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domingo, 27 de diciembre de 2015

Crisis del Beagle: Halcón interceptor sobre la cubierta del V2

Crisis del Beagle: POMA en el Sur


En esta foto: (archivo de Martín Otero), se puede observar para diciembre de 1978 con el POMA navegando en el sur, al Douglas A-4Q 0654/3-A-301, armado con misiles AIM-9B Sidewinder. El avión en alerta ILC (Inteceptor Listo en Cubierta) luego sería catapultado e interceptaría a un CASA C-212 de la FACH (Fuerza Aérea de Chile) que trataba de localizar al Grupo de Tareas encabezado por el ARA Venticinco de Mayo. El avión chileno regresó a su base luego de la interceptación con contacto visual.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Operación Soberanía: 36º aniversario

19 de diciembre de 1978

"Operación Soberanía"

Se conoce con el nombre en clave de Operación Soberanía u Operativo afianzamiento de la soberanía al plan de invasión a Chile que el gobierno militar de Argentina planificó ejecutar en los últimos días de diciembre de 1978, pero que fue suspendido a último momento por la intervención del papa Juan Pablo II.


BIM 4 al completo, formado sobre Avda. Maipú, Ushuaia 1978

Para solucionar el litigio por la soberanía de las islas y los derechos marítimos en el área del canal Beagle, Argentina y Chile acordaron en 1971 recurrir al arbitraje del gobierno del Reino Unido, árbitro formal establecido en el Tratado General de Arbitraje del 28 de mayo de 1902, pero que solo podía aceptar o rechazar el fallo de un tribunal nombrado de común acuerdo entre ambos países. Basándose en el derecho internacional, los jueces dictaron sentencia el 22 de mayo de 1977 asignando a Chile las islas Picton, Nueva y Lennox. En 1978, el gobierno de Argentina declaró nulo el laudo arbitral y movilizó su poderío militar para obligar a Chile a dejarlo de lado y negociar una solución al conflicto más favorable a la posición argentina.
Al no lograr ese objetivo por la vía negociada, Argentina planificó una guerra de agresión contra Chile.

La situación chilena parecía bastante desventajosa.
Frente a un país que casi lo triplicaba en el número de habitantes, con un ingreso per cápita mayor y una ventaja geográfica, Chile enfrentaba, además, a raíz de los atentados a los derechos humanos cometidos durante el régimen militar, una negación a la venta de armas de parte de sus proveedores tradicionales, Estados Unidos de América y Europa Occidental, lo que dificultaba aún más la ya compleja tarea de resguardar su territorio, debido a su propia geografía.

El plan de acción 

No existen ni declaraciones ni documentos oficiales argentinos sobre la existencia del Operativo Soberanía. Sin embargo, la cantidad de testimonios en todos los estamentos de la sociedad argentina es tal, que nunca se ha puesto en duda su existencia. Empero, es difícil establecer las condiciones, fines y medios que planearon sus gestores a partir de las experiencias personales de los partícipes.

El ataque sería precedido por una denuncia argentina "falsa" ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de una ocupación militar de las islas al sur del Canal Beagle por parte de Chile.

Las Fuerzas armadas argentinas desembarcarían en las islas y en caso de que las tropas de élite chilenas que protegían las islas opusieran resistencia, se invadiría el territorio continental de Chile, buscando a lo largo de la frontera el frente que ofreciese menos resistencia, para cortar el país en por lo menos un lugar y así obligar a Chile a aceptar las condiciones argentinas.

«La estrategia nacional y militar que planificó Argentina, en el marco de una estrategia total, para enfrentar el conflicto con Chile el año 1978», que el Operativo Soberanía fue elaborado por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Argentinas bajo el nombre de (Planeamiento Conjunto de Operaciones Previstas contra Chile).

El concepto estratégico del plan, con el fin de lograr el objetivo político de apoderarse de las islas inmediatamente al sur del Beagle que se había propuesto Argentina, estaba basado en dos premisas:

  1. Que Chile se rindiera en un tiempo breve como consecuencia de las acciones militares que se estaban preparando; y
  2. Que Chile aceptara los reclamos territoriales formulados por Argentina, a lo que seguiría el repliegue de las tropas argentinas desde los puntos del territorio chileno que hubiera sido ocupado luego de la ofensiva trasandina.

Posteriormente, se elaboró una Directiva Estratégica Militar, la cual fue aprobada por la Junta Militar, donde se establecía, el concepto general de la guerra, el objetivo político de guerra bélico y la organización de las fuerzas.

Como anexo a este plan, se formularon otros planes que incluían un Plan de Movilización, un Plan de Inteligencia y un Plan de Intrusión. Este último incluía la ocupación militar (Flota de mar [Flomar] e infantería de marina) de las islas, incluyendo las islas Wollaston y el Cabo de Hornos, antes de la hora H, vale decir, antes de que se iniciara el ataque terrestre a nivel continental.

Como se esperaba que las acciones bélicas provocaran la reacción inmediata de la ONU, Estados Unidos y otros países, los militares planificaron el realizar una guerra de la forma más rápida y violenta, con el objetivo de apoderarse de la mayor cantidad de espacio territorial chileno en pocos días, para luego aceptar un cese de hostilidades manteniendo un statu quo, que sería impuesto por la ONU, pero que dejaría a Argentina en una posición de fuerza para negociar territorios posteriormente. Con ese objetivo, Argentina estaba más que dispuesta a aceptar la presencia de fuerzas de paz de las Naciones Unidas para separar a ambos Ejércitos.

De este plan, al 14 de diciembre de 1978, se habían cumplido las etapas de movilización de las fuerzas regulares de las tres ramas y la fase de movilización parcial de los reservistas.

Armada Argentina (Contraalmirante Humberto Barbuzzi):

Misión: Oponerse a la acción de la escuadra chilena y apoyar la conquista de las islas al sur del Canal Beagle. Para ello la flota argentina se había dividido en tres grupos de tarea (GDT):

El primero, encabezado por el PAL (Portaaviones Liviano) ARA Veinticinco de Mayo (V-2), con su completo GAE (Grupo Aéreo Embarcado) formado por: 8 aviones Douglas A-4Q, 4 Grumman S-2 Tracker, 4 helicópteros Sikorsky S-61D4 Sea King y un Alouette) con el destructor misilístico ARA Hércules (D-28) (con al menos dos misiles MM-38 Exocet) y las novísimas, para ese entonces, corbetas misilísticas Clase A-69 ARA Drummond (P-1), actual P-31 y ARA Guerrico (P-2) actual P-32 (ambas con cuatro misiles MM-38 Exocet cada una) en funciones de escolta.

domingo, 8 de junio de 2014

100 años del primer sobrevuelo de un avión naval a un barco de guerra argentino

1914 - 25 DE MAYO - 2014 CENTENARIO DEL PRIMER SOBREVUELO DE UN AVIADOR NAVAL ARGENTINO A UN BUQUE DE LA MARINA DE GUERRA

Se cumple hoy el centenario de un hecho desconocido para casi todos, hoy algo común y corriente como lo es el sobrevuelo de un buque por un avión, pero acto heroico en su tiempo, de aviones como barriletes de tela, madera y metal, cuando hacía apenas once años que se había conquistado el dominio de las aves por aparatos voladores más pesados que el aire y a apenas cuatro años del primer vuelo mecánico en el país.


FOTO: El Condestable Oytabén a los mandos de su avión, archivo Histamar

El Condestable Artillero de Primera Don  Joaquín Oytabén, entusiasta del vuelo mecánico, radicado en La Plata y  revistando  por  el Arsenal del Río de La Plata es autorizado a seguir un curso de Aviación sin per-juicio de atender sus obligaciones en el Arsenal y costeándose personalmente los gastos de enseñanza en la escuela que el Ingeniero Civil Antonio Guido Borello fundó en la localidad de Berisso.

 FOTO: Reproducción tomada del libro Historia de la Aviación Naval Argentina - Tomo I (Pablo E. Arguindeguy - 1981)



El 25 de mayo de 1914, para asociarse a las Fiestas Mayas y a pedido de sus compañeros del Casino de Suboficiales, solicita y obtiene el permiso para sobrevolar la Base Naval Del Río de La Plata con su Farman, al realizar, unas “pasadas” sobre el Crucero Acorazado “General Belgrano”, fondeado en las inmediaciones del Arsenal, quizá por haber incurrido en una "pérdida de velocidad", se precipitó sobre la cubierta de mando de aquel y destrozó el avión. Oytabén resultó milagrosamente ileso, pero la escuela de Borello recibió el no menos serio impacto de quedarse sin el biplano. Sin embargo, el accidente de Oytabén tuvo una virtud, sobre todo por ser el accidentado un miembro de la Marina: la de promover la ayuda del Arsenal. El avión es retirado al otro día y llevado a los  Talleres Generales del Arsenal del Río de La Plata, cuyo director con autorización expresa de sus superiores ordenó la reparación del "Colorado" en los talleres del instituto.


FOTO:  Reparación de "El Colorado en el Arsenal Naval del Río de La Plata, archivo Histamar
Este acto, centenario también a partir de mañana, da inicio de manera oficial a la relación entre la Aviación Naval y los Arsenales y Talleres de la Armada

Museo de la Aviación Naval Argentina

domingo, 29 de diciembre de 2013

Crisis del Beagle: La Operación Rigel

Tercera Escuadrilla de Caza y Ataque
McDONNELL DOUGLAS A-4Q SKYHAWK



La Armada decidió reforzar la vigilancia sobre el litoral patagónico, estableciendo un dispositivo aeronaval que quedo encuadrado en la "Operación Rigel". La intención era impedir que aeronaves extranjeras fotografiaran a la Base Aeronaval Almirante Zar. Para tal propósito se desplazaron destructores que mantendrían vigilancia radar, asistida por IFF, embarcando al Oficial interceptor que controlaría la operación. Los medios asignados para la misión fueron cinco A-4Q Skyhawk que arribaron a Trelew a partir del 3 de Febrero de 1978(13). Tres aviones destacados permanentemente en Trelew, de los cuales dos en alerta continua con un tiempo de despegue máximo de tres minutos y medio. Los aviones se encontraban alistados en dicha condición, con el generador en contacto al interior del hangar que mantenía sus puertas abiertas, durante un período de quince horas a contar de las 06:30 a.m. Las operaciones se realizaban en forma coordinada con destructores de la flota, que ejercían la función de piquete radar y control de las operaciones. Por cuestiones políticas, durante estas operaciones de interceptación no se pudieron utilizar los misiles Sidewinder.
Este operativo concluyo el 13 de Febrero con el regreso a Comandante Espora, desconociéndose el resultado del mismo.
Considerando el curso que tomaban los acontecimientos, desde el nivel superior de la Armada, se emitieron directivas con el objetivo de lograr el mayor grado de alistamiento de todas las unidades navales, entre ellas obviamente la 3° Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque. En lo que respecta al personal, las instrucciones ordenaban disponer del mayor número posible de pilotos para el mes de Septiembre. Se encaro el adiestramiento en forma intensiva con prioridad en la etapa Armas durante Junio y Julio, manteniendo un ritmo sostenido de doce vuelos diarios. En 10 que respecta a la dotación de pilotos, el Comandante de la 3° de Caza y Ataque Capitán de Corbeta Ítalo Lavezzo, disponía de cinco experimentados pilotos, los Tenientes de Navio Agotegaray, Bedacarratz, Curilovic, Sanchez Alvarado y Zubizarreta . Como refuerzo, se sumaron el Capitán de Corbeta Eduardo Alimonda procedente del COAN y el Capitán de Corbeta Jorge Colombo adscripto a la Escuela de Guerra, ambos con calificación de pilotos secundarios. También prestaban servicio los Tenientes de Fragata Barraza, Pettinari y Poch como pilotos primarios con adiestramiento completo, al tiempo que alcanzaban el nivel de primario los recientemente incorporados Teniente de Fragata Gallo, Teniente de Fragata Meijide y el Teniente de Corbeta Mayora. Fue re-incorporado el Teniente de Navío retirado Axel Adlerceutz en función de señalero. Al momento del embarque se sumaron los Tenientes de Navío Castro Fox, Collavino y Francisco. Los Tenientes de Fragata Dottis y Urtubey no fueron convocados a tiempo; en caso de un conflicto prolongado estaba prevista incorporar otros seis pilotos que se encontraban en destinos del exterior o retirados. Entre el 31 de Agosto al 7 de Septiembre, debido a la constatación de sobrevuelos de Learjet 25 chilenos, se dio curso a la "Operación Rigel II" (14). Liderados por el Capitán de Corbeta Lavezzo, participaron los Tenientes de Navio Agotegaray, Zubizarreta y los Tenientes de Fragata Barraza, Pettinari y Poch. La funcion de piquete radar recayó en el destructor ARA (D-29) "Piedrabuena". Los vuelos de intercepción se Ilevaron a cabo con munición completa en cañones. Prosiguiendo con el plan de adiestramiento, durante los meses de Agosto y Octubre se realizaron practicas a bordo del portaaviones, que dejaron a la 3° de Ataque en condiciones de realizar operaciones nocturnas desde el mar. Durante la Séptima Etapa de Mar en Octubre, el Teniente de Navío Bedacarratz cumplió el primer enganche nocturno a bordo del ARA (V-2) "25 de Mayo". Se desarrollo una formación táctica de ataque con cuatro aviones, configurados en dos parejas con armamento diferente. AI frente dos aviones, con un TER/MER en la estación central, armados con tres lanzacohetes LAU-69 y un máximo de 57 cohetes, los que dejaban paso a dos configuraciones bomberas. Por detrás, los dos aviones restantes artillados con seis bombas Mk.82 Snakeye en la estación central.
Estaba ideada para atacar en vuelo de aproximación rasante a destructores o naves equivalentes. Se practico la maniobra intensamente contra una nave hundida, frente a la playa de oficiales en Puerto Belgrano. Se utilizaron cohetes Albatros y FFAR de ejercicio, munición de 20 mm y bombas de ejercicio Mk.106.
Otra táctica desarrollada por la escuadrilla consistía en el empleo de secciones de tres aviones armados con una combinación de bombas de caída libre y frenada. Para compensar la ausencia de equipamiento propio, los ataques eran coordinados por aviones S-2E Tracker o SP-2H Neptuno en el rol de exploración y dirección de las fuerzas propias. Se realizaron también practicas de ataque nocturno anti-superficie, para la cual se empleaba un Skyhawk especial mente equipado con bengalas Mk.24 y Mk.45.



Durante el mes de Marzo 1978 se efectuó el primer lanzamiento de dos AIM-9B Sidewinder, a cargo del Capitan de Corbeta Lavezzo con el Teniente de Navio Sanchez Alvarado actuando como seguidor.
Se efectuaron turnos de combate contra los F-86F Sabre del Grupo Aéreo 4, con los que se simulaban los Hawker Hunter de la Fuerza Aerea Chilena. Gracias a ello, se identificaron patrones de vuelo y configuraciones en las cuales los A-4Q pudieron derrotar a los F-86F.
Se adoptaron medidas para adelantar las fechas de inspecciones y recorridas PAR a efectos de liberar la mayor cantidad posible de aviones. Tanto el personal del Taller Aeronaval Central como el del Arsenal Aeronaval N°2 trabajaron incansablemente y con gran profesionalismo, por 10 cual quedaron todos los aviones en servicio para fines de 1978. Se recupero inclusive al A-4Q 0665/3-A-312 que estaba parcialmente canibalizado.
La 3° de Caza y Ataque se integra al Grupo Aeronaval Embarcado por única vez con la totalidad de sus aviones.



EI 8 de Diciembre de 1978 zarpó el portaaviones junto a otras unidades navales, para llevar a cabo las actividades previstas en la Novena Etapa de Mar. Así daba comienzo la denominada "Operación de Afianzamiento de la Soberanía Nacional", que se extendió hasta el día 25. Se mantenía en forma constante una sección de dos Skyhawks, en condición de despegue a cinco minutos de aviso, artillados con dos Sidewinder y municion completa de 20 mm.
EI 15 de Diciembre de 1978 en horas de la mañana un EMB-111 de la Aviación Naval Chilena se encontraba patrullando el área de la boca oriental del Canal de Beagle, cuando la proximidad de la Flota de Mar argentina. Comunicada la novedad y dado que estaba corto de autonomía, aterriza en la estación aeronaval de Puerto Williams, en donde sus tripulantes deciden continuar la patrulla utilizando un CASA 212 Aviocar. Poco después y cuando eran aproximadamente las 14:40 horas los pilotos chilenos informan de la presencia de naves argentinas navegando sobre la posición Lat. 55° 55' Sur-Long. 63° 48' Oeste, desconociendo que los movimientos de su aeronave eran seguidos por el radar del portaaviones"25 de Mayo" que navegaba al Sur-Este de la Isla de 105 Estados.
Efectivamente se habían detectado claramente dos ecos radar en distinta posición, correspondientes a aeronaves no identificadas.
Se ordeno el inmediato despegue de los dos Skyhawk en configuración interceptora tripulados por el Capitan de Corbeta Lavezzo (0654/3-A-301) Ypor el Teniente de Fragata Poch (0660/3-A-307); en tanto que el Teniente de Fragata Barraza actuaría de apoyo con su Skyhawk en configuración tanque. Los aviones son vectoreados desde el portaaviones, contra los dos ecos radar. EI primero en ser interceptado, fue identificado como un S-2ATracker Utilitario- tripulado por el Teniente de Fragata Enrique Fortini y por el Guardiamarina Marcelo Álvarez- que volaba sin su sistema IFF activo. Instantes después, el segundo objetivo fue identificado como un CASA 212 chileno volando a 5000 pies, el cual fue seguido a distancia de tiro por el Capitán Lavezzo. Tras seleccionar el switch de lanzamiento de misil, requirió instrucciones para proceder. EI Comandante de la Flota de Mar Contralmirante Humberto Barbuzzi Ie ordeno "No dispare, informe posición y movimientos”. Atento a ello se desconecto el panel de armamento, tras lo cual cruzo la línea de vuelo del Aviocar desde atrás y hacia arriba, regresando hacia el portaaviones. EI pasaje del Skyhawk a escasa distancia provoco además de turbulencia, una total sorpresa a los pilotos chilenos, quienes nerviosamente cambiaron de rumbo, para intentar ocultarse en una formación nubosa. Cuatro días después a las 16:49 Hrs del19 de Diciembre, la situación de tensión Ilego a un punto extremo. En esta oportunidad fue el Teniente de Fragata Pettinari quien al mando del A-4Q 0654/3-A-301 intercepto nueva mente a un CASA 212 Aviocar sobre la posición Lat. 54° 30' Sur-Long. 60° 453' Oeste, mientras se desplazaba a unos 150 nudos y 3000 pies de altura EI desempeño de la escuadrilla a lo largo del denominado Operativo "Tronador" fue a nivel personal y material excelente.

FUENTE:
SERIE AERONAVAL Nº 24
José Félix NUÑEZ PADIN.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Crisis del Beagle: La intercepción de Márquez





21 de Diciembre de 1978
Escaramuzas varias entre todas las fuerzas contendientes 

La tarde del 21 de diciembre, fotos satelitales de la inteligencia estadounidense mostraron un avance de tanques en las cercanías del paso Puyehue ( Paso Pajaritos, actualmente Paso Cardenal Samoré )por el lado argentino, con el fin de partir a Chile en dos.34. Desde Osorno (Chile) y por la Ruta Panamericana Austral se comunica con Villa La Angostura en nuestro país. A las 19.19hs de ese mismo día la aviación naval chilena detectó a nuestra flota a la altura del meridiano 59 casi frente a las islas.

A las 22 h los aviones chilenos informaron haber detectado en la zona del Cabo de Hornos a nuestra flota en posición de ataque. La flota argentina, comandada por el Contraalmirante Humberto J. Barbuzzi, tomó posiciones al este del Cabo de Hornos en las aguas poco profundas del Banco Burdwood para minimizar el peligro de los submarinos.

En otro incidente, un avión Skyhawk naval A-4Q pilotado por el TN Marquez (que falleciera en Malvinas) interceptó un Caza Aviocar 212 chileno de patrulla naval cerca de la flota, pero el piloto fue ordenado de no disparar primero. A las 23hs hubo un falso informe de un avión de exploración de la FACH quien creyó vera nuestras fuerzas cuando en realidad eran las torpederas chilenas Fresia, Guacolda, Quidora y Tegualda. El día D iba a ser el jueves 21 de diciembre a las 23.45hs.