Muhammad Nur Al-Din Nuer Al-Din fue reclutado en la Triple Frontera El
informe del Mossad sobre el atentado contra la Embajada de Israel
aporta un dato clave: la identidad y la imagen del conductor suicida. Se trata de Muhammad Nur Al-Din Nuer Al-Din, un libanés que al momento del atentado, el 17 de marzo de 1992, tenía apenas 24 años, la edad promedio de un miembro de bajo rango de la Yihad Islámica, el brazo armado del Hezbollah.
Muhammad vivió varios años en Foz de lguazú, Brasil.
“Siguiendo la tradición árabe, las personas reciben su nombre en base a tres nombres: su
nombre personal (Muhammad), el nombre de su padre (Nur Al-Din) y su
apellido (Nur Al-Din). De aquí que su nombre completo según los
registros era Muhammad Nur Al-Din Nuer Al-Din”, detalla el informe
en la página 26. Y también menciona las posibles identidades de su madre
(Fatma/Fatima Yunes) y de sus tres hermanos: Ali Noureddine, Nimer Nur Al-Din Nur Al-Din y Hadi Nur Al-Din Nur Al-Din.
El mismo documento, al que tuvo acceso Infobae,
aporta una foto del suicida. Esa imagen fue publicada en noviembre de
1992 en el periódico libanés AI-AHD, donde se afirmaba que había muerto
en la guerra de Serbia. El aviso fúnebre invitaba a recordar a un “héroe
del Islam” en el Templo de Nuestra Señora del Floral, en el pueblo
Zikak El Blat. Sin embargo, la agencia
israelí asegura que “un familiar (de Muhammad) reconoció que fue el
conductor del coche bomba que explotó en la embajada israelí en
Argentina en 1992″.
El nombre del suicida casi no figuraba en los expediente judiciales. Según
pudo saber este medio, apenas hubo una mención en un legajo paralelo a
la causa de la AMIA, por entonces a cargo de Juan José Galeano. Ese
legajo investigaba las actividades en la Triple Frontera.
En
Foz de Iguazú, Muhammad habría sido reclutado por una persona
identificada como Farouk El-Omeiri, que tenía lazos estrechos con
Hezbollah. Luego, el joven fue trasladado a Buenos Aires por un miembro
de la Yihad Islámica.
Entre el 14 y el 17 de marzo, José
Salman El Reda, hermano de Samuel El Reda, que tiene pedido de captura
vigente por el atentado a la AMIA, se habría ocupado de la estadía del
suicida en una “casa segura” y lo llevó a reconocer el estacionamiento
donde estaba escondido el coche bomba. Juntos también habrían estudiado el recorrido hasta la puerta de la embajada.
De
acuerdo a la causa judicial de la Embajada, José Salman El Reda, había
sido detenido y procesado por la justicia federal de Rosario por una
importante cantidad de dólares falsificados – conocidos como “super
dólares”, que financiarían actividades terroristas.
Samuel El Reda tuvo partipación en el atentado a la Embajada y tiene pedido de captura por el atentado a la AMIASegún el servicio de inteligencia de Israel, el
17 de marzo a las 14:42 el joven suicida libanés retiró la camioneta
del estacionamiento ubicado en la calle Cerrito (entre Juncal y
Arenales), y la condujo hasta la puerta de la embajada. Tardó entre 4 y 5 minutos hasta llegar a Arroyo 916.
La
investigación judicial confirmó que hubo 22 fallecidos: nueve empleados
y funcionarios de la Embajada, tres albañiles y dos plomeros, un
taxista y tres peatones, un sacerdote de una iglesia vecina y tres
ancianos que se alojaban en una residencia a pocos metros. Sus nombres quedaron retratados en una placa en la plaza seca que se levantó en el lugar del ataque.
Para el Mossad, no hay dudas sobre la participación de un conductor suicida. “Cabe
señalar que Hezbollah solía hacer uso frecuente de terroristas y/o
conductores suicidas en las décadas de los 80 y 90. Por ejemplo,
Hezbollah explotó mediante conductores suicidas el cuartel general de
las fuerzas armadas estadounidenses y las fuerzas de paz francesas en
Beirut en 1983. Otro ejemplo destacado es por supuesto el atentado a la
AMIA perpetrado por Hezbollah y los iraníes en Buenos Aires en 1994, y
el atentado fallido de Hezbollah (Yihad Islámica) contra la embajada
israelí en Bankok, Tailandia, en marzo de 1994″, dice el informe.
El conductor suicida (abajo a la derecha) aparece como parte de la unidad operativa en Buenos Aires La
agencia de inteligencia israelí también es contundente sobre la
participación de Irán. “De toda la información que se ha acumulado
durante los años dedicados a investigar los dos atentados perpetrados en
Buenos Aires, surge que estos fueron cometidos mediante la cooperación
de Irán y Hezbollah. Estas dos partes se unieron y aprovecharon las
ventajas relativas de cada de ellas, para lograr su cometido, causando
múltiples víctimas fatales y cientos de heridos”, sostiene el Mossad. Y
agrega: “Irán fue quien decidió, autorizó y asistió, y el
“Hezbollah”, mediante su “Aparato de Yihad Islámica” fue el brazo
operacional, convirtiendo la decisión en una acción, poniendo en la
práctica los atentados que causaron la muerte y las heridas de numerosas
personas inocentes”.
El
coche bomba, siempre según el informe de 42 páginas, se habría
preparado en una casa ubicada en la provincia de Buenos Aires, en un
lugar no identificado. La persona encargada de alquilar esa
vivienda habría sido Samuel El Reda. Lo hizo mediante un documento falso
a nombre de un ciudadano brasileño identificado como Antonio Hadad.
Las partes de la camioneta rescatadas en el lugar del atentadoEl Mossad asegura que ese documento se tramitó en 1989 y habría sido utilizado en la preparación de ambos atentados. ”Samuel
El-Reda tramitó esta cédula en junio 1989, posiblemente por intermedio
de soborno, en Brasil. Es decir, existe una alta probabilidad de que el
operativo Samuel El-Reda haya hecho uso de esta cédula brasilera para
realizar misiones logísticas, en miras a los atentados del ‘92 y del
‘94″, agrega el informe.
“En
múltiples publicaciones Al Reda fue descrito como un libanés que emigró a
Colombia en 1987 y se ‘convirtió al Islam’. Esas publicaciones son
falsas. El Reda y su hermano pertenecen a una familia chiíta religiosa
de gran tamaño del Líbano, y Salman/Samuel proviene de una aldea chiíta
ubicada en Bent Jbeil, al sur del Líbano. El mencionado nació en esa
aldea el 5 de junio de 1963″, dice el informe del Mossad en la página
18.
El inmueble alquilado por El Reda también se habría utilizado para guardar los explosivos.
“El pago del alquiler se hacía por adelantado, en dólares y en
efectivo. Es lógico pensar que quien le alquiló a Salman el inmueble
conoce su rostro ya que ha sido publicado, pero no ha acudido a las
autoridades, quizás por temor. Esta persona es inocente, y no tiene
ninguna conexión con Hezbollah, simplemente alquilo ese inmueble a una
persona que hizo un buen pago por el mismo”, sostiene el Mossad.
La
preparación de los explosivos se le adjudica al ingeniero Malek Ubeid,
apodado como “Houssam”. Esa persona estuvo en Buenos Aires previo al
atentado y abandonó el país luego del mismo.
El ingeniero Malek Ubeid, apodado como “Houssam”, se habría encargado de acondicionar la camioneta con los explosivosEl traslado del coche bomba hasta el estacionamiento estuvo a cargo de El Reda y de Mohammad Shourba.
La
camionera Ford F-100, tal como estableció la Justicia argentina, fue
comprada el 24 de febrero de 1992 en una agencia de autos ubicada en
Juan B. Justo 7537. El encargado de esta tarea habría sido Hussein
Karaky, otro miembro de la célula. Para adquirir el vehículo utilizó
una fotocopia de un documento brasileño número 34031567, a nombre de Da
Luz Elias Ribeiro.
Según el relato del dueño de
la agencia, el comprador adujo que se dedicaba a la venta de autos y que
la camioneta estaba destinada a una persona que residía en la ciudad de
Mar Del Plata. El día de la operación Karaky estuvo dos veces en la agencia, con una diferencia de seis horas. En la segunda utilizó anteojos de sol y una boina para taparse la cara.
La investigación judicial por el atentado nunca tuvo detenidos y en los últimos años acumula escasos avances.
Dos órdenes de captura ordenadas en 2015 por la Corte Suprema de
Justicia y una serie de exhortos al exterior fueron los últimos
movimientos.
Pasaron 30 años.