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lunes, 18 de junio de 2018

SGM: ¿Cuál fue la falla de la máquina Enigma?

¿Cuál fue el defecto en la máquina Enigma?

Por Chris Higgins | Mental Floss




En la Segunda Guerra Mundial, los Aliados enfrentaron un dilema. La máquina Enigma alemana creó mensajes encriptados, y los alemanes cambiaron el código todos los días. Incluso si se rompió un código, esa solución solo fue buena para las transmisiones de ese día. Pero, finalmente, los criptógrafos de Bletchley Park, sobre todo Alan Turing, resolvieron el rompecabezas y construyeron una computadora gigante llamada Bombe para calcular soluciones. Entonces, ¿cuáles fueron las grietas en el código Enigma?

En este video, Numberphile profundiza en cómo funcionaba el cifrado Enigma, y ​​en un principio cómo los códigos diarios se rompían manualmente usando la conjetura, la inferencia y la fuerza bruta. Es un ejercicio fascinante, que se basa en algunos datos clave: en el cifrado Enigma, las letras nunca se convierten en sí mismas cuando se encriptan; las primeras transmisiones del día eran a menudo informes meteorológicos (esto era una falla de procedimiento más que técnica); y muchos mensajes terminaron con frases similares (una vez más, un problema de procedimiento, pero útil cuando se mira un gran volumen de texto encriptado). Al hacer algunas conjeturas, como adivinar que podría aparecer la palabra "clima" o "Hitler", un experto en criptografía podría romper manualmente un código Enigma.



Pero la solución de Turing convirtió este ejercicio manual en un momento trascendente para las computadoras. Si no estás familiarizado con Enigma, mira primero este explicador. Luego sintonice la discusión matemática a continuación para comprender cómo la máquina de Turing pudo romper los códigos Enigma en menos de 20 minutos todos los días. Disfrutar:

lunes, 11 de junio de 2018

Comunicaciones: El engaño de las noticias falsas a través del tiempo

La larga historia de las noticias falsas


La utilización política de las mentiras empezó mucho antes de las redes sociales, la construcción de otras realidades ha sido una constante desde la antigua Grecia





Guillermo Altares | El Pais
  Soldados alemanes durante la cuarta batalla de Ypres, en octubre de 1918. Paul Thompson Getty Images


La primera víctima de la guerra es la verdad, sostiene un viejo dicho periodístico. Aunque lo cierto es que bien podría decirse que la verdad es víctima recurrente en cualquier sociedad organizada, porque la mentira política es un arte tan viejo como la civilización. La verdad es un concepto escurridizo en metafísica y cambiante en ciencia —un nuevo descubrimiento puede anular lo que se daba por cierto—, pero en el día a día el asunto es muy diferente: hay cosas que han ocurrido y otras que no; pero los hechos, reales o inventados, influyen en nuestra percepción y opinión.

Desde la Antigüedad, verdad y mentira se han mezclado muchísimas veces y esas realidades falsas han influido en el presente. Ya lo escribió el gran historiador francés Paul Veyne en su ensayo ¿Creían los griegos en sus mitos? (Granica): "Los hombres no encuentran la verdad, la construyen, como construyen su historia".

Llegados a este punto conviene hacer una distinción entre noticias falsas y propaganda: ambas crecen y se multiplican en el mismo ecosistema, pero no son exactamente iguales. La propaganda busca convencer, ser eficaz, y para eso puede recurrir a todo tipo de instrumentos, desde el arte hasta el cine, los pasquines o las redes sociales. Las noticias falsas, una de las ramas de la propaganda, son diferentes: buscan engañar, crear otra realidad. La preocupación por la forma en la que estos engaños cuajan y por los mecanismos a través de los que se crean y se multiplican no es nueva: Reflexiones de un historiador sobre las falsas noticias de la guerra (Réflexions d'un historien sur les fausses nouvelles de la guerre, Allia, 2012) es el título de un pequeño e influyente ensayo que publicó originalmente Marc Bloch... en 1921.

Este historiador, asesinado por los nazis en 1944, fue uno de los más influyentes del siglo XX. Impulsó la Escuela de los Anales, que cambió el foco de la investigación del pasado hacia la vida cotidiana, y regresó de las trincheras de la Primera Guerra Mundial alucinado por la importancia que las noticias falsas habían tenido. Eso le llevó a reflexionar sobre su origen y difusión en un texto que podría haber sido escrito en la era del Brexit, Vladímir Putin y Donald Trump, en estos tiempos de las redes sociales y los mensajes virales. "Las noticias falsas han levantado a las masas. Las noticias falsas, en todas sus formas, han llenado la vida de la humanidad. ¿Cómo nacen? ¿De qué elementos extraen su sustancia? ¿Cómo se propagan y crecen?", escribe, para señalar un poco más adelante: "Un error solo se propaga y se amplifica, solo cobra vida con una condición: encontrar en la sociedad en la que se expande un caldo de cultivo favorable. En él, de forma inconsciente, los hombres expresan sus prejuicios, sus odios, sus temores, todas sus emociones". En otras palabras, las noticias falsas necesitan gente que quiera creerlas.

Cambiar la historia

El siglo XX y lo que llevamos del XXI ha sido la era de las mentiras masivas. Tres de los grandes conflictos en los que se metió Estados Unidos en ese periodo empezaron con invenciones: la guerra de Cuba (1898), con la manipulación de los periódicos; la guerra de Vietnam (1955-1975), con el incidente del golfo de Tonkin, y la invasión de Irak en 2003, con las inexistentes armas de destrucción masiva de Sadam Husein. "La guerra contra España fue obra de Hearst y de Pulitzer", escribió el reportero Manuel Leguineche en su ensayo sobre el nacimiento del periodismo sensacionalista, Yo pondré la guerra (El País Aguilar). "Fue su gran oportunidad de cambiar la historia, de crear una psicosis de guerra, de fabricarla, por medio de sensacionalismo, tirada, circu­lación millonaria, venta masiva, patada en el estómago del lector".

A la vez que surgieron los diarios de circulación masiva, nació un cierto escepticismo hacia ellos. Era como si algunos se empeñasen en demostrar que la verdad estaba en otro lado. Esa desconfianza se prolonga hasta nuestros días con aquellos que creen erróneamente que la prensa cuenta mentiras y las redes sociales verdades. Con el telégrafo llegó la posibilidad de enviar rápidamente historias a larga distancia, con la linotipia se pudieron imprimir masivamente y con los nuevos medios de transporte se distribuyeron en numerosos lugares. Pero en ese mismo momento, a finales del siglo XIX, surgió la desconfianza hacia lo que contaban, la misma que nutre ahora a los que buscan esa otra verdad en Facebook, que para algunos es la única ventana al mundo. Es muy significativa en ese sentido una escena de Estudio en escarlata, la primera novela de Sherlock Holmes, publicada en 1887, en la que el detective y Watson repasan los diferentes diarios —The Daily Telegraph, Daily News, Standard— y todos cuentan una versión falsa del crimen que están investigando, impulsada por motivos políticos: unos culpan a los europeos, otros a los extranjeros o los liberales. Ninguno maneja una pista fiable.

Una de las grandes tragedias del siglo XX, las matanzas masivas promovidas por los grandes totalitarismos, logró esconderse detrás de noticias falsas. Las dictaduras nazi y soviética no solo fabricaron falsedades tremendas, sino que fueron capaces de construir otra realidad en la que lo verdadero y lo falso eran elementos accesorios. Como señaló el escritor francés Emmanuel Carrère, "en la URSS no se abolió la propiedad privada, se abolió la realidad". Ahora puede resultar casi increíble que mientras Stalin asesinaba y deportaba a millones de personas, la bondad del socialismo se mantenía como un dogma en grandes sectores de Occidente. Demasiada gente pensó, de buena o mala fe, que la realidad era, en ese caso, una noticia falseada. El historiador Tony Judt lo explicaba así en Pensar el siglo XX (Taurus): "Los que entendieron correctamente el siglo tuvieron que ser capaces de imaginar un mundo para el que no existían precedentes. Tuvieron que suponer que esa situación insólita y a todas luces absurda estaba sucediendo en realidad, en lugar de dar por hecho, como todos los demás, que era grotescamente inimaginable".

Mensajeros del desastre

La historiadora francesa Annette Becker ha estudiado la influencia que la propaganda de la Primera Guerra Mundial tuvo en la Segunda. Las noticias falsas difundidas contra los alemanes entre 1914 y 1918, cuando se les acusaba de todo tipo de bestialidades con fines propagandísticos, tuvieron un efecto negativo en la percepción de las atrocidades que sí fueron cometidas entre 1939 y 1945, sobre todo en relación al Holocausto. Un ejemplo de ello fueron las dificultades que tuvieron para ser creídos los primeros agentes polacos que trajeron la noticia del exterminio de los judíos por parte de los nazis. En su libro Mensajeros del desastre (Messagers du désastre, Fayard), que acaba de salir en Francia, Becker relata la historia de Jan Karski, un héroe polaco que se jugó la vida para llevar la noticia del Holocausto a Londres. No le creyeron cuando informó a los aliados de lo que ocurría. Un alto oficial británico le explicó: "Señor, durante la Primera Guerra Mundial difundimos la propaganda de que soldados alemanes aplastaban a niños belgas contra los muros. Creo que hicimos bien. Nos ayudó a debilitar la moral del enemigo, a aumentar el odio contra los alemanes. Necesitamos informes como el suyo". Karski agregó: "Se notaba claramente que no me creía". De nuevo, una noticia verdadera era percibida como falsa.

Pero las reglas que intuyó Marc Bloch hace un siglo, que las noticias falsas necesitan una sociedad dispuesta a creerlas, comenzaron a aplicarse mucho antes de la era de la comunicación de masas, desde los creadores del pensamiento histórico, primero Heródoto y luego Tucídides. "La democracia ateniense tiene una especie de momento fundacional, de hito crucial, que en realidad fue una genial construcción narrativa", explica el helenista Óscar Martínez, profesor de griego, presidente de la delegación de Madrid de la Sociedad Española de Estudios Clásicos y autor de Héroes que miran a los ojos de los dioses (Edaf).

"Se trata del ensalzamiento de los tiranicidas Harmodio y Aristogitón, quienes pasan por ser los fundadores heroicos de la democracia ya que asesinaron al tirano de Atenas. Pero cuando Heródoto y Tucídides narran este episodio se ve claramente que hay cosas que no casan: no mataron al tirano, sino a su hermano, y la tiranía duró cuatro años. Y ponen de manifiesto que las causas del magnicidio fueron más bien un asunto personal, incluso amoroso", prosigue Martínez. Con la voluntad de investigar —la palabra que emplea Heródoto es historie— nació la lucha contra las noticias falsas.

En la antigua Roma, los gobernantes eran muy conscientes de la importancia que tenía la información y de que era esencial adaptarla a sus necesidades políticas, independientemente de la realidad. "En Roma las noticias se transmitían fundamentalmente a través de las imágenes", explica el investigador Néstor F. Marqués, que publicó recientemente Un año en la antigua Roma: La vida cotidiana de los romanos a través de su calendario (Espasa). "No todo el mundo sabía leer o escribir, por lo que la información visual era muy importante. La forma más rápida de difundir la llegada de un nuevo emperador era acuñar monedas con su cara", prosigue. Y ahí encuentra Marqués un ejemplo de manual de noticia falsa: "El emperador Septimio Severo, nacido en Leptis Magna y que nada tenía que ver con su antecesor, el malogrado Cómodo, para legitimar su poder decidió extender la idea de que él mismo era el hermano perdido de Cómodo, hijo ilegítimo de Marco Aurelio y, por ello, la persona más idónea para ocupar el cargo. En las primeras monedas que acuñó hizo que le retrataran con unos rasgos muy parecidos a los de Marco Aurelio".

Profanación de un crucifijo (Familia de herejes azotando un crucifijo), de Francisco Rizi. Museo Nacional del Prado

Noticias y juglares

También en la Edad Media las noticias se propagaban con sorprendente eficacia a pesar de que las condiciones materiales no acompañaban al movimiento informativo. Claude Gauvard, profesora emérita en La Sorbona, ha investigado las formas de transmisión de información en ese periodo: "Un caballo podía recorrer 30 kilómetros al día, pero el tiempo que tardaba en transmitirse una información podía acelerarse dependiendo del interés de la noticia", explica en un correo electrónico. Las órdenes mendicantes tenían un papel importante en la diseminación de información, al igual que los juglares, los peregrinos o los vagabundos, porque todos ellos recorrían grandes distancias. Las ciudades también tenían correos organizados y sellos para lacrar mensajes y tratar de certificar la veracidad de las misivas. Gracias a todo esto, la circulación de bulos era intensa y políticamente relevante. Gauvard pone como ejemplo de noticia falsa clásica medieval la historia del rey, conde o señor que desaparece en la batalla y que reaparece, anciano y transformado.

Un motivo para la construcción de noticias falsas en aquel periodo era tratar de explicar así la justificación de actos que, de otra forma, serían intolerables, como el magnicidio. "El duque de Borgoña, tras encargar en 1407 el asesinato del duque de Orleans, llevó a cabo una campaña epistolar: se dirigió a las ciudades del reino, a los príncipes, a la Iglesia, hasta al Papa. En ellas argumentaba que el duque de Orleans era un tirano, que intentó asesinar a la familia real", explica Gauvard, y cuenta que hubo muchos otros casos de campañas certeras de desinformación, que llegaron incluso a afectar a Juana de Arco. Pero la historiadora cree que el ejemplo más claro para demostrar la importancia que tuvieron las mentiras son las cazas de las brujas y las calumnias contra los judíos, auténticas campañas de desinformación con resultados catastróficos. "Pudieron ser movimientos populares, pero fueron manipulados por las autoridades", asegura.

En un libro de reciente aparición, Crimen e ilusión. El arte de la verdad en el Siglo de Oro (Marcial Pons), Felipe Pereda, profesor de arte español en la Universidad de Harvard, ha estudiado a fondo otro escandaloso y apasionante caso en el que la construcción de una noticia falsa tuvo implicaciones políticas. Ocurrió en el Madrid del siglo XVII, y es un ejemplo claro de persecución antisemita. "En 1632 se produjo un auto de fe en el que fueron quemados cuatro marranos (judíos conversos) portugueses y otros fueron enviados a galeras. Todos ellos eran acusados de haber profanado dos años antes un crucifijo. Las autoridades sostenían que el objeto se habría resistido a ser quemado y que incluso habría hablado a esas personas. Aquel fue uno de los grandes escándalos del primer Gobierno del conde-duque de Olivares, a quien se acusaba de favorecer a los banqueros marranos por encima de los genoveses", explica Pereda.

La persecución en la calle de las Infantas, donde vivían aquellos judíos, tuvo motivaciones políticas. Como explica el investigador del antisemitismo en España Uriel Macías, el eco de aquel caso fue tal que Calderón de la Barca escribió una obra, El nuevo palacio del Retiro, y Quevedo redactó un furibundo panfleto antisemita, Execración contra los judíos. En 1650, Quevedo también publicó La isla de los Monopantos, una obra en la que por primera vez se habla del complot judío universal para dominar el mundo, teoría que sería explotada a fondo por Los protocolos de los sabios de Sión, una de las grandes falsificaciones de la historia, que encontró amplia difusión a principales del siglo XX. Históricamente el antisemitismo ha sido un terreno fértil para plantar mentiras.

La Inquisición se aprovechaba y, al mismo tiempo, lo azuzaba. "En la inmensa mayoría de las leyendas antisemitas es fácilmente trazable cómo se forjan las mentiras", explica Macías, y relata que, tras el auto de fe de 1632, se convocaron concursos literarios sobre el tema y la Inquisición distribuyó panfletos anticristianos, presuntamente escritos por judíos, que habían sido falsificados de arriba abajo para agitar y convencer al pueblo. Aquel proceso contra los marranos no solo se basó en pruebas inventadas, sino que fue una chapuza jurídica: el único testigo era un niño menor de 10 años, con graves problemas cognitivos, algo en teoría inaceptable por la Inquisición, que se saltó sus propias normas.

Las casas de los judíos fueron destruidas y allí se erigió el convento de Capuchinos de la Paciencia de Cristo, con una capilla situada exactamente en el mismo espacio donde se produjo el imaginario sacrilegio. Se instalaron allí cuatro pinturas enormes realizadas por Francisco Rizi, Francisco Camilo, Andrés de Vargas y Francisco Hernández. "Los cuadros reconstruyen con documentadísimo cuidado la escena del crimen, describen los detalles de los sucesos, identifican a cada uno de sus protagonistas y, lo que es más importante, convierten a los espectadores en testigos de los hechos", escribe Pereda en su ensayo. El punto de vista es el del único testigo de la profanación. Tres de los cuadros se encuentran en depósito en el Museo del Prado, ya que la capilla se destruyó en el XIX. No hicieron falta entonces redes sociales para construir desde cero la mentira perfecta, para crear una realidad incontestable aunque falsa.

Otro ejemplo de la eficacia de la Inquisición en la diseminación de historias falsas es el caso del Santo Niño de La Guardia ocurrido en Toledo. Varios judíos y conversos fueron acusados de asesinar a un niño que nunca existió (y a pesar de ello, sigue siendo venerado en la actualidad). Políticamente este suceso inventado en 1490 tuvo un impacto formidable: fue uno de los pretextos para la expulsión en 1492. "Nunca se echó en falta ningún niño, ni se encontró ningún cuerpo", explica la historiadora Mercedes García-Arenal, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). "Pero se montó un proceso con confesiones bajo tortura y varios judíos y judeosconversos fueron quemados. Este hecho sirvió para acallar las voces alzadas en contra de la Inquisición y para decretar la expulsión de los judíos",

El rédito político de las noticias falsas es grande, y lo fue mucho antes de Internet, pero siempre ha necesitado de un buen caldo de cultivo. Las mentiras que se cuelan y convencen a las masas no llegaron con las redes.

sábado, 19 de mayo de 2018

Entreguerra: Biuro Szyfrów, rompiendo las claves soviéticas y nazis

Biuro Szyfrów, los polacos que descifraron primero los códigos soviéticos y luego los alemanes

Jorge Álvarez | La Brújula Verde



Máquina Enigma / foto Shutterstock

Después de haberla visto en unas cuantas películas y novelas sobre la II Guerra Mundial, casi todo el mundo sabe que Enigma era el nombre de una máquina alemana que se usaba para cifrar y descifrar códigos de transmisión mediante un sistema electromecánico.

También es conocido que el funcionamiento de este aparato, que tenía sus equivalentes en Reino Unido y EEUU (la Typex y la SIGABA respectivamente), fue descubierto por los técnicos aliados.

Lo que ya no sabrán tantos es que un organismo polaco dedicado precisamente al criptoanálisis fue el que sentó las bases genéricas de la decodificación mucho antes de que estallara la guerra; hablamos del Biuro Szyfrów.

En realidad, sí hubo un guerra que motivara su actividad: la que enfrentó a Polonia con lo que en breve se llamaría URSS entre 1919 y 1921.

Los polacos del mariscal Józef Piłsudski, estaban lanzados en una expansión que pretendía recuperar los territorios tradicionales que poseía en el siglo XVIII mientras que los soviéticos trataban de recobrar los perdidos a causa del abandono del frente durante la I Guerra Mundial, cuando estalló la Revolución. Dado que el Tratado de Versalles había pasado de puntillas por esa cuestión. El conflicto se soluciónó tras la victoria de los primeros en la batalla de Varsovia, repartiéndose los susodichos territorios mediante el Tratado de Riga.


Soldados polacos en 1920/Foto: dominio público en Wikimedia Commons

En el desarrollo de los acontecimientos jugó un papel importante la Sekcja Szyfrów, una agencia predecesora del Biuro Szyfrów creada por el teniente Józef Serafín Stanslicki en la primavera de 1919. Ayudado por un trío de prestigiosos matemáticos (Stefan Mazurkiewicz, Wacław Sierpiński y Stanisław Leśniewski), fue capaz de descifrar los códigos criptográficos empleados por el Ejército Rojo, que estaban algo anticuados porque el continuo estado bélico del país había impedido modernizar los de la época zarista. Por ello, las fuerzas armadas polacas estuvieron siempre informadas de los movimientos que planeaba el enemigo, pudiendo hacerle frente con ventaja.

Sorprende saber que los criptógrafos polacos descifraban, a veces en veinticuatro horas pero otras en el mismo día, no sólo los mensajes de mandos importantes como los generales Tukhachevsky, Sergieyev, Budionny o Gaya, sino incluso los del mismísimo Trotsky, permitiendo movilizar tropas con inusitada rapidez allá donde se necesitaran.

Al parecer, hasta se enteraron de una célebre discusión que mantuvieron radiotelegráficamente Tukhachevsky y Budionny. Lo cierto es que los técnicos especialistas iban por delante de sus adversarios en ambos bandos, ya que también los soviéticos interceptaron transmisiones enemigas, sólo que en mucha menor cantidad por la escasez de estaciones de radio que tenía Polonia y unos sistemas de seguridad más modernos.

En cualquier caso, el excelente trabajo de la Sekcja Szyfrów ayudó a que el ejército polaco abriera una brecha en el flanco izquierdo de las líneas soviéticas, permitiendo una entrada en cuña que les dio la victoria en Varsovia y, a la postre, obligó a la Unión Soviética a pactar un alto el fuego; así lo afirmaría años después el propio Piłsudski.

Fue un primer y glorioso paso antes de que en 1931 la agencia pasara a rebautizarse Biuro Szyfrów tras fusionarse la Referat Radiowywiadu (Oficina de Radio-Inteligencia) y la Referat Szyfrów Własnych (Oficina de Criptografía Polaca), dedicándose a elaborar códigos para su país y, sobre todo, descifrar los de otros, en una labor que incluía el rastreo y localización de estaciones móviles de radio de posibles agentes enemigos infiltrados en Polonia.


Palacio Saxon, primera sede del Biuro Szyfrów/Foto: dominio público en Wikimedia Commons

A caballo entre 1927 y 1928 Polonia se había hecho con una máquina de cifrado de códigos alemana al interceptar un envío de correos que oficialmente contenía equipos de radio sin mayor trascendencia; pero las quejas de la embajada alemana exigiendo su devolución levantaron la liebre y los polacos abrieron el paquete, analizaron cuidadosamente el artefacto y luego lo volvieron a envolver con sumo cuidado entregándoselo a los germanos como si nunca se hubiera abierto.

Dado que la Enigma aún no se había fabricado probablemente era una precursora, pero permitió a los polacos familiarizarse con los códigos teutones y sus sistemas de cifrado. Cuando la máquina empezó a emitir los primeros mensajes por radio, los técnicos fueron capaces de descifrarlos. La guerra todavía estaba lejos así que la cosa no tuvo mayor trascendencia.

En 1930 Alemania ya disponía de un primer tipo de Enigma y los polacos, enterados por supuesto, empezaron a trabajar en una réplica. No fue fácil porque los alemanes fueron complicando progresivamente los mecanismos pero en Polonia empezaban a recelar de la agresividad del gobierno nazi que se había aúpado al poder en 1933 y redoblaron sus esfuerzos.

Para enero de 1938 el porcentaje de decodificaciones realizadas con éxito estaba en torno al 75%, que el propio Marian Rejewski, uno de los brillantes jóvenes matemáticos contratados para ello junto a Jerzy Różycki y Henryk Zygalski, consideraba que podían mejorar si contaran con más personal, aunque siempre quedaría un resto irresoluble a causa de la mala calidad de las transmisiones.

En 1937 la sede de la agencia se trasladó del cuartel del Estado Mayor -el palacio dieciochesco de Saxon- al bosque de Kabaty, donde se habían construido unas instalaciones ex profeso, en parte para mejorar las condiciones de trabajo del personal y en parte para dificultar el acceso de espías de la Abwehr alemana.


Marian Rejewski/Foto: dominio público en Wikimedia Commons

El 1 de septiembre de 1939 estalló la II Guerra Mundial. El ataque de la Wehrmacht a Polonia no fue ninguna sorpresa para el Estado Mayor de ésta, adecuadamente advertido por el Biuro Szyfrów, aunque ello no bastó para detener la potente maquinaria bélica germana.

Por eso a finales de julio de ese año los polacos habían informado a los criptólogos de Francia y Reino Unido de sus avances, ofreciéndoles todo el material de que disponían e incluso una réplica de Enigma que habían fabricado. Muchos analistas consideran hoy que si los submarinos alemanes no lograron estrangular el tráfico marítimo británico fue gracias a los datos proporcionados por los polacos, que permitieron descifrar tempranamente las señales que los capitanes germanos enviaban desde el océano.

Cuando Polonia cayó, el Biuro Szyfrów destruyó sus archivos para evitar que cayeran en poder del enemigo; parte del personal fue evacuado a la zona sudeste del país, pero la invasión soviética el día 17 de septiembre obligó a trasladarlos a Rumanía para finalmente, en un rocambolesco periplo, llegar a Francia. Sin embargo, otros se quedaron y pese a ser detenidos por la Gestapo, ninguno reveló que sabían descifrar sus mensajes.

El famoso Alan Turing tuvo la oportunidad de intercambiar conocimientos con los criptólogos polacos en 1940; una colaboración que permitió a los aliados decodificar definitivamente todos los mensajes alemanes -que cambiaban los códigos cada poco intentando evitarlo- y, si bien Turing fue quien realizó el trabajo decisivo, un importante porcentaje se lo debió a sus colegas de Polonia. Así lo explicó luego Rejewski, recordando que los británicos tenían a diez mil personas trabajando en el asunto mientras que ellos sólo eran tres. El principal beneficio fue evitar la duplicación de esfuerzos y acelerar el proceso.


Alan Turing

Al ser tomada Francia, los polacos tuvieron que refugiarse en Argelia, de donde pasaron a Vichy. Desde allí facilitaron información de multitud de movimientos de las SS y la Gestapo; curiosamente, también analizaron los códigos soviéticos y los descifraron.

Más tarde, se vieron obligados a dejar suelo francés e intentaron llegar a España pero varios de ellos -incluido Różycki- murieron en 1942 en el naugragio del barco Lamoricière. Jerzy Rekewski y Henryk Zygalski atravesaron a pie los Pirineos, fueron atracados por su guía y dieron con los huesos en una prisión española antes de que la Cruz Roja los liberase al año siguiente. Al final pudieron alcanzar Gran Bretaña, donde se unieron al ejército polaco en el exilio.

Con el final de la guerra el Biuro Szyfrów se cerró, pues ya era innecesario. Rekewski regresó a Polonia donde vivió tres décadas más dedicado a otras cosas falleciendo en 1980, mientras Zygalski prefirió quedarse en Inglaterra hasta su muerte en 1978.

Varios de sus compañeros y sus jefes cayeron en manos de la Gestapo cuando intentaban huir a España, pero, al igual que los que habían permanecido en Polonia, ninguno confesó, por lo que los alemanes nunca supieron que su máquina Enigma era una valiosa fuente de información para los Aliados.


Fuentes: Enigma. How the poles broke the nazi code (Władysław Kozaczuk y Jerzy Straszak) / Alan Turing, Enigma and the breaking of german machine ciphers in World War II (Lee A. Gladwin) / Enigma. The battle for the code (Hugh Sebag-Montefiore) / Mathematics and War (Bernhelm Booß-Bavnbek y Jens Høyrup) / Wikipedia.

Libro recomendado: Enigma: How the German Machine Cipher Was Broken, and How It Was Read by the Allies in World War Two (Christopher Kasparek y Thomas Troy)

domingo, 15 de abril de 2018

PGM: Los magos descifradores de la Habitación 40 de la Royal Navy

Grandes descrifradores de código británicos de la PGM

El increíble trabajo de los rompedores de códigos de la Segunda Guerra Mundial en Bletchley Park es ampliamente celebrado. Pero su precursor - la inteligencia naval de la Habitación 40 - jugó un papel importante en la Primera Guerra Mundial. Fue llevado a cabo por una cantidad de personas extraordinarias.

Andrew Knighton - War History Online

Sir Alfred Ewing

El primer día de la guerra, el Almirantazgo británico se encontró con una creciente pila de señales alemanas interceptadas y un problema creciente: no podían entenderlos. Para resolver este problema, establecieron una nueva sección, encabezada por el director de Educación Naval, un hombre con un gran interés aficionado en la criptografía: Sir Alfred Ewing.

Un escocés de voz suave que siempre vestía un inmaculado traje gris, Ewing había trabajado como ingeniero de investigación y profesor de Ingeniería Mecánica en Cambridge. Recibió la Medalla de Oro de la Royal Society por su investigación en inducción magnética y fue nombrado caballero por su trabajo como educador. Él trajo la combinación perfecta de liderazgo y análisis agudo al papel.


Alfred Ewing

Reconociendo su propia ignorancia sobre las cifras, Ewing se puso a trabajar para aprender más. Estudió los libros de códigos de la Oficina de Correos y la compañía de seguros Lloyds, así como libros antiguos sobre la creación de códigos.

Luego se dispuso a reclutar a un grupo de hombres para que trabajaran con él.

Alexander Denniston


Alexander Denniston

Debido al secreto de su trabajo, Ewing no pudo anunciar abiertamente que tomaría reclutas. En cambio, se conectó a la red de enlaces de la Marina de los viejos muchachos, pidiendo a los maestros de confianza en las universidades navales que recomendaran hombres.

Uno de los primeros en ser reclutado fue Alexander Denniston. Otro escocés tranquilo, Denniston también fue un deportista consumado, después de haber jugado hockey en los Juegos Olímpicos de 1908.

Más importante aún para la tarea en cuestión, Denniston era un lingüista brillante y hablaba alemán con fluidez. Después de haber estudiado tanto en la Sorbona como en la Universidad de Bonne, se había sumergido completamente en el negocio de la interpretación de un idioma a otro.

Denniston solo pretendía unirse al equipo de Ewing por un corto tiempo. Después de todo, todos esperaban que la guerra terminara rápidamente, y entonces el trabajo del equipo estaría hecho. En cambio, se convirtió en un accesorio entre los rompedores de código de Gran Bretaña, permaneciendo en la profesión hasta 1942.

Charles Rotter


El barco alemán Magdeburg, que fue capturado con la ayuda de la habitación 40 de decifradores. Por Bundesarchiv - CC BY-SA 3.0 de

Durante los primeros meses de la guerra, la armada británica pudo capturar tres principales libros de códigos utilizados por sus oponentes alemanes. En teoría, estos podrían ser utilizados para comprender las órdenes de cada barco en la flota alemana. Pero había un problema. Si bien algunos de los mensajes parecían ser informes meteorológicos, el resto permanecía ilegible incluso después de la decodificación inicial.

La solución fue encontrada por Charles Rotter. Además de ser el administrador de la flota, Rotter era un experto en alemán. Al estudiar los mensajes, se dio cuenta de que había varias capas de código en juego. Una vez codificadas, las letras en los mensajes se cambiaron usando una tecla de sustitución.

Al buscar a través de los mensajes, Rotter buscó las palabras y conjuntos de letras más comunes que se esperarían en las señales alemanas. Una vez que identificó letras comunes, las usó para resolver el resto. Junto con su experiencia en asuntos navales, su conocimiento del alemán y los libros de códigos, esto le permitió decodificar las señales en una semana. La tabla de sustitución que proporcionó permitió a sus colegas llegar a la misma comprensión que él tenía. Pronto toda su atención se centró en las señales navales.


El buque alemán SMS Seydlitz después de la batalla de Jutlandia, en la que los descifradores de la Habitación 40 desempeñaron un papel importante.

George Young

En 1915, se amplió el cometido de los criptógrafos británicos. Además de leer las señales navales, darían un paso tan poco caballeroso que antes era impensable, descifrando los mensajes diplomáticos alemanes.

Para esto, se necesitaba un nuevo grupo de analistas, hombres con un tipo diferente de experiencia. El primero en ser reclutado, y el hombre que ayudó a seleccionar el resto, fue George Young.

A diferencia de los otros criptógrafos, Young tenía el aire de un espía. Suave, misterioso y sofisticado, estaba listo para dar cualquier paso para vencer al enemigo.

Esta actitud ya había sido utilizada en el servicio diplomático. Después de estudiar en Francia, Alemania y Rusia, Young se convirtió en diplomático. Sirvió en esta capacidad en Atenas, Belgrado, Constantinopla, Madrid y Washington. Él entendía los idiomas. Él entendía la cultura diplomática. Sobre todo, él entendía cómo buscar significados ocultos.

Fue este nuevo enfoque en los mensajes diplomáticos que traería uno de los mejores golpes de la guerra.

Nigel de Gray


El famoso telegrama de Zimmerman decodificado por la habitación 40.

"¿Quieres traer a Estados Unidos a la guerra?" Estas fueron las palabras con las que Nigel de Gray se dirigió al Director de Inteligencia, Capitán Reginald "Blinker" Hall, el 17 de enero de 1917. Fue el comienzo de una de las piezas más importantes de trabajo por los interruptores de código.

De Gray, uno de los principales decodificadores de códigos británicos, había estado trabajando con el reverendo William Montgomery en un mensaje. Aunque todavía estaba parcialmente descifrado, era tan importante que fue directamente a Hall con las noticias.

Un mensaje del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán al embajador alemán en Washington, la señal había sido encriptada dos veces y enviada a través de una serie de tres canales separados. La última etapa de su viaje implicó que se etiquetara en otro mensaje transmitido a través del Departamento de Estado de EE. UU. Los estadounidenses permitieron a los alemanes usar esta ruta siempre que no la usaran para discutir la guerra.

Este mensaje, más tarde conocido como el telegrama de Zimmerman, tenía que ver con la guerra.

Si la transmisión del telegrama a través del Departamento de Estado estadounidense fue provocativa, sus contenidos lo fueron aún más. Dispuso planes para comenzar una guerra submarina sin restricciones el 1 de febrero y unirse a México para atacar a los EE. UU. si los estadounidenses entraran en la guerra.

Al principio, Hall hizo que de Gray y sus colegas permanecieran callados sobre el telegrama. Pero después del 1 de febrero, cuando se hizo evidente que se necesitaban más para empujar a Estados Unidos a la guerra, Gran Bretaña les presentó a los estadounidenses el telegrama de Zimmerman. Despertó los sentimientos antialemanes entre los estadounidenses y se usó para llevar a los EE. UU. a la Primera Guerra Mundial. Ese mensaje ayudó a lograr exactamente lo que Gray había sugerido.

jueves, 20 de julio de 2017

Biografía: Muere una decodificadora británica

Jane Fawcett, decodificadora británica que ayudó a hundir al Bismarck, muere a los 95 años
George Winston | War History Online



Jane Fawcett falleció el 21 de mayo de 2016, en su casa en Oxford, Inglaterra. Tenía 95 años.

Fawcett era una joven mujer de la sociedad londinense cuando empezó a trabajar en Bletchley Park, la sede de los esfuerzos británicos en la Segunda Guerra Mundial. Se le atribuye la identificación del mensaje que condujo al hundimiento del acorazado alemán Bismark.

Después de la guerra, ella continuó su carrera como cantante y, más tarde, trabajó en la preservación del patrimonio. Su legado duradero, sin embargo, es como el decodificador británico de ojos vivos de la guerra.
El buque de guerra más potente de Alemania en 1941 fue el Bismark. En mayo de ese año, se convirtió en un objetivo principal de los aliados después de hundir uno de los buques más poderosos de la marina británica, el battlecruiser Hood. Gran parte de la flota británica se dedicó a encontrar y destruir el Bismark, que se pensaba que se había retirado al Atlántico Norte en las cercanías de Noruega.

Fawcett, que era Jane Hughes entonces, tenía 20 años y trabajaba en Bletchley Park, la finca en Buckinghamshire, al norte de Londres, donde se ubicaba el Código de Gobierno y Cypher School.

Miles de mujeres jóvenes trabajaron allí durante la guerra. Muchos eran como Fawcett, reclutados de los estratos superiores de la sociedad británica. Realizaron una variedad de tareas, ayudando sobre todo a los miembros masculinos del equipo que luchaban para descodificar las misivas militares alemanas escritas por las máquinas del código tales como el dispositivo de Enigma.

La máquina Enigma generaba nuevos códigos a diario y, si bien los Aliados habían logrado cierto éxito en su descodificación, seguía siendo un trabajo laborioso y los resultados eran impredecibles, requiriendo una cadena de trabajadores vigilantes. Fawcett trabajó en la cabaña 6, que se centró en romper códigos del ejército alemán y de la Luftwaffe, la fuerza aérea alemana.

En el libro de 2015 de Michael Smith, The Debs of Bletchley Park and other stories, describe su puesto. Trabajó en un Typex que fue modificado para replicar una máquina Enigma. Cuando se rompió el código diario, ella u otra mujer en la sala de decodificación recibirían las claves y escribirían los mensajes codificados.

El Typex imprimirá el mensaje decodificado y Fawcett y su compañero de trabajo verificarían entonces si el mensaje era legible en alemán. Había aprendido el idioma durante su estancia en Suiza. Los mensajes alemanes fueron luego pasados ​​a Hut 3, donde se incluirían en informes de inteligencia.

El 25 de mayo de 1941, fue informada con los demás sobre el Bismark. "Todos sabíamos que la flota estaba en el Atlántico tratando de localizarla, porque ella era la más importante de las alemanas, el último acorazado y tenía mejores armas y así sucesivamente que cualquier otra persona, y ella ya había hundido a la Capucha". La Sra. Fawcett recordó en el libro. "Así que era de vital importancia para encontrar dónde estaba y tratar de deshacerse de ella."

Apenas sobre una hora en su cambio, Fawcett mecanografió hacia fuera un mensaje de la máquina principal de la enigma de Luftwaffe. Reconoció que el mensaje decodificado era una respuesta a un general alemán que había preguntado por la salud de su hijo que estaba en el Bismark. La respuesta indicó que el Bismark había sido dañado y estaba en camino al puerto de Brest, en Bretaña, Francia, para la reparación.

El mensaje fue decisivo para encontrar el Bismark. Fue descubierto por un hidroavión, atacado por los bombarderos del torpedo del portaaviones, y pululado por los acorazados y los cruceros de la marina de guerra real. Fue hundido en el Atlántico al oeste de Brest el 27 de mayo.

Janet Carolin Hughes nació el 4 de marzo de 1921, muy probablemente en Cambridge, donde vivía su abuela paterna, aunque su familia vivía en Londres. Su padre, George Ravensworth Hughes, era abogado en el gremio de la Compañía Goldsmiths. Su madre, antes Peggy Graham, hizo un trabajo caritativo como una visita a la cárcel.

La joven Jane soñaba con convertirse en bailarina de ballet y se entrenó durante un año en Sadler's Wells. A los 17 años, estaba decidida a ser demasiado alta para la compañía; Sus padres la enviaron a Suiza como un consuelo. Pasó seis meses estudiando alemán. Su madre la llamó de vuelta para la temporada debutante, decidiendo que era hora de que ella saliera en sociedad.

Resentida de tener que regresar a Londres, en 1940 se presentó a trabajar en Bletchley después de oír de un amigo que ya estaba trabajando allí. Ella firmó la Ley de Secretos Oficiales, la cual la obligó a guardar su trabajo para sí misma, y ​​fue asignada a Hut 6. Ella le dijo a sus padres que ella se había unido al Ministerio de Relaciones Exteriores apoyando intereses británicos en el extranjero, a pesar de estar a sólo 50 millas de su casa.

"Fue un alojamiento muy malo", recordó en The Debs of Bletchley Park. "Muy frío en el invierno y muy caliente en el verano. No hay aislamiento de ningún tipo excepto cortinas opacas. Teníamos horribles mesas de caballete, que eran muy vacilante, y sillas plegables, que también eran muy vacilante, muy difícil. Había iluminación muy pobre; Sola bombillas colgando abajo del techo. Así que estábamos realmente en semidesquedad, lo que espero es lo que las autoridades querían, una mejor seguridad ".

Después de la guerra, se formó como cantante en la Royal Academy of Music. Ella recorrió como recital y cantante de la ópera a través de los años 60. Ella se unió a la Sociedad Victoriana, que se formó para proteger los edificios de la era victoriana. Una vez ganó una famosa batalla contra los ferrocarriles británicos para salvar la estación de tren St. Pancras en Londres y el Midland Grand Hotel al lado. También enseñó la preservación del edificio en la Escuela de Arquitectura de la Asociación de Arquitectura.

Ella encontró a su marido, Edward Fawcett (llamado Ted), en un almuerzo arreglado para los oficiales navales jóvenes así que podrían encontrar a mujeres jóvenes. Los dos se casaron justo después de la guerra. El Sr. Fawcett trabajó como director de publicidad para el National Trust, una organización benéfica británica que trabaja para conservar y proteger los sitios históricos. Murió en 2013.

A Jane Fawcett le sobreviven su hijo, James Fawcett, su hija Carolin Comberti y cinco nietos.

lunes, 10 de julio de 2017

Comunicaciones: Mensajes ocultos de guerra (2/2)

5 mensajes de guerra ocultos que no se encontraron hasta mucho, mucho más tarde

Sarah Cooper - War History Online

Parte 2


4. Una serie de mensajes de video de soldados de la Segunda Guerra Mundial descubiertos en un sótano.


Cientos de videoclips, cada uno con una duración de unos 30 segundos hechos por 600 soldados, fueron encontrados en contenedores oxidados en el sótano del Manchester Town Hall en Inglaterra en 2015. Los clips pasaron a formar un documental especial que se emitió en el Reino Unido llamado Calling Blighty.

Algunos de los mensajes eran incómodos, descarados, conmovedores y conmovedores, muchos de los hombres habían estado fuera de casa durante siete años y estaban preocupados de que sus hijos o padres no los reconocieran más. Algunos de los soldados filmados no regresaron a casa, pero los vídeos ofrecen una instantánea en los pensamientos de las tropas, ya que pasaron tanto tiempo lejos de sus familias.

Un soldado dijo a su familia y esposa: "Espero que estés bien en casa. No estoy haciendo tan mal aquí; Es un poco caliente. Conseguir grub decente, pero falta el viejo pescado y patatas fritas y una pinta de vez en cuando, ya sabes. De todos modos, mantén la cama caliente hasta que llegue a casa, y nos levantaremos las escaleras. Cheerio.

Las películas fueron rodadas entre 1944 y 1946 por las fuerzas británicas que servían en la India.

5. Paloma de guerra de la Segunda Guerra Mundial encontrada en una chimenea.



Un mensaje se adjunta a una paloma de guerra en la Segunda Guerra Mundial. Wikimedia Commons / Dominio Público.

Una paloma espía británica que llevaba mensajes codificados permaneció sin descubrir durante 70 años en una chimenea inglesa. Se descubrió en 2012. Se cree que la paloma volaba de Alemania y se detuvo en el techo para descansar unos momentos antes de continuar su viaje cuando cayó por la chimenea.

El dueño actual de la casa estaba limpiando su chimenea cuando el esqueleto de la paloma fue descubierto. Al principio, pensaron que era una paloma de carreras hasta que vieron la cápsula roja atada alrededor de la pierna de la paloma. Los mensajes codificados eran todavía visibles y rápidamente fueron enviados lejos para ser decodificados.

Estos son sólo algunos mensajes que fueron descubiertos años más tarde; Es probable que haya cientos más escondidos en todo el mundo que todavía están a la espera de ser descubiertos.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Comunicaciones: Mensajes ocultos en tiempos de guerra (1/2)



5 mensajes de guerra ocultos que no se encontraron hasta mucho, mucho más tarde

Sarah Cooper - War History Online


Los mensajes de las líneas de frente de la guerra o de los soldados que estaban luchando eran, y siguen siendo, enviados a casa de manera regular. Algunos de estos vienen con mensajes ocultos codificados sobre las actividades enemigas y algunos son sólo mensajes de amor y apoyo de un marido a una esposa. Sin embargo, no todas estas notas de amor y mensajes de espionaje hicieron su camino hacia el destinatario legítimo, algunos fueron descubiertos y decodificados décadas más tarde. Este artículo echa un vistazo a algunos mensajes que no fueron descubiertos hasta después de la guerra.

1. Una nota tejida en un kilt en Glasgow, Escocia, para un soldado en las líneas de frente en la Primera Guerra Mundial.


El batallón escocés de Liverpool que aguarda la inspección del kit con sus kilts puestos en 1914. Wikimedia Commons / Public Domain.

Durante la Primera Guerra Mundial una mujer escocesa llamada Helen dejó una nota en un kilt fabricado por un kiltmaker en Glasgow para el London Scottish Regiment. Por desgracia, el kilt nunca llegó a las líneas del frente, lo que significa que el mensaje no se recibió.

El texto decía: "Espero que tu falda te quede bien, y en ella parecerás hinchada. Si está casado, no importa. Si solo suelta una línea. Te deseo bolsas de suerte, y un rápido regreso a Blighty.

Sólo fue descubierto por un historiador económico de la Universidad de Southampton después de que ella eliminó los puntos de embalaje de un kilt que se había transmitido de generación en generación en su familia.

2. Un mensaje de un soldado de la Primera Guerra Mundial a su esposa.

El inglés Steve Gowan, mientras pescaba en la costa inglesa en 1999, descubrió un mensaje en una botella que fue escrito por el soldado Thomas Hughes para su esposa en 1914. La carta incluso tenía una carta de cubierta para quien la encontró que decía: La señora, la juventud o la criada, usted amablemente envía la letra incluida y gana la bendición de un soldado británico pobre en su manera al frente este nueve día de septiembre de 1914. Firmó el soldado privado T. Hughes, segundo Infantería ligera de Durham. Tercera Fuerza Expedicionaria del Ejército Corp. "

El soldado Hughes había arrojado la botella de cerveza de jengibre verde al Canal de la Mancha en su camino para luchar en el frente en Francia.

En el interior había una carta para su esposa, que decía: "Querida Esposa, estoy escribiendo esta nota en este barco y cayéndola en el mar sólo para ver si te llegará. Si lo hace, firme este sobre en la esquina inferior derecha donde dice recibo. Ponga la fecha y hora de recepción y su nombre donde dice firma y cuidar bien. Ta ta dulce, por el momento. Tu esposo.

Sólo dos días más tarde, el soldado Hughes murió en acción.


El Sr. Gowan fue capaz de localizar a su familia, que se había mudado a Nueva Zelanda y entregó la carta a la hija de Hughe, Emily Crowhurst, 85 años después de que su padre la había escrito.

3. Un mensaje de Guerra Civil en una botella sólo decodificada después de casi 150 años.


Shirleys House, también conocida como la Casa Blanca, durante el asedio de Vicksburg, 1863. Wikimedia Commons / Public Domain.

El mensaje en sí está fechado el 4 de julio de 1963 y dice: "No se puede esperar ayuda de este lado del río". Se cree que fue escrito por el General de División John G. Walker de la División de Texas al Teniente General John C Pemberton.

Pemberton fue rodeado y mantenido en Vicksburg, Missispi, durante la guerra civil por las fuerzas de la Unión. El mensaje estaba fechado con la misma fecha que la rendición de Pemberton, aunque claramente nunca llegó a él. Se celebró en el Museo de la Confederación desde que el museo fue fundado en 1896, pero nunca se abrió y decodificó como creían que era sólo una dispersión aleatoria de cartas. El mensaje también tenía una bala con él, se cree que se han utilizado para pesarla abajo si el mensajero fue cogido y tuvo que lanzarlo en un río.

martes, 30 de agosto de 2016

Antártida Argentina: El primer mensaje desde el hielo

30 de MARZO de 1927 
Primer Enlace Radiotelegráfico con la Antártida 

El 30 de marzo de 1927 es fecha histórica, que fue cuando se escucharon por primera vez en la Antártida los sonidos del alfabeto Morse; paso fundamental en el desarrollo de las comunicaciones en aquellas latitudes, ese día en el Observatorio Meteorológico de las islas Orcadas del Sur, se inauguro oficialmente la Estación Radiotelegráfica Orcadas (LRT). 

El radiotelegrafista Suboficial de la Armada Argentina, Emilio Baldoni, estableció contacto por primera vez desde la Antártida y fue con la Estación LIK de Ushuaia, la ciudad mas austral del mundo y a través de ella con Buenos Aires. 

Esto probaba algo que hasta el momento no se sabia si era factible, ya que la distancia y las inclemencias del tiempo eran factores desfavorables para la radiotelegrafia, teniendo en cuenta los equipos de aquella época. 

Cabe destacar, que desde el 22 de febrero del año 1904, fecha en que se iniciaron las actividades permanentes en la Isla Laurie del grupo de Islas Orcadas, actual Base Orcadas de la Antártida Argentina, hasta el 30 de marzo de 1927, es decir, durante veintitrés años, nuestros Antárticos perdían el contacto con el resto del mundo durante mas de un año, desde que los dejaban en buque hasta el relevo anual, ya que no tenían ningún medio de comunicación. 

Durante las once noches anteriores a este acontecimiento, desde la Isla Laurie, donde se encuentra la Base Orcadas, el Jefe de la expedición José Manuel MONETA, junto a Miguel Ángel JARAMILLO, Pedro Martín CASARIEGO, Luis FALICO y Conrado BECKER, alentaban al radiotelegrafista Emilio BALDINI, que impulsando el manipulador con su firme puño transmitía repetidamente al éter: "CQ... CQ...CQ... de LRT... LRT... LRT... Orcadas, Orcadas, Orcadas", que en texto claro significa "Llamada general de las islas Orcadas del sur... de las islas Orcadas....", siguiendo con el texto: "Contesten llamadas muy largas para poder sintonizar... llamada de Orcadas del sur...". 

 

Cuando ese histórico día 30 de marzo de 1927 se percibieron los sonidos Morse de las letras: "LRT... LRT..." y se repetía en rítmicos intervalos, gritaron todos la unísono "Nosotros..." Nosotros... Al fin... Al fin...", la pregunta era ¿Quien nos llama? y de inmediato se pudo escuchar "LRT... LRT... de LIK... LIK... LIK..."; exclamando todos a un mismo tiempo "Nos llaman de Ushuaia". 

Una vez entablada la comunicación, LIK Ushuaia contestaba: "Los escucho muy bien. Hace una semana que estoy oyendo sus llamados y que les contesto", después manifestó: "El personal de esta estación de radio Ushuaia desea que todos ustedes se encuentren bien. Esperamos todo su trabajo. Déme los mensajes que tengan, los retransmitiré en seguida. Los espero...." 

El Jefe de la expedición, señor MONETA tomo los formularios de telegramas y, rápidamente escribió un mensaje al Presidente de la Nación, a los Ministros de Agricultura y de Marina y al Director General de Meteorología, de quien dependían. 

Con la satisfacción de haber obtenido este importante logro, MONETA descorcho una botella de champaña y una vez servido levantaron las copas y dijo "Muchachos... Ya tenemos comunicación con el Continente y este éxito se debe a todos por igual... Muchachos... Ya no estamos todos solos... Arriba todos.. Y viva la Patria". 

Al día siguiente de aquella memorable comunicación BALDONI recibió cinco despachos, el primero fue del señor Presidente de la Nación Argentina D. Marcelo Torcuato de Alvear, las contestaciones oficiales de las autoridades, pero sin duda el mas importante fue el lacónico telegrama que decía así: "Moneta, Jefe Expedición. Islas Orcadas" - "Familias de todos bien” - "PLATE. Director Meteorología". 

De esta forma se rompía el aislamiento orcadense, los datos del tiempo de ese apartado rincón de la patria se empezaron a transmitir de inmediato a Buenos Aires para ser utilizados en los pronósticos, junto con la información proveniente del resto del país. 

El Observatorio siguió creciendo paso a paso, sus instalaciones se fueron ampliando a medida que las necesidades del personal se hacían mayores y las actividades técnico-científicas se incrementaron y nuevos equipos e instrumentos fueron reemplazando a los primitivos aparatos usados por los primeros observadores de 1904. 

En ese sentido la conquista lograda por BALDINI alentó a los radioaficionados argentinos en la búsqueda de nuevas soluciones al problema de las comunicaciones acorde con los tiempos que corrían. 

 

Los esfuerzos realizados a partir de ahí se vieron coronados en noviembre de 1940 con la transmisión de la primera comunicación hablada que se verifico entre el observatorio de la isla Laurie del grupo de islas Orcadas y la ciudad de Lanús. 

Después de muchos ensayos el radiooperador José CONCIGLIA con característica LU9DZ, logró comunicarse con Esteban MILANESI, radioaficionado que operaba desde la ciudad de Lanús con característica LU7ET. 

Merece destacarse la colaboración técnica de Pedro I. NOIZEAUX, Administrador adjunto de Transradio Internacional quien facilito los elementos moduladores que fueron acoplados al transmisor utilizado en aquella época en el Observatorio. 

 
 

Quedaba inaugurada la era de la transmisión de la palabra por conversación modulada. 
Con este mensaje, se le rinde homenaje a todos aquellos hombres que desde hace mas de cien años, dieron parte de su vida en aquellas tierras heladas, para el bien de la ciencia y de nuestra Patria.


Fundación Marambio

miércoles, 15 de junio de 2016

Guerra franco-prusiana: Asedio y caída de París (1871)



¡Francia se rindió el 28 de enero de 1871 a los alemanes en el asedio de París! 

 
 
La Paloma por Puvis de Chavannes. La pintura en el Musée d'Orsay muestra un globo.

El asedio de París, con una duración desde el 19 de septiembre 1870 al 28 de enero 1871, y la consecuente captura de la ciudad por las fuerzas de Prusia llevaron a la derrota total francesa en la Guerra Franco-Prusiana y el establecimiento del Imperio alemán, así como la Comuna de París. 

 
Una compañía de la Guardia Nacional francesa


Antecedentes 

Ya en agosto de 1870 el ejército prusiano tercera encabezada por el príncipe heredero (el futuro emperador) Federico III había estado marchando en dirección a París, pero fue llamado a hacer frente a las fuerzas francesas acompañados por el propio Napoleón III. Estas fuerzas fueron aplastados en la batalla de Sedán y el camino a París se dejó abierta. Personalmente líder de las fuerzas de Prusia Guillermo I de Prusia, junto con su jefe de personal de Helmuth von Moltke, ocupa la tercera Ejército junto con el nuevo Ejército de Prusia del Mosa con el príncipe Alberto de Sajonia y marcharon sobre París prácticamente sin oposición. En París, el Gobernador y comandante en jefe de las defensas de la ciudad, general Louis Jules Trochu, reunió una fuerza de soldados regulares que habían logrado escapar Sedan bajo Joseph Vinoy además de la Guardia Nacional y una brigada de marineros que totalizaron alrededor de 400.000. 


El asedio 

Los ejércitos alemanes rápidamente llegaron a París, y el 15 de septiembre Moltke emitió órdenes para el sitio de la ciudad. El ejército de la Corona del Príncipe Alberto se acercaban a París desde el norte sin oposición, mientras que el príncipe heredero Federico se trasladó desde el sur. El 17 de septiembre un grupo de bajo Vinoy ejército atacó Frederick, cerca de Villeneuve-Saint-Georges-en un esfuerzo para salvar a un depósito de suministros de allí y finalmente fueron empujados hacia atrás por el fuego de artillería. El ferrocarril de Orleáns fue cortado y el 18 de Versalles fue tomada, que luego serviría como la 3 ª del Ejército y, finalmente, la sede de Wilhelm. Al 19 de septiembre el cerco era completo y el sitio comenzó oficialmente. 
El primer ministro de Prusia von Bismarck propuso a la cáscara de París con el fin de garantizar la entrega rápida de la ciudad y hacer todos los esfuerzos franceses para liberar a la ciudad sin sentido, pero el alto mando alemán, encabezado por el rey de Prusia, rechazó la propuesta sobre la insistencia del general Leonhard Graf von Blumenthal, quien comandaba el asedio, sobre la base de que un bombardeo que afectan a los civiles, violan las reglas de enfrentamiento, y girar a la opinión de terceros contra los alemanes, sin acelerar la victoria final. Se sostuvo también que una rendición francesa rápida dejaría a los ejércitos franceses nuevas invicto y permitir a Francia para renovar la guerra poco después. Los ejércitos francés nuevo tendría que ser aniquilado en primer lugar, y París tendría que ser muerto de hambre en la entrega. 
Trochu tenía poca fe en la capacidad de la Guardia Nacional lo que hizo la mitad de la fuerza de defensa de la ciudad. Así que en vez de hacer cualquier intento significativo para evitar que la inversión realizada por los alemanes, Trochu espera que Moltke trataría de tomar la ciudad por la tormenta y los franceses podrían depender de las defensas de la ciudad. Moltke nunca tuvo intención de atacar la ciudad y esto se hizo evidente poco después de que empezó el asedio. Trochu cambió su plan y permitió Vinoy para hacer una manifestación contra el oeste prusianos del Sena. El 30 de septiembre Vinoy atacado Chevilly con 20.000 soldados y fue rechazado contundentemente por el 3 º Ejército. Luego, el 13 de octubre el II Cuerpo de Baviera fue expulsado de Châtillon, pero los franceses se vieron obligados a retirarse en la cara de la artillería prusiana. 



Artillería prusiana durante el sitio de París 

El General Clarey de Bellemare ordenó el mayor fortaleza al norte de París, en Saint-Denis. El 29 de octubre, de Bellemare atacó la Guardia Prusiana en Le Bourget sin orden, y tomó la ciudad. La Guardia en realidad tenía poco interés en recuperar sus posiciones en Le Bourget, pero el Príncipe Heredero Alberto ordenó a la ciudad reconquistada de todos modos. En la batalla de Le Bourget la Guardia prusiana logró retomar la ciudad y capturaron a 1.200 franceses. Al enterarse de la rendición francesa de Metz y la derrota en Le Bourget, la moral en París comenzó a hundirse. El pueblo de París comenzaban a sufrir los efectos del bloqueo alemán. Con la esperanza de levantar la moral Trochu lanzó el mayor ataque desde París el 30 de noviembre a pesar de que tenía pocas esperanzas de lograr un avance. Sin embargo, envió Auguste-Alexandre Ducrot con 80.000 soldados contra los prusianos en Champigny, Creteil y Villiers. En lo que se conoció como la batalla de Villiers, los franceses lograron capturar y mantener una posición en Creteil y Champigny. Al 02 de diciembre el Cuerpo de Wurtemberg Ducrot llevó de vuelta a las defensas y la batalla había terminado el 3 de diciembre. 



"La guerra: Defensa de París—Estudiantes yendo a ocupar las fortificaciones". Del the Illustrated London News del 1 de Octubre de 1870. Tal vez una de las escenas más icónicas de la guerra franco-prusiana. 

El 19 de enero un intento de ruptura final tuvo como objetivo Buzenval cerca del oeste de la Sede prusiana de París. El Príncipe heredero fácilmente rechazado el ataque causando más de 4.000 víctimas al sufrir un poco más de 600 sí mismo. Artículo principal: Batalla de Buzenval. Trochu renunció al cargo de gobernador y dejó general Joseph Vinoy con 146.000 defensores. 

Durante el invierno, las tensiones comenzaron a surgir en el alto mando prusiano. Mariscal de Campo Helmuth von Moltke y Leonhard General, el conde von Blumenthal, quien comandaba el asedio (visto en la ilustración de esta página detrás del hombro derecho de Bismarck) se dedicaron fundamentalmente a un asedio metódica que destruir los fuertes individual por la ciudad y poco a poco estrangular la defensa de las fuerzas con un mínimo de bajas alemanas. 

Pero a medida que pasaba el tiempo, existía la preocupación creciente de que una guerra prolongada estaba poniendo demasiada tensión en la economía alemana y que un asedio prolongado que convencer al Gobierno francés de la Defensa Nacional que Prusia podría ser igual. Una campaña prolongada también daría tiempo a Francia a reconstruir un nuevo ejército y convencer a las potencias neutrales para entrar en la guerra contra Prusia. A Bismarck, París fue la clave para romper el poder de los líderes republicanos intransigentes de Francia, poniendo fin a la guerra de una manera oportuna, y asegurar condiciones de paz favorable a Prusia. Moltke estaba preocupado también de que los suministros insuficientes de invierno llegaban a los ejércitos alemanes invaden la ciudad, como las enfermedades como la tuberculosis empezaron a surgir entre los soldados asedian. Además, las operaciones de asedio compitió con las exigencias de la actual campaña del Loira contra los ejércitos franceses de campo restantes. 
En enero, el consejo de Bismarck, los alemanes dispararon unos 12.000 proyectiles a la ciudad durante más de veintitrés noches en un intento de romper la moral de París a través de bombardeos terroristas. Alrededor de 400 murieron o fueron heridos por los bombardeos, que "tuvo poco efecto en el espíritu de resistencia en París." [1] Delescluze declaró: "Los franceses de 1870 son los hijos de los galos para quienes batallas eran días de fiesta." Debido a una grave escasez de alimentos, los parisinos se vieron obligados a masacre lo que los animales en la mano. Las ratas, perros, gatos y caballos tarifa regular en los menús de restaurante. Incluso Cástor y Pólux, el único par de elefantes en París, no se salvaron. 




Un menú Barrio Latino contemporáneo con el sitio dice en parte: 
* Consomé de Cheval au mijo. (Caballo) 
* Brochetas de foie de Chien à la maître d'hôtel. (Perro) 
* Emincé de comparables de Chat. salsa mayonesa. (Gato) 
* Épaules et filetes de Chien estofados. Salsa de tomates auxiliar. (Perro) 
* Civet de Chat champiñones aux. (Gato) 
* Côtelettes de Chien-aux petits pois. (Perro) 
* Salamina de ratas. Salsa Robert. (Ratas) 
* Gigots de chien flanqués de ratons. Poivrade salsa. (Ratas) 
* Begonias au jus. (Flores) 
* Ciruela budín au rhum et à la Moelle de Cheval. (Caballo)
 


El transporte aéreo médica menudo se afirma que ocurrió por primera vez en 1870 durante el asedio de París, cuando 160 soldados franceses heridos fueron evacuados de la ciudad en globo de aire caliente, pero este mito ha sido definitivamente refutada por la revisión completa de la tripulación y los registros de pasajeros de cada balón que salió de París durante el sitio. [2] 
El 25 de enero de 1871, Guillermo I revocada Moltke y ordenó al mariscal de campo de consultar con Bismarck para todas las operaciones futuras. Bismarck ordenó de inmediato que la ciudad sea bombardeada con armas de sitio de grueso calibre Krupp. Esto llevó a la entrega de la ciudad el 28 de enero de 1871. París sostuvo más daño en el sitio 1870-1871 que en cualquier otro conflicto. 
El ejército prusiano celebró un breve desfile de la victoria en París el 17 de febrero de 1871 y Bismarck honró el armisticio mediante el envío de trenes cargados de alimentos a París y retirando a las fuerzas de Prusia, al este de la ciudad, que se retirarían tan pronto como Francia pagara la acordada indemnización de guerra. 

 



Elihu B. Washburne 


Palomas mensajeras 

Un correo de palomas se empleó en el curso del asedio, las palomas eran usadas al cabo con regularidad de París. Pronto un servicio regular estuvo en operación, basada por primera vez en Tours, y luego en Poitiers. Las palomas eran trasladados a su base después de su llegada de París y cuando se habían pavoneaba, alimentaba y descansaba, estaban listos para el viaje de regreso. Tours se encuentra a unos 200 kilómetros de París y Poitiers, a unos 300 km. Antes de la liberación, que se cargaron con sus despachos. El primer envío de fecha 27 de septiembre y llegó a París el 1 de octubre. Durante los cuatro meses de asedio, 150.000 comunicaciones oficiales y 1 millón de comunicaciones privadas se realizaron en París por este método. [3] El correo por globo también se utilizó para superar el bloqueo de comunicaciones, con una tasa de 20 centavos por cada letra. Las cartas fueron reducidas fotográficamente por René Dagron para ahorrar peso. Un total de 66 vuelos en globo se hicieron, entre ellos uno que accidentalmente estableció un récord mundial de distancia por terminar en Noruega [4]. 


Secuelas 

El 18 de enero de 1871, el Imperio Alemán se proclamó en el Salón de los Espejos del Palacio de Versalles, pintado por Anton von Werner. 
Los prusianos se había asegurado su victoria en la guerra franco-prusiana. El 18 de enero de 1871 en Versalles, Guillermo I fue proclamado emperador de Alemania. Los reinos de Baviera, Württemberg, Sajonia, los estados de Baden y Hesse, y las ciudades libres de Hamburgo y Bremen se unificaron con la Confederación de Alemania del Norte para crear el Imperio Alemán. El tratado de paz preliminar fue firmada en Versalles y el tratado de paz definitivo se firmó el Tratado de Francfort el 10 de mayo de 1871. Otto von Bismarck fue capaz de asegurar que Alsacia-Lorraine de Francia formaran parte del Imperio Alemán en el marco del Tratado de Frankfurt. 
Otra estipulación de los tratados era que una guarnición alemana se quedara en París. Esto enfureció a los residentes de la amargada París, en la presencia continua de tropas alemanas a raíz de la derrota. Además surgió el resentimiento contra el gobierno francés actual y desde abril-mayo 1871 obreros de París y se rebeló Guardia Nacional y estableció la Comuna de París. 

 
Desfile de la victoria alemán 
 
Coronación del Emperador Wilhem I

Wikipedia