Mostrando entradas con la etiqueta guerra colonial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guerra colonial. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de junio de 2017

Guerra del Opio: 9 hechos esenciales

9 hechos esenciales - las dramáticas guerras del opio británico que cambió el curso de la historia
Holly Godbey | War History Online





Muchas personas han oído algo sobre las Guerras de Opio británicas (1839-1860) de pasada. Tal vez en una clase de historia de la universidad, pero los detalles son vagos. O tal vez a través de televisión y películas. Sin embargo, este fascinante período de la historia merece algún reconocimiento. Cure su curiosidad y echa un vistazo a nueve de los hechos más interesantes sobre este conflicto duradero entre Gran Bretaña y China.


Empresas comerciales británicas destruyendo juncos chinos durante la primera Guerra del Opio.

Los drogadictos fueron la raíz de la primera guerra del opio


Antes de la llegada del opio a China, no había nada que el mercado chino quisiera de los británicos. El país era altamente autosuficiente y no necesitaba productos europeos. Sin embargo, los británicos deseaban mucho los productos chinos como la porcelana, la seda y el té, para llevarlos de vuelta a Europa.

Por lo tanto, la Compañía Británica de las Indias Orientales vendió el opio cultivado en sus plantaciones en la India a comerciantes extranjeros para la plata. Esos comerciantes extranjeros entonces vendieron la droga a los chinos, directamente oa través de intermediarios. El número de adictos al opio en China comenzó a crecer sustancialmente, y los funcionarios del gobierno decidieron que había que hacer algo al respecto.

Los británicos pueden haber sido los primeros en usar la "diplomacia de las cañoneras"

La diplomacia del cañonazo ocurre cuando un país desea la acción diplomática de otro país, y la acosa en la acción con una demostración dramática del poder militar y naval. Los británicos usaron esta táctica porque los funcionarios del gobierno chino confiscaron más de mil toneladas de la droga (sin pago). Ellos quemaron abiertamente el opio en una playa, cerraron todo el comercio y exigieron que los comerciantes extranjeros permanecieran fuera de las calles.

Los británicos atacaron fuertes, causaron estragos en ciudades costeras y bloquearon ríos.

La Primera Guerra Del Opio Comenzó "El Siglo De La Humillación"


Algunos afirman ahora que esta primera serie de batallas impulsada por el opio fue el comienzo de lo que se conocería como el "siglo de humillación". Estos son los aproximadamente 100 años que China experimentó la invasión, el imperialismo y la intervención del gobierno a manos no sólo europeas Pero también los japoneses. El término es generalmente utilizado por los nacionalistas chinos.

La guerra sólo terminó con un tratado desigual



Representación de un artista de la Segunda Guerra del Opio.

Lo único que puso fin a la Primera Guerra del Opio fue un tratado desigual. Tratados desiguales son todos los firmados entre los chinos y los japoneses o europeos durante los años 1800 y 1900, después de los cuales los chinos fueron derrotados o en riesgo de una gran pérdida.

El tratado de Nanking fue el primero, y puso fin a la Primera Guerra del Opio. Los resultados del tratado incluyeron la abolición de los monopolios comerciales chinos, la apertura de nuevos puertos comerciales (donde los comerciantes europeos pudieron comerciar con cualquier persona en absoluto) y crearon impuestos comerciales.


Además, los chinos tuvieron que pagar al gobierno británico aproximadamente 21 millones de dólares de plata por el opio perdido en la guerra, las deudas de los comerciantes chinos debidas a comerciantes británicos y los costos de guerra. Las deudas acumulaban un interés del 5 por ciento.

La segunda guerra del opio no fue sólo sobre el opio



Trabajadores chinos "coolie".

La Segunda Guerra del Opio llegó en un momento en que el comercio se expandía a otros productos desafortunados, como la esclavitud. Los británicos querían ampliar el comercio de "coolies" o trabajadores no calificados del sur de China.

Hoy en día, el término es un insulto derogatorio. Estos trabajadores chinos fueron transportados a colonias británicas en el Caribe y Centroamérica para trabajar en plantaciones, así como a otras colonias británicas alrededor del mundo. Se creía ampliamente que estos trabajadores eran increíblemente maltratados y sufrieron altas tasas de mortalidad además de horribles condiciones de trabajo y abuso.

viernes, 19 de mayo de 2017

Roma: ¿Y si Arabia hubiese sido romana?

¿Y si Arabia hubiese sido una provincia romana?
JAVIER SANZ — Historias de la Historia


Pues no es tan descabellado el asunto, y cerca estuvo de serlo. Los geógrafos romanos dividieron la península arábiga en tres grandes territorios poco definidos más allá del llamado Limes Arabicus: la Arabia Petrea, el antiguo reino de los nabateos que ocupaba aproximadamente la actual Jordania, el Sinaí y el sur de Siria, que fue anexionado por el Cornelio Palma en tiempos de Trajano como provincia romana hasta que el empuje del Islam se la arrebató a Bizancio en el 635; la Arabia Deserta, insondable e inhóspito centro de la península habitado por tribus nómadas, y la Arabia Felix, extremo suroeste de la península equiparable en dimensiones a los actuales Yemen y Omán y presunto lugar donde estuvo ubicado el legendario reino de Saba que aparece mencionado en la Biblia.



Nos centraremos en este último territorio, la Arabia Felix, el más atractivo para la implacable codicia romana. Ya los viajeros griegos llamaban a aquel territorio “la fértil arabia” (εὐδαιμονία), por influencia del semítico oriundo y-m-n que significaba fértil, debido a la fecundidad de aquel rincón costero y montañoso de la península arábiga donde sí que llovía regularmente, había ríos irregulares y agua potable y era punto inevitable de paso y peaje en el comercio marítimo de especias provenientes del Lejano Oriente. Además del monopolio de la canela índica, en aquellas tierras agrestes se producía incienso (tan demandado en todos los templos de la Ecúmene y bien pagado por los comerciantes) y un pequeño fruto que al tostarlo servía como bebida estimulante. Todavía hoy se toma café con el nombre del puerto árabe desde donde se exportaba: Moca.



Ante aquel halo de riqueza no tardarían en asomarse las urracas. No hubo personas más codiciosas en toda la Antigüedad clásica que los gobernadores provinciales romanos, aquellos pretores que sabían que su mandato fuera de Roma era efímero y el beneficio inmenso si se tenía pocos escrúpulos. Corría el año 26 a.C. Cleopatra y Marco Antonio llevaban muertos cuatro años y el primer gobernador romano de Egipto, el poeta y amigo personal de Augusto, Gayo Cornelio Galo, había sido depuesto por pasarse esquilmando la provincia de Egipto; en su lugar ejerció la pretura Aelio Galo, hombre de oscuro pasado y ningún logro militar previo digno de mención.

Parece ser que por orden directa del princeps, el prefecto Aelio Galo emprendió una “exploración armada” desde su residencia de Alejandría hacia Arabia Felix. Dion Casio y Plinio el Viejo dan noticia de la misma, así como de la gran amistad del prefecto con un geógrafo griego al que había conocido durante su pretura y que, al final, sería el único que sacase provecho de aquella expedición: hablamos de Estrabón. Aquel griego curioso ya lo había acompañado hasta la frontera sur de la provincia, Asuán, recorriendo el Nilo y sus territorios y, a sabiendas de su afán de describir hasta el último rincón de la Ecúmene, bien pudo ser uno de los inductores de esta arriesgada incursión en tierras incógnitas, ricas y presuntamente hostiles.

La expedición empezó mal, y lo que mal empieza, peor acaba. Aelio Galo confió en un guía nabateo de dudosa reputación llamado Sylleus que desde el principio de la campaña los hizo atravesar un territorio desértico y abrasado por el sol y con poca agua con la que abrevar bestias y sofocar la sed. Como le pasaría a la Armada española siglos después, Galo fue derrotado por los elementos antes de lanzar un solo pilum a los jinetes árabes. Después de seis meses de padecimientos inenarrables tratando de alcanzar esos tesoros que custodiaba la inmensa Arabia, hostigado por los jinetes y el clima severo del desierto por igual, el prefecto decidió volver a Alejandría. Había perdido dos terceras partes de sus tropas en el intento. Quizá a causa de este descalabro monumental, poco tiempo después fue destituido como gobernador de Egipto, cargo que le fue adjudicado a un mejor militar y amigo íntimo de Augusto, Gayo Petronio, el futuro vencedor de Meroe… Pero esa es otra historia.

viernes, 5 de mayo de 2017

Cuba: La Guerra de los 10 Años

Guerra de los Diez Años
Wikipedia


Voluntarios españoles embarcándose para la guerra en Cuba, Barcelona, 1870

La Guerra de los Diez Años, también conocida como Guerra de Cuba (en España) o Guerra Grande (1868-1878), fue la primera guerra de independencia cubana contra las fuerzas reales españolas. La guerra comenzó con el Grito de Yara, en la noche del 9 al 10 de octubre de 1868, en la finca La Demajagua, en Manzanillo que pertenecía a Carlos Manuel de Céspedes.

Terminó diez años más tarde con la Paz de Zanjón o Pacto de Zanjón, donde se establece la capitulación del Ejército Independentista Cubano frente a las tropas españolas. Este acuerdo no garantizaba ninguno de los dos objetivos fundamentales de dicha guerra: la independencia de Cuba y la abolición de la esclavitud.

Antecedentes

Las "leyes especiales" prometidas en la Constitución española de 1837 nunca se promulgaron por lo que la isla de Cuba siguió regida por un Capitán General que ejercía un poder prácticamente absoluto, generalmente en favor de los grandes propietarios de las plantaciones esclavistas de caña de azúcar —la llamada "sacarocracia"—, por ejemplo, tolerando la entrada clandestina de medio millón de esclavos procedentes de África entre 1820 y 1873. Ese estado de cosas se mantuvo hasta que apareció un nuevo grupo de propietarios ligados al comercio y a las empresas tabaqueras, en su mayoría emigrantes españoles de primera o segunda generación. Los gobiernos de la Unión Liberal del general O'Donnell formaron una comisión para estudiar las reformas que se debían aplicar en Cuba pero no llegó a ninguna conclusión. En ese contexto es en el que se produjo el Grito de Yara que inició la primera guerra de la independencia cubana.7



Causas de la guerra

Causas económicas

  • Cuba estaba siendo afectada por las crisis económicas de los años 1857 y 1866.
  • Las regiones occidental y oriental tenían diferente situación económica. La región occidental era más desarrollada, tenía más esclavos, mayor producción y más facilidades de comercio que la zona oriental. Esto hacía que muchos hacendados orientales se arruinaran.
  • España imponía altos impuestos y tributos sin consultar con los habitantes de la isla.
  • España sostenía un rígido control comercial que afectaba enormemente a la economía en la isla.
  • España utilizaba los fondos extraídos de la isla para asuntos ajenos al interés cubano, como financiar grandes desembolsos armamentísticos (más de la tercera parte del presupuesto nacional), desarrollar la colonia de Fernando Poo y otros. Estos gastos se hacían en un momento que se necesitaba un fuerte proyecto inversionista para modernizar la industria azucarera, lo cual empeoraba la situación de la colonia.
  • La comprensión de la necesidad de introducir el trabajo asalariado como única vía para hacer avanzar la industria azucarera, algo poco dado en las colonias españolas.

Causas políticas


Gobierno Provisional, 1869. Figuerola, Sagasta, Ruiz Zorrilla, Prim, Serrano, Topete, López Ayala, Romero Ortiz y Lorenzana (foto de J. Laurent).

La revolución española de 1868, La Gloriosa, fue precedida por una amplia conspiración vinculada a los intereses de los criollos reformistas cubanos, emparentados con lo generales Serrano y Dulce.8 Pero la Gloriosa fue también el detonante de la revolución en Cuba, donde el ambiente estaba preparado psicológicamente desde el abandono de Santo Domingo en 1865 y la Guerra de Secesión Estadounidense. Sin embargo, la revuelta no fue encabezada por negros esclavos o libertos, sino por personajes de las clases medias. Acontecimiento que no habían previsto los criollos reformistas.9

  • España negaba a los cubanos el derecho de reunión como no fuera bajo la supervisión de un jefe militar.
  • No existía la libertad de prensa.
  • Era ilegal formar partidos políticos.
  • Fracaso de la junta de información de 1867 y con esto la agudización de las contradicciones colonia-metrópoli unido a la maduración de un pensamiento independentista con figuras como Félix Varela, José Antonio Saco y otros.

La Guerra

La insurrección independentista comenzó el 10 de octubre de 1868 con el llamado Grito de Yara pronunciado por el hacendado Carlos Manuel de Céspedes en su propiedad del oriente de la isla llamada La Demajagua, un ingenio pequeño, anticuado, pobre e hipotecado por deudas. Previamente Céspedes había liberado a sus esclavos. Sin embargo el grito de Yara no fue secundado por los hacendados del occidente de la isla, mucho más próspero que el oriente. Por su parte el "partido español" optó por enfrentarse tanto a los insurrectos como a los representantes del gobierno metropolitano que tras la revolución de 1868 pretendía introducir ciertas reformas en la isla, "por más que este programa liberalizador hubiese de ser, por fuerza, harto moderado, si pensamos que el poder estaba en manos de hombres como [los generales] Serrano o Dulce, asociados por sus respectivos matrimonios a la riqueza azucarera cubana".12



Embarque de los voluntarios para Cuba en el puerto de Cádiz, grabado de Severini en El Museo Universal, noviembre de 1869.

Así pues, la guerra comienza cuando Céspedes pone en libertad a sus esclavos y lee la Declaración de Independencia (o Manifiesto del 10 de octubre, como también se le conoce), el 10 de octubre de 1868. En este documento Céspedes explica las causas de la guerra y sus objetivos.

Esta guerra tuvo un carácter antiesclavista,13 anticolonialista y de liberación nacional. Además, desde el punto de vista cultural ayudó a que el sentimiento de nacionalismo se afianzara. Se luchó por el progreso de la economía y sociedad, por lo que tuvo un carácter contracultural.

El hito militar más relevante fue la toma de Bayamo por parte de los insurgentes, ciudad que posteriormente incendiarían. Cuando los generales enviados desde la península para combatirles, como el conde de Valmaseda o Valeriano Weyler, utilizaron la política de la tierra quemada, que ya habían usado en Santo Domingo, para dejar sin apoyos ni recursos a la guerrilla insurgente, Céspedes respondió con la misma política y ordenó la destrucción de las plantaciones de caña —«las llamas [habían de ser] los faros de nuestra libertad», afirmó— y a pedir que se sublevase a las dotaciones de esclavos —«Cuba libre es incompatible con Cuba esclavista»—. Este programa político, a pesar de que contemplaba la abolición de forma gradual e indemnizando a los propietarios, fue rechazado por los propietarios azucareros del occidente de la isla y por la burguesía de La Habana de origen metropolitano.14


Voluntarios de La Habana, de Valeriano Domínguez Bécquer, en La Ilustración de Madrid.

El Gobierno Provisional de 1868-1871 envió a Cuba al general Domingo Dulce como nuevo capitán general para iniciara ciertas reformas que pusieran fin a la sublevación, pero se encontró con la radical oposición de la alta burguesía de La Habana, que controlaba el comercio, la banca, la producción de tabaco, las navieras y otras actividades fundamentales, y que contaba con el apoyo armado de los «batallones de voluntarios del comercio».

El citado "partido peninsular" o "partido español" es el que se hizo dueño de la isla, logrando no sólo echar a Dulce sino a la mayoría de los funcionarios nombrados por los gobiernos del Sexenio Democrático. Es posible incluso que este grupo estuviera detrás del asesinato del general Juan Prim, presidente del gobierno español, que parecía dispuesto a negociar con los insurgentes, y que también fuera uno de los promotores de la Restauración borbónica en España ya que ayudó a financiar el pronunciamiento del general Arsenio Martínez Campos que el 29 de diciembre de 1874 puso fin a la Primera República Española seguramente por medio de José Cánovas del Castillo, directivo del Banco Español en la Isla de Cuba y hermano de jefe del partido alfonsino, Antonio Cánovas del Castillo.

Que la guerra durara diez años a pesar de los medios con que contaban los que se oponían a los insurgentes independentistas se debió, según Josep Fontana, a la "escasa capacidad de la metrópoli, que hubo de ver cómo se perdía la tercera parte de los soldados llevados a la isla, vestidos con malos uniformes, mal alimentados y pésimamente preparados, de modo que un 90 por 100 de los que murieron lo hicieron en hospitales y por causas naturales".15

La ofensiva de la metrópoli: la "españolización" de la isla

España, al margen de su ofensiva militar, emprendió una ofensiva paralela, la civil. Para ello, incrementó el número de contingentes de inmigrantes españoles hacia Cuba, con el objeto de "Españolizar" la isla.

Del año 1868 a 1880, llegaron a Cuba 382.476 españoles, y para el año 1898, cuando Cuba logra su independencia, eran 960.682, de los cuales 449.287 eran civiles y 511.395 eran militares.16

Población española llegada a Cuba

AñoCivilesMilitares
186815.0357.044
186914.00526.200
187013.69814.131
187111.88017.819
187215.0458.613
187314.47511.995
187414.97812.163
187514.61619.419
187612.22033.688
187710.08017.818
187810.7839.266
187915.10926.323
188012.0554.018
Total173.979208.497


Cronología

10-10-1868: levantamiento de la Demajagua, en Oriente, encabezado por Céspedes, quien lanza su Manifiesto del 10 de Octubre.
11-10-1868: ataque a Yara, primer combate de la guerra.
20-10-1868: ataque y toma de Bayamo, composición de la letra del Himno Nacional en Bayamo.
4-11-1868: primera carga al machete en Pinos de Baire.
4-11-1868: levantamiento de las Clavellinas, en Camagüey.
26-11-1868: reunión de Las Minas.
27-12-1868: desembarco de la expedición del Galvanic.
Enero de 1869: acciones de los voluntarios en La Habana.
11-01-1869: incendio de Bayamo.
07-02-1869: levantamiento de Las Villas, en el Cafetal González.
10-04-1869: asamblea de Guaímaro, constitución de la República de Cuba en Armas. Elección de Céspedes como primer presidente de dicha república.
10-04-1869: incendio de Guáimaro.
11-05-1869: desembarco de la expedición del Perrit.
13-05-1869: desembarco de la expedición de El Salvador.
1869: José Martí publica los periódicos Diablo Cojuelo y Patria Libre, donde incluye el poema «Abdala».
29-12-1869: desembarco de la expedición del Anna.
31-12-1869: desembarco de la expedición del Hornet.
06-02-1870: renuncia de Thomas Jordan al cargo de General en Jefe del Ejército Libertador de Cuba.
24/25-05-1870: desembarco de la expedición del Upton.
17-08-1870: fusilamiento del Mayor general Perucho Figueredo, compositor del Himno Nacional.
15-01-1871: deportación de Martí a España.
Abril de 1871: las autoridades españolas dan inicio a la construcción de la Trocha de Júcaro a Morón, con el objetivo de frenar el avance de las fuerzas independentistas cubanas.
Julio de 1871: inicio de la Invasión a Guantánamo.
04-08-1871: combate del Cafetal La Indiana.
08-10-1871: rescate de Sanguily.
1871: se publica la obra de Martí El presidio político en Cuba.
27-11-1871 fusilamiento de los Ocho Estudiantes de Medicina en La Habana.
1873: se publica La República Española ante la Revolución Cubana.
11-05-1873: muerte en combate del Mayor general Agramonte en Jimaguayú.
27-10-1873: destitución de Céspedes en Bijagual, le sucede en el cargo Salvador Cisneros Betancourt.
31-10-1873: captura en aguas internacionales de la expedición del Virginius.
09-11-1873: combate de La Sacra.
02-12-1873: combate de Palo Seco.
10/11-02-1874: combate del Naranjo.
27-02-1874: muerte en combate de Céspedes en San Lorenzo.
15/19-03-1874: batalla de las Guásimas.
Abril de 1874: ataque al fuerte Cascorro, muerte en combate del Teniente coronel Miguel Maceo.
05-09-1874: captura del Mayor general Calixto García en San Antonio de Baja.
06-05-1875: cruce de la Trocha e inicio de la Invasión a Las Villas.
17-04-1875: sedición de Lagunas de Varona, protagonizada por el general Vicente García González.
29-06-1875: renuncia de Salvador Cisneros Betancourt a la presidencia de la República en Armas, presionado por la sedición antes mencionada. Es sucedido por el coronel Juan Bautista Spotorno, quien promulga el decreto que lleva su nombre (Decreto Spotorno), castigando con pena de muerte a todo cubano que apoye iniciativas de paz sin independencia.
29-03-1876: Spotorno es sucedido en el cargo de presidente de la república por Tomás Estrada Palma.
04-08-1876: muerte en combate del brigadier Henry Reeve en Yaguaramas.
23/26-09-1876: toma e incendio de Las Tunas por el general Vicente García.
Octubre de 1876: fracaso de la Invasión a Las Villas. Gómez se retira del territorio.
22-02-1877: fallece en el exilio en Nueva York el vicepresidente de la República en Armas Francisco Vicente Aguilera, sin haber podido lograr sus objetivos de recaudar fondos para ayudar a los insurrectos en Cuba.
11-05-1877: sedición de Santa Rita, nuevamente protagonizada por Vicente García.
05-07-1877: carta del Mayor general Antonio Maceo al Mayor general Vicente García.
17-09-1877: sedición del Cantón de Holguín, protagonizada por José Enrique Collado.
19-10-1877: el presidente Estrada Palma es capturado por tropas españolas, encerrado en prisiones habaneras y deportado a España. Le sucede interinamente en el cargo su vicepresidente, el general Francisco Javier de Céspedes, hermano de Carlos Manuel de Céspedes.
13-12-1877: el general Vicente García sucede a Francisco Javier de Céspedes en la presidencia de la república.
04-02-1878: combate de Juan Mulato.
07/09-02-78: combate de San Ulpiano.
08-02-1878: autodisolución de la Cámara de representantes de la República de Cuba en Armas.
10-02-1878: firma del Pacto del Zanjón.
15-03-1878: protesta de Baraguá, encabezada por los hermanos Maceo.
Marzo de 1878: designación del Mayor general Manuel de Jesús Calvar como presidente provisional de la República en Armas.
Durante el año 1878: Continuación de la guerra en Oriente por los oficiales protestantes de Baraguá, con rendiciones escalonadas en mayo, junio, septiembre y octubre.
15-04-1879: protesta del Jarao, 22 km al sudeste de Sancti Spiritus, Las Villas, protagonizada por el brigadier Ramón Leocadio Bonachea, uno de los últimos oficiales cubanos protestantes en capitular.

Causas del fracaso

Regionalismo: Las tropas se negaban a salir de su zona de combate y residencia de sus familias , lo que provocaba una desigualdad en el desarrollo de la guerra.
Indisciplinas militares: En esta etapa se realizaron dos sediciones:“Lagunas de Varona” y “Santa Rita” las dos protagonizadas por Vicente García, en la región de Las Tunas; en ellas el militar pedía cambios tan drásticos como la renuncia del presidente. Posteriormente, también estalló un movimiento secesionista entre los independentistas cubanos de la región de Holguín, el cual minó, aún más, a las debilitadas tropas cubanas.
Contradicciones entre el gobierno independentista y el Ejército Libertador: El gbierno cívico-militar de la República de Cuba en Armas intervenía excesivamente en las decisiones de los altos mandos militares del ejército mambí.
Falta de unidad: El desacuerdo entre los diferentes mandos de la guerra causó un desequilibrio entre el poder militar y el civil, lo que ya se venía manifestando desde la asamblea de Guáimaro, donde no quedaron claras las facultades de cada poder.
Caudillismo: Se desarrolló entre determinados jefes militares independentistas un cierto espíritu mesiánico, lo cual los llevó a desobedecer a sus superiores.
Escasez de recursos y prolongamiento excesivo de la contienda: No se logró hacer una guerra rápida y eficaz, por lo que las tropas quedaron exhaustas y en una situación deplorable.
Cese de las expediciones de ayuda del exterior: Durante los últimos años de la guerra dejaron de arrivar a la isla expediciones de patriotas con armas y municiones de refuerzo, lo cual aisló a los mambises y los dejó sin recursos para continuar.
Traición de algunos jefes a la causa independentista: Varios jefes militares y políticos (fundamentalmente del Camagüey y algunos de Las Villas) se pasaron al bando español hacia finales de la guerra, motivados algunos por sobornos y otros por cansancio. Cabe destacar el caso de Juan Bautista Spotorno, presidente del gobierno independentista (1875-1876), quien sería uno de los principales cabecillas del Partido Autonomista (de marcados tintes anti-independentistas) luego del Pacto del Zanjón.

viernes, 10 de febrero de 2017

Guerra colonial: La invasión de Abisinia de 1868 (1/2)

"Nunca dar paso a los bárbaros" La expedición británica de Abisinio de 1868: una cuestión de honor

Damien Peters - War History Online
Parte 1 - Parte 2



Comenzó con la toma de 8 rehenes civiles británicos en un país lejano sobre el cual la mayoría de la gente en Gran Bretaña no sabía nada y se preocupaba menos.

Cuando terminó, un rey estaba muerto por su propia mano. Una fuerza multinacional había emprendido un viaje de ida y vuelta de 800 millas a través del interior de África oriental, abandonado de su base de origen en Bombay por una armada de cientos de naves. El poder del Imperio Británico para proteger a su pueblo, y sus intereses, había sido exhibido fuerte y claro.

La expedición de Abisinia de 1868 era diferente a cualquier campaña militar antes o desde entonces.


Hoy en día, la idea de que toda una fuerza expedicionaria podría ser levantada para invadir un país en otro continente y sólo para rescatar a ocho personas podría parecer impensable; Sin embargo, eso es lo que sucedió como una cuestión de curso en el apogeo de la edad victoriana.

La escala del Imperio Británico en el siglo XIX es verdaderamente asombrosa. En 1851, la población de Gran Bretaña e Irlanda estaba numerada en 20.959.477 (un poco menos de un tercio de lo que es hoy), o aproximadamente el 1,6% de la población mundial.


Buques navales y de apoyo británicos en el Golfo de Zula, diciembre de 1867.

Sin embargo, el Imperio Británico en su apogeo incluyó 11,5 millones de kilómetros cuadrados de territorio (el hogar de un 25% de la población mundial), por no hablar de la hegemonía muy real que tenía sobre los océanos del mundo. Este control de los mares fue hecho posible por el hecho de que la marina de guerra real fue mantenida para ser más grande que la fuerza naval combinada de otras dos naciones.

Los bancos británicos tenían más activos y dinero en depósito que todos los bancos del mundo juntos, y dos tercios del transporte marítimo mundial y un tercio de todo su comercio pasaron por la economía británica.

En una época antes de que el petróleo se convirtiera en la principal fuente de energía global, el carbón proporcionaba el combustible para la industria y el comercio, y la mitad del carbón del mundo provenía de Gran Bretaña, junto con la mitad de su hierro también. Era un tiempo de confianza y horizontes casi ilimitados, criados por el dominio económico y la seguridad cultural.


Aunque la guerra de Crimea de principios de 1850 se ha considerado un desastre para el ejército británico, la guerra terminó en última instancia con una victoria aliada. El Imperio de mediados del siglo XIX todavía tenía el potencial de proyectar su poder efectivamente a escala global, hasta un grado que no tiene precedentes, incluso con todos los logros tecnológicos que se han logrado hasta el día de hoy.


Tropas británicas posando en un puesto de centinela capturado por encima de la puerta de Koket-Bir en la fortaleza de Magdala.

Gran Bretaña había derrotado recientemente a China en la segunda guerra del opio, y el ejército británico ocupó Beijing en 1860. En 1876, el primer ministro Benjamin Disraeli confió bastante del gobierno británico sobre el subcontinente indio que él arregló tener reina Victoria coronó a la " de la India".

Desde el final de las Guerras Napoleónicas de 1815 hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, el Imperio trató con amenazas militares a lo largo de sus vastas y expansivas fronteras, desde las montañas de Nepal y Tíbet hasta la frontera afgana y Africana y en el interior del continente.

Una de estas acciones, el conflicto de 1896 con Zanzíbar, sigue siendo la más breve guerra "oficial" registrada, ya que la rendición de Zanzíbar vino después de sólo 38 minutos de lucha.

Los primeros pasos del conflicto que conduciría a la expedición abisiniana ocurrieron en 1867, cuando el rey de Abisinia (ahora Etiopía), Tewodros II, encarceló a un misionero británico llamado Henry Stern y su ayudante, que se llamaban Rosenthal.

Ambos hombres fueron encadenados y golpeados, y cuando el Cónsul Británico de la zona y otro grupo de misioneros intentaron que los hombres fueran liberados, fueron arrestados a su vez.

Dos diplomáticos británicos fueron enviados para hacer liberar a estos rehenes, pero también fueron encarcelados por orden del rey.


Los cautivos británicos en Abisinia.

Tewodros había sido aliado de los británicos, y había fomentado relaciones amistosas con todas las principales naciones europeas durante las primeras etapas de su reinado. Estaba orgulloso de su condición de único monarca cristiano en África, así como del hecho de que Etiopía sola entre las naciones africanas permaneció libre de la colonización occidental.

Su primer reinado había estado marcado por la consolidación, el liberalismo y el imperio de la ley; Sin embargo, con el paso del tiempo, Tewodros sucumbió a la megalomanía ya la paranoia, y sus súbditos se rebelaron contra él.

En el momento en que tomó a los súbditos británicos como rehenes, ya se había declarado descendiente directo del rey bíblico Salomón y era propenso a dar audiencias en su trono mientras rodeado de leones.

sábado, 4 de junio de 2016

Guerra ítalo-abisinia: El desastre de Adua (1896)

Batalla de Adua

Trasfondo histórico 

África había sido dividida entre las potencias europeas en el siglo XIX, con las únicas excepciones de la república de Liberia y el Imperio de Abisinia. Italia, que acababa de incorporarse a la carrera colonial, poseía colonias en Eritrea y Somalia, y deseaba aumentar su presencia en el Cuerno de África conquistando Abisinia y uniendo así sus dos territorios costeros por tierra. Firmó entonces el tratado de Wuchale con el emperador abisinio Menelik II, quien desconocía que la versión en italiano del tratado convertía su país en protectorado italiano. Cuando lo supo, rompió el tratado, obligando entonces a Italia a invadir Abisinia si quería cumplir sus propósitos.
Se inició así una invasión italiana en toda regla, compuesta de alrededor de 20.000 hombres. El general italiano Oreste Baratieri, propuso hacer el primer movimiento la noche del 29 de febrero de 1896, esperando sorprender a los abisinios mientras dormían.


Prolegómenos de la batalla



1896-03-01 


El ejército italiano estaba compuesto de cuatro brigadas que sumaban aproximadamente 20.000 hombres, con cincuenta y seis piezas de artillería. Una de ellas era una brigada de askaris (infantería nativa reclutada en Eritrea, con oficialidad italiana) bajo el mando del general Matteo Albertone. Las tres brigadas restantes eran unidades italianas bajo los generales Vittorio Dabormida, Giuseppe Ellena y el propio Baratieri. Las cuatro brigadas italianas avanzaron por separado hacia ciudad de Adua por diversos pasos de montaña. El trayecto las separó mucho, de forma que al amanecer del 1 de marzo se encontraban separadas por varios kilómetros de terreno difícil.
Menelik II y su ejército (que sobrepasaba ampliamente en número a los italianos, calculándose sus efectivos en alrededor de 120.000 hombres) se habían levantado temprano para asistir a los servicios religiosos. Al conocer la noticia del avance italiano, el emperador reunió los ejércitos separados de sus nobles (Ras Makonnen, Ras Mikael, y el Negus Tekle Haymanot de Gojjam) y avanzó hacia los italianos. 





La batalla 
La batalla de Adua comenzó durante la noche del 29 de Febrero de 1896, cuando cuatro brigadas italianas, que sumaban unos 17.700 hombres (de los que 10.600 eran infantería italiana y el resto tropas indígenas) avanzaron para atacar el campamento etíope cercano a la ciudad de Adua. El plan italiano consistía en ocupar las alturas que dominaban la llanura del campamento enemigo, para obligar a los etiopes a un ataque frontal (lo cual era perfecto para los italianos) o a retirarse. E1 1 de marzo, el comandante italiano, general Baratieri, mandó que cada una de sus brigadas avanzara hacia el norte, sur y centro para ocupar posiciones, quedando la brigada restante en reserva.

Los planes de Baratieri salieron mal casi desde el principio, ya que las tropas italianas avanzaron muy lentamente debido a la oscuridad del atardecer, al terreno difícil, y a que la zona era desconocida para los oficiales, que tampoco disponían de mapas detallados. La brigada del general Albertone, que formaba el ala izquierda italiana, perdió el rumbo y las restantes formaciones tuvieron que detenerse durante horas hasta localizar nuevamente a la unidad de Albertone. En esas circunstancias, la caballería etiope del Emperador Menelik II no tardó en detectar el avance del ejército italiano.

Cuando Albertone reemprendió el avance alcanzó una altura que tomó por la colina de Kidane Meret, el objetivo de su avance, pero cuando estaba estableciendo a sus hombres, un guia etíope le comunicó que aun estaban a unos seis kilómetros de la colina, lo cual alarmó a Albertone ya que ello significaba que había dejado descubierto el flanco de la brigada italiana que avanzaba junto a la suya por el centro. Sin perder un segundo, Albertone dio órdenes de seguir avanzando. Al tener noticias del desorden de en su flanco izquierdo, Baratieri dio ordenes a la brigada de reserva del general Dabormida de reforzar el centro y acudir en ayuda de Albertone si fuera necesario, pero por una extraña confusión en la transmisión italiana, la brigada se desplazó al flanco derecho en vez de al izquierdo. Este error sería fatal, ya que justo en ese momento 80.000 guerreros etíopes se lanzaron al ataque contra las aisladas brigadas italianas.

La superior potencia de fuego italiana mantuvo a los guerreros etiopes a raya durante los primeros ataques, por lo que el emperador Menelik, viendo que estaba perdiendo muchos hombres y que decaia el ímpetu de sus ataques, estaba a punto de ordenar la retirada, cuando la emperatriz Taitu y su general Ras Maneasha lo persuadieron para enviar los 25.000 hombres de su guardia imperial, que formaban la reserva, en un asalto final contra Kidane Meret. Esas últimas reservas de Menlik resultaron decisivas para decidir la batalla del lado etiope.

La brigada de Albertone, tras dos horas de duros combates, comenzó a desintegrarse, ya que la mayoria de oficiales habian caido, y las tropas indígenas, viendose superadas por todos lados, huyeron a la desbandada. Casi al mismo tiempo, los artilleros y los soldados de infantería de la brigada italiana del general Arimondi que ocupaba el centro pronto se vieron rodeados por los etiopes, que habia flanquado su posición, pese a lo cual resistieron en sus posiciones hasta que fueron aniquilados.

Intuyendo que algo marchaba mal, Baratieri marchó hacia delante con la brigada bajo su mando para comprobar la situación él mismo. Desconocía que Dabormida no había interpretado bien sus órdenes de reforzar el centro de la linea. Cuando Baratieri comprobó que su linea estaba rota en mil pedazos y que su propia posición, con miles de guerreros etiopes cargando, era tremendamente peligrosa ordenó la retirada inmediata de los supervivientes.

La retirada italiana degnero en desbandada, los soldados huyeron hacia a la retaguardia abandonando los heridos, la artillería y su equipo. Al terminar la jornada, dos brigadas italianas habia sido completamente aniquiladas, ascendiendo las bajas italianas a un total de 6000. Tras esta humillante derrota, los italianos se vieron obligados a reconocer la frontera de Etiopia como estado soberano.

Cabe señalar que el general Oreste Baratieri, gobernador general de Eritrea, que había luchado en la juventud en las tropas de Giuseppe Garibaldi,pasó un año de la guerra italo-abisinia, en 1895, sin trabar combate considerando que las fuerzas del emperador Menelik lo superaban ampliamente en número y tenían bastantes armas modernas vendidas por Francia. Pero las circunstancias políticas de Italia y la orden del Presidente del Gobierno Francesco Crispi de entablar batalla con el ejército abisinio forzaron la mano de Baratieri. Luego del desastre fue sometido a una corte marcial y salió absuelto, pero debió renunciar a sus cargos y se retiro a la vida privada.

No deja de ser triste que Mussolini considerase aceptable como casus belli pata atacar Etipopía en los años 30 esa derrota en Adua medio siglo antes. Etiopía es invadida por una nación Europea con ganas de hacerse con un imperio colonial, se defienden, vencen, y resulta que a ojos europeos los malos son ellos (porque si Inglaterra y Francia se opusieron a la intervención italiana de Mussolini fue por miedo al expansionismo italiano, no por que pensaran que los etíopes tenían derecho a gobernarse a sí mismos).

Por no hablar que el descrédito que suponía que unos viles africanos hubieran vencido a un ejércio de europeos era una afrenta ignimoniosa. Claro que los ingleses también habían sido vencidos por los Zulues y los sudaneses, pero parece que cuando son los ingleses los apaleados siempre son heroicas derrotas, y además los ingleses tomaron cumplida venganza de ambas afrentas, mientras Italia no pudo sino capitular.
Y hablando de todo un poco ¿Qué beneficios esperaba obtener Italia de esas tierras?

Bueno, en la carrera colonial por Africa era una cuestión de prestigio tener dependencias en ese continente. Como Italia recien nace el año 1861 llega tarde al reparto y ocupa Eritrea y luego pretende Abisinia sufriendo la derrota de Adua. En 1911 Italia ataca a Turquia y le arrebata libia. Muchas de estas colonias eran una fuente inmensa de riqueza, como el Congo para Bélgica. Pero otras no eran más que páramos carentes de utilidad económica.

Ejército Italiano

Fusil, carabinas y mosquetones Vetterli-Vitali modelo 1870/87 de 10.4 mm, arma de repetición obtenida mediante la adición de un cargador de petaca de cuatro tiros (conforme al diseño de Giuseppe Vitali) al viejo fusil de cerrojoVetterli modelo 1870 de un solo tiro.

En el libro “Le Guerre Coloniali Italiane 1885-1900” de R. Ruggeri, cuyas láminas se pueden ver en http://www.warflag.com/shadow/uniforms/ituniform.htm , se muestra a las fuerzas italianas de origen metropolitano con elVetterli-Vitali modelo 1870/87 de repetición, pero las tropas indígenas llevan el viejo Vetterli modelo 1870 de un solo tiro.

Revólveres modelo 1874, sistema Chamelot Delvigne.

Tras la derrota hubo cierta polémica en Italia porque parte de las tropas del “Regio Esercito” (los alpini bersaglieri) habían sido dotados ya con fusiles modelo 1891 (Mannlicher-Carcano), pero por algún motivo las unidades que participaron la batalla de Adua no lo portaban.

Ejército Abisinio:

El armamento era muy heterogéneo. Abisinia era un país feudal, donde el rey era poco más que un “primus inter pares” y esto se reflejaba en la organización del ejército, con mesnadas del rey y de otros señores feudales, armadas y equipadas por éstos.

El libro “Le Guerre Coloniali Italiane 1885-1900” muestra a los abisinios armados básicamente con Gras franceses, Remington Martini Henry. Los Remington Martini habían sido suministrados por el propio gobierno italiano, que llegó a establecer un protectorado sobre Abisinia y los Gras serían excedentes del ejército francés.

También indica que en 1887 la inteligencia italiana había estimado que las fuerzas abisinias contaban 130.000 guerreros armados con 13.000 fusiles de avancarga de mecha, 28.000 de avancarga de otros tipos (percusión y chispa), 30.000 de retrocarga y el resto con armas tradicionales. Es cierto que a partir de esa fecha los abisinios adquirieron bastantes armas modernas, entre otras fuentes de los propios italianos, quienes a fines de ese año suministraron 5.000 fusiles Remington, fabricados en Lieja por la firma belga Nagant para el ejército pontificio (las de vueltas que da la vida), y, conforme al tratado de Uccialli de 1889, continuaron suministrándoles fusilesRemington Martini hasta prácticamente 1896.

En el libro “Battle in Africa 1879-1914” de Howard Whitehouse se dice al respecto:


“Menelik adquirió 25,000 rifles entre 1882 y 1887, y muchos más de agentes rusos y franceses en la década de 1890: antes de Adua tenía más de 80,000 fusiles modernos - modelos Martini, Gras, Lebel y Remington - algunos de ellos suministrados por los mismos italianos”.

Se menciona al Lebel, pero yo tengo mis dudas de que los franceses les hubieran facilitado esta arma recién adoptada por su ejército. Tal vez fuesen fusiles de repetición Kropatchek M1878 o M1885, armas similares pero de 11 mm y pólvora negra. La capacidad económica del emperador era limitada y los modernos fusiles repetidores eran armas muy caras. Posiblemente si había unos pocos repetidores de pólvora sin humo estarían en manos de la élite de la mesnada de Menelik.

En un libro italiano sobre el Carcano (“Il 91”) se dice que la mitad de los ciento veinte mil hombres estaban armados con Gras Remington y la otra con Vetterli-Vitali Mauser belgas.

A mi no me cuadra mucho tal número de fusiles de repetición. Me extraña que los italianos les suministraran en grandes cantidades los Vetterli-Vitali de repetición, con el que aun estaban armadas sus tropas, en vez de los más antiguos Vetterli modelo 1870 de un solo tiro. Respecto de los Mauser Belgas, parece que se habrían comprado a la FN que los fabricaba desde 1889, los belgas siempre han hecho buenos negocios con las armas.

Los franceses les habían vendido bastantes armas para tratar de contrarrestar la influencia italiana, pero muchas de ellas eran fusiles Gras modelo 1874 de 11 mm que estaban siendo retirados de servicio con la adopción delLebel modelo 1886 de 8 mm.

En esa zona de África donde las grandes potencias llevaban a cabo el “gran juego” y donde los Derviches del Mahdi habían llevado la inestabilidad, el reino abisinio trataba de mantener su independencia modernizándose. Los franceses aun suspiraban por la pérdida de Egipto, los ingleses necesitaban controlar la cabecera del Nilo, los italianos soñaban con ser también una potencia colonial y deseaban controlar el cuerno de África. Ingleses y franceses chocarían finalmente en Fachoda, aunque la sangre no llegó al río. Así la cosa, los italianos tenían prisa por controlar Etiopía antes de que los ingleses derrotaran a los derviches, pero los franceses les hacían la contra armando a los abisinios. Los traficantes de armas se hicieron de oro (entre ellos el escritor Gustave Flobert) revendiendo excedentes militares europeos a Menelik y sus nobles.

Buscando por Internet he encontrado respecto del suministro de armas por las potencias a Abisinia:


"El 18 Agosto de 1895 una delegación etíope que regresaba de Rusia, había salido del puerto de Odessa, al parecer, con 135 cajas de fusiles y numerosas cajas de munición. Posteriormente el 31 enero 1896 el embajador italiano en San Petersburgo informó de que no menos de 40,000 fusiles Berdan estaban siendo enviados a Etiopía, y había noticias de que 5.500 fusiles rusos y varios cañones pequeños habían sido recientemente descargados para Menelik en el puerto francés de Obok en el golfo de Adén.
Las armas rusas, con otras de Francia y Bélgica, tuvieron gran importancia, posiblemente decisiva, en la victoria de Menelik sobre los italianos en la histórica batalla de Adua el 1 marzo 1896".

Parece que había mucha gente interesada en que los italianos no dominaran la zona.

Las armas del Ejército Italiano:

El fusil modelo 1870-87 era usado por las fuerzas provenientes de la metrópoli y el modelo 1870 por las indígenas o al menos parte de ellas. Las carabinas usadas eran normalmente del modelo 1870-87.



Fucile Carcano ('Il 91')

  • En Adua no se pierde la batalla por accidente.
  • El error fundamental de subestimar a su oponente, unido a decisiones equivocadas tomadas en el curso de los acontecimientos.
  • Pero en lugar de hacer una revisión de los errores, trato de explicar el curso de la batalla, como veremos más adelante, ya es una tarea bastante difícil.


Portada de una revista francesa publicada el 1 de abril de 1904 mostrando a los soldados de Menelik II de Abisinia desfilando en celebración del aniversario de su victoria sobre los italianos.

Baste este mapa, donde el único nombre simple es también la única familia en absoluto, al menos los recuerdos de la escuela: Adowa.

Sólo este mapa, justo para dar una sensación de confusión. Pero sería sólo un poco de que el 01 de marzo 1896 se habían apoderado, para quedarse, las mentes de los generales italianos.

Mapa pero también había otra, muy diferente.

Este fue el mapa que ver al comandante en jefe y gobernador de Eritrea Baratieri había entregado a sus subordinados en la preparación para la batalla. De hecho, no es "otro mapa", sino que es un "mapa" de la tierra que dirigió los movimientos de nuestras tropas.

Y «resumen y lleno de errores, pero un mapa un poco" más preciso que podríamos llamar, porque había visitado la zona desde hace meses.


El "mapa" de Baratieri

Baratieri El plan estipula que las cuatro brigadas de la fuerza expedicionaria estaba compuesto formado una banda derecha (brigada Dabormida), un centro (brigada Arimondi), un ala izquierda (indígenas brigada Albertone) y reserva (brigada de Elena) , e hizo dos tipos de despliegue, una primaria y secundaria una.

A partir de los campos respectivos, las brigadas con una marcha nocturna se reunieron para formar un frente unido entre el monte al norte Esciasciò Semaías y hacia el sur:

Dabormida en la colina Rabí Arienni
Arimondi y Ellen en la misma colina Rabí Arienni
Albertone en la colina Chidane Meret

Los dos paquetes no están marcados en el mapa con los contornos clásicos, pero indicó con dos escritura vertical: un paralelo superior, a la Esciasciò montaña, y una parte central de la montaña Raio.


El plan de batalla

El despliegue fue que la secundaria y Albertone Dabormida abierta las dos colinas que flanquean las brigadas, mientras que Arimondi y Ellen se han desplegado en la segunda línea.

Un mecanismo simple, que fue diseñado para publicitar el ejército de Menelik, o al menos su parte trasera hacia la inevitable derrota.

Según las estimaciones de Italia, antes de ellos había más de 30.000 etíopes, desmoralizados y cortos de suministros: una tarea fácil para los 14.000 soldados italianos y sus armas modernas.

Los hechos son muy diferentes, a partir de la diferencia entre el mapa de Baratieri y la realidad de la tierra y terminando con los abisinios que estaban mucho mejor armados de lo que pensábamos, y de lo que piensa el día de hoy: entre otras vevano 46 Hotchkiss de tiro rápido modernas armas de fuego, pistolas Hotchkiss y Maxim máquina, fusiles y 120.000 como moderno, comprado a los comerciantes de armas privados (incluyendo a Arthur Rimbaud, que se conoce como un poeta, pero también incursionó en los años de la trata de esclavos ) o los gobiernos, como Rusia, otros donados por razones diplomáticas como el Vetterli-Vitali proporcionan sólo nosotros, los italianos.


El plan de batalla: de la teoría a la práctica

Aunque la brigada de compatriotas Albertone eran menos ágiles que los Ascari en esas montañas, su marcha fue aún más rápidamente otras brigadas, y pronto se encontró que las precedía.

Esto en sí mismo habría tenido graves consecuencias si las rutas del centro y sur que llevó a los objetivos fijados, de forma inesperada, sin un final a reincorporarse.

La imprecisión del papel o incierta de una marcha nocturna, y luego obligó a la columna de Arimondi, y por consiguiente la de Elena que siguieron, para detener a dejar que se deslizan a Albertone arranque a control remoto. Albertone entre la brigada y el resto de la fuerza expedicionaria abrió una brecha que ya no se llena

La brigada de la India, de hecho, comenzó otro salto más grave.

Como sabemos, la brigada fue desplegada en la colina Albertone Chidane Meret Este hecho no está donde le gustaría que la tarjeta de Baratieri, pero a muchos kilómetros hacia el suroeste.

Impulsado quizás por la ansiedad de la lucha o solicitados por los guías, Albertone, sin solicitar nuevas instrucciones o información Baratieri, decidió llegar a la posición que ocupan era nominalmente y no permanecer en lo que lógicamente competir: Hacienda Monte.

La distancia entre las brigadas llegaron a ser tan abismal: la brigada de la India ha llegado ya a 6 a los "verdaderos" Chidane Meret, revestimiento exterior en el triángulo entre Chidane Meret, Col Adi Antiguo y laderas de Semaías, mientras que al mismo tiempo que las otras tres brigadas facevanmo fila Rabí Arienni la colina.

Albertone escribió en sus memorias que en ese momento de espera para contactar con Dabormida, de acuerdo con el plan de operaciones secundarias.

Cualesquiera sean las razones que su condena estaba destinado a ser decepcionado.


La situación entre el 6 y 9

Los abisinios fueron informados de los movimientos y los italianos no tomaron por sorpresa, de hecho.

Casi inmediatamente invertido Albertone, abrumadora su vanguardia y obligado a retirarse en la tercera línea de segundo, mientras empezaba a infiltrarse en los caminos interiores de la vista y le disparó de nosotros.

Poco antes de las 7, Albertone, preocupado por el giro de los acontecimientos, redactó un mensaje para pedirle que interviniera Baratieri.

Al mismo tiempo, sin embargo, el gobernador había sido capaz de evaluar la situación y adoptar contramedidas. Lo que no está claro. Pronto, sin embargo, ya no podía siquiera salir de apuros.

De lo que dice en sus memorias, destinadas a implementar las brigadas y Dabormida Arimondi uno al lado del otro entre la entrada y aguas arriba Bellah Raio, Elena, con la reserva de la brigada. espera para cubrir el flanco izquierdo con sobrevivientes Arimondi indígenas de la brigada.

Dabormida ha traído consigo la tumba para Baratieri, porque ni siquiera reveló a su personal. Tres versiones: certificados (como afirma Baratieri) Monte Bellah formando una L con tropas Arimondi; tomar partido atacando la Diriam abisinios, o aliviar la presión sobre Albertone movimiento contra el campamento en el valle de Abisinia Sciauitù Mariam.

En realidad, la brigada de Dabormida realiza una operación de cuarto. Se metió en el valle Mariam Sciauitù tratando también de "llegar a Albertone" trasladando a un batallón en el Monte Diriam.

Pero, llegó como a las 9, Dabormida pasó media hora todavía que esperar: lo que no se conoce, sin embargo, los abisinios fueron a su encuentro y las diez y media su brigada fue prácticamente desconectados de que tanto Albertone Elena. Los abisinios, de hecho, había llegado incluso en la misma montaña que Bellah Dabormida debe ocupar al menos la intención de Baratieri.

Las órdenes dadas a Arimondi, sin embargo, se conocen, pero nadie puede decir que es más fácil entender la lógica: en torno al 7 Baratieri Arimondi pidió que tomara el lugar de Rabí Arienni Dabormida en la colina, lo cual es imposible hasta que el Dabormida brigada no había dejado vacante.

Sólo en el 8 Baratieri realidad se ordenó ocupar la montaña Arimondi Raio, el sector en el proyecto. Arimondi Pero si lo tomé con calma y no estaba en condiciones después de las 9, cuando los abisinios, filitrati las montañas estaban en frente del macizo.


La situación entre el 10 y 12

Las brigadas central en el combate ya ha entrado antes de las 10, cuando la brigada Albertone ahora estaba disparando el último cartucho.

Nuestros soldados esperaban la llegada de los abisinios, ampliamente anunciada por los fugitivos de la columna: oscuro podía ver grandes columnas de cruzar el enemigo de las colinas, desaparecer y aparecer más cerca de él y así no huir askaris ser objeto de bombardeos.

Arimondi Brigada, desplegados a toda prisa por su maestro, fue ahorcado en el Monte Raio: un punto de apoyo inseguro, ya que se había descubierto a la derecha y la izquierda nadie nunca protegidas.

La mayor parte de la brigada de etíopes afectados por todos los lados, abrumadora la línea de pequeños dentro de un par de horas alrededor del mediodía Arimondi estaba muerto y lo que queda de su brigada estaba tratando de escapar de un desastre.

brigada de Elena se vio ocupada casi simultáneamente con la de los abisinios Arimondi porque había hecho maniobras de derivación extensiva, de pasar al norte y al sur de la zona montañosa e incluso desfilar debajo del Monte Raio y ocupando el piso Gundapta.

Fue el partido más fuerte de los cuatro, pero había separado las unidades y los refuerzos no pudieron detener el avance enemigo, pero él ni siquiera había tiempo.


La situación entre el 13 y 15

La confusión inicial y falta de cohesión entre los servicios se ampliaron en una reacción en cadena imparable.

Temprano en la tarde toda resistencia había cesado consistente: numerosos pequeños grupos de tropas siguen luchando sin esperanza completamente rodeado o encaramadas en cimas de las montañas, mientras que el resto de la fuerza expedicionaria se retiró seguido de jinetes Galla.

La retirada no puede ser ordenada y no fue, sobre todo porque Baratieri había dado órdenes para las líneas de plegado. Todo el mundo salió corriendo donde él podría facilitar la labor de los seguidores. En mayo, cuando nuestras tropas llegaron a la escena de la batalla para enterrar a los cadáveres, 1.500 de los 3.025 cadáveres encontrados, se encuentran fuera del ámbito de la batalla, murieron durante la retirada.

Murieron alrededor de 5.900 italianos y Ascari. Abisinios mayor sea el número de muertos (estimado entre 7.000 y 12.000), pero fueron alrededor de 120.000 y 17.500, todos.




Resultado

Los italianos contabilizaron 5.900 bajas, mientras que los abisinios perdieron en torno a 10.000 hombres. Los prisioneros italianos fueron tan bien tratados como fue posible, pero los 800 askaris que capturaron fueron considerados traidores, y su castigo fue la amputación de sus manos derechas y sus pies izquierdos.
Como resultado directo de la batalla, Italia firmó el tratado de Addis Abeba, reconociendo a Abisinia como un estado independiente. La responsabilidad del fracaso cayó en Baratieri, a quién relevaron de su cargo, acusado de deserción. La humillación de Italia fue sentida durante casi cuarenta años, hasta 1935, cuando la Segunda Guerra Italo-Abisinia dio a la Italia de Mussolini el dominio de Abisinia hasta la liberación en 1941.

Referencias

Wikipedia
Warfare.it

martes, 31 de mayo de 2016

Guerra ítalo-abisinia: El error de interpretación de un tratado

La interpretación del texto de un tratado de paz ocasionó una guerra
   
Javier Sanz — Historias de la Historia


En 1889 Menelik II se coronaba como emperador de Etiopía después de haber conquistado las regiones de Tigray y Amhara con el apoyo del Reino de Italia. Como reconocimiento al apoyo recibido, Menelik cedió a Italia la franja costera del Mar Rojo -la Eritrea italiana, la primera colonia italiana en el continente africano- y, además, firmó con el conde Pietro Antonelli, en representación del rey Umberto I de Italia, un tratado de amistad y libre comercio. Aquel tratado de paz sería el responsable de la primera guerra ítalo-etíope.



El tratado firmado en la ciudad etíope de Wuchale el 2 de mayo de 1889 constaba de 20 artículos que comenzaban con palabras de amor eterno…

Artículo 1. Habrá paz y amistad entre Su Majestad el Rey de Italia y de Su Majestad el Rey de Reyes de Etiopía y entre sus respectivos herederos, sucesores y todos sus súbditos.
Pero las cosas se torcieron en el artículo 17…

Artículo 17. Su Majestad el Rey de Reyes de Etiopía debe/puede utilizar el Gobierno de Su Majestad el Rey de Italia para las relaciones con otros poderes o gobiernos.
Y no por el propio texto, sino por la traducción del propio texto, concretamente de un verbo: en la versión de los etíopes (en amharic) se interpreta como “puede” indicando voluntariedad -si el emperador quería y permaneciendo Etiopía totalmente independiente- y en la de los italianos se interpretaba como “debe” indicando obligatoriedad -convirtiendo a Etiopía en un protectorado italiano-. Cuando Menelik se enteró de la interpretación italiana denunció el caso ante el rey de Italia pero éste hizo caso omiso e incluso comenzó a movilizar sus tropas en la frontera con Etiopía… en 1894 estalló el conflicto bélico. La superioridad de sus tropas permitió a Italia llevar la iniciativa pero no consiguió el apoyo de los pueblos de la zona de Trigray -recientemente conquistada por Menelik-. Con el apoyo de éstos, el emperador consiguió recuperar la iniciativa y derrotar a los italianos en la batalla de Adua (1896). Aún así, los italianos siguieron manteniendo el territorio de Eritrea. En 1935, y ya con Benito Mussolini manejando los hilos, los italianos ocuparon Etiopía hasta 1941.



Y ya que hablamos del emperador Menelik os contaré su historia con un trono muy particular. Recién subido al trono, se enteró de que en EEUU se había utilizado por primera vez un revolucionario método de ejecución… la silla eléctrica. El primer ejecutado en la silla eléctrica fue William Kemmler en la prisión de Auburn (Nueva York) el 6 de agosto de 1890. No sabemos si por ser un fanático tecnológico o por querer tener lo último en el sistema de ejecuciones, el caso es que encargó tres de estos artilugios. Cuando llegaron quiso utilizarlas rápidamente y trató de ejecutar a alguno de los prisioneros capturados en sus disputas territoriales, pero no funcionó… nadie le había dicho que para su funcionamiento necesitaba de corriente eléctrica y Etiopía en aquel momento no contaba con el suministro necesaria para hacerla funcionar. Así que, demostró que era partidario del reciclaje y utilizó una de ellas como trono.

viernes, 29 de abril de 2016

Las reses que evitaron que Jamaica caiga en manos británicas

Cuando las reses evitaron que los ingleses tomaran Jamaica
Javier Sanza  — Historias de la Historia




El 3 de abril de 1502, Cristobal Colón iniciaba su cuarto viaje al continente americano. Después de explorar la costa atlántica de Centroamérica y ya de regresó a la isla de La Española, fueron sorprendidos por una tormenta que les obligó a desviarse a Jamaica. En junio de 1503 Colón desembarcaba en la playa de Santa Gloria. Salvaron la vida, pero los cascos de sus dos carabelas estaban seriamente dañados y era imposible volver a echarse a la mar. El almirante ordenó utilizar los restos de las naves para construir un fortín. Una vez terminado, se enviaron expediciones al interior de la isla para contactar con los nativos y poder conseguir víveres mediante el trueque con las habituales baratijas. Así se mantuvieron durante meses con la esperanza de que algún barco español navegase por la zona y los pudiese rescatar, ya que no tenía las herramientas necesarias para construir una embarcación para salir de allí. Las cosas se pusieron tensas en el fortín cuando los nativos se negaron a proporcionar más alimentos si no ofrecían alguna cosa de más valor… los conocimientos astronómicos de Colón les salvarán. Gracias al libro Almanach Perpetuum (1478), del astrónomo sefardita Abraham Zacuto, el almirante sabía que el 29 de febrero de 1504 habría un eclipse total de luna. Ese mismo día, se reunió con los caciques locales y les amenazó:

Si no nos suministráis más víveres, mi Dios ocultará la luna esta noche.



Supongo que no sería el primer eclipse que verían por aquellos lares, pero que llegase un individuo que pudiese hacerlo a su antojo, aquello acongojaba al más chulo. Los nativos pidieron perdón y volvieron a enviarles suministros sin pedir nada a cambio. Además, consiguieron una canoa de remos con la que Diego Méndez y siete hombres se aventuraron para llegar hasta La Española. En junio de 1504 consiguieron ser rescatados por un barco enviado por Diego Méndez. En 1508, Diego Colón, hijo del almirante y ya como gobernador de La Española, ordenó colonizar Jamaica. Al año siguiente se fundaba el primer asentamiento en el mismo lugar donde su padre había construido el fortín. Lo llamaron Sevilla la Nueva. A pesar de los esfuerzos por consolidar la nueva fundación, los manglares que lo rodeaban y la zona pantanosa cercana obligaron a abandonarlo e intentarlo más al sur. Allí establecieron la Villa de la Vega (para los ingleses Spanish Town), que sería la capital de Jamaica hasta el siglo XIX.

Inicialmente la convivencia con los nativos fue pacífica —supongo que todavía guardarían el recuerdo de la magia de Colón—, pero cuando comenzaron los desmanes de los españoles, los problemas con los nativos se convirtieron en algo habitual. Todo ello agravado con las constantes visitas, que no de cortesía, de los franceses, holandeses y, sobre todo, de los ingleses. Los corsarios ingleses, al servicio de su bolsillo y al de su graciosa majestad, la reina Isabel I de Inglaterra, asaltaban cualquier barco o asentamiento con bandera española… y Spanish Town recibió varias visitas de este tipo. Aunque el corsario más famoso de la época fue Francis Drake —llegó a ser nombrado vicealmirante de la Marina real británica—, tuvo un aprendiz que aventajó al maestro: Christopher Newport. Este corsario capturó en 1592 el buque portugués Madre de Deus y consiguió el mayor botín del siglo: una carga de quinientas toneladas de especias, sedas, piedras preciosas y otros tesoros. Lógicamente, se ganó el favor de la reina de Inglaterra y de su sucesor, el rey Jaime I, que en 1606 lo puso al frente de la expedición encargada de establecer una colonia inglesa en Virginia. Pero tres años antes, en Spanish Town, conoció la derrota frente a un ejército… de reses.


Christopher Newport

Con una flota entera al mando del Christopher Newport, se presentaron los ingleses ante las costas de Jamaica. Debido a las insuficientes defensas de la Villa de la Vega y el escaso número de defensores, el capitán no creyó oportuno proceder con el correspondiente bombardeo desde el mar, así que decidió desembarcar a la mayor parte de sus tropas. Esta chulería, disfrazada de superioridad manifiesta, fue aprovechada por los españoles que defendían el asentamiento. Reunieron a todas las reses de la zona y cuando tuvieron frente a ellos a los ingleses, azuzaron a los cornúpetas con antorchas. Asustados, salieron en estampida arrasando las primeras líneas de los atacantes y provocando el caos en el grueso del ejército desembarcado. Tal y como llegaron, se volvieron a sus embarcaciones y salieron de allí.

lunes, 7 de marzo de 2016

USA: Las guerras contra los franceses e indios

La Guerra Francesa e India
Por Steve Wiegand - For Dummies



A pesar de estar lleno del espíritu divino de la Gran Despertar - o quizás debido a ella - colonos americanos estaban listos para 1750 a una vez más luchar contra los estadounidenses y franceses nativos. El primero en hacerlo fueron guiados por una, de 22 años de edad, capitán de altura milicia de Virginia llamado George Washington.

Esta vez la guerra mundial, llamada la Guerra de los Siete Años en Europa y doblado la Guerra Francesa e India en el Nuevo Mundo, se inició en los Estados Unidos. especuladores ingleses habían adquirido los derechos de 500.000 acres en el valle del río Ohio.

Casi al mismo tiempo, los franceses habían construido una serie de fortalezas en la misma zona como una forma de mantener las líneas de comunicación y suministrar abierta entre Canadá y Louisiana.

En 1754, un año después de haber llevado a cabo una misión diplomático / espía, Washington fue enviado a la Ohio País con 150 hombres. Se encontraron con un destacamento francés, los virginianos despedidos, y los franceses huyeron. "He oído silbar las balas", Washington escribió más tarde, "y, créeme, hay algo encantador en el sonido."

El francés se dispuso a "encanto" de Washington contraatacando una fortaleza a los jóvenes de Virginia había puesto a toda prisa (y bien llamado necesidad de la fortaleza) y al obligar a Washington a entregar - el 4 de julio Entonces, en un golpe de suerte para una nación todavía no han nacido , los franceses dejó Washington dirigió a sus hombres a casa.

La unificación de las colonias

Mientras que Washington estaba saboreando su primera experiencia de combate, representantes de 8 de las 13 colonias se reunieron en Albany, Nueva York, a petición del gobierno británico. El objetivo era ver si las colonias podrían ser más unificado. Los británicos querían más unidad, ya que pensaron que sería más fácil para luchar contra los franceses y también para gobernar las colonias.

Pero unos pocos colonos con visión - más notablemente una impresora Filadelfia, inventor, científico, y el hombre-sobre-ciudad llamado Benjamin Franklin - vieron la reunión como una oportunidad para aumentar la influencia económica y política de las colonias.

Franklin ha diseñado un plan de sonido para una unión colonial, y los representantes reunidos aprobó. Pero las asambleas en las colonias individuales rechazaron, sobre todo porque sentían que darían una parte demasiado grande de su independencia.


La derrota británica general Braddock

En el campo de batalla, por su parte, los británicos habían enviado dos de sus peores regimientos a las colonias y dio el mando de un general llamado Edward Braddock. Aunque sin duda valiente (que tenía cinco caballos tiro de debajo de él en una batalla), Braddock era arrogante y un bozo perseverante cuando se trataba de la estrategia militar. También fue despectivo de la milicia estadounidense bajo su mando.

En 1755, Braddock y una fuerza de aproximadamente 1.400 hombres, incluyendo Washington, marcharon sobre fuertes franceses en el país de Ohio. Una fuerza de franceses y americanos nativos sorprendió la fuerza británica. Braddock fue muerto, junto con casi un millar de sus hombres.

La derrota de Braddock fue sólo uno de un puñado de las pérdidas de la británica sufrió durante los próximos dos años. La guerra en América se fusionó con una guerra en Europa que involucró a todas las grandes potencias europeas. Se pasó mal para los británicos en ambos teatros.

Expulsando a los franceses

En 1757, sin embargo, las cosas comenzaron a mirar hacia arriba. Un administrador capaz llamado William Pitt se convirtió en jefe del gobierno de Londres. Pitt utiliza hábilmente la marina británica nombrado superior y buenos líderes militares.

Entre ellos se encontraban James Wolfe y Jeffrey Amherst. Wolfe y Amherst condujo una fuerza británica contra la fortaleza-ciudad francesa de Quebec en 1759. En una de las más importantes batallas libradas en América del Norte, los británicos tomaron la ciudad. Montreal cayó en el año siguiente, y los franceses se terminó en el Nuevo Mundo.

La guerra se instaló formalmente por el Tratado de París en 1763. El británico consiguió todos los de Canadá, toda América del este del Mississippi, Florida y algunas islas del Caribe.

Los colonos americanos se deshicieron de la amenaza de décadas de antigüedad de los franceses. Más que en guerras anteriores, los hombres de diferentes colonias lucharon al lado de otros, reducir las barreras entre las colonias. Los líderes del futuro maduraron. Y la animosidad y la fricción que surgió entre los líderes militares británicos y los estadounidenses se quedaron mucho tiempo después de la guerra había terminado.

Para ver qué tierra explotaciones que Gran Bretaña, Francia y España mantienen en la mitad del siglo 18, eche un vistazo a la siguiente figura.

sábado, 6 de febrero de 2016

Diplomacia: Crucero acorazado "9 de Julio" saluda al pabellón dominicano

Saludo al pabellón dominicano en 1919


El 24 de mayo de 1919 había fallecido en Montevideo el ilustre poeta Amado Nervo, embajador de México ante la República del Uruguay. Como Nervo había sido embajador concurrente en la República Argentina, el presidente argentino Hipólito Yrigoyen ordenó que sus restos fueran repatriados con todos los honores en el crucero acorazado “Nueve de Julio”. 
Al regreso el barco se vio obligado a hacer escala, y su comandante consultó con el ministerio de Marina si podía tocar o no Santo Domingo y, en caso afirmativo, si saludaba a la bandera norteamericana al entrar al puerto, a la sazón ocupado por fuerzas militares de los Estados Unidos. El comandante del crucero 9 de Julio al no ver en la fortaleza "Ozama" la bandera dominicana, no hizo los saludos exigidos por el protocolo internacional, lo que motivó que las autoridades norteamericanas pidieran al Capitán las causas de su descortesía. 



Cuando ocurrió este desagradable caso, hacía 4 años que se había declarado oficialmente la implantación del gobierno militar norteamericano, que tuvo lugar en aquella época (1916), cuando el íntegro patricio doctor Francisco Henríquez y Carvajal, designado Presidente de la República por decisión del Congreso Nacional, se negó a aceptar las humillantes condiciones que para su formal reconocimiento le hiciera el gobierno de Estados Unidos que en ese entonces detentaba, de acuerdo con la convención de 1907, la total percepción de los ingresos aduaneros dominicanos. 
Todos conocemos que una fuerza de ocupación coloca al tope de los edificios y fortalezas cautivas su propia bandera. La dominicana no flameaba sobre la tierra de las virtudes soñada por Juan Pablo Duarte, que siempre deseó una patria libre, soberana y sin intervención de extrañas potencias. La gallarda respuesta del comandante del crucero 9 de Julio, no se hizo esperar. La inmediata respuesta del presidente Yrigoyen fue: “Id y saludad al pabellón dominicano”. Tengo instrucciones de mi gobierno de saludar la bandera dominicana. Así lo hizo
Al entrar al puerto, el acorazado izó al tope la bandera dominicana, saludándola con una salva. Corrió la voz por la ciudad, y personas fervorosas compusieron con trozos de tela una bandera dominicana que izaron en el torreón de la fortaleza. 
Veintiún cañonazos de la nave argentina tributaron el homenaje a la enseña dominicana. La multitud se lanzó a las calles, y una gran manifestación se dirigió hasta la casa municipal ante la perplejidad de las autoridades gringas de ocupación que no se atrevieron a impedir el pronunciamiento popular. 
Uno de los improvisados oradores dijo: “Loor al presidente argentino Yrigoyen que nos ha hecho vivir siquiera dos horas de libertad dominicana”. 
Dos años después, dos delegados del Partido Nacional Dominicano llegaron a la Argentina a testimoniar al presidente Yrigoyen el reconocimiento del pueblo de su patria por su extraordinario gesto. Uno de los emisarios, el doctor Francisco Henríquez y Carvajal, relató el suceso mientras la emoción llenaba sus ojos de lágrimas. 
La campaña de los patriotas dominicanos para el retiro de las tropas norteamericanas tuvo una alta expresión en la asamblea del año 1921, que se dirigió al Presidente argentino en los siguientes términos: 

San Pedro de Macorís (Rep. Dominicana), marzo 15 de 1921

El Congreso de las Juntas Patrióticas instalado el 6 de marzo, envíale mensaje de gratitud dominicana y confía en que vuestro constante esfuerzo de apoyo a la causa de la República acelerará su éxito.

(firmado) Rolando Martínez, presidente.
 

 
Presidente Hipolito Yrigoyen 
 Crucero ARA "9 de Julio" 

Fuente