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sábado, 14 de octubre de 2017

PGM: Japón entra al conflicto

La intervención del Japón en la PGM


Rumores en las cancillerías. — Se confirma el ultimátum. Comentarios.—La colonia de Kiao-Chao.

A mediados de la segunda decena del mes de Agosto, un rumor con visos de fundamento comenzó a circular por las cancillerías europeas y a producir enorme efecto en la opinión tan pronto como trascendió a ésta.

Este rumor se refería a la comunicación por el Gobierno nipón al de Alemania de una nota-ultimátum. Grandes fueron los comentarios a que dio lugar esta noticia. Las imaginaciones se echaron a volar y hubo quien creyó tener poco menos que en el bolsillo la hasta entonces fantástica nota de Japón.

Las personas autorizadas en la materia emitieron su juicio, más o menos acertado, pero reconociendo la existencia del documento y aseverando que en él se exigía a Alemania lo siguiente:

Arrow Primero. Que el Gobierno alemán retirase inmediatamente de las aguas japonesas y chinas todos los buques de guerra que tenía en ella o los desarmara completamente, y

Arrow Segundo. Que Alemania evacuara en el plazo improrrogable de un mes los territorios que ocupaba en Kiao-Chao, los cuales serían entregados por el Gobierno japonés a China en determinadas condiciones.
Quienes así se expresaban sostenían que el Japón procedía de esta forma para salvaguardar los intereses que se tuvieron en cuenta al concertar la alianza anglo-japonesa.

Esta explicación del porqué del ultimátum fue aceptada enseguida como buena, creyéndose que el Japón, por virtud de su tratado con Albión, venía obligado a prestar ayuda a la nación inglesa en su terrible contienda con el imperio alemán.

Sin embargo, el texto literal del convenio anglo-japonés nada preveía respecto a casos como el de la conflagración europea.

En el tratado se consignó que sus artículos tenían por objeto:

Arrow a) La consolidación y el mantenimiento de la paz general en las regiones del Asia Oriental y de las Indias.

Arrow b) El mantenimiento de los intereses comunes de todas las potencias en China, asegurando la independencia y la integridad del imperio chino y el principio de la igualdad para el comercio y para la industria de todas las naciones en China; y

Arrow c) El mantenimiento de los derechos territoriales de las altas partes contratantes en las regiones del Asia Oriental y de las Indias y la defensa de sus intereses en las mencionadas regiones.

En el articulado del convenio, al precisar el mutuo auxilio que ambas potencias habrían de prestarse en caso necesario, se determinaba solo ese deber recíproco para cuando fueran agredidas o puestos en peligro los territorios, los derechos o los intereses expresamente mencionados.

De manera que, en realidad, el tratado anglo-japonés de 12 de agosto de 1905 estaba limitado a cuestiones que afectaban directamente al Asia Oriental, a las Indias o al imperio chino, y no rezaba una palabra respecto a mutua ayuda de las naciones contratantes en caso de guerra como el de la Conflagración Europea.

Un eminente diplomático británico, en los momentos en que más se discutía la intervención o no intervención de los japoneses en la cruenta lucha entablada, se expreso en esta forma al ser llamado a emitir su opinión por uno de los más importantes periódicos ingleses:

"Puede que en efecto exista ese famoso ultimátum de que se habla. Lo que si he de decir yo es que el Gobierno inglés ha hecho todo lo posible para conseguir que el Japón se abstenga de obrar en estos instantes.

Hay que tener en cuenta que la ayuda que pueda prestarnos el Japón en la presente guerra es muy cara; nuestras fuerzas navales, juntamente con las de los aliados, se bastan y se sobran para ejercer el dominio del mar. Además resultaría temerario y hasta humillante requerir el apoyo de un pueblo tan ambicioso y guerrero como el japonés.

,,Creo yo que ninguna nación europea, y menos una coalición formada por éstas, suficiente para defender la civilización y las normas jurídicas internacionales de Occidente, arrostraría la responsabilidad de hacer casi arbitro de una querella europea a un pueblo asiático.
„ Además, considerando la cuestión desde otro punto de vista, la intervención del Japón supondría una extraordinaria alarma en los Estados Unidos de Norteamérica, rival del Japón por efecto de encontrados intereses, rivalidad que constituye precisamente para los Estados Unidos uno de sus problemas capitales de política exterior.

,,El canal de Panamá se ha construido sin duda alguna para el caso de tener que solucionar este problema por medio de las armas.
,
,De la acometividad japonesa no se puede dudar; por consiguiente, el establecimiento de esta nación en las colonias alemanas de Asia, significaría la anexión de éstas al imperio nipón, y, lo que es más grave, una extraordinaria facilidad estratégica para emprender cualquier empresa guerrera contra América.

,,Esto probablemente no han de consentirlo los Estados Unidos y puede pesar en la balanza hasta el extremo de inclinar a Norte América a una alianza con Alemania, si las cosas se extremasen hasta llegar a la guerra.

,,Se ha dicho que los Estados Unidos están en el secreto de la acción japonesa y que asienten a ella; es posible, pero de todos modos lo indudable, lo evidente, es lo que he dicho al principio: que Inglaterra no puede haber influido en modo alguno en las resoluciones de Japón, porque no le ha convenido antes, ni le conviene ahora.


El día 16 de agosto fue conocida oficialmente la existencia del ultimátum dirigido por el Gobierno nipón al imperio de Alemania, por la publicación de un telegrama del gobernador de Kiao-Chao en que se decía: "Confirmo ultimátum. Cumpliré mi deber hasta lo último,,.

El 25 del propio mes se supo la noticia de la ruptura de relaciones. La intervención japonesa en la guerra era ya, pues, un hecho indudable.

La legación imperial del Japón en España hizo pública la nota, por medio de la prensa de la Corte, el mismo día en que se publicaba en Tokio

Decía así la declaración de guerra:

-Nos, por la gracia del cielo Emperador de Japón, sobre el trono ocupado desde fecha inmemorial por una misma dinastía, dirigimos a todos nuestros fieles y bravos súbditos la siguiente proclamación:

„ Declaramos la guerra a Alemania y ordenamos a nuestro ejército y a nuestra armada que, con todo su poderío, rompan hostilidades contra aquel imperio.

,,Ordenamos también a todas nuestras autoridades competentes que realicen cuantos esfuerzos sean necesarios para cumplir sus respectivos deberes encaminados al logro de ese objetivo nacional.

“Desde el comienzo de la guerra actual se han producido efectos calamitosos que nos conciernen en grave extremo. Nos, por nuestra parte, hemos abrigado esperanzas de sostener la paz en el Extremo Oriente mediante la observancia de una estricta neutralidad; pero la acción de Alemania ha obligado, al fin, a la Gran Bretaña, nuestra aliada, a romper las hostilidades contra aquel país. Y Alemania, en Kiao-Chao, su territorio arrendado en China, hace preparativos guerreros, mientras sus buques de guerra cruzan los mares del Asia Occidental y amenazan nuestro comercio, a la vez que el de nuestros aliados.

La paz del Extremo Oriente se halla, pues, en peligro.

De acuerdo con nuestro gobierno y el de s. M. Británica, luego de sinceras y categóricas notas cambiadas entre ambos, para adoptar cuantas medidas fueran precisas para la protección de los intereses generales que se mencionan en el convenio pactado por nuestra aliada con Nos, por nuestra parte, y deseosos de lograr ese fin por medios pacíficos, hubimos de ordenar a nuestro gobierno que dirigiese una sincera advertencia al Gobierno imperial de Alemania.

Con profundo pesar, y no obstante la ardiente devoción que la causa de la paz nos inspira, nos vemos en el caso de declarar la guerra en este período de nuestro reinado y cuando todavía lamentamos la pérdida de nuestra llorada madre.

,,Es nuestro más ferviente deseo que, merced a la lealtad y al valor de nuestros fieles súbditos, quede en breve plazo restaurada la paz y aumentada la gloria del imperio



La declaración de guerra del Japón sobrevino por efecto de no haber contestado el Gobierno alemán a la nota-ultimátum de aquél.

El embajador de los Estados Unidos en Berlín fue el encargado de comunicar al embajador de negocios del Japón en Alemania la orden del Gobierno nipón, según la cual debía retirarse en la madrugada del día 23, de no haber obtenido antes una contestación satisfactoria del Gobierno del Kaiser.

En el propio día 23 el Gobierno japonés ordenó al cónsul de Alemania en Mozkden y a los alemanes residentes en la Manchuria que salieran inmediatamente del país bajo pena de ser apresados. Por su parte los japoneses residentes en Kiao-Chao abandonaron la colonia alemana tan pronto como fue conocida de ellos la declaración de guerra.

La declaración de guerra produjo en Alemania extraordinaria indignación, sobre todo en Berlín. Todos los periódicos coincidieron en afirmar que la nueva jugarreta que les hacía Inglaterra serviría tan solo para aumentar el entusiasmo por la guerra y la confianza en la victoria.

En Austria, donde al día siguiente de la declaración de guerra le fueron entregados sus pasaportes al Ministro del Japón, también ocasionó gran efervescencia la posición que adoptaba el Mikado.

El Wiener Fremdenblatt declaró su creencia de que Inglaterra había reforzado de tal modo la posición del Japón en el Asia Oriental, que ella sería la primera en ver lesionados sus intereses para lo porvenir.

Las demás publicaciones dijeron que la solución definitiva había de hallarse en Europa y no en el Extremo Oriente.

El periódico holandés Correo de Rotterdam, comentando el mismo asunto, aseguró que Francia había auxiliado poderosamente a Inglaterra en la labor de excitar a la raza amarilla contra Alemania.

El sueco Sydvenska Dagbladet afirmó, desde el primer momento, que el ultimátum del Japón era de lo más descarado que se ha visto en la historia. "Tal cinismo—decía—es inaudito y propio únicamente de aves de rapiña. Había que preguntar a la Gran Bretaña si realmente puede mostrarse orgullosa de ir en semejante compañía-.

Donde cayó como una bomba la noticia de la declaración de guerra fue en los Estados Unidos de América. La protesta se manifestó inmediata contra Inglaterra, por considerarse que ésta, con su conducta, abría las puertas a un peligro del que Norte-América tocaría la primera las consecuencias. Esto no quiere decir que la opinión yanqui se colocase del lado de Alemania.

El World de Nueva York escribió a raíz del acontecimiento: "La intervención del Japón es inevitable porque a ello le obliga el tratado con Inglaterra. No obstante, el Japón trata de aprovecharse ahora de la impotencia de Alemania en Extremo Oriente y se prepara para cuando llegue el reparto del botín. Los Estados Unidos deben vigilar y obligar al Japón a no salirse de aquellos compromisos a que le obliga su tratado con la Gran Bretaña,,.

La prensa alemanísta de Norte-América arremetió duramente contra la actitud de los japoneses y propagó urbi et orbe que América debía despertar de su apatía antes de que fuese demasiado
tardío todo esfuerzo.

A pesar de todo este movimiento producido momentáneamente en la opinión americana, el buen criterio se impuso y puede decirse que se adscribió a su Presidente Mr. Wilson, el cual, al recibir la nueva del ultimátum, se limitó a contestar: "No he de discutir el fondo del asunto, pero creo que el Japón va a luchar de buena fe, no por aspirar a ventajas territoriales,,.

España acogió la declaración de guerra del Japón, con la siguiente declaración de neutralidad que se publicó en la Gaceta:

"Constando oficialmente el estado de guerra que existe, por desgracia, entre el imperio de Alemania y el del Japón, el Gobierno de S. M. se cree en el deber de ordenar la más estricta neutralidad a los súbditos españoles, con arreglo a las leyes vigentes y a los principios del derecho público internacional.

,,En su consecuencia, hace saber que los españoles residentes en España o en el extranjero que ejercieren cualquier acto hostil que pueda considerarse contrario a la más perfecta neutralidad, perderán el derecho a la protección del Gobierno de S. M. y sufrirán las consecuencias de las medidas que adopten los beligerantes, sin perjuicio de las penas en que incurrieren con arreglo a las leyes de España.

„ Serán igualmente castigados, conforme al artículo 150 del Código penal, los agentes nacionales o extranjeros que verificasen o promovieren en territorio español el reclutamiento de soldados para cualquiera de los ejércitos o escuadras beligerantes
,,.


Pocos días después de la declaración de guerra el Parlamento del Japón votaba la suma de 53.000,000 de yens, para atender a los gastos de la lucha, la cual se había iniciado ya el día 25 de Agosto.

En este día quedó establecido el bloqueo de Tsing-Tao por las escuadras japonesas, la primera al mando del almirante Barón Dewa, compuesta de dos dreadnougths, el Karashi y el Settan, y cuatro acorazados, y la segunda bajo las órdenes del vicealmirante Yoslumatu, formada por cuatro acorazados y varios cruceros y cazatorpederos.

Algunos días después las escuadras japonesas fueron reforzadas con una división inglesa, y tropas niponas ocuparon siete islas en las inmediaciones de Kiao-Chao, después de haber limpiado de minas los buques un gran espacio de mar.

El mismo día 25 de Agosto comenzó el bombardeo de las posesiones alemanas, en las cuales había sido leído a las tropas un despacho del Kaiser encargándoles que resistieran todo lo posible.

Tan pronto como se inició el bombardeo, los alemanes hicieron saltar con dinamita todos los edificios que podían ser utilizados por las escuadras enemigas como puntos de referencia, y arrasaron todos los pueblecillos chinos próximos a Tsing-Tao. Las fuerzas alemanas de la plaza alcanzaban la cifra de 3,000.

La escuadra alemana, que se hallaba en las costas de China, zarpó con rumbo al Norte tan pronto como se supo el establecimiento del bloqueo.







Hagamos ahora una somera descripción de la colonia de Kiao-Chao o Tsing-Tao, como la llaman los alemanes, para poner fin a este tema.

Kiao-Chao está situada en el mar Amarillo, frente a Corea, en la costa oriental de la provincia china de Shantug.

En 1897 llegaron a Kiao-Chao varios buques de guerra alemanes, de los que desembarcaron soldados y funcionarios alemanes, que en nombre del Emperador tomaron posesión de aquel territorio, no obstante las protestas de China. El Celeste Imperio hubo de ceder a la fuerza de las circunstancias y acabó por consentir en que la ciudad y el puerto ocupados quedasen bajo la soberanía de Alemania durante un período de noventa y nueve años. Así se estipuló en un convenio que se firmó entre China y Alemania y que lleva la fecha de 6 de Marzo de 1898.

Una vez legalizada la ocupación, el imperio alemán se apresuró a organizar ésta debidamente.

Al comenzar la guerra, la administración de la colonia dependía del Ministerio de la Marina teutón, ejerciendo el cargo de gobernador de la plaza un oficial de la armada. La colonia estaba dividida en treinta y tres municipios, alcanzando su población la cifra de 192,000 habitantes.

La raza blanca estaba representada por un núcleo de 4,470, de los cuales 3,806 eran alemanes, soldados y funcionarios civiles en su mayoría.

La guarnición estaba formada de 3,121 soldados de infantería de marina.

En Kiao-Chao residían las autoridades judiciales para los residentes europeos, radicando el tribunal de apelación en el consulado alemán de Shanghai.

Estos tribunales no entendían en los litigios de la población china, salvo en muy contados y determinados casos.

Entre la ciudad de Tsing-Tao, situada en la costa Norte de la bahía de Kíao-Chao y Chinanfu, capital de la provincia de Shan- ghai, se extiendía una línea férrea de doscientas sesenta millas de longitud.

Además de ocupar Kiao-Chao, Alemania se reservó una zona de influencia en la provincia de Shanghai, zona de una superficie de 2,150 millas cuadradas, con una población de 80,000 habitantes.

Al ceder esta zona de influencia, China renunció a su derecho de soberanía y fiscalización, traspasándolo al gobernador de Kiao- Chao.

La zona de influencia se extiendía también a un espacio de treinta y dos millas en el mar Amarillo.

Rodeaba el distrito y la bahía de Kiao-Chao una zona neutral de 2,500 millas cuadradas, con una población de 1.200,000 almas.

La situación de la colonia al comenzar la guerra europea era muy próspera.

En Kiao-Chao se producían con abundancia judías, nueces, batatas y otros frutos. Se explotaba la sericicultura; minas de carbón eran explotadas; había adquirido gran importancia la industria de la seda y se fabricaba cerveza y jabón. Se importaba principalmente algodón, telas, metales, azúcar y cerillas, y se exportaban trencillas de paja, seda, nueces y aceite de judías.

La importación llegó, en 1911, a 114.938,000 marcos y la exportación a 80.295,000.

Los alemanes habían construido excelentes defensas para organizar la resistencia en la colonia en el caso de un ataque inesperado.

viernes, 16 de mayo de 2014

El Almirante Brown y Colonia del Sacramento

Desde la casa del Almirante Brown en Colonia
El eco trágico de aquellos cañones
 
Jorge Fernández Díaz 
LA NACION 

Dos enemigos prehistóricos duermen, pero se acechan por los siglos de los siglos en la casa que jamás ocupó Guillermo Brown. Separados apenas por un metro y el cristal de una vitrina se vigilan un gliptodonte y un gran tigre dientes de sable. Sus fósiles fueron hallados en las inmediaciones de Colonia del Sacramento, y un cartel recuerda que en Arizona hallaron una vez un cráneo de otro gliptodonte juvenil con dos perforaciones en forma oval, "probablemente debido a un ataque de estos felinos". El tigre de mordida fatal persiguió al mamífero acorazado a través de las planicies orientales en el principio de los tiempos, y aquí están ahora juntos y en silencio viendo pasar a los dos millones de turistas de todo el planeta que visitan anualmente esta asombrosa ciudad desde la que partió Artigas para su campaña libertadora. 

Supuesta casa donde habitó el Alte Brown en Colonia

En esa misma casa hay mariposas y monstruos, restos de naufragios y armas asesinas. También los muebles negros del dormitorio del coronel Ignacio Barrios, que peleó en las Invasiones Inglesas, participó en combates locales, estuvo en la Batalla de Tucumán a las órdenes de Belgrano y cruzó los Andes en compañía de San Martín. 

En otra habitación de ese laberinto de épocas y señales y fantasmas, descansa exhausto el traje de luces de Manuel Torres, matador valenciano que en 1910 atravesó a un bravío toro de lidia en la Plaza del Real de San Carlos, esa monumental edificación que fue clausurada dos años más tarde cuando los uruguayos prohibieron para siempre las corridas. 
Pero lo que más llama la atención, al frente de ese museo singular, es la placa donde se recuerda al almirante Brown. La leyenda colectiva afirma que existe un documento del 17 de octubre de 1833 en el que se le otorga esa casa que nunca ocuparía en recompensa por sus increíbles hazañas durante la independencia de la Banda Oriental. 

La relación de Brown con esa pequeña pero estratégica ciudad disputada a lo largo de cien años por Portugal y España resultó intensa y amorosa. La principal actividad que desarrollaba el marino irlandés era precisamente el comercio de ida y de vuelta entre una y otra orilla del Río de la Plata, y en 1814 abrió una estancia con saladero en Colonia. Después se dedicaría durante años a la guerra contra la corona española y ya estaba en retiro forzoso durante los primeros meses de 1826 cuando volvieron a llamarlo para una misión de alto riesgo. Tenía 49 años y debía organizar en tiempo récord la menguada escuadra nacional y hacerle frente a la poderosa flota de 80 buques del Imperio del Brasil. Los imperiales habían fortificado Colonia con 1500 infantes y varios bergantines y goletas porque era un punto estratégico para el tráfico fluvial. El irlandés los atacó a las ocho de la mañana con bala y metralla. Dio y recibió durante dos horas, y comisionó a un emisario para que pidiera la rendición de la plaza. Le respondieron que no se rendían y la artillería siguió, pero con mala suerte: un bergantín patriota quedó varado al alcance de los disparos brasileños, y por la noche a merced de una tempestad que lo partió al medio. 

El gran jefe tuvo que ordenar la retirada para curar heridos y reparar averías, y también para esperar refuerzos y planear un nuevo ataque. Por la noche del 1° de marzo repartió entre sus marineros una ración de agua caliente mezclada con ron y una arenga en voz baja. Hizo envolver los remos con trapos para no ser oídos por los enemigos y ordenó el avance de seis cañoneras. Pero a la medianoche los imperiales descubrieron la sigilosa maniobra y abrieron fuego de cañones y fusilería. Fue alucinante. En la noche se veían los fogonazos anaranjados, silbaban las balas y se oían a uno y otro lado los gritos de ira y de dolor. Muertos, mutilados, náufragos. Ambos bandos perdieron, en esa velada, más de doscientos hombres. Pero Colonia del Sacramento continuaba en manos brasileñas. 
Un patriota uruguayo, Juan Antonio Lavalleja, coordinó con Brown un asalto terrestre a las murallas. También fue inútil. Y llegaron más brasileños y más buques a proteger la ciudad. Todo lo que consiguió el marino irlandés fue incendiar la nave insignia de sus adversarios e infligirles un golpe moral al demostrarles que era posible eludir su bloqueo y penetrar en sus territorios. 
Monumento a Brown en Colonia
El almirante había asombrado al mundo con sus éxitos en las batallas navales de la independencia y en la guerra de corso que había desplegado por el Pacífico contra naves españolas. Cañonazos, abordajes, sablazos, tiros de pistola, incendios. Era una leyenda viva cuando salió derrotado de las aguas de Colonia del Sacramento y conocía de sobra las amarguras bélicas, de manera que no perdió el ánimo y siguió realizando escaramuzas de gran osadía, apresó embarcaciones, atacó fragatas frente a Montevideo y buscó la revancha. No tuvo que esperar mucho: el 11 de junio tres decenas de barcos enemigos formaron frente a Buenos Aires en gesto amenazante. Estaba por dar comienzo el Combate de los Pozos. En la ribera, la sociedad porteña observaba con el alma en vilo el inicio del espectáculo. Brown sólo tenía 4 buques y 7 cañoneras, pero le dijo a su tripulación: "Marineros y soldados de la República, ¿veis esa gran montaña flotante? ¡Son 31 buques enemigos! Mas no creáis que vuestro general abriga el menor recelo, pues no duda de vuestro valor". A continuación les dijo que antes de rendir el pabellón echarían a pique sus propios barcos, y enseguida gritó a sus artilleros: "¡Fuego rasante que el pueblo nos contempla!". Cuando la andanada de obuses terminó y un silencio de muerte flotó en el aire, cuando se retiró con lentitud el humo del fuego y la pólvora, todos pudieron apreciar, desde el mar y desde las playas, cómo la escuadra imperial se replegaba y dejaba vacío el horizonte. 

El almirante fue llevado en andas por la gente y recibido esa misma tarde en los salones de Buenos Aires como un ídolo popular. 
La epopeya incluyó otras refriegas navales contra el Imperio del Brasil. Quilmes, donde los patriotas eran triplicados por sus enemigos y así y todo les provocaron grandes pérdidas y destrozos. Juncal, la mayor batalla de todas, donde el almirante consiguió capturar a sangre y fuego doce buques e incendiar tres más. Y el desgraciado Monte Santiago, donde Brown sufrió la peor derrota: fue el 27 de abril de 1827, cuando intentaba con cuatro veleros burlar el cerco de las naves brasileñas estacionadas de nuevo frente a Buenos Aires. En la oscuridad, y por impericia de los pilotos, dos de sus bergantines encallaron en un banco de arena. De pronto fueron rodeados por barcos enemigos y acribillados por 189 cañones. La nave principal estaba en manos de Francisco Drummond, marino escocés y prometido de la hija de Brown. El futuro yerno recibió la orden de abandonar un buque que ya había acusado 200 impactos. Su tripulación había efectuado en respuesta cerca de 3000 tiros y, como las municiones se habían acabado, ahora disparaba eslabones de la cadena del ancla. Sobre la cubierta había cadáveres, quemados y contusos, pero los sobrevivientes querían seguir peleando. Una bala le había arrancado de cuajo la oreja a Drummond, que sin embargo tomó un bote y remó hasta otro barco para buscar pólvora y proyectiles. Cuando logró llegar una bala de cañón lo hirió de muerte. Agonizó durante tres horas, y su futuro suegro cruzó las aguas en medio de la granizada enemiga para sostenerlo en el último aliento. Elisa Brown, la prometida, enloqueció literalmente al recibir la noticia y se suicidó en el río a fin de ese mismo año. 

Mucho tiempo después, cuando el almirante era un anciano, fue visitado en su quinta de Barracas por uno de los jefes que lo habían combatido en aquellas aguas. El recién llegado intentó embarcar a Brown en una diatriba contra la ingratitud de las repúblicas para con sus héroes. El irlandés le respondió secamente: "Considero superfluos los honores y las riquezas cuando bastan seis pies de tierra para descansar de tantas fatigas y dolores". 

A pesar de que lo aguardaba esa casa en el centro histórico de Colonia del Sacramento, Brown se recluyó en su vivienda de Buenos Aires y murió allí sin esperar nada. Quienes visitan ese museo de dos plantas donde ahora perviven tigres y gliptodontes del Pleistoceno, mariposas y monstruos, armas antiguas, héroes y matadores, vajillas coloniales y pinturas no encuentran ningún rastro del almirante. Pero basta cruzar a pie la plaza de Colonia y trepar la muralla para imaginar su corbeta en la última línea del río marrón. En el puente, el pelo rojizo y los ojos claros y penetrantes, catalejo en mano, la sombra de Brown se dispone día tras día a iniciar el asalto final, la derrota heroica, los encargos del inescrutable y triste destino. 

© LA NACION

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Conflictos asiáticos: La guerra franco-china de 1884-5

La guerra franco-china de 1884-85 


A pesar de estos significativos avances en material y entrenamiento naval, la organización política del imperio no mostró ajuste oficial a las necesidades de una marina moderna. Estos nuevos buques, ya sea comprados o construidos en Shanghai y Foochow, no se organizan en una flota nacional única. John L. Rawlinson 


Una nota a los lectores: nos hemos esforzado por señalar los nombres de los chinos de edad entre paréntesis después de la forma moderna. 

En el período posterior a las dos primeras Guerras del Opio y el extremo final de la Rebelión Taiping, una de las varias facciones en la corte del emperador logró que el gobierno chino iniciara un proceso de modernización naval modesto. Este movimiento fue encabezado por Li Hongzhang (Li Hung-chang). Irónicamente, uno de sus rivales, Zuo Zongtang (Tso Tsung-Tang), había entrado antes a un acuerdo tanto con los franceses y los británicos para establecer escuelas navales en el complejo naval Fuzhou (Foochow) en el río Min. Los franceses jugaron un papel decisivo en ayudar a los chinos establecer un astillero donde se podrían construir buques de guerra. El primero se lanzó en 1869 fue una balandra de madera. En 1874 catorce naves más se habían construido allí. En su mayoría pequeños y todos los casco de madera, se logró establecer una pequeña flota que había sido útil en reprimir la piratería y superar a la flota de juncos inicial que había demostrado ser inútil en las Guerras del Opio. Un astillero más pequeño se estableció cerca de Shanghai, que también produjo algunos buques de guerra, incluyendo un pequeño blindado de río y otro astillero existía en el puerto fluvial de Nanjing (Nanking) para la flota de Nanyang. 
Li comenzó el desarrollo de la flota del Norte de China mediante el establecimiento del arsenal de Tianjin (Tientsin) cerca de Beiyang (Pekín). Li, en parte debido a su fuerza en la corte, supervisó la mayor parte del esfuerzo general naval china en este periodo, pero favoreció a su base de poder en Tianjin. 
Li abogó por compras de buques de guerra en el extranjero para aumentar la flota. Uno de los diseños más singulares, fue la construcción de las cañoneras llamadas Rendel en el astillero Armstrong. Desplazaba cerca de 400 toneladas y tenía 118 a 120 pies de largo, 11 fueron construidas a partir de 1875. Lo que fue único acerca de estos buques de guerra 9-10 nudos fue que montaban una particularmente pesada cañón de 11 "o 12" de avancarga. Como acotación al margen, este interés económico en lanchas cañoneras fuertemente armados fue un fenómeno que no se limitó sólo a China. Alemania, Suecia, Italia, e incluso Gran Bretaña también se construyeron varios buques de este tipo, aunque por lo general con más pequeñas armas de fuego, y, a veces protegidos por armadura. 
Los cañones de 12" Elswick de 38 toneladas podría penetrar 19.5 pulgadas de hierro respaldado por 10 pulgadas de la teca a quemarropa. Varios de estos barcos de guerra también tenía la capacidad única de doble chimenea de vapor podría lanzar en cualquier dirección. Todos los 11 barcos de guerra tienen un coste total de $ 1,000,000 en un momento en que un costo pequeño barco de guerra cerca de $ 1.500.000. 
El faccionalismo era tan fuerte en China en este momento, que estos y otros buques de guerra que se construyen en astilleros extranjeros, se convirtieron en peones en la corte. Había en el afecto, cuatro flotas. Hongzhang tenía su flota del Norte, luego estaba la flota de Fuzhou Zongtang. Hubo una pequeña marina de guerra de Shanghai, o de la flota de Nanyang, y hubo una pequeña flota del sur de la provincia de Kwangtung encabezada por el gobernador de Cantón. Un americano capitán Robert Shufeldt pasó algún tiempo en China en vísperas de la guerra con Francia, y se cita en el libro de Rawlinson, comentó, 

La ausencia de rango naval y en consecuencia, de espíritu de cuerpo y experiencia marítima y el incongruente conocimiento del mundo exterior entre los equipos de oficiales de diferentes provincias, con ganas de arrancar y que el tablero que pueda un profundo sentimiento nacional y una bandera nacional sentados y la corrupción financiera imposible de erradicar estos se combinan para neutralizar las cualidades de los buques y las hacen sin valor como una fuerza de combate. 

La formación de las tripulaciones de China era pobre e indiferente a lo mejor. Habría historias en esta guerra de centinelas dormidos en los barcos, capitanes que salir de sus barcos para visitar prostíbulos, situaciones "cerca del motín", y este nivel de profesionalismo varió de flota a flota. Los dos mejores flotas de formación en el momento fueron las flotas de Fuzhou y del Norte. 

Una de las primeras amenazas a la creciente flota de China provenía de una expedición naval japonesa en 1874 a Taiwán (Formosa) para castigar a algunos indígenas que habían masacrado a la tripulación de un naufragio es de las Islas Ryukyu, o Liuchiu en 1871. El rey local envió homenaje a Japón y China. La respuesta de China fue irregular y no duda un esfuerzo unificado, pero finalmente se resolvió pacíficamente con las Islas Ryukyu cuando reconocieron oficialmente como pertenecientes a Japón. Lo que importa señalar aquí es que Japón era visto como una amenaza a China (una amenaza futura que se realizará en dos guerras), y que los chinos todavía carecían de un comando naval unificado. No hubo un solo ministro nava de la administración gubernamental de la Armada y todo fue hecho por funcionarios regionales y la interacción de las facciones en la corte. 
Los problemas que enfrentaba China eran sustanciales, y ahora la primera potencia marítima segundo más poderoso en el planeta estaba a punto de ir a la guerra con ella. 

Francia había establecido de un imperio colonial de la década de 1830 en adelante. Una de las áreas de crecimiento colonial rico estaba en lo que hoy es conocido como Vietnam. Los franceses, a partir de 1858, habían comenzado a anexar el llamado Reino Annam. Fue en 1884 cuando ella decidió anexar la región alrededor de Hanoi, que estaba directamente en la frontera de China, que Francia y China llegaron a las manos. Una escaramuza fronteriza se libró a principios de 1884, pero la guerra no había sido declarada. 

La guerra naval estalló con un ataque naval sorpresa por los franceses. El Contralmirante AP Amédé Courbet tuvo la Triomphante como su buque insignia, un encorazado de segunda clase "Foreign Station" estilo batería central. Completado en 1879, tuvo un máximo de 6 pulgadas de armadura de hierro y estaba armado con seis cañones de 9.4 ", uno de 7.6" montado en su casco y disparar directamente por delante, y seis cañones de 5.5" de batería secundaria. Con su escuadrón fue un gran crucero de madera, dos más pequeños, tres lanchas cañoneras, y el larguero dos torpederos con 16 nudos y con los torpedos "que contiene una carga explosiva de 28 libras. de algodón pólvora.''El equipo francés fue de 1.830 hombres. Rawlinson determinó incorrectamente que "todos" los barcos franceses fueron "blindados". 
 
Sección transversal del acorazado de la década de 1870 y 1880 con barbetas abierta en lugar de torres. Observe cómo el carbón es depositado para mayor protección. 



Antes de la declaración de guerra, los buques de guerra de madera francesa subieron el río a Fuzhou y anclaron en medio de la flota china allí. El Triomphante fue a la desembocadura del río a aliviar su carga para poder cruzar la barra y también subir el río. Mientras tanto otra escuadra francesa desplegado frente a la desembocadura del río, y también incluía varios acorazados, similares en diseño a la Triomphante. Con el estallido de la guerra se bombardeó la desembocadura del río Min. 

Mientras tanto, el comandante local chino, Chang P'ei-lun (que había de dirigir la flota china desde la cima de una montaña cercana) tenía 11 barcos modernos, ninguno más grande que un crucero de 1.400 toneladas de madera. El resto eran chalupas de vapor, y tenía dos barcos de guerra estadounidenses construyeron estilo Rendel armado con un cañón 8" de cada uno. También tenía 12 juncos de guerra, siete lanzadores armados con torpedos Spar, e incluso" tres o cuatro botes de remos "llevaban la misma arma. 

Chang-lun P'ei había defendido durante semanas antes del ataque francés, pero la flota china necesitaba refuerzos y podría atacar primero. Ambos eran buenas ideas, pero la parálisis en la corte china era tal que sólo mieles de promesas emanaban de allí, y los resultados serían un desastre. Los franceses estaban esperando la llegada de los Triomphante. 
El 22 de agosto 1884 Courbet, después de una reunión con sus capitanes, ordenó a su flota comenzar a disparar contra los chinos, cuando el reflujo del río y la composición puso al Triomphante a la vista, a eso de las 14:00 del día 23. Los chinos tenían una idea de el ataque, pero simplemente no reaccionaron con suficiente rapidez para este ataque estilo Pearl Harbor. 
El ataque se conocería como la batalla de Ma-wei, pero fue simplemente una masacre. Los chinos sólo golpearon a los barcos franceses en dos ocasiones, y sólo cinco de los buques de guerra de vapor chino se pusieron en marcha. Como Swanson ha señalado, "en menos de treinta minutos, el fuego terminó y veintidós buques de guerra chinos yacían en la parte inferior del río. Treinta y nueve oficiales navales de China y dos mil marineros Fujian y soldados estaban muertos." 

Hubo varios aspectos interesantes a la acción. Uno de los torpederos franceses habían torpedeado con éxito al buque insignia de China, mientras que el otro tuvo menos éxito, al recibir un disparo por arma de fuego y quedar parcialmente desactivado. En otro momento, una de las cañoneras estilo Rendel china salió de detrás de un punto y disparó su cañón de 8", que erró. Los franceses luego " se concentraron en este barco sin suerte, y el torrente que cayó y la explosión de los depósitos era tan grande que literalmente los detuvo en su camino. Durante dos minutos permaneció casi estacionario, un blanco indefenso y, a continuación, con un accidente, su cargador explotó, y siguió de cabeza hacia el fondo "Otro aspecto fue el fuego eficaz de los franceses fueron sus ametralladoras y sus pequeños cañones Hotchkiss generalmente montado. en la parte de arriba de la lucha (cabeceras). Ellos salpicaron a los chinos a corta distancia, con efecto particularmente mortal, y si no mataron directamente, hacían volar astillas que provocaron más mutilación y muerte. 
Después de la batalla de Ma-wei se encontró que algunos de los proyectiles chinos estaban llenos de carbón con el nombre "manchú-shot", un término despectivo para la corrupción. Las autoridades locales simplemente no compraban pólvora y se habían embolsado el dinero. También exagerado los efectos de su propio fuego, alegando que en un momento que habían matado a Courbet. 

 
Primera batalla de la guerra franco-china 



La Flota del Norte fue llamado a enviar ayuda al sur contra los franceses, pero se negó Li Hongzhang. Esto también daría lugar a la guerra que tienen lugar fuera de las porciones sur y central de la costa china. 
Courbet procedió a reducir el arsenal de Fuzhou a las ruinas. Courbet ahora descendía el río, mientras que la escuadra francesa bombardeó los fuertes en la desembocadura del río. Como Courbet iba vapor abajo, tomó cada fortaleza de China y de la batería en sentido inverso, es decir, las armas de China apuntaban río abajo, no hacia arriba. Era casi un crucero por el río triunfante. Por la noche, los franceses tenían la ventaja de reciente introducción de los "apparati fotoeléctricos" o luces de búsqueda, para mantener pequeñas embarcaciones se acercaran demasiado. Este es probablemente el primer uso de este dispositivo en el combate naval y es anterior a la utilización a menudo se afirma en primer lugar los reflectores en la Guerra Española-Estadounidense. El 28 de agosto, la escuadra francesa emergió del río, de haber destruido todas las fortificaciones de China en su camino. 
En septiembre y principios de octubre, Courbet intentó apoderarse de Keelung en el norte de Taiwan. Por varias razones, incluyendo la enfermedad y las dificultades del terreno, los franceses no pudieron capturar el puerto. El siguiente estableció un bloqueo de Taiwán el 23 de octubre, y se mantendrá hasta el 23 de abril de 1885. 
Los chinos decidieron que debían tratar de aliviar la isla asediada por lo que reunió a un segundo escuadrón. Esta fue la flota de Nanyang, bajo el mando de Li Ch'eng-mo. Tenía dos modernos cruceros alemanes construyeron armado con cañones de 8", así como 11, pero relativamente pequeños buques de guerra modernos. Otros buques de otras flotas recibieron la orden de ayuda, pero al final, llegó a ningún otro. En el caso de Li Hongzhang, se en parte debido a movimientos diplomáticos japoneses en Corea y su apoyo a los franceses Hongzhang. Li tenía miedo a debilitar la flota del Norte a la luz de la amenaza japonesa. 

Finalmente una flota de cinco buques de guerra al mando del almirante Wu An-K'ang hizo a la mar en enero. Viajaron sólo durante el día y nunca dejaron de ver la costa. Wu hizo enviar a un buque mercante para poner a prueba el bloqueo, pero todavía estaba dando vueltas en la costa china justo enfrente de Taiwán, al sur de Ningbo (Ningpo), cuando los franceses llegaron. Con nueve barcos, que bloquearon los chinos en un complejo de anclaje en Shih-Pu. 

Los eventos son confusos, pero Wu dejó a sus dos buques más lentos en Shih-p'u donde los franceses los atacaron en la noche con lanchas torpederas. En la noche del 13-14 de febrero, Courbet ordenó a dos buques de 30 pies lanzamientos de los torpedos para que atacaran a dos barcos chinos. Los torpederos pasaron con éxito a través de los juncos de pesca numerosos trabajar esa noche, posiblemente con uno que fue sobornado, para acercarse en silencio uno de los buques de guerra chinos. Explotó con éxito sus torpedos, hundiendo al buque, mientras que el barco chino se hundió a sí mismo. 

Wu fue acompañado ahora por dos buques de la flota Kwangtung. Los buques de Wu y Courbet de vez en cuando se batieron a fuego el uno al otro durante las próximas semanas, pero nada más decisivo se produciría cuando la guerra llegó a su fin. 

Con el tiempo la paz se produjo con el fin de las hostilidades el 15 de abril de 1885. En 1893 Francia tendría el control de todo lo que se conocería como la Indochina francesa, pero en la parte norte de Vietnam fue encerrada en una década de guerra de guerrillas. Esta resistencia fue descrito en 1911 como una historia "frente a un enemigo intangible, que aparece por la noche, desapareciendo por día, y la práctica de bandolerismo y no la guerra." Se recuerda irónicamente una de las futuras guerras de Indochina que seguiría en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial. 

Los encorazados franceses no habían sido determinantes en esta guerra, pero le dieron a los franceses una ventaja de gran alcance sobre los chinos. Los chinos en breve tomar posesión de dos poderosos acorazados construidos por los alemanes, lo que cambiaría la ecuación naval en el Lejano Oriente. 
La Marina china seguiría comprando y construyendo buques de guerra en los próximos años, siendo que la mayoría de los buques de guerra moderna irían a parar a la Flota del Norte de Li. Los chinos también establecerían, poco después de la muerte de Zuo Zongtang en 1885, la Yamen Shuishi, o la Oficina de la Armada. Por desgracia, estaba lleno de intriga política y la modernización de China tendría que esperar hasta el siglo siguiente. 

 
Encorazado Duguesclin francés de la época de la Guerra Franco-Chino, que muestra a dos plataformas. 

Fuente
Ironclads At War : The Origin and Development of the Armored Warship, 1854-1891, por Jack Greene y Alessandro Massignani. Combined Publishing, 1998.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Guerra del Paraguay: Combate de Paso de Mercedes (1865)

Combate de Paso de Mercedes 

El combate de Paso de Mercedes fue librado el 18 de julio de 1865 por la escuadra brasileña al forzar el paso controlado por las fuerzas invasoras paraguayas en las costas de la provincia de Corrientes.


Antecedentes 
El 11 de junio de 1865, la pequeña flota paraguaya al mando del comodoro Pedro Ignacio Meza fue derrotada por la escuadra del Imperio del Brasil al mando de Francisco Manuel Barroso da Silva en la Batalla del Riachuelo.
El resultado del combate fue estratégicamente decisivo para el de la guerra. Paraguay quedaba bloqueado y sus recursos sólo podían disminuir con el tiempo, los aliados eran libres de abastecer y trasladar libremente sus tropas y la columna paraguaya del Paraná al mando del general Wenceslao Robles veía amenazada su línea de comunicaciones.
Robles detuvo su avance en el río Santa Lucía y tras recibir órdenes de Francisco Solano López inició su repliegue hacia Corrientes.
Por su parte, los brasileños podrían haber avanzado para cortar las comunicaciones de Robles aislandolo en el territorio de la provincia de Corrientes, con lo que las fuerzas paraguayas hubieran quedado divididas en tres cuerpos aislados, pero Barroso prefirió sin embargo permanecer reparando averías menores al sur del Riachuelo.

Paso de Mercedes 
El comandante paraguayo José María Bruguez decidió entonces ubicarse entre la ubicación de la escuadra imperial y la boca del estuario de manera de cortar sus comunicaciones, por lo que movió sus baterías a Punta Mercedes, unos 15 km al norte de Empedrado (Corrientes), a la altura del kilómetro 1157 del río Paraná.
En la posición elegida el río tenía menos de 2 km de ancho y las barrancas, de unos 20 m de altura, le permitían dominar el paso con su artillería. Bruguez contaba con 22 cañones de 4 a 18, y 2 de a 32 que recibió después de la acción del Riachuelo. Estaba apoyado por tres batallones de infantería al mando del mayor Aquino y un escuadrón de caballería, un total de 3000 hombres.
Al tener noticias del movimiento de flanco, Barroso temió verse efectivamente cortado de su base de operaciones y ordenó retroceder río abajo.
Su escuadra estaba compuesta de los vapores Amazonas (buque insignia), Ivahy, Apa, Ipiranga, Majé, Iguatemy, Beberibé, Araguary, Parnahyba, Mearim, Belmonte e Itajaí.
El 18 de julio los brasileños cruzaron el paso soportando un fuerte cañoneo y fuego de fusileria paraguayo. En la acción tuvieron 14 bajas: 2 muertos (uno de ellos el comandante del Beberibé Joaquim Bonifácio de Sant'Ana) y 12 heridos.
Una vez superado el obstáculo, Barroso continuó hasta el km 1120 del Paraná, 20 km al sur del Empedrado, y fondeó en el Chimbolar, donde se le reunió el vapor argentino Guardia Nacional.
Bruguez por su parte, levantó nuevamente sus baterías y se dirigió una vez más río abajo hasta Punta Cuevas, 25 km al sur de la localidad correntina de Bella Vista. Barroso repitió su reacción y allí se produjo el 12 de agosto de 1865 el Combate de Paso de Cuevas.


Bibliografía

  • Caillet-Bois, Teodoro (1944). Historia Naval Argentina. Buenos Aires: Imprenta López.
  • Beverina, Juan (1973). La Guerra del Paraguay (1865-1870). Buenos Aires: Círculo Militar.
  • Theotonio Meirelles Da Silva, Historia Naval Brazileira, BiblioBazaar, LLC, 2008.
  • Mendonça, Mário F. e Vasconcelos, Alberto, Repositório de Nomes dos Navios da Esquadra Brasileira, Río de Janeiro, 1959
  • Andréa, Júlio, A Marinha Brasileira: florões de glórias e de epopéias memoráveis, Río de Janeiro, SDGM, 1955.


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martes, 3 de diciembre de 2013

Historia argentina: El combate de Costa Brava (1842)

Combate de Costa Brava (1842) 

 

El Combate de Costa Brava fue un enfrentamiento naval librado el 15 y 16 de agosto de 1842 entre la escuadra de la Confederación Argentina al mando de Guillermo Brown y la escuadra riverista al mando del italiano Giuseppe Garibaldi. Se luchó en las cercanías de Esquina, Provincia de Corrientes (Argentina), por dos días en agua y tierra hasta que Garibaldi previendo su derrota hizo volar sus barcos para no entregárselos a Brown y escapó a tierra firme. Los argentinos, al querer perseguirlo para ultimarlo, fueron detenidos por Brown quien exclamó "dejenlo escapar ese gringo es un valiente". Esta es una de las Batallas mas Importantes de Argentina, junto a Batalla de la Vuelta de Obligado y del Quebracho 

El Combate 
El Almirante Brown mandó gente a tierra para que hicieran de sirgadores (remolcar el barco desde la orilla por medio de cuerdas), pues había decidido avanzar a la sirga con cuatro naves que maniobraban ceca de tierra, donde había suficiente profundidad, hacia el enemigo, viendo que era difícil y peligroso atacar a Garibaldi de un modo frontal. A la vez, dispuso que el ala izquierda fondeara al Suroeste del enemigo a distancia de tiro, hostigando y perturbando la reacción enemiga contra el ala derecha con los cañones que pudiera presentar. Por su lado, Garibaldi, que había advertido la maniobra enemiga, mandó su infantería con el Tte. 1º Rodríguez fuera de la estacada para tirotear a los sirgadores y a las tripulaciones. Se dió cuenta Brown y ordenó a Montaña ir a tierra con 100 hombres en tres columnas: una de 20 hombres al mando del Tte Mariano Cordero - del Echagüe- se dirigiría por la ribera; la derecha también de 20 hombres al mando del Tte French y la 3a en el centro con 60 infantes, al mando de Montaña y los Subtenientes Montandón y Castellanos. Montaña no tardó en repeler al enemigo desalojando la orilla de los tiradores emboscados. A partir de ese momento el ala derecha de Brown pudo moverse con mayor libertad y alcanzar la distancia de tiro. 
Veamos ahora a qué distancia media de tiro se hizo el combate. No se ha podido conocer fehacientemente la elevación que podían alcanzar los cañones de Costa Brava. Para esa época en estas latitudes, los cañones a raso podían tirar desde los 350 metros (de a 6) a los 600 metros (de a 4); con una elevación de 8º llegaban hasta los 2.200 metros y con 22º a unos 2.700, con poca diferencia entre un cañon de a 24 y otro de a 12. Por el problema de la puntería, el alcance eficaz quizás era de unos 1.000 metros. Los autores estiman que sin problemas de puntería (no había marejada) el ala izquierda de Brown artillada con cañones de a 12 fondeó al Suroeste a unos 1.500 metros de los orientales para que hubiera efectividad en el hostigamiento. El ala derecha entretanto se acercaba a una distancia similar considerándose que los cuatro buques debían entrar en fuego indefectiblemente con el máximo de cañones. 
Cuando las unidades argentinas entraron a distancia de tiro de las orientales, Garibaldi abrió el fuego soportado estoicamente por el ala derecha, auxiliada a la vez por el ala izquierda que ya debía haber alcanzado la posición asignada. Brown pudo hacer maniobrar a los buques para presentar la banda de babor al enemigo, entrando en combate todos ellos. 
 

1. Buques orientales codados de Este a Oeste: Constitución (al centro), Pereyra y Joven Esteban, con babor al enemigo.
2. Escuadrilla correntina, buque hospital y 4 barquitos.
3. Personal de infantería de Marina oriental en tierra hostigando a los sirgadores argentinos.
4. Buques argentinos: Echagüe, Chacabuco, Americano y 9 de Julio, presentan su babor al enemigo, el 9de Julio abarloado en parte al Americano.
5. Ala izquierda con La Argentina, Republicano y Libertad.
6. Personal de Infantería de Marina argentina limpiando el terreno de tiradores enemigos.
7. Los tres lanchones de Brown que no intervinieron.


Se presentaban así: el Echagüe era el más próximo al enemigo, con su proa sobre la ribera; cerca y al Sur, aprovechando la inclinación de la costa, lo seguía la Chacabuco evitando tener que tirar por arriba de aquél, tercero también cerca y al Sur se colocó el Americano, tomando las mismas precauciones y Brown abarluó a la goleta 9 de Julio y al Americano desde su centro a popa. 
A las 12.00 el fuego se había generalizado, iniciándose el ablandamiento del enemigo con la artillería, sin apresurar abordajes. El combate se frenó cerca de las 16 para que la gente pudiera comer, reanudándose poco después hasta el oscurecer, con ambos bandos tomando disposiciones de seguridad nocturnas y atención de los buques y del personal herido o muerto. 



Giuseppe Garibaldi 



Con la noche vino una pausa que Garibaldi aprovechó para lanzar dos brulotes, uno de los cuales fue interceptado eficazmente y otro mantuvo consecuencias.

También fue inútil un ataque al “Echagüe”, apoyado en la orilla y al amanecer del día 16 se renovó la lucha.

El ardor de las acciones fue motivo de que la escuadrilla Garibaldina consumiera todas sus municiones.

Entonces el líder italiano acoderó los barcos “Constitución” y “Pereyra”, los roció con pólvora y aguardiente y llevó la tripulación a la goleta “Prócida”.

Esto produjo una notable explosión; Garibaldi y su gente se prepararon para huir por tierra. Cuando los tripulantes de la Confederación se disponían a rematar a sus enemigos, un gesto de nobleza de Brown le salvó la vida al italiano. Dijo el Almirante: “Déjenlo que se salve, ese gringo es un valiente”.

El intento fluvial de Rivera fracasó, Brown regresó a Buenos Aires, donde como dice Piccirilli se le tributaron encendidos homenajes. Garibaldi, en otra aventura más, regresó a Montevideo donde lo aguardarían nuevos e importantes sucesos. En tanto, el complemento terrestre del triunfo en Costa Brava fue la batalla de Arroyo Grande, ganada por Oribe al mismo Rivera, el 6 de diciembre de ese año de 1842 (zona próxima a la actual ciudad de Concordia).



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Congreso Nacional de Historia

jueves, 17 de octubre de 2013

Tercera Guerra Indo-Pakistaní: La Batalla del Destino (2/3)

“La Batalla del Destino” 
India - Pakistán 1971

Por Marcelo J Rivera (Dintel GDI)

Parte 2/3
Parte 1 -  Parte 2 - Parte 3

Los combates en el Océano Índico
Aunque no ha sido tomada muy en cuenta por los historiadores militares, la guerra naval en el Índico es uno de los capítulos más importantes no solo de la guerra, sino de la historia naval contemporánea. Esto se debe particularmente a las características del enfrentamiento, con dos fuerzas navales relativamente modernas para la época.
Los hindúes tenían claro que el principal éxito radicaba principalmente en la necesidad de bloquear los puertos de ambos frentes, separados entre sí por cerca de 1.600 Km. Para ello, los planificadores hindúes tuvieron que desarrollar planes muy importantes, los cuales debieron cambiarse a medida que los acontecimientos se iban produciendo.
El comandante de la Armada era el almirante S. M. Nanda, el cual ordena realizar un gran esfuerzo a la flota para permitir hacer frente a la crisis desatada cuando Pakistán declaró el estado de alarma el 24 de noviembre.
Sus intenciones eran las de distribuir su flota de manera de bloquear los puertos principales de Pakistán Occidental, anulando a la flota pakistaní antes de salir del puerto, a la vez que debía disponer de elementos suficientes para bloquear los puertos de Bengala Oriental y proteger los propios puertos de los modernos submarinos hindúes.
Para entonces, el almirante Nanda pudo alinear una poderosa flota, compuesta por el portaaviones INS “Vikrant”, el crucero ligero INS “Mysore”, las fragatas antiaéreas INS “Brahmputra”, “Beas” y “Betwa”, de la clase Type 41 británica, así como las fragatas antisubmarinas (ASW) “Khukri”, “Kuthar” y “Kirpan”, de la clase Type 14 británica. También alineó dos submarinos de la clase “Foxtrot”, de origen soviético, y ocho lanchas lanzamisiles de la clase “OSA I”, siendo estas las INS “Veer”, “Vidyut”, “Vijeta”, “Vinash”, “Nipat”, “Nashak”, “Nirbhik” y “Nirghat”. Más tarde se unen cuatro veteranos destructores, entre ellos el INS “Rajput”.
El portaaviones INS “Vikrant”, contaba con su dotación completa de 18 cazas ligeros “Sea Hawk” y cuatro aviones ASW “Alizé”, además de dos helicópteros Sea King, también ASW, y tres helicópteros HAL “Chetak” (Alouette III) de SAR. Estando escoltado por las tres fragatas antiaéreas, dos destructores y el crucero INS “Mysore”.
Esta fuerza inicialmente debía ser el principal elemento de choque de la Armada hindú, sin embargo, cuando se encontraba en el Golfo de Bengala Occidental, un grave problema en una de sus calderas lo dejó seriamente comprometido, por lo que todo el grupo debió trasladarse hacia Bengala Oriental, donde debería ser el principal elemento destinado a bloquear los puertos de esa región y destruir los buques pakistaníes allí anclados. Paralelamente, ante la amenaza de los submarinos tipo “Daphne” pakistaníes, las tres fragatas ASW fueron basadas en Bombay para la protección de la navegación en esa zona.




Un Su-7BMK hindú aterriza después de una salida de bombardeo contra blancos pakistaníes. Estos aparatos no rindieron todo lo que se espero de ellos, sin embargo fueron la punta de lanza de la fuerza de ataque de la FAI. (Foto: Bharat Rakshak)

Los acontecimientos comenzaron el 4 de diciembre, fecha oficial de la declaración de guerra india a Pakistán. Uno de los primeros movimientos fue realizado, después de una semana de intensa cacería, en la medianoche del 3 al 4 de diciembre, el destructor INS “Rajput” obtiene finalmente el contacto de sonar con el submarino pakistaní PNS “Ghazi” (SS 479), de la clase “Tench” modificada, de origen norteamericano. Este sumergible había estado a la espera de que el portaaviones “Vikrant” se acercara a Bengala Oriental para poder atacarlo con sus torpedos, pero enterados de la situación, la Armada hindú despachó al viejo destructor INS “Rajput” como señuelo y cazador.
A las 0014 horas del 4 de diciembre, el teniente Inder Singh, al comando del INS “Rajput”, ordena disparar dos cargas de profundidad en contra del contacto sonar. A las 0015 horas, dos tremendas explosiones sacuden el agua en las cercanías del destructor, al día siguiente comienzan a verse grandes manchas de aceite sobre la superficie marina, además de diversos desechos del submarino. Durante el día, se envía un equipo de buzos para reconocer la zona, detectando un gran objeto metálico sumergido a 50 metros de profundidad. El 5 de diciembre se confirma que el contacto corresponde al submarino pakistaní PNS “Ghazi”, a lo que se incluye el rescate de varios salvavidas y objetos con inscripciones norteamericanas pertenecientes al sumergible. El día 6 de diciembre, el alto comando indio ordena a los buzos tratar de acercarse lo máximo posible al buque, estos rescatan un cadáver en el castillo, a la vez que ingresan arriesgadamente al buque, donde logran encontrar diversos cuadernos de navegación y documentos rescatables.
Sin embargo, las operaciones en Bengala Oriental recién estaban comenzando, el 4 de diciembre, ocho cazas “Sea Hawk” despegan desde el portaaviones y realizan un ataque aéreo sobre el aeropuerto civil de Cox’s Bazaar, con tremendo éxito. Esta operación se repite al anochecer, aunque esta vez son los buques de patrulla pakistaníes basados en el puerto de Chittagong y las instalaciones del mismo. Los ataques son demoledores, tres torpederas y dos buques dragaminas son alcanzados en el ataque, así como los depósitos de combustible. Durante la noche, los cuatro “Alizé” del portaaviones realizan un ataque nocturno sobre el aeródromo de Chittagong utilizando bombas de 227 Kg., aunque con pocos resultados. Al amanecer, los cazas “Sea Hawk” lanzan nuevos ataques contra Chittagong, atacando el puerto, el aeródromo y otros objetivos de importancia. Los ataques se extendieron a tal punto que la devastación en los objetivos era increíble. Cerca de 160 salidas fueron realizadas por los cazas embarcados, de ellas 60 solamente contra los objetivos en Chittagong.
Para entonces, la Armada hindú realiza un desembarco en Cox’s Bazaar, con elementos cercanos a los dos batallones. Esta operación fue apoyada desde el aire por los cazas “Sea Hawk”, así como por cazas de la FAI.
Para entonces, las operaciones en Bengala Oriental habían pasado la fase crítica, la Armada pakistaní había sido borrada y el bloqueo había surtido un gran efecto, a tal punto que hasta el 25 de diciembre ningún buque se aproximó al puerto de Chittagong.
Sin embargo, las acciones más importantes ocurrirían, como era de prever, en Pakistán Occidental, donde se concentraba el grueso de la Armada pakistaní.
Esta última había tenido graves problemas, de todos sus elementos disponibles solo una fracción estaba operativa, incluso, de los tres modernos submarinos clase “Daphne”, uno estaba sin tripulación, al ser esta de origen bengalí se rebeló y desertó en Francia antes de su entrega, en tanto que de los dos restantes, uno estaba en posición y uno regresaba de una larga patrulla.



Una de las grandes innovaciones que trajo esta guerra fue el éxito de los misiles SS-N-2B "Stix" portados por las lanchas clase "OSA I" de la Armada hindú, principalmente después de los éxitos de las incursiones contra el puerto de Karachi, confirmando nuevamente su eficacia. (Foto: Bharat Rakshak)


El puerto de Karachi era uno de los puntos de mayor importancia estratégica, al concentrar el grueso de la Armada pakistaní. Sabiendo esto, los planificadores indios comenzaron a evaluar la posibilidad de realizar un gran ataque combinado, pero la imposibilidad de emplear el portaaviones obligó a buscar una solución alternativa.
Finalmente se decidió realizar un ataque combinado, primero, tres lanchas lanzamisiles de la clase “OSA I” realizarían una incursión en el puerto, lanzando sus misiles SS-N-2B “Stix”, mientras que la FAI realizaría un posterior ataque aéreo.
La operación se inició a fines de noviembre, con la movilización de las misileras, en tanto que el ataque se lanzó al atardecer del 4 de diciembre. Las tres lanchas partieron desde una base avanzada, compuesta por un buque que suministraría combustible, y pronto estaban en posición para alcanzar Karachi.
Cuando los tres pequeños buques se encontraban a 126 Km. del puerto de Karachi, se detectan dos posibles blancos, uno a 81 Km. de distancia, y el segundo a 75 Km. de distancia. El primer contacto fue clasificado con un buque de combate pakistaní. Pronto, la INS “Nirghat” se prepara y dispara dos de sus misiles contra el contacto. Este resultó ser el destructor PNS 163 “Khaibar”, el cual, al detectar destellos brillantes aproximándose, disparó sus cañones de 40 mm contra ellos. A las 2245 el primer misil hacen impacto, el buque pierde propulsión y poco después explota la Sala de Máquinas Nº 1. La confusión fue tan grande que se radió información sobre un ataque aéreo. A las 2249 el segundo misil impacta al buque, sobre la Sala de Máquinas Nº 2, pronto el buque comenzó a incendiarse y poco después se fue a pique, siendo la primer víctima de importancia de la guerra.
Pronto, la INS “Nipat” el segundo blanco obtenido anteriormente, así como un mercante. El contacto inicial correspondía a un destructor pakistaní, el PNS “Shahjajan”. A las 2300 horas, la misilera hindú dispara dos misiles, uno destinado a cada contacto. El primer misil alcanza al mercante “Venus Challenger” y se produce una tremenda explosión, se parte en dos y se hunde en menos de ocho minutos. La causa de tal explosión fue que transportaba municiones provenientes de Saigon, enviada por EE.UU. desde sus depósitos en Vietnam. Entre el armamento se incluían misiles aire – aire para la FAP y municiones para el Ejército, por lo que el blanco resultó más rentable que un destructor. Sin embargo, el segundo misil impacta al destructor pakistaní, el cual resulta seriamente dañado y quedo fuera de servicio.
A las 2320, la INS “Veer” detecta un nuevo blanco, el dragaminas PNS “Muhafiz” que había sido testigo del ataque al PNS “Khaibar” y se acercaba a su rescate. A las 2325 el buque pakistaní detecta un nuevo brillo aproximándose y el misil impacta poco después, el pequeño buque estalla y prácticamente se desintegra en la explosión.
A esa hora, el jefe de la fuerza de ataque ordena seguir el plan preconcebido y retirarse de la zona de combate, para evitar un ataque aéreo, y dirigirse hacia el petrolero INS “Poshak” que los abastecería de combustible para retornar a su base. Sin embargo, la INS “Nipat” continuó su plan de acción hacia Karachi y a 25 Km. de la costa, su intención era atacar blancos en tierra, por lo que disparó sus dos misiles restantes. El primero alcanza los tanques de combustible de Keamari, mientras que el segundo falla estrepitosamente, estallando en el mar.
Previamente, a las 2200 horas, los Canberra de la FAI habían iniciado un demoledor bombardeo sobre el puerto y las instalaciones militares de Karachi, obteniendo un gran resultado.



Los cazas Hawker "Sea Hawk" embarcados en el portaaviones INS R-11 "Vikrant" fueron uno de los mayores responsables de los éxitos de la Armada hindú en el frente Oriental, habiendo realizado más de 160 salidas de ataque sin ninguna baja. Los "Sea Hawk" fueron un verdadero azote para los buques anclados en el puerto bengalí de Chittagong. (Foto: Bharat Rakshak)

En otra operación, el crucero INS “Mysore”, el destructor INS “Ranjit” y la fragata “Betwa” realizan un bombardeo sobre las costas de Makram, pero debió ser cancelada. En tanto que un ataque contra Karachi por parte de la misilera INS “Vinash”, la cual dispara sus cuatro misiles contra los buques anclados allí, en este caso hunde dos mercantes británicos y al petrolero PNS “Dacca” de la Armada pakistaní, el cuarto misil destruye instalaciones portuarias.
El único submarino pakistaní que estaba en posición de combate era el PNS “Hangor”, frente a Bombay, el cual comenzaba a realizar sus cada vez más atrevidas incursiones a partir del 3 de diciembre, fecha en que Pakistán inició las hostilidades a gran escala. Entre el 7 y 8 de diciembre, la Armada india detecta transmisiones provenientes de un submarino. El día 5 la fragata INS “Khukri” (F-149) había atacado un contacto submarino y había avisado a Bombay sobre el incidente, lo que llevó a desplegar a la 14ª Escuadrilla Antisubmarina para misiones de búsqueda y destrucción. Sin embargo, las medidas tomadas eran completamente erróneas, las fragatas disponían de un sonar de menor alcance que el del submarino, además, eran demasiado veteranas para poder hacer frente a un enemigo tan moderno y sofisticado. Paralelamente, no se contó con el apoyo de aviones “Alizé” o helicópteros “Sea King”, los cuales podrían haber mejorado las posibilidades de alcanzar el blanco.
Las operaciones de caza y destrucción comenzaron el 9 de diciembre, ese día, el PNS “Hangor” detecta dos contactos en su sonar, luego de identificados inicia la persecución. Después de un intento fallido de interceptación, el submarino pakistaní da snorkel para aumentar su velocidad y permitirse atacar a las fragatas hindúes. Para entonces, la complicación en la operación de caza y destrucción se había incrementado con una gran tormenta que generaba más problemas a los tres buques cazadores. Estos, además, estaban realizando unas muy malas tácticas, las cuales pagarían caro.




El destructor pakistaní PNS 163 "Khaibar" fue la primera víctima de los ataques de las lanchas lanzamisiles "OSA I" durante la noche del 4 de diciembre de 1971. Otro buque similar sería gravemente dañado en un ataque similar el mismo día, junto con el hundimiento de un buque mercante norteamericano, que transportaba armas, y un dragaminas. (Foto: Bharat Rakshak)

A las 1915 del 9 de diciembre, el PNS “Hangor” ordena a su tripulación establecer las posiciones de combate y su comandante ordena profundidad de periscopio, sin obtener ningún contacto visual, sin embargo, el radar detecta los blancos a 9.800 metros. El comandante ordena sumergirse hasta los 55 metros y concluir la fase final de aproximación por medio del sonar.
El submarino finalmente dispara un torpedo buscador contra el buque más al Norte de su posición, siendo este el INS “Kirpan”, pero a las 1957 el torpedo falla el blanco y la fragata inicia un ataque con los morteros ASW, aunque estos quedan fuera de combate poco después. De inmediato, el PNS “Hangor” se vuelve hacia la INS “Khukri”, quién no estaba disparando sus cargas de profundidad para mantener el contacto sonar. Minutos después, el submarino pakistaní dispara un segundo torpedo, el cual estalla bajo los tanques de combustible del buque y genera una tremenda explosión. La INS “Kirpan” se alinea para continuar el ataque después de reparado sus morteros, el submarino dispara un tercer torpedo y se retira a máxima velocidad, sin embargo, este explota sin dar en esta última fragata. Por entonces las tareas de rescate se habían iniciado, la INS “Khukri” ya estaba camino al lecho marino, con ella la vida de 167 oficiales y marineros. La cacería iniciada posteriormente por la Armada hindú no logró demasiados frutos, incluso uno de los “Alizé” utilizados en las patrullas ASW es derribado por un F-104A que retornaba de una misión de combate.
Pese a este último capítulo, la Armada de la India logró alcanzar todos los éxitos que se había propuesto, pues anuló la flota pakistaní en ambos frentes y permitió asegurar la victoria en Bengala Oriental. El empleo de las lanchas misileras y los cazas del portaaviones fueron una de las grandes ventajas que tuvieron los hindúes a la hora de hacer valer su superioridad.



El único buque perdido en combate por la Armada de la Unión India fue la fragata INS F-149 "Khukri", perteneciente a la clase británica Type 14. Este buque ASW fue hundido por un torpedo buscador lanzado por el submarino pakistaní PNS "Hangor", de la modernísima clase francesa "Daphne". Esta acción marcó un hito en la historia submarina moderna, aunque es poco apreciado por los historiadores navales contemporáneos. (Foto: Bharat Rakshak)


Fuentes
Este artículo fue inspirado por el publicado, en su época, por Vicente Talón en la Revista “Defensa” (Año I, Nº I, Abril 1978), un trabajo de impecable presentación y del que multitud de fragmentos han sido adaptados aquí. Para completarlo se trabajó con diversos documentos públicos obtenidos por diversos medios e interpretados de manera de evitar la propaganda nacional de ambos países, presentes en todos y cada uno de ellos.
· Vicente Talón (Revista Defensa, Año I, Nº I, Abril 1978, Pag. 66 a 75)
· Bharat Rakshak (www.bharat-rakshak.com)
· Embajada de la India en Argentina
· Pakistan Armed Forces (Press Office)
· Archivos Dintel GID

Marcelo River de DINTEL GDI