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jueves, 19 de noviembre de 2015

PGM: Deshielo deja al descubierto cadáveres

El deshielo en los Alpes reveló cadáveres de soldados de la I Guerra Mundial




Un curioso fenómeno producto del cambio climático puede observarse en algunas de las zonas más frías del mundo: en los últimos años, el deshielo acelerado de los glaciares ha dejado al descubierto cuerpos momificados y objetos de distintos momentos de la historia. Entre los responsables de estos hallazgos se encuentra el guía de montaña Maurizio Vincenzi, habitante de Peio, Italia.
Hace un siglo, el pequeño pueblo ubicado al pie de los Alpes fue uno de los lugares donde se llevó a cabo la Guerra Blanca, en la que austríacos e italianos combatieron a temperaturas inferiores a los 30 grados bajos cero.



Las expediciones de Vincenzi le permitieron acuñar una vasta colección de objetos pertenecientes a soldados que formaron parte de aquel crudo enfrentamiento, ocultos durante décadas bajo el hielo. Ametralladoras, espadas, bombas, gorros, botas y toda clase de curiosos artefactos forman parte ahora de un museo montado por él mismo en el ayuntamiento de Peio.
En una ocasión, el guía de montaña se enfrentó al escalofriante encuentro de 3 cuerpos de jóvenes combatientes. Y éstos no fueron los únicos: el derretimiento de los Alpes, desde 1990 hasta la actualidad, ha provocado la “reaparición” de más de 80 soldados fallecidos durante la Primera Guerra Mundial, además de diversos materiales de aquella época. Los numerosos y cada vez más frecuentes descubrimientos de este tipo (cadáveres, fósiles de decenas de miles de años, restos de aviones, joyas) plantean la necesidad de crear una nueva disciplina científica: la arqueología glaciar.



History Channel

domingo, 29 de junio de 2014

PGM: Las casualidades del asesinato del Archiduque

La chapuza con la que estalló la primera Guerra Mundial
Un insólito cúmulo de casualidades permitió a Gavrilo Princip asesinar al archiduque en Sarajevo hace ahora 100 años
El País


Esquina de Sarajevo en la que Gavrilo Princip disparó contra el archiduque. / ELVIS BARUKCIC (AFP)

Nunca un cúmulo de casualidades tan insólito ha tenido unas consecuencias tan pavorosas. Las posibilidades de que Gavrilo Princip desatase en Sarajevo con dos disparos una guerra mundial, un atentado del que se cumplen 100 años este sábado, eran mínimas pero ocurrió. “Era un don nadie, que sin embargo lo cambió todo”, explica Tim Butcher, un escritor de viajes británico que acaba de publicar un ensayo sobre Princip, The trigger. Hunting the assassin who brought the world to war (El gatillo. En busca del asesino que llevó al mundo a la guerra). La mayoría de los historiadores coinciden en que, sin aquel magnicidio, la Primera Guerra Mundial, la catástrofe de la que surgen todas las demás catástrofes del siglo XX, no habría estallado. Sin embargo, este joven serbio de Bosnia de 19 años, un tirador sin experiencia, mató al archiduque Francisco Fernando, heredero del Imperio Austrohúngaro, del que Bosnia era entonces una remota provincia, y a su esposa, Sofía, después de encontrarse con ellos por casualidad: ni el asesino ni sus víctimas tenían previsto estar en el sitio en el que se cruzaron. Con dos certeros e improbables disparos, destruyó el mundo tal y como se conocía hasta entonces.


El archiduque con su esposa en Sarajevo el 28 de junio de 2014. / REUTERS

“El atentado de Sarajevo es un suceso de consecuencias mundiales, una especie de Zona Cero de la época”, explica el escritor bosnio residente en Francia Velibor Colic, autor de un relato borgiano del magnicidio, Sarajevo omnibus (Gallimard). “Fue un complot muy bien organizado pero a la vez muy caótico, en el que el azar jugó el papel principal. Fue un vaudeville, una tragicomedia cuyas consecuencias, desgraciadamente, conocemos todos”. Butcher asegura sobre el improbable protagonista del mayor magnicidio de la historia (sólo comparable al asesinato de Kennedy en Dallas en 1963, en el que también hubo una comitiva, un coche descubierto y un debate nunca acabado sobre los responsables últimos): “No dejó descendientes directos, porque murió muy joven. Provenía de una familia extremadamente pobre, de siervos, que debían entregar sus ganancias al señor feudal. Seis de sus hermanos murieron. Cien años después, cuando conocí a sus familiares, seguían hablando de la pobreza".

El asesino se encontró ante el convoy en el que viajaban los príncipes frente a la pastelería Moritz Schiller, que ahora alberga un museo sobre el magnicidio. Princip estaba allí por casualidad pero, lo que es más grave, el archiduque y su esposa, también. La leyenda dice que el asesino se estaba comiendo un emparedado pero, como tantos otros detalles de aquella mañana, no está confirmado porque muchos documentos se perdieron a lo largo de las guerras que asolaron Europa desde entonces. Se sabe que formaba parte de un complot para llevar a cabo el magnicidio que, en aquel momento parecía haber fracasado tras un intento fallido y después de que tres terrorista no se atreviesen a utilizar las bombas y las pistolas que llevaban. De repente se topó de bruces con la comitiva regia y decidió disparar.

Contra toda la lógica, pese a haber sufrido un atentado fallido esa misma mañana, Francisco Fernando decidió continuar con su visita a Sarajevo como si nada ocurriese y formase parte de las costumbres locales lanzar una bomba contra el coche en el que viajaba el heredero de un imperio. La lógica indicaba que el ataque no era una casualidad entre otras cosas porque la visita tenía lugar en una fecha de enorme contenido simbólico: los serbios celebran su día nacional el 28 de junio, San Vito, cuando perdieron su independencia frente a los turcos en batalla del campo de los mirlos en 1389, en Kosovo. La escritora Rebecca West, autora del gran libro de viajes sobre los Balcanes, Cordero negro, halcón gris, escribió en los años treinta tras entrevistarse en Sarajevo con varios testigos del magnicidio: “Nadie trabajó tanto para que el atentado tuviese éxito como las propias víctimas”.

Tras la visita prevista al Ayuntamiento, el gobernador de Bosnia, Oskar Potiorek, convenció al archiduque para acortar y cambiar el recorrido, evitando las estrechas calles del centro de Sarajevo. Pero a nadie se le ocurrió informar al conductor. Cuando se dieron cuenta del error, la comitiva real se detuvo en mitad del camino con el propósito de cambiar de rumbo: hubo que empujar el coche a mano porque carecía de marcha atrás. La parada tuvo lugar ante la pastelería Moritz Schiller, aunque podía haber ocurrido en cualquier otro lugar. Pero, justo ahí, un joven armado que tal vez estaba allí para comerse un sándwich se encontró con un blanco perfecto, se subió al alero del coche y cumplió la misión para la que se había conjurado con otros siete Jóvenes Bosnios, por orden de una misteriosa y letal organización de Belgrado, la Mano Negra (el grado de participación del Gobierno serbio sigue siendo un misterio, aunque está claro que las armas venían de Serbia). La princesa Sofía murió casi inmediatamente, el archiduque Francisco Fernando media hora después. Eran las 11 de la mañana y el siglo XX acababa de empezar. Treinta y siete días después, estallaba la Primera Guerra Mundial.


Gavrilo Princip, en una imagen sin fecha. / AFP

El historiador Christopher Clark, autor de Sonámbulos, el más influyente ensayo de todos los publicados este año del centenario, insiste en el aspecto casual y pone sobre la mesa una idea muy inquietante dada la dimensión del desastre que se avecinaba (la desaparición de cuatro imperios, la Revolución Rusa, el cambio de las fronteras mundiales, el nacimiento del fascismo y el nazismo, otra Guerra Mundial, el Holocausto...): si Gavrilo Princip llega a fallar, Francisco Fernando, que no era un belicista, hubiese evitado la guerra. Sin embargo, Tim Butcher, que ha pasado años investigando la figura de Princip y que ha recorrido Bosnia en busca de sus huellas, tiene una visión muy diferente, no de la chapuza de aquella mañana, pero sí de lo que el asesino representaba. “Encarna el principal cambio que surgió con el siglo XX: la era de los jóvenes, de la gente que no tenía voz y que de repente la tuvo. En aquellos años surgieron los nacionalismos violentos en Irlanda, en Palestina, en lo que sería Yugoslavia. Es una figura que cobra sentido en medio de todas estas fuerzas que estaban estallando entonces”. Enmarca el asesinato de Sarajevo dentro de la lucha de los eslavos del sur por tener un país, que se llamaría Yugoslavia hasta que los mismos nacionalismos lo destruyeron, y dentro de las revoluciones europeas de 1848, la Comuna de París en 1870, la rebelión de los jóvenes turcos en 1908... El asesinato fue una casualidad, pero la guerra era algo que llevaba un siglo forjándose. La primera mañana del siglo XX fue una larga digestión del pasado.

sábado, 28 de junio de 2014

PGM: A 100 años del inicio de la conflagración

Los serbios y los Habsburgo 
The Economist


Archiduque Franz Ferdinand y su mujer dejando el ayuntamiento, unos momentos antes de que fueran asesinados 

El 4 de julio de 1914, The Economist publicó este artículo en respuesta al asesinato el 28 de junio del archiduque Franz Ferdinand

La tarde del martes el primer ministro se trasladó: "Que un humilde Dirección presentará a Su Majestad para expresar la indignación y profunda preocupación con que esta Asamblea se ha enterado del asesinato de su Alteza Imperial y Real el Archiduque Francisco Fernando y de su consorte, y a orar a Su Majestad que lo hará él gentilmente complace expresar a su Majestad Imperial y Real el emperador de Austria y rey de Hungría por parte de esta Cámara, sus fieles Commons, su aborrecimiento del crimen y su profunda simpatía por el Imperial y Familia Real y con los Gobiernos y pueblos de la Monarquía Dual ". Para el tributo de la indignación y la simpatía expresada en términos elocuentes por el Sr. Sr. Bonar Law Asquith y hubo consenso universal en la Cámara de los Comunes. Es un acto cobarde, y cualquier sociedad que aplaude que merece perecer.

Vivimos en una época en que los fundamentos mismos de la sociedad se ven amenazados en casi todos los países de una conspiración secreta de la delincuencia, incendios y asesinatos cuando se emplean como armas políticas por los instrumentos miserables y medio tonto de organizaciones que se arrogan altisonante nombres, y persuadir a jóvenes entusiastas que el fin justifica los medios, y que los asesinatos más cobardes y sanguinarios son hazañas heroicas, dignas de ser cantadas con las obras de Harmodio o Brutus. Veneno, el puñal, el revólver, la bomba, todos éstos se emplean con ferocidad imparcial contra los que por nacimiento o por elección están destinados a presidir los destinos de las naciones. A veces, sin duda, estos actos representan una falta de protesta frenética contra un arte de gobernar que somete a naciones enteras a la tiranía de los soldados y la policía. Pero el juego sucio es siempre falta, y no hay ninguna señal de discriminar la justicia en este tipo de enfermedad criminal. Lincoln en 1865, Garfield y el zar Alejandro III en 1881, el presidente Carnot en 1894, el rey Humberto de Italia en 1900, el presidente McKinley en 1901, el rey Carlos I de Portugal en 1908, el rey Jorge de Grecia en Salónica marzo 1913, y ahora el heredero al trono de los Habsburgo no son más que una pequeña muestra de una larga lista de atrocidades en las que sólo una mente enfermiza puede rastrear las reivindicaciones de libertad.

Fue el domingo en Sarajevo después de una visita a las maniobras de Bosnia que el archiduque Francisco Fernando, heredero de la corona austro-húngara, y su esposa, la duquesa de Hohenberg, fueron abatidos a tiros por un asesino. Bien podría decir el venerable emperador Francisco José, "de nada me salvé." Este delito se presenta como la culminación de la larga serie de terribles incidentes que constituyen la trágica historia de su casa. La historia es bastante simple. A pesar de las advertencias de los peligros del Archiduque decidido a asistir a las maniobras militares de Bosnia, y llegó a Sarajevo con su esposa el miércoles de la semana pasada. Pasó dos días en las montañas de la inspección de las tropas; Mientras tanto duquesa fue agasajado en la capital. El domingo por la mañana el par archiducal condujo a través de las concurridas calles de Sarajevo para recibir una dirección en el Ayuntamiento. Antes de llegar a él, una bomba fue lanzada contra su automóvil. El Archiduque warded apagado con su brazo; rebotó en la carretera y explotó violentamente, hiriendo a los cuatro miembros de su suite en el segundo coche, uno de ellos gravemente, así como unas 20 personas en la multitud. El hombre que lanzó la bomba, una impresora Servian llamado Cabrinovitch, fue capturado por la policía, que con cierta dificultad lo salvaron de la furia de la multitud. Media hora transcurrió en el Ayuntamiento, y el partido Real luego se alejó en dirección al hospital para interesarse por el aide-de-camp heridos. En su camino, en el cruce de las calles Franz Joseph y Rudolf, una serie de disparos de pistola se disparó desde detrás de una casa. Dos de ellos tomó al instante fatal efecto; el archiduque fue mortalmente herido en la mejilla, y la archiduquesa, que había tratado de proteger a él, recibió un disparo en el cuerpo y se hundió inconsciente en sus brazos. En el momento en el coche llegó al hospital dos estaban muertos.

El asesino, un estudiante serbio de 19 años de edad, Gavro Prinzip por nombre, negó haber tenido cómplices, pero no se encontró a pocos metros de la escena de su crimen una segunda bomba sin explotar; y se están acumulando pruebas de que una parcela, en el fondo establecido, con muchos cómplices, se había formado para asesinar al archiduque. Al ser interrogado, Prinzip sentenció al Servian Nacionalista había tenido la intención de largo para matar a una persona eminente, mientras Cabrinovitch, un compositor, de 21 años de edad, dijo que había recibido la bomba de los anarquistas de Belgrado. Por lo tanto la causa del nacionalismo en los Balcanes ha añadido otra de la larga lista de atrocidades horribles que han marcado la lucha por Macedonia.

A primera vista, el motivo político es difícil de entender, por las simpatías del Archiduque con los eslavos, sobre todo con los croatas católicos, eran tan notoria que se pensó que su acceso al trono para anunciar un conflicto con los magiares; y tal conflicto fácilmente podría haber roto la monarquía dual, cuya base se encuentra presente en un pacto entre los alemanes y los magiares con el apoyo de los polacos, y constantemente amenazada por la agitación y descontento entre los checos en el Norte, los rutenos, los rumanos, los eslavos del sur, y los irredentistas italianos. Pero la idea de que se supone que el archiduque Francisco Fernando de haber representado, elaborado sin duda en parte por los jesuitas y en parte de los cuarteles, fue la erección de un reino católico eslavo del sur, tomado principalmente de Hungría, y entre ellos Croacia, Dalmacia y Bosnia , lo que habría convertido el doble en una monarquía "juicio". A una solución de este tipo la servios, perteneciente por la religión a la Iglesia Griega, y utilizando el alfabeto griego, se opuso amargamente. Sus correligionarios son numerosos en el sur de Hungría, y forman por encima de un tercio de la población de Bosnia. Hablan el mismo idioma que el bosnio musulmán y croata católico, y su objetivo es una mayor Servia, que se extenderá desde el litoral Adriático hasta la costa mediterránea. Todas esas hermosas tierras de la Corona de Austria donde se hablan varios dialectos de esta lengua se destinan, a sus ojos, para formar un solo reino, un Servia ortodoxa, gobernada desde Belgrado. Es esta noción, sin duda, que gira en el cerebro de un loco criminal, lo que explica la tragedia de Sarajevo.

A pesar de que no nos olvidemos de que la muerte, y sobre todo una muerte como esta, es una barra natural para nada como la crítica amarga, sería falso y absurdo pretender que el carácter político de finales del archiduque fue uno que dominaba la confianza o prometió interna y paz externa a la monarquía de los Habsburgo. Por el contrario, una de las principales razones para temer la muerte del viejo emperador era la ansiedad sobre lo que podría suceder cuando las riendas del poder cayó en manos de su sucesor. Cabe recordar que cuando los italianos estaban en guerra en Trípoli a finales del Archiduque realizó maniobras amenazadoras en la frontera, y se le atribuye el diseño, de la que fue retenido por el conde Aehrenthal y el emperador, de marchar a Italia para aplastar a la secular monarquía y restaurar la autoridad papal. Ya nos hemos referido al odio y la sospecha con la que sus simpatías clericales y eslavos fueron considerados por los estadistas magiares. Y es que su influencia deplorable que la expansión naval y militar bajo el cual la solvencia financiera de la monarquía dual está desapareciendo rápidamente sobre todo debe atribuirse. Él era, sin duda, en su carácter privado valiente y simpático; pero los que lo conocían bien se alarmaron por una obstinación irracional y auto-se extraña rayado con fines débiles y vacilantes. En su heredero El sentido de la responsabilidad, extraído de larga y dolorosa experiencia, tan marcada en el venerable emperador de Austria estaba ausente, y bien puede ser que la nueva sucesión es más probable que mantenga juntos los elementos compuestos y discordantes del reino de los Habsburgo .

martes, 18 de marzo de 2014

PGM: Momias del frente italiano

Increíble: encuentran momias de la Primera Guerra Mundial en Italia



Entre las consecuencias del calentamiento global menos pensadas, seguramente puede inscribirse el particular fenómeno que viene ocurriendo en los Alpes del norte italiano, que a raíz del deshielo glaciar está dejando al descubierto cadáveres de soldados de la Primera Guerra Mundial, en su mayoría momificados.   Sucede en la localidad italiana de Peio, en donde el derretimiento de las capas heladas de los glaciares Presena y Ortles-Cevedale está dando lugar a la aparición de numerosos restos de las batallas entabladas entre Italia y el Imperio Austrohúngaro, hacia el año 1918, en el marco de la Primera Guerra. Por entonces, milicias de ambos bandos construyeron una extensa infraestructura bélica en lo alto de las montañas heladas, un páramo que terminarían siendo el peor enemigo para todos, al cobrarse miles de vidas, entre temperaturas de -30 °C y avalanchas asesinas.



Las primeras reliquias bélicas asomaron a la luz durante la década de 1990, cuando fueron hallados diarios personales, cartas y fragmentos de periódicos rusos (el ejército austríaco empleó a prisioneros rusos para trabajos forzosos). El número de piezas encontradas fue tan grande, que los pobladores del lugar terminaron confeccionando el actual Museo de la Guerra de Peio. Hacia el 2004, un guía de montaña encontró tres cuerpos momificados sobre una pared de hielo en proximidades del pico San Matteo, a 3600 metros sobre el nivel del mar. Eran soldados austríacos, desarmados y con varios paquetes de vendas en sus bolsillos, por lo que se especula con que serían camilleros muertos durante la batalla de San Matteo, el 3 de septiembre de 1918.   Desde entonces, hasta hoy, más de 80 cuerpos han quedado al descubierto. Al haber permanecido bajo el hielo durante casi un siglo, prácticamente todos los cadáveres se encuentran naturalmente momificados. A finales del año pasado, tuvo lugar el último funeral ofrecido a víctimas reaparecidas de la Primera Guerra Mundial. Se trató de dos austríacos, de 17 y 18 años de edad, cuyos cuerpos fueron encontrados en Presena, dentro de una grieta en la que habrían sido enterrados por sus compañeros. Los arqueólogos pronostican muchos más hallazgos aún, a medida que los glaciares continúen su proceso de deshielo.



History Channel

miércoles, 25 de diciembre de 2013

PGM: Pilotos judíos austrohúngaros

AUSTRIA-HUNGRÍA







Pilotos de origen judío que volaron durante la Primera Guerra Mundial

NOMBRE                       VICTORIAS     NACIONALIDAD       POSICIÓN  UNIDAD

Mayer, Paul                    4         judío austríaco   BO        Flik 9
Fehér, Nikolaus                1         judío húngaro     BO        Flik 1


Klemperer, Wolfgang            -         judío de Praga    BO        Flik 34,101G, Fliegerarsenal


Bleyer, Jakob                            Jewish            MGS       Flik 19D, 101G
Oser, Mosco                              Jewish            BO        Flik 101G
Saphirm Bernhard                         Jewish            BO        Flik 102G, 101G
Comentarios:
BO : Beobachteroffizier - Observador.
MGS : MG-Schütze – Artillero.


Fuentes y Literatura
  1. Investigador Petr Aharon Tesař.
  2. Meindl, Karl: Luftsiege der k. u. k. Luftfahrttruppe. Russische Front 1914 - 1916, Österreichischer Fliegerhistoriker, Sonderheft 28, o. J., Vienna, ÖFH, 2001.

martes, 16 de julio de 2013

PGM: La armada imperial austro-húngara

Marina Imperial Austro-Húngara 

El total de navíos de guerra de la Marina Imperial y Real de Guerra (K.u.K Kriegsmarine) el 28 de Julio de 1.914 eran unos 56 (más 30 añadidos el resto de contienda), sin contar con las unidades más pequeñas como los torpederos y los buques auxiliares. Éstos eran: 

I-ACORAZADOS (Schlachtschiffe). 

-3 Acorazados Dreadnought : 3 de la Clase Tegetthoff o Viribus Unitis ; 
S.M.S. Viribus Unitis, S.M.S. Tegetthoff, y S.M.S. Prinz Eugen. Estaba por terminar el S.M.S. Szent István que se haría a la mar el 17 de Noviembre de 1.915. 



 
 -3 Semi-dreadnoughts: De la Clase Radetzky; S.M.S. Erzherzog Franz Ferdinand, S.M.S. Radetzky, y S.M.S. Zrinyi. 

 
 
 
-6 Pre-dreadnoughts: 
·3 De la Clase Erzherzog; S.M.S. Erzherzog Ferdinand Max, S.M.S. Erzherzog Friedrich, y S.M.S. Erzherzog Karl. 

 
 
 
 

·y 3 De la Clase Habsburg;S.M.S. Árpád, S.M.S. Babenberg, y S.M.S. Habsburg. 

 
 
 
-3 Acorazados de Defensa Costera (Küstenverteidiger) : 
·3 De la Clase Monarch; 
S.M.S. Monarch, S.M.S. Budapest, y S.M.S. Wien. 

-2 Acorazados tranformados en Barcos-Torre (Turmschiffe) o Baterías flotantes acorazadas : 
·2 De la Clase Kronprinz; 
S.M.S Kronprinz Rudolf, y S.M.S Kronprinzessin Stephanie. 

II-CRUCEROS ACORAZADOS (Panzerkreuzer). 
-3 Cruceros Acorazados : 3 de la Clase Sankt Georg; 
S.M.S. Sankt Georg, S.M.S. Kaiserin und Königin Maria Theresia, y S.M.S. Kaiser Karl VI. 

III-CRUCEROS (Kreuzer). 

-2 Cruceros Contratorpederos (Torpedorammkreuzer) : 
S.M.S. Kaiserin Elisabeth, S.M.S. Kaiser Franz Joseph I 

--2 Cruceros Torpederos (Torpedokreuzer) : 
S.M.S. Panther, y el S.M.S. Leopard. (Nota, hasta 1.906 estaba también el S.M.S. Tiger, pero dicho año se le transformó en el Yate del Almirantazgo S.M.S. Lacroma.) 

-3 Minicruceros Protegidos (Kleine Kreuzer) : 
S.M.S Zenta, S.M.S Aspern, y S.M.S Szigetvar. 

-4 Cruceros Rápidos (Rapidkreuzer) : 
·1 de la Clase Admiral Spaun; 
S.M.S. Admiral Spaun 

·3 de la Clase Novara (hechos a la mar durante la guerra); 
S.M.S. Helgoland (el 29-08-14), S.M.S Novara (el 10-01-15) y S.M.S.Saida (el 01-08-14).

martes, 15 de enero de 2013

Historia naval: El cambiante HMS Cumberland

Un barco para cinco banderas

En noviembre de 1695, el HMS Cumberland, un nuevo buque de línea de 80 cañones, se presentó en un pequeño astillero fuera del Solent, en el sur de Inglaterra, entre Southampton y Portsmouth. El Cumberland tuvo una carrera de rutina en la Marina Real hasta la batalla en el Lizard (21 de octubre de 1707), frente a la capa del suroeste de Inglaterra, cuando fue capturada por los franceses.

Como era la costumbre de la época, el Cumberland entró en servicio francés, al parecer bajo su propio nombre, como también era la costumbre. Pero en 1715, los franceses la vendieron a su aliado Génova, que a su vez la vendió a España en 1717. Renombrado por los españoles como Príncipe de Asturias, pero al año siguiente, el 11 de agosto de 1718 en la batalla del cabo Passaro de Sicilia, fue retomada por los británicos.




En lugar de reincorporar al Cumberland al servicio con la Royal Navy, los británicos la vendieron a la Casa de los Habsburgo de Austria en 1720, que lo rebautizaron San Carlos. Como los Habsburgo en ese momento gobernaban el reino de Nápoles, San Carlos se convirtió en el buque insignia de una escuadra naval Austro-napolitana hasta que fue desguazado en 1733.

En el curso de una carrera de menos de 40 años (mucho tiempo para un buque de la línea de la gran época de la lucha con vela), el Cumberland había peleado en dos grandes batallas, cada vez cayendo en manos del enemigo, había sido vendido tres veces, y había servido bajo cinco banderas diferentes, una de ellas dos veces.

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