000 cohetes S-5, además de otras municiones, causando inmensas pérdidas en hombres y equipos. Aunque oficialmente el SADF reconoció sólo 31 muertos durante Cuito Cuanavale, fuentes extraoficiales sudafricanas admiten que tuvieron 715 muertos. 

 
Tanque Olifant del SADF destruído en Cuito Cuanavale (Foto de "La guerra de Angola") 
 
Este Olifant fue capturado tras caer en un campo de minas (La guerra de Angola) 
 
Soldados cubanos posan junto a uno de los Olifants de trofeo (César Gómez, "Viaje al centro de los héroes") 
 
El General Cintra Frías satisfecho maneja uno de los Olifants capturados (La guerra de Angola) 

Fuente original