Mostrando entradas con la etiqueta USA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta USA. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de enero de 2019

PGM: El telegrama que hubiese cambiado la guerra

Un telegrama entre Alemania y México que pudo cambiar el rumbo de la Primera Guerra Mundial 

En el llamado telegrama Zimmermann, Alemania propuso a México declarar la guerra a EEUU para distraerlo y evitar que participara en el conflicto en Europa
Infobae




El telegrama Zimmermann en su versión escrita y cifrada (créditos: Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania en Berlín)

Al correr los primeros días de 1917, Alemania quiso otorgar a México un papel definitivo en el futuro de la Primera Gran Guerra al planear una propuesta que hubiera al menos cambiado la ruta conocida de la historia.

En sus planes por mantener lejos del conflicto a Estados Unidos, que hasta ese momento se había mantenido nautral, Alemania apostó por el odio "antiguo y bien fundamentado" de México contra su vecino del norte para poner sobre la mesa una tentadora –aunque inviable– oferta: declarar la guerra a los estadunidenses.

A cambio, Alemania ofrecía a México su apoyo para recuperar los extensos territorios que había perdido en el siglo XIX, durante la invasión de Estados Unidos.

En esencia, este fue el ofrecimiento que el entonces ministro alemán de Relaciones Exteriores, Arthur Zimmermann, puso en manos del embajador de su país en México, Hienrich von Eckardt, a través de un telegrama que la historia ha bautizado como Telegrama Zimmermann.

En sus cálculos, el ministro alemán había considerado el antecedente de la expedición del líder revolucionario Francisco Villa a Columbus, Estados Unidos, y la fallida estategia de ese país para capturarlo.

Aseguraba que "los mexicanos son soldados extraordinariamente valerosos" y que los estadounidenses no habían obtenido ningún éxito cuando penetraron a México para seguir el rastro de Villa.

Zimmermann pretendía convencer al presidente mexicano Venustiano Carranza de declarar la guerra a EEUU. (Especial)

Luego de analizarlo con sus asesores, Zimmerman tuvo lista la oferta para México el 15 de enero de 1917. El texto enviado al embajador alemán en México decía:

Tenemos intenciones de comenzar el primero de febrero la guerra submarina ilimitada. Con todo, se intentará mantener neutrales a los Estados Unidos.

En caso de que no lo lográramos, proponemos a México una alianza sobre las siguientes bases: dirección conjunta de la guerra, tratado de paz en común, abundante apoyo financiero y nuestra conformidad de nuestra parte en que México reconquiste sus antiguos territorios en Nuevo México, Texas y Arizona. Dejamos a Su Excelencia el arreglo de los detalles.

Su Excelencia comunicará lo anterior en forma absolutamente secreta al Presidente [Carranza] tan pronto como estalle la guerra con los Estados Unidos, añadiendo la sugerencia de que invite al Japón a que entre de inmediato en la alianza, y al mismo tiempo sirva de intermediario entre nosotros y el Japón.

Tenga la bondad de informar al Presidente que el empleo ilimitado de nuestros submarinos ofrece ahora la posibilidad de obligar a Inglaterra a negociar la paz en pocos meses. Acúsese recibo.

Estrategia fallida

Dado que una carta en barco hubiera tardado al menos tres semanas en llegar a su destino, Zimmermann decidió enviar el texto por telégrafo el 16 de enero, con los métodos cifrados de la época.

El telegrama debía viajar de Alemania a Washington y de allí a México, a manos de Eckardt, para que este a su vez presentara la oferta al entonces presidente mexicano Venustiano Carranza.

A pesar de las precauciones, el telegrama pudo ser interceptado por los servicios secretos británicos, que compartieron su contenido con el gobierno estadounidense de Woodrow Wilson, quien lo utilizó para convencer a la opinión pública de su país de intervenir en la guerra de Europa.


El telegrama Zimmermann cifrado.

Pero los alemanes no sabían que los ingleses habían descifrado el contenido, de modo que hicieron la oferta al gobierno mexicano.

En aquellos días, sin embargo, México seguía inmerso en su propia guerra revolucionaria y con recursos menos que limitados para poder emprender una guerra contra Estados Unidos. De modo que el gobierno mexicano rechazó la oferta.

Unos meses antes, en noviembre de 1916, cuando tropas estadounidenses entraron a territorio mexicano elevando la tensión entre los gobierno de ambos países, tal vez otra hubiera sido la respuesta.

De hecho, México había solicitado el apoyo alemán en aquel momento y, a cambio de ayuda militar, le ofreció instalar en territorio mexicano un centro de transmisiones.

Incluso podía inferirse que los submarinos alemanes podían tener bases de aprovisionamiento en México, de acuerdo con la extensa investigación que al respecto hizo el académico austriaco Friederich Katz.

Impacto fronterizo

La oferta alemana había llegado tarde y ya cuando México y Estados Unidos habían limado asperezas. No obstante, la respuesta definitiva del presidente Carranza tardó casi tres meses en llegar a los alemanes. En los primeros días de abril, Estados Unidos declaró la guerra a Alemania.

El gobierno británico, a través del departamento criptoanalítico bautizó este documento como "Sala 40" (The Romm S40), que actualmente se encuentra resguardado en el volumen R16919 del archivo histórico del Ministerio de Relaciones Exteriores de Berlín.


 
La prensa estadounidense hizo mofa del telegrama interceptado. (Especial)

Está signado por Arthur Zimmermann y otros altos mandos alemanes, fue escrito por Arthur von Kemnitz, un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania, y tuvo correcciones del director del Departamento Político, Ernst Freiherr Langwerth von Simmern.

En México los efectos de este documento se dejaron sentir en la frontera, donde Estados Unidos reforzó la seguridad ante los rumores de actividades de espionaje alemán. Así, entre las dos Nogales –una de lado mexicano y otra de lado estadounidense– se levantó una de las primeras alambradas fronterizas.

La tensión fronteriza llegó incluso al episodio de un tiroteo entre tropas de Estados Unidos y México, el 27 de agosto de 1918. En el centro de Nogales, en México, hay un sencillo obelisco que recuerda a las víctimas de aquel episodio que fue colofón del Telegrama Zimmermann.

viernes, 4 de enero de 2019

Tercera Guerra del Golfo: La caída de los hijos de Saddam

Tortura, violaciones y borracheras: a 15 años de la muerte de los sanguinarios hijos de Saddam

Hussein Uday y Qusay cayeron el 22 de julio de 2003, poco después del derrumbe del régimen de su padre, en combate con las fuerzas de Estados Unidos. Eran los herederos del brutal dictador iraquí y hasta el final fueron los hombres más temidos del país


Infobae


  Saddam Hussein flanqueado por sus hijos Uday (izquierda) y Quday (derecha) (AFP)

Alguna vez los hombres más temidos en todo Irak, después de su padre Saddam Hussein, claro, los hermanos Uday y Qusay murieron en batalla contra las fuerzas de Estados Unidos el 22 de julio de 2003, hace exactamente 15 años.

Habían sido traicionados por un colaborador, que informó a los estadounidenses de su escondite en la ciudad de Mosul con la intención de cobrar los más de 15 millones de dólares de recompensa por cada uno de ellos que ofrecía en ese momento Washington.

Cuando las tropas de la Fuerza de Tareas 121, que los estaba buscando activamente, y soldados de la división aerotransportada 101 llegaron a la enorme mansión en la segunda ciudad más grande de Irak, recibieron una lluvia de balas de parte de los hermanos, el hijo de 14 años de Qusay y un guardaespaldas.

El dictador Saddam Hussein junto a su familia

Tal fue la respuesta que los 200 soldados que rodeaban el edificio debieron ordenar un bombardeo aéreo con aviones A10 Thundebolt II y pedir cañones pesados para poder doblegar la resistencia.

Tras seis horas de combate, solo quedaban ruinas y los cuerpos calcinados de los dos hijos más importantes del dictador Saddam Hussein, quien sería capturado cinco meses después en Tikrit.

Uday Hussein, de 39 años y el mayor de los hijos de Saddam, era el comandante de la organización paramilitar Fedayeen Saddam, director del Comité Olímpico y alguna vez considerado sucesor de su padre, aunque progresivamente fue desplazado de este rol por su estilo de vida lleno de excesos y violencia desenfrenada. Era el "as de corazones" en el mazo de naipes con los más buscados por Estados Unidos al comienzo de la Invasión de Irak en marzo de 2003.

El cuerpo de Uday recuperado por los soldados de Estados Unidos. Las imágenes se divulgaron para que los iraquíes confiaran en que estaba muerto (Reuters)

Qusay, su hermano menor de 36 años, era el comandante de la Guardia Republicana y director de la brutal inteligencia iraquí durante el dominio de Saddam. Frío, calculador y despiadado, se había convertido en el heredero del régimen y era el "as de tréboles".

Saddam y sus hijos estaban escondidos desde la caída de Bagdad en abril de 2003, pero el dato del informante develó que Uday y Qusay, siempre juntos, se habían refugiado en Siria durante la invasión y habían vuelto a Mosul, donde finalmente fueron encontrados.

Cuando la noticia se supo hubo celebraciones en todo Irak, especialmente en las comunidades chiitas y kurdas que habían sufrido lo peor de la represión del régimen sunita de los Hussein, que gobernó desde 1979 a 2003.

El cuerpo sin vida de Qusay Hussein (Reuters)

Especialmente Uday era famoso por sus excentricidades, su temperamento violento, sus tortura indiscriminada a los atletas iraquíes, sus borracheras y sus abusos sexuales a mujeres que simplemente veía en la calle y le gustaban.

También era famosa su fortuna acumulada gracias al control de los medios de comunicaciones iraquíes y otros negocios del gobierno de su padre.

Era tan temido y odiado que en 1996 intentaron asesinarlo. Recibió al menos siete disparos en el cuerpo por parte de atacantes no identificados mientras conducía por Al Mansour, y a raíz de sus heridas quedó impotente.

  Tropas estadounidenses tras la batalla que la que murieron Uday y Qusay

Pero apenas fue dado de alta protagonizó uno de los hechos más famosos de su locura violenta, como recuerda el periodista Anton Antonowicz, quien lo conoció durante una entrevista a su padre en 1982, en el periódico The Sun.

Uday quería celebrar haber sobrevivido al ataque y asistió al prestigioso club hípico Jadriyah. Allí quedó fascinado por una niña de 14 años, por lo que ordenó a sus guardaespaldas que la raptaran y llevaran a su casa.

La violaron por tres días y luego la dejaron en su casa junto a una bolsa de dinero.
  Uday era conocido por su gusto por los cigarros (AFP)

Pero su padre, un ex gobernador, se quejó ante Saddam y habló en público de lo que Uday había hecho.

En consecuencia, el entonces heredero del régimen se presentó ante el hombre, le exigió que entregara una vez más a su hija y que esta vez incluyera también a su hermana de 12 años, o los mataría a todos. El ex gobernador aceptó.

Qusay cultivaba, en cambio, el bajo perfil. No se le conocían estos arranques homicidas ni otros excesos. Vestía de manera sobria e imitaba el estilo de su padre.



El “as de tréboles” y el “as de corazones”, en la baraja que las tropas estadounidenses usaban para identificar a fugitivos de alto rango

Pero, como éste, su brutalidad no requería de grandes actos. Era él quien dirigía el aparato represivo de Saddam, los servicios de inteligencia y la policía secreta.

En 1991 lideró las matanzas contra lo chiitas levantados en Saddam City y persiguió y torturó a los opositores al régimen hasta el derrocamiento de su padre, muchas veces involucrándose personalmente en el proceso.

sábado, 15 de diciembre de 2018

SGM: La batalla de Aquisgrán


Tanques Panzer IV y Tiger I puestos fuera de combate durante combates en el frente Occidental

La batalla de Aquisgrán



Wikipedia
Wikipedia



Soldados estadounidenses en las calles de Aquisgrán el 15 de octubre de 1944







Fecha1 al 21 de octubre de 1944
LugarAquisgrán, Alemania Bandera de Alemania
Coordenadas50°46′00″N 6°06′00″E 
Coordenadas: 50°46′00″N 6°06′00″E (mapa)
ResultadoVictoria estadounidense
Beligerantes
Bandera de Estados Unidos Estados Unidos Bandera de Alemania Alemania Nazi
Comandantes
General Courtney Hodges Coronel Gerhard Wilck
Bajas
5.000 muertos 5.000 muertos
5.600 prisioneros


La batalla de Aquisgrán fue una de las batallas de la Segunda Guerra Mundial, con una duración de seis semanas hasta el 21 de octubre de 1944, en la ciudad alemana de Aquisgrán (en alemán Aachen, y en francés Aix-la-Chapelle).

El General Courtney Hodges había avanzado hacia la Línea Sigfrido y atacó el sector de Aquisgrán fuertemente fortificado, defendido por el General Friedrich Koechling.

El 16 de septiembre de 1944, las tropas estadounidenses llegaron ante la ciudad de Aquisgrán, en la que vivían todavía aproximadamente unos 20.000 civiles (frente a unos 160.000 a principios de la guerra, en 1939), y que estaba fuertemente defendida por 5.000 soldados alemanes al mando del coronel Gerhard Wilck.

Durante la noche del 1 al 2 de octubre, la artillería estadounidense bombardeó la ciudad, y al alba el I Ejército de los Estados Unidos (al mando del general Hodges) rompió la línea Sigfrido. A pesar de los intentos de diversas unidades Panzer, los estadounidenses lograron mantener abierta la brecha y, tras varios días de violentos combates, los alemanes se vieron rodeados por tropas aliadas. La guarnición rechazó la rendición y lanzó un contraataque para intentar romper el cerco formado por los estadounidenses, pero el intento fracasó.


Avance desde el norte: 2–8 de octubre.

La 30 División de Infantería comenzó su avance el 2 de octubre, utilizando artillería pesada divisional para apuntar a pastilleros alemanes; incluso entonces tardaron, en promedio, treinta minutos en capturar un pastillero. Los estadounidenses descubrieron que si no podían presionar inmediatamente el siguiente pastillero, los alemanes estaban seguros de contraatacar. No se esperaba una fuerte resistencia, y una compañía perdió a 87 combatientes en una hora; otra perdió a 93 de los 120 soldados en un ataque de artillería alemana. Los atacantes fueron capaces de cruzar lentamente el río Wurm y atacar a los pastilleros alemanes con lanzallamas y cargas explosivas. La tarde del 2 de octubre, algunos elementos de la 30 División de Infantería habían violado las defensas alemanas y habían llegado a la ciudad de Palenberg.  Aquí, las GI avanzaron de casa en casa y lucharon en una serie de horripilantes duelos con granadas de mano. (Al soldado Harold G. Kiner se le otorgaría la Medalla de Honor por lanzarse sobre una granada alemana cerca de Palenberg, salvando así la vida de otros dos soldados).  Pelear en la ciudad de Rimburg fue igualmente terrible; La armadura estadounidense no había podido cruzar el río Wurm y, por lo tanto, no podía proporcionar apoyo de fuego a los soldados de infantería que intentaban asaltar un castillo medieval que los alemanes utilizaban como fuerte. La 30 División de Infantería sometió a aproximadamente 50 pastilleros alemanes el primer día del avance, a menudo teniendo que envolver la estructura y atacar por la parte trasera. El esfuerzo de la división fue ayudado por los ataques de distracción de la 29 División de Infantería en su flanco, lo que llevó a los alemanes a creer que ese fue el ataque principal de los estadounidenses.  En la noche del 2 de octubre, se ordenó al 902º Batallón de Armas de Asalto alemán que lanzara un contraataque contra la 30 División de Infantería, pero la artillería aliada retrasó el inicio de la redada, y finalmente el intento fracasó.

Aunque la armadura estadounidense estuvo disponible para apoyar el avance el 3 de octubre, las fuerzas atacantes fueron detenidas abruptamente después de varios contraataques alemanes. La ciudad de Rimburg fue tomada en el segundo día de la ofensiva, pero la lucha contra las defensas alemanas se mantuvo lenta, ya que los tanques M4 Sherman y los cañones de artillería de 155 milímetros (6.1 pulg.) Fueron llevadas a las cajas de pastillas de explosiones a quemarropa. La lucha también había comenzado a desarrollarse para la ciudad de Übach, donde los tanques estadounidenses se apresuraron a tomar la ciudad, solo para ser atrapados por la artillería alemana. Siguieron feroces contraataques, con fuego de artillería estadounidense que impedía a los alemanes volver a tomarlo. Al final del día, el forzamiento del río Wurm y la creación de una cabeza de puente costaron a la 30 División de Infantería alrededor de 300 muertos y heridos.

Las fuerzas alemanas continuaron sus contraataques en Übach, sufriendo numerosas bajas por el fuego de artillería y infantería estadounidense. Aunque la incapacidad de volver a tomar Übach persuadió a los comandantes alemanes de que no tenían fuerzas suficientes para defender adecuadamente los acercamientos a Aquisgrán, los contraataques ataron a las tropas estadounidenses, que de otro modo podrían haber seguido avanzando. El 4 de octubre, el avance aliado fue limitado, con solo las ciudades de Hoverdor y Beggendorf, ya que los estadounidenses perdieron aproximadamente 1,800 soldados en los últimos tres días de combate. Se logró un mejor progreso el 5 de octubre, ya que el 119º Regimiento de la 30 División de Infantería capturó a Merkstein-Herbach.  Al día siguiente, los alemanes lanzaron otro contraataque contra Übach, y de nuevo no lograron desalojar a los estadounidenses. Los blindados alemanes no pudo hacer frente a la abrumadora superioridad numérica de los tanques estadounidenses, y como último esfuerzo para detener el avance, los alemanes comenzaron a concentrar los ataques en las posiciones estadounidenses con la artillería y los aviones que pudieron reunir. Se encontraron severamente paralizados por la falta de reservas, aunque el General Koechling pudo desplegar un destacamento de Tigres en la ciudad de Alsdorf en un intento de tapar la penetración estadounidense de las defensas del norte de Aquisgrán.

El 8 de octubre se desarrolló un contraataque, compuesto por un regimiento de infantería, el 1er Batallón de Asalto, un grupo de combate de la 108a Brigada Panzer y unos 40 vehículos blindados de combate saqueados de las unidades disponibles. Aunque obstaculizado por la artillería estadounidense, el ala izquierda del ataque logró cortar un pelotón estadounidense, mientras que el ala derecha llegó a un cruce de carreteras al norte de la ciudad de Alsdorf. Un pelotón de Shermans que apoyaban un ataque en la ciudad de Mariadorf de repente se vieron atacados por la retaguardia, y fueron capaces de repeler a los alemanes solo después de intensos combates. Dos cañones de asalto autopropulsadas alemanas Sturmgeschütz IV y un escuadrón de infantería ingresaron a Alsdorf, donde fueron fuertemente contraatacados. Aunque los dos vehículos pesados ​​eludían de alguna manera a los tanques estadounidenses, finalmente fueron ocupados por la infantería estadounidense y obligados a regresar a su punto de partida. Con el aumento de las bajas y el acercamiento de los estadounidenses, el alto mando alemán transfirió la 3ª División Panzergrenadier a Aachen, seguido por el I SS Panzer Corps, que incluía la 116ª División Panzer y el SS Heavy Panzer Battalion 101, un elemento del 1er. División Panzer de las SS.

Avance desde el sur: 8–11 de octubre.

En el sur, la 1ª División de Infantería comenzó su ofensiva el 8 de octubre, con el objetivo de capturar la ciudad de Verlautenheide y la Colina 231 (apodada "Colina del Crucifijo") cerca de la ciudad de Ravelsberg. Su ataque fue precedido por un enorme bombardeo de artillería, que les ayudó a alcanzar sus objetivos rápidamente. [98] En Crucifix Hill, el Capitán Bobbie E. Brown, comandante de la Compañía C, 18ª Infantería, silenciaron personalmente tres pastilleros con piquetas y, a pesar de estar herido, continuó llevando a sus hombres al ataque, ganando la Medalla de Honor. Para el 10 de octubre, la 1ª División de Infantería estaba en su posición designada para vincularse con la 30ª División de Infantería. Este éxito se encontró con un contraataque alemán hacia Hill 231, que fue el escenario de un intenso tiroteo; La batalla terminó con los alemanes dejando más de 40 muertos y 35 prisioneros. A pesar de los repetidos contraataques alemanes que desaceleraron su avance, la 1ª División de Infantería pudo capturar el terreno elevado que rodeaba la ciudad.

El 10 de octubre, el general Huebner entregó un ultimátum a las fuerzas alemanas en Aquisgrán, amenazando con bombardear la ciudad para que no se rindiera. El comandante alemán se negó categóricamente. En respuesta, la artillería estadounidense comenzó a atacar la ciudad el 11 de octubre, disparando un estimado de 5,000 proyectiles, o más de 169 toneladas cortas (153 t) de explosivos; También fue sometido a un intenso bombardeo por aviones estadounidenses.


Infantería alemana motorizada en el oeste, montada en un semioruga Sd.Kfz. 251


Enlace: 11-16 de octubre

Las bajas estadounidenses subían, tanto por los frecuentes contraataques alemanes como por el costo de asaltar cajas de pastillas.  Los alemanes pasaron la noche del 10 de octubre convirtiendo las bodegas de las casas de la ciudad de Bardenberg en fortines fortificados; Los atacantes estadounidenses se vieron obligados a retirarse y, en cambio, obligaron a la ciudad a someterse. 108 El 12 de octubre, los alemanes lanzaron un importante contraataque contra la 30 División de Infantería estadounidense. Fue interrumpido por el fuego de artillería pesada y las defensas antitanques bien colocadas.  En el pueblo de Birk, estalló una pelea de tres horas entre tanques alemanes y un solo estadounidense Sherman; El Sherman logró derribar a un enemigo Panzer IV y forzar a otro a retirarse, pero pronto fue atacado por otros. A este tanque solitario finalmente se unieron elementos de la Segunda División Blindada, y los alemanes fueron expulsados ​​de la ciudad. La 30 División de Infantería pronto se encontró en posiciones defensivas a lo largo de su frente; sin embargo, se le ordenó continuar empujando hacia el sur para su conexión prevista con la 1ra División de Infantería. Para lograr esto, dos batallones de infantería de la 29ª División de Infantería se unieron a la 30ª presiona.

El mismo día (12 de octubre), al sur, dos regimientos de infantería alemanes intentaron recuperar Crucifix Hill de las IG de la 1ra División de Infantería. En una lucha feroz, los alemanes tomaron temporalmente el control de la colina, pero al final del día fueron desalojados, con ambos regimientos prácticamente destruidos. Del 11 al 13 de octubre, los aviones aliados bombardearon Aachen, seleccionando objetivos más cercanos a las líneas estadounidenses; el 14 de octubre, se ordenó al vigésimo sexto regimiento de infantería que limpiara una zona industrial en el borde de Aquisgrán, en preparación para el ataque a la propia ciudad. El 15 de octubre, en un esfuerzo por ampliar la brecha entre las dos pinzas americanas, los alemanes contraatacaron nuevamente a la Primera División de Infantería; Aunque varios tanques pesados ​​lograron atravesar las líneas estadounidenses, la mayor parte de las fuerzas alemanas fueron destruidas por artillería y apoyo aéreo. Al día siguiente, los alemanes intentaron montar contraataques locales con la Tercera División de Panzergrenadier, pero, luego de sufrir grandes pérdidas, se vieron obligados a suspender nuevas acciones ofensivas.

La 30 División de Infantería, con elementos de las 29 divisiones de Infantería y 2ª Armada, continuó su empuje hacia el sur entre el 13 y el 16 de octubre, en el sector de la aldea de Würselen; sin embargo, incluso con el apoyo aéreo pesado, no lograron romper las defensas alemanas y unirse con las fuerzas aliadas en el sur. Los alemanes aprovecharon el estrecho frente para atacar a los atacantes que avanzaban con artillería, y el progreso siguió siendo lento, ya que los tanques alemanes utilizaron las casas como refugios para sorprender y aplastar a los soldados de infantería estadounidenses. El general Hobbs, comandante de la 30 División de Infantería, luego intentó superar las defensas alemanas atacando a lo largo de otro sector con dos batallones de infantería. El ataque fue un éxito, ya que permitió que las Divisiones de Infantería 30 y 1 se vincularan el 16 de octubre. Los combates han costado hasta el momento al XIX Cuerpo de Estados Unidos más de 400 muertos y 2,000 heridos, con un 72% de los de la 30 División de Infantería. A los alemanes no les fue mejor, ya que hasta el 14 de octubre, aproximadamente 630 de sus soldados murieron y 4,400 resultaron heridos; otros 600 se perdieron en el contraataque de la 3ª División Panzergrenadier en la 1ª División de Infantería de los Estados Unidos el 16 de octubre.

Lucha por la ciudad: 13-21 de octubre.

Al necesitar la mayor parte de su personal para evitar los contraataques alemanes y asegurar el área alrededor de Aquisgrán, la 1ª División de Infantería pudo destinar un solo regimiento para el trabajo de tomar la ciudad. La tarea recayó en el 26º Regimiento de Infantería, bajo el mando del Coronel John F. R. Seitz, que solo tenía dos de sus tres batallones a la mano. Armados con ametralladoras y lanzallamas, los Batallones de Infantería 2º y 3º al principio solo serían asistidos por unos pocos tanques y un único obús de 155 milímetros (6,1 pulgadas).  La ciudad fue defendida por aproximadamente 5,000 soldados alemanes, incluyendo la marina de guerra convertida, la fuerza aérea y el personal de policía de la ciudad. En su mayor parte, estos soldados carecían de experiencia y eran inexpertos, y solo estaban apoyados por un puñado de tanques y armas de asalto. Sin embargo, los defensores de Aquisgrán podrían hacer uso del laberinto de calles que ocupaban su centro histórico.

El ataque inicial de la 26ª Infantería el 13 de octubre proporcionó información importante sobre la naturaleza de la lucha; La infantería estadounidense había sido emboscada por defensores alemanes utilizando alcantarillas y sótanos, lo que obligó a la infantería estadounidense que avanzaba a despejar cada apertura antes de continuar por las calles, mientras que a los tanques Sherman les resultó imposible maniobrar para reprimir el fuego enemigo. Los civiles alemanes fueron absueltos a medida que avanzaba la 26ª Infantería; no se permitió a los alemanes permanecer en la retaguardia de los estadounidenses. El éxito en Aquisgrán se midió por el número de casas capturadas, ya que el avance demostró ser lento; Para hacer frente a los gruesos muros de los edificios más antiguos de la ciudad, el 26º Regimiento de Infantería utilizó obuses a quemarropa para destruir fortificaciones alemanas. El obús creó pasillos que permitieron a los soldados de infantería avanzar de edificio en edificio sin tener que ingresar a las calles de la ciudad, donde podrían ser atrapados por el fuego enemigo. Los tanques de Sherman fueron emboscados, mientras entraban en las intersecciones, por armas antitanques alemanas ocultas. Poco después, los tanques estadounidenses y otros vehículos blindados avanzaban con cautela, a menudo disparando a los edificios por delante de la infantería que los acompañaba para eliminar a los posibles defensores. Atrapados en la superficie por aviones aliados, los soldados de infantería alemanes usarían alcantarillas para desplegarse detrás de las formaciones estadounidenses para atacarlos desde la retaguardia. La resistencia alemana fue feroz, cuando lanzaron pequeños contraataques y usaron armaduras para detener los movimientos estadounidenses.

El 18 de octubre, el 3er Batallón del 26º Regimiento de Infantería se preparó para atacar el Hotel Quellenhof, que fue una de las últimas áreas de resistencia en la ciudad.  Los tanques estadounidenses y otras armas de fuego disparaban contra el hotel, que era el cuartel general de defensa de la ciudad, a quemarropa. Esa noche, 300 soldados del 1er Batallón de las SS pudieron reforzar el hotel y derrotar varios ataques contra el edificio. Un furioso contraataque alemán logró invadir varias posiciones de infantería estadounidense fuera del hotel y liberó temporalmente la presión sobre el Quellenhof antes de ser derrotado por un fuego de mortero estadounidense concertado.

Dos eventos ayudaron entonces al avance final. Primero, para reducir las bajas de infantería de primera línea, se decidió bombardear los puntos fuertes alemanes restantes con cañones de 155 mm. En segundo lugar, para ayudar a la 1ª División de Infantería, un batallón del 110º Regimiento de Infantería, la 28ª División de Infantería de los Estados Unidos, se había movido desde el sector V Corps el 18 de octubre para cerrar una brecha entre los elementos del 26º Regimiento de Infantería en la ciudad. La misión defensiva de este nuevo batallón se cambió del 19 al 20 de octubre para apoyar estrechamente el asalto urbano, participando como el tercer batallón desaparecido del regimiento agotado. El 21 de octubre, los soldados del 26º Regimiento de Infantería, apoyados por el batallón reforzado del 110º Regimiento de Infantería, finalmente conquistaron el centro de Aquisgrán. Ese día también marcó la rendición de la última guarnición alemana, en el Hotel Quellenhof, finalizando la batalla por La ciudad.

En efecto, Aquisgrán es una ciudad simbólica en la Historia de Alemania y se trataba igualmente de la primera gran ciudad en territorio alemán alcanzada por los aliados en el frente occidental; todo ello llevó a Hitler a ordenar su defensa a cualquier precio. El mando estadounidense decidió entonces contentarse con el asedio de la ciudad y de su aislamiento de las vías de aprovisionamiento y comunicación.


Columna de prisioneros de guerra alemanes atravesando las ruinas de Aquisgrán en octubre de 1944.

Pero el IX Ejército de los Estados Unidos, desplegado al norte y al sur de la ciudad, consideraba que la bolsa podía suponer una amenaza, y el mando decidió la conquista inmediata de la ciudad. Los estadounidenses tuvieron entonces que enfrentarse al enemigo en combates callejeros encarnizados, que otorgaban la ventaja a los alemanes que estaban en su terreno y conocían bien el lugar. Durante la fase más difícil de la batalla, los estadounidenses desplegaron en la ciudad el 2.º y el 3.º Batallón del 26.º Regimiento de Infantería, así como el 745.º Batallón Blindado, al tiempo que la 30.ª División atacaba Aquisgrán por el norte. Pero tras sólo unos pocos días, esta división había sufrido ya más de 2.000 bajas, por lo que la 29.ª División fue enviada como refuerzo.

Secuelas

La batalla de Aquisgrán había costado caro tanto a los estadounidenses como a los alemanes; el primero sufrió más de 5,000 bajas, mientras que el segundo perdió más de 5,000 bajas y 5,600 tomados prisioneros. Desde el 2 de octubre de 1944, la 30 División de Infantería sufrió aproximadamente 3,000 hombres muertos y heridos, mientras que la 1ra División de Infantería sufrió al menos 1,350 bajas (150 muertos y 1,200 heridos). Los alemanes perdieron otras 5.100 bajas durante los combates en Aachen, incluidos 3.473 prisioneros. En el proceso de la batalla, la Wehrmacht perdió dos divisiones completas y otras ocho se agotaron gravemente, incluidas tres divisiones de infantería nuevas y una única división blindada reacondicionada; esto se atribuyó en gran parte a la forma en que lucharon, ya que aunque un equivalente de 20 batallones de infantería se habían utilizado durante varios contraataques contra la 30 División de Infantería solo, en promedio cada ataque por separado solo involucró a dos regimientos de infantería. Durante el conflicto, los alemanes también desarrollaron un respeto por la capacidad de combate de las fuerzas estadounidenses, señalando su capacidad para disparar indiscriminadamente con cantidades abrumadoras de artillería de apoyo contra el fuego y fuerzas blindadas. Tanto la 30ª División de Infantería como la 1ª de Infantería recibieron citas de unidades distinguidas por sus acciones en Aquisgrán.

Sin embargo, la resistencia alemana en Aquisgrán alteró los planes de los aliados para continuar su avance hacia el este. Tras el final de los combates en Aquisgrán, al Primer Ejército de los Aliados Occidentales se le encargó la captura de una serie de represas detrás del Bosque Hürtgen, que los alemanes podrían utilizar para inundar los valles que abrían el camino a Berlín. Esto llevaría a la batalla del bosque de Hürtgen, que iba a ser más difícil que la batalla de Aquisgrán.

Franz Oppenhoff fue nombrado alcalde de Aquisgrán por los aliados el 31 de octubre, pero después de que se filtró su identidad, fue asesinado por órdenes de Heinrich Himmler en Unternehmen Karnival (Operación Carnaval) el 25 de marzo.

El 16 de octubre, los estadounidenses lograron por fin cercar por completo la ciudad. Finalmente, el 21 de octubre de 1944, los restos de la guarnición, que contaba todavía con 300 soldados que sólo resistían en algunas pocas calles, capituló ante el bunker de la Rütscherstraße, y el coronel Wilck firmó la rendición de sus tropas. El balance de la batalla era de 5.000 muertos en ambos bandos, además de 5.600 soldados alemanes hechos prisioneros.

sábado, 10 de noviembre de 2018

SGM: El dominio aéreo antes de la toma de Túnez (2/2)

‘Zona de exclusión aérea’ para tomar Túnez

Parte 1 | Parte 2
Weapons and Warfare





Dos días después, el domingo de Ramos, el 18 de abril, la tarde parecía estar a la deriva, como su nombre indica en un día de relativa paz y tranquilidad. Siguiendo los informes de inteligencia de los planes alemanes de rescatar a algunos de sus empleados clave del Heeresgruppe Afrika y las tropas no combatientes, en los transportes que regresan a Sicilia, el 57º Grupo de Combatidos de la USAAF envió patrullas sucesivas a lo largo del día para tratar de interceptar tales vuelos. Los pilotos regresaban continuamente sin nada que informar.

Al final del día, cuando se organizó la última patrulla, no se habían hecho contactos con aviones enemigos. Esta operación final fue una combinación de 57th Group y 244 Wing RAF, cuyos Spitfires of 92 Squadron proporcionarían la cubierta superior. En 1705, cuarenta y ocho Warhawks de los cuatro escuadrones de caza del 57.º grupo, 64, 65, 66 y 319, comenzaron a despegar, liderados por el capitán James "Big Jim" Curl, el experimentado líder de vuelo de la 66a.

Una vez que se encontraron con los Spitfires, Curl condujo la formación hacia el noroeste sobre Cape Bon. A casi diez kilómetros del mar, el crepúsculo se estaba reuniendo cuando Curl los hizo retroceder hacia el sur para regresar a casa. Sabía que la luz no duraría mucho más. Entonces vio algo, tal vez 4,000 pies debajo de ellos, cerca del mar. Al principio pensó que podría ser un vuelo muy grande de gansos migratorios. Las formas se hicieron más claras bajo su mirada. Estaba mirando lo que estimaba que eran alrededor de 100 de los transportes Ju52 / 3m. Todos estaban en un color verde camuflado, lo que los hacía difíciles de distinguir contra el mar en el crepúsculo, y volaban hacia el norte en una formación gigante de "V-de-Vs". Lo que vino después fue apodado al principio por los pilotos estadounidenses como un "disparo de ganso".

Mientras que los Spitfires tomaron algunos Bf109 escoltando, los cuarenta y ocho Warhawks descendieron sobre los incómodos Ju52 como halcones que se lanzaban sobre una bandada de gordas palomas. En el caos, Curl reclamó dos Ju52 y un 109. Describió el compromiso como caótico, el cielo lleno de aviones que giraban y giraban. Los Warhawks giraron en el cuerpo a cuerpo, disparando a una masa de aviones enemigos que no tenían escape. El capitán Roy Whittaker, líder de vuelo en el 65. ° Escuadrón de caza, derribó dos Ju52 y dos 109. Sus cuatro victorias lo llevaron a un total de siete, lo que lo convirtió en el piloto con la puntuación más alta en el puesto 57.

El teniente Richard O. Hunziker, del 65. ° Escuadrón de Combate, en solo su segunda operación de combate, se encontró en un bautismo de fuego. Estaba asombrado por el número de aviones enemigos.

La formación del enemigo parecía como mil escarabajos negros que se arrastraban sobre el agua. En nuestro primer pase estaba tan emocionado que comencé a disparar temprano. Pude ver los disparos levantando el agua.

Hunziker fue tras un Ju52 cerca de la parte delantera de la "V" y vio que sus disparos martilleaban a lo largo de su cola y fuselaje, y al mismo tiempo se dio cuenta de que dos Ju52 a cada lado le disparaban.

Parecía como si estuvieran parpadeando con linternas rojas desde las ventanas - Tommy-guns, probablemente. El barco al que estaba disparando golpeó el agua con una gran capa de rocío y luego explotó. Cuando me detuve pude ver figuras alejándose de lo que quedaba del avión.

Luego, Hunziker respondió a una llamada de radio en busca de ayuda contra algunos Bf109 a 5,000 pies sobre él. Al principio, luchó por aferrarse a los combatientes enemigos en los torbellinos de perros. Tomando una acción evasiva se encontró cruzando la tierra. Luego, con su primer estallido de fuego en uno de los años 109, se sonó la nariz, enviándola a una inmersión empinada para estrellarse contra el suelo en llamas.

Las pérdidas totales y el daño infligido por el 57º Grupo de Cazas en los transportes y escoltas de la Luftwaffe fueron:




No es sorprendente que los medios informaran que la batalla aérea unilateral era la "Masacre del Domingo de Ramos".

Sin embargo, los enfrentamientos entre los combatientes, los Warhawks y los Bf109, estaban lejos de ser unilaterales. Los Bf109 pudieron operar miles de pies por encima de los Warhawks, que eran ineficaces por encima de los 15,000 pies. Esto permitió que los 109 esperaran la oportunidad de montar un ataque de buceo, idealmente fuera del sol en los combatientes estadounidenses. Para contrarrestar la ventaja de los combatientes alemanes, los pilotos del 57º Grupo, como el teniente Mike McCarthy del 64º Escuadrón de Combate, sabían que un 109 no podía superar a un Warhawk P-40 correctamente volado: "Teníamos que saber dónde estaban en cada momento, para cronometrar la llamada de 'descanso', y girarse con fuerza para que podamos llevar nuestras armas y disparar '.



El 22 de abril, DAF Spitfires y Kittyhawks se lanzaron sobre una veintena de Me323 que volaban en una amplia formación de V. La carga principal de estos transportes gigantes de seis motores era el combustible. Fueron escoltados por diez Bf109s y Macchi C.202s. El teniente "Robbie" Robinson del 1 Escuadrón SAAF derribó dos 109, lo que lo convirtió en un as. Sus compañeros pilotos enviaron seis más de los 323, envueltos en llamas alimentadas con gasolina, sumergiéndose en el mar.

De una flota de alrededor de 250 de estos enormes aviones de batalla, los registros alemanes muestran que entre el 5 de abril y el 12 de mayo de 1943, se perdieron 166 aviones y sus cargamentos de suministros críticos. Entre el 18 y el 22 de abril, los combatientes aliados afirmaron haber derribado a unos 120 aviones de transporte Ju52 y Me323 de la Luftwaffe. Después del 22 de abril, la Luftwaffe se vio obligada a volar transportes aéreos solo por la noche, y con pérdidas continuas para los combatientes nocturnos aliados, en números cada vez más reducidos.#

En contraste, los aliados no tenían tal escasez de suministros. En el suelo tenían más hombres, más armas, más tanques, y en el cielo la ventaja decisiva: la superioridad aérea. Sin embargo, los alemanes aún tenían los pases vitales a través de las colinas que rodeaban Túnez, causando terribles pérdidas mientras soportaban cada ataque aliado. En los corredores costeros del sur y del norte, parecía imposible concentrar fuerzas suficientes para abrirse paso. El valle de Medjerda fue bloqueado por las defensas alemanas en Longstop Hill. Después de que los alemanes habían derrotado los desesperados ataques aliados el 25 de diciembre de 1942 para retener a Longstop, habían cavado en extensas y formidables defensas contra lo que era para ellos, su Weinachtshügel (Colina de Navidad).

Por fin, en la última semana de abril, llegó el gran avance buscado. El Octavo Ejército capturó Longstop Hill y otros puntos fuertes enemigos en el valle de Medjerda. Aquí estaba la oportunidad de concentrar fuerzas para un empuje decisivo en Túnez. Los generales alemanes sabían que se avecinaba una gran ofensiva, pero no si sería el Octavo Ejército del sureste, el Primer Ejército en el centro o los estadounidenses en el noroeste.

El plan final fue un ataque de punta de lanza en el centro a principios de mayo por parte del Primer Ejército combinado con elementos transferidos del Octavo Ejército. Batallones de infantería británicos endurecidos por la batalla de la 1ª y 4ª y 78ª divisiones blindadas romperían primero las líneas alemanas. Luego, las Divisiones Blindadas 6 y 7, después de abrirse camino a través de la ciudad estratégica de mercado aliada de Medjez el Bab, se abrirían camino a través del valle de Medjerda a través de Massicault y St. Cyprien hasta Túnez.

Sin embargo, en el despliegue de la redistribución y la concentración, hubo un gran riesgo. La debilidad inherente del plan era que los tanques y sus vehículos de apoyo transferidos desde el Octavo Ejército en el sur tendrían que moverse a la vista a través de las colinas al norte hasta Medjez el Bab. Luego, interminables columnas de tanques, infantería y suministros tendrían que arrastrarse por el único puente sobre el río Medjerda en Medjez.

Solo entonces el ataque podría concentrarse en un frente estrecho de 3,000 yardas en el fondo del valle para conducir hacia Túnez. En los días de reposicionamiento y concentración, las fuerzas aliadas serían manifiestamente susceptibles al reconocimiento alemán, y al consiguiente ataque por tierra y aire. Una vez más, la pregunta era: ¿cómo podría hacerse esto sin que los alemanes se dieran cuenta y respondieran con sus propios redistribuciones de tropas? A pesar de las enormes pérdidas impuestas a la Luftwaffe, incluso a finales de abril, con los aviones que les quedaban, los alemanes tenían la capacidad de montar una redada desesperada de "último lanzamiento".

#

Las posiciones del Eje en las colinas alrededor de Enfidaville eran muy fuertes, y desde el aire era difícil identificar objetivos entre los huertos, campos y plantaciones dentro de las crestas y el terreno montañoso. Era muy diferente del desierto y los vehículos enemigos evitaban el uso de carreteras durante el día. En una operación, los Huracanes antitanque del Escuadrón No. 6, a pesar de ver el humo de color de las posiciones del Octavo Ejército, no pudieron identificar las fuerzas del Eje que se escondían entre los olivares. En lugar de objetivos visibles, los pilotos tenían que ser informados con áreas designadas en fotografías aéreas, lo que requería un nuevo enfoque y capacitación.

Desde el mar al norte de Enfidaville, las fuerzas del Eje establecieron una línea defensiva a través de las colinas del noroeste a Medjez el Bab en el valle de Medjerda, luego nuevamente al norte a través de las montañas hasta la costa a unas veinte millas al oeste del puerto de Bizerta. La llanura frente a Medjez en el valle de Medjerda fue claramente la más favorable para que un ataque blindado llegara a Túnez. Alexander y Montgomery acordaron que el Octavo Ejército debería restringir sus esfuerzos para mantener la presión sobre las defensas de Enfidaville en una operación de espera. El 18 de abril, la 1ª División Acorazada y la Guardia del Dragón del Rey, y más tarde, el 30 de abril, la 7ª División blindada y la 4ª División india, la Brigada de la Guardia 201 y algo de artillería se movieron para unirse al Primer Ejército cerca de Medjez.

Una conferencia de planificación conjunta determinó que DAF volvería a recibir apoyo cercano del ejército / aire para cubrir el viaje blindado por el valle de Medjerda a Túnez. Los primeros movimientos de fuerzas del Octavo Ejército comenzaron el 30 de abril. Debido a que los pilotos de DAF no se experimentaron con el terreno del área de batalla y las comunicaciones se canalizaron a través de los cuarteles generales del Primer Ejército y del Octavo Ejército, los objetivos para los escuadrones de DAF se establecieron y acordaron de antemano. Una enorme letra "T" de 150 yardas de largo se marcó en blanco en el suelo, así como en humo rojo y azul, para ayudar a la navegación de los pilotos.

El plan de apoyo aéreo y los plazos para un "bombardeo aéreo" el 6 de mayo fueron:

0540: Ochenta y cuatro bombarderos medianos de la Tactical Bomber Force (TBF) bombardearían las posiciones terrestres del Eje directamente frente al avance de las tropas aliadas.

0730–0800: 126 bombarderos ligeros de DAF atacarían sus objetivos preseleccionados más atrás.

0830–0930: Ochenta y cuatro bombarderos medianos de TBF bombardearían objetivos a una distancia mayor.

0930–1200: Fighter-bombers of 242 Wing RAF atacaría objetivos de oportunidad en el área de batalla.

1200 en adelante: 108 bombarderos ligeros de DAF estarían listos para atacar las reservas enemigas, mientras que los bombarderos de DAF buscarían movimientos de fuerza del Eje en carreteras y valles.

Al contrario de algunas expectativas, el movimiento inicial de las divisiones blindadas del sur a Medjez, protegido por la cobertura aérea dominante de DAF, se logró sin el conocimiento o el obstáculo del enemigo. Era una clara demostración de cómo la superioridad aérea podía permitir que las fuerzas terrestres se reposicionaran sin interferencias.

El empuje blindado para Túnez comenzó con seis divisiones, y todos sus suministros, en un lento arrastre a través de ese único puente en Medjez. El poder aéreo tenía la tarea de imponer una pantalla protectora, un paraguas sobre la ruta del valle para hacerlo impenetrable a cualquier enemigo de reconocimiento o ataque aéreo. Parecía que gritaba para que una incursión de bombardeos en picado de Stuka golpeara ese único y único puente en Medjez, y cortara la ofensiva en dos.

El 6 de mayo, día uno del avance a través de Medjez, los aviones aliados volaron unas 2.500 salidas, atacando a las fuerzas del Eje en sus bases traseras, y bombardeando y atacando sus defensas en el camino del ataque aliado. Para las 8.00 horas del 6 de mayo, la infantería británica había abierto un camino a través de las posiciones alemanas y sus campos de minas, tomó objetivos como Frendj, y excavó. En un ejemplo del apoyo aire-tierra, y en coordinación con un bombardeo de artillería que precedió al Infantería de plomo y tanques, bombarderos ligeros de DAF y Kittyhawks alcanzaron las posiciones del Eje en Bordj Frendj y St Cyprien, deteniendo un convoy de 100 camiones enemigos.

Luego, las divisiones blindadas irrumpieron para tomar Massicault antes del anochecer. El 7 de mayo, la armadura entró en Túnez, tomando por sorpresa a muchas fuerzas del Eje. Algunas tropas enemigas incluso emergieron de bares y restaurantes, con miradas de asombro, y se rindieron sin luchar. El poder aéreo aliado había hecho de los cielos sobre Medjez y el valle de Medjerda otra zona de exclusión aérea.

Fue la combinación de un "bombardeo aéreo", apoyo aéreo, artillería y una armadura masiva que, el 7 de mayo, permitió que la 7ª División Blindada irrumpiera en Túnez. En las fuerzas norteamericanas tomaron el puerto de Bizerta. Las fuerzas aéreas del Eje fueron impotentes para ayudar a sus tropas en tierra. El 8 de mayo, las líneas de frente avanzaban tan rápidamente que el Primer Ejército solo permitía solicitudes específicas de apoyo aéreo.

El 8 de mayo, la Luftwaffe pudo realizar solo sesenta salidas, algunas de ellas desde solo dos bases aéreas operativas que retuvieron en la península de Cabo Bon. El 9 de mayo hubo incluso menos salidas de la Luftwaffe, y el 10 de mayo no hubo ninguna. Los alemanes habían huido de los cielos tunecinos, evacuando qué aviones, equipos y personal podían.

Pequeñas embarcaciones que intentaban evacuar las tropas del Eje por mar fueron atacadas por combatientes. Un gran ejercicio de evacuación el 9 de mayo, cuando fue atacado por bombarderos ligeros de la Tactical Bomber Force y cazas DAF, se rindió rápidamente. Las grandes formaciones de las tropas del Eje se rindieron, pero algunas todavía se movieron hacia la costa, a pesar de que ningún barco pudo salir. En las montañas al norte de Enfidaville el 10 de mayo, el Primer Ejército italiano, incluido el Décimo Panzer alemán, la 90.ª División Ligera y la 164.ª División de Infantería, todavía se mantenía. La 90.ª División Ligera tenía el camino de la costa y estaba impidiendo que los Ejércitos Primero y Octavo se unieran.

El 12 de mayo se planeó una incursión de bombarderos ligeros en la 90 División Ligera. Las tropas aliadas estaban a solo 1.500 metros del enemigo, por lo que se colocó un bombardeo de artillería con humo amarillo tanto al norte como al sur de las posiciones de la 90.ª Ligera. Los bombardeos fueron precisos, y muy rápidamente las banderas blancas estaban por todas partes. Resultó ser el último ataque aéreo contra las fuerzas terrestres de la campaña del norte de África.

La captura de Túnez trajo la rendición del Eje y 250.000 prisioneros. Fue en la misma escala que la derrota alemana en Stalingrado, y fue aclamado como el cambio de rumbo. Y una vez más el poder aéreo había sido el decisivo "cambio de juego".

El éxito en el norte de África del apoyo de DAF al ejército se basó en la obtención de la superioridad aérea, que a su vez se basó en ganar la guerra aérea primero. La base integral para ganar la guerra aérea se derivó de la decisión estratégica de la RAF de comprar combatientes en lugar de bombarderos en picado. Y, por supuesto, el rendimiento superior del Spitfire en batallas aéreas de luchador contra combatiente fue un factor significativo.

Quizás los más importantes fueron los sistemas de control de apoyo aéreo / ejército a través de los grupos AASC, pioneros y mejorados entre el ejército y la fuerza aérea desde 1941 hasta 1943. En la campaña tunecina, en un terreno tan diferente del desierto, los mensajes 'flash' de AASC en el Ejército Se introdujeron HQ a ALO en los aeródromos de DAF. Esto mejoró mucho la capacidad de los ALO para comunicarse y explicar los nuevos desarrollos en el área de batalla a los pilotos. DAF desarrolló una plataforma en esta área en la que se podía ganar la superioridad aérea y, con suerte, mantenerse durante la invasión aliada planificada de Italia.

jueves, 8 de noviembre de 2018

SGM: El dominio aéreo antes de la toma de Túnez (1/2)

‘Zona de exclusión aérea’ para tomar Túnez

Parte 1 | Parte 2
Weapons and Warfare


Muy por encima de la isla de Malta, el teniente de vuelo australiano Bill McRae del 104 Escuadrón de la RAF luchó con los controles de un bombardero de Wellington bimotor. Estaba despegando para atacar la capital de Sicilia y el principal puerto de Palermo. Con vientos racheados y nubes bajas, gimiendo y crujiendo en su ascenso lento, el bombardero cayó y luego se elevó hacia arriba. Bill recordó que:




Poco después del despegue nos topamos con una nube turbulenta. Nuestro curso fue sobre el mar en el este de Sicilia, luego un giro hacia el oeste a través del estrecho de Messina y por la costa norte de Sicilia hasta Palermo.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, Bill McRae trabajaba para el Banco de Nueva Gales del Sur en el Reino Unido. Como no había fuerzas australianas en Gran Bretaña, se unió a la Royal Artillery antes de trasladarse a la RAF para entrenar como piloto. Al finalizar su entrenamiento, había volado al nuevo Wellington Mk VIII torpedo-bombardero a El Cairo, y más tarde fue enviado a Malta. En esa noche, el bombardeo a Palermo, a pesar del clima cada vez más malo, Bill fue consciente de la presión para hacer el trabajo.

A medida que nos acercábamos a la costa norte de Sicilia, la nube se despejó y pudimos identificar algunas islas y realizar el bombardeo. Dimos un rodeo de la costa a 10,000 pies hasta el momento de "bombardeo", luego abrazamos la costa hacia el objetivo, el puerto de Palermo.

Comencé a perder altura hasta 8,000 pies, y aumenté la velocidad a 160 nudos. Con la nariz baja, tuve una buena vista y vi un barco amarrado en los muelles. Al principio no hubo muchas críticas. No tuvimos ningún problema en identificar al objetivo y dejar que las bombas salieran de un palo.

Luego abrí los aceleradores y, con los motores gritando a las revoluciones máximas, di un giro pronunciado para escalar, intentando atravesar los estallidos, que ahora apuntaban al avión. Cuando volvimos a los 8,000 pies, me relajé y apreté la nariz para nivelarla.

Ambos motores se apagaron de repente. En ese instante, pareció que el tiempo se detuvo. Pasó por mi mente que nos habían golpeado. Luego, después de un par de segundos, los motores arrancaron.

Como de costumbre, al alejarse de un objetivo, Bill descubrió que su boca se había secado por completo. En otra operación para McRae y su tripulación, para cortar suministros alemanes, el objetivo era el puerto de Sfax en Túnez.

Despegamos a la luz del día, a las 1700 horas, y estaba encantado de estar en los controles de un Wellington, con el que estaba muy familiarizado con nuestras operaciones en Egipto. Volamos hacia el sur sobre el mar y luego giramos 90 grados hacia nuestro objetivo. Estaba oscuro cuando nos acercábamos a Sfax, y pudimos identificar nuestra posición en algunas islas al este de la ciudad. Habíamos subido a 6.500 pies e Ian había obtenido el viento para el bombardeo. El clima estaba despejado y los edificios en el puerto eran fáciles de identificar.



Cuando comenzamos nuestra carrera exactamente en el momento del 'blitz', otro avión lanzó una serie de bengalas. Ian hizo un par de bombardeos, y sin armas disparándonos, pensó que estaba en casa haciendo un ejercicio de entrenamiento. Volviendo al mar para otra carrera, con la luz de las bengalas, vimos un barco a unos pocos kilómetros de la costa. Dimos una vuelta para alinearnos, pero las llamas se apagaron. Teníamos nuestras propias bengalas, pero Ernie descubrió que había problemas con el hecho de que sus cables no funcionaban, lo que debería arrancar una gorra y armar la bengala. Incluso saqué los cordones de mis botas del desierto y los envié a Ernie para ver si eso ayudaba. Lanzó tres más, pero ninguno de ellos se encendió.

Esa nave tuvo un escape de suerte. Regresamos a Sfax y nos deshicimos de las bombas restantes. En el camino a casa el avión corrió como un pájaro. Parece que ella debió haber sabido que era su último viaje, ya que desapareció la noche siguiente junto con su piloto, mi buen amigo el Sargento de vuelo Iremonger y la tripulación.

#

La incursión de Bill McRae y 104 Squadron RAF en Palermo fue solo una de muchas a principios de 1943 en la difícil búsqueda de obtener la victoria final sobre las fuerzas del Eje en el norte de África. A fines de marzo y abril de 1943 se intensificaron los bombardeos en infraestructura, suministros, bases de la Luftwaffe, puertos tunecinos como Sfax, Sousse, Bizerte y la capital, Túnez, y en Sicilia y el sur de Italia.

En los campos de batalla tunecinos, los bombarderos DAF no eran menos activos. El 7 de abril, el escuadrón Nº 3 de la RAAF de 239 Wing RAF recibió órdenes de emprender operaciones de bombardeo y asalto contra los numerosos convoyes de tropas alemanas que se retiraban hacia Túnez a lo largo de la carretera de Gafsa a Mezzouna. Se creía que los convoyes incluían las divisiones Panzer 10 y 21. El oficial de vuelo Tom Russell y el sargento de vuelo Rod McKenzie volaron con dos de los bombarderos Kittyhawk del escuadrón en la segunda de sus cuatro misiones ese día.
Llevamos seis bombas antipersonales de 40 lb. Cada uno tenía un palo de aproximadamente 18 pulgadas de largo que sobresalía de la nariz, para que explotaran por encima del suelo. En la carrera de bombardeos nos encontramos con un arma de fuego antiaérea Breda de 20 mm. Reclamamos cuatro impactos directos en vehículos y tres casi fallos, pero era imposible saber con certeza qué bombas causaron el daño.

Luego dimos la vuelta y volvimos a correr tiroteos contra los convoyes. En mi cuarta carrera, justo cuando crucé la carretera, recibí algunas huelgas en mi ala de estribor y otras en el fuselaje justo detrás de la cabina. Miré hacia abajo y vi que el fuego antiaéreo venía de un emplazamiento de arma. Después de ganar algo de altura, me lancé para atacar y después de un par de ráfagas, el fuego desde el puesto de armas se detuvo. Mi informe muestra que reclamé un puesto de armas y mi libro de registro que también reclamé como transportista de tropas.

El líder del escuadrón Brian Eaton dirigió esta misión de doce bombarderos Kittyhawk, que también incluyó al líder del escuadrón Bobby Gibbes. El libro de registro de operaciones del escuadrón muestra:

Deber: Bombardeo M / T [transporte de motor] en una carretera en el área de Maharis

Tiempo subido: 1045

Tiempo hacia abajo: 1150

Detalles de Sortie o Flight: A / C [aeronave] se dirigió al norte, y voló sobre el mar hacia Maharis y luego giró hacia tierra, donde se vieron 40 M / T en la carretera principal de la costa y se bombardeó con precisión en P / P. U6513: 4 golpes directos y 3 fallos cercanos se anotaron en el camino. Ligero fuego Breda encontrado. No E / A (aviones enemigos) fueron vistos o reportados.

Una de las otras misiones de ese día fue liderada por el líder del escuadrón Bobby Gibbes, y el Libro de registro de operaciones del escuadrón muestra:

Deber: bombardear y pisotear M / T [transporte motorizado] en la carretera Maharis-Gafsa

Tiempo subido: 1515

Tiempo hacia abajo: 1629

Detalles de Sortie o Flight: Una concentración justa de 40+ M / T fue bombardeada, consiguiendo un flamígero M / T, luego se le disparó con el reclamo total resultante, 6 M / T destruidos, 16 dañados y 20+ cuerpos. Se encontraron antiaéreos medianos pesados ​​precisos y fuego de Breda.

Un total de veintisiete pilotos volaron en las cuatro misiones ese día, en cuarenta y cinco salidas individuales. No se perdieron pilotos.

Se cree que el Coronel Count von Stauffenberg, quien condujo para estar con los tanques y tropas líderes de la 10 División Panzer cerca de Mezzouna, pudo haber sido herido en estos ataques de ataque. Perdió el ojo izquierdo, la mano derecha y dos dedos en la mano izquierda y, después de la evacuación, pasó tres meses en el hospital de Múnich. Más tarde, fue uno de los principales miembros del complot fallido del 20 de julio de 1944 para asesinar a Hitler, por el que fue ejecutado.

Desde el 25 de abril, los escuadrones del 239 Ala del DAF se lanzaron a una campaña concentrada contra el envío para evitar que los suministros llegasen a las asediadas fuerzas del Eje en Túnez. Los Kittyhawks de 3 y 450 escuadrones RAAF bucearían desde hasta 10,000 pies para lanzar una bomba de 500 libras, a veces tan bajas como 1,000 pies, dependiendo de la intensidad del fuego antiaéreo. Entre mediados de abril y el 9 de mayo, 3 y 450 escuadrones realizaron 840 salidas contra el envío del Eje.

Debido a la consecuente destrucción masiva de suministros marítimos, a finales de marzo los vuelos de transporte aéreo de la Luftwaffe habían aumentado a alrededor de 150 por día entre Sicilia y Túnez. Con un transporte Junkers Ju52 capaz de transportar dos toneladas y media y el gigante Messerschmitt Me323 de seis motores, más de diez toneladas, se estimó que podían cubrir hasta un tercio de las necesidades diarias de suministro del Eje. Para ahogar la última línea de vida restante del enemigo, la Operación FLAX se lanzó a principios de abril.

Los bombarderos de las Fuerzas Aéreas Estratégicas, Tácticas y del Desierto del África Noroccidental intensificaron sus incursiones en las bases aéreas del Eje, mientras que los combatientes fueron lanzados para interceptar aviones de transporte en las rutas aéreas. Los días 10 y 11 de abril, la Operación FLAX comenzó a pagar enormes dividendos, cuando los relámpagos P-38 de la Duodécima Fuerza Aérea de los Estados Unidos reclamaron no menos de cincuenta de los transportes tri-motor Ju52 / 3m. Sin embargo, peores pérdidas para la Luftwaffe vendrían.

Sobre el Cabo Bon el 16 de abril, Neville Duke estaba volando con otros dos Spitfires de 92 Escuadrón de la Royal Air Force cuando vio una formación de dieciocho transportes enemigos que volaban cerca del nivel del mar. Eran los trimotores Savoia-Marchetti SM.82s. Duke llamó a su líder y luego se convirtió en una picada de ataque. Debido a su velocidad, Duke solo logró una breve ráfaga en su primer avión objetivo. Se acercó a un segundo Savoia, disminuyendo su velocidad para que sus proyectiles de cañón barrieran la longitud de su fuselaje.

Después de tirar su Spitfire por encima de la Savoia, lo vio caer rápidamente en el mar. Duke también reclamó un segundo SM.82, para alcanzar ocho victorias en el norte de África. Una vez más, las habilidades de vuelo de Duke eran letales, y parecía ser indestructible. Mientras cinco Savoia SM.82s fueron derribados en el encuentro, la suerte se agotó para el Comandante de Ala "Widge" Gleed del Escuadrón 244 que estaba perdido.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Biografía: Hunter Davidson, el creador de las torpederas argentinas

Hunter Davidson



Revisionistas




Hunter Davidson (1826-1913)

Nació en Georgetown (Estados Unidos de N. A.), en 1827, siendo sus padres el capitán William Baker Davidson y Elizabeth Pope. Se graduó en 1847 en la Academia Naval de Annapolis, y estuvo presente en operaciones a bordo del USS “Portsmouth” durante la Guerra con México. Posteriormente, en la década de 1850, pasó un tiempo asignado al USS “Dale” para combatir la trata de esclavos frente a la costa africana. En 1861, Davidson se desempeñaba como instructor en Annapolis cuando la crisis de su país comenzó a dividir los estados. En tales circunstancias se alistó en la armada de la Confederación o sudista de su país. Su servicio en tiempo de guerra se centró en operaciones ribereñas para una Armada confederada con pocos recursos y superada por el enemigo.

Fue teniente del cuerpo de torpedistas, a las órdenes del capitán Matthew Fontaine Maury. Formó parte de la plana mayor de la fragata blindada USS “Merrimack” (o Virginia), participando en el combate de Hampton Roads el 8 y 9 de marzo de 1862 (1). Franklin Buchanan que en el primer día de ese combate comandó el “Virginia”, consignó en su parte: “El teniente Davidson disparó sus armas con gran precisión. Uno de sus cañones se partió, sin embargo, siguió disparándolo, aunque la madera alrededor de donde estaba emplazado se incendiaba con cada disparo. Sus voces de aliento fueron contagiosas e inspiradoras”. En 1864, como comandante de un “Davic”, atacó a la nave insignia federal “Minnesota”, haciéndola encallar.

Terminada la guerra de Secesión, Domingo F. Sarmiento, acreditado como diplomático en Washington interesó al gobierno de Bartolomé Mitre para la adquisición de material de guerra sobrante en venta por Estados Unidos, y años después, siendo presidente de la República destacó a Europa al comodoro Thomas J. Page, nombrándolo inspector de los buques de guerra a construirse. Propuso que se contratase a Davidson para instalar una estación de torpedos en la Argentina, debiendo instruir al personal respectivo.

En 1873, llegó a Buenos Aires dispuesto a trabajar sobre el terreno, y al año siguiente, marchó a Inglaterra para adquirir los elementos necesarios. A comienzos de 1875, estableció la “División Argentina de Torpedos” en el Río Luján, con asiento en el vapor estación de torpedos “Fulminante” (2), siendo nombrado Davidson su jefe, con dependencia directa del ministro de Guerra y Marina, doctor Adolfo Alsina. Se terminó con todo esto, a raíz del incendio y voladura del buque, producido el 4 de octubre de 1877, que significó la desaparición temporaria del área de torpedos.

Presentó un plan de defensa fluvial que abarcaba desde la boca del río Uruguay a la del Paraná, incluyendo la isla de Martín García, con establecimiento de estaciones de torpedos.

En setiembre de 1875, inauguró un cable submarino que puso en comunicación a Buenos Aires con la isla de Martín García. Con el coronel de marina, Mariano Cordero y otros oficiales confeccionó en ese año, la carta hidrográfica de los pasos de la isla de Martín García y sus adyacencias.

En 1877, se trasladó desde el Alto Uruguay hasta Misiones y en una sacrificada tarea practicó un reconocimiento en toda esa zona. El 29 de abril de 1879, se lo nombró jefe de la expedición científica del Alto Paraná desde su confluencia con el río Paraguay hasta donde fuese posible llegar en territorio argentino. Uno de los motivos de la exploración era estudiar la aptitud de las tierras ribereñas para la colonización, por lo que debía pasar una memoria descriptiva sobre el cauce del río y sus afluentes.


Bombardera ARA Pilcomayo

El 11 de marzo de 1882, el presidente Roca lo nombró en una comisión para el estudio hidrográfico del Alto Paraná. Se puso a disposición de esos trabajos la bombardera “Pilcomayo” y el vapor “Talita”. La expedición partió de Buenos Aires al siguiente año a bordo del primero, y llegó hasta Corrientes, y no pudiendo seguir por agua hasta Posadas, prosiguió por tierra. En el curso del viaje se levantaron varios campamentos, y se efectuaron trabajos de triangulación y observaciones astronómicas. El 2 de octubre de 1883, la expedición llegó al curso superior del río Iguazú, donde se realizó la solemne ceremonia de afirmación de la bandera argentina. Se amplió la tarea en una zona de difícil acceso, casi desconocida con selvas tupidas y ríos de frecuentes caídas. La expedición regresó a Buenos Aires, el 29 de diciembre del mismo año, luego de sufrir grandes peripecias. Se presentó un informe y se levantaron cartas de reconocimiento del río Bajo Iguazú y Salto Grande, otra hasta el río San Antonio, y una tercera desde este punto a los Grandes Saltos.

El ingeniero Davidson tuvo también a su cargo con otros, en 1882, los trabajos del levantamiento hidrográfico de Bahía Blanca, futuro emplazamiento del puerto militar cuyas obras dieron comienzo en 1889, publicándose el plano al año siguiente.

Abandonó el servicio naval en 1885, al presentar su renuncia de ingeniero hidrográfico, y se le dio las gracias por el buen desempeño de sus comisiones. El Centro Naval por su empeñosa actuación le nombró socio honorario de la institución. En ese mismo año trasladó su residencia a Paraguay, donde contrajo segundas nupcias (3) con una paraguaya de nombre Enriqueta, permaneciendo en ese país hasta su muerte.

Falleció el 16 de febrero de 1913 en Pirayú, Paraguarí, a la edad de 86 años.

Referencias

  1. Fue la más destacada y probablemente la más importante batalla naval de la Guerra Civil estadounidense. Allí se produjo el primer enfrentamiento entre acorazados del mundo.
  2. Llegó al país en 1875 con Davidson como comandante y siempre tuvo tripulación extranjera, tanto el superior como el subalterno, si bien revistaba en la Armada, había sido contratado en Europa y no tuvo ninguna relación con el resto de la Marina. Desplazamiento 620 toneladas. Eslora 55 metros; manga 9 metros; puntal 5 metros; calado medio 2,28 metros. Propulsión: Maquinas compound con una hélice. Casco de hierro, proa lanzada y popa elíptica. Aparejo de goleta de dos palos. Velocidad 10,0 nudos. Combustible carbón con 80 toneladas de capacidad. Armamento: Depósito de torpedos no automóviles sino de botalón, colocados en dos lanchas a vapor que poseía a tal efecto. También tenía “torpedos de fondo” (o minas submarinas). Los torpedos eran de bronce cargados con 65 libras de dinamita y colocados en la punta de un botalón de hierro de 8 metros de largo. Tenía también dos ametralladoras Hotchkiss montadas en explanadas para maniobras de proa y popa, de 8 cañones cada una. Tripulación: 10 oficiales y 42 tripulantes.
  3. Sus primeras nupcias fueron con Mary Davidson (Ray), nacida el 2 de marzo de 1832, y cuya fecha de deceso se desconoce.

Fuente

Belton, Mark – Hunter Davidson: Fighting naturalist - Maryland Natural Resources (2018)
Burzio, Humberto F. – Historia del torpedo y de sus buques de nuestra armada (1874-1900) – Buenos Aires (1968)
Cutolo, Vicente Osvaldo – Nuevo Diccionario Biográfico Argentino – Buenos Aires (1969).
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Mey, Carlos – La explosión del “Fulminante” - Histamar
Portal www.revisionistas.com.ar

jueves, 25 de octubre de 2018

Libro: La mujer marcada para morir

La mujer marcada

Cómo una familia indígena Osage se convirtió en el objetivo principal de uno de los crímenes más siniestros en la historia de Estados Unidos

Por David Grann | The New Yorker


A principios del siglo XX, los miembros de la Nación Osage se convirtieron en las personas más ricas per cápita del mundo, después de que se descubriera el petróleo bajo su reserva, en Oklahoma. Luego comenzaron a ser misteriosamente asesinados. En 1923, después de que el número de muertos llegara a más de dos docenas, el caso fue ocupado por la Oficina de Investigación, que entonces era una rama oscura del Departamento de Justicia, que más tarde fue rebautizada Oficina Federal de Investigaciones. El caso fue una de las primeras investigaciones importantes de homicidios de F.B.I. Después de que J. Edgar Hoover fuera nombrado director de la oficina, en 1924, envió un equipo de agentes encubiertos, incluido un agente nativo americano, a la reserva de Osage.

David Grann, un escritor de la revista, ha pasado casi media década investigando esta historia sumergida y siniestra. En su nuevo libro, "Killers of the Flower Moon: The Osage Murders and the Birth ofthe F.B.I.", publicado por Doubleday en abril, muestra que la amplitud de los asesinatos fue mucho mayor que la que el Bureau haya expuesto. Este extracto exclusivo, el primer capítulo del libro, presenta a la mujer Osage y su familia que se convirtieron en los principales objetivos de la conspiración.

En abril, millones de pequeñas flores se extendieron por las colinas de blackjack y vastas praderas en el territorio Osage de Oklahoma. Hay Johnny-jump-ups y bellezas de primavera y pequeños bluets. El escritor de Osage John Joseph Mathews observó que la galaxia de pétalos hace que parezca como si los "dioses hubieran dejado confeti". En mayo, cuando los coyotes aúllan bajo una luna inquietantemente grande, las plantas más altas, como las arañas vasculares y Susans de ojos negros, comienzan arrastrarse sobre las flores más pequeñas, robando su luz y agua. Los cuellos de las flores más pequeñas se rompen y sus pétalos se alejan, y en poco tiempo se entierran bajo tierra. Esta es la razón por la cual los indios Osage se refieren a mayo como el tiempo de la luna que mata las flores.

El 24 de mayo de 1921, Mollie Burkhart, residente de la ciudad de Grey Horse, Oklahoma, asentada en Osage, comenzó a temer que algo le hubiera sucedido a una de sus tres hermanas, Anna Brown. Treinta y cuatro, y menos de un año mayor que Mollie, Anna había desaparecido tres días antes. A menudo se había ido de "juergas", como su familia los llamaba despectivamente: bailar y beber con amigos hasta el amanecer. Pero esta vez una noche había pasado, y luego otra, y Anna no había aparecido en el porche delantero de Mollie como solía hacerlo, con su largo cabello negro ligeramente deshilachado y sus ojos oscuros brillando como vidrio. Cuando Anna entró, le gustaba quitarse los zapatos, y Mollie perdió el sonido reconfortante de su movimiento, sin prisas, a través de la casa. En cambio, hubo un silencio tan quieto como las llanuras.

Mollie ya había perdido a su hermana Minnie casi tres años antes. Su muerte había llegado con una velocidad espantosa, y aunque los médicos la habían atribuido a una "enfermedad peculiar y devastadora", Mollie albergaba dudas: Minnie solo tenía veintisiete años y siempre había tenido una salud perfecta.

Al igual que sus padres, Mollie y sus hermanas tenían sus nombres inscritos en el Osage Roll, lo que significaba que estaban entre los miembros registrados de la tribu. También significaba que poseían una fortuna. A principios de los años setenta, los Osage habían sido expulsados ​​de sus tierras en Kansas hacia una reserva rocosa, presumiblemente inútil, en el noreste de Oklahoma, solo para descubrir, décadas después, que esta tierra estaba asentada sobre algunos de los yacimientos de petróleo más grandes de los Estados Unidos. Estados. Para obtener ese petróleo, los prospectores tenían que pagar el Osage en forma de arrendamientos y regalías. A principios del siglo XX, cada persona en el rol tribal comenzó a recibir un cheque trimestral. La cantidad inicialmente era de solo unos pocos dólares, pero con el tiempo, a medida que se extraía más petróleo, los dividendos crecían en cientos, luego en miles de dólares. Y prácticamente cada año los pagos aumentaban, como los arroyos de las praderas que se unían para formar el Cimarron amplio y fangoso, hasta que los miembros de la tribu acumulaban colectivamente millones y millones de dólares. (Solo en 1923, la tribu recibió más de treinta millones de dólares, el equivalente actual de más de cuatrocientos millones de dólares). Los Osage eran considerados las personas más ricas per cápita del mundo. "¡He aquí!", Exclamaba el semanario neoyorquino Outlook_ _. "El indio, en lugar de morir de hambre. . . disfruta de un ingreso estable que vuelve a los banqueros verdes de envidia ".

El público se había quedado paralizado por la prosperidad de la tribu, que contradecía las imágenes de los indios americanos que podían remontarse al brutal primer contacto con los blancos, el pecado original del que nació el país. Los reporteros tentaron a sus lectores con historias sobre el "plutocrático Osage" y los "millonarios rojos", con sus mansiones de ladrillo y terracota, y sus anillos de diamantes, abrigos de pieles y autos con chofer. Un escritor se maravilló de las chicas de Osage que asistían a los mejores internados y vestían suntuosas ropas francesas, como si "une très jolie demoiselle_ de los bulevares de París se hubiera extraviado inadvertidamente en esta pequeña ciudad reservada".

Al mismo tiempo, los reporteros se aprovecharon de cualquier señal del estilo de vida tradicional Osage, que parecía despertar en la mente del público visiones de indios "salvajes". Un artículo señaló un "círculo de automóviles caros que rodeaban una fogata abierta, donde los dueños bronceados y con cobijas brillantes cocinan carne en el estilo primitivo". Otro documentó una fiesta de Osage llegando a una ceremonia para sus bailes en un avión privado: una escena que "supera la capacidad de los ficcionistas para retratar". Resumiendo la actitud del público hacia el Osage, el Washington Star_ dijo: "Ese lamento, 'Lo el pobre indio', podría ser revisado apropiadamente a 'Ho, el rico rojo' piel. '"

Gray Horse era uno de los asentamientos más antiguos de la reserva. Estos puestos avanzados -incluyendo Fairfax, un pueblo vecino más grande de casi mil quinientas personas, y Pawhuska, la capital de Osage, con una población de más de seis mil habitantes- parecían visiones enfebrecidas. Las calles clamaban con vaqueros, buscadores de fortuna, contrabandistas, adivinos, curanderos, forajidos, alguaciles de los EE.UU., financistas de Nueva York y magnates petroleros. Los automóviles se desplazaban a lo largo de senderos de caballos pavimentados, el olor del combustible abrumaba el olor de las praderas. Los jurados de cuervos miraban desde los cables del teléfono. Había restaurantes, anunciados como cafés, así como teatros de ópera y de polo.

Aunque Mollie no gastó tan generosamente como lo hicieron algunos de sus vecinos, ella había construido una hermosa casa de madera en Gray Horse cerca de la antigua cabaña de pollas amarradas, esteras tejidas y cortezas de su familia. Ella era dueña de varios autos y tenía un equipo de sirvientes, los langostas de los indios, ya que muchos colonos se burlaban de estos trabajadores migrantes. Los sirvientes a menudo eran negros o mexicanos, y en los primeros años de 1920 un visitante de la reserva expresaba desprecio ante la visión de "incluso blancos" realizando "todas las tareas domésticas de la casa a la que Osage no se rebajará".

Mollie fue una de las últimas personas en ver a Anna antes de desaparecer. Ese día, 21 de mayo, Mollie se había levantado cerca del amanecer, un hábito arraigado desde cuando su padre solía rezar todas las mañanas al sol. Estaba acostumbrada al coro de las alondras y los playeros y las gallinas de las praderas, ahora cubiertos con el pock-pocking_ de taladros que golpeaban la tierra. A diferencia de muchos de sus amigos, que evitaron la ropa de Osage, Mollie le envolvió una manta india alrededor de los hombros. Tampoco peinó su cabello con una aleta, sino que dejó que su pelo largo y negro le cayera sobre la espalda, revelando su rostro llamativo, con sus pómulos altos y sus grandes ojos marrones.


Mollie Burkhart.

Su esposo, Ernest Burkhart, se levantó con ella. Un hombre blanco de veintiocho años, tenía la belleza de un extra en un espectáculo fotográfico occidental: cabello castaño corto, ojos azul pizarra, barbilla cuadrada. Solo su nariz perturbaba el retrato; parecía que hubiera tomado un puñetazo de bar o dos. Habiendo crecido en Texas, hijo de un pobre agricultor de algodón, había quedado encantado con los relatos de Osage Hills, ese vestigio de la frontera estadounidense en la que se decía que vaqueros e indios todavía vagabundeaban. En 1912, a la edad de diecinueve años, había empacado una maleta, como Huck Finn, encendiéndose para el Territorio, y se fue a vivir con su tío, un ganadero dominante llamado William K. Hale, en Fairfax. "No era el tipo de persona que te pedía que hicieras algo, te lo dijo", dijo una vez Ernest acerca de Hale, quien se convirtió en su padre sustituto. Aunque Ernest principalmente hacía recados para Hale, a veces trabajaba como conductor de librea, y así fue como conoció a Mollie y la llevó en camioneta por la ciudad.

Ernest tenía una tendencia a beber aguardiente de moho y jugar al póquer indio con hombres de mala reputación, pero bajo su aspereza parecía haber ternura y un rastro de inseguridad, y Mollie se enamoró de él. Nacido como hablante de Osage, Mollie había aprendido algo de inglés en la escuela; sin embargo, Ernest estudió su lengua materna hasta que pudo hablar con ella en ella. Ella sufría de diabetes y la cuidaba cuando le dolían las articulaciones y le ardía el estómago por el hambre. Después de escuchar que otro hombre tenía afecto por ella, murmuró que no podría vivir sin ella.



Ernest Burkhart. 

No fue fácil para ellos casarse. Los amigos groseros de Ernest lo ridiculizaron por ser un "hombre squaw". Y aunque las tres hermanas de Mollie se habían casado con hombres blancos, ella sentía la responsabilidad de tener un matrimonio Osage arreglado, como lo habían hecho sus padres. Aún así, Mollie, cuya familia practicaba una mezcla de Osage y creencias católicas, no podía entender por qué Dios le permitiría encontrar el amor, solo para luego quitárselo. Entonces, en 1917, ella y Ernest intercambiaron anillos, jurando amarse hasta la eternidad.

Para 1921, tenían una hija, Elizabeth, que tenía dos años, y un hijo, James, que tenía ocho meses y era apodado Cowboy. Mollie también atendía a su anciana madre, Lizzie, que se había mudado a la casa después de la muerte del padre de Mollie. Debido a la diabetes de Mollie, Lizzie una vez temió que ella muriera joven, y suplicó a sus otros hijos que cuidaran de ella. En verdad, Mollie fue quien los cuidó a todos.

El 21 de mayo se suponía que sería un día delicioso para Mollie. A ella le gustaba entretener a los invitados y estaba organizando un pequeño almuerzo. Después de vestirse, ella alimentó a los niños. El vaquero a menudo tenía terribles dolores de oído, y le soplaba en los oídos hasta que dejaba de llorar. Mollie mantuvo su hogar en un orden meticuloso, y ella dio instrucciones a sus sirvientes mientras la casa se movía, todos bulliciosos, excepto Lizzie, que se había enfermado y se había quedado en la cama. Mollie le pidió a Ernest que llamara a Anna para ver si ella había ido a ayudar a Lizzie a cambio. Anna, como la niña más grande de la familia, tenía un estatus especial en los ojos de su madre, y aunque Mollie se hizo cargo de Lizzie, Anna, a pesar de su tempestuosidad, fue a la que su madre mima.

Cuando Ernest le dijo a Anna que su madre la necesitaba, ella prometió tomar un taxi directamente allí, y ella llegó poco después, vestida con zapatos rojos brillantes, una falda y una manta india a juego; en su mano había un bolso de cocodrilo. Antes de entrar, ella se peinó apresuradamente el pelo al viento y se enjabonó la cara. Mollie notó, sin embargo, que su forma de andar era inestable, sus palabras arrastradas. Anna estaba borracha.

Mollie no pudo ocultar su disgusto. Algunos de los invitados ya habían llegado. Entre ellos se encontraban dos de los hermanos de Ernest, Bryan y Horace Burkhart, quienes, atraídos por el oro negro, se habían mudado al condado de Osage, a menudo ayudando a Hale en su rancho. Una de las tías de Ernest, que vomitaba nociones racistas sobre los indios, también estaba de visita, y lo último que Mollie necesitaba era que Anna agitara la vieja cabra.



Mollie (derecha) con sus hermanas Anna (centro) y Minnie.


Anna se quitó los zapatos y comenzó a hacer una escena. Sacó un frasco de su bolso y lo abrió, liberando el olor acre del whisky de contrabando. Insistiendo en que necesitaba drenar el matraz antes de que las autoridades la atraparan -era un año de prohibición nacional-, ofreció a los invitados un trago de lo que ella llamaba la mejor mula blanca.

Mollie sabía que Anna había estado muy preocupada últimamente. Recientemente se había divorciado de su esposo, un colono llamado Oda Brown, dueño de un negocio de librea. Desde entonces, había pasado más y más tiempo en los tumultuosos boomtowns de la reserva, que habían surgido para albergar y entretener a los trabajadores del petróleo, ciudades como Whizbang, donde, según se decía, la gente pasaba todo el día zumbando y golpeando toda la noche. "Todas las fuerzas de la disipación y el mal se encuentran aquí", informó un funcionario del gobierno de los EE. UU. "Apostar, beber, adulterminar, mentir, robar, asesinar". Anna se había quedado hechizada por los lugares en los extremos oscuros de las calles: los establecimientos que parecían adecuados en el exterior pero que contenían habitaciones ocultas llenas de brillantes botellas de alcohol lunar. Uno de los sirvientes de Anna más tarde les dijo a las autoridades que Anna era una persona que bebía mucho whisky y tenía "muy poca moral con hombres blancos".

En la casa de Mollie, Anna comenzó a coquetear con el hermano menor de Ernest, Bryan, con quien a veces salía. Era más melancólico que Ernest y tenía unos ojos inescrutables de motas amarillas y cabello ralo que llevaba peinado hacia atrás. Un legislador que lo conoció lo describió como un pequeño peón. Cuando Bryan le preguntó a uno de los sirvientes en el almuerzo si iría a bailar con él esa noche, Anna dijo que si él engañaba con otra mujer, ella lo mataría.

Mientras tanto, la tía de Ernest estaba murmurando, lo suficientemente fuerte para que todos lo oyeran, lo mortificada que estaba porque su sobrino se había casado con una piel roja. Para Mollie fue fácil devolver el golpe sutilmente porque uno de los sirvientes que atendía a la tía era blanco, un claro recordatorio del orden social de la ciudad.

Anna continuó criando a Caín. Luchó con los invitados, luchó con su madre, luchó con Mollie. "Ella estaba bebiendo y discutiendo", dijo más tarde un funcionario a las autoridades. "No podía entender su lenguaje, pero estaban peleándose". El sirviente agregó: "Pasaron un momento horrible con Anna, y tuve miedo".

Esa noche, Mollie planeó cuidar a su madre, mientras que Ernest llevó a los invitados a Fairfax, cinco millas al noroeste, para encontrarse con Hale y ver "Bringing Up Father", _un musical de gira sobre un pobre inmigrante irlandés que gana un millón- sorteos en dólares y lucha para asimilarse en la alta sociedad. Bryan, que se había puesto un sombrero de vaquero, sus ojos felinos mirando por debajo del borde, se ofreció a dejar a Anna en su casa.

Antes de irse, Mollie lavó la ropa de Anna, le dio algo de comer, y se aseguró de que se había vuelto lo suficientemente sobrio como para que Mollie pudiera ver a su hermana como siempre, brillante y encantadora. Se entretuvieron juntos, compartiendo un momento de calma y reconciliación. Entonces Anna dijo adiós, un relleno de oro brillando a través de su sonrisa.

Con cada noche que pasaba, Mollie se ponía más ansiosa. Bryan insistió en que se había llevado a Anna directamente a casa y la había dejado antes de dirigirse al espectáculo. Después de la tercera noche, Mollie, en su manera tranquila pero enérgica, presionó a todos a la acción. Ella despachó a Ernest para controlar la casa de Anna. Ernest sacudió el pomo de la puerta de entrada, estaba cerrada. Desde la ventana, las habitaciones interiores parecían oscuras y desiertas.

Ernest estaba solo allí en el calor. Unos días antes, una lluvia fría había sacudido la tierra, pero luego los rayos del sol cayeron sin piedad a través de los árboles de blackjack. En esta época del año, el calor empañaba las praderas e hizo crujir la hierba alta bajo los pies. En la distancia, a través de la luz brillante, uno podía ver los esqueletos de las torres de perforación.

La criada de Anna, que vivía al lado, salió, y Ernest le preguntó: "¿Sabes dónde está Anna?"

Antes de la ducha, dijo la criada, se había detenido junto a la casa de Anna para cerrar cualquier ventana abierta. "Pensé que la lluvia llegaría", explicó. Pero la puerta estaba cerrada con llave, y no había señales de Anna. Ella se fue.

Las noticias de su ausencia recorrieron los barrios en expansión, viajando de pórtico a porche, de tienda en tienda. Alimentando la inquietud había informes de que otro Osage, Charles Whitehorn, había desaparecido una semana antes que Anna. Genial e ingenioso, Whitehorn, de treinta años, estaba casado con una mujer que era parte blanca, parte cheyenne. Un periódico local señaló que era "popular entre los blancos y los miembros de su propia tribu". El 14 de mayo, había dejado su hogar, en la parte suroeste de la reserva, para Pawhuska. Él nunca regresó.

Aún así, había razones para que Mollie no entrara en pánico. Era concebible que Anna se hubiera escabullido después de que Bryan la dejara y se dirigiera a Oklahoma City o al otro lado de la frontera con la incandescente Kansas City. Tal vez estaba bailando en uno de esos clubes de jazz que le gustaba visitar, ajeno al caos que había dejado a su paso. E incluso si Anna había tenido problemas, sabía cómo protegerse: a menudo llevaba una pequeña pistola en su bolso de cocodrilo. Pronto regresará a casa, le aseguró Ernest a Mollie.

Una semana después de que Anna desapareció, un trabajador petrolero estaba en una colina a una milla al norte del centro de Pawhuska cuando notó algo sobresaliendo de la maleza cerca de la base de una torre de perforación. El trabajador se acercó. Era un cadáver podrido; entre los ojos había dos agujeros de bala. La víctima había recibido un disparo, estilo de ejecución.
Hacía calor, estaba mojado y fuerte en la ladera. Los taladros sacudieron la tierra mientras atravesaban el sedimento de piedra caliza; Las grúas giraban sus grandes garras de un lado a otro. Otras personas se reunieron alrededor del cuerpo, que estaba tan descompuesto que era imposible de identificar. Uno de los bolsillos tenía una carta. Alguien lo sacó, enderezó el papel y lo leyó. La carta estaba dirigida a Whitehorn, y así es como ellos supieron por primera vez que era él.

Por la misma época, un hombre cazaba ardillas cerca de Three Mile Creek, cerca de Fairfax, con su hijo adolescente y un amigo. Mientras los dos hombres tomaban un trago de agua de un arroyo, el niño vio una ardilla y apretó el gatillo. Hubo un estallido de calor y luz, y el niño vio como la ardilla era golpeada y comenzaba a caer sin vida sobre el borde de un barranco. Lo persiguió, descendió por una empinada ladera boscosa hasta una quebrada donde el aire era más espeso y donde podía oír el murmullo del arroyo. Encontró la ardilla y la recogió. Luego gritó: "¡Oh, papá!". Para cuando su padre lo alcanzó, el niño se había arrastrado sobre una roca. Hizo un gesto hacia el borde cubierto de musgo del arroyo y dijo: "Una persona muerta".

Allí estaba el cuerpo hinchado y en descomposición de lo que parecía ser una mujer india americana: estaba boca arriba, con el cabello recogido en el barro y los ojos vacíos mirando al cielo. Los gusanos estaban comiendo en el cadáver.

Los hombres y el muchacho salieron corriendo del barranco y corrieron en su carreta tirada por caballos a través de la pradera, con el polvo arremolinándose a su alrededor. Cuando llegaron a la calle principal de Fairfax, no pudieron encontrar ningún representante de la ley, por lo que se detuvieron en Big Hill Trading Company, una gran tienda general que también tenía un negocio de compromiso. Le dijeron al propietario, Scott Mathis, lo que había sucedido, y él alertó a su empresario de pompas fúnebres, que se fue con varios hombres al arroyo. Allí hicieron rodar el cuerpo sobre un asiento de carro y, con una cuerda, lo arrastraron hasta la parte superior del barranco, luego lo colocaron dentro de una caja de madera, a la sombra de un árbol de blackjack. Cuando el empresario de pompas fúnebres cubrió el cadáver hinchado con sal y hielo, comenzó a encogerse como si se estuviera escapando la última parte de la vida. El empresario de pompas fúnebres intentó determinar si la mujer era Anna Brown, a quien conocía. "El cuerpo estaba descompuesto e hinchado casi hasta el punto de estallar y muy maloliente", recordó más tarde, y agregó: "Era tan negro como un negro". Él y los otros hombres no podían identificarse. Pero Mathis, quien se ocupó de los asuntos financieros de Anna, se puso en contacto con Mollie y condujo una sombría procesión hacia el arroyo que incluía a Ernest, Bryan, la hermana de Mollie, Rita, y el esposo de Rita, Bill Smith. Muchos que sabían que Anna los seguía, junto con la morbosamente curiosa. Kelsie Morrison, uno de los traficantes de drogas y traficantes de drogas más notorios del condado, vino con su esposa Osage.

Mollie y Rita llegaron y se acercaron al cuerpo. El hedor era abrumador. Buitres en círculos obscenamente en el cielo. Para Mollie y Rita era difícil discernir si la cara era de Anna, no quedaba prácticamente nada de ella, pero reconocieron su manta india y la ropa que Mollie le había lavado. Entonces, el esposo de Rita, Bill, tomó un palo y abrió la boca, y pudieron ver los empastes de oro de Anna. "Eso es bastante seguro, Anna", dijo Bill.

Rita comenzó a llorar, y su esposo la llevó lejos. Finalmente, Mollie pronunció la palabra "sí", era Anna. Mollie era la única en la familia que siempre mantenía la compostura, y ahora se retiraba del arroyo con Ernest, dejando atrás el primer indicio de la oscuridad que amenazaba con destruir no solo a su familia sino a su tribu.