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viernes, 20 de abril de 2018

SGM: Durante Market Garden, un paracaidista detiene un ataque con una bazooka

MoH: El soldado Towle de la 82ª aerotransportada detuvo un contraataque blindado alemán en Holanda con una bazooka

Jeff Edwards | War History Online



Muchos podrían sostener la suposición común de que en la batalla del hombre contra el tanque, la armadura pesada seguramente ganará. Sin embargo, los estudiantes de la historia de la guerra saben muy bien que la infantería agresiva puede causar estragos en la armadura, y sería difícil encontrar un soldado de infantería tan agresivo o rudo como el soldado John R. Towle de la 82 ° División Aerotransportada de los Estados Unidos.

Cerca de Oosterhout, Holanda, durante la Operación Market Garden, el Private Towle no se enfrentaría a uno, sino a dos tanques junto con una mitad de vía y un buen número de infantería alemana. Y aunque no estaba luchando exactamente solo, se lanzó hacia adelante a través del intenso fuego enemigo para colocar su lanzacohetes de manera que la infantería pudiera obtener algunas victorias más en la batalla histórica de hombre contra tanque.

Caería en combate ese día, pero no antes de continuar con el galante legado de la poderosa 82.ª Aerotransportada.

Un gran impacto en una guerra corta

Para el joven Towle de 19 años, sería una guerra corta cuando se alistó en 1943 antes de caer en combate poco más de un año después. Sin embargo, ese fue el caso de muchos hombres jóvenes que alcanzaron la edad de combate en los últimos años de la guerra y, lamentablemente, estos últimos años verían las bajas más fuertes como un enemigo cada vez más desesperado luchado por cada pulgada.

Un hijo de Cleveland Ohio, el alistamiento del soldado Towle en 1943 lo llevaría a la Compañía C, 504 ° Regimiento de Paracaidistas 82 División Aerotransportada.



Miembros de la 504ª dotación de un puesto de mortero en Italia

El 504 ° vería acción desde el norte de África a Italia. En Italia, la unidad tomaría el apodo de "Los diablos en pantalones holgados" después de que un oficial alemán asesinado en Anzio tomara la siguiente entrada: "Paracaidistas estadounidenses ... diablos con pantalones anchos ... están a menos de 100 metros de mi línea de avanzada . No puedo dormir por la noche; aparecen de la nada, y nunca sabemos cuándo o cómo van a atacar a continuación. Parece que los demonios de corazón negro están en todas partes ... "

Ese mismo espíritu de lucha llevaría con la 504a hasta Alemania. Después de las campañas italianas, incluida una estadía prolongada en Anzio, el 504 fue trasladado a Inglaterra a principios de 1944 en preparación para la invasión en el Día D. Sin embargo, el 504 no participaría en la invasión masiva y, en cambio, sería retenido esperando que los reemplazos y las misiones subsiguientes saltaran sobre Europa.

En lugar del Día D, el destino tendría que la 504ª participación en la mayor caída de paracaidistas en la historia, ya que descendió sobre los campos de los Países Bajos durante la Operación Market Garden.


Operación Market Garden

En septiembre de 1944, los Aliados llevaron a cabo la Operación Market Garden, que fue un intento de ganar un punto de apoyo a través del río Rin con la esperanza de luego mudarse a Alemania y terminar la guerra lo antes posible. Sin embargo, los alemanes todavía eran capaces de aguantar una buena pelea, y el éxito de esta misión requeriría que los paracaidistas aseguraran puentes clave antes de que las fuerzas de tierra avanzaran rápidamente.

Unos días después del salto, el soldado Towle se encontraría sosteniendo una posición defensiva cerca de la cabeza de puente de Nijmegen recientemente establecida.


Los miembros de la Brigada de paracaidistas polacos descendieron en los Países Bajos en la misma zona de caída que el 504º aterrizó antes.

El 20 de septiembre, el 3. ° Batallón del 504 ° cruzó valientemente el río Waal en lanchas de lona a plena luz del día. Se estableció una pequeña cabeza de puente y finalmente se capturaron los puentes de carretera y ferrocarril, lo que permitió que XXXCorps cruzara la última barrera de agua antes que Arnhem. Para los alemanes, recuperar los puentes a través del Waal era de suma importancia, por lo que lanzó fuertes contraataques en el 504º perímetro.

Al defender el lado noroeste de la cabeza de puente, el 21 de septiembre, Private Towle estaba sirviendo como artillero de un lanzacohetes cuando observó una fuerza alemana compuesta de más de 100 infantería, dos tanques y una concentración de media pista para un contraataque con el potencial de amenazar a toda la posición estadounidense.

Reconociendo el peligro y sin órdenes, el soldado Towle abandonó la cubierta de su trinchera y corrió 200 yardas hacia el enemigo para asegurar una posición de disparo para su lanzacohetes. Al encontrar una plataforma de dique con muy poca cobertura, tomó los dos tanques en su frente inmediato y anotó golpes directos en ambos.

Si bien la armadura del enemigo no fue penetrada por el ataque con cohetes, ambos fueron dañados y obligados a retirarse minimizando su capacidad de soportar el ataque. Todavía bajo fuego pesado de armas pequeñas, el soldado Towle notó que 9 alemanes se dirigían a una casa cercana para servir como un puesto de fuego. Sin vacilar, Towle cargó otro cohete y regaló uno al enemigo en esa casa, matando a los 9 ocupantes alemanes.

Después de reabastecer su munición, continuó tomando agresivamente la contraataque. Corrió más de 100 yardas hacia adelante para disparar sobre la mitad de la pista y justo antes de apretar el gatillo con el vehículo en la mira, un proyectil de mortero cayó cerca hiriendo mortalmente a este heroico soldado de 19 años de Cleveland, Ohio.

Una medalla de honor


Medalla de Honor de los Estados Unidos

A pesar de que no logró sacar esa mitad de pista final, sus acciones inspiraron al resto de los hombres en esa posición, ya que él personalmente rompió el contraataque alemán. Por sus acciones ese día, el soldado John R. Towle fue galardonado con la Medalla de Honor por galantería conspicua y acción por encima y más allá de su deber.

XXXCorps nunca llegó a Arnhem y Operation Market Garden se consideró un fracaso operativo aliado. Los Aliados sufrieron muchas bajas durante esta campaña con estimaciones que van desde 15,000 a 17,000.

Sin embargo, si no fuera por hombres como Private Towle que continuaron con el legado de la poderosa 82 Aerotransportada, el costo podría haber sido mucho mayor. Porque cuando las balas comienzan a volar en la batalla, la guerra siempre se convierte en una batalla para el hombre que está a tu lado y, de esa forma, Towle y los hombres del 504º cumplieron sus expectativas.

El pueblo de los Países Bajos vio mucho durante esta larga lucha y en septiembre de 1944, cualquiera que mirara hacia el cielo habría presenciado el asalto aerotransportado más grande de la historia y un soldado Towel descendiendo hacia su futuro en las salas sagradas del heroísmo militar.

jueves, 1 de marzo de 2018

Peronazismo; Riphagen, el nazi holandés amigo de Perón y Evita

Engaño criminal: el nazi holandés que prometió proteger a los judíos, les robó sus bienes y los mandó a las cámaras de gas

No sólo se salvó de la condena: huyó a la Argentina, se hizo amigo de Juan y Eva Perón y colaboró con sus servicios secretos

Por Alfredo Serra
Especial para Infobae



Si nos fueran dados la maravilla y la crueldad del Aleph, ese punto que según el cuento de Borges está en un escalón de una desvencijada casa de la calle Garay, y contiene todos los puntos, seres y objetos del universo –hasta cada grano de arena de cada desierto–, podríamos, en el espacio dedicado al Mal Absoluto, aterrarnos con Hitler, los nazis, su Tercer Reich y su plan de La Solución Final: el exterminio de todos los judíos de Europa, y más tarde, del entero mundo.

El diabólico proyecto llevó a su desiderátum las proverbiales eficacia y eficiencia alemanas. Los judíos eran capturados, despojados de todos sus bienes, enviados a los campos de exterminio, y después de hacerlos trabajar hasta la extenuación con poca comida y mucho látigo, asesinados en las cámaras de gas y convertidos sus cuerpos en materia prima rentable: carne, grasa, huesos, oro de los dientes postizos…

No alcanzarían los nueve círculos de Dante, de su Divina Comedia, para el castigo eterno de los creadores y ejecutores de esa maquinaria.

Sin embargo, believe it or not, un personaje fue aún peor que el peor de esa factoría de degradación, dolor y muerte.


Andreas Riphagen

Su nombre: Andreas Riphagen. Su sobrenombre: Dries. Su nacionalidad: Holandés, nacido en Amsterdam el 7 de septiembre de 1909.

Undécimo hijo de padre alcohólico y de madre muerta antes de los cinco años de Andreas, fue un adolescente difícil, un díscolo cadete de la marina, un inmigrante ilegal en los Estados Unidos aprendiendo, entre otros oficios, el de matón a sueldo, y eligiendo como ídolo y modelo a Al Capone…

Y de vuelta en Holanda, a sus 18 años, antisemita, proxeneta, ladrón de autos y de joyas (sus pasiones…), estricto personaje de los bajos fondos, vio un nuevo amanecer cuando, en 1940, las hordas nazis ocuparon su país.

No tardó en jurar fidelidad al invasor y –a fuerza de delaciones y otras canalladas–, entrar en la temible y elitista SD (Sicherheitsdienst), servicio de seguridad alemán que operaba como apoyo de las SS, la más feroz de las fuerzas de choque del nazismo.

Pero aún faltaba la última –o penúltima– vuelta de tuerca…

Durante la requisa de una casa cuya familia escondía a Esther Schaap, judía, cuyo marido ya había sido deportado, Riphagen descubrió que la mujer ocultaba en su pelo una bolsita con diamantes. Un mínimo y dudoso reaseguro de las familias judías como vaga esperanza de eludir su muerte y comprar su fuga al mundo todavía libre… Diamantes, anillos, collares, relojes, muchos de valor más sentimental que material, y frágiles esperanzas… Y en ese instante, ante la bolsita y algunos diamantes que cayeron al suelo, los ojos de Riphagen brillaron más que esas piedras.

Educado y casi dulce ante el terror y el temblor de la mujer, le dijo "Yo puedo ayudarla".

Fue su Sésamo, ábrete… El principio de un negocio que superaba en crueldad y cinismo a la habitual rutina de la Solución Final ordenada por Hitler y urdida por Adolf Eichman contra el pueblo judío.



Ante el estupor y la desconfianza de Esther, que le preguntó cómo y por qué quería y podía ayudarla a escapar del tiro en la nuca, el rito aplicado a quienes escondían bienes, Riphagen inventó una historia conmovedora:
–Trabajo con los nazis, pero estuve casado con una judía… ¡y no pude salvarla! Eso me decidió a ayudarla. Y no sólo a usted…

La trampa fue de alta, altísima perversión. Anticipo de la célebre estafa urdida por el italiano Carlo Ponzi (1882–1949): la pirámide financiera de estrepitoso final que imitó con igual destino el norteamericano Bernard Madoff, hoy de 79 años, y condenado a un siglo y medio de cárcel…

La incauta y luego desdichada Esther Schaap, previo pago de unos pocos diamantes, lograría protección y casa hasta el fin de la guerra, y debía presentarle a Riphagen, para el mismo fin, otras familias judías que, siempre con previo pago, estarían a salvo y bajo techo… en casas vacías y amuebladas ya incautadas por los nazis, y cuyos habitantes sufrían o habían muerto en los campos cuyo mayor y más atroz modelo fue Auschwitz.

Para que el negocio pareciera aún más serio y confiable, Riphagen se hacía fotografiar con las familias protegidas, y les entregaba recibos por los valores entregados… que les serían devueltos al acabar la pesadilla bélica. Y por si fuera poco, el espantoso benefactor solía tomar el té con todos ellos…

Entretanto y usando lo contrario, la extorsión y la amenaza de pena de muerte, logró que Bette Wery, una joven mujer que militaba en la resistencia antinazi, entregara a sus compañeros a cambio de que Riphagen no ordenara matar a su familia, refugiada en Polonia…



Ya cerca del fin de la guerra, Riphagen le puso el broche trágico a su plan. Mientras en un banco de Luxemburgo sus cajas de seguridad apenas podían contener tantas joyas y rollos de dinero, en un coupe de foudre, un rayo, delató a todos sus judíos protegidos –tenía sus nombres y sus fotos– y los mandó a morir en las cámaras de gas.

Y ante los primeros cañonazos aliados, huyó de modo novelesco: abandonó Amsterdam oculto en el ataúd de un coche fúnebre, un ex agente secreto, Frits Kerkhoven, lo ayudó a pasar a Bélgica, y en bicicleta por una de las rattenlinien (las Rutas de las Ratas por la que muchos criminales huyeron de Europa a Sudamérica), este doble Judas llegó a España.

Preso por no tener documentos, Kerkhoven vuelve a ayudarlo. Le compra ropa, le consigue documentos falsos, y unos diamantes escondidos en los tacos de sus zapatos completan la fuga: el siniestro Riphagen llega –¡oh casualidad!– a la Argentina, no tarda en acercarse y ganar la amistad de Juan y Eva Perón, y más aún: como tantos de los criminales de guerra amparados bajo la bandera azul y blanca y el escudo peronista, fue un factótum para organizar los servicios secretos del peronismo. Por ejemplo, la siniestra Sección Especial, donde volvió a funcionar la picana eléctrica creada por el execrable hijo del poeta fascista Leopoldo Lugones, y donde verdugos como el comisario Cipriano Lombilla, y los oficiales José González, José Faustino Amoresano y Salomón Wasserman molían a golpes –eléctricos o de puño– a los contreras nombre genérico de todo antiperonista.  Golpes que, por supuesto, violaban las reglas establecidas para ese deporte por John Douglas, noveno marqués de Queensberry y padre de lord Alfred, amante, dicha y desdicha de Oscar Wilde.



Entre otros intelectuales, uno de los atormentados en la Sección Especial fue el historiador Félix Luna.

Según una anécdota que ya es leyenda, Luna le dijo a Perón:

– En su gobierno hay torturadores, general.
– Por favor, Luna, no macanee… ¿A quién torturaron?
– A mí, general.

En 1988 llegó al país un pedido internacional de captura para Riphagen. Demasiado tarde. En 1977, a sus 63 años, murió de cáncer en una clínica de Suiza.




Post scriptum. Un día de 1953 la Sección Especial –o tres de sus esbirros, por lo menos– llegó a mi casa. Fui testigo lúcido, no un niñito bobo: tenía 14 años y cursaba el tercer ciclo del secundario. Por leer "de corrido" a los cuatro años se acortó mi ciclo primario… Los hombres se parecían a los burdos y amenazantes dioses que Borges describe en su brillante pieza Ragnarök, de su deslumbrante libro El Hacedor. Cito: "El lugar era la Facultad de Filosofía y Letras (…) Elegíamos autoridades (…) Bruscamente nos aturdió un clamor de manifestación o de murga. Alaridos humanos y animales llegaban desde el Bajo. Una voz gritó: ¡Ahí vienen! Y después ¡Los Dioses! ¡Los Dioses! Cuatro o cinco sujetos salieron de la turba y ocuparon la tarima del Aula Magna. Uno sostenía una rama (…) Otro extendía una mano que era una garra (…) Todo empezó por la sospecha (tal vez exagerada) de que los Dioses no sabían hablar (…) Frente muy bajas, dentaduras amarillas, bigotes ralos de mulato o de chino y belfos bestiales publicaban la degeneración de la estirpe olímpica. Sus prendas no correspondían a una pobreza decorosa y decente sino al lujo malevo de los garitos y de los lupanares del Bajo. En un ojal sangraba un clavel; en un saco ajustado se adivinaba el bulto de una daga. Bruscamente sentimos que jugaban su última carta, que eran taimados, ignorantes y crueles como viejos animales de presa y que, si nos dejábamos ganar por el miedo o la lástima, acabarían por destruirnos.
Sacamos los pesados revólveres ( de pronto hubo revólveres en el sueño) y alegremente dimos muerte a los dioses".

Hombres como esos preguntaron por mi abuelo Justo, obrero ferroviario, y le dijeron que el gobierno peronista sufría muchas amenazas y conspiraciones, y que por eso recurrían a vecinos antiguos y respetables: para que delataran cualquier reunión o cosa rara que descubrieran en el barrio (Núñez, para más datos). Mi abuelo no necesitó que de pronto hubiera revólveres en el sueño. Entró a su pieza, sacó de su caja de cedro el Orbea de cinco tiros que trajo desde Aragón en su atadito de inmigrante, y apenas vieron relucir su caño cromado… ¡los dioses huyeron como ratas!

Por estas y muchas cosas ni siquiera vale la pena preguntarse porqué ese gobierno protegió a criminales nazis. O porqué fueron sus amigos y guardaespaldas otros atroces alemanes y croatas. O porqué fueron protegidos por el peronismo y vivieron a sus anchas nazis como Adolf Eichmann, Walter Kutschmann, Edward Roschmann y hasta estuvieron de paso, y con documentos legales entregados por el peronismo, monstruos como Klaus Barbie y Josef Mengele. O porqué, en mis primeros años de periodismo, colegas que me doblaban en edad se reían cuando yo, o algún otro joven, mencionaban ese primer e histórico encuentro de Perón y Eva en el verano del 44, Luna Park, festival para lograr fondos de ayuda a las víctimas del terremoto de San Juan. Recuerdo las exactas palabras de uno de ellos, que acompañó a Perón en casi todo su periplo madrileño:
–Pibe, ésa es la estampita… Perón y Eva se conocieron antes en la embajada alemana en Buenos Aires. Tenían mucho que ver con esa gente. Negocios, ¿sabés?…

martes, 14 de noviembre de 2017

SGM: Los diablos rojos no pudieron en Arnhem

Los diablos rojos fueron a luchar demasiado lejos

El puente de Arnhem era el objetivo fundamental de una operación aliada para derrotar a los alemanes y acabar con la guerra un año antes, en 1944

JACINTO ANTÓN | El País



Un momento de la película 'Un puente lejano', de Richard Attenborough. Escena verídica en la que un oficial británico dirigía a sus hombres con un paraguas. MICHAEL OCHS/GETTY

Un gran arco de acero y cemento, un puente de campanillas, un pedazo de puente, el más lejano de todos (aunque no el más distante), es el que cierra esta serie en la que hemos revisitado el de Remagen, el del río Kwai y el Pegasus, en Normandía. El puente de Arnhem, en la ciudad holandesa del mismo nombre, tendido sobre el Bajo Rin, un señor puente de treinta metros de altura, fue, del 17 al 26 de septiembre de 1944, escenario central de una de las batallas más encarnizadas y espectaculares (y épicas) de la Segunda Guerra Mundial. Como los otros tres con los que ha compartido estas páginas es un icono de esa contienda y como el de Remagen y el del Kwai ha tenido su propia película (Pegasus, que ya aparecía en El día más largo, tendrá próximamente la suya), en este caso la famosa superproducción de Hollywood plagada de estrellas Un puente lejano (1977), basada en el no menos célebre libro del mismo título escrito por Cornelius Ryan (Inédita, 2005).


El puente de Arnhem, su captura, era el objetivo fundamental, indispensable, de la Operación Market Garden con la que los Aliados, en un momento de euforia tras el desembarco de Normandía y la liberación de París, pretendían conseguir un atajo para derrotar a los alemanes y acabar la guerra en 1944, un año antes de cuando realmente finalizó. La idea era lanzar una poderosa ofensiva por el norte del frente desde Bélgica hacia Holanda para entrar en Alemania por la región del Ruhr tras atravesar el Rin, flanqueando la Línea Sigfrido, y darle la puntilla al III Reich. No funcionó y todavía hubo mucha guerra y sufrimiento por delante (incluido ese último espasmo de Hitler en el Oeste que fue la batalla de las Ardenas) hasta que los soviéticos tomaron Berlín en abril de 1945.

El plan, concebido por el de natural prudente mariscal Montgomery en un insólito subidón de audacia que dejó estupefacto a su propio bando (Bradley dijo que no le hubiera sorprendido más ver aparecer a Monty, abstemio recalcitrante, haciendo eses con una cogorza), presuponía un masivo empleo de fuerzas aerotransportadas (británicas, estadounidenses y polacas libres) como no se había visto nunca: 20.000 hombres que debían capturar previamente los puentes a lo largo del corredor que seguiría el grueso del ejército aliado. Market Garden (el primer nombre era el de la operación aérea y el segundo el de la terrestre) se convirtió en uno de los mayores desastres de la guerra, con 15.000 bajas, al no poderse tomar los puentes clave, especialmente el nuestro, el de Arnhem, y significó de hecho el fin de la 1ª división británica aerotransportada, los diablos rojos (por el color de sus boinas), que perdió dos tercios de sus efectivos.

No es que la idea de Monty (que acabó echando la culpa injustamente a los polacos, que siempre reciben) no fuera buena, es que había demasiados imponderables, como le señaló al mariscal el general Browning, vicecomandante del Primer Ejército Aerotransportado aliado, “señor, creo que tal vez sea irnos a un puente demasiado lejano”, frase que ha hecho época (y libro y película) y que compite con otras célebres acuñadas en esa guerra como “nunca tantos han debido tanto a tan pocos”, “¿arde París?” o “cuando acabemos esto solo se hablará japonés en el infierno”.

El problema con esas tropas de élite que son las fuerzas aerotransportadas (en parte lanzadas en paracaídas y en parte llevadas en planeadores tras la líneas enemigas en Market Garden), a las que puedes poner donde quieres en un momento, es que te dan el elemento sorpresa y una ventaja inicial enorme pero, al carecer de equipo pesado, no poseen el poder suficiente para aguantar mucho tiempo por sí solas si se enfrentan a fuerzas convencionales y no son apoyadas por efectivos terrestres propios. En síntesis, eso es lo que pasó en Arnhem. Se quedaron luchando solas, muy valientemente, eso sí, hasta que las aniquilaron.

Fallaron muchas cosas: pese a que se tomaron enclaves a todo lo largo de la ruta (la 101 ª de EE UU capturó 9 de los 11 puentes encomendados), el avance por tierra se ralentizó demasiado; en el sector de Arnhem, las unidades aterrizaron demasiado lejos del puente y de día (a diferencia de lo que sucedió en el Pegasus, como vimos), las comunicaciones fallaron estrepitosamente, no se utilizó a la Resistencia holandesa, y, sobre todo, se dió la mortal casualidad de que en la zona, en la que los informes de inteligencia más optimistas –los otros se descartaron negligentemente- preveían solo la presencia de fuerzas alemanas muy débiles, se concentraban por casualidad dos divisiones panzer de las SS especialmente entrenadas para la lucha contra tropas aerotransportadas, que ya es desgracia. Los paracaidistas, que se dirigieron hacia el puente se encontraron con una oposición cada vez más dura y cabreada, un verdadero avispero que incluía tanques Tigre, a los que no capeas con la boina. “Aparecían un regimiento tras otro de los alemanes que no tenían derecho a estar allí”, observó un paracaidista británico indignado.


Grupo de paracaidistas británicos, conocidos como los diablos rojos, en Holanda, durante la Operación Market Garden.

El batallón del teniente coronel John Frost (encarnado en el filme de Richard Attenborough por Anthony Hopkins), que soplaba un cuerno de caza, consiguió llegar al puente principal de Arnhem tras siete horas de marcha, y se hizo fuerte en el lado norte. Pero el extremo sur lo ocupaba un desapacible grupo de Granaderos Panzer de las SS. Progresivamente, los alemanes fueron inyectando unidades y presión en Arnhem y la batalla por el puente, feroz, a menudo cuerpo a cuerpo, se decantó a su favor, aunque, en uno de los episodios más famosos, los diablos rojos, lanzando su grito de guerra Whoa Mohammed! (adquirido en el Norte de África), detuvieron a brazo el avance por el puente del batallón de reconocimiento de la 9ª Panzer de las SS.

Fue un espejismo. Superados tres a uno, rodeados, sin blindados, sin auxilio, lo que quedaba a los paracaidistas era apretar los dientes, combatir con coraje y resistir todo lo posible. Y eso los exhaustos soldados británicos lo hicieron ejemplarmente, como suelen desde Rorker’s Drift. Mal asunto, sin embargo, cuando la épica y las Cruces Victoria han de sustituir a la estrategia y al triunfo. A los cuatro días, las fuerzas en el puente fueron arrolladas por los nazis y a los nueve, los restos de la división escaparon como pudieron o fueron capturados. La batalla devastó la ciudad, convertida en un Stalingrado en miniatura. La población civil sufrió un verdadero infierno y una imagen que no hay que olvidar entre tanta aventura, pólvora, medalla, miscelánea militar y testosterona –la recoge Ryan en su magnífico libro- es la del padre que corre desesperado hacia un hospital llevando en brazos a su hijo moribundo, al que las explosiones de unos u otros han arrancado un brazo y una pierna y tiene todo el costado derecho abierto. La guerra, señores.

LA GALLINA PARACAIDISTA
Junto al comandante británico Digby Tatham-Warter, que conducía excéntricamente las cargas contra el puente con un paraguas en la mano (aparece en la película), otro de los grandes personajes de la batalla es Myrtle, la gallina paracaidista (una obvia contradicción en términos), mascota del teniente Glover, que saltó sobre Arnhem con su dueño. No sobrevivió, cayó en combate y fue enterrada con solemnidad.
Arnhem y sus alrededores han convertido la batalla y su memoria en un atractivo turístico. En el centro de todo (monumentos, cementerios, museos públicos -el mejor, el de Oosterbeek, que ofrece la impagable Airborne Experience- y privados) está, claro, el puente lejano. Rebautizado en 1977 John Frostbrug, puente John Frost, en memoria del teniente coronel que luchó por tomarlo, el que hoy puede verse, majestuoso, no es, en realidad (ya estamos otra vez), el auténtico. El de la batalla, que ya había sido reconstruido justo en agosto de 1944 tras haberlo volado los propios holandeses en 1940 para retrasar la invasión alemana, fue hundido por bombarderos B-26 Marauders en octubre de 1944. El actual fue vuelto a reconstruir con el mismo aspecto y en el mismo lugar en 1948. Un pilar del verdadero puede verse en el memorial en la Airborneplein, rodeado de banderas. El que aparece en el filme Un puente lejano tampoco es el de Arnhem: dado el crecimiento urbano en la zona, las escenas en que aparece se filmaron en un puente parecido en Deventer, sobre el IJssel.

miércoles, 26 de julio de 2017

Guerra en exYugoslavia: La masacre de Srebrenica

¿Qué fue la masacre de Srebrenica?
En julio de 1995, las tropas serbias de Bosnia atacaron la zona segura de la ONU alrededor de Srebrenica y ante los ojos de las tropas holandesas de la ONU. Zoran Arbutina, de DW, explica lo que sucedió en la peor atrocidad de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
DW



El nombre Srebrenica recuerda el peor crimen de guerra en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. En julio de 1995, las unidades del ejército serbio bosnio atacaron la ciudad oriental de Bosnia y asesinaron a más de 8.000 musulmanes bosnios, principalmente niños y hombres.
Srebrenica: partido de una región impugnada
Toda la región oriental de Bosnia, que incluye la ciudad de Srebrenica, fue fuertemente disputada desde el inicio de la guerra de Bosnia (1992-1995). Los bosnios musulmanes formaron casi tres cuartas partes de la comunidad en esta región limítrofe con Serbia. Las tropas bosnias serbias, encabezadas por el general Ratko Mladic, trataron de poner a la región bajo control serbio. La idea era expulsar a los musulmanes de la zona usando "limpieza étnica" y establecer a los serbios como la mayoría.



Cuando los líderes serbios de Bosnia anunciaron su inminente intención de atacar y tomar el control del enclave de Srebrenica tras numerosos enfrentamientos militares, las Naciones Unidas (ONU) reaccionaron. Sobre la base de una resolución del Consejo de Seguridad, la ONU estableció una zona protegida que incluía la ciudad de Srebrenica y sus alrededores.
La protección militar fue proporcionada principalmente por los soldados del casco azul del batallón holandés, "Dutchbat". Sin embargo, esta era una unidad relativamente pequeña y mal equipada. Al principio había 600 soldados y al final alrededor de 400. Llevaban armas de fuego ligeras para la autoprotección.

 
Ratko Mladic (izquierda), general militar serbio bosnio, visto con el comandante militar holandés Ton Karremans (segundo desde la derecha), poco antes de la masacre de Srebrenica

Julio 1995: Tropas serbias actúan como holandesas

Cuando las unidades serbias atacaron el área segura de la ONU a principios de julio de 1995, el comandante holandés de los Cascos Azules, Thomas Karremens, pidió apoyo aéreo militar de la OTAN, que no se materializó. El 11 de julio, las tropas serbias bosnias marcharon a la zona segura ya la ciudad de Srebrenica, donde las tropas holandesas no ofrecieron resistencia, entregando todos los puestos de observación y barreras guardadas.
En el vecino pueblo de Potocari, también en la zona de seguridad, se reunieron entre 20.000 y 25.000 bosnios, con la esperanza de encontrar refugio frente a las tropas serbias que avanzaban y la protección proporcionada por los Cascos Azules. Varios miles de bosnios lograron entrar en el recinto militar de la ONU.

Pero ya en Potocari, justo frente a los ojos de los soldados holandeses, los serbios comenzaron a separar a los hombres y hombres bosnios de las mujeres y los ancianos. Las mujeres fueron transportadas a Bosniak. Los aproximadamente 8.000 hombres, sin embargo, se convirtieron en víctimas de una ejecución masiva que tuvo lugar en las fábricas abandonadas y bosques cercanos. Fueron enterrados en fosas comunes, algunas de las cuales todavía no han sido descubiertas. El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia en La Haya declaró este genocidio.
Lo que fue particularmente incriminatorio para los soldados holandeses fue que ayudaron con la deportación de más de 300 muchachos y hombres musulmanes que habían buscado refugio de los serbios en el complejo militar holandés. Estos bosnios fueron asesinados posteriormente.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Holanda: Restos del imperio romano

Descubrieron inusuales y misteriosos tesoros del Imperio Romano en Holanda
Fue durante la excavación para un nuevo parque empresarial en Tiel, ciudad localizada en Betuwe y que formaron parte de la frontera norte del imperio
La Nación



Descubrieron inusuales y misteriosos tesoros del Imperio Romano en Holanda

Inusuales y misteriosos restos del Imperio Romano como piezas de bronce, una estatua de piedra de Júpiter y una lápida con la inscripción "DEAE" (la diosa) fueron hallados durante las excavaciones para la construcción de un parque empresarial en Holanda , dijeron hoy los especialistas que participan en el estudio del material arqueológico .


"Se trata de uno de los asentamiento más ricos de la expansión romana. Esta excavación ha demostrado el gran valor que aportó el Imperio Romano a Holanda mientras trataba de dominar territorios", detalló el arqueólogo Henk van der Velde que investiga las piezas, cuyo valor está en estudio.

Entre los objetos más sorprendentes hay dos estatuas de piedra, un material que no se podía encontrar en la región holandesa de esa época, lo que significa que lo transportaron desde otro lugar.


Descubrieron inusuales y misteriosos tesoros del Imperio Romano en Holanda

Una de las estatuas es una representación de 45 centímetros del dios Júpiter, el máximo exponente de la mitología romana.


También fue localizada una lápida con la inscripción de "DEAE" (la diosa) sobre la moldura, un lujo que solo unos pocos con recursos podían permitirse sobre su tumba.

Entre el barro, se escondían una jarra de barro, tazas y una copa de bronce decorada al milímetro y con curiosos detalles, que se utilizaban para guardar aceite.

Junto a la copa había un anillo grande "probablemente de un hombre", según el arqueólogo, y que muestra un centauro blanco, mitad hombre mitad animal, sobre fondo negro.

"El descubrimiento de estas piezas, muchas hechas de un material de gran valor durante la época, o incluso inexistente en este territorio, es todo un misterio que podrá arrojar luz sobre un carácter desconocido de los romanos", indicó.


Descubrieron inusuales y misteriosos tesoros del Imperio Romano en Holanda

El científico destacó el descubrimiento de unos 2.500 pequeños objetos de bronce, en su mayoría pertenecientes a los romanos, y cuyo significado y valor económico siguen estudiando los especialistas.

La excavación se llevó a cabo en Tiel, ciudad localizada en Betuwe, en la mitad sur de Holanda, una región rica en restos que datan incluso de la Edad de Piedra y la Edad del Hierro y que representó la frontera norte del Imperio Romano, que se extendió entre el año 27 antes de Cristo hasta el 476 de esta era.

Las excavaciones comenzaron en noviembre de 2016 y se prolongarán hasta octubre de 2017; mientras, las piezas localizadas se expondrán el próximo 8 de abril en una jornada de puertas abiertas en la misma ciudad.

lunes, 20 de marzo de 2017

Biografía: Riphagen, una rata fascista amigo de Perón y Evita

Bernardus Andreas "Dries" Riphagen
La Segunda Guerra




(7 de septiembre de 1909 Amsterdam [Holanda], + 13 de mayo de 1973, Montreux [Suiza]. Fue un conocido delincuente holandés, el cual colaboró con los alemanes durante la SGM, estando involucrado en al menos 200 muertes.


BIOGRAFÍA


Nació en una familia numerosa, siendo el undécimo hijo. Su padre, alcohólico, trabajaba en la Marina. Su madre, falleció a los pocos años de nacer. Poco más tarde, su padre se volvió a casar.

A los catorce años, ya era un adolescente difícil, fue enviado a una escuela de la Marina, donde alcanzó el grado de cadete. Estuvo navegando durante un año. Residió durante dos años en Estados Unidos, donde empezó a tratar con los círculos criminales, aprendiendo de sus métodos, de dónde le vino el sobrenombre posterior de Al Capone, y a la vez, trabajaba en la empresa de petróleo Standard Oil.

A su regreso de los EE. UU., con dieciocho años, Dries se unió al NSNAP (Partido Nacional Socialista de los Trabajadores holandeses), el cual era antisemita y abogaba por la unión de Holanda con Alemania.

Empezó a moverse en los bajos fondos de Amsterdam, donde su ocupación era como proxeneta y ladrón, demostrando una cierta habilidad para moverse en este mundo, asimismo, su pasión era las apuestas, las joyas (principalmente diamantes) y los coches.

Con la ocupación alemana de 1940, no sólo continuó con sus actividades, sino que abarcó mucho más, empezando a colaborar con el SD Sicherheitsdienst Servicio de Seguridad alemán y como miembro de la Oficina Central de Emigración Judía (Zentralstelle für jüdische Auswanderung), primero en La Haya y después en su ciudad natal, junto a los miembros de la familia Olij, Jan, Kees y Sam.

Esto le permitió, junto a sus compinches, introducirse (y ganar la confianza) de los judíos, los cuales estaban a disposición de las autoridades alemanas, lo cual incluía sus propiedades, un filón del cual Dries empezó a aprovecharse con las confiscaciones de propiedades y joyas, con coacciones incluso para que delataran a otros judíos, y él daba a los alemanes, no sin antes llevarse su parte (10%) establecida con éstos, aunque se embolsaba más de lo pactado. tampoco faltaban judíos como agentes encubiertos, los cuales amenazados con la deportación de ellos o de su familia, se infiltraban en la Resistencia.

En 1943, formó parte de la Columna Henneicke, que era un grupo de unos treinta colaboradores holandeses, en su mayoría miembros de los bajos fondos, los cuales se dedicaban (cobrando en metálico por cada judío) a buscar a los judíos que se habían escondido de las persecuciones. En este mismo año, entregaron a las autoridades alemanas más de 3000 judíos holandeses.

Dries atesoraba ya una pequeña fortuna, el cual iba ingresándola en cuentas de Suiza y Bélgica.

En octubre de este año, la columna fue disuelta, acusada de corrupción en su propio beneficio.

Dries se traslada a Assen, donde empieza a trabajar en otra columna (Hoffman) [especializada en ejecuciones y en localizar aviadores aliados que habían sido derribados] y colaborando con el SD de la ciudad. Asesinó al resistente holandés Gerhard Badrian. En esta ciudad, tiene un accidente de coche, donde se lesiona de gravedad en una pierna.

Al finalizar la guerra, empezó a ser buscado por la policía como traidor y por asesinatos de judíos. Al verse acorralado, se puso en contacto con un antiguo jefe de policía de Enschede y miembro de la Resistencia, Wim E. Sanders, para negociar.
No fue entregado a las autoridades locales, pero sí bajo arresto domiciliario, a cambio de información de colaboradores y redes de los alemanes.

En febrero de 1946 escapa, con la ayuda de miembros de la Oficina de Seguridad holandesa BNV (Bureau voor Nationale Veiligheid), en un coche fúnebre, dentro de un ataúd, cruzando la frontera con Bélgica. Posteriormente, estuvo un tiempo recorriendo España.

A mitad de este año, fue detenido cerca de la frontera con Francia, al carecer de documentación, e ingresado en la cárcel, siendo posteriormente liberado bajo fianza, ayudado por algún contacto (se cree que fue un sacerdote español), con la obligación de tramitar su documentación.

Obtiene un pasaporte Nansen (una tarjeta de identidad para los refugiados apátridas), por medicación de un miembro del Servicio de Seguridad holandés, el cual le proporciona ropa y calzado, con la salvedad de que en los talones del calzado, había diamantes.

Cuando estaba a punto de ser extraditado a Holanda, en marzo de 1948, vuela hacia Argentina con un amigo. Al enterarse de su presencia en este país, la Embajada holandesa cursa una solicitud de extradición, pero sólo con los cargos de robo de automóviles y robo, con lo cual las autoridades argentinas denegaron la solicitud, manifestando que ese delito ya había prescrito. Cabe destacar que Dries se había hecho amigo de un miembro de la Corte Suprema de Argentina.

También consiguió acercarse al matrimonio Perón, llegando a tener un puesto como secretario. Se instala en la capital de este país, donde pone en marcha un negocio de fotografía, y a la vez, organizando competiciones de boxeo, a lo que era aficionado desde su juventud, y colaborando con los servicios secretos de Argentina.

Cuando el Presidente del país fue derrocado, Dries viajó a Europa, viviendo en varios países. Su última dirección conocida fue en Madrid (España), en la calle Padilla 4, de alquiler, que pagaba una tal Alicia López García, donde vivía rodeada de lujo y de mujeres adineradas, las cuales le mantenían. (esta dirección fue facilitada por el Servicio de Inteligencia holandés en Londres).

En 1973, se trasladó a una clínica en Suiza, enfermo de cáncer, donde murió. Nunca más volvió a ver a su mujer Greetje ni a su hijo cuando se fue de Europa en 1946.

Su mujer se casó con el hombre que ayudó a su marido a cruzar la frontera con Bélgica, Frits Kerkhoven, ex detective y miembro de la Resistencia, y ésta adoptó a su hijo.

En 2010, dos periodistas holandeses publicaron un libro sobre Dries “Riphagen: de Amsterdamse onderwereld 1940-1945 [solo está editado en holandés] con las declaraciones de su hijo Rob y de otros compinches.

Tres años más tarde, una emisora de radio holandesa realizó una serie sobre su persona.

En 2016, se hizo la película sobre su vida Riphagen por el director Pieter Kuijpers, con guión de Thomas van der Ree y Paul Ene Nelisse, el papel principal fue interpretado por Jeroen van Koningsbrugge, que también lo había interpretado en la serie de la radio.


ALBUM FOTOGRAFICO



Con su hijo Rob






Imagen






Enlace del artículo de la película en este foro: Riphagen



FUENTES


https://nl.wikipedia.org/wiki/Dries_Riphagen
http://www.miguelgarciavega.com/no-hubo ... -riphagen/
http://www.go2war2.nl/artikel/2624/Biog ... phagen.htm
https://www.google.es/

sábado, 4 de marzo de 2017

SGM: La blitzkrieg sobre Europa occidental a colores

Filmaciones en color de la Blitzkrieg sobre Holanda, Bélgica y Francia 

Joris Nieuwint - War History Online




Han pasado 77 años desde que Bélgica, Holanda y Francia fueron invadidos por los ejércitos alemanes.

Un video en color narra la historia de la Blitzkrieg alemana en Occidente y sacude nuestros recuerdos de este evento.

Dos operaciones principales comprendieron el plan alemán de la invasión.

En caso amarillo (caída Gelb) las unidades blindadas de los militares alemanes empujaron en Bélgica y los Países Bajos por el camino de las Ardenas.

Empujaron el valle del Somme para cortar y luego rodear a las unidades de las Fuerzas Aliadas que habían llegado a Bélgica para hacer frente a la amenaza alemana.

Las fuerzas belgas, británicas y algunas francesas fueron empujadas hacia el mar por una operación móvil alemana bien organizada.

El gobierno británico hizo la llamada para evacuar la Fuerza Expedicionaria Británica y múltiples divisiones de los militares franceses de Dunkerque en la Operación Dínamo.

Francia había caído.

martes, 3 de enero de 2017

SGM: Nazis tal vez capturaron de casualidad a Ana Frank

Los nazis pudieron descubrir a Ana Frank por casualidad y no por una traición
Un nuevo estudio apunta que la menor judía y su familia no fueron delatados sino localizados por agentes que investigaban el estraperlo

ISABEL FERRER - El País


Ana Frank. AP QUALITY

El escondite de Ana Frank y su familia en el trastero de una casa de los canales de Ámsterdam fue descubierto por los nazis el 4 de agosto de 1944. Aunque sin confirmación oficial, se presumía hasta hoy que les traicionó un informador pagado por los ocupantes. Sin embargo, una nueva investigación efectuada por la Fundación que gestiona la casa-museo dedicada en la ciudad a la joven autora del famoso Diario, apunta a una casualidad, y no a una delación, como origen de la tragedia. Según el investigador Gertjan Broek, los agentes que entraron en el número 263 de la calle Prinsengracht, en el centro antiguo de la ciudad, “iban detrás del tráfico de cartillas de racionamiento y la contratación ilegal de trabajadores”. Además, incide en que el policía holandés que participó en el arresto, Gezinus Gringhuis, "estaba asignado al departamento de delitos económicos, no a la búsqueda de judíos ocultos”.

Broek apuntala su teoría con sendos detalles. Dice que una vez dentro del edificio que servía de tapadera a la familia Frank y a otras cuatro personas, los gendarmes tardaron dos horas en salir; "demasiado tiempo si sabían que había judíos ocultos”, sostiene. A principios de 1944, fueron arrestados dos traficantes de bonos de comida que habían trabajado en ese mismo número. La propia Ana se hizo eco del suceso en su Diario, donde escribió que después resultó muy difícil conseguir alimentos. Lo más probable, sigue Broek, es que durante el registro del inmueble acabaran encontrando la estantería que tapaba las escaleras de acceso al trastero. Arriba, ocho personas perseguidas llevaban dos años juntas tratando de evitar al invasor.

Tras ser descubiertos, fueron enviados a los campos de concentración. Sólo regresó Otto Frank, el padre de Ana. La adolescente, su madre, Edith, la hermana mayor, Margot, el matrimonio Van Pels con su hijo, Peter, y el dentista Fritz Pfeffer, perecieron entre 1944 y 1945.


Monumento a Ana y Margot Frank en Bergen-Belsen. SEAN GALLUP GETTY

El estudioso señala, además, que la posible llamada de un supuesto soplón a los gendarmes mientras estos registraban el edificio es poco probable. “En 1944 muchas conexiones telefónicas habían sido cortadas, y los números de los servicios secretos no estaban al alcance de cualquiera”, dice. Entre los posibles chivatos señalados por otros escritores figura Tonny Ahlers, miembro del Movimiento Nacional Socialista de Holanda. Es el sospechoso número uno para Carol Ann Lee, biógrafa de Otto Frank. Otra de las posibles delatoras es Nelly Gies, hermana de Miep, la amiga de la familia de Ana que les ayudó. A Nelly no le gustaba que Miep escondiera judíos, pero todos ellos fueron interrogados después de la II Guerra Mundial sin que pudieran formularse acusaciones firmes.

La casa-museo de Ana Frank subraya que su nuevo estudio no pretende cegar la vía de la presunta denuncia, aunque apunta que después de varias décadas de búsqueda por ese lado, no se ha obtenido respuesta, tal y como ha dicho Ronald Leopold, director de la Fundación. Al centrarse en la entrada de la policía, y en el relato mismo de Ana Frank sobre los días anteriores, pretenden “animar a otros investigadores a rastrear nuevas pistas para poder contar toda la historia de Ana Frank”.

Confinadas en el campo de Bergen-Belsen (norte de Alemania), Ana y Margot murieron con pocos días de diferencia, posiblemente hacia febrero de 1945, y fueron enterradas en una fosa común. El 15 de abril de ese año, los soldados británicos aliados liberaron el campo, quemado luego para contener una epidemia de tifus.

miércoles, 29 de octubre de 2014

SGM: Un héroe holandés diferente



Willem Arondeus: El combatiente de la resistencia antifascista abiertamente gay
por Jack Doyle - OZY




Una tarde de marzo de 1943, un edificio estalló en llamas en Amsterdam. Al amanecer, los pedazos dispersos de papel brillaban a través de las vigas carbonizadas del techo colapsado. Los papeles celebraron los nombres de los ciudadanos holandeses, grabados por los nazis para vigilar a los Países Bajos ocupados.

El bombardeo de la Oficina de Registros Públicos es un símbolo de la resistencia holandesa al fascismo hasta nuestros días.

La bomba que sacudió el edificio destruido menos de una cuarta parte de las tenencias de la Oficina de Registros Públicos de Amsterdam, pero envió un mensaje de que los nazis no se olvide: Estamos luchando de nuevo. El bombardeo es un poderoso símbolo de la resistencia holandesa al fascismo hasta nuestros días -, pero el hombre responsable de que sólo está empezando a recibir el reconocimiento.

Willem Arondeus fue uno de los organizadores más dedicados y creativos de los holandeses de metro. Pero debido a que él era abiertamente gay, su nombre fue a menudo minimizó en libros sobre la resistencia en tiempos de guerra.

Nacido en Amsterdam en 1895 a los padres de vestuario de teatro-diseñar, Arondeus crió uno de seis hijos. Sus padres inicialmente alentaron sus inclinaciones artísticas - Le encantaba escribir y pintura - pero su sexualidad causó fricción entre ellos. A los 17, Willem negó a ocultar su homosexualidad por más tiempo, y al año siguiente, sus padres lo echaron.


Arondeus tuvo trabajos esporádicos sin dejar de desarrollar su talento artístico. Entonces oportunidad golpeó con su primer encargo importante - un mural para el ayuntamiento de Rotterdam - lo que le ayudó a ganar una reputación como un pintor serio. Su estilo - parte Picasso, parte Rembrandt - mezcla nueva abstracción radical con tonos holandeses tradicionales, sombríos. Algunas de sus obras sobrevive y está en exhibición en el Museo Metropolitano de Arte.

Como Hitler ascendió al poder en Alemania, Arondeus estaba disfrutando de la vida y una relación feliz - a pesar de las dificultades financieras. Incluso publicó una biografía del pintor holandés y activista político Matthijs Maris que vendió lo suficientemente bien como para mantener a él ya su socio, Jan Tijssen, a flote.

Luego de la guerra lo cambió todo.

Cuando los nazis invadieron los Países Bajos en mayo de 1940, que estaban dispuestos a mantener los holandeses de su lado - no hay deportaciones inmediatas, la violencia o el estricto toque de queda. Tal vez los nazis no eran tan malos, algunos holandés argumentó.

Él fue el gran héroe que fue más dispuesto a dar su vida por la causa.

Pero las minorías como Arondeus no tenían delirios. Las relaciones con el mismo sexo habían sido legal en los Países Bajos durante más de un siglo, pero el nuevo gobierno no perdió tiempo en recriminalizing homosexualidad. Inspirado por Maris, el activista que había escrito acerca de quien luchó por la democracia en el 1871 Comuna de París levantamiento, Arondeus fue uno de los primeros en unirse a la resistencia holandesa.

Sus habilidades como un artista se pusieron rápidamente a buen uso. Arondeus unió a un grupo que forjó documentos de identidad - objetos preciosos en cualquier estado fascista controlado. Como los nazis comenzaron a tomar medidas enérgicas contra la población judía de Amsterdam, su organización enfocada en proveer Judios holandeses con identidades falsas. También trabajó incansablemente para publicar información antinazi y reclutar a personas de la comunidad a unirse a la resistencia.


En 1943, se hizo evidente para Arondeus que el tiempo se acababa para los Judios holandeses y otras personas en listas de vigilancia de la Gestapo. Así que ideó un plan para acabar con esas listas en total.

La oficina de registros celebrará información sobre cientos de miles de personas holandesas, incluyendo Judios, y los nazis utilizar este catálogo para comprobar identidades falsas. La mejor manera de interrumpir el flujo de información, Arondeus decidió, era para hacerlo explotar.

Él quería que el mundo supiera: "Los homosexuales no son cobardes."

Él y un grupo de combatientes de la resistencia - algunos de ellos también abiertamente gay, incluyendo director de orquesta y violonchelista clásica Frieda Belinfante, sastre Sjoerd Bakker y escritor Johan Brouwer - planeó cuidadosamente el ataque.

El 27 de marzo de 1943, vestido como un capitán del Ejército alemán, Arondeus 15 hombres marcharon hasta la Oficina de Registros Públicos. Se desactivarán los guardias por drogar a ellos, colocados los explosivos e hicieron historia holandesa.



El éxito del grupo, sin embargo, fue de corta duración. A los pocos días, la Gestapo había capturado a todos los combatientes de la resistencia involucrados en el atentado; un traidor en el anonimato dentro de la organización los había convertido en.

En el juicio farsa, Arondeus tomó toda la responsabilidad por el atentado. Trágicamente, esto no impidió que los nazis de la ejecución de 13 de los saboteadores - incluyendo Arondeus - por un pelotón de fusilamiento, mientras que los otros lograron huir del país.

Desafiante hasta el final, Arondeus comunicó sus palabras finales a través de su abogado. Su mensaje? "Los homosexuales no son cobardes."

Como organizador de la resistencia, Arondeus fue una inspiración para sus compañeros y puede haber ayudado a cientos de Judios escapan deportación. Sin embargo, su legado ha sido pasado por alto en gran medida en los Países Bajos.

Su familia recibió una medalla del gobierno holandés en conmemoración de su valentía en la década de 1980, pero a pesar de su mensaje final de desafío, su sexualidad fue omitido en los libros de historia hasta la década de 1990.

Belinfante, el violonchelista y lesbiana que ayudó a planear el atentado y sufrió el abandono similar de su legado la guerra, recordó que otro miembro de la resistencia - un hombre heterosexual - fue acreditado con la dirección del grupo y los bombardeos durante años.

"[Arondeus] fue el gran héroe que fue más dispuesto a dar su vida por la causa", dijo ella, poniendo las cosas en claro.

martes, 15 de enero de 2013

SGM: Una deserción holandesa

Pilotos desertores de la Luftwaffe
Focke Wulf 190 WNr. 171747 de Johannes Kuhn del Schlachtgeschwader 101 



Me encontré con la siguiente foto de un Fw 190 que se estrelló al aterrizar en el museo de historia del aeródromo de la Royal Air Force en Manston y me sorprendió bastante al leer el título para saber que esta particular Fw 190, WNR. 171.747, que había aterrizado cerca de la RAF en Manston, Kent, en el mes de agosto de 1944 y había sido volado por un piloto desertor holandés llamado Kuhn que hizo un vuelo de autotransporte. Una mirada rápida a través de los libros nos dice lo siguiente. 

Johannes Kuhn nació en Amsterdam el 15 de noviembre de 1908. Sirvió en la Luchtvaart Militaire (fuerza aérea holandesa) a partir de 1932, y en 1937 ofreció como voluntario para un mandato de seis años con la fuerza aérea de las Indias holandesas, a la que se incorporó el 14 de agosto de 1937. Sin embargo, debido a una enfermedad, los médicos lo declararon no apto para el servicio en las zonas tropicales en 1938, y Kuhn tuvo que regresar a Holanda. Desde abril de 1939 en adelante voló con 1-2 LVR (1 º Grupo de Reconocimiento del segundo regimiento aéreo / Aviación del Ejército). A finales de ese año Kuhn fue trasladado al V-2 LVR (Grupo de Cazas de la Aviación del Ejército) y fue entrenado de nuevao como piloto de caza. Fue derribado en el área Pijnacker el primer día de la campaña occidental alemana, el 10 de mayo de 1940. Kuhn se salvó en paracaídas, pero debido a una lesión en la rodilla mala tuvieron que pasar varios meses en el hospital. Su herida no se curó hasta 1942, y el 15 de octubre de ese año fue dado de baja oficialmente del servicio militar holandés. El mismo día se presentó como voluntario para la Luftwaffe alemana. Kuhn fue después de declaró que su esposa alemana le había convencido de unirse a la Luftwaffe, probablemente una declaración 'protectora' que ponía un velo a sus verdaderos motivos. En cualquier caso, hasta abril de 1943, se sometió a un entrenamiento con el Flieger-Ausbildungsregiment 63 (Regimiento de Entrenamiento de Pre-Vuelo) en Toul, y pasó la Flugzeugführerüberprüfungsschule (Escuela de Reevaluación de Pilotos) en Prenzlau, donde se graduó a principios de julio. 

Desde el 2 de julio de 1943 Kuhn estaba con el Schlachtgeschwader 101, una formación de capacitación de apoyo cercano, volando aviones asalto blindado Hs 129 desde París-Orly. En febrero de 1944 fue asignado a la Flugzeugführerüberprüfungsschule en Quedlinburg, y en mayo se envió a su última unidad, 3./Uberfiihrungsgruppe West (3º Escuadrón de vuelo de autotransporte del Grupo Occidental). Los pilotos de esta unidad, que constaban de cuatro Staffeln y un Stab, se dedicaban a transportar aviones y los establecimientos industriales y plantas de ensamblaje de los diferentes unidades de primera línea. Después de la invasión aliada de Francia, las pérdidas del Grupo Occidental de Autotransporte se dispararon, los pilotos tuvieron que volar en todas las condiciones climáticas y sus aeronaves a menudo se dañaban mientras aterrizaban en improvisadas pistas de aterrizaje. 

Para entonces Kuhn se había dado cuenta de que la guerra estaba perdida para el Reich y decidió desertar. Una oportunidad favorable llegó el 30 de agosto, cuando 14 Fw 190 tuvieron que ser transportados al JG 26 en Bruselas-Melsbroek. Kuhn despegó de Wiesbaden, y, como el tiempo era malo, logró desvincularse de los demás sin que se notara. Su curso lo llevó ahora a través de Ostende y el Canal Inglés en vuelo recto a bajo nivel hasta el sur de Inglaterra. Kuhn evitó el aterrizaje en un aeródromo de la RAF, donde habría corrido el riesgo de ser derribado por el fuego antiaéreo. En su lugar, hizo un aterrizaje de panza perfecto en un campo cerca de Monkton Farm Road, cerca de Manston, en Kent. Su Fw 190A-8, WNR. 171747 fue sólo ligeramente dañado y posteriormente puesto en exhibición en la feria de Farnborough del equipo alemán capturado antes de ser desechado. 

Falke Eins