viernes, 8 de mayo de 2026

Rusia: La catedral hecha con armas nazis capturadas

Catedral Principal a base de armas capturadas



  

En 2019, los rusos fundieron decenas de miles de armas alemanas capturadas para ayudar en la construcción de la Catedral Principal de las Fuerzas Armadas Rusas, más correctamente el piso de manera simbólica para reafirmar que derrotaron a la Alemania nazi.



El Ministerio de Defensa ruso afirmó que esas armas "ya ocupaban espacio en las bases de almacenamiento".



La iglesia aunque se le usa como símbolo y recordatorio  de la victoria de la gran guerra patria, se a usado más como símbolo político del gobierno actual y de su actual guerra contra Ucrania.



jueves, 7 de mayo de 2026

Caída de Berlín: Los suicidios en masa que siguieron

  

Los suicidios masivos de ciudadanos comunes en los últimos días de la Alemania nazi


El libro del historiador Florian Huber examina cómo los civiles se quitaron la vida en mayor número que los militares y funcionarios del gobierno durante el colapso del Tercer Reich.

Jacinto Antón || El País 




La mayoría de la gente ha oído hablar de cómo muchos altos cargos nazis, como Hitler, Himmler, Goebbels y Göring, se suicidaron al final del Tercer Reich, y de cómo algunos comandantes militares derrotados, como Model, Rommel y Kluge, hicieron lo mismo. Los cinéfilos y aficionados a la historia también sabrán que Tresckow y Beck, dos líderes del fallido complot para asesinar a Hitler —la Operación Valquiria—, también se suicidaron. La película «El hundimiento» (Der Untergang), un drama bélico histórico alemán de 2004, retrata los últimos días de Adolf Hitler y su estado mayor refugiados en el búnker subterráneo conocido como el «Führerbunker». Escena tras escena muestra a Hitler y a numerosos funcionarios del gobierno y militares suicidándose con pistolas y veneno tras enterarse de la derrota de Alemania. Sin embargo, la mayoría de los suicidios en el sangriento ocaso de la Alemania nacionalsocialista fueron de gente común: un ama de casa que ahogó a sus hijos pequeños y luego se ahorcó, o una familia entera que ingirió veneno en una última y fatal reunión.

En «Prométeme que te suicidarás: La caída de los alemanes comunes, 1945», el historiador alemán Florian Huber narra la historia de las decenas de miles de civiles que se quitaron la vida en una locura colectiva impulsada por la desesperanza y el miedo a la venganza del Ejército Soviético. Huber, productor de varios documentales galardonados internacionalmente, comienza su libro en la pequeña ciudad de Demmin (noreste de Alemania), donde tuvo lugar una impactante ola de 700 suicidios —el 10% de la población— mientras el Ejército Rojo soviético se acercaba a la ciudad. Personas de todas las edades, profesiones y clases sociales se suicidaron, a menudo llevándose a sus bebés y niños a la tumba. «Era como si la voluntad de morir se hubiera apoderado de todos», escribe Huber.

La joven esposa de un teniente de la Wehrmacht estranguló a su hijo de tres años con una cuerda y luego se ahorcó. Un administrador de seguros médicos de 71 años, su esposa y su hija se ahorcaron tras asesinar a sus nietos pequeños. En la casa de la familia Günther, murieron doce personas: algunas se envenenaron, otras se cortaron las venas y otras fueron asesinadas con un rifle de caza. Huber describe el horror de presenciar múltiples violaciones en grupo perpetradas por soldados soviéticos (casi dos millones de mujeres alemanas fueron agredidas sexualmente al final de la guerra). Posteriormente, muchas de las víctimas de violación se arrastraron hasta el río Tollense y se ahogaron. Algunas llevaron a sus hijos de la mano al río tras llenar sus bolsillos, bolsos y mochilas con piedras, emulando sin saberlo el suicidio de Virginia Woolf en 1941.

Estas son solo algunas de las espeluznantes escenas relatadas por Huber, quien quedó profundamente conmovido por una historia terrible. El sepulturero del cementerio de Demmin llevaba una lista de todos los fallecidos que llegaban en aquellos tiempos terribles. Había cientos y cientos de nombres —hombres, mujeres y niños— con sus edades y la causa de su muerte. Era una lista manuscrita espantosa. El número 135 era una niña de apenas un año que murió el 1 de mayo de 1945, «estrangulada por su abuelo», según consta en la lista. Me impactó tanto que ni siquiera pude incluirlo en el libro, y todavía me atormenta. 


Ernst Kurt Lisso, funcionario municipal de Leipzig, junto a su esposa Renate y su hija Regina, tras el suicidio colectivo por cianuro en abril de 1945. Administración Nacional de Archivos y Registros de Estados Unidos (NARA).

La violación masiva de mujeres alemanas por parte de soldados conquistadores, especialmente soviéticos, seguida de suicidios colectivos, se convirtió en un tema tabú en la Alemania de posguerra, como se describe vívidamente en La caída de Berlín 1945, de Antony Beevor. «Fueron temas completamente tabú durante décadas en nuestro país. Las historias fueron prohibidas en la Alemania Oriental comunista porque habrían empañado la imagen del glorioso Ejército Rojo. Posteriormente, nadie quería hablar de los suicidios colectivos porque quienes se quitaron la vida no encajaban con los prejuicios de los alemanes que vivían bajo el Tercer Reich: no eran ni villanos ni víctimas», afirmó Huber. «Como resultado, cayeron en el olvido hasta que publiqué mi libro». ¿De cuántas personas estamos hablando? “Mi investigación indica claramente que la cifra debe ser de decenas de miles, procedentes de toda Alemania. Sin embargo, en los caóticos últimos días de la guerra, las estadísticas oficiales, la documentación y los informes médicos prácticamente desaparecieron. Por lo tanto, es imposible dar una cifra exacta.”

Sorprendentemente, se suicidaron más civiles y personas comunes que miembros del ejército. “Uno de mis hallazgos más impactantes es que el fenómeno no se limitaba en absoluto a los nazis más radicales, que realmente tenían mucho que temer. De hecho, afectaba por igual a hombres, mujeres y niños, jóvenes y adultos, ancianos, obreros y empresarios, enfermeras y médicos: un caleidoscopio de la sociedad alemana. Podía afectar a cualquiera. Estos suicidios masivos no eran exclusivos de los nazis, sino el resultado de un sentimiento generalizado de fatalidad en toda la sociedad alemana."

La psicología de masas del nazismo

El libro de Huber explica la psicología de masas del nazismo que condujo inexorablemente al suicidio tras la derrota. «No olvidemos que, durante el Tercer Reich, el pueblo alemán vivió en un estado permanente de emergencia y agitación durante doce años. Durante los primeros años previos a la guerra, todo era esperanza y gloria, devoción y amor por el Führer. Al comienzo de la guerra, reinaba un sentimiento abrumador de orgullo, poder, superioridad y odio. Luego, en los últimos años de la guerra, esos sentimientos fueron reemplazados por dolor, miedo, desesperación e incluso autodesprecio. Todo esto culminó en la devastadora experiencia de la aniquilación que se cernía sobre la sagrada patria».

Hubo muchos más suicidios en las zonas de Alemania ocupadas por los soviéticos que en las ocupadas por los aliados, afirma Huber, a pesar de que uno de los suicidios múltiples más conocidos tuvo lugar en el ayuntamiento de Leipzig, una de las ciudades tomadas por las fuerzas estadounidenses. «Durante años, la propaganda nazi infundió miedo a los "monstruos mongoles" en el corazón del pueblo alemán. Cuando el Ejército Rojo finalmente cruzó a Alemania desde el este, los soldados soviéticos cometieron numerosas atrocidades contra la población civil. No cabe duda de que hubo más suicidios en la Alemania ocupada por los soviéticos que en cualquier otro lugar. Sin disponer de cifras exactas, calculo que la proporción debe ser de al menos 20 a 1, aunque algunas de las fotografías más impactantes y singulares de suicidios alemanes se tomaron en Leipzig. Como escribo en mi libro, dos fotógrafas de guerra que viajaban con las tropas aliadas —Lee Miller y Margaret Bourke-White— tomaron esas imágenes inolvidables de alemanes, incluyendo familias enteras, que se habían suicidado minutos antes. Es extraordinario que las mejores fotografías de este fenómeno fueran tomadas por dos mujeres».

La actual epidemia de suicidios nos lleva a preguntarnos cuán fácil puede ser quitarse la vida. Pero, ¿cómo es posible que tantas personas tomen una decisión tan terrible y la lleven a cabo? «Suicidarse nunca es fácil, y quien lo hace debe encontrarse en un estado mental extremo», afirmó Huber. «En 1945, muchos factores convergieron en Alemania para crear este estado mental: el miedo a la violencia y a la venganza rusa, un sentimiento de culpa y complicidad, desesperanza y la pérdida de hogares y seres queridos. Todo esto generó una atmósfera contagiosa, y cuando tantas personas se suicidan, la gente tiende a seguirlas». Como observó un testigo de aquellos días sombríos: «La muerte ha perdido su majestuosidad y se ha convertido en algo cotidiano».


Walter Doenicke, mayor de la milicia nacional Volkssturm, yace en el suelo del ayuntamiento de Leipzig tras suicidarse. Administración Nacional de Archivos y Registros de Estados Unidos (NARA).

«La gente utilizaba cualquier medio disponible para quitarse la vida: ahorcamiento, disparos, apuñalamientos, cortes en las venas, envenenamiento y ahogamiento». Muchos incluso mataron primero a sus hijos —dijo Huber, quien se centró deliberadamente en los alemanes comunes en lugar de en figuras militares o políticas—. Pero, por supuesto, muchos oficiales de alto rango también se suicidaron. Según un recuento, 53 generales del ejército, 14 generales de la fuerza aérea y 11 almirantes se quitaron la vida, y estos eran solo los altos mandos.

El libro "El hundimiento" describe vívidamente el horrible suicidio colectivo de la familia Goebbels, cuando Magda Goebbels, la Medea del hitlerismo, envenena a sus propios hijos. "Algunos nazis se suicidaron al enterarse de la muerte de Hitler, porque querían seguir apoyando a su Führer", dijo Huber, "pero la muerte de Adolf Hitler tuvo poco que ver con los suicidios masivos, ya que a muchos alemanes ya no les importaba el líder, y porque las transmisiones de radio informaron que murió heroicamente en batalla, no por su propia mano. Así que la muerte de Hitler fue una gran mentira final".

Según Huber, existen otros sucesos históricos similares a los suicidios masivos alemanes. En el año 73 d. C., mil personas en la fortaleza judía de Masada se quitaron la vida durante el asedio romano. Durante la batalla de Okinawa en 1945, muchos civiles japoneses, incluyendo familias enteras, se suicidaron al derrumbarse las defensas japonesas. ¿Podría ocurrir algo así hoy? «No veo ningún conflicto actual que pudiera provocar una reacción de esa magnitud», afirmó Huber. «Las circunstancias de la derrota de Alemania en 1945 fueron excepcionales y es improbable que se repitan».

miércoles, 6 de mayo de 2026

Guerra civil yugoeslava: Las armas argentinas a Croacia

Armas argentinas en Croacia





Fusiles de asalto FN FAL de fabricación argentina utilizados por la policía croata en la década de 1990.

Argentina violó el embargo y bloqueo de la ONU y armamos al pueblo Croata para luchar por su libertad. Fusiles FAL, ametralladoras MAG, subfusiles FMK3, pistolas Browning, cañones y soldados argentinos que fueron como voluntarios todo para ayudar a los croatas a pelear.  

Debajo, obús CITER L33 de 155 mm.









Otra plataforma de armas hechas en Argentina usada en Croacia - el subfusil FMK-3 9x19mm

sábado, 2 de mayo de 2026

Evolución de la arquitectura naval: Cascos clásicos y cascos modernos

Cascos clásicos y cascos modernos

Revista Guardacosta

Fuente: Revista GUARDACOSTA- N° 13  Año 1967  Autor: Juan A. Baader

En sus orígenes, el casco del yacht a vela fue de construcción pesada, y no empleaba lastre. Pasó luego por todas las variantes con mayor o menor proporción de lastre, la que en casos extremos llegó a ser hasta el 72 por ciento de su peso. En su evolución futura posiblemente se llegará a cascos muy livianos, nuevamente sin lastre.

Velocidad y seguridad están empeñadas en eterna controversia. La velocidad del yacht a vela está limitada por el tamaño y el peso de su casco por una parte, y por las singulares condiciones del viento por la otra. Navegando en popa, cuanto mayor sea la velocidad en potencia del yacht, menor será la posibilidad de su propulsión por el viento, por cuanto éste sólo subsiste como diferencia entre la velocidad del viento real, y la velocidad del barco. También en ceñida, un yacht de elevada velocidad tropieza con la característica de su singular tipo de propulsión. De manera que cuanto más veloz el yacht puede navegar, tanto menos ceñido a la dirección real del viento podrá avanzar, pues su velocidad reduce el ángulo de incidencia del viento aparente.

¿ Es realmente importante la velocidad absoluta? Evidentemente no lo es, si se considera la regata entre embarcaciones iguales. Pero si no existiera el afán de perfeccionamientos, la navegación a vela hubiera quedado estancada en su situación de siglos anteriores. La velocidad no constituye una finalidad en sí, pero proporciona una fructífera iluminación del camino hacia el progreso.



La velocidad no es más que un argumento secundario para navegar a vela. Buque, lancha a motor, automóvil y avión son notablemente superiores en velocidad. El navegante solitario que circunnavegó la tierra en el tiempo menor, empleó poco más de un año para realizar su extraordinaria hazaña. Seguramente hubiera deseado terminarla en tiempo menor aún, pero nunca a costa de una seguridad inferior. Si en regatas normalmente se emplean dos horas para cumplir el recorrido, no puede considerarse importante su realización en 1 hora 50 minutos. Si esto fuese importante, un efecto similar podría lograrse también acortando el recorrido. El afán de obtener una mayor velocidad se justificaba en los veleros mercantes por razones del negocio del transporte de mercaderías. La enorme difusión alcanzada por la afición a la lenta y a veces sacrificada navegación deportiva a vela, constituye una encantadora demostración del bienestar logrado por el mundo progresista actual.

Cada casco posee su velocidad, su comodidad y su seguridad. El tamaño influye en los tres factores, pero el costo limita deseos y posibilidades. Estudiando el comportamiento de cada tipo de casco, sus aptitudes y sus limitaciones, se podrá advertir la tendencia hacia el casco del futuro. Este sin duda será más liviano, y en consecuencia mayor en tamaño para igual superficie vélica, resultando a la vez más veloz, más cómodo y más seguro.

En principio se distinguen dos tipos de cascos; el yacht de quilla cuya parte esencial de estabilidad y seguridad provienen del empleo de lastre, y el yacht liviano a orza, exento de lastre, cuya estabilidad y seguridad dependen de su manga y del efecto estabilizante de su tripulación. La medida de una estabilidad es de definición complicada y poco accesible. Por ello, en los yachts de quilla se acostumbra establecer en su reemplazo una proporción entre el peso de lastre y el desplazamiento del yacht completamente equipado, pero sin tripulantes. Como ejemplo se citan dos casos típicos y progresivos, realizados por el destacado arquitecto naval John Alden y que abarca una época que puede llamarse de los grandes schooners:

Año 1921: MALABAR I 24 % lastre interior 9 % lastre exterior .. total 33 %

Año 1930: MALABAR X 14 % lastre interior 30 % lastre exterior .. total 44 %

Alrededor del año 1930 se impuso el temperamento de colocar la totalidad del lastre en forma exterior también en estos yachts de crucero, siguiendo el ejemplo de los yachts de regata que lo habían adoptado ya mucho tiempo antes. En la actualidad suele emplearse una proporción entre peso total del lastre y desplazamiento conforme a la siguiente escala:

Yacht de crucero con amplia manga..... 28 % a 35 %

Yacht para regata oceánica .............. 30 % a 45 %

Yacht de clase para regata triángulo..... 50 % a 55 %

Clase de fórmula internacional .......... 60 % a 65 %

A medida que se logra reducir el peso intrínseco de la parte estructural del yacht, podrá aumentarse el peso de su lastre. Esto es aplicable más bien al yacht de regata. Para yachts de crucero gana terreno la convicción de que el casco de bien proporcionada manga y de peso moderado es más marino que el casco esencialmente pesado. Es posible concebir un yacht cuyo lastre importe más del 75 % de su peso, pero esta condición no parece constituir una meta deseable. Es probable que la tendencia continúe a la inversa, con proporciones de lastre inferiores al 35 % de su peso total. La tendencia hacia la reducción del peso puede considerarse saludable y promisoria, siempre a condición de que se respeten y cumplan adecuadas exigencias de seguridad.

La proporción citada entre lastre y desplazamiento sufre a menudo los efectos de una aplicación superficial. Un yacht de la clase DRAGÓN, por ejemplo, puede presentar el siguiente cuadro:

Peso del casco solo ..... 650 kg

Peso del lastre ........ 1000 kg'

Peso del casco con lastre 1650 kg, lastre = 60 %

Peso con arboladura y accesorios .. 1710 kg, lastre = 58 %

Peso en regata con 3 tripulantes . .. 1940 kg, lastre = 52 %

Se comprueba que el factor del lastre oscila entre el 60 % y el 52 % según el método de considerarlo. Una variación mayor suele ocurrir en los cruceros de mar, debido a que el peso adicional para largas travesías es de considerable influencia, aumentando el desplazamiento en una proporción generalmente mucho mayor de lo previsto. Si en uno de estos casos el lastre del diseño fuera del 35 %, podrá resultar que finalmente quedara un valor del 30 %, del 28 % o aún menor.

Un segundo grupo, el más numeroso, comprende a las embarcaciones exentas de lastre y cuya resistencia lateral depende casi totalmente del empleo de una orza. Estas embarcaciones han encontrado una difusión jamás imaginada. Una sola clase de este tipo, llamada SNIPE, comprende más de 12.000 unidades, todas construidas sobre un mismo diseño. Forma así la clase monotipo más numerosa del mundo. Existen diversas clases más cuyo número de unidades se cuenta por varios miles. Es cierto que son volcables, pero la pericia de su tripulación alcanza casi siempre a evitar el vuelco.

Estas embarcaciones son generalmente de diseño sencillo y económico, no pocas de ellas accesibles a la construcción por aficionados. Son veloces, sumamente dóciles y sorprendentemente marinas dentro de un área limitada de actuación. Ejercen además poderosa atracción sobre la juventud, pues incluyen algo de atletismo, como también el riesgo de un vuelco que generalmente resulta sin consecuencias desagradables. En inglés se las llama "dinghy", en alemán "jolle". A falta de una expresión genérica en castellano, se las distinguirá en este trabajo con el nombre de "yola", extensión del término aceptado de "yola olímpica". Su definición es: embarcación a orza, exenta de lastre.





La orza no pertenece a la yola exclusivamente. Todo yacht de quilla podría poseer además una orza, y ésta le será tanto más provechosa en ceñida cuanto más limitado sea su calado. Los cascos de calado reducido, dotados de una quilla de lastre de peso moderado y equipados con una orza relativamente grande, suelen llamarse semiquilla.

Fuera de lo normal existen los llamados cascos dobles, para los cuales se popularizó el nombre de "catamarán". Una variante del casco doble, difundida en España y llamada patín a vela, se distingue por el singular hecho de gobernarse sin empleo de un timón, respondiendo a la sola posición de las velas y a la ubicación de sus tripulantes.

Otra variante del casco normal está representada por el casco de dos quillas. Estas se colocan paralelamente y fuera del centro del casco, una a cada banda cerca del pantoque. En caso de quedarse varado un yacht de quilla doble, éste permanecerá adrizado y firmemente apoyado sin depender de un apuntalamiento. Sus condiciones de navegación resultan ligeramente inferiores a las del yacht normal.

En las páginas siguientes se reproducen esquemáticamente las variantes de tres tipos fundamentales de cascos, es decir, cascos de mar, cascos de quilla para regata y paseo, y finalmente yolas y cascos con orza.

Todos estos cascos pueden poseer secciones con pantoque anguloso llamadas "en V", o secciones curvas llamadas redondas o "en U". Se considera que la construcción de un casco de tamaño menor con secciones "en V" es más accesible al aficionado que la construcción de un casco de secciones redondas. Por este motivo, las clases de mayor difusión mundial poseen sin excepción cascos en V. Sobre sus pequeñas ventajas o desventajas aún no existe un criterio de aceptación general. Toda forma angulosa debe poseer necesariamente una superficie mojada mayor, perjudicial para la velocidad. En cambio, un pantoque agudo ha de contribuir, aunque en pequeña proporción, a reducir la deriva, además navegando escorado su pantoque afilado puede resultar decisivamente ventajoso.

Para la navegación en el mar, la preferencia general favorece el casco de secciones redondas. No obstante, algunos yachts con secciones en V han demostrado condiciones marinas muy satisfactorias, al punto que el único yacht que circunnavegó el mundo dos veces con tripulante solitario, era de construcción en Y.

Todas las formas, todos los tipos de cascos poseen determinadas cualidades inherentes. Aunque resulten dispares en sus principios, todos parecen ir evolucionando hacia el casco más liviano. Esta tendencia puede ser interferida y retrasada por algún sistema de compensación, pero no por mucho tiempo. La técnica avanza inexorablemente desplazando lo bueno de hoy por lo superior de mañana.

Cascos para la navegación en el mar


Los seis diferentes perfiles y sus secciones maestras, contando desde arriba hacia abajo, representan los siguientes barcos:




DOBLE PROA: velero salvavidas de las costas noruegas, diseño de Colín Archer. Su popa termina en punta similar a la proa. Posee sobresalientes cualidades marinas. Su pequeño quillote deja advertir una construcción pesada y el empleo de lastre interno.

POPA CORTADA: el empleo de un espejo de popa proporciona mayor espacio en cubierta sin disminuir las cualidades marinas. Muchos yachts de este tipo, caracterizado por su timón exterior y su perfil de quilla alargado, han realizado notables travesías oceánicas.

CASCO UTILITARIO: la proa vertical y la quilla larga y recta dejan advertir el origen del JOLIE BRISE como barco para prácticos de puerto. La ausencia de quillote indica el empleo de lastre interno. La popa afinada le da un aspecto de yacht.

PROA DE VIOLIN: quilla larga, lastre externo, proa de violín o clipper, y popa cola de pato caracterizan este perfil. Reúne excelentes cualidades, y su moderado calado y abundante manga evocan un aspecto romántico de la navegación de mar, que podría quedar completado con un aparejo que incluyera velas cuadradas.

CRUCERO MODERNO: se observan las formas típicas del yacht para regata oceánica. Posee un perfil lateral acortado, abundante lastre externo, amplio francobordo y adecuada manga. Es ceñidor por excelencia, logra notable avance hacia barvolento en rápidas borde-jeadas, pero posee menor estabilidad de ruta que los cascos anteriores.

CRUCERO DE MAR VELOZ: este perfil aún más recortado que el anterior representa el tipo más veloz de "ocean racer". La popa más lanzada ofrece una buena base para las jarcias del palo mesana en caso de emplearse el aparejo de yawl o queche.

Cuanto más alargado sea el plano lateral, mayor será la estabilidad de ruta como también la capacidad de mantenerse a la capa en condiciones de mal tiempo. Su mayor resistencia de fricción hace que este tipo de yacht sea menos veloz.


Cascos de quilla para regata y paseo


Los perfiles de esta serie se distinguen por su plano lateral más concentrado, conforme al carácter del yacht para regata y paseo.

CLASE "DRAGÓN": esta clase, de gran difusión internacional, representa un diseño normal carente de condiciones y formas extremas. Posee excelentes cualidades para regata, sin que se lo pueda considerar muy moderno. Su diseño data del año 1925.

CLASES INTERNACIONALES: los yachts construidos por las fórmulas de la International Yacht Racing Union se distinguen por su desplazamiento relativamente elevado, su perfil profundo y recortado, sus lanzamientos mayores, y su gran proporción de lastre de plomo en relación al desplazamiento.

CRUCERO "SKERRY": el nombre de skerry corresponde a un conjunto de islas situadas en las costas de Suecia, donde se originó este excelente tipo de yacht de quilla para regata. Sus pronunciados lanzamientos, unidos a su reducida manga y un perfil lateral muy concentrado constituyen el ejemplo más hermoso de un yacht de gran velocidad y moderna concepción.

CLASE "STAR": de los diversos cascos tratados el presente es el primero que posee quilla de bulbo, destacándose además su casco en V y el timón separado, adosado a un alerón. Diseñado en 1911, ha aumentado constantemente en difusión mundial. Concentra en sus competencias a los más destacados timoneles de regata del mundo, pero no es un yacht esencialmente veloz.

PEQUEÑO CRUCERO LIVIANO: posee quilla de aleta y timón separado, logrando con ello una gran sensibilidad al gobierno. Este tipo es de construcción económica, y suele llevar un velamen de superficie reducida. Su calado moderado se aprecia especialmente en navegación de crucero.

PERFIL EXTRA CORTO: un plano lateral extremadamente concentrado que acaso pueda constituir el perfil del futuro. Su timón se halla muy separado y es del tipo compensado, sin uso de alerón, lo que proporciona mínima resistencia de fricción y gran docilidad al gobierno. El casco tiene secciones en V con el fin de facilitar su construcción en madera terciada.

Cuanto más corto sea el plano lateral, más celoso será el yacht a la acción del timón. Se reduce la posibilidad de mantenerse a la capa, pero en cambio aumenta la velocidad, debido a lo reducido de la superficie mojada.

 

El empleo de la orza

La yola posee excelentes condiciones de ceñida, pero su estabilidad inherente es escasa. En cascos de quilla, en cambio, una orza adicional tendrá un efecto ventajoso para ceñir, tanto más notable cuanto más reducido fuera el calado de la quilla.

CLASE INTERNACIONAL 5-0-5: representa el tipo más moderno de yola altamente veloz. Debido a su construcción sumamente liviana, posee un peso muy reducido, lo cual la predispone a planear fácilmente. La orza angosta y profunda es eficiente y produce sólo una moderada resistencia de fricción.

YOLA CON CABINA: estos cascos voluminosos y de amplia manga carecen de lastre estabilizante. En consecuencia son volcables, como toda yola. Sin em-, bargo, gozan de prestigio creciente en países europeos debido a su velocidad, comodidad y económica construcción, encontrando también aceptación en Brasil.

BALLENERA: el principio de la ballenera a vela implica una popa afinada, un calado reducido y una proporción moderada de lastre, la que en este caso sólo llega al 15 %. Una orza relativamente grande le proporciona adecuadas aptitudes de ceñida. El velamen suele ser de moderada superficie y reducida altura.

SEMIQUILLA: en aguas de escasa profundidad encuentra su aceptación este tipo de casco, caracterizado por su moderado calado y su estabilidad que lo hacen involcable. Su orza adicional le proporciona buenas cualidades de ceñida.

CRUCERO DE MAR CON ORZA: en los últimos años estos cascos de amplia manga y gran orza adicional ganaron muchos adeptos. El interés fue despertado en parte por la exitosa actuación de uno de ellos, el FINISTERRE. Los resultados de su actuación en regatas oceánicas dependen en parte del sistema de clasificación reinante, el que en la actualidad favorece a este tipo de yacht.

YACHT DE REGATA CON ORZA: los grandes yachts de la clase "J", de casi 40 m de eslora total, también empleaban orzas, como por ejemplo el RAINBOW de 1934, o aún dos orzas, como el ENTERPRISE de 1930.

Todas las orzas se dibujaron en su posición completamente arriada, correspondiente a la ceñida. La posición de la orza puede compensar un desequibrio vélico del casco, haciéndolo más eficiente.

viernes, 1 de mayo de 2026

Guerra del Chaco: El fusil mataparaguayos

Lo que usted tiene que saber de los fusiles “Mataparaguayos”




Foto: fusiles máuser “mataparaguayo” (español) y fusil máuser belga, notar la diferencia en su longitud (lámina del colega Ing. Rafael Mariotti)

 

Ayer hemos visto un posteo que tenía por objetivo demostrar que las deficiencias de los fusiles llamados “mataparaguayos” era un hándicap en contra de nuestro país en este guerra y que no era el armamento adecuado para nuestros soldados, las frases: “El fusil es el pan del soldado” ó “¿Ahora entienden porque el soldado paraguayo, lo primero que buscaba era un fusil del enemigo caído?.” quieren dar a entender que con las deficiencias señaladas esos fusiles fueron así introducidos a la guerra de la mano de todos los soldados paraguayos que no estaban confiados en su armamento. El broche de oro del posteo es una acusación contra los gobernantes del momento por su irresponsabilidad en no verificar la calidad del armamento.
Es menester entonces que usted, amigo forista, se informe de todas las circunstancias de este armamento ya que si lo hace sólo en función al posteo citado usted querrá –por supuesto- quemar la foto de Eusebio Ayala, Eligio, José P. y toda la pléyade metilena del momento.
Empezamos.

La compra

Al Dr. Eusebio Ayala, ministro del Paraguay en Washington, le piden de urgencia –el 18 de agosto de 1925- que se encargue de la compra de fusiles en Europa para proveer de armamento a los planes del Gral. Schenoni y para tal menester viaja al viejo mundo. En España firma un contrato de fabricación de fusiles y carabinas maúser ya pre aprobado por el gobierno nacional con la madre patria ya que de los tres países que fabricaban el modelo máuser deseado, España, Bélgica y Suiza, el primero fue el único que se prestó a la fabricación inmediata del armamento, los otros dos se habían negado habida cuenta el cúmulo impresionante de pedidos por varios años que tenía. Alemania, país del creador del modelo, estaba afectado por una interdicción del Tratado de Versalles y no fabricaba armas. Francia, Inglaterra y Austria fabricaban otro modelo de fusil.
En los mismos días que España había entregado un pedido a Brasil de 50.000 fusiles máuser, el Paraguay concretaba la compra de unos 10.000 fusiles y carabinas en Marzo de 1926, un año antes de lo de Rojas Silva en Sorpresa.

Los primeros inconvenientes

De entrada no más se tuvo el primer inconveniente. La Fábrica española de Toledo no fabricaba fusiles del 7,65 mm del pedido paraguayo, los hacía de 7 mm y la adaptación de la maquinaria española al calibre pedido le costó al país unos 100 mil pesos oro adicionales.
El segundo inconveniente resultaba del acero usado en la fabricación del tubo cañón ya que los españoles solo utilizaban el acero de Trubia, con cromo y niquel pero sin tugsteno y ello suponía una diferencia en la calidad si se compara con fusiles que usaban una aleación más cara (cromo-niquel, vanadio y tungsteno). El asunto era simple, el único país que nos podía fabricar fusiles y entregarlos en un plazo razonable no tenía minas de tungsteno, había que traerlo de Rusia o China antes que los bolivianos se metieran ya en territorio ocupado por el Paraguay. Y así, los mismos mausers que dotaban a los soldados españoles y brasileños fueron fabricados para los paraguayos que así tendrían fusiles –sin tungsteno- pero no garrotes. En total 8.463 fusiles y 1.900 carabinas (mas cortas) y todo por 300 mil dólares de la época. Se debe decir que los gobernantes paraguayos eran conscientes de la ausencia del tungsteno en el tubo cañón de estos fusiles y no es que hayan sido sorprendidos en su buena o mala fé, sencillamente aceptaron ese fusil con esa condición habida cuenta la delicada situación en el Chaco.
El contrato establecía que el 100% de los fusiles debían ser entregados a los 10 meses, el 5 de febrero de 1927.
Por razones internas de España (remoción de personal militar de la fábrica y breve cierre de la misma) los fusiles empezaron a llegar unos meses después del caso de Rojas Silva (Feb. 1927) en partidas fraccionadas hasta completar el pedido.

Las pruebas

Las primeras pruebas mostraron deficiencias en varios de los fusiles testeados que dieron rienda suelta a la crítica de la oposición al gobierno liberal quienes denunciaron que los fusiles “explotaban” dañando al soldado de allí lo de “mataparaguayo”.
Hecha la reclamación a España, dicho país pidió –no sin extrañeza- que se le envíen los fusiles dañados sobre todo los que tenían el tubo estallado en su extremo y de su revisión los españoles solicitaron se les enviase los proyectiles que estaban siendo usados en Paraguay y cumplido el pedido dictaminaron que se trataba de la munición la que no contaba con sustancias estabilizantes lo que producía más de 4.500 atmósferas de presión en la recámara. Los españoles advirtieron que si bien en el contrato establecía que sus fusiles aguantarían hasta 4.500 atmósferas ello sería con pólvora impulsiva y no con explosiva como la usada en las pruebas paraguayas. Esto fue corroborado por el propio José Bozzano que viajó a España a tomar conocimiento del descubrimiento de los españoles y les dio la razón al final de todo.
Las soluciones a estos problemas.
Este problema de los tubos cañones explotados en sus extremos se solucionó de inmediato con una nueva partida de munición comprada en Europa la que ya no provocó más explosiones de ese tipo.
Otros defectos se notaron en las armas respecto del calibrado, acabado y de algunos mecanismos del cerrojo los que fueron solucionados con la decisión de comprar en Argentina hasta 2.500 tubos cañones de otro origen (quizás belga o suizos) del mismo calibre 7,65 mm (usados por el Ejército argentino) y que directamente fueron instalados en el fusil desechándose los tubos cañones españoles que presentaban esas fallas. Vemos así que esta fue una solución distinta a la anterior porque el problema era distinto.

Mas fusiles

Quedaban por ver los 7.863 restantes que mostraban los mismos síntomas pero podían ser y fueron maquinados y/o tratados en el arsenal de Sajonia.
Son los días en que una nueva partida de 7.000 flamantes fusiles máuser, esta vez ya fabricados en Bélgica con tugsteno, llegan al Paraguay en 1930, y ya habían pasado 4 años desde la fecha de la firma del contrato con los españoles y en todo ese tiempo el arsenal de Sajonia fue solucionando uno por uno los problemas menores de aquel saldo de fusiles españoles que seguían manteniendo el tubo cañón original de Toledo y así, pasamos a contar con unos 17.363 fusiles aptos que eran los 7.000 nuevos de Bélgica, los 8.463 fusiles españoles (menos los explotados) y las 1.900 carabinas españolas y así y dado que los primeros contingentes que llegaron al Chaco para Boquerón más los allí estacionados no pasaron los 12.500 soldados, una parte de ellos fue dotado con los fusiles “mataparaguayos” y la otra con todos los 7.000 belgas, ¿Por qué razón nos quedaríamos con los 7.000 mausers belgas con tugsteno en Asunción? Y esto nos dice que si no contamos la película como debe ser sacamos conclusiones apresuradas y además erradas como la del posteo que estamos contestando.
Las batallas ganadas con los fusiles “mataparaguayos”.
Cuando las acusaciones tienen el trasero al aire como es el caso del posteo que contestamos todo se ve a simple vista aunque quisiéramos taparnos la vista con las manos por el pudor. Con los fusiles mataparaguayos –ahora con sus deficiencias mecánicas solucionadas y en condiciones normales de uso- que ingresan a la guerra en Boquerón más el saldo que quedó en Asunción y que fueron entregados a los siguientes regimientos que se creaban, los paraguayos –después de Boquerón- enfrentamos la persecución a los bolivianos hasta Km.7, soportamos la contraofensiva boliviana de todo 1933 triunfando en Fernández tres veces, Toledo, Arce, Nanawa dos veces, Gondra y luego pasamos a la ofensiva con sendos triunfos en Pampa Grande y Pozo Favorito hasta llegar al “triunfo de triunfos” al más grande cachetazo que le dimos al Ejército Boliviano, CAMPO VIA, donde capturamos a 7.500 bolivianos combatiendo con los 10.363 fusiles mataparaguayos (menos los explotados) más los 7.000 fusiles belgas y otros más que veremos. Y es allí recién, en Campo Vía, que con la captura de unos 8.000 fusiles checos bolivianos, los máuser VZ 24 tan buenos como los belgas, que pasamos a cambiarlos masivamente en lugar de los “mataparaguayos” y no porque éstos hayan seguido presentando problemas sino que sencillamente eran menos maniobrables en el monte por ser más largos, al menos los fusiles españoles ya que las carabinas, también españolas, no eran cambiadas por sus usuarios, eran cortas y maniobrables y así los largos fusiles mataparaguayos volvían a la retaguardia para de nuevo ser entregados a las nuevas unidades que se presentaban para combatir y así fue un bendito “círculo vicioso” hasta que todos los soldados paraguayos en el frente tenían o mausers belgas, o mausers alemanes o mausers checos VZ24 en su totalidad, recalando los largos mausers españoles en manos de los ayudantes de choferes, enfermeros o custodios de algún fortín en la retaguardia o sobre el río.

Los fastidiosos números

Veamos los números de fusiles paraguayos máuser “normales” en la pre guerra e inicio de ella
Existencia de fusiles máuser 7,65 mm a 1923: unos 3.000.
Compra de 1930: 7.000 mauser belgas.
Compra de 1932: 5.000 mauser alemanes. Fueron recibidos en diciembre de 1932 (procedencia alemana) y dotados a los regimientos “Mcal. López”, “Yatyty Corá”, “Pitiantuta”, “Cap. Bado” y otros.
Son 15.000 fusiles máuser sin inconvenientes en su acero que comparados con los 10.363 mauser españoles sin tugsteno supone que de casi cada 3 fusiles paraguayos en el frente uno era “mataparaguayo” y de esto nadie quiere hablar porque se jode el invento.
Y aquí metemos la última deficiencia comprobada que –ex profeso- no cité más arriba y la dejé para ahora y es el sobrecalentamiento que –por falta de tungsteno- habrían sufrído esos fusiles “mataparaguayos” por uso excesivo. Pues bien, aquí debemos decir que no parece que ello haya incidido en los resultados cosechados más arriba pero con independencia de ello, y para quien no le dé importancia a los resultados porque tiene el asunto metido en el caracú, sin embargo no podrán hacer la vista gorda al hecho que a partir del tercer mes de la contienda ya había mucho más fusiles “fríos” (con tugsteno) que “recalentados” (sin tugsteno) y al promediar ella, los “recalentados” fueron a parar todos a la retaguardia. Vale decir, para quien no conoce el asunto al dedillo, que la segunda mitad de la guerra y en toda la ofensiva paraguaya a partir de enero de 1934 que nos llevó al patio trasero boliviano se hizo todo con fusiles que no eran “mataparaguayos”. Resumimos: en la primera mitad de la guerra con "mataparaguayos" nos fue bien, y en la segunda mitad sin "mataparaguayos" tambien nos fué bien.
Pero como buenos paraguayos que somos lloramos y lloraremos por los 10 mil fusiles “mataparaguayos” que no daban confianza a nuestros soldados y porque no tenían “su pan” como dice el posteo que contestamos. Es de nuestra naturaleza el lamentarnos por nuestras desgracias.
En demostración que esos fusiles funcionaban, en la pos guerra, los mismos férreos críticos de esos fusiles los vendieron a los republicanos españoles, quemes siguieron usándolos en la guerra civil de España.

Conclusión

Una cosa es denunciar las deficiencias de estos fusiles “mataparaguayos” en la pre guerra -las que existieron y no se niegan- y otra cosa es pretender “meter el perro” de que con esas deficiencias nuestros soldados entraron en la guerra cuando que ya es vox-populi que aquellos fusiles “mataparaguayos” estaban operativos en Boquerón y con ellos arrancamos esta guerra junto con muchos otros fusiles y mejores, cosechando victorias.
Para alguna gente es de suyo hacer lo que deba hacer en defensa de glorias pasadas, allá ellos. Cada quien elige la manera que quiere que se le vea, ora interesante, ora lastimera, de allí que dudé en elegir una foto para acompañar este artículo y la duda estaba en poner la foto de un máuser “mataparaguayo” -como sería de rigor- o la foto de una caja de pañuelos “Kleenex” para consuelo de quien quiera seguir llorando por este asunto con el único ánimo de tirar porquería a un gobierno de incorregibles oligarcas encopetudos que les tocó en suerte gobernar el país en una guerra victoriosa.
Y bueno, ganaron las ganas de hacer las cosas en serio para que el forista lector se forme su propia opinión y, en consecuencia, queme o no las fotos de aquellos ricachones de levita y sombreros de copa.
Buenos Días.

Fuente: LA DEFENSA DEL CHACO – Verdades y Mentiras de una victoria – Angel F. Ríos – 1989 – Asunción - El Gráfico SRL.