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miércoles, 1 de noviembre de 2017

SGM: El Protocolo de Londres

73 años de Alemania descuartizada

Es algo confuso el "Protocolo de Londres", ya que existen 9 versiones del Protocolo, que van desde el de 1814 hasta el de 2004. Entonces, cuando se habla del "Protocolo de Londres", ¿de cuál de todos se habla? Hay uno que fue firmado el 12/09/1944, o sea que hoy se cumplen 73 años, y fue el 6to. "Protocolo de Londres".
Urgente24



Mapa de la división de Alemania y de Berlín.


La 2da. Guerra Mundial finalizó el 08/05/1945. Adolf Hitler se suicidó el 30/04/1945. Pero en septiembre de 1944, la contienda ya había tomado una tendencia irreversible, al menos para el Alto Mando aliado. Entonces hubo una reunión en la que se acordó la división de Alemania cuando llegara la paz.


Los aliados eran la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, el Reino Unido (Gran Bretaña e Irlanda del Norte), USA, Polonia y Francia. Sin embargo, quienes liderarían lo que se conoció como la Ocupación Aliada de Alemania fueron el Reino Unido, la URSS y USA.

Francia tenía bastantes problemas con su propia reconstrucción y Polonia pasó a ser un aliado a su pesar de la URSS, hasta que cayó el llamado Pacto de Varsovia, que coincidió con la reunificación de Alemania.

En septiembre de 1944 se reunió en Londres la Comisión Consultiva Europea (URSS, USA y Reino Unido) para el 6to. "Protocolo de Londres", que trataba de la ocupación de Alemania, su divisón territorial, la prohibición de armarse y una interferencia en todas sus instituciones, apostando a que la influencia de estos triunfantes países impediría repetir un Hitler.

En verdad, Franklin D. Roosevelt, Winston Churchil y Yoséf Stalin estaban repartiéndose el mundo. Debe recordarse que Hitler y Stalin ya se habían repartido Europa, antes de la Operación Barbaroja (la traición de Alemania a la URSS). Y USA y el Reino Unido habían sido aliados en la 1ra. Guerra.

Al finalizar la 2da. Guerra, los países anexados por Alemania recobraron su independencia, tal como fue el caso de Austria y Checoslovaquia. Otros territorios anexados por Hitler pero pertenecientes a otros países, fueron reintegrados: zonas de Bélgica, Francia, Luxemburgo, Polonia y Yugoslavia.

En cuanto a Alemania, lo que comenzó en Londres avanzó en la conferencia de Yalta (entre el 04/02/1945 y el 11/02/1945), cuando se decidió que:

  • los británicos quedarían a cargo de los estados de Schleswig-Holstein, Hamburgo, Baja Sajonia y el actual estado de Renania del Norte-Westfalia (Norte/Noroeste);
  • USA se quedaría con los estados de Baviera, Hesse, Wurtemberg-Baden y el puerto de Bremen (Sur/ Sureste);
  • los franceses obtuvieron el control de los estados de Renania-Palatinado, Baden, Wurtemberg-Hohenzollern y el distrito de Lindau (Oeste/Suroeste); y
  • los soviéticos se quedaron con Turingia, Sajonia, Sajonia-Anhalt, Brandeburgo y Mecklemburgo-Pomerania Occidental (Este y Noreste).





Pero lo que le resultaba clave a USA, URSS y Reino Unido era la capital, Berlín, y sobre esto trató el "Protocolo" que dividió en 4 el Gran Berlin, aunque en verdad fue un sector occidental, ocupado por estadounidenses, británicos y franceses con 480 Km2 de extensión y 2.200.000 habitantes; y el oriental, ocupado por los soviéticos, con 400 Km2 y 1.100.000 habitantes.

El Gran Berlín, constituido de acuerdo con la ley municipal del 27/04/1920: casi 880 Km2, con una población de 5.300.000 habitantes.

El "Protocolo de Londres" tuvo un Protocolo adicional, del 14/11/1944 que aclaró que esa ocupación se realizaba "(...) para dirigir conjuntamente la administración del territorio del Gran Berlín".

Faltaba un nuevo protocolo, del 26/06/1945 -el mismo día que la Carta de Naciones Unidas inició la Organización de Naciones Unidas, en San Francisco, California (USA)- aclarando que Francia participaba con igualdad de derechos en la "administración conjunta del Gran Berlín".

La ocupación concedía el total y completo control sobre los recursos alemanes, comenzando por las políticas de desmilitarización, desnazificación, democratización y descentralización. También debían ser abolidas las leyes discriminatorias, debía controlarse el sistema educativo y judicial, y arrestarse y llevarse a juicio a los criminales de guerra.

El 02/05/1945, Josip Vissarianovich Stalin anunció la conquista de Berlín. 11 días después, el general en jefe de la Administración Militar Soviética, mariscal Grigori Zukov, confirmó en su cargo a los nuevos miembros del Ayuntamiento de Berlín nombrados por el comandante soviético de la ciudad, general Nikolaï Erastovitch Berzarine. Los elegidos tomaron posesión de su cargo 6 días después.

Los aliados llegaron a Berlín 01/06/1945 y su instalación se demoró hasta el 04/07/1945. La presencia de los aliados fue precedida por un engorroso intercambio de telegramas entre el presidente Harry S. Truman (Roosevelt había muerto), el 1er. ministro Winston Churchill y Stalin.

En los Protocolos se mencionaba el libre acceso de las Fuerzas Aliadas "por vía aérea, terrestre y de ferrocarril a Berlín". Y la Conferencia de los Comandantes Supremos de las potencias de ocupación -Berlín, 29/06/1945- sostuvo: "Se ha convenido que todo el tráfico -aire, carretera, vía férrea- estará libre de controles fronterizos o del control por funcionarios de aduanas o por autoridades militares".

Para intentar la administración conjunta se creó la IAMC (Comandancia Militar Interaliada), que se constituyó el 11/07/1945. Pero el 17/07/1945 se reunieron en Potsdam -un barrio de Berlín- Truman, Churchill y Stalin, para una cumbre sobre el mundo que venía.

En Potsdam se decidió que en tanto durase la ocupación, habría libertad de acceso a Berlín y tratamiento de toda Alemania como una unidad económica.

Por este motivo se creó, al margen de la Comandancia Militar, el Consejo Aliado de Control, con sede en Berlín, que empezó a trabajar el 20/08/1945. Pero las bombas atómicas sobre Japón cambiaron todo: sumó resquemor a la desconfianza preexistente. Comenzó la Guerra Fría. Y fracasó la idea de la administración conjunta: Berlín Occidental y Berlín Oriental.

El 20/03/1948 los soviéticos abandonaron el Consejo de Control Aliado y el 16/06/1948 dejaron la Comandancia Militar. El 22/06/1948 los consejeros de Hacienda y Economía de los 4 países ocupantes discreparon muy fuerte sobre las reformas económicas. Los soviéticos pretendían que la moneda que se utilizase en el Gran Berlín debía ser la misma que en el resto de la zona de ocupación soviética.

Los occidentales se negaron y lanzaron en Berlín Occidental el marco del Bom/e Deutscber Lánder, el marco occidental, moneda clave para el llamado 'milagro alemán'.

Ya no había "libertad de acceso a Berlín": los soviéticos controlaban la identidad y los equipajes de los viajeros occidentales, especialmente los militares; detenían los trenes; restringían el envío de paquetes postales y los permisos para la navegación fluvial.



A la circulación del Deutsche Mar/e, los soviéticos respondieron cortando la corriente eléctrica y el suministro de carbón a las zonas occidentales.

El 24/06/1948, con la excusa de unas reparaciones en los puentes sobre el río Elba, cortaron la circulación por autopista, ferrocarril y navegación de los canales.

Durante 48 horas, los occidentales debatieron qué hacer. El 26/06/1948 el presidente Truman ordenó el abastecimiento de la ciudad por vía aérea, "hasta que se encuentre una solución diplomática".

El 28/06/1948, 150 aviones aterrizaron en el aeródromo de Tempelhof, transportando 400 toneladas de abastecimiento, el 30% de las necesidades de los sitiados.

El 20/07/1948, ya llegaban 2.400 toneladas diarias, y más tarde 4.500 toneladas.

Los occidentales mantuvieron el puente aéreo hasta que los soviéticos levantaron el bloqueo el 12/05/1949: se habían realizado 200.000 vuelos, con un total de más de 2 millones de toneladas de alimentos, carbón, etc.

Ya llegaría el Muro de Berlín. En definitiva, el Protocolo de Londres fue un efímero intento de que acordaran soviéticos, estadounidenses y británicos. Pero sirvió para impedir lo que Hitler esperaba: el choque entre ellos al converger sobre Alemania.

Curiosamente, en la Alemania comunista todo fue mucho más traumático y difícil que en la Alemania occidental, donde hubo un juicio de los jerarcas nazis, pero luego una inclusión progresiva del resto de los ex combatientes a una sociedad que pudo retomar rápidamente el crecimiento económico y social.

domingo, 22 de octubre de 2017

Alemania Oriental: Muestra sobre la Stasi

Una muestra sobre la Stasi, el implacable sistema de inteligencia de la Alemania comunista

Hasta el 5 de noviembre se puede visitar una muestra fotográfica que exhibe en Buenos Aires el accionar de la policía secreta de la República Democrática Alemana. Un repaso por la aparición de ese temible servicio de inteligencia de origen soviético en libros, películas y series
Por Agustina Larrea | Infobae


Agentes de la Stasi (Archivo: Simon Menner)

"Camaradas, debemos saberlo todo". Esa era la premisa que señaló a sus miembros una de las cabezas del temible Ministerio para la Seguridad del Estado (en alemán Ministerium für Staatssicherheit y más conocido por su abreviatura, Stasi), el órgano de inteligencia de la República Democrática Alemana (RDA). De manera secreta y siempre con la intención de investigar a disidentes y controlar a la población, funcionó por casi cuarenta años y con el paso de los años se convirtió en uno de los servicios de inteligencia más poderosos del mundo con miles de agentes, entre oficiales y "extraoficiales".

Para reflexionar sobre el poder y el accionar de ese organismo en medio de aquella Alemania dividida, que también se puede observar en numerosos libros, películas y hasta series, la semana pasada inauguró la muestra fotográfica Stasi – La policía secreta de la RDA. Vigilar-Intimidar-Perseguir en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, con el auspicio de la Embajada de Alemania y el Instituto Goethe de Buenos Aires. Separada en cinco secciones –juventud, turismo, cultura, iglesia y deporte–, la exhibición da cuenta del control de la vida cotidiana a la población ejercida por la Stasi, que entre otras cosas espiaba, registraba con cámaras y fotografiaba a quienes establecía como posibles peligros para el régimen que imperaba en la Alemania oriental.


Muestra “Stasi – La policía secreta de la RDA. Vigilar-Intimidar-Perseguir” en el Conti

Para la apertura de la exposición fue invitado Gerd Poppe, un dirigente político que nació y se crió en la RDA que luego se convirtió en disidente. Él mismo investigado y espiado por la Stasi por su activismo político y su oposición al régimen, años después trabajó como delegado del Gobierno Federal alemán para su ministerio de Asuntos Exteriores en temas vinculados con derechos humanos y ayuda humanitaria.

En diálogo con Infobae, Poppe puso en contexto el surgimiento de la Stasi, que suele ser muchas veces simplificado: "Comenzaría con la historia previa, con los crímenes perpetrados por los nazis en Alemania a la población judía y también a la población polaca y rusa. Eso sería el punto de partida para comprender qué es lo que sucedió después. Después de la derrota, Alemania fue dividida en cuatro zonas de ocupación y aquellos que vivimos en la zona de ocupación soviética, que luego se convirtió en la República Democrática Alemana (RDA), a diferencia de los alemanes que quedaron del lado occidental, no emprendieron el camino de una dictadura a una democracia sino que pasaron directamente de una dictadura a otra dictadura".

"Por supuesto que entre la dictadura nazi y la dictadura comunista hay grandes diferencias y no se las puede comparar o decir que fueron iguales, pero en ambos casos hubo millones de víctimas. En el tiempo en el que yo me crié, crecí y fui a la escuela, en Alemania Oriental el poder de la ocupación soviética era el conductor y decidía todo hasta 1953, que fue el año en el que murió Stalin. Hasta entonces hubo muchísimas víctimas: hubo personas desaparecidas, torturadas, ejecutadas. Fueron detenidas y también enviadas a los gulags en la Unión Soviética. Esa fue la época del terror. Y en esa misma época se fundó el Ministerio de Seguridad del Estado", apuntó Poppe. El dirigente político explicó también que el gran conductor del régimen era el Partido Comunista Unificado y que de él emergían todas las órdenes.


Gerd Poppe, el periodista Mariano Schuster y Alejandra Naftal, directora ejecutiva del Sitio de Memoria ESMA


"La Stasi es responsable de múltiples detenciones, pero lo que después sucedía con esas personas detenidas era algo que resolvía el Partido. Ellos seguían los juicios en los casos de los presos políticos y los jueces lo que hacían era pronunciar simplemente esa sentencia, tal como se la habían transmitido desde el Partido", señaló Poppe, que fue víctima directa de ese organismo de inteligencia.

"En mi caso particular, en mi entorno de amigos había varios espías. Había personas que informaban acerca de lo que nosotros realizábamos en particular cuando fundamos un grupo opositor en la segunda mitad de la década del 80. Ahí, por ejemplo, de 20 personas al menos seis eran espías. Era algo que nosotros no sabíamos y que ni siquiera ellos entre sí sabían", detalló y agregó: "Yo sabía, por supuesto, que a mí me observaban. También veía que me observaban. En un caso encontré y quité un micrófono del techo de mi casa. También me llamaron a interrogatorio y tuve la suerte de no estar en prisión. Pero sí durante veinte años experimenté esto de manera muy personal. De modo que para mí era claro que esto sucedía. Lo que no sabía era cuáles eran las dimensiones de lo que estaba sucediendo. Es decir, cuántas personas estaban realmente ahí delatando". Según cálculos oficiales, si se pusieran en una fila, los archivos, legajos y demás documentos generados por la Stasi ocuparían una extensión cerca de 180 kilómetros. En el caso de Poppe y su familia, pudieron saber que la fuerza contaba con 10 mil páginas de legajos.


La muestra estará hasta el 5 de noviembre

Las intervenciones de la Stasi y la vida durante aquella Alemania dividida se pueden encontrar en distintas manifestaciones artísticas.

En el libro Top Secret. Imágenes del archivo de la Stasi (2014) el fotógrafo Simon Menner compiló, luego de un arduo trabajo de investigación cuando se abrieron los archivos de la RDA, una serie de fotografías producidas por aquel servicio secreto. Se trata de un registro –el primero que revela esas particulares imágenes de la Alemania Oriental que recién se pudieron ver luego de la caída del Muro de Berlín– que a la vez representa un testimonio único: hay imágenes de francotiradores, de aquellos espiados por la fuerza, pero también fotos con las que se instruía a los agentes secretos para que supieran cómo disfrazarse e infiltrarse en actividades tildadas de "peligrosas" para el régimen.

La literatura también se encargó de reponer aquella atmósfera de sospechas, incluso entre allegados, familiares y hasta parejas. Uno de los autores que indagó sobre esto en su libro Amores en fuga (Anagrama, 2002) fue el escritor alemán Bernhard Schlink. En una de las historias, que lleva como título "El salto", se narra lo que le ocurre a una pareja que vivió en la Berlín Oriental de aquella época. Luego de varios años y secretos, se revela que uno de ellos habló sobre sus intimidades en un interrogatorio de la Stasi y las cosas ya no volverán a ser como antes.

Aunque no es el tema central, el clima de época y el accionar de espías entre la Alemania Oriental y la Occidental aparece también en la reciente serie alemana El mismo cielo (Der gleiche Himmel, 2017), donde la Stasi, a través de sus duros interrogatorios, intenta develar quiénes están detrás de la construcción de un túnel por el que un grupo de jóvenes quiere escapar hacia el Oeste.

Pero sin dudas, donde se puede observar de manera más directa a la Stasi y su funcionamiento es en la película La vida de los otros de Florian Henckel Von Donnersmarck, que fue estrenada en 2006. Ambientada en la convulsionada Berlín oriental de 1984, allí se puede ver el espionaje sobre distintos representantes del ámbito de la cultura. Con una gran recreación de los climas y los escenarios de la época, obtuvo numerosos premios, entre los que se destacan el Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa en 2007 y el BAFTA en la misma categoría.

Algunas de las escenas más recordadas de La vida de los otros fueron rodadas en el ex cuartel general de la Stasi, ubicado en el corazón de la ex Berlín Oriental, que hoy funciona como un museo.

Stasi – La policía secreta de la RDA. Vigilar-Intimidar-Perseguir

En la visión de Gerd Poppe, resulta importante destacar que la información acumulada por la Stasi "era tanta que ni siquiera estaban en condiciones de llegar a procesarla" y, en ese sentido, "en algunos casos incluso se exagera lo que fue realmente su actividad". "Ellos de ninguna manera abrían todas las cartas y solamente una porción de las conversaciones telefónicas eran escuchadas. Es decir, había muchas cosas que no sabían y otras cosas que sí sabían pero que interpretaban mal", aseguró.

Sobre la trascendencia del accionar de la Stasi, el experto concluyó: "Hay un punto en el que realmente fueron exitosos y es en que generaron miedo en la población. Había muchos que no se animaban a decir nada en público ni a contradecir nada porque decían: 'ellos se enteran de todo, ellos saben todo'. Muy pocos eran los que en el espacio público decían realmente lo que pensaban. La mayoría hablaba dos lenguas, en el sentido de (George) Orwell (en el libro 1984). En su casa hablaban una lengua, allí donde sabían que estaban entre ellos. Y, por otro lado, tenían una lengua para el espacio público en la universidad, en la escuela, en el lugar de trabajo. Esa lengua estaba impregnada de declaraciones, de entrega o aceptación del régimen. Pero de ninguna manera la Stasi fue tan poderosa como se suele creer", concluyó.

martes, 11 de abril de 2017

SGM: Desertores olvidados del Tercer Reich

Los desertores de la Segunda Guerra Mundial se disgustan cuando la exposición se centra en Alemania Oriental
Una exhibición de la justicia militar en Torgau ha atraído la indignación para dedicar más espacio a las víctimas de la dictadura comunista que el régimen nazi. Los desertores alemanes de la Segunda Guerra Mundial han sido a menudo las víctimas olvidadas de los nazis.
DW


Una exposición sobre la injusticia en las dictaduras alemanas está bajo fuego por sub-representar a las víctimas del sistema de justicia militar nazi a favor de las víctimas del régimen comunista alemán oriental.

La exposición se encuentra en un castillo de Torgau, al este de Alemania, donde el ejército alemán, llamado entonces Wehrmacht, trasladó su tribunal principal en 1943 y donde mantuvo la mayor prisión militar del país en Fort Zinna. Miles de desertores alemanes y otras víctimas fueron sentenciados, encarcelados y ejecutados allí durante la guerra, ya menudo llevaban décadas para que sus antecedentes penales fueran eliminados.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Torgau era casero a un tribunal militar soviético así como a los campos de prisioneros usados ​​por la policía secreta soviética hasta 1949, cuando fue asumido el control por la policía popular del este alemán.
Dos tercios del espacio de la exposición está dedicado a la opresión comunista de la posguerra, mientras que sólo un tercio cuenta la historia de la brutal justicia militar del régimen nazi.
De acuerdo con la sociedad alemana de las víctimas de la justicia militar nazi, eso significa que la exposición no sólo omite aspectos importantes de la historia, sino que también renega de un acuerdo hecho con la fundación conmemorativa estatal de Sajonia, que prometió que la exposición se centrará en el período nazi , Y viola la política del gobierno federal para recordar a esas víctimas.

Distorsión de la historia

"La judicatura militar nazi dictó 30.000 sentencias de muerte durante la Segunda Guerra Mundial, de las cuales más de 20.000 fueron llevadas a cabo", dijo Rolf Surmann de la sociedad de víctimas de la justicia militar de la Nación. "Era un poder judicial excepcionalmente cruel, pero algunas partes de la exposición no se presentan, como los retratos de los ciudadanos luxemburgueses que fueron reclutados a la Wehrmacht, se negaron a servir y fueron fusilados en Torgau".
La injusticia continuó después de la guerra. Unos cuantos libros de historia han sido escritos sobre cómo la judicatura de la posguerra, tanto en Alemania Oriental como en Alemania Occidental, falló en perseguir crímenes del Holocausto y protegió a ex jueces nazis que habían perseguido a opositores al régimen nazi. Todo este aspecto de la historia, dijo Surmann, también ha sido borrado de la exposición.
En 2004, las organizaciones que representaban a las víctimas del régimen nazi (incluido el Consejo Central de Judíos en Alemania) retiraron su cooperación con Sajonia por razones de estado Leyes que conmemoraban en pie de igualdad a todas las víctimas de las dictaduras alemanas.
Esto fue resuelto con un acuerdo en 2011, pero la asociación dice que la nueva exposición muestra que la fundación de Sajonia no está logrando mantener su fin del acuerdo. "El concepto nunca fue realizado, ese es el problema básico", dijo Surmann a DW.
"Esto es inaceptable - tememos que cuando se presente una exposición adecuada, ninguna de las víctimas que representamos siga viva", dijo Surmann.


Jan Korte condenó al gobierno alemán por permitir a Sajonia determinar cómo se enmarcó la exposición

Desertores de la Wehrmacht

Los desertores de la Segunda Guerra Mundial de Alemania han enfrentado tradicionalmente prejuicios significativos entre las víctimas de Adolf Hitler. "Las víctimas de la judicatura militar nazi han tenido dificultades a menudo en toda Alemania, no sólo en Sajonia", dijo Jost Rebentisch, director de la asociación nacional para todas las víctimas del nacionalsocialismo. "Su rehabilitación es una historia muy triste, que duró hasta finales de los 90, e incluso entonces sólo se encontró con una resistencia considerable.Para muchos en los círculos conservadores, los desertores de la Wehrmacht siguen siendo traidores. ver."
"Es justo e importante que el concepto conmemorativo del gobierno alemán vea a Torgau como central para recordar a este grupo de víctimas", dijo Rebentisch a DW. El hecho de que esto no se haya hecho realmente es triste, a menudo Torgau está asociado con el tribunal militar nazi, por lo que el monumento allí tiene que centrarse en eso ".
Algunos políticos alemanes, por su parte, han criticado al gobierno por permitir que Sajonia se salga con su propia política conmemorativa y el suministro de fondos federales sin exigir ningún cambio en la exposición. "El hecho de que en el centro de la justicia militar nacionalsocialista todavía no hay una exposición digna sobre la función de la justicia militar de la NN, sus víctimas y la lucha de sus víctimas por la rehabilitación después del final de la Segunda Guerra Mundial es escandalosa", dijo Jan Korte, diputado líder parlamentario del partido de izquierda.
"El gobierno federal podría haber utilizado sus muchas posibilidades de control dentro de la fundación de memoria de Sajonia años atrás", dijo Korte a DW en un correo electrónico. "A través de su inactividad, el gobierno está protegiendo la escandalosa posición de la fundación hacia las víctimas de la justicia militar de la N".