Mostrando entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de agosto de 2017

Guerra del Pacífico: Restos de casas de la guerra

Brigada Naval Combatientes del Pacífico

Identifica casas sobrevivientes a la destrucción de Chorrillos en 1881 por el Ejército chileno. Casas tendrían más de 120 años.

brigadanaval@mail.com

Chorrillos 7 de abril del 2001, Lima Perú

Casa identificadaLa Brigada Naval Combatientes del Pacífico, grupo de entusiastas de los temas históricos militares, nos brinda otra primicia para WAR BOOK. Nos cuenta Reynaldo Pizarro que tratando de ubicar la posición de la antigua glorieta del malecón de Chorrillos, usando fotografías de la época y con la colaboración del pueblo chorrillano; no sólo encontraron la posible ubicación de la Glorieta, si no la existencia de 2 casas que aparecen en las fotos de 1881. Estas casas sobrevivieron a la destrucción del pueblo de Chorrillos y una de ellas todavía está en uso y mantenida con mucho esmero por sus habitantes.



Foto original tomada por Couret, 1881  Choriilos Lima Perú


Clara Garcia, Angela Garcia, Carola Rivas, nos muestran una foto de Chorrilos que tiene mas de 100 añosLos pobladores de los alrededores de estas casas y sus moradores, participaron entusiastamente con los de la Brigada Naval, mostrándole fotos de fines del siglo XIX y contándoles anécdotas de la ocupación chilena en esa zona.


Fachada en peligro



Fachada a punto de desplomarse

Fachada de casa que habría presenciado la destrucción de Chorrillos, está a punto de desprenderse de su precario soporte.
La propiedad está deshabitada y pasa desavertida por las autoridades.

Cabe resaltar que la Brigada Naval es una de dos agrupaciones que se dedica seriamente a la investigación sobre temas histórico-militares.

Entre las anteriores actividades de la Brigada Naval, está la restauración de dos cañones Voruz de la Corbeta Unión, un Cañón de bronce perteneciente al Navío San Martín hundido en aguas chorrillanas y recolección y restauración de material de artillería de diferentes embarcaciones y fortificaciones.

War book 2000 (C)

lunes, 28 de agosto de 2017

Guerra del Pacífico: Homenaje a Miraflores

Exposición, por la tragedia y gloria de Miraflores 
Conmemoración de la batalla de Miraflores enero 15 de 1881. 

Después de una simple ceremonia castrense con todos los regimientos históricos peruanos (Legión peruana de la guardia, Húsares de Junín, y Regimiento Fannig) como pequeños destacamentos de todas las fuerzas militares, policiales y un agrupamiento de Bomberos. Emplazados en el Reducto Nº2 de Miraflores, ciudad de Lima - Perú. 
Pudimos apreciar en el museo, una exposición extremadamente simple pero con un aporte a la historia de primer orden aportando en cada vitrina material recientemente encontrado. 


Entrevistamos al investigador histórico Rómulo Rubato Suárez; descendiente del General Suárez, héroe de la Guerra del Pacífico. 

 

Acompañado del Señor Rubato recorrimos todas las salas de la exposición, el cual nos dio una breve reseña histórica de la infantería de marina peruana. Para esta exposición se quiso exponer la mayor cantidad de Material fotográfico, dándonos una visión mucho más exacta de lo acontecido hace 120 años por la toma de Lima. 

 

Se puede notar que los peruanos no olvidan los resultados catastróficos de esa guerra y se esmeraron en mostrarnos los destrozos resultado del saqueo de Chorrillos, Barranco y Miraflores por las tropas chilenas. Es irónico que todos los textos de la exposición fueron sacados de fuentes chilenas, que cuentan exactamente lo que se ve en los cuadros y fotos. 

Una colección de uniformes peruanos usados en la guerra, que denotan lo precario de sus equipos de campaña, y lo mal preparados que estaban para la guerra que los tomó por sorpresa. 

 

En la sala Cáceres, existe una maqueta del campo de batalla de Miraflores y parte del de Chorrillos, que es muy ilustrativa, pero lo que es inigualable es un cuadro de la batalla de Miraflores. 

Hablando con el señor Pedro Olaechea, dueño de muchas de los uniformes expuestos, nos da un dato interesante, "los peruanos no usaron gorras blancas hasta la capitulación de Lima" como se cree en Chile, " se comenzaron a usar en la campaña de la Breña" (desde fines de 1881 hasta 1884) "Las gorras peruanas son azules al estilo francés". 

 

Nos mostró además cual era el armamento usado por los marinos peruanos en la defensa de Lima: el fusil remington rolling block cal 43 como pueden ver en la foto. 

 

A las afueras del museo está un cañón recientemente rescatado que participó en la defensa de Lima. Es un cañón Federal Bureau tipo Dahlgrin de 8 " ánima lisa de avancarga que lanzaba balas esféricas. Este tipo de cañón fue desarrollador por los Norteamericanos durante la Guerra de Secesión de 1862. 

 

El cañón está desbocado. Según documentos expuestos en el museo los artilleros peruanos, recibieron órdenes de destruir todas las piezas de artillería para que no caigan en manos chilenas. 

Este cañón fue recuperado por la "Brigada Naval Combatientes del Pacífico" grupo muy entusiasta que en los últimos dos años ha recuperado y restaurado varios cañones como valioso material fotográfico y documentario sobre el pasado peruano y sobre todo de la "Guerra del Pacífico". Entre algunos de sus logros, puede mencionar la restauración de los cañones Voruz de la corbeta peruana "Unión", la restauración de una hermoso cañón de bronce del Navío "San Martín" primer buque insignia Chileno. Es más, podemos decir que si Ud. estimado lector, quiere hacer algún estudio sobre la "Guerra del Pacífico" tiene obligadamente que contactarse con la "Brigada Naval Combatientes del Pacífico" al mail brigadanaval@mail.com

martes, 4 de julio de 2017

Conflictos americanos: El Miércoles Negro del Cenepa

El "Miércoles Negro" 
Miércoles 22 de Febrero de 1995. 
(CONFLICTO FRONTERIZO ENTRE ECUADOR Y EL PERU EN 1995) 




"A las 10 y 30 de la mañana iniciamos el ataque. Tomamos al enemigo por sorpresa y empleamos todo el poder de fuegos que teníamos. Los obligamos a huir dejando a una docena de muertos. Abandonaron también sus morteros de 81 mm. y 60 mm." 

Después de un año del inicio del conflicto con Ecuador en el Alto Cenepa, uno de sus principales protagonistas, el entonces comandante -hoy coronel-, Luis Alatrista, relató a la revista peruana "Caretas" en el número 1398, su participación en los combates, particularmente en el famoso "miércoles negro", así llamado por el jefe del ejército ecuatoriano, el general Paco Moncayo, debido a las cuantiosas pérdidas que sufrieron. Alatrista comandaba la Unidad Pachacútec, destacamento de élite del Ejército que había estado peleando contra la subversión en el Frente Huallaga. Ese miércoles 22 de febrero, los comandos peruanos asaltaron con éxito el puesto de Tiwinza, pero tuvieron que replegarse por el fuego de la artillería enemiga, según relatan ellos. 

Por su comportamiento heroico, Alatrista recibió en diciembre de 1995 la más alta condecoración que otorga el Ejército, la orden Francisco Bolognesi. 

Cuando el helicóptero piloteado por el capitán Luis García Rojas fue derribado en el Alto Cenepa, el 29 de enero de 1995, el comandante Luis Alatrista, jefe de la Unidad de Comandos Pachacútec, estaba aún en la zona de Bijao, en el Huallaga, luchando contra la columna senderista "Atreverse". 

A esas alturas, ya el comando de las FF.AA. apreciaba que la situación en el Cenepa era más difícil de lo que habían pensado al principio. La parte del Batallón de Comandos "COMANDANTE ESPINAR Nº 19" -al que pertenece Pachacútec-, que se encontraba en Lima, ya había sido despachada al Cenepa. "Al día siguiente de ese hecho partimos de Tingo María rumbo a Lima y desde allí fuimos enviados a El Milagro, en Bagua -relata Alatrista-. Yo estaba al mando de las patrullas Miranda, Molina, Calle, Camino, Huertas y Baca, a la cual se sumaba personal de la Escuela de Comandos y un grupo de la Fuerza de Operaciones Especiales de la Marina (FOES), dirigido por el capitán de fragata Alejandro Silva". 

 

El 11 de febrero Alatrista ya estaba en PV1 y el lunes 13 encabezó la emboscada a las patrullas enemigas que salían desde Coangos. "Ese día, a las tres y media de la tarde, con tres patrullas de asalto, una de apoyo y otra de seguridad, atacamos al enemigo y le causamos 35 bajas", continúa Alatrista. "El objetivo era cortar la línea de abastecimiento que iba desde Coangos a la Y, Base Sur y Tiwinza." 

ATAQUE A TIWINZA 

"El 22 de febrero ha sido llamado por los ecuatorianos "el miércoles negro", porque dicen que ese día les causamos más bajas que en todo el conflicto", refiere el comandante Alatrista. 
"Después del ataque a Coangos, permanecí en PV1 reorganizando las patrullas. Allí el coronel Roberto Chiabra me ordenó atacar Tiwinza por el nor-este, es decir, ubicarme entre Tiwinza y las líneas ecuatorianas. Avanzamos rápidamente. Llegamos a la Y en hora y media, y seguimos por una trocha abierta por el enemigo." 
"En ese lugar dejé a la patrulla del teniente Huertas con la misión de brindar seguridad al tránsito en la trocha y emboscar a cualquier patrulla enemiga que intentara llegar desde Coangos a Tiwinza o viceversa. Allí se me unieron las patrullas Mimbela, Cabrera y Chávez, y continuamos la aproximación por la parte alta de la cordillera del Cóndor, para evitar las minas colocadas por el enemigo, abriendo trocha en medio del fango y los insectos". 
"Con la ayuda de un GPS, nos ubicamos entre Banderas y Tiwinza. Ocupamos un observatorio construido por el enemigo, empleado también como plataforma antiaérea. Desde allí se dominaba el puesto La Montañita. Más al norte, con dificultad, se veía Tiwinza. Allí dejamos otra patrulla. Su misión era impedir que el enemigo la recupere e instale sus misiles antiaéreos, y proteger nuestra retaguardia". 
"Con el grueso de la unidad de Comandos Pachacútec, seguimos a Tiwinza, siempre desplazándonos por la parte alta de la cordillera. En el día hacía mucho calor y en la noche nos pelábamos de frío. Las lluvias torrenciales caían en cualquier momento. Cuando estábamos entre Tiwinza y Banderas empezamos el descenso. El camino era difícil, accidentado, fangoso." 

 
Soldados del glorioso Ejército Peruano avanzan al encuentro del invasor sorteando minas enemigas. Portan fusiles FAL, granadas de mano, en primer plano soldado equipado con un lanzacohetes de manufactura rusa "RPG-7V". Se utilizaron en la toma de Tiwinza una sección de 12 "RPG-7V" que dispararon un total de 280 cohetes, causando terribles estragos. 


"Cuando estábamos próximos a Tiwinza escuchamos el fragor del combate: eran tropas de los batallones 314, 16 y la compañía Especial que atacaban La Montañita. A eso de las 10 de la mañana del miércoles 22 de febrero, descubrimos la ubicación de su posición de morteros y su puesto de comando. Ellos estaban disparando sobre nuestras tropas que atacaban La Montañita". 
"De inmediato reuní a los jefes de patrulla y dicté las órdenes de ataque. Las patrullas Mimbela, Chávez y Cabrera se desplegarían hacia el norte. Las patrullas de los tenientes Camino y Molina serían las patrullas de asalto que atacarían inmediatamente. Las patrullas del teniente Calle y el capitán Bendezú quedarían en seguridad." 
"A las 10 y 30 de la mañana iniciamos el ataque. Tomamos al enemigo por sorpresa y empleamos todo el poder de fuegos que teníamos. Los obligamos a huir dejando a una docena de muertos. Abandonaron también sus morteros de 81 mm. y 60 mm., radios modernos Racal, teléfonos de campaña, más de 700 granadas de mortero, cajones de granadas y munición de fusil." 
"Tomada la posición, desmontamos las piezas de morteros para llevárnoslos, así como el armamento menor, y ocultar el resto del material, pues ellos contratacaron inmediatamente, tratando de recuperar la posición perdida. En ese intento, la patrulla del teniente Molina los repelió, causándoles 5 muertos. En su cobarde huída sembraron más minas." "Cuando nos reorganizamos, recibimos de Banderas un nutrido fuego de artillería y morteros y optamos por orientarnos a una posición de seguridad y dominante sobre Tiwinza." "En esta acción, como en otros enfrentamientos que hemos tenido con las fuerzas especiales del enemigo siempre hicieron `aguas', como su jefe, el coronel Aguas." "Más al norte, las patrullas Miguel y Chávez le causaron 15 bajas al enemigo. El teniente Huertas y su patrulla, que había quedado en una trocha, emboscó al enemigo provocándole 8 bajas y capturando un prisionero." "En estas acciones destacaron el teniente Rentería y el sub oficial Cañahuaray, así como los Foes de la Marina." 
Otros oficiales complementan el relato del comandante Luis Alatrista. El mayor Pareja relata que "los monos...(sic) (los ecuatorianos) creían que nuestros RPG (lanzagranadas de origen ruso) eran lanzallamas por los fogonazos que despiden a la hora que salen las granadas y por la temperatura que produce al estallar, son más de tres mil grados de calor que queman en un radio de 10 a 15 metros." 

 

Comunicado Oficial de las FFAA ecuatorianas recogido por el corresponsal del diario español "El Periódico", en su edición del viernes 24 de febrero de 1995: "...La ofensiva peruana en la frontera entre Ecuador y Perú...incluye gases tóxicos y lanzallamas, es un ataque verdaderamente atroz y extraordinariamente masivo..." 


Fuente: revista "CARETAS" (editada en Lima). Por: Fernando Rospigliosi y J. Torres. Warbook (c) 2001

jueves, 29 de diciembre de 2016

Guerra del Pacífico: La resistencia peruana a la ocupación de Lima

El Paredón de la Resistencia,
Una Cruz para no olvidar
 
Por Rómulo Rubatto Suárez 

Cuando por culposo olvido o aparente ignorancia se pretende sepultar los testimonios de nuestra historia, quienes lo intentan cometen un delito de lesa Patria. Por que atentar contra la tradición y la identidad nacional es únicamente eso, delinquir contra la Patria misma. 

Nosotros, los que por suerte vivimos con el pasado presente en la memoria, nos rebelamos cuando esto sucede, por que aun sentimos en los oídos el estruendo de los cañones de la COVADONGA bombardeando ciudades inermes... 

-el traqueteo de la fusilería de esa misma nave masacrando a los náufragos de la INDEPENDENCIA... 
el silencio impotente del soldado herido, rematado por los autores del inhumano "Repase" en Tacna y Arica... 
-el quejido angustioso de mujeres violadas mientras crepitaban sus casas incendiadas en Chorrillos... 
-el rechazo de los defensores de Lima al contubernio ruin, del alcalde y sus "hermanos" con el invasor, para entregar Lima, concertado en la tenida de Lurín.. 


-la injuria de los cincuenta años de cautiverio de Tacna que se inicia después del primer "repase"... 
-o el significado de una Cruz de madera que cruje aún ante el ruido de las descargas de los fusiles invasores ejecutando patriotas en la Plazuela de "La Salud", cerca, a tan sólo quinientos metros de la Universidad de San Marcos, convertida por Pedro Lagos en Cuartel de su División, según se acota en un epígrafe a la "Narración Histórica de la Guerra de Chile contra el Perú y Bolivia" de Mariano Felipe Paz Soldán Tercer Tomo página 103, Editorial Milla Batres 1979. 


La Plazuela de la Salud era y es, un triángulo rectángulo de tierra descuidada, situado en la novena cuadra de la avenida Wilson, intersección de las calles "Callejón Largo de la Recoleta" con "La Salud", que desembocan en la "La Colmena", arterias que hoy responden, en el catastro ciudadano, a nombres que me resisto a mencionar con respeto. 

El arrinconado y venido a menos parquesito a que nos referimos no se resigna a desaparecer, se debate en una injusta agonía, sirviendo al lumpem urbano como letrina de ebrios madrugadores, mercado de drogas al menudeo, cuartel de pirañas y prostíbulo vespertino, sin que las autoridades municipales hagan algo por impedirlo. Seguramente nuestras autoridades ediles ignoran o quieren ignorar lo que la tradición oral había hecho conocer a los vecinos de Lima. 

Contaban nuestros mayores que donde se levanta el edificio de la "Fenix Peruana" frente a la Plazuela de "La Salud", hoy "Plaza Elguera", existía una enorme pared medianera con las casas de la calle "Mono pinta", última cuadra del jirón "Cailloma", pared que fue convertida en cadalso regular por Patricio Lynch Zaldívar, desde los primeros días de la ocupación. 

Coherente con esta información, otro epígrafe a la obra de Mariano Felipe Paz Soldán antes citada, dice en la página 108 del mismo Tomo: "...Lynch impuso un Tribunal Militar de Justicia, que llegó al escarnio de condenar a muerte a inocentes peruanos que defendían su honra o por que reclamaban por los robos chilenos de sus pertenencias..." , el mismo autor califica a los miembros de estos Tribunales como " ...un conjunto de tigres, disfrazados de jueces...". 

Durante años escuchamos diferentes versiones de estos hechos, coincidentes todas de una u otra forma: don Carlos Suárez Rodríguez contaba estos episodios tal como los hemos descrito añadiendo que, durante muchos años acompañó a su padre el General Belisario Suárez Vargas a rendir homenaje a los peruanos asesinados en ese lugar, signado por una pequeña Cruz de madera, colocada allí por las viudas de esos mártires. Nosotros acompañamos alguna vez a don Carlos en esta Romería. 



La señorita limeña, Margarita Callirgos Merino de 84 años de edad a la fecha, recuerda haber escuchado decir a su padre, Sergio Elicer Callirgos Rendón, pequeño vecino de Lima en los años de la ocupación, que cuando niño vio, en una plazuela a las afueras de Lima, sin duda la de La Salud, una multitud expectante; se acercó al grupo y aprovechando su corta estatura, se deslizó entre las piernas del gentío hasta llegar a la primera fila, desde allí observó como un hombre, parado frente a un pelotón de soldados, gritaba "...muero por mi Patria y por no delatar a un amigo...", cayendo después herido de muerte. 

En la recopilación de "Curiosidades Limeñas" publicado en 1974, don Ernesto Ascher F. rescata el caso que nos ocupa y es, hasta donde tenemos conocimiento, el primero en hacerlo público; don Ernesto, acucioso investigador, muestra la fotografía que reproducimos y sitúa la Plaza de La Salud a las afueras de Lima, basado de seguro en los escritos de don José Gálvez editados en 1945 bajo el título de "Calles de Lima y meses de año" , afirma además que en ese lugar existía una "casa de citas" convertida en centro de operaciones de los peruanos que se resistían a la ocupación enemiga. 
 

Desgraciadamente todas estas informaciones adolecían de fuente documental, vale decir que este capítulo de nuestra historia estaba, hasta hoy, en la categoría de "tradición oral". Por lo tanto, para los historiadores académicos, el episodio no pasaba de ser una anécdota poco probable. Lo cierto es que, pese a ello, la pequeña Cruz de madera que hasta hoy existe, fue colocada en el paredón de fusilamiento poco después de 1884, que los limeños rendían en ese lugar homenaje a sus mártires y por último, que cuando el progreso arquitectónico de "esta Lima que se va", ordenó derrumbar el inopinado patíbulo y construir en esa área un moderno edificio, los constructores respetaron la burda y conmovedora Cruz, símbolo de la Resistencia de nuestro pueblo, anatema a la crueldad del invasor, que permanece en su lugar, no con igual entorno pero incólume, enorme en su pequeñez, haciendo las veces de emblema de un Santo Oficio Patriótico que no olvida, que no puede ni debe olvidar. 

Buscamos incansablemente la comprobación de estos testimonios producto de la tradición oral y un texto apropiado para retratar con exactitud aquellos sucesos, difícil tarea, Patricio Lynch Zaldívar, ejecutor de estas acciones, nos dio la solución para ambos problemas; el cobrador de los "cupos de guerra" en el Norte del Perú, el director de los saqueos e incendio de los pueblos y haciendas ribereñas de la costa peruana, dice así en sus "Primeras Memorias", publicadas en Lima en 1882, Tomo I página 251: 


"... En la mañana del veinte de Julio fueron asaltados en la plazuela de la "Salud" dos soldados del Regimiento de Artillería, resultando uno de ellos muerto i el otro herido. Puesto el hecho en conocimiento de varios chilenos que se encontraban próximos al lugar indicado, fueron aprehendidos muchos vecinos y transeúntes que podían dar noticias del crimen. Después de tomadas las declaraciones, resultaron complicados cinco individuos, de los cuales los de mayor grado de culpabilidad no pudieron ser habidos. De los tres restantes se sorteó uno i fué pasado por las armas el día veinticinco en la misma plazuela de la <>... " (sic.) 

Probado está que allí se fusiló a un patriota. Probado está que se le condenó en base a testimonios obviamente parciales. Es evidente que las características del lugar y su cercanía al Cuartel de las tropas de ocupación, hacían de él un ámbito apropiado para cadalso, Todo esto queda claramente establecido por el mismo Lynch que en sus "Memorias", reclama la autoría del hecho y lo hace de oficial y público conocimiento. 

Pero no es del caso filosofar sobre la validez de las fuentes de la historia; reclamamos el homenaje del recuerdo, para aquellos escogidos a los que la Patria les otorgó la gracia de morir por Ella. rrs. 

 

Nota WAR BOOK:

Actualmente, la Cruz fue retirada cuando se instaló en ese edificio Aero Continente, que esperemos tome cartas en el asunto ahora que tanto apela al Nacionalismo.
 

Warbook (c) 18/03/2003

viernes, 9 de diciembre de 2016

Guerra del Pacífico: La química diluyó el rol del guano


La Química derrotó a los vencedores de la Guerra del Guano y el Salitre
Javier Sanz - Historias de la Historia


Mediados-finales del siglo XIX. La población europea se enfrentaba, acaso por primera vez, a los presagios de la teoría de Malthus que venía a decir que la producción de alimentos no aumentaría en la misma proporción que la población, lo que quería decir que, de hecho, habría a corto plazo graves problemas de abastecimiento de productos básicos. Los campos del Viejo Mundo estaban agotados después de décadas de sobreexplotación y erosión. Fueron los británicos, a partir de la década de 1840, los que descubrieron las magníficas propiedades fertilizantes del Guano y en esa época comenzó la explotación a gran escala de tan preciado abono desde Perú:

los alcatraces y las gaviotas, alimentados por los fabulosos cardúmenes de las corrientes que lamen las riberas, habían ido acumulando en las islas y los islotes, desde tiempos inmemoriales, grandes montañas de excrementos ricos en nitrógeno, amoníaco, fosfatos y sales alcalinas.

Chincha (Perú) – Las islas del guano

Una década después, la química agrícola vino a descubrir que eran aún mayores las bondades del Salitre y su uso en Europa como abono se popularizó, proveniente, en forma de nitrato de soda, de las salitreras peruanas y bolivianas: Tarapacá y Antofagasta, respectivamente:

Gracias al salitre y al guano, que yacían en las costas del Pacífico casi al alcance de los barcos que venían a buscarlos, el fantasma del hambre se alejó de Europa.
Hasta entonces, la oligarquía limeña había prosperado gracias a la Plata de Potosí (les suena al expresión “esto vale un potosí”); a partir este momento pasaron a florecer gracias a los excrementos de pájaro y al “grumo blanco y brillante de las salitreras”. Y allí estuvieron los británicos, en sustitución de los españoles, para hacerse con el negocio: los créditos que el estado pedía -como consecuencia del derroche despilfarrador en el que se había instalado-, hipotecando su porvenir, estaban en manos inglesas. En 1868 el tema se agravó definitivamente cuando los gastos y deudas del estado superaron con creces los ingresos que generaban las exportaciones (¿a que también le suena esta situación?). Para terminar de liarla, los depósitos de guano se utilizaron como garantía de pago, lo que de hecho generó la pérdida de soberanía sobre los recursos naturales. Mientras, los obreros padecían unas condiciones laborales y vitales rayanas en la esclavitud.

Según cuenta Eduardo Galeano en Las venas abiertas de América Latina, publicado en 1971 y reeditado posteriormente en numerosas ocasiones, “la explotación del salitre rápidamente se extendió a la provincia boliviana de Antofagasta, aunque el negocio no era boliviano, sino peruano y, sobre todo, chileno”. El gobierno de Bolivia pretendió aplicar un impuesto a las explotadoras y exportadoras de salitre ubicadas en su territorio y fue entonces cuando el ejércido chileno invadió la provincia y ya nunca se marchó de allí. Quizá sepan que Bolivia es en único país de América (junto al ninguneado Paraguay) que no tiene salida al mar. Antes de 1879, fecha de comienzo de la Guerra del Guano y del Salitre, también llamada Guerra del Pacífico, esto no era así. En aquel conflicto Chile se anexionó una serie de territorios costeros y desde entonces Bolivia viene periódicamente reclamando lo que fue suyo o, al menos, un corredor que le dé salida natural al mar. Como supondrán, Chile y Perú no quieren ni oir hablar del tema.


Guerra del Guano y el Salitre

Perú y Bolivia sufrieron a partir de entonces una sangría cuyas consecuencias todavía padecen, en parte por la pérdida de sus principales recursos naturales. Pero ¿qué pasó con los vencedores de aquel conflicto, los chilenos?

Al comenzar el conflicto los ingresos de Chile dependían en un 5% del salitre y el yodo. Una década después la cifra ascendía a más de la mitad, matoritariamente provenientes de la explotación de los recursos que obtenían de los territorios recién conquistados. Y, como quizá hayan sospechado, las inversiones inglesas en la región se triplicaron hasta convertir la región del salitre en “una factoría británica”. Mientras chilenos, bolivianos y peruanos peleaban entre ellos, los británicos se apoderaban de esa próspera industria sin haber desembolsado ni un penique, pues la financiación la proporcionaron gustosamente los propios bancos chilenos.



En 1890 Chile ya destinaba las tres cuartas partes de sus exportaciones a Inglaterra y recibía de ella la mitad de sus importaciones, mayor dependencia comercial incluso que con la India colonial. Con esa aparente bonanza, el presidente Balmaceda afrontó un ambicioso plan de progreso para el país: desarrollo industrial, obras públicas, educación… y, consciente de su dependencia de Inglaterra, cerró el grifo a la expansión territorial británica en el país. En 1891 estalló la guerra civil (sí, amigos; Chile también tuvo su guerra civil) y ya imaginarán a qué bando apoyaron los británicos y quién resultó derrotado. Como informó el embajador británico a la urbe:

No es ningún secreto que para la comunidad británica es una satisfacción la caída de Balmaceda, cuyo triunfo habría implicado serios perjuicios a los intereses comerciales británicos.
Así que las empresas británicas afianzaron y ampliaron sus dominios, mientras los planes reformadores del gobierno derrocado se vinieron abajo. Y la prosperidad de las explotaciones salitreras no sirvió para el desarrollo local, sino para acrecentar las desigualdades y las deformaciones estructurales de su economía.

Y aquí es cuando entran en escena los químicos Fritz Haber y Carl Bosch, prusiano y alemán, respectivamente. Ellos fueron los responsables del desarrollo, patente y comercialización del proceso Haber-Bosch, que, básicamente, consiste en obtener nitrógeno del aire y producir amoníaco a nivel industrial que, al oxidarse, forma nitritos y nitratos, esenciales en la producción de fertilizantes. Este proceso no tiene competencia actualmente en este ámbito. Ambos recibieron el Premio Nobel de Química, Haber en 1918 y Bosch en 1931. La consecuencia evidente fue el derrumbe progresivo pero inexorable de la econonía chilena en las décadas siguientes, excesivamente dependiente del comercio del salitre, que dejó de ser materia prima fundamental a nivel mundial en la producción de abonos y fertilizantes.

Así es como la química acabó por derrotar a los vencedores de esa otra Guerra del Pacífico.

domingo, 28 de agosto de 2016

Conflictos americanos: El conflicto de Leticia (1932/3)

Conflicto de Leticia


Fue un conflicto relativamente pequeño, el cual fue generado en gran medida por la ambición del caucho (La Siringa) la cual había sido explotada por una época muy larga por la familia de peruanos del señor Arana, los cuales cometieron una enorme cantidad de atropellos y actos inhumanos contra la poblaciones aborígenes de la región, en otras palabras Hitler y el régimen nazi quedaron en pañales ante los actos de esta gente. Algunas fuentes hablan de hasta el exterminio del 90% de la población de la región. 



Curtiss Falcon colombiano
 
Junkers 52 


En todo caso, el conflicto fue provocado por la acción de civiles peruanos que tomaron Leticia el 1 de septiembre de 1932. Para entonces la fuerza militar de Colombia estaba muy pobremente equipada. Se debió implementar un plan de emergencia para comprar aviones y buques para hacer frente a la amenaza. Sólo hubo dos acciones importantes en el conflicto, Guepi y Tarapacá, en donde las guarniciones peruanas fueron desalojadas. El Perú iba a enviar una importante fuerza de tropas a la región, pero su presidente fue asesinado (Sanchez Carrión). Después de una intermediación de la Sociedad de la Naciones se llegó a un cese del fuego (en mayo de 1933) en el que se devolvió el territorio en litigio a Colombia (en 1934).

1.- La guerra moderna es un fenómeno entre Estados, el conflicto ocurrido con Colombia en 1932 obedeció a una "iniciativa privada" de unos civiles loretanos quienes se creían perjudicados por los límites fijados el Tratado limítrofe Salomón Lozano, estos fueron los que ocuparon la localidad colombiana de Leticia y enfrentaron la mayoría de las acciones militares. 
2.- El Estado peruano se vio sorprendido por esta actuación privada, el dispositivo militar en la zona limítrofe con Colombia era mínimo y no estaba preparado para enfrentar un conflicto internacional. 
3.- Por esas fechas gobernaba el Perú una dictadura encabezada por el Coronel Sánchez Cerro, quien había tomado el poder derrocando al Pdte. Leguía, el cual había suscrito el Tratado Salomón-Lozano. Este dictador enfrentó una disyuntiva: o hacía cumplir el tratado internacional (la posición histórica del Perú durante todo el siglo XX), se enfrentaba a la población de Iquitos (con el riesgo de una guerra civil) y presentaba sus excusas al gobierno de Colombia (que era lo que correspondía) o se subía al carro de la iniciativa privada de los loretanos y enfrentaba una guerra con Colombia. 
Lamentablemente, optó por esto último . 
Hacía unos meses -julio de 1932- esta misma dictadura había enfrentado una sublevación aprista en la ciudad de Trujillo (al norte del Perú) y había desplazado a esa región a la mayoría de las tropas y de material bélico del que disponían las fuerzas armadas peruanas. 
Igualmente se habían producido una serie de sublevaciones en buques de la Armada Peruana (en mayo de 1932), los cualés fueron develados a sangre y fuego. 
El Crnel. Sánchez Cerro eligió incumplir un tratado internacional suscrito por el Perú y tratar de corregir las contradicciones internas de su régimen con el ropaje del nacionalismo, es decir, algo parecido a lo que hizo la dictadura argentina en 1982, con la diferencia de que aquí no había ninguna legitimidad en la ocupación por civiles loretanos de la localidad colombiana de Leticia, pues ya existía un tratado entre nuestros países, el cual rige hasta la actualidad. 
Al tener un dispositivo militar mínimo en la región, el Gbno. de Sánchez Cerro ordenó movilizar las tropas y a la escuadra. 
En el interín y debido a los desmanes producidos por turbas en contra de la Legación Diplomática de Colombia, el gobierno colombiano dejó de lado la alternativa diplomática (entiendo que hubieron varias iniciativas para poner fin a este conflicto, incluso intervino la Sociedad de las Naciones) y ordenó a una fuerza expedicionaria encabezada por el General Alfredo Vásquez Cobo, compuesta por varios transportes armados que retome por la fuerza las localidades colombianas. 
Es aquí que se produjo la batalla de Güepi, en donde la citada fuerza expedicionaria retomó esta localidad. 
Lamentablemente este conflicto ha sido casi olvidado en elPerú y digo lamentablemente porque este hecho sirve para recordar que el cumplimiento de los tratados internacionales -gusten o no- son la base para la paz y que cualquier aventura bélica que no respete la legalidad internacional es sumamente irresponsable. 
Actualmente, sólo en Loreto se recuerda dicho conflicto y en el local de la Municipalidad de Iquitos se encuentran la bandera colombiana y el escudo capturados durante la toma de la localidad colombiana de Leticia por estos civiles loretanos. 
Cabe destacar que las tropas peruanas demoraron muchos meses en llegar a la zona del conflicto y cuando llegaron ya se había producido -afortunadamente- una salida diplomática a este sorprendente conflicto, es por eso que como hecho más destacable por el lado peruano, está el desplazamiento de la escuadra en tres fuerzas operativas: una en el Pacífico, otra en el Atlántico y otra en el Amazonas. 
El buque insignia BAP Grau encabezaba la fuerza operativa del Atlántico, junto con los submarinos R-1 y R-2. 
Luego de la toma de Güepi por tropas colombianas, se ordenó reforzar la fuerza avanzada del Atlántico con el crucero BAP Lima, el cazatorpedero BAP Teniente Rodríguez y los destructores BAP Almirante Villar y BAP Almirante Guise (adquiridos a Estonia). Esta fuerza tenía la misión de hostilizar la costa colombiana en el Caribe, detener el tráfico marítimo colombiano y atraer a la aviación de ese país, aliviando las operaciones en la amazonía, para luego penetrar posteriormente en el Amazonas para desalojar a las fuerzas colombiana posesionadas de Leticia. 
El crucero BAP Bolognesi y los submarinos R-3 y R-4 se encargaron de patrullar la costa colombiana del Pacífico. 
Tras cruzar el Canal de Panamá el 4 de mayo de 1933, la fuerza naval peruana, efectuó escala logística en Curazao, el día 8, luego en la isla Trinidad y finalmente arribaron a Pará en Brasil el 15 de mayo de 1933, permaneciendo allí 10 días. 
Durante dicho lapso, ante la amenaza que representaban las fuerzas navales peruanas, la voluntad de los presidentes de ambos países así como por las gestiones de países amigos, las tensiones cedieron, motivo por el que sólo continuaron viaje a Iquitos el crucero BAP Lima y el BAP Teniente Rodríguez. 
Ayudó mucho a que este conflicto se solucionase de forma pacífico al hecho de que el Pdte. peruano de ese entonces Crnel. Sánchez Cerro fuera asesinado por un militante aprista luego de pasar revista a los reservistas que se movilizaban hacia la frontera; de lo contrario ambos países nos hubiésemos enfrascado en una larga y sangrienta guerra en la jungla, de forma similar a la que enfretaron Bolivia y Paraguay. 



Lancha Madrina Huallaga, utilizada por Perú para labores de mantención de su Fuerza Aerea en campaña.  
 
Vought Corsair
 
Sub-base Puca-Barranca 
 

 
Keystone 
 
Hamilton
 
Douglas 
 
Curtiss Falcon en Varadero de Itaya, Iquitos
 

Curtiss Falcons

Vought Cosair y Douglas 

Tarapacá, lugar donde ocurrio el primer combate entre los beligerantes.(Extraída del libro 75 años en los cielos patrios, Fuerza Aerea de Colombia)
 
Pichincha 
 
Barranquilla 
 

Mariscal Sucre


Fotos: Eddie Cerda