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domingo, 27 de diciembre de 2015

Crisis del Beagle: Halcón interceptor sobre la cubierta del V2

Crisis del Beagle: POMA en el Sur


En esta foto: (archivo de Martín Otero), se puede observar para diciembre de 1978 con el POMA navegando en el sur, al Douglas A-4Q 0654/3-A-301, armado con misiles AIM-9B Sidewinder. El avión en alerta ILC (Inteceptor Listo en Cubierta) luego sería catapultado e interceptaría a un CASA C-212 de la FACH (Fuerza Aérea de Chile) que trataba de localizar al Grupo de Tareas encabezado por el ARA Venticinco de Mayo. El avión chileno regresó a su base luego de la interceptación con contacto visual.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Crisis del Beagle: Movimientos antes de Navidad

21 DE DICIEMBRE DE 1978 :


"LA ARMADA ARGENTINA INTENTA EL PRIMER GOLPE"


El Jueves 21 de Diciembre de 1978
la Flomar zarpó de la Caleta la Misión (53º 31´30 ¨ S y 67º 49´ 00¨ O )hacia Santa Cruz .
A las 9hs de la mañana se recibió un viento predominante del Oeste de 10 nudos y las olas llegaron a una altura máxima de 2m.

Esa mañana hubieron novedades en el frente diplomático con una respuesta argentina a las 13.30hs que hacia presumir como inevitable el conflicto.

Las defensas del ARA 25 de Mayo habían sido modificadas con redes anti torpedos que colgaban desde la cubierta.

«La invasión sería el sábado 23 de diciembre.
No queríamos que coincidiera con la Navidad»
(Gral.Videla)
Foto de Conflicto Beagle 1978.

INICIATIVA DE OFENSIVA ARGENTINA :


Mientras navegaba estas aguas la flota tuvo un contacto de sonar, que fue clasificado como un probable submarino y fue atacado sin éxito por aviones, helicópteros AS y destructores. Este contacto sonar fue atacado con un SH-3H Sea King 2-H-231 el cual intentó arrojar un torpedo MK-44 que no se desprendió de su calzo. Las naves escolta del POMA atacaron al contacto con los erizos hedgehog .
Aparentemente se escucharon explosiones pero no hubo evidencia de impacto. También es posible que un Tracker haya lanzado un torpedo antisubmarino.

La tarde del 21 de diciembre, fotos satelitales de la inteligencia estadounidense mostraron un avance de tanques en las cercanías del paso Puyehue ( Paso Pajaritos, actualmente Paso Cardenal Samoré )por el lado argentino, con el fin de partir a Chile en dos.
Desde Osorno (Chile) y por la Ruta Panamericana Austral se comunica con Villa La Angostura en nuestro país.

A las 19.19hs de ese mismo día la aviación naval chilena detectó a nuestra flota a la altura del meridiano casi frente a las islas.

A las 22 h los aviones chilenos informaron haber detectado en la zona del Cabo de Hornos a nuestra flota en posición de ataque.
La flota argentina, comandada por el Contraalmirante Humberto J. Barbuzzi, tomó posiciones al este del Cabo de Hornos en las aguas poco profundas del Banco Burdwood para minimizar el peligro de los submarinos.

En otro incidente, un avión Skyhawk naval A-4Q pilotado por el TN Marquez interceptó un Casa Aviocar 212 chileno de patrulla naval cerca de la flota, pero el piloto fue ordenado de no disparar primero.

A las 23hs hubo un falso informe de un avión de exploración de la FACH quien creyó vera nuestras fuerzas cuando en realidad eran las torpederas chilenas Fresia, Guacolda, Quidora y Tegualda.

El día D iba a ser el jueves 21 de diciembre a las 23.45hs.

En la noche del 21 al 22 de diciembre de 1978, tras más de veinte días en alta mar y por lo menos una postergación del inicio de las hostilidades, los buques argentinos con tropas y material de desembarco enfilaron hacia la zona de conflicto para iniciar la operación anfibia que establecería la soberanía argentina sobre las islas.

En 2011, el Tte Gral. Jorge Rafael Videla, declaró que el 21 de diciembre de 1978 Argentina ya se consideraba en guerra debido a que la flota de mar navegaba hacia el Pacífico, los aviones habían cambiado sus bases y había patrullas del Ejército operando en territorio chileno:

«La invasión sería el sábado 23 de diciembre. No queríamos que coincidiera con la Navidad».

CONTRAATAQUE CHILENO :


A los efectos de neutralizar al portaaviones ARA 25 de Mayo si la guerra comenzaba , el submarino chileno Simpson (clase Balao) con sus torpedos listos para ser disparados transitó el Pasaje de Drake e ingresó en el Atlántico sur .

En la tarde de ese mismo día, el Infante de Marina chileno Pablo Wunderlich recibió la orden de trasladarse de inmediato a la isla Nueva con una compañía de unos 150 hombres. Zarpan abordo del destructor Serrano de 2130 ton. desplazándose a la vista de las fuerzas argentinas.

foto : buque hermano clase Lawrence

domingo, 28 de diciembre de 2014

Crisis del Beagle: Imágenes argentinas

Fotos de la Operación Soberanía

Agrupamiento blindado-motorizado que debía cruzar por los pasos a la altura de Bariloche en dirección a Temuco. Partiendo a Chile en dos.
Consistía en unos 7800 hombres con unos 200 vehículos de combate Sherman, Mowag, M-3 Diamond y M-113.
El elemento que encabezaba la formación era el RI Mte 28 (Rodillas Negras), de gran reputación ganada en Tucumán durante 1975. Algunas de sus fracciones ya habían cruzado la frontera durante la noche para cuando llegó la contraorden de detener todo.




Lanchas torpederas “Towwora” (P-82) y ARA “Alakush” (P-84)
Al comenzar su vida operativa por las aguas australes las torpederas LT-3/P-82 y LT-5/P-84 recibieron nombres de bautizo de origen Yagán o Yámana (aborígenes que habitaron la zona del Canal de Beagle), siendo denominadas ARA “Towwora” (“Viento que pasa”) y ARA “Alakush” (Pato Vapor en lengua Yámana) respectivamente.
Previo a su despliegue a Ushuaia estas dos unidades fueron modernizadas y reequipadas, con el agregado de una carroza de aluminio (para proteger sus cascos de madera) y una potencia de fuego considerable para su poca eslora que consistía en:
- 2 montajes simples de cañones Bofors de 40mm
- 2 montajes dobles de ametralladoras Browning M2 de 12,7mm
- 2 coheteras óctuples Mk50 para cohetes Mk7/Mk10 de 5” (127mm)
- 2 cunas para cargas de profundidad Mk6
- 4 cunas para torpedos Mk13 de 22,4” (569mm)
Durante su estadía en el sur fue reemplazado su esquema de color “gris horizonte” estándar de las unidades de superficie por diversos esquemas de camuflaje que fueron variando a lo largo del tiempo. Tenían su asiento en la Base Naval de Ushuaia (BNUS)

 ARA Towwara(P-82) con su armamento alistado navegando por el canal

ARA Alakush (P-84), detrás un lancha tipo Dabur


ZM

domingo, 21 de diciembre de 2014

Operación Soberanía: 36º aniversario

19 de diciembre de 1978

"Operación Soberanía"

Se conoce con el nombre en clave de Operación Soberanía u Operativo afianzamiento de la soberanía al plan de invasión a Chile que el gobierno militar de Argentina planificó ejecutar en los últimos días de diciembre de 1978, pero que fue suspendido a último momento por la intervención del papa Juan Pablo II.


BIM 4 al completo, formado sobre Avda. Maipú, Ushuaia 1978

Para solucionar el litigio por la soberanía de las islas y los derechos marítimos en el área del canal Beagle, Argentina y Chile acordaron en 1971 recurrir al arbitraje del gobierno del Reino Unido, árbitro formal establecido en el Tratado General de Arbitraje del 28 de mayo de 1902, pero que solo podía aceptar o rechazar el fallo de un tribunal nombrado de común acuerdo entre ambos países. Basándose en el derecho internacional, los jueces dictaron sentencia el 22 de mayo de 1977 asignando a Chile las islas Picton, Nueva y Lennox. En 1978, el gobierno de Argentina declaró nulo el laudo arbitral y movilizó su poderío militar para obligar a Chile a dejarlo de lado y negociar una solución al conflicto más favorable a la posición argentina.
Al no lograr ese objetivo por la vía negociada, Argentina planificó una guerra de agresión contra Chile.

La situación chilena parecía bastante desventajosa.
Frente a un país que casi lo triplicaba en el número de habitantes, con un ingreso per cápita mayor y una ventaja geográfica, Chile enfrentaba, además, a raíz de los atentados a los derechos humanos cometidos durante el régimen militar, una negación a la venta de armas de parte de sus proveedores tradicionales, Estados Unidos de América y Europa Occidental, lo que dificultaba aún más la ya compleja tarea de resguardar su territorio, debido a su propia geografía.

El plan de acción 

No existen ni declaraciones ni documentos oficiales argentinos sobre la existencia del Operativo Soberanía. Sin embargo, la cantidad de testimonios en todos los estamentos de la sociedad argentina es tal, que nunca se ha puesto en duda su existencia. Empero, es difícil establecer las condiciones, fines y medios que planearon sus gestores a partir de las experiencias personales de los partícipes.

El ataque sería precedido por una denuncia argentina "falsa" ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de una ocupación militar de las islas al sur del Canal Beagle por parte de Chile.

Las Fuerzas armadas argentinas desembarcarían en las islas y en caso de que las tropas de élite chilenas que protegían las islas opusieran resistencia, se invadiría el territorio continental de Chile, buscando a lo largo de la frontera el frente que ofreciese menos resistencia, para cortar el país en por lo menos un lugar y así obligar a Chile a aceptar las condiciones argentinas.

«La estrategia nacional y militar que planificó Argentina, en el marco de una estrategia total, para enfrentar el conflicto con Chile el año 1978», que el Operativo Soberanía fue elaborado por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Argentinas bajo el nombre de (Planeamiento Conjunto de Operaciones Previstas contra Chile).

El concepto estratégico del plan, con el fin de lograr el objetivo político de apoderarse de las islas inmediatamente al sur del Beagle que se había propuesto Argentina, estaba basado en dos premisas:

  1. Que Chile se rindiera en un tiempo breve como consecuencia de las acciones militares que se estaban preparando; y
  2. Que Chile aceptara los reclamos territoriales formulados por Argentina, a lo que seguiría el repliegue de las tropas argentinas desde los puntos del territorio chileno que hubiera sido ocupado luego de la ofensiva trasandina.

Posteriormente, se elaboró una Directiva Estratégica Militar, la cual fue aprobada por la Junta Militar, donde se establecía, el concepto general de la guerra, el objetivo político de guerra bélico y la organización de las fuerzas.

Como anexo a este plan, se formularon otros planes que incluían un Plan de Movilización, un Plan de Inteligencia y un Plan de Intrusión. Este último incluía la ocupación militar (Flota de mar [Flomar] e infantería de marina) de las islas, incluyendo las islas Wollaston y el Cabo de Hornos, antes de la hora H, vale decir, antes de que se iniciara el ataque terrestre a nivel continental.

Como se esperaba que las acciones bélicas provocaran la reacción inmediata de la ONU, Estados Unidos y otros países, los militares planificaron el realizar una guerra de la forma más rápida y violenta, con el objetivo de apoderarse de la mayor cantidad de espacio territorial chileno en pocos días, para luego aceptar un cese de hostilidades manteniendo un statu quo, que sería impuesto por la ONU, pero que dejaría a Argentina en una posición de fuerza para negociar territorios posteriormente. Con ese objetivo, Argentina estaba más que dispuesta a aceptar la presencia de fuerzas de paz de las Naciones Unidas para separar a ambos Ejércitos.

De este plan, al 14 de diciembre de 1978, se habían cumplido las etapas de movilización de las fuerzas regulares de las tres ramas y la fase de movilización parcial de los reservistas.

Armada Argentina (Contraalmirante Humberto Barbuzzi):

Misión: Oponerse a la acción de la escuadra chilena y apoyar la conquista de las islas al sur del Canal Beagle. Para ello la flota argentina se había dividido en tres grupos de tarea (GDT):

El primero, encabezado por el PAL (Portaaviones Liviano) ARA Veinticinco de Mayo (V-2), con su completo GAE (Grupo Aéreo Embarcado) formado por: 8 aviones Douglas A-4Q, 4 Grumman S-2 Tracker, 4 helicópteros Sikorsky S-61D4 Sea King y un Alouette) con el destructor misilístico ARA Hércules (D-28) (con al menos dos misiles MM-38 Exocet) y las novísimas, para ese entonces, corbetas misilísticas Clase A-69 ARA Drummond (P-1), actual P-31 y ARA Guerrico (P-2) actual P-32 (ambas con cuatro misiles MM-38 Exocet cada una) en funciones de escolta.

sábado, 30 de agosto de 2014

La armada chilena al Beagle

La flota chilena hacia el estrecho en 1978

Zarpada de la flota chilena desde el mar de Drake. Iban armados de "poderosos" cruceros de la SGM, destructores, fragatas y de un curioso camuflaje y con un solo submarino deficiente que ya había sido detectado. La flota argentina detuvo su derrotero antes de destruir por completo a la flota chilena. Frente a un portaaviones, 3 submarinos funcionando completamente y una aviación naval completa operando embarcada y desde tierra, el destino de esta flotilla era el fondo de los canales fueguinos.




domingo, 29 de diciembre de 2013

Crisis del Beagle: La Operación Rigel

Tercera Escuadrilla de Caza y Ataque
McDONNELL DOUGLAS A-4Q SKYHAWK



La Armada decidió reforzar la vigilancia sobre el litoral patagónico, estableciendo un dispositivo aeronaval que quedo encuadrado en la "Operación Rigel". La intención era impedir que aeronaves extranjeras fotografiaran a la Base Aeronaval Almirante Zar. Para tal propósito se desplazaron destructores que mantendrían vigilancia radar, asistida por IFF, embarcando al Oficial interceptor que controlaría la operación. Los medios asignados para la misión fueron cinco A-4Q Skyhawk que arribaron a Trelew a partir del 3 de Febrero de 1978(13). Tres aviones destacados permanentemente en Trelew, de los cuales dos en alerta continua con un tiempo de despegue máximo de tres minutos y medio. Los aviones se encontraban alistados en dicha condición, con el generador en contacto al interior del hangar que mantenía sus puertas abiertas, durante un período de quince horas a contar de las 06:30 a.m. Las operaciones se realizaban en forma coordinada con destructores de la flota, que ejercían la función de piquete radar y control de las operaciones. Por cuestiones políticas, durante estas operaciones de interceptación no se pudieron utilizar los misiles Sidewinder.
Este operativo concluyo el 13 de Febrero con el regreso a Comandante Espora, desconociéndose el resultado del mismo.
Considerando el curso que tomaban los acontecimientos, desde el nivel superior de la Armada, se emitieron directivas con el objetivo de lograr el mayor grado de alistamiento de todas las unidades navales, entre ellas obviamente la 3° Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque. En lo que respecta al personal, las instrucciones ordenaban disponer del mayor número posible de pilotos para el mes de Septiembre. Se encaro el adiestramiento en forma intensiva con prioridad en la etapa Armas durante Junio y Julio, manteniendo un ritmo sostenido de doce vuelos diarios. En 10 que respecta a la dotación de pilotos, el Comandante de la 3° de Caza y Ataque Capitán de Corbeta Ítalo Lavezzo, disponía de cinco experimentados pilotos, los Tenientes de Navio Agotegaray, Bedacarratz, Curilovic, Sanchez Alvarado y Zubizarreta . Como refuerzo, se sumaron el Capitán de Corbeta Eduardo Alimonda procedente del COAN y el Capitán de Corbeta Jorge Colombo adscripto a la Escuela de Guerra, ambos con calificación de pilotos secundarios. También prestaban servicio los Tenientes de Fragata Barraza, Pettinari y Poch como pilotos primarios con adiestramiento completo, al tiempo que alcanzaban el nivel de primario los recientemente incorporados Teniente de Fragata Gallo, Teniente de Fragata Meijide y el Teniente de Corbeta Mayora. Fue re-incorporado el Teniente de Navío retirado Axel Adlerceutz en función de señalero. Al momento del embarque se sumaron los Tenientes de Navío Castro Fox, Collavino y Francisco. Los Tenientes de Fragata Dottis y Urtubey no fueron convocados a tiempo; en caso de un conflicto prolongado estaba prevista incorporar otros seis pilotos que se encontraban en destinos del exterior o retirados. Entre el 31 de Agosto al 7 de Septiembre, debido a la constatación de sobrevuelos de Learjet 25 chilenos, se dio curso a la "Operación Rigel II" (14). Liderados por el Capitán de Corbeta Lavezzo, participaron los Tenientes de Navio Agotegaray, Zubizarreta y los Tenientes de Fragata Barraza, Pettinari y Poch. La funcion de piquete radar recayó en el destructor ARA (D-29) "Piedrabuena". Los vuelos de intercepción se Ilevaron a cabo con munición completa en cañones. Prosiguiendo con el plan de adiestramiento, durante los meses de Agosto y Octubre se realizaron practicas a bordo del portaaviones, que dejaron a la 3° de Ataque en condiciones de realizar operaciones nocturnas desde el mar. Durante la Séptima Etapa de Mar en Octubre, el Teniente de Navío Bedacarratz cumplió el primer enganche nocturno a bordo del ARA (V-2) "25 de Mayo". Se desarrollo una formación táctica de ataque con cuatro aviones, configurados en dos parejas con armamento diferente. AI frente dos aviones, con un TER/MER en la estación central, armados con tres lanzacohetes LAU-69 y un máximo de 57 cohetes, los que dejaban paso a dos configuraciones bomberas. Por detrás, los dos aviones restantes artillados con seis bombas Mk.82 Snakeye en la estación central.
Estaba ideada para atacar en vuelo de aproximación rasante a destructores o naves equivalentes. Se practico la maniobra intensamente contra una nave hundida, frente a la playa de oficiales en Puerto Belgrano. Se utilizaron cohetes Albatros y FFAR de ejercicio, munición de 20 mm y bombas de ejercicio Mk.106.
Otra táctica desarrollada por la escuadrilla consistía en el empleo de secciones de tres aviones armados con una combinación de bombas de caída libre y frenada. Para compensar la ausencia de equipamiento propio, los ataques eran coordinados por aviones S-2E Tracker o SP-2H Neptuno en el rol de exploración y dirección de las fuerzas propias. Se realizaron también practicas de ataque nocturno anti-superficie, para la cual se empleaba un Skyhawk especial mente equipado con bengalas Mk.24 y Mk.45.



Durante el mes de Marzo 1978 se efectuó el primer lanzamiento de dos AIM-9B Sidewinder, a cargo del Capitan de Corbeta Lavezzo con el Teniente de Navio Sanchez Alvarado actuando como seguidor.
Se efectuaron turnos de combate contra los F-86F Sabre del Grupo Aéreo 4, con los que se simulaban los Hawker Hunter de la Fuerza Aerea Chilena. Gracias a ello, se identificaron patrones de vuelo y configuraciones en las cuales los A-4Q pudieron derrotar a los F-86F.
Se adoptaron medidas para adelantar las fechas de inspecciones y recorridas PAR a efectos de liberar la mayor cantidad posible de aviones. Tanto el personal del Taller Aeronaval Central como el del Arsenal Aeronaval N°2 trabajaron incansablemente y con gran profesionalismo, por 10 cual quedaron todos los aviones en servicio para fines de 1978. Se recupero inclusive al A-4Q 0665/3-A-312 que estaba parcialmente canibalizado.
La 3° de Caza y Ataque se integra al Grupo Aeronaval Embarcado por única vez con la totalidad de sus aviones.



EI 8 de Diciembre de 1978 zarpó el portaaviones junto a otras unidades navales, para llevar a cabo las actividades previstas en la Novena Etapa de Mar. Así daba comienzo la denominada "Operación de Afianzamiento de la Soberanía Nacional", que se extendió hasta el día 25. Se mantenía en forma constante una sección de dos Skyhawks, en condición de despegue a cinco minutos de aviso, artillados con dos Sidewinder y municion completa de 20 mm.
EI 15 de Diciembre de 1978 en horas de la mañana un EMB-111 de la Aviación Naval Chilena se encontraba patrullando el área de la boca oriental del Canal de Beagle, cuando la proximidad de la Flota de Mar argentina. Comunicada la novedad y dado que estaba corto de autonomía, aterriza en la estación aeronaval de Puerto Williams, en donde sus tripulantes deciden continuar la patrulla utilizando un CASA 212 Aviocar. Poco después y cuando eran aproximadamente las 14:40 horas los pilotos chilenos informan de la presencia de naves argentinas navegando sobre la posición Lat. 55° 55' Sur-Long. 63° 48' Oeste, desconociendo que los movimientos de su aeronave eran seguidos por el radar del portaaviones"25 de Mayo" que navegaba al Sur-Este de la Isla de 105 Estados.
Efectivamente se habían detectado claramente dos ecos radar en distinta posición, correspondientes a aeronaves no identificadas.
Se ordeno el inmediato despegue de los dos Skyhawk en configuración interceptora tripulados por el Capitan de Corbeta Lavezzo (0654/3-A-301) Ypor el Teniente de Fragata Poch (0660/3-A-307); en tanto que el Teniente de Fragata Barraza actuaría de apoyo con su Skyhawk en configuración tanque. Los aviones son vectoreados desde el portaaviones, contra los dos ecos radar. EI primero en ser interceptado, fue identificado como un S-2ATracker Utilitario- tripulado por el Teniente de Fragata Enrique Fortini y por el Guardiamarina Marcelo Álvarez- que volaba sin su sistema IFF activo. Instantes después, el segundo objetivo fue identificado como un CASA 212 chileno volando a 5000 pies, el cual fue seguido a distancia de tiro por el Capitán Lavezzo. Tras seleccionar el switch de lanzamiento de misil, requirió instrucciones para proceder. EI Comandante de la Flota de Mar Contralmirante Humberto Barbuzzi Ie ordeno "No dispare, informe posición y movimientos”. Atento a ello se desconecto el panel de armamento, tras lo cual cruzo la línea de vuelo del Aviocar desde atrás y hacia arriba, regresando hacia el portaaviones. EI pasaje del Skyhawk a escasa distancia provoco además de turbulencia, una total sorpresa a los pilotos chilenos, quienes nerviosamente cambiaron de rumbo, para intentar ocultarse en una formación nubosa. Cuatro días después a las 16:49 Hrs del19 de Diciembre, la situación de tensión Ilego a un punto extremo. En esta oportunidad fue el Teniente de Fragata Pettinari quien al mando del A-4Q 0654/3-A-301 intercepto nueva mente a un CASA 212 Aviocar sobre la posición Lat. 54° 30' Sur-Long. 60° 453' Oeste, mientras se desplazaba a unos 150 nudos y 3000 pies de altura EI desempeño de la escuadrilla a lo largo del denominado Operativo "Tronador" fue a nivel personal y material excelente.

FUENTE:
SERIE AERONAVAL Nº 24
José Félix NUÑEZ PADIN.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Crisis del Beagle: La intercepción de Márquez





21 de Diciembre de 1978
Escaramuzas varias entre todas las fuerzas contendientes 

La tarde del 21 de diciembre, fotos satelitales de la inteligencia estadounidense mostraron un avance de tanques en las cercanías del paso Puyehue ( Paso Pajaritos, actualmente Paso Cardenal Samoré )por el lado argentino, con el fin de partir a Chile en dos.34. Desde Osorno (Chile) y por la Ruta Panamericana Austral se comunica con Villa La Angostura en nuestro país. A las 19.19hs de ese mismo día la aviación naval chilena detectó a nuestra flota a la altura del meridiano 59 casi frente a las islas.

A las 22 h los aviones chilenos informaron haber detectado en la zona del Cabo de Hornos a nuestra flota en posición de ataque. La flota argentina, comandada por el Contraalmirante Humberto J. Barbuzzi, tomó posiciones al este del Cabo de Hornos en las aguas poco profundas del Banco Burdwood para minimizar el peligro de los submarinos.

En otro incidente, un avión Skyhawk naval A-4Q pilotado por el TN Marquez (que falleciera en Malvinas) interceptó un Caza Aviocar 212 chileno de patrulla naval cerca de la flota, pero el piloto fue ordenado de no disparar primero. A las 23hs hubo un falso informe de un avión de exploración de la FACH quien creyó vera nuestras fuerzas cuando en realidad eran las torpederas chilenas Fresia, Guacolda, Quidora y Tegualda. El día D iba a ser el jueves 21 de diciembre a las 23.45hs.




jueves, 14 de noviembre de 2013

Crisis del Beagle: La mujer de Perón aclara puntos a Pinochet

Una reunión entre Pinochet y la primera presidente argentina


En la reunión entre Pinochet y la Señora de Perón, la Presidente argentina increpó al General con estos términos: "General, a pesar de mi carácter de mujer, en ejercicio circunstancial de la Presidencia, como Comandante tengo que decirle que conozco de la geopolítica expansionista que usted manifiestamente esgrime. Lamentablemente tengo que decirle que el punto de la cuestión del Beagle, no va a ser tratado, porque nuestra soberanía no se negocia. Sabe usted muy bien que nuestra Patria ya fue bastante generosa con Su Hija Patria, Chile, (Nótese que la señora llama a Chile Hija de nuestra Patria, lo cual para un chileno anglófilo eso le repulsa más que el insulto a su propia madre), a punto tal que ya de generosos vamos a pecar de otra cosa. Nuestro única epopeya colonial fue contra el Paraguay y mi marido con muy buen criterio ya ha pedido disculpas del caso y devuelto sus banderas a nuestro muy querido pueblo hermano. Pero en nuestro Canal no hay nada que negociar". Pinochet, le responde: "Señora ambos sabemos que nos asisten a ambos estados argumentos históricos y jurídicos, por lo cual la cuestión no está tan clara pero no hay necesidad de dirimirlo ahora en pos de la amistad de nuestros estados y de su agasajo y bienvenida a su país, por lo que la negociación no es necesaria hacerla en este momento, máxime con todos los laureles que ha tenido políticamente nuestra reunión.. Isabel le responde: "que Chile tiene argumentos históricos y jurídicos no lo sabía, de hecho me parece absurdo, pero sepa que si hay que negociar la entrega de soberanía argentina no será bajo mi Presidencia de ningún modo..." Recordemos que la Señora de Perón, poco después, desconocería el pacto de Lanusse con Chile, para que dirima el conflicto la parcial reina de Inglaterra, dado que el General de facto no tenía legitimidad política alguna, y menos para disponer de la soberanía nacional de ese modo ¿negligente?. Lamentable y efectivamente, debió no estar Isabel como comandante, para que efectivicen el injusto despojo del Canal de Beagle.



jueves, 7 de noviembre de 2013

Crisis del Beagle: Despliegue de fuerzas terrestres

 Conflicto del Beagle 1978


Despliegue y Defensas Terrestres

Con un número total de 80 mil efectivos, de los cuales 40 mil habrían sido desplegados en la zona austral, el Ejército de Chile debió prepararse ante la inminencia de un conflicto con Argentina en 1978 con una vital desventaja: la falta de profundidad estratégica en los territorios de la zona austral, que limitarían las posibilidades de maniobra durante la defensa, y la extensión de la frontera común. La población argentina en ese momento duplicaba a la población chilena, y su territorio es cuatro veces más grande. En cuanto a número total de efectivos, el Ejército Argentino disponía entonces de un total de 135 mil hombres, de los cuales aproximadamente 50 mil fueron desplegados en la zona austral.



Foto: Ejercicios militares de chile en el area de Punta Arenas, diciembre de 1978.

El plan argentino conocido incluía un asalto directo sobre las islas del canal Beagle – Picton – Nueva y Lenox – y el área de Puerto Williams, Puerto Natales y Punta Arenas. Para ello se emplearían tropas anfibias y aerotransportadas sobre los objetivos insulares, mientras que los puntos continentales el asalto sería efectuado con medios terrestres con apoyo mecanizado. Pero según documentos argentinos recientemente conocidos, las fuerzas de ese país también concentraron una importante cantidad de tropas y equipos en las proximidades de tres pasos hacía la zona chilena de la Araucanía: Pino Hachado, Del Arco e Icalma. Las fuerzas preparadas para un asalto que buscaba cortar a Chile enmarcaban dos divisiones con 12.000 hombres en total, pero podían ser rápidamente duplicadas mediante refuerzos trasladados desde otras regiones.La inteligencia militar chilena –ayudada por el hecho de que las unidades chilenas y argentinas empleaban los mismos equipos de radio de origen estadounidense– había logrado determinar la fecha aproximada de invasión, pero no disponía de información más precisa sobre los planes y objetivos de la operación.


Foto: Soldados Chilenos trabajando en empalizadas.


Foto: Isla Nueva, obstáculos colocados por las fuerzas Chilenas, de fondo la Isla Pictón

Ante eso, el Ejército de Chile eligió concentrar sus fuerzas del sur en las cercanías del Paso Puyehue, en donde se esperaba un ingreso importante de fuerzas trasandinas, específicamente el V Cuerpo de Ejército al mando del General José Vaquero.También hubo otra concentración importante de fuerzas terrestres chilenas frente al Paso Los Libertadores, donde se preveía un asalto argentino con el objetivo de penetrar en la zona central del país. Sin embargo, la verdad es que había concentraciones de fuerzas menores a lo largo y a ambos de la frontera común previendo, como es el caso del III Cuerpo de Ejército al mando del General Luciano Menéndez. Pero el asalto terrestre central iba a ser dirigido contra Puerto Natales, en una operación en que el Ejército Argentino planificó movilizar 15.000 soldados y cerca de 100 tanques que avanzarían desde Río Gallegos hacia Magallanes. Sólo quince kilómetros de frontera constituían la parte más angosta del territorio chileno.Varios habitantes de la zona pudieron darse cuenta de la presencia de vehículos militares argentinos debido al reflejo del sol en sus parabrisas, que no habría sido camuflado a fin de que la población chilena los viera y se sintiese amedrentada. Sin embargo, lejos de amedrentarse, muchos magallánicos se sumaron voluntariamente a las filas del ejército, elevando las fuerzas terrestres desplegadas en la zona austral a cerca de 50.000 efectivos.Los blindados eran el elemento más temido en ese momento en el alto mando chileno, su neutralización ocupó un lugar central en la planificación de Ejército de Chile.


Foto: Posición defensiva chilena en la Isla Nueva, Punta Waller, noviembre de 1978

Se optó por minar amplios sectores y construir un número de trincheras en las inmediaciones del paso Dorotea, en donde se esperaba uno de los avances principales. “Lo que más temíamos – dice el General Floddy – era el ataque blindado. Teníamos tropa y fortificaciones para encauzar estas penetraciones, para guiarlos a lugares donde pudiésemos detenerlos”. El propósito de las defensas chilenas era dividir, encajonar y aislar a los medios mecanizados argentinos, destruyéndolos en forma parcial y escalonada, deteniendo su avance en el paso de Dorotea, Según el general, la idea era “detenerlos allí, o en las islas, o en alguno de los puntos de laguna de mar, y desde ahí posiblemente pasar a una contraofensiva.”Según documentos y testigos de la época, en ningún momento se planificó un choque entre blindados, porque eso era impracticable con los limitados medios de que disponía el ejército chileno, sino que siempre se buscó dividir a las formaciones mecanizadas argentinas, para luego desgastarlas y destruirlas mediante el empleo de bazucas y minas. En esa línea, y previendo que los argentinos irrumpirían hacia el estrecho de Magallanes y Punta Arenas por Morro Chico y Cabeza de Mar, allí también se preparó un complejo que concentraba zanjas, trincheras y campos minados.


Foto: Infantes de Marina Chilenos

La Infantería de Marina Chilena

Aunque el despliegue del Cuerpo de Infantería de Marina (CIM) se encuadraba en un eje estratégico definido por la planificación de la Armada, que, visualizando la evolución negativa del diferendo por las islas del Beagle tras el veredicto del arbitraje efectuado por la Corona británica, había comenzado a prepararse para la crisis con Argentina temprano en 1977.Al igual que las unidades a flote de la Escuadra y los medios aéreos basados en tierra de la Aviación Naval, las unidades –que estaban organizadas en torno a una brigada reforzada con asiento en Isla Dawson y unidades menores distribuidas en las puntos costeros y las islas en disputa- las fuerzas del CIM recibían sus órdenes e instrucciones directamente desde la Comandancia en Jefe de esa fuerza y no desde la Comandancia del Teatro de Operaciones Austral.Sin embargo, las capacidades y flexibilidad propias de esta fuerza de combatientes anfibios habrían permitido su empleo tanto en apoyo de las operaciones navales como de las terrestres, de acuerdo a la evolución de un eventual enfrentamiento. Oficialmente, al momento de la Crisis del Beagle el CIM disponía de 6.200 hombres, la mayoría de ellos desplegados en la zona austral.


Foto: Infantes de Marina Chilenos en ejercicios durante el cruce de la quebrada Rio Los Ciervos, diciembre de 1978.

Sin embargo, distintas fuentes afirman que, mediante la movilización de reservistas y personal recientemente acogido a retiro así como la postergación del licenciamiento de conscriptos a partir de principios de 1978, el número de efectivos habría subido a entre ocho y diez mil.Al igual que en el caso del Ejército, hasta antes del embargo aplicado en 1976, la CIM estaba equipada fundamentalmente con material principalmente estadounidense, con la excepción de una decena de carros blindados 4×4 MOWAG Grenadier, dotados de una torreta con ametralladora de 20mm –que también incluía un lanzacohetes doble de 81mm que fue pronto descartado- que equipaban una unidad motorizada de exploración.


Foto: Grumetes de la Infantería de Marina Chilena asignados al PM Brigada IM, viajan sobre un vehículo anfibio MOWAG Grenadier, Diciembre de 1978.

La información disponible respecto del despliegue de estos vehículos en la zona austral durante la Crisis del Beagle en 1978 es contradictoria. Algunas fuentes afirman que entre 3 y 4 fueron desplegados en Isla Dawson, mientras otras señalan que todos lo Grenadier estaban de baja en ese momento.Para las operaciones de asalto anfibio el CIM disponía también de 30 blindados anfibios sobre cadenas LVTP-5 de origen estadounidense, lanzados en el mar desde buques del tipo LST, que podían transportar a 35 fusileros además de sus tres tripulantes. Los elementos de apoyo de fuego a nivel de compañía estaban dotados de morteros de 60mm y 81mm, mientras que a nivel de batallón se disponía de cañones de 105mm para apoyo de fuego y cañones de 40mm para defensa anti-aérea. A medida que la crisis se fue agravando, con un potencial cierto de derivar en un choque bélico, la conformación de la Brigada IM incluyó el despliegue de un número de cañones M114 de 155mm.



El principal medio antitanque del CIM a nivel de batallón eran los 4×4 M38 equipados con un cañón de 105mm sin retroceso, los que eran suplementados a nivel de sección por bazucas M1 estadounidenses. Las unidades de Infateria de Marina Chilena tenían entre 4.500 y 5.500 efectivos distribuidas entre las islas en litigio –Picton, Nueva y Lennox- y la Isla Navarino, donde se reforzaron las defensas con cañones costeros, y otros puntos costeros de importancia marítima en el Canal Beagle. El grueso de la Brigada Anfibia estaba preparado en Isla Dawson.Dada la naturaleza y causa del eventual enfrentamiento bélico, la compañías reforzadas destacas en las islas en litigio habían sido las primeras en entrar en acción, enfrentando la ofensiva anfibia de las fuerzas argentinas con tropas lanzadas desde el mar y helitransportadas. Los Infantes de Marina prepararon para resistir en esos terrenos mediante un un sistema de tiros y trincheras cerradas, desde donde enfrentarían las eventuales incursiones argentinas, mientras que las playas aptas para un desembarco desde el mar fueron profusamente sembradas con minas anti-personal y antitanque. Carabineros al frente de batalla, Pese a ser un organismo paramilitar con funciones principales de orden interno, Carabineros, que contaba con 30.000 efectivos al momento de la crisis, también reforzó su presencia en la zona austral con el despliegue de un refuerzo de 1.500 hombres. De: Despliegue Terrestre de Chile en la Crisis del Beagle

Infanteria de Marina Argentina: Preludios de Acción Militar Conjunta


Una operación conjunta planificada durante el conflicto de 1978 por la soberanía de las islas del canal Beagle

Como antes de caminar se gatea, antes de integrar fuerzas para operaciones complejas hay necesariamente preludios a menor escala.En ese transitar hacia la acción conjunta, un caso que hoy traemos a la memoria, es el de una operación anfibia helitransportada que se planificó durante la escalada de 1978 en el marco del conflicto limítrofe con Chile por las islas e islotes de los archipiélagos situados en el Canal Beagle, las más conocidas son Picton, Lennox y Nueva. Al escalar el conflicto y la disputa diplomática y en previsión del rechazo de los términos del Laudo Arbitral, ambos países prepararon militarmente sus fronteras. El esfuerzo argentino se conocería luego como “Operación Soberanía”, aunque sus nombres fueron variando en los diferentes niveles y etapas del planeamiento, y sería esencialmente ofensiva.


Foto: BIM 4 (Batallón de Infantería de Marina N°4) completo, formado sobre Avda. Maipú, Tierra del Fuego, Ushuaia 1978.

En particular el sur argentino patagónico y la Isla Grande de Tierra del Fuego fueron testigos y protagonistas de ese alistamiento. En la visión estratégica nacional, Tierra del Fuego se encontraba dentro del Teatro de Operaciones “Sur” (Patagonia), a cargo del Comandante del Vº Cuerpo de Ejército, quien desde Bahía Blanca, tenía a su cargo todo el territorio terrestre y las fuerzas argentinas desplegadas al sur del Río Colorado.En particular en Tierra del Fuego, los planes incluían dos maniobras ofensivas, una terrestre para conquistar la parte norte de la isla y una anfibia para asegurar el dominio de las islas al este del meridiano del Cabo de Hornos. Los planes defensivos comprendían la protección de Ushuaia y la costa sur, mediante el cierre del canal con la acción combinada de un pequeño grupo naval de lanchas torpederas y patrulleras apoyadas por una escuadrilla aeronaval de helicópteros misilísticos, artillería costera y minado de pasos marítimos claves. Eso era complementado con la defensa antiaérea puntual de las ciudades y los objetivos vitales para la subsistencia de la población.Por fuera del archipiélago, otros esfuerzos navales (la Flota de Mar, la Aviación Naval embarcada y la Fuerza de Submarinos) daban cobertura más amplia a este “sub-teatro”.


Foto: Ejercicios de aviones A4Q sobre el Portaaviones A.R.A “25 de Mayo” durante el Conflicto del Beagle 1978.

El Ejército y la Fuerza Aérea Argentina, actuarían predominantemente en el continente, salvo escasas excepciones, de muy pequeña escala, que se mencionan luego.La isla se particionó entonces, en dos áreas de operaciones, diferenciadas. Una en las planicies y montes del norte, a cargo de la Infantería de Marina con casi la totalidad de los medios de esa fuerza anfibia, y otra al sur del lago Fagnano, abarcando el Canal Beagle y los archipiélagos australes. Esta última se conoció como Comando de la Zona Insular (COZI), que se puso al mando del Contralmirante Juan Carlos Malugani, entonces Comandante del Área Naval Austral y Jefe de la Base Naval Ushuaia.Ambas áreas dependían orgánica y administrativamente del Comandante de Operaciones Navales (Vicealmirante Julio A. Torti), junto a la Flota de Mar con su ala aérea, la Fuerza de Submarinos y la Aviación Naval no embarcada, pero en virtud de los esfuerzos estratégicos terrestres a realizar, la parte norte de la isla dependía operativamente del V° Cuerpo de Ejército, o más propiamente enunciado, coordinaba su maniobra con aquel.El sector fueguino era asistido logísticamente por un puente aeronaval del Comando de Sostén Logístico Móvil (de la Fuerza Aeronaval N°3) y por vía marítima a través del Comando de Transportes Navales.


Foto: Crucero A.R.A General Belgrano

Por otra parte, como dijimos, el resto de la Armada tenía sus medios divididos en otras fuerzas de tareas. El poder naval principal estaba constituido por la Flota de Mar (FLOMAR), al comando del CL Humberto Barbuzzi que apoyaría las acciones en este teatro insular. La escuadra naval agrupaba al crucero A.R.A. “General Belgrano” y los buques artilleros y misilísticos (tres nuevas corbetas y nueve viejos destructores), la aviación embarcada en el portaaviones A.R.A. “25 de Mayo”; la tercera escuadrilla aeronaval de ataque (12 aviones Skyhawk A4Q, de los que 5 se configuraron como interceptores y el resto como bombarderos) y la escuadrilla antisubmarina con 3 aviones Grumman S2A y S2E Tracker junto a 3 helicópteros Sea King, y los buques petroleros, y logísticos de apoyo.


Foto: Portaaviones A.R.A. “25 de Mayo” con su ala aérea embarcada en esos días.

Entonces, en el área meridional, al sur del lago Fagnano, a órdenes del COZI, se integró la Fuerza de Tareas 42, con la Agrupación de Lanchas Rápidas (Grupo de Tareas GT 42.1), reforzada con la Agrupación de Buzos Tácticos, un Grupo de Minado y el Destacamento Naval de Playas, el Grupo de Tareas Anfibio (GT 42.2) propio del Comando de la Fuerza de I.M. Nº 1 (FAI1), con aproximadamente 700 hombres, para la proyección de fuerzas a las islas defendidas y finalmente un Grupo de Tareas Aeronaval, con los medios de aviación naval no embarcados en el portaaviones, que para sus misiones en esa parte de la isla conformaba el GT 42.3.En la capital del viejo Territorio Nacional, Ushuaia, asiento del Comando del Área Naval Austral (COZI en su configuración operativa) y allí fue trasladada la jefatura y parte de la Fuerza de Infantería de Marina N°1 o Austral.Esta era (y es todavía) una unidad de combate autónoma, usualmente asignada al litoral patagónico, por lo que está equipada e instruida para el frío monte fueguino. Está normalmente integrada por sólo dos batallones, el BIM N°4 y el BIM N°5, lo que constituye una excepción, pues todas las demás fuerzas maniobran como organizaciones ternarias, es decir en equipos de tres unidades.Para este conflicto, la FAI1 fue desmembrada, y mientras el BIM N° 4, que provenía de su asiento en Trelew, permaneció a sus órdenes, el segundo elemento (el BIM Nº 5), fue incorporado al grueso de la Brigada de IM que tomó posiciones en el terreno, cercanas a su acantonamiento habitual en la ciudad de Río Grande.El grupo de tareas 42.2 estaba formado por el BIM N°4 y la sección de vehículos anfibios a rueda (VAR) para motorizarlo. En los momentos previos a su despliegue en la isla, fue engrosado por una tercera compañía de tiradores muy peculiar en su orgánica, del Ejército Argentino (la Compañía “Leopardo”), conformada por personal del Comando de Institutos Militares, al mando del Capitán Mario Fragni.


Foto: Oficiales del Ejército Argentino pertenecientes a la Compañía Leopardo

Además de las fracciones de tiradores, tenía un grupo ametralladoras, otro de cañones sin retroceso de 75 mm. y otro de lanzacohetes como apoyos de fuego además de uno de demoliciones. Esta totalizaba del orden de 124 hombres.Lógicamente, la compañía Leopardo se integró a la logística naval del BIM 4.Para esta tercer subunidad, el Ejército había seleccionado su gente y designado oficiales prestigiosos de las escuelas de capacitación. Entre ellos se contaban los tenientes Silvestre, Merlo, Díaz Bessone, Catuzzi, Estella, Torres y Gorris. El hecho de que muchos de ellos fueran hijos de generales en actividad, demuestra el compromiso de la conducción superior con la misión.

De esa forma, el Batallón 4 quedaba orgánicamente completo (con tres elementos de línea) y bien alistado para combatir, superando los 600 hombres, era en sí mismo una unidad conjunta, tal vez la primera. Una de sus secciones estaba a bordo del POMA (Portaaviones ARA Veinticinco de mayo).El “4 de línea” tenía dos juegos de planes, unos defensivos y otros ofensivos, que se pondrían en vigencia dependiendo de la evolución de la situación y de las órdenes que se le impartieran.Así es que tanto tenía previsiones para proteger la ciudad de Ushuaia, mientras permaneciera en la misma, ocupando a tal efecto posiciones defensivas sobre las dos principales avenidas de aproximación, en Río Olivia y Río Pipo, o bien para actuar ofensivamente, proyectándose en operaciones anfibias, como mejor caracteriza a la IM.Esta última era su misión prioritaria. Para el caso, se planeó una maniobra helitransportada y conjunta (es decir compartida con el Ejército y la Fuerza Aérea). Su objetivo final era la ocupación efectiva de islas en la zona litigiosa.


Plana Mayor del BIM 4 en el Fagnano (Frontera con Chile), previo al helitransporte

La determinación de cuáles serían ocupadas fue cambiando a medida que se avanzaba en el planeamiento, que se alteraba por los procesos políticos y diplomáticos, y en la medida en que se mejoraba la inteligencia sobre el despliegue y las defensas chilenas.En principio los objetivos materiales eran las mismas Picton, Lennox y Nueva (esta última para la compañía Leopardo); pero finalmente se había decidido que fueran las menores y menos defendidas Evout, Hornos, Barnevelt y Deceit, que igualmente servían a otros fines de la política nacional, por su posición estratégica en la futura determinación de líneas de base recta.El despliegue sería efectuado con aproximadamente once aeronaves medianas y grandes de las tres fuerzas, así distribuidas: tres Sea King de la Armada del Portaaviones (TNAV Otamendi), un Puma del Ejército y siete Sikorsky de la Fuerza Aérea (Cap. Posse – Cap. Raimondi), a cargo del CFAV Raúl Rivero.Los helicópteros mayores del EA y la FAA, se retuvieron hasta último momento en Río Gallegos para luego desplegarse a Río Grande. Con ellos y un Sea King naval se trasladaría al grueso del GT 42.2 en su movimiento a los objetivos insulares.La primera ola de esa acción partiría en los helicópteros de transporte, desde un vivac en las orillas del Lago Fagnano, donde la unidad se apostó antes del día “D”. Luego, el grupo repostaría combustible en el aeródromo naval de campaña “Frutilla”, implementado en la Bahía Aguirre y desde allí volaría directamente a sus objetivos.Simultáneamente, la sección de IM embarcada en el portaaviones se dirigiría directamente desde la posición de éste hacia Cabo de Hornos con otros 2/3 Sea Kings del ala aérea embarcada. El Portaaviones 25 de Mayo se hallaba al este de Isla de los Estados, aproximadamente a 150 Mn al NE del célebre peñón.Un Beechcraft B200 naval era destacado desde el norte del país y hacía un reconocimiento aéreo previo de la zona de desembarco, aprovechando la visibilidad crepuscular.


Mapa: Posiciones de la Infanteria de Marina Argentina.

Foto: Una formación táctica del grupo helicópteros norte Grupo Aéreo Insular patrullando los Canales Fueguinos en diciembre del ´78

El escuadrón de helicópteros, conformaba, a este efecto, parte del Grupo Aeronaval Insular GT 42.3.. El resto de ese grupo se había distribuido en once campos auxiliares, desarrollados y equipados en Lago Fagnano, Lago Yehuin, Bahía Aguirre, Puerto Español y varias estancias y puestos ganaderos, además de adaptar sectores asfaltados de la ruta Nº3, como pistas de ocasión. En cada una de estas estaciones secundarias se desplegaron secciones de aviones T28, T34 y Aermacchi MB 326, con mecánicos, repuestos, combustible y fracciones de seguridad.


Foto: Helicóptero Alouette III perteneciente a la Armada Argentina dispara un misil SS

La escuadrilla de los más pequeños y versátiles helicópteros de ataque, con el orden de 12 aeronaves SA 316 B Alouette III de la Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, se estableció tempranamente, en un campo preparado en el Valle de Andorra. Su misión consistía en explorar la costa sur del lago Fagnano, alertar sobre incursiones aéreas por el sector noroeste hacia Ushuaia, así como patrullar el Canal Beagle para neutralizar su empleo por las lanchas torpederas y las unidades navales de superficie chilenas, apoyando a las embarcaciones propias del GT 42.1.Las defensas de las islas que eran objetivo del GT 42.2 serían previamente “ablandadas” con raids de bombardeo desde el portaaviones por el grupo aeronaval embarcado y acciones de fuerzas especiales asignadas al GT 42.1 (la Agrupación de Buzos Tácticos- APBT) y las lanchas rápidas que apoyarían también con fuego naval de sus cañones de 76 mm.


Foto: Fuerzas Argentinas durante preparativos militares en 1978, durante el Operativo Tronador EAH1 desplegada en el helipuerto de campaña ANDORRA (TDF), se ve un helicóptero Hughes 500c PA 30 adscripto a la escuadrilla.

Las olas subsiguientes y refuerzos serían trasladados por modo naval con los avisos y las embarcaciones de desembarco tipo EDPV del Destacamento Naval de Playas.Así, en este breve racconto, visualizamos el planeamiento de una operación anfibia helitransportada, que, aunque la mediación papal y la conclusión política de la escalada interrumpió su desarrollo, contaba con todos los componentes del instrumento militar nacional. Aunque con una fuerte predominancia naval (por el marco del teatro archipielágico y marítimo) sentó un precedente de organización y acción conjunta.Cabe destacar que todo el equipamiento adquirido en estos años, el adiestramiento logrado y la ejecución de movilizaciones, despliegues, preparación del terreno, actualización de doctrina y procedimientos, fueron esenciales en el posterior desempeño de los componentes de la Armada en el Conflicto de Malvinas, tan solo tres años después. DE: PRELUDIOS DE ACCION MILITAR CONJUNTA



domingo, 3 de noviembre de 2013

Crisis del Beagle: El Operativo Tronador de la ARA

ARA y COAN en Diciembre de 1978

En esta foto es archivo de Martín Otero (se desconoce su origen), se puede observar para diciembre de 1978 con el POMA navegando en el sur, al Douglas A-4Q 0654/3-A-301, armado con misiles AIM-9B Sidewinder. El avión en alerta ILC (Inteceptor Listo en Cubierta) luego sería catapultado e interceptaría a un CASA C-212 de la FACH (Fuerza Aérea de Chile) que trataba de localizar al Grupo de Tareas encabezado por el ARA Venticinco de Mayo. El avión chileno regresó a su base luego de la interceptación con contacto visual.




El V-2 yendo hacia el Canal de Beagle (foto acercada por Adel Raúl Vargas)


Pilotos de la Escuadrilla Aeronaval de Ataque 33 en el POMA (foto acercada por Adel Raúl Vargas)

Una formación táctica del grupo helicópteros Norte (Grupo Aéreo Insular) patrullando los canales fueguinos en diciembre del 1978.

En la segunda -Operativo Tronador- la 1era Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros desplegada en el helipuerto de campaña Andorra (Tierra del Fuego)