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miércoles, 31 de enero de 2018

SGM: El punto de inflexión de la Batalla de Inglaterra (1/2)

Punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial - La Batalla de Gran Bretaña

Parte 1 || Parte 2


 Chris Charland. || War Online Online

El 15 de septiembre de 1940 fue, sin duda, el punto de inflexión decisivo en la Batalla de Inglaterra, cuando 56 aviones de la Luftwaffe fueron derribados sobre el sur de Inglaterra. Este recuento de un día convenció a Adolph Hitler, de Alemania, de que la Luftwaffe no podía ganar superioridad aérea sobre el Canal de la Mancha. El rápido control de las aguas que separaron a Inglaterra de Francia fue vital para la invasión propuesta por el "pequeño cabo austríaco" de Inglaterra conocida como 'Unternehmen Seelowe' (Operación Sea Lion) ese año.

Desafortunadamente para él, los británicos chasquearon la nariz y arrojaron una llave inglesa a los engranajes de la máquina de guerra alemana. Hoy celebramos la Batalla de Inglaterra el domingo con un desfile que anuncia el coraje de aquellos que volaron para enfrentar probabilidades aparentemente insuperables mientras peleaban con la Luftwaffe, y para honrar las memorias de aquellos que encontraron su destino en los cielos sobre Inglaterra, y nunca regresaron.

* Los canadienses desempeñaron un papel importante en la desaparición de la Luftwaffe, como miembros de la Real Fuerza Aérea, especialmente el Escuadrón No. 242 (Canadá), R.A.F. y el Escuadrón No. 1 (Combatiente), Royal Canadian Air Force.

Johnny Canuck se une a la RAF

El Escuadrón No. 242, la unidad "Todos Canadienses" del R. A. F., que originalmente era una unidad de reconocimiento costera en la Primera Guerra Mundial, se reformó el 30 de octubre de 1939, en Estación Church Fenton de la R.A.F., Yorkshire. Comprendía la tripulación canadiense que prestaba servicios en el R.A.F. antes de la Segunda Guerra Mundial. El entrenamiento inicial comenzó en noviembre con un cumplido de tres Miles Magisters (de los Escuadrones 53 y 66 del No.), un solo North American Harvard Mk.1 (en préstamo del Escuadrón No.609) y un Fairey Battle Mk.1. ( del Escuadrón No.235). Estos números se agregaron con la llegada de siete bimotores Bristol Blenheim Mk.1F y tres motores más monomotor Fairey Battle Mk.1 en diciembre de 1939.


Un 'erk' vuelve a cargar un huracán del escuadrón n. ° 1 (F). Crédito de la foto: Royal Canadian Air Force

El Escuadrón No.242 recibió el Hawker Hurricane Mk.1 en marzo de 1940. El 23 de marzo de 1940, bajo el mando del Líder del Escuadrón Fowler Morgan Gobeil de Ottawa, el Escuadrón No.242 (Canadiense) fue declarado operativo para operaciones diurnas. Se autorizó el vuelo de operaciones nocturnas el mes siguiente el 11 de mayo. La primera salida operacional de la unidad se realizó el 25 de marzo de 1940, cuando un vuelo 'A' compuesto por siete huracanes hizo volar una patrulla de convoyes.

Primera acción de combate

El primer canadiense del Escuadrón No.242 en morir en acción fue el Teniente de vuelo John Lewis Sullivan de Smiths Falls, Ontario. El 14 de mayo de 1940, fue derribado en el huracán Mk. S / n P2621 por una Luftwaffe Hs-123 cerca de Gorroy-le-Chateau, mientras que proporciona cobertura aérea para la evacuación de las playas en Dunkerque, Francia. Diez pilotos de 'A' Flight fueron enviados a Francia el 16 de mayo de 1940 donde volaron con el No. 607 'County of Durham' y 615 'County of Surrey' escuadrones de combate.

En el momento en que los canadienses regresaron de Francia, aunque un breve respiro del combate, habían contabilizado la destrucción de 6 aviones enemigos. Además de la muerte de F / L Sullivan, un miembro del escuadrón se convirtió en Prisionero de Guerra (Oficial Volante Lorne Edward Chambers de Vernon, BC) mientras que otros dos resultaron heridos (Piloto Marvin Kitchener Brown de Kincardine, Ontario y Russell Henry Wiens de Jansen, Saskatchewan).

Un primer R.C.A.F. 

El escuadrón No. 242 (canadiense) informó a la estación RAF de Biggin Hill, Kent el 21 de mayo de 1940. Al día siguiente, ocho de las unidades huracanes derribaron un trío de aviones Henschel Hs 126B-1 de cooperación militar cerca de Arras, Francia. .

Este fue un gran refuerzo de moral, ya que el escuadrón hasta ese momento había perdido varios miembros en combate sin vengar sus pérdidas. El honor de la primera victoria de un miembro de la R.C.A.F. fue al oficial al mando No.242 del Escuadrón S / L Gobeil. Derribó un bimotor Bf 110C 'Zerstorer' el 25 de mayo.

YO-J carretea para conocer a los hunos en los cielos de Inglaterra. Crédito de la foto: Royal Canadian Air Force

Aventuras francesas

Después de numerosas patrullas, encuentros e incidentes, el Escuadrón de Cazas No.242 (canadiense) en su totalidad, fue enviado de regreso a Francia. Llegaron a Le Mans el 8 de junio, acompañados por el Escuadrón No.17 (F) de la Royal Air Force. El escuadrón estaba en el medio de las cosas. Estaban en la puerta de los alemanes que avanzaban. La situación era de desesperación. Los alemanes estaban literalmente rodando sobre las desafortunadas fuerzas británicas y francesas. El Escuadrón de Cazas No. 242 (RCAF) proporcionó una acción de retaguardia para permitir a las fuerzas británicas el tiempo de retirarse, lo que pronto conduciría a la evacuación total de las playas de Dunkerque. Mientras estaban en Francia, se trasladaron de Chateaudun a Ancenis y finalmente a Nantes.

Con pocas esperanzas de salvar a Francia, los canadienses continuaron volando frente a la adversidad. Fue una causa perdida por decir lo menos. El 18 de junio de 1939, el último de los pilotos voló de regreso a una Inglaterra que se estaba recuperando de la vergonzosa conmoción de la pérdida de personal y equipos muy valiosos. Los restos del escuadrón se volvieron a ensamblar en R.A.F. Estación Coltishall, Norfolk. No fue hasta el 9 de julio de 1940 cuando el Escuadrón de Cazas No.242 (RCAF) volvió a estar operativo.

'Maravilla de Pata de Palo'

Dos días más tarde, el nuevo comandante del Escuadrón No. 242 (Canadá) y que pronto será el legendario piloto "sin piernas", líder del escuadrón D.R.S. 'Douglas' Bader, disparó dos Luftwaffe Dornier Do 17Z-2. El escuadrón se movió de nuevo, esta vez operando desde el aeródromo en R.A.F. Estación Duxford, Cambridgeshire.

Aquí los aviadores canadienses tuvieron muchas oportunidades de enredarse con los Jerry (alemanes) al norte y al este de Londres como parte del Ala Duxford. Mientras operaba como parte del Ala, el Escuadrón No.242 (Canadiense) obtuvo 11 victorias el 5 de septiembre. La unidad continuaría con gran éxito durante muchos de sus enfrentamientos más pesados ​​con el intruso avión de la Luftwaffe.


Hawker Hurricane Mk. I s / n 3757 y codifiqué YO-G en una pose poco glamorosa. El piloto era ciudadano estadounidense, oficial de vuelo E. de P. Brown de Coronado, California. Luego se transfirió a los U.S.A.A.F. Crédito de la foto: Royal Canadian Air Force

Cambios

Los combates se volvieron más esporádicos hasta el punto en que en octubre, el escuadrón intentó infructuosamente su mano en las peleas nocturnas. A finales de año, el Escuadrón No.242 (Canadiense) perdió gran parte de su identidad nacional única. Una afluencia de pilotos polacos y checos que habían logrado escapar de sus tierras ocupadas alemanas, así como británicos, australianos y franceses libres, trajo el 'contenido canadiense' a alrededor del cincuenta por ciento. A mediados del año siguiente, la unidad tenía un sabor internacional pronunciado.

Preludio a la guerra

El único escuadrón de combate regular (Escuadrón de combate) n. ° 1 (de Dartmouth, Nueva Escocia) del Canadá fue una unidad permanente en tiempo de paz que volaba el Northrop Delta Mk.II y el Hawker Hurricane Mk.1 antes de ser llamado para el servicio activo. en el extranjero el 22 de mayo de 1940. Se tomó la decisión de enviar un RCAF el escuadrón de combate a Inglaterra junto con las unidades aéreas de cooperación del ejército en apoyo de la 1ª División canadiense, que se estaba preparando para el servicio en Francia.

La mudanza al exterior debía tener lugar después de que la unidad se fusionara con el Escuadrón No. 115 (Cazas) de Montreal (Auxiliar). El Escuadrón No. 115, movilizado al estallar la guerra, poseía seis aviones, todos los cuales difícilmente podrían considerarse como material de combate (tres Harvard Mk.I norteamericanos y tres Fairey Battles). Un número de personal de unidades con base en Nueva Escocia (No .s 8, 10 y 11 escuadrones de reconocimiento de bombarderos) llenaron las ranuras restantes necesarias para llevar el n. ° 1 al cumplido del escuadrón completo.

El escuadrón salió de Halifax el 8 de junio de 1940 a bordo de la S.D. Duchess of Athol y la Duquesa de Bedford. Llegaron a Liverpool Inglaterra el 20, donde se dirigieron a su nuevo hogar de R.A.F. Estación Middle Wallop, Hampshire. Las hostilidades en Francia habían terminado y la Batalla de Inglaterra estaba por comenzar. Los Hawker Hurricanes que el escuadrón trajo (usando las hélices de dos filos de paso fijo de madera de Watts), no estuvieron a la altura de R.A.F. presupuesto. El avión se cambió a R.A.F. para fuselajes más modernos.

El escuadrón llevó a cabo un entrenamiento intensivo mientras se libraba la Batalla de Inglaterra a su alrededor. No. 1 (F) Squadron, R.C.A.F. se trasladó a Croydon, Surrey el 4 de julio de 1940. Durante este tiempo, el escuadrón permanecería clasificado como no operativo. Todo eso estaba a punto de cambiar, ya que el 17 de agosto de 1940, el Escuadrón Nº 1 (F) fue transferido al Sector de Northolt y declarado totalmente operativo. El escuadrón, liderado por el líder del escuadrón Ernie McNabb de Rosthern, Saskatchewan estaba a punto de ir a la guerra.

miércoles, 24 de enero de 2018

Guerra de Indochina: Ho Chi Minh se la pone a de Gaulle

Charles de Gaulle, la otra víctima de Ho Chi Minh

Recordar la Guerra de Vietnman provoca recuerdos sobre la larguísima e injustificada guerra entre Vietman del Sur (apoyada por USA) y Vietnam del Norte (respaldada por la exURSS y otros países comunistas), y que ganó Vietnam del Norte provocando la 1ra. derrota militar estadounidense y consiguiendo la obvia reunificación de Vietnam. En el interín, atrocidades, perversiones, delirios. Pero Vietnam soportó, antes, otra guerra, por su liberación del decadente poder colonial de Francia, y que también ganaron los vietnamitas comandados por un líder enorme, poco conocido en Occidente, Ho Chi Minh.
Por Urgente 24



Imagen de la guerra de Indochina.


Indochina es una región de Asia que comprende el territorio entre China e India (Birmania, Malasia, Tailandia, Laos, Vietnam, Camboya y Singapur). Los franceses tomaron Saigón, la perla del sudeste asiático, y sus alrededores en 1859, Camboya en 1863, la Cochinchina en 1867, Annam y Tonkín en 1883 y, finalmente, Laos en 1893, estableciendo la Indochina Francesa, otra colonia de los parisinos.

Luego que algunos emperadores que fueron sucediendóse en el poder, en 1925 los franceses establecieron a Bao Dai como títere del Imperio de Vietnam. La autoridad gala en Indochina sufrió revueltas y guerras periódicas pero se mantuvo en pie hasta la 2da. Guerra Mundial, cuando el tercer Reich alemán invadió casi toda Francia, excepto una proción del sur en la que instauró el gobierno títere de Vichy.

En 1940, bajo el gobierno de Vichy, se permitió la entrada del ejército imperial japonés que invadió toda Indochina sin la necesidad de hacer uso de la fuerza, en 1941 fue ocupada definitivamente.

Como respuesta a esto, y ante la frágil posición de Francia en el territorio, Ho Chi Minh, quien en 1930 había fundado el PCI (Partido Comunista de Indochina), junto a su fiel mano derecha, Vo Nguyen Giap, fundaron el Viet Minh, un grupo paramilitar guerrillero destinado a combatir al Imperio de Japón.

El Viet Minh, comunista, fue ampliamente apoyado por la potencia capitalista norteamericana, principalmente por el OSS, precursora de la CIA. A su vez el Viet Minh, más tarde sería el “Viet Cong” (El Frente Nacional de Liberación de Vietnam), principal frente a los Estados Unidos en la posterior guerra de Vietnam.

Años antes de la ocupación japonesa, en Vietnam se había formado un Frente Unido de Liberación, que impulsaba manifestaciones masivas en Saigón, en ese entonces capital de la colonia francesa de Cochinchina.

Además el socialismo había mostrado una clara superioridad en las elecciones regionales de 1939, en las que el trotskismo se impuso con el 80% de los votos, ante el pobre partido pro-francés que logró juntar el 16%.

El repentino e inesperado fin de la guerra con el bombardeo de Hiroshima el 7 de agosto de 1945 provocó la retirada de los japoneses ese mismo mes y creo un momentáneo vacío de poder que el Vietminh aprovechó para apoderarse de gran cantidad de armamento nipón, y establecer un gobierno provisional en Hanói que proclamó la independencia de Vietnam el 2 de septiembre de 1945, una independencia reconocido por el emperador Bao-Dai.

La guerra en Indochina (1) - Vietnam, Camboya, Laos



La guerra en Indochina (2) - Vietnam, Camboya, Laos




Sin embargo, dicha ausencia de poder, que había llevado a los japoneses a tomar Indochina, y a los vietnamitas a proclamar la independencia, también llevó a los chinos nacionalistas a invadir el norte del país, mientras que los británicos fueron por el sur.

Francia, buscando recuperar su tan preciada colonia, rica en arroz y caucho, planearon una estrategia para terminar con la ocupación China. Los Franceses reconocieron la República Democrática de Vietnam (norte), presidida por Ho y se alió a ellos, a su vez el líder vietnamita no vió el trasfondo de lo que sucedía y creyó que no era una mala oportunidad.

Los franceses cedieron a los chinos nacionalistas todos sus derechos y privilegios en territorio chino a cambio de una aceleración de su retirada, y Ho Chi Minh se vió obligado a pactar, ninguno de los dos era lo bastante fuerte como para vencer en aquel momento.

De Gaulle y Ho Chi Minh, presidentes de ambas naciones, firmaron un acuerdo por el cual los franceses reconocían la república de Ho, su parlamento, ejército y recaudación propia, pero dentro de la Unión Francesa en la cual solo tendría una representación diplomática ante el Vaticano o la Sociedad de Naciones y Francia se reservaba las competencias de política exterior y defensa con 15.000 soldados en la región.

A pesar de todos los tratados firmados, la república de De Gaulle cada vez ejercía más presión sobre la República comunista, las fuerzas francesas comenzaron a hostigar y reprimir el comunsimo de la zona, cada vez acercándose, o intentando, aún más al pasado de colonia.

Llegó un punto en el que Ho Chi Minh, habiendo tratado de todas las formas posibles de evitar el conflicto, ya no pudo hacerlo más, y el 19 de diciembre de 1946 envió a unos 30.000 hombres en respuesta a los ataques liderados por Lecrerc en Hanói. Así comenzaba la Primer Guerra de Indochina.

En un principio la guerra tiene el carácter de una guerra colonial. Francia, en la mira de las grandes potencias trata de restablecer el control sobre Indochina lo antes posible.

Entre Indochina y Vietnam




Sin embargo la falta de apoyo popular a la Guerra de Indochina hacía que las fuerzas francesas tuvieran serios problemas de abastecimientos y, sobre todo, de suministros y logística. La población estaba tan en contra de la guerra que no quería que su dinero fuera empleado en ella.

Cuando se hacía una solicitud pública de donantes de sangre, era necesario aclarar que las donaciones no serían utilizadas en el frente, sino los donantes eran muy pocos, para no decir nulos. Las FFAA tuvieron que ingeniarselas de alguna forma para reclutar soldados, por lo que permitieron inscribirse a muchos extrajeros, tanto excombatientes como no, que tras la guerra habían quedado en pésimas situaciones económicas.

También se le ofreció a los convictos enlistarse, y a cambio podían redimir sus penas, otro plus es que los extranjeros podían adquirir la nacionalidad francesa tras completar sus años de servicio.

Así las filas acabaron repletas de españoles, alemanes provenientes de las SS y japoneses ex miembros del ejército imperial. Los japoneses que no se habían unido a la Legión Extranjera francesa, se habían unido a la resistencia rebelde vietnamita.

Las fuerzas rebeldes eran comandadas por Vo Nguyen Giap, ministro de interior de Ho, un comunista que nunca antes había recibido entrenamiento militar formal, pero no tardó en ganarse una reputación como el talentoso estratega.

Giap decidió aplicar el esquema de la guerra revolucionaria china: Ceder territorio y fortalecerse, guerra de guerrillas a pequeña escala para desgastar al enemigo, ofensiva general.

Los franceses ejercieron un rápido control sobre el sur del país y él triangulo útil del norte, con base en Hanói y Haiphong, sin embargo el interior del norte era rebelde.

Los guerrilleros, al igual que los finlandeses contra los soviéticos, no tenían la más mínima chance de vencer si se enfrentaban cuerpo a cuerpo, por lo que se enfocaron en sus propias tácticas.

Así, los locales comenzaron a hacer uso de sus conocimientos nativos, su tierra, mientras que los franceses usaban las rutas del país, las guerrillas podían aparecer y desaparecer en la selva como quisieran, ya que los enemigos no podían ingresar en esos terrenos, o sí, pero no salir...

Los soldados vietnamitas se hicieron expertos en la fabricación de túneles ocultos, estos iban desde pequeños como un baúl a grandes como una casa, podían almacenar armas y municiónes, pero también personas. Incluso podían alojar durante largos periodos a los vietnamitas, con habitaciones, cocinas, hospitales y salas de reuniones.

Lo que se lograba con esto, además del factor sorpresa, era que no importaba la superioridad númerica ni armamentística rival, ya que para ingresar a los túneles debían hacerlo de a uno, y sus armas de alta gama para nada funcionaban, sus verdaderas compañeras serían una linterna y un cuchillo.

Ho Chi Minh y la independencia de Vietnam


Vida de Ho Chi Minh (En Español)



Como si fuera poco, los nativos preparaban los estrechos pasos de los túneles con troncos que contenían serpientes dentro, para tener una idea, de las 133 especies de serpientes de Vietnam, 131 eran venenosas.

El año 1949 fue clave para la guerra, en China los comunistas habían alcanzado el poder, y con Mao Tse Tung como presidente, dieron su apoyo al Viet-Minh proporcionándoles armamento y dejando que construyeran bases en sus fronteras.

Sin embargo, la URSS de Stalin, que uno creería que apoyaría sin duda al grupo independentista vietnamita, se encontraba en un aprieto, ya que en Francia el PCF (Partido Comunista Francés), comenzaba a ganar mucho poder, posicionándose como fuerte candidato a dirigir el país, y Stalin no quería perder la oportunidad de tenerlo como aliado.

Finalmente, Francia también rogó por el apoyo USA, llegando a pedirle una intervención similar a la de Japón con las 2 bombas nucleares. Sin embargo, Dwight Eisenhower se limitó a enviar algunas tropas y abastecer con armamento.

Charles De Gaulle reubicó en el poder al exiliado emperador Bao Dai a cargo del Estado de Vietnam (Sur), y se preparan para el golpe final.

En 1954 las tropas francesas comenzaron con la fortificación de una base en Dien Bien Phu, intentando de cualquier forma cortar la comunicación entre China y Vietnam, allí las fuerzas esperaban derrotar al ejército vietnamita.

Sin embargo, los franceses creyendo haber hecho una gran operación, no lograron registrar la respuesta que cocinaba el Viet-Ming. Miles de civiles comenzaron a transportar armamento echado al hombro o en bicileta hasta las montañas que rodeaban la base francesa.

Finalmente la batalla se convirtió en masacre, el Viet-Minh controlaba las alturas, y los enemigos se enfocaban en resistir desesperadamente. Después de más de un mes de asedio, el 07/05/1954 la guarnición se rinde a las tropas de Giap. La guerra de Indochina termina con la rendición de Francia.

Al fin de la guerra, ambos bandos acceden a realizar conversaciones de paz en Ginebra, Suiza. En esas conversaciones, Vietnam es dividido en dos, Norte y Sur, en el llamado Paralelo 17, y se acuerda celebrar un referéndum un año después donde los vietnamitas decidieran su reunificación o su separación definitiva, un referéndum interrumpido por un pequeño conflicto: La Segunda Guerra de Indochina.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Las guerras más absurdas

Las guerras más absurdas


Pedro Estrada
Muy interesante

Los humanos nunca hemos necesitado grandes excusas para ir a la guerra. Pero algunos conflictos históricos ejemplifican nuestra estupidez mejor que otros.


Las guerras más absurdas

En 1325, en la fragmentada Italia, las ciudades de Bolonia y Módena se enzarzaron en una guerra que se desencadenó, según narra el poema satírico de Alessandro Tassoni El cubo robado (1622), por la sustracción de un simple cubo. Los boloñeses eran güelfos, esto es, partidarios del papa, mientras que los modeneses eran gibelinos, es decir, partidarios del emperador del Sacro Imperio Romano. La tensión entre esas ciudades, alejadas entre sí no más de 44 kilómetros, por el control de los territorios cercanos fue en aumento hasta que, un día, un grupo de soldados de Módena se infiltró en Bolonia y robó el cubo de madera de un pozo de la plaza principal. En la incursión, mataron a algunos lugareños. La ciudad ofendida exigió la devolución del trofeo, pero Módena se negó.



Y aquello fue la gota que colmó el cubo: Bolonia declaró la guerra y reunió a un ejército de 32.000 hombres, que se enfrentó a 7.000 de Módena en la batalla de Zappolino. Se perdieron 2.000 vidas en el choque, y Módena se alzó victoriosa, con lo que el cubo permaneció en su poder. Hoy, esta ciudad conserva aquel recipiente de madera en el ayuntamiento y exhibe una réplica en la Torre della Ghirlandina en recuerdo del triunfo.


Guerra de los pasteles, en 1838

Por unos pasteles

La guerra del cubo no ha sido, ni mucho menos, el único choque sin sentido. El 21 de marzo de 1838, diez barcos de guerra franceses, enviados por el monarca Luis Felipe I, anclaron en el puerto mexicano de Veracruz y amenazaron con bloquearlo si no se satisfacían sus reclamaciones antes del 15 de abril. Exigían, entre otras cosas, el pago de unos pasteles que algunos oficiales del presidente Santa Anna se habían comido en un restaurante de Tacubaya, propiedad del señor Remontel, ciudadano galo.

Según algunas fuentes, los oficiales se habían marchado sin pagar; según otras, los militares, borrachos, habían causado además numerosos destrozos en el local. La reclamación por los daños que Remontel había elevado al Gobierno mexicano –por importe de 60.000 pesos– fue ignorada, por lo que la trasladó a las autoridades galas, quienes la usaron, junto con las de otros comerciantes, para presionar al Ejecutivo azteca, al que exigían en total 600.000 pesos. Los mexicanos no cedieron, y el 16 de abril los franceses iniciaron el bloqueo de todos los puertos del golfo de México.

Tras ocho meses de presión, estalló el conflicto armado. Santa Anna acudió a defender Veracruz, y el contraalmirante Charles Baudin, al mando de la flota gala, envió a tierra una columna de mil efectivos para apresarlo. Estos no consiguieron derrotar a los mexicanos y hubieron de retirarse y regresar a los barcos, desde donde comenzaron a bombardear la ciudad. Finalmente, los ingleses, a quienes el bloqueo también impedía comerciar con los puertos aztecas, enviaron una flota a la zona y consiguieron que ambas partes firmaran un tratado de paz, por el cual México terminó pagando los 600.000 pesos reclamados. El pastelero quedó satisfecho, pero la factura del carnicero ascendió a 133 muertos y 214 heridos entre ambos bandos.

sábado, 2 de diciembre de 2017

SGM: Recordando la operación Torch

Recordando Operation Torch en su 75 aniversario


La invasión del norte de África francés ayudó a dar forma a la política de América del Medio Oriente. Pero está en gran parte olvidado

The Economist




En la mañana del 8 de noviembre, una pequeña multitud -un veterano de la Segunda Guerra Mundial con bastón, un grupo de agregados militares de países aliados y algunos turistas curiosos- se reunieron en el imponente memorial de la Segunda Guerra Mundial en el National Mall en Washington, DC para la conmemoración del 75 aniversario de la Operación Antorcha, la invasión de África del Norte. Largo tiempo subestimado por su papel en la guerra, esta victoria y las decisiones que siguieron también sentaron las bases de la política de posguerra de Estados Unidos en el Medio Oriente.

Torch fue la primera operación ofensiva de Estados Unidos en el teatro europeo y, hasta que fue superada por el ataque de Normandía 19 meses después, la invasión anfibia más grande y compleja de la historia. Más de 850 barcos zarparon de puertos estadounidenses e ingleses hasta 4.500 millas a través de las peligrosas aguas del Atlántico, repletas de submarinos. Pusieron en tierra cerca de 110,000 tropas estadounidenses y británicas en tres zonas de aterrizaje repartidas en más de 900 millas de costa africana, desde el sur de Casablanca hasta el este de Argel.

Una gran apuesta, política y militar, Torch abrió un segundo frente pivote para aliviar la presión del empuje de Adolf Hitler en la Unión Soviética y allanó el camino para que los aliados saltaran de África a Italia y avanzaran "en la parte más vulnerable de Europa" y a Berlín. Más cerca de casa, Torch dio a los estadounidenses una pequeña muestra de lo que los británicos sabían amargamente bien: la guerra significaba matar y morir.

 "Torch no recibe la aclamación que merece", dice Josiah Bartlett III, presidente del Memorial de Amigos de la Segunda Guerra Mundial. La pequeña y breve ceremonia conmemorativa de la Antorcha de esta semana fue el primer recuerdo de Washington de este crítico punto de inflexión en la guerra.

¿Por qué? Una pista vino durante el evento en sí. El maestro de ceremonias invitó a los representantes uniformados de las naciones aliadas, uno por uno, a unirse en la colocación de una ofrenda floral en memoria de los 1.100 muertos en los puertos y playas de Marruecos y Argelia controlados por Francia. Nadie parecía notar la rareza de tener un oficial francés de pie junto a los oficiales de otras naciones aliadas, en algún lugar entre el canadiense y el británico.


En un monumento a casi cualquier otra batalla de la guerra, hubiera tenido sentido; antes de junio de 1940 y después de noviembre de 1942, Francia era un país aliado y los franceses dieron sus vidas, con gran heroísmo, del mismo lado de la línea que británicos, estadounidenses y otros. Pero Torch fue la batalla más importante en la que los franceses -excepto los combatientes de la resistencia pro gaullistas- estaban en el lado opuesto. ¿Quién mató a esos 1.100 si no eran marineros y soldados cuyos oficiales prometieron lealtad al mariscal Pétain y al "Estado francés" con base en Vichy?

En contraste con la historia en blanco y negro habitual de la guerra, la complejidad de Estados Unidos luchando contra sus aliados franceses una vez y futuros, cuyas tropas sirvieron bajo la bandera de lo que era técnicamente un país neutral, deja a Torch pintada en tonos grises. Con el tiempo, parece que explicar esta grisura simplemente se volvió demasiado complicado. El resultado fue o bien deslizar a los franceses hacia la columna aliada un poco prematuramente o dejar de lado Antorcha por completo.

El papel de Operation Torch en la configuración de los contornos de la política de América del Medio Oriente tampoco ha sido reconocido. Aunque el primer despliegue armado de Estados Unidos en tierras árabes desde las guerras de Berbería de principios del siglo XIX no dejó bases a largo plazo u otra infraestructura militar, sí dejó residuos políticos, al menos en dos aspectos.

En primer lugar, Franklin Roosevelt puede haber prestado su nombre a una declaración que califica la invasión de África del Norte como "una gran yihad por la libertad", pero finalmente Washington fue más frío en priorizar la estabilidad que la libertad. Su controvertida decisión posterior a la Antorcha de llegar a un acuerdo en Argel con Jean-Francois Darlan, un almirante de Vichy, en lugar de reemplazar a los colaboradores con oficiales franceses alternativos, puede ser vista como la salva de una estrategia instrumentalista hacia la región que ha mantenido por décadas. Este ha sido un enfoque, quizás sabio, quizás no, que valora la estabilidad de los hombres fuertes sobre el desarrollo político, económico y social de la región.

Y segundo, Torch llevó a América cara a cara por primera vez con los horrores del Holocausto. La situación en el norte de África, gobernada por Vichy, estaba lejos de los horrores de Europa. Pero a las pocas horas de que las tropas aliadas llegaran a tierra, los generales y diplomáticos estadounidenses tuvieron que decidir qué hacer con los cientos de partisanos judíos que arriesgaron sus vidas para ayudar a la invasión; miles de judíos en los campos de concentración de Vichy; y decenas de miles de judíos se convirtieron en apátridas por la imposición de las leyes de Vichy. Esos líderes incluían hombres que desempeñarían papeles clave en las próximas décadas, incluidos Dwight Eisenhower y Robert Murphy.

Tomando prestada una página de los vichyitas, la respuesta innoble de los Estados Unidos fue hacer vergonzosamente poco en nombre de los judíos, supuestamente por temor a ofender a los árabes locales, un temor que, en una inspección más cercana, tenía poco fundamento de hecho. Esta actitud de suma cero hacia los árabes y los judíos solo magnificó los problemas que más tarde enfrentarían estos países y los formuladores de políticas estadounidenses, cuando el sionismo surgió como una espina política en la era de posguerra.

Sin embargo, a pesar de estos errores y descuidos, el recuerdo del 8 de noviembre -uno de los decenas del Memorial de la Segunda Guerra Mundial está planificando en el largo plazo hasta el 75 aniversario del VJ Day en agosto de 2020- fue un momento conmovedor. Cuando el clarín del ejército tocó las inquietantes notas de "Taps" desde un balcón sobre la escasa multitud, casi parecía compensar los años cuando pocos recordaban a los soldados, marineros y aviadores que perecieron en las costas del norte de África para allanar el camino para el Larga marcha hacia la victoria.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Guerra del Opio: Cuando la Reina era líder del cartel de drogas

Cuando la Reina controlaba el narcotráfico

La Guerra del Opio fue el conflicto que mantuvieron China y el Reino Unido entre los años 1839 y 1842. La tensión fue gatillada por el ingreso a China de opio cultivado en India, comercializado por la compañía británica de las Indias Orientales, que administraba India para la Corona. La venta de opio era clave para los británicos porque así compensaban el comercio con China, de donde importaban mucho te: compraban infuciones y exportaban droga. El comercio de opio fue rechazado por China, que exigió ejecutar la prohibición al comisionado imperial Lin Zexu. Los comerciantes británicos e indios cuestionaron por el quebranto que les provocaba el rechazo chino y la Corona británica a envió una flota de guerra para forzar a China a comprar droga. El emperador chino firmó el Tratado de Nanking, que a China a importar opio, en el marco del libre comercio, a través de 5 puertos (el más importante era el de Cantón) y la cesión de la isla de Hong Kong durante 150 años. USA, Francia y Rusia aprovecharon la derrota china para forzar a Beijing a firmar otros China convenios oprobiosos llamados “Tratados Desiguales”. En 1860 China fue forzada a abrir otros 11 puertos al comercio con esos países. La ausencia de soberanía de China se acentuó tras la derrota militar ante Japón (1894-1895). La 1ra. Guerra del Opio concluyó el 29/08/1842 con condiciones humillantes para el Imperio de la Casa Qing.
Por Urgente 24




Cuando la Reina controlaba el narcotráficoLa caricatura ilustra lo que fue la Guerra del Opio.
El narcotráfico regulado por el Estado fue una herramienta a la que apeló el Reino Unido para equilibrar su balanza comercial desfavorable con China. Ese período nefasto se lo conoce como Guerra del Opio.

En verdad, fueron 2 guerras del Opio:

  • entre 1839 y 1842, y
  • entre 1856 y 1860, de la que también participó Francia junto a los británicos.

Y dado que USA también utilizó aquella situación para aprovecharse de China, algunas conclusiones son:

  • Occidente coquetea con el narco desde hace mucho tiempo,
  • el narcotráfico que provoca tensión es aquel que no controlan los gobiernos,
  • el narcotráfico es una herramienta de presión política y de comercio exterior.

La hipocresía de Occidente y la ignorancia de muchos gobernantes y medios de comunicación es llamativa. Vale la pena recordar los hechos.

El recorte de Juan Rivas Moreno en El Mundo madrileño es muy interesante:

"Cuando Lord Macartney volvió de su embajada a China en 1794, trajo consigo un rechazo absoluto por parte del gobierno Qing a todas las concesiones que los representantes británicos habían solicitado, y una carta del emperador Qianlong, dirigida al rey Jorge III, explicando la inutilidad de los lazos comerciales entre el Imperio Celeste y las naciones "bárbaras".

En 1794, la China manchú era el estado más populoso, rico y extenso con diferencia. China había alcanzado su cénit y su máxima expansión bajo el reinado del emperador Qianlong, y nadie podía haber previsto en aquella época que, tan sólo cuarenta y cinco años más tarde, las fuerzas británicas doblegarían a los emperadores manchúes en la Primera Guerra del Opio.

Sin embargo, Gran Bretaña y Europa sufrieron una metamorfosis entre 1794 y 1839, un proceso de cambio continuo cuyo resultado final era irreconocible en comparación con el punto de inicio. En menos de medio siglo, Inglaterra le había ganado la mano al imperio manchú e iniciaría un proceso que pondría a Europa y al mundo occidental en el centro de todos los mapas. No obstante, detrás del proceso que supuso el nacimiento de la modernidad y de la predominancia europea se encontraba una mercancía de dudosa legalidad: el opio. (...)".

La Guerra del Opio


El comercio mundial es una gran oportunidad para activar la economía de los países entre sí, y el desequilibrio de la balanza comercial requiere de una identificación apropiada de los motivos por los que un país lo toleraría y qué obtiene a cambio. De lo contrario es un disparate, semejante al que la Argentina vivió en diferentes períodos históricos contemporáneos.

La Guerra del Opio fue el conflicto armado por el Reino Unido, bajo el reinado de la reina Victoria en el Reino Unido; para compensar el comercio con el emperador Daoguang, de China.


El monopolio


La Compañía Británica de las Indias Orientales fue una empresa iniciada en septiembre de 1599, para quitarle a compañías holandesas el monopolio del lucrativo comercio de especias, y por ese motivo, tiempo después, la reina Isabel I le concedió una Carta Real para la exclusividad del comercio con las Indias Orientales durante 15 años.

El gobierno inglés no tenía acciones en la empresa, pero ejercía el control indirecto.

Y así la empresa creció hasta representar el 50% del comercio mundial, en particular en algodón, seda, colorante índigo, sal, salitre, té y opio.

La compañía terminó comerciando en especial con la dinastía china Qing y dirigió el desembarco en India.

En 1698, sus enemigos en Londres, con el consentimiento del Parlamento, promovieron una rival: Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales. En 1702, ambas compañías llegaron a un acuerdo de fusión en la Compañía Unificada de Mercaderes Ingleses que Comercian con las Indias Orientales, que obtuvo la soberanía territorial sobre India hasta 1858, cuando este territorio pasó a control del Imperio británico.

En el interín, el 16/12/1773, un grupo de colonos de Boston vestidos de indios norteamericanos se colaron en barcos de la Compañía de las Indias Orientales y arrojaron todo un cargamento de té al agua en protesta por el Acta del Té de 1772.

El Motín del Té fue el comienzo de la Revolución estadounidense. Permite comprender la importancia que tenían el te y la Compañía de las Indias Orientales para la Corona británica.

El té representaba el poderío imperial, que se expresaba a través de la Compañía de las Indias Orientales. El té era un bien de consumo global y a finales del siglo 18 sólo podía comprarse en un país: China; y había un único importador y distribuidor que era británico.

Pero la Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales, que utilizaba a India como base de operaciones, tenía un fuerte déficit comercial con China. Para no tener que pagar con dinero debía equilibrar el comercio.

Los británicos estaban atrapados entre su interés por aumentar la rentabilidad de su negocio, el déficit en el intercambio que atentaba contra la rentabilidad y el desinterés de China por lo que producía India.

Entonces, la adormidera resultó una herramienta para el equilibrio del comercio.

La Guerra del Opio


El opio


En tablillas sumerias ya se mencionaba al opio con una palabra que también significa ‘disfrutar’.

En el palacio de Ashurnasirpal II en Nimrud (Asiria, actual Irak) existía un bajorrelieve de una diosa rodeada de adormideras (puede apreciarse en el Museo Metropolitano de Nueva York).

Los egipcios lo utilizaban como analgésico y calmante. Según el papiro Ebers, lograba "evitar que los bebés griten fuerte". Homero (en la Odisea) afirma que es una sustancia que "hace olvidar cualquier pena", y el historiador Herodoto recuerda sus propiedades medicinales, a la que apelaban en los templos de Esculapio: cuando ingresaba un paciente a aquellos hospitales de la antigüedad, le aplicaban un "ensueño sanador".

Hans Sachs, a mediados del siglo 16, explicó:

"(...) Al recorrer el campo de batalla, vieron con sorpresa que los sarracenos seguían teniendo el falo duro y erecto. El médico de campaña —sin dar muestras de extrañeza— les explicó que aquello no tenía nada de extraordinario, pues de todos era bien sabido que los turcos acostumbraban tomar opio, y que el opio produce excitación sexual aún después de la muerte. (...)".

La cultura árabe utilizaba el opio como euforizante general, y se consumía tanto en privado como en divanes públicos.

El Parlamento decide atacar China


China


La Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales encontró que había tierras y agricultores que podían asegurar, en India, una buena producción permanente de adormidera, que tiene unos frutos secos (cápsulas) de los cuales se extrae la morfina y otros alcaloides con los que se produce el opio.

La Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales promovió el comercio de opio, y la Corona británica autorizó la exportación ilegal de opio a China.

Hacia 1839, miles de adictos chinos trabajaban para destinar el 80% de su salario a la compra del narcótico.

Luego de solicitar, infructuosamente, a la reina Victoria que cesara el ingreso de opio a China, el emperador Daoguang prohibió la venta y el consumo de opio en China.

Después de la expulsión de algunos comerciantes británicos de tierras Qing, la Corona británica ordenó el ataque.

En las acciones bélicas, la superioridad militar de los británicos fue notable.

El 29/08/1842 el Emperador aceptó firmar el Tratado de Nankín que se escribió a bordo del navío de guerra británico HMS Cornwallis, en aguas de Nankín.

El representante británico fue Sir Henry Pottinger; los representantes de la Casa Qing fueron Qiying, Ilibu y Niujian. Fueron 13 artículos ratificados por la reina Victoria y el emperador Daoguang, 10 meses después.

El tratado abolía el monopolio de 13 fábricas que tenían el comercio extranjero en Cantón (Artículo V) y se abrieran 5 puertos (Cantón, Amoy, Foochow, Ningbo y Shanghái), donde los británicos podrían ingresar sus mercaderías con libertad.

El Imperio británico designaría cónsules en esos 5 puertos, donde se aplicarían aranceles fijos acordados entre los británicos y el Gobierno Qing.

China debía pagar a los británicos por el opio decomisado, en compensación de las deudas que los comerciantes de Hong Kong debían a los británicos, y como compensación por los costes de la guerra.

En total, 21 millones de dólares en plata (para la época, un dineral) en un plazo de 4 años con un interés anual del 5% en las cuotas que no fueran pagadas en tiempo y forma.

El gobierno de Qing debía, asimismo, liberar a todos los prisioneros de guerra británicos, amnistiar a todos los súbditos chinos que hubieran colaborado con los británicos durante la guerra ('dealers' y 'narcos').

Las tropas británicas permanecieron en Gulangyu y en Zhoushan hasta que el gobierno de Qing pagó en su totalidad el precio acordado.

Los chinos debieron ceder la isla de Hong Kong al territorio británico por 150 años.

La consecuencia de todo esto fue el derrumbe de la economía china.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Napoleón: Los 8 cambios que produjo en la conducción de un ejército

8 cambios que Napoleón hizo a la guerra - uno de los generales más influyentes de la historia


Andrew Knighton | War History Online


Por Osbern -

Napoleón Bonaparte fue uno de los generales más influyentes de la historia. Combinando las ideas de los principales teóricos militares de su época con el estudio de los grandes generales de la antigüedad, transformó la forma en que el ejército francés luchó. Sus oponentes se adaptaron para tratar de igualarlo. Las generaciones futuras estudiaron, desarrollaron y adoptaron sus técnicas.

¿Qué hizo Napoleón que era diferente?

Movimiento

Napoleón puso gran énfasis en el movimiento como parte de la guerra. Esto fue mejor demostrado durante su campaña italiana de la década de 1790. Tomando a sus tropas de un lado a otro del país, repetidamente superó a los austriacos ya sus aliados piamonteses. Le permitió luchar batallas en un momento y lugar que le convenía. Eligió a las fuerzas enemigas una por una, en lugar de permitir que se combinaran.


Cien años más tarde, este estilo de batalla todavía dominaba el pensamiento de los comandantes militares europeos. La Primera Guerra Mundial fue liderada por hombres comprometidos con una guerra de movimiento que, contra todas las evidencias, persistió en creer que podría lograrse.


Por Eric Pouhier - CC BY-SA 2.5

Artillería

La comprensión de Napoleón de las matemáticas, así como la táctica y el mando lo convirtieron en un hábil artillero. Fue en esta rama de los militares que comenzó su ascenso al poder. Utilizando la artillería para sofocar un motín en París, ganó el favor del gobierno.

Como era de esperar, fue un innovador en este campo. Él empujó a los militares franceses hacia armas de campaña que eran en promedio un tercero más ligero que los de sus oponentes británicos. Esto permitió que las armas fueran movidas rápidamente alrededor del campo de batalla y usadas para su mejor efecto.

También enfocó el poder de sus armas. En lugar de esparcirlos para proporcionar apoyo a la infantería, recogió grandes baterías móviles. Su poder de fuego coordinado podría hacer abolladuras significativas en formaciones enemigas. Este fue el predecesor de las baterías cada vez mayores de los próximos cien años.


Batería de artillería napoleónica francesa durante la recreación del 200º aniversario de la batalla de Austerlitz.

Suministros

El cambio que hizo Napoleón a los suministros no era una novedad, pero era importante para la forma en que luchaba.

En una reversión a las tácticas comunes en la Edad Media, Napoleón se propuso alimentar a sus ejércitos de la tierra en lugar de transportar grandes volúmenes de suministros con ellos. Tenía dos ventajas en apoyar su guerra de movimiento. En primer lugar, significaba que sus ejércitos estaban desembarazados con el peso de los suministros y la lentitud de los trenes de vagones. En segundo lugar, lo hizo menos dependiente de las líneas de suministro de vuelta a Francia, lo que lo hace menos vulnerable a las maniobras del enemigo.

Esta táctica era exactamente lo contrario del gran innovador de un siglo antes, el duque de Marlborough, que había cambiado el énfasis en la compra de suministros para asegurar la buena voluntad.

Organización de Cuerpo

La organización del ejército francés cambió bajo Napoleón. Dividió sus fuerzas en cuerpos capaces de operar independientemente y luego de unirse para la batalla. Cada cuerpo podía marchar y pelear por separado si se le pedía que lo hiciera. Podían moverse más rápido que si todo el ejército marchara como uno solo.

Bajo el liderazgo de los comandantes de los cuerpos dotados, estas divisiones resultaron útiles tanto en el campo de batalla como en la marcha. Se convirtieron en las principales unidades del ejército francés, proporcionando la estructura a gran escala del ejército francés en la batalla.



Napoleón se despide de su Guardia Imperial, el 20 de abril de 1814

Enfoque en la destrucción

Aunque los métodos de Napoleón estaban sobreponiendo al enemigo, sus objetivos eran inequívocos. A diferencia de muchos de sus predecesores, se concentró en provocar la destrucción total de los ejércitos enemigos. El objetivo no era sólo derrotarlos o desalojarlos. Fue para aplastarlos decisivamente en una sola batalla, eliminando su capacidad de lucha y forzándolos a la negociación en sus términos. Era un acercamiento que fue replicado un siglo más adelante en el intento del general Haig en WWI de usar abajo de los recursos enemigos más allá de la capacidad de luchar.

Escala de guerra

Los objetivos estratégicos de Napoleón no fueron lo único que hizo sus guerras enormemente destructivas. La vasta escala de la guerra napoleónica desempeñó un papel.

La Revolución Francesa había puesto este cambio en movimiento. Para defender el país y exportar sus valores radicales, los gobiernos republicanos necesitaban grandes ejércitos. Establecieron el reclutamiento por primera vez en la historia europea moderna.



Napoleón desarrolló estas leyes de reclutamiento y usó las tropas que proporcionó. Con ellos, él luchó guerras en una escala sin precedentes anterior. De Portugal en Occidente a Rusia en el Este, toda Europa oyó el rugido de los cañones.

Muevete hacia la parte trasera


Napoleón popularizó dos estrategias militares específicas.

Una de ellas fue la "Maniobra De Derrière" - el movimiento en la parte trasera. Esto implicó marchar al ejército alrededor del enemigo y sobre sus líneas de comunicación. Gracias a su vida fuera de la tierra, Napoleón fue menos vulnerable al impacto negativo de esta maniobra, que podría cortar los suministros y hacer que el enemigo nervioso.

Una vez cortado de esta manera, el ejército enemigo se vio obligado a dar la vuelta y enfrentarse a Napoleón. Podía elegir dónde luchar. El enemigo sabía que no podían permitirse el lujo de perder y se desmoralizaron al ser manipulados de esta manera.


Napoleón en Santa Elena

Posición central

La otra estrategia era la posición central. Napoleón usó esto cuando enfrentó a más de un enemigo o un ejército enemigo que se había dividido. Al mantener una posición central, podía separar a sus enemigos. Lo mantendría con una parte relativamente pequeña de su ejército, mientras que derrotó a la otra fuerza.

No todos los cambios de Napoleón fueron radicales, pero todos jugaron un papel en la formación de la guerra moderna.


Fuentes:


  • Geoffrey Ellis (1991), The Napoleonic Empire.
  • Alan Forrest (2011), Napoleon.
  • Robert Harvey (2006), The War of Wars: The Epic Struggle Between Britain and France: 1789-1815.
  • Alistair Horne (1996), How Far From Austerlitz? Napoleon 1805-1815.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Vikingos: El gran ejército asola Europa

"El gran ejército" - Los vikingos en su auge


Andrew Knighton | War History Online





La serie más poderosa y devastadora de las incursiones de los vikingos para golpear Europa occidental vino entre 865 y 896 ANUNCIO. Durante estas décadas, una fuerza combinada masiva de invasores escandinavos golpeó a Inglaterra y Frankia, causando tal destrucción que se hizo conocido en ambos lados del Canal Inglés como el Gran Ejército.



Una nueva táctica de Vikingos

865 no sólo marca el comienzo de un intenso período de incursiones vikingas. También vio la introducción de nuevas tácticas.

Las incursiones vikingas anteriores habían utilizado generalmente tácticas de golpe y de funcionamiento. Ya anduvieran por las costas en sus lanchas, navegando por los grandes ríos o marchando hacia el interior, seguían moviéndose. Fue una estrategia que les permitió tomar el botín más rico de un territorio mientras era difícil de luchar.


El Gran Ejército encontró otra forma de minimizar el riesgo y maximizar los beneficios. Marchando al interior, tomarían el control de una ciudad importante y harían de ésta su base. Los lugares que eligieron generalmente tenían fortificaciones detrás de las cuales los vikingos podían refugiarse, ya fueran las paredes de barro de la época o las antiguas defensas romanas. Cuando no lo hicieron, como en Reading, el Gran Ejército improvisó defensas usando el terreno circundante.

A partir de estas bases, el Gran Ejército salió a caballo para atacar el área circundante. La llegada periódica de tropas frescas los mantuvo bien abastecidos de soldados.

A veces, el Gran Ejército se hizo aún más ambicioso, instalando gobernantes títeres en East Anglia, Mercia y Northumbria.


La estatua de Alfred el grande en Winchester. Foto de Neil Howard / Flikr / CC BY-ND 2.0


El gran ejército contra Alfredo el grande

El mayor ejército vikingo se topó con el más famoso defensor británico de la época: el rey Alfredo el Grande, gobernante de Wessex.

Mientras que otros reyes ingleses no pudieron defenderse de los invasores, Alfred trajo una combinación de agudeza táctica y persistencia implacable a la lucha. Incluso en el peor de los casos, se aferró a esto. Contuvo a los asaltantes en sus bases en Wareham (875-6), Exeter (876-7), y Chippenham (878), minimizando su capacidad de recoger los despojos de los asentamientos circundantes y el campo. En Edington en 878, derrotó al gran ejército en batalla.


El éxito de Alfred no fue todo militar. Como otros gobernantes, estaba dispuesto a hacer las paces con los invasores cuando era necesario, y probablemente a rendir tributo como otros. Su consistencia de propósito se veía a largo plazo, ya que volvía a los vikingos de vuelta por cualquier medio que pudiera.

Al igual que el Gran Ejército había confiado en las ciudades fortificadas para sus incursiones, Alfred los utilizó para detener las incursiones. Estableció un sistema de burgueses, ciudades fortificadas donde la gente local era responsable de construir, mantener y manejar las defensas. Estos burgueses hicieron más difícil para los vikingos ganar un punto de apoyo en Wessex.

En 878, las salidas de los hombres a casa con su botín debilitaban al Gran Ejército. Muchos reemplazos habían llegado tarde o se habían perdido en el mar. Con Alfred en el ascendente, era hora de seguir adelante.


Un andamiaje de Vikingos ataca un pueblo en esta exhibición en el parque temático histórico de Puy du Fou en Vendée, Francia. Foto de DncnH / Flikr / CC BY 2.0

Oportunismo en Frankia

A través del canal de Wessex suroriental, Frankia había sido raramente el blanco de incursiones vikingas en las décadas antes del gran ejército formado. Los monasterios prósperos y las ciudades allí estaban casi sin defensa, nunca habiendo tenido que fortificar contra los Raiders. Todavía eran ricos en botín. Después de la muerte de dos gobernantes experimentados en la forma de Louis el alemán (murió 876) y Charles el calvo (murió 877), una serie de reyes de breve duración e inexpertos tomó los reinos separados de Frankia del oeste y de Frankia del este.

Frankia estaba madura para la cosecha.En 879, el Gran Ejército llegó en el centro de Frankia y los vikingos comenzaron sistemáticamente allanando todo lo que podían, tal como lo habían hecho en Inglaterra. Un esfuerzo combinado de los francos de Oriente y Occidente al año siguiente fracasó en atrapar a los vikingos, y los dos reinos se dispusieron a tratar con ellos por separado.

Una vez más, el Gran Ejército vio victorias y derrotas, pero nada decisivo para apartarlas de su propósito. En 885 lanzaron una campaña por el río Sena, sitiando París cuando la ciudad los detuvo en sus pistas. El cerco terminó en un tratado, en el cual los vikingos fueron pagados tributo y permitieron continuar río arriba. Pasaron tres años saqueando la cuenca del Sena, devastando ciudades seguras como Toul, Troyes y Verdun.

A pesar de años de campañas contra ellos, no fue una acción militar la que expulsó a los vikingos de Frankia. Hambre golpeada en 892. Dado una opción entre luchar encendido en una región pobre, hambrienta o navegando a las tierras más prósperas, el gran ejército abordó sus barcos y zarpó.


Vikingos en batalla, por Hans Splinter / Flickr / CC BY-ND 2.0

Volver a Gran Bretaña

Cientos de lanchas navegaron a través del Canal en dos flotas separadas, llegando a Kent, el extremo sureste del territorio del rey Alfred. Establecieron dos bases y luego se combinaron con los daneses establecidos en el este de Inglaterra para atacar Wessex y el reino aliado de Mercia.

Esta vez, Alfred estaba listo. Su red de burghs estaba en su lugar. Había creado deberes feudales para que sus súbditos prestaran servicio militar, algunos en defensa de los burgueses y otros en su ejército. Las ciudades fortificadas siempre serían defendidas, incluso cuando Wessex marchara.

Los vikingos, acostumbrados a sostener la iniciativa, se encontraron repetidamente contenidos y perseguidos. En 893 fueron derrotados en la batalla en Farnham y sitiados en una isla en el río Támesis. Su asedio de Exeter fue roto por Alfred, su base en Benfleet asaltado por su hijo, su incursión encima del Támesis y Severn perseguido y derrotado por un ejército combinado de Mercian, galés y tropas sajonas del oeste.

En 895, Alfred bloqueó el acceso del Gran Ejército a la cosecha, forzándolos a abandonar sus barcos y alejarse más de Wessex. Al año siguiente, el ejército rompió. Decenas de incursiones rentables habían llegado finalmente a su fin. Algunos hombres regresaron a casa, mientras que otros se establecieron en Inglaterra.

Durante 30 años, el Gran Ejército había traído beneficios a los Vikingos y el terror a sus vecinos. Ya era hora de descansar.

lunes, 23 de octubre de 2017

Arte militar: Propaganda de la SGM

Propaganda de la Segunda Guerra Mundial

Francia ocupada

Japón

Alemania


Francia ocupada

Unión Soviética
 
Francia ocupada






Fuente 1

Fuente 2
USA
 
 
 
 
 
 
Fuente 1 


Fuente 2
USA

URSS
I

viernes, 13 de octubre de 2017

SGM: Comandos en acción en St. Nazaire

8 hechos sobre la incursión más grande de todas: La incursión de St Nazaire

Andrew Knighton | War History Online


Izquierda: El Normandie Dock meses después de la incursión. El naufragio de HMS Campbeltown se puede ver dentro del dique seco. A la derecha: HMS Campbeltown acuñado en las puertas del muelle. Tenga en cuenta la posición expuesta del cañón delantero en Campbeltown y la posición del cañón antiaéreo alemán en el techo del edificio en la parte trasera.


El 28 de marzo de 1942, las fuerzas británicas lanzaron una de las operaciones más atrevidas de la Segunda Guerra Mundial. Ahora conocida como "La mayor incursión de todos", la Operación Chariot fue un ataque a los muelles de St Nazaire en la Francia ocupada por los alemanes. Fue una hazaña de astucia y audacia que ayudó a dar forma a la guerra en el mar.

1. El objetivo de la incursión de St Nazaire



Los muelles de St Nazaire, 1942. 

Situado en la costa oeste de Francia, la ciudad de St Nazaire fue el hogar de un dique seco que había sido el más grande del mundo cuando se construyó en 1932. Fue un activo estratégico importante para la flota alemana en la Segunda Guerra Mundial. El muelle seco podría ser utilizado para reparar grandes buques de guerra dañados en el Atlántico, donde tales gigantes como el Bismarck y el Tirpitz habían causado pena por la Marina Real.

Al retirar los muelles de St Nazaire, los británicos esperaban obligar a los grandes buques de guerra alemanes a tomar una ruta más larga para reparaciones en otros lugares del continente. Esto no sólo los dejaría fuera de acción por más tiempo, sino también obligarlos a pasar a través de los mares fuertemente defendidos alrededor de Gran Bretaña, donde la Marina Real y la Fuerza Aérea podría acabar con ellos.


2. La Fuerza de Ataque



Comandos británicos, 1942.


Las fuerzas para el ataque consistían en 265 comandos y 346 efectivos de la Marina Real.

Central en el plan era el HMS Campbeltown, un destructor de la Primera Guerra Mundial que se había obtenido de la marina americana en 1940. Despojado de gran parte de su equipo, fue equipado con armadura adicional en la proa, que se llenó con 4,5 toneladas de altos explosivos. Las chimeneas se cortaron para que parezca más a un barco alemán durante su aproximación.

Acompañaban a Campbeltown dos destructores y una flotilla de lanchas, algunos para proveer apoyo contra incendios y otros para transportar personal al final de la redada.

3. Los defensores alemanes



Cañón antiaéreo alemán de 20 mm. 

Los alemanes tenían alrededor de 5.000 soldados en el área de St Nazaire. 28 cañones, de calibre de 75mm a 280mm, protegían el puerto contra los ataques desde el mar, mientras que 43 cañones antiaéreos también podían ser girados contra blancos navales.

Un remolcador, un remolcador armado, y un dragaminas estaban todos permanentemente estacionados en los muelles. 14 otros buques de superficie estaban allí en la noche de la incursión. Los submarinos estaban estacionados fuera de St Nazaire, pero no se sabe cuántos estaban presentes esa noche.

El día anterior al asalto, Herbert Sohler, comandante de una de las flotillas de submarinos, dijo que "un ataque contra la base sería peligroso y altamente improbable".


4. Embistiendo los muelles



El Campbeltown después de la incursión.

En la noche del 27 de marzo de 1942 ocurrió lo improbable.

A las 23:30, bombarderos británicos comenzaron a atacar el puerto, dibujando reflectores alemanes y fuego antiaéreo. El comportamiento inusual de los bombarderos hizo que los alemanes sospecharan que algo andaba mal. A las 01:00 del 28 de marzo, los cañones dejaron de disparar y se apagaron los reflectores, en lugar de ayudar a los británicos a identificar dónde estaba el puerto en la oscuridad.

Fue muy tarde. Los ingleses ya habían entrado en el estuario del Loira. A las 01:22 los reflectores alemanes se encendieron de nuevo, esta vez iluminando el convoy británico minutos fuera de la costa.

Identificándose como barcos amistosos, los británicos ganaron algunos momentos más para acercarse, pero los alemanes vieron rápidamente el engaño. Cada arma en el muelle abrió fuego.

El Campbeltown perdió a dos timoneles cuando se acercó a la orilla, uno muerto y otro herido. A las 01:34 golpeó las puertas del muelle a una velocidad de 19 nudos, el impacto de su conducción de 33 pies sobre ellos.

Los explosivos, programados para disparar después de que el personal británico se hubiera escapado, se sentaron esperando en la proa.

5. Desembarco de Comandos



HMS Campbeltown siendo convertido para el raid. Hay dos líneas de placa de armadura a cada lado de la nave y los montajes de Oerlikon. Dos de sus embudos se han quitado, con los dos restantes cortados en un ángulo.

Los comandos salieron del Campbeltown y se extendieron a lo largo de los muelles. Equipos de asalto participaron en combates con los defensores alemanes, mientras que los equipos de demolición se dedicaron a destruir importantes equipos con explosivos. Los defensores alemanes les impidieron atacar todos sus objetivos, pero muchas instalaciones en los muelles fueron destruidas.

El teniente coronel Newman no había tenido que aterrizar como parte del ataque, pero fue uno de los primeros en desembarcar. Tomando el mando de las tropas, él organizó una defensa contra las fuerzas alemanas crecientes mientras que los equipos de la demolición hicieron su trabajo.

6. Cortada



Naufragio de un barco cañonero británico

Mientras tanto, se intercambiaba fuego entre la flotilla y las baterías alemanas. Muchos botes de motor fueron destruidos, y no todos los barcos de evacuación pudieron alcanzar los muelles. Habiendo arreglado los cargos en la Campbeltown, muchos de sus tripulantes fueron evacuados. Pero con 100 comandos todavía en tierra, Newman se dio cuenta de que ya no podían ser rescatados por mar.

Reuniendo a los supervivientes, se les dio tres órdenes:

  • Hacer todo lo posible para volver a Inglaterra;
  • No entregarse hasta que todas sus municiones estuvieran agotadas;
  • No entregarse en absoluto si podían ayudarlo.

7. La lucha



Comando prisioneros bajo escolta alemana.

Los comandantes varados cargaron a través de un puente del casco antiguo de St Nazaire a su nueva ciudad e intentaron luchar su espera a través de las calles estrechas. Pero estaban en gran número, con poca munición, y luego rodeados. Al fin, con toda la munición desaparecida, se rindieron.

Un puñado de hombres escapó. Estos cinco comandos se dirigieron al sur con la ayuda de civiles franceses. Finalmente llegando a la España neutral, volvieron de allí a Inglaterra.


8. Consecuencias



El Normandie Dock meses después de la incursión. El naufragio de HMS Campbeltown se puede ver dentro del dique seco.

Varias horas tensas siguieron a los combates. Los explosivos a bordo del Campbeltown estaban destinados a dispararse a las 04:30 pero no fue así, posiblemente debido a un problema con las espoletas. Un número creciente de soldados británicos en cautiverio en el cuartel general alemán esperó para ver si su trabajo iba a pagar.


Comandos británicos muertos durante la incursión


Alrededor del mediodía, un grupo de altos oficiales alemanes y civiles estaban inspeccionando la Campbeltown, sin darse cuenta del peligro que contenía. Sin previo aviso, el arco explotó, matándolos y a otros 320. El dique seco fue destruido y permaneció fuera de acción durante el resto de la guerra.

La incursión había sido un éxito, pero a un costo enorme. De los 622 hombres que participaron, 169 fueron muertos y 215 capturados. 89 decoraciones fueron otorgadas por el atrevido servicio de los hombres que participaron en la incursión.

martes, 26 de septiembre de 2017

Cómo Waterloo yergue su sombra hasta nuestros días

Hay muchas razones por las que el clima del escenario de la batalla de Waterloo todavía nos importa hoy


Andrew Knighton | War History Online



Detalle de la pintura "Escocia para siempre!" (1881) por Elizabeth Thompson, señora Butler, representando el comienzo de la carga de la caballería de los grises escoceses reales que cargaron al costado de la caballería pesada británica en la batalla de Waterloo.

Hace más de doscientos años que Napoleón Bonaparte fue derrotado en la Batalla de Waterloo. La derrota del jefe de la guerra de Francia Emperador vio el fin de un Imperio surgido de las cenizas de la revolución una generación antes. No había sido una institución duradera. Como Empires fue, fue un destello en la cacerola de la historia, su caída una oportunidad para el viejo status quo para volver.

La batalla de Waterloo sigue siendo enormemente significativa, un punto de inflexión que moldeó la historia de Europa. Su efecto resuena hasta nuestros días.

El fin del imperialismo francés

Durante siglos, Francia había sido una de las mayores potencias militares y políticas de Europa Occidental. Desde finales de la Edad Media, sólo España, Austria y Gran Bretaña habían sido capaces de desafiar su dominio. España estaba en declive y Gran Bretaña era un último llegado a este rango. Francia pudo haber sido el mayor poder en Europa durante más de 400 años.

Todo eso terminó en Waterloo. Francia seguía siendo una nación importante, pero sus alas habían sido recortadas. Los sueños de dominar naciones vecinas murieron en el barro y la sangre de ese día. Nunca más Francia sería capaz de forjar un Imperio europeo, como Napoleón había hecho brevemente pero efectivamente. Los franceses se unirían a sus vecinos para establecer colonias en otras partes del mundo, pero lo hicieron más tarde.

El imperialismo francés estaba en gran parte en un extremo, junto con el lugar de la nación como el líder de Europa.

Cimentando la autoimagen de Francia


Napoleón saliendo de Elba, pintado por Joseph Beaume

Los tumultuosos acontecimientos de los Cien Días que culminaron en Waterloo crearon una nueva auto-imagen francesa. La derrota de Napoleón hizo más para consolidar esta auto-imagen de lo que su victoria habría hecho.

Cuando Napoleón regresó en 1815, el rey de los Borbones Louis huyó. Un régimen notorio por su conservadurismo reaccionario estaba de nuevo en el exilio. Francia bajo Napoleón podría una vez más soñar que era un lugar de liberalismo y libertad, no un imperio opresivo y resentido.

La derrota significó que esta imagen no fue sacudida por el compromiso o el retorno de las políticas de Napoleón. También creó una imagen como mártir alrededor del ejército francés. Cuando la Guardia Imperial marchó contra los británicos en las horas moribundas de Waterloo, fueron heroica e incuestionablemente a la matanza.

Así se definirían los franceses: persistentes, resistentes, valientes incluso ante la derrota. Los héroes liberales estaban sufriendo por el mejor de los ideales.

El mito napoleónico



Napoleón a bordo del Bellerophon, exhibido en 1880 por el sir William Quiller Orchardson. La pintura representa la mañana del 23 de julio de 1815, cuando Napoleón mira la costa francesa retroceder.

Los Cien Días vieron una reinvención similar del mito heroico de Napoleón. Al igual que el sueño de un imperio liberal, la idea de Napoleón el héroe sobrevivió gracias a su derrota.

Napoleón era un hombre complicado. Podía ser atrevido, audaz y decidido. Su carisma le atrajo hombres y mujeres. Sus soldados idolatran a su líder.

Por otra parte, era propenso al egoísmo. El engrandecimiento personal era una parte vital de la estrategia que le había hecho emperador. En su mejor momento, era un comandante increíble que mostraba destellos de genio táctico, pero al final de su reinado, sus facultades estaban fallando.

Su regreso mostró la audacia y la audacia por la que muchos lo admiraban. Le dio a sus tropas un destello de ese viejo carisma. En Waterloo, mostró esta audacia, acercándose a la victoria. Su regreso y su derrota posterior restauraron su mito sin dejar que estuviera contaminado por las luchas y fracasos de una larga campaña.


El mariscal Ney liderando la carga de caballería francesa, detalle del panorama de Louis Dumoulin de la batalla de Waterloo.


El Mapa de Europa


Lo más importante para salir de la derrota de Napoleón fue la paz que siguió. Diplomáticos de toda Europa se reunieron para negociar un nuevo mapa para la era post-napoleónica.

El plan marcó Europa para el siglo que siguió y continúa influenciándolo hasta nuestros días. El nuevo Reino de los Países Bajos se dividiría en Bélgica y los Países Bajos. La neutralidad suiza estaba garantizada por el acuerdo internacional. Se establecieron los límites de Francia.

En gran parte negociado antes de Waterloo, este tratado sólo podía ser puesto en marcha después de que Napoleón fuera una vez más derrotado. Estableció Europa para los próximos doscientos años de historia política.

El Ascenso de Prusia



El ataque prusiano a Plancenoit pintado por Adolph Northen.

Aunque la mayor parte de la acción en Waterloo fue entre los británicos y los franceses, la nación que más se benefició fue Prusia. Al jugar un papel clave en la campaña para derrotar a Napoleón, los prusianos restauraron gran parte de la estatura que habían perdido mientras Napoleón vagaba por el continente. Prusia fue elevada a una de las naciones más poderosas que decidieron sobre el destino de Europa junto a Gran Bretaña, Austria, Rusia y Francia.

Tendría enormes consecuencias para el futuro. La fuerza y ​​el estado político de Prusia permitieron al canciller prusiano Otto von Bismarck en años posteriores conducir a los estados alemanes en una serie de guerras. Estos unieron a los alemanes, creando una sola nación bajo el liderazgo prusiano.

El Estado alemán seguiría siendo un protagonista en las dos guerras mundiales y la fuerza dominante en la Unión Europea moderna.

Dominación británica


2º Guardia Lanceros con los Granaderos à Cheval en detalle de la ayuda del panorama de Louis Dumoulin de la batalla de Waterloo.

Waterloo también reforzó el estatus de Gran Bretaña como la principal potencia europea en todo el mundo. Con las ambiciones francesas aplastadas y España socavada por las guerras napoleónicas, Gran Bretaña no tenía igual en el Atlántico y más allá.

Gran Bretaña estableció un imperio colonial que cubrió vastas zonas de África y Asia. Ayudó a desarrollar la cultura británica moderna, con sus influencias del Caribe y el subcontinente indio. También formó futuras naciones como la India y Pakistán, que todavía se ocupan de los impactos del gobierno colonial.

La larga paz

Inmediatamente después, la derrota de Napoleón condujo a una paz de décadas entre las grandes potencias de Europa. Por primera vez en siglos, las generaciones crecieron sin ver a los ejércitos cruzar el continente. La guerra de Crimea fue una excepción a este siglo relativamente pacífico. Las guerras de Europa entonces no estaban entre las grandes potencias sino eran conflictos locales y guerras de unificación.

Se esperaba, quizá por primera vez, que la vida en Europa pudiera ser pacífica; La violencia internacional debe ser la excepción, no la regla; Y un solo encuentro decisivo, una batalla para detener a un agresor, podría poner fin a toda guerra.

Es una expectativa que vive en Europa occidental hasta nuestros días.

Fuentes: