Mostrando entradas con la etiqueta resistencia civil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta resistencia civil. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de junio de 2018

República Dominicana: Las mariposas asesinadas por el tirano

La trágica historia de las tres hermanas que lucharon contra la tiranía

Jorge Fernández Díaz

Jorge Fernández Díaz comenzó Pensándolo bien leyendo un artículo de Alfredo Serra que cuenta la trágica historia de las Mariposas, las tres hermanas Mirabal que fueron asesinadas por oponerse fervientemente al dictador dominicano Rafael Trujillo.



“Después de apresarlas, las condujimos al sitio cerca del abismo, donde ordené a Rojas Lora que cogiera palos y se llevara a una de las muchachas. Cumplió la orden en el acto y se llevó a una de ellas, la de las trenzas largas, María Teresa. Alfonso Cruz Valerio eligió a la más alta, Minerva, yo elegí a la más bajita y gordita, Patria, y Malleta al chofer, Rufino de La Cruz. Ordené a cada uno que se internara en un cañaveral a orillas de la carretera, separadas todas para que las víctimas no presenciaran la ejecución de cada una de ellas. Traté de evitar este horrendo crimen, pero no pude, porque tenía órdenes directas de Trujillo y Johnny Abbes García. De lo contrario, nos hubieran liquidado a todos”.

(Testimonio de Ciriaco de la Rosa, uno de los asesinos, ante el tribunal, junio de 1962).

“La fiesta del Chivo” (Alfaguara, 2000), es posiblemente el último gran libro de Mario Vargas Llosa. No sólo por el brillante estilo de las tres historias que contiene –y que es sólo una–: también por la reconstrucción (perfecta obra de relojería) del plan de la resistencia para matar al tirano Rafael Leónidas Trujillo, amo y señor de horca y cuchillo que gobernó a la República Dominicana desde el 16 de agosto de 1930 hasta la noche del el 30 de mayo de 1961, cuando terminó su borrachera de poder omnímodo acribillado a tiros en la carretera que une Santo Domingo con San Cristóbal. Lo mataron los conspiradores Juan Tomás Díaz (general retirado), José Román Fernández, Antonio De la Maza (en venganza: Trujillo ordenó asesinar a su hermano), y Amado García, su custodio personal.

El pueblo dominicano –que por años lo había llamado “padrecito”– respiró la primera bocanada de libertad. Nadie olvidó los miles de encarcelados, torturados, asesinados en las mazmorras del dictador. Y mucho menos al mayor y más doloroso símbolo de la resistencia: las hermanas Mirabal. Las Mariposas. María Teresa, Patria, Minerva y Bélgica Adela (Dedé) Mirabal Reyes nacieron y se criaron en un hogar rural de buen nivel económico en Ojo de Agua, municipio de Salcedo. Su padre, Enrique, exitoso hombre de negocios, las hizo estudiar como internas en el Colegio Inmaculada Concepción de La Vega, regido por monjas españolas de la Orden Franciscanas de Jesús. Un mundo equilibrado y feliz.

Pero Trujillo habría de acabar con todo. Y también, entre tantos atropellos, con casi toda la fortuna de Enrique Mirabal.

Sus hijas, salvo Dedé, no tardaron en comprender que ese grotesco tirano cubierto de medallas falsas –se autocondecoraba– que se hacía llamar El Jefe, El Generalísimo, El Chivo (por su supuesto vigor sexual), El Padre de la Patria, tildado también El Chapita por su pecho ornado de chafalonías, sería el germen de la destrucción nacional. El Padre del Caos.

Y no tardaron en alistarse en la resistencia contra ese “enano huachafo (cursi) y criminal”, como lo definió Vargas Llosa. El grupo de oposición se llamó 14 de Junio en memoria de una fracasada insurrección contra Trujillo ese día de 1959. Pero la clandestinidad era caminar por una cuerda floja a punto de romperse.

Casi todo el país estaba controlado por el siniestro SIM (Servicio de Inteligencia Militar), cuyo máximo y más pérfido cerebro era un tal Johnny Abbes, más tarde reemplazado por el marino Cándido Torres Tejada, y al final por José (Pupo) Román Fernández, ambos militares y diestros jefes de las redes de delación y de las siniestras cárceles del Chivo.

A una de esas cárceles (La Victoria) fueron a parar varias veces dos de las hermanas Mirabal: Minerva y María Teresa, ambas casadas y madres, y también sus maridos. Todos padecieron torturas, y ellas, además, violaciones.

Pero La Bestia Negra –otro apodo de Trujillo– no estaba conforme. El 18 de mayo de 1960, las dos y sus maridos fueron juzgados “por atentar contra la seguridad del Estado dominicano” y condenados a tres años de prisión. Pero fue una trampa…

Apenas tres meses más tarde, el 9 de agosto y extrañamente, el tirano ordenó que Minerva y María Teresa fueran liberadas, pero no sus maridos. Un disfraz de generosidad para la tragedia que se incubaba: en realidad, todo estaba decidido de antemano, y paso a paso…

Primer acto. Trujillo le ordenó al general Román que mudara a los maridos de las hermanas a la cárcel de Salcedo, para evitarles el largo viaje desde sus casas hasta la cárcel de Victoria. Segundo acto.

El teniente Víctor Alicinio Peña Rivera recibe del general Román estas instrucciones, que mucho después recordará en su libro de memorias: “Hay que disponer el traslado a Puerto Plata de los esposos de las hermanas Mirabal. La justificación del traslado será el descubrimiento de armas clandestinas dirigidas al movimiento que ellas encabezan. La idea es que ellos nos ayuden a determinar si las personas apresadas son miembros de ese movimiento. Una vez terminado esto, les puedes decir que serán regresados de nuevo a Salcedo. Una vez trasladados les prepararás una emboscada en la carretera a las hermanas Mirabal. Deben morir. Se simulará un accidente automovilístico. Ese es el deseo del jefe”.

Al otro día, el cabo de policía Ciriaco de La Rosa llegó al cuartel del SIM en Santiago, pidió cuatro agentes y un vehículo, Peña Rivera designó a Alfonso Cruz Valerio, Emilio Estrada Malleta, Néstor Antonio Pérez Terrero y Ramón Emilio Rojas Lora.

El 18 y el 22 de noviembre no se atrevieron a cumplir su orden de muerte porque las hermanas “viajaban con niños”. Pero el 25 iban sólo con el chofer Rufino de la Cruz y otra de las Mirabal: Patria.

Luego de visitar a sus maridos en Puerto Plata pusieron proa a Salcedo. A sus casas. Pero cuando el jeep llegó al puente de Marapica, cuatro hombres les cruzaron un cepillo: así llamaban al Volkswagen escarabajo. Las tres hermanas, a punta de pistola, fueron obligadas a subir a ese auto: el de sus verdugos.

Los dos vehículos llegaron al patio de la casa de Minerva y María Teresa, en La Cumbre, Salcedo. Peña Rivera repartió pañuelos de seda entre sus tres compañeros, “para ahorcarlas”. Los gritos de ellas no se oyeron: la casa era de adobe y estaba forrada con madera de caoba.

Luego, aun agonizantes, las remataron a palazos. Sus cuerpos –también el del chofer–, cargados en uno de los autos. Y el auto, arrojado al fondo de un barranco para simular un accidente y atribuirle los golpes mortales.

Sucedió el 25 de noviembre de 1960. Hace cinco décadas y siete años. Minerva tenía 26 años. Patria, 30. María Teresa, 36. Entre las tres, cinco hijos.

El final no las sorprendió: siempre sospecharon que estaban condenadas a muerte. Minerva llegó a proclamar:

–¡Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte!

No se equivocó. Rafael Leónidas Trujillo murió asesinado por la resistencia apenas seis meses después. Final celebrado por la mayoría del pueblo. A pesar de vivir postrado bajo la feroz tiranía del tan atroz como ridículo personaje investigado y descripto por Mario Vargas Llosa en su novela, el asesinato de las hermanas Mirabal, las “Mariposas” (nombre en clave que usaban para sus mensajes en la resistencia), desató un ciclón de furia, odio y alegría ante el cadáver del tirano que había decidido extender su poder ad infinitum: al morir tenía 70 años, pero previó que lo sucedería su hijo Ramfis. No pudo ser: éste murió a los 40 años en un accidente en la carretera de Burgos, España.

Pero el martirio de las Mirabal no se olvidó. La fecha de su muerte fue declarada como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Una provincia, una calle, una estación de subte, un monumento, un billete y hasta una nueva planta, la Salcedoa mirabaliarum, las recuerdan. Además del Museo Mirabal, que conserva sus ropas y sus habitaciones tal como estaban al morir.

También cinco películas y media docena de libros. En cuanto a los centenares de estatuas, bustos y placas con su nombre que ordenó Trujillo, nada queda. Basura de la Historia.

(Post scriptum: pero el castigo a los asesinos fue una farsa. Los instigadores y los autores materiales, condenados en junio de 1962 a treinta años de prisión… apenas cumplieron dos. Escaparon en masa aprovechando un levantamiento militar: un alto jefe les abrió la puerta de la Fortaleza Ozama, donde estaban recluidos. Y se dispersaron para siempre.)

sábado, 26 de mayo de 2018

Guerra Fría: Operación Washtub (USA)

Operación Washtub (Estados Unidos)

Wikipedia





La operación Washtub fue una operación secreta de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y la Oficina Federal de Investigación durante la Guerra Fría para garantizar que hubiera espías en el entonces territorio de Alaska si la Unión Soviética invadía el territorio. [1]

Los planes se redactaron en 1950 y se pusieron en marcha a principios de la década de 1950. Se reclutó a un total de 89 agentes y se les pagó un estipendio de $ 3,000 por capacitación y estar disponibles para el servicio encubierto después de la invasión de Alaska por parte de la Unión Soviética.

Además, depósitos de comida, equipo de clima invernal y radios fueron colocados para ser usados ​​por los agentes después de una invasión. Los agentes se habrían utilizado para reunir información de inteligencia e informar sobre las actividades del enemigo invasor. Además, algunos agentes tendrían la tarea de evacuar a las tripulaciones militares varadas en territorio soviético. El plan permaneció en vigencia hasta 1959, el mismo año en que Alaska se convirtió en estado.

Los detalles del plan se hicieron públicos en 2014 como resultado de una solicitud de la Ley de Libertad de Información (FOIA) por parte de Government Attic, un sitio web especializado en la publicación de documentos.


miércoles, 16 de mayo de 2018

Holodomor: El primer genocidio comunista

Holodomor: historia de una extraña y poco conocida palabra que dejó millones de muertos en apenas un año

Sucedió en pleno comunismo por orden de Stalin, ensañado en especial contra el pueblo ucraniano

Por Alfredo Serra
Especial para Infobae


Iósif Stalin impuso el cruel Holodomor que mató entre dos y cuatro millones de ucranianos entre 1932 y 1933.

Holodomor. El nombre sugiere, además de un enigma por descifrar, acaso el de un dios pagano. Y su resonancia lo instala menos en el Bien que en el Mal.

Pero estas palabras son apenas una fantasía…

Avancemos hacia la verdad.

En apenas un año –1932 a 1933–, la bestial dictadura de Iósif Stalin ordenó el Holomodor contra el campesinado que sobrevivía bajo el comunismo como República Socialista Soviética de Ucrania.


Aquí llegamos al verdadero y trágico significado de la palabra: Holodomor o Golodomor quiere decir, aterradoramente: "Matar de hambre".

Exactamente lo que hizo "el padrecito Stalin" contra un número que oscila entre los dos y los cuatro millones de almas. De muertos. De otras tantas o más familias aniquiladas. Y con un dato demoníaco: la mayoría de esos cadáveres arrojados a enormes fosas comunes… eran de niños.



El punto de partida –la condena– fue el proceso de colectivización del campo: el despojamiento de las tierras que aún conservaban algunos dueños desde los tiempos del zarismo.

Cínico, Stalin atribuyó la letal hambruna a una serie de malas cosechas.
Falso. La producción ucraniana de granos llegó en 1933 a un récord de 22 millones de toneladas: más que en 1931, mucho más que en 1932…



Testimonio de Maria Martyniuk, sobreviviente:

"El gobierno dijo que había que entregárselo todo, y comenzaron a humillar a mi padre, que dijo: 'Tengo hijos, tengo una familia'. Pero ellos dijeron que todos iríamos a la granja colectiva, el koljoz, y que allí estaríamos mejor. Le dijeron a mi padre que bajara las campanas de la iglesia, pero él se negó:
–Yo no las subí, y no voy a bajarlas…
Lo golpearon y lo encerraron en una celda. No lo vimos durante dos semanas. Y apenas volvió a casa… ¡murió! Las máquinas que cosechaban el trigo y el centeno dejaban los tallos. Mi madre recogió algunos para cocinar algo, pero una brigada se los quitó, y la golpeó. Ella se acostó en su cama, y nunca más se levantó. Así fue como murió".

¿Sólo los ucranianos fueron víctimas del Holodomor, o la hambruna fue colectiva?



Según varios historiadores, "fue un acto de exterminio intencional de Stalin contra la nacionalidad ucraniana por oscuras razones nunca aclaradas. Es cierto, sí, que la apropiación de las tierras y las cosechas por parte del Estado soviético propició otras hambrunas, pero ninguna tan cruel y criminal como la lanzada contra Ucrania".

La colectivización –el despojo, en verdad– fue decidida por el Comité Central del Partido Comunista en diciembre de 1929: una guerra declarada, abierta y total contra los campesinos… ¡el 82 por ciento de la población del bloque de naciones sometidas por el régimen!



Por cierto, esa política de tabla rasa desató protestas, disturbios y revueltas en todo el territorio: más de tres millones dispuestos a impedir el despojo. Pero el Ejército Rojo se encargó de extinguir esos fuegos, arrestó a miles de intelectuales ucranianos bajo falsos cargos de conspirar contra el Estado, los condenó a las prisiones siberianas, y muchos fueron fusilados…

Testimonio de Luba Kachmarska, sobreviviente:

"Cuando empezaron a expropiar nuestras tierras cubrieron nuestras papas con un polvo blanco. Las más grandes, que mi madre había reservado para nosotros, y también las más pequeñas, que eran para nuestros cerdos. Los hombres empujaron las papas con rastrillos para que se mezclaran con ese polvo blanco, que era veneno. Destrozaron todo y se llevaron las semillas que mi madre había salvado para el próximo año. No sé por qué mi madre hizo esto: antes de que nos robaran cuanto teníamos, cavó un gran agujero cerca de nuestra bodega, y en el otoño escondió allí dieciocho bolsas de papas. Después derribó un árbol para cubrir el agujero. Nadie lo encontró, a pesar de que tantearon el suelo por todas partes tanteándolo con varillas de acero. Sin esas papas, ni la familia de mi madre ni nosotros hubiéramos sobrevivido".

Pero Stalin consideraba insuficientes esos crímenes: esas condenas a morir de hambre. Tanto, que el 11 de agosto de 1932 le escribe una carta a Lázar Kaganóvich (1893–1991), un monstruo llamado "el Lobo del Kremlin", experto en matanzas masivas:

"Ucrania es hoy en día la principal cuestión, estando el Partido, y el propio Estado y sus órganos de la policía política de la república, infestados por agentes nacionalistas y por espías polacos, corriendo el riesgo de perder Ucrania. Una Ucrania que por el contrario es necesario transformar en una fortaleza bolchevique".



Títere siniestro, Kagánovich, organizador de toda forma de represión, tormento y muerte masivas, está considerado el cerebro de más de 40 millones de muertos hasta la agonía y muerte del comunismo.

Pero, last but not least, la masacre por hambre, el Holodomor –unos 25 mil muertos por día– , fue objeto de discusión durante décadas por una nimiedad, una grotesca estupidez universal.



Si bien la condena fue unánime (o casi), quince países admitieron que la hambruna 1932–1933 fue sin lugar a dudas un genocidio contra el pueblo ucraniano. Pero apenas cinco le negaron su carácter de genocidio, reduciendo el Holodomor a sólo "un acto criminal del régimen estalinista"

Esos países son Estados Unidos, la República Checa, Eslovaquia, Chile y la Argentina.

Una extraña manera de calificar un crimen contra la humanidad. De limitar el Mal a los límites de un punto en el mapa.

sábado, 14 de abril de 2018

Nazismo: La resistencia de la Rosa Blanca

En memoria de la Rosa Blanca, el movimiento alemán que enfrentó a Hitler





Una fotografía de archivo sin fecha muestra a Sophie Scholl, una figura simbólica de resistencia al régimen nazi que fue ejecutada el 22 de febrero de 1943 cuando tenía 22 años. Scholl, su hermano hans y su amigo Christistoph Probst fundaron la rosa blanca, un grupo estudiantil que predicaba resistencia a los nazis. (Agence France-Presse)

Por  Richard Hurowitz - Clarín


El 22 de febrero se cumplieron 75 años de que un grupo de jóvenes idealistas alemanes, estudiantes que se habían atrevido a pronunciarse en contra de los nazis, fueron ejecutados por el régimen al que desafiaron. Como una llama titubeante en la oscuridad, la Rosa Blanca, como se llamaban sus miembros, es un grupo inspirador que nunca perdió la valentía, así como un atemorizante recordatorio de lo inusuales que son tales héroes.

El fundador del grupo, Hans Scholl, y su hermana, Sophie, crecieron fuera de Múnich. Su padre les infundió una fuerte moral rectora y una cosmovisión religiosa. Como muchos de su edad, Hans se unió a las Juventudes Hitlerianas. Sin embargo, comenzó a tener dudas casi de inmediato: los nazis no le permitían cantar ciertas canciones, ondear ciertas banderas ni leer a Stefan Zweig, su autor favorito. Ganó un puesto de abanderado en uno de los congresos anuales de Núremberg y regresó sintiéndose perturbado por lo que había visto.

Hans quería convertirse en doctor y cuando lo reclutaron lo apostaron como paramédico en Francia. Después de un viaje de servicio, regresó a la Universidad de Múnich para continuar con sus estudios médicos. Pronto Sophie se unió a él como estudiante de la universidad. Hans leía mucho —a Platón, Sócrates, San Agustín y Pascal— y decoró su habitación en la casa estudiantil con arte modernista francés. Atrajo a un círculo de estudiantes afines: Alexander Schmorell, el hijo de un doctor; Christoph Probst, el joven padre de dos niños que apenas comenzaban a caminar, y Willi Graf, un introvertido meditabundo. Pronto encontraron un mentor intelectual en Kurt Huber, un profesor de Filosofía y apasionado creyente de la democracia liberal.

En el verano de 1942, Hans y sus amigos —inspirados por los sermones del obispo de Münster, que se oponía al nazismo— comenzaron a distribuir panfletos hechos a máquina de escribir que denunciaban al régimen. Sus palabras eran incendiarias. “Cualquier alemán honesto se avergüenza de su gobierno actual”, escribió Hans; un gobierno que cometía “los crímenes más horribles, crímenes que sobrepasan ilimitadamente cualquier medida humana”. Los miembros de la Rosa Blanca declararon que cualquiera que no hiciera nada era cómplice e imploraban a todos los ciudadanos que participaran en una “resistencia pasiva” ante el Estado nazi.

La Rosa Blanca también denunciaba las atrocidades cometidas contra los judíos. Schmorell y Hans escribieron en el segundo panfleto del grupo: “Aquí vemos el más espantoso crimen en contra de la dignidad humana, un crimen que no tiene paralelo en toda la historia puesto que los judíos también son seres humanos”. No se mordían la lengua ni siquiera respecto al Führer: “Todas las palabras que salen de la boca de Hitler son mentiras”. Salpicados con referencias eruditas a Goethe, Aristóteles, Schiller, el libro del Eclesiastés, Lao-Tse y otros, los panfletos concluían con un ruego para apoyar a la Rosa Blanca haciéndolos circular. “No guardaremos silencio”, terminaba el cuarto. “Somos su conciencia. La Rosa Blanca no los dejará en paz”.

Los panfletos aparecieron en los buzones y las casetas telefónicas entre finales de junio y mediados de julio de 1942 y se propagaron entre estudiantes afines en Fráncfort, Hamburgo, Berlín y Viena. Se detuvieron cuando Hans, Schmorell, Graf y Probst fueron enviados al este, después de ser notificados solo un día antes, al frente ruso, donde los alemanes estaban empantanados. Aun así, Hans se rebeló contra los nazis con actos de simple humanidad incluso mientras se dirigía al frente. En el tren hacia Rusia, vio a una pequeña niña judía que hacía un trabajo rudo y traía la Estrella de David color amarillo que los nazis obligaban a los judíos a portar. Bajó corriendo y le dio una barra de chocolate de su propia ración —y una margarita para que se la pusiera en el cabello—.

Después de regresar del frente, Hans y los demás emitieron dos panfletos más, en los que advertían que tras ser vencidos en Stalingrado la derrota alemana era inevitable. En una declaración de lo preciados que son los derechos individuales, los panfletos preguntaban: “¿Tendremos que ser por siempre una nación odiada y rechazada por toda la humanidad?”. Hans, Schmorell y Graf salían a hurtadillas por la noche y pintaban letreros que decían “Abajo Hitler”, “Libertad” y otros lemas en la avenida principal de Múnich.

Luego, el 18 de febrero de 1943, Hans y Sophie decidieron distribuir panfletos en la universidad y dejaron pilas de ellos en los corredores. Cuando estaban por irse, Sophie notó que había más copias en su maleta y se dirigió a lo alto de la escalera, que daba a un atrio. Lanzó los panfletos restantes al aire y miró cómo caían por el pozo de la escalera.

El encargado de mantenimiento, Jakob Schmid, un ferviente simpatizante de los nazis, estaba mirando. De inmediato cerró las puertas y notificó a las autoridades. Los hermanos fueron arrastrados al palacio de Wittelsbach, cuartel general de la Gestapo. Poco después también arrestaron a Probst, cuya esposa había tenido a su tercer hijo semanas antes. Fueron interrogados durante varios días, pero se rehusaron a implicar a alguien más.

Los tres fueron declarados culpables de alta traición y sentenciados a muerte. A las pocas horas, los ejecutaron en la guillotina. Antes de poner su cabeza en el bloque, las últimas palabras de Hans hicieron eco a través de la prisión: “Que viva la libertad”. En las semanas siguientes, los demás miembros principales de la Rosa Blanca fueron aprehendidos y ejecutados.

La historia de la Rosa Blanca llegó al frente, donde inspiró a los soldados que se oponían al régimen. Sin embargo, la esperanza que tenían sus miembros de motivar a sus compatriotas no se cumplió. Su llamado fue ignorado.

“No buscaban el martirio en nombre de ningún ideal extraordinario”, recuerda Inge Scholl en sus memorias sobre sus hermanos y los camaradas de la Rosa Blanca. “Querían que la gente como tú y yo pudiéramos vivir en una sociedad compasiva”. Estamos lejos de la oscuridad del fascismo, pero nos beneficia recordar la noble aunque triste historia de estas almas hermosas en el aniversario de su trágico sacrificio.

Richard Hurowitz es inversionista, escritor y editor de The Octavian Report, una revista filosófica trimestral.

domingo, 4 de marzo de 2018

SGM: El piloto japonés que ocupó una isla hawaiana

Después de Pearl Harbor, un piloto japonés se estrelló en una isla hawaiana e intentó ocuparlo

Shahan Russell || War History Online




Vista aérea de la isla de Niihau en Hawaii. Polihale 


En 1941, un piloto japonés solitario intentó capturar la isla hawaiana de Ni'ihau. Los nativos respondieron sosteniendo un luau para él.

Aunque parte de los EE. UU., Ni'ihau ha sido propiedad privada de la familia Robinson desde 1864. Solo los nativos, los Robinson, los funcionarios del gobierno y el personal de la Marina de los EE. UU. Pueden ir allí, por lo que se llama "La Isla Prohibida".

En 1941, la isla no tenía electricidad ni teléfonos, y prácticamente todo el mundo hablaba solo hawaiano. Incluso su propietario, Aylmer Francis Robinson, vivía en la vecina isla de Kaua'i y solo lo visitaba semanalmente.

Hubo, sin embargo, tres japoneses a quienes se les permitió vivir allí: Ishimatsu Shintani (que nació en Japón y había vivido en Hawái durante 40 años), así como Yoshio e Irene Harada (que eran ciudadanos estadounidenses nacidos en Hawai) )

Debido al aislamiento y tamaño de Ni'ihau (solo 69.5 millas cuadradas), los japoneses pensaron que estaba deshabitado. Entonces, cuando planificaron su ataque a Pearl Harbor, les dijeron a los pilotos que aterrizaran allí si sus aviones estaban dañados y prometieron rescatarlos en submarino.

Y ahí es donde entra el Airman First Class Shigenori Nishikaichi. El 7 de diciembre de 1941 se sentó en su A6M2 Zero "B11-120" mirando la primera ola desde la cubierta del portaaviones Hiryū.

Su turno llegó después de que cayeron las primeras bombas en la Flota del Pacífico de Estados Unidos. Tomando los cielos, se unió a la segunda ola hasta que fue impactado por el enemigo. Su avión estaba plagado de balas y los cielos se llenaban de más explosiones, regresar al Hiryū era imposible, así que voló a Ni'ihau, en cambio.

Hawila "Howard" Kaleohano, de 30 años, era la única nativa de la isla que hablaba inglés. También era dueño del campo donde Shigenori intentó aterrizar. Pudo haber sido un aterrizaje suave, también, excepto que la parte inferior de su avión se enganchó en una cerca de alambre y se estrelló.

Howard no podía haber sabido del ataque a Pearl Harbor, pero sabía que la relación de Estados Unidos con Japón se estaba deteriorando. Entonces, mientras Shigenori estaba aturdido en el naufragio de lo que quedaba de su B11-120, tomó la pistola del piloto y algunos documentos que encontró en la cabina.

Luego le dio la bienvenida al hombre a Ni'ihau. Otros se reunieron para ofrecer su hospitalidad, pero el inglés de Shigenori era muy básico. Entonces ellos llamaron a Ishimatsu. Casado con un local, también habló hawaiano con fluidez.


Bombardeo de Pearl Harbor, que muestra la isla de Ford

Feliz de ver a otro japonés, Shigenori le contó emocionado al hombre sobre el bombardeo de Pearl Harbor. Ishimatsu palideció y se alejó, ignorando a los hawaianos que le suplicaban que tradujera lo que dijo el piloto.

Encogiéndose de hombros, llamaron a las otras dos personas que podían hablar hawaiano y japonés (además del inglés): Yoshio Harada y su esposa, Irene. Shigenori les contó de nuevo sobre el bombardeo, pero la pareja pensó que era mejor no traducir eso.

Luego pidió que le devolvieran sus documentos, pero Howard se negó. En cambio, él y sus vecinos comenzaron a planear una bienvenida luau.

Mientras hacían eso, Shigenori le dijo a Haradas que la victoria de Japón era inevitable. Podrían seguir siendo ciudadanos de segunda clase de un Estados Unidos derrotado, o podrían elegir el lado ganador ya que eran de origen étnico japonés.

Vista aérea de la isla de Niihau en Hawaii. Autor de la foto
Vista aérea de la isla de Niihau en Hawaii. Polihale - CC BY-SA 3.0
El luau tuvo lugar más tarde esa noche cuando llegaron informes del ataque a través de una radio que funcionaba con baterías. Debe haber sido incomodo. En cuanto a su submarino de rescate, nunca llegó porque estaba tratando con buques de la Armada de los EE. UU. En el área.

Se llevó a cabo en la casa del anfitrión mientras esperaban la visita programada de Aylmer al día siguiente. El dueño de Ni'ihau podría llevar al piloto de regreso a Kauai y entregarlo a las autoridades allí.

Pero Aylmer nunca lo logró porque los militares habían prohibido todo el tráfico de embarcaciones entre las islas. Como Ni'ihau no tenía cárceles y los anfitriones luau no querían tener nada más que ver con él, las Haradas ofrecieron albergar a Shigenori. El resto estuvo de acuerdo, pero envió a cuatro guardias para vigilarlo.


Un A6M2 "Zero" en el 2004 Reno Air Races. 

Ishimatsu tuvo un cambio de opinión en algún momento porque, el 12 de diciembre, le pidió a Howard los papeles de Shigenori a cambio de $ 200, una suma principesca para los Ni'ihauans en aquel entonces. El hawaiano se negó.

Para entonces, la seguridad se había relajado porque ¿a dónde podría ir Shigenori? Por eso sus cuatro guardias se habían reducido a solo uno. Las Haradas se abalanzaron, luego ataron y encerraron al guardia en el almacén donde se guardaban la pistola y la escopeta de Shigenori.

Entonces ahora eran un ejército de tres personas que se dirigían hacia la propiedad de Howard. Afortunadamente, los vio venir y corrió a la aldea para contarles lo que estaba sucediendo.

Nadie le creyó, por supuesto. ¡Haradas e Ishimatsu habían sido buenos vecinos, después de todo! Howard estaba a punto de desesperarse cuando llegó corriendo al pueblo. El guardia. Él había escapado, y sí, eran los Haradas, está bien. Todos se dispersaron.


El portaaviones Hiryū atracado en Yokokuka en 1939 

Más tarde esa noche, Howard entregó los papeles a alguien para su custodia. Luego se subió a un bote con otras cinco personas y se fue remando hacia Kauai.

A la mañana siguiente, los japoneses capturaron a Benehakaka "Ben" Kanahele y su esposa, Kealoha "Ella". Sosteniéndola como rehén, ordenaron a Ben que buscara a Howard. Hizo una pretensión de hacerlo, sabiendo muy bien que el hombre estaba fuera de la isla.

Frustrado, Shigenori amenazó con dispararle a todos en la aldea si no recuperaba sus papeles. Luego le pasó su escopeta a Yoshio, que fue cuando Ben se abalanzó. Shigenori disparó al hawaiano en la ingle, el estómago y la parte superior de la pierna, pero Ben era un hombre musculoso porque criaba ovejas.



Shigenori Nishikaichi. Por Desconocido - La foto aparece en la portada de The Niihau Incident, por Allan Beekman. Patricia Beekman, heredera de Allan Beekman. 

A pesar de sus heridas, levantó al piloto y lo arrojó contra una pared de piedra. Ella agarró una roca y comenzó a golpear la cabeza del hombre, dándole tiempo a Ben para que agarrara su cuchillo de caza y le cortara la garganta al aviador, por lo que más tarde obtuvo la Medalla al Mérito y el Corazón Púrpura.

Yoshio agarró la pistola de Shigenori, la levantó, apuntó ... y se voló la cabeza. En cuanto a Irene e Ishimatsu, fueron arrestados y encarcelados hasta el final de la guerra.

El 26 de enero de 1942, el Teniente de Marina CB Baldwin escribió que "los residentes japoneses que anteriormente creían leales a los Estados Unidos pueden ayudar a Japón si ... los ataques parecen exitosos". El 19 de febrero, el presidente Roosevelt emitió la Orden Ejecutiva 9066 ordenando el internamiento de todas las personas japonesas ascendencia en suelo estadounidense.

domingo, 11 de febrero de 2018

Estados bálticos: Ocupación nazi y soviética desde 1940-1990

Ocupación de los Estados bálticos

Wikipedia


La ocupación de los Estados bálticos fue la ocupación militar de los tres Estados bálticos-Estonia, Letonia y Lituania-por la Unión Soviética bajo los auspicios del Pacto Molotov-Ribbentrop el 14 de junio de 1940 seguido de su incorporación a la URSS como repúblicas constituyentes, no reconocida por la mayoría de las potencias occidentales. El 22 de junio de 1941, la Alemania nazi atacó la URSS y en pocas semanas ocupó los territorios bálticos. En julio de 1941, el territorio báltico se incorporó al Reichskommissariat Ostland del Tercer Reich. Como resultado de la ofensiva báltica de 1944, la Unión Soviética recapturó la mayor parte de los Estados bálticos y atrapó a las fuerzas alemanas restantes en el bolsillo de Curlandia hasta su rendición formal en mayo de 1945. La "ocupación de la anexión" soviética (Annexionsbesetzung or occupation sui generis) de los Estados bálticos duró hasta agosto de 1991, cuando los Estados bálticos recuperaron la independencia.

Los estados bálticos, los Estados Unidos  y sus tribunales, el Parlamento Europeo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas han declarado que estos tres países fueron invadidos, ocupados e incorporados ilegalmente en la Unión Soviética según las disposiciones del Pacto Molotov-Ribbentrop de 1939, primero por la Unión Soviética, luego por los nazis. Alemania desde 1941 hasta 1944, y nuevamente por la Unión Soviética desde 1944 hasta 1991. Esta política de no reconocimiento ha dado lugar al principio de continuidad jurídica, que sostiene que de jure, o como cuestión de derecho, los Estados bálticos habían permanecido como estados independientes bajo ocupación ilegal durante el período de 1940 a 1991.

En su reevaluación de la historia soviética que comenzó durante la perestroika en 1989, la URSS condenó el protocolo secreto de 1939 entre Alemania y él mismo. Sin embargo, la URSS nunca reconoció formalmente su presencia en los países bálticos como ocupación o anexó estos estados, y consideró a las Repúblicas Socialistas Soviéticas de Estonia, Letonia y Lituania como sus repúblicas constituyentes. La historiografía nacionalista-patriótica y los libros de texto escolares continúan sosteniendo que los Estados bálticos se unieron voluntariamente a la Unión Soviética después de que todos sus pueblos llevaron a cabo revoluciones socialistas independientes de la influencia soviética.  El gobierno ruso y sus funcionarios estatales insisten en que la incorporación de los estados bálticos estaba de acuerdo con el derecho internacional y obtuvieron el reconocimiento de jure por los acuerdos hechos en las conferencias de Yalta y Potsdam y por los Acuerdos de Helsinki Considerando que los Acuerdos solo comprometían las fronteras existentes no serían violados. Sin embargo, Rusia aceptó la solicitud de Europa de "ayudar a las personas deportadas de los Estados bálticos ocupados" al unirse al Consejo de Europa. Además, cuando la República Socialista Federativa Soviética de Rusia firmó un tratado por separado con Lituania en 1991, reconoció que la anexión de 1940 era una violación de la soberanía lituana y reconocía la continuidad de jure del Estado lituano.

La mayoría de los gobiernos occidentales sostuvieron que la soberanía báltica no había sido invalidada legítimamente y así continuaron reconociendo a los estados bálticos como entidades políticas soberanas representadas por las legaciones designadas por los Estados bálticos anteriores a 1940 que funcionaban en Washington y en otros lugares. La independencia de facto se restableció en los Estados bálticos en 1991 durante la disolución de la Unión Soviética. Rusia comenzó a retirar sus tropas de los países bálticos (a partir de Lituania) en agosto de 1993. La retirada total de las tropas desplegadas por Moscú se completó en agosto de 1994. Rusia puso fin oficialmente a su presencia militar en los países bálticos en agosto de 1998 al desmantelar la estación de radar Skrunda-1 en Letonia. Las instalaciones desmanteladas se repatriaron a Rusia y el sitio volvió al control letón, y el último soldado ruso abandonó el suelo báltico en octubre de 1999.

Introducción

Temprano en la mañana del 24 de agosto de 1939, la Unión Soviética y Alemania firmaron un pacto de no agresión de diez años, denominado pacto Molotov-Ribbentrop. El pacto contenía un protocolo secreto por el cual los estados de Europa del Norte y del Este se dividieron en "esferas de influencia" alemanas y soviéticas. En el norte, Finlandia, Estonia y Letonia fueron asignados a la esfera soviética. Polonia se dividiría en caso de que se produjera una "reorganización política": las áreas al este de Narev, Vistula y San Rivers irían a la Unión Soviética, mientras que Alemania ocuparía el oeste. Lituania, adyacente a Prusia Oriental, estaría en la esfera de influencia alemana, aunque un segundo protocolo secreto acordado en septiembre de 1939 asignó la mayoría del territorio lituano a la Unión Soviética. De acuerdo con este protocolo secreto, Lituania recuperaría su capital histórica, Vilnius, previamente subyugada por Polonia durante el período de entreguerras.

Tras el final de la invasión soviética de Polonia el 6 de octubre, los soviéticos presionaron a Finlandia y a los países bálticos para que concluyeran los tratados de asistencia mutua. Los soviéticos cuestionaron la neutralidad de Estonia después del escape de un submarino polaco internados el 18 de septiembre. Una semana más tarde, el 24 de septiembre, el ministro de Asuntos Exteriores estonio recibió un ultimátum en Moscú. Los soviéticos exigieron la conclusión de un tratado de asistencia mutua para establecer bases militares en Estonia. Los estonios no tuvieron más opción que aceptar bases navales, aéreas y militares en dos islas estonias y en el puerto de Paldiski. El acuerdo correspondiente se firmó el 28 de septiembre de 1939. Letonia siguió el 5 de octubre de 1939 y Lituania poco después, el 10 de octubre de 1939. Los acuerdos permitieron a la Unión Soviética establecer bases militares en el territorio de los Estados bálticos durante la guerra europea y para colocar 25,000 soldados soviéticos en Estonia, 30,000 en Letonia y 20,000 en Lituania desde octubre de 1939.


División planificada y real de Europa, según el Pacto Molotov-Ribbentrop, con ajustes posteriores

Ocupación soviética y anexión 1940-1941

En septiembre y octubre de 1939, el gobierno soviético obligó a los estados bálticos a concluir pactos de asistencia mutua que le dieron el derecho de establecer bases militares soviéticas. En mayo de 1940, los soviéticos recurrieron a la idea de una intervención militar directa, pero aún tenían la intención de gobernar a través de los regímenes títeres. Su modelo era la República Democrática de Finlandia, un régimen títere establecido por los soviéticos el primer día de la Guerra de Invierno.  Los soviéticos organizaron una campaña de prensa contra las supuestas simpatías de los aliados de los gobiernos bálticos. En mayo de 1940, los alemanes invadieron Francia, que fue invadida y ocupada un mes después. A fines de mayo y principios de junio de 1940, los estados bálticos fueron acusados ​​de colaborar militarmente contra la Unión Soviética celebrando reuniones el invierno anterior. : 43 El 15 de junio de 1940, el gobierno lituano no tuvo más remedio que aceptar el ultimátum soviético y permitir la entrada de un número no especificado de tropas soviéticas. El presidente Antanas Smetona propuso la resistencia armada a los soviéticos, pero el gobierno se negó, proponiendo a su propio candidato para dirigir el régimen. Sin embargo, los soviéticos rechazaron esta oferta y enviaron a Vladimir Dekanozov a hacerse cargo de los asuntos mientras el Ejército Rojo ocupaba el estado.


Esquemas del bloqueo militar soviético y la invasión de Estonia en 1940. (Archivos navales del estado ruso)

El 16 de junio de 1940, Letonia y Estonia también recibieron Ultimata. El Ejército Rojo ocupó los dos estados bálticos restantes poco después. Los soviéticos despacharon a Andrey Vyshinsky para supervisar la toma de control de Letonia y Andrei Zhdanov para supervisar la toma de control de Estonia. Los días 18 y 21 de junio de 1940, se formaron nuevos gobiernos de "frente popular" en cada país báltico, formado por comunistas y compañeros de viaje. Bajo la vigilancia soviética, los nuevos gobiernos organizaron elecciones fraudulentas para nuevas "asambleas populares". A los votantes se les presentó una lista única, y no se permitieron archivar movimientos opositores y para obtener la participación requerida se forjó el 99,6% de los votos.: 46 Un mes después, las nuevas asambleas se reunieron, siendo su única actividad resoluciones para unirse a la Unión Soviética. En cada caso, las resoluciones fueron aprobadas por aclamación. El Soviet Supremo de la Unión Soviética aceptó debidamente las solicitudes en agosto, dando así una sanción legal a la toma. Lituania se incorporó a la Unión Soviética el 3 de agosto, Letonia el 5 de agosto y Estonia el 6 de agosto de 1940. Los presidentes depuestos de Estonia (Konstantin Päts) y Letonia (Kārlis Ulmanis) fueron encarcelados y deportados a la URSS y murieron más tarde en la región de Tver y Asia central, respectivamente. En junio de 1941, los nuevos gobiernos soviéticos llevaron a cabo deportaciones masivas de "enemigos del pueblo". Se estima que solo Estonia perdió 60,000 ciudadanos.: 48 En consecuencia, muchos bálticos saludaron inicialmente a los alemanes como libertadores cuando invadieron una semana más tarde.

La Unión Soviética inmediatamente comenzó a erigir fortificaciones fronterizas a lo largo de su frontera occidental recién adquirida, la llamada Línea Molotov.

Ocupación alemana 1941-1944

La provincia de Ostland y el Holocausto

El 22 de junio de 1941, los alemanes invadieron la Unión Soviética. Los estados bálticos, recientemente sovietizados por amenazas, fuerza y ​​fraude, generalmente dieron la bienvenida a las fuerzas armadas alemanas cuando cruzaron las fronteras. En Lituania, estalló una revuelta y se estableció un gobierno provisional independiente. A medida que los ejércitos alemanes se acercaban a Riga y Tallin, se hicieron intentos para restablecer los gobiernos nacionales. Se esperaba que los alemanes restablecieran la independencia báltica. Tales esperanzas políticas pronto se evaporaron y la cooperación báltica se hizo menos directa o cesó por completo. Los alemanes intentaron anexar los territorios bálticos al Tercer Reich donde los "elementos adecuados" debían ser asimilados y los "elementos inadecuados" exterminados. En la práctica real, la implementación de la política de ocupación era más compleja; por razones administrativas, los Estados bálticos se incluyeron con Bielorrusia en el Reichskommissariat Ostland. El área fue gobernada por Hinrich Lohse que estaba obsesionado con las regulaciones burocráticas. El área del Báltico era la única región del este destinada a convertirse en una provincia completa del Tercer Reich.

Las actitudes raciales nazis hacia el pueblo báltico difieren entre las autoridades nazis. En la práctica, las políticas raciales no estaban dirigidas contra la mayoría de los bálticos, sino contra los judíos. Un gran número de judíos vivían en las principales ciudades, especialmente en Vilnius, Kaunas y Riga. Las unidades de exterminio móviles alemanas masacraron a cientos de miles de judíos; El Einsatzgruppe A, asignado al área báltica, era el más efectivo de cuatro unidades.  La política alemana obligó a los judíos a entrar en guetos. En 1943, Heinrich Himmler ordenó a sus fuerzas liquidar los ghettos y trasladar a los supervivientes a los campos de concentración. Algunos conscriptos letones y lituanos colaboraron activamente en el asesinato de judíos, y los nazis lograron provocar pogromos localmente, especialmente en Lituania. Solo alrededor del 75 por ciento de los judíos estonios y el 10 por ciento de los letones y lituanos sobrevivieron a la guerra. Sin embargo, para la mayoría del pueblo báltico, el gobierno alemán fue menos severo que el régimen soviético, y fue menos brutal que las ocupaciones alemanas en otras partes de Europa oriental. Los regímenes locales de títeres realizaban tareas administrativas y se permitía que las escuelas funcionaran. Sin embargo, a la mayoría de las personas se les negó el derecho a poseer tierras o negocios.

Nacionales bálticos dentro de las fuerzas soviéticas 

La administración soviética había incorporado a la fuerza los ejércitos nacionales bálticos tras la ocupación en 1940. La mayoría de los oficiales superiores fueron arrestados y muchos de ellos asesinados. Durante la invasión alemana, los soviéticos llevaron a cabo una movilización general forzada que tuvo lugar en violación del derecho internacional. Bajo los Convenios de Ginebra, este acto de violencia es visto como una violación grave y un crimen de guerra, porque los hombres movilizados fueron tratados como arrestantes desde el principio. En comparación con la movilización general proclamada en la Unión Soviética, el rango de edad se extendió por 9 años en los países bálticos; todos los oficiales de la reserva también fueron tomados. El objetivo era deportar a todos los hombres capaces de luchar a Rusia, donde fueron enviados a condenar a los campamentos. Casi la mitad de ellos perecieron debido a las condiciones del transporte, el trabajo esclavo, el hambre, las enfermedades y las medidas represivas del NKVD. Además, se formaron batallones de destrucción bajo el mando del NKVD. Por lo tanto, los ciudadanos bálticos lucharon en las filas del ejército alemán y soviético. Estaba la 201ª División de Fusileros de Letonia. La 308ª división de fusileros de Letonia recibió la Orden del Estandarte Rojo después de la expulsión de los alemanes de Riga en el otoño de 1944.

Se estima que 60,000 lituanos fueron reclutados en el Ejército Rojo. [70] Durante 1940, sobre la base del disuelto ejército lituano, las autoridades soviéticas organizaron el 29º Cuerpo de Fusileros Territoriales. La disminución en la calidad de vida y las condiciones del servicio, el adoctrinamiento forzoso de la ideología comunista, causó el descontento de las unidades militares recientemente sovietizadas. Las autoridades soviéticas respondieron con represiones contra oficiales lituanos del 29 ° Cuerpo, arrestaron a más de 100 oficiales y soldados y posteriormente ejecutaron alrededor de 20 en otoño de 1940. En ese momento supuestamente cerca de 3.200 oficiales y soldados del 29 ° Cuerpo fueron considerados "políticamente poco confiables". Debido a las altas tensiones y al descontento de los soldados, el 26º Regimiento de Caballería se disolvió. Durante las deportaciones de junio de 1941, más de 320 oficiales y soldados del 29º Cuerpo fueron arrestados y deportados a campos de concentración de ejecutados. El 29º Cuerpo colapsó con la invasión alemana a la Unión Soviética: el 25 y 26 de junio estalló una rebelión en su 184ª División de Fusileros. La otra división del 29º Cuerpo, la 179ª División de Fusileros, perdió a la mayoría de sus soldados durante la retirada de los alemanes, principalmente a la deserción de sus soldados. Un total de menos de 1.500 soldados con una fuerza inicial de alrededor de 12,000 llegaron al área de Pskov en agosto de 1941. En la segunda parte de 1942, la mayoría de los lituanos que permanecían en las filas soviéticas y los refugiados de guerra masculinos de Lituania se organizaron en el 16º Fusil División durante su segunda formación. La 16ª División de Fusileros, a pesar de ser oficialmente llamada "lituana" y comandada en su mayoría por oficiales de origen lituano, incluyendo Adolfas Urbšas, ex Jefe de Estado Mayor del Ejército Lituano, era étnicamente muy mezclada, con hasta 1/4 de su personal compuesto por judíos y siendo así la mayor formación judía del ejército soviético. La broma popular de aquellos años decía que la 16ª división se llama lituana, porque hay 16 lituanos entre sus filas.

El 22º Cuerpo de Fusileros Territoriales estonios de 7.000 efectivos fue duramente golpeado en las batallas alrededor de Porkhov durante la invasión alemana en el verano de 1941, cuando 2000 fueron muertos o heridos en combate, y 4500 se rindieron. Los 25,000-30,000 efectivos del 8º Cuerpo de Fusileros Estonianos perdieron 3/4 de sus tropas en la batalla por Velikiye Luki en el invierno de 1942/43. Participó en la captura de Tallin en septiembre de 1944. Aproximadamente 20,000 lituanos, 25,000 estonios y 5000 letones murieron en las filas del Ejército Rojo y batallones de trabajo.

Nacionales bálticos dentro de las fuerzas alemanas

La administración nazi también reclutó a ciudadanos bálticos en los ejércitos alemanes. La Fuerza de Defensa Territorial de Lituania, compuesta de voluntarios, se formó en 1944. El LTDF alcanzó el tamaño de unos 10.000 hombres. Su objetivo era luchar contra el Ejército Rojo que se aproxima, proporcionar seguridad y llevar a cabo operaciones antipartisanas dentro del territorio, reclamadas por los lituanos. Después de breves enfrentamientos contra los partisanos soviéticos y polacos (Armia Krajowa), la fuerza se disolvió por sí sola, sus líderes fueron arrestados y enviados a campos de concentración nazis, y muchos de sus miembros fueron ejecutados por los nazis. La Legión Letona, creada en 1943, consistía en dos divisiones reclutadas de las Waffen-SS. El 1 de julio de 1944, la Legión letona tenía 87.550 hombres. Otros 23,000 letones servían como "auxiliares" de la Wehrmacht. Entre otras batallas participaron en las batallas en el Asedio de Leningrado, en Curlandia Bolsillo, en las defensas de la muralla de Pomerania, en el río Velikaya por la colina "93,4" y en la defensa de Berlín. La 20ª División de Granaderos de Waffen de las SS (1º Estonio) se formó en enero de 1944 a través de la conscripción. Formados por 38,000 hombres, tomaron parte en la Batalla de Narva, la Batalla de Tannenberg Line, la Batalla de Tartu y la Operación Aster.

Intentos de restaurar la independencia y la ofensiva soviética de 1944

Hubo varios intentos de restaurar la independencia durante la ocupación. El 22 de junio de 1941, los lituanos derrocaron el régimen soviético dos días antes de que la Wehrmacht llegara a Kaunas, donde los alemanes permitieron que un gobierno provisional funcionase durante más de un mes. El Consejo Central de Letonia se estableció como una organización clandestina en 1943, pero fue destruida por la Gestapo en 1945. En Estonia en 1941, Jüri Uluots propuso la restauración de la independencia; más tarde, en 1944, se había convertido en una figura clave en el Comité Nacional secreto. En septiembre de 1944, Uluots se convirtió brevemente en presidente en funciones de la Estonia independiente. A diferencia de los franceses y los polacos, los estados bálticos no tenían gobiernos en el exilio ubicados en el oeste. En consecuencia, Gran Bretaña y los Estados Unidos carecían de interés en la causa báltica, mientras que la guerra contra Alemania permaneció indecisa. El descubrimiento de la masacre de Katyn en 1943 y la conducta insensible hacia el levantamiento de Varsovia en 1944 habían arrojado sombras sobre las relaciones; sin embargo, los tres vencedores todavía mostraron solidaridad en la conferencia de Yalta en 1945.

Para el 1 de marzo de 1944 el asedio de Leningrado había terminado y las tropas soviéticas estaban en la frontera con Estonia. [76] Los soviéticos lanzaron la ofensiva del Báltico, una operación militar y política doble para derrotar a las fuerzas alemanas, el 14 de septiembre. El 16 de septiembre, el Alto Mando del Ejército alemán emitió un plan en el que las fuerzas estonias cubrirían la retirada alemana. [77] Los soviéticos pronto llegaron a la capital de Estonia, Tallin, donde la primera misión del NKVD fue detener a cualquiera que escapara del estado; sin embargo, muchos refugiados lograron escapar hacia el oeste. El NKVD también se dirigió a los miembros del Comité Nacional de la República de Estonia [78]. Las fuerzas alemanas y letonas permanecieron atrapadas en el bolsillo de Curlandia hasta el final de la guerra, capitulando el 10 de mayo de 1945.

Bajo dominio soviético 1944-1991

Resistencia y deportaciones 


Monumento a las víctimas lituanas de la ocupación soviética en la avenida Gediminas, Vilnius.
54 ° 41'18.9 "N 25 ° 16'14.0" E

Después de volver a ocupar los Estados bálticos, los soviéticos implementaron un programa de sovietización, que se logró a través de la industrialización a gran escala en lugar de ataques abiertos a la cultura, la religión o la libertad de expresión. Los soviéticos llevaron a cabo deportaciones masivas para eliminar cualquier resistencia a la colectivización o el apoyo de partidarios. Partidarios bálticos, como los Hermanos del bosque, continuaron resistiendo el dominio soviético a través de la lucha armada durante varios años.

Los soviéticos habían llevado a cabo deportaciones masivas en 1940-41, pero las deportaciones entre 1944-52 fueron aún mayores. Solo en marzo de 1949, las principales autoridades soviéticas organizaron una deportación masiva de 90,000 ciudadanos bálticos.

El número total de deportaciones en 1944-55 se ha estimado en más de medio millón: 124,000 en Estonia, 136,000 en Letonia y 245,000 en Lituania.

La cifra estimada de muertes entre deportados lituanos entre 1945 y 1958 fue de 20,000, incluidos 5,000 niños.

A los deportados se les permitió regresar después del discurso secreto de Nikita Khrushchev en 1956 denunciando los excesos del estalinismo, sin embargo muchos no sobrevivieron a sus años de exilio en Siberia. Después de la guerra, los soviéticos delinearon nuevas fronteras para las repúblicas bálticas. Lituania ganó las regiones de Vilna y Klaipėda, mientras que la SFSR rusa anexó el territorio de las partes orientales de Estonia (5% del territorio de la preguerra) y Letonia (2%).

Industrialización e inmigración 

Los soviéticos hicieron grandes inversiones de capital para recursos energéticos y una fabricación de productos industriales y agrícolas. El objetivo era integrar las economías bálticas en la esfera económica soviética más grande. En las tres repúblicas, se desarrolló la industria manufacturera que dio como resultado algunos de los mejores complejos industriales en la esfera de la producción electrónica y textil. La economía rural sufrió por la falta de inversiones y la colectivización. Las áreas urbanas del Báltico habían sido dañadas durante la guerra y tomó diez años recuperar las pérdidas de vivienda. Las construcciones nuevas a menudo eran de mala calidad y los inmigrantes rusos étnicos eran favorecidos en la vivienda. Estonia y Letonia recibieron inmigración a gran escala de trabajadores industriales de otras partes de la Unión Soviética que cambiaron dramáticamente la demografía. Lituania también recibió inmigración, pero en menor escala.

Los estonios étnicos constituyeron el 88 por ciento antes de la guerra, pero en 1970 la cifra se redujo al 60 por ciento. Los letones étnicos constituyeron el 75 por ciento, pero la cifra cayó un 57 por ciento en 1970 y más abajo hasta el 50,7 por ciento en 1989. Por el contrario, la caída en Lituania fue solo del 4 por ciento. Los comunistas bálticos habían apoyado y participado la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia. Sin embargo, muchos de ellos murieron durante la Gran Purga en la década de 1930. Los nuevos regímenes de 1944 fueron establecidos principalmente por comunistas nativos que habían luchado en el Ejército Rojo. Sin embargo, los soviéticos también importaron rusos étnicos para ocupar puestos políticos, administrativos y gerenciales.

Restauraciones de independencia

El período de estancamiento trajo la crisis del sistema soviético. El nuevo líder soviético Mikhail Gorbachev llegó al poder en 1985 y respondió con glasnost y perestroika. Fueron intentos de reformar el sistema soviético desde arriba para evitar la revolución desde abajo. Las reformas ocasionaron el despertar del nacionalismo en las repúblicas bálticas. Las primeras grandes manifestaciones contra el medio ambiente fueron Riga en noviembre de 1986 y la primavera siguiente en Tallin. Pequeñas protestas exitosas alentaron a individuos clave y para finales de 1988 el ala de la reforma había ganado posiciones decisivas en las repúblicas bálticas. Al mismo tiempo, coaliciones de reformistas y fuerzas populistas se reunieron bajo los Frentes Populares. El Supremo Soviético de la República Socialista Soviética de Estonia volvió a utilizar el idioma estonio como idioma oficial en enero de 1989, y poco después se aprobaron leyes similares en Letonia y Lituania. Las repúblicas bálticas declararon su objetivo de soberanía: Estonia en noviembre de 1988, Lituania en mayo de 1989 y Letonia en julio de 1989. The Baltic Way, que tuvo lugar el 23 de agosto de 1989, se convirtió en la mayor manifestación de oposición al régimen soviético.

El 11 de marzo de 1990, el Soviet Supremo de Lituania declaró la independencia de Lituania. Los candidatos a la independencia habían recibido una abrumadora mayoría en las elecciones al Soviet Supremo celebradas a principios de ese mes. El 30 de marzo de 1990, el Soviet Supremo de Estonia declaró a la Unión Soviética como una potencia ocupante y anunció el comienzo de un período de transición hacia la independencia. El 4 de mayo de 1990, el Soviet Supremo de Letonia hizo una declaración similar. La Unión Soviética condenó inmediatamente las tres declaraciones como ilegales, diciendo que tenían que pasar por el proceso de secesión descrito en la Constitución soviética de 1977. Sin embargo, los Estados bálticos argumentaron que todo el proceso de ocupación violó tanto el derecho internacional como su propia ley. Por lo tanto, argumentaron, simplemente estaban reafirmando una independencia que aún existía bajo el derecho internacional.

A mediados de junio, los soviéticos comenzaron las negociaciones con las repúblicas bálticas. Los soviéticos tuvieron un desafío mayor en otros lugares, ya que la república federal rusa proclamó la soberanía en junio. Simultáneamente, las repúblicas bálticas también comenzaron a negociar directamente con la república federal rusa. Después de las negociaciones fallidas, los soviéticos hicieron un dramático pero fallido intento de romper el punto muerto y enviaron tropas militares matando a veinte personas e hiriendo a cientos de civiles en lo que se conoció como la "masacre de Vilna" y "Las barricadas" en Letonia en enero de 1991. En agosto de 1991, los miembros de la línea dura intentaron tomar el control de la Unión Soviética. Un día después del golpe de estado del 21 de agosto, los estonios proclamaron la independencia total. El parlamento letón hizo una declaración similar en el mismo día. El golpe fracasó pero el colapso de la Unión Soviética se hizo inevitable. Después de que el golpe de estado colapsó, el gobierno soviético reconoció la independencia de los tres estados bálticos el 6 de septiembre de 1991.

Retiro de las tropas rusas y desmantelamiento de los radares

La Federación de Rusia asumió la carga y el posterior retiro de la fuerza de ocupación, que consistía en unas 150,000 ex tropas soviéticas, ahora rusas, estacionadas en los Estados bálticos. A partir de 1992 todavía había 120,000 tropas rusas allí, así como una gran cantidad de pensionistas militares, particularmente en Estonia y Letonia.

Durante el período de negociaciones, Rusia esperaba retener instalaciones como la base naval de Liepaja, la estación de radar de misiles balísticos Skrunda y la estación espacial de Ventspils en Letonia y la base de submarinos Paldiski en Estonia, así como los derechos de tránsito a Kaliningrado. a través de Lituania.

La contienda surgió cuando Rusia amenazó con mantener sus tropas donde estaban. El vínculo de Moscú con una legislación específica que garantiza los derechos civiles de los rusos étnicos fue visto como una amenaza implícita en Occidente, en la Asamblea General de los Estados Unidos y por los líderes bálticos, que lo consideraban como el imperialismo ruso.

Lituania fue el primero en completar la retirada de las tropas rusas, el 31 de agosto de 1993, en parte debido al problema de Kaliningrado.

Los acuerdos subsiguientes para retirar las tropas de Letonia se firmaron el 30 de abril de 1994, y de Estonia el 26 de julio de 1994. La continua vinculación de parte de Rusia resultó en una amenaza por parte del Senado de Estados Unidos a mediados de julio para detener toda ayuda a Rusia en caso de que las fuerzas no fueran retiradas para fines de agosto. La retirada final se completó el 31 de agosto de 1994. Algunas tropas rusas permanecieron estacionadas en Estonia en Paldiski hasta que la base militar rusa fue desmantelada y los reactores nucleares suspendieron sus operaciones el 26 de septiembre de 1995. Rusia operó la estación de radar Skrunda-1 hasta que se desmanteló el 31 de agosto de 1998. El Gobierno ruso tuvo que desmontar y retirar el equipo de radar; este trabajo se completó en octubre de 1999 cuando el sitio fue devuelto a Letonia. El último soldado ruso salió de la región ese mes, marcando un final simbólico de la presencia militar rusa en suelo báltico.

Consecuencias

En los años posteriores al restablecimiento de la independencia del Báltico, las tensiones se han mantenido entre los bálticos indígenas y los colonos de habla rusa en Estonia y Letonia. Si bien los requisitos para obtener la ciudadanía en los Estados bálticos son relativamente liberales, algunos expertos han señalado la falta de atención a los derechos de las personas de habla rusa y apátridas en los Estados bálticos, mientras que todas las organizaciones internacionales coinciden en que no hay formas de se puede observar una discriminación sistemática hacia la población de habla rusa y, a menudo, apátrida.

En 1993, Estonia se destacó por tener problemas relacionados con la integración exitosa de algunos que eran residentes permanentes en el momento en que Estonia obtuvo la independencia [111]. Según un informe de 2008 del Relator Especial sobre el racismo al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, los representantes de las comunidades de habla rusa en Estonia consideraron que la forma más importante de discriminación en Estonia no es étnica, sino más bien basada en el idioma (párrafo 56). El relator expresó varias recomendaciones, entre ellas el fortalecimiento del Canciller de Justicia, facilitar la concesión de la ciudadanía a personas de nacionalidad indefinida y hacer que la política lingüística sea objeto de debate para elaborar estrategias que reflejen mejor el carácter multilingüe de la sociedad (párrs. 89-92). Estonia ha sido criticada por el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial con un fuerte énfasis en el idioma estonio en la estrategia de integración estatal; uso del enfoque punitivo para promover el idioma estonio; restricciones del uso del idioma minoritario en los servicios públicos; bajo nivel de representación minoritaria en la vida política; persistentemente alto número de personas con ciudadanía indeterminada, etc.

Según Yaël Ronen, del Centro Minerva para los Derechos Humanos en la Universidad Hebrea de Jerusalén, los regímenes ilegales suelen tomar medidas para cambiar la estructura demográfica del territorio que posee el régimen, por lo general a través de dos métodos: la eliminación forzada de la población local y transferir sus propias poblaciones al territorio. [114] Cita el caso de los estados bálticos como un ejemplo de dónde ha ocurrido este fenómeno, con las deportaciones de 1949 combinadas con grandes oleadas de inmigración en 1945-50 y 1961-70. Cuando el régimen ilegal hizo la transición a un régimen legal en 1991, el estado de estos colonos se convirtió en un problema.

Continuidad de estado de los Estados bálticos

La mayoría de los poderes occidentales han aceptado la reivindicación báltica de la continuidad con las repúblicas anteriores a la guerra. Como consecuencia de la política de no reconocimiento de la ocupación soviética de estos países, combinado con la resistencia del pueblo báltico al régimen soviético, el funcionamiento ininterrumpido de los órganos estatales rudimentarios en el exilio en combinación con el principio jurídico fundamental de ex injuria jus non oritur, que no se puede obtener ningún beneficio legal de un acto ilegal, la incautación de los Estados bálticos se consideró ilegal [116], por lo tanto, el título soberano nunca pasó a la Unión Soviética y los Estados bálticos continuaron existir como sujetos de derecho internacional.

La posición oficial de Rusia, que eligió en 1991 ser el sucesor legal y directo de la URSS, es que Estonia, Letonia y Lituania se unieron libremente por su propia cuenta en 1940 y, con la disolución de la URSS, estos países se convirtieron en entidades de nueva creación en 1991. La postura de Rusia se basa en el deseo de evitar la responsabilidad financiera, y la opinión de que el reconocimiento de la ocupación soviética sentaría las bases para futuras reclamaciones de indemnización de los Estados bálticos.



sábado, 20 de enero de 2018

Guerra del Paraguay: Las donaciones de las damas paraguayas a la causa

La olvidada historia de las mujeres que donaron sus joyas para financiar al ejército de Paraguay en la Guerra de la Triple Alianza

Más de 5000 mujeres donaron sus alhajas para "aumentar los elementos bélicos de la heroica defensa de la patria" en la sangrienta guerra que enfrentó a Paraguay con Argentina, Brasil y Uruguay entre 1865 y 1870
La Nación


Las mujeres de la alta sociedad concurrieron a la entrega oficial de las joyas y "Libro de oro" en 1867. (Foto: El Centinela/Colección CAV/Museo del Barro). Foto: LA NACION

Mil mujeres se reunieron hace 150 años frente a lo que hoy es la Catedral Metropolitana de Asunción.

Su objetivo era votar por la creación de una serie de comisiones regionales encargadas de recolectar las donaciones de joyas y alhajas de mujeres de todo Paraguay, destinadas a "aumentar los elementos bélicos de la heroica defensa de la patria", según actas de la época.

Esta reunión del 24 de febrero de 1867 es considerada la primera asamblea femenina de Sudamérica y la razón por la que Paraguay festeja el Día de la Mujer en una fecha distinta al 8 de marzo.


Pero también es el origen de lo que se conoce como el ejército de retaguardia de Paraguay durante la Guerra de la Triple Alianza, el enfrentamiento internacional más sangriento de la historia de América Latina.

En los cinco años de guerra que enfrentaron a Paraguay con Argentina, Brasil y Uruguay, entre 200.000 y 300.000 paraguayos murieron, al menos la mitad de su población.


Entregar sus joyas para financiar el ejército fue el primer gran paso que ellas dieron en lo que terminaría siendo "el país de las mujeres".

El "Libro de oro"


Durante cinco meses, ciudad por ciudad, más de 5.000 mujeres entregaron lo más preciado que tenían: aros y peinetas de oro, collares de coral, anillos y prendedores de diamantes, relojes de bolsillo, vajilla con incrustaciones en piedra, espuelas de plata.


El "Libro de oro" tiene una cobertura con grabados en oro, un delicado trabajo de orfebrería anónimo. (Foto: Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay). Foto: LA NACION

Algunas lo hicieron convencidas con la causa nacional, en apoyo a la guerra que había desatado su presidente, el mariscal Francisco Solano López, al invadir Brasil por diferencias geopolíticas en 1864 y que, un año después, se convertiría en un conflicto transnacional imposible de ganar para Paraguay.

Otras mujeres, en cambio, fueron coaccionadas a entregar las joyas y reliquias familiares que con orgullo vestían a diario, tal como indicaba la tradición local de la época.

Pero todas ellas quedaron inmortalizadas como "las hijas de la patria" en el llamado "Libro de oro", un volumen que detalla el nombre, a veces el apellido y siempre el lugar de residencia de cada donante.


Francisco Solano López fue presidente de Paraguay desde 1862 hasta su muerte, en 1870.. Foto: LA NACION

Se trata de un ejemplar de 10 kilos, con 96 páginas y una cobertura con grabados en oro, que fue entregado el 8 de septiembre de 1867 junto con todas las joyas para Solano López.

"El 'Libro de oro' es invaluable, es una reliquia que representa la voluntad de un pueblo por sobrevivir", Fernando Griffith, ministro de la Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay, sobre el texto que el mes pasado se expuso por primera vez al público general en el Archivo Nacional de Asunción.

"Por ahora no tenemos el dato preciso de cuántas mujeres donaron ni del valor de las joyas", le dice a BBC Mundo Vicente Arrúa Ávalos, director del Archivo Nacional de Asunción.

Sin embargo, como el texto iba acompañado de otros tres volúmenes que contienen el inventario completo de qué donó cada paraguaya, pronto los historiadores podrán desentrañar algunos de los misterios que lo rodean.

¿Qué pasó con las joyas?

Existen muchas teorías sobre qué hizo Solano López con las joyas.

En algunos libros de historia se afirma que el presidente mandó a acuñar monedas de oro para efectivamente financiar al ejército.

También están los que sostienen que usó la donación para forjarse una espada de puño y vaina de oro sólido, adornados con piedras preciosas.

Incluso hay quienes aseguran que las joyas fueron a engrosar las arcas de la compañera del mariscal, la irlandesa Elisa Lynch.

En cualquier caso, la historiadora paraguaya Mary Monte de López Moreira le dice a BBC Mundo que es imposible que las joyas pudieran haber sido comercializadas para comprar armas debido al bloqueo que poco después sufriría el país.


El "Libro de oro" fue digitalizado por completo el mismo día en que llegó al Archivo Nacional de Asunción. (Foto: Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay). Foto: LA NACION

Por su parte, Arrúa Ávalos afirma que todo esto es anecdótico porque "el objetivo principal de la donación era simbólico: demostrar la fidelidad a la patria".

En este sentido, sobre la fecha de la donación, Solano López escribió: "La solicitud del bello sexo para usar los colores nacionales en lugar de sus joyas y alhajas durante la guerra es eminentemente patriótica".

"Pero ?continuó? no considero que la mujer paraguaya, que tantas pruebas ha dado de su amor a la patria, necesite hacer ostentación externa de los colores que lleva impreso en su corazón ni veo por qué ha de renunciar al uso de sus joyas".

Lo cierto es que si esas joyas estaban aún en Asunción en 1869, cuando los ejércitos de Argentina, Brasil y Uruguay invadieron la capital, es muy probable que se convirtieran en botín de guerra.


La Guerra de la Triple Alianza que enfrentó a Paraguay con Argentina, Brasil y Uruguay se extendió entre 1865 y 1870.. Foto: LA NACION

"Se llevaron las rejas de las ventanas, las tejas de los techos, las tumbas de los cementerios... Se llevaron todo lo que pudieron", cuenta Monte de López Moreira.

De hecho, el propio "Libro de oro" estuvo en manos del gobierno brasileño hasta 1975, cuando fue devuelto a Paraguay.

Arrúa Ávalos cuenta que por 42 años el libro estuvo en el palacio de gobierno, donde se lo conservó en óptimas condiciones, pero inaccesible para historiadores y público. Desde su entrega al Archivo Nacional de Asunción, en septiembre pasado, se encuentra escaneado y disponible online.

Heroínas anónimas


La donación de joyas es apenas uno de los tantos roles que asumieron las mujeres paraguayas durante la Guerra de la Triple Alianza.

"Los primeros registros de mujeres luchando son de diciembre de 1868", le cuenta a BBC Mundo el historiador paraguayo Fabián Chamorro.

Pero desde un principio, agrega Monte de López Moreira, las mujeres trabajaron la tierra para suministrar el alimento a los soldados y participaron como enfermeras, lavanderas y cocineras en los campos de batalla.

"Encontré registros de algunas mujeres que iban hasta el campo enemigo, le sacaban los uniformes a los caídos, los lavaban y adaptaban para los soldados paraguayos", explica la historiadora.

Por su parte, Arrúa Ávalos afirma que, "a pesar de que la donación de joyas resuena como la máxima expresión de patriotismo", además hicieron cuantiosas entregas de comida, ropa y aguardiente, por citar algunos ejemplos.

También fueron ellas las que tuvieron la difícil tarea de reconstruir el país al terminar la guerra, en 1870.


Hombres y mujeres, niños y ancianos terminaron peleando por Paraguay en la Guerra de la Triple Alianza. (Foto: Gregorio Cáceres/Semanario Cabichuí/Colección Hemeroteca Carlos A. López/Biblioteca Nacional). Foto: LA NACION

Según los registros historiográficos más aceptados, 80% de los paraguayos que murieron durante el conflicto eran hombres. Ellas, entonces, se encargaron de plantar la tierra y faenar, pero también de otras tareas como comercializar y estivar en el puerto.

Y, por supuesto, debieron repoblar el país en tiempos en que había cuatro mujeres por cada varón y hasta la pareja se compartía.

Incluso, en algunas regiones de Paraguay, la proporción llegaría a ser de 20 a uno, lo cual provocó el apodo coloquial del "país de las mujeres".

No obstante, estas mujeres permanecen como heroínas anónimas. Para ellas no hay estatuas con sus rostros ni calles o plazas con sus nombres.

En palabras de Chamorro: "En un país reconstruido por mujeres, nuestra historia no las recuerda".

jueves, 11 de enero de 2018

China: 10.000 muertos en la masacre de Tiananmen

Archivos británicos revelan que al menos 10.000 personas murieron en la masacre de Tiananmen

Veintiocho años después de la sangrienta represión a protestas opositoras durante siete semanas, se desclasificó el estremecedor relato del embajador del Reino Unido en Pekín. "Los tanques pasaron por encima de los cuerpos varias veces, haciendo como una 'papilla' antes de que los restos fuesen recogidos por una excavadora", denunció
Por Patrick Baert (AFP) || Infobae


La imagen más famosa de las protestas en Tiananmen (AP)

Diez mil muertos, cadáveres aplastados por los blindados y manifestantes rematados con bayonetas por el ejército chino, es el relato macabro revelado veintiocho años después por un archivo británico sobre la represión de Tiananmen en junio de 1989 en Pekín.

"La estimación mínima de los civiles muertos es de 10.000", concluye un telegrama secreto enviado el 5 de junio de 1989 por Alan Donald, embajador de Reino Unido en Pekín, a su gobierno al día siguiente de la sangrienta represión de siete semanas de manifestaciones por la democracia en China.

Este documento de los Archivos Nacionales británicos, publicado más de 28 años después de los hechos, pudo ser consultado por la AFP.

La estimación es casi diez veces más elevada que los balances que circulaban entonces y que situaban la cantidad de víctimas entre varios cientos y unos mil muertos.


El gobierno chino, que impone un férreo tabú sobre este periodo, afirmó por su parte en junio de 1989 que la represión de los "disturbios contrarrevolucionarios" había dejado 200 muertos entre los civiles y "varias decenas" entre las fuerzas de seguridad.

El testimonio de Alan Donald proyecta un escenario terrorífico de la violencia que se desencadenó en la noche del 3 al 4 de junio, cuando el ejército inició su avance hacia la gigantesca plaza de Tiananmen, corazón simbólico del poder comunista ocupada por los manifestantes.


(AFP)
"Los blindados que transportaban tropas del 27º Ejército abrieron fuego contra la multitud (…) antes de pasarles por encima", escribe el embajador. Alan Donald cita como fuente a una persona cuya identidad está oculta pero que obtuvo la información de un "amigo cercano, actualmente miembro del Consejo de Estado", gobierno chino.

Cuando los militares llegaron a la plaza de Tiananmen "los estudiantes comprendieron que tenían una hora para evacuar, pero después de solo cinco minutos, los blindados atacaron", informa Alan Donald. Los manifestantes "fueron hechos pedazos".

Los tanques "pasaron por encima de los cuerpos varias veces, haciendo como una 'papilla' antes de que los restos fuesen recogidos por una excavadora. Restos incinerados y arrojados con un chorro de agua por las alcantarillas", relata en un lenguaje telegráfico.

'Calificados de primitivos'

"Cuatro estudiantes heridas que suplicaban por sus vidas recibieron golpes de bayoneta", añade el embajador, antes de detallar que ambulancias militares "sufrieron disparos cuando intentaban intervenir".

Estos abusos son atribuidos principalmente al 27º Ejército, compuesto por soldados de la provincia de Shanxi "analfabetos en un 60% y calificados de primitivos" y que estaba dirigido por Yang Zhenhua, sobrino de Yang Shangkun, entonces presidente de la República Popular (un puesto honorífico).

Según el documento, la represión provocó tensiones en el ejército. El comandante militar de la región de Pekín negaba comida y cuarteles a los soldados provenientes de las provincias para restablecer el orden.


(AFP)
"Algunos miembros del gobierno consideran que la guerra civil es inminente", afirma el embajador.

En cuanto al balance de muertos, "creo que es fiable", declara a la AFP el ex líder estudiantil Xiong Yan, ahora nacionalizado estadounidense.

Igualmente es considerada creíble por el experto en China Jean-Pierre Cabestan, que recuerda que documentos desclasificados estos últimos años en Estados Unidos dieron las mismas estimaciones. "Esto hace que dos fuentes bastante independientes digan lo mismo".

Este balance "no es tan sorprendente teniendo en cuenta la cantidad de gente que había en Pekín, el número de gente movilizada" contra el gobierno chino, señala el sinólogo de la Universidad Bautista de Hong Kong, que se encontraba en la capital china en los días anteriores a la represión.

El régimen "había perdido el control de Pekín", recuerda, con numerosos puestos de control ocupados por protestantes en toda la ciudad. "Los pekineses lucharon, hubo seguramente muchas más batallas de lo que se piensa"

El ex líder estudiantil Feng Congde, establecido en Estados Unidos, menciona no obstante otro telegrama enviado tres semanas más tarde por el embajador Donald que reduce el número de muertos a entre 2.700 y 3.400.

Feng considera esta estimación "bastante fiable" y revela que coincide con la que dio en ese momento la Cruz Roja china (2.700 muertos) y los comités de estudiantes junto a los hospitales.


sábado, 23 de diciembre de 2017

SGM: Las catacumbas de Odessa

En la Segunda Guerra Mundial, los partisanos soviéticos se escondieron en las catacumbas de Odessa, que se extienden a lo largo de miles de kilómetros por debajo de la ciudad.


Kate Bulo || The Vintage News




Nada es más intrigante que un laberinto de túneles subterráneos que recorren miles de millas en tres niveles. Especialmente si ese laberinto tiene tantas historias sobre su existencia que se hace difícil distinguir lo que es real y lo que es mito.

Y al igual que las Minas de Moria que Tolkien escribió en las novelas de El Señor de los Anillos, las minas de Odessa también tienen su leyenda.

Encontrado en Ucrania, el más profundo de estos túneles se extiende casi 200 pies debajo de las calles de Odessa. Hay muchas entradas al vasto complejo de túneles, al menos 1,000, y se han reportado varias muertes a lo largo de los años, de personas que deambulan, se pierden y nunca más vuelven a ser vistas.



La red de catacumbas más grande del mundo, Odessa, Ucrania, siglo 19-20

La mayoría de las catacumbas son el resultado de la persistente extracción de piedra que comenzó en el siglo XIX. La ciudad de Odessa se estaba expandiendo rápidamente en ese momento, y la piedra extraída aquí se utilizó en la construcción de edificios.

Los mineros usaron sierras para cortar la piedra caliza, una tarea que medio siglo después creó todo un complejo de túneles.

Después de la Revolución de Rusia, la extracción de piedra fue prohibida, especialmente en Odessa. Durante la Segunda Guerra Mundial, estos túneles fueron utilizados por los movimientos de resistencia partisanos soviéticos como un perfecto escondite táctico.


En las catacumbas de Odessa

Después del final de la guerra, se creó un club llamado "Poisk" (búsqueda). Su tarea era rastrear los pasos de la historia soviética en estos túneles. El club fue lo suficientemente exitoso con su compromiso de que, gracias a Poisk, hoy hay mapas que representan grandes áreas de los túneles bajo Odessa. Pero nadie ha logrado mapear completamente todo el laberinto de túneles.


Odessa: entrada de catacumbas


Según los investigadores, más del 90 por ciento de las catacumbas son creadas por la minería. El resto es formaciones subterráneas naturales o se cavó por otras razones, como el alcantarillado.

A los que no les importa la falta de aire fresco, existe el Museo de la Gloria Partidista que realiza recorridos dentro de una pequeña porción de las catacumbas. Pero hay quienes se aventuran en los túneles por su propia cuenta. No hace falta decir que ir allí trae peligro e incluso la muerte.


Bombilla de luz antigua junto al techo de la cueva círculo amarillo

Una de estas historias inevitablemente nos lleva a Masha, una estudiante que debería haber sabido mejor que aventurarse dentro de los túneles. Durante las celebraciones de la víspera de Año Nuevo en 2005, ella y sus amigas bebieron demasiado y decidieron pasar la noche dentro de uno de los túneles. Llegó la mañana y todos se fueron. Pero olvidaron que Masha estaba con ellos y la dejó atrás.

Masha fue abandonada allí: perdida, asustada, desorientada y en total oscuridad. O eso dice la historia. Investigaciones posteriores sugirieron que Masha era un personaje inventado y su muerte nunca ocurrió. Y así, Masha poco a poco se convirtió en una leyenda, una de las muchas de este lugar.



Pero lo que realmente está ahí es difícil de saber, ya que las catacumbas son cinco veces más grandes que las famosas catacumbas de París. Es fácil imaginar oscuros secretos de asesinatos, personas perdidas o cuerpos arrojados, todos dignos de una película de terror.


Odessa: entrada de catacumbas

Hay un trágico caso de asesinato en la vida real: un hombre de unos veinte años que mató a su novia con un hacha en estas minas.

Historia relacionada de nosotros: dos personas murieron en el complejo de túneles de Hitler en la isla de Jersey después de la Segunda Guerra Mundial terminó

Las tragedias que permanecen ocultas son lo que mantiene viva la leyenda de este lugar. Miles de kilómetros de túneles son más que suficientes para albergar miles de secretos.

martes, 29 de agosto de 2017

Guerra del Pacífico: Restos de casas de la guerra

Brigada Naval Combatientes del Pacífico

Identifica casas sobrevivientes a la destrucción de Chorrillos en 1881 por el Ejército chileno. Casas tendrían más de 120 años.

brigadanaval@mail.com

Chorrillos 7 de abril del 2001, Lima Perú

Casa identificadaLa Brigada Naval Combatientes del Pacífico, grupo de entusiastas de los temas históricos militares, nos brinda otra primicia para WAR BOOK. Nos cuenta Reynaldo Pizarro que tratando de ubicar la posición de la antigua glorieta del malecón de Chorrillos, usando fotografías de la época y con la colaboración del pueblo chorrillano; no sólo encontraron la posible ubicación de la Glorieta, si no la existencia de 2 casas que aparecen en las fotos de 1881. Estas casas sobrevivieron a la destrucción del pueblo de Chorrillos y una de ellas todavía está en uso y mantenida con mucho esmero por sus habitantes.



Foto original tomada por Couret, 1881  Choriilos Lima Perú


Clara Garcia, Angela Garcia, Carola Rivas, nos muestran una foto de Chorrilos que tiene mas de 100 añosLos pobladores de los alrededores de estas casas y sus moradores, participaron entusiastamente con los de la Brigada Naval, mostrándole fotos de fines del siglo XIX y contándoles anécdotas de la ocupación chilena en esa zona.


Fachada en peligro



Fachada a punto de desplomarse

Fachada de casa que habría presenciado la destrucción de Chorrillos, está a punto de desprenderse de su precario soporte.
La propiedad está deshabitada y pasa desavertida por las autoridades.

Cabe resaltar que la Brigada Naval es una de dos agrupaciones que se dedica seriamente a la investigación sobre temas histórico-militares.

Entre las anteriores actividades de la Brigada Naval, está la restauración de dos cañones Voruz de la Corbeta Unión, un Cañón de bronce perteneciente al Navío San Martín hundido en aguas chorrillanas y recolección y restauración de material de artillería de diferentes embarcaciones y fortificaciones.

War book 2000 (C)