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viernes, 27 de enero de 2017

Biografías: Reinhard Heydrich, el carnicero de Praga

Reinhard Heydrich 




Perfiles de su personalidad
Heydrich es, por su personalidad y sus acciones, una de las figuras más controvertidas y oscuras del régimen nazi, haciendo palidecer incluso a las características de su superior Himmler. Heydrich demostró ser un hombre extremadamente inteligente, de una astucia aguda para urdir complicadas conjuras, minuciosamente estructuradas, con efectos de largo alcance. Era, según Walter Schellenberg, un animal de presa. Además demostró ser un acertado administrador y gobernante al estar a cargo de la administración checa.

Era muy calculador y desconfiado, de claridad en sus pensamientos y exposiciones, además de eficiente y carente de escrúpulos, nada parecía escapársele de las manos. Para muchos era el nazi perfecto. Hitler consideraba a Heydrich un hombre extremadamente dotado y peligroso, y le llamaba "El hombre del corazón de hierro". Incluso Amon Göth lo admiraba.
Por otro lado, tenía una especial afinidad por la música, los deportes, en especial la esgrima, en la cual era muy diestro, y los estudios. Era además un avezado piloto de Messerschmitt Me-109 y Messerschmitt Bf 110.

Su sola presencia marcaba un abismo psicológico que ocasionaba terror físico incluso a sus más cercanos colaboradores. Era muy temido en su círculo personal. Para Wilhelm Canaris, Heydrich era su pesadilla, que lo sumía en trances nerviosos.


En su época de estudiante, Reinhard Heydrich tuvo que soportar las sospechas de sus padres en el Realgymnasium de Dresde, por su probable apellido Süss, hecho que le hizo infeliz y provocó un gran complejo respecto de sus orígenes.

El joven Reinhard incubó un agresivo resentimiento contra sus probables orígenes y se enroló desde 1920 hasta 1922 en la Deutschvölkischer Schutz-und Trutzbund una organización editorial antisemita. Posteriormente Heydrich se enrolaría en la Freikorps; en esta época Reinhard Heydrich participó en reyertas callejeras contra grupos bolcheviques y desarrolló una personalidad fuertemente competitiva.

En la Marina de la República de Weimar
A pesar de que en la Marina de la agitada República de Weimar se prefería a nobles, las aptitudes de Heydrich lo llevan a ser aceptado en 1922.

Estuvo bajo el mando del Almirante Wilhelm Canaris (futuro jefe de la Abwehr) en el crucero Berlín. Con Canaris estableció un vínculo que le permitió ser incorporado al círculo familiar de Canaris. En la Marina se especializó en Radiofonía y prestó servicios como oficial de información en la base naval de Kiel. En esta etapa se especializa en técnicas de espionaje bajo la tutela de Canaris.

El 31 de mayo de 1931 es expulsado de la Marina por un incidente en el que se vio involucrado con una joven. Mientras estaba comprometido con su futura esposa Lina (una joven y ferviente nazi), mantuvo una relación paralela con la hija de un superior de la Marina. Tenía 26 años. Se casó con Lina von Osten y tuvo cuatro hijos: Klaus (1933), Heider (1934), Silke (1939) y Marte (1942), ésta última nacida póstumamente.

El 1 de junio de 1931, Heydrich se afilia al partido nazi con sede en Hamburgo.


El brazo derecho de Himmler

Fuera de la Marina, sus expectativas de futuro se hicieron escasas y después de un tiempo, su situación económica se vio apurada.

Por medio de Von Ebestein, un amigo de su novia Lina, Heydrich supo que había unas plazas en un organismo del NSDAP, el (SD) bajo el mando de Himmler. Se presentó en 1931 y fue inmediatamente aceptado. En ese mismo año Lina y Reinhard se casaron. Himmler apreció inmediatamente las sobresalientes aptitudes de Heydrich, le nombró Sturmbannführer y éste pasó a ser no sólo su brazo derecho, sino que posteriormente llegó a hacerle sombra a su superior. Werner Best, un ayudante de Himmler le describió como un ser infinitamente calculador y diabólico y la personalidad más demoníaca en la dirección del nazismo.

En 1932, Heydrich sufrió una investigación sumaria por sospechas sobre su origen judío, de la que salió bien librado al ocultarse a la opinión pública que era medio judío o Mischling de segundo grado, dato que fue ocultado celosamente por sus superiores nazis.

De hecho, Heydrich hizo todo lo que estuvo a su alcance para borrar de su pasado a su abuela judía Ernestine, llegando incluso a alterar la lápida de su tumba. Sólo una persona sabía la verdad y guardaba celosamente los registros de su pasado como una arma defensiva: ese hombre era Wilhelm Canaris.
Asimismo, Himmler le encargó investigar en el mismo tema, esta vez para la ascendencia de Hitler. Los resultados obviamente fueron satisfactorios. En 1934, Himmler integra bajo su alero a Karl Wolff, un abogado que tenía un pasado militar; este personaje tenía una personalidad totalmente opuesta a la de Heydrich. Wolff se ocuparía del proceso de la posesión de las policías regionales de Prusia y Heydrich de Baviera.

Heydrich, el recién integrado Karl Wolff y Himmler formaron un trío mancomunado para conseguir los objetivos de este último: lograr tener bajo su mano la policía regional, los campos de concentración y posteriormente la Gestapo que estaba bajo las órdenes de Hermann Göring en Prusia. El objetivo de Himmler era unificarlos bajo el alero SS. Asimismo Heydrich al mando del departamento de Seguridad del Reich armó una eficiente red de espías en los orgános de seguridad internos del III Reich cuyas redes abarcaban incluso la Abwehr de su ex jefe y superior Wilhelm Canaris.

En 1933 se le destinó como Jefe de la Policía de Baviera y junto con Himmler conjuró, por encargo de Göring, contra Röhm (Jefe de las SA), quien en la vida privada era hasta ese momento amigo personal y padrino de los hijos del mismo Heydrich, primero difundiendo rumores de una conjuración de Röhm y Gregor Strasser contra Hitler, a lo que se sumaba su inaceptable condición de homosexual.

Este fue detenido por el mismo Hitler y confinado en una prisión. Hitler, aludiendo a sus servicios pasados, intentó salvarle la vida a Röhm; sin embargo, se le convenció de lo contrario e invitó a este a cometer suicidio, a lo que Röhm se negó. Dos agentes de la SD entraron a la celda y dispararon a Röhm, cuarenta y ocho horas después de la llamada "Noche de los cuchillos largos" (el 30 de junio de 1934).


Jefe de la Gestapo
En 1936 se le nombra Jefe de la Policía de Seguridad del Reich y de la Gestapo. En 1939, Heydrich se hace cargo de la dirección del Reichssicherheitshauptamt (RSHA) en el que, por orden de Himmler habían sido centralizadas la Oficina Estatal de la Policía de Seguridad (Gestapo y Policía de Investigación Criminal) y la Oficina de Seguridad del NSDAP, y desde el cual fueron dirigidos todos los órganos oficiales y secretos de la policía y de seguridad del Reich.

Heydrich decìa: "Soy el màximo encargado del vertedero de basura del Reich Alemàn"

Heydrich persiguió con éxito a muchos activistas antinazis, realizando una minuciosa labor de contraespionaje; encarcelò al jefe de la policìa bàvara Schutzel y al lìder de la comunidad judìa de Munich Lewy, àmbos los golpearon y a èste ùltimo le quemaron su casa.

La Oficina 6-F-4. La Operación Krüger
Himmler creó en 1939 una oficina secreta supervisada por Heydrich, de quien provenía la idea. El objetivo de esta oficina era desquiciar el sistema económico monetario del Reino Unido mediante un bien elaborado plan de falsificación de al menos 140 millones de libras esterlinas, que se introducirían en el sistema de divisas inglés y además autofinanciaría a la misma estructura de las SS. El plan meticulosamente ideado por Heydrich tendría efectos tremendamente nocivos para la economía inglesa.

Heydrich encargó al comandante Bernhard Krüger la puesta en marcha del plan. El plan se denominó Operación Krüger y se realizó en un ala del campo de concentración de Sachsenhausen, donde se llegaron a falsificar hasta 140.000.000 de libras esterlinas y algunos miles de dólares. Este dinero financió a la Gestapo, al espionaje en el extranjero, la paga de colaboracionistas, el pago de información y la compra en países neutrales. El efecto de dicho plan ideado por Heydrich tuvo hondas repercusiones en la economía inglesa y sus efectos se dejaron sentir hasta bien pasado el fin de la guerra.



Reinhard Heydrich a la derecha de la fotografía, detrás de Hitler, a la izquierda, Arthur Seyß-Inquart (1938)


El Incidente Skoblin
Heydrich supo a través de informantes que la Abwehr, comandada por quien fue su superior en la Marina, Wilhem Canaris, manejaba información confidencial del ex-general zarista Skoblin, quien afirmaba que el Mariscal de la Unión Soviética Mijaíl Tujachevsky y el general Vladimir Gorev estaban tramando un plan con altos mandos militares alemanes para derrocar a Stalin.

En su libro El Gran Terror (de 1968), el historiador inglés Robert Conquest señaló a agentes alemanes, que bajo la iniciativa de Reinhard Heydrich, implicaron al Mariscal Tujachevski en una conspiración con el Cuerpo de Generales alemanes, con el fin de hacer a Stalin sospechar de él, y todo esto, con el fin de minar la capacidad de defensa de la Unión Soviética. Según Conquest, estos documentos fueron hechos llegar al presidente de Checoslovaquia Edvard Beneš, quien los envió de buena fe a Stalin. Esto desencadenó la llamada Gran Purga. Esta versión, avalada por el líder polaco Władysław Gomułka en 1961, no ha sido corroborada por otros antecedentes o pruebas.

Esta información fue transmitida a Nikolái Yezhov, jefe de la NKVD y antecesor de Lavrenti Beria, su equivalente en la Unión Soviética. Así se desencadenó la sangrienta purga de 1939 (conocida como la Gran Purga), donde se ejecutaron o se deportaron a más de 3000 oficiales del Ejército Rojo. Esta intromisión de la Gestapo en los asuntos de la Abwehr le valió la enemistad de Canaris.

Fue un golpe maestro y táctico para los futuros planes de Hitler, pues ganó tiempo y el apaciguamiento de Stalin, lo que llevó al Tratado de No Agresión entre Alemania y URSS, y de paso se eliminó a la flor y nata de la oficialidad rusa, que tres años más tarde escasearía en la llamada Gran Guerra Patria contra Alemania.

Privó a los soviéticos de su mejor militar, Tujachevsky, y de su mejor general de blindados, Gorev, quien fue fusilado bajo el cargo de alta traición y quien, paradójicamente, fue el mentor de Heinz Guderian, brillante estratega táctico de panzers (véase Historia militar de la Unión Soviética).




Operación Reichsführer o Himmler: Invasión de Polonia
El 31 de agosto de 1939 se llevó a cabo la Operación Reichsführer SS o Himmler, dirigida por Alfred Helmut Naujocks y organizada por Heydrich. En ella un grupo de convictos políticos con uniformes de militares polacos simularon un asalto a una emisora alemana situada en la localidad fronteriza de Gleiwitz y leyeron una proclama antialemana en polaco; el objetivo era justificar la invasión a Polonia que estaba planeada para el día siguiente. Después, a pesar de las promesas de libertad que habían recibido, los falsos polacos fueron asesinados.

En mayo de 1941, intentó sin éxito desenmascarar al médico personal de Himmler, el doctor Félix Kersten, del cual sospechaba fundadamente que tenía conexiones con los gobiernos de Holanda, Suecia y Suiza, pero Himmler lo alejó de Heydrich.

Durante la Operación Weserübung en la Ocupación de Noruega, Heydrich participó en misiones de combate a bordo de un Me-109 y Me-110, lo que le valieron la concesión de la preciada piocha de Piloto de guerra de la Luftwaffe (Frontflugspange) en Bronce (1940) y Plata (1941), luego la concesión de Cruz de Hierro de segunda clase y luego de primera clase.

Conferencia de Wannsee
Carta de Hermann Göring a Heydrich sobre la Reinstalación JudíaEl 20 de enero de 1942, Heydrich participa entre otros en la llamada Conferencia de Wannsee, junto a Adolf Eichmann en un plan de aceleración de la Solución Final en Polonia. En la conferencia, la cual fue documentada en términos eufemísticos, producto de esta conferencia, el genocidio del pueblo judío se aceleró tanto en los campos de concentración como en terreno invadido.

Organización de los comandos de exterminio: Einsatzgruppen
Durante la Invasión de Polonia en 1941, miles de judíos se transformaron en verdaderas colonias errantes de judíos que escapaban a los asesinatos en masa en sus pueblos natales y se abastecían de armas mediante el mercado negro y el asalto a soldadescas nazis. Como respuesta a esta situación Heydrich bajo la autorización de Himmler, instruyó a la RSHA la organización de grupos de liquidación reorganizando los comandos de operaciones especiales de las SS, los einsatzkommandos.

Los einsatzkommandos ya habían actuado como grupos específicos de asesinato en el Anschluss en Austria y en los Sudetes. Estos grupos fueron reorganizados bajo la supervisión de Heydrich en seis batallones SS Einsatzgruppen que actuaron en la frontera de Polonia y Bielorrusia y después muy activamente en la Invasión de la Unión Soviética, cuyo objetivo era la eliminación sumaria de judíos, gitanos, y después a los comisarios políticos.

Se estima que estos grupos de exterminio asesinaron a no menos de un millón de personas, la mayoría civíles.

Carta de Hermann Göring a Heydrich sobre la Reinstalación Judía

Protector de Bohemia y Moravia
Himmler, receloso de la fama lograda por Heydrich, le destina como Protector suplente del Reich de Bohemia y Moravia, como una forma de sacarlo del camino. En Checoslovaquia, el Gauleiter Konstantin von Neurath se había mostrado blando con la población checa, permitiendo que la resistencia pudiera operar tranquilamente. Heydrich lo relevó y además puso en la cárcel al gobernador saliente.

Implantó la Ley Marcial e hizo detener a casi toda la intelectualidad checa, ejecutando a cerca de 550 checos en menos de cinco semanas, y al resto lo envió a los campos de concentración. También persiguió a la población judía checa y deportó a miles al campo de exterminio de Auschwitz.
En Bohemia y Moravia se convierte en una especie de César al ocupar la sede del gobierno del Protectorado, en el Castillo de Praga. Comienza una sagaz política que calificó de «palo y zanahoria». El puño de hierro —que representaban las prisiones, campos de concentración y pelotones de ejecución— estaba cubierto por el guante de seda —raciones extra, vacaciones y un avanzado programa de seguridad social. Lo secunda Karl Hermann Frank en sus labores represivas y políticas. La población checa comenzó a aceptar de buena gana la germanización de la población; aquellos que se resistían eran invariablemente enviados a campos de concentración.

Cometió acciones similares, maniobrando desde Praga, en Noruega, Holanda y Francia, por lo que se ganó el apodo de "El Carnicero De Praga".



Heydrich en el castillo de Praga, 1941.

El atentado en Praga y muerte de Heydrich
La hábil política del "palo y zanahoria" dio sus frutos, y aumentó la producción de los materiales militares en Bohemia y Moravia. Debido a ello, Winston Churchill instruye al presidente checo en el exilio Edvard Beneš y este encarga una operación destinada a desestabilizar al régimen nazi en el Protectorado de Bohemia y Moravia. El 27 de mayo de 1942, Heydrich sufre un atentado con bomba mientras se dirigía en un coche descapotable al Castillo de Praga. Logra salir del coche y disparar a sus agresores, Jan Kubiš y Jozef Gabčík, quienes consiguen huir. Heydrich sufre daños por esquirlas incrustadas en su espalda y no puede perseguir a sus agresores, se apoya en una reja y se desangra. Es auxiliado por una mujer checa y llevado al hospital Bulovka de Praga, donde insiste en ser atendido sólo por médicos alemanes. Esta tozudez le acarrea su propio fin ya que el tratamiento tardío con sulfamidas aplicado por el doctor Karl Gebhart, cirujano jefe de las Waffen SS no impide el desarrollo de una fulminante septicemia.

Muere 8 días después a causa de una septicemia, paradójicamente sus victimarios creen que han fracasado en su misión. Es enterrado con honores militares y a los sones de la marcha Sigfrido interpretada por la Filarmónica de Berlín en Invalidenfriedhof, Scharnhorststraße, Berlín.

Esta acción es organizada por comandos checos entrenados en Inglaterra, quienes creyendo fracasada la operación (Operación Antropoide) se refugian en una iglesia donde finalmente, acorralados por las SS, se suicidan después de ser denunciados por un traidor. Tras la muerte de Heydrich y como represalia por el atentado, un escuadrón de SS arrasó la localidad de Lídice y ejecutaron a 1331 habitantes mayores de 16 años, incluidas 200 mujeres. Este hecho se conoce como "La Matanza de Lídice". En Bohemia y Moravia fueron ejecutadas miles de personas por los ocupadores nazis.

Heydrich fue sucedido por Ernst Kaltenbrunner el 30 de enero de 1943.

La esposa de Heydrich, Lina, y sus hijos, a excepción del mayor que murió a raíz de un accidente callejero, sobrevivieron a la guerra. Lina Osten Heydrich mantuvo el castillo y una pensión jugosa, ya que se aceptó que Reinhard Heydrich "había caído como un soldado".

Un detalle acerca de su expulsión de la Marina. La readcción es algo confusa, lo que ocurrió es que ya comprometido con la hija de un alto oficial de la Kriegsmarine se supo que andaba con otra, por ello se determinó que había incurrido en una "falta al honor de un oficial" y fué dado de baja. De más está decir que en el futuro Heydrich guardó un especial odio por la Marina.

Posteriormenete era conocido por su afición a "comerles la color" a otros oficiales, el problema de éstos era que si lo desafiaban a duelo, a Reinhard como desafiado le correspondería elegir el arma, de seguro la espada; magnífico esgrimista que no pudo integrar el equipo olímpico en 1936 por sus responsabilidades, habría dejado ensartado como picaròn a su rival.

Con motivo de su muerte se organizó un imponente funeral de Estado en Berlín al que asistió Hitler y obligaron a presentarse al "Presidente" de Checoslovaquia, el débil y anciano Hacha.



Las primeras escenas corresponden a Praga, de donde fué trasladado el ataúd en un tren especial a Berlín. La voz que se escucha es la del locutor de la Radio Berlín que difundió el funeral por cadena nacional.

Emisión filatélica con la máscara mortuoria de Heydrich

Se iba a construír un panteón monumental donde quedarían sus restos, pero por razones de la guerra no se construyó nunca.
La sencilla tumba fué destruída en 1945, se supone por los rusos y hoy no tiene identificación. Si alguien quiere ir a verla en Berlín, en el Cementario de los INválidos, St. Nikolai Friedhof (patio), Sección 1 Fila 11, Sepultura nº 2 y después nos cuenta.


Fuente 

sábado, 21 de enero de 2017

SGM: Operación Antropoide

Operación Antropoide


El objetivo de la Operación Antropoide, Reinhard Heydrich.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Operación Antropoide consistió en el atentado a uno de los más poderosos y temidos nazis, el Obergruppenführer (Teniente General) Reinhard Heydrich, jefe de la RSHA, Protector de Bohemia y Moravia y uno de los artífices de la Solución final.

Ambiente
En el año 1941, los ejércitos alemanes avanzaban sin dificultades hacia Moscú. En el Atlántico, los submarinos alemanes hundían los barcos de los aliados y Japón dominaba en el Pacífico. La situación para los aliados era crítica.
El mismo año, Heydrich fue enviado por el comandante de las SS Heinrich Himmler a Praga para relevar al Gauleiter, Konstantin von Neurath, por mostrarse éste demasiado condescendiente con los checos. De este modo, Himmler alejaba momentáneamente a quien le hacía sombra ante Hitler y asimismo este último enviaba a la capital checa a uno de los más competentes y temidos de la cúpula de las temibles SS.
La falta de mano dura de von Neurath había desembocado en atentados, huelgas y un ambiente de desestabilización en el protectorado alemán. Heydrich asumió como Reichsprotecktor en septiembre de 1941.
Heydrich tenía un segundo al mando, el Gruppenführer (General de División) Karl Hermann Frank, el ex-Secretario de estado de von Neurath, siendo Frank no menos competente que él mismo. Heydrich se puso desde el primer día manos a la obra y decretó la ley marcial, detuvo a numerosos intelectuales y los ejecutó, e incluso arrestó al Primer Ministro Alois Eliáš, miembro del gobierno títere checo impuesto por los propios alemanes y fusilado el 19 de junio de 1942. El total de ejecutados alcanzó la cifra de 550, lo que le valió los apodos de El carnicero de Praga o La bestia rubia.
Heydrich se instaló en el Castillo de Praga para gobernar el territorio checoslovaco. Su gestión diezmó la resistencia checa, responsable de diversos sabotajes, y aumentó la fabricación de material militar. Una vez logrado esto, Heydrich aplicó la política del "palo y la zanahoria" aumentando los beneficios laborales pero a su vez imponiendo una mano dura en el gobierno. El aparente estado de bonanza económica logrado en el Protectorado despertó cierto grado de filiación en la población checa hacia el nazismo.1

Operación Antropoide (Operation Anthropoid)
Se hacía necesario mantener la resistencia en las tierras checas. Para mostrar a los Aliados que los checos también eran amigos, el presidente checo, exiliado en Inglaterra Edvard Beneš, aceptó un plan de Winston Churchill para desestabilizar el régimen nazi en Checoeslovaquia, ya que la hábil política de Heydrich había llevado a la población a aceptar de muy buen grado la ocupación gracias a las condiciones de vida excepcionalmente favorables que Heydrich había impuesto a cambio de una producción militar eficiente para el Tercer Reich. Esto atentaba contra los intereses aliados, ya que la sumisión de Checoeslovaquia podría ser imitada por otros países y así acabar indirectamente con la resistencia y fortalecer el nazismo en Europa.
"En Praga hay dos personas que representan el exterminio. Es el líder sudeto-alemán, Karl Hermann Frank, y el recién llegado Heydrich. Es necesario que uno de ellos pague por ello".
Moravec, jefe del servicio de inteligencia checoslovaco a Jozef Gabcík.
2
Para ello se planeó el atentado contra uno de sus líderes más poderosos. Reinhard Heydrich era incluso considerado por Hitler como su eventual sucesor. A su edad (38 años) dirigía la poderosa Oficina Central de Seguridad del Reich y era, con mucho, uno de los líderes más odiados de la Alemania Nazi. Tan temido era Heydrich, que él mismo consideraba imposible que alguien se atreviera a atentar contra su persona.


Recompensa ofrecida por los nazis para capturar a Josef Valčík

La Operación
La operación comenzó la noche del 28 de diciembre de 1941 con la llegada de dos comandos checos, los Rotsmistr (Sargentos) Jan Kubiš y Jozef Gabčík, provenientes de Inglaterra a bordo de un bombardero Halifax perteneciente al escuadrón 138 de la RAF, que fueron lanzados en paracaídas junto con otros comandos ingleses. Por un error de navegación se les lanzó en Nehvizdy a 20 km, de la capital checa, pero premunidos de papeles falsos de identificación y vestidos de paisanos lograron contactar a la resistencia checa en Pilsen.
En Praga contactarían a otro guerrillero, Korda, para ultimar los detalles con la resistencia checa.
Una vez contactados, comenzaron por estudiar minuciosamente los hábitos de desplazamiento de Heydrich y advirtieron que invariablemente empleaba la misma ruta cuando marchaba desde el castillo hacia el aeropuerto, en Praga y siempre a la misma hora. La elaboración del atentado era sumamente simple, emboscar el cabriolet de Heydrich y asesinarle.
En la ruta del Castillo de Praga a las oficinas de Heydrich había una curva muy cerrada que obligaba al chofer a aminorar la velocidad del vehículo del dirigente nazi y éste fue el punto de ataque elegido.
Por fin, después de varios ensayos y titubeos, la fecha del atentado fue fijada para la mañana del 27 de mayo de 1942.
El día 26 por la noche, Heydrich asistió con su esposa Lina a un homenaje a su padre, el músico Bruno Heydrich en el palacio de Waldstein en Praga. La última foto en vida le es tomada a la salida del homenaje.


Última fotografía de Heydrich, tomada el 26 de mayo de 1942.

Tres guerrilleros se apostaron en un recodo del camino a la entrada a Praga, justo por donde pasaría Heydrich ese domingo. Uno de ellos, Kubiš llevaba una granada británica antitanque No. 73 modificada; otro, Gabčík un subfusil Sten y el tercero, el Podporučík (Subteniente) Josef Valcik haría las señales con un periódico.
El día fijado suponían que Heydrich pasaría por allí cerca de las 10 de la mañana, pero excepcionalmente y para sorpresa de los complotados, no apareció a la hora estimada, por lo que los comandos empezaron a ponerse muy nerviosos y pensaron en abortar la misión.
Heydrich en efecto se había retrasado, pues de modo inusual se había quedado media hora más en el castillo para atender un asunto urgente de último minuto, pero después subió a su coche descapotable y tomó la ruta habitual.
Cuando ya iban a abandonar la zona, Valcik avisó a los demás que el vehículo venía en camino y sin escolta, por lo que los militares rápidamente retornaron a sus puestos.
El coche en el que venía Heydrich no llevaba protección, pues éste pensaba que era imposible arriesgarse a atentar contra alguien tan poderoso como él.
Al llegar a la curva el Mercedes Benz redujo la velocidad y en ese momento Gabčík empuñó su Sten con la intención de lanzar una ráfaga de ablandamiento, pero éste se encasquilló y Gabčík se puso muy nervioso, mientras observaba al temido jefe de las SS.
Heydrich, al percatarse de la situación, se levantó del asiento con el coche aún en marcha y se aprestó a sacar su Luger para repeler el ataque. Gabčík, completamente aterrorizado, abandonó el subfusil lanzándolo a la vereda y echó a correr. Kubiš, menos nervioso, pudo activar la granada y arrojarla en el momento justo en que Heydrich apuntaba con la pistola en su dirección, cayendo al costado de la rueda trasera derecha.
El Oberscharführer (Suboficial) Klein, chofer de Heydrich, pistola en mano también, consiguió bajarse en persecución de Kubiš. En ese momento, la granada estalló poderosamente al lado de la puerta trasera derecha, alcanzando las esquirlas en la espalda de Heydrich hiriéndole, quien instintivamente se volteó protegiendo su rostro con los brazos; aun así, pudo bajarse del vehículo y lograr dar algunos pasos y disparar a los atacantes, antes de quedar tumbado en la acera agarrado a una reja y desangrándose. El SS Klein alcanzó a Kubiš en una esquina, pero éste le disparó sorpresivamente, dejándolo malherido. Kubiš tomó una bicicleta y escapó del lugar.


Un Sten Mark II, similar al empleado por Gabčík.

El resto de los guerrilleros checos lograron huir a la carrera, con la amarga sensación de haber fallado en el objetivo de la misión.




El coche de Heydrich tras el atentado.

Heydrich fue auxiliado por una mujer checa y llevado al Hospital de Bulovka en Praga, donde insistió en ser atendido sólo por médicos alemanes. Las heridas de Heydrich comprometían el bazo, había restos de crin del relleno del asiento, la tela, metales y parte de su uniforme. Parecía que Heydrich podría salvarse si era tratado a tiempo, pero un obstinado Heydrich prefirió ser tratado por médicos de confianza.
El Reichsführer-SS Heinrich Himmler envío al médico de las Waffen SS quien inició un tratamiento con sulfamidas. El retraso en recibir atención médica permitió que las esquirlas de metal y restos de crines del asiento incrustados infectaran no sólo la herida, sino que se propagara al torrente sanguíneo a través del bazo que estaba abierto.
Esto probablemente le costó la vida, pues 48 horas después las heridas recibidas, en especial una esquirla alojada en el bazo, se infectaron y provocaron una septicemia generalizada, que al cabo de ocho días le causaron la muerte. Sus atacantes no llegarían a saberlo.
Mientras Heydrich estaba en el hospital, las tropas SS salieron a las calles de Praga y se dedicaron a ubicar a los guerrilleros. Aunque se detuvo a miles de sospechosos, no lograron dar con su paradero y se ofreció una recompensa de 100.000 coronas checas a quien revelara el escondite de los atacantes de Heydrich. Pero mientras tanto Heydrich fallecía sin salir del coma, el 4 de junio de 1942. Se empezó ofreciendo recompensas y se desató una ola de ejecuciones en la capital checa.


Ventanilla de la Iglesia de San Cirilo, que da a la cripta en donde fueron acorralados los guerrilleros.

Al final, el 16 de junio, uno de los implicados, Karel Čurda, impactado con la ola de ejecuciones entre la población checa, cometió delación y se presentó ante el Obergruppenführer Karl Hermann Frank traicionando a sus camaradas. Les denunció a las SS dando su paradero, con la esperanza ingenua de que si sacrificaba a sus compañeros, las ejecuciones sumarias se detendrían, lo que en la realidad no sucedió.
Los guerrilleros checos se habían refugiado en la antigua Iglesia de los Santos Cirilo y Metodio, en una especie de cripta subterránea con unas catacumbas, donde una de las ventanas daba a la calle.
Finalmente, los principales perpetradores del atentado: Josef Bublík, Jozef Gabčík, Jan Hrubý, Jan Kubiš, Adolf Opálka, Jaroslav Švarc y Josef Valčík, quedaron atrapados en la iglesia. A las 4:15 horas del 18 de junio de 1942, la cripta fue rodeada y asediada por 800 soldados del Wehrmacht Heer y el Waffen SS. Después de una lucha de siete horas los nazis habían perdido 14 hombres y otros 21 resultaron heridos. Seis comandos se suicidaron para no caer vivos en manos alemanas; el séptimo, Kubiš que había sido gravemente herido por la metralla de una granada murió desangrado.3

Consecuencias del atentado
El cuerpo de Heydrich fue llevado a Berlín y se le dió un funeral apoteósico al cual acudió toda la alta jerarquía nazi y donde el mismo Hitler estuvo presente, quien se mostró en todo momento apesadumbrado.
Hitler quiso emprender graves represalias contra los checos pero como eso perturbaría la producción industrial (tan necesaria para la guerra), los SS de Frank ejecutaron a unos miles de habitantes, mujeres, hombres y unos 88 niños en el pueblo de Lídice. En total, 340 habitantes del pueblo fueron asesinados (192 hombres, 60 mujeres y 88 niños). Lo mismo le sucedió a otro pequeño poblado llamado Ležáky dos semanas después: los hombres asesinados, las mujeres enviadas a los campos de concentración y los niños "arianizados" o enviados a las cámaras de gas. El resultado final de la represión por la muerte de Heydrich fue de 1.300 personas, entre partisanos, altos dirigentes checos y víctimas circunstanciales, como los habitantes de Lídice.


Escultura conmemorativa de la Masacre de Lídice.

Luego dicha población se hizo desaparecer de los mapas y físicamente.
En total murieron unos 4.600 checos como represalia por el asesinato de Heydrich. Con la muerte de Heydrich se privó al regimén nazi del más brutal e inteligente esbirro que pudo tener Hitler. Lamentablemente, los dados lanzados por Heydrich ya estaban rodando y la muerte de cientos de miles de judíos no se detuvo con su muerte.
Entre los miles de detenidos estuvo Ana Malinová, novia de Jan Kubiš, quien murió en el campo de concentración de Mauthausen-Gusen.
Marie Opálková, tía del Nadporučík (Teniente Primero), Adolf Opálka fue ejecutada en Mauthausen el 24 de octubre de 1942. Su padre, Viktor Jarolím también fue asesinado.
La Operación Antropoide fue el único intento exitoso de asesinar a un importante líder nazi y paradójicamente sus ejecutores no llegaron a saber de su éxito en vida.
Karel Čurda fue recompensado con 1 millón de Reichsmarks. Después de la guerra, el 29 de abril de 1947 fue ejecutado en Praga por el delito de traición.

Operación Antropoide-miembros del comando checo-autores del atentado.


Jan Kubiš
Sargento
Perteneciente a las fuerzas checas en el exilio. Reclutado por el SOE para el contacto con la clandestinidad checa-Activó la bomba de mano que lesionó de gravedad a Heydrich.


Jozef Gabčík
Sargento.
Soldado eslovaco reclutado por el SOE para apoyar en el remate de la Operación.


Adolf Opálka
Teniente primero
Soldado checo.
Reclutado por el SOE para dirigir la Operación.


Karel Čurda
Soldado de las fuerzas checas en el exilio, reclutado por el SOE.
Cometió traición al revelar la ubicación de los autores del atentado.




Referencias

1. A 60 años del atentado a Heydrich
2. Artículo de la República checa acerca del atentado a Heydrich
3. http://www.radio.cz/es/rubrica/legados/800-nazis-armados-sitiaban-a-7-paracaidistas-checoslovacos


Wikipedia

sábado, 14 de enero de 2017

SGM: 10 aspectos del patán Reinhard Heydrich

10 cosas que no sabía sobre el patán nazi Reinhard Heydrich

David Herold - War History Online




A menos que seas un aficionado de la Segunda Guerra Mundial, es probable que no tengas todos los datos sobre cada funcionario nazi memorizado. Sin embargo, cada individuo que desempeñó un papel importante en el régimen nazi tiene una historia que contar. Aquí están algunos hechos que usted no puede saber sobre el alto funcionario nazi Reinhard Heydrich, una figura oscura en un período aún más oscuro de la historia de la guerra.

1. Tuvo varios trabajos a lo largo de su vida.


Heydrich era conocido por ser uno de los principales arquitectos del Holocausto. Nombrado por Hitler mismo, que lo llamó "el hombre con el corazón de hierro", Heydrich era un líder de grupo de alto nivel en las SS, así como el jefe de policía. Él también se desempeñó como el diputado o protector del Reich en funciones de Moravia y Bohemia (ahora la República Checa).

En un momento dado, fue el presidente actual de la Comisión Internacional de Policía Criminal, también conocida como Interpol. Durante la Conferencia de Wannsee en enero de 1942, supervisó los planes finales para deportar y promover el genocidio de la población judía en Europa.


2. Él ayudó a coordinar Kristallnacht.



- Bundesarchiv CC BY-SA 3.0

Los días 9 y 10 de noviembre de 1938, una unidad militar de la SA y civiles alemanes se unieron para llevar a cabo lo que se llama la "Noche de Cristal Roto", un ataque contra judíos en Alemania dirigida por los nazis, así como por partes de Austria. Las tiendas, los escaparates y las sinagogas tenían sus ventanas destrozadas, haciendo que las calles estuvieran llenas de cristales rotos que le dan a este día su nombre.

Este fue el comienzo de la deportación masiva de los judíos y llevó al inicio del Holocausto. Cientos de judíos perecieron en los ataques, mientras que más de 30.000 fueron detenidos y enviados a campos de concentración. Heydrich fue el principal ejecutor de esta operación y los acontecimientos precedentes a partir de entonces.

3. Creció en una casa de grandes medios financieros y de apreciación musical.


El padre de Heydrich era Richard Bruno Heydrich, un talentoso compositor y cantante de ópera. Su madre, una pianista misma, enseñaría a los estudiantes en el Conservatorio de Música, Teatro y Enseñanza de Halle, que fue fundado por el padre de Heydrich. Debido a esta educación artística, se introdujo a la música a una edad temprana y se interesó en tocar el violín. Su talento y amor por la música impresionó a muchos de la élite de la sociedad en la que su familia creció, lo que parece sorprendente para un hombre con tal odio y oscuras ideas sobre el mundo que le rodea en su carrera militar posterior.

4. Tuvo una infancia preocupada.


Mientras que un amor por la música y el arte, aparentemente, crear un ambiente feliz en una casa de la familia, Heydrich creció bajo estrictas reglas de su padre. Su hermano Heinz y él practicarían la esgrima inventando duelos simulados para aprender estrategia y deportividad.

Su padre, un nacionalista alemán, tenía la intención de inculcar valores patrióticos en sus hijos también. Mientras que Heydrich era un estudiante inteligente y dedicado, fue intimidado por otros niños, haciéndolo tímido e inseguro. Estaba especialmente descontento con su voz aguda, y otros estudiantes lo burlaban de su supuesta ascendencia judía, un factor que pudo haber engendrado su odio hacia los de ascendencia judía.


5. Fue despedido de la Armada alemana por sus asuntos románticos.



Heydrich como cadete del Reichsmarine en 1922 - Bundesarchiv CC BY-SA 3.0

Heydrich sirvió casi diez años en la Marina, moviéndose rápidamente en las filas y ganando admiración de sus compañeros oficiales. Sin embargo, eventualmente terminó siendo despedido por mala conducta debido a su inclinación por los dalliances femeninos. En 1930, conoció a una mujer llamada Lina von Osten, un miembro del Partido Nazi con el que rápidamente se enamoró, y pronto se involucraron abruptamente.

Sin embargo, aparentemente Heydrich ya estaba involucrado en un compromiso anterior con otra mujer, y había roto su unión por su nuevo novio en su lugar. Este acto fue considerado como algo más que un simple mal comportamiento, y fue acusado en 1931 de "conducta impropia de un oficial y caballero" por parte de la administración de la Marina. Fue liberado en abril del mismo año, lo que fue un golpe devastador para su carrera de otra manera vertical.

6. Heinrich Himmler quedó impresionado por él inmediatamente.



Heydrich y Lina von Osten - Archivos Federales CC BY-SA 3.0

Mientras Himmler lo que la planificación de una división de contrainteligencia para la unidad de las SS, que lo persuadido por un amigo de von Osten de entrevistar a Heydrich para el trabajo de la gestión de este proyecto. Inicialmente, Himmler canceló la cita, pero a partir de este ignorado esta noticia y envió Heydrich embalaje para reunirse con funcionarios nazis de todos modos.

Himmler Convino en la entrevista y lo Independientemente de inmediato llevado por sus planes para la nueva operación. Heydrich lo contrató en un abrir y cerrar de ojos, y una vez hecho su camino a través de la clasificación de manera rápida y eficiente. Himmler incluso lo ascendió a Mayor de las SS como regalo de bodas.

7. Oye lo asignado para ayudar a organizar los Juegos Olímpicos de Berlín en verano 1936a


El partido nazi decide utilizando los juegos como una herramienta para la propaganda nazi sería una gran manera de promover su plan, Y le enviaron embajadores de buena voluntad para tratar de promover su causa a aquellos países que se opusieron a las políticas nazis ,: tales como el antisemitismo. SIN EMBARGO, el sentimiento anti-judío permaneció prohibido a partir de los juegos. A pesar de esto, Heydrich, que recompensado por su trabajo en la organización, y recibió un alemán Juegos Olímpicos de la decoración como un regalo para sus esfuerzos.


8. Engañó a los checos en el pensamiento de que estaba de su lado.



Reinhard Heydrich en un castillo en Praga (Federal Archivo / CC-BY-SA 3.0)

Una vez Heydrich wurde el interino Protector del Reich en Praga, trabajó lentamente su camino en las mentes de la población. Él organizó eventos para la fuerza de trabajo, que aparece como si lo que les ayuda a encontrar trabajo. Que produzca el alimento y por lo tanto libres de los zapatos, que se distribuyeron a los que estaban empobrecidos.

Aumentó de pensiones e incluso promulgó "sábados libres" de la mano de obra que tomar tiempo para descansar y relajarse con sus familias. A pesar de tesis muchos signos de buena voluntad hacia los checos, Heydrich lo bajo mano buscando a ellos erradicar Durante todo el tiempo. Oye lo que la esperanza de tener toda la zona a ser "Germanized" lo más rápidamente posible.


9. Fue asesinado en un Mercedes Benz.



Mercedes 320 B convertible; después del intento de asesinato de 1942 en Praga. - Bundesarchiv CC BY-SA 3.0

El gobierno de Checoslovaquia, exiliado en Londres lo que la intención de tomar abajo Heydrich. Por lo que el Ejecutivo de Operaciones Especiales británica (SOE) capacitó a un grupo de asesinos para llevar a cabo este plan de ejecución. El equipo que llevó por Jan Kubis y Jozef Gabčík. El 27 de mayo de 1942, Heydrich lo que en su camino para reunirse con Hitler.

Como él lo doblar una curva del enrollamiento en el camino, y Kubis Gabcik llevado a cabo su operación. el arma de Gabcik no disparó a Heydrich, pero habían sido manchado, y Heydrich ordenó a su conductor que se detuviera para poder enfrentarlos. Mientras que el vehículo que se detuvo, Kubis arrojó una bomba golpeó la parte trasera del vehículo, la explosión en el impacto. Heydrich lo hirió gravemente en su lado izquierdo y llevado a un hospital, donde más tarde cayó en coma y murió.

10. Heinrich Himmler lo elogió en su funeral, y asistió Hitler.



Funeral Heydrich Estado Praga Castillo 07/06/1942. Bundesarchiv CC BY-SA 3.0

Dos funerales se llevaron a cabo por la muerte de Reinhard Heydrich, una en Praga y un después en Berlín. Heydrich tenía un decorado fue disco ya, pero bueno lo que el sombrero bei der Buchmesse grado más alto de la Orden Alemana, la medalla de la Orden de la sangre, por Hitler, que lo dejó con sus otros sobre su almohada funeral.

martes, 10 de enero de 2017

Literatura militar: Excelente reseña de la Operación Antropoide por Vargas Llosa

La vida de Reinhard Heydrich, jefe de la Gestapo, en una magnifica novela premiada
El Carnicero de Praga

Por Mario Vargas Llosa | Para LA NACION

 
Hace por lo menos tres décadas que no leía un Premio Goncourt. En los años 60, cuando trabajaba en la Radio Televisión Francesa, lo hacía de manera obligatoria, pues debíamos dedicarle el programa La literatura en debate, en el que, con Jorge Edwards, Carlos Semprún y Jean Supervielle pasábamos revista semanal a la actualidad literaria francesa. O mi memoria es injusta, o aquellos premios eran bastante flojos, pues no recuerdo uno solo de los siete que en aquellos años comenté.

Pero estoy seguro, en cambio, de que este Goncourt que acabo de leer, HHhH, de Laurent Binet -tiene 39 años, es profesor y ésta es su primera novela- lo recordaré con nitidez lo que me queda de vida. No diría que es una gran obra de ficción, pero sí que es un magnífico libro. Su misterioso título son las siglas de una frase que, al parecer, se decía en Alemania en tiempos de Hitler: "Himmlers Hirn heisst Heydrich" (El cerebro de Himmler se llama Heydrich).

La recreación histórica de la vida y la época del jefe de la Gestapo, Reinhard Heydrich, de la creación y funciones de las SS, así como de la preparación y ejecución del atentado de la resistencia checoslovaca que puso fin a la vida del Carnicero de Praga (se le apodaba también "La bestia rubia") es inmejorable. Se advierte que hay detrás de ella una investigación exhaustiva y un rigor extremo que lleva al autor a prevenir al lector cada vez que se siente tentado -y no puede resistir la tentación- de exagerar o colorear algún hecho, de rellenar algún vacío con fantasías o alterar alguna circunstancia para dar mayor eficacia al relato. Esta es la parte más novelesca del libro, los comentarios en los que el narrador se detiene para referir cómo nació su fascinación por el personaje, los estados emocionales que experimenta a lo largo de los años que le toma el trabajo, las pequeñas anécdotas que vivió mientras se documentaba y escribía. Todo esto está contado con gracia y elegancia, pero es, a fin de cuentas, adjetivo comparado con la formidable reconstrucción de las atroces hazañas perpetradas por Heydrich, que fue, en efecto, el brazo derecho de Himmler y uno de los jerarcas nazis más estimados por el propio Führer.

"Carnicero", "bestia" y otros apodos igual de feroces no bastan, sin embargo, para describir cabalmente la vertiginosa crueldad de esa encarnación del mal en que se convirtió Reinhard Heydrich a medida que escalaba posiciones en las fuerzas de choque del nazismo hasta llegar a ser nombrado por Hitler el protector de las provincias anexadas al Reich de Bohemia y Moravia. Era hijo de un pasable compositor y recibió una buena educación, en un colegio de niños bien donde sus compañeros lo atormentaban acusándolo de ser judío, acusación que estropeó luego su carrera en la Marina de Guerra. Tal vez su precoz incorporación a las SS, cuando este cuerpo de elite del nazismo estaba apenas constituyéndose, fue la manera que utilizó para poner fin a esa sospecha que ponía en duda su pureza aria y que hubiera podido arruinar su futuro político. Fue gracias a su talento organizador y su absoluta falta de escrúpulos que las SS pasaron a ser la maquinaria más efectiva para la implantación del régimen nazi en toda la sociedad alemana, la fuerza de choque que destrozaba los comercios judíos, asesinaba disidentes y críticos, sembraba el terror en sindicatos independientes o fuerzas políticas insumisas y, comenzada la guerra, la punta de lanza de la estrategia de sujeción y exterminación de las razas inferiores.

En la célebre conferencia de Wannsee, del 20 de enero de 1942, fue Heydrich, secundado por Eichmann, quien presentó, con lujo de detalles, el proyecto de "Solución Final", es decir, de industrializar el genocidio judío -la liquidación de once millones de personas- utilizando técnicas modernas como las cámaras de gas, en vez de continuar con la liquidación a balazos y por pequeños grupos, lo que, según explicó, extenuaba física y psicológicamente a sus Einsatzgruppen. Cuentan que cuando Himmler asistió por primera vez a las operaciones de exterminio masivo de hombres, mujeres y niños, la impresión fue tan grande que se desmayó. Heydrich estaba vacunado contra esas debilidades: él asistía a los asesinatos colectivos con papel y lápiz a la mano, tomando nota de aquello que podía ser perfeccionado en número de víctimas, rapidez en la matanza o en la pulverización de los restos. Era frío, elegante, buen marido y buen padre, ávido de honores y de bienes materiales, y, a los pocos meses de asumir su protectorado, se jactaba de haber limpiado Checoslovaquia de saboteadores y resistentes y de haber empezado ya la germanización acelerada de checos y eslovacos. Hitler, feliz, lo llamaba a Berlín con frecuencia para coloquios privados.

En esos precisos momentos, el gobierno checo en el exilio de Londres, presidido por Benes, decide montar la "Operación Antropoide", para ajusticiar al Carnicero de Praga, a fin de levantar la moral de la diezmada resistencia interna y mostrar al mundo que Checoslovaquia no se ha rendido del todo al ocupante. Entre todos los voluntarios que se ofrecen, se elige a dos muchachos humildes, provincianos y sencillos, el eslovaco Jozef Gabcík y el checo Jan Kubis. Ambos son adiestrados en la campiña inglesa por los jefes militares del exilio y lanzados en paracaídas. Durante varios meses, malvivirán en escondrijos transeúntes, ayudados por los pequeños grupos de resistentes, mientras hacen las averiguaciones que les permitan montar un atentado exitoso en el que, tanto Gabcík como Kubis lo saben, tienen muy pocas posibilidades de salir con vida.



Las páginas que Binet dedica a narrar el atentado, lo que ocurre después, la cacería enloquecida de los autores por una jauría que asesina, tortura y deporta a miles de inocentes, son de una gran maestría literaria. El lenguaje limpio, transparente, que evita toda truculencia, que parece desaparecer detrás de lo que narra, ejerce una impresión hipnótica sobre el lector, quien se siente trasladado en el espacio y en el tiempo al lugar de los hechos narrados, deslizado literalmente en la intimidad incandescente de los dos jóvenes que esperan la llegada del coche descapotable de su víctima, los imprevistos de último minuto que alteran sus planes, el revólver que se encasquilla, la bomba que hace saltar sólo parte del coche, la persecución por el chofer. Todos los pormenores tienen tanta fuerza persuasiva que quedan grabados de manera indeleble en la memoria del lector.

Parece mentira que, luego de este cráter, el libro de Laurent Binet sea capaz todavía de hacer vivir una nueva experiencia convulsiva a sus lectores, con el relato de los días que siguen al atentado que acabó con la vida de Heydrich. Hay algo de tragedia griega y de espléndido thriller en esas páginas en que un grupo de checos patriotas se multiplica para esconder a los ajusticiadores, sabiendo muy bien que por esa acción deberán morir también ellos, hasta el epónimo final en que, vendidos por un Judas llamado Karel Curda, Gabcík, Kubis y cinco compañeros de la resistencia se enfrentan a balazos a 800 SS durante cinco horas, en la cripta de una iglesia, antes de suicidarse para no caer prisioneros.

La muerte de Heydrich desencadenó represalias indescriptibles, como el exterminio de toda la población de Lídice, y torturas y matanzas de centenares de familias eslovacas y checas. Pero, también, mostró al mundo lo que, todavía en 1942, muchos se negaban a admitir: la verdadera naturaleza sanguinaria y la inhumanidad esencial del nazismo. En Checoslovaquia mismo, pese al horror que se vivió en las semanas y meses siguientes a la "Operación Antropoide", la muerte de Heydrich mantuvo viva la convicción de que, pese a todo su poderío, el Tercer Reich no era invencible.

Un buen libro, como éste, perdura en la conciencia, y es un gusanito que no nos da sosiego con esas preguntas inquietantes: ¿cómo fue posible que existiera una inmundicia humana de la catadura de un Reinhard Heydrich? ¿Cómo fue posible el régimen en que individuos como él podían prosperar, alcanzar las más altas posiciones, convertirse en amos absolutos de millones de personas? ¿Qué debemos hacer para que una ignominia semejante no vuelva a repetirse?

© La Nacion

sábado, 14 de mayo de 2016

SGM: La operación Antropoide y las vejaciones a mujeres polacas

Después de la muerte pal de Hitler, los nazis recreado sus heridas en un experimento enfermo
Por Mackenzie Dawson | New York Post
La mujer polaca había regresado a Ravensbrück, 70 años después de que ella había visto por última vez el lugar. Esta vez, ella estaba en una silla de ruedas, paseó por un voluntario atento que la llamaba su "tía" y llevaba una bufanda de la bandera polaca con su número de campos de concentración estampada en ella. Se detenían periódicamente para tomar autofotos con algunos de los jóvenes que se habían reunido para celebrar el aniversario de la liberación del campo.


"Lila Girls" de Martha Salón Kelly
(Ballantine Books)

Stanislawa "Stasha" Sledziejowska-Osiczko fue uno de los afortunados. Ella había llegado a casa.

Stasha era un miembro de los conejos de Ravensbrück, 72 prisioneras polacas católicas que fueron sometidos a una serie de experimentos médicos inhumanos por los médicos nazis en los campos de concentración única exclusivamente femenino de la Segunda Guerra Mundial. El nombre del grupo proviene de su tratamiento como conejos de laboratorio médico - y también, porque los experimentos crueles menudo los dejaron con lesiones y deformidades que significaba hopping era la única manera de que pudieran moverse.

Su historia nunca ha sido ampliamente dicho, pero ahora, una nueva novela llamada "lila Girls" de Martha Salón Kelly, describe su increíble viaje, que se extendió desde el campo de concentración a los Estados Unidos, donde un filántropo y miembro de la jet conocida llamada Caroline ferriday les ayudaría a recuperarse de sus heridas terribles. Sus circunstancias no podrían haber sido más diferente que la de los prisioneros de Ravensbrück - y sin embargo, se convirtió en uno de sus mayores defensores durante un tiempo cuando la realidad de los campos de concentración parecía muy lejano para la mayoría de los estadounidenses.


Carolina Ferriday, más a la derecha, organizó el 35 de las mujeres torturadas para venir a los Estados para la rehabilitación física y mental. Ella celebró la Navidad con algunos de ellos en su casa de Connecticut en 1958. Photo: Connecticut Signals

"En el principio, [comandante de la SS] Heinrich Himmler utilizó [Ravensbrück] como un campo de espectáculo. Había flores en las jardineras, jaulas de pájaros y un hermoso camino bordeado de árboles. Himmler lo mostraría a la Cruz Roja internacional para demostrar [fue] supuestamente tratar bien a los prisioneros ", dice Kelly del campo 56 millas al norte de Berlín, que albergaba a las prostitutas, los socialistas, comunistas, manifestantes políticos, abortistas y los testigos de Jehová, entre las otros.

La médica alemán Herta Oberhauser, que estaba desesperada
por ser un cirujano y realizó muchos de los
experimentos brutales. finalmente fue condenada
a 20 años de prueba en los médicos de Nuremberg ',
pero sólo sirve five.Photo: United States
Holocaust Memorial Museum Archivos Fotográficos


"En medio de la guerra, que necesitaban todas las manos a trabajar, por lo que no se ejecutan a tantas personas. Hacia el final, cuando [Alemania era] perder, comenzaron a usar las cámaras de gas "unos 120.000 prisioneros pasaron por el campo en el transcurso de la guerra.; 50.000 murieron.

Mientras que "lila Girls" es una novela, Kelly utiliza varias personas reales como personajes, incluyendo a Caroline Ferriday y un médico alemán llamado Herta Oberheuser, que realizó muchos de los experimentos. Un dermatólogo que estaba desesperado por convertirse en un cirujano, Oberheuser aprovechó la oportunidad de trabajar en el campo. (Más tarde, estaría condenado a 20 años durante el juicio los médicos de Nuremberg 'Ella sólo sirvió cinco años;. Después de ser liberada, se iba a abrir una clínica médica familiar en Stocksee, Alemania).

experimentos de sulfonamidas de Ravensbrück, como se les conocía, se llevaron a cabo para probar la eficacia de los medicamentos a base de sulfa. Estudiaron nervio y la regeneración de tejidos, incluyendo el trasplante de médula de una persona a otra. De lo contrario prisioneros sanos tenían partes de hueso, músculo y tejido extirpado sin anestesia; amputaron las extremidades sanas.

Mientras que la investigación fue aparentemente para estudiar las heridas de guerra, "Eso fue [sólo] lo que los nazis querían que la gente cree", dice Kelly.


La mayoría de los experimentos probó la eficacia de las sulfonamidas. De lo contrario prisioneros sanos tenían partes de hueso, músculo y tejido extirpado sin anestesia; extremidades sanas eran amputadas. Foto: United States Holocaust Memorial Museum Archivos Fotográficos

Los experimentos fueron en realidad precipitados por la muerte de uno de los amigos cercanos de Hitler, de alto rango oficial de las SS Reinhard Heydrich, que murió a causa de las heridas sufridas durante un atentado con coche bomba en 1942. Heydrich fue tratado por el médico personal de Himmler, el Dr. Karl Gebhardt, que se negó utilizar las sulfamidas cuando se opera en él. Cuando murió, Hitler culpó Gebhardt, insistiendo Heydrich murió a manos de la gangrena gaseosa.

modal de activación
Los experimentos comenzaron después de la muerte de uno de los amigos cercanos de Hitler, Reinhard Heydrich (izquierda) quién es el médico se negó a utilizar las sulfamidas cuando se opera en él. Los experimentos recreados, y por lo general exageradas, las lesiones y demostrar a Hitler que no usar sulfa era la correcta decision.Photo: Getty Images

Gebhardt ideó los experimentos con Himmler para probar a Hitler de que la decisión de evitar las sulfonamidas era correcta. lesiones de Heydrich se vuelven a crear en detalle en las mujeres, con el fin de investigar qué había salido mal. Los médicos podrían maximizar deliberadamente el potencial de infecciones mediante la inserción de fragmentos de vidrio y bacterias en las heridas abiertas antes de coser para arriba.

En un primer momento, los experimentos se llevaron a cabo en los prisioneros masculinos en Sachsenhausen, un campamento en Oranienburg, Alemania, pero los que fueron suspendidos debido a que los presos se quejaron demasiado y resultaban difíciles de controlar.

Por lo que los médicos volvieron a las mujeres, pensando que presentarían dócilmente.

"Se llevaban a grupos de 10 mujeres, mantenerlos por un tiempo y luego utilizar un grupo diferente", dice Kelly. "Algunos de ellos murieron durante los experimentos, y varios fueron ejecutados inmediatamente después. Algunos no habían cicatrizado, y tuvo que ser llevado a la pared de tiro ".

Las piernas del prisionero Jadwiga Dzido llevaban las cicatrices del
tratamiento espantosa.

En la investigación de datos para "Lila niñas," Kelly habló con varios supervivientes de Ravensbrück, que le dijeron un detalle desgarrador: Cuando las mujeres estaban a punto de ser ejecutado, que harían de los pelos.

"Ellos pellizcar sus mejillas de color, hacer el pelo, hacer lo mejor que pudieron sujetas a sus maridos para ese último paseo", dice Kelly.

"Y ellos hablaron sobre si sería lo suficientemente valiente para gritar: ¡Viva Polonia, 'porque los nazis odiaban eso. Hubo una bebida sedante [guardias] les daría, y algunas mujeres se negó a tomarlo ".

Durante los últimos meses de la guerra, los nazis determinado para ejecutar todos los conejos restantes, como que estaban viviendo prueba de las atrocidades cometidas. Pero otros internos Ravensbrück intervinieron en una gran muestra de solidaridad.

Los conejos se habían reunido en una habitación y estaban circulando rumores; todo el mundo creía que esto sería la noche de su ejecución.

Fue entonces cuando un grupo de prisioneros rusos cerró la red eléctrica, hundiendo el campo en la oscuridad y que permite a las mujeres que se esconden debajo de búnkeres y en los espacios del ático. Se quedaron a salvo de esta manera hasta marzo de 1945, cuando fueron rescatados y llevados a Suecia a través de la Cruz Roja (y, eventualmente, de regreso a su nativa Polonia).

Cuando las mujeres estaban a punto de ser ejecutadas, las peinaban bien
Ravensbrück fue uno de los últimos campos liberados, dejando el un montón de tiempo nazis para destruir documentos. Como resultado, se sabe poco sobre el campo. Pero en el momento en que se cerró, los resultados de los innumerables experimentos de conejo se inclinan a favor de Gebhardt.

La historia de los conejos fue en gran parte no contada hasta 1958, cuando Ferriday, que vivía en Connecticut y vino de una fortuna productos secos ricos de Nueva York, aprendió de él de un amigo y periodista Norman Cousins ​​convencido para escribir un artículo en el Saturday Review. donativos de los lectores vierte en, por un total de $ 5.000 - una buena cantidad en el momento.

Ferriday, entonces de 56 años, se determinó: Las mujeres que vienen a los Estados Unidos, y que ayudaría a obtener tratamiento para sus heridas de Ravensbrück.


Stanislaus Sledziejowska-Osiczko o "Stasha," uno de los pocos supervivientes de Ravensbrück, que regresaron al campamento para el 70 aniversario de su liberación.

"Los estadounidenses justo después de la guerra eran muy enfermo de la guerra [la]", dice Kelly. "Eso es lo que era increíble - que ella era capaz de galvanizar a la gente."


Ferriday juntó $ 5,000 - considerada una buena cantidad en 1958 - para ayudar a los sobrevivientes de Ravensbrück. Photo: Cortesía de Anna Jarosky, Connecticut Signals

Después de meses de negociaciones con el gobierno comunista de Polonia, 35 de los conejos - casi la mitad del grupo - llegó a los Estados para el tratamiento extenso, tanto física como mental.

Las mujeres fueron a diferentes ciudades, dependiendo de qué hospitales fueron los más adecuados para manejar sus lesiones específicas. Cuatro de los ex prisioneros se quedaron en la casa de Ferriday en Bethlehem, Connecticut para la Navidad en 1958.

Cuando Kelly fue a Ravensbrück en 2015 para el 70 aniversario de su liberación, se encontró con Stasha, ahora uno de los cinco conejos que sobreviven, cada uno de los cuales tiene un ayudante voluntario que cuida de ellos.

"Cuando le pregunté acerca de venir a América que responda a Caroline, que era lo único que ella tiene problemas hablando, porque quería quedarse [en Estados Unidos] y ser actriz", dice Kelly.

"Después de todo lo que le pasó a ella - el hecho de que Stasha tuvo que volver a casa de América, que era lo más triste!

"Pero hay una maravillosa paz como a los conejos con los que hablé. No odian más. Dejan que todo vaya. [Cuando se habla de Ravensbrück], dijo Stasha, 'Yo no guardo rencor en absoluto. Me perdono por completo. ' "