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miércoles, 7 de febrero de 2018

Argentina: ¿Traición a la Patria en Caseros?

Caseros, la traición a la patria

El pronunciamiento de Justo José de Urquiza, que implicó la ruptura con Juan Manuel de Rosas y derivó en una alianza de Entre Ríos con el gobierno de Montevideo y el Imperio de Brasil, fue el prólogo de un episodio clave en la historia nacional
Por Pacho O'Donnell || Infobae





El 1º de marzo de 1851 el gobernador de Entre Ríos emitió un decreto, conocido como "el pronunciamiento de Urquiza", en el cual aceptaba la renuncia que Rosas presentaba anualmente en la seguridad de que le sería rechazada unánimemente por gobernadores y legisladores. Era, lisa y llanamente, una declaración de guerra.

La ruptura de los jefes federales se daba en medio de una tensa situación entre la Confederación gobernada por Rosas y el Imperio del Brasil de Pedro II. La relación de fuerzas era claramente favorable para nuestra patria pues el Restaurador había preparado cuidadosamente, en armamento y en adiestramiento, dos fuertes cuerpos militares: el Ejército de Operaciones de la Confederación Argentina acantonado en Entre Ríos y Corrientes bajo el mando del general Urquiza, que podía poner entre 15 ó 16 mil hombres sobre las armas. Y el Aliado de Vanguardia, en la Banda Oriental, con un número semejante de combatientes argentinos y orientales, comandado por el general Oribe.

Pero entonces sucede lo insólito: en febrero de 1851 llega dirigida al canciller brasileño Paulino una nota del Encargado de Negocios brasileños en Montevideo informándole que un agente del Comandante en Jefe del Ejército de Operaciones argentino lo había visitado para hablarle de la posibilidad de "neutralizar" a ese ejército.

Urquiza era rico, riquísimo, y uno de los secretos de ello era la salida de oro hacia el extranjero por la puerta falsa de Entre Ríos lo que le proporcionaba grandes ganancias irregulares pues Rosas había prohibido en 1837 la exportación del oro a fin de mantener una existencia que sostuviera el valor del peso e hiciera elásticas las reacciones del mercado.

Antonio Cuyás y Sampere era hombre de confianza y socio comercial de Urquiza, lo que hoy se llamaría un "operador". Herrera y Obes, canciller en Montevideo, llamó a Cuyás y en nombre del Brasil le formuló una pregunta: "En caso de una guerra de la Confederación con Brasil, ¿podría contarse con la defección de Urquiza a sus deberes?", tal como lo registró el catalán en sus Memorias. En ese entonces la mayor expectativa brasilera era la no intervención del ejército enemigo.

La respuesta de Urquiza fue la que podía esperarse de un general de la Nación a cuyo mando estaba el principal ejército que se aprestaba a una guerra contra el Imperio que osaba hacer una pregunta tan atrevida: "¿Cómo cree, pues, el Brasil, como lo ha imaginado por un momento, que permanecería frío e impasible espectador de esa contienda en que se juega nada menos que la suerte de nuestra nacionalidad o de sus más sagradas prerrogativas, sin traicionar a mi Patria, sin romper los indisolubles vínculos que a ella me unen, y sin borrar con esa ignominiosa mancha mis antecedentes?" (Carta a Cuyás, 20 abril de 1851).

Pero las relaciones entre Rosas y Urquiza se fueron deteriorando a pasos agigantados pues don Juan Manuel no ignoraba las maquinaciones del entrerriano, uno de cuyos secretarios, Nicanor Molinas, explicaría los motivos de su insubordinación: "Al pronunciamiento se fue porque Rosas no permitía el comercio del oro por Entre Ríos".

Los contactos entre Urquiza y los brasileños continuaron. El canciller Paulino se preguntaría: "¿Pero obrará Urquiza, en efecto, de buena fe?¿No será una comedia entre él y Rosas?".

Los brasileños imponen sus condiciones: Brasil se comprometería en una acción militar contra Rosas solamente con la certeza de un público e irreversible "pronunciamiento" de Urquiza contra el Restaurador. Además exigían un compromiso escrito de que luego de la inevitable victoria de ambos ejércitos unidos el entrerriano garantizaría al Imperio sus premios: el reconocimiento de sus derechos sobre las Misiones Orientales, la libre navegación de los ríos interiores argentinos, el probrasileño Garzón elevado a la presidencia de la República Oriental, el reconocimiento de la independencia paraguaya para que cayera en la órbita del Imperio.

Finalmente Urquiza, argumentando la necesidad de dar una Constitución a la Argentina, a lo que Rosas se negaba, hace redactar el pronunciamiento en contra del Restaurador. En el comunicado las tropas a sus órdenes habían dejado de ser el Ejército de Operaciones de la Confederación, ahora era el Ejército de Entre Ríos.

A continuación cruzó el río Uruguay el 19 de julio, dejando a otros 10.000 hombres en Entre Ríos para cuidar la retaguardia. El 4 de septiembre, de acuerdo a lo acordado, 16.000 soldados de las fuerzas brasileñas, entre los cuales se contaban 3.000 temible mercenarios alemanes, también atraviesan la frontera. Oribe capitularía en la Banda Oriental el 8 de octubre y el Ejército Grande se incrementaría aún más con la incorporación de oficiales y soldados del Ejército de Vanguardia.

Domingo Sarmiento, convertido poco después de Caseros en acérrimo enemigo del entrerriano, le escribirá: "Se me caía la cara de vergüenza al oírle a aquel Enviado (del Brasil) referir la irritante escena y los comentarios: ¡Sí, los millones con que hemos tenido que comprarlo (a Urquiza) para derrocar a Rosas! Todavía, después de entrar en Buenos Aires, quería que le diese cien mil duros mensuales".

El "Ejército Grande" podía haber entrado en Buenos Aires al día siguiente de Caseros, 3 de febrero, que fue una breve escaramuza con el resultado definido de antemano, pero los brasileños forzaron a Urquiza a hacerlo recién el 20, aniversario de la batalla de ltuzaingó, como reparación por aquella derrota del Imperio a manos del ejército argentino.

lunes, 5 de febrero de 2018

Argentina: Batalla de Caseros logra la unificación nacional y la entrada en la modernidad

La Batalla de Caseros, punto de partida de la unión nacional

La contienda militar, celebrada el 3 de febrero de 1852, es el hecho que habilita la organización del país y la sanción de una constitución orientada a construir un estado central republicano

Por Diego Valenzuela ||  Infobae




La Batalla de Caseros (3 de febrero de 1852) es uno de los momentos clave en la fundación de la Argentina moderna. Por un lado representa la conclusión de un debate por el control del puerto de Buenos Aires, su aduana o el acceso a los ríos, y por otro es el epílogo final de un conflicto entre federalismo y centralismo. No es sólo una batalla, es el punto de partida para la unión nacional, el hecho que habilita la organización del país y la sanción de una constitución orientada a construir un estado central republicano, resguardando los valores del federalismo.

Siempre me sentí orgulloso de haber nacido en Caseros, muy cerca de donde ocurrió esta histórica batalla. Hoy me toca ser el intendente de Tres de febrero, justamente, municipio que debe su nombre a ese hecho y donde se asientan dos mudos testigos de aquellos acontecimientos: la chacra de Diego Casero y su histórico Palomar, ambos declarados monumentos históricos nacionales y situados dentro del predio del Colegio Militar de la Nación. En la casa de Casero -una chacra construida en 1788 que producía alimentos para la Buenos Aires colonial- se realizó además la primera reunión que culminó con el Pacto de Unión Nacional (San José de Flores).

El lugar merece una visita: en él se respira historia, se puede observar un paisaje casi como el que vieron Rosas y Urquiza.  Allí hacemos la Noche de los Museos y una muy entretenida carrera de 10 kilómetros que atraviesa no sólo los lugares históricos, sino la pista de entrenamiento de los cadetes del Colegio Militar y hasta un arroyo.

La batalla en sí misma se realizó probablemente entre las 8 y las 14 horas de aquel 3 de febrero de 1852. En total participaron algo más de 50 mil hombres y desde el mismo comienzo las tropas del Ejército Grande mostraron su superioridad, pese a que los federales contaban con cuatro coheteras, última tecnología en armas por entonces.

Según se sabe, algunos de los jefes rosistas -con Ángel Pacheco a la cabeza- desistieron en días previos al combate por estar en desacuerdo con los planes trazados por Rosas; cuando éste advirtió que el resultado del enfrentamiento era irreversible, comenzó a alejar a sus asistentes delegándoles diversas misiones y acompañado por un reducido grupo se alejó del campo de batalla.

Fue en estas circunstancias que su yegua Victoria, así llamada en homenaje a la reina de Inglaterra, rodó (se cree que metió una de sus patas en una vizcachera) y provocó una supuesta caída de Rosas. Las consecuencias de esto se ven claramente expresadas en su renuncia cuando pide perdón "por lo trabajoso de mi letra". La caída hizo que un almacén de ramos generales (pulpería) de las cercanías pasase a llamarse "El trompezón", término que dio el nombre a una estación del ferrocarril Urquiza: Tropezón, en el actual barrio de Caseros.

En la batalla sobresale la presencia, además de Rosas y de Urquiza, de futuros presidentes argentinos: Mitre y Sarmiento, quien obraba como boletinero del Ejército Grande. Es este último quién relata los hechos y pone foco en algo singular: Purvis, el perro de Urquiza. El nombre se lo puso el entrerriano como homenaje a Robert Purvis, un militar inglés que había adherido a la causa contra Oribe (sitio de Montevideo). Parece que el perro era celoso guardián de su jefe, quien lo halló en Montevideo y lo mantuvo cerca durante toda la campaña; aparece incluso en los grabados que realiza Penutti y que se editan en la imprenta del Ejército Grande. Sarmiento contaba que una vez se cruzó con Mitre volviendo de la carpa de Urquiza y lo primero que le preguntó don Bartolomé fue: ¿No lo mordió Purvis?

El autor es historiador e intendente de Tres de Febrero.

domingo, 21 de enero de 2018

Primera Guerra del Golfo: Las batallas de 1982 (Nota 6)

I Guerra del Golfo Pérsico: 

Fuego en las Colinas: Batallas Iraníes e Iraquíes del otoño de 1982 
Por Tom Cooper & Farzad Bishop 


Parte III (Final)


La primera formación de la Fuerza Aérea Iraquí que alcanzó el frente en la mañana del 7 de Noviembre perdió uno de sus Su-22s, volado por Cap. Raje’ Suleiman, quien fue capturado, antes rápidamente fue tomado prisionero. Diversas otras formaciones de cazabombarderos fueron subsecuentemente forzadas a abortar sus misiones después que Tomcats iraníes fueron detectados al frente de ellos, y en un momento las circunstancias parecieron a los iraquíes tan desesperadas que comenzaron a preparar a algunos de los Mi-25s del Escuadrón No.64 para ataques con armas químicas: solo los fuertes vientos y la lluvia los detuvo de montar tal misión. 

El clima empeoró en los siguiente días, y para mediados de Noviembre, la lucha en tierra se hizo más lenta por el barro. Sin embargo, la IRIAF se las arregló para desplegar uno de sus sitios SAM HAWK cerca del frente, el cual entró en acción en la mañana del 16 Noviembre, instantáneamente derribando uno de cuatro MiG-21s que intentó el bombardeo y ametrallamiento de posiciones iraníes cerca del campo petrolero Bayat. Otro MiG-21 fue reclamado como derribado poco después por un Sidewinder disparado desde un F-4E. Es posible, sin embargo, que estos dos reclamos sean por la misma aeronave, entonces fuentes iraquíes niegan que las unidades que volaron este tipo de aviones de haber sufrido tales pérdidas, ó volado salidas aire-tierra en ese momento. 

Para los siguientes cuatro días, operaciones aéreas fueron interrumpidas por más mal clima, pero el 20 Noviembre, tanto la Fuerza Aérea Iraquí y la IRIAF estaban volando otra vez, y batallas aéreas adicionales se desarrollaron dado que los cazas y helicópteros desde ambos bandos frecuentemente se enfrentaban mientras realizaban misiones aire-tierra. Gracias al mucho mejor equipamiento de las aeronaves iraníes, lo cual ayudó a sus más experimentados y superiormente entrenados pilotos a mantener una buena conciencia situacional en su espacio aéreo simultáneamente usado por grandes números de cazas enemigos, la IRIAF permaneció altamente exitosa: un F-4E derribó un iraquí MiG-23BN usando Sidewinders, mientras F-5Es tuvieron un particularmente exitoso día, derribando un Mi-8 con cañones y un MiG-21 por AIM-9s. 


 
En la mañana del 7 de Noviembre de 1982, F-14As de la IRIAF derribaron un Su-22 perteneciente a una formación que estaba por atacar posiciones iraníes en el teatro de operaciones de Moharram. El Cap. Mohammad Raje' Soleiman de la Fuerza Aérea Iraquí se eyectó con seguridad y fue capturado por los Pasdarans poco después. (Colección del autor) 

Los Generales Iraquíes conocen a los Tomcats iraníes 

Durante la guerra con Irán, para los generales iraquíes la vida dependía de dos factores, ambos de cual tenían que ver con sus superiores: a) llevar a cabo muchas acciones y hacerse también peligrosos para el dictador en Bagdad que los convertía en su blanco, y b) no llevar a cabo muchas acciones hasta parecerse incompetente como líder militar – y convertirse en un blanco por esa razón también. En general, los oficiales iraquíes de alto rango raras veces aparecían cerca del frente: en vez preferían controlar la batalla desde la seguridad de “cuarteles generales de campo,” raramente a menos de 30 ó más kilómetros en la retaguardia. Algunas veces, sin embargo, se algún tour en el frente debía ser hecho, ó la “situación b” podía desarrollarse: esta fue especialmente importante porque en diversos casos era conocido en cual el comandante de campo iraquí deliberadamente distorsionaba la información de inteligencia a sus superiores, y ellos tenían que visitar el frente cada vez que ellos querían ver que estaba pasando en tierra. 

Exactamente uno de tales casos proveyó la fuente del siguiente bien conocido – al menos en Irán e Irak, pero también dentro específico de círculos de militares americanos – y altamente contencioso reclamo desde este período de la guerra: es uno acerca de interceptores de la IRIAF derribando cinco ó seis cazas iraquíes durante un combate de 17 minutos, seguidos por dos Cobras del IRIAA derribando un helicóptero cargando a un general iraquí, y los MiG de escoltas. Esta historia está aún siendo perpetuada en la Internet incluso hoy. 

Pasado el tiempo la historia actual ha sido alterada, corrompida y mal utilizada tantas veces por ambos bandos, que incluso los recuerdos de los antiguos aviadores iraníes e iraquíes no pueden ser confiados en su totalidad. El siguiente recuento ha sido compilado durante una serie de entrevistas con mucho participantes, así como usando reportes de ambos bandos, y pudo consecuentemente ser considerado como la más completa y precisa versión publicado hasta ahora. 

Para el 20 de Noviembre de 1982, las tropas iraquíes en la teatro de operaciones MOHARRAM, en el frente entre Eyn-e Khosh y Musiyan, estaban en situación crítica. Los iraníes se las habían arreglado para capturar diversos e importante campos petroleros, y cortar las principales líneas de comunicación en el área; la Fuerza Aérea Iraquí fue prevenida de intervenir por los interceptores y SAMs de la IRIAF; y los esfuerzos de intervención de la aviación del ejército iraquí finalizaron con sus helicópteros ya sea siendo derribados por cazas y Cobras iraníes, ó siendo detenidos en sus operaciones por fuertes vientos y mal clima. También, el ejército iraquí había sufrido pesadas bajas, incluyendo 3,500 soldados muertos, y el sector entero del frente estaba en peligro de colapsar. Los generales iraquíes pudieron escuchar las primero alegaciones del dictador en Bagdad. Temiendo que las pérdidas podrían estar aproximándose a aquellas sufridas durante en la ofensivas iraníes de primavera de 1982, el My. Gral. Maher Abdul Rashid del Cuerpo de Generales del ejército iraquí y comandante del III Cuerpo de Ejército, y Tte. Gral. Abdul Jabbar Mohsen, vice-comandante del IV Cuerpo y portavoz del ejército, decidieron hacer una gira por el frente y encontrarse con sus comandantes de campo locales. 

En la mañana del 21 de Noviembre de 1982, ambos generales abordaron un helicóptero armado Mi-8, piloteado por el Cap. S. Mousa, el cual fue escoltado por otros dos Mi-8s y un Mi-25 actuando como un explorador. Más adelante, vuelos de cuatro MiG-21s y cuatro MiG-23s estaba proveyendo cobertura superior, y éstas estaban continuamente siendo relevadas por otro vuelos a medida que se quedaban sin combustible durante el lento progreso de la formación hacia Mandali. 


 
Un Mi-8 de la aviación del ejército iraquí visto luciendo el camuflaje estándar aplicado a este tipo en servicio iraquí. Nótese las grandes banderas nacionales iraquíes, usadas para una más fácil identificación luego de muchos incidentes de fuego fratricida. (Colección del autor) 

Cerca de las 10:40hrs, a 12.200m (40,000ft) y a solo ocho kilómetros de la frontera iraní, dos F-4Es de la IRIAF se perfilaban para atacar blancos en Irak, estaban aproximándose a un tanquero Boeing 707-3J9C- escoltado por dos F-14As, liderado por el Cap. M. Khosrodad. Los Tomcats estaban volando un patrón de circuito de carreras cerca del tanquero, con uno de ellos continuamente barriendo el espacio aéreo en el frente con su radar AWG-9. Cerca de las 10:45hrs, justo como el primer Phantom empezó a recibir combustible desde el tanquero, el radar a bordo del F-14A del Cap. Khosrodad adquirió diversos cazas iraquíes aparentemente acercándose desde el oeste y bien dentro del alcance de los misiles AIM-54 de su Tomcat. 

Pese a la orden prevaleciente de no volar dentro de espacio aéreo iraquí ó dejar al tanquero sin protección, el Cap. Khosrodad decidió atacar: ordenó a su alero, cuya aeronave estaba solo armada con Sparrows y Sidewinders, permanecer con el Boeing y los dos Phantoms; entonces el Cap. Khosrodad se dirigió al oeste. 

Trabajando ágilmente, él y su RIO dispararon dos AIM-54As y dos AIM-7E-4s en rápida sucesión, y ambos fueron mayormente complacidos cuando se dieron cuenta que al menos dos de sus contactos de radar desaparecieron en segundos uno del otro: aparentemente, así lo pensaron, habían arruinado ‘otra incursión aérea iraquí’….o así lo pensaron ellos. 

Mientras tanto, si bien su red de radares era supuestamente capaz de seguir una aeronave a hasta 200km bien dentro del espacio aéreo iraní, los iraquíes estaban completamente desprevenidos de los dos Tomcats iraníes en las cercanías. El primer signo de algo estaba yendo equivocado para el Cap. Mousa fue cuando el piloto de uno de los Mi-8s escoltados – el cual estaba volando un par de kilómetros adelante- gritó un alerta sobre que no menos de tres cazas de escolta (ó lo que quedaba de ellos) estaban cayendo desde los cielos envueltos en llamas a su izquierda y derecha, y que el helicóptero llevando generales debería hacer una fuerte maniobra hacia la derecha para evadir los restos que caían. 

Segundos después, también uno de los pilotos de MiG gritó alertas, diciendo que no tenía idea de que los había atacado, pero “fuertemente” sugirió al Mi-8 con los generales a bordo que dejara el área e ¡inmediatamente girara hacia el oeste! Observando los restos de los MiGs derribados cayendo hacia él, el Cap. Mousa estuvo completamente de acuerdo con sus colegas, por lo que giró cerca, y el viaje hacia el frente por parte del My. Gral. Rashid y Tte. Gral. Mohsen terminó antes de realmente comenzar. 

Mientras tanto, después de gastar todos sus misiles de medio y largo alcance para derribar un MiG-21 y dos MiG-23s en un par de segundos, Khosrodad retornó al tanquero y aconsejó a otros F-4s en el área acerca de los cazas iraquíes: su AWG-9 aparentemente nunca detectó a los helicópteros iraquíes los cuales volaban lento y bajo entre las colinas, y muchos kilómetros detrás de los cazas de escolta. Los Phantoms de hecho trataron de intervenir, pero antes de encontrar a los helicópteros – acerca de los cuales ellos no sabían nada después de todo - cayeron sobre una formación de Su-22s de la Fuerza Aérea Iraquí en ruta a un ataque contra tropas terrestres iraníes. Un salvaje combate cercano se desarrolló, y a medida que los pilotos de ambos bandos trataron de deshacerse de sus armas aire-tierra, uno de los Sukhois fue derribado, mientras el resto de las formación iraquí voló hacia el oeste.

La batalla continuó sin los generales iraquíes, y el mismo día, el Cap. Ali “Gravedigger” Shafi también se envolvió en un combate aéreo. Mientras atacaba blindados iraquíes, él fue confrontado un equipo “hunter/killer” de Mi-25 y SA.342L de la aviación del ejército iraquí. Con poco combustible, Shafi y su artillero, el Operador de Armas Ala’i, solo consiguieron disparar dos largas ráfagas desde su cañón de 20mm al Mi-25 antes de tener que romper y retornar a su base sin observar los resultados de su ataque. El Cap. Shafi y el Operador de Armas Ala’i, sin embargo, fueron muertos solo cinco días más tarde, cuando su AH-1J fue derribado por armas antiaéreas iraquíes. 

Para ese momento, la batalla aire-tierra entre los iraquíes y iraníes en el área entre Eyn-e Khosh y Mandali fue terminada para todos los propósitos. Ningún lado pudo ser completamente satisfecho: los iraquíes habían sufrido considerables pérdidas en soldados y equipamiento, y fueron forzados a retroceder desde un número de importante posiciones a lo largo de la frontera. Pero, exitosamente defendieron Mandali. 

Sacrificando al menos dos brigadas de Basij, los iraníes abrieron el frente iraquí, pero entonces su ataque perdió el momentum y no condujo más cerca hacia Bagdad más que nada por la tenaz y amarga resistencia iraquí, incluso si los iraníes estaban esta vez particularmente cerca de alcanzar una seria ruptura. Los iraquíes se las arreglaron para llevar refuerzos desde Bagdad y otras partes del frente, y construir nuevas líneas de defensa, como resultado de dos altamente prometedoras ofensivas iraníes perdieron cualquier chance de éxito, a medida que las fuerzas y material envueltas fueron simplemente insuficientes y estiradas en exceso por las prolongadas batallas de desgaste. 

Ciertamente el más alto liderazgo de ambos bandos fue incapaz de reconocer la importancia y éxito del poder aéreo, incluso si estuvo probado por sí mismo una y otra vez más allá de cualquier duda: consecuentemente, todos los éxitos y sacrificios de los pilotos iraníes e iraquíes fueron otra vez en vano. Habiendo tenido un permiso para desplegar más fuertes reservas blindadas, lo cual pudo haber explotado los gaps en el frente iraquí, el ejército iraní pudo – pese al muy dificultoso terreno y pobres caminos – haber obtenido un decisivo éxito incluso con el escaso apoyo aéreo que la IRIAF/IRIAA pudo ofrecer. Sus soldados estaban altamente motivados, relativamente bien entrenados, y dispuestos a luchar en lo profundo de Irak. Por supuesto, con una IRIAF completamente operacional el ejército iraní pudo haber hecho mucho más. Igualmente, la Fuerza Aérea Iraquí desplegó su ventaja, en vez de siendo limitado a operaciones en pequeña escala en respuesta a las ofensivas iraníes, pudo haber tomado a la infantería enemiga más efectivamente y anulado las operaciones iraníes en mucho menor tiempo. 

Cuales quiera que sean los resultados estratégicos de las dos ofensivas iraníes llevadas a cabo en el otoño de 1982, los resultados del uso del poder aéreo contra los blindados fueron humillantes para decir los menos. No solo que los blindados fueron desplegados principalmente para el apoyo de la lenta infantería, en vez de en fuertes incursiones a través y detrás de las enemigo líneas, sino que los helicópteros de ataque probaron ser excepcionalmente efectivos y ambos el AH-1J y el SA.342L alcanzaron las expectativas de cualquiera de los observadores occidentales, confirmando los resultados de diferente pruebas en tiempos de paz hechas por la NATO. Mientras el ejército americano esperaba un ratio de intercambio de cerca 16:1 para los campos de batalla en Europa Central, los iraníes – quienes usaron las mismas tácticas y helicópteros que el ejército US y el USMC – alcanzaron muchos más altos ratios, de entre 40 y 50:1. 

Los ligeramente blindados helicópteros franceses SA.342L Gazelle fueron típicos representantes de las ideas contemporáneas europeas acerca del uso de helicópteros para guerra antitanque: su obvia vulnerabilidad probaba que estos conceptos estaban parcialmente equivocados. Fue obvio que el Gazelle carecía de blindaje de protección para operaciones en un ambiente de grandes amenazas. De todos modos, sus ATGMs HOT, igual que los TOWs provistos por los americanos y usados por los iraníes, no tenían particulares problemas en destruir tanques de cualquier tipo, sin importar si eran T-55s y T-62s soviéticos, ó M-60A-1s americanos, y Chieftains británicos. Los grandes y poderosos Mi-25s armados con AT-2 obviamente carecía de la precisión necesaria para operaciones antitanque efectivas, pero fueron altamente eficientes en suprimir artillería y defensas anti-aérea enemigas, y consecuentemente pudo ser usado para apoyar a los Gazelles: el concepto alemán oriental de equipos “hunter/killer” equipos fue consecuentemente probado y confirmaron en acción. 


 
Pese a los infinitos rumores acerca de los AIM-54 siendo "saboteados por la CIA" ó por "técnicos de Hughes" durante la Revolución Islámica de 1979 en Irán, el stock de 270 AIM-54s provistos previamente permaneció intacto. Saboteados fueron sólo 18 municiones "listas para usar", en la BAM Khatami (TFB.8). Todos estos fueron subsecuentemente reparados con la ayuda de repuestos y partes compradas clandestinamente desde USA. La flota de F-14 Tomcat de la IRIAF estuvo bien preparada para continuar usando el arma durante toda la guerra contra Irak. Este video muestra a un AIM-54A siendo cargado bajo la estación izquierda de un F-14 iraní. (Autores' Collection) 


Post Data 
El siguiente es conocido ó es lo que puede ser dicho acerca algunos de los oficiales y pilotos envueltos en la lucha entre Irak y Irán en el otoño de 1982, así como de testigos y participantes quien ayudó en investigación que resultó en esta característica. 

- Cap. Aduan Hassan Yassin de la Aviación del Ejército Iraquí voló contra los iraníes hasta 1984. Durante su numerosos misiones de combate con el Mi-25 en 1983, por ejemplo, disparó un total de 22 AT-2 ATGMs, anotando sólo dos derribos – un APC M-113 y un MBT M-60A-1 iraníes, y dañando otro M-60A-1 – primero debido a las debilidades del arma, la cabeza de guerra de cual no era suficientemente poderosa para penetrar el blindaje de los más pesados tanques iraníes. El 14 de Septiembre de 1983, él también reclamó un AH-1J de la IRIAA como destruido por una salva de cohetes no guiados de 57mm. Durante esta ocasión, su Mi-25 fue dañado no menos de nueve veces por fuego iraní. Finalmente, el 17 Julio de 1984, junto con otro piloto de su unidad el huyeron a Siria en dos Mi-25s (los cuales fueron retenidos por los sirios e incluidos en la SyAAF). 

- Cap. S. Mousa de la Aviación del Ejército Iraquí  continuó volando Mi-8s hasta Marzo de 1983, cuando su helicóptero fue derribado sobre posiciones iraníes y fue tomado prisionero de guerra. Fue liberado del cautiverio un par de años después la guerra fue terminada, y subsecuentemente emigró de Irak. 

- Cap. Ahmad Salem de la Fuerza Aérea Iraquí fue condecorado por su éxito contra el helicóptero iraní Cobra y subsecuentemente enviado a Francia donde fue entrenado en los cazas Mirage F.1EQ. Luego durante la guerra, también voló Mirage F.1EQ-5s equipados con AM.39 Exocet en un total de 15 ataques anti-navío contra los tanqueros iraníes cerca de la isla de Khark. A finales de Marzo de 1987, mientras escoltaba un ataque de Su-22 contra las instalaciones petroleras en la isla de Khark, reclamó un F-4E de la IRIAF como derribado usando dos misiles aire-aire R.550 Magic Mk.I. Su carrera como piloto de caza vino a un abrupto fin después su último ataque anti-navío, volado el 15 de Mayo de 1987, durante cual acertó a la fragata USS Stark (FFG-31) de la USN con dos Exocets, causando la muerte de 37 marinos americanos. Pese a su propia protesta y la de sus superiores, fue castigado y puesto bajo observación por los servicios secretos iraquíes, y sintió su vida amenazada lo suficiente como para escapar del régimen iraquí en 1989. 

- Cap. Ralf Geschke de Alemania Oriental continuó asesorando pilotos iraquíes de Mi-25 y lideró uno de los equipos “hunter/killer” de Mi-25 y SA.342L del No.64 Sqn de la Aviación del Ejército Iraquí hasta el 16 de Junio de 1983, cuando se quedó sin suerte, y su Hind fue interceptado por el F-4E volado por Tte. Cnel. Siavash Bayani de la IRIAF, mientras estaba en una misión de entrenamiento cerca de la BAAM Taji, en Irak. El Teniente Coronel Bayani, quien ya había derribado un Mi-25 iraquí en 1980, destruyó al Hind del Cap. Geschke con un disparo de Sidewinder, matando a ambos miembros de la tripulación. 

- My. Jalal Zandi de la IRIAF conocido como un excelente piloto, pero usualmente descrito as “brazen”, continuó su carrera con IRIAF, pese a frecuentes – y duros – desacuerdos con Col. Abbas Baba’ie, un oficial diferentemente descrito como la “mente maestra de la capacidad de la IRIAF para mantener su flota de F-14 intacta”, ó simplemente un “héroe de guerra”. Hay, sin embargo, numerosos pilotos de la antigua IRIAF quienes no solo niegan que Baba’ie incluso calificó alguna vez para los F-14s, sino también se rehúsan abiertamente incluso a mencionar su nombre, la mayoría probable porque de su cooperación cercana con el régimen clerical en Teherán. Zandi sobrevivió todas sus diferencias con Baba’ie, y numerosos batallas aéreas con Fuerza Aérea Iraquí, para reclamar un total de nueve derribos confirmaron (a través examen con documentos liberados de acuerdo inteligencia US a una pregunta de FOIA) y dos ó tres probables derribos. Es posible que haya obtenido entre once y 12 victorias aire-aire, de ese modo convirtiéndose el más exitoso piloto de F-14-Tomcat de toda la historia, y ciertamente el principal as de la IRIAF. Se retiró solo un par de años atrás con el rango de Teniente General, pero falleció en un accidente de automóvil, en 2001. 

- My. Shahram Rostami de la IRIAF también continuó una exitosa carrera, durante cual el voló no solo F-4 Phantom IIs, sino también - mayormente - F-14A Tomcats, reclamando diversos derribos aire-aire asimismo. ya en Diciembre de 1982, por ejemplo, él derribó un MiG-25RB iraquí que operaba a más de 60,000ft y Mach 2.1 sobre el Golfo Pérsico, usando a solo misil AIM-54A disparado de una distancia de más de 70km. Más tarde se convirtió en el vice-comandante de la IRIAF. Pese a muchos méritos y virtudes, nunca realmente alcanzó los más altos cargos en la IRIAF, y eventualmente emigró de Irán. 

Muchos otros pilotos y oficiales iraníes e iraquíes los cuales participaron en estas batallas no sobrevivieron la guerra, mientras la mayoría de los sobrevivientes fueron mientras tanto forzados a dejar sus países. Todo ellos acuerdan con este relato, incluso si pocos detalles de disputas específicas se brinda aquí. Las lecciones que ellos aprendieron en estas batallas sangrientas fue ampliamente ignorados por el público por diferentes razones. En la esperanza que estas altamente valiosos recuerdos sean salvados de esta manera, los autores de esta artículo desean agradecer y expresar gratitud a todos aquellos quienes proveyeron ayuda y consejo, especialmente “Al último de los primeros” – garantizando un estricto entendimiento que, excepto en ciertos casos, los individuos no serán nombrados. 


 
Una foto de los días dorados - y un documento histórico. Esta fotografía tomada en Julio de 1977, muestra al en esa época Tte. Pro. Abbas Baba'ie (fila trasera, primero de la izquierda). Si esto es cierto, entonces Abbas Baba'ie fue obviamente uno de los primeros pilotos iraníes calificados para volar el Tomcat. (IIAF-Association via Autores) 


Fuentes y Bibliografía 
Si bien repetidamente preguntó a esta tópico no estamos listos para revelar cualquier nombre de (o que directamente apunten hacia ellos) testigos y participantes envolvió en investigación relacionado a esta artículo. Esta es una medida necesaria por diversas razones. Estamos prevenidos que esto permite a un número de personas criticar nuestro trabajo (usualmente de manera feroz), incluso a ofendernos personalmente, pero consideramos la privacidad y seguridad personal de nuestras fuentes como intocable. 

De documentos escritos liberados a través de la requisitoria de FOIA, el más usado fue SPEARTIP 014-90. 

Sin intención de ofender a nadie, pero considerando la obvio necesidad de informar, y con la grandemente apreciada ayuda de Mr. Scott “Budha” Barnes, piloto retirado de AH-1 del ejército americano, hemos reconstruido el aproximado flujo de dispersión de la historia acerca una Mi-24 iraquí usando un AT-6 para derribar un F-4 Phantom de la IRIAF en diferentes publicaciones: 

- 27 de Octubre de 1982: el magazine “Baghdad Observer”, publica (en p.4) el reporte “Day of the Helicopter Gunship”, afirmando que un Mi-25 Hind iraquí había derribado a un F-4 Phantom iraní, al norte del área de “Eyn Khosh”. El reporte más adelante afirmó que los soviéticos habían traído un especialmente preparado Mi-24 Hind con la próximo generación de mayor alcance ATGM AT-6 Spiral, que fue ensayado en el modo aire-aire. 

- 28 Octubre de 1982: FBIS cita reportes del Baghdad Observer en “Communiqué” No.885, FBIS-MEA-82-209, p.E2 

- Mayo 1984: el mismo reclamo es citado en ”Hind, Overpowering or Overrated”, Air International, p.252 

- 1986: ”Anti-tank Helicopters”, por Stincluso J. Zaloga & George Balin, p.36 

- 1988: ”Advanced Combat Helicopters, Evolving Roles”, Motorbooks International, p.10 

- 1988: “Weapons y Tactics de the Soviet Army”, por David C. Isby, Jane’s, 2nd Edition, p.442 

- 1988: ”Soviet Helicopters”, por John Everett-Heath, Jane’s, 2nd Edition, p.131 

-  Junio de 1989: Mr. Marat Nikolaevich Tishenko, entonces jefe diseñador para la Oficina de Diseños de Mil, confirmó este reclamo en el 1989 Paris Air Show, y en una entrevista personal al Sr. Barnes, en Miami, en Febrero 1992. 

- Septiembre de 1989: ”Russian Round-Up”, por John Fricker, Air International, p.131 

- Enero 1990: ”Recent Soviet Rotary-wing Revelations”, por John Fricker, p.19 

- Octubre/Noviembre de 1990: ”Iraq’s Rotary Assets”, parte 1, por Yossef Bodansky, Defense Helicopter World Vol. 9/No.5, p.24 

- Octubre de 1992: ”Gallery of Middle East Airpower”, por John W. R. Taylor & Kenneth Munson, Air Force Magazine, p.68-69 

- 2001: "Mil Mi-24 Hind; Atack Helicóptero", por Yefim Gordon, Airlife Publishing, p.70 

- Febrero 2001: ”Fighter vs. Helicopter Air Combat”, por Scott Reynolds, Air International, p.111 


Apéndice I 

Historia de las formaciones blindadas del CGRI 

Las primeras unidades blindadas de los Cuerpos de los Guardias de la Revolución Islámica (CGRI) fueron equipados casi exclusivamente con MBTs y APCs capturados a Irak, específicamente: 

- 160 vehículos capturados durante la Operación "Samene-al-Aeme" (rompimientos del sitio a Abadan), en Septiembre de 1981 
- 170 vehículos (incluyendo 100 MBTs y 70 APCs) capturados durante la Operación "Tarigh al-Qods" (liberación de Bostan), en Noviembre de 1981 
- 320 vehículos (incluyendo 150 MBTs y 170 APCs) capturados durante la Operación Fath-ul-Mobin (en el frente oriental de Dezful y cercano a Shush), en Marzo de 1982 
- 105 vehículos capturados durante la Operación Bait al-Mugaddas (liberación de Khorramshahr), en Abril 1982. 

Durante las primeras etapas de la guerra el ejército iraquí y el IRIA estaban prácticamente usando equipo similar, incluyendo BMP-1s, BTR-50s y BTR-60s; sin embargo, sólo los BTR-60s estaban realmente operacionales con el Ejército Iraní, mientras que los otros vehículos estaban almacenados. El IRIA fue principalmente usando equipamiento occidental, y primero tuvo que desarrollar una infraestructura para mantener y desarrollar el montón de MBTs y APCs capturados. 

Fue principalmente por tales razones que los MBTs iraquíes capturados durante el primer año de la guerra estaban usualmente desprovistos de sus ametralladoras pesadas sino de otro modo dejados donde se los encontró, para más tarde se llevados por compañías de recuperación. Algunas veces las tropas locales del IRIA también tratarían de usar tanques capturados como artillería estática. 

La situación comenzó a cambiar en Septiembre de 1981, cuando los iraníes capturaron unos 160 vehículos intactos de la 3ra División Blindada iraquí (incluyendo 6AB y 8MB), cuando esta fue despedazada en la orilla oriental del río Karoun. Estos vehículos, y extensivo apoyo de los servicios técnicos del IRIA, permitió al CGRI establecer un batallón mecanizado, con un personal de unos 200, operando un total de diez MBTs y 35 APCs. Esta unidad exitosamente participó en la Ofensiva Tarigh al-Qods, en Noviembre de 1981, resultando en la liberación de Bostan y la captura de incluso más equipamiento iraquí, incluyendo 170 MBTs y APCs. 

El batallón blindado CGRI fue consecuentemente expandida en la 30 Brigada Blindada del CGRI. Esta formación fue ágilmente entrenado y listos para participar en la próxima operación a gran escala, Fath ul-Mobin, en Marzo de 1982, cuando unos 330 vehículos blindados iraquíes fueron capturados. Incluso, para Abril 1982, el CGRI operaba un total de algunos 500 T-54/55s y varios APCs capturados del ejército iraquí. Estos fueron luego reforzados por una adición de 100 IFVs BMP-1, tomados de los almacenes del IRIA. La mayoría de estos vehículos fueron concentrados en el nuevamente establecida 30ra. División Blindada del CGRI. Esta unidad consistió de cuatro grupos de batalla y un simple grupo de apoyo. 

Para facilitar el entrenamiento y operaciones de la nueva división, instalaciones de entrenamiento y mantenimiento fueron montadas en Khuzestan, permitiéndole convertirse en operacional en casi un mes y comenzar la Operación Beith al-Mugaddas con un total de unos 400 MBTs y APCs en servicio. Esta unidad es conocido que sufrió unos 300 muertos en acción durante liberación de Khorramshahr, y incluso más extensivas bajas durante la primera ofensiva iraní sobre Basora, la Operación Ramadhan. 


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© Traducción EMcL (2006)

jueves, 18 de enero de 2018

Guerra de la Independencia: Batalla de Maracaná

Batalla de Maracaná



Batalla de Maracaná - 7 de Enero de 1811

La hostilidad del gobernador del Paraguay don Bernardo de Velazco hacia la recién asumida Junta de Buenos Aires, decidió el envío de una expedición; se iba a auxiliar con la fuerza armada a los pueblos de Entre Ríos, la Banda Oriental, Corrientes y Paraguay.

La expedición se preparó en San Nicolás de los Arroyos, lugar donde Belgrano se hizo cargo del mando. Encontró soldados bisoños, oficiales sin instrucción, escasez de parque; no tenía órdenes detalladas y precisas, carecía de mapas adecuados; sólo vislumbraba un largo y agobiador camino hacia lo desconocido. Aun las disposiciones de rutina eran para el jefe improvisado una novedad, pero con decisión inquebrantable solucionó, sobre la marcha, los problemas, interiorizándose de la técnica militar, aprendiendo y superándose día a día, siendo ejemplo permanente de lo que puede la voluntad de servir.

Los pueblos celebraron a su paso a este ejército de libres, lo que confortó sus ánimos. AI llegar a Corrientes, siempre alerta el espíritu civilizador de Belgrano, dispuso el trazado definitivo de dos pueblos, Curuzú-Cuatiá y Mandisoví, con un extenso e ilustrativo reglamento.

A los tres meses de la partida su ejército realiza la primera operación militar: fuerza el cruce del río Paraná y toma Campichuelo, ocupado por los realistas

Los efectivos triunfantes en Campichuelo se constituyeron en la vanguardia de las tropas de Buenos Aires ocupando Itapuá donde fueron capturados canoas, un cañón, armamento diverso, municiones y equipo que el enemigo abandonó en su precipitada huida.

Mientras tanto, el jefe realista, coronel Velasco, mantuvo débiles fracciones de seguridad en contacto con el invasor.
El avance de las fuerzas patriotas en tierra paraguaya fue una empresa difícil, debió vencer bosques impenetrables, inmensos montes, lagunas y pantanos, en medio de la incertidumbre más absoluta.  En su avance, Belgrano supo que una subunidad paraguaya de un centenar de hombres, se retiraba hacia el norte con algunas horas de ventaja. Ordenó al capitán Gregorio Perdriel, al mando de una compañía de Patricios, que iniciara su persecución y posterior ataque.

Los efectivos al mando del comandante Rojas, que habían pasado al descanso en la margen opuesta de un curso de agua en el monte de Maracaná, respondieron el fuego y lograron desprenderse y replegarse a través de la espesura.  Dos prisioneros y armamento fue el botín conquistado.  El grueso de los efectivos de Belgrano, marchando de noche a la luz de la Luna, cruzó el río Tebicuary, acampando el 11 de enero de 1811 en Itaipá, a 27 leguas (135 kilómetros) de Asunción. En su repliegue, Velasco utilizó el procedimiento de evacuar la población y el ganado de la zona.  Belgrano, en su avance, encontró aldeas y pueblos desiertos.

Fuente


Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado

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