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domingo, 13 de mayo de 2018

Guerra colonial: La marcha de Gálvez sobre Mississipi

La marcha olvidada con la que el Imperio español arrasó al ejército inglés en el Misisipi


  • La exposición «Memorias recobradas» desembarca en abril en Nueva Orleans con el objetivo de mostrar la importancia de la Corona en la emancipación de las Trece Colonias durante el siglo XVIII
  • El pintor de batallas, Augusto Ferrer-Dalmau, recrea en un nuevo cuadro el tortuoso viaje que acometió Bernardo de Gálvez con un ejército multicultural para conquistar las posiciones cercanas a Baton Rouge

ABC


Como ya hicieron en el siglo XVIII los doce millones de reales de vellón que España envió a las Trece Colonias para combatir por su independencia, la exposición «Memorias Recobradas, España, Nueva Orleans, y el apoyo a la Revolución Americana» ha cruzado el Atlántico con el objetivo de recordar a Estados Unidos que la ayuda cedida por Carlos III a los políticos de las barras y estrellas fue más que determinante para que terminaran constituyendo una nación.


«La marcha de Gálvez»-AUGUSTO FERRER-DALMAU


La muestra, que contará con más de 200 obras de arte, mapas, trajes o miniaturas, será inaugurada el 21 de abril en el «Louisiana State Museum» de Nueva Orleans y buscará, además, homenajear a figuras como la del malagueño Bernardo de Gálvez. Un héroe entonces desconocido que (entre otras cosas) marchó a lo largo del Misisipi con un ejército formado en buena parte por hispanos para expulsar a los casacas rojas de la importante posición de Baton Rouge.


Pieza de la exposición (busto de Washington)-L. M. GUERRERO

Según desvela a ABC José Manuel Guerrero Acosta, comisario de la exposición, el principal objetivo de «Memorias recobradas» es revivir una epopeya olvidada. La de muchos españoles que se dejaron la vida por combatir en favor de una nación incipiente a la que, actualmente, es pertinente recordar que no siempre estuvo a la cabeza del mundo. En sus palabras, la muestra pretende ayudar al público local a familiarizarse con esta gran contribución olvidada de la Corona.


A su vez, el responsable afirma que se ha elegido Nueva Orleans como sede porque fue un enclave determinante para nuestro país después de que el renqueante Imperio se posicionara del lado de las Trece Colonias y declarara la guerra a Gran Bretaña en 1779. No en vano, en esta urbe (cedida a España por los galos en 1764) se llegó a sentar el mismo Gálvez como gobernador. «Además, aprovechamos que este año se celebra el centenario de la fundación de la ciudad por parte de los franceses», explica.

Cuatro espacios
«Memorias recobradas» (expuesta hasta el pasado julio en la Torre Iberdrola de Bilbao) contará con cuatro espacios que permitirán a los visitantes conocer la colaboración entre norteamericanos y españoles. «El primero de ellos explica qué sucedía por entonces en la España de Carlos III. Eran tiempos de reformas y de ilustración», señala Guerrero. Con todo, y según el experto, esta primera toma de contacto con la muestra indagará también en «la presencia de nuestro país en América, en Florida, en Luisiana y en el sur de los Estados Unidos» antes del inicio de las hostilidades entre ambos imperios.

Las dos salas siguientes abarcarán los cuatro años en los que se combatió al inglés en el Nuevo Mundo (de 1779 a 1783). «Se explican los antecedentes, los pormenores de la ayuda económica y militar que se envió y, finalmente, la actuación de los españoles más determinantes», completa. El cuarto, para terminar, repasará la importancia de España al otro lado del Atlántico desde el siglo XIX hasta la actualidad.

Otros héroes

Entre los personajes que serán rememoradas en las salas centrales, Guerrero destaca a Bernardo de Gálvez. Y es que, fue el primer oficial español que, una vez declarada la guerra contra Inglaterra, armó un ejército con el que marchó contra los británicos. «Luego acometería sus aventuras más conocidas como la toma de Pensacola», añade.

Sin embargo, Guerrero también señala a otros grandes olvidados como el vasco Diego María de Gardoqui o el sevillano Francisco de Saavedra. La actuación de este último, de hecho, fue clave para que Estados Unidos venciera en la batalla de Yorktown (la misma en la que el líder británico Charles Cornwallis arrió la bandera). «Saavedra fue un enviado especial de Carlos III que se encargó de gestionar toda la ayuda económica. Sin embargo, se hizo famoso porque proporcionó mucho dinero (más de un millón de pesos) al ejército franco-estadounidense para que sus tropas combatieran en Yorktown», añade el comisario.

Una marcha olvidada

El 18 de mayo de 1779, un mes antes de que España informara oficialmente a Inglaterra del inicio de la guerra y cuatro años después de la declaración de independencia, el gobernador de Nueva Orleans Bernardo de Gálvez reunió un pequeño ejército con el que atacar los puestos defensivos que los británicos tenían en el Misisipi. Por aquellos días apenas disponía de unos pocos hombres del Batallón de Luisiana y algunos piquetes de otros regimientos.

Sin embargo, su popularidad hizo que se unieran a este ínfimo contingente afroamericanos libres, indios chactás, canadienses y varios voluntarios norteamericanos. Aquel ejército multicultural se aventuró a través del Misisipi empujando lanchas cargadas con cañones para, semanas después, conquistar los fuertes de Manchac y Baton Rouge.


Boceto del cuadro «La marcha de Gálvez»-AUGUSTO FERRER-DALMAU

Aquella fue una marcha que ha sido olvidada pero que, casi tres siglos después, ha vuelto a la vida gracias al nuevo cuadro del pintor de batallas Augusto Ferrer-Dalmau. Un precioso lienzo que se convertirá en una de las piezas centrales de la exposición para, después, viajar a Washington y al Guggenheim Partners de Miami. «Es la primera vez que pinto nativos americanos y afroamericanos. Ha sido difícil porque me he tenido que documentar de forma exhaustiva sobre el equipo, la vestimenta y los peinados de los indios de la zona. Y lo mismo a sucedido con los civiles negros», explica el artista en declaraciones a ABC.

En sus palabras, el resultado es una escena que muestra tanto las penalidades que sufrieron los hombres de Gálvez para llegar a su destino, como la camaradería que tenían los diferentes integrantes del contingente a pesar de proceder de lugares tan distintos.


Detalle del cuadro «La marcha de Gálvez»-AUGUSTO FERRER-DALMAU

Las penurias, en sus palabras, quedan reflejadas en pequeños detalles como un soldado con un tambor que no puede evitar caerse al agua debido a lo abrupto del terreno, o la cara de esfuerzo de dos miembros del contingente mientras tiran de una barca. «Fue horrible para ellos. Durmieron mal, apenas bebieron agua, sufrieron enfermedades de todo tipo...», indica.

Con todo, el popular pintor (que ha sido asesorado durante el proceso de creación por los expertos Luis Sorando, el mismo Guerrero y los Voluntarios de Madrid) señala que, en este caso, la importancia de la pintura la toma el ambiente. «El centro del cuadro es el escenario, es lo que da dureza a la situación. Ningún personaje prima sobre el resto», completa. No obstante, desvela que hay dos sujetos que tienen un papel especial: Gálvez (que monta a caballo) y un indio (el personaje más emblemático de los Estados Unidos).

jueves, 10 de mayo de 2018

La guerra ítalo-abisinia de 1935: Mussolini jugando a ser la nueva Roma

La invasión de Etiopía - El plan loco de Mussolini para la restauración del Imperio Romano

Nikola Budanovic | War History Online




Soldados italianos reclutados en 1935 en Montevarchi para luchar en la Segunda Guerra Italo-Abisinia.



Italia llegó a finales de la carrera colonial, pero trató de ponerse al día rápidamente. En 1895, estalló una guerra a gran escala entre Italia y Etiopía por una disputa relativa a que este último se convirtiera en un protectorado italiano. A pesar de que Italia era una nación tecnológicamente superior, Etiopía movilizó una gran cantidad de tropas y fue ayudada por Rusia con expertos militares y armas.

La guerra también vio un frente unido de antiguos oponentes del emperador etíope -o Ras, como se llama el título nacionalmente- Menelik II, que superó sus mezquinas diferencias y derrotó a los invasores italianos juntos. Fue un triunfo que entró en los mitos nacionales del pueblo etíope. Los italianos tuvieron que retirarse a Somalia, que estaba bajo su control colonial.

Exactamente 40 años después, bajo la bandera fascista de Benito Mussolini, Italia quería revivir su estatus imperialista.


El incidente de Walwal

Italia y Etiopía (entonces conocida también como Abisinia) no normalizaron sus relaciones diplomáticas hasta 1928, cuando se firmó un tratado, que era el acuerdo final y oficial en el límite entre la Italia somalí y Etiopía. El oasis de Walwal, en el cual ocurrió el incidente, estaba dentro del territorio abisinio. Sin embargo, los italianos rompieron la soberanía del estado y construyeron un fuerte en el oasis en 1934. Los etíopes pidieron el tratado, pero la fuerza invasora no retrocedió.

Entre el 5 y el 7 de diciembre, por razones que nunca se han determinado claramente, hubo una escaramuza entre la guarnición de los somalíes, que estaban en el servicio italiano, y una fuerza de etíopes armados. Según los italianos, los etíopes atacaron a los somalíes con rifles y fuego de ametralladora. Según los etíopes, los italianos los atacaron, apoyados por dos tanques y tres aviones. Al final, aproximadamente 107 etíopes y 50 italianos y somalíes fueron asesinados. Después de esto, el conflicto se calentó y atrajo la atención internacional.

Las frágiles relaciones entre los dos países colapsaron y la guerra se hizo inminente. Mussolini nunca ocultó sus ambiciones coloniales, declarando abiertamente el renacimiento del Imperio Romano bajo su gobierno y adoptando ideas racistas sobre los "pueblos primitivos" de África. La guerra fue, al igual que el incidente de Mukden que causó la invasión japonesa de China, proporcionó pruebas de que la Liga de las Naciones no tiene un poder real en la diplomacia mundial.

La guerra


Soldados italianos reclutados en 1935 en Montevarchi para luchar en la Segunda Guerra Italo-Abisinia. Por la familia Vestri, fotógrafos en Montevarchi durante 3 generaciones: el Fondo Vestri donó a Comune di Montevarchi y puesta al dominio público.

La fase inicial de la guerra se considera como la ofensiva de De Bono en octubre de 1935. El general italiano, Emilio De Bono invadió Etiopía desde Eritrea (que era, como Somalia, también una colonia italiana) estableciendo el Frente Norte. La ofensiva comenzó sin una declaración de guerra, socavando el estado etíope y el código de guerra internacional. La fuerza de ataque consistía en 125,000 soldados italianos y eritreos, mientras que el Emperador de Etiopía, Haile Selassie I, en ese momento podía reunir solo 15,000 soldados entrenados.

Al mismo tiempo, desde el sur, los italianos junto con sus homólogos somalíes comenzaron a empujar hacia Etiopía. La Liga de las Naciones condenó el asalto, llamando a Italia "un estado agresor". Como la Liga de Naciones no tenía un ala militar que pudiera reaccionar y ayudar a la nación en peligro, era un dragón de papel y los italianos lo sabían y continuaron con su política. La ofensiva de De Bono terminó en varias escaramuzas, pero sin una batalla decisiva, ya que los italianos avanzaron lentamente por el desierto de Etiopía, que tenía caminos mal pavimentados.

Los etíopes organizaron su propio plan de batalla. Lo que se conoció como la "ofensiva navideña" etíope tenía como objetivos la división de las fuerzas italianas en el norte con el centro etíope, aplastando a la izquierda italiana con la derecha etíope e invadiendo Eritrea con la izquierda etíope.

Ahora la fuerza combinada de Etiopía tenía casi 200,000 combatientes. El terreno accidentado y algunas tácticas de la vieja escuela demostraron que los etíopes no eran tan incapaces como los italianos. Obtuvieron una gran victoria frente a una división italiana en el paso Dembeguina en el noroeste del país.

El comandante italiano, mayor Criniti, comandó una fuerza de 1,000 infantería de Eritrea apoyada por tanques L3. Cuando los etíopes atacaron, la fuerza de Criniti retrocedió hasta el paso, solo para descubrir que 2.000 soldados etíopes lo habían ocupado. La fuerza de Criniti fue rodeada y disparando desde todas las direcciones. En el primer ataque etíope, dos de los oficiales del mayor Criniti fueron muertos, y el propio Criniti resultó herido. La fuerza de Criniti intentó usar sus tanques L3 para salir, pero el terreno áspero inmovilizó los vehículos.

Los etíopes masacraron a la infantería, luego invadieron los tanques y mataron a sus tripulaciones de dos hombres. Las fuerzas italianas organizaron una columna de socorro formada por tanques e infantería para relevar al mayor Criniti, pero se encontró con una emboscada etíope en el camino. Los etíopes que ocupaban el terreno elevado rodaron piedras delante y detrás de varios de los tanques, inmovilizándolos. Los etíopes interceptaron a la infantería de Eritrea y invadieron los tanques. Los otros tanques fueron inmovilizados por el terreno e incapaces de avanzar más. Los etíopes incendiaron dos de estos tanques.

Mientras tanto, el comandante Critini logró una ruptura, después de haber ordenado a sus hombres que arreglaran bayonetas y cargaran. Aunque la mitad de la fuerza del Comandante Critini fue asesinada en la feroz lucha, lograron escapar del cerco etíope. Los etíopes afirmaron haber matado a 3.000 soldados eritreos durante la ofensiva navideña.


Su Majestad Imperial, Haile Selassie I, Emperador de Etiopía. Por Walter Mittelholzer (1894-1937) - Escaneo propio del libro "Abessinienflug" de Walter Mittelholzer, publicado en 1934 en Suiza (editorial: "Verlag Schweizer Aero-Revue" en Zürich).

Después de este momento glorioso en el esfuerzo de defensa etíope, el poder de los emperadores comenzó a declinar. Los italianos se dieron cuenta de que la ocupación no iba a ser fácil: los eritreos y otras tropas coloniales no estaban tan ansiosos de luchar contra los etíopes, al menos no tan ansiosos como los últimos por defender su país. Además, la tecnología no era confiable en los terrenos robustos de África Oriental. En cambio, decidieron usar gas mostaza, bombarderos y artillería de largo alcance para obligar al emperador Haile Selassie I a capitular.

La Liga de las Naciones nuevamente condenó el uso de armas químicas, mientras que Mussolini insistió en que yo era solo una mezcla de gases lacrimógenos destinada a incapacitar a los oponentes, en lugar de asesinarlos. Esto, por supuesto, era una mentira notoria, ya que más de 100.000 etíopes, tanto soldados como civiles, murieron por envenenamiento con gas mostaza. Al final, el ejército etíope mal equipado, que todavía usaba espadas y lanzas debido a la falta de armas de fuego, fue sometido por el invasor sin resistencia significativa.

El emperador huyó a Inglaterra, mientras que la ciudad capital, Addis Abeba, cayó en la anarquía cuando una turba enojada destruyó todas las tiendas propiedad de los europeos.

Los italianos marcharon el 5 de mayo de 1936, y el 1 de junio, Etiopía fue anexionada oficialmente por Italia, que de hecho fue el final de la guerra, a pesar de que los etíopes nunca se rindieron formalmente. En esta ocasión, Mussolini pronunció un discurso en Roma:

"Durante los treinta siglos de nuestra historia, Italia ha conocido muchos momentos solemnes y memorables: este es sin duda uno de los más solemnes, el más memorable. Gente de Italia, gente del mundo, la paz ha sido restaurada. Por fin, Italia tiene su imperio. Los italianos han creado un imperio con su sangre. Lo fertilizarán con su trabajo. Lo defenderán contra cualquier persona con sus armas. ¿Serás digno de eso?


martes, 24 de abril de 2018

Guerra ítalo-turca de 1911

La guerra de Libia (1911) entre Italia y el imperio otomano





En entradas anteriores del blog he hablado sobre la situación en el imperio otomano en los años previos a la Primera Guerra Mundial: la revolución de 1908 y la cuestión armenia. Otro conflicto que sacudió al tambaleante imperio turco en esos años fue la guerra de Libia que enfrentó a los otomanos contra Italia en 1911.

Las posesiones turcas en el Norte de África se habían visto drásticamente reducidas al perder Argelia (1830) y Túnez (1881), que pasaron a manos francesas, mientras que Egipto era ocupada por los ingleses en 1882. Todo lo que quedaba del imperio otomano en la zona eran las provincias de Bengasi y Trípoli (en la actual Libia) y en ellas iba a poner su mirada el nuevo estado italiano, nacido en 1871 después de culminar su proceso de unificación. la joven nación no deseaba ser la única potencia occidental sin un dominio colonial en África.

Italia, tras asegurarse de la neutralidad de Francia y Gran Bretaña, trató de encontrar un casus belli en el que amparar sus ambiciones sobre Libia, y lo halló cuando los turcos enviaron un cargamento de armas y municiones a sus guarniciones en la provincia. Argumentando que eso suponía un riesgo para sus nacionales residentes en Trípoli y Bengasi, Italia declaró la guerra a Turquía el 29 de septiembre de 1911.

La contienda estaba claramente desequilibrada: 4.200 soldados turcos sin apoyo naval frente a un ejército invasor italiano de 34.000 militares. En Turquía, mientras el gran visir y el gobierno eran partidarios de no desgastar a su ejército en una campaña con escasa posibilidades de éxito por un territorio marginal, los Jóvenes Turcos vieron en el desafío italiano un ataque a la patria que su exacerbado nacionalismo no podía permitir que quedara sin respuesta. El comandante Enver, del que ya hablé en la primera  de las entradas del blog citadas arriba, consiguió convencer al Comité Central del CUP (Comité para la Unión y el Progreso) de iniciar una guerra de guerrillas contra Italia en Libia, hostigando a las fuerzas italianas en pequeñas escaramuzas que fueran diezmando al enemigo y evitando en todo momento un enfrentamiento a gran escala.

Enver zarpó hacia Alejandría y, siguiendo su ejemplo, en los meses siguientes centenares de oficiales de los Jóvenes Turcos llegaron por diferentes caminos a Libia, dispuestos a librar la planeada guerra de guerrillas. Se hacían llamar fedai  o fedayines, combatientes dispuestos a dar la vida por la causa. Aunque oficialmente el gobierno turco se desmarcó de estos «aventureros decididos a actuar en contra de los deseos del gobierno otomano», el tesoro turco realizaba pagos regulares a los comandantes de la nueva fuerza turca en Libia. Entre estos jóvenes militares turcos desplazados a Libia se encontraba Mustafá Kemal, llamado a liderar el país en un futuro no muy lejano y a pasar a la Historia como el fundador de la Turquía moderna con su sobrenombre de Ataturk.

Enver centró sus operaciones en la Cirenaica, donde los italianos habían ocupado las ciudades costeras de Bengasi, Derna y Tobruk, pero no habían podido avanzar hacia el interior debido a la resistencia de las tribus libias. Enver logró ser rápidamente aceptados por los líderes de esas tribus y por la poderosa secta religiosa de los sanusitas, que rendía culto al sultán otomano como líder espiritual del islam.

Las fuerzas otomanas al mando de Enver, con el reseñado refuerzo local, pusieron sitio a la ciudad de Derna y desarrollaron con notable éxito en los años 1911 y 1912 su táctica de guerra de guerrillas. Impidieron que los italianos avanzaran hacia el interior del país y causaron más de siete mil bajas, entre muertos y heridos, al ejército invasor. Parecía que la estrategia diseñada por Enver daría resultado y que Turquía evitaría la pérdida de Libia.

El gobierno italiano, al que la aventura le estaba costando una fortuna, decidió cambiar de táctica y tratar de obligar a los turcos a firmar un tratado de paz. Para ello  su fuerzas comenzaron a atacar los puertos otomanos del Mediterráneo oriental: bombardearon Beirut en marzo de 1912 y ocuparon las islas griegas del Dodecaneso en mayo de ese año.  Y para forzar más las cosas, la corona italiana hizo uso de sus relaciones familiares con el rey Nicolás I de Montenegro para convencer a este país balcánico de que declarara la guerra a Turquía el 8 de octubre de 1912, con la esperanza de que la mecha se extendiese al resto de dominios otomanos en los Balcanes.

Esta posibilidad hizo saltar todas las alarmas en Estambul. Los miembros del gobierno y del ejército se dieron cuenta del tremendo error que había supuesto para la supervivencia del imperio la obcecación de los Jóvenes Turcos en defender las lejanas provincias de Bengasi y Trípoli. Solo diez días después de la declaración de guerra montenegrina, Turquía firmaba el tratado de Lausana con Italia por el que cedía al país transalpino el  dominio sobre Libia. Los fedayines turcos, que solo unos meses antes habían jurado alianza eterna a sus correligionarios musulmanes de las tribus libias y de la secta sanusita, abandonaron precipitadamente el país norteafricano y regresaron a Estambul pues debían prepararse para una crisis mucho mayor que la de Libia. Efectivamente, la mecha en los dominios balcánicos del imperio otomano había prendido y ello culminaría en el conflicto conocido como Primera guerra de los Balcanes… pero esa es otra historia.

Curiosidades de la Historia

lunes, 16 de abril de 2018

Colonialismo: El genocidio herero y namaqua

Genocidio herero y namaqua

Wikipedia



El genocidio de los herero y namaquas ocurrió en el África del Sudoeste alemana (hoy en día Namibia) desde 1904 hasta 1907, durante la repartición de África. Se considera que es el primer genocidio del siglo XX.1​ El 12 de enero de 1904, los hereros comandados por el jefe Samuel Maharero se rebelan contra el dominio colonial alemán. En agosto, el general Lothar von Trotha derrotó a los herero en la Batalla de Waterberg y los persiguió por el desierto de Omaheke, donde la mayoría de los herero murieron de sed. En octubre, los namaqua también se levantaron en armas contra los alemanes y fueron tratados de manera similar. En total, entre 24.000 y 65.000 hereros (aproximadamente el 50% o 70% del total de la población herero), y 10.000 namaquas (50% del total de la población namaqua) perecieron. Tres hechos caracterizaron a este genocidio: la muerte por inanición, el envenenamiento de los pozos utilizados por los herero y namaquas, y el acorralamiento de los nativos en el desierto de Namibia.

En 1985, el Informe Whitaker de la ONU, reconoció el intento de Alemania de exterminar a los pueblos herero y namaqua de la colonia alemana del África del Sudoeste, como uno de los primeros intentos de genocidio en el siglo XX. El gobierno alemán pidió disculpas oficiales por estos acontecimientos en 2004.

Antecedentes


Bandera de Namalandia.

Los herero eran una tribu de pastores que vivían en una región de África Sudoccidental alemana, en la moderna Namibia. El área ocupada por los herero se conocía como Hererolandia.


Bandera de Hererolandia.

Durante el reparto de África, los británicos dejaron claro que no estaban interesados en el territorio, por lo tanto, en agosto de 1884, se declaró un protectorado alemán y, en ese momento, el único territorio de ultramar considerado apto para la colonización blanca que había adquirido Alemania. Desde el principio, hubo resistencia por parte de los Khoikhoi a la ocupación alemana, a pesar de una tenue paz formada en 1894. En ese año, Theodor Leutwein se convirtió en gobernador del territorio, con lo cual comenzó un período de rápido desarrollo para la colonia, mientras que Alemania envió a las Schutztruppe, tropas coloniales o imperiales, para dominar la región.

Los colonos europeos fueron alentados a asentarse en tierras de los nativos, lo que causó un gran descontento. En los siguientes diez años la tierra y el ganado que eran esenciales para la subsistencia de hereros y namaquas, pasó a manos de los alemanes que llegaban a la colonia. El régimen colonial alemán estaba lejos de ser igualitario; los nativos fueron utilizados como esclavos y sus tierras eran frecuentemente confiscadas y entregadas a colonos.

Otro punto importante; si bien los diamantes son a menudo considerados como uno de los principales intereses de los alemanes en la zona y una de las principales razones para cometer el genocidio, los informes de su descubrimiento solo aparecen desde 1908. A pesar de que los colonos alemanes explotaron intensamente la tierra de los hereros y namaquas; podemos decir sobre la base de la documentación actual, que los diamantes no desempeñaron un papel importante en la decisión de Alemania de aniquilar a los nativos de esta tierra.


Mapa de los bantustanes en el África del Sudoeste Alemana.

Primeras rebeliones contra el dominio alemán
En 1903, algunas de las tribus nama se levantaron en armas bajo el liderazgo de Hendrik Witbooi; unos 60 colonos alemanes fueron asesinados en este primer ataque.2​ Más tarde la situación llevó a los herero a unírseles en enero de 1904. En esos momentos los alemanes tenían 2.500 hombres y los hereros 10.000.3​

No es de extrañar que uno de los principales problemas era la propiedad de la tierra. Los herero ya habían cedido más de una cuarta parte de sus trece millones de hectáreas a colonos alemanes en 1903,4​ factor que se agravó con la construcción de la línea de ferrocarril de Otavi que iba desde la costa africana hasta los asentamientos alemanes tierra adentro.5​ El acabar esta línea hubiera vuelto las tierras interiores mucho más accesibles, y habría iniciado una nueva ola de colonización europea en la zona.6​ El considerar la posibilidad de contener a los nativos namibios en reservas fue una prueba más del desproporcionado sentido de propiedad sobre la tierra de los colonialistas alemanes.7​

Una nueva política de cobro de impuestos y deudas, aprobada en noviembre de 1903, también desempeñó un importante papel en el levantamiento herero. Durante muchos años la población herero había tenido el hábito de pedir prestado dinero de los comerciantes blancos, con enormes tasas de interés. Durante mucho tiempo gran parte de esta deuda quedó sin cobrar, ya que la mayoría de los hereros vivía modestamente y no tenía bienes para pagar. Para corregir este problema cada vez mayor, el gobernador Leutwein decretó con buenas intenciones que todas las deudas no pagadas en el año en curso serían anuladas.8​ A falta de pago monetario, los colonos alemanes solían llevarse el ganado y los pocos objetos de valor de los hereros, con el fin de recuperar sus préstamos. Esto promovió el surgimiento de un enorme resentimiento hacia los alemanes por parte del pueblo herero, sentimiento que se tornó en desesperación cuando vieron que los funcionarios alemanes eran cómplices de esta práctica.4​


Esclavos namibios en una mina.

Detrás de estas razones, se hallaba la tensión racial entre los dos grupos. Los colonos europeos se veían a si mismos inmensamente superiores a los nativos africanos, y de hecho el colono promedio solía ver a hereros y namaquas como una simple fuente de mano de obra barata, mientras que otros deseaban su exterminio.4​ Como ejemplo de las diferencias entre los derechos de europeos y africanos, la Liga Colonial Alemana declaró que, en lo relativo a cuestiones jurídicas, el testimonio de siete africanos era equivalente al de un hombre blanco.9​


Ejecuciones de hereros en el África Sudoccidendal alemana (hoy Namibia), 1907

Por lo tanto, los herero consideraron que sus acciones estaban justificadas cuando se rebelaron a principios de 1904. En los posteriores ataques, conducidos por el jefe Samuel Maharero, fueron asesinados alrededor de 120 colonos alemanes, entre ellos mujeres y niños; también se destruyeron las granjas de los colonos en cada ataque, logrando alcanzar un gran nivel de organización y funcionamiento como fuerza militar al obtener algunas armas de fuego.


El general alemán Lothar von Trotha.

Después de negociar, un enorme grupo de hereros accedieron entregar sus armas, el gobernador Leutwein se convenció de que los herero y el resto de la población nativa habían abandonado sus intenciones de lucha y se retiró la mitad de las tropas alemanas estacionadas en la colonia.10​ Después de ello, los rebeldes herero sitiaron Okahandja y rompieron relaciones con Windhoek, la capital colonial, justamente cuando el gobernador ya había dado orden de retirar grandes contingentes de soldados alemanes.


Theodor Leutwein (sentado a la izquierda), Zacharias Zeraua (2do de la izquierda) y Manasseh Tyiseseta (sentado, cuarto desde la izquierda), en 1895.

Leutwein se vio entonces obligado a pedir refuerzos y que le remitan un experimentado funcionario de la capital alemana, Berlín.11​ Ante ello, el Teniente General Lothar von Trotha fue nombrado Comandante en Jefe del África del Sudoeste Alemana el 3 de mayo de 1904; llegó a Namibia con un contingente de 14.000 hombres el 11 de junio. En total los alemanes tenían movilizados 20.000 soldados en la región.3​



Capitán nama Hendrik Witbooi

Leutwein quedó subordinado al Departamento Colonial de la Oficina de Relaciones Exteriores de Prusia, presidida por el canciller Bernhard von Bülow. Von Trotha, por otra parte, declaró que en su calidad de gobernador militar sólo estaba subordinado ante el káiser Guillermo II de Prusia y no ante la Cancillería ni ante el gobernador civil de la colonia. Leutwein proyectaba derrotar a los jefes rebeldes y sus principales seguidores y sólo después negociar con el resto de la población nativa para lograr una solución política.12​ Von Trotha, no obstante, rechazó la idea de una negociación y ordenó a sus tropas aplastar la resistencia nativa con toda la violencia necesaria.


Schutztruppe alemanas en combate contra los Herero en una pintura de Richard Knötel.

El genocidio

Von Trotha y sus tropas derrotaron a los 3.000-5.000 hereros combatientes en la batalla de Waterberg, acontecida entre el 11 y 12 de agosto, pero no pudieron eliminar la amenaza militar.13​ Los herero supervivientes se retiraron con sus familias hacia Bechuanalandia, después de que los británicos les ofrecieron asilo con la condición de no continuar con la revuelta en suelo británico.

Unos 24.000 hereros lograron huir a través de un hueco en el cerco militar alemán, hacia el desierto de Kalahari, con la esperanza de alcanzar el protectorado británico. Las patrullas alemanas encontraron más tarde esqueletos alrededor de agujeros de unos 25-50 pies de profundidad que los herero excavaron en un vano intento de encontrar agua. Maherero y 1.000 hombres cruzaron el Kalahari hasta Bechuanalandia.

El 2 de octubre, Trotha hizo un llamamiento a los hereros:
La nación herero tiene que abandonar el país, y si no lo hace, la obligaré por la fuerza. Todo herero que se encuentre dentro de territorio alemán, armado o desarmado, con o sin ganado será fusilado. No se permitirá que permanezcan en el territorio mujeres o niños, y se les expulsará para que se unan a su pueblo o serán pasados por las armas. Estas son las últimas palabras que dirigiré a la nación herero. 14​

Al no lograr una victoria total por medio de la batalla, von Trotha ordenó que los hombres herero fueran capturados para ser ejecutados inmediatamente, mientras que las mujeres y los niños debían a ser expulsados al desierto para que muriesen allí, y si intentaban volver a la zona fértil controlada por los alemanes deberían ser asesinados a tiros; asimismo, los pozos de agua situados en las zonas de población herero y namaqua fueron envenenados para exterminar también a los nativos que se refugiasen allí. Leutwein se quejó ante el canciller von Bülow sobre las acciones del general von Trotha, viendo que estas solo impedían que se continuara con la colonización y la actividad económica colonial. Al no tener real autoridad sobre Trotha, el canciller sólo podía acudir al emperador Guillermo II argumentando que las acciones de Von Trotha eran "contrarias a los principios humanitarios y cristianos, económicamente devastadoras y perjudiciales para la reputación internacional de Alemania ". El Imperio Alemán defendió inicialmente sus acciones ante el mundo argumentando que el pueblo herero no podía ser protegido en virtud de los Tratados de Ginebra, ya que según el gobierno alemán los hereros no podrían ser clasificados como humanos sino como sub-humanos.



Fue durante este periodo que se inauguró el Campo de exterminio de Shark Island, el cual operó entre 1904 y 1908. Se estima que unos tres mil hereros y namas murieron allí durante el conflicto entre los nativos y las autoridades coloniales alemanas.15​16​ A estas instalaciones se les considera como el primer campo de exterminio de la Historia.17​

El escándalo internacional crecía, pues numerosos colonos llegados de la colonia británica de El Cabo trabajaban en el Africa del Sudoeste Alemana e inevitablemente eran testigos del tratamiento brutal dado a los hereros, su esclavización, y asesinatos masivos. Para evitar que las noticias del exterminio de los hereros continuasen, Guillermo II accedió a censurar las acciones de Von Trotha y le ordenó detener sus políticas, pero cuando se supo esto en la colonia en diciembre de 1904 ya casi el 40% de la población herero (y el 50% de los namaquas) había perecido. Las cifras oficiales daban 60.000 hereros, 10.000 namas y 676 alemanes muertos; otros 907 germanos fueron heridos y 97 desaparecieron.18​





viernes, 2 de febrero de 2018

Libro: La guerra del opio como una excusa al librecambio

Ten cuidado con lo que deseas

Un momento en que Occidente clamó por el libre comercio con China




The Opium War: Drugs, Dreams, and the Making of China. By Julia Lovell. Picador; 480 pages; £25. Buy from Amazon.co.uk

The Economist

La historia, resulta que no es solo escrita por los ganadores. Al documentar el crapshoot histórico de los últimos 200 años, ha habido pocos perdedores más asiduos que los chinos. Entonces, además de adaptar primero a Karl Marx y ahora a Adam Smith, ¿qué han estado escribiendo? Más bien, parece. Un tema de elección son las Guerras del Opio, las escaramuzas del siglo XIX en el extremo este del imperio británico. En gran parte son desconocidos por los escolares británicos, pero los sucesivos gobiernos chinos se han asegurado de que no se puede decir lo mismo de sus estudiantes que superan el logro en el Reino Medio.

El excelente nuevo libro de Julia Lovell explora por qué este período de la historia es tan emocionalmente importante para los chinos. Basándose en las fuentes originales en chino e inglés, ella relata los eventos del período con detalles fascinantes. Más importante aún, explica cómo China ha convertido a las Guerras del Opio en un mito fundador de su lucha por la modernidad.

Lovell teje esta historia en el brocado histórico de principios del siglo XIX, cuando la demanda europea de seda china, té y porcelana era insaciable. Para salvar su plata, los británicos comenzaron a pagar por estos lujos con opio de la India, y muchos chinos pronto se volvieron adictos. El emperador chino intentó detener el comercio y esperaba cerrar la puerta por completo al mundo exterior. Entre 1839 y 1842, los británicos fabricaron una desagradable guerra pequeña en la que aplastaron al ejército chino, y lo justificaron todo en nombre del libre comercio. Las potencias occidentales, ávidas de más mercados, entonces valoraron a China abierta.

Los occidentales tienen buenas razones para avergonzarse de su tratamiento de China en el siglo XIX. Sin embargo, la Sra. Lovell sostiene que administraron solo los golpes finales a un imperio que ya estaba al borde del abismo. Sin embargo, esa no es la forma en que se ha retratado en China, donde manipular la memoria es una herramienta importante de la propaganda gubernamental. En la década de 1920, los nacionalistas chinos comenzaron a hacer girar la llegada de las cañoneras occidentales como la causa de todos los problemas del país: el comienzo del "siglo de humillación" de China. El presidente Mao también culpó a la agresión occidental en el momento de la Guerra del Opio por el declive de China. Y así surgió la narración de China como víctima que todavía se puede escuchar hoy, incluso cuando el país deja de lado su estado de perdedor.

A pesar de la fuerza cada vez mayor de China, la Sra. Lovell ve similitudes preocupantes entre las debilidades actuales de China y las del imperio chino de 1838, describiendo ambas como "una impresionante pero improbable actuación de alto nivel unificada por la ambición, el farol, la pompa y el pragmatismo". Ella encuentra paralelos también en cómo Occidente ve a China. Los halcones de la política exterior en 1840 repitieron en voz alta que la violencia contra China "era honorable e inevitable hasta que, en la imaginación popular, llegó a ser así". La demonización de China hoy, especialmente en América, a veces puede parecer casi estridente.

Los occidentales interesados ​​en por qué China se comporta de la manera en que lo hace deberían leer "The Opium War". También deberían hacerlo los lectores chinos, que podrían obtener una visión más equilibrada de su propia historia de la que reciben en la escuela. En 2006, por ejemplo, el gobierno de China cerró un importante semanario liberal sobre un artículo que desafiaba la ortodoxia nacional sobre las Guerras del Opio. La oficina de propaganda del Partido Comunista acusó al autor de intentar "reivindicar actos criminales de las potencias imperialistas en la invasión de China". Una publicación en internet de un nacionalista sugirió que el autor debería "ahogarse en huevos podridos y escupir".

La Sra. Lovell les asegura a sus lectores que no todos los chinos aceptan la propaganda del gobierno. Pero las Guerras del Opio siempre están ahí, acechando en el subconsciente chino, perpetuando la tensión entre el orgullo y el victimismo. Es revelador que la Sra. Lovell cita a George Orwell: "Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado."

miércoles, 24 de enero de 2018

Guerra de Indochina: Ho Chi Minh se la pone a de Gaulle

Charles de Gaulle, la otra víctima de Ho Chi Minh

Recordar la Guerra de Vietnman provoca recuerdos sobre la larguísima e injustificada guerra entre Vietman del Sur (apoyada por USA) y Vietnam del Norte (respaldada por la exURSS y otros países comunistas), y que ganó Vietnam del Norte provocando la 1ra. derrota militar estadounidense y consiguiendo la obvia reunificación de Vietnam. En el interín, atrocidades, perversiones, delirios. Pero Vietnam soportó, antes, otra guerra, por su liberación del decadente poder colonial de Francia, y que también ganaron los vietnamitas comandados por un líder enorme, poco conocido en Occidente, Ho Chi Minh.
Por Urgente 24



Imagen de la guerra de Indochina.


Indochina es una región de Asia que comprende el territorio entre China e India (Birmania, Malasia, Tailandia, Laos, Vietnam, Camboya y Singapur). Los franceses tomaron Saigón, la perla del sudeste asiático, y sus alrededores en 1859, Camboya en 1863, la Cochinchina en 1867, Annam y Tonkín en 1883 y, finalmente, Laos en 1893, estableciendo la Indochina Francesa, otra colonia de los parisinos.

Luego que algunos emperadores que fueron sucediendóse en el poder, en 1925 los franceses establecieron a Bao Dai como títere del Imperio de Vietnam. La autoridad gala en Indochina sufrió revueltas y guerras periódicas pero se mantuvo en pie hasta la 2da. Guerra Mundial, cuando el tercer Reich alemán invadió casi toda Francia, excepto una proción del sur en la que instauró el gobierno títere de Vichy.

En 1940, bajo el gobierno de Vichy, se permitió la entrada del ejército imperial japonés que invadió toda Indochina sin la necesidad de hacer uso de la fuerza, en 1941 fue ocupada definitivamente.

Como respuesta a esto, y ante la frágil posición de Francia en el territorio, Ho Chi Minh, quien en 1930 había fundado el PCI (Partido Comunista de Indochina), junto a su fiel mano derecha, Vo Nguyen Giap, fundaron el Viet Minh, un grupo paramilitar guerrillero destinado a combatir al Imperio de Japón.

El Viet Minh, comunista, fue ampliamente apoyado por la potencia capitalista norteamericana, principalmente por el OSS, precursora de la CIA. A su vez el Viet Minh, más tarde sería el “Viet Cong” (El Frente Nacional de Liberación de Vietnam), principal frente a los Estados Unidos en la posterior guerra de Vietnam.

Años antes de la ocupación japonesa, en Vietnam se había formado un Frente Unido de Liberación, que impulsaba manifestaciones masivas en Saigón, en ese entonces capital de la colonia francesa de Cochinchina.

Además el socialismo había mostrado una clara superioridad en las elecciones regionales de 1939, en las que el trotskismo se impuso con el 80% de los votos, ante el pobre partido pro-francés que logró juntar el 16%.

El repentino e inesperado fin de la guerra con el bombardeo de Hiroshima el 7 de agosto de 1945 provocó la retirada de los japoneses ese mismo mes y creo un momentáneo vacío de poder que el Vietminh aprovechó para apoderarse de gran cantidad de armamento nipón, y establecer un gobierno provisional en Hanói que proclamó la independencia de Vietnam el 2 de septiembre de 1945, una independencia reconocido por el emperador Bao-Dai.

La guerra en Indochina (1) - Vietnam, Camboya, Laos



La guerra en Indochina (2) - Vietnam, Camboya, Laos




Sin embargo, dicha ausencia de poder, que había llevado a los japoneses a tomar Indochina, y a los vietnamitas a proclamar la independencia, también llevó a los chinos nacionalistas a invadir el norte del país, mientras que los británicos fueron por el sur.

Francia, buscando recuperar su tan preciada colonia, rica en arroz y caucho, planearon una estrategia para terminar con la ocupación China. Los Franceses reconocieron la República Democrática de Vietnam (norte), presidida por Ho y se alió a ellos, a su vez el líder vietnamita no vió el trasfondo de lo que sucedía y creyó que no era una mala oportunidad.

Los franceses cedieron a los chinos nacionalistas todos sus derechos y privilegios en territorio chino a cambio de una aceleración de su retirada, y Ho Chi Minh se vió obligado a pactar, ninguno de los dos era lo bastante fuerte como para vencer en aquel momento.

De Gaulle y Ho Chi Minh, presidentes de ambas naciones, firmaron un acuerdo por el cual los franceses reconocían la república de Ho, su parlamento, ejército y recaudación propia, pero dentro de la Unión Francesa en la cual solo tendría una representación diplomática ante el Vaticano o la Sociedad de Naciones y Francia se reservaba las competencias de política exterior y defensa con 15.000 soldados en la región.

A pesar de todos los tratados firmados, la república de De Gaulle cada vez ejercía más presión sobre la República comunista, las fuerzas francesas comenzaron a hostigar y reprimir el comunsimo de la zona, cada vez acercándose, o intentando, aún más al pasado de colonia.

Llegó un punto en el que Ho Chi Minh, habiendo tratado de todas las formas posibles de evitar el conflicto, ya no pudo hacerlo más, y el 19 de diciembre de 1946 envió a unos 30.000 hombres en respuesta a los ataques liderados por Lecrerc en Hanói. Así comenzaba la Primer Guerra de Indochina.

En un principio la guerra tiene el carácter de una guerra colonial. Francia, en la mira de las grandes potencias trata de restablecer el control sobre Indochina lo antes posible.

Entre Indochina y Vietnam




Sin embargo la falta de apoyo popular a la Guerra de Indochina hacía que las fuerzas francesas tuvieran serios problemas de abastecimientos y, sobre todo, de suministros y logística. La población estaba tan en contra de la guerra que no quería que su dinero fuera empleado en ella.

Cuando se hacía una solicitud pública de donantes de sangre, era necesario aclarar que las donaciones no serían utilizadas en el frente, sino los donantes eran muy pocos, para no decir nulos. Las FFAA tuvieron que ingeniarselas de alguna forma para reclutar soldados, por lo que permitieron inscribirse a muchos extrajeros, tanto excombatientes como no, que tras la guerra habían quedado en pésimas situaciones económicas.

También se le ofreció a los convictos enlistarse, y a cambio podían redimir sus penas, otro plus es que los extranjeros podían adquirir la nacionalidad francesa tras completar sus años de servicio.

Así las filas acabaron repletas de españoles, alemanes provenientes de las SS y japoneses ex miembros del ejército imperial. Los japoneses que no se habían unido a la Legión Extranjera francesa, se habían unido a la resistencia rebelde vietnamita.

Las fuerzas rebeldes eran comandadas por Vo Nguyen Giap, ministro de interior de Ho, un comunista que nunca antes había recibido entrenamiento militar formal, pero no tardó en ganarse una reputación como el talentoso estratega.

Giap decidió aplicar el esquema de la guerra revolucionaria china: Ceder territorio y fortalecerse, guerra de guerrillas a pequeña escala para desgastar al enemigo, ofensiva general.

Los franceses ejercieron un rápido control sobre el sur del país y él triangulo útil del norte, con base en Hanói y Haiphong, sin embargo el interior del norte era rebelde.

Los guerrilleros, al igual que los finlandeses contra los soviéticos, no tenían la más mínima chance de vencer si se enfrentaban cuerpo a cuerpo, por lo que se enfocaron en sus propias tácticas.

Así, los locales comenzaron a hacer uso de sus conocimientos nativos, su tierra, mientras que los franceses usaban las rutas del país, las guerrillas podían aparecer y desaparecer en la selva como quisieran, ya que los enemigos no podían ingresar en esos terrenos, o sí, pero no salir...

Los soldados vietnamitas se hicieron expertos en la fabricación de túneles ocultos, estos iban desde pequeños como un baúl a grandes como una casa, podían almacenar armas y municiónes, pero también personas. Incluso podían alojar durante largos periodos a los vietnamitas, con habitaciones, cocinas, hospitales y salas de reuniones.

Lo que se lograba con esto, además del factor sorpresa, era que no importaba la superioridad númerica ni armamentística rival, ya que para ingresar a los túneles debían hacerlo de a uno, y sus armas de alta gama para nada funcionaban, sus verdaderas compañeras serían una linterna y un cuchillo.

Ho Chi Minh y la independencia de Vietnam


Vida de Ho Chi Minh (En Español)



Como si fuera poco, los nativos preparaban los estrechos pasos de los túneles con troncos que contenían serpientes dentro, para tener una idea, de las 133 especies de serpientes de Vietnam, 131 eran venenosas.

El año 1949 fue clave para la guerra, en China los comunistas habían alcanzado el poder, y con Mao Tse Tung como presidente, dieron su apoyo al Viet-Minh proporcionándoles armamento y dejando que construyeran bases en sus fronteras.

Sin embargo, la URSS de Stalin, que uno creería que apoyaría sin duda al grupo independentista vietnamita, se encontraba en un aprieto, ya que en Francia el PCF (Partido Comunista Francés), comenzaba a ganar mucho poder, posicionándose como fuerte candidato a dirigir el país, y Stalin no quería perder la oportunidad de tenerlo como aliado.

Finalmente, Francia también rogó por el apoyo USA, llegando a pedirle una intervención similar a la de Japón con las 2 bombas nucleares. Sin embargo, Dwight Eisenhower se limitó a enviar algunas tropas y abastecer con armamento.

Charles De Gaulle reubicó en el poder al exiliado emperador Bao Dai a cargo del Estado de Vietnam (Sur), y se preparan para el golpe final.

En 1954 las tropas francesas comenzaron con la fortificación de una base en Dien Bien Phu, intentando de cualquier forma cortar la comunicación entre China y Vietnam, allí las fuerzas esperaban derrotar al ejército vietnamita.

Sin embargo, los franceses creyendo haber hecho una gran operación, no lograron registrar la respuesta que cocinaba el Viet-Ming. Miles de civiles comenzaron a transportar armamento echado al hombro o en bicileta hasta las montañas que rodeaban la base francesa.

Finalmente la batalla se convirtió en masacre, el Viet-Minh controlaba las alturas, y los enemigos se enfocaban en resistir desesperadamente. Después de más de un mes de asedio, el 07/05/1954 la guarnición se rinde a las tropas de Giap. La guerra de Indochina termina con la rendición de Francia.

Al fin de la guerra, ambos bandos acceden a realizar conversaciones de paz en Ginebra, Suiza. En esas conversaciones, Vietnam es dividido en dos, Norte y Sur, en el llamado Paralelo 17, y se acuerda celebrar un referéndum un año después donde los vietnamitas decidieran su reunificación o su separación definitiva, un referéndum interrumpido por un pequeño conflicto: La Segunda Guerra de Indochina.

martes, 28 de noviembre de 2017

USA: Batallas de la guerra de los arroyos indios

Batallas claves de la guerra de los arroyos indios en la América de inicios del siglo XIX


Andrew Knighton | War History Online


La impresión muestra a Andrew Jackson que se sienta en una silla a la izquierda, en una tienda, hablando con Guillermo Weatherford que está parado en la derecha cerca de la abertura de la tienda.

Las batallas no tienen que ser extensas para ser significativas. La Guerra de los Arroyos Indígenas (Indian Creek), que tuvieron lugar desde 1813 hasta 1814, fue una guerra duramente combatida entre una facción del pueblo de los arroyos conocidos como los Red Sticks (palos rojos), y el poder invasor de los Estados Unidos. Fue un período sangriento en la historia, y diferentes facciones de la cala se aliaron con las fuerzas estadounidenses contra los Red Sticks. A lo largo de una serie de batallas que involucraron a decenas de hombres por lo menos a unos pocos miles como máximo, los rebeldes de Red Creek lucharon contra los milicianos de Estados Unidos y sus aliados para decidir el destino de Alabama y del pueblo de la cala.

La batalla del Burnt Corn

La primera batalla de la guerra se libró en el arroyo Burnt Corn (Maíz quemado).

Agitados por el poderoso Tecumseh, Red Sticks liderados por Peter McQueen -muchos de los nombres utilizados tanto por los europeos como por los nativos- invadieron asentamientos blancos. Una pequeña milicia dirigida por el Coronel Caller persiguió y rodeó a los asaltantes en Burnt Corn Creek. Casi destruyeron la fuerza de la incursión, pero el fracaso de presionar su ventaja dejó a los nativos tomar el control de la batalla. La escasa disciplina entre los soldados blancos los llevó a romper, y Caller tuvo que retirarse.


Un retrato del jefe Tecumseh.

La masacre de Fort Mims

La batalla siguiente fue una de las más notables y más infames de la guerra. Red Eagle, que se convertiría en el comandante rebelde más famoso, condujo a sus hombres en un avance sobre el Fuerte Mims. A través de la recogida de inteligencia y un enfoque cuidadoso sorprendieron a los defensores y rompieron a través de la puerta. Cinco horas de lucha intensa siguieron en que los nativos tomaron el control del fuerte. Pero el Águila Roja entonces perdió el control de sus tropas, que masacraron a muchos de los habitantes. Estados Unidos movilizó a las tropas en serio para contrarrestar la amenaza de la Pala Roja.

La batalla de Tallushatchee

La venganza para Fort Mims llegó el 3 de noviembre. El futuro presidente Andrew Jackson, que dirigía las fuerzas de los Estados Unidos, ordenó al General Coffee que avanzara sobre las fuerzas enemigas reunidas en la ciudad de Tallushatchee. El café rodeaba la ciudad, y cuando los palos rojos avanzaban, los obligó a regresar entre sus casas. Los nativos se negaron a rendirse, y 168 fueron asesinados.

La batalla de Talladega

No todos los nativos se alinearon con los rebeldes. Unos días después de Tallushatchee, un mensajero llegó a Jackson diciéndole que 150 nativos amigables fueron sitiados en Tallushatchee por 1.000 Palos Rojos. Jackson marchó sobre la ciudad y derrotó a los sitiadores, matando a casi 300. La táctica de Jackson de retirarse en el centro podría haber sido más efectiva si algunos de sus hombres no hubiesen caído en un verdadero retiro.

La Batalla de las Canoas

El capitán Sam Dale, herido en Burnt Corn Creek, fue uno de los soldados estadounidenses más notables de la guerra. En su vuelta a la acción en el noviembre de 1813, él llevó una expedición para buscar a los invasores del palillo rojo.

La pequeña fuerza de Dale fue atacada mientras cruzaba un río. Dale y una docena de sus hombres estaban atrapados solos en el banco que habían estado dejando. Los guerreros de la vara roja atacaron a su partido del bosque y otros lo alcanzaron en una canoa en el río. Dale y sus hombres capturaron la canoa en combate brutal de cerca y terminaron su cruce bajo fuego.

La batalla de Autosse

El 29 de noviembre, el general Floyd trató de imitar los éxitos de otros rodeando y destruyendo a una fuerza nativa en el pueblo donde se encontraba, esta vez en Autosse. A diferencia de Coffee, no pudo rodear a su objetivo. Aunque las tropas americanas ganaron usando artillería y caballería, los restos de la fuerza nativa pudieron escaparse. Floyd, poco abastecido, tuvo que retirarse, acosado por los nativos sobrevivientes.

Wattiors del nativo americano, finales de 1800s. Wikipedia / Dominio Público
Guerreros nativos americanos, finales de 1800.



La batalla del Holy Ground

La tierra santa era una nueva ciudad de la cala en la orilla del este del río de Alabama. Aunque fortificada, no pudo resistir las fuerzas del general Claiborne que atacaron el 23 de diciembre.

Los nativos, encabezados por Red Eagle, estaban bien preparados y lograron evacuar frente a la amenaza estadounidense. El terreno desigual impedía una persecución efectiva, y el Águila Roja se escapaba de la captura saltando a caballo desde un alto farol, aterrizando en el río y nadando a través.

La batalla de Emuckfau

Después de Navidad, Jackson comenzó un avance cuyos resultados serían disputados por los lados opuestos - él demandó éxitos, mientras que los nativos demandaron haberlo tirado.

El primer encuentro de esta campaña tuvo lugar el 22 de enero de 1814, cerca de la ciudad natal fortificada de Emuckfau. Las tropas rebeldes cayeron sobre la columna de Jackson antes de que pudiera alcanzar y asaltar la ciudad. Los feroz combates en la derecha americana demostraron ser una farsa de los nativos, que cayeron y casi empujaron a la izquierda estadounidense. El sólido trabajo de Jackson y de Coffee, al mando de la derecha, mantuvo la línea. Pero mientras ellos mantenían el campo, nunca llegaron a Emuckfau.

La batalla de Enotachopca

Después de Emuckfau, Jackson comenzó un retiro hacia su base. Los Red Sticks lo atacaron en Enotachopca y nuevamente fueron expulsados, permitiéndole completar su retirada.

Jackson había mantenido el campo dos veces, con pérdidas mucho menos que sus enemigos. Pero él había sido rechazado, una mella en la confianza estadounidense.



La batalla final, la batalla de Horseshoe bend.

La Batalla de Calebee Creek

En la mañana del 27 de enero, el Águila Roja dirigió un ataque contra los estadounidenses bajo el general Floyd en Calebee Creek. Atacando silenciosamente fuera de los pantanos bajo la cobertura de la oscuridad, atraparon a los soldados estadounidenses por sorpresa, forzándolos a la defensiva.

Pero cuando llegó el amanecer, Floyd fue capaz de organizar a sus tropas y balancear sus flancos alrededor. Casi rodearon a los atacantes, y Águila Roja se retiró.

Al igual que Jackson, Floyd tuvo la victoria en el campo de batalla, pero la pérdida estratégica. Su confianza se rompió, y se retiró.

La batalla de Tohopeka

A pesar de estos éxitos, los rebeldes de la cala fueron rechazados constantemente. Finalmente, su fuerza principal fue atrapada por Jackson en Tohopeka. El 27 de marzo de 1814, en una batalla también conocida como la Batalla de Horseshoe Bend, lucharon una última desesperada defensa de su posición fortificada allí. Un costoso asalto de Jackson llevó a la toma de las defensas nativas, con cientos de muertos. Muchos nativos lucharon hasta la muerte en vez de rendirse. Algunos escaparon cruzando el río.

El 9 de agosto, Andrew Jackson llevó a los jefes de Creek a los términos con el Tratado de Fort Jackson, que puso fin a la guerra y transfirió una gran cantidad de tierra Creek en el control del Gobierno de los EE.UU. Habiendo luchado contra la amenaza de los Red Sticks, Jackson mantuvo su impulso, moviéndose rápidamente contra los intereses españoles y británicos cercanos

viernes, 24 de noviembre de 2017

Restos de españoles sacrificados por Aztecas


Restos de un esqueleto de filiación étnica europea, estaba en posición anatómica y había sido desmembrado pos mortem para obtener los llamados “huesos trofeo”, muy apreciados por los guerreros. La osamenta estaba acompañada de una pequeña jarra cerámica de la fase Azteca IV. Foto: Enrique Martínez Vargas



Sacrificio de españoles capturados en Zultépec, Tlaxcala

Plataforma del Grupo Habitacional E. Zultépec-Tecoaque, Tlaxcala. Foto: Enrique Martínez Vargas




Zultépec-Tecoaque se localiza en la región occidental del estado de Tlaxcala, en el municipio de Calpulalpan. En 1520 el asentamiento fue escenario de uno de los episodios relevantes del contacto entre europeos e indígenas acolhuas al inicio de la conquista de México cuando capturaron a una caravana de españoles y sus aliados locales. Algunos detalles en relación con los acontecimientos aparecen en algunas de las fuentes históricas del siglo XVI (Cartas de Relación de Hernán Cortes, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, entre otras).

En la zona habitacional de Zultépec-Tecoaque, que se localiza hacia el oeste, norte y sur del centro ceremonial, es posible observar modificaciones realizadas en el último momento constructivo del asentamiento (1520-1521 d.C.) para resguardar a los cautivos y controlar la circulación y contacto de los capturados con la mayor parte de la población.


Izquierda: En algunos rellenos de plataformas se han localizado grandes concentraciones de materiales arqueológicos asociados al último momento en que el asentamiento estuvo poblado. Generalmente, fueron fragmentos de vasijas de carácter ceremonial de origen prehispánico (fase cerámica Azteca IV) mezclados con fragmentos de cerámica europea. Derecha: En la plataforma del Grupo Habitacional E se encontraron los fragmentos de una olivera con asas. Fotos: Enrique Martínez Vargas

Durante las exploraciones en el Grupo Habitacional Sur, en el aposento ubicado en la esquina noreste se localizaron en contacto con el piso restos de un esqueleto de sexo femenino con características que permitieron establecer su filiación europea. El análisis antropofísico y espacial de los restos óseos permitió establecer que estaba colocado en posición anatómica y en proceso de desmembramiento pos mortem; se observa la falta de algunos de los huesos largos inferiores: pelvis y fémur, del lado izquierdo; y la ausencia de parte de los superiores: húmero, cúbito y radio, del lado derecho, además de ambas manos. Ello permite suponer que después del sacrificio, el cuerpo fue llevado al aposento, el cual era adecuado para la manipulación cultural pos mortem de los cadáveres, de manera especial para la extracción de huesos largos, posiblemente para la obtención de los llamados “huesos trofeo” apreciados por los guerreros. La osamenta estaba acompañada de una pequeña jarra de cerámica de la fase Azteca IV, en cuyo interior se localizaron restos de una rata de campo cocida.

Tomado de Enrique Martínez Vargas, “La historia no escrita de Zultépec Tecoaque, Tlaxcala”, Arqueología Mexicana, núm. 139, pp. 54-59.

Arqueología Mexicana

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Guerra del Opio: Cuando la Reina era líder del cartel de drogas

Cuando la Reina controlaba el narcotráfico

La Guerra del Opio fue el conflicto que mantuvieron China y el Reino Unido entre los años 1839 y 1842. La tensión fue gatillada por el ingreso a China de opio cultivado en India, comercializado por la compañía británica de las Indias Orientales, que administraba India para la Corona. La venta de opio era clave para los británicos porque así compensaban el comercio con China, de donde importaban mucho te: compraban infuciones y exportaban droga. El comercio de opio fue rechazado por China, que exigió ejecutar la prohibición al comisionado imperial Lin Zexu. Los comerciantes británicos e indios cuestionaron por el quebranto que les provocaba el rechazo chino y la Corona británica a envió una flota de guerra para forzar a China a comprar droga. El emperador chino firmó el Tratado de Nanking, que a China a importar opio, en el marco del libre comercio, a través de 5 puertos (el más importante era el de Cantón) y la cesión de la isla de Hong Kong durante 150 años. USA, Francia y Rusia aprovecharon la derrota china para forzar a Beijing a firmar otros China convenios oprobiosos llamados “Tratados Desiguales”. En 1860 China fue forzada a abrir otros 11 puertos al comercio con esos países. La ausencia de soberanía de China se acentuó tras la derrota militar ante Japón (1894-1895). La 1ra. Guerra del Opio concluyó el 29/08/1842 con condiciones humillantes para el Imperio de la Casa Qing.
Por Urgente 24




Cuando la Reina controlaba el narcotráficoLa caricatura ilustra lo que fue la Guerra del Opio.
El narcotráfico regulado por el Estado fue una herramienta a la que apeló el Reino Unido para equilibrar su balanza comercial desfavorable con China. Ese período nefasto se lo conoce como Guerra del Opio.

En verdad, fueron 2 guerras del Opio:

  • entre 1839 y 1842, y
  • entre 1856 y 1860, de la que también participó Francia junto a los británicos.

Y dado que USA también utilizó aquella situación para aprovecharse de China, algunas conclusiones son:

  • Occidente coquetea con el narco desde hace mucho tiempo,
  • el narcotráfico que provoca tensión es aquel que no controlan los gobiernos,
  • el narcotráfico es una herramienta de presión política y de comercio exterior.

La hipocresía de Occidente y la ignorancia de muchos gobernantes y medios de comunicación es llamativa. Vale la pena recordar los hechos.

El recorte de Juan Rivas Moreno en El Mundo madrileño es muy interesante:

"Cuando Lord Macartney volvió de su embajada a China en 1794, trajo consigo un rechazo absoluto por parte del gobierno Qing a todas las concesiones que los representantes británicos habían solicitado, y una carta del emperador Qianlong, dirigida al rey Jorge III, explicando la inutilidad de los lazos comerciales entre el Imperio Celeste y las naciones "bárbaras".

En 1794, la China manchú era el estado más populoso, rico y extenso con diferencia. China había alcanzado su cénit y su máxima expansión bajo el reinado del emperador Qianlong, y nadie podía haber previsto en aquella época que, tan sólo cuarenta y cinco años más tarde, las fuerzas británicas doblegarían a los emperadores manchúes en la Primera Guerra del Opio.

Sin embargo, Gran Bretaña y Europa sufrieron una metamorfosis entre 1794 y 1839, un proceso de cambio continuo cuyo resultado final era irreconocible en comparación con el punto de inicio. En menos de medio siglo, Inglaterra le había ganado la mano al imperio manchú e iniciaría un proceso que pondría a Europa y al mundo occidental en el centro de todos los mapas. No obstante, detrás del proceso que supuso el nacimiento de la modernidad y de la predominancia europea se encontraba una mercancía de dudosa legalidad: el opio. (...)".

La Guerra del Opio


El comercio mundial es una gran oportunidad para activar la economía de los países entre sí, y el desequilibrio de la balanza comercial requiere de una identificación apropiada de los motivos por los que un país lo toleraría y qué obtiene a cambio. De lo contrario es un disparate, semejante al que la Argentina vivió en diferentes períodos históricos contemporáneos.

La Guerra del Opio fue el conflicto armado por el Reino Unido, bajo el reinado de la reina Victoria en el Reino Unido; para compensar el comercio con el emperador Daoguang, de China.


El monopolio


La Compañía Británica de las Indias Orientales fue una empresa iniciada en septiembre de 1599, para quitarle a compañías holandesas el monopolio del lucrativo comercio de especias, y por ese motivo, tiempo después, la reina Isabel I le concedió una Carta Real para la exclusividad del comercio con las Indias Orientales durante 15 años.

El gobierno inglés no tenía acciones en la empresa, pero ejercía el control indirecto.

Y así la empresa creció hasta representar el 50% del comercio mundial, en particular en algodón, seda, colorante índigo, sal, salitre, té y opio.

La compañía terminó comerciando en especial con la dinastía china Qing y dirigió el desembarco en India.

En 1698, sus enemigos en Londres, con el consentimiento del Parlamento, promovieron una rival: Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales. En 1702, ambas compañías llegaron a un acuerdo de fusión en la Compañía Unificada de Mercaderes Ingleses que Comercian con las Indias Orientales, que obtuvo la soberanía territorial sobre India hasta 1858, cuando este territorio pasó a control del Imperio británico.

En el interín, el 16/12/1773, un grupo de colonos de Boston vestidos de indios norteamericanos se colaron en barcos de la Compañía de las Indias Orientales y arrojaron todo un cargamento de té al agua en protesta por el Acta del Té de 1772.

El Motín del Té fue el comienzo de la Revolución estadounidense. Permite comprender la importancia que tenían el te y la Compañía de las Indias Orientales para la Corona británica.

El té representaba el poderío imperial, que se expresaba a través de la Compañía de las Indias Orientales. El té era un bien de consumo global y a finales del siglo 18 sólo podía comprarse en un país: China; y había un único importador y distribuidor que era británico.

Pero la Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales, que utilizaba a India como base de operaciones, tenía un fuerte déficit comercial con China. Para no tener que pagar con dinero debía equilibrar el comercio.

Los británicos estaban atrapados entre su interés por aumentar la rentabilidad de su negocio, el déficit en el intercambio que atentaba contra la rentabilidad y el desinterés de China por lo que producía India.

Entonces, la adormidera resultó una herramienta para el equilibrio del comercio.

La Guerra del Opio


El opio


En tablillas sumerias ya se mencionaba al opio con una palabra que también significa ‘disfrutar’.

En el palacio de Ashurnasirpal II en Nimrud (Asiria, actual Irak) existía un bajorrelieve de una diosa rodeada de adormideras (puede apreciarse en el Museo Metropolitano de Nueva York).

Los egipcios lo utilizaban como analgésico y calmante. Según el papiro Ebers, lograba "evitar que los bebés griten fuerte". Homero (en la Odisea) afirma que es una sustancia que "hace olvidar cualquier pena", y el historiador Herodoto recuerda sus propiedades medicinales, a la que apelaban en los templos de Esculapio: cuando ingresaba un paciente a aquellos hospitales de la antigüedad, le aplicaban un "ensueño sanador".

Hans Sachs, a mediados del siglo 16, explicó:

"(...) Al recorrer el campo de batalla, vieron con sorpresa que los sarracenos seguían teniendo el falo duro y erecto. El médico de campaña —sin dar muestras de extrañeza— les explicó que aquello no tenía nada de extraordinario, pues de todos era bien sabido que los turcos acostumbraban tomar opio, y que el opio produce excitación sexual aún después de la muerte. (...)".

La cultura árabe utilizaba el opio como euforizante general, y se consumía tanto en privado como en divanes públicos.

El Parlamento decide atacar China


China


La Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales encontró que había tierras y agricultores que podían asegurar, en India, una buena producción permanente de adormidera, que tiene unos frutos secos (cápsulas) de los cuales se extrae la morfina y otros alcaloides con los que se produce el opio.

La Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales promovió el comercio de opio, y la Corona británica autorizó la exportación ilegal de opio a China.

Hacia 1839, miles de adictos chinos trabajaban para destinar el 80% de su salario a la compra del narcótico.

Luego de solicitar, infructuosamente, a la reina Victoria que cesara el ingreso de opio a China, el emperador Daoguang prohibió la venta y el consumo de opio en China.

Después de la expulsión de algunos comerciantes británicos de tierras Qing, la Corona británica ordenó el ataque.

En las acciones bélicas, la superioridad militar de los británicos fue notable.

El 29/08/1842 el Emperador aceptó firmar el Tratado de Nankín que se escribió a bordo del navío de guerra británico HMS Cornwallis, en aguas de Nankín.

El representante británico fue Sir Henry Pottinger; los representantes de la Casa Qing fueron Qiying, Ilibu y Niujian. Fueron 13 artículos ratificados por la reina Victoria y el emperador Daoguang, 10 meses después.

El tratado abolía el monopolio de 13 fábricas que tenían el comercio extranjero en Cantón (Artículo V) y se abrieran 5 puertos (Cantón, Amoy, Foochow, Ningbo y Shanghái), donde los británicos podrían ingresar sus mercaderías con libertad.

El Imperio británico designaría cónsules en esos 5 puertos, donde se aplicarían aranceles fijos acordados entre los británicos y el Gobierno Qing.

China debía pagar a los británicos por el opio decomisado, en compensación de las deudas que los comerciantes de Hong Kong debían a los británicos, y como compensación por los costes de la guerra.

En total, 21 millones de dólares en plata (para la época, un dineral) en un plazo de 4 años con un interés anual del 5% en las cuotas que no fueran pagadas en tiempo y forma.

El gobierno de Qing debía, asimismo, liberar a todos los prisioneros de guerra británicos, amnistiar a todos los súbditos chinos que hubieran colaborado con los británicos durante la guerra ('dealers' y 'narcos').

Las tropas británicas permanecieron en Gulangyu y en Zhoushan hasta que el gobierno de Qing pagó en su totalidad el precio acordado.

Los chinos debieron ceder la isla de Hong Kong al territorio británico por 150 años.

La consecuencia de todo esto fue el derrumbe de la economía china.

viernes, 6 de octubre de 2017

PGM: La ocupación neozelandesa de Samoa, 1914

La ocupación de Samoa por Nueva Zelanda, 29 de agosto 1914 




 Por Per Finsted 
Traducción: Esteban McLaren

Introducción 

La información sobre la participación de Nueva Zelanda en la Primera Guerra Mundial consiste normalmente en las unidades que desempeñaronn funciones en Gallipoli, el frente occidental, Egipto y Palestina. Menos conocida es la ocupación de Samoa el 29 de agosto de 1914, que fue la primera acción militar que hubo de desempeñar las reciéntemente creadas fuerzas armadas de Nueva Zelanda.

Movilización del Ejército de Nueva Zelanda

La respuesta de Nueva Zelandia al estallido de la guerra el 4 de agosto fue rápida y entusiasta. La formación militar obligatoria se había iniciado en 1912 y ya había dado unos 29.500 Territorials y 26.500 cadetes mayores. Además, contaba con 10.000 reservistas, o más de 66.000 hombres en total.


La ocupación de Samoa, 29 de agosto 1914


Mapa 1: Colonias alemanas en el sur del Océano Pacífico.
De Estadísticas de Samoa (Master Nación) 


No hay papel para las fuerzas imperiales de Nueva Zelanda militar que haya sido decidido antes de la guerra, pero en la noche del 6 de agosto de 1914, un mensaje del Secretario de Estado de Guerra fue recibido por Su Excelencia el Gobernador: "Si su deseo de Ministros y se sienten capaces de aprovechar la estación alemana inalámbrica en Samoa, debemos sentir que se trataba de un servicio Imperial grande y urgente ... "

La propuesta fue aprobada al día siguiente, y cuatro días más tarde una fuerza mixta de 1413 hombres (1) más seis monjas enfermeras estaban equipadas y listas.




La Fuerza Expedicionaria de Nueva Zelanda con la bandera de alemanes capturados de Samoa.
Desde FirstWorldWar.com


En el 15 de agosto 1915 la Fuerza de Avance de Samoa dejó Wellington, recogiendo 10 infantes más, algunos detalles de guerra y guías e intérpretes en Fiji, y en el 29 de agosto 1915 desembarcó sin oposición en Apia, la isla principal de Samoa Occidental.

En marzo de 1915, la Fuerza de Relevo de Samoa de 358 hombres se hizo cargo, y al final de la guerra otra 298 hombres fueron suministrados para mantener la guarnición.

Referencias fotográficas

La Biblioteca Alexander Turnbull, la biblioteca de investigación dentro de la Biblioteca Nacional de Nueva Zelanda, tiene también una serie de fotografías del desembarco y posteriores. Haga clic aquí para buscar estas fotografías (búsqueda de Samoa 1914).

El Grupo de Avanzada de Samoa


Coronel Robert Logan 2).

La fuerza de desembarco fue comandada por el coronel (temporal) de Robert Logan del Ejército de Nueva Zelanda. En 1914, el Coronel Logan (1 º Regimiento Montado Otago Rifles) fue comandante del Distrito Militar de Auckland, se convirtió en coronel en octubre de 1915.

El elemento de infantería consistía en casi 1000 hombres de la tercer (Auckland) regimiento (Countess of Ranfurly's Own) y el quinto (Wellington Rifles) regimiento.

La fuerza incluye 4 cañones ligeros, probablemente de la batería de montaña 'D' (capitán Anderson).

El elemento de ingeniero consistía de una compañía de campaña, una compañía de ingenieros de ferrocarriles (capitán Keenan) y un destacamento de señales.

Además, los destacamentos de Nueva Zelanda y el Cuerpo Médico de Nueva Zelanda del servicio del ejército fueron incluidos en la Fuerza Avanzada de Samoa.

La contribución naval 

La fuerza expedicionaria se transportaba en dos barcos de la Unión Steam Ship Company de Nueva Zelanda 3) - el S/S Moeraki (4.392 toneladas de registro bruto, construido en 1903) y S/S Monowai (3.433 toneladas de registro bruto, construido en 1890).

El contingente naval, al mando del almirante Sir George Patey, consistió en tres obsoletos "cruceros de clase P" - HMS PhilomelHMS Psique y HMS Pyramous; unidos por HMAS AustraliaHMAS Melbourne y el crucero francésMontcalm en Nueva Caledonia.


HMS Psique o HMS Pioneer, c.1912. 
Desde una postal de color contemporánea visto a la venta en Ebay. 

El HMS Philomel fue un Crucero de Tercera Clase clase Peal (1890). Una foto del HMS Philomel se encuentra en la World War 1 Naval Combat.

Los HMS Psique y HMS Pyramous eran de la clase Pelorous (1900). Ver Cruceros Protegidos de Tercera Clase clase Pelorous (Primera Guerra Mundial Lucha contra la Naval 1).

El HMS Philomel fue transferido al Gobierno de Nueva Zelandia en 1914 y comisionado en Wellington el 15 de julio de 1914. Con su complemento aumentada en un 60-70 reservistas de Nueva Zelanda, el HMS Philomel escoltó primero la fuerza avanzada de Samoa y luego a la principal Fuerza Expedicionaria de Nueva Zelanda a Egipto.

Consulte la Fuente 5 para obtener información adicional sobre el HMS Philomel, que sirvió en la División de Nueva Zelanda de la Royal Navy (a partir de 1941 la Armada Real de Nueva Zelanda) en varios puestos hasta el 16 de enero de 1947.

La colonia alemana de Samoa 


El Gobernador comandaba los Fita-Fita, las fuerzas policiales paramilitares de Samoa.
Tarjeta de cigarrillos N º 96 en la serie Waldorf-Astoria de las Fuerzas Navales y Coloniales Alemanas. (Fuente 6) 


Samoa se convirtió oficialmente en una colonia alemana el 1 de marzo de 1900, sobre la base de un tratado entre Gran Bretaña, Estados Unidos de América y Alemania 4).

A diferencia de la mayoría de las colonias alemanas, en Samoa no había ninguna unidad militar, sino sólo una pequeña fuerza policial 5).

En 1914 la fuerza consistía en unos 30 Fita-Fita (agentes de policía paramilitar de Samoa) y 20-25 agentes de policía local (Landespolizisten), todas a cargo de un Jefe de la Policía alemana (Polizeimeister).


La policía paramilitar de nativos de Nueva Guinea
(Kaiser-Wilhelms-Land).
Tarjeta de cigarrillos N º 94 en la serie Waldorf-Astoria de las Fuerzas Navales y Coloniales Alemanas. (Fuente 6) 


La Fita-Fitas fueron reclutados de hijos de caciques y familias influyentes, sino que sirve principalmente como auxiliares de los establecimientos Gobierno y, como guardias. Los agentes de policía local sirvieron en varias aldeas nativas y de dos puestos de policía, conocido como Cana y Saluafáta.

Al parecer, el Fita-Fita no podían ser de confianza en todas las circunstancias, ya que los cerrojos de los fusiles fueron retiradas durante un malestar interno en 1909.

La policía paramilitar de la colonia alemana de Nueva Guinea 6) (Kaiser-Wilhelms-Land), así como una partida de desembarco naval fueron traídos para sofocar los disturbios.


Un soldado naval alemán, equipada para los desembarcos en zonas tropicales.
Tarjeta de cigarrillos N º 43 en la serie Waldorf-Astoria de las Fuerzas Navales y Coloniales Alemanas. (Fuente 6) 


En vísperas de la invasión

La estación alemana inalámbrica en Samoa, que más o menos fue la razón de las operaciones en Nueva Zelanda, abrió apenas unas semanas antes de la invasión, el 2 de agosto de 1914. Hasta entonces, los telegramas tenían que trasladarse desde Nueva Zelanda, entre ellos el telegrama con la información sobre el asesinato en Sarajevo, el 28 de junio de 1914.

La amenaza de esta estación inalámbrica debe considerarse en el contexto del Escuadrón de Alemania del Este de Asia 7) con base en Tsingtao. El Escuadrón incluidos los cruceros modernos SMS ScharnhorstSMS Gneisenau ySMS Nürnberg.

Cuando estalló la guerra, un pequeño número de alemanes formaban la fuerza de los ciudadanos (Bürgerwehr), consistente en cerca de 50 hombres, organizados en tres destacamentos - una vigilancia de la estación inalámbrica y los otros dos se turnaban para servir como guardias costeras.

El gobernador convocó un consejo de guerra con los propietarios de algunos grandes plantaciones, los hombres de negocios y funcionarios gubernamentales, la conclusión era que cualquier forma de resistencia militar no tendría sentido y sólo llevar a derramamiento innecesario de sangre.

La rendición alemana 

En las primeras horas del 29 de agosto de 1914, la Fuerza de Avance de de Samoa acercó sus vapores al puerto de Apia, dos barcos de vapor pequeñas búsquedas en el puerto de minas y un pequeño barco, llevando una bandera blanca transportado dos oficiales navales al muelle Bismarck.


El desembarco en Apia, Samoa, el 29 de agosto de 1914.
De New Zealand in the Great War (Historia Digger)
.

El primer oficial británico de la Commonwealth en desembarcar en territorio enemigo en la Primera Guerra Mundial fue el teniente Edward Church, pagador del HMS Psique, quien recibió instrucciones para llevar la demanda del Almirante de la rendición incondicional a los representantes alemanes. 8)



Los oficiales de la Royal Navy llegan a Apia, Samoa, el 29 de agosto de 1914, con la demanda de rendición alemana. El personal representado era de HMS Psyche, uno de los tres cruceros de la clase "P" de la estación de Nueva Zelanda de la marina real que ayudó a componer la escolta naval para la expedición a Samoa alemana.

El Gobernador alemán, Erich Schultz-Ewerth, había dejado la ciudad para "asistir a una conferencia de los oradores y los jefes", dejando así un gobernador interino para recibir la solicitud de entrega. Las negociaciones comenzaron, pero al final los alemanes tuvieron que aceptar la ocupación de Nueva Zelanda, y lo hizo bajo protesta.


Izado de la bandera del Reino Unido, Palacio de Justicia, Apia, Samoa, el 30 de agosto de 1914.
Desde New Zealand in the Great War (History Digger).
 

La estación de radio en Apia fue desmantelada por los alemanes para mantenerlo fuera de las manos británicas, y los miembros de la fuerza de los ciudadanos se desestimó.

La bandera del Reino Unido se izó aproximadamente 8:30 el 30 de agosto de 1914; cañones de los barcos saludaron desde el puerto.

La ocupación de Nueva Zelanda

A pesar de que el gobernador había sido prometido de ser expulsado a Fiji, éste fue llevado a Auckland, Nueva Zelanda como un prisionero de guerra el 2 de septiembre de 1914, junto con su secretaria, Mars, y el director de la estación inalámbrica, Hirsch.

Mis fuentes de la ocupación de Nueva Zelanda son muy anti-Nueva Zelanda (Fuentes 8 y 9), pero se destaca que los alemanes en Samoa no fue en modo alguno impresionado por las tropas de Nueva Zelanda con sus uniformes de lana pesada, más útil para la guerra en Europa que en el Pacífico Sur. Además, los soldados parecían muy jóvenes y carecían de formación militar.

Al principio, la relación era tolerable, pero durante los meses siguientes, y culminando alrededor de la Navidad de 1914, las cosas salieron bastante mal.

A mediados de septiembre de 1914 sin embargo, la situación cambió cuando los cruceros alemanes SMS Scharnhorst y SMS Gneisenau se presentaron en la desembocadura de la bahía que conduce al puerto de Apia. Todos los alemanes esperaban que la ocupación terminaría pronto, pero al final resultó que los cruceros tenían cosas más importantes que hacer, y un mensaje con esta declaración fue entregada al coronel Robert Logan desde el mando de la Armada alemana, Vice-Almirante Graf Maximilian von Spee. La moral alemán se hundió más en consecuencia!

De acuerdo a la Fuente 8, varios cientos de soldados de Nueva Zelanda, aburrido de no tener nada que hacer en esta isla remota, irrumpieron en algunos almacenes en el puerto el 26 de diciembre de 1914 y "liberaron" grandes cantidades de alcohol, de las que se les ha prohibido desde el comenzó la ocupación.

De acuerdo a la Fuente 9, la situación se fue bastante de las manos, y el Coronel Robert Logan tuvo que inventar una amenaza de un crucero de batalla alemán SMS Tann que había sido observado en el Océano Pacífico rumbo a Samoa - una situación similar a la aparición de SMS Scharnhorst y SMS Gneisenau - con el fin de recuperar el control de sus fuerzas. Esta amenaza puso serio a los soldados y se les ordenó a las colinas que rodean Apia a cavar trincheras y otras fortificaciones.

En marzo de 1915, el Grupo de Relevo de Samoa ayudó a la Fuerza de Avance de Samoa. Esta nueva fuerza compuesta por más hombres maduros, muchos veteranos de la Guerra de los Boers, y alivió la tensión entre los alemanes y la fuerza de tareas.



Algunos de los 70 miembros del Partido de Adelanto de Samoa que regresaron a Nueva Zelanda en el Monowai en septiembre de 1914. Estos hombres estaban "algo sorprendidos" de que sólo unas pocas personas estuvieran presentes para darles la bienvenida en Auckland, donde el acceso público estaba restringido por el cierre De las puertas del Muelle de la Reina. [1] La llegada posterior de la nave en Wellington era inesperada y "apenas un alma" los estaba esperando en el muelle. 

En conclusión 

La participación de Nueva Zelanda en Samoa duró hasta 1962. Después de la Primera Guerra Mundial, Samoa fue un mandato de Nueva Zelanda de la Liga de las Naciones 9), y más tarde una administración fiduciaria de las Naciones Unidas. En 1962, la antigua colonia alemana se convirtió en una nación independiente bajo el nombre de Samoa Occidental, a partir de 1997, Samoa.

Muchos de los jóvenes soldados de Nueva Zelanda que prestaron servicios en la Fuerza de Avance de Samoa fueron a Gallipoli después. Muchos de ellos nunca regresaron ...

Fuentes 


1. The Concentration of the Expeditionary Force en The New Zealanders at Gallipoli por el Coronel Fred Waite, Whitcombe and Tombs, Christchurch, New Zealand 1919 (New Zealand Electronic Text Centre).

2. The New Zealand Expeditionary Force in the First World War (Te ara - An Encyclopaedia of New Zealand, 1966).

3. The Navy (Te ara - An Encyclopaedia of New Zealand).

4. Before Gallipoli - Australian Operations in 1914, Semaphore - Newsletter of the Sea Power Centre Australia, Issue 7, August 2003.

5. Record of HMNZS Philomel, Appendix 8 in The Royal New Zealand Navy por Sydney David Waters, Historical Publications Branch, Wellington 1956, Part of The Official History of New Zealand in the Second World War 1939-1945.

6. Uniformen der Marine und Schutztruppe, Waldorf-Astoria Zigaretten, Munic 1933 (Preußische Geschichte und Militärgeschichte (Großer Generalstab).

7. Das Deutsche Koloniallexikon, 1920 (Universitätsbibliothek Frankfurt am Main).

8. Erste und letzte Tage Deutsch-Samoas - Schutzmacht und neuseeländische Okkupation im Wechsel por Robert Vandergast (Traditionsverband ehemaliger Schutz- und Überseetruppen).

9. Samoa im Weltkriege basado en Sturm- und Sonnentage auf Samoa by Dr. Arthur Berger, Verlag Deutsche Buchwerkstätten 1923 (Jaduland).

10. Military Badges of the British Empire 1914-18 por Reginald H.W. Cox, The Standard Art Book Co. Chicago Illinois 1983, ISBN 1-84342-384-7.



Notas:

1) El sitio oficial del Ejército de Nueva Zelanda figura la cifra de 1.382 voluntarios de Nueva Zelanda.

2) De Robert Logan (1863-1935) (Diccionario de Filosofía Nueva Zelanda).

3) Véase Union Steam Ship Company of New Zealand y S/S Moeraki (La lista de embarcaciones). Una foto de S/S Moeraki y S/S Monowai a punto de salir Clyde Wellington Quay, como transportes de tropas el 15 de agosto 1914, es incluido en la colección fotográfica mencionada en la Biblioteca Alexander Turnbull (identificados a través de Nueva Zelanda Marítima Index).

4) Para la historia colonial de Samoa, ver Samoa por Chris Dale (Traditionsverband ehemaliger Schutz-und Überseetruppen) y Samoa (Statesmen.org Mundial), el último enlace incluye un buen mapa y una lista de gobernadores, etc

5) Para obtener información sobre los uniformes colonial alemán, véase Uniformes coloniales alemanes (por Horst Hübner). La sección de Samoa incluye una foto de una banda roja similar a la usada por Fita-Fita. Además, la insignia de la Policía de Samoa se ilustra.

6) Véase también Schutzgebiete, Südsee (zur deutschen Bilddokumente Polizeigeschichte).

7) Véase el Escuadrónde Crucero Vice-Almirante Graf Spee (World War 1 Naval Combat).

8) Información sobre la rendición alemana se deriva de 29 de agosto 1914 por Christine Liava'a (Gran Guerra del foro).

9) En la primera parte de la administración de Nueva Zelanda de Samoa, se refieren a El Departamento de nativos en Nueva Zelanda por la administración Te'o Tuvale (Centro de textos electrónicos de Nueva Zelanda).

Dansk Militærhistorisk Selskab