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viernes, 8 de septiembre de 2017

¿Qué hubiese pasado si el Imperio Otomano no hubiese colapsado?


Si el imperio Otomano no hubiese colapsado

Sultanes de la Primavera 


The Economist

Imagínese el caos que podría haber sido evitado si el Imperio Otomano hubiera sido salvado en lugar de hundido. Culpa, entre otros, Winston Churchill
Cuando un pistolero serbio disparó contra un archiduque austriaco en el verano de 1914, las naciones de Europa se lanzaron a la guerra con toda la gracia de los bolos. Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia, cuyo aliado Rusia declaró la guerra a Austria, cuyo aliado Alemania declaró la guerra a Rusia, cuyos aliados Francia y Gran Bretaña declararon la guerra a Alemania y Austria. A principios de agosto el continente estaba en llamas.

Por mucho que vacilase como el resto, sin embargo, uno de esos pernos de bolos no podía decidir. ¿Qué camino tendría Turquía? ¿Debe el Imperio Otomano desvanecerse unirse a la Triple Entente (Gran Bretaña, Francia y Rusia) o ir con las Potencias Centrales (Alemania y Austria-Hungría)?

El imperio de 500 años de Turquía se estaba encogiendo. Había perdido sus territorios en África, casi todas sus islas mediterráneas y la mayor parte de sus tierras balcánicas así como pedazos de Anatolia del este. Estaba endeudado, industrialmente atrasado y políticamente inestable.

Sin embargo, las tierras del sultán se extendían a ambos continentes, controlando el acceso al Mar Negro. Sus territorios árabes se extendían más allá de las ciudades sagradas del Islam hasta las montañas de Yemen y el Golfo Pérsico, donde se rumoreaba que se encontraban vastas cavernas de líquido negro pegajoso pronto para reemplazar al carbón como principal fuente de energía del mundo.


Confiados en la debilidad de Turquía, Gran Bretaña, Francia y Rusia podrían haber derrotado a los otomanos y dividido los botines. Afortunadamente, las cabezas más sabias prevalecieron. En un cónclave secreto a bordo de un dreadnought británico de la costa de Noruega a finales de julio, un político con visión de futuro con el nombre de Winston Churchill, entonces Primer Lord del Almirantazgo, trabajó con diplomáticos franceses, rusos y turcos para forjar un tratado. Los turcos manejaron un duro trato, ya que con tímida revelación, Alemania también estaba ofreciendo armas y oro a cambio de una alianza.

El acuerdo alcanzado resultó inmensamente beneficioso para todos los interesados. Desde Francia, Turquía recibió un generoso alivio de la deuda. Rusia desechó todas las reclamaciones al territorio otomano, e hizo una retirada de buena voluntad limitada de partes de Anatolia. Churchill renunció al pago de dos barcos de guerra que los astilleros británicos estaban construyendo para Turquía. Y Turquía recibió garantías de que sus extremidades vulnerables no serían atacadas; Para un imperio que durante un siglo había sido presa como un cadáver esto era un nuevo arriendo de vida.

Las recompensas a la Triple Entente eran igualmente grandes. Con el acceso exclusivo al Mar Negro, los aliados de Rusia podrían reabastecer a los ejércitos del zar cuando vacilaron al comienzo de la guerra. Sin necesidad de defender su frontera turca, Rusia movió a miles de soldados de crack del Cáucaso para apuntalar sus líneas de frente. Turquía firmó acuerdos separados que reconocen el control británico del Canal de Suez, Adén y los jeques truciales del Golfo Pérsico, asegurando las vías marítimas para el despliegue masivo de tropas británicas de las colonias al Frente Occidental. El propio ejército de Turquía se unió en un frente amplio contra Austria-Hungría. Juntas, se cree que estas ventajas Aliadas han acortado la guerra por tanto como un año; Las Potencias Centrales podrían no haber demandado una tregua tan pronto como América entró en la guerra, pero luchó en su lugar.

Reprimido por el colapso, el gobierno del Imperio Otomano persiguió reformas radicales. Desafiados por las crecientes tendencias nacionalistas de árabes, armenios, griegos y kurdos, el sultán Mehmed V publicó un firman histórico o proclamación que los reconoció como naciones individuales unidas bajo el soberano otomano.

El sultán consiguió conservar el título de califa, comandante de los fieles musulmanes suníes, que sus antepasados ​​habían adquirido cuatro siglos antes. Esto resultó útil cuando el imperio tuvo que acabar con una rebelión de fanáticos religiosos en Arabia central, encabezada por un hombre llamado Ibn Saud, que ganó seguidores al afirmar que restauraría el Islam a un estado más puro. Pero sobre todo el imperio era visto como un lugar tolerante. Cuando las persecuciones nazis expulsaron a los judíos de Europa en la década de 1930, muchos se refugiaron allí (como lo habían hecho cuando fueron expulsados ​​de España en 1492), particularmente en la provincia de Jerusalén.

Si solo

Huelga decir que no sucedió nada de lo anterior. Todo lo contrario. Turquía se alineó con Alemania en la primera guerra mundial, y los aliados intentaron invadir y dividir su imperio. Churchill, en vez de entregar los buques de guerra que los turcos ordinarios habían pagado por suscripción, los había tomado para la marina británica. En 1915 ordenó un ataque catastrófico a Turquía; El aterrizaje en Gallipoli le costó a los aliados 300.000 bajas. Las campañas británicas contra Turquía en Irak y Levante costaron un millón de vidas más.

Las víctimas de Turquía ascendieron, a finales de la guerra, a 3 millones a 5 millones de personas, casi un cuarto de la población otomana. Esto incluyó a unos 1.5 millones de armenios, asesinados porque los funcionarios turcos creían que podrían convertirse en una quinta columna para una Rusia hostil. Y cuando Gran Bretaña y Francia se apoderaron de las tierras árabes de los otomanos, la supresión de los levantamientos costó miles de vidas más.

¿Qué parte del caos actual en Oriente Medio, desde las guerras civiles hasta el terrorismo en nombre del Islam (y de la restauración del califato) hasta la aparición de dictadores sectarios como Bashar al-Assad, por no mencionar a un otomano tan rencoroso Revivalista como Recep Tayyip Erdogan, podría haber sido evitado, si Churchill hubiera abrazado a Johnny Turk en lugar de hundirlo?

viernes, 25 de agosto de 2017

SGM: El hijo de Alá que salvó a los hijos de David

El musulmán que salvó a cientos de judíos de París en la SGM

Javier Sanz | Historias de la Historia


De vez en cuando viene bien echar la vista atrás y comprobar que muchos conflictos que hoy en día parecen enquistados en nuestras sociedades… no siempre fueron así. Concretamente, al conflicto político, entre árabes e israelíes, y al religioso, entre musulmanes y judíos. Esta es la historia de Si Kaddour Benghabrit, fundador y rector de la Gran Mezquita de París, que durante la Segunda Guerra Mundial proporcionó refugio y certificados de identidad musulmana a cientos de judíos para evitar la detención y la deportación.



Si Kaddour Benghabrit nació en Argelia en 1873. Tras completar los estudios en una madrasa se trasladó hasta Fez (Marruecos) para matricularse en la Universidad de Qarawiyyin donde adquirió una sólida formación en francés y árabe. Gracias a este doble aprendizaje comenzó a trabajar en la administración marroquí como intérprete en sus relaciones con Francia, ganándose el favor de unos y de otros. En 1916 fue enviado a Hiyaz (Arabia Saudita) para ayudar y asegurar el bienestar de los musulmanes que iban en peregrinación a la Meca desde el Norte de África, para lo que fundó la Société des Habous et des lieux saints de l’islam (Sociedad de las dotaciones y de los lugares santos del Islam). En 1920, la Sociedad solicitó autorización para construir en París una mezquita que simbolizase la eterna amistad entre Francia y el Islam, además de un homenaje a los miles de soldados musulmanes que cayeron defendiendo Francia durante la Primera Guerra Mundial. Con el apoyo del Presidente de la República y del parlamento, la donación de los terrenos por parte de la ciudad de París y las aportaciones económicas de musulmanes de todo el mundo, el 15 de julio de 1926 se inauguraba la Gran Mezquita. Desde su apertura, no sólo se dedicó a la oración, la mezquita también era un centro cultural y un lugar donde los visitantes eran alimentados, podían bañarse y descansar en sus jardines. Como miembro muy activo de la sociedad parisina, a Benghabrit se le comenzó a llamar le plus parisien des musulmans (el más parisino de los musulmanes).



Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial se demostraría que el espíritu solidario de Benghabrit no entendía de credos. Con la ocupación de Francia, la Gran Mezquita de París se convirtió en lugar de refugio para la comunidad musulmana… y judía. Sin un plan previo y fruto únicamente de la solidaridad y la compasión, Benghabrit organizó una red que recogía a los judíos perseguidos y los escondía en los sótanos de la mezquita hasta conseguirles documentos falsos para sacarlos de París y llevarlos al Magreb haciéndolos pasar por musulmanes. Es difícil cuantificar el número de judíos que se salvaron gracias a Benghabrit, ya que, dependiendo de las fuentes consultadas, el número varía entre los 500 y los 1.700, pero creo que lo importante de esta historia es que Benghabrit y los musulmanes de París se jugaron la vida por salvar a cientos de judíos.

Después de la liberación, sufrió un accidente de coche y abandonó su trabajo en la Gran Mezquita para organizar conferencias relativas a la ciencia y la medicina en el mundo musulmán. Benghabrit cayó en desgracia con sus compatriotas cuando se opuso a la independencia de Argelia. Murió en 1954.



En 2011, el cineasta franco-marroquí, Ismaël Ferroukhi, llevó a la gran pantalla la historia de Si Kaddour Benghabrit y de los musulmanes de la resistencia francesa en Les hommes libres.

miércoles, 26 de julio de 2017

Guerra en exYugoslavia: La masacre de Srebrenica

¿Qué fue la masacre de Srebrenica?
En julio de 1995, las tropas serbias de Bosnia atacaron la zona segura de la ONU alrededor de Srebrenica y ante los ojos de las tropas holandesas de la ONU. Zoran Arbutina, de DW, explica lo que sucedió en la peor atrocidad de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
DW



El nombre Srebrenica recuerda el peor crimen de guerra en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. En julio de 1995, las unidades del ejército serbio bosnio atacaron la ciudad oriental de Bosnia y asesinaron a más de 8.000 musulmanes bosnios, principalmente niños y hombres.
Srebrenica: partido de una región impugnada
Toda la región oriental de Bosnia, que incluye la ciudad de Srebrenica, fue fuertemente disputada desde el inicio de la guerra de Bosnia (1992-1995). Los bosnios musulmanes formaron casi tres cuartas partes de la comunidad en esta región limítrofe con Serbia. Las tropas bosnias serbias, encabezadas por el general Ratko Mladic, trataron de poner a la región bajo control serbio. La idea era expulsar a los musulmanes de la zona usando "limpieza étnica" y establecer a los serbios como la mayoría.



Cuando los líderes serbios de Bosnia anunciaron su inminente intención de atacar y tomar el control del enclave de Srebrenica tras numerosos enfrentamientos militares, las Naciones Unidas (ONU) reaccionaron. Sobre la base de una resolución del Consejo de Seguridad, la ONU estableció una zona protegida que incluía la ciudad de Srebrenica y sus alrededores.
La protección militar fue proporcionada principalmente por los soldados del casco azul del batallón holandés, "Dutchbat". Sin embargo, esta era una unidad relativamente pequeña y mal equipada. Al principio había 600 soldados y al final alrededor de 400. Llevaban armas de fuego ligeras para la autoprotección.

 
Ratko Mladic (izquierda), general militar serbio bosnio, visto con el comandante militar holandés Ton Karremans (segundo desde la derecha), poco antes de la masacre de Srebrenica

Julio 1995: Tropas serbias actúan como holandesas

Cuando las unidades serbias atacaron el área segura de la ONU a principios de julio de 1995, el comandante holandés de los Cascos Azules, Thomas Karremens, pidió apoyo aéreo militar de la OTAN, que no se materializó. El 11 de julio, las tropas serbias bosnias marcharon a la zona segura ya la ciudad de Srebrenica, donde las tropas holandesas no ofrecieron resistencia, entregando todos los puestos de observación y barreras guardadas.
En el vecino pueblo de Potocari, también en la zona de seguridad, se reunieron entre 20.000 y 25.000 bosnios, con la esperanza de encontrar refugio frente a las tropas serbias que avanzaban y la protección proporcionada por los Cascos Azules. Varios miles de bosnios lograron entrar en el recinto militar de la ONU.

Pero ya en Potocari, justo frente a los ojos de los soldados holandeses, los serbios comenzaron a separar a los hombres y hombres bosnios de las mujeres y los ancianos. Las mujeres fueron transportadas a Bosniak. Los aproximadamente 8.000 hombres, sin embargo, se convirtieron en víctimas de una ejecución masiva que tuvo lugar en las fábricas abandonadas y bosques cercanos. Fueron enterrados en fosas comunes, algunas de las cuales todavía no han sido descubiertas. El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia en La Haya declaró este genocidio.
Lo que fue particularmente incriminatorio para los soldados holandeses fue que ayudaron con la deportación de más de 300 muchachos y hombres musulmanes que habían buscado refugio de los serbios en el complejo militar holandés. Estos bosnios fueron asesinados posteriormente.

martes, 28 de febrero de 2017

SGM: Los hijos de Alá de las Waffen SS

La División de Montaña 13 "Handschar" de las Waffen-SS




La División de Montaña 13 de la Waffen-SS Handschar (Bosnia, Handzar) fue una de las 38 divisiones de las Waffen-SS durante la Segunda Guerra Mundial. Se compone casi enteramente de musulmanes bosnios, y luego anexionada por el Estado Independiente de Croacia. La división Handzar fue nombrado en referencia a la cimitarra turca, común en la región.



La división Handschar estaba compuesta por musulmanes bosnios (musulmanes bosnios que ahora impulsan la independencia de Bosnia y Herzegovina y las guerras de Yugoslavia), en parte reclutados entre las filas de las milicias separatistas musulmanes a pesar de la renuencia del Estado Independiente de Croacia 's Ante Pavelic y los croatas católicos.

La formación de una división SS musulmana es de extrañar en vista de la
 estricta discriminación racial, física y psicológica de las Waffen-SS. En julio de 1942, Heinrich Himmler ya estaba preocupado por la disminución de estos criterios para su inclusión en las Waffen-SS. Sin embargo, la realidad de la guerra había cambiado. La derrota de Rommel en El Alamein, la invasión del norte de África y de la rendición del Sexto Ejército en Stalingrado de Friedrich Paulus llevó a un cambio en la composición de las divisiones Waffen-SS en febrero de 1943 con la aprobación de Adolf Hitler. Para justificar esta decisión que contradice la teoría que él defendió, Heinrich Himmler afirmó que los musulmanes bosnios fueron originalmente arios para los godos

El 
uniforme de la división Handschar tiene dos características:

* El uso de los Fez musulmanes, con el cráneo, emblema tradicional de la SS;
* En el cuello, estos son reemplazados por una cimitarra y una 
runa esvástica .

Las insignias de cuello

El sombrero


A diferencia de otras divisiones de las SS, que no eran especialmente religiosos, la 
división Handschar se enmarcaba en los imanes y los soldados regularmente realizaban las oraciones musulmanas.



Historia
Después de la caída de Sarajevo, el 16 de abril de 1941, el Estado Independiente de Croacia (Hrvatska Nezavisna države, NDH) se estableció por parte de los territorios de la actual Croacia, Bosnia y Herzegovina y Serbia (Srem). Ante Pavelic, líder de la Ustasha, se había instalado en su cabeza.

El 6 de julio de 1941, Mile Budak, Ministro de Cultura y Educación del nuevo Estado proclamó que los musulmanes eran parte integral de la NDH cuando los croatas se convirtieron al Islam. Una mezquita fue construida por orden de Pavelic.

Al mismo tiempo, los musulmanes de Bosnia proclaman tres fatawa denunciando las medidas adoptadas por la Ustasha contra los serbios y los judios en Sarajevo en octubre de 1941 en Mostar en 1941, en Banja Luka y 12 de noviembre de 1941.

Desde finales de 1942, el Reichsführer de las SS Heinrich Himmler 
propuso a Hitler formar una división SS musulmana en Bosnia y Herzegovina, a instigación suya, el Gran Mufti de Jerusalén, Haj Amin el-Husseini. Es sólo el 10 de febrero de 1943 que Hitler se pondrá de acuerdo sobre la constitución de la formación de la Waffen-SS. El 13 de febrero Himmler ordenó la SS-Gruppenführer Artur Phleps, entonces comandante de la División Prinz Eugen, que llevara a cabo el reclutamiento de la nueva unidad de las SS. A pesar de la renuencia de las autoridades croatas, Phleps finalmente llega a su aprobación con la condición de que los números se toman en la Ustasha, el partido de Pavelic, y que la nueva división lleva el nombre de "SS-División Ustascha Kroatien" o división "Bosnia-Herzegovinians". La campaña de reclutamiento se inició en Bosnia central a través de las redes islamistas de JMO y JMM, dos componentes de la política de los musulmanes bosnios.

Muy pronto, esta unidad tuvo los atributos distintivos de montaña: cimitarra curva y los uniformes de cuello con esvástica en lugar de la runa S, el uso de fez, 
etc. En abril de 1943, el Gran Mufti de Jerusalén fue el lugar para animar a los (connacionales) musulmanes para unirse a la Waffen-SS. Alrededor de 10.000 voluntarios aparecieron pero el reclutamiento se estancó, frente a la obstrucción de Pavelic. De hecho, acusó a los alemanes de tomar los reclutas que necesitaba para su propio ejército. Se suponía que este riesgo la unidad especial de las ideas separatistas entre los musulmanes de Bosnia y socavarían la unidad del Estado Independiente de Croacia. Por último, es las unidades de los musulmanes (nacionales) ustashi se vieron afectados en las filas de la nueva unidad de las Waffen SS ...

La organización de la nueva División de Montaña de la Waffen-SS fue asignado a la SS-Standartenführer Herbert von 
Obwurzer. La supervisión debe ser proporcionada por oficiales musulmanes (nacionales), pero, en su defecto, será proporcionada por la Yugoslav Volksdeutsche (Banat) de la División "Prinz Eugen", que agregaron agentes musulmanes (nacionalidad) formados en las escuelas de las SS, Sennheim (Cernay de Alsacia) y Bad Tölz, en Baviera.

Dada la falta de tacto de Obwurzer para con sus voluntarios, es destituido de su cargo como comandante de la división. Fue reemplazado por el SS-Oberführer Sauberzweig el 1 de agosto de 1943.

El representante de Himmler en el Estado Independiente de Croacia, el SS-Gruppenführer und der Polizei Konstantin Generaleutnant Kammerhofer es responsable último para recuperar el control y el reclutamiento. El Reichsführer-SS le concede un mes para reclutar 26.000 hombres para la formación de la división, con más de 2 millones de marcos para impulsar dicho reclutamiento. El Kammerhofer Pavelic finalmente fue convencido, y él estuvo de acuerdo en el reclutamiento de musulmanes. Sin embargo, el número de voluntarios es aún insuficiente y se recurre al servicio militar obligatorio (
restaurado por el gobierno croata), pero no el reclutamiento forzado vale la plena aclarar, como lo demuestran los archivos militares alemanes (BA / MA, RS 03/13) . Los albaneses del norte se incorporaron, y 2.800 croatas católicos, que no dejaron de causar tensiones dentro de la fuerza de trabajo. Es necesario especificar el número máximo de soldados en el Handschar será de 21.065 hombres (a finales de 1943).



Formación
Dados los riesgos de deserciones y, especialmente, la hostilidad de las poblaciones locales, se decidió que el entrenamiento se llevara a cabo en Francia en seis departamentos (Puy-de-Dôme, Cantal, Alto Loira, Aveyron, Lozère y Correze) en el Macizo Central , regiones que recordaban el relieve yugoslavo. El entrenamiento se llevaría a cabo durante el mes de julio. La división de PC se encuentra en el Puy y depósito de Mende.

Fue durante este período de instrucción que aparecieron la fricción entre los oficiales de la división de los musulmanes y los Volksdeutsche voluntarios. Se los nombraba con el apodo de "Mujos" y sufrían el acoso y la humillación de sus oficiales. La dura disciplina de los voluntarios de las SS, no parecía apropiado para los jóvenes bosnios. Himmler reaccionó y eso es en lo que envió una carta al 
Kammerhofer Phleps y en la que insiste en que los musulmanes "deben ser capaces de cumplir con los preceptos de su religión" y que los autores de chistes contra los musulmanes sean castigados: una verdadera excepción en un cuerpo fuertemente influenciado por el misticismo Germano-pagano nazi.

Los musulmanes en la unidad pueden seguir los preceptos del Islam, la 
primera siendo la proscripción de carne de cerdo y el alcohol, el reemplazo de los alimentos deben ser asignados a ellos (por orden de Himmler). Los imperativos de la oración religiosa cinco veces al día mirando a La Meca, con la presencia de líderes religiosos: un mullah (profesor de la ley coránica) en regimientos y un imán (líder religioso) por batallón. El 6 de agosto de 1943, Hitler promulgó las siguientes:
"Debemos asegurarnos de que todos los miembros musulmanes de las Waffen-SS y la policía el derecho indiscutible, en virtud de su religión, de no comer carne de cerdo y no beber bebidas alcohólicas. Se les garantizará la igualdad de los menús. (...) No quiero que la estupidez y la estrechez de miras de algunos individuos aislados, uno de los voluntarios heroicos tuvo que sufrir molestias y consideran que sus derechos privados se les aseguró. (...) Yo ordeno que todas las violaciones de estas disposiciones es castigada sin vacilación y nosotros lo sabíamos."

Desde la perspectiva de su equipo, la sexta División de Montaña SS Nord recibió la orden de comando de las SS Oficina Principal (SS-Führungshauptamt - SS-FHA) a dotar parte de su equipo y personal para constitución de la División de Montaña 13 de la Handschar Waffen SS, sino también para el 9ª División Panzer SS Hohenstaufen y 10ª División Panzer SS Frundsberg para disgusto del 20mo Ejército con la 6ª División de Montaña SS Nord que era una con integrantes de los países escandinavos.




El regreso de Serbia
A finales de septiembre de 1943, las primeras unidades empezaron a salir de Francia, los otros siguieron en octubre. Ellos fueron a Neuhammer en Silesia, para completar su formación. Heinrich Himmler intervino personalmente para impedir el envío de la división en Bosnia a pesar de la orden del OKW. Esto permite que la división para continuar su formación por varios meses más.

En diciembre, la división fue enviada a Austria, que apostados allí hasta su regreso a los Balcanes en febrero de 1944.

Febrero de 1944: La división estacionada en el centro de Bosnia. Se adjunta a la 2. Panzer Armée (el Grupo de Ejércitos F), su puesto de comando se encuentra en el norte de Bosnia, en Brcko. Los musulmanes bosnios se dedican a las operaciones contra los partisanos de Tito en el área de Vinkovci (40 kilómetros al norte de Brčko). La división se sujeta al V. Gebirgs SS Korps.

Las operaciones llevadas a cabo contra los musulmanes partidarios de la SS continuaron hasta septiembre de 1944, particularmente en la región de Mostar-Sarajevo y el Sanjak de Novi Pazar. Las tropas de las SS se habían distinguido en las operaciones de combate contra los partisanos comunistas y las operaciones de represalia contra civiles serbios, por lo que cientos de miles de muertos entre ellos.

Sauberzweig iba a ser llamado a la orden del cuerpo futuro de los musulmanes de las SS de montaña, mientras el comando de la Handschar estaba a cargo del SS-Standartenführer Desiderius 
Hampel en junio de 1944. El Handschar regresa durante el mismo periodo bajo el control de V. SS Geb. Korps, para unirse a finales de septiembre-principios de octubre la novena entrada. Der Waffen SS Korps Gebirgs con la nueva división de "croata" musulmán Kama. A partir de octubre de 1944, el comando de las SS decide separarse de sus voluntarios musulmanes como una unidad constituida.





El fin
En octubre de 1944: el Ejército Rojo entra en Serbia. Las deserciones en el personal croata musulmán habían aumentado, y muchos soldados desertaron para encontrar y proteger a sus familias en Bosnia y Croacia. Un acuerdo de amnistía parcial de Tito con los musulmanes voluntarios requiriendo que se unan a las filas de noviembre, el Ejército Popular de Liberación comunista yugoslavo.

El 11 de octubre, los voluntarios se reorganizan y los musulmanes dispersos en varias unidades de las Waffen-SS (SS Voluntarios de la 7 ª División 
de Montaña Prinz Eugen), y el motín del 17 de octubre de 1944 (que afectan también el Kama). En la víspera de la liberación de Belgrado el día 20, marca el fin oficial de la división SS musulmana Handschar formada como una división.






Uniformes


Fuente

viernes, 3 de febrero de 2017

Imperio Otomano: Mercenarios salvan a Viena y a toda Europa



Asedio de Viena: dirigido por un mercenario, este ejército desesperado convirtió la marea en el imperio otomano

William Mclaughlin - War History Online


Durante cuatrocientos años, las Cruzadas habían visto las potencias europeas tomar la guerra en las tierras más alejadas de su país, bajo la bandera del cristianismo. El choque de culturas y el fervor religioso de ambos bandos hicieron algunas de las guerras más brutales de la época medieval. Pero pasaron los siglos y, a medida que pasaba el tiempo, el apetito por las Cruzadas disminuyó, pero el poder y el territorio del Imperio Otomano crecieron y crecieron. En el siglo XVI, el poder del Sultán Otomano estaba en su apogeo. Después de Constantinopla cayó al sultán Mehmed el Conquistador, la conquista continuó sin cesar, y cada vez más territorio quedó bajo control otomano.

Así fue que, menos de cien años después de la caída de Constantinopla, el sultán otomano Suleimán el Magnífico se fijó en la gran ciudad de Viena. La determinación de Suleiman no debía ser subestimada, como lo demuestran los asedios de Rodas, donde los otomanos fueron devastadoramente empujado hacia atrás sólo para volver unos años más tarde a tomar la isla y la ciudad. Los otomanos tenían poder en el mar, pero tenían la intención de hundirse en Europa.

El Imperio Otomano era realmente "magnífico" en el pico de su poder

Suleiman reunió su fuerza masiva en Bulgaria, a una buena distancia de Viena. Su ejército era por lo menos 120.000 fuertes, con los grupos múltiples de la caballería de la élite Sipahi y de los Janissaries renombrados. La ciudad de Viena tenía muy pocos hombres para la defensa, unos 21.000. Las milicias civiles eran apoyadas por mercenarios de toda Europa, incluían mosqueteros españoles y los pikemen alemanes Landsknecht de la élite.

La defensa de la ciudad fue confiada al mercenario alemán de 70 años, Nicholas, que había ganado gran fama por sus anteriores hazañas en el campo de batalla. Nicholas sabía que los otomanos probablemente intentarían agredir más que un largo asedio y se pusieran a bloquear las puertas. Murallas de tierra fueron construidas para reforzar las paredes y los edificios fueron destruidos para dar cabida a las defensas adicionales.


Viena en 1493.

Los otomanos tenían que luchar contra los pueblos hostiles y el terreno hostil en su camino a Viena. Las lluvias duras e implacables hicieron para una marcha lenta y la humedad extendió la enfermedad y atascó la artillería pesada. Cuando Suleimán llegó a las puertas de Viena su ejército ya estaba listo para marchar a casa.

Cuando los otomanos empezaron a cavar en sus fortificaciones para el asedio, los defensores oportunistas lanzaron sus propios ataques, capturando a los otomanos con la guardia baja. Con menos artillería de lo que él esperaba, la estrategia de Suleiman era cavar debajo de las paredes y usar minas para colapsar las secciones de la pared. Los oportunos contraataques de los defensores colapsaron los túneles y causaron múltiples bajas; Los defensores perdieron un montón de hombres durante estos ataques también.


Una representación otomana del sitio

Después de semanas de infructuosos ataques y túneles frustrados, más lluvia cayó y humedeció aún más el espíritu de lucha del ejército de Suleiman. Los hombres seguían sucumbiendo a varias enfermedades y las líneas de suministro eran incompletas en el mejor de los casos. Incluso los jenízaros de élite estaban pidiendo al sultán que montara un asalto completo o simplemente se marchara.

El 12 de octubre los otomanos lanzaron su asalto completo, chocando contra las paredes de Viena. Los defensores, fuertemente superados en número, fueron ayudados por civiles y se mantuvieron firmes contra las mejores fuerzas otomanas. Las murallas permitieron una fácil maniobra para llegar a las zonas de crisis. Los piqueteros alemanes eran especialmente valiosos en la defensa de puntos críticos de los puntos de choque, mientras que los mosqueteros españoles llenaron de plomo a las masas otomanas.


El Landsknecht podría parecer un poco extraño para un espectador moderno, pero eran fuertes mercenarios de élite que eran muy buscados en todo el Mediterráneo

Con su última gran falla de asalto, los otomanos decidieron retirarse. Incluso aquí lucharon contra el clima, ya que una nevada temprana hacía que el retiro fuera descuidado y peligroso. Casi todo su equipaje quedó atrás, junto con muchas de sus piezas de artillería.

Es posible que Suleiman nunca intentara tomar la ciudad con este asalto y sólo quería debilitarla con un golpe temprano antes de regresar, una estrategia que había empleado antes. Las fuerzas en juego, sin embargo, sugieren que Suleiman ciertamente esperaba tomar la ciudad con la primera campaña, ya que ya estaba en una situación precaria cuando ordenó el último asalto mal aconsejado. Cualquier comandante pensando en debilitar una ciudad habría cortado sus pérdidas mucho antes y volvería bajo condiciones más favorables.


Mapa de Viena desde 1530. La catedral de San Esteban (visible en el centro) fue utilizada como la sede informal de la resistencia austríaca por Niklas Graf Salm, nombrado jefe de la fuerza mercenaria de socorro.

La batalla era relativamente pequeña, y el asedio sobre bastante rápidamente, pero las ramificaciones de la batalla eran enormes. Lo más importante, mostró que los otomanos podrían hacer campaña demasiado lejos como la marcha áspera y las líneas de suministro incompletas fueron algunas de las razones subyacentes más importantes de la derrota otomana. También fue uno de los primeros reveses reales para los otomanos, ya que no se trataba simplemente de una misión secundaria, sino de un ejército real dirigido por el propio sultán.

En el corto plazo, la derrota en Viena resultaría ser un revés menor para los otomanos, y rápidamente iban a ganar varias victorias, sobre todo en el mar. Algunos historiadores han señalado a esta batalla como el comienzo de la decadencia otomana, a pesar de la recuperación.

La batalla también mostró cuánto los defensores cristianos podrían esperar pagar por una victoria sobre los otomanos. Aunque fueron victoriosos, los defensores sufrieron pérdidas extremadamente pesadas, ya que los ejércitos otomanos típicamente absorbían más bajas antes de retirarse, como se vio en los asedios anteriores de Constantinopla, Rodas y el posterior asedio de Malta.


La posterior y mayor Batalla de Viena fue el verdadero comienzo del declive otomano, una victoria absolutamente decisiva para la coalición cristiana

El sitio también mostró a los poderes cristianos la necesidad de unirse para luchar contra las incursiones otomanas en Europa. Esto eventualmente conduciría a la formación de la Liga Santa ya la tan necesaria victoria en el mar en la Batalla de Lepanto. En una de las batallas navales más grandes del período medieval y del renacimiento, la supremacía naval del otomano fue destrozada por una marina de guerra europea multinacional bajo bandera del papa.

Tras la derrota en Viena en 1529 y luego la derrota aplastante en Lepanto en 1571, el pico del Imperio Otomano había ido y venido. Aunque conservó el poder durante muchos cientos de años, los días del sultán Suleiman habían visto una grandeza que no volvería.

Por William McLaughlin para la historia de la guerra en línea

martes, 24 de noviembre de 2015

Oriente Medio: Como el Acuerdo Sykes-Picot moldeó la actualidad islamista

Los Orígenes del Acuerdo de la Primera Guerra Mundial que se repartieron Oriente Medio
Cómo Gran Bretaña y Francia en secreto negociaron el Acuerdo Sykes-Picot

Por Texto de Scott Christianson; Interactivo por Chris Heller
The Smithsonian



Incluso antes de que se haya determinado el resultado final de la Gran Guerra, Gran Bretaña, Francia y Rusia discuten en secreto cómo iban a repartirse el Medio Oriente en "esferas de influencia" una vez que la Primera Guerra Mundial había terminado. El Imperio Otomano había estado en declive durante siglos antes de la guerra, por lo que las Potencias Aliadas ya había pensado un poco en cómo iban a dividir el botín considerable en el caso probable de que derrotó a los turcos. Gran Bretaña y Francia ya tenían algunos intereses importantes en la región entre el mar Mediterráneo y el Golfo Pérsico, pero una victoria ofrecieron mucho más. Rusia y hambre de una pieza.

De noviembre 1915 a marzo 1916, los representantes de Gran Bretaña y Francia negociaron un acuerdo, con Rusia a ofrecer su asentimiento. El tratado secreto, conocido como el Acuerdo Sykes-Picot, lleva el nombre de sus principales negociadores, los aristócratas Sir Mark Sykes de Inglaterra y François Georges-Picot de Francia. Sus términos se exponen en una carta del secretario de Relaciones Exteriores británico Sir Edward Grey a Paul Cambon, el embajador de Francia a Gran Bretaña, el 16 de mayo 1916.

El mapa de particiones con código de color y el texto siempre que Gran Bretaña ("B") recibiría el control sobre el área roja, conocida hoy como Jordania, el sur de Irak y Haifa en Israel; Francia ("A") obtendría la zona azul, que cubre hoy en día Siria, el Líbano, el norte de Irak, Mosul y el sureste de Turquía, incluido el Kurdistán; y el área de color marrón de Palestina, con exclusión de Haifa y Acre, se convertiría en objeto de administración internacional, "la forma de que va a ser decidido, previa consulta con Rusia, y, posteriormente, en consulta con los otros aliados, y los representantes de [Sayyid Hussein bin Ali, Sharif de La Meca] ". Además de la talla a la región a británicos y franceses "esferas de influencia", el acuerdo especifica diversas relaciones comerciales y otros entendimientos mutuos para los países árabes.

El cambio de la situación de Rusia, provocada por la revolución y la retirada de la nación de la guerra, lo sacó de la inclusión. Pero cuando merodeaban los bolcheviques descubrieron documentos sobre los planes en los archivos del gobierno en 1917, el contenido del tratado secreto fueron revelados públicamente. La exposición avergonzó a los británicos, ya que contradice sus afirmaciones existentes a través de TE Lawrence que los árabes recibirían la soberanía sobre las tierras árabes a cambio de apoyar a los aliados en la guerra. De hecho, el tratado de dejar de lado la creación de un Estado árabe independiente o confederación de estados árabes, en contra de lo que previamente se había prometido, dando a Francia y Gran Bretaña el derecho a establecer límites dentro de sus esferas de influencia ", ya que pueden pensar en forma."

Después de que la guerra terminó como estaba previsto, los términos se afirmaron en la Conferencia de San Remo de 1920 y fueron ratificados por la Sociedad de Naciones en 1922. A pesar de que Sykes-Picot fue pensado para dibujar nuevas fronteras de acuerdo a líneas sectarias, sus simples líneas rectas tampoco pudieron tener en cuenta las configuraciones tribales y étnicas reales en una región profundamente dividida. Sykes-Picot ha afectado las relaciones árabe-occidental hasta nuestros días.


domingo, 15 de noviembre de 2015

El error de Occidente respecto a los musulmanes

Los errores de Occidente respecto al Mundo Musulman
Javier Sanz - Historias de la Historia




Tras la publicación del post relativo a lo que podría ocurrir en Túnez y Egipto, hubo varios comentarios de Jake la motta en los que dejaba claro que tenemos, o tengo,  una visión sesgada y errónea del mundo musulmán, en general, y del islam, en particular. Siempre he tenido claro que las diferentes opiniones, expresadas con argumentos, enriquecen cualquier debate; así que le pregunté si estaría dispuesto a escribir un post con los errores, que a su juicio, comete Occidente al tratar el mundo musulmán y el Islam. Su respuesta es esta:

Los errores de occidente y su percepción del mundo árabe son muchos y variados; sin embargo, el error más grande es que Occidente ha superado todos los umbrales de incompetencia ética. Y con esos mimbres se usa del etnocentrismo más atroz, los prejuicios y el desdén por una cultura simplificando las realidades. Incapaces de advertir su propia incompetencia moral, Occidente no se mira el obligo, y acusa de integrismo la relación vívida que los musulmanes tienen con su propia religión. Esto no es un panegírico del mundo musulmán. En el mundo musulmán hay canallas, hay buenos y hay malos; en definitiva, en el mudo musulmán hay hombres, como aquí, como allá. Pero si hay algo que nunca han realizado los musulmanes es el crimen lógico, ni la inmoralidad política, su religión no se lo permite. Y eso se puede argumentar incluso para casos extremos, como fueron los atentados terroristas, y el término de yihad.

El error de Occidente ha sido creer que los avances, el progreso, colocaba a la civilización Occidental por delante de todas las civilizaciones de la historia universal. 2000 años de era Cristiana son un cifra considerable. La civilización Egipcia duró 3000, la sumeria 1500; el error de la civilización cristiana es el egocentrismo. La caída del muro de Berlín supusieron vientos de cambio y de esperanza en que la libertad se desaparramada. Pero el error de Occidente es que necesitaba un interpretación maniquea de la verdad y de la maldad y que las ideas de libertad y de democracia son un camelo: el Poder es la Verdad. Cayó el muro de Berlín y se necesitaba buscar un enemigo. Occidente siempre necesita enemigos, y los atentados del 11 de septiembre fueron la excusa perfecta. La verdad es la voluntad del más fuerte, y se inventó un término: Guerra de civilizaciones. Como ayer fue guerra de clases o guerra al comunismo, se impuso una nueva verdad, la verdad del Poder. El choque entre dos civilizaciones Occidente y Oriente. El error de Occidente es que esa es una verdad falsa. El mundo musulmán no quería esa guerra. El mundo musulmán nunca ha querido las guerras. No las ha escamoteado nunca, nunca ha sido un pueblo cobarde. Nunca las ha iniciado.

El error de Occidente es un error de orgullo, y es un error de espiritualidad. El Islam, en todo caso, es una esperanza. Martin Heidegger fue consciente de que el hombre moderno, el nacido por el cartesianismo y el racionalismo, había perdido el interés por el Ser. Malraux escribió que el siglo XXI será religioso, o no será. El islam es la esperanza. Occidente equivocó el camino, pese a sus grandes avances tecnológicos y científicos: el pragmatismo ha sido de gran ayuda.

El error de Occidente es que se ha convertido en la civilización más grande, más poderosa, más destructiva, más egoísta y más inmoral que ha poblado el planeta tierra. Si existe una civilización capaz de destruir el planeta esa es, sin duda, la civilización Occidental. La civilización árabe es también una civilización de hombres y mujeres, se dice que anclada en el pasado; pero eso no es cierto. Los vientos de cambio también llegaron a ellos, los grandes valores de la ilustración se desparramaban, secularizando sus sociedades. Las ideas siempre ha circulado por este mundo, y las civilizaciones nunca han sido compartimentos estancos.

El error de occidente es hablar de democracia como si el invento fuera suyo, y no hablar de que los gobiernos se sustentan por legitimidades y por la crueldad. Que el fin justifica los medios, que las bombas de racimo se siguen usando y que a la población civil se la bombardea sin escrúpulos, del mismo modo que las tribus comanches eran confinadas, sus poblados arrasados, y sus víveres arrojados al lodazal.

El error de occidente es darla con un hueso duro: el del buen salvaje. Tratar a la milenaria religión de Mahoma y su civilización como incivilizada y sin cultura. Los errores de Occidente son muchos y variados, y uno de ellos es el de pisar el orgullo de una cultura milenaria de pastores y guerreros, de médicos y científicos, de artistas y arquitectos, de traductores y escritores, de mercaderes, de  comerciantes y de artesanos, que nunca ha pecado contra su Dios.

El error de Occidente ha sido el crimen.

jueves, 22 de octubre de 2015

SGM: ¿Un musulmán incitó al exterminio de los judíos?

Netanyahu culpa a un líder islámico de convencer a Hitler del Holocausto

El primer ministro asegura que el gran muftí de Jerusalén ideó el exterminio judío en 1941
Juan Carlos Sanz - El Pais


Hitler recibe al gran mufti de Jerusalén en 1941 en Alemania. / GETTY


Precisamente cuando se disponía este miércoles a viajar a Alemania en visita oficial, las redes sociales empezaron a entrar en combustión en Israel con un mensaje que bordea el negacionismo: Benjamín Netanyahu exculpa a Adolf Hitler de haber ideado el Holocausto. El primer ministro había afirmado la noche del martes en Jerusalén en su discurso ante los asistentes al 27º Congreso Sionista: “Hitler no quería exterminar a los judíos en aquel momento [noviembre de 1941], quería expulsarlos”. Según el jefe del Gobierno, fue el líder palestino de la época, el muftí de Jerusalén Haj Amín al Huseini, el que convenció al dirigente nazi durante un encuentro en Berlín con este argumento: “Si expulsa a los judíos, todos ellos vendrán aquí [a Palestina]”.

—“Entonces, ¿qué debo hacer con ellos?”, le replicó Hitler al muftí, según el relato que Netanyahu hizo ante el Congreso Sionista.

— “Quemarlos”, respondió el dirigente político y religioso palestino.

Los historiadores judíos, la oposición israelí e incluso algún ministro desautorizaron, condenaron o se desligaron, respectivamente, este miércoles de las afirmaciones del primer ministro, hijo del historiador Benzion Netanyahu y aficionado a introducir citas históricas en sus discursos. En una intervención en la Knesset (Parlamento) en 2012, el líder del Likud ya se había referido al muftí al Huseini como “uno de los principales arquitectos" de la solución final.

La tesis de que el dirigente palestino fue quien ideó el plan para exterminar a los judíos en Europa ya había sido planteada por algunos historiadores, según el diario Haaretz como Barry Rubin y Wolfgang G. Schwanitz en su libro Nazis, islamistas y la construcción del moderno Oriente Próximo, que traza una línea histórica desde Al Huseini hasta la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) de Yasir Arafat. Pero estos autores no citan el diálogo que refirió Netanyahu ante los delegados del Congreso Sionista.

El profesor Dan Michan, director del Instituto para la Investigación del Holocausto en la Universidad de Bar Ilan, precisó al diario Yediot Ahoronot que la reunión entre Hitler y Al Huseini se produjo cuando ya se había iniciado el plan de exterminio masivo de los judíos.

Desde el Museo del Holocausto, la historiadora jefa de la institución, Dina Porta, aseguró que las afirmaciones de Netanyahu son “factualmente incorrectas”. “No es verdad que la idea fuera del muftí”. El profesor de historia de la Universidad de Tel Aviv Meir Litvak precisó, por su parte, que la idea de aniquilar a los judíos ya había surgido entre los nazis en 1939.

El líder de la oposición israelí, el laborista Isaac Herzog, advirtió de que las palabras de Netanyahu suponen “una peligrosa distorsión de la historia”, y exigió una inmediata rectificación por parte del primer ministro para evitar la trivialización del Holocausto y el auge del negacionismo. “El hijo de un historiador debería ser más riguroso”, apuntilló Herzog.

Moshe Yaalon, ministro de Defesna y estrecho aliado político de Netanyahu, se apartó de las afirmaciones del primer ministro en unas declaraciones a la Radio del Ejército: “La Historia es muy, muy clara. Hitler lo inició [el Holocausto]".

Para el secretario de la OLP, Saeb Erekat, “Netanyahu parece odiar tanto a los palestinos que está dispuesto a absolver a Hitler de la matanza de seis millones de judíos”. En un comunicado de la principal organización palestina, Erekat recordó que miles de palestinos combatieron en las filas aliadas durante la II Guerra Mundial.

Minutos antes de subir a bordo del avión que le conducía a Berlín, Netanyahu respondió a las críticas: "No quise decir que absolvía a Hitler de su responsabilidad, sino que el fundador de la nación palestina [Al Huseini] quería destruir a los judíos incluso antes de que existiera la ocupación de territorios o los asentamientos". El primer ministro puntualizó en que el Fürher fue "el responsable de la solución final y quien tomó la decisión" de iniciar el Holocausto, pero insistió en el papel de muftí de Jerusalén en la puesta en marcha del exterminio sistemático de judíos en Europa.

jueves, 10 de septiembre de 2015

La esclavitud blanca de los musulmanes

Hubo más europeos esclavizados por los musulmanes que esclavos negros enviados a América 



"¿Hay moros en la costa?", decimos todavía hoy para significar la presencia de alguien no particularmente grato. ¿Saben por qué? Agárrense bien, lean este artículo y lo sabrán.

El Manifiesto

¡Quién lo había de decir! La trata de esclavos, esa infamia que, según musulmanes, africanos y europeos etnomasoquistas, constituye la mayor lacra de Europa, ahora resulta que fue ampliamente superada, al menos en los siglos XVI y XVII, por la cometida contra los nuestros por parte del islam. Es cierto, es cierto: el “tú más” no justifica nada. La trata de esclavos negros fue una indignidad tan aborrecible como injustificable. Pero hay una pequeña diferencia: nosotros la reconocemos y deploramos (hoy en día hasta exagerando los zurriagazos). Ellos, en cambio —el mundo musulmán—, no reconoce ni deplora nada. Hay otra diferencia además: cuando nos querían arrebatar a los nuestros, los europeos combatimos todo lo que pudimos al enemigo (y así se produjo la victoria de Lepanto, y así tuvo lugar la expulsión de los moriscos, que colaboraban en las razias). Y cuando capturaban a los blancos, los padres terciarios y mercedarios intentaban rescatarlos. Nada de todo ello existió nunca en África.
Pero pasemos a ver lo que nos cuenta el profesor norteamericano Robert C. Davis.
Los historiadores estadounidenses han estudiado todos los aspectos de la esclavización de los africanos por parte de los blancos, pero han ignorado en gran medida la esclavitud de los blancos por parte de los africanos del Norte. Christian Slaves, Muslim Masters [Esclavos cristianos, amos musulmanes][1] es un libro cuidadosamente documentado y escrito con claridad sobre lo que el profesor Davis denomina "la otra esclavitud", que floreció durante aproximadamente la misma época que el tráfico transatlántico de esclavos y que devastó a cientos de comunidades costeras europeas. En la mente de los blancos de hoy, la esclavitud no juega en absoluto el papel central que tiene entre los negros. Y, sin embargo, no se trató ni de un problema de corta duración ni de algo carente de importancia. La historia de la esclavitud en el Mediterráneo es, de hecho, tan siniestra como las descripciones más tendenciosas de la esclavitud americana.

Un comercio al por mayor

La costa de Berbería, que se extiende desde Marruecos hasta la actual Libia, fue el hogar de una próspera industria del secuestro de seres humanos desde 1500 hasta aproximadamente 1800. Las principales capitales esclavistas eran Salé (en Marruecos), Túnez, Argel y Trípoli, habiendo sido las armadas europeas demasiado débiles durante la mayor parte de este período para efectuar algo más que una resistencia meramente simbólica.
El tráfico trasatlántico de negros era estrictamente comercial, pero para los árabes los recuerdos de las Cruzadas y la rabia por haber sido expulsados de España en 1492 parecen haber motivado una campaña de secuestro de cristianos que casi parecía una yihad.
"Fue quizás este aguijón de la venganza, frente a los amables regateos en la plaza del mercado, lo que hizo que los traficantes islámicos de esclavos fueran mucho más agresivos y en un principio  mucho más prósperos (por así decirlo) que sus homólogos cristianos", escribe el profesor Davis.
Durante los siglos XVI y XVII fueron más numerosos los esclavos conducidos al sur a través del Mediterráneo que al oeste a través del Atlántico. Algunos fueron devueltos a sus familias contra pago de un rescate, otros fueron utilizados para realizar trabajos forzados en África del Norte, y los menos afortunados murieron trabajando como esclavos en las galeras.
Lo que más llama la atención de las razias esclavistas contra las poblaciones europeas es su escala y alcance. Los piratas secuestraron a la mayoría de sus esclavos interceptando barcos, pero también organizaron grandes asaltos anfibios que prácticamente dejaron despobladas partes enteras de la costa italiana. Italia fue el país que más sufrió, en parte debido a que Sicilia está a sólo 200 km de Túnez, pero también porque no tenía un gobierno central fuerte que pudiese resistir a la invasión.
Las grandes razias a menudo no encontraron resistencia
Cuando los piratas saquearon, por ejemplo, Vieste en el sur de Italia en 1554, se hicieron con el alucinante número de 6.000 presos. Los argelinos secuestraron 7.000 esclavos en la bahía de Nápoles en 1544, una incursión que hizo caer tanto el precio de los esclavos que se decía poder "intercambiar a un cristiano por una cebolla".
España también sufrió ataques a gran escala. Después de una razia en Granada en 1556 que se llevó a 4.000 hombres, mujeres y niños, se decía que "llovían cristianos en Argel". Y por cada gran razia de este tipo, había docenas más pequeñas.
La aparición de una gran flota podía hacer huir a toda la población al interior, vaciando las zonas costeras.
En 1566, un grupo de 6.000 turcos y corsarios cruzó el Adriático para desembarcar en Francavilla al Mare. Las autoridades no podían hacer nada, y recomendaron la evacuación completa, dejando a los turcos el control de más de 1.300 kilómetros cuadrados de pueblos abandonados hasta Serracapriola.
Cuando aparecían los piratas, la gente a menudo huía de la costa hacia la ciudad más cercana, pero el profesor Davis explica que hacer tal cosa no siempre fue una buena estrategia: "Más de una ciudad de tamaño medio, llena de refugiados, fue incapaz de resistir un ataque frontal de cientos de asaltantes. El capitán de los piratas, que de lo contrario tendría que buscar unas pocas docenas de esclavos a lo largo de las playas y en las colinas, ahora podía encontrar mil o más cautivos convenientemente reunidos en un mismo lugar a los que tomar."
Los piratas volvían una y otra vez para saquear el mismo territorio. Además de un número mucho mayor de pequeñas incursiones, la costa de Calabria sufrió las siguientes depredaciones graves en menos de diez años: 700 personas capturadas en una sola razia en 1636, 1.000 en 1639 y 4.000 en 1644.
Durante los siglos XVI y XVII, los piratas establecieron bases semipermanentes en las islas de Isquia y Procida, cerca de la desembocadura de la Bahía de Nápoles, elegida por su tráfico comercial.
Al desembarcar, los piratas musulmanes no dejaban de profanar las iglesias. A menudo robaban las campanas, no sólo porque el metal fuese valioso, sino también para silenciar la voz distintiva del cristianismo.
En las pequeñas y más frecuentes incursiones, un pequeño número de barcos operaba furtivamente y se dejaba caer con sigilo sobre los asentamientos costeros en mitad de la noche, con el fin de atrapar a las gentes "mansas y todavía desnudas en la cama". Esta práctica dio origen al dicho siciliano "pigliato dai turchi" ("tomado por los turcos"), y se emplea cuando se coge a alguien por sorpresa o por estar dormido o distraído.
Las mujeres eran más fáciles de atrapar que los hombres, y las zonas costeras podían perder rápidamente todas las mujeres en edad de tener hijos. Los pescadores tenían miedo de salir, y no se hacían a la mar más que en convoyes. Finalmente, los italianos abandonaron gran parte de sus costas. Como explica el profesor Davis, a finales del siglo XVII, "la península italiana fue saqueada por corsarios berberiscos durante dos siglos o más, y las poblaciones costeras se retiraron en gran medida a pueblos fortificados en las colinas, o a ciudades más grandes como Rimini, abandonando kilómetros de costa, ahora pobladas de vagabundos y filibusteros".
No fue hasta alrededor de 1700 cuando los italianos estuvieron en condiciones de prevenir las razias, aunque la piratería en los mares pudo continuar sin obstáculos.
La piratería llevó a España y sobre todo a Italia a alejarse del mar y a perder con efectos devastadores sus tradiciones de comercio y navegación: "Por lo menos para España e Italia, el siglo XVII representó un período oscuro en el que las sociedades española e italiana fueron meras sombras de lo que habían sido durante las anteriores épocas doradas".
Algunos piratas árabes eran avezados navegantes de alta mar, y aterrorizaban a los cristianos hasta una distancia de 1.600 kilometros. Una espectacular razia en Islandia en 1627 dejó cerca de 400 prisioneros.
Existe la creencia de que Inglaterra era una potencia naval formidable desde la época de Francis Drake, pero a lo largo del siglo XVII los piratas árabes operaron libremente en aguas británicas, penetrando incluso en el estuario del Támesis para capturar y asolar las ciudades costeras. En sólo tres años, desde 1606 hasta 1609, la armada británica reconoció haber perdido, por culpa de los corsarios argelinos, no menos de 466 buques mercantes británicos y escoceses. A mediados de la década de 1600, los británicos se dedicaron a un activo tráfico de negros entre ambos lados del Atlántico, pero muchas de las tripulaciones británicas pasaron a ser propiedad de los piratas árabes.

La vida bajo el látigo

Los ataques terrestres podían ser muy exitosos, pero eran más arriesgados que los marítimos. Los navíos eran por lo tanto la principal fuente de esclavos blancos. A diferencia de sus víctimas, los buques piratas tenían dos modos de propulsión: además de las velas, los galeotes. Llevaban muchas banderas diferentes, por lo que cuando navegaban podían enarbolar el pabellón que tuviera más posibilidades de engañar a sus presas.
Un buen barco mercante de gran tamaño podía llevar unos 20 marinos en buen estado de salud, preparados para durar algunos años en galeras. Los pasajeros en cambio para servían obtener un rescate. Los nobles y ricos comerciantes se convirtieron en piezas atractivas, así como los judios, que a menudo podían significar un suculento rescate pagado por sus correligionarios. Los dignatarios del clero también eran valiosos porque el Vaticano solía pagar cualquier precio para arrancarlos de las manos de los infieles.
Cuando llegaban los piratas, a menudo los pasajeros se quitaban sus buenos ropajes y trataban de vestirse tan mal como fuese posible, con la esperanza de que sus captores les restituyeran a sus familias a cambio de un modesto rescate. Este esfuerzo resultaba inútil si los piratas torturaban al capitán para sonsacarle información sobre los pasajeros. También era común hacer que los hombres se desnudaran, para buscar objetos de valor cosidos en la ropa, y ver si los circuncidados judíos no estaban disfrazados de cristianos.
Si los piratas iban cortos de esclavos en galeras, podían poner algunos de sus cautivos a trabajar de inmediato, pero a los presos los colocaban generalmente en la bodega para el viaje de regreso. Iban  apiñados, apenas podían moverse entre la suciedad, el mal olor y los parásitos, y muchos morían antes de llegar a puerto.
A su llegada al norte de África, era tradición que los cristianos recientemente capturados desfilaran por las calles para que la gente pudiera hacer burla de ellos y los niños cubrirlos de basura.
En el mercado de esclavos, los hombres estaban obligados a brincar para demostrar que no eran cojos, y los compradores a menudo querían desnudarlos para ver si estaban sanos, lo cual también permitía evaluar el valor sexual de hombres y mujeres; las concubinas blancas tenían un gran valor, y todas las capitales esclavistas poseían una floreciente red homosexual. Los compradores que esperaban hacer dinero rápido con un gran rescate examinaban los lóbulos de las orejas para encontrar marcas de perforación, lo cual era indicio de riqueza. También era habitual examinar los dientes de un cautivo para ver si podía sobrevivir a un régimen esclavista duro.
El pachá o soberano de la región recibía un cierto porcentaje de los esclavos como forma de impuesto sobre la renta. Estos eran casi siempre hombres, y se convertían en propiedad del gobierno en lugar de ser propiedad privada. A diferencia de los esclavos privados, que por lo general embarcaban con sus amos, aquéllos vivían en bagnos, que es como se llamaba a los almacenes de esclavos del pachá. Era común afeitar la cabeza y la barba de los esclavos públicos como humillación adicional, en un momento en que la cabeza y el vello facial eran una parte importante de la identidad masculina.
La mayoría de estos esclavos públicos pasaban el resto de sus vidas como esclavos en galeras. Resulta difícil imaginar una existencia más miserable. Los hombres eran encadenados tres, cuatro o cinco a cada remo, y sus tobillos quedaban encadenados también juntos. Los remeros nunca dejaban su bancada, y cuando se les permitía dormir, lo hacían en ella. Los esclavos podían empujarse para llegar a hacer sus necesidades en un agujero en el casco, pero a menudo estaban demasiado cansados ​​o desanimados para moverse y descargaban ahí donde estaban sentados. No tenían ninguna protección contra el ardiente sol mediterráneo, y sus amos les despellejaban las espaldas con el instrumento favorito del negrero: el látigo. No había casi ninguna posibilidad de escape o rescate, el trabajo de un galeote era el de matarse a trabajar —sobre todo en las razias para capturar más miserables como él—, siendo arrojados por la borda a la primera señal de enfermedad grave.
Cuando la flota pirata estaba en puerto, los galeotes vivían en el bagno y hacían todo el trabajo sucio, peligroso o agotador que el Pachá les ordenara hacer. Solían cortar y arrastrar piedras, dragar el puerto o encargarse de las labores más penosas. Los esclavos que se encontraban en la flota del sultán ruco ni siquiera tenían esa opción. A menudo estaban en el mar durante meses seguidos y permanecían encadenados a los remos incluso en el puerto. Sus barcos eran prisiones de por vida.
Otros esclavos en la costa bereber tenían un trabajo más variado. A menudo hacían el trabajo agrícola que asociamos a la esclavitud en Estados Unidos, pero los que tenían habilidades eran alquilados por sus dueños. Algunos de éstos simplemente aflojaban a sus esclavos durante la jornada con orden de regresar con una cierta cantidad de dinero por la noche, bajo la amenaza de ser golpeados brutalmente en caso de no hacerlo. Los dueños esperaban normalmente una ganancia de un 20% sobre el precio de compra. Hicieran lo que hiciesen, en Túnez y Trípoli los esclavos llevaban un anillo de hierro alrededor de un tobillo y arrastraban una pesada cadena de entre 11 y 14 kg.
Algunos dueños ponían a sus esclavos blancos a trabajar las tierras muy lejos, donde todavía se enfrentan a otra amenaza: una nueva captura y una nueva esclavitud más en el interior. Estos desgraciados probablemente no verían ya más a otro europeo en el resto de su corta vida.
El profesor Davis señala que no existía ningún obstáculo a la crueldad: "No había fuerza que pudiese proteger al esclavo de la violencia de su amo, no existían leyes locales en contra de la crueldad, ni una opinión pública benevolente, y raramente existía una presión efectiva por parte de los Estados extranjeros".
Los esclavos blancos no sólo eran mercancías, sino también infieles, y merecían todo el sufrimiento infligido por sus dueños.
El profesor Davis señala que "todos los esclavos que, habiendo vivido en bagnos, sobrevivieron para contar sus experiencias destacaban la crueldad y la violencia endémica ahí practicada". El castigo favorito era el azotamiento. Un esclavo podía recibir hasta 150 o 200 golpes, lo cual podía dejarlo lisiado. La violencia sistemática convirtió a muchos hombres en autómatas.
Los esclavos cristianos eran a menudo tan abundantes y tan baratos que no había ningún incentivo para cuidarlos. Muchos dueños les hacían trabajar hasta morir y compraban otros para remplazarlos.
Los esclavos públicos también contribuían  a un fondo para mantener a los sacerdotes en el bagno. Era una época muy religiosa, e incluso en las condiciones más terribles los hombres querían tener la oportunidad de confesarse, y, lo más importante, de recibir la extremaunción. Había casi siempre un sacerdote cautivo o dos en los bagnos, pero para estar disponible para sus deberes religiosos, otros esclavos debían contribuir y comprarle su tiempo al Pachá, por lo que a algunos esclavos en las galeras no les quedaba nada para comprar comida o ropa. Sin embargo, durante ciertos períodos, los europeos que vivían libres en las ciudades bereberes contribuían a los gastos de mantenimiento de los sacerdotes de los bagnos.
Para algunos, la esclavitud se convirtió en algo más que soportable. Ciertos oficios, en particular, el de constructor naval, eran tan codiciados que el dueño de un esclavo podía recompensarlo con una villa privada y amantes. Incluso algunos residentes del bagno lograron sacar partido de la hipocresía de la sociedad islámica y mejorar de tal modo su condición. La ley prohibía estrictamente a los musulmanes el comercio de alcohol, pero era más indulgente con los musulmanes que sólo lo consumían. Los esclavos emprendedores establecieron tabernas en los bagnos, y algunos llegaban a tener una buena vida al servicio de los musulmanes bebedores.
Una forma de aligerar la carga de la esclavitud era "tomar el turbante" y convertirse al islam. Esto eximia del servicio en galeras, de los trabajos más penosos y de alguna que otra faena impropia de un hijo del profeta, pero no de ser esclavo. Uno de los trabajos de los sacerdotes de los bagnos era evitar que los hombres desesperados se convirtieran, pero la mayoría de esclavos no parecían necesitar el tal consejo. Los cristianos creían que la conversión podría poner en peligro sus almas, además de requerirse también el desagradable ritual de la circuncisión de los adultos. Muchos esclavos parecían sufrir los horrores de la esclavitud tratándolos como un castigo por sus pecados y como una prueba a su fe. Los dueños les disuadían de la conversión, ya que éstas limitaban el uso de los malos tratos y bajaban el valor de reventa de un esclavo.
Para los esclavos, resultaba imposible escapar. Estaban muy lejos de casa, a menudo eran encadenados, y podían ser identificados de inmediato por sus rasgos europeos. La única esperanza era el rescate. A veces la suerte no tardaba en llegar. Si un grupo de piratas había capturado tantos hombres como para no tener ya espacio bajo el puente, podía hacer una incursión en una ciudad y luego regresar a los pocos días para vender los cautivos a sus familias. Por lo general, ello se hacía a un precio mucho menor que el de alguien que se rescataba desde África del Norte, pero con todo era mucho más de lo que los agricultores se podían permitir. Los agricultores generalmente no tenían liquidez, ni bienes al margen de la casa y la tierra. Un comerciante estaba por lo general preparado para comprarlos a un precio bajo, pero significaba que el cautivo regresaba a una familia completamente arruinada.
La mayoría de los esclavos dependían de La labor caritativa de los trinitarios (orden fundada en Italia en 1193) y de los mercedarios (fundada en España en 1203). Estas órdenes religiosas se establecieron para liberar a los cruzados en poder de los musulmanes, pero pronto cambiaron su trabajo por el de la liberación de los esclavos en poder de los piratas berberiscos, recaudando dinero específicamente para esta labor. A menudo ponían cajas de seguridad fuera de las iglesias con la inscripción "por la recuperación de los pobres esclavos", y el clero llamaba a los cristianos ricos a dejar dinero. Las dos órdenes se convirtieron en hábiles negociadoras, y por lo general lograron comprar esclavos a mejores precios que los obtenidos por libertadores sin experiencia. Sin embargo, nunca hubo suficiente dinero para liberar a muchos cautivos, y el profesor Davis estima que no más de un 3 o un 4% de los esclavos fueron rescatados en un solo año. Esto significa que la mayoría dejaron sus huesos en las tumbas anónimas de cristianos, fuera de las murallas de la ciudad.
Las órdenes religiosas llevaban cuentas exactas de los resultados obtenidos. En el siglo XVII, los trinitarios españoles, por ejemplo, llevaron a cabo 72 expediciones para el rescate de esclavos, con una media de 220 liberaciones por ​​cada una de dichas expediciones. Era costumbre llevarse con ellos los esclavos liberados y hacerlos caminar por las calles de la ciudad en las grandes celebraciones. Estas procesiones, que tenían una profunda connotación religiosa, se convirtieron en uno de los espectáculos urbanos más característicos de la época. A veces los esclavos marchaban en sus antiguos hábitos de esclavos para enfatizar los tormentos que sufrieron; otras veces llevaban trajes blancos especiales para simbolizar su renacimiento. Según los registros de la época, muchos esclavos liberados no se reinsertaron por completo después de sus vivencias, especialmente si habían pasado muchos años en cautiverio.

¿Cuántos esclavos?

El profesor Davis señala que las numerosas investigaciones efectuadas han logrado que se determine con la mayor precisión posible el número de negros traídos a través del Atlántico, pero no existe ningún esfuerzo similar para determinar la extensión de la esclavitud en el Mediterráneo. No es fácil conseguir cifras fiables. Los árabes no suelen conservar los archivos. Pero a lo largo de sus diez años de investigación, el profesor Davis ha logrado desarrollar un método de estimación.
Por ejemplo, el registro indica que desde 1580 hasta 1680 hubo un promedio de unos 35.000 esclavos en países berberiscos. Contando con la pérdida constante a través de la muerte y del rescate, si la población se mantuvo constante, entonces la tasa de captura de nuevos esclavos por los piratas era igual a la tasa de desgaste. Hay una buena base para la estimación de las tasas de mortalidad. Por ejemplo, sabemos que de los cerca de 400 islandeses capturados en 1627, sólo hubo 70 supervivientes ocho años después. Además de la desnutrición, el hacinamiento, el exceso de trabajo, y los castigos brutales, los esclavos sufrieron epidemias de peste, que por lo general eliminaban entre el 20 y el 30% de los esclavos blancos.
A través de diversas fuentes, el profesor Davis estima que la tasa de mortalidad fue de aproximadamente un 20% al año. Los esclavos no tenían acceso a las mujeres, por lo que la sustitución se realizaba exclusivamente a través de las capturas.
Su conclusión: entre 1530 y 1780 hubo, con casi total seguridad, un millón y tal vez hasta millón y cuarto de cristianos blancos europeos esclavizados por los musulmanes de la costa bereber. Esto supera con creces la cifra generalmente aceptada de 800.000 africanos transportados a las colonias de América del Norte y más tarde a los Estados Unidos.
El profesor Davis explica que, a finales de 1700, se controló mejor este comercio, pero hubo un renacimiento de la trata de esclavos blancos durante el caos de las guerras napoleónicas.
La flota norteamericana no quedó libre de la depredación. Fue sólo en 1815, después de dos guerras contra ellos, que los marinos estadounidenses se libraron de los piratas berberiscos. Estas guerras fueron importantes operaciones para la joven república; una campaña que se recuerda en las estrofas de "a las orillas de Trípoli", en el himno de la marina. Cuando los franceses tomaron Argel en 1830, todavía había 120 esclavos blancos en el bagno.
¿Por qué hay tan poco interés por la esclavitud del Mediterráneo, mientras que la erudición y la reflexión sobre la esclavitud negra nunca termina? Como explica el profesor Davis, los esclavos blancos con dueños no blancos simplemente no encajan en "la narrativa maestra del imperialismo europeo." Los patrones de victimización tan queridos por los intelectuales requieren de la maldad del blanco, no del sufrimiento del blanco.
El profesor Davis también señala que la experiencia europea de la esclavitud a gran escala muestra el engaño en que consiste otro tema favorito de la izquierda: que la esclavitud negra fue un paso crucial en la creación de los conceptos europeos de raza y jerarquía racial.
No es así. Desde hace siglos, los propios europeos han vivido con en el miedo del látigo, y un gran número asistieron a procesiones celebradas por el rescate de los esclavos liberados, todos los cuales eran blancos. La esclavitud era un destino más fácilmente imaginable para ellos mismos que para los lejanos africanos.

lunes, 23 de febrero de 2015

Cruzadas: Las primeras víctimas del odio religioso

Las primeras víctimas de la Primera Cruzada
Por Susan Jacoby - The New York Times




Las primeras víctimas de la Primera Cruzada, inspirados en 1096 por la misión supuestamente sagrado de retomar Jerusalén de los musulmanes, fueron los Judios europeos. Cualquier persona que considera que es religiosa y políticamente transgresora para comparar el comportamiento de los soldados cristianos medievales con el terrorismo islámico moderno que le resulte esclarecedor leer esta sangrienta historia, como se dice en hebreo y en las crónicas cristianas.

El mensaje del pasado medieval es que la violencia religiosa raramente se limita a un objetivo y se expande hasta llegar al máximo número de víctimas disponibles.

Del mismo modo que las Cruzadas fueron integralmente vinculada al catolicismo romano en la Edad Media, los movimientos terroristas hoy están inmersos en una interpretación antimoderno particular del Islam. Esto no implica que la mayoría de los musulmanes están de acuerdo con la ideología religiosa violenta. Lo que significa es que la marca de la creencia de los terroristas desempeña un papel fundamental en su asalto salvaje contra los derechos humanos.

Ignorantes Culturales retratados referencias del presidente Obama a las Cruzadas y la Inquisición en la reciente Desayuno de Oración Nacional como una excusa para el terrorismo islámico, pero las alusiones del presidente podían y debían haber sido utilizado como una oportunidad para reflexionar sobre el daño especial infligido en muchos contextos históricos por guerreros buscan la conquista en nombre de su dios.

Eran tiempos difíciles en el norte de Europa, cuando los cruzados comenzaron a reunirse en la primavera de 1096. Una cosecha decepcionante en 1095 había traído el hambre a los pobres. Como James Carroll observa en "La espada de Constantino", que "no hay duda de que el impulso de cruzada rescató muchos siervos, sino también a los propietarios de tierras, de una situación económica desesperada."

El Papa Urbano II no le dijo a los cruzados para asesinar Judios, pero eso es lo que ocurrió cuando al menos 100 mil caballeros, vasallos y siervos, sin amarras de restricciones sociales ordinarias, pero que lleva el estandarte de la cruz, ponen en camino para aplastar lo que consideraban un enemigo musulmán pérfida en una tierra lejana. ¿Por qué no practicar en ese grupo de más edad acusado de perfidia - los Judios?

La ciudad de Trier, a orillas del río Mosela, fue una de las primeras paradas. Los Judios eran, según una crónica hebrea, ofreció la opción de conversión, el exilio o la muerte - similar a las opciones ofrecidas por grupos como el Estado Islámico y Boko Haram. Después de que los Judios de Trier hizo un intento fallido, mediante el pago de un obispo, para persuadir a los cruzados para eludir su comunidad, buscaron refugio en la casa del prelado.

La crónica relata que "oficiales y ministros militares del obispo entraron en el palacio, y les dijeron:" Así dijo nuestro señor el obispo: Convertir o dejar este lugar. No deseo para preservar por más tiempo '"Continúa:"'.. No se puede ser salvo - tu Dios no quiere salvarte ahora como lo hizo en días anteriores '"

El anónimo autor de la crónica, conocida como texto S a los estudiosos, probablemente no presenció todos los hechos que describe. Sin embargo, los estudiosos de la Primera Cruzada generalmente consideran el texto auténtico. Además, las cuentas de cristianos - décadas también muy probablemente escritas posteriores, pero en un momento en que muchos sobrevivientes habrían estado vivo - dicen esencialmente la misma historia.

Alberto de Aix, un cristiano nacido a finales del siglo 11, se describen atrocidades en Mainz - otra parada en la masacre de los cruzados a través de la región del Rin - por una banda encabezada por un tal conde Emico. De nuevo, no es un obispo que inicialmente promete a los Judios protección para lo que Albert describe como una "cantidad increíble de dinero." Pero Emico y sus soldados cristianos irrumpió en la sala donde se celebraron los Judios.

"Romper los pernos y las puertas, ellos mataron a los Judios, alrededor de setecientos en número, que en vano se resistió a la fuerza y al ataque de tantos miles. Mataron a las mujeres, también, y con sus espadas perforadas tiernos niños de cualquier edad y sexo ... Horrible decir, las madres cortan las gargantas de los niños lactantes con cuchillos y apuñalaron a otros, prefiriendo que perezcan por lo tanto por sus propias manos en lugar de para ser asesinados por las armas de los incircuncisos ".

Albert informa de que un pequeño número de Judios escapó porque accedieron a ser bautizados "por miedo, en lugar de por el amor de la fe cristiana." Con todo el dinero tomado de los Judios, Emico y "todo lo que la empresa intolerable de los hombres y las mujeres luego continuaron su camino a Jerusalén ".

Esta cuenta se destacan varios elementos análogos a las acciones de grupos terroristas modernos. Estos incluyen los intentos de conversión forzada; los asesinatos de mujeres y niños; y la imposición de sanciones económicas a los conversos forzadas que tratan de permanecer en sus hogares. Comentarios despectivos acerca de Albert Emico también revelan que hubo cristianos que sentía por los cruzados exactamente la forma en que muchos musulmanes hoy seguramente se sentirá si son mala suerte de encontrarse en el camino de lunáticos violentos.

En Mosul, la ciudad iraquí conquistado por el Estado Islámico en junio pasado, los cristianos habían coexistido durante siglos con los musulmanes que no compartían lo creencias medievales los terroristas dicen representar. La ciudad también fue el hogar de los yazidis, cuya teología incluye elementos del zoroastrismo, así como el Islam y el cristianismo.

Cuando los guerreros brutales establecieron control, miles de yazidis se vieron obligados a huir para salvar sus vidas si no se convirtieron al Islam. Los cristianos también fueron obligados a convertir formalmente, pagar impuestos a los tribunales de la Sharia o la cara "muerte por la espada", sin ninguna posibilidad de escape.

¿Suena familiar?

Thomas Asbridge, director del Centro para el Estudio del Islam y Occidente de la Universidad de Londres, comentó en este diario que "tenemos que tener mucho cuidado con juzgar el comportamiento en la época medieval por las normas vigentes."

Este problema está mejor juzgada desde el otro lado del espejo. Lo que vemos hoy es un estándar de comportamiento medieval confirmada por fanáticos modernos que, al igual que los cruzados, buscan tanto el poder religioso y político a través de medios violentos. Ofrecen un recordatorio espantoso y fantasmal de lo que el mundo occidental podría ser como había sido nunca reformas religiosas, la Ilustración y, sobre todo, la separación de Iglesia y Estado.