viernes, 28 de noviembre de 2014

Vida civil: Un médico asesino en serie en la París ocupada

Médico francés en la Segunda Guerra Mundial fue un asesino en serie
Medical Bag




Desde 1942 hasta 1944, el Dr. Marcel Petiot, un médico muy respetado en su comunidad, vio la oportunidad de construir su riqueza personal durante la locura de la Segunda Guerra Mundial en París. Fue un periodo negro en la historia de París, cuando las familias judías esperaban escapar masacre. También fue un momento surrealista en París mientras la Segunda Guerra Mundial estaba en su apogeo, ya que las desapariciones eran comunes en la ciudad ocupada por los nazis. No había nadie a quien acudir. Temiendo por sus vidas, Judios no podía reportar a personas que faltan a los nazis.

En medio de la anarquía en curso era Marcel Petiot, quien era conocido como un médico devoto y benévolo. A lo largo de la resistencia francesa, fue reconocido como un luchador por la libertad dispuesto a arriesgar su vida para ayudar a los Judios, combatientes de la resistencia, y los ciudadanos franceses ordinarios que buscan escapar de París para la seguridad de América del Sur. Sin embargo, Petiot particular aprovechaba de los judíos que estaban desesperados por huir de Francia con el fin de sobrevivir en el ambiente letal.

Asesinato con fines de lucro

Petiot ideó un plan malvado y despreciable en el que afirmaba que podía organizar el paso seguro de París a Argentina a través de Portugal por un importe de 25.000 francos por persona. El precio incluye todos los documentos de viaje necesarios. Los cómplices serían atraer a víctimas desprevenidas a Petiot, quien usaba el alias de "Dr. Eugène. "Decenas de víctimas se presentaba con sus 25.000 francos, además de todos sus ahorros y pertenencias metido en una maleta, pensando que iban a empezar una nueva vida lejos del peligro a diario en el que vivían.

Su veneno de elección: Cianuro

Cuando las víctimas llegaron a su casa, Petiot les informó que los funcionarios argentinos requieren una inoculación para todas las personas que entran en su país. Y, ¿quién mejor para inocular ellos que un médico? La ruta de escape que prometió era inexistente. Petiot procedió a inyectar a sus víctimas con cianuro. Entonces él verlos morir. No sólo roban sus 25.000 francos, que había hurgar en su equipaje y tomó algo de valor que encontraba.

Negocios estaba en auge para Petiot, como muchos Judios estaban siendo cazados por los alemanes para "interrogatorio", y estaban en la clandestinidad por temor a la muerte inminente. Al principio, Petiot vierten los cadáveres en el Sena, que era muy riesgoso dado lo ocupado fue el río. Finalmente, Petiot compró una casa en París a los 21 Rue le Sueur, donde construyó pozos de cal en el sótano para desintegrar los cuerpos, junto con una estufa de carbón utilizado para la incineración. Como implementó su esquema ruta de escape falso, Petiot era descuidado, y no se molestó en mantener un perfil bajo. Con el tiempo, la noticia llegó a la Gestapo que había un médico que era un miembro de la resistencia francesa que estaba ayudando Judios escapar del país. Autoridades alemanas detuvieron a los cómplices de Petiot, y bajo tortura, se reveló que el "Dr. Eugène "era en realidad el Dr. Marcel Petiot, que corría la red de la huida de los nazis creían que es auténtico.

El hedor de la muerte

Pero el 11 de marzo de 1944, antes de que los nazis podían localizar al doctor, sus vecinos se quejaron de un hedor nauseabundo que emanaba de humo que salía de la chimenea de la casa. El olor nocivo incitó a los vecinos de Petiot llamar a la policía para investigar. La policía temían un incendio en la chimenea y convocaron a los bomberos también. Cuando la policía y los bomberos entraron en la casa de Petiot, descubrieron restos humanos esparcidos por todo el sótano. Petiot declaró su caso, diciendo que la Gestapo lo buscaba porque era parte de la Resistencia y explicó que había matado a los alemanes, informantes y traidores franceses. La policía francesa, simpatizantes a la causa y amargados por años de ocupación nazi, no se detienen a Petiot-una ruptura muy afortunado. Petiot inmediatamente huyó de su casa y se escondió bajo tierra en París, afirmando su lealtad a la Resistencia. Él fue proporcionado refugio seguro por algunos de los partidarios del movimiento. Ahora, viviendo como un fugitivo de los nazis, Petiot crecer la barba y adoptó varios alias. Durante su ausencia, sus crímenes asesinato fines de lucro fueron rápidamente descubierto y la cacería humana creció hasta incluir a las autoridades francesas también.

Cuando París fue liberado en 1944, Petiot estaba usando el nombre de Henri Valeri. El nuevo nombre y bigotes no ayudaron mucho, porque el 31 de octubre de 1944, Petiot fue reconocido en una estación del metro de París y arrestado. Fue acusado de 27 cargos de asesinato fines de lucro.

Durante su juicio, Petiot era desafiante, alegando que las personas que ayudó estaban todos vivos y vivir bien en América del Sur con nombres falsos. En cuanto a los órganos y partes del cuerpo que se encuentran en su bodega, Petiot afirmó que cada uno era un nazi a quien había matado a proteger al pueblo de Francia. Su historia no era creíble, y fue declarado culpable de 26 cargos de asesinato y condenado a muerte. Los medios de comunicación llamaron él "Doctor Muerte" y el "Carnicero de París", entre otros apodos. Era sospechoso de matar a más de 60 personas durante su juerga de asesinato. Sus ganancias financieras se estimaron en 200 millones de francos, el equivalente de aproximadamente $ 25 millones en la actualidad. Petiot fue decapitado en la guillotina el 25 de mayo 1946 por sus crímenes atroces.

Muerte en la Ciudad de la Luz: El asesino en serie de la ocupación nazi de París, un libro sobre crímenes reales escrita por David Rey y que cubre la investigación y el juicio del Dr. Marcel Petiot, fue publicado en 2011. Un libro anterior, los crímenes indescriptibles de Dr. Petiot por Thomas Maeder, reconstruye los crímenes del doctor y el juicio de las entrevistas de supervivencia, así como el expediente oficial de la corte una vez clasificada.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Catalanes quieren sacar la estatua de su asediador madrileño

Una estatua reabre la guerra de 1714 
Madrid rechaza quitar la efigie a Blas de Lezo, al que Barcelona culpa de asediar la ciudad 
BRUNO GARCÍA GALLO - El País


Detalle de una ilustración sobre el primer asedio a Barcelona, datada en 1706, dentro de la exposición 'Memória gráfica de una guerra'.

“En ningún momento, bajo ningún concepto y en ningún caso contemplo quitar el monumento a Blas de Lezo, que lo es a la verdad, contra el olvido y contra la manipulación de quienes pretenden cambiar la historia de una gran nación como es España”, ha respondido la alcaldesa de Madrid, Ana Botella (PP) a EL PAÍS sobre la exigencia del Ayuntamiento de Barcelona (CiU), para que se retire la estatua al militar.

“¿Qué dirían si Barcelona homenajeara a una persona que hubiera bombardeado Madrid?”, se preguntaba el miércoles el primer teniente de alcalde barcelonés, Joaquim Forn (CiU). “Homenajear al cómplice de la pérdida de nuestras libertades, de la prohibición de nuestra lengua y un largo etcétera, no nos parece de justicia, ni digno de admiración”, censuró Joan Laporta (Democràcia Catalana), que, junto a Jordi Portabella (ERC), presentó la moción, informa Clara Blanchar.

Según Laporta, “Blas de Lezo tuvo “un protagonismo destacado” en el asedio a Barcelona, al “capitanear el bombardeo”. En opinión de la historiadora Carolina Aguada, comisaria de la última gran exposición sobre el militar y asesora en la elaboración de la estatua, “ese punto de partida es erróneo”. Según su reconstrucción, aún bajo investigación, Blas de Lezo (Pasaia, 1689) acababa prácticamente de iniciar su carrera y era alférez de bajel de alto bordo cuando le mandaron a Barcelona durante el primer (y fracasado) sitio, en 1706, en el que participó Felipe V y que por mar capitaneó Luis Alejandro de Borbón.

En 1713, relata la historiadora, Barcelona era el último bastión leal al archiduque Carlos de Austria cuando las tropas de Felipe V, comandadas por el duque de Popoli, cercaron de nuevo la ciudad. Blas de Lezo formó parte del asedio por mar como capitán del Campanela en una flota al mando de Manuel López Pintado. En los combates, perdió la movilidad en un brazo por un disparo de mosquete; en 1704 había perdido una pierna en Vélez-Málaga por un cañonazo, y dos años después un ojo en Santa Catalina de Tolón.

Laporta, apoyado por CiU e ICV, le acusa de “capitanear” el ataque a la ciudad condal
“Las autoridades catalanas resolvieron continuar la guerra contra Felipe V ante la posibilidad de perder sus leyes y autogobierno”, aseguró la Generalitat de Cataluña (CiU) con motivo de una exposición en febrero que conmemoraba el tricentenario de la caída de Barcelona. La ciudad “capituló después de 14 meses de asedio” (aquel 11 de septiembre es la fiesta nacional catalana, la Diada).

“Los decretos de Nova Planta (en 1716) pusieron fin a las leyes catalanas y su gobierno. En el siglo XIX, el movimiento catalanista de la Renaixença contribuyó a crear un imaginario colectivo sobre el pasado catalán”, y aquel día “se convirtió en símbolo y un referente importante de las reivindicaciones nacionalistas”, añadía.


Estatua a Blas de Lezo inaugurada el día 15 en Madrid. / ÁNGEL DÍAZ (EFE)

Así lo explica el catedrático Joaquim Albareda (UPF): “Fue la pérdida de un sistema jurídico y político propio; no sólo se perdieron las Cortes, la Generalitat y un tribunal de tipo constitucional, sino la capacidad de que el hombre común participara en política. De golpe y porrazo, se impuso un sistema militarizado y absolutista”.

Así, la estatua es “inoportuna por sus connotaciones en un momento político ya de por sí bastante complejo y envenenado”. “Con la memoria histórica hay que tener respeto por lo que significa, sobre todo porque en la guerra hubo una España vencida”, zanja.

Botella: “En ningún caso y bajo ningún concepto retiraré el monumento”
Disiente Ricardo García Cárcel, catedrático de la UAB y miembro de la Real Academia de la Historia: “La participación de Blas de Lezo fue casi anecdótica, y no sirviendo a España sino a Felipe V contra los partidarios del archiduque. Me produce un rechazo enorme la interpretación de Guerra de Sucesión en términos de España contra Cataluña. Es falso y maniqueo”. Fernando García de Cortázar, catedrático de Deusto, lo cree “una muestra más de la agotadora campaña nacionalista”. “La derrota de 1714 se prolonga en la imaginación colectiva como esos relatos de ficción que niegan la historia y pretenden reconstruirla. Dudo de que en ninguna parte de Europa se haya asistido a tal labor de manipulación cultural como la que estamos sufriendo con ocasión del tricentenario. Ahora le toca a Blas de Lezo, uno de los marinos más destacados. Aquí no cabe ni indiferencia profesional ni desidia cívica porque el nacionalismo nunca construye sus espejismos sin arrebatarnos nuestras realidades”, asegura.

José Álvarez Junco, catedrático emérito de la UCM, coincide en que “todo esto nada tiene que ver con lo que ocurrió hace 300 años sino que responde a intereses políticos actuales”.

Albareda: “Es inoportuno en un momento ya complejo y envenenado”
La estatua, sin embargo, tuvo una génesis aparentemente inocente, según explica su impulsor, Íñigo Paredes. “Queremos recuperar la memoria de aquel almirante que, ante una flota mucho mayor que la Armada Invencible, hizo gala de un heroísmo inigualable”, señaló en una petición en change.org. Recabó 10.700 firmas, concitó la respuesta entusiasta de Botella, y permitió recaudar 150.000 euros entre ciudadanos de a pie para construir la estatua (obra de Salvador Amaya), que el rey Juan Carlos I inauguró en la plaza de Colón el sábado 15.

La referida gesta fue la defensa victoriosa de Cartagena de Indias (ahora, Colombia) con 6.000 soldados y 990 cañones ante las tropas inglesas, que contaban con 23.600 hombres y 3.000 piezas de artillería. Blas de Lezo murió seis meses después de peste.

Poco antes de la inauguración de la estatua, el edil barcelonés de Cultura, Jaume Ciurana (CiU), publicó en Twitter: “Madrid mañana inaugura una escultura a Blas de Lezo, que, entre otras cosas, bombardeó Barcelona durante el sitio de 1714. En fin”. Aquello levantó una tormenta en esa red social, convirtiéndose en uno de los temas más comentados.

García Cárcel y García de Cortazar rechazan la crítica al militar del siglo XVIII
El miércoles, en el Ayuntamiento catalán, también ICV vio “plenamente justificada” la petición de retirar la estatua. Los socialistas aseguraron no entenderlo, y calificaron la moción de “injerencia” en asuntos de Madrid. Acusaron a los proponentes de querer “borrar todo lo que tiene que ver con la historia común”, pero se abstuvieron; el PP votó en contra. En Madrid, el candidato socialista a la Alcaldía, Antonio Miguel Carmona, achacó el jueves la iniciativa a “la incultura, el provincianismo y un deseo de reescribir la historia para que los hechos cuadren con sus delirios”.




miércoles, 26 de noviembre de 2014

Cómo conservaban los Cruzados a sus cadáveres

¿Cómo se transportaban los cadáveres de los cruzados?

por Javier Sanz - Historias de la Historia


Urbano II recibió la visita de un embajador del emperador bizantino Alejo I Comneno pidiéndole ayuda para derrotar a los turcos selyúcidas. El Papa, que vio la oportunidad de unir bajo un mismo estandarte a toda la cristiandad, no sólo prestaría ayuda al emperador sino que una vez recuperado el territorio perdido por los bizantinos, dirigiría -mejor dicho, ordenaría dirigir- sus ejércitos a Tierra Santa para recuperar Jerusalén. Así que, en el Concilio de Clermont (1095), Urbano II hizo un llamamiento a toda cristiandad para luchar contra los infieles bajo el estandarte de la cruz (cruzada) al grito de…

Dios lo quiere



Se había convocado la Primera Cruzada… Encabezados por Francia y el Sacro Imperio Germánico, se unieron caballeros, soldados y numerosa población -unos fanáticos religiosos y otros gente sin oficio ni beneficio que veían la cruzada como una oportunidad de conseguir botín-, hasta transformarse en una migración masiva. En 1099 conquistaron Jerusalén. Aunque la cruzada fue todo un éxito, también fallecieron muchos cruzados durante las distintas batallas. El deseo de los caballeros de noble familia muertos en la cruzada era que sus cuerpos se devolviesen a Europa, pero ¿cómo?

En palabras del historiador italiano Boncompagno da Signa en el siglo XIII…

Los alemanes sacan las entrañas de los cadáveres de sus caballeros de alto rango, si mueren en el extranjero, y dejan el resto del cuerpo hervir mucho tiempo en las calderas. La carne, los tendones y los cartílagos los separan de los huesos. Lo huesos los lavan en vino perfumado y espolvorean con especias, y luego los llevan de vuelta a casa.

Así explica Boncompagno da Signa en qué consistía el Mos Teutonicus (Funeral Alemán). Esta práctica era habitual entre los cruzados cuando morían en Tierra Santa. Dada la imposibilidad de poder llevar el cuerpo incorrupto al lugar de origen del caballero, le extraían el corazón y lo enterraban en algún lugar sagrado, luego descuartizaban el resto del cuerpo y lo ponían a hervir durante varias horas para quedarse únicamente con los huesos. De esta forma, se podían transportar fácilmente y llevárselos a sus familiares para darles sepultura. Hasta que la Iglesia, en este caso el Papa Bonifacio VIII, dijo hasta aquí hemos llegado. En 1300, promulgó al bula De Sepulturis prohibiendo, bajo pena de excomunión, descuartizar y hervir cuerpos para separar los huesos y la carne.

martes, 25 de noviembre de 2014

Terrorismo: Tamara Bunke

Tamara Bunke
Wikipedia


Retrato de Tamara Bunke en Cuba.


Haydée Tamara Bunke Bíder (Buenos Aires, Argentina, 19 de noviembre de 1937 – 31 de agosto de 1967), conocida como Tania, fue una activista revolucionaria y guerrillera argentina.

Juventud

Tamara Haydée Bunke Bider nació en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, el 19 de noviembre de 1937. Su padre era alemán y su madre polaca, ambos militantes comunistas. En 1952, Tamara emigró junto a sus padres a la República Democrática Alemana, siendo admitida dentro del Partido Socialista Unificado de Alemania en 1955, a los 18 años. Posteriormente realizó viajes a países de África y América Latina, realizando estudios sobre folklore, aunque tras 1960 se sostuvo que viajaba por órdenes del servicio de inteligencia de Alemania Oriental (Stasi).
En Berlín Oriental estudió en la Facultad de Letras de la Universidad Humboldt, habiendo sido también instructora de tiro deportivo. Recibió con alegría el triunfo de la Revolución Cubana y conoció al Che Guevara en 1960, cuando éste viajó a la Alemania Oriental al frente de una delegación comercial del gobierno revolucionario cubano.

En Cuba

En 1961 Tamara Bunke fue invitada a Cuba por el Ballet Nacional de ese país, a través de Alicia Alonso, siendo que dicho viaje no fue inicialmente aceptado por el Ministerio de Seguridad Interior de Alemania Oriental, al considerare a Bunke como un excelente prospecto de agente para la Stasi que no debería desaprovecharse en beneficio de otro país. Aun así Bunke insistió en aceptar la invitación, invocando la importancia decisiva de la revolución cubana, por lo cual la jefatura de la Stasi (dirigida entonces por Markus Wolf) no puso más objeciones. El gobierno de Alemania Oriental, no obstante, se desentendió oficialmente de las actividades futuras de Tamara Bunke, aunque mantuvo su membresía del Partido Socialista Unificado de Alemania.
Luego Bunke llegó a Cuba el 12 de mayo de 1961 y estudió periodismo en la Universidad de La Habana. Posteriormente, al hablar francés, inglés, alemán y español, trabajó en el Ministerio de Educación (MINED), el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y en la dirección nacional de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). En 1963 comenzó a entrenarse con el fin de servir en tareas de inteligencia de los servicios de espionaje cubanos, y en esta época comienzó a ser conocida como Tania. En Cienfuegos preparó su plan práctico-operativo.
El motivo de elegir "Tania"" como nombre de guerra fue que Zoya Kosmodemyanskaya, partisana soviética durante la Segunda Guerra Mundial, también había llevado Tania como nombre en la clandestinidad.1


Bunke en 1964, antes de partir con rumbo a Bolivia, donde se reuniría con el Che Guevara

En Bolivia

Tras el entrenamiento por parte del Ministerio del Interior cubano, Tamara Bunke llegó a Bolivia en 1964 con órdenes directas del Che Guevara de establecer relaciones con representantes de la clase política y del ejército, con el fin de crear condiciones favorables para la apertura de un futuro frente revolucionario. Con el fin de cumplir esta tarea adoptó la identidad de Laura Gutiérrez Bauer.
En La Paz se vinculó con los pintores Juan Ortega Leytón y Moisés Chire Barrientos, resultando este último pariente del presidente boliviano. Además, estableció relación con Gonzalo López Muñoz, jefe de la Dirección Nacional de Informaciones de la Presidencia. Su grado de infiltración fue tan alto que trabó amistad con Alfredo Ovando Candía, Ministro de Defensa, y René Barrientos Ortuño, Presidente de Bolivia. Impartió clases particulares de idioma alemán a los hijos de la clase alta local, a fin de relacionarse con sus familiares y obtener información útil para las guerrillas de Guevara, a las cuales apoyaría en cuanto recibiera las órdenes respectivas.
A comienzos de 1966, habiendo sido evaluado su trabajo como exitoso por el gobierno cubano, se le comunicó a Bunke que le había sido concedida la membresía del Partido Comunista de Cuba. Contrajo matrimonio, por otra parte, con Mario Martínez, un estudiante de ingeniería eléctrica, con lo cual obtuvo el pasaporte boliviano y consiguió mayor libertad de movimientos para sus actividades de infiltración.

Guerrilla y muerte

Las tareas de Bunke consistían en ser una espía "durmiente", dedicada sólo a reunir datos mediante la infiltración, esperando alguna orden para recién entrar en acción. De hecho, durante su estancia en Bolivia las actividades de Tamara Bunke se concentraron en recoger datos e información que pudieran ser útiles al servicio de espionaje en Cuba y sus jefes nunca proyectaron su participación activa en una guerrilla.
No obstante, al saber mediante sus jefes en Cuba que el Che Guevara había llegado a Bolivia para iniciar una lucha de guerrillas, Tamara Bunke se unió al grupo guerrillero para entrar en combate. Aunque en un principio el Che Guevara la prefería continuando en sus labores para el espionaje cubano, Bunke insistió en integrarse como combatiente, aprovechando que había recibido entrenamiento en el manejo de armas tanto en Alemania Oriental como en Cuba. Así terminó incorporándose al grupo del comandante Juan Vitalio Acuña Nuñez "Joaquín", pero destinada en la práctica a funciones de enfermería e intendencia, lejos de la primera línea de lucha.
Cuando el Che dividió su columna en dos, su fuerza se debilitó (las mismas no volverían a reunirse) y eso forzó a que Tamara fuese incorporada como combatiente pese a que su salud se había quebrantado a causa de las dificultades de la vida en los campamentos guerrilleros y el duro clima tropical. La argentina murió en combate, con el fusil en la mano, el 31 de agosto de 1967, durante una emboscada a la que fue guiada junto a su grupo por Honorato Rojas en Vado del Yeso, Puerto Mauricio, en el Río Grande de Bolivia.
Sus restos fueron identificados y trasladados a Cuba en 1998, estando actualmente en Santa Clara.

Legado


  • El planeta menor 2283 Bunke, descubierto en 1974 por la astrónoma soviética Lyudmila Zhuravlyova, fue nombrado en honor de Tamara Bunke.2
  • El cantante y compositor venezolano Alí Primera escribió una canción titulada Tania, en conmemoración de Bunke y su dedicación a la Revolución Comunista.
  • El personaje de Tania en el videojuego Command and Conquer está basado en ella.
  • Durante su participación en el Ejército Simbiótico de Liberación, Patricia Hearst tomó el alias de "Tania".
  • La revolucionaria chilena Cecilia Magni adoptó el alias de "comandante Tamara" en su memoria.
  • La guerrillera holandesa Tanja Nijmeijer de las FARC, adoptó su nombre de pila en recuerdo a su legendaria par argentina.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Conquista del desierto: Los mapuches y los unicelulares

DUEÑOS ORIGINARIOS



-Roca les quitó el Desierto a sus dueños originarios -dijo Kako.
-¿Quienes eran?
-Los indios Mapuches -contestó Keko.
-Los Mapuches fueron los Araucanos chilenos, que cruzaron la frontera alrededor de 1830, por lo que eran menos originarios que los argentinos e incluso que los primeros conquistadores españoles -sentenció El Narizudo.
-¿Quienes son, entonces, los originarios? -inquirió Kiko.
-Los Tehuelches, sojuzgados o eliminados por los Mapuches.
-Sí -asintió Koko.
-Junto a Pehuenches y Pampas, que sufrieron igual destino -acotó Kuko.
-Ninguno es originario -sentenció El Narizudo.
-¡¿Cómo dices?! -exclamaron todos.
-Se los explicaré con España (donde el hombre vive desde hace mucho), porque en América solo tiene 10.000 años.
-Somos todo oídos.
-Los españoles actuales sacaron a los árabes, quienes conquistaron a los castellanos, que invadieron a los visigodos, que dominaron a los romanos, que sometieron a los íberos, que suplantaron a los celtas.
-¿No hay excepciones?
-Únicamente los Vascos. Y el tema sigue hacia atrás...
-¿De que manera?
-Los íberos suplantaron a los cro-magnones, quienes oprimieron a los neanderthales... ¿quieren que siga?
-Continúa.
-Los nearnderthales extinguieron a homo erectus, quien reemplazó a homo hábilis, que sustituyó a los australopitecus...
-Impresionante.
-Y así sucesivamente -reflexionó el Narizudo- es la ley de la evolución de las especies, extrapolada en la evolución de las sociedades. No hay nadie originario, hasta llegar al primer ser unicelular.
-¡Carajo! exclamaron los cinco contertulios, al unísono.

EDUARDO IBÁÑEZ PADILLA

domingo, 23 de noviembre de 2014

Biografía: El boludo gangoso que llegó a ser el presidente más corrupto



Cuando Néstor no era K: el libro que destroza la historia de Kirchner
En Lejos del bronce, Julio Bárbaro reconstruye el lado no tan conocido del ex presidente. Entrevistas a vecinos y amigos desnudan la ambición y los vínculos con la dictadura

Por Julio Bárbaro | Por Oscar Muiño | Por Omar Pintos - Perfil


Estos son algunos de los testimonios de vecinos, compañeros y adversarios políticos de Néstor Kirchner en Santa Cruz con los que cuenta el libro Lejos del bronce. Estas entrevistas las realizó Omar Pintos.
Carlos Alberto Portel. Vecino de infancia de Néstor Kirchner y militante peronista de la década del 70.

Néstor Kirchner lo conozco de toda la vida, éramos vecinos. Todos los chicos jugábamos en una canchita de barrio que estaba en Belgrano y 25 de Mayo, en Río Gallegos, y a Néstor no lo dejábamos ir porque era un boludo, el tonto del barrio. El tonto que llegó a presidente. Ya de chico, en la juventud, en la política, siempre fue un prepotente. En barra era prepotente; solo no valía nada. Sus familiares, en cambio, los tíos, las tías, eran excelentes personas.

Lo operaron muchas veces de la garganta en Santiago de Chile porque era gangoso. Cuando fue mejorando su dicción, nos pusimos todos contentos más allá de que fuéramos o no amigos. Pero cuando fue electo gobernador, se vengó de toda la gente que se había reído de él. Contra lo que debe ser la concepción de cualquier político, Néstor se tomó una revancha personal y destruyó a los que se habían burlado de su dicción defectuosa, entre quienes estuve yo.

En política nunca estuve con Néstor porque él no era peronista. Nunca fue peronista. Cuando nosotros militábamos en la JP, allá por el año ’70, ’71, él formaba parte de las regionales peronistas. Venía de La Plata a Río Gallegos, armaba despelote y se iba con un grupito de amiguitos suyos.
Tenían repercusión porque eran los “montoneritos”, pero no eran montoneros de verdad.Todos sabíamos que Kirchner vendía a los compañeros de acá. Eso que contó al asumir la presidencia en 2003, cuando dijo que lo secuestraron en La Plata, que lo tiraron en un zanjón, es todo mentira. Jamás estuvo preso, a él nunca lo tocaron. Durante la dictadura, yo estuve preso con el padrino de su hijo, Cacho Vázquez, y después me tuve que ir del país.

Néstor era informante de los militares cuando estaba en la universidad, en el ’74 o ’75, junto con otros que se decían compañeros. Hay una foto en la que está detrás de Camps, en una de las visitas del ex jefe de la Policía bonaerense a Río Gallegos.



Kirchner fue estudiante destacado durante la última dictadura. Sus primeros pasos en la riqueza los dio con los militares, gracias a los remates que hizo con la financiera Finsud. Él era un tipo muy reconocido dentro del ámbito castrense por su rol de informante. Eso que dijo de los derechos humanos, de las Madres de Plaza de Mayo, fue puro cuento, marketing para la población. A Néstor le desaparecieron compañeros y él no se ocupó de buscar a esos tipos. Como abogado, no presentó ni un solo hábeas corpus. Es más, han ido compañeros a verlo y él nunca se presentó como querellante del gobierno militar. Se han acercado amigos y amigas de ellos para hacerles alguna consulta y Cristina primero les cobraba. (...)

El Frente para la Victoria (FpV) no tuvo nada de frentista: ahí el único que mandaba era Néstor. En más de una ocasión, pasé por el Hotel Comercio mientras él cenaba con otros, y cuando yo le decía que necesitaba hablar con él, Kirchner chasqueaba los dedos y les decía a Zannini y al Rudy Ulloa: “Rajen de acá, que tengo que hablar con él”. Todos salían disparados como ratitas. En el FpV no había ningún peronista de verdad.

Kirchner construyó poder en base al miedo. Su manera de hacer política siempre fue la patota. Tenía una patota muy bien armada. Y más aún cuando fue gobernador. Llegó a tener varias. Cacho Vázquez manejaba una patota, Rudy Ulloa manejaba otra; el Negro Vidal, otra; el Karateca Gómez, otra más. El lema de ellos era “por la razón o por la fuerza”,como dice el escudo chileno. La gente les tenía miedo y ellos se manejaron con la intimidación.
Aún hoy hay funcionarios que le tienen miedo al FpV, miedo a la estructura provincial, porque la patota de Néstor sigue operando. Acá, en Río Gallegos, hoy funciona una estructura de inteligencia peor que la SIDE. En las calles Maipú y Chile no van a lo ideológico sino a lo personal.
Kirchner construyó en base a la extorsión con la vida personal de los ciudadanos. Me consta porque así lo hizo conmigo. Acá hubo quienes querían mucho a Néstor porque era muy carismático, pero le tenían miedo.
El apriete a los medios, que tanto sorprendió a nivel nacional, es una vieja práctica del kirchnerismo. Néstor era intendente de Río Gallegos cuando la Gobernación me designó director de Informaciones de la provincia y me hice cargo de Canal 9. Un día, él y cuatro colaboradores suyos, junto con Rudy Ulloa, tomaron el canal sin darse cuenta de que a las 11 de la noche yo todavía estaba adentro de las instalaciones. Los metí en el despacho de la Dirección y ordené que se labraran actas en la escribanía López Donald. Néstor era muy cagón. Cuando uno le decía las cosas de frente, achicaba enseguida. Le demostré que no le estábamos haciendo una campaña en contra y a la mañana siguiente fui, actas en mano, a ver al gobernador, que me dijo que no les diera pelota. Néstor era jodido en ese tipo de cosas, por eso no me llamó la atención que quisiera manejar los medios de comunicación cuando fue presidente: siempre lo hicieron. De prepo, por la fuerza, porque nadie les ponía límites. Y yo se los puse.
Cristina es patotera como los mejores patoteros que tuvo él. A ella nadie le puso un freno nunca porque también le tenían miedo. El aparato kirchnerista está armado para eso, al estilo nazi. El gobierno más parecido a los nazis que tuvo la Argentina es éste. El kirchnerismo se maneja con el libro de Goebbels: “Miente, miente, que algo quedará”. (...)
José Luis Cárcamo. Vecino de Río Gallegos y militante peronista de la década del 80.
Yo conocí a Néstor a principios de los 80, en Río Gallegos. A su hermana Alicia, que era profesora, la había conocido en el ’79, cuando daba clases en una escuela de servicio social. En la última etapa del Proceso, ella fue subsecretaria de Acción Social, y Daniel Varizat fue subsecretario del Interior. Pero Alicia y Varizat, que en democracia sería ministro de Gobierno kirchnerista, no son los únicos funcionarios de Lupín que lo vinculan con los militares.
Hugo Muratore, ministro de Educación durante la gobernación de Lupín a partir del ’91 y también diputado provincial por el kirchnerismo, había sido en la dictadura presidente de la Comisión de Asesoramiento Legislativo (CAL). Cada decreto de ley llevaba la firma del gobernador del Proceso y debajo lo refrendaba el presidente de la CAL, con lo cual Muratore reemplazaba a la Cámara de Diputados completa. Es decir que, durante el Proceso, Lupín ya estaba armando un cerco: él tenía negociados con los militares. Siempre tuvo relación con ellos. Néstor no pidió ni un solo hábeas corpus durante la dictadura. El Rafa Flores, en cambio, presentó alrededor de cien amparos para defender a presos políticos. Es más, se estima que Lupín mandó gente presa. A diferencia de los militantes que fueron desaparecidos, como Juan Carlos Josel, y de los que tuvieron que tragarse varios años de cárcel, como César Vidal, Lupín sólo estuvo preso un par de horas y fue por borracho. Después de la dictadura, cuando él ya era intendente, se negó a recibir a las Madres de Plaza de Mayo. En el ’87, después de la asunción de Lupín, Hebe de Bonafini tuvo que hacer la conferencia de prensa en el local del Partido Obrero porque Lupín no estaba de acuerdo con ella.
Cuando Videla vino de visita a Santa Cruz, alrededor de 1977, Lupín estuvo presente en el evento que se armó. En las revistas hay fotos de ese encuentro. Los milicos estilaban agasajar a los jóvenes distinguidos de la comunidad, que en ese momento eran, entre otros, Roberto López y José “Pepe” de Dios. Lupín no era un joven distinguido pero igualmente estaba ahí acompañando al intendente Sancho, el padre del que luego sería gobernador de la provincia: Carlos Sancho. Sancho padre, que además de ser intendente del Proceso tenía varios comercios, fue el primer cliente que Lupín tuvo en su estudio.
En la entrada del estudio jurídico de Néstor, la placa sólo llevaba su apellido: “Dr. Kirchner”. Cristina nunca figuró como abogada. En el ’76, cuando Lupín se recibió en La Plata, los dos se fueron a Gallegos sin título. Y en el ’77 ella volvió a La Plata para recibirse. En esa época jamás vimos a Lupín en la militancia y Cristina tampoco era nadie en política.Un compañero dice que el Lupo estuvo en un partido de fútbol que se hizo entre santacruceños y platenses, y que a los cinco minutos lo echaron porque era una maceta. Lupín no tenía mucha vida social en Gallegos. Recién cuando fue intendente empezó a ir todas las noches a la una de la mañana a Carabela, una confitería que estaba enfrente de Mónaco, la confitería histórica de la ciudad.

A la gente de Río Gallegos no le importaban los vínculos de Lupín con el Proceso porque ése era un valor que acá no tenía mucho peso. En la repartija de los militares, Santa Cruz siempre tuvo la suerte, si se puede hablar de suerte, de caer en manos de la Fuerza Aérea, cuyos hombres eran más educados que los del Ejército. Y acá no hubo tantos atropellos como en el resto del país.
Los Kirchner siempre estuvieron ligados a la derecha. No tienen nada que ver con el progresismo que pregonaron desde la Presidencia de la Nación. Eso es sólo un relato.Lupín era el jefe de cobranzas de dos financieras.
En concreto, su trabajo era apretar a la gente. Iba y les sacaba las cosas. Y no importaba si eran pobres. Al que no pagaba la cuota de la heladera, Lupín iba y se la quitaba. El canalizaba todo eso por el estudio jurídico. Hizo un gran negocio con la 1.050 de Martínez de Hoz. Con esa ley, más pagabas, más debías. Comprabas una heladera y no la podías pagar. Llegaba un día que debías 10 mil mangos, entonces te pedían el embargo de tu casa. Ahí es donde aparecía Lupín. El hacía todo el operativo como empleado de la financiera, levantaba el pedido de embargo, pero iba por atrás y te ofrecía el 30% del valor de tu casa. Así se quedó con 25 propiedades durante el Proceso. Arrancó con esa actividad en el ’76 y lo hizo hasta el ’83 aproximadamente.
Así construyó el patrimonio con el que llegó a la intendencia de Gallegos. (...)
Kirchner tenía una preparación intelectual muy básica. Pero era un tipo que iba para adelante, no le importaba nada, tenía coraje. Lo que no tenía era un discurso con contenido. De hecho, su discurso era bastante superficial.
El siempre construyó política en base al enfrentamiento. Siempre buscó al enemigo. Como hizo en la presidencia con los militares y la Iglesia; el campo le puso algún freno, y con los medios no pudo. Pero él construía en base a un enemigo, sin eso era incapaz de hacer política. Creo que eso habla de un resentimiento personal, cuyo origen está en su infancia.
El padre de Lupín era un empleado del Correo, un hombre muy trabajador que, al igual que muchos de nosotros, mandó a su hijo a estudiar a La Plata. Tenía un Citroën 3CV que después heredó Alicia. La madre era un ama de casa con un apellido de fuerte impronta en Gallegos. Pero en ninguno de los dos casos se trataba de un apellido de abolengo. Uno de los abuelos de Lupín, de apellido Valle, era prestamista.
A los hijos de Néstor y Cristina nunca los conocimos. Ellos no los llevaban a la unidad básica como sí hacíamos nosotros. Tampoco a los actos. Néstor, que estaba dedicado de lleno a la política, viajaba mucho y sólo estaba unas horas en su casa. En Gallegos, los pibes de la edad de Máximo no hablan mal de él. Ni él ni su hermana Florencia son rechazados. Los dos iban al boliche bailable del lugar. En Gallegos todos somos amigos. Mi hijo era amigo de Leo, el hijo de Lázaro Báez. Estudiaron juntos desde el jardín hasta el secundario. (...)

En 2003 los Kirchner encontraron una veta a explotar con los derechos humanos. La economía se caía y encontraron esa reivindicación para atraer a la izquierda, que es la que en los momentos de conflicto encabeza los disturbios. Pero en realidad los Kirchner y la dictadura fueron consecuentes, nunca reivindicaron nada.
En Santa Cruz los cuadros de los milicos están todos colgados, no se bajó ninguno. Ni en la gobernación ni en la Municipalidad de Río Gallegos. Él no hizo nada al respecto, ni como gobernador ni como intendente. Eso de mandar a bajar el cuadro de Videla en Buenos Aires fue una estrategia ante el conflicto económico. Una estrategia que, más allá de su perversidad, le salió bien. Y su arremetida contra la Iglesia, que venía bastante cuestionada, también le salió bien en un primer momento.
El problema es que después hubo uno de esa Iglesia que llegó a papa, y entonces ya no le salió tan bien. La relación del kirchnerismo con la Iglesia siempre fue tirante porque ellos no creen en la religión. Lupín era ateo, como la izquierda marxista. De hecho, al gran ideólogo del programa nacional y popular, Zannini, le dicen “el Chino” porque en la universidad militaba en base a los programas de la juventud maoísta.
Zannini es un intelectual, el impulsor de la re-reelección en Santa Cruz, de la ley de lemas y del diputado por municipio. Así se quedaron con la reelección indefinida, y con 22 diputados sobre un total de 24. Sin respetar a las minorías sobre las que ellos hablaban cuando no tenían tanto poder.
Puricelli se fue del PJ porque Lupín eliminó las minorías en el partido. El partido único, en el que todo se reducía a la figura de Kirchner, es lo que querían implementar a nivel nacional. Gracias a Dios, les pegaron una piña en Misiones y el plan no dio resultado. El cura Joaquín Piña salvó al país de una gran dictadura cuando frenó la reelección del gobernador misionero Carlos Rovira. Ese fue un ensayo kirchnerista para poner en el tapete la re-reelección presidencial. Algo parecido a lo que hicieron en Santa Cruz. Después vinieron las reformas de la Justicia, que no son otra cosa que articulaciones para tomar el poder y dominar. Los Kirchner y Menem son iguales: Néstor y Cristina apoyaron la privatización de YPF con Menem, y diez años después los tres apoyaron la nacionalización. Van para donde les conviene, no tienen una ideología. Hasta apoyaron el Pacto de Olivos en el ’93, y un año después, en la reforma constituyente, votaron una nueva ley de coparticipación federal que nunca cumplieron.
Kirchner fue un facho, nunca le interesó el peronismo, sólo le importó el poder, la plata. A Cristina le interesó generar rebeldía, construía su discurso en función de esa rebeldía. Ambos construyeron poder de manera perversa. (...)

Un justo fin. Muerto como un corrupto


sábado, 22 de noviembre de 2014

Oficial de justicia argentina atacada por mapuches



Indios atorrantes siguen impunes




Tapa del diario Río Negro, cuando fui atacada por un grupo mapuche, que se autodenomina Winkul Nehuen, en total estado de indefensión, luego de realizar una diligencia judicial en una zona cercana a Zapala, Provincia de Neuquén, ... así quedo mi cara y mi vehículo .. la persona que me atacó se llama Carol Soez Bullorovsky y se hace llamar Relmu Ñanco, acompañada con otras personas de la misma comunidad con seudónimos mapuches.... en la causa penal necesitan un traductor mapuche, porque dicen no entender bien el idioma y para respetar su cosmovisión, pasaron dos años y todavía no son juzgados ...

viernes, 21 de noviembre de 2014

Las guerras del Whisky en USA



Una ilustración del periódico ilustrado de Frank Leslie que representa a soldados asaltando una destilería ilegal en Brooklyn en 1869. (© Bettmann / CORBIS)

Las Guerras del whisky que dejaron a Brooklyn en ruinas
No dispuesto a pagar sus impuestos, los destiladores en la ciudad de Nueva York se enfrentaron a un ejército dispuesto a llegar hasta el extremo de hacer cumplir la ley

Por Rebecca Dalzell - SMITHSONIAN.COM


Parecía una tormenta había barrido a través del barrio de Brooklyn industrial de colina del vinagre. Whisky corría por los adoquines y se agruparon cerca de la puerta Navy Yard. Los callejones estaban sembradas de rocas, el carbón y trozos de madera. Melaza pegados a las calles y el aire apestaba a puré amargo. Los restos de unas 20 destilerías ilegales ponen en ruina para que todos lo vean, abandonado a mediados de la producción como una fiesta sin terminar.

No fue un huracán o una explosión industrial. Era una redada ordenada por la Mesa recién formado de Impuestos Internos, el precursor de la IRS.

Dos mil soldados sólo habían atacado el barrio, apuntando destiladores ilegales que estaban evadiendo impuestos en una escala colosal. Desde que el gobierno federal no podía auditar exactamente las operaciones subterráneas, se demolió sus operaciones. Esa mañana 2 de noviembre de 1870, los batallones bajo el mando del coronel John L. Broome llegó en barco desde fortalezas cercanas. Guiada por los evaluadores de ingresos, dejaron el Brooklyn Navy Yard a las 9am y marcharon por las calles estrechas, armados con mosquetes, hachas y barras de hierro.

Fue el último de una serie de redadas conocidas como las Guerras del whisky. Destilación clandestina había extendido tanto, y bandas tan violenta, que los funcionarios de la administración y los policías se necesita copia de seguridad militar. Uno de los primeros "batallas" se produjo en octubre de 1869, when100 veteranos del ejército encontraron nueve imágenes fijas después de una pelea a cuchillo, y un puño en un callejón. Su éxito llevó al presidente Ulysses Grant autorizar incursiones más contundentes, utilizando el ejército y la marina si es necesario. La próxima batalla, en la madrugada dos meses más tarde, incluyó 500 artilleros, que desembarcaron en el East River por remolcador y vestían blanco y cinta insignias de Rentas Internas. Se recortaron barriles y derramaron el contenido, brotaba una corriente de ron a la calle. Tinas descubiertos subterráneo se bombearon vacía. Por la tarde se habían destruido alambiques que podrían producir 250 barriles de licor por valor de $ 5.000 en impuestos al día.

Esto se prolongó durante más de dos años, pero con la policía en sus nóminas, el barrio nunca fue tomado por sorpresa. En el ataque de noviembre, las tropas marchando por el callejón de Dickson, a sólo 50 metros de la puerta del patio Armada, se arrojaron por las piedras, ladrillos y pernos de hierro arrojadas desde las ventanas. Las fuerzas armadas desgarraron configuraciones modestos con unos pocos bañeras de puré e industrial de tamaño tiendas como Whiteford de, lo que podría hacer que 45.000 galones de whisky a la semana. Los propietarios, de alguna manera, se no se encuentran ni fueron disuadidos. Cuando las tropas regresaron dos meses más tarde con unos 1.200 soldados, los alambiques fueron eructando nuevo. Incluso cuando 1.400 soldados irrumpieron en el distrito en 1871, tomaron una sola y todavía no hay prisioneros claramente los hombres de whisky fueron alertados de antemano.

Licor era legal, pero se aplicaron fuertes impuestos. En evadir el deber, las destilerías de Brooklyn podrían embolsarse cientos de dólares al día. Para financiar la Guerra Civil, el gobierno federal había gravado el alcohol por primera vez desde 1817. En 1862 se estableció un impuesto de 20 centavos por galón 100 a prueba. En 1865-1868 se disparó a $ 2, equivalente a $ 30 en la actualidad. (Ahora es $ 13.50.) Eso superó la tasa de mercado, de acuerdo con un informe del Congreso en 1866, por lo que el impuesto de evidente injusticia. También fue un incentivo para el fraude.

Así como agentes famosos como Eliot Ness hicieron durante la prohibición, los oficiales de ingresos de la posguerra descubrieron las operaciones fiscales de evasión de todo el país: una destilería ilegal en una mina de carbón en desuso en Illinois; 30.000 galones de aguardiente de uva bajo un cobertizo de Los Angeles; y alambiques primitivos tan lejanos como Maui. Demolieron cubas de puré en establos de Filadelfia y lucharon destiladores ilegales en regiones apartadas de Kentucky. En cierto modo, esto era una lucha existencial para el gobierno federal. Es prácticamente corrió en bebida: impuestos sobre el alcohol proporciona más del 20 por ciento de sus ingresos.

Como el informe recomienda, el impuesto fue finalmente bajó en 1868 y van desde $ 0.50 a $ 1.10 para las próximas décadas. El menor impuesto en realidad llevó a un aumento de los ingresos, pero los destiladores todavía resultaba exorbitante. Después de todo, no habían sido gravados en absoluto hasta 1862 por lo que se utilizaron para pagar nada. Y era tentadoramente fácil de evadir.

Estas batallas Moonshine presagian las luchas durante la Ley Seca 50 años después. Debería haber sido un cuento con moraleja: gravar el alcohol, al igual que la criminalización que, creado una industria clandestina. Las tasas se basan en la suposición errónea de que las empresas y los inspectores fueron honestos. Destilerías legítimos abastecían antes de que se instituyó el impuesto, pero se detuvo la producción casi por completo. Los pequeños alambiques de cobre fueron de repente venden en todo el país. Fábricas "Vinagre" aparecieron. Los policías locales miraban para otro lado, dejando a los federales para hacer cumplir la ley.

Supervisión era una broma. Un agente fue pesando cada fanega de grano que entró y observar cada galón que salió. Un hombre no podía llevar la cuenta de todo esto, y fue fácilmente pagado para miscounting. Algunos inspectores ni siquiera entendían cómo determinar la prueba del alcohol. Tampoco pudieron monitorear los funcionarios la salida las 24 horas del día, los destiladores que tengan dicha licencia a menudo producen más de su supuesta capacidad de trabajar por la noche. En Manhattan, por ejemplo, una destilería lado oeste huyó whisky a través de una tubería a un edificio cercano, donde fue cañón y se le dio una marca evitando más de 500.000 dólares en impuestos en siete meses fraudulenta. Eso es más de $ 9 millones en dólares de hoy.

Los destiladores formaron bandas criminales, tenían conexiones en el Ayuntamiento y vivían como reyes. Como se describe en un New York Times los destiladores Brooklyn suenan como el elenco de una película de Martin Scorsese:

Casi todos ellos llevaban tacos 'faros' diamantes, grandes como avellanas y deslumbrantes en su intensidad luminosa. De vez en que se vería un destilador jefe llevaba un reloj de oro que pesaba medio kilo, con una cadena larga y pesada suficiente para colgar un niño de diez años de edad, por los talones. Cuanto más grande sea el reloj, el más pesado de la cadena, mejor les gustó ... la esposa y la hija de Cada destilador bastante ardieron con diamantes.

Moonshiners (alambiqueros) y su efectivo casi seguro que se abrieron paso en la política. Las denuncias de corrupción fueron todo el camino a la Casa Blanca. En 1875, el secretario personal del presidente Ulysses S. Grant fue acusado de participar en una banda whisky masiva, que opera desde St. Louis y Chicago, que sobornó a funcionarios de ingresos.


El Secretario de Estado de Guerra, William W. Belknap, se sumerge en el barril de la corrupción. (Fue sometido a juicio político a un cargo malversación). Dibujos animados Nast, 1876. (© Bettmann / CORBIS)

Como el puerto más activo del país, la ciudad de Nueva York fue central para el comercio de todo tipo, incluyendo el alcohol ilegal. Los periódicos a menudo reportan el descubrimiento de imágenes fijas con la capacidad de cerca de 100 galones por día. Las destilerías eran esencialmente pequeñas fábricas. En el sótano de una antigua capilla en East Broadway de Manhattan, el Times escribió, un alto apertura de dos pies condujo a una cámara de 30-por-40-foot "lleno de grandes toneles negros y barriles, y, en el resplandor rojo de la rejilla del horno, largos rollos de manguera de negro se extendía desde las naturalezas cubas aéreas y bajo los pies ... los espíritus fluyó en una corriente constante desde el cuello de la aún gusano en un receptor-tina ".

En ninguna parte de Nueva York tan flagrantemente ignoró la especial como Fifth Ward de Brooklyn, o de Vinegar Hill. Al lado de los muelles del East River y el Navy Yard, fue un rudo distrito donde se hacinaban los pequeños predios y casas en hilera pobladas por una inundación de inmigrantes en la mitad del siglo 19. Conocido como Irishtown (un tercio de su población era de origen irlandés), el barrio también incluyó muchos Inglés, alemán, y los residentes noruegos que trabajaban en fábricas y almacenes locales. Los inmigrantes trajeron consigo una afición por la bebida; en el pico de la zona en el año 1885, 110 de sus 666 puntos de venta eran los establecimientos de bebidas alcohólicas, en su mayoría berlinas. Esto, a su vez, probablemente atrajo la atención del gobierno adicional donde otros grupos fueron capaces de eludir la atención. Gran parte de la retórica de la siempre creciente movimiento de la templanza estaba dirigido a los bares de inmigrantes como los de Irishtown.

"No se preguntó por qué estaba tan Irishtown animado y lleno de lucha" en los años posteriores a la Guerra Civil, recordaba el pasado el Brooklyn Eagle unos años más tarde, cuando el movimiento de la templanza había ganado aún más atractivo. "Por todo el barrio fue un laberinto de alambiques ilícitos de whisky." Hubo ron también "tan excelente y su cantidad tan extensa como para obtener por ello el nombre distintivo de Brooklyn ron", dijo el New York Tribune. Callejones de Irishtown ahumados con los vapores de las destilerías y alambiques fueron escondidos en sótanos ni en chabolas abandonadas, construidas para ser disimulado rápidamente. Distillers constantemente jugaron al gato y al ratón con los inspectores y rara vez capturados, ayudado por un sistema de espionaje y vecinos que rodeaban extraños curiosos. Las pandillas callejeras, contrabandistas y marineros sedientos apoyaron la industria ilícita, mediante los cursos de agua para impulsar el negocio. El ron y el whisky fueron enviados por toda la costa este; algunos saltos incluso tenían destilerías a bordo. El paseo marítimo lleno de gente hace que sea fácil de cargar barcos sin ser detectado.

Los responsables fueron figuras astutos como John Devlin, un líder de una cierta notoriedad que comenzó su carrera en el Navy Yard. Devlin presuntamente intentó tomar una reducción de 20 centavos de cada galón de whisky en el barrio y se decía que había corrompido a todo el departamento de ingresos. Al estilo de inframundo, él también fue baleado varias veces por su propio hermano, que aterrizó en Sing Sing.

En un juicio seguido muy de cerca de 1868, Devlin fue acusado de dirigir una destilería sin licencia y defraudar al gobierno de 700.000 dólares en seis meses. Afirmó que efectivamente había presentado la licencia de $ 100, pero el oficial a cargo ignorado, y Devlin sintió que "no debe ser considerada responsable de la falta de cuidado de los otros." Devlin terminó siendo multado con un ridículo $ 500 y fue acusado de dos años en prisión. El Águila dijo que era como si un hombre robó un millón de dólares, pero fue acusado por no comprar un billete de ferry. El juicio había tenido la intención de servir de ejemplo a los destiladores. Después de un año en Albany Penitenciario, Devlin fue indultado por el presidente Andrew Johnson.

El anillo Irishtown fue suprimida sólo después de un funcionario de los ingresos se disparó fatalmente, avivar la indignación pública y la acción de gobierno más fuerte. Después de un ataque definitivo aplastamiento, su industria de destilación fue demolido en gran medida.

En estos días, el barrio es mucho más tranquilo. Pero el whisky de decisiones regresó en 2012, con la llegada del Condado de Kings Distillery. Hace bourbon de maíz orgánico, más bien más precioso, pero quizás tan distintivo como el ron Irishtown afamada. Fantasmas del barrio se sentirían triunfante: La destilería se encuentra dentro de la Navy Yard.