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viernes, 3 de febrero de 2017

Imperio Otomano: Mercenarios salvan a Viena y a toda Europa



Asedio de Viena: dirigido por un mercenario, este ejército desesperado convirtió la marea en el imperio otomano

William Mclaughlin - War History Online


Durante cuatrocientos años, las Cruzadas habían visto las potencias europeas tomar la guerra en las tierras más alejadas de su país, bajo la bandera del cristianismo. El choque de culturas y el fervor religioso de ambos bandos hicieron algunas de las guerras más brutales de la época medieval. Pero pasaron los siglos y, a medida que pasaba el tiempo, el apetito por las Cruzadas disminuyó, pero el poder y el territorio del Imperio Otomano crecieron y crecieron. En el siglo XVI, el poder del Sultán Otomano estaba en su apogeo. Después de Constantinopla cayó al sultán Mehmed el Conquistador, la conquista continuó sin cesar, y cada vez más territorio quedó bajo control otomano.

Así fue que, menos de cien años después de la caída de Constantinopla, el sultán otomano Suleimán el Magnífico se fijó en la gran ciudad de Viena. La determinación de Suleiman no debía ser subestimada, como lo demuestran los asedios de Rodas, donde los otomanos fueron devastadoramente empujado hacia atrás sólo para volver unos años más tarde a tomar la isla y la ciudad. Los otomanos tenían poder en el mar, pero tenían la intención de hundirse en Europa.

El Imperio Otomano era realmente "magnífico" en el pico de su poder

Suleiman reunió su fuerza masiva en Bulgaria, a una buena distancia de Viena. Su ejército era por lo menos 120.000 fuertes, con los grupos múltiples de la caballería de la élite Sipahi y de los Janissaries renombrados. La ciudad de Viena tenía muy pocos hombres para la defensa, unos 21.000. Las milicias civiles eran apoyadas por mercenarios de toda Europa, incluían mosqueteros españoles y los pikemen alemanes Landsknecht de la élite.

La defensa de la ciudad fue confiada al mercenario alemán de 70 años, Nicholas, que había ganado gran fama por sus anteriores hazañas en el campo de batalla. Nicholas sabía que los otomanos probablemente intentarían agredir más que un largo asedio y se pusieran a bloquear las puertas. Murallas de tierra fueron construidas para reforzar las paredes y los edificios fueron destruidos para dar cabida a las defensas adicionales.


Viena en 1493.

Los otomanos tenían que luchar contra los pueblos hostiles y el terreno hostil en su camino a Viena. Las lluvias duras e implacables hicieron para una marcha lenta y la humedad extendió la enfermedad y atascó la artillería pesada. Cuando Suleimán llegó a las puertas de Viena su ejército ya estaba listo para marchar a casa.

Cuando los otomanos empezaron a cavar en sus fortificaciones para el asedio, los defensores oportunistas lanzaron sus propios ataques, capturando a los otomanos con la guardia baja. Con menos artillería de lo que él esperaba, la estrategia de Suleiman era cavar debajo de las paredes y usar minas para colapsar las secciones de la pared. Los oportunos contraataques de los defensores colapsaron los túneles y causaron múltiples bajas; Los defensores perdieron un montón de hombres durante estos ataques también.


Una representación otomana del sitio

Después de semanas de infructuosos ataques y túneles frustrados, más lluvia cayó y humedeció aún más el espíritu de lucha del ejército de Suleiman. Los hombres seguían sucumbiendo a varias enfermedades y las líneas de suministro eran incompletas en el mejor de los casos. Incluso los jenízaros de élite estaban pidiendo al sultán que montara un asalto completo o simplemente se marchara.

El 12 de octubre los otomanos lanzaron su asalto completo, chocando contra las paredes de Viena. Los defensores, fuertemente superados en número, fueron ayudados por civiles y se mantuvieron firmes contra las mejores fuerzas otomanas. Las murallas permitieron una fácil maniobra para llegar a las zonas de crisis. Los piqueteros alemanes eran especialmente valiosos en la defensa de puntos críticos de los puntos de choque, mientras que los mosqueteros españoles llenaron de plomo a las masas otomanas.


El Landsknecht podría parecer un poco extraño para un espectador moderno, pero eran fuertes mercenarios de élite que eran muy buscados en todo el Mediterráneo

Con su última gran falla de asalto, los otomanos decidieron retirarse. Incluso aquí lucharon contra el clima, ya que una nevada temprana hacía que el retiro fuera descuidado y peligroso. Casi todo su equipaje quedó atrás, junto con muchas de sus piezas de artillería.

Es posible que Suleiman nunca intentara tomar la ciudad con este asalto y sólo quería debilitarla con un golpe temprano antes de regresar, una estrategia que había empleado antes. Las fuerzas en juego, sin embargo, sugieren que Suleiman ciertamente esperaba tomar la ciudad con la primera campaña, ya que ya estaba en una situación precaria cuando ordenó el último asalto mal aconsejado. Cualquier comandante pensando en debilitar una ciudad habría cortado sus pérdidas mucho antes y volvería bajo condiciones más favorables.


Mapa de Viena desde 1530. La catedral de San Esteban (visible en el centro) fue utilizada como la sede informal de la resistencia austríaca por Niklas Graf Salm, nombrado jefe de la fuerza mercenaria de socorro.

La batalla era relativamente pequeña, y el asedio sobre bastante rápidamente, pero las ramificaciones de la batalla eran enormes. Lo más importante, mostró que los otomanos podrían hacer campaña demasiado lejos como la marcha áspera y las líneas de suministro incompletas fueron algunas de las razones subyacentes más importantes de la derrota otomana. También fue uno de los primeros reveses reales para los otomanos, ya que no se trataba simplemente de una misión secundaria, sino de un ejército real dirigido por el propio sultán.

En el corto plazo, la derrota en Viena resultaría ser un revés menor para los otomanos, y rápidamente iban a ganar varias victorias, sobre todo en el mar. Algunos historiadores han señalado a esta batalla como el comienzo de la decadencia otomana, a pesar de la recuperación.

La batalla también mostró cuánto los defensores cristianos podrían esperar pagar por una victoria sobre los otomanos. Aunque fueron victoriosos, los defensores sufrieron pérdidas extremadamente pesadas, ya que los ejércitos otomanos típicamente absorbían más bajas antes de retirarse, como se vio en los asedios anteriores de Constantinopla, Rodas y el posterior asedio de Malta.


La posterior y mayor Batalla de Viena fue el verdadero comienzo del declive otomano, una victoria absolutamente decisiva para la coalición cristiana

El sitio también mostró a los poderes cristianos la necesidad de unirse para luchar contra las incursiones otomanas en Europa. Esto eventualmente conduciría a la formación de la Liga Santa ya la tan necesaria victoria en el mar en la Batalla de Lepanto. En una de las batallas navales más grandes del período medieval y del renacimiento, la supremacía naval del otomano fue destrozada por una marina de guerra europea multinacional bajo bandera del papa.

Tras la derrota en Viena en 1529 y luego la derrota aplastante en Lepanto en 1571, el pico del Imperio Otomano había ido y venido. Aunque conservó el poder durante muchos cientos de años, los días del sultán Suleiman habían visto una grandeza que no volvería.

Por William McLaughlin para la historia de la guerra en línea

martes, 8 de noviembre de 2016

Grecia: La revolución griega contra los otomanos (1/2)

LA REVOLUCIÓN GRIEGA CONTRA EL DOMINIO OTOMANO
Apuntes de la Historia
Parte 1

En 1821, después de casi cinco siglos de dominio otomano, el pueblo griego, tras experimentar el resurgimiento de los sentimientos nacionalistas espoleado por los intereses rusos, se levantó contra el poder turco iniciando la guerra de independencia de Grecia.

Tras un comienzo de luchas fraticidas entre las distintas facciones griegas y casi una década de brutal represión otomana, Europa no pudo seguir mirando hacia otro lado y, cuando el alzamiento estaba a punto de ser aplastado de forma brutal y definitiva, le tendió la mano que necesitaba.


La Grecia otomana

La historia de hoy comienza siglos antes de su desenlace, con un desastre natural. Un terremoto que tuvo lugar en 1354 en la ciudad (hoy turca) de Galípoli, en la península homónima que forma el lado europeo de los Dardanelos, tristemente famosa por la batalla que en ella se produjo durante la Primera Guerra Mundial.

El Imperio bizantino se hallaba entonces inmerso en una serie de guerras civiles y el Imperio otomano, deseoso de ampliar sus fronteras hacia Europa tras haber ocupado Anatolia, aprovechaba esa debilidad para avanzar con la mirada puesta en Constantinopla.

En esas estábamos, como decía, cuando el 2 de marzo de 1354 se produjo en fuerte terremoto que asoló la costa de Tracia. Localidades enteras quedaron devastadas, y muchas de ellas fueron abandonadas por sus habitantes. Una de las ciudades que más sufrieron el seísmo fue Galípoli.


La caída de Galípoli

El temblor provocó el derrumbe no sólo de la mayor parte de sus edificios sino también de sus murallas. La ciudad, vital para la resistencia frente a la presión otomana por su situación geográfica, fue abandonada por sus habitantes.

Un sismo destruyó en 1354 las murallas de Galípoli, permitiendo a los otomanos entrar en Europa

Pero no permaneció abandonada por mucho tiempo. Menos de un mes después el hijo del sultán otomano cruzó el estrecho con tres mil hombres y todas las familias turcas que pudo reunir en la costa asiática de los Dardanelos y se instaló en la ciudad.

Era lo que los otomanos llevaban tres décadas esperando: una base permanente en Europa, una cabeza de playa que utilizar para comenzar una expansión por el continente, a costa de un Imperio bizantino dividido y en guerra contra sí mismo.


Otomanos en Europa



Las conquistas comenzaron a sucederse. En Adrianópolis, casi un milenio después de que los visigodos derrotaran al Imperio romano de Oriente, batalla que costó la vida al propio emperador Valente, los turcos tomaron la ciudad y la renombraron como Edirne.

Los otomanos establecieron en ella la capital de lo que ya podía considerarse un imperio por derecho propio. Edirne continuó siendo la ciudad principal de su imperio hasta que, menos de un siglo después, pudieron trasladar la capital a la recién conquistada Constantinopla, provocando la extinción del Imperio bizantino e inaugurando una nueva era en Europa.

Cinco siglos de dominio otomano

La llegada de los otomanos supuso en Grecia un movimiento de población sin precedentes. Huyendo del invasor, los griegos abandonaron pueblos y ciudades, refugiándose en zonas que nunca habían tenido ocupación humana debido a la pobreza de los recursos.

La población se refugió en montañas e islas y abandonó los valles, sufriendo unas difíciles condiciones de vida que se vieron agravadas por los caprichos de la administración otomana, a menudo corrupta y siempre represora, que castigaba con brutalidad el más mínimo amago de alzamiento de un pueblo refugiado para poder conservar sus costumbres y tradiciones.

Y así los griegos perdieron la identidad nacional, mantenida sólo por el clero ortodoxo, perdiéndose el nacionalismo ahogado en la lucha por pervivir en zonas paupérrimas bajo un invasor represivo, haciendo que durante más de cuatro siglos el desarrollo económico de Grecia fuera prácticamente nulo.

Aunque no para todos fue igual.

La élite fanariota

La realidad era bien distinta para las élites griegas. La Iglesia ortodoxa había establecido su base en la catedral patriarcal de San Jorge, en el barrio de Fanar, en Constantinopla.


Allí, a su alrededor, se establecieron las familias griegas más prominentes, ocupando puestos en la administración del Patriarcado y convirtiendo Fanar en el principal barrio griego de Constantinopla. Así pasaron a ser conocidos como fanariotas.

Los fanariotas fueron adquiriendo poder y fortuna durante la ocupación otomana, y durante el siglo XVIII alcanzaron altos puestos en la administración del imperio, llegando algunos incluso a ser nombrados voivodas (príncipes) de los principados de Moldavia y Valaquia en la Rumanía otomana.

El resurgimiento del nacionalismo griego

Fue a finales del siglo XVIII cuando el sentimiento nacional griego comenzó a resurgir. Con los fanariotas acumulando poder en Constantinopla, la Iglesia ortodoxa cada vez más rica y encerrada en sus propios ritos y el pueblo griego cada vez más pobre y reprimido, Rusia vio la ocasión de ampliar sus conquistas a costa de un imperio que ya respiraba decadencia.

Y ¿adivinas a quién utilizó Rusia para ello? Sí, ya sé que la respuesta es bastante obvia: a los campesinos griegos. Porque una cosa era que el Imperio otomano estuviera en decadencia, y otra muy distinta hacerse con Constantinopla por las bravas. Y es que ése era, en realidad, el objetivo de Catalina II de Rusia.

En realidad la guerra ruso-turca (la primera, porque hubo otra después) comenzó por el dominio de Ucrania, pero las victorias iniciales de Catalina le hicieron desear la capital otomana. Y su plan para conseguirla fue incitar una rebelión griega.

Primera guerra ruso-turca


Alegoría de la victoria de Catalina sobre los turcos (Stefano Torelli, 1772)

El alzamiento griego finalmente no se produjo y Catalina II se quedó sin Constantinopla, pero algo cambió en la Grecia otomana. Las injerencias cada vez más continuas de Rusia entre los griegos y el Imperio otomano, el descontento con la élite fanariota y la iglesia ortodoxa, alejados de la realidad del pueblo griego, y los aires revolucionarios que comenzaban a llegar de Francia, hicieron que el nacionalismo heleno comenzase a despertar.

Y fue así como, tras cuatro siglos y medio de agachar la cabeza y dedicarse a arar el terruño, el pueblo griego comenzó a desear la libertad.




viernes, 21 de octubre de 2016

PGM: El engaño de la toma de Beersheba

La batalla que perdieron los turcos por el vicio de fumar
Javier Sanz - Historias de la Historia


Al inicio de la Primera Guerra Mundial, la región de Palestina se encontraba bajo el dominio del Imperio Otomano. En octubre de 1917 la ofensiva del ejército británico se estancó en Gaza, donde los turcos se defendían obstinadamente. Los mandos británicos decidieron entonces que para desbloquear esta situación y romper las líneas turcas la principal batalla no debería librarse en Gaza sino en Beersheba, una ciudad situada a 30 kilómetros al este. De esta manera, si conquistaban Beersheba llegarían fácilmente a Jerusalén; pero hacía falta un plan. Y es aquí donde entra en escena el astuto oficial de inteligencia británico Richard Meinertzhagen.


Richard Meinertzhagen

Meinertzhagen sabía que la clave para engañar a los turcos no era simplemente ocultar lo que el ejército británico pretendía hacer, sino que previamente había que convencerles de que realmente se planeaba un ataque contra la fortificada Gaza, obligando a los turcos a mantener su ejército principal en aquella ciudad, mientras que Beersheba quedaba más desprotegida gracias a este ardid –similar a lo que hicieron en Huelva para engañar a Hitler durante la Segunda Guerra Mundial-. Antes de poner en marcha su engaño, quiso proteger su plan eliminando a los posibles espías turcos que pudiesen operar entre las tropas británicas. Se envió una carta de agradecimiento por la valiosa información que había pasado a los británicos el “supuesto espía turco” acompañada de una importante recompensa en moneda turca por los servicios prestados. Como estaba previsto, los turcos interceptaron la carta y creyendo que su mejor espía, que efectivamente existía, se había convertido en agente doble lo ejecutaron. Ahora Meinertzhagen tenía el camino libre… tomó una bolsa de lona y metió en ella documentos falsos relativos a un supuesto ataque a la ciudad de Gaza, junto con una cantidad de dinero lo suficientemente importante como para hacer creer que la bolsa no se había perdido intencionadamente. Añadió también otros documentos para dar más sensación de veracidad, como una carta supuestamente escrita por la esposa de un oficial (escrita realmente por la hermana de Meinertzhagen) en la que anunciaba a su marido el nacimiento de su hijo. A continuación, un soldado tomó la bolsa y se adentró cabalgando hacia las líneas enemigas en busca de una patrulla. Tan pronto abrieron fuego contra él, dejó caer la bolsa —previamente manchada con sangre de caballo— y huyó cabalgando de nuevo hacia las líneas británicas fingiendo estar herido. Los turcos recuperaron la bolsa mientras los británicos teatralizaban que la estaban buscando. Uno de los documentos falsos que el supuesto ataque a Gaza no se produciría antes del 14 de noviembre. Lo que no se imaginaba el ejército turco es que el Alto Mando británico había fijado el 31 de octubre como fecha para el asalto real sobre Beersheba.

A pesar de que el General Von Kressenstein, comandante alemán de las fuerzas turcas, sopesó la posibilidad de que los documentos pudiesen ser falsos, se vio obligado a actuar como si fueran auténticos. De hecho, era difícil para él pensar en un ataque que se realizase en cualquier otra dirección que no fuese Gaza. La primera parte del plan había dado resultado: los turcos mantenían el grueso de sus tropas en Gaza a la espera del ataque británico. Mientras tanto, los británicos fueron capaces de mover un gran número de hombres desde Gaza hasta sus posiciones de ataque en Beersheba sin alertar a las fuerzas otomanas. Pero Beersheba también estaba defendida y no iba a ser tarea fácil. Meinertzhagen ejecutó entonces la segunda parte de su plan. Aunque parecía una nimiedad, por los interrogatorios a soldados turcos capturados sabía que estaban escasos de cigarrillos y, aprovechándose de esta situación, ordenó que el día antes del ataque sobre Beersheba un avión sobrevolara las trincheras otomanas que defendían la ciudad y lanzara sobre ellas cientos de cajetillas de cigarrillos junto a panfletos con mensajes de propaganda. De este modo, los soldados turcos creerían que el motivo de suministrarles cigarrillos era hacerles llegar propaganda británica tratándoles de convencer para que se rindieran. Pero nada más lejos de la realidad, puesto que Meinertzhagen también había ordenado que se mezclase el tabaco de aquellos cigarros con opio obtenido en el mercado negro.



El 31 de octubre de 1917 el ejército británico, junto con efectivos australianos, lanzó el ataque sobre Beersheba y allí pudieron comprobar los efectos de los cigarrillos de Meinertzhagen: muchos soldados turcos fueron incapaces de ponerse en pie y mucho menos de defender con éxito sus posiciones. El General Edmund Allenby, comandante en jefe de las fuerzas británicas en Egipto y Palestina, que inicialmente había calificado el plan de Meinertzhagen como “una pérdida de tiempo“, escribió tras la guerra que un alto porcentaje de las fuerzas turcas no pudieron combatir aquel día gracias a los efectos de la droga. Las tácticas astutas y engañosas de Richard Meinertzhagen contribuyeron al éxito en esta batalla, en la que británicos y australianos consiguieron romper la línea defensiva Gaza-Beersheba abriendo el camino hacia la victoria británica en Palestina.

Fuente: ¡Fuego a discreción!, Los siete pilares de la sabiduría – Thomas Edward Lawrence (Lawrence de Arabia)

domingo, 9 de octubre de 2016

Imperio Otomano: La masacre de Maritsa deja a los Balcanes a sus pies

No una batalla, sino una masacre aseguró la expansión otomana de los Balcanes

 Yulia Dzhak - War History Online


 El déspotas Volkashin y Uglesha que conduce a su ejército. Crédito de la imagen: Vasil Goranov


Fue en el comienzo de un otoño frío. Era el año 1371. Cerca del pueblo de Chernomen, dos déspotas condujo su ejército contra los otomanos. Eran dos hermanos - Uglesha y Vukashin. El líder otomana, Lala Shahi, finalmente derrotar a sus enemigos. Su victoria se logró después de una emboscada de la mañana. Sus hombres se mataran los defensores borracho y durmiendo. Con este sangriento éxito, los otomanos lo solidificar su dominio sobre los Balcanes y liquidar cualquier resistencia hacia el este de NIS.

Lala Shahin y el Imperio Otomano


La conquista otomana durante el reinado de Murad I 

A finales de 1364, el Imperio Otomano está en la realidad separada en dos. Una parte fue Rumelie, donde se encuentra la capital de Erdine. El otro era Anatolia - sus tierras de Asia Menor. El sultán otomano Murad I, fue posiblemente ocupado con el poder del imperio en Asia Menor. La otra mitad del imperio está bajo el control de diferentes vicarios militares llamados Ghazi. Su líder principal fue Lala Shahin. También fue el maestro del Sultan. Lala Shahin era un general con talento. A pesar de que tenía recursos limitados, se las arregló para solidificar el dominio otomano en los Balcanes.

Los déspotas de Serbia

Después de la muerte de Stephan Urosh en 1355, el reino de Serbia comenzó a declinar. Los vastos territorios en Macedonia y Grecia se dividieron entre los diferentes gobernantes de la dinastía central. Algunos de los que se consideraban de manera independiente de la jerarquía principal que ellos mismos se llamaban reyes. Este fue el caso de los dos hermanos y Vukashin Uglesha. Ellos controlan tanto los territorios en Macedonia de hoy. Vukashin afirma que es "El rey de todos los serbios y griegos" - en oposición a su hermano.

El trasfondo


Momchil Voivoda ataca a los otomanos

Después de que los otomanos se las arreglan para destruir el imperio de la Momchil Voyvode en Tracia y el Ródope, continuaron su expansión. Poco después de toda la Tracia estaba bajo la dominación otomana, su Ghazi comenzó a atacar a los territorios de los dos déspotas de Serbia. Los dos hermanos, sensación de peligro inminente de la conquista otomana, decidieron reunir un ejército. Su plan consistía en derrotar a las fuerzas de los atacantes y les perseguir fuera de los territorios en Rumelie.

Después de Gallipoli fue tomada en 1364 por Amadeo de Saboya, había una buena oportunidad para la victoria. La posición otomana en los Balcanes en ese momento era inestable. Teniendo esto en cuenta, los dos hermanos aliados y sus fuerzas se reunieron todo lo que necesitaban para iniciar su marcha.

Ejército de los Hermanos - Realidad y Números

En 1371 el ejército estaba listo. Sin embargo, no hay pruebas de fuerza sobre el tamaño de su ejército. Se considera que en cualquier lugar entre 20.000 a 70.000. Sobre la base de la tierra que llevan a cabo y la TACTIS se emplean, sin embargo, un número más pequeño es más probable.

La fuerza otomana - Realidad y Números

La fuerza otomana para la batalla fue significativamente más pequeño, pero el número exacto de nuevo puede ser objeto de debate. Sus fuentes históricas contemporáneas dicen que no eran más que unos 800 fuertes. posiblemente podríamos poner sus números en torno a la mitad de lo que tenía la alianza de Serbia.

La diferencia real en las Fuerzas

La diferencia, que decidió el resultado de la batalla fue más la calidad que la cantidad. La fuerza otomana toda consistió en experimentados guerreros, que habían sobrevivido a numerosas batallas, asedios y ataques. Por el contrario, la fuerza de Serbia consistió en un ejército rebelde indisciplinado y una pequeña cantidad de caballería.

Por otra parte, era lógico que los ghazis otomanos tenían experiencia superior. Después de todo, estaban en constantes enfrentamientos con la resistencia de los pueblos balcánicos. El otomanos probablemente tenía un ejército más pequeño pero mucho mejor.

Las maniobras pre-batalla


Los territorios de Bulgaria y de los Balcanes antes de la batalla. Se puede ver Chernomen marcados con una X

Confiados en la fuerza más grande, los dos hermanos comenzaron su marcha. Se miraron con interés la expulsión de los otomanos de Erdine y detuvieron su expansión. Su plan era ir por la corriente del río Maritsa y provocar un ataque por sorpresa. Lala Shahin, sin embargo, sabía lo que estaba pasando. También tenía una amplia experiencia en la lucha en un terreno áspero y en organizar emboscadas.

Teniendo en cuenta su ventaja táctica, tomó medidas con el fin de detener el avance de los serbios. El líder otomano envió rastreadores para explorar la región. Los serbios estaban demasiado confiados, y nunca se molestaron en hacer eso.

Por lo tanto, la Lala Shahin esperó el momento oportuno para derrotar a los rebeldes de marcha. Su oportunidad llegó en las primeras horas de la mañana del 26 de septiembre. Los serbios habían hecho su campamento cerca de la Maritsa, y había cometido un error fundamental final. Decidieron celebrar su futura victoria y llevan a cabo una fiesta. Por la mañana, el campamento en gran medida sin vigilancia y muchos de los hombres que estaban borrachos.

No es una batalla sino una Masacre

La fuerza del líder otomano Lala Shahin entró en el campo de la mañana. Sus hombres tomaron sus cuchillos y comenzaron el sacrificio de sus enemigos durmiendo. En la masacre que siguió a los dos líderes serbios fueron asesinados sin piedad. El que no murió a causa de las cuchillas otomanos lo fue ahogado en el río de Maritsa, en un intento de escapar.

Resultado

Con un solo golpe sangriento, fue diezmado el ejército serbio. La victoria de Lala Shahin liquidó cualquier posibilidad de los déspotas macedónicos de reunir un nuevo ejército. Para algo tan simple como el ego y el alcohol, se selló el destino de los Balcanes. Durante la siguiente década y media, los otomanos expandieron su territorio en la península de los Balcanes sin obstáculos.

En 1387 serían, por fin, será vencido las fuerzas del líder otomano Murad I. Los ejércitos aliados de Serbia y Bosnia afirmarían la victoria. Sin embargo, el caso de Bulgaria, el éxito Otomano en la Península significaría una amenaza terrible y prematura. Los eventos se abrirían las fronteras para una expansión vigorosa y la batalla de Nicópolis, que a su vez daría lugar a cinco siglos de esclavitud brutal.

Bibliografía:


K.Irecheck, History of Bulgaria, 1978
Gyuzelev and Petrov, Read on History of Bulgaria, II, Sofia, 1978
Ducca, “History”; from Read on the History of the Middle Centuries, Bakalov and Angelov; Sofia, 1988

viernes, 2 de septiembre de 2016

Rumania: El ataque de Drácula

Ataque nocturno - Vlad el Empalador tiende una emboscada al sultán otomano

Barney Higgins - War History Online



Mehmet II, conocido como Mehmet el Conquistador, fue uno de los más grandes comandantes militares de su época. El Imperio Otomano bajo su gobierno era vasto, que se extiende en todas direcciones, norte, sur, este y oeste. A mediados del siglo XV el sultán había puesto sus ojos en la costa del Mar Negro, que era en ese momento bajo el control de la Voivodas de Valaquia, un amplio ámbito que marcó una línea entre el borde de avance del Imperio Otomano y el Reino de Hungría.

Valaquia larga había sido empujado y tirado entre estas dos potencias opuestas, con uno u otro tratando de controlar el trono, extorsionar a tributos o gobiernos títeres establecidos en su lugar.

En 1456, el control del trono de Valaquia había sido tomado por alguien que no sería un títere para cualquiera poder. Su deseo era para su país de mantener su independencia, pero su odio por los turcos otomanos no tenía límites y aterradora. El rey de Hungría lo respetaba, y que el respeto se volvió de mala gana.

Los lazos de sangre, distantes una similitud de la religión y un enemigo común había buenas razones para el respeto mutuo. Él era Vlad III, a quien llamaron Dracul, después de la orden del dragón de la que su padre había sido miembro. Vlad Dracul era un individuo despiadado, cruel y temido, implacable en sus métodos, impulsada y extremadamente inteligente, pero propenso a feroces ataques de rabia durante el cual ninguno podía razonar con él.


Vlad el Empalador, a partir de un grabado publicado en 1488, de autor desconocido (Wikipedia)

Su odio por los otomanos era bien conocido, al igual que la historia detrás de él, pero las razones más profundas se mantuvo siempre oscuro. Cerca de nadie, Vlad no hablaba de su infancia o del trauma que le había retorcido en qué se había convertido.

Nadie sabía exactamente lo que había sucedido, pero todos sabían que había pasado sus años de formación como rehén en la corte del sultán otomano, con su hermano Radu. Mientras que Radu había prosperado en la corte otomana, con el tiempo convertirse al Islam y ser puesto al mando de las tropas en el ejército del sultán, Vlad había desarrollado un odio de los otomanos, que bordeaba la locura.


Sultan Mehmet el segundo lugar de Paolo Veronese (Wikipedia)

Cuando Vlad había recuperado el trono de Valaquia sultán otomano mandó enviados a él ordenándole que pagar un tributo al Imperio. Vlad no sólo se negó, pero mató a los enviados, ordenando que las uñas largas deben ser conducidos a través de sus cráneos en sus cerebros. Mehmet, que estaba comprometida en un asedio a la ciudad de Corinto, envió a su general Hamza Bey para hacer frente a Vlad.

El gobernante de Valaquia emboscado Hamza, él y la mayor parte de su ejército captura. Mehmet, abandonó su sitio, se dirigió a toda prisa hacia el Danubio, el gran río que marcaba la frontera occidental entre Valaquia y el Imperio Otomano. Vlad marchó a su encuentro.

Cuando Mehmet llegó a las tierras al oeste del Danubio halló devastado. Pueblos y ciudades habían sido quemadas, campos habían sido incendiadas, pozos habían sido envenenados. Dondequiera que iban, encontraron la evidencia horrible de la presencia de Vlad. Alrededor de las cáscaras de quemados de los pueblos ya lo largo de las longitudes de camino vacío en ella están altas estacas de madera, fuerte y grueso, y en cada uno era el cuerpo de una persona.

Hombres, mujeres, niños. Las tropas del Sultan marcharon hacia los enfermos Danubio, con horror, y una rabia fría incorporado en ellos. Los cadáveres eran bastante malo, pero aquí y allá una persona más fuerte se habían establecido en una espiga de tal manera como para no ser muerto en el acto. Estos individuos pobres y croaron gorgoteaban a los soldados que pasaban, y Mehmet ordenó que deberían matarlos con flechas como una misericordia. Tenía frío de furia.

El ejército de Vlad impugnó el río, pero fueron superados en número, y después de un intercambio feroz Vlad se retiró y el sultán era capaz de cruzar en vigor. Se dirigían a la capital de Valaquia por el camino más rápido, pero fue una marcha de algunos días.



Vlad el Empalador y los enviados turcos por Theodore Amam (Wikipedia)

A medida que avanzaban se encontraron con que Vlad había convertido su saña contra su propio pueblo y su tierra, con el fin de privar a las fuerzas del sultán de todos los suministros en el camino. Una vez más, aldeas habían sido quemadas, pozos envenenados, y las personas inocentes murieron en las formas más horribles. Mehmet avanzaba en un desierto de la muerte.

El 17 de junio 1452, todavía algunos días fuera de la capital de Valaquia, Sultan Mehmet hicieron el campo. El campo era una vista espléndida, enorme y colorido, hileras de carpas blancas extiende en la distancia, banderas al viento con orgullo. Había música, el olor de la carne asada, y una nube de humo de innumerables pequeños braseros de carbón.

Su ejército era enorme, y en el corazón de ella fue su gran tienda de campaña y el pabellón, intrincado tejido con decoraciones de oro y rojo. Acamparon en la mañana, y que descansarían sus fuerzas para un día y una noche, antes de pulsar sucesivamente.


Durante el comienzo de la tarde, un pequeño hombre robusto, con un alto turbante y un bigote negro pesado se colaron en el campo. Estaba vestido como un miembro de la turca aterrizó caballeros, el Sipahi, y hablaba con fluidez en una turca, sin acento, para que ninguna se cuestiona su presencia.

Se movía por el campo, explorar y tomar buena nota de todo, la estabulación de los caballos y camellos, los vagones de suministros, las tiendas de campaña para los jenízaros, los mercenarios y el sipahis.

Hacia el final de la tarde, se paró frente a la tienda del sultán, y él contempló durante un largo tiempo. Luego se volvió y trazó cuidadosamente su camino de regreso a la puerta principal, antes de volver a caer fuera del campo. Tenía un caballo atado cerca, y cuando lo encontró él montó como el viento para reunirse con su propio ejército.


El rey de Valaquia y comandante de sus ejércitos, habían utilizado su conocimiento de la lengua y la cultura otomana a reconocer el campamento de su enemigo por sí mismo, y probablemente mejor que cualquier agente podría haber hecho. El riesgo de que le atraía, y ahora iba a usar su conocimiento para lanzar un ataque directamente sobre el Sultan odiaba. Atacaría esa misma noche.


Vlad empala a sus víctimas, grabado alemán de 1499 (Wikipedia)

Justo antes de la medianoche, él mismo montó con valentía hasta la puerta del real otomana. En perfecta turco ordenó al guardia para abrir la puerta. La orden fue obedecida, y en la oscuridad, él y un cuerpo selecto de jinetes fluía. Su secreto se llevó a cabo durante el tiempo suficiente que la mayor parte de los soldados de Vlad estaban dentro antes de plantearse cualquier alarma. A continuación, el caos se desató, y fuego de antorchas en alto las fuerzas de Valaquia atravesaron el campamento otomano. Ellos empujan contra los caballos y camellos, matando a muchos. Se incendiaron tiendas de campaña y vagones. Vlad y su propia guardia personal condujeron contra la tienda del sultán, pero la encontraron vacía. Prendieron fuego a su tejido opulenta y se dirigieron hacia las puertas de la ira.

Por este tiempo los comandantes otomanos habían logrado alcanzar un poco de orden en el campo caótico. La resistencia se empieza a fortalecer. Vlad sonó la retirada, y sus jinetes se alejó. En la noche las antorchas corrían detrás de ellos, ya que tronaron, dejando muerte y destrucción a su paso.

El ataque de la noche no había podido matar al sultán, pero muchos miles de sus hombres había muerto en la confusión, al igual que muchos de sus caballos y camellos.

La guerra entre Vlad y Mehmet continuaba rugiendo hacia atrás y adelante en Valaquia durante diez años, pero con el tiempo, Vlad murió, probablemente en la batalla contra los otomanos. Su reputación de crueldad extrema ha durado hasta los tiempos modernos, convirtiéndose en la inspiración para el personaje del Conde de Bram Stoker en la novela de 1897 de Drácula.

-por Barney Higgins

miércoles, 31 de agosto de 2016

Bizancio: La traicionera batalla de Ankara (1402)

La batalla de Ankara, 1402 - Traición en el campo de batalla sellan los destinos de un emperador y un Sultan

 Yulia.Dzhak - War History Online



Bayaceto I capturado y llevado a Tamerlán


La batalla de Ankara se libró el 20 de julio 1402. Dos de los más grandes gobernantes de su tiempo - Bayaceto I El Rayo, el sultán otomano, y el emperador Tamerlán, el conquistador mongol.

Su batalla en el campo de Çubuk, cerca de Ankara, fue uno de los mayores enfrentamientos de la época, lo que lleva a la crisis política y las guerras civiles en el Imperio Otomano.

Los dos conquistadores del Este


Tamerlan
Timur, o Tamerlán, fue un gran conquistador. Insistió en que era un heredero del emperador mongol Gengis Khan. Después de que él había cimentado su afirmación, se comenzó a expandir su dominio sobre las costas del este, en Anatolia y Armenia. Su guerra con el Imperio Otomano se originó en 1399, cuando Timur aplastó a los gobernantes de los territorios turcomanos y entró en Anatolia. Timur en 1400 ya había tomado las tierras de Armenia y Georgia, por no hablar de Siria, donde Saqueado las grandes ciudades de Damasco, Alepo y Samarcanda, masacrando a sus habitantes en el proceso.


En 1401, Timur ya había invadido la ciudad de Bagdad y ejecutado más de 20.000 de sus ciudadanos.



La sangrienta expansión del dominio de Timur finalmente lo condujo a su rival, el sultán otomano Bayaceto I - El rayo. La cuarta regla del Imperio Otomano ya había conquistado una gran parte de la península de los Balcanes y Asia Menor, y tenía control sobre numerosos países más pequeños y los emiratos.

A medida que la horda de guerreros mongoles avanzó más y más en los últimos años, los dos gobernantes mantienen entre sí enviando mensajes amenazantes y discutiendo sobre el control de uno de los emiratos de Anatolia oriental. Las dos potencias del Este estaban en curso para una confrontación inevitable, que parecía que iba a tener lugar finalmente después de los mongoles invadieron Sivas.


Las fuerzas de los dos gobernantes se reunieron finalmente en Çubuk, cerca de la ciudad de Ankara.

Los ejércitos y su posicionamiento


Timur, el emperador mongol, había traído consigo un considerable ejército. Algunas fuentes estiman que sus tropas numeradas casi 140.000, aunque esto está abierto a debate. Una gran proporción de sus fuerzas montaba a caballo, mientras que Bayaceto, el sultán otomano, marchó con, como máximo, de 85.000 a su espalda. Estos hombres estaban cansados ​​y desgastados, y las probabilidades ya parecían estar en contra de ellos.

Bayaceto I se puso tan furioso con el líder mongol que no dejó que sus hombres descansan antes del ataque, a pesar del largo viaje desde Constantinopla. Incluso después de que él fue aconsejado por sus generales para adoptar una posición defensiva y fortalecer su ejército, los años de mala sangre y la creciente tensión habían nublado su juicio.

El ejército de Bayaceto nunca había sufrido una pérdida desde que tomó el trono en 1389, pero su fuerza ahora se pone a prueba. El ala derecha del ejército otomano compuesto de Anatolia spahis, una unidad de caballería otomana, y los tártaros, bajo el mando del Príncipe Suleiman. El centro se llevó a cabo por las unidades Janissary y los spahis Elite, consigo mismo Bayaceto I y su hijo Mehmed Çelebi en el mando. El ala izquierda, incluyendo las tropas serbias y otros vasallos, fueron dirigidos por Stefan Lazarevic, un príncipe de Serbia y del sultán hermano-en-ley.

Rompiendo de sus tácticas habituales, Timur decidió adoptar una postura defensiva. Ordenó la construcción de trincheras, fortificada con estacas de madera. Tomar el mando de la reserva, dividió su ejército en tres cuerpos. El grupo intermedio contenía elefantes de guerra y lanzagranadas, mientras que las otras dos alas eran de las unidades de caballería.

sábado, 9 de julio de 2016

La mil Europas en la Historia

El ascenso y caída de Europa, en los mapas
Por Ishaan Tharoor y Laris Karklis - Washington Post




Si Gran Bretaña vota para salir de la Unión Europea, su salida del bloque geopolítico tendrá consecuencias sísmicas. Las preocupaciones son legión: ¿Un Brexit - como salida putativa de Gran Bretaña de Europa se llama - desencadenar una crisis económica? Escocia va a optar por abandonar una Gran Bretaña separadas de Bruselas? ¿El resto de Europa será capaz de permanecer juntos?

La última pregunta es un temor real para algunos. La semana pasada, el canciller de Alemania advirtió que una Brexit pondría "desde hace décadas, exitoso esfuerzo de integración" de Europa en riesgo de "desintegración".


La Unión Europea es único en la historia con su abrazo de los valores liberales y democráticos. Después de siglos de guerras, derramamiento de sangre y enemistades nacionales, aquí fue la solución para una solución duradera, la paz fructífera: una confederación de estados europeos, la mayoría de los cuales también eventualmente acordadas para abrir las fronteras y una moneda común. Esa imagen se ve ahora menos optimista, dada la creciente tracción de la política euroescépticos en muchas partes del continente, no menos en Gran Bretaña.

Esta no es la primera vez, por supuesto, que un gran proyecto político continental ha fallado o colapsado. tablas de visiones del mundo casi dos milenios de la historia europea a través de algunos de sus más ambiciosos imperios y alianzas.

El Imperio Romano




En su apogeo, el Imperio Romano se extendía desde los páramos azotados por el viento del norte de Inglaterra a los desiertos de Siria. Bajo la Pax Romana, gran parte de lo que ahora es Europa se tricota entre sí por carreteras, la burocracia y la política. Un lenguaje común - América - fue cincelada en los monumentos y templos en todo el reino. Los cultos a dioses orientales - Mitra, por ejemplo, o Isis - repartidas a lo largo y ancho. Los hombres nacidos en lugares como España y los Balcanes podrían aspirar a la gloria y la fama en Roma.

El imperio era una potencia continental, donde antes no había existido, y aún después de su colapso y el desorden dC por el siglo 5, su huella tenido una profunda influencia en el curso de la historia europea.


El reino de Carlomagno, 814



Bajo el señor de la guerra franco Carlomagno y sus predecesores merovingios, Europa Occidental vio su primera integración política marcada desde la decadencia de Roma. Los francos sometió a las tribus germánicas en los bosques al este del Rin y combatió los ejércitos musulmanes que empujan al norte de España. Desde su capital en Aquisgrán, en lo que ahora es Alemania, Carlomagno gobernó sobre un vasto dominio que en su pico puede haber abarcado 10 millones a 20 millones de personas. Una intervención en la política papal vio coronado como "emperador de los romanos", en la basílica de San Pedro el día de Navidad, 800 AD - una resurrección del Imperio Romano de Occidente en el título, si no la práctica, que persistió durante 1.000 años . Después de la muerte de Carlomagno en el año 814, su imperio sería eventualmente se disuelven en medio de facciones en competencia, pero la geografía política de gran parte de Europa Occidental, incluyendo los reinos distintos de Francia y los de Alemania, fue establecido.

El imperio Bizantino



Aunque el poder de Roma atenuado en el oeste, la legitimidad del imperio se conserva en el este con los bizantinos. Eran a la vez el poder de suma importancia en el Mediterráneo, así como el principal baluarte entre las tierras de manera constante reclamadas por el Islam y la Cristiandad en el oeste. La capital bizantina de Constantinopla, hoy Estambul, era un próspero centro de arte y el comercio y tal vez el más importante bastión de dominio cristiano hasta su caída a la que sitian otomanos en 1453. Sin embargo, los de habla griega y bizantinos ortodoxos griegos eran a menudo en desacuerdo con la reinos hacia el oeste. En 1204, más de dos siglos antes de que los otomanos tomaron Constantinopla, un ejército cruzado arrasa saqueó la ciudad, llevando a cabo una campaña brutal de violación, el saqueo y la destrucción.

"Todos los lugares de todo el mundo estaban llenos lleno de todo tipo de delitos", escribió un cronista de la época. "Oh, Dios inmortal, lo grande que las aflicciones de los hombres, cuán grande es la angustia!"

La Liga Hanseática



La Liga Hanseática fue el primer intento de embriones de Europa en una zona de libre comercio vigilados de manera conjunta. Gremios y poderosas familias de comerciantes en el norte de Europa se unieron para formar asociaciones que unían una serie de ciudades juntos, centrados alrededor de las ciudades portuarias alemanes influyentes en el Mar Báltico. En algunas circunstancias, que compartían las leyes comunes y operados de defensa mutua. El apogeo de la liga fue entre los siglos 13 y 15, pero su monopolio sobre el comercio y la construcción naval en la región finalmente se derrumbó en medio de los cambios turbulentos de la tarde paisaje medieval de Europa, incluyendo la reforma protestante y el crecimiento de los centros de poder rivales en Rusia, Suecia y lo que es ahora los Países Bajos.


La Mancomunidad de Polonia-Lituania



La Mancomunidad de Polonia-Lituania es el estado más grande de Europa que probablemente nunca oído hablar. En su pico, el bi-República - una fusión del Reino de Polonia y el Gran Ducado de Lituania - abarcaba una vasta extensión de lo que hoy es Europa Oriental y Central, que abarca los Estados bálticos, Polonia, Bielorrusia y Ucrania y se mantiene juntos, en diverso grado, entre el final del siglo 14 hasta el final del siglo 18. Se caracterizó por una inusual tolerancia religiosa; durante un tiempo, el 80 por ciento de los judíos del mundo vivía dentro de sus fronteras. Algunos historiadores consideran su constitución, emitida en 1791, siendo el primer documento de este tipo moderno, protodemocrático redactada en Europa. El Commonwealth fue dividido y, finalmente, subsumido por la expansión de los tres imperios rivales en sus fronteras: Rusia, Prusia y Habsburgo de Austria-Hungría.

Europa otomana



En 1683, un poderoso ejército otomano fue rechazado a las puertas de Viena. El fracasado asedio de la capital austriaca se considera un momento decisivo en la historia de Europa - la batalla central que protegía a los reinos de la cristiandad del avance de los otomanos musulmanes. Durante siglos, sin embargo, los otomanos fueron como "europeo" como cualquier otra persona. Sus ejércitos y las cúpulas directivas fueron pobladas por los reclutas jenízaros y Christian convierte desde el otro lado de sus fronteras a lo largo del Mediterráneo y el Mar Negro. El ataque a Viena, por otra parte, había sido planeado en liga con el rey de Francia - los otomanos eran agentes de poder europeos como cualquier otro gran imperio. En los siglos que siguieron, sus dominios europeos se escapaba de las manos de manera constante hasta la disolución del imperio después de la Primera Guerra Mundial


Europa bajo Napoleón



En junio de 1812, Napoleón Bonaparte, el emperador francés coronado, condujo a su Gran Ejército en lo que estaría condenado la invasión de Rusia. La catástrofe de la expedición - lo que vio cientos de miles de muertes - conduciría a la desintegración de sus conquistas a través de gran parte de Europa y de su breve exilio a la isla mediterránea de Elba. Antes de eso, sin embargo, en menos de una década, el general corso había ganado una sorprendente serie de batallas que llevó a gran parte de Europa, ya sea bajo su control directo o en alianza con sus intereses. Europa no vería un proyecto tan rápida, expansionista hasta la Segunda Guerra Mundial.

Europa en vísperas de la Primera Guerra Mundial



Primera Guerra Mundial fue un conflicto que siguió a décadas de alianzas secretas e intrigante entre las grandes potencias del continente. La Triple Entente - un pacto de defensa entre Gran Bretaña, Francia y más tarde Rusia - compitió contra los intereses de Alemania y el Imperio Austro-húngaro. Con el tiempo, el Imperio Otomano entraría en la guerra contra su antiguo enemigo en Rusia e Italia, Rumania y Serbia sería también del lado de las potencias de la Entente triple en un intento por asumir los austriacos.

La Europa nazi



En su altura, sus aliados del Eje Tercer Reich y controlan una gran parte de Europa desde Francia hasta la frontera empapadas de sangre de la Unión Soviética. expansionismo nazi fue impulsado por el deseo de Adolph Hitler de "espacio vital", o espacio vital para la raza germánica. Resultó tramos del continente en un osario horrible donde millones murieron.

La Unión del Benelux



Una unión política y económica entre los tres relativamente pequeños, los estados vecinos - Bélgica, Holanda y Luxemburgo - el grupo del Benelux se uniría a Alemania Occidental, Francia e Italia para formar el Carbón y del Acero Comunidad Europea, precursora de las organizaciones que en última instancia conducir a la creación de la Unión Europea. La moneda franco compartida entre Bélgica y Luxemburgo también puede ser visto como un precursor de la moneda compartida por la zona euro.

La OTAN antes de la caída de la U.R.S.S.



Antes de la desaparición de la Unión Soviética, la Organización del Tratado del Atlántico Norte fue la alianza militar supremo de Occidente. Queda así, incluso después del final de la amenaza soviética. Ahora considerado como una alianza de democracias, que inicialmente mantuvo unida naciones que eran cualquier cosa menos - incluyendo siglo 20 dictaduras anticomunistas en España, Grecia y Turquía. La perspectiva continuada de expansión de la OTAN, que abarca muchos más países que las observadas en el mapa de arriba, irrita a Moscú para el día de hoy.


La Unión Europea, ahora



Mientras tanto, la Unión Europea, declaró oficialmente en 1993, también creció, y ahora cuenta con 28 estados como sus miembros. Pero después la califican de Gran Bretaña el viernes, se reducirá el número?

domingo, 1 de noviembre de 2015

Libro: El fin del Imperio Otomano

Todo el mundo es un escenario

Una cuenta sutil de las luchas de poder que puso fin al imperio otomano

El Endgame Otomano: Guerra, Revolución y la formación de la moderna Oriente Medio, 1.908 hasta 1923. Por Sean McMeekin. Penguin Press; 576 páginas; $ 35. Allen Lane; 30 £.

Pocas relaciones internacionales son tan volátiles e importante como la que existe entre los rusos y los turcos. Aunque eran una combinación formidable cuando ocasionalmente se unieron (contra los franceses en 1798 a 1799, por ejemplo), los zares y los sultanes eran más a menudo en desacuerdo. De hecho, se enfrentaron en 12 guerras entre los principios del siglo 20 y 16a. No ha cambiado mucho desde entonces. A principios del siglo 21 turcos y rusos han virado entre las relaciones comerciales cálidos y la guerra por delegación de Siria.

La última guerra ruso-turca grande, que formó uno de los frentes de la Primera Guerra Mundial, es una fuente de fascinación continuar Sean McMeekin, profesor de historia en el Bard College al norte de Nueva York, quien enseñó previamente en dos universidades en Turquía. En "The Endgame Otomano", una cuenta de barrido de los últimos 15 años del Imperio Otomano, las partes más originales y apasionadamente escritos se refieren a la lucha entre rusos y turcos en el este de Anatolia y el Cáucaso.

Dos cosas distinguen Sr. McMeekin de muchos otros escritores en Inglés acerca de este período. En primer lugar, tiene una profunda empatía con las preocupaciones de Turquía, y se ciñe más a la línea oficial turca que a la revisionista, el enfoque autocrítico adoptado por algunos liberales turcos valientes. En segundo lugar, él tiene algunas ideas inusuales en el pensamiento de Rusia imperial, con base en el estudio de los archivos zaristas.

Al Sr. McMeekin le resulta fácil imaginar el mundo tal como apareció a los jóvenes maestros del reino Otomano, como ellos y sus aliados teutónicos enfrentaron las fuerzas combinadas de Rusia, Gran Bretaña y Francia; y trae viva la memoria de los comandantes zaristas como Nikolai Yudenich y las batallas titánicas que lucharon en lugares salvajes como Van y Erzurum, con consecuencias terribles para la población civil en el lado equivocado.

El autor tiene un sentido bien fundado de que los poderes teocráticos tradicionales que parecen destartalada o incluso moribunda a ojos occidentales todavía pueden actuar con eficacia despiadada cuando las apuestas estratégicas son muy altos; y se aplica ese punto en igual medida a finales del Imperio Otomano y la tarde una zarista.

El uso de este lente, él trae algunos correctivos útiles en el foco. Se ha convertido en un lugar común decir que las fronteras de Oriente Medio que se están impugnadas por Estado Islámico son las establecidas por un acuerdo anglo-francés, alcanzado en 1916 y conocido como el acuerdo Sykes-Picot. En realidad, el Sr. McMeekin insiste, fue un acuerdo anglo-franco-rusa; y argumenta, polémico, que los rusos eran socios principales en la negociación.

Muchos estudiantes de la época verán en el enfoque del Sr. McMeekin una agenda apenas oculta. Él insiste en el espíritu de lucha de todas las fuerzas que luchan por el zar, una coalición que en determinados momentos y lugares incluidos armenios locales. Ya sea con disgusto o aprobación, que el énfasis, sin duda va a ser interpretado como una forma de reivindicar o explicar lejos la deportación masiva de armenios, decretada en 1915, que era en realidad una marcha de la muerte.

De hecho, el Sr. McMeekin no juega por el hecho de que cientos de miles de armenios perecieron "... si por hambre, la sed, la enfermedad, simple cansancio, oa manos de los escuadrones de ejecución." Como él delicadamente lo expresa, la elección de una franja árida del desierto de Siria como destino de los armenios desarraigadas 'sugiere que "la supervivencia de los deportados no fue ... [la] primera prioridad" de Talaat Pasha, el funcionario otomano quien armenios consideran como el principal perpetrador de genocidio.

Para muchos, estos turnos cautelosos de la frase ascenderán a alabar, o al menos excusar, por la condenación débil. Pero si el propósito del señor McMeekin era simplemente para exonerar a todo comportamiento otomano y minimizar el sufrimiento armenio, no habría incluido la observación de un soldado venezolano de la fortuna que vio en una ladera de la montaña "miles de medio desnudos y sangrantes cadáveres armenios, apilados en montones orinterlaced en abrazo final de la muerte ".

lunes, 20 de julio de 2015

Arqueología: Encuentran soldados otomanos que lucharon hasta la muerte

Fosa común revela que soldados otomanos lucharon hasta la muerte en Rumania en el Siglo 16
Forbes

El 13 de noviembre 1594, Miguel el Valiente convocó a sus sujetos en el Estado cliente de Valaquia a levantarse contra el Imperio Otomano. Como parte de una serie de guerras terrestres entre el Imperio Otomano y diversos poderes en Europa, Michael condujo a sus tropas a conquistar varios castillos a lo largo del río Danubio y fortalezas de profundidad dentro del territorio otomano, volviéndose a sólo millas de la capital otomana de Constantinopla. Pero mientras que Miguel estaba luchando a la distancia, los hombres que le prestaron el dinero para financiar su campaña para que sea príncipe fueron asesinados en la capital de Valaquia, Bucarest (Rumania). Los arqueólogos creen que pueden haber encontrado estas cifras históricas en una fosa común descubierta en Plaza de la Universidad de Bucarest, y sus huesos revelan una muerte muy violenta.

Durante una excavación del cementerio de la iglesia de San Sava, se descubrieron 688 tumbas que datan de los siglos 16o a 19no. No lejos de la tierra consagrada, sin embargo, los arqueólogos encontraron tres esqueletos de personas que habían sido arrojadas sin ceremonias en el fondo de un pozo circular. Huesos de animales, ladrillos, fragmentos de cerámica y otros restos entonces habían sido amontonados en la parte superior de ellos para llenar el pozo. La inclusión de toda esta basura era fortuita por los arqueólogos, sin embargo, porque los artefactos, junto con la datación por carbono de los huesos que les permitió datan la fosa común al final de la 16a o principios del siglo 17.


Tres esqueletos mezclados en un hoyo excavado en la Plaza de la Universidad de Bucarest. La cabeza del esqueleto 1 está en la parte superior izquierda; La cabeza del esqueleto 2 está en la parte inferior derecha; y la cabeza del esqueleto 3 está en el medio. (Foto usada con permiso del señor Constantinescu.)

Mihai Constantinescu y colegas desenredan cuidadosamente los restos desordenadas y estudiaron minuciosamente los huesos en busca de pistas sobre quiénes eran y cómo murieron. Escribiendo en la revista International Journal of Osteoarchaeology, señalan que los tres esqueletos eran hombres y adultos jóvenes y de mediana edad. Todos los hombres tenían mala salud dental, así como evidencia temprana de la osteoartritis en todo su cuerpo. Sobre la base de los sitios de unión del músculo en el hueso, que también estaban participando en actividades repetitivas similares: levantar, tirar, mover objetos pesados, caminar largas distancias, y sentado en una posición en cuclillas. Es muy probable que estos hombres compartían una ocupación que les obligaba a realizar las mismas actividades una y otra vez.


Pero las lesiones de los arqueólogos encontraron -tanto aquellos que habían sanado y esos infligido a muerte son sorprendentemente numerosas y horripilante. En algún momento de su vida, Esqueleto 1 fracturó la clavícula, las costillas, la muñeca izquierda, rodilla, cadera, columna lumbar, la nariz y los dedos medios adecuados. Esqueleto 2 parece haber tomado una flecha en la espalda, con una fractura de penetración en su omóplato izquierdo, y se había lesionado ambas rodillas. Sorprendentemente, Esqueleto 3 estaba ileso, pero posiblemente porque era un poco más joven que los otros dos hombres.


Esqueleto 2, lesión 13: sexta costilla derecha con la punta de flecha que produjo la lesión. (Foto usada con permiso del señor Constantinescu.)

Dos docenas más heridas fueron encontrados en los tres cuerpos, pero estos fueron infligidas en la época de la muerte. Mientras esqueletos 1 y 3 tenían pocos lesiones, Esqueleto 2 sufrió 18 heridas antes de morir. La mayoría de las heridas fueron infligidas en las cabezas de estos hombres por un ataque de frente, y la mayoría de las lesiones fueron causadas por objetos afilados como espadas y flechas.

Había una bala de mosquete presentado en las vértebras del cuello del esqueleto 2, además de una punta de flecha todavía atrapado en una costilla, una herida piratería que rompió el esqueleto facial, y la indicación sobre las vértebras que alguien intentó decapitarlo.


Esqueleto 2, lesión 12: cuarta vértebra cervical con la bala de mosquete que produjo la lesión (Foto usada con permiso del señor Constantinescu).

El esqueleto 3 también mostró evidencia de decapitación con una hoja de heridas posiblemente de una vértebra del cuello espada a través. El esqueleto 1 sufrió una fractura craneal masiva, probablemente causado por una maza. Desde los soldados en ese momento podría llevar sólo físicamente y utilizar un fusil, un arco o una maza, y no una combinación de ellos, esto significa que al menos tres personas diferentes establecen en este grupo de hombres.


Esqueleto 3, lesión 2: Lámina de la herida en la cuarta vértebra cervical. El corte horizontal a través del cuerpo vertebral (parte superior de la imagen) es evidencia de trauma agudo. (Foto usada con permiso del señor Constantinescu.)

Los nombres exactos de estos hombres son desconocidas, pero Constantinescu y sus colegas creen que eran comandantes ya sea militar o jenízaros (infantería de élite de soldados otomanos), muy posiblemente los mismos que habían prestado el dinero Michael Brave para que pudiera gobernar Valaquia. Si eran rumanos ", habrían sido enterrados en un cementerio por los lugareños", escriben. Con base en el período de tiempo, las lesiones infligidas, y la ubicación del entierro, concluyen que "las tensiones provocadas por los acreedores en la corte principesca de Miguel el Valiente podrían haber contribuido a la violencia excesiva y la falta de interés por su permanece. "

¿Acaso los sujetos Miguel el Bravo atacan violentamente a los otomanos en medio de ellos mientras él estaba fuera luchando la Guerra Larga turca? Es imposible responder a esta pregunta definitivamente, pero Constantinescu y colegas de trabajo en esta grave misterio muestra cómo armar los registros históricos, parafernalia militar y huesos humanos nos puede llevar más cerca de una solución.

jueves, 30 de abril de 2015

Genocidio Armenio: Vidas en Argentina

Del horror al amor: la historia de mi abuela armenia
Memoria.A cien años del Genocidio Armenio, una periodista de Viva cuenta la historia de su abuela Armenuhi, que escapó dos veces de la muerte, emigró a la Argentina a los 13 años, se casó con un joven a quien no conocía y con quien estuvo toda la vida. Una historia que va del horror al amor.


Boda. Armenuhi y Yervant Tagtachian se casaron en 1930 en Buenos Aires. No se conocían y estuvieron juntos 50 años.





Magda Tagtachian - Clarín

"Querida, coma, dele, está rico”, insistía mi abuela Armenuhi con ojos cansados y el acento que nunca perdió. Armenuhi, que significa "mujer armenia", notó que dejaba buena parte del sarmá en mi plato y quiso intervenir. Adolescente al fin, yo intentaba bajar algunos kilos privándome de exquisiteces típicas de la colectividad. Pero la casa de mi abuela en Villa Urquiza no era el mejor lugar para iniciar la dieta.  Ese domingo –como todos  los que pasábamos en el PH de la calle Pampa–, fue el único en que vi llorar a mi abuela. Todavía sentía en la piel y el estómago el hambre. Alguien en la mesa preguntó otra vez por su historia y ella  interrumpió el reparto de porciones. Con la voz quebrada contó cómo siendo una nena había escapado en dos oportunidades de su pueblo, Aintab, perseguida por el Imperio Otomano.





La familia del abuelo paterno, Yervant Tagtachian (arriba, en el centro, con bigote) en Aintab en 1919, donde tenían plantaciones de pistacho.

Tristezas  del desierto. La primera vez que Armenuhi tuvo que huir tenía un año y medio. Mi abuela paterna había nacido el 17 de diciembre de 1913 y su papá, Joseph Demirjian, era un dirigente político. Sin otra alternativa, mi bisabuelo colocó a mi abuela adentro de la alforja de un burro y en la otra bolsa metió a Antranik (Antonio),  el hermanito de nueve meses. Sobre el lomo del burro iba Satenik Kabakian, mi bisabuela que, como Armenuhi, viajaban vestidas de varón para zafar de los controles. Mi bisabuelo guió la fuga en la que caminaron varios días sin más que lo puesto, con hambre, frío y sed hasta llegar a Alepo, en Siria.



La familia del bisabuelo Joseph (segundo desde la izquierda con bigotes), poco antes de que enviudara. Luego de que fallece su esposa Satenik (sentada a la izquierda), envían a la abuela Armenuhi (arriba en el centro con corbata) a la Argentina. Tenía 13 años. La foto fue tomada en 1927, pocos meses antes de que viajara.

Aquel mediodía, no volaba una mosca en el comedor familiar. Todavía siento el frío que me corrió por la espalda al escuchar la historia. Yo tendría unos 12 años y no me animé a preguntar. Crecí en un ambiente donde el asado de los domingos era suplantado por el dolmá (zucchini relleno) y shish kebbab (carne asada en un pincho de acero). Mi abuela siempre fue feliz y tenía una dulzura inmensa. Jamás la vi quejarse, ni tener rencor o resentimiento. De chica, pasaba en su casa los fines de semana. Armenuhi me enseñó a tejer crochet y también con dos agujas. Hacíamos bufandas, almohadones y pulóveres. Juntas cocinábamos el kebbe en una palangana azul. Lo que más me divertía era pegotearme los dedos con la masa que se formaba con el trigo y la carne cruda. Armábamos los bollitos y después hacíamos una sopa donde los poníamos a flotar. Cuando llegaban Jorge y Beatriz, mis padres, los devorábamos felices.


Luego de enviudar, el bisabuelo Joseph Demirjian se casa en Siria con Caterina Stepanian. Una vez que la abuela Armenuhi se establece en Argentina, logra traerlos.

Tuvo que pasar bastante tiempo hasta que entendí todo lo que había sucedido con mi abuela. Mi bisabuelo sacaba a Armenuhi de la alforja cada dos horas para que respirara. Rogaban que sus hijos no gritaran o lloraran al acercarse a los controles donde estaban los otomanos. En silencio llegaron a Alepo. A mi abuela le quedó una tortícolis de por vida por la posición de su cuello dentro de la alforja y dicen que se encaneció por completo en una noche cuando sólo tenía 18 meses. Por el estrés, su pelo negro se volvió blanco en horas. Cuando estuvieron “a salvo”, la raparon para que su cabello negro y brillante, como ella,  volviera a nacer.


La abuela Armenuhi y Yervant Tagtachian se casaron en Buenos Aires en octubre de 1930. Los presentaron en 1927 cuando mi abuela llegó a la Argentina. No se conocían. Estuvieron juntos 50 años.

Regresaron a Aintab recién cuando a mi bisabuelo, que además se dedicaba a los hilados, le avisaron que todo estaba en calma. La tregua no duró mucho. La segunda huida se produjo hacia 1921 y fue peor que la primera. Para ese entonces, mi abuela ya tenía dos hermanos más, Asniv y Zareh. Cuando llegó al mundo Zareh, Joseph estaba bajo tierra en una trinchera resistiendo los embates del Imperio Otomano. Mi abuela, que tenía siete años, corrió bajo los túneles que unían Aintab para darle la noticia a su papá. Un tiempo después, mi bisabuela Satenik (embarazada), su esposo y los cuatro hijos tuvieron que volver a dejar su pueblo. Y esta vez fue para siempre.

Un día tomaron a todos prisioneros y los subieron a un tren rumbo a la muerte. Los llevaban al desierto donde funcionaban los campos de concentración para masacrar a los armenios. Durante el viaje, mi bisabuelo tomó la decisión y se la comunicó a Satenik. El mismo los iba a arrojar del tren, de noche y en movimiento, uno a uno para después rescatarlos. Envolvió a cada hijo en una manta y los fue tirando del vagón por un hueco que había encontrado en el piso. De mayor a menor dejó ir primero a los pequeños, luego a su esposa con panza y por último llegó su turno. Sucio y con el espíritu intacto, Joseph corrió hacia atrás  hasta  levantar a toda su familia del suelo. Caminaron unos 100 kilómetros de noche, escondiéndose entre los matorrales y durmiendo de día, hasta llegar nuevamente a Alepo, donde pidieron auxilio a una prima armenia.



Argentina, tierra de sueños. Todavía hoy, cuando mi tía Alicia –que sigue viviendo en el PH de la calle Pampa–, cuenta la historia, se nos llenan los ojos de lágrimas. Una vez a salvo, la idea de la familia de Armenuhi era establecerse en Siria. Mientras trataban de que la vida volviera a comenzar, la tragedia los golpeó de nuevo. Muy enferma por la huida, y luego de dar a luz a mi tía abuela Hermin, murió  Satenik. Tenía  32 años y mi  abuela 13. Armenuhi tuvo que reponerse una vez más. Mi bisabuelo había quedado “solo” para criar a cinco chicos. Quisieron presentarle a él una novia. Pero para que pudiera casarse, según las costumbres de la época, mi abuela que ya era “señorita” tenía que “salir” de la casa. En el colegio, Armenuhi le confió esta situación a su mejor amiga Hiripsime Tagtachian. Y ella se ofreció a mediar. Habló con su papá, Kevork (Jorge) Tagtachian, que fue a ver a Joseph para hacerle una propuesta. Le pedía a Armenuhi para traerla con los Tagtachian a la Argentina y casarla con su segundo hijo Yervant (Eduardo).  La única condición que puso Joseph fue que esperaran a que su hija tuviera al menos 16 años como para “estirar” su adolescencia. En octubre de 1927, Aniza Chouldjian y su esposo Kevork Tagtachian trajeron a Armenuhi a la Argentina como a una hija más, junto a Hiripsime y a otros familiares.

Al mejor estilo Titanic,  cuando el barco Kerguelen llegó a la zona donde todavía hoy está el Hotel de los Inmigrantes,  Armenuhi apoyada en la baranda de cubierta divisó a Yervant, alto y de ojos verdes. Ella tenía 13. El, 26. Aquel muchacho la esperaba con más nervios que sonrisas. Sin embargo, mi abuela miró al cielo y rogó que fuera él su prometido. Se casaron el 10 de octubre 1930. Antes, un juez vecino y amigo se encargó de sumarle a mi abuela los años suficientes para “convertirla” en mayor de edad y poder dar el sí. A los nueve meses casi exactos nació mi papá Jorge, el mayor de cuatro hermanos. Le siguió mi tía Alicia; José, que falleció a los dos años por muerte súbita, y mi tío Eduardo. Meses antes de cumplir las bodas de oro, murió mi abuelo Yervant, en febrero de 1980. La abuela se fue en junio de 2004. Se trataron siempre con amor y respeto. Se amaron hasta el último minuto.



Armenuhi fue, sin duda, el pilar y  motor de la familia. Cuando ella finalmente se instaló en Buenos Aires, se movió para traer uno a uno al resto de los suyos desde Alepo.  Yo  tendría unos ocho años y todavía recuerdo cuando me llevaban a visitar a mis bisabuelos Joseph y Caterina Stepanian, que era su segunda mujer y con quien tuvo a Zarman, Hasmic y Vahe. Los “abuelos viejitos”, como los llamábamos, vivían en Pampa y Triunvirato. Los veo en su casa de paredes azules. Sus caras me llamaban la  atención por sus eternas arrugas. Un día, Caterina enfermó y la internaron en el hospital. A Joseph, con 97 años, quisieron protegerlo con una mentira piadosa. Su compañera había muerto. Se dio cuenta mi abuelo viejito, dejó de comer y a los dos meses subió al cielo de los amores y las tristezas.



El 31 de agosto del año pasado, en el cumple 80 de mi tía abuela Zarman, la historia familiar sobrevolaba el salón del club Aintab, sobre Niceto Vega, en Palermo. Las fotos de los casamientos y  reuniones familiares  en  pantalla gigante se mezclaban con las risa fresca de los chicos,  los primos, tíos y abuelos, unas 100 personas entre descendientes y familiares. Mientras disfrutábamos de las danzas y platos típicos, seguí el viaje hacia mi infancia.

Postales de domingo. Una vez más recordé a Yervant cuando me hacía pisar un diario para sacar el molde de mi pie y fabricar él mismo las guillerminas marrones que llevaba al colegio. Había aprendido el oficio de zapatero en el barco. El vino primero con su hermano Pissant y cuando se instalaron empezó a llegar el resto. Mi abuelo traía como único bien una alfombra persa que había comprado en el viaje con las monedas que se había ganado remendando calzados. Todavía lo imagino separando las semillas de calabaza sobre un papel, apoyado en esa alfombra persa en  el living de Pampa.



El legado. Por el lado de mamá, mi abuela María huyó sola desde su pueblo Marash con su papá Avac. Su mamá había muerto en el parto después de que  tuviera mellizos, que también fallecieron. A Mari la metieron en un cajón de verduras y caminaron hasta que el horror dio paso a otra pena. En Beirut, mi bisabuelo, un sastre sin trabajo, la dejó en un orfanato americano. Por eso Mari, además de armenio, hablaba inglés. Al cabo de unos años, el padre asumió que no podía criarla y se ocupó de buscarle una familia para que la trajera a Argentina. Le cambiaron su apellido Bayramian por el de la familia que la “adoptó”, Yelanguezian. En Buenos Aires le arreglaron un casamiento con otro joven armenio desconocido. Mi abuela dio el sí a Simón Balian, de quien dicen que también heredé los ojos claros. María y Simón tuvieron a mi tía Rosita, mi tío Jorge y mi mamá Beatriz. El abuelo murió cuando mamá tenía siete años.



Durante mi niñez, estas historias me resultaban “normales”, tanto como las comidas tan diferentes a las de mis compañeras de colegio, que no era armenio. Recién de grande empecé a darme cuenta del peso de cada anécdota y cómo formaban parte de mi propia identidad y tradiciones. Las fiestas con mis abuelos me fascinaban. Para Pascuas, Armenuhi teñía con remolacha y acelga la cáscara de los huevos mientras los hervía. Después del almuerzo venía la competencia. Había que tomar uno de ellos y envolverlo con la mano derecha. Puño con puño contra el contrincante. Cada uno golpeaba la base del otro huevo y el que se rompía, perdía. Nos pasábamos la semana comiendo huevos rotos y de colores.  En Navidad aprovechaba para probarme los zapatos que vendía mi abuela Mari en Cotté, la zapatería que atendía en su casa de Monroe y Bauness. Mientras la familia se agrupaba junto al arbolito, yo desfilaba y me sentaba en las sillas verdes de pana del negocio que hoy brillan en mi casa. El 31 de diciembre, en lo de Armenuhi, llegaba el momento más excitante. A la medianoche, con mi abuela y mis hermanos, Jorge Simón y Carolina, salíamos a la puerta de su departamento para estrellar con todas nuestras fuerzas los platos contra el piso. Una ceremonia catártica y ruidosa para decirle chau a la mala suerte y recibir a la buena. Desde un costado del salón, mi tío Cacho presidía la reunión. Lo recuerdo tocando el derbake. Era el hijo de Hiripsimé, la amiga de mi abuela con quien había hecho un pacto: cuidaría de Cacho,  después de la muerte de su mamá y de su papá, Martín Kerboyan, un apasionado bailarín tanguero. Cada vez que veo un derbake me acuerdo de Cacho. Partió en 1978 cantando Cuando un amigo se va, de Alberto Cortez. Fue mi primera muerte cercana.



Si hablamos de genes, dicen que soy la que menos heredé la fisonomía armenia. Pero llevo una determinación y fuerza  de voluntad que entiendo vienen de mis antepasados. De ellos aprendí a luchar por los ideales y a enhebrar con palabras y paciencia el olvido.  A ordenar la melancolía si se sale de la caja y a valorar la intuición. Muchas búsquedas en mi vida tienen que ver con darle sentido al dolor y transformarlo en algo bello: una rica comida, un buen cuadro, una danza liberadora, un momento compartido con amor. Mis abuelos fueron parte de ese camino. Sus músicas, colores y olores me ayudan a encontrarme. A sonreír y a seguir indagando. Viven en mi corazón por siempre. mtagtachian@clarin.com


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No me olvides

Si bien la fecha simbólica del inicio del Genocidio Armenio es el 24 de abril de 1915 (se toma como referencia el asesinato de unos 250 intelectuales y líderes armenios), la matanza de un millón y medio de armenios en el Imperio Otomano (actual Turquía) se extendió hasta 1923. El Genocidio fue reconocido por muchas instituciones y países, incluida la Argentina. Luego de Estados Unidos y Francia, Argentina es el tercer país que recibió mayor cantidad de armenios. El viernes 24, a las 17, habrá una misa en San Gregorio El Iluminador; el sábado 25,  a las 16, un acto cultural  en la Feria del Libro en la Rural; y el miércoles 29, a las 20, el Acto Cívico en el Luna Park. La flor “Nomeolvides” fue elegida como símbolo mundial para conmemorar los 100 años del Genocidio Armenio.