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lunes, 13 de noviembre de 2017

Guevara y su ajusticiamiento: El principio de la invasión cubana a Latinoamérica

La historia detrás de la última foto del Che vivo

Por Juan Bautista Yofre | Infobae




El encuentro –a pedido mío- con el cubano-norteamericano Félix Ismael Fernando José Rodríguez fue hace solo unos pocos meses. Se sentó a mi izquierda y enfrente nos observaban un ex alto miembro del Departamento América del Partido Comunista Cubano y un conocido intelectual cubano. Al finalizar el almuerzo, intercambiamos algunos presentes. Le di mi primera versión de Fue Cuba. Él, sus memorias (Guerrero de las sombras) sobre sus actividades dentro de la CIA, y una foto en cuyo epígrafe escribió que, tras la caída de Ernesto Guevara, "se cambio un poco la historia del mundo a nuestro favor".

Cuando leí la amable dedicatoria que me escribió Don Félix al pie de la última foto del Che vivo, intenté decirle que para los argentinos la historia no cambió "un poco", porque ese hombre con aspecto de linyera que el "capitán Ramos" (Félix Rodríguez) pretendió llevar a Panamá y los bolivianos se lo impidieron había prendido la mecha. Con los años aprendí a mantener silencio y no dar el aspecto de un argentino "guarango" como nos supo retratar José Ortega y Gasset en Intimidades (septiembre de 1929).

Antes de que el prisionero fuese fusilado -a las 13.10 del 9 de octubre de 1967-, Don Félix fue el último en conversar (aclaró: no interrogar) durante una hora y media con lo que quedaba de Ernesto "Che" Guevara de la Serna. El jefe guerrillero era un despojo viviente, abandonado a su suerte por Fidel y Raúl Castro, Carlos Rafael Rodríguez y sus camaradas. Ya no era el altanero que repartía "aspirinas" (condenas de  fusilamiento) en La Cabaña mientras se fumaba un puro o daba lecciones a unos incautos sobre cómo hacer la revolución en la Argentina en 1960 (durante la presidencia constitucional de Arturo Frondizi). Ni qué decir de su manifiesta altivez y su discurso provocador en las Naciones Unidas (17 de diciembre de 1964)  o en Argel (24 de febrero de 1965) que lo condena al ostracismo y la pérdida de la nacionalidad cubana.


El Che, increíble inútil, habla ante la ONU en 1964

Tampoco se lo veía seguro como cuando teledirigía desde Cuba la "Operación Penélope", en Orán, Salta) cuyo jefe era el "comandante Segundo", Jorge Ricardo Masetti, y que produjo el primer héroe argentino en la guerra contra el castro-comunismo, el gendarme Juan Adolfo Romero, en manos del capitán cubano Hermes Peña (hombre de la intimidad de Guevara). Fue el 18 de abril de 1964 en pleno mandato constitucional de Arturo Illia. No en vano, mientras los políticos en general solían mirar para otro lado, el jefe de la Gendarmería dijo: "Éste es el primer paso de la guerra revolucionaria. No es un hecho aislado."

A los pocos meses del ajusticiamiento de Ernesto Guevara, el 31 de julio de 1967, se inauguraban en La Habana las sesiones de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) bajo la "presidencia honoraria" del Che. Faltaba poco para que en la Argentina se abrieran las puertas a la violencia extrema dentro del mundo de la Guerra Fría. El Ejército Argentino, a cuyos integrantes Guevara trataba de "mercenarios", y que se debía eliminar, consideró en su momento que "fue la primera vez que el comunismo internacional realizó un acto de esta magnitud, contra el mundo no comunista, con una clara intención de expansionismo ideológico y geopolítico" (documento en mi archivo). El análisis castrense se olvidó de Venezuela, República Dominicana y Perú, entre otros países. Al margen de las jornadas de la OLAS varios argentinos fueron conformando en los campos de entrenamiento cubanos ("PETI", "preparación especial a tropas irregulares") el Ejército de Liberación Nacional (ELN) que iba a apoyar la guerrilla guevarista. Al morir su jefe en Bolivia sus 180 miembros adelantaron los tiempos de "guerra popular prolongada" y comenzaron a regresar a la Argentina vía La Habana-Praga-Buenos Aires. Nunca pensaron que la muerte del comandante Guevara habría de cambiar "un poco" la historia, como me escribió Don Félix.


Foto de Keystone (Getty Images)

No formaban un cuerpo homogéneo pero todos coincidían en el mismo objetivo: la toma del poder y hacer de la Argentina "una nueva Cuba". Así lo expresó Marcos Osatinsky, quien sería jefe de las FAR (ficha del 19 de abril de 1967, escrito por la agente de la Inteligencia Klimplová, reportando un contacto en el aeropuerto de Praga en el marco de la "Operación Manuel").  El 31 de mayo de 1968, Fernando Luis Abal Medina ("Ricardo Roque Suárez") y Esther Norma Arrostito ("Ana María Cruz Sandoval"), "esposa", pasaron por Praga con pasaportes cubanos falsos. La ficha la realizó el Mayor Dyk: "Brevemente después de su llegada fue establecido el contacto con el grupo. Después de la verificación vimos que podían continuar el viaje el mismo día. Por lo tanto, fueron conducidos al restorán para tomar un refresco. Se les cambió el dinero, se realizó la compra de los pasajes por tren a Viena con reservas de asientos". Junto con estos pasaron por Ruzyne (actual Aeropuerto Internacional "Václav Havel") decenas y decenas de futuros jefes terroristas. Así en los archivos de la Inteligencia checoslovaca (y señalados en Fue Cuba).

 Todos los jefes guerrilleros llevaban en sus mochilas el “huevo de la serpiente” inoculado por la memoria de Guevara
En pleno mandato de facto del teniente general Juan Carlos Onganía, 1969 fue el año del inicio de la guerra revolucionaria: el 26 de junio de 1969 realizaron la "Operación Juanita" (quema de 14 supermercados Minimax). El 30 de junio asesinaron al dirigente sindical Augusto Timoteo Vandor y al año siguiente, "la hora de las armas", tras el secuestro y asesinato del presidente de facto Pedro Eugenio Aramburu, salían a la superficie Montoneros, FAR y el Ejército Revolucionario del Pueblo. Todos los jefes guerrilleros llevaban en sus mochilas el "huevo de la serpiente" inoculado por la memoria de Guevara. Todos creían que estaban dadas las "condiciones objetivas" de las que hablaba el "Che". El único que nunca creyó eso fue Juan Domingo Perón (aunque los utilizó).

El 7 de julio de 1968 durante una conversación con jóvenes (cuya grabación poseo) les dijo: En Cuba "luchaban contra un ejército que era cualquier cosa menos un ejército. Mandaban un general y le daban 10.000 dólares y entregaba todo. Eso era Jauja…allá  no. En nuestros países no. En nuestros países hay una fuerza militar organizada, que sabe luchar, que va a luchar, etc. Y hasta que esa disciplina no se rompa, es difícil voltear ese muro, diremos así." El viejo General les habló pero no lo escucharon. No eran tiempos para recibir consejos.

lunes, 16 de octubre de 2017

Guerra Antisubversiva: El mito de la masacre de Trelew

22 de agosto y la mentira de “la masacre de Trelew”

Nicolás Márquez | Prensa Republicana





En agosto de 1971, el connotado terrorista y líder del ERP Mario Roberto Santucho y otros guerrilleros de esa organización (entre ellos el homicida confeso Gorriarán Merlo[1]) fueron detenidos en la ciudad de Córdoba, en donde se encontraban estableciendo contactos para afianzar la guerra revolucionaria y coordinar actividades con el contacto local Agustín Tosco. Santucho llevaba DNI falso bajo el nombre “Enrique Orozco”. Los terroristas fueron detenidos en la cárcel de Villa Urquiza. En represalia por las detenciones, el ERP asesinó de inmediato a cinco Guardiacárceles[2] y se fugaron 16 guerrilleros del establecimiento penitenciario. Algunos de los fugados fueron recapturados y para mayor seguridad Santucho y otros fueron trasladados a la Cárcel de Villa Devoto, en Buenos Aires. Durante su estadía en el penal, Santucho reforzó los vínculos políticos con miembros de otras organizaciones guerrilleras que también estaban encarcelados (como Montoneros, las FAR y las FAP). Muchos de los guerrilleros detenidos (entre ellos se encontraban la mujer de Santucho, Ana Villarreal) el 5 de abril fueron trasladados al Penal de Rawson (Provincia de Chubut), considerado el más seguro; sin embargo, Santucho encontraba auspicioso el traslado porque allí había unos 200 terroristas alojados y por ende, habría caldo de cultivo interno como para planificar una fuga en conjunto.

Lo cierto, es que tras varios preparativos y tareas coordinadas y pensadas, el 15 de agosto de 1972, se produce la rimbombante fuga de guerrilleros detenidos en el citado penal de Rawson, durante la cual asesinaron a un guardiacárcel y escaparon a toda velocidad rumbo al aeropuerto con autos que los estaban esperando. Otros fugitivos no tuvieron igual suerte, pues fueron apresados la misma noche de la fuga. El ex guerrillero del ERP Pedro Cazes Camarero, quien participó de la fuga pero formó parte del grupo que no pudo escapar recuerda: “logramos lanzar la operación después de convencer a los compañeros, pero el marmota que estaba en la puerta con el camión con el que teníamos que huir se escapó creyendo que se había podrido todo y nos dejó a pie en medio dela Patagonia”[3]. El contingente de seis terroristas con mejor suerte, escapó en automóvil rumbo al Aeropuerto de Trelew, donde advirtiendo un avión comercial que estaba en la pista a punto del despegue, lograron frenarlo, asaltarlo con la tripulación dentro, e increpar al piloto para que tuerza el destino previsto y se dirija a Chile. El piloto del avión secuestrado, intentó resistirse. Dijo: “No hay combustible para llegar a Puerto Montt” (Chile). Encañonándolo, Santucho respondió: ´Pues habrá que llegar igual`”[4]. Los terroristas que huyeron, además de Santucho fueron delincuentes relevantes como Roberto Quieto (FAR), Marcos Osatinsky (FAR), Fernando Vaca Narvaja (Montoneros), Domingo Menna (ERP) y Enrique Gorriarán Merlo (ERP). Una vez en Chile, recibieron una afectuosa bienvenida (se hospedaron en dependencias gubernamentales) por parte del régimen marxista de Salvador Allende. Fue allí donde Allende le regaló un arma de fuego a Santucho, para que prosiga en su hidalga tarea de asesinar opositores[5]. El apoyo y devoción de Allende a los guerrilleros era tan enfático, que éste mismo “había dispuesto el suministro regular de fondos para las guerrillas argentinas y uruguayas”[6]. Incluso, el MIR (organización terrorista chilena que forjaría una alianza con el ERP y posteriormente enviaría tropas de apoyo a Tucumán), por pedido del dictador chileno formaría parte de su custodia personal en 1970[7].

Ya en Chile, los terroristas debieron pasar varias horas de incertidumbre, pues le solicitaron a Allende que los enviara a Cuba (país en donde el ERP y el MIR recibían entrenamiento y logística), mientras que el gobierno argentino había pedido al de Chile la extradición de los terroristas. El dictador Allende se vio en la encrucijada de apañarlos y afectar las relaciones bilaterales con Argentina, o entregarlos y contrariar sus simpatías ideológicas para con el terrorismo marxista. Pudo más lo segundo, y los fugitivos viajaron al totalitarismo de Cuba, donde los esperaba alborozado uno de sus principales aliados del orden local, el inefable Eduardo Luis Duhalde, que en los años 80` fuera fundador de la organización homicida MTP[8] (Movimiento Todos por la Patria) que atentara contra la democracia en 1989 asesinando a 12 soldados y hasta su deceso en el 2012 fue Secretario de DDHH del kirchnerismo.

Lo cierto es que el día 22 de agosto de 1972 (una semana después de la mencionada fuga a Chile), 19 terroristas que seguían detenidos en Trelew pretendieron un renovado intento de huida, en cuyo contexto cayeron abatidos 16 de los 19 guerrilleros.

Sectores partidarios del terrorismo por su parte, fabricaron otra versión de los hechos y alegaron que no hubo tal intento de fuga sino que los “16 terroristas fueron ejecutados”. Relato curioso, dado que los presuntos “fusiladores” llevaron tres sobrevivientes del enfrentamiento al Hospital Militar, y así estos pudieron salvar sus vidas tras quedar heridos en el combate. Vale señalar que de los 16 guerrilleros abatidos, 13 pertenecían al ERP y el resto a Montoneros y FAP.

Pero más allá de especulaciones historiográficas (o historietísticas), vale efectuar algunas consideraciones:

Los guerrilleros que escaparon y viajaron a Cuba apañados por el dictador Salvador Allende, tras entrenarse y conseguir respaldos, regresaron al país en noviembre de 1972 para proseguir sus planes revolucionarios y homicidas (entre 1969 y 1979 se computan 21.665 atentados o hechos terroristas por parte de ERP y Montoneros solamente [9]).

De esos 25 casos (entre los 6 que escaparon a Chile y los 19 restantes de los cuales murieron 16 en el segundo intento de fuga), al día de la fecha solo vive el ex terrorista montonero Fernando Vaca Narvaja, que no solo no está preso sino que fue indultado por Carlos Menem y luego fue funcionario kirchnerista.

Resulta más que evidente que en la Argentina se ha juzgado y escrito la historia con el mismo rigor y la misma seriedad institucional con la que durante la última década se calculó la inflación.

Esperemos que en estos tiempos de cambios las cosas poco a poco empiecen a estar en su justo lugar.

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NOTAS:


[1] Gorriarán también dirigió en los años 80´ el copamiento al cuartel de La Tablada bajo la presidencia de Raúl Alfonsín.

[2] Ver María Seoane: Todo o nada. La historia secreta y pública de Mario Roberto Santucho, el jefe guerrillero de los años setenta. Editorial Sudamericana. 2003. Página 144.

[3] Gaviotas Blindadas, Historias del PRT-ERP, Mascaró Cine Americano, Filme Documental, primera parte.

[4] Citado en María Seoane; Todo o nada. La historia secreta y pública de Mario Roberto Santucho, el jefe guerrillero de los años setenta. Editorial Sudamericana. 2003. Página 173.

[5] Ver María Seoane; Todo o nada. La historia secreta y pública de Mario Roberto Santucho, el jefe guerrillero de los años setenta. Editorial Sudamericana, 2003. Página 178, ver también Julio Santucho, Los Últimos Guevaristas.

[6] Carlos Manuel Acuña, Por amor al Odio, T II, Ediciones del Pórtico, página 358.

[7] Ver María Seoane; Todo o nada. La historia secreta y pública de Mario Roberto Santucho, el jefe guerrillero de los años setenta. Editorial Sudamericana, 2003. Página 185.

[8] Ver Enrique Gorriarán Merlo: Memorias de Gorriarán Merlo. De los Setenta a La Tablada. Editorial Planeta.

[9] Así lo confirmó la Cámara Federalal alfonsinista en 1985 en el famoso Juicio a los Comandantes..

sábado, 7 de octubre de 2017

Guerra Antisubversiva: Santucho, la muerte de una rata

La huida a ninguna parte de Roberto Santucho

El 19/07/1976 un Grupo de Tareas del Ejército argentino, encabezado por el capitán Juan Carlos Leonetti, irrumpió en el departamento de la calle Venezuela 3149, de Villa Martelli. Leonetti había recibido el encargo del jefe de la inteligencia militar, general Carlos Alberto Martínez, de cazar a la dirección del PRT-ERP. Algunos dicen que él ignoraba que encontraría al líder del Ejército Revolucionario del Pueblo, Mario Roberto Santucho. Otros afirman lo contrario. Y que esto ocurriría a pesar que en el mismo inmueble estaba la custodia de Santucho, que encabezaba Enrique Haroldo Gorriarán Merlo.
Por Urgente 24




La huida a ninguna parte de Roberto SantuchoMario Roberto Santucho.
Mario Roberto Santucho fue un revolucionario marxista trotskyta, contador público nacional que no ejerció como tal, que nació el 12/08/1936, hijo de Francisco del Rosario Santucho y de Manuela del Carmen Juárez.

Su hermano integró del Partido Comunista, pero Mario Roberto, mientras estudiaba en la Universidad de Tucumán, militó en el Movimiento Independiente de Estudiantes de Ciencias Económicas (MIECE), fue electo representante del Consejo Académico, y cuando el MIECE ganó el Centro de Estudiantes, se convirtió en delegado estudiantil del Consejo Tripartito.

Santucho se casó con Ana María Villareal, y tuvieron 3 hijas: Ana, Gabriela y Marcela.

Cuando terminó sus estudios emprendió un viaje durante el cual fortaleció su perspectiva contestataria: Bolivia, Perú, USA, México y llegó a Cuba, donde Fidel Castro había asumido el poder, acompañado por un argentino de inquietudes similares a la de Santucho, Ernesto Guevara. En la Cuba revolucionaria, Santucho encontró una sociedad que coincidía con sus valores.

En tanto, en la Argentina, su hermano, Francisco René Santucho fundaba, el 09/07/1961, el Frente Revolucionario Indoamericano Popular (FRIP), de "concepción americanista antiimperialista".

Cuando Mario Roberto regresó a la Argentina, se puso a la cabeza del FRIP, y con su hermano comenzaron diálogos con Palabra Obrera, de tendencia troskista, liderado por Nahuel Moreno. De la fusión de ambas organizaciones nació el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores), el 25/05/1965.

Y 3 años más tardes, llegará la división, expresada en sus publicaciones: "El Combatiente", con Santucho; y "La Verdad", con Nahuel Moreno.

Santucho fue detenido el 24/11/1969 en San Miguel de Tucumán y trasladado de la cárcel de Villa Quinteros a la de Villa Urquiza, cuando llevaba 8 meses detenido, él ingirió una pastilla que le provocó síntomas de enfermedad, fue llevado al Hospital Padilla, lo visitó su mujer, quien logró pasarle un arma que Santucho usó para escapar.

En 1970, un año después del 'Cordobazo', Santucho propuso la creación del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), al que incorporó a todos los integrantes del PRT, y algunos integrante de otras organizaciones.

En 1971 él fue detenido otra vez, y junto a Enrique Gorriaran Merlo, Marcos Osatinsky y Fernando Vaca Navaja, entre otros, protagonizó la fuga del penal de Rawson, en agosto de 1972. Quienes no pudieron subir en el avión que fue a Chile (por ejemplo, Santucho), fueron detenidos nuevamente (por ejemplo, Ana María), fueron fusilados el 22/08/1972. Sólo sobrevivieron Alberto Miguel Camps (muerto en 1977), María Antonia Berger (desaparecida en 1979) y Ricardo René Haidar (desaparecido en 1982).


En Cuba, luego de la fuga del Penal de Rawson y de la masacre de Trelew, Mario Roberto Santucho, Fernando Vaca Narvaja y Roberto Quieto hablaron por radio sobre la situación política argentina.

Santucho regresó al país en noviembre de 1972, para retomar la conducción del ERP-PRT. Y decidió combatir a los gobiernos constitucionales elegidos por la mayoría de los ciudadanos: tanto el de Héctor J. Cámpora (aunque en ese período ordenó una leve tregua) como el de Juan Domingo Perón.

Es más: el copamiento del cuartel de Azul, a principios de 1974, le permitió a Perón fundamentar la acción directa que emprendió la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A), que creó por instrucciones suyas José López Rega.

Santucho tuvo una nueva pareja: Liliana Delfino, integrante del Comité Central del PRT, a cargo de la Propaganda Nacional. Fueron padres de Mario Antonio Santucho.

El objetivo del ERP fue iniciar la guerrilla rural en Tucumán (otra vez Santucho tuvo como referencia a Guevara). El gobierno constitucional ordenó el Operativo Independencia.

El ERP fue infiltrado y su situación tanto urbana como rural se complicó. La organización decidió transportar a Cuba a Santucho y a su lugarteniente Benito Urteaga, y así se llegó al lunes 19/07/1976.

A las 13:30 los militaron tocaron la puerta del 3149 de la calle Venezuela, Villa Martelli (Vicente López, Gran Buenos Aires).

Liliana Delfino entreabrió la puerta, pero el Grupo de Tareas encabezado por el capitán Juan Carlos Leonetti, entró violentamente. Adentro se encontraban Santucho, Urteaga, su hijo de 2 años, José, y Ana María Lanzillotto, embarazada de 6 meses.

En la balacera murieron Leonetti, Santucho y Urteaga. Sus cadáveres nunca fueron recuperados y, según el testimonio de Víctor Ibáñez, ex sargento de Ejército, fueron llevados a Campo de Mayo, a una fosa común. Liliana, Ana María y José fueron secuestrados. Liliana y Ana María fueron detenidas-desaparecidas. José fue devuelto a su familia 2 meses más tarde.


La familia Santucho en Santiago del Estero.

Facundo Aguirre escribió, en La Izquierda Diario, vocero del trotskymo argentino, una dura crítica a las decisiones de Santucho:

"(...) Frente al segundo Villazo, en marzo de 1975, cuando las bandas fascistas y la represión habían tomado de rehenes a los dirigentes de la UOM y sembraban terror en la población obrera de Villa Constitución, el PRT-ERP apostó todo a la carta militar, ajusticiando al jefe de la policía rosarina Telemaco Ojeda por fuera de toda consulta con los dirigentes de la huelga y las asambleas obreras.

Pero el punto más alto del divorcio entre la estrategia y política del PRT-ERP y la lucha de clases real se produce en las huelgas generales de Junio y Julio de 1975, primer huelga general contra el peronismo en la historia, que dieron lugar a las Coordinadoras Interfabriles, derrotaron al plan Rodrigo y echaron a López Rega del gobierno.

En dicha ocasión el PRT-ERP careció de política propia y Santucho fue completamente ajeno a esta gran acción del movimiento de masas, al punto tal que estuvo durante todo ese tiempo de crisis y convulsión de la base obrera, con el peronismo en el monte tucumano. A su regreso, cuando el gobierno de Isabel aún pendía de un hilo, se celebró la reunión del Comité Central, Vietnam Liberado, que votó como resolución proponer un frente democrático a los Montoneros, que impulsaban la reconstrucción del FREJULI con el Partido Autentico y el Partido Comunista que predicaba un gabinete cívico-militar con Isabel. (...)".

En esos días finales, Santucho estuvo negociando acuerdos con Montoneros.

Luis Mattini, quien sucedió a Santucho en la jefatura del ERP, explicó que un sector de la conducción querían que Santucho saliera del país de forma inmediata, pero el santiagueño decidió que dejaría el país el 20/07/1976, pues tenía una cita con Mario Firmenich, jefe de Montoneros, en la que abordaría la conformación de la Organización para la Liberación de Argentina (OLA), una entente que nuclearía a las organizaciones armadas que enfrentaban a la dictadura militar.

"Robi había prometido que iba a reunirse con Firmenich y creía que era una cita impostergable. El encuentro se realizaría el 19 y un día después saldría del país con destino a Cuba. La idea era dejar el país por Paraguay. Mientras tanto decidió irse a vivir al departamento del (Domingo) 'Gringo' Menna, en Villa Martelli", apunta Mattini.

Marcela Santucho, hija de 'Roby' escribió:

"(...) Esa misma noche Robi viajaría con destino a Roma, y luego seguiría a Cuba. El viaje fue decidido por el comité central y el buró político del PRT para resguardar la vida del comandante ante el salvaje golpe militar que comenzó a secuestrar de sus puestos de trabajo a dirigentes sindicales obreros, curas tercermundistas que trabajaban en las villas, abogados defensores de presos políticos y todos los simpatizantes que estaban en la legalidad.

Por eso se decidió preservar al Comandante y el Partido decidió que momentáneamente Santucho saliera del país y quedara en contacto permanente con Urteaga, quien dirigiría al PRT-ERP. La salida fue postergada hasta el 19 de julio porque Robi quería asistir a la reunión por la OLA con Firmenich, reunión que no se concretó. Fernando Gertel, el enlace del PRT comunicó esa mañana a la compañera de Robi, Liliana Delfino, que él estuvo en la cita a la hora indicada, pero que no vino nadie.

Horas más tarde, los militares llegaron al departamento del Gringo Menna, donde se encontraban el primero y segundo dirigente de la organización guevarista. Horas antes fueron secuestrados separadamente Menna y su compañeram Ana Lanzilloto, embarazada. El Gringo Menna llevaba un recibo con la dirección de su departamento, se supone que Leonetti siguió esa pista. Leonetti era un oficial que añoraba un buen cargo y que llegó a Capitán después de su muerte, cuando fue condecorado por asesinar al “enemigo público número uno”, Mario Roberto Santucho.

Durante mis investigaciones, leyendo testimonios, encontré el de Frida Rochocz que reconoció a Leonetti después que la secuestró… Frida estaba en su casa con su hermano, cuando hombres fuertemente armados irrumpieron en su casa. Uno de los milicos le gritaba furioso: “¿Vos sos la Alemana?”, y le pegaba para que hablara… Días después de secuestrada Frida fue liberada porque se dieron cuenta que no eran militantes y que no sabían nada. Cuando Frida trataba de calmarse de los días infernales que había pasado, el 19 de julio de 1976 compró el diario y se enteró de la muerte de Santucho.

La cuestión es que Frida, al ver la foto de Leonetti como uno de los muertos, reconoció al militar violento que la confundía con la Alemana, el apodo de la compañera de Santucho, Liliana Delfino. Es la prueba que Leonetti ya buscaba a Santucho. Desde la caída de la quinta de Moreno, Leonetti estaba tras los pasos de Robi, lo buscaba como una obsesión, a tal punto que cuando consiguieron la dirección de Villa Martelli, habló con Pascual Guerrieri, su jefe que le dijo por radio: “Vos espérame que ya vamos, porque a Santucho, lo queremos vivo”. Esto me lo dijeron testigos del juicio por lesa humanidad a Guerrieri, en Rosario en 2010.



1973. Mario Roberto Santucho, Benito Urteaga, Enrique Gorriarán Merlo y Carlos Molina.

Leonetti no le hizo caso a Guerrieri, quería la recompensa para él solo y sobre todo los laureles, le pareció que con cuatro ametralladoristas sería suficiente para reducir a los dos jefes guerrilleros que sabía estaban ahí con mujeres. El Gringo ya había sido secuestrado en una cita envenenada y llevado a Campo de Mayo, también había caído Gertel a eso de las 13 horas en un café. El portero del departamento de Villa Martelli nos contó que le apuntaron y amenazaron con un arma, para que subiera con ellos y tocara el timbre. El portero hizo caso. Cuando desde adentro preguntaron quién era, tuvo que responder que era el portero. La puerta se abrió, entraron los militares armados y el portero bajó apurado por el ascensor. Una terrible balacera estalló…

Según Ibañez, Leonetti, trató de reducirlos, los palpó de armas justo antes de que Robi le doblara el brazo y le arrebatara la pistola, lo que generó los disparos de dos militares, ya que los otros dos quedaron en la puerta del departamento. Minutos más tarde bajaron los cuatro militares con el cuerpo de Leonetti, y también se llevaron a Liliana Delfino. El portero me contó que se la veía muy nerviosa y asustada… hoy figura como desaparecida y además se dice que estaba embarazada, según testigos que la vieron en Campo de Mayo. Hasta ahora nadie de los que compararon su sangre con el banco de Abuelas de Plaza de Mayo, coincidió con la sangre de nuestra familia, pero esperamos que aquellos que tengan sospechas y ronden los 40 años, hagan el test para comparar los datos y resolver las centenas de casos que aún son buscados por familiares de desaparecidos.

Eugenio Méndez, periodista de ultra derecha, con información del ejército y de la SIDE, escribió sobre la muerte en combate de Santucho y nombra el apodo de uno de los ametralladoristas que acompañaban a Leonetti esa tarde: “Avispa loca”, al que entrevistó personalmente, pero cuando fue citado al juicio por la causa que llevamos adelante las hijas, se defendió con su derecho de “confidencialidad profesional”, negándose a informar el nombre del entrevistado. Su relato se asemeja al de Ibañez, quien en ese momento era cabo en Campo de Mayo:

"Desde mediados de los noventa, Ibañez se contacta con la familia Santucho para darle información sobre la llegada del cuerpo de Robi a Campo de Mayo… cuando yo vine de viaje al país, me contacté con Ibañez y me contó que vio en dicha guarnición militar a Menna y a Liliana Delfino con vida durante un tiempo. La segunda vez que vi a Ibañez fui con el hijo de Menna. Luego volví con el hermano de Urteaga y con mi abogado para pedirle a Ibañez su testimonio para la causa judicial para condenar a los responsables y para pedir los restos de Mario Roberto Santucho, exhibidos por sus enemigos como trofeo de guerra, y también como objeto de rituales nazis…"

Esta causa judicial en el juzgado de San Martin sigue pero de un modo demasiado lento, lleva casi dos décadas y decenas de folios con citaciones, testimonios, etc. Aún no pasó al juicio oral de los acusados y hasta ahora nadie fue condenado por el asesinato de Mario Roberto Santucho y de Benito Urteaga el 19 de julio de 1976… (...)".

viernes, 29 de septiembre de 2017

Peronismo: Montoneros asesina a Rucci

El día en que Montoneros mató a José Ignacio Rucci, el sindicalista de Perón

Hace 44 años, el secretario general de la CGT era asesinado en lo que se conoció como la "Operación Traviata"

Por Ceferino Reato | Infobae

Cuarenta y cuatro años después del asesinato de José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT y alfil del general Juan Domingo Perón, Infobae reproduce parte del Capítlo 1 de Operación Traviata, del periodista Ceferino Reato, cuyo último libro es Salvo que me muera antes.



"Lino" apunta su bigote renegrido hacia el fusil FAL; el caño penetra el agujero en forma de 7 que acaba de hacer en la tela roja con las letras "Se Vende" que cubre una de las ventanas del primer piso de una casa vecina a la de José Ignacio Rucci. "¡Perfecto! Desde aquí seguro que le doy en el cuello a ese burócrata traidor," exclama satisfecho con su tonada cordobesa. Es el jefe del grupo montonero que está por matar a Rucci, secretario general de la Confederación General del Trabajo y pieza clave en el pacto entre los empresarios y los sindicalistas auspiciado por Juan Perón para contener la inflación, impulsar la industria nacional y volver a un reparto "peronista" de la riqueza: la mitad para el capital y la otra mitad para el trabajo. Un esquema con una mayor participación del Estado, con obstáculos y topes para el libre juego de las fuerzas del mercado, pero dentro del capitalismo.

Es el martes 25 de septiembre de 1973 y faltan quince minutos para el mediodía. Dos días antes Perón fue elegido presidente por tercera vez con un aluvión de votos, casi 7,4 millones, el 61,85 por ciento. Los peronistas siguen festejando el regreso triunfal del General luego de casi 18 años de exilio; los que no lo son confían en que el anciano líder, que ahora se define como "un león herbívoro" y "una prenda de paz", tenga la receta para terminar con la violencia desatada durante la dictadura, que también fue fogoneada por él. Pero, Lino ya no tiene muchas esperanzas en Perón: las fue perdiendo con la matanza de Ezeiza y con la caída del "Tío" Héctor Cámpora. Perón se les está yendo a la derecha y ellos han decidido apretarlo, "tirarle un fiambre", el de su querido Rucci, para que los vuelva a tener en cuenta en el reparto del poder, tanto en el gobierno como en el Movimiento Nacional Justicialista.



Por eso, Lino no está para festejos. Más bien, luce genuinamente interesado por alguien que no conoce. "¿Cómo está la dueña de casa?", pregunta en alusión a Magdalena Villa viuda de Colgre, quien sigue atada de pies y manos en el dormitorio con un previsor cartelito en la falda que dice: "No tiren en el interior. Dueña de casa", escrito con un lápiz de labios número 3 Richard  Hudnut, color rosado. "Bien, no te hagas problemas que ´El Flaco` la cuida", le contesta "El Monra". Más allá de eso, Lino está sereno; él tiene nervios de acero y por algo es, seguramente, el mejor cuadro militar de Montoneros. Fue adiestrado en Cuba y hasta sus enemigos lo elogian. Hace más de un año, el 14 de abril de 1972, cuando acribilló al general Juan Carlos Sánchez, que era amo y señor de Rosario y sus alrededores y tenía fama de represor duro, el último presidente de la dictadura, el general Alejandro Lanusse, opinó en el velatorio: "Debe haber sido un comando argelino: en nuestro país no hay nadie capaz de tirar así desde un auto en movimiento". Sólo que Lino es un revolucionario al estilo de su admirado Che Guevara, capaz de sentir un amor muy intenso por los pueblos y por sus anónimos semejantes sin que eso le impida cumplir otro requisito del Che: llenarse de "odio intransigente" por el enemigo y convertirse en "una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar". Una complicada dialéctica de amor-odio, de ternura y dureza, el fundamento de la ética del Che que distingue al verdadero revolucionario, por la cual Lino tuvo que abandonar hasta a sus dos hijos tan queridos. Todo, por la revolución socialista, la liberación nacional, el comunismo y el hombre nuevo tan soñados.



Al acecho, Lino y sus hombres esperan que Rucci salga en dirección al Torino colorado de la CGT, chapa provisoria E75.885 pegada en el parabrisas y en el vidrio trasero, que acaba de estacionar frente a la casa chorizo de la avenida Avellaneda 2953, entre Nazca y Argerich, en el barrio de Flores. Los Rucci viven desde hace poco más de cuatro meses en el último departamento, al fondo de un largo pasillo de mosaicos color sangre que el chofer del sindicalista, Abraham "Tito" Muñoz, recorre con paso ligero para avisar que ya llegó y que también están listos los "muchachos", el pelotón de guardaespaldas reclutados entre los metalúrgicos que ahora esperan charlando en la vereda sobre fútbol, boxeo y mujeres. Rucci lo recibe en camiseta, tomando unos mates que le ceba su esposa, Coca. Ya ordenó al albañil que le está haciendo unos arreglos en el patio que se apure porque "el domingo cumple años mi pibe y quiero hacerle un asadito", y está conversando con su jefe de prensa, Osvaldo Agosto, repasando el mensaje que piensa grabar dentro de una hora en el Canal 13 para el programa de Sergio Villarroel, un famoso periodista que saltó a la pantalla grande por su cobertura del Cordobazo, la revuelta popular de mayo de 1969 contra la dictadura.

—Así está bien, tiene que ser un mensaje de conciliación, como para iniciar una nueva etapa. Tenemos que ayudar al General: dieciocho años peleando para que él vuelva y ahora estos pelotudos de los montos y de  los "bichos colorados" del ERP quieren seguir en la joda, dice Rucci, conocido como José o "El Petiso", con su tono exaltado de siempre.

Agosto, que fue uno de los jóvenes que en 1963 robó el sable corvo de San Martín del Museo Histórico Nacional como un golpe de efecto para reclamar contra la proscripción de Perón, escucha con atención, intuye que están por suceder cosas importantes en la cúpula del sindicalismo peronista y saca un tema que no lo había dejado dormir tranquilo.



—Ayer recibimos otra amenaza en la CGT. Un dibujo de un ataúd con vos adentro. Y anoche, cuando salíamos con Pozo (Ricardo, principal asesor político de Rucci, NDR), nos dispararon desde un auto, le contó Agosto por lo bajo, aprovechando que la esposa, Coca, se había alejado en busca de otra pava para seguir el mate.

—Yo sé que me la quieren dar esos hijos de puta, pero no me voy achicar. Por algo cantan "Rucci traidor, a vos te va a pasar lo mismo que a Vandor". Igual, tenemos que arreglar con esos pelotudos de los Montoneros. Estos chicos están confundidos: ¡querer sustituir a Perón!, ¡pelearle la conducción al General!… Sobre las amenazas, vos sos testigo que las tomo en serio y que me cuido mucho. Más no puedo hacer.

—¿Por qué no haces que te custodie la policía? Tus muchachos de la custodia son buenos para repartir piñas en los actos pero no son profesionales.

—¿Para qué? ¿Para que me mate la policía por la espalda? Ya voy a cambiarlos, cuando Perón asuma la presidencia… Hablando de eso, Tito: ¿por qué no vas al fondo a decirle a los muchachos que vengan, que se nos hace tarde?



Rucci se refería a los tres "culatas" que esa noche habían quedado de custodia en la casa: Ramón "Negro" Rocha, un ex boxeador santafesino que había peleado tres veces con el mismísimo Carlos Monzón; Jorge Sampedro, más conocido como Jorge Corea o Negro Corea, otro ex boxeador pero de Villa Lugano, y Carlos "Nito" Carrere, a quien había traído de San Nicolás. Tres muchachos de confianza, del gremio, pero que ese día estaban bastante averiados: no habían dormido bien, habían tomado bastante e incluso uno de ellos había vuelto muy tarde del cabaret, a las 7 de la mañana. Coca lo había visto cuando entró casi a los tumbos. Ella estaba por llevar a los chicos, a Aníbal y a Claudia, a la escuela cuando vio que se movía el picaporte de la puerta de entrada. Pensó que venían a matarlos y abrazó a sus hijos, pero enseguida se dio cuenta que era uno de los escoltas de su marido.

Mientras Tito Muñoz vuelve al living a la cabeza de una fila adormilada, Agosto menea la cabeza y echa un vistazo a su reloj: "Uy, son casi las 12, tendríamos que ir saliendo…"



Rucci se pone una camisa bordó y un saco marrón a cuadros, y ordena a Muñoz, su chofer: "Tito, avisale a los muchachos que están en la puerta que se suban a los autos, que se preparen que ya salimos. Pero, que no hagan mucho lío con las armas, que no las muestren mucho. ¡A ver si se cuidan un poco!".

Otro llamado telefónico lo interrumpe. Esta vez es Elsa, una amiga de Coca, que la enreda en una charla interminable sobre un juego de copas regalo de casamiento que para su desgracia acaba de rompérsele. Coqueto como siempre, Rucci se retoca el jopo y el bigote frente a un espejo, y le hace señas a su mujer.

—Dale Coca, apurate que me tengo que ir.

—No le puedo cortar, José, la pobre me quiere hablar, le contesta su mujer, tapando el tubo.

—Bueno, me voy, le dice Rucci tirándole un beso.

—Elsa, esperame que se está yendo José… Chau José, chau, le contesta, y sigue la charla con su amiga Elsa.



Cuando abre la puerta de la casa chorizo, sus trece guardaespaldas ya están en sus puestos, sentados en los cuatro autos estacionados sobre Avellaneda: tres lo esperan en el Torino colorado sin blindar; cuatro en un Torino gris ubicado a unos 50 metros, casi llegando a Argerich; los otros seis, en los dos coches del medio, un Dodge blanco y un Ford Falcon gris, que es el que saldrá primero, encabezando la caravana, y al que Agosto recién se está subiendo.

Las últimas palabras que se le escuchan a Rucci son un trivial "Negro, pasate adelante y dejame tu lugar así te ocupas de la motorola", una orden suave dirigida a Rocha, que en el apuro se había ubicado atrás, junto a Corea. Rocha sale del asiento trasero y está por abrir la puerta delantera cuando lo sorprenden el estruendo de un disparo de Itaka que abre un agujero en el parabrisas y una ráfaga de ametralladora.

En el primer piso de la casa de al lado a Lino no se le mueve un pelo; apunta con cuidado, espera el segundo preciso e inmediatamente después de la ráfaga de ametralladora, aprieta el gatillo del FAL. Son las 12,10 y la bala penetra limpita en la cara lateral izquierda del cuello de Rucci, de un metro setenta de altura, que a los 49 años estira su mano pero no llega nunca a tocar la manija de la puerta trasera del Torino colorado. De izquierda a derecha entra el plomo, que parte la yugular y levanta en el aire los 69 kilos del "único sindicalista que me es leal, creo", como dijo Perón la primera vez que lo vio, en Madrid. Los pies dibujan un extraño garabato en el aire y cuando vuelven a tocar la vereda el secretario general de la CGT ya está muerto. Un tiro fatal, definitivo, disimulado entre los 25 agujeritos que afean su cuerpo, abiertos por el FAL de Lino pero también por la Itaka y la pistola 9 milímetros que usan "El Monra" y Pablo Cristiano. De nada sirve que el fiel Corea eluda las balas y le levante la cabeza gimiendo "José, José". Rucci está tirado en el piso, la cabeza casi rozando esa puerta trasera que no abrió, los zapatos italianos en dirección a la pared. Ya no puede oír los disparos furiosos de sus confundidos custodias, que, luego de la sorpresa, apuntan contra fantasmas ubicados en la vereda de enfrente, en las vidrieras del negocio de venta de autos usados Tebele Hermanos, que se hacen añicos, y en el colegio Maimónides, una escuela primaria y secundaria a la que asisten unos 400 chicos judíos y en cuya terraza algunos de sus culatas han creído divisar las siluetas de los atacantes. No consigue ver al joven sobrino y ahijado de Coca, Ricardo Cano, que cruza la calle como un loco, disparando con un fusil contra el colegio, pero que no logra abrir el portón que el portero ha cerrado para proteger a los alumnos, ni siquiera con la ayuda de otros dos de sus muchachos. Tampoco puede socorrer al Negro Rocha, a quien un disparo le ha abierto la cabeza, ni a Tito Muñoz, su chofer, que se arrastra con su arma hasta un garaje vecino y no alcanza a llegar al lavadero que se desmaya, todo ensangrentado por los cuatro balazos que le han agujereado la espalda, uno de los cuales le rozó el corazón. Ya es tarde para José Ignacio Rucci. Tantos "culatas" no le han servido ni siquiera para adivinar el lugar de dónde partieron los disparos asesinos.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Comunismo: Un grupo de Rosario combate la memoria del terrorista cubano

Desafiando el culto al Che Guevara


Un think-tank liberal en su ciudad natal quiere monumentos al icono revolucionario derribado
The Economist


Mierda cubana


El CHE GUEVARA nació en Rosario (y se nacionalizó cubano), la segunda ciudad más grande de Argentina, en 1928, pero no se quedó mucho tiempo. Menos de un año después su familia se mudó. Sin embargo, su lugar de nacimiento no ha olvidado al santo guerrero de la izquierda. Una bandera roja marca el elegante bloque de apartamentos donde nació. Una estatua de bronce de cuatro metros de altura (13 pies) se encuentra en la Plaza Che Guevara. El ayuntamiento financia CELChe, un centro dedicado al estudio de su vida, y celebra la "Semana Che" alrededor de su cumpleaños en junio. CELChe presentará un concierto para conmemorar el 50 aniversario de su muerte el 9 de octubre.

No todos en Rosario piensan que el rebelde revolucionario, capturado por soldados en Bolivia y asesinado por órdenes del dictador pro-americano del país, merece tal reverencia. Fundación Bases, un grupo de reflexión liberal con sede en la ciudad, ha lanzado una petición para persuadir al ayuntamiento de que retire los monumentos. El mártir fue un asesino, dice Franco Martín López, director del instituto. Guevara fue el segundo al mando de Fidel Castro, cuya revolución cubana mató a más de 10.000 personas. "Nadie aquí tiene idea de las masacres cometidas durante la revolución", lamenta López.

Bajo el lema "un asesino no merece tributos estatales", la fundación del Sr. López ha producido videos para educar a los argentinos, y rosarinos en particular. Uno muestra un clip de Guevara prometiendo "continuar los pelotones de fusilamiento por el tiempo que sea necesario" en un discurso ante la Asamblea General de la ONU en 1964. En otro, un narrador lee la nota suicida acusatoria de Reinaldo Arenas, un novelista gay que murió En 1990 después de sufrir décadas de persecución por parte del gobierno cubano. El Sr. López está buscando un consejero simpático para presentar la petición en el aniversario de la muerte de Guevara. Más de 3.000 personas lo han firmado desde su lanzamiento el 2 de mayo.
Es poco probable que persuada al consejo, que ha sido controlado por el Partido Socialista desde 1989. Norberto Galiotti, el secretario del Partido Comunista de Rosario, considera la campaña de la fundación como parte de un esfuerzo pernicioso para borrar al Che de la historia, Por el presidente de centro-derecha del país, Mauricio Macri. Después de que asumiera el cargo en 2015, le quitó un retrato del Che colgado en el palacio presidencial por su predecesora populista, Cristina Fernández de Kirchner. Galiotti sospecha que los liberales tienen envidia del carisma póstumo del Che. "No ves a muchos niños caminando con las camisetas Margaret Thatcher", observa.

El señor López no espera que los monumentos bajen. "El verdadero objetivo es crear conciencia sobre el tema e iniciar un debate", dice. Pero algunos de los aficionados del Che no están interesados ​​en el diálogo. Fundación Bases abandonó los planes para mostrar los videos en pantallas en Rosario porque la firma de publicidad que los operaba estaba "preocupada de que la gente los aplastara", dice López. El Che habría estado complacido.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Conflictos americanos: La invasión a Granada, 1983 (Parte 4)



GRANADA: LA HISTORIA QUE NO SE CONTÓ 

Introducción 
El 25 de noviembre de 1983 unos 2000 infantes de marina y elementos aerotransportados, a los que se sumaron 300 hombres de la Comunidad Caribeña, desembarcaron en la isla de Granada (ex colonia británica), integrante de la Comunidad Británica de Naciones. Se estaba con este hecho, a la mitad de una historia que se inició en 1979 y que solo fue contada a medias. Lo que se procurará hacer aquí es narrar lo que al parecer nadie quiso mencionar. 

Tiempo atrás 
Desde la época colonial y hasta 1983 la principal y única riqueza de la isla consistió en la nuez moscada, si bien también se producen bananas cacao, azúcar y café. 
En 1763 la isla fue transferida del dominio francés al inglés y, a fines de 1973, después de 210 años de dominio colonial, alcanzó su independencia política; el gobierno quedó en manos de Si Eric Gairy. Durante casi cinco años la vida transcurrió con la quietud de los trópicos, al menos esto es lo que aparecía en la superficie. Un abogado de formación marxista, Maurice Bishop, conformó el Movimiento Nueva Joya que, tras una revolución incruenta lo llevó al poder en marzo de 1979. Unos treinta días después el nuevo gobernante anunció que le solicitaría a Cuba el suministro de armas. Posteriormente, aseveró que el país no necesitaba una Constitución escrita, con lo que toda la actividad política de la nación quedó sujeta a su arbitrio y a los del grupo que le rodeaba. 
Desde 1973 el crecimiento económico de la isla fue negativo en casi un dos por ciento anual, tendencia que la gestión del gobierno revolucionario acentuó, al querer sujetarse alas reglas de la ortodoxia económica marxista. No hay duda de que la población de Granada, ahora encuadrada en las “organizaciones de masas”, no tenía la mas mínima idea del papel que su país estaba jugando en el contexto de la estrategia caribeña de la URSS. 
Moscú sólidamente asentado en Cuba, con activos representantes en Nicaragua, contando con elementos fieles en El Salvador, Costa Rica, Honduras, Guatemala y Panamá, comenzó a principios de la década, a delinear el otro brazo de la pinza que – con pivote en La Habana – se ha ido cerrando lentamente sobre el Caribe. 
Es en este marco referencial que el pequeño islote llamado Granada fue catapultado bruscamente a la primera plana de los diarios del mundo. 
La relevancia que la URSS otorgó a la isla quedó patente con la designación de Gennady I. Sazhenev, general de cuatro estrellas, con rango similar al de ministro adjunto de defensa, en carácter de embajador del Kremlim ante el gobierno de Granada. 
Sazhenev, a quien se consideraba un especialista en “operaciones negras” del KGB o GRU, había cubierto un cargo similar en la República Argentina entre 1975 y 1978. 
Su aparición en la isla coincidió con la acelerada construcción de una torre de comunicaciones que permitía alcanzar, vía satélite, la isla con el Kremlin. 
De Granada depende una pequeña isla de 12 millas cuadradas, denominada Carriacou, y hasta allí llegaron los afanes industriales del nuevo embajador quien logró que allí se estableciera una fábrica de cemento, material este muy poco apreciado para las construcciones tropicales, pero una invalorable importancia si se desea “endurecer” las instalaciones de una base aérea militar. Esta era la otra obsesión del “embajador constructor”; la preparación de dos pistas nuevas aptas para la operación de aviones a reacción altamente sofisticados. 
Fidel Castro contribuyo también a la causa de Bishop con el envío de una emisora radial de alta potencia . Alemania Oriental aporto una impresora moderna , valuada en un millón de dólares y cinco técnicos para su operación , merced a ella se pudo editar el FREE WEST INDIAN . 



De la lucha de facciones al asesinato de Bishop 
Cuando se produjo el golpe en 1979 , junto con Bishop se encumbro quien mas tarde seria el “General” Hudson Austin , antiguo miembro del Movimiento Nueva Joya . 
No bien en el poder , Bishop designo a Austin como secretario de Interior y Seguridad Interna . Su poder se vio muy aumentado , cuando en Julio de 1981 , recibió el despacho de general y la comandancia del nuevo Ejercito Revolucionario del Pueblo , cuyo efectivo se aproximaba a los 1500 hombres . Es en esta época que comienza a fraguarse una estrecha relación entre el general y los asesores cubanos . 
Otro personaje nacido con la revolución fue Bernard Coard, quien ocupó el cargo de viceprimer ministro de Bishop y resultó al parecer el cerebro político del golpe de octubre y, justamente, una de las preguntas que permanece aún sin respuesta es: ¿ por que se decidió derrocar al gobierno? 
Lo que sigue es solo un ensayo de respuesta. La evolución económica de la isla era mala, las movilizaciones de masas y los acuerdos secreto, no llenan los estómagos. Las perspectivas de apoyo económica por parte de los países de Europa Oriental, la URSS o Cuba, llegaron a verse como muy remotas, todo esto llevó al grupo que rodeaba al primer ministro, a repensar la relación con Occidente, de donde sí era dable esperar que vinieran las inversiones necesarias como para poner en marcha la economía isleña. 
Sin embargo esta posibilidad solo podía darse solo si se presentaba a los países en cuestión un panorama político que les hiciera razonable dar su apoyo a Granada, lo que no solo implicaría cambios políticos sino la ruptura de acuerdos y tratados pre-existentes. 

A esta perspectiva, respondió el grupo de los “ultras”: Profundizar la revolución, ahondar la actividad de masas, aumentar el armamentismo de la isla y acentuar la ortodoxia marxista. 

Durante uno de los sucesos acaecidos en Granada se produjo un episodio tragicómico: Ya efectuado el golpe de Coard y Austin y posiblemente ya muerto Bishop, La Habana lanzó una furiosa proclama condenatoria del putsch en forma casi simultánea, Moscú saludó a los golpistas. Después de la sorpresa inicial, Fidel Castro se vio obligado a virar 180 grados y dar su apoyo a Coard, llegando incluso a ordenar a sus elementos que “resistieran hasta la muerte” ( cosa que estos se cuidaron muy bien de hacer). Final mente, para la suerte de los “proletarios del mundo”, La Habana y Moscú volvieron a concordar. 
Hay evidencias de que Bishop no confiaba plenamente en Austin, como ser, la creación de una milicia que coexistiría con el Ejército Revolucionario del Pueblo, sin estarle subordinado y que oscilarían entre los 2000 y 5000 hombres. Esta milicia era adicta al gobierno, pero una vez desatado el golpe, su accionar fue casi nulo. 
Durante la primer semana de octubre el primer ministro viajó a Hungría y Checoslovaquia, en esos días el “ERP” desarmó a la milicia, lo que deja en claro que Austin y Coard, ya actuaban de común acuerdo; si bien el primero era la cabeza visible. Fue Austin quien dirigió la ocupación militar de la isla el 19 de octubre y el día 20 estableció un “Consejo Militar Revolucionario” de 16 miembros, del cual él era la cabeza. 
Los acontecimientos habían comenzado el día 13 de octubre, cuando Maurice Bishop y algunos de sus funcionarios fueron detenidos, algunos días mas tarde fue liberado de su domicilio por una manifestación, pero fue apresado nuevamente por el ERP y llevado “caminando” a un centro penitenciario desde donde luego se informó que había “muerto a causa de la violencia política”. El gobierno impuso un toque de queda de 24 Hs y ordenó que dispararan a todo aquel que saliera a la calle. Los EEUU comenzaron a mostrar preocupación por la suerte corrida por unos mil ciudadanos americanos al producirse el golpe. 
El 22 de octubre, mientras Cuba se mantenía en actitud condenatoria, la URSS apoyó al nuevo gobierno, criticando duramente al difunto Bishop por .....haber ocultado las divergencias existentes en su partido a los dirigentes cubanos que entrevistó en La Habana hace 15 días. 
La Comunidad Caribeña declaró que la junta militar granadina constituía “ una amenaza para la seguridad regional...”El 25 de octubre unidades de la infantería de marina de EEUU (unos 500 efectivos), 700 a 1000 Rangers del Ejército y 300 elementos de seis naciones de la comunidad caribeña desembarcaron en la isla; los Ranges fueron lanzados sobre el aeropuerto, mientras que la infantería de marina practicó un desembarco al norte del atolón. El grupo de combate naval lo componían el Portaaviones “INDEPENDENCIA” y once naves. 
La resistencia estuvo a cargo de unos 1200 hombres del Ejército Revolucionario del Pueblo con armamento soviético y 600 cubanos del batallón de construcciones. 
El combate continuó durante mas de 72 hs y su virulencia determinó que el secretario de Defensa de los EEUU reforzara el dispositivo de ataque con unidades de la 82º División Aerotransportada. Las tropas cubanas perdieron 59 hombres a los que se suman 60 heridos y el total restante fue tomado prisionero. 
Paul Scoom, quien fuera liberado de prisión por las tropas invasoras, tomó a su cargo el gobierno de la isla, rompiendo relaciones con la URSS, Cuba, Libia, República Democrática Alemana, Bulgaria y Corea del Norte, países todos con representantes diplomáticos en Granada. 



De la Historia que no se contó a los “Documentos de Granada” 

Hasta aquí los hechos son mas o menos conocidos por todos y con interpretaciones diversas. La prensa internacional les otorgó por unos diez días, espacios en las primeras planas de los diarios. Quedan sin embargo dos o tres facetas que parecen haber sido cuidadosamente dejadas de lado y otras que fueron encaradas con un enfoque tal que sonara lo mas ridículo posible, como una forma mas o menos sutil de distraer la atención pública. 


Granada no es ni podría llegar a ser una amenaza para los EEUU 
Esa frase se convirtió en un slogan reiterado cientos de veces, en formas y oportunidades diversas, procurando recalcar lo desproporcionado de la reacción norteamericana frente a un pequeño país que no le significaba ningún peligro. Nadie en EEUU aseveró que Granada constituyera un peligro o una amenaza estratégica para la nación. Lo que sí se afirmó es que el potencial militar que estaba desarrollando la isla era completamente desproporcionado para su población, superficie, recursos económicos y necesidades de defensa y que una fuerza militar de esa envergadura apuntalada por asesores y logística cubano-soviéticos, convertirse en una amenaza real para el resto de los países de la comunidad caribeña; el que podía ser víctima impotente de procesos desestabilizadores, sobre todo si se recuerda que la mayoría de ellos carece de FFAA o bien cuentan con pequeños dispositivos mas del tipo policial que estrictamente militar. ESTO FUE UNA DE LAS COSAS QUE NO SE DIJO. Antes bien se procuró dar la imagen de una pobre nación que enfrentaba la arbitraria prepotencia “yankee” desencadenada sin motivo aparente, sin propósito ni necesidad. 




La peor porquería de la historia latinoamerican, Fidel Castro, junto a la lacra de su hermano

Las pistas para la aviación 
En Granada se estaban construyendo dos aeroestaciones. El viejo aeropuerto situado al noreste de la isla, estaba siendo ampliado en sus calles de rodaje. En la punta sudoeste de la ínsula, se construía un aeropuerto nuevo con una pista de rodaje de 3000 metros. Desde este tipo de plataforma pueden operar aviones pesados de transporte, jets intercontinentales o bien aparatos de combate o bombardeo. 
Si se recuerda que Granada nunca tuvo aerolíneas internacionales que operaran aviones tipo Jumbo 747, ni tráfico aéreo regional con aparatos a reacción NI FUERZA AEREA PROPIA, y que el viejo aeropuerto satisfacía solamente las necesidades del tráfico turístico, podría ser lógico suponer que a lo sumo se ampliara o tecnificara el ya existente; pero es lícito preguntarse si tiene sentido que una nación empobrecida invierta su dinero en construir dos grandes bases que, APARENTEMENTE NADIE PENSABA UTILIZAR. 
ESTO FUE ALGO QUE NO SE DIJO. El Ejercito Revolucionario del Pueblo, los asesores y técnicos 

Otro punto al parecer “olvidado” en algún rincón de la mente de la mayoría del periodismo, es que Bishop y sus adláteres preveían la conformación de una fuerza cercana a los 5000 hombres equipada con vehículos blindados para transporte de tropas, morteros de diversos calibres, lanzacohetes, cañones sin retroceso, equipo antiaéreo, modernos fusiles de asalto y distintos tipos de minas. Esto para reseñar solo algunos de los elementos mas salientes. 
A nadie escapa que esta fuerza es muy pequeña, pero los conceptos pequeño o grande en estas cuestiones, son muy aleatorios; ciertamente es muy pequeña si se la piensa utilizar en una invasión tipo “ Normandía” en la costa de los EEUU, por ejemplo, sin embargo no es nada despreciable si la concepción estratégica es servirse de esta fuerza como vehículo exportador del proceso revolucionario granadino a las islas cercanas. ESTO FUE ALGO QUE NO SE DIJO Economía, sociedad y tratados existentes 

Que la situación de la economía de la isla era mala no era un secreto para nadie, la asistencia médica era deficiente, los cultivos estaban abandonados y las industrias no existían. Resumiendo, la situación socio-económica de la isla, no era justamente floreciente. En tales circunstancias parecía lógico que las prioridades para la población serían vestido, alimentación, educación, vivienda, reactivación de los cultivos etc.. 
Hasta octubre prestaban cooperación a la isla los siguientes países: URSS, Cuba, Bulgaria, Alemania Democrática y Corea del Norte. En todos los casos los acuerdos existentes, no hablan mas que de tres temas: Armamentos, equipo militar y entrenamiento y las actividades estaban programadas hasta 1985 inclusive. 
Sin duda este no es el tipo de cooperación que un país empobrecido necesita prioritariamente para mejorar el nivel de vida de su población. 
ESTO FUE ALGO QUE NO SE DIJO. 


Los Documentos de Granada 
La historia se hace con documentos y para estudiar el “caso Granada” se debía por lo tanto, analizar los documentos disponibles. El 5 de noviembre de 1983 el Dto de Estado de los EEUU dio a conocer una serie de documentos, capturados en la isla, los cuales fueron decididamente ignorados por la prensa y buena parte de la comunidad internacional. El escepticismo y la ironía con que se trató un material de gran relevancia, para el análisis de la situación real de Granada, no deja de sorprender, sobre todo si se recuerda que “ninguno de esos documentos fue desmentido –en todo o en parte- por los países supuestamente signatarios. Dichos documentos pueden dividirse gruesamente en dos grandes grupos: Documentos referidos a la cooperación militar. 
Documentos atinentes a la situación política interna. 

En todos los casos el material estaba en versiones inglesa-rusa e inglesa-coreana mas algunos manuscritos correspondientes a las actas levantadas de las reuniones del comité central del PC de Granada. 

Documentos de cooperación militar.1) República Democrática y Popular de Korea para la asistencia militar al gobierno Revolucionario del Pueblo de Granada por la República Democrática y Popular de Korea. Firmada en Pyong Yang el 14 de abril de 1983. 
Acuerdo entre el “ Gobierno Revolucionario del Pueblo de Granada y la 
Sus aspectos mas destacados prevén la entrega de 1000 fusiles automáticos cal. 7,62 mm, 50 pistolas ametralladoras cal. 7,62 mm, 360000 cargas de 7,62, 30 ametralladoras pesadas con 60000 cargas, 50 lanzacohetes RPG-7 con 500 rondas de munición. 

2) El 27 de octubre de 1980 se firma un acuerdo entre el gobierno de Granada y el gobierno de la URSS para la entrega de equipos especiales y otros. 

La URSS se compromete a entrenar al personal en el uso del material. 
En el anexo correspondiente especifica bajo los títulos: Artillería y armamento personal; Armamento antiaéreo; Medios de comunicación; Vehículos; Municiones; Equipo logístico, las cantidades, las calidades y el año de entrega del material. 

De dichas listas se puede destacar: Morteros de 82 mm; lanzacohetes PRG-7; ametralladoras PKM; pistolas ametralladoras y carabinas, mucho de ese material usado y reacondicionado. 
Cañones antiaéreos Zu-23; radio estaciones de diversos tipos; Munición para morteros, para lanzacohetes, para ametralladoras y 7,62 para armas pequeñas. 

En un tratado posterior, con fecha 9 de febrero de 1981, se preveía el envío de equipos por un total de 5 M de Rublos.< la firma se efectuó en La Habana, cosa curiosa teniendo en cuenta que el acuerdo era entre Granada y la URSS y la fecha de entrega especificaba que sería entre 1981-1982 o 1983. 
Se preveía entre otras cosas la entrega de: Vehículos de transporte de personal BTR-GOPB, en número de ocho, blindados de reconocimiento y patrulla (2) BRDM-2. 
Unas 45000 cargas de munición 7,62 mm de distintos tipos y 13000 cargas de 14,5 mm, 1000 pistolas ametralladoras 7,62 mm usadas y reacondicionadas con su correspondiente munición, 300 pistolas 9 mm y munición, pistolas de señales, cartuchos lanza-bengalas. También incluía material para construcciones, excavadoras Bulldozer y distintos tipos de motores diesel; 30 vehículos GAZ-66, 5 Jeeps UAZ-469 B , cocinas de campaña, ambulancias, equipo de desinfección, carpas redes de enmascaramiento y equipos de curación individual. 
Llama la atención, que en el rubro uniformes, se solicitan a ser entregados en 1981, 
de 12600 artículos de una clase y 6300 de otros, lo que hace suponer que se pensaba 
equipar una cantidad de por lo menos 6000 efectivos. 

Existe también un protocolo por el cual oficiales de Granada serían entrenados en Cuba y simultáneamente oficiales cubanos (27 permanentes y 12 o 13 por 3 o 4 meses) se establecerían en Granada para brindar asesoramiento. 

Período de entrega de materiales entre 1983-1985:50 vehículos blindados BTR-152 IV; casi 200000 cargas 7,62 mm; cañones sin retroceso de 76 mm ZIS-3; y antitanques de 57 mm, haciendo un total de 60 piezas con su correspondiente munición. Morteros de 82 mm con munición, 360000 cartuchos de 14,5 mm, 50 lanzacohetes RPG-7, 30 ametralladoras 7,62 mm, 2000 pistolas ametralladoras usadas y reparadas del mismo calibre, 1000 carabinas 7,62 mm, 13000 granadas de mano de distintos tipos, 7000 minas, 150 equipos de comunicaciones y teléfonos de campaña, y en un anexo, se agregan, entre otras cosas, 20 lanzacohetes RPG-7u, 25 ametralladoras pesadas calibre 7,62 mm, municiones de diversos calibres y pistolas 9 mm. 

Un epílogo 
Muy lentamente Granada regresó a la vida normal, lo que allí sucede ya no es noticia para los diarios. Sin duda, la lectura de parte de los investigadores, de casi 1000 kg de documentación político-militar de diversos tipos, sirvió para conformar una idea aún mas completa de la situación que se vivió en la isla. 
Pero al parecer, esto no sirvió de nada. De nada sirvió que residentes americanos (casi 1000) aseveraran frente a las cámaras de TV que eran virtuales rehenes del Consejo Revolucionario y que carecían de seguridad respecto de sus vidas; a nadie pareció interesarle que la isla otrora pacífica, se había convertido en una gigantesca tienda de armamentos y que no existía actividad política permitida fuera de la del partido oficial. 

A nadie pareció importar que el mismo pueblo granadino declare públicamente la alegría por haber terminado con el sistema Marxista-Leninista, que por otra parte, nadie había solicitado ni votado. Los ingenuos, bien intencionados o no, prefieren llenarse la boca con grandilocuentes parrafadas sobre los principios sagrados de la no intervención; claro está que los cubanos, búlgaros, soviéticos y coreanos que estaban en la isla, conformaron un verdadero himno a este principio.( si bien solo cantan en idioma ruso). 

Informe del Prof. Julio Cirino