martes, 22 de septiembre de 2026

Malvinas: La ayuda de Cabo Verde a Argentina

La audacia de una nación pequeña ante un conflicto gigante


Durante la Guerra de Malvinas, el Reino Unido enfrentó un desafío logístico enorme: Debía sostener una fuerza militar a miles de kilómetros de su territorio. La campaña británica dependió de rutas aéreas y marítimas extensas, con un rol central de la isla Ascensión, territorio británico en el Atlántico medio, utilizada como base de apoyo para aviones Hércules, buques y operaciones de reabastecimiento.




También eligieron como alternativa la pista ubicada en la Isla de Sal a lo cual Cabo Verde le negó al Reino Unido el uso del aeropuerto posición que fue interpretada como un gesto de respaldo político hacia la Argentina y como una señal de autonomía frente a las presiones de las potencias occidentales.

Por qué el aeropuerto de Sal era estratégico para Reino Unido

El Aeropuerto Internacional Amílcar Cabral, ubicado en la isla de Sal, no era un punto cualquiera en el mapa. Desde mediados del siglo XX, la terminal aérea caboverdiana fue utilizada como escala de larga distancia por distintas compañías internacionales debido a su posición privilegiada en el Atlántico. Incluso, su pista principal cuenta con unos 3.000 metros, una extensión clave para operaciones de largo radio.

En ese contexto, Sal aparecía como una alternativa geográfica de enorme valor. Su cercanía relativa a las rutas del Atlántico y su infraestructura aeroportuaria podían facilitar escalas, reabastecimiento o apoyo logístico. Por eso, la negativa de Cabo Verde a habilitar ese uso tuvo una lectura política que excedió lo estrictamente operativo.

Un pequeño país africano frente a una potencia mundial

Cabo Verde era entonces un Estado joven. Había alcanzado su independencia de Portugal el 5 de julio de 1975, apenas siete años antes del conflicto de Malvinas. Su identidad política estaba atravesada por el proceso de descolonización africana y por la figura de Amílcar Cabral, líder independentista que dio nombre al aeropuerto de Sal y se convirtió en símbolo de la lucha anticolonial en África occidental.

Por eso, la posición de Cabo Verde fue leída como parte de una sensibilidad política más amplia: La de los países recientemente independizados que miraban con desconfianza las estructuras coloniales heredadas del siglo XIX.

Malvinas, África y la diplomacia del Atlántico Sur

El episodio de Sal permite mirar la Guerra de Malvinas desde una perspectiva menos habitual: no solo como un conflicto militar entre Argentina y Reino Unido, sino también como una disputa que atravesó al Atlántico Sur, África occidental y el tablero diplomático.

La negativa caboverdiana al uso del aeropuerto de Sal, en ese marco, tuvo valor diplomático si bien en si modificó por sí sola el resultado de la guerra, pero sí mostró que la posición internacional frente al conflicto no era monolítica.

El antecedente de 1982 que conecta con el presente,

Con el paso de los años, el aeropuerto de Sal volvió a quedar vinculado a las rutas británicas hacia las Malvinas. Décadas después de la guerra, el puente aéreo entre el Reino Unido y las islas utilizó Cabo Verde como escala de reabastecimiento cuando la pista de Ascensión presentó problemas operativos. En 2017, el Ministerio de Defensa británico confirmó que los vuelos del South Atlantic Airbridge pasarían por Sal, Cabo Verde, debido al estado de la pista en Ascensión.

Ese dato actualiza la importancia estratégica de Sal y refuerza el interés histórico del antecedente de 1982. Lo que en plena guerra fue un gesto político de distancia frente al Reino Unido, décadas más tarde se transformó en una ruta funcional para el puente aéreo británico hacia Mount Pleasant, la base construida en Malvinas después del conflicto. A más de cuatro décadas de la guerra, el episodio vuelve a iluminar una pregunta clave: Cómo los países pequeños, incluso con recursos limitados, pueden tomar decisiones de alto impacto simbólico frente a las grandes potencias.

En 1982, Cabo Verde lo hizo desde un lugar estratégico y político. Y para la Argentina, esa negativa al Reino Unido quedó como un antecedente que merece ser recordado dentro de la historia diplomática de Malvinas.

Por: Yasmin Ali-Redactora sobre historia argentina y curiosidades de Buenos Aires
(Canal 26)

Yapa: Paradoja histórica posterior-. Declaraciones en la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZCPAS)

  • Aunque este organismo transatlántico fue creado formalmente unos años después (en 1986 mediante la Resolución 41/11 de la ONU), el antecedente documental del accionar de Cabo Verde en 1982 quedó ratificado en las sucesivas declaraciones ministeriales de la ZCPAS (como la cumbre de Mindelo). En estas actas oficiales, los Estados miembros —incluido Cabo Verde— han refrendado históricamente su apoyo a la posición argentina y su rechazo a la presencia o expansión militar británica en las aguas compartidas del Atlántico Sur.


Diarios y Boletines Oficiales del Estado de Cabo Verde,

En los registros hemerográficos estatales de mediados de 1982 se encuentran las comunicaciones públicas de la administración caboverdiana reafirmando su estricta neutralidad militar. Esta "Neutralidad" operó en la práctica como un bloqueo logístico decisivo para la Real Fuerza Aérea (RAF), que se vio obligada a desviar y saturar la operación en la Isla Ascensión como única alternativa viable en esa ruta.

Este "Portazo" diplomático ha sido rescatado de los archivos históricos en análisis recientes sobre la diplomacia de África Occidental y la geopolítica de Malvinas, es por eso que Cabo Verde para los argentinos debe ser recordado como …….


lunes, 21 de septiembre de 2026

Guerras de Flandes: El sitio de Ostende

El sitio de Ostende 




Durante el sitio de Ostende, las fuerzas españolas emprendieron la conquista de este estratégico puerto, considerado el último gran enclave protestante de Flandes bajo control de las Provincias Unidas. El asedio se prolongó durante más de tres años, desde julio de 1601 hasta septiembre de 1604, y se convirtió en uno de los episodios más prolongados y sangrientos de la Guerra de los Ochenta Años. La extraordinaria duración de las operaciones, la intensidad de los combates y el elevado número de bajas hicieron que Ostende fuera conocida entre sus contemporáneos como la «Nueva Troya».

El 5 de julio de 1601, un ejército español de aproximadamente 20.000 hombres inició formalmente el sitio de la ciudad, cuya guarnición estaba integrada por unos 3.500 efectivos. Durante el invierno de 1601, las enfermedades, el agotamiento y las bajas debilitaron considerablemente a los defensores. Con el propósito de retrasar un ataque español que parecía inminente y ganar tiempo para la llegada de refuerzos por vía marítima, los sitiados negociaron una tregua temporal. Los holandeses aprovecharon esta interrupción de las hostilidades para desembarcar alrededor de 1.200 soldados adicionales.

Cuando las fuerzas españolas lanzaron un asalto general el 7 de enero de 1602, fueron rechazadas después de intensos combates. Para marzo de ese mismo año, la guarnición anglo-holandesa había aumentado hasta alcanzar aproximadamente los 7.000 hombres, mientras que los suministros y refuerzos continuaban llegando con relativa regularidad por mar. Esta capacidad de abastecimiento permitió que la plaza resistiera durante un período mucho más prolongado de lo previsto inicialmente por los sitiadores.

La situación comenzó a modificarse de manera significativa en septiembre de 1602, cuando Ambrosio Spínola asumió la dirección de las operaciones españolas. El nuevo comandante llegó a los Países Bajos acompañado por unos 9.000 soldados de refuerzo y reorganizó el asedio mediante una estrategia sistemática de aproximación, desgaste y destrucción progresiva de las fortificaciones enemigas.

Bajo la dirección de Spínola, los ingenieros italianos al servicio de la Monarquía Hispánica recurrieron extensamente a la construcción de trincheras, terraplenes y galerías subterráneas, así como al empleo de minas destinadas a destruir las defensas de Ostende. Los defensores fueron obligados a retroceder lentamente, en medio de violentas y costosas escaramuzas libradas en las trincheras, fortificaciones y terrenos inundados que rodeaban la ciudad.

Entretanto, las fuerzas de las Provincias Unidas habían obtenido importantes avances estratégicos en otros sectores de los Países Bajos españoles. Ante el creciente coste humano de la defensa de Ostende, Mauricio de Nassau consideró que la plaza ya había cumplido su función militar y que no debía ocasionar nuevas pérdidas innecesarias. La resistencia de la ciudad había inmovilizado durante años a una parte considerable del ejército español, facilitando las operaciones neerlandesas en otros frentes.

Reducida en gran medida a ruinas después de más de tres años de sitio, Ostende capituló finalmente el 22 de septiembre de 1604. Ambrosio Spínola entró triunfalmente en la ciudad y concedió a los defensores condiciones honorables de rendición: la guarnición pudo retirarse sin sufrir represalias, conservando sus armas y recibiendo los honores militares correspondientes. La victoria otorgó a Spínola un enorme prestigio, aunque la conquista se había obtenido a costa de extraordinarias pérdidas humanas y materiales.

viernes, 18 de septiembre de 2026

USA: La teoría para convencer a las masas de no rebelarse

La Productividad Marginal de la Mentira





En 1879, JP Morgan le pagó a un tipo para que inventara la mentira que está en la base de la economía moderna.

Un multimillonario que ayudó a lanzar Amazon acaba de exponer todo el asunto en *Diary of a CEO*, y cuando escuches esto no vas a volver a mirar un recibo de sueldo de la misma manera:

Hace 146 años, un tipo llamado Henry George escribió un libro titulado *Progress and Poverty*.

Fue el primer libro masivo sobre cómo los ricos les robaban sistemáticamente a los pobres, y literalmente se convirtió en el libro más vendido en la historia de los Estados Unidos en ese momento.

La clase trabajadora lo leía por todas partes, y la gente que estaba en la cima de la economía perdió completamente la cabeza.

Entonces JP Morgan llevó personalmente a un hombre llamado John Bates Clark a la Universidad de Columbia, que era básicamente la sede intelectual de Wall Street, y le dijo que arreglara el problema.

Clark escribió un libro llamado *The Distribution of Wealth*. En él inventó algo llamado “teoría de la productividad marginal”, que sostiene que, como los mercados son perfectamente eficientes, la cantidad de dinero que ganás refleja EXACTAMENTE el valor que aportás a la economía.

Si ganás 15.000 dólares al año, es porque aportás 15.000 dólares de valor. Si un administrador de un hedge fund gana 500 millones de dólares al año moviendo plata de un lado a otro, eso sería un reflejo exacto del valor que crea en el mundo.

Y Clark literalmente dijo en voz alta lo que nadie quería decir, EN SU PROPIO LIBRO.

Escribió que tenían que demostrarles a los trabajadores que, sin importar cuánto ganaran, fuera poco o mucho, eso reflejaba con precisión su valor, porque si los trabajadores alguna vez llegaban a la conclusión de que su trabajo valía más de lo que les estaban pagando, se rebelarían y destruirían todo el sistema.

Ese era el punto central. La teoría fue construida para evitar una revolución.

Y funcionó tan bien que terminó absorbida por la economía dominante y TODAVÍA hoy se enseña como un principio fundamental.

Cada vez que un CEO te dice “el mercado decide tu salario”, está repitiendo un marco conceptual que fue literalmente encargado por JP Morgan en el siglo XIX para convencerte de que no pidieras más.

Nick Hanauer, el multimillonario que contó esta historia, también compartió los números que muestran por qué esto importa ahora mismo:

El trabajador mediano de tiempo completo en Estados Unidos gana alrededor de 60.000 dólares al año. Si ese mismo trabajador hubiera mantenido la misma participación en el PBI que tenía en 1975, no estaría ganando 60.000 dólares. Estaría ganando 120.000. Esa brecha llega hasta el percentil 90. Si hoy ganás 180.000 dólares, con la vieja distribución estarías ganando 250.000.

Las ÚNICAS personas que se beneficiaron de 50 años de crecimiento económico fueron el 10% de arriba, y la enorme mayoría de eso fue al 1% más rico. Son billones de dólares cada año que antes eran salarios de trabajadores comunes y ahora están en las cuentas de las personas más ricas del planeta.

Esto pasó por decisiones de política económica. Rebajas impositivas para los ricos, desregulación para los poderosos y contención salarial para todos los demás, todo justificado por una teoría económica inventada específicamente para hacerte creer que merecés exactamente lo que estás recibiendo.

Y lo más delirante es que las tasas de crecimiento del PBI en Estados Unidos fueron del 4 al 4,5% durante décadas, cuando los trabajadores estaban incluidos en la prosperidad. Apenas los neoliberales tomaron el control a mediados de la década de 1970 e implementaron estas políticas, el crecimiento del PBI cayó al 3% y finalmente al 2%.

Incluir a la gente en la economía no frena el crecimiento. Es literalmente lo que CREA crecimiento. Y la teoría que convenció al mundo de lo contrario fue una operación financiada por uno de los hombres más ricos de la historia para mantener callados a los trabajadores.

¿Qué pensás?

jueves, 17 de septiembre de 2026

Patagonia: Copamiento de los sindicatos por parte del anarquismo

miércoles, 16 de septiembre de 2026

SGM: Canibalismo y torturas en el Pacífico

La cruenta y salvaje guerra en el Pacífico






1️⃣ "Los cerdos blancos".. Así es como los oficiales del ejército japonés llamaban a los prisioneros de guerra de la Segunda Guerra Mundial antes de cocinarlos y comérselos! El canibalismo en el ejército imperial japonés no era un comportamiento aleatorio, sino que en muchas ocasiones era sistemático y un ritual sádico de venganza. 👇👇

⭕️ En el incidente de la isla "Chichi Jima", no se trataba de una escasez de provisiones; sino que el general "Yoshio Tachibana" ejecutó deliberadamente a prisioneros de guerra estadounidenses, y ordenó a sus médicos militares que extirparan sus hígados y partes de su carne para cocinarlos y servirlos en un banquete oficial atroz para los altos oficiales, con el fin de fortalecer lo que él llamó "el espíritu combativo".

⭕️ Las confesiones documentadas en los juicios de "Guam" en 1946 revelaron detalles escalofriantes; donde los oficiales japoneses (como el mayor Matoba) testificaron que consumieron carne humana hervida con verduras "daikon" y salsa de soja, considerando el consumo completo de los cuerpos de los enemigos como el punto culminante de su humillación y control sobre ellos.

⭕️ En Nueva Guinea y Papúa, el asunto se convirtió en un comportamiento diario terrorífico; en lugar de limitarse a comer a los muertos, las unidades japonesas aisladas formaron "equipos de caza" para rastrear a prisioneros de guerra y habitantes de aldeas locales, matarlos a sangre fría con el propósito de alimentarse, y extirpar las mejores partes de la carne de las víctimas mientras estaban vivas para mantenerlas frescas.

⭕️ El impacto psicológico más grande radicó en obligar a los líderes militares a que todos los soldados bajo su mando (incluso los que se negaban) consumieran carne humana como un ritual obligatorio; y el objetivo psicológico era romper el freno moral e involucrar a todos en el crimen juntos, para garantizar la lucha hasta la muerte y nunca rendirse a los enemigos.

⭕️ Y cuando las fuerzas australianas y estadounidenses entraron en los escondites de los japoneses, los fotógrafos militares documentaron pruebas criminales aterradoras de utensilios de cocina que contenían restos humanos cortados con precisión; pero los gobiernos impusieron una censura estricta y prohibieron la publicación de estas imágenes durante décadas para proteger los sentimientos de las familias de las víctimas del horror del shock.

⭕️ Y la paradoja legal impactante es que la justicia internacional no encontró en ese momento un artículo explícito que criminalizara el "canibalismo", por lo que el general Tachibana y sus oficiales fueron ejecutados por cargos de asesinato premeditado y "impedir el entierro digno" de los prisioneros, cerrando así una de las páginas más atroces de la barbarie militar sistemática en la historia moderna.



2️⃣ En contraste, los crímenes estadounidenses contra los japoneses no fueron menos atroces; más bien, la guerra presenció horrores aterradores documentados por los registros militares, donde la mutilación de los cuerpos de los soldados japoneses y el corte de partes de ellos se convirtió en un "fenómeno generalizado" y socialmente aceptado entre las unidades del ejército estadounidense en el Pacífico.

⭕️ El shock mayor radicaba en el ritual de recolección de "souvenirs humanos"; los soldados estadounidenses cortaban orejas, narices y dientes de los soldados japoneses (ya fueran muertos o heridos agonizantes) para conservarlos, ¡y algunos incluso hirvieron cabezas japonesas para desollarlas de carne y convertir los cráneos en trofeos y recuerdos de guerra!

⭕️ Estas prácticas no eran ocultas, sino que se publicaban abiertamente en el interior de Estados Unidos; en mayo de 1944, la famosa revista "Life" publicó una foto impactante de una chica estadounidense contemplando el cráneo de un soldado japonés que su prometido, un teniente de la Marina, le había enviado como regalo desde el frente, ¡con una dedicatoria personal escrita en él!

⭕️ El lavado de cerebro mediático en Estados Unidos retrataba a los japoneses como "animales o seres de rango inferior" y no como humanos; esta deshumanización racial hacía que su aplastamiento y mutilación fuera psicológicamente permisible para los soldados, hasta el punto de que al presidente estadounidense Franklin Roosevelt le ofrecieron un abrecartas hecho del hueso del brazo de un soldado japonés ¡como regalo!

⭕️ Además de la mutilación, las ejecuciones de prisioneros eran sistemáticas; debido al odio mutuo, las unidades estadounidenses se negaban a tomar prisioneros japoneses en muchas batallas, y ejecutaban inmediatamente a los que se rendían con disparos o los quemaban vivos dentro de trincheras y búnkeres con lanzallamas, sin darles oportunidad de supervivencia.

⭕️ Y la atrocidad no se limitó a los frentes; en el interior de Estados Unidos, más de 110 mil ciudadanos estadounidenses de origen japonés (la mayoría mujeres y niños) fueron internados en "campos de detención forzada" durante toda la guerra, y se les confiscaron sus propiedades solo por sospecha de su raza, en uno de los mayores fracasos de los derechos civiles.

martes, 15 de septiembre de 2026

Patagonia: El Teniente Coronel Roa visita la meseta en 1883

Gastre, 1883. El teniente coronel Roa y su visita a la meseta

Focalizado en el valle inferior del Río Chubut, allí desde 1865, se desarrollaba la colonización galesa que a pesar de algunos hechos aislados mantuvo una excelente relación con los pueblos originarios. Es en este marco que a partir de 1882 un oficial del novel Ejército Argentino, el Teniente Coronel Lino Oris de Roa, comienza a prestar servicios en la Gobernación de la Patagonia que fuera creada por la ley N° 954 el 11 de octubre de 1878, un territorio que tuvo como gobernador designado a un allegado y antiguo compañero de armas del presidente Roca, el Gral. Lorenzo Vintter.

La nueva organización de los territorios patagónicos consistía en la división de extensas jurisdicciones denominadas “Territorios Nacionales”, estas inmensas leguas de tierra pronto serían testigos de una corriente demográfica en aumento promovida por la autoridad nacional. Vintter, quien residía mientras duraba su cargo, en una pequeñísima Carmen de Patagones, parte un 16 de julio de 1883, comandando el cuerpo de soldados “7° de Caballería”, grupo al que pertenecía Roa, hacia Puerto Deseado en la actual provincia de Santa Cruz; desde allí, el general, por orden directa del Ministro del Interior Dr. Yrigoyen, ordena al teniente coronel partir junto a un grupo, que no alcanzaba los treinta hombres, a explorar y reconocer la región comprendida entre Puerto Deseado y los ríos Senguer y Chubut y el Océano Atlántico. El 24 de julio la expedición se pone en marcha y hacia el 8 de agosto de 1883 el pequeño grupo alcanza el río Senguer a aproximadamente la mitad de su curso; durante este lapso los soldados consiguen tomar prisioneros a unos treinta y dos “indios de lanza”, como se los denominaba en la jerga del ejército, y además a unas cinco mujeres. Según relatos posteriores, Roa consideró que este grupo de aborígenes pertenecía a las tribus de Inacayal y Foyel, también estimó que algunos otros pertenecían a la gente del jefe mapuche Sayhueque.

Hacia el año 1883 este oficial del Ejército Argentino, fue el primero en dar cuenta de su paso por la zona centro norte chubutense junto a sus soldados, partió de Fortín Alsina, hoy Valcheta, con tres columnas ligeras, su misión consistía en hallar y detener al cacique mapuche Valentín Sayhueque.

Roa y sus hombres transitaron el sur del Río Negro y el norte del Chubut, bajando por Tromeniyeu, luego Maquinchao y posteriormente por Yalalahuat.

El teniente coronel Lino Oris de Roa, más allá de que no pocos historiadores lo recuerdan por haber sido el encargado de destruir la última resistencia mapuche-tehuelche en la Patagonia durante la campaña ordenada por el Congreso de la Nación durante el período roquista, se convirtió así, inconscientemente, en un protagonista histórico allegado al departamento y la localidad de Gastre; en sus relatos, cartas, anotaciones y memorias, dejó en claro que a pesar de servir y obedecer a una institución armada que dejó mucho que desear en cuanto al trato hacia la Patagonia y sus habitantes originarios, no pudo en lo personal, ser indiferente a la belleza natural de cada región y paraje, según sus propios dichos apreció todo cuanto experimentó durante sus campañas en el territorio. En los informes enviados a los organismos nacionales Roa nunca dudó que:

“La parte central de la Patagonia no responde a las ideas que hasta hoy se tienen de ella, no siendo una región llana, semejante a la pampa” sino con “hermosos y abrigados cañadones, ricos en agua y pastos, y de una fertilidad que encanta”. El militar evidenció así, mediante esta apreciación personal, una admiración particular por el valle y la meseta centro-norte del Chubut.

Fragmento libro “Gastre, retrospectiva histórica” de Carlos Adrian Tissera