miércoles, 11 de febrero de 2026
miércoles, 31 de diciembre de 2025
Guerra Antisubversiva: El asalto al departamento de calle Fitz Roy
El hecho en Fitz Roy 137
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Fecha: noche del 14 al 15 de noviembre de 1976.
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Lugar: edificio de departamentos de calle Fitz Roy 137, Bahía Blanca, departamento 1 del 4º piso. delacalle.org+1
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Víctimas:
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Daniel Guillermo Hidalgo
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Olga Silvia Souto Castillo, que estaba embarazada. delacalle.org+1
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Diversas fuentes (fiscales, sentencias y sitios de memoria) coinciden en que:
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Un grupo del V Cuerpo de Ejército, junto con personal de la llamada “Agrupación Tropa”, llevó adelante un operativo nocturno en el edificio de Fitz Roy 137. delacalle.org+1
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Los militares irrumpieron violentamente en el departamento donde vivía la pareja y los mataron allí mismo. delacalle.org+1
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La prensa de la época (sobre todo La Nueva Provincia) publicó el hecho como un “enfrentamiento con elementos subversivos”, acompañándolo incluso con fotografías manipuladas de Hidalgo (por ejemplo, dibujándole bigotes para endurecer su imagen). Esa operación mediática fue analizada luego en causas judiciales como parte de una estrategia de encubrimiento. Fiscales+2Megacausa Zona 5 - Bahía Blanca+2
Calificación actual del hecho
En la megacausa del V Cuerpo de Ejército / Zona 5 y fallos posteriores, la Justicia federal consideró este operativo como un crimen de lesa humanidad:
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Se lo describe como un “doble homicidio” cometido en el marco del plan sistemático de represión ilegal. Fiscales+2Ministerio Público Fiscal+2
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Se investigó y procesó a militares como Carlos Alberto Arroyo y otros integrantes del V Cuerpo por su participación en este y otros hechos similares. Fiscales+1
En algunos testimonios militares aparece la versión de que en un operativo en calle Fitz Roy había una “trampa cazabobos” (explosivo en una heladera) que habría herido a un suboficial al intentar detener personas. Pero esa versión aparece discutida y, en todo caso, no cambia el núcleo de lo que los tribunales terminaron considerando: un operativo represivo ilegal con resultado de doble homicidio. Ministerio Público Fiscal+1
El operativo de Fitz Roy 137 desde la doctrina militar antisubversiva del V Cuerpo
1. El marco doctrinario: la “guerra antisubversiva”
En 1976 el V Cuerpo de Ejército (con asiento en Bahía Blanca) aplicaba las directivas de la Junta Militar basadas en:
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Reglamento RC-9-1 (“Operaciones contra elementos subversivos”).
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Directivas 1/75, 404/75 y 405/75, que ya autorizaban operaciones ofensivas incluso antes del golpe.
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La doctrina francesa de “guerra contrarrevolucionaria”:
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acción ofensiva permanente,
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control territorial y de población,
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neutralización preventiva de sospechosos,
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operaciones nocturnas y sorpresa,
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intervención conjunta Ejército–inteligencia–policía.
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En Bahía Blanca esto se tradujo en un sistema de represión centralizado en el Comando del V Cuerpo, con fuerte protagonismo del área de inteligencia (S2) y equipos operativos motorizados.
2. Por qué la calle Fitz Roy aparece como objetivo
Desde el punto de vista militar, un edificio de departamentos brindaba:
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Capacidad de ocultamiento para células pequeñas.
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Ventajas defensivas (altura, puertas múltiples, emboscadas en pasillos).
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Entorno urbano complejo, donde la sorpresa era decisiva.
Para 1976 Bahía Blanca era considerada por el Ejército una “zona caliente” por la actividad previa de Montoneros y ERP en la universidad, gremios y vivienda estudiantil.
Un departamento donde vivía una pareja joven encajaba en el patrón de “casa operativa”, según los manuales de inteligencia de la época.
3. Cómo se desarrollaban este tipo de operativos
Un operativo estándar según la doctrina antisubversiva consistía en:
a) Inteligencia previa
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Vigilancia física encubierta.
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Datos obtenidos por interrogatorios, “informantes” o documentación secuestrada en procedimientos previos.
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Identificación del horario de permanencia en el domicilio.
b) Aislamiento del objetivo
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Corte de tránsito.
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Equipos en fachada y contrafrente para evitar fugas.
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Control de techos y azoteas (frecuente en Bahía Blanca).
c) Ingreso violento
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Se privilegiaba el ataque sorpresa, generalmente nocturno.
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Se usaban:
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grupos de irrupción con FAL,
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escopetas Itaka,
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pistolas 9 mm,
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cargas de demolición menores si la puerta era reforzada.
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En Fitz Roy, el procedimiento coincide plenamente con este patrón.
d) “Neutralización” inmediata
La doctrina no contemplaba la captura prioritaria:
el objetivo principal era “neutralizar” (eufemismo doctrinario para matar en la práctica de 1976).
Por eso los operativos en departamentos de Bahía Blanca casi siempre terminaban con las personas muertas en el lugar.
4. El operativo de Fitz Roy 137 (noviembre de 1976) visto desde esta lógica
Aplicando la lógica militar de la época, lo ocurrido se interpreta así:
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El V Cuerpo identifica el departamento como punto subversivo.
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Se despliega una fuerza de choque de la Agrupación Tropa y personal de inteligencia.
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Se ingresa de noche buscando sorpresa táctica.
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Se produce un fuego concentrado en espacio reducido, típico de combate urbano cercano (close quarters).
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La pareja es abatida en el acto, lo cual encaja exactamente en la doctrina de neutralización inmediata.
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Luego, en la práctica habitual:
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se arma una versión pública de “enfrentamiento”,
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se colocan armas,
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se fotografía la escena,
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se coordina con la prensa para publicar como choque con “elementos subversivos”.
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Esta secuencia es idéntica a la de otros operativos del mismo año en Bahía Blanca: Zelarrayán, Trelew al 300, San Lorenzo, etc.
5. Por qué hoy se considera un crimen de lesa humanidad
Desde el punto de vista militar, el operativo fue planteado como “acción de combate”.
Pero desde la perspectiva jurídica posterior:
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No hubo combate real.
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No hubo orden judicial.
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La inteligencia previa no era controlada por instancia legal alguna.
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No existió protocolo de captura.
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Las víctimas fueron ejecutadas dentro de una estructura estatal organizada.
Por eso la Justicia reinterpretó el hecho como doble homicidio agravado dentro del plan sistemático de represión.
1. Mapa táctico del edificio (reconstrucción textual operativa)
Fitz Roy 137, Bahía Blanca – noviembre de 1976
Nota: Dado que no puedo generar un mapa gráfico sin que lo pidas explícitamente mediante imagen, te lo presento en formato descriptivo militar (estilo orden de operaciones).
a) Descripción del objetivo (“OBJETIVO FITZ ROY”)
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Tipo de construcción: edificio de departamentos de planta baja + 2 pisos.
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Accesos:
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Puerta principal sobre Fitz Roy.
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Acceso secundario interno a un patio o pulmón (característico de edificios de los 60/70).
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Ventanas amplias al frente, aptas para fuego a corta distancia.
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Escalera central, única, lo que genera embudo.
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Posibles rutas de escape:
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Techos colindantes comunicados.
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Salida por contrafrente a patios internos.
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b) Dispositivo militar estándar del V Cuerpo
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Equipo 1 – Ingreso (Golpe de Puerta): 4–6 hombres con FAL + subfusiles HALCON o PAM.
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Equipo 2 – Contención de calle: 6–8 hombres cortando tránsito y vecinos.
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Equipo 3 – Contrafrente: 4 hombres vigilando techos y fondo.
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Equipo 4 – Inteligencia / Oficial S2: supervisión + registro posterior de escena.
c) Campos de fuego
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Fuego inicial: concentrado desde pasillo y escaleras hacia el interior del departamento.
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Respuesta posible del blanco: mínima, por falta de cobertura y sorpresa nocturna.
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Riesgo principal: rebotes en paredes, espacio reducido, humo acumulado.
En resumen, táctica típica de close quarters battle en espacios confinados.
2. Comparativo doctrinario: Argentina vs Francia vs EE.UU. (Vietnam)
A. Doctrina Francesa – Argelia (1954–1962)
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Prioriza inteligencia humana (redes de informantes).
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Categoriza zonas como “rojas, amarillas, verdes”.
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Favorece neutralización inmediata y terrorismo de Estado.
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Uso intensivo de tortura e interrogatorio operativo.
→ Influencia directa en el RC-9-1 argentino.
B. Doctrina estadounidense – Vietnam (1965–1973)
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Centrada en search and destroy, patrullas y control poblacional.
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Menos énfasis en tortura sistemática (aunque existió).
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Operativos más móviles, rurales, con apoyo aéreo.
→ Inspiró la noción de “enemigo interno disuelto en la población”.
C. Doctrina argentina (1975–1980)
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Combinación de ambas:
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Inteligencia francesa,
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operaciones móviles estadounidenses,
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adaptación local urbana/universitaria.
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Ejes:
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Sorpresa, rapidez, acción nocturna.
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Objetivo: matar, no capturar si existía “peligro operacional”.
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“Legalización” posterior vía comunicados públicos.
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El operativo de Fitz Roy encaja 99% en esta fusión doctrinal: acción urbana, sorpresa, inteligencia previa, eliminación inmediata del blanco.
3. Listado de operativos urbanos comparables del V Cuerpo (Bahía Blanca)
(todos documentados en causas judiciales y archivos de HR)
a) Zelarrayán 847 – octubre 1976
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Abatidos dos militantes; operativo nocturno, versión oficial de tiroteo.
b) San Lorenzo al 300 – septiembre 1976
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Allanamiento sorpresivo; fallecidos dos ocupantes.
c) Trelew al 300 – noviembre 1976
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Disparo indiscriminado dentro del departamento; víctima ejecutada.
d) Cerri y Vieytes – mayo 1977
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Carga de fuego muy elevada; escena “plantada” posteriormente.
e) Berutti y Las Heras – 1976
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Patrón idéntico: irrupción + muerte inmediata.
Patrón común:
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Todos nocturnos.
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Todos con equipos de 10–20 hombres.
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Todos con comunicado militar de “enfrentamiento”.
Todos reinterpretados por la Justicia como ejecuciones sumarias.
4. Reconstrucción paso a paso del operativo (según RC-9-1)
A continuación se presenta una secuencia táctica probable, siguiendo los manuales antisubversivos oficiales de la época:
Fase 1 – Inteligencia (S2)
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Obtención de la dirección mediante interrogatorio previo o seguimiento.
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Confirmación de horarios mediante vigilancia estática (“puesto frío”).
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Identificación de habitantes, rutinas y accesos.
Producto S2: “Blanco con presencia subversiva. Eliminación recomendada.”
Fase 2 – Preparación
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Reunión en comando de brigada o en punto seguro.
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Distribución de roles y munición.
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Órdenes:
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“Ingreso rápido”
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“Evitar fuga por techos”
“Neutralización inmediata del objetivo”
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Fase 3 – Despliegue
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Vehículos sin identificación estacionan a 30–50 metros.
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Equipo de contención corta Fitz Roy.
Equipo de irrupción avanza en silencio hasta la puerta.
Fase 4 – Ingreso
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Apertura forzada (patada, ariete, o explosivo liviano).
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Se arroja humo o se ingresa directamente.
FAL y subfusiles disparan hacia el interior ante cualquier sombra o movimiento.
Fase 5 – “Neutralización”
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Objetivo abatido en los primeros segundos.
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Se continúa el barrido del departamento (habitaciones, baño, cocina).
Se revisan techos y patios.
Fase 6 – “Sanitización”
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Se colocan armas junto a los fallecidos (si no las había).
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Se toman fotos para gacetilla.
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Se redacta comunicado:
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“Enfrentamiento con células subversivas”
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“Uno o dos abatidos”
“Recuperación de material bélico”
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Fase 7 – Retiro
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Se evacua el edificio.
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S2 recoge carpetas y documentos.
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Patotas de apoyo impiden acceso a prensa o vecinos.
domingo, 9 de noviembre de 2025
sábado, 25 de octubre de 2025
Guerra Antisubversiva: Masacre de Las Palomitas
Argentina 1976, un país clandestino. Salta. La masacre de “Las Palomitas”
La Voz de Chubut
Los 11 detenidos que fueron asesinados en lo que se conoció como la masacre de Las Palomitas
La metodología de hacer desaparecer o matar a una persona que estaba a disposición del Poder Ejecutivo Nacional se realizaba también mediante los “intentos de fuga”. Eran operaciones que fraguaban las Fuerzas Armadas.
El de la masacre de Las Palomitas, en Salta, fue uno de estos casos. El 6 de junio de 1976 el coronel Carlos Mulhall, jefe de la Guarnición Salta y del Área 322, envió a Braulio Pérez, director del penal de Villa Las Rosas, una orden de “traslado administrativo” de presos. Eran once, cinco mujeres y seis hombres. El operativo lo realizaron los militares, que ordenaron apagar las luces de los pasillos; solo algunos guardiacárceles permanecieron con linternas. Los militares se llamaban entre sí con seudónimos. El traslado no fue registrado en los libros de la unidad penal.
Los detenidos estaban a disposición del PEN.
Estaban presos desde 1975. Les dijeron que dejaran sus ropas y pertenencias en la cárcel. Celia Raquel Leonard de Ávila, maestra, le entregó su bebé de cuatro meses a su hermana, que estaba detenida pero no figuraba en la lista administrativa. La patrulla militar del capitán Hugo Espeche Garzón retiró a los presos y los condujo hasta la salida de la ciudad de Salta, donde fueron entregados a otro grupo militar para concretar el supuesto traslado.
Los presos, según Mulhall, serían trasladados a Córdoba, sede de la Zona 3, que tenía jurisdicción sobre la provincia de Salta.
Para matar a los once detenidos se inventó la aparición de un comando guerrillero en la noche del 6 de julio sobre la ruta 34, a la altura del paraje Las Palomitas, entre General Güemes y Metán. Pero no hubo heridos ni muertos entre los militares y los guerrilleros. Al día siguiente aparecieron un Torino y una camioneta -que habían sido sustraídos a dos conductores en la tarde del “ataque”- con cápsulas de bala y manchas de sangre y restos de masa encefálica de los presos, como resultado del “enfrentamiento con las fuerzas subversivas”.
En realidad, entre las diez y diez y media de la noche los prisioneros fueron bajados de los medios de transporte y fusilados; dos de los cadáveres fueron dinamitados dentro de uno de los vehículos.
Fragmento del libro “Los 70, una historia violenta”, de Marcelo Larraquy.
martes, 29 de julio de 2025
domingo, 13 de julio de 2025
Guerra Antisubversiva: El montonero Bettini asesina al Capitán Bigliardi

Montoneros asesina al Capitán Bigliardi
Argentina bajo ataque: Asesinato cobarde y traición a la Nación – 13 de junio de 1976
En un acto vil y alevoso, el 13 de junio de 1976, el Capitán de Corbeta retirado Jorge Raúl Bigliardi —patriota y hombre de ciencia, miembro activo del Astillero y Fábricas Navales del Estado (AFNE)— fue emboscado y asesinado a sangre fría por un comando terrorista de Montoneros. El crimen fue perpetrado en plena luz del día, frente a su domicilio en calle 53 N° 638, en la ciudad de La Plata, mientras realizaba una actividad tan cotidiana como comprar comida para su hogar.
El ataque fue planificado con premeditación y ejecutado con una cobardía repugnante. Uno de los asesinos, Carlos Bettini, actuando bajo el seudónimo “Emilio”, lo esperaba armado, oculto, confiando en la complicidad de un traidor: el Teniente de Fragata Jorge Daniel Devoto, integrante de la misma célula subversiva, y cuñado del propio Bettini. Fue este último quien disparó a quemarropa, tres veces, contra un hombre desarmado. Bigliardi apenas tuvo tiempo de gritar "¡Canalla!" antes de desplomarse, abatido, mientras la sangre le brotaba del cuello. La escena fue tan brutal como inútil desde cualquier lógica humana, salvo la del odio irracional contra la Nación.
Los vecinos que presenciaron el crimen nada pudieron hacer. Los asesinos huyeron como llegaron: como cobardes, escapando en un vehículo preparado para la fuga. Bettini, con la impunidad que suelen encontrar los violentos cuando se protegen entre sombras ideológicas, se exilió fingiendo ser “desaparecido”. Años más tarde, con la complicidad de gobiernos que premiaron en lugar de castigar, este criminal terminó ocupando nada menos que el cargo de Embajador de la República Argentina en España. Es un insulto para las víctimas del terrorismo y una afrenta para la memoria nacional.
Su hermano, Marcelo Bettini, quien manejaba el automóvil del escape, fue abatido meses después en un enfrentamiento. Devoto, el traidor, se esfumó. No hay prueba fehaciente de su muerte ni su paradero. Pese a su crimen, hoy figura en el llamado "Parque de la Memoria", donde el Estado argentino —en un acto de inversión moral y histórica— lo honra como si fuera una víctima, cuando en realidad fue victimario.
Este atentado no fue un hecho aislado: se enmarca dentro de una ofensiva planificada del terrorismo subversivo contra los pilares estratégicos del desarrollo argentino. El Astillero Río Santiago y la Armada Argentina eran objetivos prioritarios. Ya el 22 de agosto de 1975, los mismos Montoneros habían intentado destruir con explosivos el ARA "Santísima Trinidad", una de las joyas tecnológicas de la defensa naval latinoamericana. No era un ataque a una persona: era un ataque a la soberanía, al progreso nacional y a la capacidad de defensa de la Argentina.
La indignación no termina en el crimen. El escándalo más atroz es que quien asesinó a traición a un marino desarmado terminó recibiendo un premio: un cargo diplomático y reconocimiento político. La misma cúpula política que debía defender las instituciones avaló ese ascenso, violando no sólo la ley y la moral, sino también la memoria de quienes defendieron a la Nación.
El Capitán de Corbeta Jorge Raúl Bigliardi no fue sólo una víctima: fue un símbolo de la Argentina que quiso ser grande, moderna e independiente. Fue asesinado por quienes pretendían imponer un régimen totalitario, por la fuerza y el terror. Hoy más que nunca, su memoria exige justicia, no homenajes a sus asesinos.
sábado, 10 de mayo de 2025
Guerra Antisubversiva: Padre e hijo contra la "revolución"
¡"La noche que un pibe de 16 y su padre, enfrentaron a la "revolución"!
@PedroMihovilce1
Era 1975, transcurría el gobierno democrático del peronismo, con Isabel y los compañeros al mando, marcaba el pulso de un país en ebullición. Yo tenía 16 años, trabajaba en el campo con mi viejo y era un estudiante más en una secundaria atravesada por vientos turbulentos. Algunos profesores, vociferaban discursos encendidos, militando en Montoneros, ERP, JP y otras siglas de la época, sembrando ideas entre los pupitres, para conseguir soldados para la revolución.
Pero una noche, en el campo de mi familia en San Antonio de la Paz, provincia de Catamarca, la teoría se estrelló contra la realidad. La paz se quebró con el rugido de dos jeeps y un camión jaula que irrumpieron con una misión: llevarse nuestras vacas para "alimentar a los soldados de la revolución" y a los humildes de los campos tucumanos. Mis viejos, eran gente de trabajo honrado (lejos de ser Bunge o Born), habían puesto en esa hacienda todo lo que teníamos, era nuestro único capital.
La luna llena reinaba esa noche, como un farol plateado que nos regaló claridad. Nosotros conocíamos el monte como las líneas de nuestras manos, porque lo recorríamos de día y de noche para cuidar la hacienda, era época de sequía y esta fue la ventaja para resistir el asalto.
24 sombras llegaron con su "idealista tarea revolucionaria" (en criollo, a robarnos sin ningún pudor). Comenzaron a exponer sus ideales revolucionarios apuntándonos con fusiles y ametralladoras, pero no cedimos. Y de una discusión acalorada pasamos a que el aire se llene de pólvora y furia.
Entre mi viejo y yo, vaciamos varias cajas de cartuchos 12/70 y varios cargadores de .45. En una hora y media, su revolución se desmoronó: huyeron como ratas entre los arbustos del monte, dejando atrás los vehículos y a dos camaradas que sorprendí y retuve con la escopeta en ristre, listos para un retrato improvisado (que hoy conocemos como selfie). Cuando la estrenduosa visita cedió, los llevé a pie hasta casa, pasos firmes y patadas en el culo, bajo la mirada de la luna a esperar a la policía.
Entramos, y "el sol de noche" de la cocina de la casa, los iluminó de lleno. Entonces vi sus caras: ¡eran dos profesores de mi escuela! La sorpresa me atravesó como un relámpago. La policía llegó, se los llevó, y en Catamarca los pusieron a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. Fin de la historia, pensé...
Pero no, semanas después, en la feria remate de hacienda de Jesús María, reconocí un lote de novillos con la marca de un vecino al que sí habían doblegado. Interrogué al rematador. "Los trajo el hijo de la jueza tal", confesó, aunque ese día no se vendían: porque carecían de papeles que justificaran su origen (obvio era hacienda robada, cuatrereada).
Así, entre el ’73 y el ’76, desangraron a productores de Santiago del Estero, Catamarca, Córdoba y Tucumán, dejándolos en la ruina. Los "profes" que capturamos esa noche, con las manos en un novillo, entraron por una puerta y salieron por la otra a la semana.
Al mes, los vi otra vez en la escuela, tejiendo sus palabras cargadas de odio a la “oligarquía” (¿les suena?) entre los pibes como si aquí, nada hubiera pasado.
Años después, durante "el Menemato", alzaron la voz y cobraron indemnizaciones como "víctimas de la represión" 250 mil dólares (en realidad y por el caso que les cuento, fue por una semana tras las rejas por cuatreros).
Colorín colorado: la mentira y el afán de robar siempre fueron el mismo hilo conductor enroscado en la política.
Por eso les dejo un consejo a los pibes laburadores y de bien:
"Métanse en política, porque tarde o temprano la política se mete con ustedes".
Basta de ingenuidad; hay que actuar, mientras los populistas millonarios brindan en su fiesta eterna el país se sigue cayendo de a pedazos.
Si a los 16 años, con mi querido viejo Antonio, no arrugamos frente a 24 de ustedes (24 contra 2), imaginate hoy... ¿se acuerdan del tiroteo en el monte? Esa noche, que nos llovieron más de 400 disparos de FAL, para lograr su "objetivo de guerra" (robarse nuestra hacienda) y se les escurrió entre los dedos. Cuando corrieron en retirada, abandonando a dos camaradas que capturé, temblando y descompuestos frente a un pendejo de 16 años. ¿se acuerdan? o ¿les dá vergüenza el recuerdo?...
Hoy, a mis 65, con un pie en el cajón y con nada que perder, ¿en serio creen que me van a asustar con amenazas, soretes? En esa época que eran idiotas útiles, vaya y pase. Pero ahora, hombres grandes, no inspiran miedo: como siempre, dan asco.
Sus miserables vidas orbitan en torno a engrosar sus cuentas bancarias, usando a los pobres como escudo, un arte que nunca abandonaron, propio de cobardes, cínicos y miserables, para terminar finalmente siendo los más ricos del cementerio.
¡Piensen! aunque les hagan un mausoleo como al virolo, los gusanos se van a comer sus restos al igual que con los restos del más pobre.
Volviendo al tema de aquella noche del ’75 con mi viejo, los espero. Solo lamento que “el Antonio” no esté para compartir la fiesta; esta vez, el telón sube solo para mí. Vengan tranquilos, pero traigan los pañales puestos: ¡no hay que perder la dignidad camaradas! menos ustedes, los soldados del Che. Y recuerden como les dijo mi querido viejo Antonio:
"No siempre el hilo se corta por lo más fino".
Aunque me pese el alma hoy, viejo y cansado de ver cómo les llenaron la cabeza con mentiras y toneladas de mierda a varias generaciones, destrozando lo hermoso que fue mi país, la Argentina, se los digo alto y claro: aún en mi ocaso, puedo darles una sorpresa. Quizás así cerremos este capítulo como "hombres de honor", aunque sé que con ustedes es imposible, honor y pelotas es lo que siempre les faltó.
Por desgracia para nosotros y en favor de ustedes habitamos un país de justicia parcial, ustedes carecen de patriotismo y honor. Espero no tener que partir sin saldar esta deuda que tenemos pendiente.
Nos merecemos un segundo acto ¿no les parece? para ver quién tiene las pelotas bien puestas y quiénes siguen siendo unas ratas cobardes, siempre agazapadas en las sombras del poder de turno.
Hago público este mensaje porque no pienso suicidarme como recientemente algún amigo empresario, ni arrastro deudas turbias. Lo digo por si se les cruza la mala idea de mandarme a alguien a matarme por la espalda, como hicieron siempre con propios y ajenos, sepan que: por cada amenaza va a salir una antorcha como esta, para quemarlos vivos frente a la opinión pública.
Que todos vean qué clase de porquerías conviven entre nosotros, metidos en la política y que encima, por ende "viven de nosotros".
Dios quizás los perdone; YO NO, ¡NUNCA! ¡JAMÁS!
Saludos cordiales, ¡CAGONES!
Pedro, el chango de ‘El 17’.
lunes, 28 de abril de 2025
viernes, 11 de abril de 2025
lunes, 24 de marzo de 2025
martes, 31 de diciembre de 2024
Guerra contra la Subversión: La emboscada a Papini y Rojas en Bahía Blanca
¿Quién fue el Cabo René Alfredo Papini?
René Alfredo Papini había nació el 20 de mayo de 1954. Cursó sus estudios primarios en el Colegio Santa Teresita del Niño Jesús, y los secundarios en el Colegio Nacional San Bartolomé, ambos de Arrecifes. Fue empleado de la firma Martillera Fernando D. Risso. A los 20 años fue incorporado al Servicio Militar Obligatorio y cumpliendo sus funciones en el V Cuerpo de Ejército, con asiento en Bahía Blanca, perdió la vida.
El 15 de diciembre de 1975, Papini junto a un oficial y cuatro soldados más fueron sorprendidos por un grupo subversivo al cruzar un paso a nivel en el barrio Palihue, perdiendo la vida Papini, con tan sólo 21 años, y el Cabo Rojas. Fueron gravemente heridos los soldados Jorge Martelliti, Héctor Natali y Osvaldo Ramírez.
Los asesinos fingían trabajar como obreros ferroviarios, y cuando el transporte de las fuerzas de seguridad cruzaba la vía, un vehículo bloqueó su paso y más de 30 terroristas abrieron fuego contra las víctimas.
Posteriormente, los atacantes pintaron el vehículo militar con leyendas de Montoneros, robaron armas y huyeron.
El pueblo se volcó a las calles para recibir y despedir sus restos.
Rojas y Papini fueron ascendidos post mortem a Sargento y Cabo, respectivamente.
En el lugar de la emboscada se encuentra un monolito emplazado en el lugar donde ocurrió el atentado y dónde todos los 15 de diciembre se realiza un acto recordatorio.
En el año 2000 en dicho acto, la familia Papini recibió «La Cruz Púrpura» entregada a quiénes ofrendan su vida por la patria.
Al año siguiente de este fatídico hecho, en nuestra ciudad se designa por ordenanza con el nombre de «Cabo René Alfredo Papini» a la plazoleta de ingreso al balneario municipal sector izquierdo.
sábado, 31 de agosto de 2024
martes, 30 de julio de 2024
Guerra Antisubversiva: La primera baja de la FAA
Primer efectivo de la Fuerza Aérea Argentina caído combatiendo la guerrilla peronista
ARGENTINA EN GUERRA. 1959-1990 GUERRA ANTISUBVERSIVA: EL 13 DE MARZO DE 1972 FALLECE UN SOLDADO CONSCRIPTO DE GUARDIA EN LA VIIª BRIGADA AÉREA DE MORÓN, GRAN BUENOS AIRES, BALEADO LA JORNADA ANTERIOR, ASESINADO POR LA SUBVERSIÓN CASTROGUEVARISTA. EL PRIMER EFECTIVO DE FUERZA AÉREA ARGENTINA CAÍDO EN COMBATE CONTRA LA SUBVERSIÓN COMUNISTA
Sean Eternos los Laureles
En 1972 la Argentina era, por gran diversidad de factores, muy distinta a la que hoy la mayoría de argentinos conocen, no sólo por gozar aún del coletazo de esa Argentina potencia que llegó a ocupar uno de los 10 primeros puestos del mundo entre finales del Siglo XIX y 1939, llegando a ser la Economía número 1 del mundo a finales del Siglo XIX y principios del XX, y conservando el puesto 6 aún durante la presidencia de Torcuato de Alvear, sino por la excelente educación, amplias perspectivas de desarrollo y trabajo que aún existían, y los altísimos índices de seguridad que eran envidiables a nivel mundial y a pesar de la violencia política que ya se vivía, siendo Argentina atacada terroristamente desde el año 1959 por mafiosas organizaciones extremistas comunistas castroguevaristas, sin que ello tenga nada que ver ni con el bombardeo a la Casa Rosada y el Golpe de Estado de 1955, que habitualmente esas mafiosas organizaciones empleaban como infantil excusa para justificar su criminal accionar, ¡pues en realidad respondian a directivas de potencias externas de gobiernos comunistas de ultraizquierda! (o sea la antítesis del peronismo fascista de ultraderecha), pues los extremistas eran comandados, entrenados y armados desde Cuba y respondían a la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, hoy Federación Rusa), operando generalmente a través de Checoslovaquia, lanzándose la ofensiva extremista contra los nacionalismos latinoamericanos, entre ellos contra Argentina en 1959, siendo casi aniquilada hacia 1961, para resurgir luego bajo las directivas de la Operación Manuel, ideada por los judíos Raúl Castro y Ernesto "Che" Guevara, y el cubano Ramiro Valdez, como y tal cual consta en archivos del StB o ŠtB checoslovaco (Státní bezpečnost, en eslovaco, Štátna bezpečnosť), o sea la Seguridad del Estado que era como la CIA o el KGB de ese país, como dejó constancia en su informe de inteligencia A-00921/10-67 redactado a modo de balance 3 años después de iniciada la "Operación Manuel" en 1964, por la Administración Primera, con Copia al Comité Central del Partido Comunista Checoslovaco (Octavo Departamento), y donde entre otras cosas se especificaba la captación, reclutamiento, entrenamiento, organización, equipamiento, financiación, objetivos de las fuerzas extremistas que debían actuar atacando a Latinoamérica, incluida a la Argentina, y existiendo otros 12.000 documentos de este tipo hoy desclasificados que prueban que los extremistas que actuaban en Argentina lo hicieron a órdenes de Cuba y la URSS, intermediando Checoslovaquia como filtro para la infiltración. Esta ofensiva se extinguió hacia el año 1965, pero se retomó bajo esas mismas directivas y aún mejor organizada, con mayor violencia, en 1969, para ir ya convirtiéndose en una guerra de baja intensidad, siempre con la iniciativa subversiva castroguevarista operando sucia e irregularmente contra las Instituciones y la Sociedad argentina, que respondía como podía al criminal planteó extremista.
Pero Argentina en 1972 estaba también sumergida en una transición absoluta: política, economica, social, cultural, tecnológica e industrial; de la que las Fuerzas Armadas no eran ajenas. El exiliado Teniente General y dos veces ex-Presidente de la Nacion Argentina (y golpista serial) Juan Domingo Perón estaba en pleno proceso de retorno a nuestro país, que también se encaminaba en otro retorno a esa democracia que en 1930 había comenzado a ser violada por el mismo Juan Domingo Perón (ver enlaces adjuntos), y ello ocurría en medio de la violencia política con un extremismo comunista al que el propio Perón toleraba para generar desestabilización política y social como un camino para hallanar su retorno. En ese contexto, la Fuerza Aérea Argentina también atravesaba un período de profunda evolución tecnológica, pudiendo destacar que, precisamente en el escenario donde se produjo el hecho que a continuación vamos a recordar, por esas fechas en la Base Aérea de la localidad de Morón, en el Gran Buenos Aires de la Provincia de Buenos Aires, la VIIª Brigada Aérea incorporaba los modelos de helicópteros más avanzados disponibles en el mercado, con los obsoletos cazas subsónicos de origen británico Gloster F.Mk-IV Meteor, arribados a la Argentina a partir del año 1947 cuando aún era uno de los cazas más avanzados del mundo (pero apenas 2 años antes de quedar totalmente superado por una nueva generación de jets de caza. Ídem enlaces), y que allí operaban en impotente defensa de la Capital Federal de la Nación, volando sus últimas horas en su rol de entonces casi inservibles interceptores, pues ya comenzaban a ser reemplazados por los cazas supersónicos Dassault Mirage IIIEA/DA adquiridos en 1970 y que comenzaban a incorporarse (ídem enlaces), al Escuadrón Mariano Moreno de la cercana Base Aérea de igual nombre en la localidad bonaerense así llamada, habiendo en la Base Aérea de Morón una febril actividad operativa.
Es de ese modo cómo, el domingo 12 de marzo de 1973 el Soldado Conscripto Clase 1952 (SC/52) Luis Alberto Molina, quien había nacido el 4 de agosto de 1952 en la cercana localidad de San Martín, en la provincia de Buenos Aires, se hallaba realizando una guardia perimetral en el puesto de la entrada de calle Fray Justo Santamaria de Oro en su intersección con calle Gobernador Máximo Paz (que podemos ver en unas imágenes de hoy), entrada inhabilitada en la mayor parte del tiempo, lindante con la vía pública y poco transitada pero donde habitualmente, sobre todo los fines de semana, algún ocasional transeúnte se aproximaba para apreciar la actividad aérea que ocasionalmente se realizaba y se podía ver en la pista a lo lejos, es en ese momento que se detiene un automóvil y descienden dos jóvenes mujeres que se aproximan hasta la reja y entablan un diálogo con el Soldado Molina, desconociendo qué es lo que le manifestaron pero que evidentemente se trataba de un ardid para que el centinela se arrimara al franqueo y bajara la guardia, pues las mismas eran dos avezadas terroristas comunistas castroguevaristas pertenecientes a la mafiosa organización subversiva ERP-PRT (Ejército Revolucionario del Pueblo-Partido Socialista de los Trabajadores), las cuales simulando ser simples ciudadanas curiosas o extraviadas en algún momento extrajeron sus armas de puño e intimaron al efectivo de la Fuerza Aérea para que les entregue el fusil FAL que portaba; sin embargo el Soldado Molina no se amedrentó y, lejos de dejarse intimidar intentó resistir el ataque, siendo inmediatamente agredido a balazos, logrando las subversivas sustraerle el fusil por hallarse Molina ya malherido e inconsciente en el suelo, y dándose a la inmediata fuga las agresoras ante el estupor de algunos transeúntes, que dieron rápido aviso a las autoridades de lo acontecido.

De inmediato el Soldado Molina fue asistido, se le brindaron atenciones en la enfermería de la misma Guarnición Aérea, y luego se lo trasladó al Hospital Aeronáutico Central, donde al día siguiente falleció. El médico de guardia en la Guarnición de Morón que en esa jornada atendió al Soldado Molina, el Doctor Fernando Espiniella, recuerda que recibió "un balazo en el tórax por debajo de su tetilla izquierda que perforó pleura y pulmón con importante pérdida de sangre, lo canalizé y lo transportamos en un Hiuss al HAC con sus piernas hacia arriba para tratar el shock. Soldados compañeros se ofrecieron y dieron su sangre para Molina. Una actitud de solidaridad y compañerismo como nunca ví en mi vida. Pocas horas después de una intervención quirúrgica muy complicada falleció. Fuí a la Compañía de Soldados y dí la triste noticia; llanto, bronca, impotencia, insultos se juntaron entre sus compañeros. Era la última guardia que hacía su clase pues esa semana se iban de baja."
El Soldado Conscripto Clase 52 Luis Alberto Molina, había sido asesinado, y fue la primera baja mortal de la Fuerza Aérea Argentina provocada por elementos subversivos desde que iniciaron su accionar 13 años antes, pues hasta ese momento la aeronáutica militar de nuestro país no había formado parte de los principales objetivos del terrorismo comunista. Fue ascendido, post mortem, al grado inmediato superior de Cabo, mediante Orden 256/73 del 9 de marzo de 1973 - BAR Nº 1856.
Durante la visita que el 18 de abril de 1975 el Presidente de facto chileno, General Don Augusto Pinochet Ugarte, realizara a nuestro país para reunirse con la Presidente de la Nación Argentina, Doña María Estela Martínez de Perón, con el fin de discutir, entre otros temas, la elaboración del oportuno Plan Cóndor ¡para responder coordinadamente a 16 años de coordinada agresión terrorista contra los nacionalismos latinoamericanos!, si bien el Presidente chileno nunca salió de la Base Aérea Militar de Morón, lugar donde se celebró el encuentro, no sabía lo cerca que estuvo de ser víctima de un atentado terrorista, y si bien al caer la noche de esa misma jornada, Pinochet abordó el mismo avión en el que había llegado y partió de regreso a Chile, escoltado por la escuadrilla de cazas que lo había acompañado durante su travesía por territorio argentino, pocas horas después se supo que la Policía de la Provincia de Buenos Aires había desbaratado un atentado contra su persona, organizado por la mafiosa BDDT (Banda De Delincuentes Terroristas), como en vida el propio Presidente Perón calificaba a las organizaciones terroristas, y se trataba precisamente de la misma que Perón expulsó de Plaza de Mayo, Montoneros-JP.
El hecho tuvo lugar el 10 de abril, en el Camino de Cintura, en el deslinde de los partidos de La Matanza y Morón, donde un comando de terroristas judeomarxistas castroguevaristas apostados a lo largo del trayecto abrieron fuego contra efectivos policiales, desencadenando un tiroteo que finalizó al cabo de una hora con la detención de 6 extremistas -entre ellos una mujer- y el secuestro de igual número de vehículos, además del armamento. A consecuencia de ese enfrentamiento la policía bonaerense desbarató una poderosa célula de la “Junta Coordinadora Revolucionaria”, que los diarios de la época la dieron por “extinguida”, aunque en esas fechas desconocían la verdadera dimensión de la organización que nucleaba al ERP-PRT de Argentina, MIR de Chile, PRTB-ELN de Bolivia y MLN-T Tupamaros de Uruguay), falleciendo 2 extremistas y resultando heridos graves dos policías, pero produciéndose la detención de 25 terroristas (21 extranjeros), el secuestro de un poderoso arsenal valuado en 1.000 millones de pesos viejos. ¿Que tenía que ver este suceso con el asesinato del primer efectivo de Fuerza Aérea Argentina acaecido unos 3 años antes?
Los detenidos en el enfrentamiento resultaron ser Miguel E. Acosta, Roberto Aníbal Bottarini, Héctor Horacio Borotto, Ricardo Horacio Oudkerk, Armando Tomás Cernada y María Cristina Rodríguez, a quienes se les secuestró una pistola Browning calibre 9×19 número de serie 12.561 de la Policía Federal, robada al Agente Ramón Díaz el 1 de noviembre de 1973; una pistola Colt 11,25 mm N° 112.131, sustraída durante el copamiento de la empresa Chrysler, el 18 de octubre de 1971; , una pistola Browning 7,65 mm N° 22.695 y un revolver Rubí de fabricación nacional N° 64.200, ¡y el fusil FAL calibre 7,62×51 mm perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina, arrebatado al Soldado Luis Roberto Molina el 13 de marzo de 1972, antes de ser ultimado! (orden del día de la Policía de la Provincia de Buenos Aires N° 23.268); siendo los vehículos capturados un Fiat 128 chapa C-420142, un Fiat 125 chapa B-067437, otro Fiat 128 chapa B-1183715, una camioneta pick-up Ford chapa B-1056102 y un Rastrojero diésel chapa B-1222969. Por encontrárselos vinculados a la causa, fueron también legal y constitucionalmente detenidos Dante "Canca" Gullo, montonero y dirigente de la JP (compañeros de andanzas de Patricia "La Piba", "Cali", "Carolina Serrano" Bullrich), y Dardo Cabo, director de “El Descamisado”. Se supo ese mismo día, que en lo más recio del tiroteo un importante número de terroristas habían logrado escapar, algunos a bordo de una camioneta desde la cual, según versiones extraoficiales, habrían arrojado granadas.
En aquellas fechas el suceso de este humilde argentino que prestando su Servicio Militar Obligatorio dio todo por la Patria al ser asesinado por los acaudalados burgueses y aristócratas subversivos comunistas que conformaban los cuadros de las mafiosas organizaciones subversivas, eran titulares de las tapas de diarios y noticieros televisivos, que son los mismos diarios y noticieros televisivos que hoy guardan silencio de aquellos sucesos cada vez que victimizan a los victimarios terroristas comunistas al mismo tiempo que invisibilizan a sus verdaderas víctimas y demonizan a todo aquel que en defensa de la Patria se vió forzado a combatirlos en esa guerra sucia e irregularmente planteada por los mismos subversivos.
Hoy, en la Base Aérea de Morón los apátridas políticos que gobiernan Argentina han colocado placas de honor para glorificar a los terroristas castroguevaristas que bajo órdenes de potencias externas atacaban sucia e irregularmente a la Argentina, a nuestra Sociedad, a nuestras Fuerzas Armadas y de Seguridad, incluida la misma Base Aérea de Morón donde asesinaron al Soldado SC/52 Luis Alberto Molina, una verdadera infamia, que es mayor aún al no permitir que ninguna placa recordatoria haga honor a ese valiente soldado que, haciendo honor a las palabras del General Manuel Belgrano "No hallo medio entre salvar a la patria o morir con honor", sin dudar dió su vida muriendo con honor para salvar la Patria del extremista flagelo comunista totalitario.
CABO LUIS ALBERTO MOLINA, ¡SALUDO UNO!
domingo, 30 de junio de 2024
Argentina: El aquilombado historial del Boeing 737 LV-JNE de Aerolíneas Argentinas
Aviones con historia: la dura vida del 737 LV-JNE de Aerolíneas Argentinas
Raul Viorel MogaHay aviones que «tienen suerte», pues son entregados a una aerolínea tras salir de la planta de montaje y pasan toda su vida útil volando para dicha aerolínea, sin sobresaltos y sin periplos. Pero, el 737 protagonista de nuestra historia no tuvo esa suerte.

El sexto 737 de Aerolíneas Argentinas
O el séptimo, según se mire. La aerolínea de bandera argentina recibió el 24 de enero de 1970 un Boeing 737-200 alquilado de Britannia Airways, probablemente para preparar la llegada de sus propios aviones. Esta unidad, registrada como G-AVRL estuvo volando en Argentina apenas tres meses, pues el 28 de abril fue devuelto a su dueño.
Pero si, el LV-JNE fue el sexto 737-200 recibido directamente por Aerolíneas Argentinas el 2 de octubre de 1970 y también fue el último avión recibido ese año, dado que el siguiente no llegaría hasta el 8 de octubre de 1971. Además, fue el segundo combi de la compañía, es decir, podía llevar tanto carga como pasajeros.
Al incorporarse a la flota de la aerolínea, recibió el nombre de «Ciudad de Trelew», dado que la compañía decidió nombrar a sus primeros 737 con nombres de ciudades de Argentina.
Primer susto: 1973
Cuando apenas había cumplido tres años en la flota de la compañía, nuestro 737 protagonista sufrió un primer susto: fue secuestrado en pleno vuelo.El avión partió el 20 de octubre de 1973 del aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires con destino al aeropuerto de Salta, en el noroeste del país. A bordo se encontraban en ese momento 49 pasajeros y 7 miembros de la tripulación. En pleno vuelo, 4 pasajeros de origen uruguayo secuestraron el avión, obligándolo a tomar tierra en el aeropuerto de Tucumán, un poco más al sur de Salta.
Los secuestradores exigieron que el avión fuera repostado con la intención de volar a Lima, en Perú, desde donde volverían a repostar para llegar a Cuba. Sin embargo, las autoridades negaron el repostaje al avión y los secuestradores obligaron a la tripulación a volver a despegar.
Poco después, el avión tomó tierra en el aeropuerto de Yacuiba, una ciudad boliviana que literalmente está en la frontera con Argentina. El avión permaneció en tierra durante 4 días, un tiempo durante el cual los secuestradores fueron liberando rehenes hasta un total de 38 personas de las (sin contarlos a ellos) 53 que se encontraban a bordo del avión. Finalmente el 24 de octubre se rindieron cuando se les prometió que podrían abandonar el país.
Y nuestro 737 protagonista volvió al servicio comercial.
Segundo susto: 1975
La mala suerte se volvió a cernir sobre nuestro protagonista con otro secuestro en pleno vuelo. Esta vez, el 737 estaba realizando el vuelo 706 de Aerolíneas Argentinas el 5 de octubre de 1975. Se trataba de un vuelo regular entre las ciudades de Buenos Aires y Camba Punta pero, en medio del vuelo, un comando de la guerrilla peronista Montoneros secuestró el avión, desviándolo al aeropuerto de El Pucú.Una vez en tierra, desalojaron a los 102 pasajeros que se encontraban a bordo del avión, pero mantuvieron cautiva a la tripulación con la intención de volar a Brasil. Antes de dirigirse a Brasil, los secuestradores desviaron el avión a Formosa para permitir el embarque de otro grupo guerrillero. Sin embargo, el avión no tuvo suficiente combustible a bordo, por lo que acabó aterrizando en un campo de cultivo cerca de la localidad de Rafaela, en la provincia de Santa Fe.
Foto del Boeing 737-200 de Aerolíneas Argentinas LV-JNE despegando desde el campo de cultivo. Los secuestradores consiguieron escapar, pero el avión se quedó en un terreno empantanado. El Batallón de Ingenieros de Construcciones de Santo Tomé construyó una pista con planchas metálicas de 600m de largo y 30 de ancho. El avión se aligeró lo máximo posible y los pilotos de Aerolíneas Argentinas consiguieron sacarlo en vuelo el 22 de octubre, 17 días después del secuestro. Sobre este hecho os hemos hablado en este otro artículo.
Y nuestro 737 protagonista volvió al servicio comercial (tras una revisión).
Tercer susto: 1978
Cuando todavía no se habían olvidado los dos primeros secuestros, nuestro 737 sufrió otro susto, esta vez más serio. El avión estaba realizando el vuelo AR665 entre Bahía Blanca y el aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires. Todo transcurrió de forma normal hasta la aproximación.Cuando el avión se encontraba a pocas millas de aterrizar, comenzó a sonar a bordo la alarma de tren de aterrizaje no bajado. La tripulación decidió apagar dicha alarma para que dejase de sonar y tomaron tierra. Pero, si la alarma suena es por algo y en este caso era porque efectivamente el tren no estaba abajo, por lo que el 737 acabó tomando tierra sin el tren de aterrizaje.
A bordo se encontraban 99 pasajeros y 6 miembros de la tripulación, resultando heridos leves 6 pasajeros, aunque un pasajero falleció poco después por un paro cardíaco. Se achaca al estrés sufrido en este suceso.
Después de una larga reparación, nuestro 737 protagonista volvió al servicio comercial, una vez más.
Cuarto susto: el definitivo, 1992.
En 1992 nuestro protagonista sufrió un accidente que lo dejaría fuera de servicio, con un final que no merecía. El 20 de noviembre estaba operando el vuelo AR8525 entre San Luis y el aeropuerto Jorge Newbery. A bordo se encontraban 107 pasajeros y 6 miembros de la tripulación.La historia, sin embargo, comienza al final del vuelo AR8524 entre Buenos Aires y San Luis con escala en Córdoba. El avión había completado el vuelo entre Córdoba y San Luis de forma normal, pero el aterrizaje en este último aeropuerto fue demasiado duro, por lo que la tripulación pidió revisar el tren del aterrizaje.
Un video grabado poco antes del accidente:
Estando todo normal, el avión se dispuso a despegar de vuelta a Buenos Aires. El avión rodó a la pista 18 para despegar, pero durante la carrera de despegue los neumáticos del tren principal derecho sufrieron problemas: el número 4 explotó y el número 3 perdió presión (había sufrido daños en el aterrizaje y comenzó a rajarse).
El avión comenzó a desviarse hacia la derecha cuando ya había superado V1, pero los pilotos decidieron abortar el despegue aplicando la máxima potencia de frenado, lo cual no fue suficiente pues el avión acabó saliéndose de la pista. Se detuvo a 125m del umbral de la pista y se procedió a evacuar a los pasajeros.
En este punto, hay algo de confusión puesto que algunas versiones aseguran que los bomberos utilizaron al menos uno de los camiones para llevar a los pasajeros a la terminal. Otros aseguran que el camión no tenía espuma y que luego se quedó sin agua. Sea como fuere, unos minutos después de la salida de pista, la aeronave comenzó a arder por el ala derecha, siendo declarado el avión como destruido sin reparación posible.
Aerolíneas Argentinas mantuvo al 737-200 en servicio hasta el año 2009, casi 4 décadas después de haber introducido el modelo. Foto: Patrick Mutzenberg. No hubo heridos de consideración, pero nuestro protagonista quedó destruido tras cumplir 22 años de servicio con la compañía argentina, después de varias incidencias que la mayoría de los aviones de pasajeros, por suerte, no tienen que afrontar.
Aerolíneas Argentinas retiró de servicio el último de sus 51 Boeing 737-200 en el año 2009, tras casi 4 décadas en servicio con la compañía. Pero, sin duda, «El Mufa» como fue apodado, ha quedado en la memoria colectiva por los incidentes en los que se vio envuelto y, sobre todo, por la hazaña de despegar de un campo de cultivo hace ya muchos años.


