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jueves, 19 de julio de 2018

SGM: Hotel colombiano funcionó como campo de prisioneros del Eje

Hotel Sabaneta, el insólito "campo de concentración" donde Colombia encerró a alemanes y japoneses 

En plena Segunda Guerra Mundial, un decreto del gobierno ordenó confinar en aquel recinto de lujo a empresarios sospechados de colaborar con el Eje


Por Adriana Chica García 3 de junio de 2018
desde Bogotá, Colombia
Infobae



Las ruinas del Hotel Sabaneta, pocos años después de finalizada la Segunda Guerra Mundial.

En plena Segunda Guerra Mundial, a miles de kilómetros de una Europa que se desangraba, se vivió una historia increíble en una pequeña ciudad del centro de Colombia. Los edificios de estilo colonial del Hotel Sabaneta, en Fusagasugá (Cundinamarca), pasaron de pronto de ser el lugar de encuentro de la alta sociedad a convertirse en el recinto de confinamiento de más de un centenar de ciudadanos alemanes, italianos y japoneses residentes en Colombia, sospechados por el gobierno de colaborar con los países del Eje.


No era un campo de concentración como los nazis, de trabajos forzados, cámaras de gases y asesinatos sistemáticos. Al contrario, era el mejor hotel de entonces, con pisos de madera de pino, amplios jardines, piscina olímpica, lagos artificiales y canchas deportivas. Aun así, se fue convirtiendo en un reclusorio insoportable para los refugiados que fueron confinados allí contra su voluntad.

Cuando en 1941, el ataque de la Armada Imperial Japonesa contra la base naval de Pearl Harbor detonó el ingreso de Estados Unidos al conflicto, Colombia aún no había tomado partida en la guerra. Por su neutralidad, se había convertido en el destino de muchas familias alemanas y japonesas que huían de la violencia.

Pero todo cambió cuando una ofensiva de submarinos nazis hundió el barco militar colombiano Resolute, que zarpó de Cartagena en diciembre de 1942. Desde ese momento, Colombia le declara la guerra a los países del Eje y se convierte en aliado de Estados Unidos.



Barco militar colombiano Resolute hundido por submarinos nazi en el mar Caribe.

El gobierno norteamericano crea la llamada Lista Negra, que incluía a empresas y empresarios en varios países de la región acusados de colaborar con los países del Eje. Su objetivo era impedir que la ayuda financiera que brindaba Estados Unidos a Latinoamérica cayera en manos enemigas. Nadie en Colombia podía comerciar con quienes aparecían en la lista, cuenta el libro 'Colombia Nazi'.

El Tiempo, por ejemplo, reseñó una carta de Daniel Vallejo, un comerciante colombiano de sombreros, en la que pide a la Cancillería que lo excluyan de la lista, argumentando que solo trabajó en una empresa de socios italianos y que sus negocios se vieron perjudicados porque nadie quiere comerciar con él por temor a ser incluido en la lista.

No obstante, con la publicación de la lista, el entonces presidente colombiano Eduardo Santos impulsó la Ley 39 de 1944, por medio de la cual decretó la concentración de los extranjeros que aparecían en ella.




Lista negra conservada en el Archivo General de la Nación.


"Los nacionales de países con los cuales haya roto relaciones la República de Colombia y en especial la de los nacionales alemanes, se determinará cuándo deben ser internados en sitios especiales de concentración, bajo el control de la Policía Nacional o de las autoridades civiles respectivas (…) deben someterse para mantener sobre sus actividades plena vigilancia", describía la norma conservada en el Archivo General de la Nación.


Campo de concentración de Sabaneta

En marzo de 1944, 150 ciudadanos alemanes y japoneses, sobre todo, pero también italianos, fueron citados a comparecer ante las autoridades colombianas por sus negocios comerciales. A 109 de ellos se les ordenó el arresto en el llamado 'campo de concentración de Sabaneta'.

Todos sus bienes fueron confiscados por el recién creado Fondo de Estabilización Nacional, que administró más de 2.500 propiedades alemanas, 1.500 italianas y otras cuantas japonesas, según el documental Exiliados en el exilio, de Rolando Vargas. Parte de esos recursos sirvieron para financiar el hotel en los casi dos años de confinamiento.

Noticias de la época sobre la concentración de alemanes, italianos y japoneses acusados de colaborar con países del Eje.

Los extranjeros de la lista fueron forzados a abandonar sus hogares y negocios para vivir en el hotel. Muchos se mudaron con sus familias colombianas, a otros les tocó mudar a sus esposas e hijos cerca para poder recibir visitas solo los jueves y domingos, como reseñaron algunos medios de la época.

"Las mismas informaciones oficiales indican que antes del fin de la presente semana y en el transcurso de la próxima, nuevos grupos serán enviados al mismo sitio de concentración de Sabaneta, donde permanecerán los nacionales alemanes sujetos a un régimen de vigilancia y aislamiento", decía una noticia de El Colombiano del 25 de marzo de 1944.

"Un día llegaron a mi casa, le ordenaron a mi papá que entregara los documentos de sus propiedades y le dieron un ultimátum de tres días para presentarse en Fusagasugá", contó Joerg Scheuerman en el documental de Vargas. No recibieron ningún abuso, pero los días les pasaban sin nada que hacer.


 

Por cada habitación vivían unas tres personas, que contaban con una cama doble, un closet, una mesa de noche, un escritorio y una silla. Algunos recibían una pensión mensual por las utilidades de sus negocios, pero debían pagar su alimentación y estadía en el hotel, lo que llevó a la quiebra a muchos.

Los retenidos inventaban grupos de carpintería, equipos deportivos y hasta una orquesta para pasar el tiempo. Los japoneses diseñaron estanques para sus peces dorados alrededor de una quebrada que causaron sensación. Aunque eran vigilados por las autoridades desde altas torres de control, podían pasear libremente por los espacios del hotel.

Algunos fueron obligados a abordar embarcaciones, supuestamente, para ser expatriados hacia Alemania, pero su destino terminó en Estados Unidos, en otro centro de concentración en Nueva York.

 
Así se ve el Hotel Sabaneta en la actualidad.

Nunca se comprobó realmente la colaboración de los extranjeros con los países del Eje. Una vez finalizada la guerra, todos fueron dejados en libertad. Algunos que contaban con bienes en el Fondo de Estabilización Nacional recibieron una indemnización insignificante.

Y el exclusivo Hotel Sabaneta, construido en 1938 y ganador en 1945 del Premio Nacional de Arquitectura, nunca volvió a ser el mismo. Fue derribado tiempo después, y hoy en día solo le sobrevive una torre de control donde vigilaban a los refugiados, que ahora sirve de valla publicitaria para los locales comerciales que se asentaron en el lugar.

miércoles, 18 de julio de 2018

martes, 10 de julio de 2018

SGM: Argentinos luchando con la Royal Air Force


Las increíbles historias de los pilotos argentinos que pelearon en la Segunda Guerra Mundial 

En su nuevo libro "Volaron para vivir", el historiador Claudio Meunier regresa a la fascinante historia de los más de 500 pilotos argentinos que pelearon por los Aliados contra las potencias del Eje. Infobae publica un adelanto

El texto forma parte del próximo libro de Claudio Meunier, "Volaron para vivir"
 
Robin Houston, uno de los 500 pilotos argentinos que pelearon en la Segunda Guerra Mundial (Foto: Archivo de Claudio Meunier)

7 de diciembre de 1943. "Una buena noche para sacudirle las plumas a los japoneses", le dice el Flying Officer Robin Houston a su copiloto, mientras inicia la puesta en marcha del enorme bombardero cuatrimotor americano B-24 Liberator Mk III (BZ844), al que ha bautizado "El Rompeculos". Robin Houston es argentino, y vuela con el escuadrón 355, en el teatro de operaciones de Burma. Lleva consigo un enorme revolver personal Smith Wesson calibre 38, listo para usar en caso de ser derribado, no contra los japoneses sino para volarse la cabeza en caso de que intenten capturarlo. Es más saludable una muerte de un tiro en la boca que ser torturado implacablemente por los salvajes japoneses. También porta un pequeño salvoconducto. El papel contiene en diferentes dialectos de las tribus que pueblan la selva una frase que informa que será recompensado con dinero aquel que mantenga con vida al piloto y lo lleve ante las autoridades de las fuerzas aliadas. También cigarrillos, caramelos, frutas, café y comida para su mascota Minnie, un pequeño mono macaco que vive en su hombro, aferrado a su cuello durante los vuelos.

El B-24 está a punto de despegar, los cuatro motores rugen en la cabecera de pista. En la cabina reina el silencio. "Frenos fuera", informa el copiloto, la nariz del B 24 se levanta al comenzar la carrera de despegue. Minnie despreocupado, ha encontrado una ocupación, se introduce en el bolso de herramientas que se encuentra abierto y juega con ellas. El Rompeculos se eleva abandonando su base en Salbani, India. Vuela hacia la espesa alfombra verde que es la selva del sudoeste asiático. Esta es la segunda misión de combate que realiza Robin, y consiste en destruir la estación ferroviaria de Mandalay, en poder de los japoneses, y dejarla fuera de acción, lanzando 3000 kilos de bombas.
 
La vista de Robin Houston desde su avión (Foto: Archivo de Claudio Meunier)

La noche sobre Burma se presenta bastante aceptable, las nubes blanquecinas, separadas como un rebaño perdido, se mueven brillando con la luz de la luna. Robin guía el Rompeculos hacia el blanco. Desde decenas de kilómetros, puede observar las luces de Mandalay. A medida que la formación de bombarderos se acerca, la ciudad se cubre progresivamente de la más absoluta oscuridad. Es un desconcierto, los japoneses no entienden que tipo de bombardero tendrá el alcance para llegar a un blanco tan lejano. Los reflectores se encienden, elevándose hacia lo alto del firmamento. Buscan a los intrusos pero poco pueden hacer. El fuego antiaéreo parece realmente alguna mala broma, cero efectividad, además disperso por debajo de ellos.
-Compuerta de bombas abierta
-Compuerta de bombas abierta, skipper
-Muy bien
-Soltar bombas
-Bombas afuera
-Bombas afuera, skipper

Golpes secos seguidos de chasquidos se suceden anunciando el desprendimiento de las bombas. Houston apoya sus manos en el volante del avión, sin ese peso es lógico que el Rompeculos quiera elevarse de golpe.
-Compuerta de bombas cerrada
-Compuerta de bombas cerrada, skipper

El blanco se ilumina, la oscuridad es interrumpida por las bombas que explotan en latigazos de luz. A las bombas se suma un convoy al parecer cargado con municiones o combustible, que también explota. Al estar ausentes los cazas japoneses, es posible para los bombarderos volar alrededor del blanco, observando los resultados de su ataque y fotografiando. En el cielo todo parece etéreo e irreal, no llegan los sonidos de la guerra, ni siquiera el de la artillería antiaérea que explota mucho más abajo, solo se escucha el ronroneo de los motores americanos Pratt & Whitney R-1830 Twin Wasp. Así termina la segunda misión de Houston. La primera casi en desastre cuando lo enviaron a una misión sobre Francia mientras se encontraba en etapa de entrenamiento y volvió con su avión destrozado al ser alcanzado por el Flak en la costa enemiga.

Morir en la sopa

Un día antes de la Nochebuena de 1943 llegan tanques suplementarios, que comienzan a ser instalados en los B-24 Liberator. Nadie conoce aun el blanco, pero los tanques de combustible permiten adivinar una extensa misión detrás de las líneas enemigas y bien adentrados en ella. Caer allí significa la muerte segura en el mejor de los casos, y en el peor la tortura y la prisión a manos de los bestiales japoneses. Días más tarde, el rumor corre entre los oficiales y pilotos: el blanco al parecer es la infame línea ferroviaria de Bangkok, Siam, llevada adelante por la ingeniería japonesa pero con mano de obra de prisioneros del Commonwealth, hombres que mueren de a miles por el maltrato recibido durante la construcción.

Houston despega en el tórrido atardecer de su base en Salbani, poniendo rumbo a la ciudad de Bangkok. Integra una fuerza combinada de Liberator americanos y de la RAF. La autonomía del Rompeculos no es suficiente para tan extenso vuelo, le instalan una bomba de traspase de combustible y tanques de combustible repartidos dentro del fuselaje para llegar al blanco. Esto constituye un verdadero peligro. Los gases, recorren el avión, que cargado de bombas lo convierten en una bomba de alto poder en caso de que una chispa irrumpa por alguna parte del fuselaje. Minnie, aferrado con sus pequeñas manos al casco de Robin duerme apoyado sobre su cabeza. Atención a los cazas nocturnos, advierte Robin a sus artilleros, es muy común que aparezcan con sus luces de posición encendidas colándose entre los bombarderos, volando desvergonzadamente en el grupo sin que lo adviertan. Luego de un cambio rápido de velocidad atacan por única vez, generalmente es suficiente para derribar al avión, son pocos los aviones nocturnos y sus pilotos son muy buenos en el arte de combatir en la oscuridad.
 
 Foto: Archivo de Claudio Meunier)

El ingeniero de vuelo se encuentra bastante preocupado ayudando a bombear el combustible a los tanques en las alas manteniendo nivelado el peso del B-24. Cualquier ventanilla de que dispone el avión se encuentra abierta, disipando los gases del combustible que se acumulan dentro del fuselaje. El apuntador de bombas baja a su puesto en la trompa del Rompeculos, falta poco para llegar a Bangkok.

Cuando las luces de Bangkok comienzan a desaparecer, producto seguramente de la alarma antiaérea general. Minnie intuye algo peligroso, comienza a gritar y aúlla. Robin acaricia la mascota y le dice, "¡Espero que esta noche el avión no nos rompa el culo a nosotros!"

Una bola de fuego explota delante del Rompeculos, deflagraciones rojizas se multiplican de repente en el cielo, creando una alfombra de llamas, un paisaje irreal. Es la artillería antiaérea japonesa que abre fuego. Los destellos de las granadas, rojizos se vuelven parduzcos al extinguirse, explotan algunas granadas lumínicas, pero por debajo de los incursores. Robin deja en manos del apuntador de bombas el control del avión para la corrida de tiro.

La lluvia de metralla lanzada contra el Rompeculos alcanza el fuselaje, es un terrible tamborileo que abre pequeños agujeros por los cuales la luz penetra la oscuridad del fuselaje, parecen mil linternas encendidas iluminando a cada tripulante. Las esquirlas, muchas de ellas sin fuerza golpean como piedras de hielo abatiéndose sobre alguna casa con techo de chapa durante una tormenta veraniega. Los proyectiles que suben, perezosos, sobrepasando a los bombarderos detonan más arriba. Robin corrige el rumbo del avion a indica al apuntador de bombas que está listo para realizar la descarga del armamento. Un gran destello ilumina la cabina detrás de Robin seguido de un martillazo que lo desconcentra. Minnie aferrado al cuello de Houston grita, sus uñas le arañan el cuello y lo lastima. Minnie basta, basta, mono hijo de puta, me estás haciendo mierda; grita Robin. Minnie con su instinto de supervivencia altamente desarrollado sabe que la muerte los ronda alrededor del avión.

En la radio interna del avión, el artillero trasero grita alterado; `nos dieron ,nos dieron`. Robin observa el ala izquierda, el motor interno larga pequeñas llamas azuladas por los deflectores, el motor, se encuentra en problemas. El ingeniero de vuelo informa que los indicadores de presión de aceite y de nafta caen, no hay más opción, debe seguir el procedimiento de emergencia, cortar la potencia, cerrar el paso de combustible, lanzar el matafuego y detener la hélice en bandera. Robin escucha al apuntador de bombas diciendo; bombs gone (bombas fuera), el B-24 se eleva ganando altura liberado de las bombas. Robin retoma el control del avión dejando al ingeniero a cargo del motor averiado. El Rompeculos escapa del blanco y del fuego antiaéreo soltando una columna de humo blanco de su motor averiado.
 

Las bombas lanzadas por el Rompeculos explotan sobre el blanco, iluminando a la ciudad como si estuviera en un día soleado, una cámara fotográfica a bordo registra los momentos en que las bombas explotan. El B-24 sobrevive, las demás tripulaciones en diferentes aviones se llaman entre sí, comienzan el conteo a ver quien falta. Es una noche con suerte, parece que todos, vuelven. Bangkok en llamas puede ser vista desde el aire a distantes cien millas de distancia.

El raid continua y los problemas también, desde la base informan que en Salbani la lluvia es torrencial, el aeródromo se ha cerrado. Deben encontrar otro aeródromo alternativo y descender en el. La opción más segura es el aeródromo de Dohazari, otro aeródromo de la RAF. En las alturas, Robin, divisa la pista inmersa en una capa de niebla muy parecida a las de Gran Bretaña, utiliza a bordo la lámpara de señales para marcar la posición en el aire. Robin solicita que enciendan las luces de la pista. Una franja iluminada, aparece recortada entre la niebla. El ingeniero de vuelo le informa a Robin: `Jefe no tenemos más combustible`. El preciado líquido alcanza solo para atravesar la espesa niebla, encontrar la pista y aterrizar, es la única opción, tampoco existe la oportunidad de arrojarse en paracaídas debido a la baja altura. Robin prepara el descenso, baja el tren de aterrizaje, los flaps caen, el Rompeculos cruza unas montañas bajas apuntando el morro del bombardero hacia la pista. El navegador y Robin cometen un error en el que no han reparado. Verificar la altura con respecto al mar del aeródromo, que se encuentra por encima del nivel del mar. Al no corregir la altura del altímetro, la lectura sobre la altura es errónea, el indicador, cuando marca 600 metros de altitud, en realidad se encuentra a la mitad, 300 metros.
Robin perfora la niebla, es una sopa espesa, blanca, que parece no tener fin. No quiero morir en esta sopa; le dice Robin al copiloto mientras sigue con el descenso, las luces de la pista se extinguen, habrá que descender un poco más…..

Al salir por debajo del enorme banco de niebla, distingue fugazmente algo brillante delante suyo, es un arrozal, Robin alcanza a gritar; `dios mío`, tira el comando hacia atrás pero es demasiado tarde. Una tremenda explosión desgaja al Rompeculos en varias partes, la fuerza del golpe es tan brutal que le arranca el comando de sus manos, a pesar del arnés que lo amarra muy bien al asiento, su rostro golpea contra el tablero de instrumentos, el latigazo lo nockea. Minnie vuela dentro de la cabina gritando de terror. Robin despierta, siente calor en su rostro, algo viscoso rueda sobre sus mejillas, se toca con sus manos enfundadas en guantes y descubre que es sangre. No termina de entender que ocurre, pero su instinto de supervivencia le dice que debe escapar de ese montón de chapas aprisionadas y dobladas en el arrozal. Escapa de la cabina con su ropa cortada, tiene cortes en su piel, camina mareado, cae en el arrozal. Minnie encima de la cabina disfruta de unas bayas mirando hacia el bosque, añorando su libertad. Los tripulantes comienzan a salir, parecen un grupo de amigos saliendo de un bar nocturno en estado de ebriedad que se arrastran en las calles. Un motor se encuentra en llamas con su hélice girando a bajas revoluciones, pero que importa, el avion no tiene más combustible para unas pocas vueltas mas, alguien lanza una bengala para que los vayan a rescatar, el lugar es un caos. La tripulación completa sobrevive, hay un solo herido, el navegador que ha quedado en su puesto atrapado con ambas piernas quebradas.

Cinco argentinos para Wingate

Robin vuelve a las operaciones de bombardeo junto el escuadrón 355 luego de su accidente, su paso por la unidad se reduce a dos operaciones más. Un casual descubrimiento lo induce a solicitar su pase al escuadrón 194, ellos vuelan los bimotores de transporte C 47 Dakota. La unidad tiene un comandante cordobés, el Wing Commander Alec Pearson DFC, el segundo comandante también es argentino, el Squadron Leader Frankie Bell DFC y además cuentan con dos navegadores porteños, los Flight Lieutenant Kenneth Hale y Mickey Forrester. Su pase es aprobado y Robin es enviado a volar detrás de las líneas enemigas, arrojando suministros y tropas en paracaídas para los Chindits del famoso Order Wingate. Se siente a gusto, los comandos del C-47 Dakota son infinitamente más maniobrables que en el Liberator.

Durante la planificación de una misión, Robin toma contacto con un jefe Gurkha al cual debe lanzar con sus hombres detrás de las líneas japonesas. La reunión desemboca en una discusión con el oficial Gurkha que nunca ha saltado en paracaídas, desconoce la altura mínima para saltar. El Gurkha insiste en que Robin vuele rasante pegados al suelo y los tiren. Houston le informa que no va a volar por debajo de la altura mínima prevista para el salto. El oficial Gurkha, grita, insiste. Robin esboza una sonrisa y le dice, "¿Ustedes saben que van a saltar en paracaídas, no?" "¿Ah, es con paracaídas?"; contesta el Gurkha, y agrega: "Yo pensé que saltamos directo sobre la maleza".

Establos voladores

Debido a la escasez de caminos en Burma, al Ejército británico no le quedó otro recurso que apelar a las mulas para el transporte de cargas. Era el medio más adecuado para llevar pertrechos por senderos angostos y absolutamente irregulares como los que debían transitar aquellas fuerzas que operaban de manera no convencional. Pero llevar las mulas en los Dakota, hasta los sitios donde serían empleadas, esa era otra cosa. Lo común era cargar cuatro mulas y nueve hombres, o cinco mulas y cinco hombres. Cada animal tenía su propia personalidad que los diferenciaba entre sí. Se las hacía subir al compartimiento de carga y se les ataba las patas a unas primitivas jaulas de madera, pero generalmente se soltaban, empezaban a patear y sus cascos tenían la fuerza suficiente para agujerear los fuselajes o cuanto menos deformarlo. Robin transportó mulas para los tropas, debía asegurarse de que en los compartimientos de carga se las asegurara con gruesas varas de bambú a los costados, las que a su vez eran aferradas a los largueros laterales del fuselaje. A bordo, en más de una ocasión, los cuidadores se encerraban en el baño temiendo ser pisados o pateados por los animales. Cuando se cargaban las mulas en Halikandi, hacía demasiado calor para esperar sentado en la cabina hasta que finalizara el trabajo. Eso implicaba que los tripulantes, para llegar a su puesto, tenían que deslizarse por el lomo de ellas.
  Robin volvió a Buenos Aires luego de pelear en la Segunda Guerra (Foto: Archivo de Claudio Meunier)

Robin aprendió a cuidarse de las tremendas patadas que eran capaces de descargar y no pasar cerca de sus hocicos, las más ariscas, tenían la costumbre de morder a los tripulantes cuando trataban de alcanzar sus puestos. Las mulas podían ser más peligrosas aun, los pilotos tenían siempre a mano el revólver reglamentario a raíz de un grave incidente con una de ellas. Durante un vuelo se soltó una mula atada a una larga vara de bambú, camino hacia la cabina introduciendo su cabeza entre el piloto y copiloto. Ambos aviadores realizaron frustrados intentos para regresarla a su posición, el forcejeo fue en aumento causando un gran disturbio en el interior de la cabina. Cuando lograron echarla, la mula empezó a lanzar patadas por doquier, siendo el fuselaje y el mecánico sus principales objetivos, con el animal salido de control hubo que dispararle en su cabeza por razones de seguridad. Debido a esta clase de cargas se comprende porque los Dakota del 194 olían como establos. En beneficio de la higiene del lugar de trabajo, la tripulación con el comandante del vuelo a la cabeza tenían que barrer la cabina y compartimiento de carga después de cada salida. Esa era una tarea para la cual no habían recibido instrucción específica en ninguna escuela de vuelo de la RAF.

Vivir en la jungla


Robin, nacido en Buenos Aires el 19 noviembre de 1918, vivió en el barrio de Belgrano, asistió al English High School. De pequeño demostró tener un gran carácter, no dudaba en trabarse a golpes de puño cuando un amigo o compañero era presa de algún acto de maldad o injusticia. Era común para el agarrarse a trompadas en las calles, casi como una especie de justiciero ambulante. Su pasión por los deportes lo llevó a practicar lucha greco romana convirtiéndose en campeón argentino. El rugby ingresó en su vida, demostró ser un aguerrido rugbier del club Hindú. Incursionó por principios a favor de los movimientos aliados en el box callejero, como miembro de la agrupación democrática Acción Argentina: pertenecía a su fuerza de choque, que enfrentaba en las calles a las juventudes nazis constituidas alrededor de la Alianza Libertadora Nacionalista que pululaban por Buenos Aires. Participó en varias refriegas, terminó preso en tres ocasiones en la Comisaría 15 de calle Suipacha. La situación, lo cansa. Decide que la mejor manera de combatir no es la calle con sus puños, sino con un enorme bombardero americano de cuatro motores, defendido con ametralladoras y provisto de gran cantidad de bombas. Viajó en buque a Canadá y se enroló en su Fuerza Aérea, luego de salir primero entre los pilotos de su promoción, tuvo el derecho a elegir qué clase de avión quería volar, no lo dudó, vuelo en bombarderos. Entrenó en Gran Bretaña a bordo de bimotores Wellington incluyendo una misión. Al culminar el curso de piloto, fue seleccionado para viajar al sudoeste asiático y unirse a la RAF en su lucha contra los japoneses. Robin sobrevivió a la guerra, dejó atrás los días del combate y retornó a Buenos Aires.

Retomó sus hobbies, tocar clarinete y rodearse de animales domésticos, también de la compañía femenina. Con su hermano Douglas emprendieron dos negocios exitosos en Argentina, en los ferrocarriles y la industria del petróleo, nada menos que la perforación de mil pozos en el flanco sur de Comodoro Rivadavia, para la estatal YPF. Su interés con la aviación fue más breve, adquirió un Ryan Navion y luego un Sea Bee. Jubilado, vivió en la Recoleta, se dedico a los automóviles sport y el rugby siguió siendo otra de sus pasiones, fiel a sus clubes Hindú y Esgrima. Le gustaba mucho mirar tranquilamente la televisión y era fanático del humorista Tato Bores, con quien llegó a conocerse y entablar una fuerte amistad. Falleció en Buenos Aires mientras corría el año 2002. Hasta sus últimos días recordó a Minnie, el pequeño macaco voluntario que lo acompañó en sus peligrosos vuelos. A pesar de vivir en libertad permaneció con Robin como compañero de batalla. Al concluir el conflicto, Minnie junto a otros macacos, mascotas en el escuadron, sin razón de vivir más peligros, se juntaron y se perdieron en la selva de Burma, como Robin, que volvió a la tranquilidad de su antigua selva la ciudad de Buenos Aires, liberados ambos de los momentos más tensos que puede atravesar un ser vivo, la guerra.


viernes, 6 de julio de 2018

SGM: Hitler murió definitivamente en 1945 según sus dientes

Hitler definitivamente murió en 1945 según un nuevo estudio de sus dientes




"Podemos detener todas las teorías de la conspiración sobre Hitler. Él no huyó a la Argentina en un submarino, no está en una base oculta en la Antártida o en el lado oscuro de la luna", dijo el profesor Philippe Charlier

Phys.org

Adolf Hitler definitivamente murió en 1945 en Berlín, de tomar cianuro y una bala, según investigadores franceses a los que se les dio acceso poco frecuente a los fragmentos de los dientes del dictador en Moscú.


"Los dientes son auténticos, no hay ninguna duda. Nuestro estudio prueba que Hitler murió en 1945", dijo el profesor Philippe Charlier a la AFP.

"Podemos detener todas las teorías de la conspiración sobre Hitler. Él no huyó a la Argentina en un submarino, no está en una base oculta en la Antártida o en el lado oscuro de la luna", dijo Charlier.

El estudio, que Charlier es coautor de otros cuatro investigadores, fue publicado el viernes en la revista científica European Journal of Internal Medicine.

El análisis de los dientes malos de Hitler y de numerosas dentaduras postizas encontró depósitos de sarro blanco y no rastros de fibra de carne: el dictador era vegetariano, dijo Charlier.

En marzo y julio de 2017, el servicio secreto de Rusia, el FSB y los archivos estatales rusos, autorizaron a un equipo de investigadores a examinar los huesos del dictador, por primera vez desde 1946, dijo.

El equipo francés pudo ver un fragmento de cráneo presentado como del Fuhrer, que mostraba un agujero en el lado izquierdo que con toda probabilidad fue causado por el paso de una bala.

Los científicos no estaban autorizados a tomar muestras de este fragmento.

Tal como está, la morfología del fragmento era "totalmente comparable" a las radiografías del cráneo de Hitler tomadas un año antes de su muerte, encontró la investigación.

Si este estudio confirma la opinión generalmente aceptada de que Hitler murió el 30 de abril de 1945 en su búnker de Berlín con su compañera Eva Braun, también arroja nueva luz sobre las causas exactas de la muerte, dijo Charlier.

"No sabíamos si había usado una ampolla de cianuro para suicidarse o si se trataba de una bala en la cabeza. Probablemente ambas cosas sean así", dijo.

El examen de los dientes no encontró rastros de polvo, lo que indica que no había un revólver en la boca, más probablemente el cuello o la frente.

Del mismo modo, los depósitos azulados que se ven en sus dientes postizos podrían indicar una "reacción química entre el cianuro y el metal de las dentaduras postizas", dijo el investigador.

Charlier, un especialista en antropología médica y legal, también participó en el análisis del corazón momificado de Richard Corazón de León.

viernes, 15 de junio de 2018

SGM: El asalto conjunto germano-americano al castillo de Itter

Esa vez cuando los estadounidenses y los alemanes lucharon juntos durante la Segunda Guerra Mundial


Paul Szoldra, We Are The Mighty
Business Insider


Castillo de Itter y camino de entrada en 1979

El castillo de Itter visto desde el este, a lo largo del camino a la entrada, en 1979. Steve J. Morgan a través de Wikimedia Commons

Cinco días después de que Hitler se suicidara en su búnker en Berlín y dos días antes de que Alemania se rindiera, las tropas estadounidenses y alemanas luchaban juntas una al lado de la otra en lo que se ha llamado la batalla más extraña de la Segunda Guerra Mundial.
Fueron los últimos días de la guerra en Europa el 5 de mayo de 1945, cuando prisioneros franceses, combatientes de la resistencia austriacos, soldados alemanes y petroleros estadounidenses lucharon en defensa del Castillo de Itter en Austria.

En 1943, el ejército alemán convirtió el pequeño castillo en una prisión para prisioneros de "alto valor", como primeros ministros, generales, estrellas del deporte y políticos franceses.

Para el 4 de mayo de 1945, con Alemania y su ejército colapsándose rápidamente, el comandante de la prisión y sus guardias abandonaron su puesto.

Los prisioneros ahora dirigían el asilo, pero no podían simplemente salir por la puerta principal y disfrutar de su libertad. Las Waffen SS, la unidad paramilitar alemana comandada por Heinrich Himmler, tenían planes de reconquistar el castillo y ejecutar a todos los prisioneros.

Fue entonces cuando los prisioneros solicitaron la ayuda de las tropas estadounidenses cercanas lideradas por el capitán John "Jack" Lee, combatientes de la resistencia local y sí, incluso soldados de la Wehrmacht para defender el castillo durante la noche y la madrugada del 5 de mayo. El libro " The Last Battle "de Stephen Harding cuenta la verdadera historia de lo que sucedió a continuación.

De The Daily Beast:

"Hay dos héroes primarios de esto, como debo reiterar, completamente factual, historia, ambos directamente del reparto central.
"Jack Lee era el guerrero por excelencia: inteligente, agresivo, innovador y, por supuesto, un hombre que bebía puros y masticaba cigarros que cuidaba de sus tropas y estaba dispuesto a pensar de una manera muy diferente cuando la situación táctica exigía esto, como sin duda lo hizo una vez que las Waffen-SS comenzaron a asaltar el castillo.
"El otro fue el muy condecorado oficial de la Wehrmacht, el mayor Josef 'Sepp' Gangl, que murió ayudando a los estadounidenses a proteger a los VIP. Esta es la primera vez que se cuenta la historia de Gangl en inglés, aunque con razón se lo honra en la actual Austria y Alemania como un héroe de la resistencia antinazi ".

Como señala el New York Journal of Books en su reseña del trabajo de Harding, el capitán del ejército Lee asumió inmediatamente el mando de la lucha por el castillo sobre sus líderes: el capitán Schrader y el mayor Gangl, y lucharon contra una fuerza de 100 a 150. Tropas SS en una batalla confusa, por decir lo menos.

Durante la batalla de seis horas, las SS lograron destruir el único tanque estadounidense de los defensores ampliamente superados en número, y la munición de los Aliados resultó extremadamente baja. Pero los estadounidenses pudieron pedir refuerzos, y una vez que aparecieron, los SS retrocedieron, según Donald Lateiner en su reseña.



Unas 100 tropas de la SS fueron tomadas prisioneras, según la BBC. La única víctima amistosa de la batalla fue Maj. Gangl, que recibió un disparo de un francotirador. La cercana ciudad de Wörgl luego nombró una calle en su honor en honor a él, mientras que el capitán Lee recibió la Cruz del Servicio Distinguido por su valentía en la batalla.
En cuanto al libro, aparentemente se ha optado por convertirlo en una película. Con una historia loca como esta, uno pensaría que ya se habrá hecho.

miércoles, 6 de junio de 2018

SGM: El robo del radar de Bruneval

La audaz incursión de Bruneval para capturar la tecnología alemana de radar


Shahan Russell | War History Online




Una de las incursiones más importantes de la Segunda Guerra Mundial fue el ataque británico contra Bruneval en la Francia ocupada. Su objetivo era robar el radar alemán para ayudar a la fuerza aérea británica a atacar a Alemania en un período crítico en la guerra.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Gran Bretaña regularmente bombardeó ciudades alemanas, pero era peligroso y costoso. Los sistemas alemanes de defensa aérea eran tan avanzados que los bombarderos británicos sólo podían atacar objetivos durante la noche. Por lo tanto, era necesario obtener un radar alemán, para permitir que aviones británicos volaran sin ser detectados por las defensas aéreas alemanas. Tampoco fue una tarea fácil y algunos científicos creyeron que no sería útil.


Bajo nivel oblicuo del radar de "Würzburg" cerca de Bruneval, Francia, tomada por el Ldr AE Hill el 5 de diciembre de 1941. Fotos como esta permitieron a una fuerza de asalto localizar, y apagar, los componentes vitales del radar en febrero de 1942 para su análisis en Gran Bretaña.

Aunque Hitler originalmente prohibió el bombardeo de ciudades británicas, las cosas cambiaron el 24 de agosto de 1940 cuando los bombarderos alemanes cometieron un error. Sólo tenían órdenes de golpear las bases de la Fuerza Aérea Real (RAF), pero algunos estiraron el recorrido y golpearon a Londres a su vez. Churchill tomó represalias ordenando un ataque contra Berlín, por lo que Hitler respondió con el Blitz - el bombardeo masivo sin precedentes de las ciudades británicas.

Al comienzo de la guerra, Alemania usó la radio navegación para guiar sus aviones sobre objetivos militares e industriales. En respuesta, Gran Bretaña comenzó a interferir y distorsionar esas señales - un período conocido como la Batalla de los Senales. En una época previa a la tecnología GPS, tal distorsión también hizo más difícil para los pilotos alemanes navegar por Gran Bretaña. Como resultado, la RAF tenía una mejor oportunidad de derribar aviones enemigos antes de que pudieran volar a través del canal. Esto no detuvo el Blitz, pero hizo más difícil para la Fuerza Aérea Alemana (la Luftwaffe) enfilar hacia objetivos específicos. Durante el bombardeo, los civiles fueron los blancos.

Con las ciudades alemanas ahora atacadas, el general Josef Kammhuber creó una línea de luces de búsqueda y defensas antiaéreas que se extienden desde Schleswig-Holstein en el norte de Alemania, hasta Liège, Bélgica. Estos fueron vinculados a una red de radar a lo largo de la costa occidental de Europa, que dijo a la Luftwaffe exactamente donde interceptar aviones británicos.


Josef Kammhuber. 

Tan pronto como la RAF estaba a mitad de camino a través del canal, los radares los detectaban. Una vez que volaban sobre la costa europea, los reflectores los iban seleccionando para las baterías antiaéreas en tierra. Finalmente, tuvieron que lidiar con los cazas de la Luftwaffe.

Al Dr. Reginald Víctor Jones, un físico con inteligencia militar, le fue ordenado romper la Línea Kammhuber. Estaba seguro de que el radar era la clave, pero no todos estaban de acuerdo. Frederick Lindemann, primer vizconde de Cherwell, fue el asesor científico y amigo de Churchill. Lindemann no creía que los alemanes tuvieran tecnología de radar sofisticada, así que ignoró las afirmaciones de Jones.

Aunque un científico respetado, Jones era de un fondo ordinario, mientras que Lindemann era un noble que tenía la oreja de Churchill. En un Reino Unido donde las jerarquías de clase importaban, Jones estaba literalmente superado. Pero a medida que aumentaban las bajas británicas y los bombarderos de la RAF sufrían grandes pérdidas, Churchill finalmente escuchó a Jones.

Jones creyó que los alemanes habían utilizado el radar tan temprano como desde 1940 cuando invadieron Francia y lo utilizaron para atacar a un destructor británico en el canal de la Mancha, pero tenía poca pruebas de ello. Hacia 1941, las cosas habían cambiado. La información de los prisioneros de guerra alemanes y el desciframiento de las comunicaciones secretas alemanas dieron al argumento de Jones un mayor peso.


Una ilustración de un alemán Freya Radber Limber de la Segunda Guerra Mundial.

Bletchley Park (que penetró las comunicaciones alemanas) dio la última pista y demostró que Jones estaba en lo cierto. Los alemanes seguían hablando de Heimdall, vigilante de los dioses nórdicos que podían ver de día y de noche. También hablaron de Freya - la diosa cuyas joyas Heimdall guardó. Jones creía que éstos eran códigos para un sistema de radar. Más mensajes decodificados revelaron la presencia de tal sistema justo en las afueras de Bruneval, un pueblo en el norte de Francia.

El 5 de diciembre de 1941, un Spitfire de la RAF tomó fotografías aéreas de reconocimiento de la zona, revelando un objeto extraño, un plato al lado de un acantilado. Jones creía que podía ser el radar que estaba buscando, pero necesitaba estudiarlo.


La 1ra división aerotransportada que practicaba para el ataque en Bruneval en febrero de 1942

Así que los británicos decidieron robarlo. Sin embargo, un ataque naval en un sitio tan defendido sería suicida, por lo que eligieron otra opción. La RAF había estado experimentando con un nuevo regimiento del paracaídas llamado el 1r Regimiento Aerotransportado. El uso de paracaidistas era nuevo, pero el almirante Lord Louis Mountbatten pensó que limitaría las bajas. También quería saber si el regimiento de paracaidistas era efectivo.

Las fotos aéreas y la información de los movimientos de resistencia en Francia permitieron que el regimiento entrenara en un terreno similar al de Bruneval. El plan pedía que cinco grupos saltaran en paracaídas hacia el área. Las unidades se llamaban Jellicoe, Hardy, Drake, Nelson y Rodney. Una unidad aseguraría la playa. Tres unidades asegurarían el sitio del radar y lo desmontarían, mientras que la quinta unidad se mantendría en reserva. Una vez que se apoderaron del radar, los paracaidistas se dirigirían a la playa y serían recogidos por la Marina Real.

La Operación Biting (también llamada la incursión de Bruneval) comenzó en la noche del 27 de febrero de 1942 cuando doce bombarderos despegaron de la BAM de la RAF en Thruxton bajo una luna llena. El enemigo los encontró frente a la costa de Francia, pero volaron alto y evitaron ser golpeados. Entonces los cinco grupos de cuarenta hombres hicieron su salto.


La Compañía C de la 1ª División Aerotransportada, 2do Batallón de Paracaidistas, entrando en el Puerto de Portsmouth después de la incursión de Bruneval

Todos los grupos, excepto el grupo llamado Rodney, llegaron a sus sitios de aterrizaje y el ataque comenzó. Desmontar el radar no fue fácil debido al fuerte fuego enemigo, por lo que el Sargento de Vuelo CWH Cox (el mecánico de radio encargado de desmantelarlo), simplemente arrancó lo que pudo, esperando que los científicos pudieran averiguarlo. Afortunadamente, el grupo de Rodney finalmente los alcanzó. Con los alemanes abrumados, los cuatro grupos llegaron a la playa al día siguiente a las 2:15 AM.

Pero había un problema. La unidad de Nelson había asegurado la playa, pero la marina no estaba allí. En el mar, el comandante FN Cook de la Royal Australian Navy se retrasó debido a dos submarinos alemanes. En lo alto de los acantilados, los refuerzos alemanes estaban disparando contra los hombres y más estaban en camino.

Justo antes de las 2:30 AM, la nave de Cook llegó finalmente para los paracaidistas británicos y comenzó a disparar en las posiciones alemanas. Sin embargo, ahora los hombres en la playa estaban atrapados entre el fuego enemigo desde arriba y el fuego amistoso desde fuera en el mar. Afortunadamente, los alemanes se retiraron debido a los bombardeos del barco británico.


La matriz de radar de Würzburg desde otro ángulo, mostrando el equipo de perfil.

Los paracaidistas recuperaron el radar a Gran Bretaña a un costo de dos muertos, dos dejados atrás, y otros seis desaparecidos. Los dos prisioneros de guerra alemanes capturados, uno de los cuales había operado el radar que los alemanes llamaban el sistema Würzburg.

En respuesta al ataque, Hitler ordenó que todas las instalaciones de radar fueran protegidas con alambre de púas, haciéndolas resaltar aún más desde el aire. También hizo más fácil para ellos ser vistas por los aviones desde el cielo y más fácil de atacar.

La incursión fue considerada como un gran éxito. Aumentó la moral británica y fue ampliamente reportado en los periódicos. El radar incautado también dio a los británicos valiosos conocimientos técnicos y permitió a los bombarderos británicos evitar las defensas aéreas alemanas y limitar sus pérdidas en los ataques aéreos sobre Europa.

El ataque también inspiró a los británicos a lanzar otras operaciones especiales durante la guerra. La incursión de Bruneval es poco recordada hoy pero era de gran importancia verdad a la historia de la Segunda Guerra Mundial.

Nota del administrador: Años más adelante, los israelíes realizarían operaciones similares en el Sinaí egipcio durante la Guerra de Desgaste robando radares soviéticos.

domingo, 3 de junio de 2018

SGM: Las tropas X, los comandos checoslovacos

¿Héroes olvidados? Los checos de X-Troop, N ° 10 Commando

Jeremy Monk | The Prague Post




Rice, Smith, Taylor, Bates, Latimer, Platt ... parecen nombres improbables para héroes checos. Sin embargo, estos fueron los seudónimos utilizados para ocultar las identidades de los checos que, hace 75 años, se ofrecieron como voluntarios para 'tareas peligrosas' en una de las unidades más clandestinas en los Comandos británicos: Tropa 'X', Comando (Inter-Aliados) N ° 10. Formado en julio de 1942, los checos se convirtieron en los primeros miembros de la Tropa 'X'.


X-Troop, Comando N ° 10

El papel central de la X-Troop fue proporcionar hablantes nativos de alemán para acompañar a las fuerzas de ataque para actuar como intérpretes, traductores, interrogar a los prisioneros y alentar al enemigo a rendirse.


Poco se sabe sobre el primer grupo de siete u ocho soldados traídos a Gales el 24 de julio de 1942 por el capitán. Hilton Jones y su sargento de origen húngaro, George Lane (Georg Lanyi). Se sabe que en su mayoría eran checos Sudetes de habla alemana y, como la mayoría de los miembros de la tropa, probablemente de extracción judía. Además, se registró que ya tenían 'experiencia operativa'. Algunos miembros, como 'Latimer' y 'Taylor', habían peleado con la Brigada Internacional en la Guerra Civil Española, mientras que otros, como 'Bates', habían pasado gran parte de 1941 se sometió a capacitación de SOE (Special Operations Executive) en las escuelas en Arisaig, Wokingham y en otros lugares.


IZQUIERDA: CAPT. BRYAN HILTON-JONES MANDÓ 3 'X' TROOP, N ° 10 (INTER-ALLIED) COMANDO. FUE CONCEBIDOS AFECTAMENTE COMO 'EL PATRIADOR' O 'HILLY.' UN LICENCIADO DE LENGUA DE LA UNIVERSIDAD DE WELSH CAMBRIDGE, FUE UN EXCELENTE CLIMBER. FUENTE FOTOGRÁFICA: COMMANDO VETERANS ARCHIVE. DERECHA: UNA FOTOGRAFÍA RARA DE X-TROOP TOMADA A PRINCIPIOS DE 1943. "UN NÚMERO LIMITADO DE IMPRESIONES FUE QUITADO DE LA PLACA (¡SÍ - PLACA DE CRISTAL!) QUE A CONTINUACIÓN SE DESTRUYÓ YA QUE X-TROOP FUE CÁMARA Y LA SEGURIDAD CONSCIENTE". FOTO Y COMENTARIO FUENTE: CORTESÍA DE COLIN ANSON (ANTIGUO SARGENTO EN 3 TROOP), COMANDO VETERANOS ARCHIVO

Mientras que el grupo inicial probablemente era todo checo, la tropa se unió más tarde a otros "enemigos enemigos amigos", más notablemente de Alemania, Austria y Hungría. Con toda su fuerza, la tropa consistía en poco menos de 100 hombres. Toda la tropa hablaba con fluidez el alemán.

Para ocultar sus verdaderas identidades, los miembros de X-Troop tuvieron que usar un inglés que diga 'Nom de Guerre'. Moritz Levy se convirtió en Maurice Latimer, Jan Theilinger se convirtió en John Taylor, Gustav Oppelt se convirtió en George Bate (s), y así sucesivamente. Pero el engaño fue más allá, todos fueron emitidos con libros de pago y números de ejército que los hace miembros de unidades británicas regulares, por ejemplo. el Royal Sussex, el East Kent (Buffs), el Royal West Kent y el Hampshires. A cada uno se le dijo que inventara una historia de portada que resistiría el interrogatorio. De hecho, algunos afirmaron ser galeses para explicar sus fuertes acentos. Se proporcionaron direcciones de correo falsas y parientes más cercanos. Tan completa fue la portada, incluso hoy en día, hay incertidumbre en cuanto a la identidad real de algunos de los 'X' soldados.

En las fotografías que hay, se muestran a los X soldados con las insignias de sus regimientos "regulares" o la Insignia de Servicios Generales no descripta. Por lo tanto, es discutible si los miembros checos de X-Troop alguna vez usaron el comando de regulación rojo sobre azul oscuro 'CHECOSLOVAQUIA' que acompañaba a los flashes de hombro 'N ° 10 COMANDO' y la insignia de reconocimiento de Operaciones combinadas. Hubo, sin embargo, otras pistas de que se trataba de tropas de élite, es decir, Comandos. Las insignias de paracaídas de tela se cosen en las mangas de sus blusas de combate (significando paracaídas entrenados), sus blusas Denison (el Comando N ° 10 fue una de las primeras unidades en ser emitidas con estas chaquetas camufladas sueltas), boinas verdes, botas de suela de goma , Pistolas Tommy y pistolas Colt. Como recordó el soldado X Ian Harris (Hans Hajos) en la emocionante biografía de Helen Fry, German Schoolboy, British Commando: "teníamos [en el Comando] equipo que nadie más tenía ... Nos dieron jerseys de lana Shetland". Les escribió a sus padres "nos tratan como a caballeros aquí".

Con sede sucesiva en Aberdovy (Gales), Achnacarry (Escocia), Eastborne y Littlehampton en la costa sur de Inglaterra, se convirtieron en uno de los grupos más entrenados del ejército británico. Pelear en el Comando requería una amplitud y profundidad particularmente amplia de entrenamiento especializado. Programas de entrenamiento incluidos: paracaidismo, desembarco de botes, ocultación, alpinismo y rappel, uso de armas silenciadas. También se dominaron habilidades más inusuales, tales como abrir candados, conducir trenes e identificar unidades del ejército alemán.


ENTRENAMIENTO DE ASALTO ANFIBIO PARA N ° 1 COMMANDO, ISLA DE BLANCO, JUNIO DE 1942. LOS CHECOS ENTRENADOS CON EL COMANDO N ° 1 ANTES DE SU TRANSFERENCIA A X-TROOP, N ° 10 (IA) COMANDO EN JULIO DE 1942. COMO TAL, ELLOS LO MÁS RECIENTEMENTE PARTICIPO EN ESTE EJERCICIO DE ENTRENAMIENTO ANFIBIO DE DESEMBARCO. FUENTE: COMMANDO VETERANS ARCHIVE 2006 - 2016


Tragedia en Dieppe

La primera acción vista por los hombres del Comando Inter-Aliado fue la desafortunada incursión en Dieppe el 19 de agosto de 1942. La incursión se dispuso a demostrar que era posible atacar y tomar un puerto ocupado por un corto período de tiempo y para reunir inteligencia Mientras que la mayoría de los soldados que tomaron parte en el ataque fueron canadienses, fueron apoyados en su centro y flancos por el Comando N ° 3, 4 y 40 (RM) y elementos del Comando N ° 10 (IA). Quince miembros de la tropa francesa se unieron a las unidades de comando involucradas en la incursión para actuar como intérpretes. Sin embargo, se sabe que cinco de los checos de la recién formada X-Troop, a saber: Platt, Rice, Latimer, Bate y Smith, también participaron en el ataque.

Ian Dear, el autor de Ten Commando 1942-1945, comentó sobre la participación de los checos: "Por lo que se puede determinar, su papel era ir con las tropas que iban a entrar en el ayuntamiento y la sede alemana y encontrar y eliminar cualquier documentos de valor de eso ".

El historiador de comando N ° 10 (IA), Nick van der Bijl, señala que: '' Privates 'Bate', 'Rice' y 'Smith' se unieron al Royal Marine Commando A [más tarde renombrado: 40 (RM) Comando] con órdenes irrumpir en el Ayuntamiento de Dieppe ... Privates 'Platt' y 'Latimer' se unieron a un destacamento de la Sección 2 de Seguridad de Campo, Cuerpo de Inteligencia Canadiense ... con órdenes de buscar en la sede alemana y buscar elementos de interés de inteligencia, en particular, un nuevo emitió respirador alemán [máscara antigás] ''.

En una escena que podría haber salido directamente del thriller de espías, van der Bijl continúa describiendo cómo un "Teniente Goronwy Rees había sido comisionado recientemente en la Guardia Galesa ... y enviado a GS (Inteligencia) en GHQ, Home Forces cuando se le ordenó que recogiera un paquete sellado de un sargento debajo del reloj en la Estación Victoria y se lo diera a los checos. Él no recibió ni pidió un recibo. Viajando a Bridport, se encontró con 3 Tropas '' X '' pero no pudo distribuir todos los contenidos, que resultaron ser miles de francos para la Resistencia, porque no todos los checos estaban disponibles. Supuso que estaban en una especie de misión suicida. "En un giro aún más extraño, después de la guerra:" Rees fue expuesto más tarde como uno de los Cambridge .... Los espías comunistas junto con Donald McLean, Kim Philby y Anthony Blunt ".

Si esto parece algo de las páginas de un thriller de James Bond, puede haber una razón.

El Archivo de Veteranos del Comando, en una entrada relacionada con la historia de la Unidad de Asalto de 30 comandos, señala: "En Nicholas Rankins, el libro Comandos de Ian Fleming, y más tarde en un programa titulado Dieppe Uncovered, proyectado el 19 de agosto de 2012, los documentos parecen revelan que, de hecho, se formó una Unidad de Asalto de Inteligencia para el ataque de Dieppe por el Comandante Ian Fleming RN [autor posterior 'James Bond'] y operaron secretamente en el ataque como un Pelotón del Comando 40RM bajo el teniente HO Huntingdon-Whitely, su papel para " pellizcar "señales de documentos de inteligencia, etc. de la sede naval alemana en Dieppe." ¿Los checos, por lo tanto, formaban parte de la Unidad de Asalto de Inteligencia del Comandante Ian Fleming? Como mucho relacionado con X-Troop, nos quedan más preguntas que respuestas.

El destino de los X-Troopers checos refleja la carnicería general en Dieppe. Del primer grupo, Bate fue asesinado, y Rice y Smith fueron capturados. Ninguno llegó al Ayuntamiento. Aunque se llevaron al prisionero, Rice y Smith nunca más fueron vistos. El teniente Rees más tarde escribió, "imaginó que desaparecieron en las playas de Dieppe y que sus nombres ... nunca aparecieron en ningún registro oficial".

En cuanto a los otros checos, Platt fue herido en su pierna izquierda y se convirtió en el almacenista de la Tropa durante el resto de la guerra. El informe de operación de Platt relató: "Cuando estaba a punto de aterrizar [de un Tank Landing Craft -TLC] justo detrás del primer tanque en tierra, recibimos órdenes gritando que regresáramos debido a un fuego muy intenso. Hicimos un segundo intento de aterrizar ... en un lugar diferente. Otro tanque fue aterrizado. Durante este aterrizaje, nos sorprendió la artillería móvil alemana. Nadie podía aterrizar porque la rampa estaba baja y el fuego se dirigía directamente al TLC. Mientras trataba de aterrizar al amparo de un tanque alrededor de las 09:45, me hirieron en la pierna. No hice más intentos de aterrizar ... "


CARNAJE EN DIEPPE. DE LOS 6.086 HOMBRES QUE HICIERON A LA COSTA, UN 60% FUERON ASESINADOS, HERIDOS O CAPTURADOS. ENTRE ELLOS CHECOS: RICE, BATE, SMITH Y PLATT.

Latimer, que estaba en un TLC diferente, contó una historia igualmente desesperada: "Poco después de las 0600 se intentó aterrizar ... se desembarcaron tres tanques. Vi uno golpeado por un tiro directo. Explotó. MG [ametralladora] y el obús de fuego fueron intensos (fuego frontal y cruzado). "Latimer impávido continúa:" nuestro pequeño destacamento esperó su oportunidad. Nadamos alrededor de la galera del TLC. Llegamos a la orilla pedregosa, nos tumbamos en un hueco y miramos a nuestro alrededor. Los alemanes nos esperaban en la playa. Pudimos ver algunos de ellos detrás de las rocas y la arena a unos 120 metros de distancia. Fue imposible seguir adelante. Volvimos a otro TLC. El timón y la puerta principal estaban rotos. El TLC fue arrastrado a casa por cañoneras ".

Latimer era el único, del grupo inicial de cinco comandos checos, que regresaba sin ser herido, asesinado o capturado. Más tarde pasó a servir con distinción tanto en la campaña de Normandía como en el ataque a Walcheren.

Desembarcos del Día D

Un oficial y 43 otros rangos de X-Troop, ahora oficialmente renombrado Tropa No 3 (Miscelánea), tomaron parte en los desembarcos de Normandía en junio de 1944. Una vez más, no peleaban como una sola entidad. En cambio, se dividieron en pequeños destacamentos de entre dos y cinco hombres y se unieron a otras unidades de comando.

Al igual que con Dieppe, las bajas fueron altas. Algunos X-Troopers murieron en o antes de que lograron llegar a las playas. Otros murieron luchando para mantener la cabeza de puente de Orne. Todos los que estaban vinculados al recientemente formado Comando No 41 (Royal Marine) fueron asesinados o heridos. A estas alturas, bien entrenados y endurecidos en la batalla, algunos miembros de X-Troop estaban "disgustados" con el nivel de entrenamiento del Comando N ° 41 (RM)). En conversación con el historiador Ian Dear, X-Trooper, el sargento 'Freddy Gray' (Manfred Gans), comentó: "no pudimos sacar a los cabrones de las playas". [Nota del autor: En el momento del ataque a Walcheren, el Comando 41 (RM) se había convertido en amos en asaltos anfibios].

Latimer resultó herido mientras dirigía un ataque de distracción en la estación de radar fuertemente fortificada en Douvres. Cuando se encontró con un alemán, en lugar de hacer ruido, lo golpeó en la cabeza con su pistola Colt 0,45. Sin embargo, al hacerlo, se lastimó el dedo (que luego se hizo séptico). Unos días más tarde, se lanzó un ataque a gran escala sobre el punto fuerte. Gray relató el incidente. Al principio, no había señales de ningún alemán: todos estaban bajo tierra. Sin embargo, nunca faltó para usar su iniciativa, cuando Latimer encontró un periscopio, lo pateó y arrojó una granada de fósforo. Gray comentó: "en poco tiempo las puertas se abrieron y salieron".

De los 44 miembros de X-Troop que lucharon en la campaña de Normandía, veintisiete fueron asesinados, heridos o prisioneros de guerra.

Ataque contra Walcheren

Cuando los ejércitos aliados barrieron Francia, para evitar que los aliados usaran el puerto de Amberes, los alemanes habían fortificado la isla de Walcheren, que domina la desembocadura del Escalda. Los Comandos N ° s 41, 47 y 48 (RM), apoyados por destacamentos del Comando N ° 10 (IA), fueron los encargados de tomar la isla. Latimer se encontró entre los miembros de X-Troop involucrados en los desembarcos en Westkapelle en la parte noroeste de Walcheren. Tanto el sargento Gray como el cabo Latimer estaban adscritos al Comando N ° 41 a quien se le había encomendado la tarea de despejar Westkapelle.


SUDETES CHECO, SOLDADO MAURICE LATIMER (NACIDO MORITZ LEVY). N ° 10 (IA) COMMANDO 3 ('X') TROOP ADJUNTADO AL N ° 41 RM CDO. RODEA LOS PRESOS ALEMANES EN WALCHEREN. LA TORRE WESTKAPELLE SE MUESTRA EN EL FONDO. FUENTE: COMMANDO VETERANS ARCHIVE 2006 - 2016

De nuevo, en una conversación con el historiador Ian Dear, el Sargento Mayor Gray relató cómo Cpl. Maurice Latimer convenció a una unidad de observación de artillería ubicada en la Torre Westkapelle para que se rindiera. El fuego enemigo había cesado casi a excepción de la única torre alta al final de la aldea. Freddy le dio su pistola Tommy a Maurice y se pavoneó por la calle principal visiblemente desarmado, gritando a pleno pulmón: "¡Ergebt Euch alle - Ihr habt keine Chance!" (Ríndete, no tienes oportunidad). En respuesta, un sargento alemán salió y comenzó a establecer sus condiciones para rendirse.

Latimer, un socialista, tenía un enfoque pragmático y populista. Gray recuerda: "Pensaba que el hombre común era mucho mejor que los que estaban a cargo ... así que se metió a mis espaldas y, lo que es más importante, detrás del sargento [alemán] y consiguió que los alemanes se rindieran sin condiciones. en absoluto. Los condujo por la parte posterior para que su sargento no los viera. Luego le dijo al sargento que también podría renunciar ya que no le quedaban tropas ".

Gray también recordó un incidente, más tarde en la campaña de Walcharen, cuando él y Latimer recibieron la tarea de infiltrarse en las líneas enemigas y tomar prisionero: "Salimos a eso de las 3 am, cruzamos los campos de minas y nos establecimos detrás de las líneas alemanas. Recogimos algunos prisioneros que llevaban café y los interrogamos y preguntamos dónde estaba su comandante. Fueron muy reacios a decirnos. Les dije que los mataría y lloraron. Mientras los interrogaba, Latimer se fue a algún lado. Entonces, de repente, vi una figura que salía de un búnker y me quedaba parada en la penumbra preguntándole dónde estaba el café. Sabía que este era el hombre que queríamos y estaba a punto de atacarlo cuando, desde el cielo, o al menos eso parecía, voló Latimer y aterrizó justo sobre este oficial. Latimer era pequeño y delgado, pero era uno de los mejores tacleadores de rugby del mundo. Tiró al hombre al suelo, y ese fue su final. "En el verdadero estilo de la X-Tropa, el oficial alemán fue persuadido de dar la vuelta a su punto fuerte y ordenar a sus hombres que se rindieran.

Post Guerra

Con la rendición alemana el 8 de mayo de 1945, la mayoría de los miembros de X-Troop pasaron a formar parte de las unidades de Inteligencia, rastreando criminales de guerra, actuando como intérpretes e interrogadores, e infiltrándose en grupos de resistencia Nazi.

Una anécdota interesante de la época, inmediatamente después del final de las hostilidades, fue que cuando Gray supo que sus padres podrían estar en el campo de concentración de Theresienstadt (Terezin), en Checoslovaquia, condujo el viaje de 450 millas de Walcheren a Checoslovaquia y logró persuadir las autoridades soviéticas para permitir que sus padres sean llevados a Inglaterra.

Con la desmovilización, la mayoría de la tropa solicitó y obtuvo la ciudadanía británica. La mayoría llegó a tener carreras distinguidas en la vida civil. Se cree que Platt vivió en Canadá (pero puede haber muerto en América del Sur), mientras que Latimer y Taylor se quedaron en el Reino Unido. Su servicio en el Comando N ° 10 (Inter-Aliado), con sus estrechos vínculos con la Inteligencia Británica y la SOE, descartó su regreso seguro a lo que entonces era la Checoslovaquia ocupada por los soviéticos.

Falta de reconocimiento

Muchos pueden inspirarse en X-Troop: no todos los judíos, no todos los alemanes, y no todos los checos se sentaron de brazos cruzados mientras la tiranía nazi envolvió a Europa. Como escribió el ex X-Trooper 'Peter Masters', "Volver a los nazis fue una motivación siempre presente." Mientras que películas como '' Inglorious Bastards '' intentan retratar a los Commandos judíos como asesinos despiadados, en lo que respecta a X-Troop. preocupado, la realidad parecería más matizada. En particular, al persuadir a un número significativo de tropas alemanas para que se rindieran, a menudo con gran riesgo personal para ellos mismos, los X-Troopers, como Latimer, sin dudas salvaron vidas en ambos bandos.

En total, 130 hombres pasaron por X-Troop, de los cuales 19 se convirtieron en oficiales. Veintiún fueron asesinados en acción y al menos otros 22 resultaron heridos.

Los miembros de la Tropa recibieron un MC (Military Cross), un MM (Medalla Militar), un Croix de Guerre, un MBE (Miembro del Imperio Británico), un BEM (Medalla del Imperio Británico), un Certificado de Mención y tres Mencionados en despachos.

El historiador militar judío, Martin Sugarman, comenta: "El número de premios es irrisorio teniendo en cuenta sus hazañas y la inevitable sentencia de muerte que enfrentan si son capturados, por no mencionar el peligro para cualquiera de sus familiares sobrevivientes en la Europa nazi. Muchos detalles de los hombres eran conocidos por la Gestapo y las represalias hubieran sido inmediatas ".

Peter Masters creía que la escasez de decoraciones podría haber sido el resultado del hecho de que la Tropa nunca luchó como una unidad, sino que fueron separados para servir con otras Fuerzas Especiales. Como probablemente había una "ración" no escrita de premios por ataque, o por unidad, un oficial al mando era reacio a recomendar para premios a hombres que no pertenecían a su unidad.

En recuerdo


MEMORIAL A LOS MIEMBROS DE 3 TROOP. NO.10 (IA) COMMANDO QUE ENTRENÓ EN ABERDOVEY, NORTH WALES, Y PERDIÓ SUS VIDAS. EL MEMORIAL ESTÁ EN PENHELIG PARK, ABERDOVEY. FUENTE FOTOGRÁFICA: NICK COLLINS, COMMANDO VETERANS ARCHIVE.

Un monumento a todos los miembros de 3 'X' Tropa. El Comando No. 10 (IA) se erigió en Aberdovy, en el norte de Gales, donde la tropa se había entrenado. La inscripción en el reverso dice: "Esta Tropa de Comando del Ejército Británico inicialmente consistió en ochenta y seis refugiados de habla alemana de la opresión nazi a quienes se les dieron nombres e identidades ficticias como ciudadanos británicos para su propia protección y efectividad. Bajo el mando del comandante Hilton-Jones MC, sus tareas especiales eran reconocimiento, interrogatorio e inteligencia. Desplegados individualmente o en pequeños grupos, prestaron un servicio distinguido en la derrota de la Alemania de Hitler ".

En Ashton Wold, en Northamptonshire, el Hon. Miriam Rothschild, esposa del primer sargento de la tropa, 'George Lane', plantó una arboleda en los terrenos de su casa en memoria de los de la Tropa 'X' que fueron asesinados.

En 2009, se dio a conocer un monumento a los soldados checos y eslovacos, como Bates, que se entrenó en la escuela de formación de la empresa estatal cerca de Arisaig, Escocia. El ex aprendiz de Arisaig, Col (retirado) Jaroslav Klemeš, leyó el Recuerdo. Conmovedoramente, el monumento fue declarado un sepulcro de guerra, "como muchos de ellos fueron sepultados en lugares conocidos por Dios".

Desafortunadamente, hasta la fecha, en la República Checa, la contribución específica de la República Checa a esta unidad de elite no se ha apreciado plenamente y, como resultado, no forma parte de la conciencia nacional compartida de la República Checa (en contraste con la Operación Antropoide, 'el asesinato de Heydrich). Esta falta de reconocimiento no representa ningún esfuerzo deliberado para restar importancia al papel de estos checos, sino que refleja la relativa escasez de información sobre los checos que sirvieron en X-Troop.

Checos que sirvieron con la 3 "Tropa X", Comando 10
Nom de GuerreNombreNúmero de servicioNota
Pte. George Bate(s)Gustav Oppelt5550123/13801860KIA Dieppe
Pte. C. RiceDesconocidoDesconocidoKIA (asesinado)? Dieppe
Pte. J. SmithDesconocidoDesconocidoKIA (asesinado)? Dieppe
Cpl. Latimer MauriceMoritz Levy6436346/13118701WIA Normandy
Pte. PlattPlateck/PlatschekDesconocidoWIA Dieppe
Pte. John TaylorJan Theilinger6305478/13118712Lisiado (accidente de granada)
WIA: Wounded in Action. KIA: Killed in Action. Source: Jewish Virtual Library/ Commando Veterans Archive
Si bien no existe un monumento formal en la República Checa, un grupo checo de recreación, encabezado por el ex arqueólogo y experto militar Martin Sedivy del Museo Cheb, ha buscado mantener viva la memoria de este extraordinario grupo de comandos a través de un programa activo de recreación y eventos educativos.


MEMORIAL VIVO: DÍA DE LOS NIÑOS ORGANIZADO POR EL GRUPO DE REHABILITACIÓN CHECA 'MANO DE ACERO' (OCELOVÁ PĚST). EL GRUPO SE DEDICA A PRESERVAR LA MEMORIA DE AQUELLOS, ESPECIALMENTE LOS CHECOS, QUE SIRVIERON CON 'X' TROOP, N ° 10 (INTER-ALLIED) COMMANDO. CORTESÍA FOTOGRÁFICA: OCELOVÁ PĚST / MANO DE ACERO (GRUPO DE REHACUSIÓN).

Se espera que al conmemorar el 75 ° aniversario de la formación de X-Troop, se reconozca la contribución y el sacrificio realizados por estos comandos checos y que surja una imagen más completa.

El artículo está dedicado a la memoria de los checos que sirvieron con la Tropa 'X', N ° 10 (Inter-Aliados) Comando.

jueves, 24 de mayo de 2018

Arqueología: Descubren el centro de entrenamiento de comandos de Achnacarry

Rol de comando: Descubriendo el centro de entrenamiento de élite de la SGM

BBC

Una excavación arqueológica, que durará varios meses, comenzará este fin de semana en un sitio de entrenamiento de comandos de la Segunda Guerra Mundial en las Tierras Altas.


El castillo de Achnacarry, la casa ancestral de los jefes del Clan Cameron, fue crucial para la campaña aliada contra las potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial.

El castillo, a unos 24 kilómetros al noreste de Fort William, se utilizó para entrenar a los comandos de élite de Gran Bretaña y Estados Unidos, así como de Francia, los Países Bajos, Noruega, Checoslovaquia, Polonia y Bélgica desde 1942 hasta 1945.

Las excavaciones anteriores han descubierto munición real, incluidas balas para las armas alemanas capturadas.


Lochaber, una gran zona montañosa de las Tierras Altas de Escocia, proporcionó un duro campo de entrenamiento para los comandos aliados en la Segunda Guerra Mundial.


El Monumento conmemorativo cerca del puente Spean recuerda el papel de Lochaber en la producción de tropas de élite, y también recuerda a los hombres que emprendieron el entrenamiento en las montañas, bosques y la base del área de entrenamiento, Achnacarry Castle, antes de ver acción en la guerra.


Combatientes del Reino Unido, Francia, Holanda, Canadá y los EE. UU. se encontraban entre los combatientes aliados que se pusieron a prueba en el Centro de entrenamiento básico de Comandos.


Los terrenos de Achnacarry House son el foco de un proyecto de investigación que involucra a la Sociedad de Arqueología de Lochaber. La excavación comenzará este fin de semana.


Los instructores incluyeron al holandés Cpl Martien van Barneveld, la figura alta con una boina en la foto en una tormenta de nieve en el centro. Veterano de la Batalla de Arnhem, era conocido por sus reclutas holandeses como el Gran Hombre de Achnacarry.


Un curso para los Rangers de los EE. UU. se llevó a cabo en el sitio desde el 30 de junio de 1942 hasta el 1 de agosto de 1942. Estos guardaparques que tomaban un descanso durante el entrenamiento se preparaban para las operaciones en el norte de África.


Más de 25,000 hombres pasaron por Achnacarry desde que el comando se abrió en 1942 y hasta que cerró en 1946.



Además de las excavaciones arqueológicas, la sociedad y la Asociación de Veteranos del Comando han estado reuniendo fotografías de las familias y los Museos de la Guerra Imperial de la vida en Achnacarry.

domingo, 20 de mayo de 2018

Ases de tanques: Michael Wittmann, el Barón Negro de Villers-Bocage


Michael Wittmann, el mortífero as de tanques alemán de la SGM

Nikola Budanovic | War History Online




Izquierda: la compañía de Wittmann, el 7 de junio de 1944, camino a Morgny. Wittmann está de pie en la torreta de Tiger. 


Entre el mito y la realidad se encuentra una figura de gran importancia en la historia de la guerra blindada. Michael Wittmann, el as panzer más exitoso de la Segunda Guerra Mundial y en la historia de la guerra, fue una persona carismática y sus logros en el campo de batalla a menudo fueron recibidos con elogios. Antes de convertirse en el famoso Ace, se desempeñó como soldado privado, se unió al ejército en 1934. Después de dos años de servicio en el que obtuvo el rango de suboficial, Wittmann se unió a las SS y más tarde solicitó la primera SS formada -Panzer-División Leibstandarte SS Adolf Hitler, donde adquirió su formación de conductor. Después de participar en la ocupación de Austria y los Sudetes, se convirtió en miembro del Partido Nazi.

1. Primeros años de acción

A pesar de que Wittmann mostró entusiasmo y ambición por ser un conductor de tanques, debido a su rango e inexperiencia (ya pesar de su talento), se le unió a una unidad de reconocimiento dentro de la 1.ª División SS-Panzer. Se le dio el comando de un vehículo blindado Sd.Kfz.232 (un pesado vehículo blindado de seis ruedas).


Sd.Kfz.232

Como el Liebstandarte SS se formó inicialmente como la unidad de guardaespaldas personal de Hitler, sus divisiones de tanques se consideraron de élite. La unidad comprendía varios ases de tanques futuros, como Hannes Philipsen y Helmut Wendorff. Wittmann se ganó su confianza y respeto, a pesar de que solo estaba operando como un conductor de vehículos de reconocimiento. Wittmann pasó por la campaña polaca como parte de la 17ª Compañía de Exploradores Blindados de la Liebstandarte SS. Después de Polonia, recibió entrenamiento adicional en Berlín y fue transferido a la SS-Sturm-Batterie (batería de armas de asalto - Sturmartillerie) de LSSAH, equipada con cañones de asalto Sturmgeschutz III. Fue a partir de este momento que Wittmann mostró su habilidad milagrosa que lo lanzaría a la leyenda.

2. El frente oriental: el camino a la gloria

Después de una exitosa campaña en los Balcanes, donde Wittmann demostró su valía manejando un Stug III (especialmente en Grecia), su división fue transferida para ayudar a las tropas alemanas en el frente oriental. Apenas un mes de la campaña, recibió la Cruz de Hierro de Segunda Clase por su excelente servicio contra los tanques enemigos. Wittmann fue herido, pero se negó a abandonar el campo de batalla, lo que le valió una insignia de herida. Su Cruz de Hierro se convirtió en Primera Clase después de noquear a 6 tanques soviéticos en un solo enfrentamiento. Avanzó en las filas y se le ofreció entrenamiento adicional, luego de lo cual finalmente se le presentó su arma preferida: el PzKpfw VI Tiger.

Regresó al campo de batalla en 1943, justo a tiempo para participar en la batalla de tanques más grande de la historia: la Batalla de Kursk, o como lo llamaron los alemanes, la Operación Ciudadela. Su recuento de muertes comenzó a aumentar. Wittmann destruyó 12 tanques soviéticos T-34 solo el primer día. En esta ocasión, rescató a Helmut Wendorff y su escuadrón que fueron inmovilizados por la armadura del Ejército Rojo. Esto fue el 5 de julio de 1943. La batalla que incluyó la sangrienta batalla por la ciudad de Kharkov terminó el 17 de julio y el puntaje de Wittmann incluyó 30 tanques y 28 cañones antitanque.



3. Un artillero genio

Michael Wittmann no fue el único que contribuyó al éxito y la superioridad de la armadura alemana: siempre estuvo rodeado por un equipo de primer nivel elegido a mano. A pesar de que cambió un número de miembros de la tripulación, pasó la mayor parte de la guerra acompañado por su artillero objetivo, Balthasar "Bobby" Woll. Woll era famoso en el ejército alemán, tanto como el mismo Wittmann.

La capacidad de Woll de disparar objetivos mientras el tanque se movía a gran velocidad fue sorprendente. Wittmann y Woll demostraron ser un gran equipo. Pasaron la mayor parte de su tiempo en el frente oriental, adquiriendo asesinatos a diario. Los dos eran amigos cercanos y Woll incluso sirvió como testigo de la boda de Wittmann. Balthasar Woll recibió la Cruz de la Cruz de Hierro de Caballero en 1944. Poco después, recibió el mando de un tanque propio. Fue gravemente herido en 1945, en Francia, cuando su escuadrón de tanques fue bombardeado por aviones aliados y diezmado. Woll estaba en un hospital cuando terminó la guerra. Después, se convirtió en electricista en Alemania Occidental. Él murió en 1996.


El Tiger S04 de Wittmannn y su tripulación. El segundo de la izquierda es Bobi Woll. 


4. Mientras tanto, de vuelta en el frente oriental ...

Cuando los contraataques soviéticos comenzaron a expulsar a los alemanes de Rusia, el único que parecía no verse afectado por este giro de los acontecimientos fue Michael Wittmann. Su recuento de muertes continuó creciendo. Recibió la Cruz de los Caballeros por neutralizar 88 tanques y tanques destructores. Además de esto, Wittmann destruyó varias armas antitanque y antiinfantería. Él controló el campo de batalla, sintiéndose más seguro y seguro de sí mismo después de cada victoria.


T-34 ardiendo. 

Wittmann se ganó el apodo de The Black Baron, como referencia de Manfred von Richthofen, que era conocido como el Barón Rojo. Este apodo no solo reflejaba su éxito en el campo de batalla, sino también la caballerosidad que practicaba. Hay una anécdota que dice que Wittmann noqueó a un T-34 soviético en una ocasión y que la tripulación enemiga estaba en llamas mientras salían del flamante casco del tanque. Wittmann detuvo su tanque y ordenó a sus hombres que ayudaran al equipo enemigo cubriéndolos con mantas para extinguir el fuego. Después de que todo terminó, los dos lados se separaron, ambos preservando su honor militar.

5. El ejército de un solo hombre en Villers-Bocage


Los restos de la primera columna de transporte de la Brigada de Fusileros y un cañón antitanque de 6 libras, en la carretera entre Villers-Bocage y el punto 213. 

Tal vez la victoria más famosa lograda por Michael Wittmann es la de Villers-Bocage. Estuvo destinado en Francia en 1944, como parte de la fuerza de defensa contra la invasión Aliada. En ese momento, se confió en Wittmann para proteger la ciudad de Villers-Bocage junto con otros cinco tanques Tiger aparte del suyo. Estaban apostados cerca de la ciudad en el punto con nombre clave Colina 213.

Los elementos líderes de la 7ma. División Blindada británica (las famosas Ratas del Desierto) estaban en movimiento con uno de sus objetivos era tomar Villers-Bocage. Wittmann no esperaba que los Aliados llegaran tan pronto. A pesar de que no fueron detectados en el momento en que los tanques británicos se acercaban a la ciudad, estaba claro que pronto serían descubiertos e invadidos. Los británicos tomaron Villers-Bocage sin luchar, pero a la mañana siguiente se desató el infierno. Mientras la mayor parte de la columna aliada continuaba hacia la Colina 213, Wittmann organizó un ataque sorpresa.



Solo, procedió a atacar la parte posterior de la columna mientras que los otros cuatro Tigres lucharon contra el frente británico. Wittmann causó pánico masivo al noquear a 8 tanques aliados y una serie de semiorugas y cañones antitanque. Luego cargó contra la ciudad de Villers-Bocage. El elemento de sorpresa alimentó aún más su blitzkrieg, ya que los Aliados no respondieron rápidamente mientras Wittmann neutralizaba sus tanques, sufriendo un daño mínimo.



Los relatos difieren en cuanto a lo que sucedió después. Los historiadores registran que, después de la destrucción de los tanques OP, Wittmann se batió a duelo brevemente sin éxito con un Sherman Firefly antes de retirarse. Luego, se informó que el Tiger continuó hacia el este hasta las afueras de la ciudad antes de ser desactivado por un arma antitanque. Sin embargo, el propio relato de Wittmann contradice esto; él declaró que su tanque fue desactivado por un arma antitanque en el centro de la ciudad. En menos de quince minutos, trece o catorce tanques, dos cañones antitanque y entre trece y quince vehículos de transporte habían sido destruidos por el Batallón Blindado Pesado 101 de las SS, la gran mayoría atribuida a Wittmann. (ver más sobre este combate en estas las entradas siguientes: entrada 1, entrada 2, entrada 3)

6. ¿Brillo estratégico o valentía imprudente?

A pesar de que Michael Wittmann se convirtió en un nombre muy conocido en Alemania después de Villiers-Bocage, gracias a la propaganda nazi que, en 1944, necesitaba desesperadamente héroes inspiradores, muchos historiadores han cuestionado las decisiones estratégicas de Wittmann. Algunos historiadores de finales del siglo XX elogiaron la emboscada de Wittmann en la colina 213 con palabras como: "uno de los enfrentamientos más sorprendentes en la historia de la guerra blindada" y "una de las acciones más devastadoras de la guerra".



Otros, como el comandante de tanque e historiador alemán Wolfgang Schneider, descartan la imagen ideal que se le otorgó a la figura de Michael Wittmann, considerando sus acciones imprudentes y apresuradas. Considera que Wittmann dejó irresponsablemente al resto de su escuadrón para enfrentar a los británicos que en ese momento ya estaban en posición defensiva. El historiador Steven Zaloga atribuyó muchas de sus victorias en el frente oriental a la excelente tecnología de la armadura y potencia de fuego alemanas, desacreditando así el estatus de culto de Wittmann. Él indica que Wittmann duró solo dos meses en el frente occidental porque los tanques aliados habían alcanzado los criterios necesarios para luchar contra los alemanes por igual.

7. Confusión sobre la muerte de Wittmann

Se ha sugerido una gran cantidad de teorías sobre la muerte de Wittmann. Una fuente declaró que los británicos le pusieron una recompensa después de la escaramuza Villers-Bocage, pero el ejército británico negó esta afirmación. Sin embargo, Wittmann murió en batalla el 8 de agosto de 1944, cuando su tanque Tiger (número 007) fue destruido durante una emboscada cerca de la ciudad francesa de Saint-Aignan-de-Cramesnil. Las SS quisieron describir su muerte como heroica al afirmar que murió en un ataque de la RAF de la que estaba indefenso, lo que enfatiza el carácter cobarde de los Aliados.


Este reclamo fue desestimado debido a la evidencia sustancial que demuestra que Wittmann fue víctima del artillero británico Joe Ekins del 1.º Northamptonshire Yeomanry, que estaba manejando el arma de un Sherman Firefly. Se sugirieron otras unidades, como la 1.ª División Acorazada Polaca, la 4.ª División Acorazada Canadiense, el 14.º Regimiento Royal Armored Corps, pero todas estas reclamaciones fueron desestimadas tras un examen exhaustivo realizado por un historiador, Brian Reid. La tripulación del tanque destruido fue enterrado en una tumba sin nombre. En 1983, la comisión alemana de tumbas de guerra localizó el sitio del entierro. Wittmann y su tripulación fueron enterrados juntos en el cementerio de guerra alemán de La Cambe, en la trama 47-fila 3-tumba 120, en Francia.