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jueves, 11 de febrero de 2016

Biografía: Más pruebas que Hitler escapó y hacia Argentina

Secreto bajo el suelo de Berlín
A partir del hallazgo de un túnel que conectaba el búnker de Hitler con el aeropuerto, expertos reflotan la teoría de un posible escape... a la Argentina. Un documental de History Channel revive el misterio


Evangelina Himitian
LA NACION


BERLÍN.- "Si Adolf Hitler fuera mi jefe y tuviera que ocultarlo, lo llevaría a la Argentina, sin dudas. A Misiones, a la Triple Frontera. Ese sería el lugar perfecto", afirma Bob Baer, un ex agente de la CIA responsable de guiar una investigación sobre el dictador alemán que convocó a expertos de todo el mundo para analizar unos 700 documentos del FBI que fueron desclasificados en 2014 por decisión del presidente norteamericano, Barack Obama, y que contienen información hasta ahora secreta sobre la investigación que hizo Estados Unidos, después de la Segunda Guerra Mundial, para dar con su paradero.

"Incluso hoy, Argentina sería el lugar más seguro donde esconderlo", dice Baer en una entrevista en Berlín con La Nación revista. Baer trabajó por 21 años en la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y en sus últimos años integró un grupo de elite dedicado al rastreo de terroristas. Fue parte de la operación Saddam Hussein y hoy es un reconocido experto en inteligencia militar a nivel mundial. Su historia fue llevada al cine en Syriana, y George Clooney ganó un Oscar en 2006 por encarnar a Baer.


Ahora el ex agente fue convocado por el canal History Channel, junto con un grupo de expertos en distintas áreas, para investigar la muerte de Hitler, no como un hecho histórico sino como un caso actual. ¿Hay suficiente evidencia para sostener que Hitler se suicidó el 30 de abril de 1945 en su búnker, en Berlín? La investigación de este grupo de expertos se puede ver en la serie de ocho capítulos que History puso en pantalla desde esta semana y que en su gran mayoría fue rodada en la Argentina: Hunting Hitler.

"No encontramos pruebas concluyentes sobre el suicidio. En cambio, sí mucha información que indica que podría haber escapado a Argentina", revela Baer.


"Hoy, si estuviéramos investigando la muerte de un personaje de semejante relevancia, con la información disponible concluiríamos que no hay evidencia para determinar que Hitler se haya suicidado", agrega Tim Kennedy, un sargento de primera clase del Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales del ejército de los Estados Unidos, que trabajó en Medio Oriente por once años y que fue parte del grupo encargado de certificar la captura y muerte de Ben Laden.




¿Y si no se suicidó, cómo escapó? ¿Hacia dónde? "Tenemos suficientes indicios para creer que escapó hacia la Argentina. Era un lugar seguro. Allí podría haber vivido una larga y feliz vida, rodeado de nazis y sin ser descubierto jamás", agrega Kennedy. ¿Por qué hoy no se puede confirmar que se haya suicidado? Uno de los documentos analizados es un memo del 8 de mayo 1947, del legendario director del FBI, J. Edgar Hoover: "Los oficiales del ejército estadounidense en Alemania no han localizado el cuerpo de Hitler ni hay ninguna fuente fiable que pueda decir sin dudas que Hitler está muerto". Y agrega: "Existe la posibilidad de que esté vivo".

"No hubo testigos visuales del suicidio. Nadie vio su cuerpo. ¿Ninguna persona de su entorno levantó la frazada que lo cubría antes de prenderle fuego? No es muy creíble", dice Kennedy. Tampoco, dice, hubo pruebas de ADN. La única persona que relató haber visto el cuerpo de Hitler fue Heinz Linge, uno de sus edecanes, a quien, momentos antes del supuesto suicidio, le habría dado instrucciones de quemar su cuerpo y el de su esposa en la plaza de la Cancillería, afuera del búnker.

Aunque desde los primeros días se alimentó la teoría conspirativa, a lo largo de los años los libros de historia han contado la versión del suicidio basados en el relato del historiador británico Hugh Trevor Roper, agente de inteligencia militar que en 1945 recibió el encargo gubernamental de investigar la muerte de Hitler para rebatir las insinuaciones soviéticas de que aún estaba vivo bajo la protección de los aliados occidentales. La versión oficial, ampliamente aceptada, dice que el 29 de abril de 1945 Hitler se encerró en su búnker. Esa noche, se casó con la mujer que lo había acompañado sus últimos años, Eva Braun; escribió su testamento político y horas más tarde ambos se suicidaron, sin testigos, en una oficina. Los dos tomaron cianuro, pero Hitler, además, se disparó. Tal como Hitler les había indicado, sus colaboradores esperaron 15 minutos para entrar. Linge, el edecán, relató haberlos visto muerto, él con un disparo en la cabeza y ella doblada sobre las rodillas. De inmediato, cubrió los cuerpos con frazadas. Nadie más los vio. A los cuerpos los sacaron envueltos en una alfombra. Los llevaron a la plaza de la Cancillería, los rociaron con combustible y les prendieron fuego.


Junto a los expertos reunidos por History Channel, un grupo de periodistas recorre el túnel que unía la Cancillería con Tempelhof

Los restos de esa hoguera se conservaron en el búnker. Cuando los soviéticos llegaron, el 2 de mayo, se apoderaron de ellos. Muchos años más tarde, con la caída de la Unión Soviética, se pudo recuperar ese cofre. En 2009, un científico consiguió someter esos restos a un análisis de ADN. Encontró material genético de una sólo persona: una mujer de unos 30 años. ¿Eva Braun? Probablemente. Pero hay un hallazgo que comienza a evidenciar grietas en la versión oficial. Había una parte de un cráneo: en él, la marca de un disparo. En el capítulo 2 de Hunting Hitler, Baer entrevistó al científico que analizó esta prueba. Su hallazgo contradice la versión del suicidio. El cráneo era de una mujer, pero según el relato oficial, Eva no se había disparado sino que había caído muerta tras tomar el veneno. Los investigadores de History enviaron un equipo para rastrear a la única descendiente viva de la familia de Braun, en el sudoeste de Alemania. Analizar su ADN y cotejarlo con el de los restos que quedaron en poder de los soviéticos permitiría cerrar uno de los grandes misterios del siglo XX. Pero la mujer no accedió a la prueba.

Al someter los documentos del FBI a un software especializado, Baer y su equipo encontraron que se produjo una fuga masiva de nazis desde el aeropuerto de Tempelhof, en Berlín, a partir del mismo día en que Hitler fue visto por última vez, el 21 de abril. "¿Cómo hubiera podido escapar Hitler en una ciudad en llamas para llegar al aeropuerto?", se pregunta Kennedy. "Era el hombre más buscado de la tierra. Ni siquiera a bordo de un tanque lo hubiera conseguido", afirma Sascha Keil, un historiador alemán, de la Berlin Underworlds Association, que se sumó al equipo y que parece haber dado con la llave de esa parte de la historia. ¿Si no se suicidó, hacia dónde pudo haber escapado? O incluso, ¿cómo?

Bajo tierra

El túnel está oscuro y no se ve nada. Sascha lleva la linterna y actúa como guía del grupo de periodistas que fuimos invitados como parte de la presentación de la serie para recorrer uno de los túneles secretos que conectan el aeropuerto de Tempelhof con el búnker de Hitler.A partir de 1930, Hitler ordenó construir kilómetros de túneles bajo Berlín que conectaban una red de búnkers estratégicos. Sus enemigos podían tomar las calles, bombardear desde el aire, pero nunca podrían acceder a esa red de refugios. De hecho, varios meses antes de su caída, Hitler había trasladado la sede de su gobierno bajo la Cancillería. Hoy, allí, no hay nada. No hay rastros de la historia, ya que cuando los soviéticos tomaron Berlín, contaminaron la escena y después incendiaron las ruinas. Hoy ese búnker está completamente cerrado. Sólo una placa, en la superficie, recuerda que allí se jugó el final del III Reich. Hoy, allí funciona un estacionamiento y los turistas se sacan fotos.

Bajo tierra, la historia es otra. Hay cuatro salidas o accesos al búnker de Hitler. Sin embargo, ninguno de esos caminos permite acceder al aeropuerto. Faltan apenas 200 metros de conexión.

Sascha nos conduce por los túneles que salen de Tempelhof, que hoy ya no opera como aeropuerto. Nos trasladamos en la oscuridad hasta un búnker de documentación del III Reich. Allí se almacenaban toneladas de material fílmico, audio y papeles. También las pruebas de entradas y salidas al país. Hay decenas de habitaciones construidas a más de 30 metros bajo tierra y olor a barro. Hay túneles que entran y salen y que podrían ofrecer un perfecto refugio para miles de personas ante un bombardeo aéreo. Los túneles conectaban, mientras que los búnkers, con sus complejos sistemas de respiración, permitían permanecer bajo tierra, durante semanas, a sus ocupantes

El búnker del aeropuerto fue construido para evitar que quien desconociera de su existencia entrara en él. Había paredes falsas que bloqueaban su acceso. Fue así que, cuando los soviéticos accedieron, hicieron estallar granadas para derrumbar la pared. Entonces, todo el material de archivo, altamente combustible, se prendió fuego. Esto hizo que el edificio ardiera por dos semanas.

Hace dos años, Sascha, obsesionado con encontrar la respuesta al misterio del búnker sin conexión, comenzó a caminar los túneles en la zona del aeropuerto. Así fue como se encontró con un recorrido que tenía dos manos de circulación, pero, en un punto, una de las manos daba con una pared de ladrillos y concluía abruptamente. Se preguntó qué había detrás de esa pared. Analizó los planos y tuvo la intuición de haber dado con una revelación histórica. ¿Ese túnel, que nacía en el aeropuerto y moría en aquella pared, conectaba en realidad con los túneles del subterráneo? Más precisamente con la línea U6. Esa pared ocultaba la conexión. De comprobar eso, resolvería el misterio de los 200 metros inconexos entre el túnel que llevaba al búnker de Hitler y el aeropuerto. "Lo cierto es que en esos días, la ciudad estaba sitiada. El subterráneo no circulaba. Esos túneles podrían haber sido el camino que conectara con el aeropuerto", explica Sascha.


Hitler fue visto por última vez el 21 de abril de 1945, en Berlín

Cuando el equipo de History Channel se puso en contacto con este historiador, le ofreció utilizar la tecnología más sofisticada de radares que utiliza el ejército norteamericano para estudiar qué había detrás de la pared.

Finalmente, cuando volvimos a la superficie, Sascha nos condujo sobre tierra por los 200 metros que separan uno y otro túnel. Bajamos al subte y allí nos encontramos con la pared que podría guardar el misterio del final de Hitler. "¿Y qué esperan para tirarla?", fue la pregunta obligada. "Tenemos que conseguir los permisos", dice. Cuando colocaron los radares contra la pared, quedaron sorprendidos. Primero detectaron el marco de una puerta, y después una cavidad, compatible con el túnel que llevó a Sascha hasta el otro lado de la pared. "Sentí que estaba en uno de esos momentos eureka", dice entusiasmado.

Pero, entonces, si efectivamente esa pared probara que Hitler podría haber huido, por ese mismo túnel, hacia el aeropuerto. ¿hacia dónde escapó?

Los investigadores cuentan con un programa que permite cruzar datos y geolocalizaciones que aparecen en los 700 archivos del FBI. Baer lo activa, y pide que le muestre los lugares en los que los que alguien informó haber visto a Hitler entre el 25 de abril y el 25 de julio de 1945, que es el período en el que el dictador habría estado más expuesto porque se estaría trasladando de un lugar a otro. A continuación, se encienden puntos rojos en España, en Brasil, en Colombia y en otras partes del mundo. El mapa de la Argentina, en cambio, parece tener varicela. "Claramente Argentina es el lugar", dice Baer.

Otros dos documentos del FBI son más específicos. Uno, de agosto de 1945 reveló que Hitler estaba viviendo en un gran sótano debajo de una hacienda junto a cientos de nazis. Otro, de noviembre de ese año, habla de que se encuentra en un establecimiento rural, en una locación a 1086 kilómetros al oeste Florianópolis y a 724 kilómetros al nornoroeste de Buenos Aires. El cruce de ambas coordenadas ubica el punto en una zona rural y el pueblo más cercano es Charata, en Chaco.

Hacia allí viajaron los investigadores y encontraron un extraño bunker construido debajo de una chacra, en la mitad de la nada. ¿Allí se habría refugiado Hitler? "Estábamos hablando de algo que ocurrió 70 años atrás, sin embargo, todavía aparecía el miedo a hablar", cuenta Kennedy. A medida que entrevistaban a los habitantes de Charata, el equipo de History Channel comenzó a recibir presiones. "Cosas extrañas ocurrían, como que la gente del hotel nos dijo que no tenía cuartos, o que en un lugar donde buscábamos otro búnker alguien trasladara cinco toneladas de ladrillos para impedir nuestra tarea. Un día, en las afueras de Charata, apareció un grupo de hombres en scooters, con machetes, para amenazarnos de que nos fuéramos del pueblo", relata Tim Kennedy.

El análisis de los datos llevó a los investigadores a la selva misionera, en la Triple Frontera, donde un grupo de arqueólogos recientemente encontró un sistema de construcciones con capacidad para autoabastecerse de agua y energía. Uno de los documentos del FBI alertaba que en Misiones los nazis controlaban "un sistema de caminos sólo conocido por ellos, entre Brasil, Paraguay y la Argentina". Allí, se reunieron con los arqueólogos Philip Kiernan y Daniel Schavelzon, que exploraban ese misterioso complejo en el que ya hallaron elementos nazis y pruebas de una opulencia inexplicable para la selva.

¿Es difícil investigar a Hitler hoy en la Argentina?

"De todos los lugares a los que fuimos, Argentina fue el más difícil. Y Bariloche, el peor", agrega Kennedy.

Cuando se les pregunta si tuvieron trabas a nivel gubernamental, Kennedy y Bob Baer coinciden en que hubo quienes los ayudaron, como la Prefectura, y quienes les pusieron piedras en el camino. "Ustedes tienen problemas políticos. Siguen divididos entre peronistas y antiperonistas. Y como Perón era fascista, algunos de sus seguidores no nos han abierto las puertas para la investigación", ensaya el militar norteamericano.

Baer lo describe de otra manera: "En la Argentina hay una cultura del secreto que se ha practicado por generaciones. Hay ciertas verdades que nunca se van a llegar a saber. Los ataques a la comunidad judía en 1992 y 1994. Eso fue mucho más reciente y todavía ustedes no tienen una explicación definitiva de lo que ocurrió. En la Argentina es muy difícil llegar a la verdad. Hay mucha gente que es intocable. Claramente no es un país proiraní, pero tienen un fiscal muerto... Y tienen extraños convenios petroleros..."

Baer insiste en que en la Argentina es difícil llegar a la verdad y que hay personas y regiones que resultan intocables. "La Triple Frontera es una región que ha resultado impenetrable hasta para la CIA. Nunca pudimos establecer un puesto allí, ni acceder a escuchas telefónicas, ni a la metadata de las llamadas. Incluso el narcotráfico y el contrabando allí son parte de un mundo al que no hemos tenido acceso. Por eso digo, que, con mi conocimiento sobre este tema, si yo fuera una autoridad nazi, tratando de esconderme, buscaría llegar a la Argentina, a la Triple Frontera. Simplemente -concluye-, es el escondite perfecto."

Fotos: History Channel, Ole Begemann, Berliner Unterwelten E.V. y AFP

viernes, 3 de julio de 2015

SGM: Un bunker oculto de la Armada Imperial Japonesa



Bunker secreto de la marina de guerra de Japón da visión de los últimos días de la Segunda Guerra Mundial
Por Associated Press - The New York Post

YOKOHAMA, Japón - en una colina con vistas a un campo de atletismo, donde los estudiantes de secundaria juegan voleibol, una entrada discreta lleva por un polvoriento terreno resbaladizo - y aparentemente atrás en el tiempo - a la sede de la Armada Imperial secreto de Japón en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial.
Aquí, los líderes de la marina de guerra de Japón hicieron planes para las batallas más feroces, incluidos los del Golfo de Leyte, Iwo Jima y Okinawa desde finales de 1944 hasta el final de la guerra en agosto de 1945. Ellos sabían cuando pilotos kamikaze se estrelló a la muerte cuando las señales de sus aviones se detuvieron. Lloraron cuando monitoreados cables de los oficiales a bordo del acorazado Yamato famoso, ya que fue objeto de un intenso fuego de Estados Unidos y se hundió en el sur de Japón.
Modal de disparo
Periodistas pie cerca del edificio de Keio Senior High School, que fue una vez parcialmente utilizado por la Armada Imperial de Japón, en Yokohama.
Foto: AP
Hoy en día, los túneles de hormigón, áridos sientan en silencio debajo de una escuela secundaria y el campus universitario, en gran parte intacta y desconocido, de vez en cuando la visita de visitas guiadas para los alumnos. La escuela les abrió a los medios de comunicación por primera vez esta semana para concienciar a la población del lugar y la historia trágica que representa, en el año 70 aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial.
Modal de disparo
Takeshi Akuzawa, subdirector de Keio Senior High School, lleva un recorrido por los túneles subterráneos utilizados por la Armada Imperial.
Foto: AP
"Es una herencia negativa que los humanos hizo. Es el legado de los perpetradores ", dijo Takeshi Akuzawa, subdirector de Keio Senior High School, quien acompañó la gira de medios el martes. "Imagínense la enorme cantidad de gente que tuvo que morir en el último año de la guerra debido a sus operaciones."
Los túneles en forma de U invertida son un recordatorio silencioso de un momento en que se enviaron los estudiantes y muchos otros a la guerra, muchos a la muerte, a las órdenes que emanaban de este bunker bajo una escuela.
Los expertos dicen que el significado de dicha guerra sigue va en aumento, sobre todo en aquella época se desvanece de la memoria, y en medio de una resistencia creciente entre algunos japoneses que mirar el lado negativo de la historia.
Una de las mejores universidades japonesas, Keio, arrendó el sitio para la Armada en 1944 en virtud de una orden del Ministerio de Educación, después de que se redactaron y enviaron al campo de batalla a miles de maestros, el personal y los estudiantes, dejando el campus prácticamente vacío. En la tierra, la armada mandó de un dormitorio, corriendo al centro de mando subterráneo siempre que los Estados Unidos B-29 bombarderos volaron sobre.
Campus de Hiyoshi de Keio, al sur de Tokio, en Yokohama, se eligió al parecer debido a su relativa proximidad a la base naval de Yokosuka tanto y cuartel general en Tokio. El campus colina también era adecuado para una instalación subterránea.
La construcción de los túneles subterráneos comenzó en julio de 1944, la movilización de tropas y trabajadores forzados coreanos. Un espacio para el comandante en jefe Adm. Soemu Toyota y departamentos clave estaban en marcha y funcionando en pocos meses.


Universidad de Keio abrió los túneles a los medios de comunicación por primera vez para dar a conocer el sitio y la historia trágica que representa.
AP

Sólo en la habitación del jefe del comandante, el cemento en las paredes se suavizó, el suelo estaba cubierto de tatami y había una puerta. Se subió arriba y hacia abajo 126 escaleras entre los dos centros de comando - por encima y por debajo del suelo. Su habitación estaba un poco elevado para que el suelo se quedó seco, y había incluso un inodoro.
El centro de mando del túnel también tenía los conductos de ventilación, una sala de baterías, el almacenamiento de alimentos con amplio stock de sake, además de descifrar y departamentos de cable y comunicaciones. Las marcas en el techo permanecen desde donde las luces del techo colgaban.
Las condiciones para las que llevan la guerra en contraste con los de la gente común, que se escondieron en pequeños refugios de barro como bombas incendiarias llovieron del cielo, dijo Akuzawa.
Hisanao Oshima, que estaba allí de febrero a mayo de 1945, como parte de un código Morse monitoreo tripulación comunicaciones, todavía no puede olvidar los momentos cuando perdió las señales de los combatientes del kamikaze. "El sonido se detiene, y eso significa que se estrelló. No puedo conseguir que fuera de mi cabeza ", dijo en una entrevista con la cadena pública NHK.
Este sitio debe ser preservado ", por lo que podemos decir que es la prueba de por qué no debemos hacer la guerra nunca más", dijo Oshima.
Japón también construyó la sede de metro Matsushiro Imperial en el centro de Japón por el entonces emperador Hirohito y el Ejército Imperial y funcionarios clave del gobierno, mientras se preparaban para una posible guerra terrestre con los estadounidenses, a pesar de que uno nunca se utilizó.
Permanece aún existen cientos de hangares, túneles y otros en tiempos de guerra en Japón, pero muchos han sido abandonados como el interés ha decaído. Un sentimiento creciente entre algunos conservadores favorece la eliminación de dichos restos, si se les ve que retrata la historia negativa.
Las secciones de los túneles de la marina en Keio fueron dañados en un proyecto de desarrollo hace unos años, lo que llevó a expertos y voluntarios para pedir más apoyo de la ciudad para preservar el sitio.
Akuzawa dijo que lo que le pareció más como maestro fue el hecho de que la universidad fue utilizado como un centro de mando guerra para enviar a los estudiantes al campo de batalla. A la Universidad de Keio gradúan a sí mismo, que no sabía acerca de los túneles hasta que comenzó a enseñar en la escuela secundaria.
"Me siento conmovido emocionalmente cuando pienso en aquellos estudiantes enviados a la guerra eran igual que estos muchachos", dijo.

domingo, 11 de enero de 2015

SGM: Los bunkers de Hitler

El Fuhrerbunker en Berlin – Fotos espectaculares de los bunkers
War History Online


La muy dañada Cancillería del Reich está en el fondo, el cono de la derecha es el aire Torreta ventilación, la salida del jardín está a la izquierda.

Vamos a echar un vistazo a los bunkers utilizados por Adolf Hitler y su séquito en Berlín. Había dos bunkers conectadas entre sí, y la Fuhrerbunker (bunker Reich Cancillería) Reichskanzleibunker.

El búnker Cancillería del Reich fue construido inicialmente como un refugio antiaéreo temporal para Hitler (que en realidad pasó muy poco tiempo en la capital durante la mayor parte de la guerra). Aumento de bombardeo de Berlín llevó a la expansión del complejo como un refugio permanente improvisado. El elaborado complejo consistía en dos refugios separados, el Vorbunker ("bunker hacia adelante"; el búnker superior), terminado en 1936, y de la Führerbunker (número 10 en el dibujo de abajo), que se encuentra a 2,5 metros (8,2 pies) más bajo que el Vorbunker (el número 14 en el dibujo de abajo) y al oeste-suroeste, terminado en 1944


Esta es la zona en la que se toman las imágenes, el búnker se puede ver en rojo.



Un mapa más detallado del bunker (haga clic en él para una versión más grande):




El frente de la nueva Cancillería del Reich, los bunkers se encuentra en la parte posterior del edificio.
 

Reapertura del búnker

Estas fotos fueron tomadas en agosto de 1980 cuando el bunker Cancillería del Reich fue reabierto por un corto tiempo, todas las imágenes son cortesía del Bundesarchiv alemán.

Entrada a la Reichskanzleibunker.

(Emergancy) Entrada al Reichskanzleibunker al Potsdammerplatz.

La entrada al búnker Reichskanzlei al Potsdammerplatz.
En el interior del búnker de la Cancillería del Reich

En el interior del búnker de la Cancillería del Reich



Demolición

Se decidió por los rusos que no hay rastro de la Führerbunker debe permanecer. En 1947 se demolieron todo el edificio sobre el suelo y el búnker sellada. En la década de 1980 el Führerbunker fue desenterrado y luego destruido por completo. Las paredes interiores y el techo se retiraron y lo que quedaba era

Berlín, zerstörte Reichskanzlei Bundesarchiv_Bild_183-M1204-319, _Berlin, _Reichskanzlei, _gesprengter_Führerbunker




Páramos de 1960 donde el bunker que solía estar.

La demolición de los restos del bunker en 1985. Cortesía de Lumabyte.com
Bunker der Neuen Reichskanzlei

Más fotos de la demolición se pueden ver en bunker-neue-reichskanzlei.lumabytes.com

sábado, 8 de noviembre de 2014

SGM: El bunker de Mussolini

Así es el búnker secreto de Mussolini en Roma que permaneció 70 años cerrado



Roma abre por primera vez al público uno de los búnkeres construidos para el dictador italiano Benito Mussolini. Descubra cómo es y qué guarda en su interior.

El recinto, que abrirá sus puertas esta semana, es uno de los numerosos refugios construidos durante la Segunda Guerra Mundial bajo la capital italiana que tenían como fin dar cobijo a líderes políticos y altos cargos en caso de que la ciudad fuera atacada.

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REUTERS Remo Casilli

Según el diario italiano 'Corriere della Sera', en muchos de estos búnkeres, incluido el de Mussolini, no se había entrado desde que finalizó la guerra.


© REUTERS Remo Casilli

El refugio personal antiaéreo de quien fuera el líder del movimiento fascista italiano entre 1923 y 1943 se encuentra bajo Villa Torlonia, entonces la residencia romana de Mussolini y actualmente uno de los parques de la capital.


© REUTERS Remo Casilli

Ubicado a poca distancia del Coliseo, este búnker, anteriormente bodega, fue diseñado para proteger a hasta 15 personas de un ataque con gas. Además, contaba con una línea telefónica para poder mantener contacto con el exterior.


© REUTERS Remo Casilli

El refugio nunca fue empleado como tal por Mussolini, que fue derrocado por el Gran Consejo Fascista de Italia en julio de 1943.


© REUTERS Remo Casilli

El alcalde de Roma, Ignazio Marino, ha elogiado la iniciativa de abrir al público el búnker, puesta en marcha gracias a una campaña lanzada por el sitio web Bunker di Roma. Asimismo, subrayó que conocer este singular refugio ayudará a muchos a entender de manera más profunda la historia de la ciudad. A partir del próximo 31 de octubre, el búnker estará abierto al público todos los fines de semana.


Actualidad RT