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martes, 28 de noviembre de 2017

USA: Batallas de la guerra de los arroyos indios

Batallas claves de la guerra de los arroyos indios en la América de inicios del siglo XIX


Andrew Knighton | War History Online


La impresión muestra a Andrew Jackson que se sienta en una silla a la izquierda, en una tienda, hablando con Guillermo Weatherford que está parado en la derecha cerca de la abertura de la tienda.

Las batallas no tienen que ser extensas para ser significativas. La Guerra de los Arroyos Indígenas (Indian Creek), que tuvieron lugar desde 1813 hasta 1814, fue una guerra duramente combatida entre una facción del pueblo de los arroyos conocidos como los Red Sticks (palos rojos), y el poder invasor de los Estados Unidos. Fue un período sangriento en la historia, y diferentes facciones de la cala se aliaron con las fuerzas estadounidenses contra los Red Sticks. A lo largo de una serie de batallas que involucraron a decenas de hombres por lo menos a unos pocos miles como máximo, los rebeldes de Red Creek lucharon contra los milicianos de Estados Unidos y sus aliados para decidir el destino de Alabama y del pueblo de la cala.

La batalla del Burnt Corn

La primera batalla de la guerra se libró en el arroyo Burnt Corn (Maíz quemado).

Agitados por el poderoso Tecumseh, Red Sticks liderados por Peter McQueen -muchos de los nombres utilizados tanto por los europeos como por los nativos- invadieron asentamientos blancos. Una pequeña milicia dirigida por el Coronel Caller persiguió y rodeó a los asaltantes en Burnt Corn Creek. Casi destruyeron la fuerza de la incursión, pero el fracaso de presionar su ventaja dejó a los nativos tomar el control de la batalla. La escasa disciplina entre los soldados blancos los llevó a romper, y Caller tuvo que retirarse.


Un retrato del jefe Tecumseh.

La masacre de Fort Mims

La batalla siguiente fue una de las más notables y más infames de la guerra. Red Eagle, que se convertiría en el comandante rebelde más famoso, condujo a sus hombres en un avance sobre el Fuerte Mims. A través de la recogida de inteligencia y un enfoque cuidadoso sorprendieron a los defensores y rompieron a través de la puerta. Cinco horas de lucha intensa siguieron en que los nativos tomaron el control del fuerte. Pero el Águila Roja entonces perdió el control de sus tropas, que masacraron a muchos de los habitantes. Estados Unidos movilizó a las tropas en serio para contrarrestar la amenaza de la Pala Roja.

La batalla de Tallushatchee

La venganza para Fort Mims llegó el 3 de noviembre. El futuro presidente Andrew Jackson, que dirigía las fuerzas de los Estados Unidos, ordenó al General Coffee que avanzara sobre las fuerzas enemigas reunidas en la ciudad de Tallushatchee. El café rodeaba la ciudad, y cuando los palos rojos avanzaban, los obligó a regresar entre sus casas. Los nativos se negaron a rendirse, y 168 fueron asesinados.

La batalla de Talladega

No todos los nativos se alinearon con los rebeldes. Unos días después de Tallushatchee, un mensajero llegó a Jackson diciéndole que 150 nativos amigables fueron sitiados en Tallushatchee por 1.000 Palos Rojos. Jackson marchó sobre la ciudad y derrotó a los sitiadores, matando a casi 300. La táctica de Jackson de retirarse en el centro podría haber sido más efectiva si algunos de sus hombres no hubiesen caído en un verdadero retiro.

La Batalla de las Canoas

El capitán Sam Dale, herido en Burnt Corn Creek, fue uno de los soldados estadounidenses más notables de la guerra. En su vuelta a la acción en el noviembre de 1813, él llevó una expedición para buscar a los invasores del palillo rojo.

La pequeña fuerza de Dale fue atacada mientras cruzaba un río. Dale y una docena de sus hombres estaban atrapados solos en el banco que habían estado dejando. Los guerreros de la vara roja atacaron a su partido del bosque y otros lo alcanzaron en una canoa en el río. Dale y sus hombres capturaron la canoa en combate brutal de cerca y terminaron su cruce bajo fuego.

La batalla de Autosse

El 29 de noviembre, el general Floyd trató de imitar los éxitos de otros rodeando y destruyendo a una fuerza nativa en el pueblo donde se encontraba, esta vez en Autosse. A diferencia de Coffee, no pudo rodear a su objetivo. Aunque las tropas americanas ganaron usando artillería y caballería, los restos de la fuerza nativa pudieron escaparse. Floyd, poco abastecido, tuvo que retirarse, acosado por los nativos sobrevivientes.

Wattiors del nativo americano, finales de 1800s. Wikipedia / Dominio Público
Guerreros nativos americanos, finales de 1800.



La batalla del Holy Ground

La tierra santa era una nueva ciudad de la cala en la orilla del este del río de Alabama. Aunque fortificada, no pudo resistir las fuerzas del general Claiborne que atacaron el 23 de diciembre.

Los nativos, encabezados por Red Eagle, estaban bien preparados y lograron evacuar frente a la amenaza estadounidense. El terreno desigual impedía una persecución efectiva, y el Águila Roja se escapaba de la captura saltando a caballo desde un alto farol, aterrizando en el río y nadando a través.

La batalla de Emuckfau

Después de Navidad, Jackson comenzó un avance cuyos resultados serían disputados por los lados opuestos - él demandó éxitos, mientras que los nativos demandaron haberlo tirado.

El primer encuentro de esta campaña tuvo lugar el 22 de enero de 1814, cerca de la ciudad natal fortificada de Emuckfau. Las tropas rebeldes cayeron sobre la columna de Jackson antes de que pudiera alcanzar y asaltar la ciudad. Los feroz combates en la derecha americana demostraron ser una farsa de los nativos, que cayeron y casi empujaron a la izquierda estadounidense. El sólido trabajo de Jackson y de Coffee, al mando de la derecha, mantuvo la línea. Pero mientras ellos mantenían el campo, nunca llegaron a Emuckfau.

La batalla de Enotachopca

Después de Emuckfau, Jackson comenzó un retiro hacia su base. Los Red Sticks lo atacaron en Enotachopca y nuevamente fueron expulsados, permitiéndole completar su retirada.

Jackson había mantenido el campo dos veces, con pérdidas mucho menos que sus enemigos. Pero él había sido rechazado, una mella en la confianza estadounidense.



La batalla final, la batalla de Horseshoe bend.

La Batalla de Calebee Creek

En la mañana del 27 de enero, el Águila Roja dirigió un ataque contra los estadounidenses bajo el general Floyd en Calebee Creek. Atacando silenciosamente fuera de los pantanos bajo la cobertura de la oscuridad, atraparon a los soldados estadounidenses por sorpresa, forzándolos a la defensiva.

Pero cuando llegó el amanecer, Floyd fue capaz de organizar a sus tropas y balancear sus flancos alrededor. Casi rodearon a los atacantes, y Águila Roja se retiró.

Al igual que Jackson, Floyd tuvo la victoria en el campo de batalla, pero la pérdida estratégica. Su confianza se rompió, y se retiró.

La batalla de Tohopeka

A pesar de estos éxitos, los rebeldes de la cala fueron rechazados constantemente. Finalmente, su fuerza principal fue atrapada por Jackson en Tohopeka. El 27 de marzo de 1814, en una batalla también conocida como la Batalla de Horseshoe Bend, lucharon una última desesperada defensa de su posición fortificada allí. Un costoso asalto de Jackson llevó a la toma de las defensas nativas, con cientos de muertos. Muchos nativos lucharon hasta la muerte en vez de rendirse. Algunos escaparon cruzando el río.

El 9 de agosto, Andrew Jackson llevó a los jefes de Creek a los términos con el Tratado de Fort Jackson, que puso fin a la guerra y transfirió una gran cantidad de tierra Creek en el control del Gobierno de los EE.UU. Habiendo luchado contra la amenaza de los Red Sticks, Jackson mantuvo su impulso, moviéndose rápidamente contra los intereses españoles y británicos cercanos

viernes, 24 de noviembre de 2017

Restos de españoles sacrificados por Aztecas


Restos de un esqueleto de filiación étnica europea, estaba en posición anatómica y había sido desmembrado pos mortem para obtener los llamados “huesos trofeo”, muy apreciados por los guerreros. La osamenta estaba acompañada de una pequeña jarra cerámica de la fase Azteca IV. Foto: Enrique Martínez Vargas



Sacrificio de españoles capturados en Zultépec, Tlaxcala

Plataforma del Grupo Habitacional E. Zultépec-Tecoaque, Tlaxcala. Foto: Enrique Martínez Vargas




Zultépec-Tecoaque se localiza en la región occidental del estado de Tlaxcala, en el municipio de Calpulalpan. En 1520 el asentamiento fue escenario de uno de los episodios relevantes del contacto entre europeos e indígenas acolhuas al inicio de la conquista de México cuando capturaron a una caravana de españoles y sus aliados locales. Algunos detalles en relación con los acontecimientos aparecen en algunas de las fuentes históricas del siglo XVI (Cartas de Relación de Hernán Cortes, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, entre otras).

En la zona habitacional de Zultépec-Tecoaque, que se localiza hacia el oeste, norte y sur del centro ceremonial, es posible observar modificaciones realizadas en el último momento constructivo del asentamiento (1520-1521 d.C.) para resguardar a los cautivos y controlar la circulación y contacto de los capturados con la mayor parte de la población.


Izquierda: En algunos rellenos de plataformas se han localizado grandes concentraciones de materiales arqueológicos asociados al último momento en que el asentamiento estuvo poblado. Generalmente, fueron fragmentos de vasijas de carácter ceremonial de origen prehispánico (fase cerámica Azteca IV) mezclados con fragmentos de cerámica europea. Derecha: En la plataforma del Grupo Habitacional E se encontraron los fragmentos de una olivera con asas. Fotos: Enrique Martínez Vargas

Durante las exploraciones en el Grupo Habitacional Sur, en el aposento ubicado en la esquina noreste se localizaron en contacto con el piso restos de un esqueleto de sexo femenino con características que permitieron establecer su filiación europea. El análisis antropofísico y espacial de los restos óseos permitió establecer que estaba colocado en posición anatómica y en proceso de desmembramiento pos mortem; se observa la falta de algunos de los huesos largos inferiores: pelvis y fémur, del lado izquierdo; y la ausencia de parte de los superiores: húmero, cúbito y radio, del lado derecho, además de ambas manos. Ello permite suponer que después del sacrificio, el cuerpo fue llevado al aposento, el cual era adecuado para la manipulación cultural pos mortem de los cadáveres, de manera especial para la extracción de huesos largos, posiblemente para la obtención de los llamados “huesos trofeo” apreciados por los guerreros. La osamenta estaba acompañada de una pequeña jarra de cerámica de la fase Azteca IV, en cuyo interior se localizaron restos de una rata de campo cocida.

Tomado de Enrique Martínez Vargas, “La historia no escrita de Zultépec Tecoaque, Tlaxcala”, Arqueología Mexicana, núm. 139, pp. 54-59.

Arqueología Mexicana

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Guerra del Opio: Cuando la Reina era líder del cartel de drogas

Cuando la Reina controlaba el narcotráfico

La Guerra del Opio fue el conflicto que mantuvieron China y el Reino Unido entre los años 1839 y 1842. La tensión fue gatillada por el ingreso a China de opio cultivado en India, comercializado por la compañía británica de las Indias Orientales, que administraba India para la Corona. La venta de opio era clave para los británicos porque así compensaban el comercio con China, de donde importaban mucho te: compraban infuciones y exportaban droga. El comercio de opio fue rechazado por China, que exigió ejecutar la prohibición al comisionado imperial Lin Zexu. Los comerciantes británicos e indios cuestionaron por el quebranto que les provocaba el rechazo chino y la Corona británica a envió una flota de guerra para forzar a China a comprar droga. El emperador chino firmó el Tratado de Nanking, que a China a importar opio, en el marco del libre comercio, a través de 5 puertos (el más importante era el de Cantón) y la cesión de la isla de Hong Kong durante 150 años. USA, Francia y Rusia aprovecharon la derrota china para forzar a Beijing a firmar otros China convenios oprobiosos llamados “Tratados Desiguales”. En 1860 China fue forzada a abrir otros 11 puertos al comercio con esos países. La ausencia de soberanía de China se acentuó tras la derrota militar ante Japón (1894-1895). La 1ra. Guerra del Opio concluyó el 29/08/1842 con condiciones humillantes para el Imperio de la Casa Qing.
Por Urgente 24




Cuando la Reina controlaba el narcotráficoLa caricatura ilustra lo que fue la Guerra del Opio.
El narcotráfico regulado por el Estado fue una herramienta a la que apeló el Reino Unido para equilibrar su balanza comercial desfavorable con China. Ese período nefasto se lo conoce como Guerra del Opio.

En verdad, fueron 2 guerras del Opio:

  • entre 1839 y 1842, y
  • entre 1856 y 1860, de la que también participó Francia junto a los británicos.

Y dado que USA también utilizó aquella situación para aprovecharse de China, algunas conclusiones son:

  • Occidente coquetea con el narco desde hace mucho tiempo,
  • el narcotráfico que provoca tensión es aquel que no controlan los gobiernos,
  • el narcotráfico es una herramienta de presión política y de comercio exterior.

La hipocresía de Occidente y la ignorancia de muchos gobernantes y medios de comunicación es llamativa. Vale la pena recordar los hechos.

El recorte de Juan Rivas Moreno en El Mundo madrileño es muy interesante:

"Cuando Lord Macartney volvió de su embajada a China en 1794, trajo consigo un rechazo absoluto por parte del gobierno Qing a todas las concesiones que los representantes británicos habían solicitado, y una carta del emperador Qianlong, dirigida al rey Jorge III, explicando la inutilidad de los lazos comerciales entre el Imperio Celeste y las naciones "bárbaras".

En 1794, la China manchú era el estado más populoso, rico y extenso con diferencia. China había alcanzado su cénit y su máxima expansión bajo el reinado del emperador Qianlong, y nadie podía haber previsto en aquella época que, tan sólo cuarenta y cinco años más tarde, las fuerzas británicas doblegarían a los emperadores manchúes en la Primera Guerra del Opio.

Sin embargo, Gran Bretaña y Europa sufrieron una metamorfosis entre 1794 y 1839, un proceso de cambio continuo cuyo resultado final era irreconocible en comparación con el punto de inicio. En menos de medio siglo, Inglaterra le había ganado la mano al imperio manchú e iniciaría un proceso que pondría a Europa y al mundo occidental en el centro de todos los mapas. No obstante, detrás del proceso que supuso el nacimiento de la modernidad y de la predominancia europea se encontraba una mercancía de dudosa legalidad: el opio. (...)".

La Guerra del Opio


El comercio mundial es una gran oportunidad para activar la economía de los países entre sí, y el desequilibrio de la balanza comercial requiere de una identificación apropiada de los motivos por los que un país lo toleraría y qué obtiene a cambio. De lo contrario es un disparate, semejante al que la Argentina vivió en diferentes períodos históricos contemporáneos.

La Guerra del Opio fue el conflicto armado por el Reino Unido, bajo el reinado de la reina Victoria en el Reino Unido; para compensar el comercio con el emperador Daoguang, de China.


El monopolio


La Compañía Británica de las Indias Orientales fue una empresa iniciada en septiembre de 1599, para quitarle a compañías holandesas el monopolio del lucrativo comercio de especias, y por ese motivo, tiempo después, la reina Isabel I le concedió una Carta Real para la exclusividad del comercio con las Indias Orientales durante 15 años.

El gobierno inglés no tenía acciones en la empresa, pero ejercía el control indirecto.

Y así la empresa creció hasta representar el 50% del comercio mundial, en particular en algodón, seda, colorante índigo, sal, salitre, té y opio.

La compañía terminó comerciando en especial con la dinastía china Qing y dirigió el desembarco en India.

En 1698, sus enemigos en Londres, con el consentimiento del Parlamento, promovieron una rival: Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales. En 1702, ambas compañías llegaron a un acuerdo de fusión en la Compañía Unificada de Mercaderes Ingleses que Comercian con las Indias Orientales, que obtuvo la soberanía territorial sobre India hasta 1858, cuando este territorio pasó a control del Imperio británico.

En el interín, el 16/12/1773, un grupo de colonos de Boston vestidos de indios norteamericanos se colaron en barcos de la Compañía de las Indias Orientales y arrojaron todo un cargamento de té al agua en protesta por el Acta del Té de 1772.

El Motín del Té fue el comienzo de la Revolución estadounidense. Permite comprender la importancia que tenían el te y la Compañía de las Indias Orientales para la Corona británica.

El té representaba el poderío imperial, que se expresaba a través de la Compañía de las Indias Orientales. El té era un bien de consumo global y a finales del siglo 18 sólo podía comprarse en un país: China; y había un único importador y distribuidor que era británico.

Pero la Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales, que utilizaba a India como base de operaciones, tenía un fuerte déficit comercial con China. Para no tener que pagar con dinero debía equilibrar el comercio.

Los británicos estaban atrapados entre su interés por aumentar la rentabilidad de su negocio, el déficit en el intercambio que atentaba contra la rentabilidad y el desinterés de China por lo que producía India.

Entonces, la adormidera resultó una herramienta para el equilibrio del comercio.

La Guerra del Opio


El opio


En tablillas sumerias ya se mencionaba al opio con una palabra que también significa ‘disfrutar’.

En el palacio de Ashurnasirpal II en Nimrud (Asiria, actual Irak) existía un bajorrelieve de una diosa rodeada de adormideras (puede apreciarse en el Museo Metropolitano de Nueva York).

Los egipcios lo utilizaban como analgésico y calmante. Según el papiro Ebers, lograba "evitar que los bebés griten fuerte". Homero (en la Odisea) afirma que es una sustancia que "hace olvidar cualquier pena", y el historiador Herodoto recuerda sus propiedades medicinales, a la que apelaban en los templos de Esculapio: cuando ingresaba un paciente a aquellos hospitales de la antigüedad, le aplicaban un "ensueño sanador".

Hans Sachs, a mediados del siglo 16, explicó:

"(...) Al recorrer el campo de batalla, vieron con sorpresa que los sarracenos seguían teniendo el falo duro y erecto. El médico de campaña —sin dar muestras de extrañeza— les explicó que aquello no tenía nada de extraordinario, pues de todos era bien sabido que los turcos acostumbraban tomar opio, y que el opio produce excitación sexual aún después de la muerte. (...)".

La cultura árabe utilizaba el opio como euforizante general, y se consumía tanto en privado como en divanes públicos.

El Parlamento decide atacar China


China


La Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales encontró que había tierras y agricultores que podían asegurar, en India, una buena producción permanente de adormidera, que tiene unos frutos secos (cápsulas) de los cuales se extrae la morfina y otros alcaloides con los que se produce el opio.

La Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales promovió el comercio de opio, y la Corona británica autorizó la exportación ilegal de opio a China.

Hacia 1839, miles de adictos chinos trabajaban para destinar el 80% de su salario a la compra del narcótico.

Luego de solicitar, infructuosamente, a la reina Victoria que cesara el ingreso de opio a China, el emperador Daoguang prohibió la venta y el consumo de opio en China.

Después de la expulsión de algunos comerciantes británicos de tierras Qing, la Corona británica ordenó el ataque.

En las acciones bélicas, la superioridad militar de los británicos fue notable.

El 29/08/1842 el Emperador aceptó firmar el Tratado de Nankín que se escribió a bordo del navío de guerra británico HMS Cornwallis, en aguas de Nankín.

El representante británico fue Sir Henry Pottinger; los representantes de la Casa Qing fueron Qiying, Ilibu y Niujian. Fueron 13 artículos ratificados por la reina Victoria y el emperador Daoguang, 10 meses después.

El tratado abolía el monopolio de 13 fábricas que tenían el comercio extranjero en Cantón (Artículo V) y se abrieran 5 puertos (Cantón, Amoy, Foochow, Ningbo y Shanghái), donde los británicos podrían ingresar sus mercaderías con libertad.

El Imperio británico designaría cónsules en esos 5 puertos, donde se aplicarían aranceles fijos acordados entre los británicos y el Gobierno Qing.

China debía pagar a los británicos por el opio decomisado, en compensación de las deudas que los comerciantes de Hong Kong debían a los británicos, y como compensación por los costes de la guerra.

En total, 21 millones de dólares en plata (para la época, un dineral) en un plazo de 4 años con un interés anual del 5% en las cuotas que no fueran pagadas en tiempo y forma.

El gobierno de Qing debía, asimismo, liberar a todos los prisioneros de guerra británicos, amnistiar a todos los súbditos chinos que hubieran colaborado con los británicos durante la guerra ('dealers' y 'narcos').

Las tropas británicas permanecieron en Gulangyu y en Zhoushan hasta que el gobierno de Qing pagó en su totalidad el precio acordado.

Los chinos debieron ceder la isla de Hong Kong al territorio británico por 150 años.

La consecuencia de todo esto fue el derrumbe de la economía china.

viernes, 6 de octubre de 2017

PGM: La ocupación neozelandesa de Samoa, 1914

La ocupación de Samoa por Nueva Zelanda, 29 de agosto 1914 




 Por Per Finsted 
Traducción: Esteban McLaren

Introducción 

La información sobre la participación de Nueva Zelanda en la Primera Guerra Mundial consiste normalmente en las unidades que desempeñaronn funciones en Gallipoli, el frente occidental, Egipto y Palestina. Menos conocida es la ocupación de Samoa el 29 de agosto de 1914, que fue la primera acción militar que hubo de desempeñar las reciéntemente creadas fuerzas armadas de Nueva Zelanda.

Movilización del Ejército de Nueva Zelanda

La respuesta de Nueva Zelandia al estallido de la guerra el 4 de agosto fue rápida y entusiasta. La formación militar obligatoria se había iniciado en 1912 y ya había dado unos 29.500 Territorials y 26.500 cadetes mayores. Además, contaba con 10.000 reservistas, o más de 66.000 hombres en total.


La ocupación de Samoa, 29 de agosto 1914


Mapa 1: Colonias alemanas en el sur del Océano Pacífico.
De Estadísticas de Samoa (Master Nación) 


No hay papel para las fuerzas imperiales de Nueva Zelanda militar que haya sido decidido antes de la guerra, pero en la noche del 6 de agosto de 1914, un mensaje del Secretario de Estado de Guerra fue recibido por Su Excelencia el Gobernador: "Si su deseo de Ministros y se sienten capaces de aprovechar la estación alemana inalámbrica en Samoa, debemos sentir que se trataba de un servicio Imperial grande y urgente ... "

La propuesta fue aprobada al día siguiente, y cuatro días más tarde una fuerza mixta de 1413 hombres (1) más seis monjas enfermeras estaban equipadas y listas.




La Fuerza Expedicionaria de Nueva Zelanda con la bandera de alemanes capturados de Samoa.
Desde FirstWorldWar.com


En el 15 de agosto 1915 la Fuerza de Avance de Samoa dejó Wellington, recogiendo 10 infantes más, algunos detalles de guerra y guías e intérpretes en Fiji, y en el 29 de agosto 1915 desembarcó sin oposición en Apia, la isla principal de Samoa Occidental.

En marzo de 1915, la Fuerza de Relevo de Samoa de 358 hombres se hizo cargo, y al final de la guerra otra 298 hombres fueron suministrados para mantener la guarnición.

Referencias fotográficas

La Biblioteca Alexander Turnbull, la biblioteca de investigación dentro de la Biblioteca Nacional de Nueva Zelanda, tiene también una serie de fotografías del desembarco y posteriores. Haga clic aquí para buscar estas fotografías (búsqueda de Samoa 1914).

El Grupo de Avanzada de Samoa


Coronel Robert Logan 2).

La fuerza de desembarco fue comandada por el coronel (temporal) de Robert Logan del Ejército de Nueva Zelanda. En 1914, el Coronel Logan (1 º Regimiento Montado Otago Rifles) fue comandante del Distrito Militar de Auckland, se convirtió en coronel en octubre de 1915.

El elemento de infantería consistía en casi 1000 hombres de la tercer (Auckland) regimiento (Countess of Ranfurly's Own) y el quinto (Wellington Rifles) regimiento.

La fuerza incluye 4 cañones ligeros, probablemente de la batería de montaña 'D' (capitán Anderson).

El elemento de ingeniero consistía de una compañía de campaña, una compañía de ingenieros de ferrocarriles (capitán Keenan) y un destacamento de señales.

Además, los destacamentos de Nueva Zelanda y el Cuerpo Médico de Nueva Zelanda del servicio del ejército fueron incluidos en la Fuerza Avanzada de Samoa.

La contribución naval 

La fuerza expedicionaria se transportaba en dos barcos de la Unión Steam Ship Company de Nueva Zelanda 3) - el S/S Moeraki (4.392 toneladas de registro bruto, construido en 1903) y S/S Monowai (3.433 toneladas de registro bruto, construido en 1890).

El contingente naval, al mando del almirante Sir George Patey, consistió en tres obsoletos "cruceros de clase P" - HMS PhilomelHMS Psique y HMS Pyramous; unidos por HMAS AustraliaHMAS Melbourne y el crucero francésMontcalm en Nueva Caledonia.


HMS Psique o HMS Pioneer, c.1912. 
Desde una postal de color contemporánea visto a la venta en Ebay. 

El HMS Philomel fue un Crucero de Tercera Clase clase Peal (1890). Una foto del HMS Philomel se encuentra en la World War 1 Naval Combat.

Los HMS Psique y HMS Pyramous eran de la clase Pelorous (1900). Ver Cruceros Protegidos de Tercera Clase clase Pelorous (Primera Guerra Mundial Lucha contra la Naval 1).

El HMS Philomel fue transferido al Gobierno de Nueva Zelandia en 1914 y comisionado en Wellington el 15 de julio de 1914. Con su complemento aumentada en un 60-70 reservistas de Nueva Zelanda, el HMS Philomel escoltó primero la fuerza avanzada de Samoa y luego a la principal Fuerza Expedicionaria de Nueva Zelanda a Egipto.

Consulte la Fuente 5 para obtener información adicional sobre el HMS Philomel, que sirvió en la División de Nueva Zelanda de la Royal Navy (a partir de 1941 la Armada Real de Nueva Zelanda) en varios puestos hasta el 16 de enero de 1947.

La colonia alemana de Samoa 


El Gobernador comandaba los Fita-Fita, las fuerzas policiales paramilitares de Samoa.
Tarjeta de cigarrillos N º 96 en la serie Waldorf-Astoria de las Fuerzas Navales y Coloniales Alemanas. (Fuente 6) 


Samoa se convirtió oficialmente en una colonia alemana el 1 de marzo de 1900, sobre la base de un tratado entre Gran Bretaña, Estados Unidos de América y Alemania 4).

A diferencia de la mayoría de las colonias alemanas, en Samoa no había ninguna unidad militar, sino sólo una pequeña fuerza policial 5).

En 1914 la fuerza consistía en unos 30 Fita-Fita (agentes de policía paramilitar de Samoa) y 20-25 agentes de policía local (Landespolizisten), todas a cargo de un Jefe de la Policía alemana (Polizeimeister).


La policía paramilitar de nativos de Nueva Guinea
(Kaiser-Wilhelms-Land).
Tarjeta de cigarrillos N º 94 en la serie Waldorf-Astoria de las Fuerzas Navales y Coloniales Alemanas. (Fuente 6) 


La Fita-Fitas fueron reclutados de hijos de caciques y familias influyentes, sino que sirve principalmente como auxiliares de los establecimientos Gobierno y, como guardias. Los agentes de policía local sirvieron en varias aldeas nativas y de dos puestos de policía, conocido como Cana y Saluafáta.

Al parecer, el Fita-Fita no podían ser de confianza en todas las circunstancias, ya que los cerrojos de los fusiles fueron retiradas durante un malestar interno en 1909.

La policía paramilitar de la colonia alemana de Nueva Guinea 6) (Kaiser-Wilhelms-Land), así como una partida de desembarco naval fueron traídos para sofocar los disturbios.


Un soldado naval alemán, equipada para los desembarcos en zonas tropicales.
Tarjeta de cigarrillos N º 43 en la serie Waldorf-Astoria de las Fuerzas Navales y Coloniales Alemanas. (Fuente 6) 


En vísperas de la invasión

La estación alemana inalámbrica en Samoa, que más o menos fue la razón de las operaciones en Nueva Zelanda, abrió apenas unas semanas antes de la invasión, el 2 de agosto de 1914. Hasta entonces, los telegramas tenían que trasladarse desde Nueva Zelanda, entre ellos el telegrama con la información sobre el asesinato en Sarajevo, el 28 de junio de 1914.

La amenaza de esta estación inalámbrica debe considerarse en el contexto del Escuadrón de Alemania del Este de Asia 7) con base en Tsingtao. El Escuadrón incluidos los cruceros modernos SMS ScharnhorstSMS Gneisenau ySMS Nürnberg.

Cuando estalló la guerra, un pequeño número de alemanes formaban la fuerza de los ciudadanos (Bürgerwehr), consistente en cerca de 50 hombres, organizados en tres destacamentos - una vigilancia de la estación inalámbrica y los otros dos se turnaban para servir como guardias costeras.

El gobernador convocó un consejo de guerra con los propietarios de algunos grandes plantaciones, los hombres de negocios y funcionarios gubernamentales, la conclusión era que cualquier forma de resistencia militar no tendría sentido y sólo llevar a derramamiento innecesario de sangre.

La rendición alemana 

En las primeras horas del 29 de agosto de 1914, la Fuerza de Avance de de Samoa acercó sus vapores al puerto de Apia, dos barcos de vapor pequeñas búsquedas en el puerto de minas y un pequeño barco, llevando una bandera blanca transportado dos oficiales navales al muelle Bismarck.


El desembarco en Apia, Samoa, el 29 de agosto de 1914.
De New Zealand in the Great War (Historia Digger)
.

El primer oficial británico de la Commonwealth en desembarcar en territorio enemigo en la Primera Guerra Mundial fue el teniente Edward Church, pagador del HMS Psique, quien recibió instrucciones para llevar la demanda del Almirante de la rendición incondicional a los representantes alemanes. 8)



Los oficiales de la Royal Navy llegan a Apia, Samoa, el 29 de agosto de 1914, con la demanda de rendición alemana. El personal representado era de HMS Psyche, uno de los tres cruceros de la clase "P" de la estación de Nueva Zelanda de la marina real que ayudó a componer la escolta naval para la expedición a Samoa alemana.

El Gobernador alemán, Erich Schultz-Ewerth, había dejado la ciudad para "asistir a una conferencia de los oradores y los jefes", dejando así un gobernador interino para recibir la solicitud de entrega. Las negociaciones comenzaron, pero al final los alemanes tuvieron que aceptar la ocupación de Nueva Zelanda, y lo hizo bajo protesta.


Izado de la bandera del Reino Unido, Palacio de Justicia, Apia, Samoa, el 30 de agosto de 1914.
Desde New Zealand in the Great War (History Digger).
 

La estación de radio en Apia fue desmantelada por los alemanes para mantenerlo fuera de las manos británicas, y los miembros de la fuerza de los ciudadanos se desestimó.

La bandera del Reino Unido se izó aproximadamente 8:30 el 30 de agosto de 1914; cañones de los barcos saludaron desde el puerto.

La ocupación de Nueva Zelanda

A pesar de que el gobernador había sido prometido de ser expulsado a Fiji, éste fue llevado a Auckland, Nueva Zelanda como un prisionero de guerra el 2 de septiembre de 1914, junto con su secretaria, Mars, y el director de la estación inalámbrica, Hirsch.

Mis fuentes de la ocupación de Nueva Zelanda son muy anti-Nueva Zelanda (Fuentes 8 y 9), pero se destaca que los alemanes en Samoa no fue en modo alguno impresionado por las tropas de Nueva Zelanda con sus uniformes de lana pesada, más útil para la guerra en Europa que en el Pacífico Sur. Además, los soldados parecían muy jóvenes y carecían de formación militar.

Al principio, la relación era tolerable, pero durante los meses siguientes, y culminando alrededor de la Navidad de 1914, las cosas salieron bastante mal.

A mediados de septiembre de 1914 sin embargo, la situación cambió cuando los cruceros alemanes SMS Scharnhorst y SMS Gneisenau se presentaron en la desembocadura de la bahía que conduce al puerto de Apia. Todos los alemanes esperaban que la ocupación terminaría pronto, pero al final resultó que los cruceros tenían cosas más importantes que hacer, y un mensaje con esta declaración fue entregada al coronel Robert Logan desde el mando de la Armada alemana, Vice-Almirante Graf Maximilian von Spee. La moral alemán se hundió más en consecuencia!

De acuerdo a la Fuente 8, varios cientos de soldados de Nueva Zelanda, aburrido de no tener nada que hacer en esta isla remota, irrumpieron en algunos almacenes en el puerto el 26 de diciembre de 1914 y "liberaron" grandes cantidades de alcohol, de las que se les ha prohibido desde el comenzó la ocupación.

De acuerdo a la Fuente 9, la situación se fue bastante de las manos, y el Coronel Robert Logan tuvo que inventar una amenaza de un crucero de batalla alemán SMS Tann que había sido observado en el Océano Pacífico rumbo a Samoa - una situación similar a la aparición de SMS Scharnhorst y SMS Gneisenau - con el fin de recuperar el control de sus fuerzas. Esta amenaza puso serio a los soldados y se les ordenó a las colinas que rodean Apia a cavar trincheras y otras fortificaciones.

En marzo de 1915, el Grupo de Relevo de Samoa ayudó a la Fuerza de Avance de Samoa. Esta nueva fuerza compuesta por más hombres maduros, muchos veteranos de la Guerra de los Boers, y alivió la tensión entre los alemanes y la fuerza de tareas.



Algunos de los 70 miembros del Partido de Adelanto de Samoa que regresaron a Nueva Zelanda en el Monowai en septiembre de 1914. Estos hombres estaban "algo sorprendidos" de que sólo unas pocas personas estuvieran presentes para darles la bienvenida en Auckland, donde el acceso público estaba restringido por el cierre De las puertas del Muelle de la Reina. [1] La llegada posterior de la nave en Wellington era inesperada y "apenas un alma" los estaba esperando en el muelle. 

En conclusión 

La participación de Nueva Zelanda en Samoa duró hasta 1962. Después de la Primera Guerra Mundial, Samoa fue un mandato de Nueva Zelanda de la Liga de las Naciones 9), y más tarde una administración fiduciaria de las Naciones Unidas. En 1962, la antigua colonia alemana se convirtió en una nación independiente bajo el nombre de Samoa Occidental, a partir de 1997, Samoa.

Muchos de los jóvenes soldados de Nueva Zelanda que prestaron servicios en la Fuerza de Avance de Samoa fueron a Gallipoli después. Muchos de ellos nunca regresaron ...

Fuentes 


1. The Concentration of the Expeditionary Force en The New Zealanders at Gallipoli por el Coronel Fred Waite, Whitcombe and Tombs, Christchurch, New Zealand 1919 (New Zealand Electronic Text Centre).

2. The New Zealand Expeditionary Force in the First World War (Te ara - An Encyclopaedia of New Zealand, 1966).

3. The Navy (Te ara - An Encyclopaedia of New Zealand).

4. Before Gallipoli - Australian Operations in 1914, Semaphore - Newsletter of the Sea Power Centre Australia, Issue 7, August 2003.

5. Record of HMNZS Philomel, Appendix 8 in The Royal New Zealand Navy por Sydney David Waters, Historical Publications Branch, Wellington 1956, Part of The Official History of New Zealand in the Second World War 1939-1945.

6. Uniformen der Marine und Schutztruppe, Waldorf-Astoria Zigaretten, Munic 1933 (Preußische Geschichte und Militärgeschichte (Großer Generalstab).

7. Das Deutsche Koloniallexikon, 1920 (Universitätsbibliothek Frankfurt am Main).

8. Erste und letzte Tage Deutsch-Samoas - Schutzmacht und neuseeländische Okkupation im Wechsel por Robert Vandergast (Traditionsverband ehemaliger Schutz- und Überseetruppen).

9. Samoa im Weltkriege basado en Sturm- und Sonnentage auf Samoa by Dr. Arthur Berger, Verlag Deutsche Buchwerkstätten 1923 (Jaduland).

10. Military Badges of the British Empire 1914-18 por Reginald H.W. Cox, The Standard Art Book Co. Chicago Illinois 1983, ISBN 1-84342-384-7.



Notas:

1) El sitio oficial del Ejército de Nueva Zelanda figura la cifra de 1.382 voluntarios de Nueva Zelanda.

2) De Robert Logan (1863-1935) (Diccionario de Filosofía Nueva Zelanda).

3) Véase Union Steam Ship Company of New Zealand y S/S Moeraki (La lista de embarcaciones). Una foto de S/S Moeraki y S/S Monowai a punto de salir Clyde Wellington Quay, como transportes de tropas el 15 de agosto 1914, es incluido en la colección fotográfica mencionada en la Biblioteca Alexander Turnbull (identificados a través de Nueva Zelanda Marítima Index).

4) Para la historia colonial de Samoa, ver Samoa por Chris Dale (Traditionsverband ehemaliger Schutz-und Überseetruppen) y Samoa (Statesmen.org Mundial), el último enlace incluye un buen mapa y una lista de gobernadores, etc

5) Para obtener información sobre los uniformes colonial alemán, véase Uniformes coloniales alemanes (por Horst Hübner). La sección de Samoa incluye una foto de una banda roja similar a la usada por Fita-Fita. Además, la insignia de la Policía de Samoa se ilustra.

6) Véase también Schutzgebiete, Südsee (zur deutschen Bilddokumente Polizeigeschichte).

7) Véase el Escuadrónde Crucero Vice-Almirante Graf Spee (World War 1 Naval Combat).

8) Información sobre la rendición alemana se deriva de 29 de agosto 1914 por Christine Liava'a (Gran Guerra del foro).

9) En la primera parte de la administración de Nueva Zelanda de Samoa, se refieren a El Departamento de nativos en Nueva Zelanda por la administración Te'o Tuvale (Centro de textos electrónicos de Nueva Zelanda).

Dansk Militærhistorisk Selskab

martes, 12 de septiembre de 2017

Argentina colonial: Ceballos, el conquistador de Colonia (¿y de Rio Grande?)

Cuando Florianópolis pudo ser argentina

241 años del Virreinato del Río de la Plata fue creado en 1776 por orden del monarca español Carlos III. A pesar de ser una creación provisional, permaneció hasta 1810. Sumaba los territorios que hoy día son la Argentina, Bolivia, Uruguay, Paraguay, parte del sur de Brasil y el norte de Chile (que fue de Bolivia), con una capital ubicada en Ciudad de Buenos Aires. A los argentinos se les enseña que el virrey más interesante fue Juan José de Vértiz y Salcedo, el de las luminarias públicas (omitiéndose que él fue el represor de la sublevación de Túpac Amaru II, y duro castigador de los cabecillas de la rebelión de Oruro); el más cobarde fue Rafael de Sobremonte y Núñez, III Marqués de Sobremonte; y el último fue el almirante Baltasar Hidalgo de Cisneros y de la Torre. Sin embargo, el más importante fue el primero, Pedro Antonio de Cevallos Cortés y Calderón. Enrique Mussel, en la revista Criterio, destacó especialmente una acción militar de Cevallos: la derrota de la flota inglesa frente a la Colonia del Sacramento del 6 de enero de 1763, intento que empezó el 24 de diciembre de 1762. En verdad aquella fue la 1ra. invasión inglesa.


Isla de Santa Catarina, en el Atlántico brasilero.

Muy difícil de comprender el Virreynato del Río de la Plata sin considerar al militar español Pedro Antonio de Cevallos Cortés y Calderón.

Hasta entonces, el territorio era parte del Virreynato del Perú, y la Gobernación de Buenos Aires estaba a cargo de Juan José de Vértiz y Salcedo, desde 1770 hasta 1776 (y él mismo fue virrey entre 1778 y 1784, el único nacido en América que ejerció este cargo).

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Pero las disputas de estos territorios provocó que España decidiera crear un nuevo Virreynato que brindara la defensa militar imprescindible al comercio marítimo con base en Buenos Aires, a la que además desvinculaba de Lima a causa de las dificultades en las comunicaciones entre ambas ciudades, lo que provocaba demoras administrativas inadmisibles.

España sufría el embate de Inglaterra, que buscaba territorios de reemplazo ante la pérdida de sus colonias en América del Norte; y de Portugal, con apetencias territoriales desde Brasil.

En la agenda del rey Carlos III de España apareció el mencionado Cevallos, a quien le extendió una cédula real el 01/08/1776, cuando él iniciaba su viaje, creándole el Virreinato del Río de la Plata.

Cevallos arribó al frente de un ejército aguerrido, recuperó todos los territorios invadidos por Portugal, destruyó el fuerte de los lusos en Colonia del Sacramento y hasta conquistó la isla de Santa Catarina (donde se encuentra Florianópolis, tan apreciada por los argentinos).

El 27/10/1777, el monarca rescató a Cevallos para responsabilidades en España, y por cédula real nombró como sucesor a quien explícitamente Cevallos no quería: Juan José de Vértiz. En forma simultánea entró en vigencia el tratado preliminar de límites con Portugal, y los españoles dejaron Santa Catarina. Pero no vayamos tan rápido.

Ingleses

Pedro Antonio de Cevallos descendía de uno de los linajes más antiguos de Cantabria, a los 9 años quedó huérfano y de adolescente ingresó al Seminario de Nobles de Madrid, donde se enroló como oficial de ejército.

A los 18 años desembarcó en Nápoles con el infante Carlos (futuro rey Carlos III) para la conquista de Italia, en el marco de la Guerra de Sucesión polaca.


Retrato de Pedro Antonio de Cevallos Cortés y Calderón.

A los 26 años él preparó, uniformó y adiestró un regimiento del que fue nombrado coronel, y lo llevó a la Guerra de Sucesión Austríaca, la toma de Niza, de Montauban y del Olmo. No tenía 30 años y él ya era brigadier. Después ayudó a conquistar el Ducado de Parma para España.

En 1755, con 40 años fue su 1er. arribo al Río de la Plata. El rey Fernando VI lo designó gobernador de Buenos Aires para la demarcación de la nueva frontera con el Virreinato del Brasil establecida en el Tratado de Permuta que cambiaba Colonia del Sacramento (que pasaba a los españoles) por las 7 Misiones Orientales, al este del río Uruguay (para los portugueses).

En 1756, Cevallos llegó a Buenos Aires con la misión, además, de disciplinar a los aborígenes guaraníes porque no aceptaban el tratado. Sin embargo, en las Misiones él se enteró que a los indígenas se les obligaba a cambiar de ubicación sin darles nada a cambio. Se instaló en la zona y devino en protector de los jesuitas que estaban en la zona a cargo de los indios. Además, exigió a los portugueses la entrega inmediata de Colonia, pero éstos se negaron. Entonces, Cevallos se negó a reprimir a los jesuitas enfrentados a los portugueses y se preparó para la guerra. Pero faltaba un poco para esa instancia dramática con la que, sin embargo, él estaba habituado.

El mayor problema para Cevallos fue que en Misiones contrajo el paludismo, que lo maltrataría el resto de su vida.

Wikipedia afirma que Cevallos intervino en numeros conflictos locales: en Corrientes, en Chaco, en Santa Fe. Y en Buenos Aires reorganizó la administración, las milicias, el comercio y el puerto. Organizó la limpieza de las calles, ordenó construir drenajes, construyó veredas y organizó los primeros mataderos municipales.

El rey Fernando VI murió y, apenas se enteró, Cevallos ya sabía lo que debía hacer porque conocía al sucesor, Carlos III: si Fernando VI había sido un frecuente aliado de Portugal, el nuevo monarca rivalizaría activamente.

Cevallos sabía que Carlos III se oponía al Tratado de Permuta, firmado en Madrid el 13/01/1750 a instancias del ministro José de Carvajal y Lancaster, y de la reina Bárbara de Braganza, hermana del Rey de Portugal, sin consultar ni al Consejo de Indias ni a otros ministros de la Corona española. Era cuestión de tiempo declararlo nulo.

Efectivamente: en 1761 se firmó el Tratado de El Pardo y, en consecuencia de ese texto, Cevallos le exigió al virrey del Brasil la entrega de Colonia del Sacramento y de la isla Martín García.

En 1762 comenzó la Guerra de los 7 Años, Carlos III invadió Portugal, Cevallos inició la marcha sobre Colonia al frente de su ejército de 1.000 indígenas misioneros a quienes había entrenado. Ya había iniciado algunas obras de infraestructura imprescindibles para el conflicto.

En esa circunstancia ocurrió la 1ra. invasión inglesa al Río de la Plata, que la historia no rescata como tal. Una ignorancia imperdonable. La verdad histórica es que la de 1806 fue la 2da. Invasión y la de 1807 fue la 3ra. Invasión.

El relato de Enrique Mussel en la revista Criterio:

"(...) el 1º de octubre empezaron las operaciones con ayuda de dos mil indios de las misiones y el 29 consiguió abrir brechas en la muralla y se intentó el asalto. Ante esa perspectiva, los portugueses capitularon y el 2 de noviembre entregaron la plaza. Cevallos tuvo a bien conceder al gobernador portugués Silva Fonseca los honores de una heroica defensa, pero la Corte de Lisboa no lo considero así y lo condenó por no haber resistido más tiempo y lo mantuvo preso hasta su muerte.

Cuando una escuadra anglo-portuguesa al mando del Capitán John Mac Namara se presentó el 24 de diciembre de 1762 ante la Colonia para protegerla de posibles ataques y desde esa base intentar la conquista de Buenos Aires, la ciudad y puerto ya estaba tomada por el Gobernador Cevallos. En la escuadra inglesa también venía el ex agente del asiento de negros de Buenos Aires, John Reed, que serviría como consejero y práctico en el ataque previsto contra la Capital.

El 6 de enero de 1763 Cevallos consiguió derrotar a la escuadra invasora. Fueron cuatro horas de vivo fuego entre las naves que se aproximaron al puerto, la “Lord Clive” y la “Ambuscade”, y los defensores de la plaza. Los disparos incendiaron la nave almirante “Lord Clive”: murieron allí más de 300 hombres, entre ellos Mac Namara y John Reed. Cayeron 82 prisioneros que fueron luego internados en Córdoba, La Rioja y otras ciudades del norte y allí se afincaron, dando origen a conocidas familias argentinas. La “Ambuscade” tuvo 80 muertos y 80 heridos y se alejó a reparar las averías apoyada por las otras naves de la escuadra (una fragata, dos navíos y seis bajeles). De los nuestros murieron sólo cuatro hombres.

Lamentablemente la escuadrilla que hubo armado Cevallos, compuesta de la fragata “Victoria”, un navío de registro, tres avisos del consulado de Cádiz y algunos lanchones, al mando del Teniente de Navío Carlos José Sarria, si bien minúscula, tuvo un comportamiento deplorable pues no quiso actuar en el primer momento y no estuvo luego para rematar la victoria destruyendo la “Ambuscade” y demás naves de apoyo. Así terminó la primera invasión inglesa al Río de la Plata. (...)".


Retrato de la antigua Colonia del Sacramento.

El regreso

Cevallos no sólo capturó Colonia sino que luego avanzó sobre Río Grande.

Sin embargo, el Tratado de París le obligó a devolver Colonia a los portugueses aunque se encargó de destruir las murallas del fuerte y llevarse los cañones.

De regreso en Buenos Aires, aseguró la frontera bonaerense que a menudo castigaban los malones de aborígenes. Entonces llegó su reemplazo: Francisco de Paula Bucarelli.

Cevallos regresó a España, tuvo que dar cuenta de sus actos (juicio de residencia), no tuvo dificultades y fue designado comandante militar de Castilla la Nueva, pudiendo así reasumir el control de los campos de su familia. Luego fue enviado en una misión diplomática a Francia; más tarde a Parma, con la misión de brindar seguridad al traslado de la princesa María Luisa, quien debía casarse con el príncipe Carlos, futuro Carlos IV.

Cevallos fue designado gobernador de Madrid.

Pero en el Río de la Plata todo andaba mal. Francisco de Paula Bucarelli había sido un fracaso. Los portugueses habían recuperado Río Grande, y los fuertes de Santa Teresa, Santa Tecla y San Martín. Carlos III le pidió a Cevallos que le presentara un plan contra Portugal.

El militar preparó la invasión del país vecino pero Carlos III no se atrevió. Sí le pidió que ejecutara el capítulo de operaciones contra Brasil que incluía aquel plan de guerra.

Lo único que reclamaba Cevallos era que las tropas no fuesen comandadas por Juan José de Vértiz. Entonces Carlos III le pidió a Cevallos que volviera al Río de la Plata.

Por la confianza que Carlos III tenía en Cevallos, antes de comenzar la campaña militar, al frente de 9.386 soldados, le notificó que era virrey del flamante Virreynato del Río de la Plata, aunque era una categoría provisoria, limitada a la misión militar de Cevallos, a quien así se le brindaba una cobertura institucional acorde a su importancia.

Cevallos estaría a cargo de las gobernaciones de Buenos Aires, el Tucumán, el Paraguay, la Real Audiencia de Charcas y el Corregimiento de Cuyo, todos dependientes hasta entonces del Virreynato del Perú.​

Algo más: Cevallos no debía revelar que era virrey hasta que la flota, de 6 buques de guerra y 117 buques de acompañamiento, estuviera en alta mar.

La comunicación a Cevallos se hizo el 01/08/1775 y la flota zarpó el 12/10/1776. El 23/02/1777, Cevallos ocupó completamente la isla Santa Catarina. O sea que Florianópolis quedaba en el territorio del Virreynato del Río de la Plata.

La flota llegó a Montevideo y luego marchó a Colonia, donde los portugueses se rindieron en forma incondicional.

Cevallos se unió a Vértiz, quien también era militar, y marcharon sobre Río Grande. Pero en el interín, el rey Carlos III firmó el Tratado de San Ildefonso, por el cual Portugal cedía definitivamente a España la ciudad de Colonia y las Misiones Orientales, a cambio de que España le garantizara a Portugal el control de Río Grande y Santa Catarina. Así fue como se le devolvió Florianópolis a los lusos.

Cevallos dejó 930 hombres en Buenos Aires por las dudas, y dio por concluida la expedición militar. El 15/10/1777 estrenó en la ciudad portuaria su cargo de Virrey y Capitán General.

Cevallos organizó las gobernaciones, impuso la Ley de Libre Comercio de 1778, que garantizó un incremento de la recaudación fiscal, simultánea a una caída del contrabando por ausencia de los portugueses.

Otra vez Wikipedia:
"(...) La disposición para la libre internación de productos motivó un aumento en la producción de carretas. Estimuló la agricultura y reguló el horario de las labores, la alimentación diaria de los peones y el nivel de salario de los mismos. También se establecieron penas para los ebrios y los jugadores.​ Para aumentar las fuerzas de trabajo disponibles favoreció el comercio de esclavos negros, ya sea directo o en virtud del Tratado de Asiento. (...)".

En junio de 1778, recibió a Juan José de Vértiz, flamante 2do. Virrey del Río de la Plata, y desde Montevideo regresó a España. Tenía 63 años pero su salud estaba deteriorada. Murió antes de terminar aquel año.

Él falleció el 26/12/1778 en el Convento de los Capuchinos de Córdoba (España), donde se hallaba hospedado de camino hacia la Corte de Madrid.

viernes, 9 de junio de 2017

Guerra del Opio: 9 hechos esenciales

9 hechos esenciales - las dramáticas guerras del opio británico que cambió el curso de la historia
Holly Godbey | War History Online





Muchas personas han oído algo sobre las Guerras de Opio británicas (1839-1860) de pasada. Tal vez en una clase de historia de la universidad, pero los detalles son vagos. O tal vez a través de televisión y películas. Sin embargo, este fascinante período de la historia merece algún reconocimiento. Cure su curiosidad y echa un vistazo a nueve de los hechos más interesantes sobre este conflicto duradero entre Gran Bretaña y China.


Empresas comerciales británicas destruyendo juncos chinos durante la primera Guerra del Opio.

Los drogadictos fueron la raíz de la primera guerra del opio


Antes de la llegada del opio a China, no había nada que el mercado chino quisiera de los británicos. El país era altamente autosuficiente y no necesitaba productos europeos. Sin embargo, los británicos deseaban mucho los productos chinos como la porcelana, la seda y el té, para llevarlos de vuelta a Europa.

Por lo tanto, la Compañía Británica de las Indias Orientales vendió el opio cultivado en sus plantaciones en la India a comerciantes extranjeros para la plata. Esos comerciantes extranjeros entonces vendieron la droga a los chinos, directamente oa través de intermediarios. El número de adictos al opio en China comenzó a crecer sustancialmente, y los funcionarios del gobierno decidieron que había que hacer algo al respecto.

Los británicos pueden haber sido los primeros en usar la "diplomacia de las cañoneras"

La diplomacia del cañonazo ocurre cuando un país desea la acción diplomática de otro país, y la acosa en la acción con una demostración dramática del poder militar y naval. Los británicos usaron esta táctica porque los funcionarios del gobierno chino confiscaron más de mil toneladas de la droga (sin pago). Ellos quemaron abiertamente el opio en una playa, cerraron todo el comercio y exigieron que los comerciantes extranjeros permanecieran fuera de las calles.

Los británicos atacaron fuertes, causaron estragos en ciudades costeras y bloquearon ríos.

La Primera Guerra Del Opio Comenzó "El Siglo De La Humillación"


Algunos afirman ahora que esta primera serie de batallas impulsada por el opio fue el comienzo de lo que se conocería como el "siglo de humillación". Estos son los aproximadamente 100 años que China experimentó la invasión, el imperialismo y la intervención del gobierno a manos no sólo europeas Pero también los japoneses. El término es generalmente utilizado por los nacionalistas chinos.

La guerra sólo terminó con un tratado desigual



Representación de un artista de la Segunda Guerra del Opio.

Lo único que puso fin a la Primera Guerra del Opio fue un tratado desigual. Tratados desiguales son todos los firmados entre los chinos y los japoneses o europeos durante los años 1800 y 1900, después de los cuales los chinos fueron derrotados o en riesgo de una gran pérdida.

El tratado de Nanking fue el primero, y puso fin a la Primera Guerra del Opio. Los resultados del tratado incluyeron la abolición de los monopolios comerciales chinos, la apertura de nuevos puertos comerciales (donde los comerciantes europeos pudieron comerciar con cualquier persona en absoluto) y crearon impuestos comerciales.


Además, los chinos tuvieron que pagar al gobierno británico aproximadamente 21 millones de dólares de plata por el opio perdido en la guerra, las deudas de los comerciantes chinos debidas a comerciantes británicos y los costos de guerra. Las deudas acumulaban un interés del 5 por ciento.

La segunda guerra del opio no fue sólo sobre el opio



Trabajadores chinos "coolie".

La Segunda Guerra del Opio llegó en un momento en que el comercio se expandía a otros productos desafortunados, como la esclavitud. Los británicos querían ampliar el comercio de "coolies" o trabajadores no calificados del sur de China.

Hoy en día, el término es un insulto derogatorio. Estos trabajadores chinos fueron transportados a colonias británicas en el Caribe y Centroamérica para trabajar en plantaciones, así como a otras colonias británicas alrededor del mundo. Se creía ampliamente que estos trabajadores eran increíblemente maltratados y sufrieron altas tasas de mortalidad además de horribles condiciones de trabajo y abuso.

viernes, 19 de mayo de 2017

Roma: ¿Y si Arabia hubiese sido romana?

¿Y si Arabia hubiese sido una provincia romana?
JAVIER SANZ — Historias de la Historia


Pues no es tan descabellado el asunto, y cerca estuvo de serlo. Los geógrafos romanos dividieron la península arábiga en tres grandes territorios poco definidos más allá del llamado Limes Arabicus: la Arabia Petrea, el antiguo reino de los nabateos que ocupaba aproximadamente la actual Jordania, el Sinaí y el sur de Siria, que fue anexionado por el Cornelio Palma en tiempos de Trajano como provincia romana hasta que el empuje del Islam se la arrebató a Bizancio en el 635; la Arabia Deserta, insondable e inhóspito centro de la península habitado por tribus nómadas, y la Arabia Felix, extremo suroeste de la península equiparable en dimensiones a los actuales Yemen y Omán y presunto lugar donde estuvo ubicado el legendario reino de Saba que aparece mencionado en la Biblia.



Nos centraremos en este último territorio, la Arabia Felix, el más atractivo para la implacable codicia romana. Ya los viajeros griegos llamaban a aquel territorio “la fértil arabia” (εὐδαιμονία), por influencia del semítico oriundo y-m-n que significaba fértil, debido a la fecundidad de aquel rincón costero y montañoso de la península arábiga donde sí que llovía regularmente, había ríos irregulares y agua potable y era punto inevitable de paso y peaje en el comercio marítimo de especias provenientes del Lejano Oriente. Además del monopolio de la canela índica, en aquellas tierras agrestes se producía incienso (tan demandado en todos los templos de la Ecúmene y bien pagado por los comerciantes) y un pequeño fruto que al tostarlo servía como bebida estimulante. Todavía hoy se toma café con el nombre del puerto árabe desde donde se exportaba: Moca.



Ante aquel halo de riqueza no tardarían en asomarse las urracas. No hubo personas más codiciosas en toda la Antigüedad clásica que los gobernadores provinciales romanos, aquellos pretores que sabían que su mandato fuera de Roma era efímero y el beneficio inmenso si se tenía pocos escrúpulos. Corría el año 26 a.C. Cleopatra y Marco Antonio llevaban muertos cuatro años y el primer gobernador romano de Egipto, el poeta y amigo personal de Augusto, Gayo Cornelio Galo, había sido depuesto por pasarse esquilmando la provincia de Egipto; en su lugar ejerció la pretura Aelio Galo, hombre de oscuro pasado y ningún logro militar previo digno de mención.

Parece ser que por orden directa del princeps, el prefecto Aelio Galo emprendió una “exploración armada” desde su residencia de Alejandría hacia Arabia Felix. Dion Casio y Plinio el Viejo dan noticia de la misma, así como de la gran amistad del prefecto con un geógrafo griego al que había conocido durante su pretura y que, al final, sería el único que sacase provecho de aquella expedición: hablamos de Estrabón. Aquel griego curioso ya lo había acompañado hasta la frontera sur de la provincia, Asuán, recorriendo el Nilo y sus territorios y, a sabiendas de su afán de describir hasta el último rincón de la Ecúmene, bien pudo ser uno de los inductores de esta arriesgada incursión en tierras incógnitas, ricas y presuntamente hostiles.

La expedición empezó mal, y lo que mal empieza, peor acaba. Aelio Galo confió en un guía nabateo de dudosa reputación llamado Sylleus que desde el principio de la campaña los hizo atravesar un territorio desértico y abrasado por el sol y con poca agua con la que abrevar bestias y sofocar la sed. Como le pasaría a la Armada española siglos después, Galo fue derrotado por los elementos antes de lanzar un solo pilum a los jinetes árabes. Después de seis meses de padecimientos inenarrables tratando de alcanzar esos tesoros que custodiaba la inmensa Arabia, hostigado por los jinetes y el clima severo del desierto por igual, el prefecto decidió volver a Alejandría. Había perdido dos terceras partes de sus tropas en el intento. Quizá a causa de este descalabro monumental, poco tiempo después fue destituido como gobernador de Egipto, cargo que le fue adjudicado a un mejor militar y amigo íntimo de Augusto, Gayo Petronio, el futuro vencedor de Meroe… Pero esa es otra historia.

viernes, 5 de mayo de 2017

Cuba: La Guerra de los 10 Años

Guerra de los Diez Años
Wikipedia


Voluntarios españoles embarcándose para la guerra en Cuba, Barcelona, 1870

La Guerra de los Diez Años, también conocida como Guerra de Cuba (en España) o Guerra Grande (1868-1878), fue la primera guerra de independencia cubana contra las fuerzas reales españolas. La guerra comenzó con el Grito de Yara, en la noche del 9 al 10 de octubre de 1868, en la finca La Demajagua, en Manzanillo que pertenecía a Carlos Manuel de Céspedes.

Terminó diez años más tarde con la Paz de Zanjón o Pacto de Zanjón, donde se establece la capitulación del Ejército Independentista Cubano frente a las tropas españolas. Este acuerdo no garantizaba ninguno de los dos objetivos fundamentales de dicha guerra: la independencia de Cuba y la abolición de la esclavitud.

Antecedentes

Las "leyes especiales" prometidas en la Constitución española de 1837 nunca se promulgaron por lo que la isla de Cuba siguió regida por un Capitán General que ejercía un poder prácticamente absoluto, generalmente en favor de los grandes propietarios de las plantaciones esclavistas de caña de azúcar —la llamada "sacarocracia"—, por ejemplo, tolerando la entrada clandestina de medio millón de esclavos procedentes de África entre 1820 y 1873. Ese estado de cosas se mantuvo hasta que apareció un nuevo grupo de propietarios ligados al comercio y a las empresas tabaqueras, en su mayoría emigrantes españoles de primera o segunda generación. Los gobiernos de la Unión Liberal del general O'Donnell formaron una comisión para estudiar las reformas que se debían aplicar en Cuba pero no llegó a ninguna conclusión. En ese contexto es en el que se produjo el Grito de Yara que inició la primera guerra de la independencia cubana.7



Causas de la guerra

Causas económicas

  • Cuba estaba siendo afectada por las crisis económicas de los años 1857 y 1866.
  • Las regiones occidental y oriental tenían diferente situación económica. La región occidental era más desarrollada, tenía más esclavos, mayor producción y más facilidades de comercio que la zona oriental. Esto hacía que muchos hacendados orientales se arruinaran.
  • España imponía altos impuestos y tributos sin consultar con los habitantes de la isla.
  • España sostenía un rígido control comercial que afectaba enormemente a la economía en la isla.
  • España utilizaba los fondos extraídos de la isla para asuntos ajenos al interés cubano, como financiar grandes desembolsos armamentísticos (más de la tercera parte del presupuesto nacional), desarrollar la colonia de Fernando Poo y otros. Estos gastos se hacían en un momento que se necesitaba un fuerte proyecto inversionista para modernizar la industria azucarera, lo cual empeoraba la situación de la colonia.
  • La comprensión de la necesidad de introducir el trabajo asalariado como única vía para hacer avanzar la industria azucarera, algo poco dado en las colonias españolas.

Causas políticas


Gobierno Provisional, 1869. Figuerola, Sagasta, Ruiz Zorrilla, Prim, Serrano, Topete, López Ayala, Romero Ortiz y Lorenzana (foto de J. Laurent).

La revolución española de 1868, La Gloriosa, fue precedida por una amplia conspiración vinculada a los intereses de los criollos reformistas cubanos, emparentados con lo generales Serrano y Dulce.8 Pero la Gloriosa fue también el detonante de la revolución en Cuba, donde el ambiente estaba preparado psicológicamente desde el abandono de Santo Domingo en 1865 y la Guerra de Secesión Estadounidense. Sin embargo, la revuelta no fue encabezada por negros esclavos o libertos, sino por personajes de las clases medias. Acontecimiento que no habían previsto los criollos reformistas.9

  • España negaba a los cubanos el derecho de reunión como no fuera bajo la supervisión de un jefe militar.
  • No existía la libertad de prensa.
  • Era ilegal formar partidos políticos.
  • Fracaso de la junta de información de 1867 y con esto la agudización de las contradicciones colonia-metrópoli unido a la maduración de un pensamiento independentista con figuras como Félix Varela, José Antonio Saco y otros.

La Guerra

La insurrección independentista comenzó el 10 de octubre de 1868 con el llamado Grito de Yara pronunciado por el hacendado Carlos Manuel de Céspedes en su propiedad del oriente de la isla llamada La Demajagua, un ingenio pequeño, anticuado, pobre e hipotecado por deudas. Previamente Céspedes había liberado a sus esclavos. Sin embargo el grito de Yara no fue secundado por los hacendados del occidente de la isla, mucho más próspero que el oriente. Por su parte el "partido español" optó por enfrentarse tanto a los insurrectos como a los representantes del gobierno metropolitano que tras la revolución de 1868 pretendía introducir ciertas reformas en la isla, "por más que este programa liberalizador hubiese de ser, por fuerza, harto moderado, si pensamos que el poder estaba en manos de hombres como [los generales] Serrano o Dulce, asociados por sus respectivos matrimonios a la riqueza azucarera cubana".12



Embarque de los voluntarios para Cuba en el puerto de Cádiz, grabado de Severini en El Museo Universal, noviembre de 1869.

Así pues, la guerra comienza cuando Céspedes pone en libertad a sus esclavos y lee la Declaración de Independencia (o Manifiesto del 10 de octubre, como también se le conoce), el 10 de octubre de 1868. En este documento Céspedes explica las causas de la guerra y sus objetivos.

Esta guerra tuvo un carácter antiesclavista,13 anticolonialista y de liberación nacional. Además, desde el punto de vista cultural ayudó a que el sentimiento de nacionalismo se afianzara. Se luchó por el progreso de la economía y sociedad, por lo que tuvo un carácter contracultural.

El hito militar más relevante fue la toma de Bayamo por parte de los insurgentes, ciudad que posteriormente incendiarían. Cuando los generales enviados desde la península para combatirles, como el conde de Valmaseda o Valeriano Weyler, utilizaron la política de la tierra quemada, que ya habían usado en Santo Domingo, para dejar sin apoyos ni recursos a la guerrilla insurgente, Céspedes respondió con la misma política y ordenó la destrucción de las plantaciones de caña —«las llamas [habían de ser] los faros de nuestra libertad», afirmó— y a pedir que se sublevase a las dotaciones de esclavos —«Cuba libre es incompatible con Cuba esclavista»—. Este programa político, a pesar de que contemplaba la abolición de forma gradual e indemnizando a los propietarios, fue rechazado por los propietarios azucareros del occidente de la isla y por la burguesía de La Habana de origen metropolitano.14


Voluntarios de La Habana, de Valeriano Domínguez Bécquer, en La Ilustración de Madrid.

El Gobierno Provisional de 1868-1871 envió a Cuba al general Domingo Dulce como nuevo capitán general para iniciara ciertas reformas que pusieran fin a la sublevación, pero se encontró con la radical oposición de la alta burguesía de La Habana, que controlaba el comercio, la banca, la producción de tabaco, las navieras y otras actividades fundamentales, y que contaba con el apoyo armado de los «batallones de voluntarios del comercio».

El citado "partido peninsular" o "partido español" es el que se hizo dueño de la isla, logrando no sólo echar a Dulce sino a la mayoría de los funcionarios nombrados por los gobiernos del Sexenio Democrático. Es posible incluso que este grupo estuviera detrás del asesinato del general Juan Prim, presidente del gobierno español, que parecía dispuesto a negociar con los insurgentes, y que también fuera uno de los promotores de la Restauración borbónica en España ya que ayudó a financiar el pronunciamiento del general Arsenio Martínez Campos que el 29 de diciembre de 1874 puso fin a la Primera República Española seguramente por medio de José Cánovas del Castillo, directivo del Banco Español en la Isla de Cuba y hermano de jefe del partido alfonsino, Antonio Cánovas del Castillo.

Que la guerra durara diez años a pesar de los medios con que contaban los que se oponían a los insurgentes independentistas se debió, según Josep Fontana, a la "escasa capacidad de la metrópoli, que hubo de ver cómo se perdía la tercera parte de los soldados llevados a la isla, vestidos con malos uniformes, mal alimentados y pésimamente preparados, de modo que un 90 por 100 de los que murieron lo hicieron en hospitales y por causas naturales".15

La ofensiva de la metrópoli: la "españolización" de la isla

España, al margen de su ofensiva militar, emprendió una ofensiva paralela, la civil. Para ello, incrementó el número de contingentes de inmigrantes españoles hacia Cuba, con el objeto de "Españolizar" la isla.

Del año 1868 a 1880, llegaron a Cuba 382.476 españoles, y para el año 1898, cuando Cuba logra su independencia, eran 960.682, de los cuales 449.287 eran civiles y 511.395 eran militares.16

Población española llegada a Cuba

AñoCivilesMilitares
186815.0357.044
186914.00526.200
187013.69814.131
187111.88017.819
187215.0458.613
187314.47511.995
187414.97812.163
187514.61619.419
187612.22033.688
187710.08017.818
187810.7839.266
187915.10926.323
188012.0554.018
Total173.979208.497


Cronología

10-10-1868: levantamiento de la Demajagua, en Oriente, encabezado por Céspedes, quien lanza su Manifiesto del 10 de Octubre.
11-10-1868: ataque a Yara, primer combate de la guerra.
20-10-1868: ataque y toma de Bayamo, composición de la letra del Himno Nacional en Bayamo.
4-11-1868: primera carga al machete en Pinos de Baire.
4-11-1868: levantamiento de las Clavellinas, en Camagüey.
26-11-1868: reunión de Las Minas.
27-12-1868: desembarco de la expedición del Galvanic.
Enero de 1869: acciones de los voluntarios en La Habana.
11-01-1869: incendio de Bayamo.
07-02-1869: levantamiento de Las Villas, en el Cafetal González.
10-04-1869: asamblea de Guaímaro, constitución de la República de Cuba en Armas. Elección de Céspedes como primer presidente de dicha república.
10-04-1869: incendio de Guáimaro.
11-05-1869: desembarco de la expedición del Perrit.
13-05-1869: desembarco de la expedición de El Salvador.
1869: José Martí publica los periódicos Diablo Cojuelo y Patria Libre, donde incluye el poema «Abdala».
29-12-1869: desembarco de la expedición del Anna.
31-12-1869: desembarco de la expedición del Hornet.
06-02-1870: renuncia de Thomas Jordan al cargo de General en Jefe del Ejército Libertador de Cuba.
24/25-05-1870: desembarco de la expedición del Upton.
17-08-1870: fusilamiento del Mayor general Perucho Figueredo, compositor del Himno Nacional.
15-01-1871: deportación de Martí a España.
Abril de 1871: las autoridades españolas dan inicio a la construcción de la Trocha de Júcaro a Morón, con el objetivo de frenar el avance de las fuerzas independentistas cubanas.
Julio de 1871: inicio de la Invasión a Guantánamo.
04-08-1871: combate del Cafetal La Indiana.
08-10-1871: rescate de Sanguily.
1871: se publica la obra de Martí El presidio político en Cuba.
27-11-1871 fusilamiento de los Ocho Estudiantes de Medicina en La Habana.
1873: se publica La República Española ante la Revolución Cubana.
11-05-1873: muerte en combate del Mayor general Agramonte en Jimaguayú.
27-10-1873: destitución de Céspedes en Bijagual, le sucede en el cargo Salvador Cisneros Betancourt.
31-10-1873: captura en aguas internacionales de la expedición del Virginius.
09-11-1873: combate de La Sacra.
02-12-1873: combate de Palo Seco.
10/11-02-1874: combate del Naranjo.
27-02-1874: muerte en combate de Céspedes en San Lorenzo.
15/19-03-1874: batalla de las Guásimas.
Abril de 1874: ataque al fuerte Cascorro, muerte en combate del Teniente coronel Miguel Maceo.
05-09-1874: captura del Mayor general Calixto García en San Antonio de Baja.
06-05-1875: cruce de la Trocha e inicio de la Invasión a Las Villas.
17-04-1875: sedición de Lagunas de Varona, protagonizada por el general Vicente García González.
29-06-1875: renuncia de Salvador Cisneros Betancourt a la presidencia de la República en Armas, presionado por la sedición antes mencionada. Es sucedido por el coronel Juan Bautista Spotorno, quien promulga el decreto que lleva su nombre (Decreto Spotorno), castigando con pena de muerte a todo cubano que apoye iniciativas de paz sin independencia.
29-03-1876: Spotorno es sucedido en el cargo de presidente de la república por Tomás Estrada Palma.
04-08-1876: muerte en combate del brigadier Henry Reeve en Yaguaramas.
23/26-09-1876: toma e incendio de Las Tunas por el general Vicente García.
Octubre de 1876: fracaso de la Invasión a Las Villas. Gómez se retira del territorio.
22-02-1877: fallece en el exilio en Nueva York el vicepresidente de la República en Armas Francisco Vicente Aguilera, sin haber podido lograr sus objetivos de recaudar fondos para ayudar a los insurrectos en Cuba.
11-05-1877: sedición de Santa Rita, nuevamente protagonizada por Vicente García.
05-07-1877: carta del Mayor general Antonio Maceo al Mayor general Vicente García.
17-09-1877: sedición del Cantón de Holguín, protagonizada por José Enrique Collado.
19-10-1877: el presidente Estrada Palma es capturado por tropas españolas, encerrado en prisiones habaneras y deportado a España. Le sucede interinamente en el cargo su vicepresidente, el general Francisco Javier de Céspedes, hermano de Carlos Manuel de Céspedes.
13-12-1877: el general Vicente García sucede a Francisco Javier de Céspedes en la presidencia de la república.
04-02-1878: combate de Juan Mulato.
07/09-02-78: combate de San Ulpiano.
08-02-1878: autodisolución de la Cámara de representantes de la República de Cuba en Armas.
10-02-1878: firma del Pacto del Zanjón.
15-03-1878: protesta de Baraguá, encabezada por los hermanos Maceo.
Marzo de 1878: designación del Mayor general Manuel de Jesús Calvar como presidente provisional de la República en Armas.
Durante el año 1878: Continuación de la guerra en Oriente por los oficiales protestantes de Baraguá, con rendiciones escalonadas en mayo, junio, septiembre y octubre.
15-04-1879: protesta del Jarao, 22 km al sudeste de Sancti Spiritus, Las Villas, protagonizada por el brigadier Ramón Leocadio Bonachea, uno de los últimos oficiales cubanos protestantes en capitular.

Causas del fracaso

Regionalismo: Las tropas se negaban a salir de su zona de combate y residencia de sus familias , lo que provocaba una desigualdad en el desarrollo de la guerra.
Indisciplinas militares: En esta etapa se realizaron dos sediciones:“Lagunas de Varona” y “Santa Rita” las dos protagonizadas por Vicente García, en la región de Las Tunas; en ellas el militar pedía cambios tan drásticos como la renuncia del presidente. Posteriormente, también estalló un movimiento secesionista entre los independentistas cubanos de la región de Holguín, el cual minó, aún más, a las debilitadas tropas cubanas.
Contradicciones entre el gobierno independentista y el Ejército Libertador: El gbierno cívico-militar de la República de Cuba en Armas intervenía excesivamente en las decisiones de los altos mandos militares del ejército mambí.
Falta de unidad: El desacuerdo entre los diferentes mandos de la guerra causó un desequilibrio entre el poder militar y el civil, lo que ya se venía manifestando desde la asamblea de Guáimaro, donde no quedaron claras las facultades de cada poder.
Caudillismo: Se desarrolló entre determinados jefes militares independentistas un cierto espíritu mesiánico, lo cual los llevó a desobedecer a sus superiores.
Escasez de recursos y prolongamiento excesivo de la contienda: No se logró hacer una guerra rápida y eficaz, por lo que las tropas quedaron exhaustas y en una situación deplorable.
Cese de las expediciones de ayuda del exterior: Durante los últimos años de la guerra dejaron de arrivar a la isla expediciones de patriotas con armas y municiones de refuerzo, lo cual aisló a los mambises y los dejó sin recursos para continuar.
Traición de algunos jefes a la causa independentista: Varios jefes militares y políticos (fundamentalmente del Camagüey y algunos de Las Villas) se pasaron al bando español hacia finales de la guerra, motivados algunos por sobornos y otros por cansancio. Cabe destacar el caso de Juan Bautista Spotorno, presidente del gobierno independentista (1875-1876), quien sería uno de los principales cabecillas del Partido Autonomista (de marcados tintes anti-independentistas) luego del Pacto del Zanjón.