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lunes, 30 de octubre de 2017

Guerrilla: Siete conflictos donde la guerrilla perduró

Siete guerras donde fuerzas irregulares frustraron a ejércitos profesionales


Andrew Knighton | War History Online




Peter De Wet, Boer General


Los ejércitos profesionales masivos no siempre ganan guerras. Las tropas irregulares a veces ganan; ya sean fuerzas voluntarias o especialistas entrenados en formas de guerra no convencionales. Se pelean con el engaño, burlando a sus oponentes.

Estas son ocho guerras donde fuerzas irregulares trajeron ejércitos entrenados al dolor.

España y el nacimiento de las guerrillas


El término "guerra de guerrillas" proviene de la Guerra Peninsular (1807-1814).


Napoleón usó una combinación de maniobras políticas y militares para tomar el control de España y colocar a su hermano en el trono. Era impopular con muchos españoles, que atacaron a las fuerzas de ocupación y apoyaron a los británicos cuando llegaron para luchar contra Napoleón. Los ataques de los irregulares eran a menudo brutales, al igual que las represalias contra ellos, que incluían masacres de soldados franceses.

La palabra "guerrilla", que significa "pequeña guerra", entró en el idioma inglés a través de las tropas que lo oyeron en la Península.


Somosierra: caballería polaca asalta a artilleros españoles en un paso de montaña


La Revolución Haitiana


La revolución haitiana (1791-1804) fue única en ser una revolución que fue exitosa y no impulsada por los deseos de la clase media.

Este levantamiento masivo de esclavos vio a los habitantes de Saint-Domingue tirar los franceses coloniales y arrojar a los esclavos blancos. En una inversión del patrón usual, los irregulares eran ejércitos masivos de esclavos liberados, más bien que pequeñas vendas que luchaban una guerra de guerrilla. La amargura causada por la esclavitud resultó en brutalidad y destrucción en ambos lados. El número de muertos fue inmenso.

Después de arrojar a sus amos coloniales, los rebeldes fundaron la nación de Haití. Conmocionó a las potencias establecidas de Europa.


Batalla de Vertières en 1803


Los Mil en Italia

Las campañas de Giuseppe Garibaldi para unir a Italia siempre fueron combatidas usando fuerzas irregulares. Era un nacionalista que se apoyaba en patriotas voluntarios para formar los ejércitos con los que volvía el país al revés.

La expedición de los Mil a Sicilia (1860) fue la más notable de estas campañas. Superados en número de 25 a uno, los redshirts de Garibaldi derrotaron a los ejércitos profesionales del Reino de Nápoles en una serie de pequeñas batallas. Siempre en la ofensiva, Garibaldi creó miedo en los napolitanos fuera de toda proporción a su poder. Cuando pidieron una tregua, todavía le superaban en número de cinco a uno, a pesar de los sicilianos que habían acudido a su lado.

Con Sicilia tomada, Garibaldi cruzó hacia el continente. Capturó el Reino de Nápoles, montado en la ciudad en un tren con un pequeño grupo de sus soldados. Había unido la mayor parte de Italia.

La Segunda Guerra de los Boers

La Segunda Guerra Boer (1899-1902) no fue una victoria para las tropas irregulares, pero todavía se recuerda como un triunfo para las tácticas irregulares.

La guerra comenzó con los éxitos de los Boer que conmocionaron al Imperio Británico. Los británicos respondieron trayendo ejércitos profesionales. Marcharon por la República de Transvaal y el Estado Libre de Orange, forzando a los Boers a retirarse.

Los Boers entonces tomaron a guerrilla que lucha. Los tiradores y el uso cuidadoso del país causaron daño considerable a los británicos, incluso cuando los Boers se vieron obligados a retirarse. Liderazgo incompetente añadido a los problemas británicos. La guerrilla en curso obligó a los británicos a establecer casas de bloque y ejecutar vastas extensiones de alambre de esgrima a través del desierto para limitar el movimiento Boer.

Aunque los británicos finalmente ganaron, fue una dolorosa victoria y una de la cual aprendieron muchas lecciones sobre cómo no pelear.

África Oriental en la Primera Guerra Mundial

Los británicos se enfrentaron a una situación similar en el este de África durante la Primera Guerra Mundial. Aquí, el coronel alemán Paul von Lettow-Vorbeck se dio cuenta de que estaría en gran medida superado en número. En lugar de pararse y luchar, reorganizó a su ejército en uno utilizando emboscadas y redadas. Luego estableció cadenas de suministro y se retiró en el monte.

Los británicos lo persiguieron con sus números superiores, incluyendo a las tropas sudafricanas que antes habían luchado contra ellos. El general británico Jan Smuts, un veterano de los Boers, encabezó la campaña más exitosa contra él, utilizando la maniobra en lugar de la fuerza bruta. Durante los cuatro años de la guerra, los británicos nunca pudieron capturar Lettow-Vorbeck. Sus incursiones y los robos de suministros eran una constante espina en su costado.

Birmania en la Segunda Guerra Mundial

Los papeles fueron invertidos para los británicos en Birmania durante la Segunda Guerra Mundial. Aquí, empujados por las ofensivas japonesas, adoptaron la táctica de la guerra de guerrillas.

Algo de esto se hizo levantando problemas localmente. Hugh Seagrim y otros como él reclutaron redes de guerrilleros de los birmanos opuestos a Japón.

Los británicos también entrenaron a algunas de sus propias tropas para la guerra de guerrillas. Encabezados con éxito por Orde Wingate, estas fuerzas saltaron en paracaídas detrás de las líneas japonesas para atacar sus suministros y comunicaciones. Wingate desarrolló una estrategia de establecer fortalezas en la jungla japonesa, desde la cual se podrían lanzar ataques de comandos.


Orde Wingate y los líderes Chindit

Vietnam

Vietnam fue formada por dos guerras en las que las fuerzas irregulares derrotaron a los ejércitos extranjeros equipados con dinero.

Primero vino la guerra de Indochina (1950-1954), en la cual los vietnamitas derrotaron a los franceses coloniales. El clímax en la batalla de Dien Bien Phu, donde los vietnamitas utilizaron bicicletas para mover suministros y artillería por laderas, rodeando a los franceses. Incapaces de utilizar efectivamente sus tanques en el terreno denso, cortado de los suministros, los franceses fueron derrotados.

Luego vino la Guerra de Vietnam (1955-1975). Una vez más, los vietnamitas del Norte se apoyaron en las tácticas de la guerrilla, emboscando a los vietnamitas del sur ya sus aliados estadounidenses. Las trampas, el engaño y las redes de túneles desempeñaron un papel. Aunque América lanzó su poder industrial e inmenso poder de fuego en la guerra, no pudo derrotar las tácticas guerrilleras y maniobras estratégicas del General Giap.



jueves, 28 de noviembre de 2013

Guerra de los Boers: YPF y los Boers

YPF y la guerra de los Boers

Oscar Fernando Larrosa (h)

En 1652 la Compañía Holandesa de la Indias Orientales levantó una fortificación en El Cabo de Buena Esperanza. Alrededor de esta fortaleza fue creciendo la ciudad conocida como El Cabo poblada por colonos holandeses más conocidos como boers (campesinos).

En 1805 los ingleses,en franco plan de expansión conquistaron la ciudad e inmediatamente uno de sus generales, William Carr Beresford decidió lanzar desde allí la operación de conquista del Río de la Plata que tenían en carpeta desde hacía varios años.

La operación sobre Buenos Aires terminó en un rotundo fracaso pero los ingleses se quedaron con la colonia sudafricana, posesión que fue oficializada en 1815 por el Congreso de Viena. Desde entonces los boers vivieron en conflicto constante con los ingleses quienes promoviendo sus propios colonos los fueron empujando al interior del continente en lo que se conoce como la Gran Trek o emigración de los boers (10.000 familias) hacia los territorios de Orange yTransvaal, donde se establecieron como repúblicas independientes.

Luego de una breve guerra en 1877 donde los ingleses fueron derrotados por los colonos holandeses, terminaron reconociendo la soberanía de Orange y Transvaal.

En 1884, cuando se descubrió oro en Transvaal, el imperio británico fomentó la entrada de aventureros sin escrúpulos que provocaron desórdenes en las repúblicas boers. La situación de tensión llegó a tal extremo que, en 1899, el Presidente de Transvaal, Paul Kruger, para mantener a raya las pretensiones inglesas, puso medidas restrictivas para la concesión de los permisos de explotación a los ingleses. La tensión aumentó a tal nivel, que la guerra no tardó en desencadenarse.


Tropas Boers

La guerra

Los boers tenían un ejército pequeño y mal armado pero una gran iniciativa y amplio conocimiento del terreno y en poco tiempo sitiaron las ciudades inglesas derrotando a su poderoso ejército.

Los ingleses enviaron entonces una fuerza expedicionaria de 80.000 hombres fuertemente equipados con artillería pero fueron nuevamente derrotados en Colenso y Stomberg.

El orgulloso ejército inglés fue humillado y diezmado por un ejército de campesinos indomables que conocía y explotaba el terreno conocido.

La corona y sobre todo la banca inglesa tenían extrema necesidad de conquistar el “oro del Transvaal” y las minas de diamantes para sostener su posición predominante en el mundo, así que redoblaron la apuesta enviando mas tropas y pertrechos a enfrentar a los díscolos afrikaaners. Pero fueron nuevamente humillados en Spionkob perdiendo miles de hombres.

Hasta que finalmente decidieron terminar de una vez esa especie de “Viet Nam” en que se había convertido la guerra Boer. Llegaron a movilizar unos 450.000 hombres de Inglaterra y sus distintas colonias con el armamento mas moderno de la época.

Finalmente en febrero de 1900 y luego de varias escaramuzas desastrosas para las tropas de Su Majestad, lograron su primer victoria en Paardeberg y ocuparon Orange. Los Boers se quedaban sin abastecimientos y los ingleses conseguían derrotarlos en Diamond Hill y Belfast, ocupando el Transvaal.


La guerrilla

Con estas victorias, los ingleses consideraron terminada la guerra pero los Boers eran tozudos. Se reorganizaron en una nueva capital Kroonstad y sus principales generales Louis Botha, Christiaan de Wet y Jacobus de la Rey diseñaron una guerra de guerrillas que hostigó permanentemente a las tropas inglesas, no solo en Transvaal y Orange sino también en Natal y El Cabo.

La sombra inasible de las guerrillas campesinas destruía líneas telegráficas, atacaba convoyes ferroviarios y masacraba sistemáticamente a las tropas reales.


Guerrillas Boers

Para contenerlos, Lord Kitchener, jefe del ejército inglés diseñó una serie de fortines de piedra llamados “blocaos” separados por un kilómetro de distancia para prevenir los movimientos de los guerrilleros. Pero esta nueva “muralla china” que llegó a cubrir unos 6000 km en distintas partes del territorio no alcanzaba para derrotar a los boers que se ocultaban en las montañas a la espera de dar sus golpes de mano.

Entonces Lord Kitchener decidió aplicar una “política de tierra quemada” confiscando ganados y cosechas y cualquier elemento que pudiera ser útil a los patriotas holandeses y creó los campos de concentración (que luego copiarían los nazis) donde encarceló a las familias de los granjeros combatientes manteniéndolos en condiciones calamitosas de alimentación y salubridad. Decenas de miles de ancianos, mujeres y niños fueron internados en estos campos de la muerte y se calcula que 28.000 de ellos murieron en condiciones de inanición o por el tifus y la disentería.

Lizzye Van Zil. Niña campesina muerta en los campos de concentración ingleses.

Finalmente los Boers se rindieron en 1902 y firmaron el tratado de Vereeniging donde se les reconocían algunos derechos y en 1910 se fundaba la Unión Sudafricana que luego sería la República Sudafricana como parte del Commonwhealt.

Pero muchos de los Boers (los mas rebeldes) fueron expulsados de Sudáfrica y enviados a distintas partes del mundo como la isla Diego García en el Océano Índico, Jamaica, EEUU y también la República Argentina.

Desde 1902 hasta 1907 llegaron varios contingentes de sudafricanos boers a nuestro país y el gobierno les otorgó tierras en el lejano sur argentino. Empezaron a radicarse en un lugar llamado Colonia Escalante pero al que los colonos rebautizaron como“Vrek van Dors” que literalmente quiere decir “Muerto de Sed” porque era una zona desértica carente de agua.


Arribo de los primeros colonos sudafricanos a las costas de la Patagonia

En 1907 solicitan al gobierno nacional que los provea de equipos de perforación para conseguir agua porque de lo contrario la vida sería imposible en esa zona.

El 13 de diciembre de 1907 estaban perforando con desesperación cuando, de pronto comenzó a brotar con fuerza un líquido viscoso,aceitoso y oscuro en lugar del agua que tanto necesitaban. Habían encontrado petróleo en ese lugar que hoy se llama Comodoro Rivadavia. A partir de éste descubrimiento, en 1922 se fundaría Yacimientos Petrolíferos Fiscales, nuestra tan manoseada YPF.

viernes, 30 de agosto de 2013

Guerra de los Boers: Batalla de Laing's Nek (1881)

Batalla de Laing's Nek 

 
"Floreat Etona!" de Elizabeth Thompson 
Fecha 28 de enero 1881 
Ubicación de Laing Nek, las montañas Drakensberg, Sudáfrica 
Coordenadas: 27° 27'39 "S 29° 52'10" E 
 
Resultado Victoria Boer 
Beligerantes 
Reino Unido vs. República de Sudáfrica 
Comandantes y líderes 
El mayor general Sir George Pomeroy Colley (UK) y el Comandante General Joubert (Sudáfrica) 
Fuerza 
1,216 (UK) vs. 2,000 (Sudáfrica) 
Muertes y pérdidas 
84 muertos y 113 heridos más 2 capturados (UK) 
14 muertos y 27 heridos (Sudáfrica) 

La Batalla de Nek de Laing fue una gran batalla luchó en Laing's Nek durante la Primera Guerra Boer, el 28 de enero de 1881. 

Trasfondo 
Tras la declaración Boer de la independencia del Transvaal en 1880 los británicos sufrieron una serie de desastrosas derrotas en el intento de recuperar el territorio. 
El 20 de diciembre de 1880, el teniente coronel Anstruther y elementos de su regimiento, el 94to, marcharon desde Lydenburg a Pretoria, la banda del regimiento cabeza de la columna de juego de la popular canción "Kiss Me, Darling Mother". 
En Bronkhorstspruit la fuerza fue detenido por los boers, quienes requirieron con cortesía a los "soldados rojos" para volvieran atrás. Armstrong también se negó cortésmente a que la columna fuese devastada por el fuego de fusilería de los Boer de una emboscada bien montada. De los 259 en la columna, 155 oficiales y soldados se convirtieron en víctimas al igual que algunas de las mujeres que acompañan al regimiento. 
 
Lugar de la batalla 
En lugar de esperar a los refuerzos, el Alto Comisionado Británico para el sur de África Oriental, el general Sir George Pomeroy Colley, reunió las tropas que pudo y corrió hacia adelante, afirmando que se mueve para aliviar las guarniciones británicas en el Transvaal. 
Colley reunió a su fuerza en el Newcastle en Natal, envió un ultimátum a los Boers y, en su rechazo, avanzaron hacia la frontera de Transvaal. 
El primer campamento británico en la marcha estaba a unos 4 kilómetros antes de Laing's Nek, una cresta en las estribaciones de las montañas Drakensberg que bloquearon la carretera entre Newcastle y Standerton en Natal, Sudáfrica [1]. 

Historia 
La Fuerza de Campaña británica de Natal, al mando del general Colley, sumaban cerca de 1.216 oficiales y hombres, entre ellos 5 compañías del Regimiento 58, a 5 compañías del 3º Batallón, el 60to. de Rifleros, alrededor de 150 jinetes del Escuadrón Montado, una partida de marineros de la Royal Navy y 4 armas de fuego de la artillería real. 
Los bóers, bajo el mando del Comandante General Joubert había unos 2.000 hombres en la zona, con al menos 400 fortificados en las alturas que rodeaban Laing's Nek. Ellos tuvieron pocas dificultades para repeler la fuerza inadecuada del general Colley. 
En la mañana del 28 de enero de Colley trató de abrirse paso a través del paso. La batalla comenzó alrededor de 9:25 horas con un intenso bombardeo con cuatro cañones de nueve libras y dos cañones de siete libras de la Brigada Naval británica golpeando las posiciones de Boer en la Montaña Table. 
 
Batalla de Laing's Nek 
Diez minutos más tarde, la principal fuerza británica, formada por el Regimiento 58, siguió adelante y tuvo dificultades para avanzar en el terreno accidentado hacia la cumbre. Más abajo en la línea, el Escuadrón Montado hizo una acusación contra las posiciones de Boer en Kop Brownlow cercana. Pero, al llegar a la cumbre, la caballería británica fue azotada por fusilería de una línea de Boers atrincherados en la pendiente de marcha y sufrieron muchas bajas, lo que los obligó a retirarse. 
A las 10:30, con su amenaza de su flanco eliminado, los boers se trasladaron a atacar el Regimiento 58o sigue avanzando en la Montaña Table, donde a las 11:00, llegaron a la cima de la cumbre, los británicos fueron tiroteados por los boers ocultos en las trincheras a tan sólo 160 metros (150 m) y sufrieron muchas más bajas aún, tanto los oficiales al mando, el comandante y el coronel Hingeston Deane fueron muertos. 
Mientras esto ocurría, un pequeño grupo de Boers realmente avanzada de sus posiciones en las faldas de la colina próxima Majuba y comprometía a la Brigada Naval, cerca del campo británico en Mount Prospect. De retorno del fuego de los fusiles británicos mantuvieron los boers espalda. Para las 11:10hs, dos compañías de los rifles de 3/60th se movieron hacia arriba de la Montaña Table para cubrir la retirada del Regimiento 58 y el mediodía, la batalla había terminado. 
Los británicos perdieron 84 muertos, 113 heridos y dos capturados en lo que se percibía como un fiasco. La mayoría de las víctimas eran en el Regimiento 58 con 74 muertos y 101 heridos, alrededor del 35% de su fuerza total. Entre los muertos en la batalla habían muchos de los oficiales del general Colley, incluyendo el comandante Poole y tenientes Dolphin, Elwes y Inman. 
Los Boers informaron sus pérdidas en 14 muertos y 27 heridos. 
Un mes más tarde, el general Colley fue asesinado en la Batalla de Majuba que terminó la guerra, después de que se Transvaal fue reconocido como un estado independiente. 

Cruces Victoria 
La Cruz de la Victoria es la concesión más alta y más prestigiosa por gallardía frente al enemigo que puede ser concedido a las fuerzas británicas del Commonwealth. 
-Nek de Laing es memorable como la última vez que un regimiento británico sus colores a la acción. El 58 fueron conducidos a la colina por el teniente Baillie llevar el color del regimiento y el teniente Colina llevar Color de la Reina. Baillie fue herido de muerte, mientras que Hill ganó la Cruz Victoria por traer las bajas de la ladera. Hill, pasó los dos colores para Budstock sargento para su custodia, una concesión necesaria a la realidad del combate a finales del siglo 19. Cuatro enseñas en la sucesión fueron derribadas llevar los colores de los 58. 
-Durante la carga de los jinetes, John Doogan, un soldado en el 1st King's Dragoon Guards, vio a un oficial a quien se desmontado y en peligro por uno de los Boers, porque su caballo había sido derribado. El soldado Doogan montó, aunque él mismo estaba gravemente herido, se bajó y presionó al oficial para que tome su caballo, recibiendo otra herida mientras lo hacía. Él también fue condecorado con la Cruz Victoria. 
 
Monumento en el lugar de la batalla 

Referencias 
1. The Victorians at war, 1815-1914 por Harold E. Raugh 

Notas 
Esta fue la última ocasión en que las tropas británicas llevaban a sus colores en la batalla. Cuatro enseñas en sucesión fueron derribados llevar los colores de la 1/58th. 

Más lecturas 
Castle, Ian. Majuba 1881: The Hill of Destiny, Oxford, Osprey Publishing, 1996, ISBN 1-85532-503-9 

Wikipedia

miércoles, 28 de agosto de 2013

Conflictos africanos: Las guerras anglo-boers (1899-1902)

Guerras de los Bóers 


 
Comandos bóers durante la Segunda Guerra Anglo-Bóer. 

La primera de las Guerras de los bóers se desarrolló entre el 16 de diciembre de 1880 y el 23 de marzo de 1881, y la segunda entre el 11 de octubre de 1899 y el 31 de mayo de 1902. Ambas enfrentaron al Reino Unido con los colonos de origen neerlandés (llamados bóer, afrikaners o voortrekkers) en Sudáfrica, y dieron como resultado la extinción de las dos repúblicas independientes que los últimos habían fundado. 

Primera Guerra de los bóers 
También conocida como Guerra de Transvaal, la Primera Guerra de los bóer fue el primer enfrentamiento entre el Reino Unido y los bóers de Transvaal. Se desencadenó cuando Sir Theophilus Shepstone anexionó Transvaal (la República Sudafricana) al Reino Unido en 1877. Los británicos consolidaron su poder sobre la mayoría de las colonias de Sudáfrica en 1879, tras la Guerra Zulú. Los bóer protestaron ante el hecho consumado y, en diciembre de 1880, estalló una revuelta. 

La guerra comenzó el 16 de diciembre de 1880, tras la declaración de independencia del Reino Unido, con el ataque de los bóer a un fuerte británico en Potchefstroom. Esto desencadenó una operación en Bronkhorstspruit el 20 de diciembre de 1880 en la que los bóer se emboscaron y destruyeron una caravana militar británica. Desde el 22 de diciembre de 1880 al 6 de enero de 1881, las guarniciones británicas de todo Transvaal sufrieron asedio. 

Unidades Boers implicadas 
 

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Los bóers vestían sus ropajes de granjero cotidianos, fabricados en paño de color caqui, mientras que los uniformes británicos seguían siendo rojo escarlata, algo que llamaba notablemente la atención en el paisaje africano y permitió a los bóer, expertos francotiradores, hostigar fácilmente a las tropas británicas a distancia. 

El cerco de las guarniciones británicas desembocó en la Batalla de Laing's Neck el 28 de enero de 1881, en la que un destacamento británico compuesto por las fuerzas de Natal bajo el mando del General Sir George Pomeroy-Collery intentó romper las líneas de los bóer sobre la cordillera de Drakensberg para liberar sus guarniciones. Por su parte los bóer, a las órdenes de P.J. Joubert, rechazaron los ataques de la caballería e infantería británicas. 

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Otras acciones fueron la Batalla de Schuinshoogte (también conocida como Ingogo) el 8 de febrero de 1881, donde otro destacamento británico estuvo a punto de ser destruido. No obstante, la humillación definitiva de los británicos llegó con la Batalla de Majuba Hill el 27 de febrero de 1881, en la que varias compañías de bóer atacaron la colina y los expulsaron, y en la que Collery resultó muerto. 

Incapaz de involucrarse más en una guerra que daba por perdida, el gobierno británico de William Gladstone firmó una tregua el 6 de marzo y, en el tratado de paz definitivo del 23 de marzo de 1881, concedió a los bóer el autogobierno de Transvaal bajo la supervisión teórica de los británicos. 


Segunda Guerra de los bóers 
En 1887, los buscadores de oro descubrieron el mayor filón del mundo en Witwatersrand, una cordillera de unos 96 km que se extiende de este a oeste a unos 48 km al sur de Pretoria. Tratando sobre los posibles beneficios de tal hallazgo, el presidente de Transvaal, Paul Kruger, mostró su clarividencia al manifestar que «En lugar de regocijaros haríais mejor en llorar, pues este oro será causa de un baño de sangre en nuestro país». 

Con el descubrimiento del oro de Transvaal, miles de colonos británicos cruzaron en oleadas la frontera desde la Colonia del Cabo. El tamaño de la ciudad de Johannesburgo explotó y se transformó en núcleo de infraviviendas de un día para otro a medida que los extranjeros (uitlanders en neerlandés) llegaban y se establecían en las inmediaciones de las minas. Los extranjeros superaron rápidamente en número a los bóer de Witwatersrand, aunque en general siguieron siendo una minoría en Transvaal. Los afrikaners (colonos neerlandeses), nerviosos y resentidos por la presencia de los extranjeros, se negaron a reconocerles derechos electorales e impusieron pesadas cargas fiscales sobre la industria del oro. Como respuesta, creció la presión de los extranjeros y de los propietarios británicos de las minas para que cayera el gobierno de los bóer. En 1895, Cecil Rhodes promovió un fallido golpe de estado respaldado por una incursión armada conocida como Jameson Raid. 

El fracaso en la lucha por los derechos de los británicos se utilizó para justificar una intervención militar en toda regla en el Cabo, y diversos líderes coloniales británicos se mostraron favorables a la anexión de las repúblicas de los bóer. Entre ellos se contaba el gobernador de la Colonia del Cabo, Sir Alfred Milner, el secretario colonial británico Joseph Chamberlain y los propietarios de minas asociados como Alfred Beit, Barney Barnato y Lionel Phillips. Convencidos de que los bóer serían derrotados rápidamente, intentaron provocar una guerra. 

El presidente del Estado Libre de Orange, Marthinus Steyn, convocó a Milner y Kruger a una conferencia en Bloemfontein que se celebró el 30 de mayo de 1899 (la Conferencia de Bloemfontein), pero las negociaciones se interrumpieron muy pronto. En septiembre de 1899, Chamberlain presentó un ultimátum por el que exigía igualdad legal para los ciudadanos británicos residentes en Transvaal. 

Kruger, seguro de que la guerra era ya inevitable, presentó su ultimátum antes de recibir el de Chamberlain. En él se comunicaba a los británicos que disponían de 48 horas para retirar todas sus tropas de la frontera de Transvaal, de lo contrario la república se aliaría con el Estado Libre de Orange y les declararía la guerra. 

La guerra claramente puede diferenciarse en tres etapas: 
 

Primera fase: ofensiva de los bóer (de octubre a diciembre de 1899) 
La guerra fue declarada el 12 de octubre de 1899 y los bóer tomaron la iniciativa invadiendo la Colonia del Cabo y la Colonia de Natal entre octubre de 1899 y enero del siguiente año. A continuación se produjeron varios éxitos militares de los afrikaner contra el tremendamente incompetente general Redvers Buller. Los bóer fueron capaces de sitiar las ciudades de Ladysmith, Kimberley y Mafeking (defendida por tropas al mando de Robert Baden-Powell). 

El asedio se cobró un alto precio entre los soldados defensores y los civiles de estas ciudades tan pronto como los alimentos empezaron a escasear tras varias semanas. En Mafeking, Sol Plaatje escribió: «Era la primera vez que se consideraba la carne de caballo como un alimento humano». Las ciudades cercadas tuvieron también que soportar el bombardeo constante de la artillería, que convirtió las propias calles en el lugar más peligroso. Hacia el final del cerco de Kimberley, se esperaba que los bóer intensificarían los bombardeos, por lo que se publicó un bando recomendando a los ciudadanos que se protegiesen en las minas. El pánico cundió entre los habitantes y éstos se abalanzaron sobre las minas durante doce horas. Si bien el bombardeo esperado nunca llegó, el nerviosismo de la ciudadanía no disminuyó lo más mínimo. 

A mediados de diciembre el ejército británico empezó a tener problemas. En un periodo conocido como la Semana negra (del 10 al 15 de diciembre de 1899), los británicos sufrieron una serie de pérdidas devastadoras en Magersfontein, Stormberg y Colenso. En la Batalla de Stormberg, el 10 de diciembre, el general británico Sir William Gatacre, al mando de 3.000 soldados encargados de combatir las incursiones de los bóer en la Colonia del Cabo, intentó retomar un nudo ferroviario a unos 80 km al sur del río Orange. Gatacre optó por atacar las posiciones de los bóer del Estado Libre de Orange, para lo que tuvo que escalar una escarpada montaña rocosa en la que perdió 135 hombres entre muertos y heridos, así como dos cañones, y más de 600 soldados fueron hechos prisioneros. En la Batalla de Magersfontein, el 11 de diciembre, 14.000 soldados británicos a las órdenes de Lord Methuen intentaron liberar Kimberley. Los comandantes de los bóer, Koos de la Rey y Piet Cronje, trazaron un plan para excavar trincheras en un lugar poco previsible con el fin de engañar a los británicos y ofrecer a sus fusileros un mejor ángulo de tiro. El plan funcionó a la perfección y los británicos fueron derrotados, sufriendo en la batalla la pérdida de 120 soldados muertos y 690 heridos, lo que les impidió además acudir en ayuda de Kimberley y Mafeking. Pero el peor momento de la Semana negra fue la Batalla de Colenso, que tuvo lugar el 15 de diciembre, en la que 21.000 soldados británicos bajo el mando de Redvers Buller intentaron cruzar el río Tugela para asistir a la ciudad de Ladysmith, y donde 8.000 bóer de Transvaal comandados por Louis Botha les estaban esperando. Combinando artillería y sus experimentados fusileros, los bóer rechazaron todos los intentos británicos de cruzar el río. Las tropas británicas tuvieron 1.127 bajas y, lo que es peor, durante la retirada tuvieron que abandonar 10 piezas de artillería que los bóer capturaron con menos de 40 bajas. 

Segunda fase: ofensiva británica (de enero a septiembre de 1900) 
La liberación de Ladysmith. Sir George White saluda al mayor Hubert Gough el 28 de febrero. Pintura de John Henry Frederick Bacon (1868-1914)Los británicos sufrieron otras derrotas en sus intentos de liberar Ladysmith, como la Batalla de Spionkop, que se desarrolló entre el 19 y el 24 de enero de 1900, en la que Redvers Buller volvió a intentar cruzar el Tugela al oeste de Colenso y volvió a ser derrotado por Louis Botha tras una dura batalla por una colina que concluyó con 1.000 bajas británicas y cerca de 300 bóer muertos. Buller volvió a atacar a Botha el 5 de febrero en Val Krantz, con el mismo resultado de las anteriores batallas. 


La liberación de Ladysmith. Sir George White saluda al mayor Hubert Gough el 28 de febrero. Pintura de John Henry Frederick Bacon (1868-1914). 

Hasta la llegada de refuerzos el 14 de febrero de 1900, las tropas británicas a las órdenes de Lord Roberts no fueron capaces de contraofensivas para liberar las guarniciones. Kimberly fue liberada el 15 de febrero por una división de caballería bajo el mando del general John French. En la Batalla de Paardeberg, que tuvo lugar entre el 18 y el 27 de febrero de 1900, Lord Roberts consiguió finalmente derrotar a los bóer y forzó la rendición del general Piet Cronje, que fue capturado junto a sus 4.000 hombres, un hecho que debilitó aún más las líneas de los bóer y resultó en la Liberación de Ladysmith al día siguiente. La Liberación de Mafeking el 18 de mayo de 1900 provocó celebraciones en Inglaterra que culminaron en algaradas. A continuación los británicos avanzaron hacia el interior de las dos repúblicas, capturando en su camino la capital del Estado Libre de Orange, Bloemfontein, el 13 de marzo y la capital de Transvaal, Pretoria, el 5 de junio. 

Numerosos observadores británicos dieron la guerra prácticamente por concluida tras la captura de las dos capitales. Por el contrario, los bóer se reagruparon en una nueva capital, Kroonstad, y planificaron una campaña de guerrillas con la que castigar las líneas de abastecimientos y comunicaciones de los británicos. El primer enfrentamiento con este nuevo tipo de estrategia militar se produjo el 31 de marzo en Sanna's Post, en el que 1.500 bóer a las órdenes de Christian De Wet atacaron la presa de Bloemfontein a unos 37 km al este de la ciudad y tendieron una emboscada a una caravana escoltada con un gran destacamento; en la batalla hubo 155 bajas británicas y se capturaron siete cañones, 117 carros y 428 soldados. Una de las últimas batallas formales fue la de Diamond Hill el 11 y 12 de junio, en la que Lord Roberts intentó conducir a los restos del ejército bóer a una distancia desde la que no pudiesen atacar Pretoria. Si bien Roberts expulsó a los bóer de la colina, el comandante de los bóer, Louis Botha, no consideró el resultado una derrota, puesto que infligió 162 bajas en las filas británicas por sólo 50 de su ejército. Esta batalla concluyó las operaciones militares formales y dejó paso a una nueva fase de la guerra. 

Tercera fase: guerra de guerrillas (de septiembre de 1900 a mayo de 1902) [editar]Aunque habían sido vencidos en el campo de batalla, los bóer se negaron a aceptar la derrota. La mayoría de ellos se refugió en pequeños grupos en las montañas, desde donde promovieron una interminable guerra de guerrillas que se fue recrudeciendo con el tiempo. Los guerrilleros bóer empezaron a atacar los ferrocarriles y tendidos telegráficos del ejército británico en todo Transvaal, el Estado Libre de Orange e incluso dentro de la Colonia del Cabo. Su nueva táctica cambió la estrategia general de la guerra y demostró que las tradicionales formaciones militares británicas de gran tamaño no eran efectivas en estas situaciones. 

 
Conferencia Kitchener-Botha (1901) 

El nuevo comandante del ejército británico, Lord Kitchener, respondió construyendo bloques, pequeños edificios de piedra rodeados de alambre de espino con los que restringían los movimientos de los guerrilleros a un pequeño espacio en el que era posible derrotarlos. El alambre, del que pendían campanas, latas, bengalas e incluso rifles cargados, solía extenderse entre los bloques, a unos 900 m de distancia, y hacían las veces de alarmas. Entre enero de 1901 y el final de la guerra se construyeron cerca de 8.000 bloques en una malla de unos 6.000 km. Cada bloque estaba al cargo de un suboficial y unos seis soldados, más un teniente al mando de tres o cuatro bloques. En un momento de la guerra, los británicos habían desplegado en el país a unos 450.000 soldados entre británicos y reclutas de las colonias. 

Los bloques resultaron efectivos a la hora de obstaculizar los movimientos de los guerrilleros, pero no podían ser la clave de su derrota. Kitchener formó nuevos regimientos de caballería ligera constituida por irregulares, incluidos los Carabineros de Bushveldt, que patrullaban por los territorios controlados por los bóer y se dedicaban a dar caza y destruir grupos de guerrilleros bóer. 

En marzo de 1901, el general adoptó la política de tierra quemada y empezó a privar a las áreas rurales de cualquier artículo que pudiese ser de utilidad para los guerrilleros bóer, a saber: hizo confiscar ganado, envenenar pozos, quemar cosechas y granjas, y desplazar a las familias que las habitaban a campos de concentración. 

Esta política condujo a la destrucción de 30.000 granjas y 40 pequeñas ciudades. En total, 116.572 hombres, mujeres y niños bóer fueron desplazados a campos de concentración, aproximadamente un cuarto de la población, más unos 120.000 africanos negros. 

Estas nuevas tácticas pronto desmoralizaron y entorpecieron los suministros de los resistentes bóer. En diciembre de 1901, muchos de los internados en los campos habían sido puestos en libertad, y muchos de los hombres se alistaron en dos nuevos regimientos que luchaban del lado británico: los Transvaal National Scouts y los Orange River Volunteers, que contribuyeron a poner fin a la guerra, el 31 de mayo de 1902. 

Los campos de concentración 
Estos habían sido concebidos originalmente para los refugiados cuyas granjas habían sido destruidas durante las batallas, y el término "campo de concentración" no tenía el significado negativo actual, puesto que no era más que un campo donde se concentraban los refugiados. No obstante, a consecuencia de la nueva política de Kitchener, hubieron de construirse muchos más y fueron transformados en prisiones. Esta nueva idea era fundamentalmente respetuosa con los derechos humanos cuando se planificó en Londres, aunque acabó demostrándose brutal por una puesta en práctica errónea. 

 
Campo de concentración. 

Se construyeron un total de 45 campos de tiendas para los internados bóer y 64 para los africanos negros. Los campos de los bóer albergaban fundamentalmente a ancianos, mujeres y niños, ya que de los aproximadamente 28.000 bóer prisioneros de guerra, 25.630 fueron enviados a campos en el extranjero. Incluso cuando fueron expulsados por la fuerza de las áreas controladas por los bóer, los africanos negros no eran considerados enemigos de los británicos, por lo que fueron simplemente considerados mano de obra remunerada. 

Las condiciones en los campos eran insalubres, y las raciones de comida escasas; en el caso de las mujeres e hijos de los combatientes, las raciones eran aún más pequeñas. La dieta insuficiente y las condiciones higiénicas inadecuadas provocaron la aparición de enfermedades contagiosas endémicas como sarampión, tifus y disentería. Todo ello, unido a la escasez de instalaciones médicas, provocó un gran número de muertes, como indica un informe posterior a la guerra en el que se concluía que 27.927 bóer (de los cuales 22.074 eran niños menores de 16 años) y 14.155 africanos negros murieron de hambre, enfermedades y penalidades. En total, aproximadamente un 25 % de los bóer y un 12 % de los africanos presos murieron (aunque investigaciones recientes indican que el número de fallecimientos de africanos negros se subestimó en su día, y que en realidad podría haber estado cerca de los 20.000). 

La delegada de la Fundación para Mujeres y Niños Surafricanos Damnificados, Emily Hobhouse, contribuyó notablemente a hacer públicos los problemas de los internos a su vuelta al Reino Unido tras visitar algunos campos del Estado Libre de Orange. Su informe de quince páginas provocó indignación generalizada y la creación de una comisión gubernamental, la Comisión Fawcett, que se encargó de visitar los campos entre agosto y diciembre de 1901 y corroboró los datos de su informe. Ambas fuentes se mostraron muy críticas con la gestión de los campos e hicieron numerosas recomendaciones, por ejemplo de mejora de la alimentación y el aumento de las instalaciones sanitarias. Hacia febrero de 1902, la tasa de mortalidad anual descendió del 6,9 % al 2 %. 

El final de la guerra 
En total, la guerra costó unas 75.000 vidas: 22.000 soldados británicos (de los cuales 7.792 causaron baja en batalla y el resto por enfermedad), entre 6.000 y 7.000 soldados de los bóer, de 20.000 a 28.000 civiles de los bóer y quizá 20.000 africanos negros. A causa del alargamiento de la guerra y de su mala salud dimitió el primer ministro Robert Gascoyne-Cecil. Los últimos bóer se rindieron en mayo de 1902 y la guerra finalizó con el Tratado de Vereeniging en el mismo mes. No obstante, los bóer recibieron una compensación de 3.000.000 de libras, se les prometió cierto nivel de autogobierno y en 1910 se fundó la Unión Sudafricana. El tratado acabó con la existencia de las repúblicas de Transvaal y el Estado Libre de Orange como estados bóer e integró estos territorios en el Imperio Británico. Los bóer se refieren a las dos guerras como las «Guerras de liberación». Durante el conflicto se concedieron 78 Cruces Victoria al valor ante el enemigo a soldados británicos y coloniales, el más alto y prestigioso galardón de las fuerzas armadas británicas. 

Lecturas 
-Byron Farwell: The Great Anglo-Boer War. New York: Harper and Row, 1976 ISBN 0-06-011204-2 (publicado también en el Reino Unido bajo el título The Great Boer War. London: Allen Lane, 1977 ISBN 0-7139-0820-3). 
-April A. Gordon and Donald L. Gordon (eds.): Understanding contemporary Africa. 3rd ed. Boulder, Colorado: Lynne Rienner, 2001 ISBN 1-55587-850-4. 
-David Harrison: The white tribe of Africa: South Africa in perspective. Los Angeles: University of California Press, 1981 ISBN 0-520-04690-0. 
Thomas Pakenham: The Boer War. New York: Random House, 1979 ISBN 0-394-42742-4. 
-Sol T. Plaatje: Mafeking diary: a black man's view of a white man's war. Cambridge: Meridor Books; Athens: Ohio University Press, 1990. ISBN 0-852550-64-2 (Meridor) ISBN 0-8214-0944-1 (Ohio UP). Publicado originalmente con el título The Boer War diary of Sol T. Plaatje; an African at Mafeking (Johannesburg: Macmillan, 1973 ISBN 0-8695-4002-5). 
Arthur Conan Doyle: The Great Boer War. London: Smith, Elder, 1900. 

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