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viernes, 27 de enero de 2017

Biografías: Reinhard Heydrich, el carnicero de Praga

Reinhard Heydrich 




Perfiles de su personalidad
Heydrich es, por su personalidad y sus acciones, una de las figuras más controvertidas y oscuras del régimen nazi, haciendo palidecer incluso a las características de su superior Himmler. Heydrich demostró ser un hombre extremadamente inteligente, de una astucia aguda para urdir complicadas conjuras, minuciosamente estructuradas, con efectos de largo alcance. Era, según Walter Schellenberg, un animal de presa. Además demostró ser un acertado administrador y gobernante al estar a cargo de la administración checa.

Era muy calculador y desconfiado, de claridad en sus pensamientos y exposiciones, además de eficiente y carente de escrúpulos, nada parecía escapársele de las manos. Para muchos era el nazi perfecto. Hitler consideraba a Heydrich un hombre extremadamente dotado y peligroso, y le llamaba "El hombre del corazón de hierro". Incluso Amon Göth lo admiraba.
Por otro lado, tenía una especial afinidad por la música, los deportes, en especial la esgrima, en la cual era muy diestro, y los estudios. Era además un avezado piloto de Messerschmitt Me-109 y Messerschmitt Bf 110.

Su sola presencia marcaba un abismo psicológico que ocasionaba terror físico incluso a sus más cercanos colaboradores. Era muy temido en su círculo personal. Para Wilhelm Canaris, Heydrich era su pesadilla, que lo sumía en trances nerviosos.


En su época de estudiante, Reinhard Heydrich tuvo que soportar las sospechas de sus padres en el Realgymnasium de Dresde, por su probable apellido Süss, hecho que le hizo infeliz y provocó un gran complejo respecto de sus orígenes.

El joven Reinhard incubó un agresivo resentimiento contra sus probables orígenes y se enroló desde 1920 hasta 1922 en la Deutschvölkischer Schutz-und Trutzbund una organización editorial antisemita. Posteriormente Heydrich se enrolaría en la Freikorps; en esta época Reinhard Heydrich participó en reyertas callejeras contra grupos bolcheviques y desarrolló una personalidad fuertemente competitiva.

En la Marina de la República de Weimar
A pesar de que en la Marina de la agitada República de Weimar se prefería a nobles, las aptitudes de Heydrich lo llevan a ser aceptado en 1922.

Estuvo bajo el mando del Almirante Wilhelm Canaris (futuro jefe de la Abwehr) en el crucero Berlín. Con Canaris estableció un vínculo que le permitió ser incorporado al círculo familiar de Canaris. En la Marina se especializó en Radiofonía y prestó servicios como oficial de información en la base naval de Kiel. En esta etapa se especializa en técnicas de espionaje bajo la tutela de Canaris.

El 31 de mayo de 1931 es expulsado de la Marina por un incidente en el que se vio involucrado con una joven. Mientras estaba comprometido con su futura esposa Lina (una joven y ferviente nazi), mantuvo una relación paralela con la hija de un superior de la Marina. Tenía 26 años. Se casó con Lina von Osten y tuvo cuatro hijos: Klaus (1933), Heider (1934), Silke (1939) y Marte (1942), ésta última nacida póstumamente.

El 1 de junio de 1931, Heydrich se afilia al partido nazi con sede en Hamburgo.


El brazo derecho de Himmler

Fuera de la Marina, sus expectativas de futuro se hicieron escasas y después de un tiempo, su situación económica se vio apurada.

Por medio de Von Ebestein, un amigo de su novia Lina, Heydrich supo que había unas plazas en un organismo del NSDAP, el (SD) bajo el mando de Himmler. Se presentó en 1931 y fue inmediatamente aceptado. En ese mismo año Lina y Reinhard se casaron. Himmler apreció inmediatamente las sobresalientes aptitudes de Heydrich, le nombró Sturmbannführer y éste pasó a ser no sólo su brazo derecho, sino que posteriormente llegó a hacerle sombra a su superior. Werner Best, un ayudante de Himmler le describió como un ser infinitamente calculador y diabólico y la personalidad más demoníaca en la dirección del nazismo.

En 1932, Heydrich sufrió una investigación sumaria por sospechas sobre su origen judío, de la que salió bien librado al ocultarse a la opinión pública que era medio judío o Mischling de segundo grado, dato que fue ocultado celosamente por sus superiores nazis.

De hecho, Heydrich hizo todo lo que estuvo a su alcance para borrar de su pasado a su abuela judía Ernestine, llegando incluso a alterar la lápida de su tumba. Sólo una persona sabía la verdad y guardaba celosamente los registros de su pasado como una arma defensiva: ese hombre era Wilhelm Canaris.
Asimismo, Himmler le encargó investigar en el mismo tema, esta vez para la ascendencia de Hitler. Los resultados obviamente fueron satisfactorios. En 1934, Himmler integra bajo su alero a Karl Wolff, un abogado que tenía un pasado militar; este personaje tenía una personalidad totalmente opuesta a la de Heydrich. Wolff se ocuparía del proceso de la posesión de las policías regionales de Prusia y Heydrich de Baviera.

Heydrich, el recién integrado Karl Wolff y Himmler formaron un trío mancomunado para conseguir los objetivos de este último: lograr tener bajo su mano la policía regional, los campos de concentración y posteriormente la Gestapo que estaba bajo las órdenes de Hermann Göring en Prusia. El objetivo de Himmler era unificarlos bajo el alero SS. Asimismo Heydrich al mando del departamento de Seguridad del Reich armó una eficiente red de espías en los orgános de seguridad internos del III Reich cuyas redes abarcaban incluso la Abwehr de su ex jefe y superior Wilhelm Canaris.

En 1933 se le destinó como Jefe de la Policía de Baviera y junto con Himmler conjuró, por encargo de Göring, contra Röhm (Jefe de las SA), quien en la vida privada era hasta ese momento amigo personal y padrino de los hijos del mismo Heydrich, primero difundiendo rumores de una conjuración de Röhm y Gregor Strasser contra Hitler, a lo que se sumaba su inaceptable condición de homosexual.

Este fue detenido por el mismo Hitler y confinado en una prisión. Hitler, aludiendo a sus servicios pasados, intentó salvarle la vida a Röhm; sin embargo, se le convenció de lo contrario e invitó a este a cometer suicidio, a lo que Röhm se negó. Dos agentes de la SD entraron a la celda y dispararon a Röhm, cuarenta y ocho horas después de la llamada "Noche de los cuchillos largos" (el 30 de junio de 1934).


Jefe de la Gestapo
En 1936 se le nombra Jefe de la Policía de Seguridad del Reich y de la Gestapo. En 1939, Heydrich se hace cargo de la dirección del Reichssicherheitshauptamt (RSHA) en el que, por orden de Himmler habían sido centralizadas la Oficina Estatal de la Policía de Seguridad (Gestapo y Policía de Investigación Criminal) y la Oficina de Seguridad del NSDAP, y desde el cual fueron dirigidos todos los órganos oficiales y secretos de la policía y de seguridad del Reich.

Heydrich decìa: "Soy el màximo encargado del vertedero de basura del Reich Alemàn"

Heydrich persiguió con éxito a muchos activistas antinazis, realizando una minuciosa labor de contraespionaje; encarcelò al jefe de la policìa bàvara Schutzel y al lìder de la comunidad judìa de Munich Lewy, àmbos los golpearon y a èste ùltimo le quemaron su casa.

La Oficina 6-F-4. La Operación Krüger
Himmler creó en 1939 una oficina secreta supervisada por Heydrich, de quien provenía la idea. El objetivo de esta oficina era desquiciar el sistema económico monetario del Reino Unido mediante un bien elaborado plan de falsificación de al menos 140 millones de libras esterlinas, que se introducirían en el sistema de divisas inglés y además autofinanciaría a la misma estructura de las SS. El plan meticulosamente ideado por Heydrich tendría efectos tremendamente nocivos para la economía inglesa.

Heydrich encargó al comandante Bernhard Krüger la puesta en marcha del plan. El plan se denominó Operación Krüger y se realizó en un ala del campo de concentración de Sachsenhausen, donde se llegaron a falsificar hasta 140.000.000 de libras esterlinas y algunos miles de dólares. Este dinero financió a la Gestapo, al espionaje en el extranjero, la paga de colaboracionistas, el pago de información y la compra en países neutrales. El efecto de dicho plan ideado por Heydrich tuvo hondas repercusiones en la economía inglesa y sus efectos se dejaron sentir hasta bien pasado el fin de la guerra.



Reinhard Heydrich a la derecha de la fotografía, detrás de Hitler, a la izquierda, Arthur Seyß-Inquart (1938)


El Incidente Skoblin
Heydrich supo a través de informantes que la Abwehr, comandada por quien fue su superior en la Marina, Wilhem Canaris, manejaba información confidencial del ex-general zarista Skoblin, quien afirmaba que el Mariscal de la Unión Soviética Mijaíl Tujachevsky y el general Vladimir Gorev estaban tramando un plan con altos mandos militares alemanes para derrocar a Stalin.

En su libro El Gran Terror (de 1968), el historiador inglés Robert Conquest señaló a agentes alemanes, que bajo la iniciativa de Reinhard Heydrich, implicaron al Mariscal Tujachevski en una conspiración con el Cuerpo de Generales alemanes, con el fin de hacer a Stalin sospechar de él, y todo esto, con el fin de minar la capacidad de defensa de la Unión Soviética. Según Conquest, estos documentos fueron hechos llegar al presidente de Checoslovaquia Edvard Beneš, quien los envió de buena fe a Stalin. Esto desencadenó la llamada Gran Purga. Esta versión, avalada por el líder polaco Władysław Gomułka en 1961, no ha sido corroborada por otros antecedentes o pruebas.

Esta información fue transmitida a Nikolái Yezhov, jefe de la NKVD y antecesor de Lavrenti Beria, su equivalente en la Unión Soviética. Así se desencadenó la sangrienta purga de 1939 (conocida como la Gran Purga), donde se ejecutaron o se deportaron a más de 3000 oficiales del Ejército Rojo. Esta intromisión de la Gestapo en los asuntos de la Abwehr le valió la enemistad de Canaris.

Fue un golpe maestro y táctico para los futuros planes de Hitler, pues ganó tiempo y el apaciguamiento de Stalin, lo que llevó al Tratado de No Agresión entre Alemania y URSS, y de paso se eliminó a la flor y nata de la oficialidad rusa, que tres años más tarde escasearía en la llamada Gran Guerra Patria contra Alemania.

Privó a los soviéticos de su mejor militar, Tujachevsky, y de su mejor general de blindados, Gorev, quien fue fusilado bajo el cargo de alta traición y quien, paradójicamente, fue el mentor de Heinz Guderian, brillante estratega táctico de panzers (véase Historia militar de la Unión Soviética).




Operación Reichsführer o Himmler: Invasión de Polonia
El 31 de agosto de 1939 se llevó a cabo la Operación Reichsführer SS o Himmler, dirigida por Alfred Helmut Naujocks y organizada por Heydrich. En ella un grupo de convictos políticos con uniformes de militares polacos simularon un asalto a una emisora alemana situada en la localidad fronteriza de Gleiwitz y leyeron una proclama antialemana en polaco; el objetivo era justificar la invasión a Polonia que estaba planeada para el día siguiente. Después, a pesar de las promesas de libertad que habían recibido, los falsos polacos fueron asesinados.

En mayo de 1941, intentó sin éxito desenmascarar al médico personal de Himmler, el doctor Félix Kersten, del cual sospechaba fundadamente que tenía conexiones con los gobiernos de Holanda, Suecia y Suiza, pero Himmler lo alejó de Heydrich.

Durante la Operación Weserübung en la Ocupación de Noruega, Heydrich participó en misiones de combate a bordo de un Me-109 y Me-110, lo que le valieron la concesión de la preciada piocha de Piloto de guerra de la Luftwaffe (Frontflugspange) en Bronce (1940) y Plata (1941), luego la concesión de Cruz de Hierro de segunda clase y luego de primera clase.

Conferencia de Wannsee
Carta de Hermann Göring a Heydrich sobre la Reinstalación JudíaEl 20 de enero de 1942, Heydrich participa entre otros en la llamada Conferencia de Wannsee, junto a Adolf Eichmann en un plan de aceleración de la Solución Final en Polonia. En la conferencia, la cual fue documentada en términos eufemísticos, producto de esta conferencia, el genocidio del pueblo judío se aceleró tanto en los campos de concentración como en terreno invadido.

Organización de los comandos de exterminio: Einsatzgruppen
Durante la Invasión de Polonia en 1941, miles de judíos se transformaron en verdaderas colonias errantes de judíos que escapaban a los asesinatos en masa en sus pueblos natales y se abastecían de armas mediante el mercado negro y el asalto a soldadescas nazis. Como respuesta a esta situación Heydrich bajo la autorización de Himmler, instruyó a la RSHA la organización de grupos de liquidación reorganizando los comandos de operaciones especiales de las SS, los einsatzkommandos.

Los einsatzkommandos ya habían actuado como grupos específicos de asesinato en el Anschluss en Austria y en los Sudetes. Estos grupos fueron reorganizados bajo la supervisión de Heydrich en seis batallones SS Einsatzgruppen que actuaron en la frontera de Polonia y Bielorrusia y después muy activamente en la Invasión de la Unión Soviética, cuyo objetivo era la eliminación sumaria de judíos, gitanos, y después a los comisarios políticos.

Se estima que estos grupos de exterminio asesinaron a no menos de un millón de personas, la mayoría civíles.

Carta de Hermann Göring a Heydrich sobre la Reinstalación Judía

Protector de Bohemia y Moravia
Himmler, receloso de la fama lograda por Heydrich, le destina como Protector suplente del Reich de Bohemia y Moravia, como una forma de sacarlo del camino. En Checoslovaquia, el Gauleiter Konstantin von Neurath se había mostrado blando con la población checa, permitiendo que la resistencia pudiera operar tranquilamente. Heydrich lo relevó y además puso en la cárcel al gobernador saliente.

Implantó la Ley Marcial e hizo detener a casi toda la intelectualidad checa, ejecutando a cerca de 550 checos en menos de cinco semanas, y al resto lo envió a los campos de concentración. También persiguió a la población judía checa y deportó a miles al campo de exterminio de Auschwitz.
En Bohemia y Moravia se convierte en una especie de César al ocupar la sede del gobierno del Protectorado, en el Castillo de Praga. Comienza una sagaz política que calificó de «palo y zanahoria». El puño de hierro —que representaban las prisiones, campos de concentración y pelotones de ejecución— estaba cubierto por el guante de seda —raciones extra, vacaciones y un avanzado programa de seguridad social. Lo secunda Karl Hermann Frank en sus labores represivas y políticas. La población checa comenzó a aceptar de buena gana la germanización de la población; aquellos que se resistían eran invariablemente enviados a campos de concentración.

Cometió acciones similares, maniobrando desde Praga, en Noruega, Holanda y Francia, por lo que se ganó el apodo de "El Carnicero De Praga".



Heydrich en el castillo de Praga, 1941.

El atentado en Praga y muerte de Heydrich
La hábil política del "palo y zanahoria" dio sus frutos, y aumentó la producción de los materiales militares en Bohemia y Moravia. Debido a ello, Winston Churchill instruye al presidente checo en el exilio Edvard Beneš y este encarga una operación destinada a desestabilizar al régimen nazi en el Protectorado de Bohemia y Moravia. El 27 de mayo de 1942, Heydrich sufre un atentado con bomba mientras se dirigía en un coche descapotable al Castillo de Praga. Logra salir del coche y disparar a sus agresores, Jan Kubiš y Jozef Gabčík, quienes consiguen huir. Heydrich sufre daños por esquirlas incrustadas en su espalda y no puede perseguir a sus agresores, se apoya en una reja y se desangra. Es auxiliado por una mujer checa y llevado al hospital Bulovka de Praga, donde insiste en ser atendido sólo por médicos alemanes. Esta tozudez le acarrea su propio fin ya que el tratamiento tardío con sulfamidas aplicado por el doctor Karl Gebhart, cirujano jefe de las Waffen SS no impide el desarrollo de una fulminante septicemia.

Muere 8 días después a causa de una septicemia, paradójicamente sus victimarios creen que han fracasado en su misión. Es enterrado con honores militares y a los sones de la marcha Sigfrido interpretada por la Filarmónica de Berlín en Invalidenfriedhof, Scharnhorststraße, Berlín.

Esta acción es organizada por comandos checos entrenados en Inglaterra, quienes creyendo fracasada la operación (Operación Antropoide) se refugian en una iglesia donde finalmente, acorralados por las SS, se suicidan después de ser denunciados por un traidor. Tras la muerte de Heydrich y como represalia por el atentado, un escuadrón de SS arrasó la localidad de Lídice y ejecutaron a 1331 habitantes mayores de 16 años, incluidas 200 mujeres. Este hecho se conoce como "La Matanza de Lídice". En Bohemia y Moravia fueron ejecutadas miles de personas por los ocupadores nazis.

Heydrich fue sucedido por Ernst Kaltenbrunner el 30 de enero de 1943.

La esposa de Heydrich, Lina, y sus hijos, a excepción del mayor que murió a raíz de un accidente callejero, sobrevivieron a la guerra. Lina Osten Heydrich mantuvo el castillo y una pensión jugosa, ya que se aceptó que Reinhard Heydrich "había caído como un soldado".

Un detalle acerca de su expulsión de la Marina. La readcción es algo confusa, lo que ocurrió es que ya comprometido con la hija de un alto oficial de la Kriegsmarine se supo que andaba con otra, por ello se determinó que había incurrido en una "falta al honor de un oficial" y fué dado de baja. De más está decir que en el futuro Heydrich guardó un especial odio por la Marina.

Posteriormenete era conocido por su afición a "comerles la color" a otros oficiales, el problema de éstos era que si lo desafiaban a duelo, a Reinhard como desafiado le correspondería elegir el arma, de seguro la espada; magnífico esgrimista que no pudo integrar el equipo olímpico en 1936 por sus responsabilidades, habría dejado ensartado como picaròn a su rival.

Con motivo de su muerte se organizó un imponente funeral de Estado en Berlín al que asistió Hitler y obligaron a presentarse al "Presidente" de Checoslovaquia, el débil y anciano Hacha.



Las primeras escenas corresponden a Praga, de donde fué trasladado el ataúd en un tren especial a Berlín. La voz que se escucha es la del locutor de la Radio Berlín que difundió el funeral por cadena nacional.

Emisión filatélica con la máscara mortuoria de Heydrich

Se iba a construír un panteón monumental donde quedarían sus restos, pero por razones de la guerra no se construyó nunca.
La sencilla tumba fué destruída en 1945, se supone por los rusos y hoy no tiene identificación. Si alguien quiere ir a verla en Berlín, en el Cementario de los INválidos, St. Nikolai Friedhof (patio), Sección 1 Fila 11, Sepultura nº 2 y después nos cuenta.


Fuente 

sábado, 24 de diciembre de 2016

JAR: El eterno olvido de uno de los más grandes

La demonización de Roca y el olvido de Sarmiento
Por Mariano Grondona | LA NACION


Para el "kirchnerismo duro", la historia no es algo real -lo que en verdad ocurrió, que sólo puede conocerse mediante serias investigaciones- sino algo imaginario, el relato , esa visión del pasado que impone hacia atrás el grupo dominante. La llamada batalla cultural en que la que están empeñados los ultrakirchneristas consiste en sustituir la visión hasta ahora predominante de nuestro pasado, lo que ellos llaman "el relato liberal", por "otro relato", en el cual los próceres de antaño pasan a ser los villanos y las figuras emblemáticas del proceso nacido en 2003, particularmente Néstor Kirchner, pasan a ser los nuevos próceres. La batalla cultural que ha emprendido el ultrakirchnerismo apunta a dos objetivos centrales: de un lado, beatificar a Kirchner; del otro, demonizar a los representantes de la que ellos llaman "la Argentina liberal" y, particularmente, a Julio Argentino Roca, que presidió nuestro país de 1880 a 1886, y de 1898 a 1904.

La demonización de Roca es un proyecto que discurre a través de tres vías convergentes cuya intención común es destronarlo de la consideración de los argentinos de hoy y, particularmente, de los jóvenes que, a la inversa de los ciudadanos de edad madura, no pueden refutar a los promotores de la "batalla cultural" desde sus propios recuerdos. La primera de estas vías es la publicación de supuestos libros de historia que, en realidad, no son otra cosa que piezas de propaganda para el consumo de los menos informados. La segunda vía tiende a manchar, destruir o mutilar los monumentos que, desde la Patagonia hasta Buenos Aires, han venido exaltando a Roca desde hace un siglo. La tercera vía es borrar su imagen hasta de los billetes de cien pesos.

Bastan algunos ejemplos para ilustrar esta campaña. El escritor Osvaldo Bayer ha propuesto retirar la estatua de Roca de la ciudad de Buenos Aires porque, en su opinión, "fue el Hitler argentino". La diputada Cecilia Merchán propuso reemplazar la figura de Roca de los billetes de cien pesos por la imagen de Juana Azurduy, una heroína indudable de nuestra independencia. Otro diputado, esta vez agrario y radical, Ulises Forte, quiere sustituir a Roca en los billetes de cien pesos por estampas del famoso Grito de Alcorta de 1912, que dio nacimiento a la pujante Federación Agraria. Los diputados del Frente para la Victoria han anunciado que impulsarán el reemplazo de Roca en los billetes por la figura, sin duda elogiable, de Hipólito Yrigoyen. En el imponente Centro Cívico de San Carlos de Bariloche, el monumento a Roca que todavía lo preside ha sido un blanco incesante de pintadas agresivas que anuncian la intención de removerlo.

ATAQUE Y DEFENSA
El principal argumento que se utiliza para denostar a Roca es que en la Campaña del Desierto de 1877, que condujo como ministro de Guerra, incurrió en genocidio para aniquilar a los "pueblos originarios" que poblaban la Patagonia. Bastaría recurrir a verdaderos historiadores como Félix Luna en su espléndida biografía, que lleva por título Soy Roca , o a otros estudiosos, como Luis Alberto Romero, para desenmascarar esta falacia. En primer lugar, porque los mapuches a los que derrotó Roca no eran "pueblos originarios" de la Patagonía sino pueblos "invasores", ya que eran araucanos que provenían de Chile y que habían aniquilado a los verdaderos pueblos originarios, los tehuelches, antes de que llegara Roca. En segundo lugar, porque habría que anotar que muchos mapuches, aunque no todos, sin ser por cierto los idílicos "buenos salvajes" de Rousseau, desataron los malones que mataban a nuestros pioneros rurales, y raptaban a sus mujeres, llevándose el producto de sus sangrientas correrías al otro lado de la cordillera. En tercer lugar, porque Roca, lejos de ser un despiadado "genocida", pactó la paz con casi todas las tribus invasoras.

La calificación de "genocida" mediante la cual se lo pretende demonizar incurre en un pecado que el propio Max Weber denunció cuando sostuvo que el verdadero historiador no es quien retroproyecta sus propios valores al pasado, sino quien describe a los protagonistas del pasado desde los valores que ellos mismos poseían. En la Argentina de 1877 había un consenso prácticamente unánime por librar a los colonos del flagelo del malón, y Roca lo instrumentó no sólo con solvencia militar, sino también con mesura política, reduciendo su acción militar a batir en combate a los pocos miles de lanzas que, pese a sus ofertas de paz, lo desafiaban.

Debe reconocerse también que Roca no consiguió que Chile admitiera nuestra soberanía sobre la Patagonia mediante una guerra que supo evitar, sino que, haciendo gala de su insuperada astucia, justamente cuando Chile libraba contra Perú y Bolivia la Guerra del Pacífico de 1879-1883, con sólo insinuar al gobierno trasandino que, a menos que aceptara nuestros reclamos en el Sur, entraríamos en esa guerra del lado de sus enemigos, obtuvo lo que pretendía sin disparar un tiro. Fue gracias a esta incruenta estratagema como consolidó el dominio argentino de la Patagonia, y logró que millones de pobladores ulteriores, entre ellos el propio Kirchner, pudieran sentir más tarde el aguijón de la argentinidad. Roca nos dio la Patagonia sin derramamiento de sangre. ¿Decretar su demonización agregándole la beatificación simultánea, fulminante y antagónica de Kirchner no es llevar la ideología demasiado lejos?


DE ROCA A SARMIENTO
A Sarmiento no se lo ha demonizado como a Roca. Aún hoy, se lo sigue honrando desde todos los rincones del arco ideológico. Pero ¿estamos prolongando en verdad su legado, que no fue otro que asentar el futuro argentino sobre el pilar de la educación? Sarmiento nos puso a la cabeza de América latina a partir de un acontecimiento sin parangón: la irrupción revolucionaria de la educación pública y gratuita. Fue gracias a su extraordinaria visión como los niños y los jóvenes, sea cual fuere su origen económico, recibieron el don de la igualdad de oportunidades. Una igualdad que estaba fundada, eso sí, sobre la disciplina y el esfuerzo. Hoy, hasta las familias más pobres pugnan por ingresar en la educación privada y pagan lo que no tienen para escapar del derrumbe de la educación pública.

¿A Sarmiento aún lo honramos, entonces, sólo de la boca para afuera? Su obra revolucionaria fue posible porque giró en torno de la exaltación de la figura del maestro , por todos venerada. ¿Qué padre se atrevía a contradecir al maestro, supuestamente en nombre de sus niños? Hoy, hay padres que agreden a los maestros en representación de esos hijos a quienes consienten, si los maestros osan aplicarles una mala nota. ¿Dónde ha quedado el exigente ideal de "mi hijo el doctor"? Llama la atención que los propios docentes hayan sido los primeros en rebajarse a sí mismos al renunciar a su título egregio de "maestros" para autodenominarse modestamente "trabajadores de la educación", como si la dependencia laboral fuera su única condición. Pero ¿no hay acaso entre nosotros miles de docentes que querrían volver a ser considerados maestros y se sienten asfixiados por sus ligaduras sindicales? Con Sarmiento, nuestra tabla de valores ponía en la cumbre al maestro por encima hasta de los propios padres, mientras la misión principal de los niños era, por lo pronto, aprender. A Sarmiento, es verdad, no lo hemos atacado como algunos a Roca. Simplemente, lo hemos olvidado , lo cual es aún más grave porque, en tanto que ya nadie podría quitarnos la Patagonia que Roca nos legó, el olvido de Sarmiento nos está privando de su legado sin que ni siquiera nos demos cuenta.

viernes, 26 de agosto de 2016

SGM: Los crímenes alemanes en el Frente Oriental

El libro que cuenta los horrores del Holocausto que fue prohibido por Stalin
El Libro Negro fue escrito a raíz del material recopilado-cartas, entrevistas, documentos-por Vasili Grossman e Ilyá Ehrenburg durante la invasión alemana a la Unión Soviética
Por Marcos Shaw de Estrada - Infobae



 La tapa de El Libro Negro

Vasili Grossman e Ilyá Ehrenburg fueron dos reconocidos cronistas de guerra rusos durante la Segunda Guerra Mundial para el diario Estrella Roja. En 1943, ambos comienzan a recopilar testimonios, documentos, cartas, diarios íntimos, entre otros materiales, sobre las atrocidades que cometía el ejército alemán con los judíos en los territorios de Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Lituania, Letonia y Estonia desde la invasión nazi a la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, que comenzó con la operación Barbarroja.

A partir de esto, ambos, con ayuda de alrededor de 40 escritores y periodistas, escribieron El Libro Negro, que fue prohibido por Iósif Stalin y no se publicó en lengua rusa hasta 1980 en Israel-aunque fue una edición incompleta-y en Rusia hasta 1993, luego de la caída de la URSS. La editorial Galaxia Gutenberg, cuya distribución en Argentina es a través de la editorial Del Nuevo Extremo, presentó en 2012 la obra completa terminada en 1947.

La historia del libro comienza cuando Grossman y Ehrenburg crearon una comisión editorial adscrita al Comité Judío Antifascista (CJA), que estaba subordinado al Buró Soviético de Información presidido por Aleksandr Shcherbakov, secretario del Comité central del Partido Comunista Panruso (bolchevique). Es decir, todas las cuestiones importantes que trataba el CJA se acordaban previamente con la Dirección de Propaganda y Agitación del Comité Central del Partido, que autorizó a recopilar material pero luego denegaría la publicación. Pero la idea original de publicarlo fue del científico Albert Einstein, del Comité de Escritores Judíos de Estados Unidos y de otros científicos y artistas.


El libro cuenta las atrocidades de los generales nazis durante la invasión a la URSS El libro cuenta las atrocidades de los generales nazis durante la invasión a la URSS

Cómo fue la censura

El 21 de junio 1945 informan al CJA que el texto completo del manuscrito preparado en Estados Unidos sería remitido a Moscú para su aprobación. Desde la URSS intencionalmente demoraron la respuesta y cuando finalmente lo hicieron- el 23 de enero de 1946- pidieron cambiar el prólogo de Einstein y la introducción. El 23 de febrero de 1946 desde Estados Unidos mandaron la edición corregida pero no conformó a los dirigentes del CJA. Finalmente, el 4 de marzo, indicaron que retirarían tanto el prólogo como la introducción.

La edición rusa no tenía un futuro más prometedor. También en 1946 (el 16 de noviembre) el secretario del CJA, Solomón Mijoels, adelantó: "El Libro Negro ya está en imprenta y muy pronto tendremos los primeros ejemplares".


La vida en los campos de concentración, parte del relato La vida en los campos de concentración, parte del relato

Pero el 28 de noviembre Mijoels junto a Feffer-poeta miembro del CJA-Grossman e Ilyá Ehrenburg le enviaron una carta a Zhdánov, secretario del Comité Central del Partido Comunista Panruso para que ayudara a que se publicara lo antes posible. Le pidieron que le diera instrucciones a la Casa Editorial del Estado para que proporcionara el papel necesario para la impresión. Esa carta fue dirigida a la Dirección de Propaganda y Agitación, presidida por Alexándrov, quien replicó categóricamente "la improcedencia" de la publicación del libro.

Los argumentos parecían ser muy débiles. Primero acusó al CJA de mandar copias del manuscrito a otros países, entre ellos Estados Unidos, sin autorización de su organismo. Dijo que con el comienzo de la Guerra Fría cualquier contacto con Estados Unidos se consideraba una falta grave. Luego dice que el texto "ofrece una imagen engañosa del verdadero carácter del fascismo" porque genera la impresión de que "el único objetivo del ataque de los alemanes a la URSS fue el exterminio de los judíos".

A pesar de esto, el CJA consiguió que se curse una orden de impresión del libro en la Escuela Superior del Partido en julio de 1947. Serían 30 mil ejemplares. Pero el 20 de agosto de 1947, el Glavlit, organismo ocupado de la censura, dispuso el cese inmediato de los trabajos de impresión cuando ya se habían compaginado 33 pliegos (iba a tener 42). La decisión fue de las nuevas autoridades del partido, Mijaíl Súslov, quien reemplazó a Alexándrov y Shépilov, a cargo de la petición del CJA.

"La Dirección de Propaganda ha examinado minuciosamente el contenido de El Libro Negro y ha detectado la presencia en él de graves errores políticos. La Dirección de Propaganda no ha aprobado la publicación del libro en 1947. Por lo tanto, el libro no puede ser impreso", fue la escueta explicación que dieron.

En 1948 el gobierno de Stalin comenzó a arrestar a los miembros del CJA, que fue disuelto. Luego, en 1952, muchos de esos dirigentes fueron condenados a muerte y en muchas sentencias se mencionaba a El Libro Negro.

En 1944, la revista Znamia publicó los primeros fragmentos del libro con el título "Asesinos del pueblo". Luego, a la hora de discutir la estructura de la obra, en 1945 Solomón Lozovski, entonces presidente del CJA, sugiere hacer dos libros: uno con los documentos y el otro con los textos preparados por Grossman y Ehrenburg. Esta idea no prosperó porque los autores querían preponderar los testimonios de las víctimas y sobrevivientes. En 1946, se publican fragmentos en Estados Unidos y Rumania bajo un estricto control. En 1980 sale en Israel por primera vez en lengua rusa y en 1981 una versión más completa en Jerusalén pero en yiddish. No fue hasta 1993 que se publicó en Rusia.


Los relatos son de testigos, sobrevivientes y víctimas Los relatos son de testigos, sobrevivientes y víctimas

Los editores de El Libro Negro contaron el origen de la diversidad de la información con la que cuenta la obra. Para hacerlo, dividieron los textos en tres partes. La primera categoría son las cartas, diarios, transcripción de relatos y testimonios de testigos, en muchos casos oculares, y víctimas que consiguieron escapar. Algunos documentos son de personas que luego fueron asesinadas y el material fuer acercado por algún familiar.

La segunda parte son crónicas de escritores soviéticos elaboradas a partir de declaraciones, cartas, diarios y relatos. En algunos casos, quienes escribieron mantuvieron encuentros personales con los testigos y víctimas, estuvieron en los lugares de las ejecuciones, visitaron los campos de concentración y guetos, entre otras cosas.

Y la tercera categoría son los materiales facilitados a los editores por la Comisión Estatal Espacial para el establecimiento e investigación de las atrocidades cometidas por los ocupantes fascistas alemanes. Se trata de las declaraciones de los ejecutores nazis durante el proceso de investigación al que fueron sometidos.

martes, 22 de marzo de 2016

Guerra de Vietnam: La injusticia militar sobre la masacre de My Lai

Nuestro informe sobre los procedimientos judiciales militares de Estados Unidos que siguió a la matanza de My Lai

A partir de 1971: ¿Cuáles son los criminales de guerra?
3 ª Abr de 1971 | WASHINGTON, DC | Estados Unidos
The Economist



A diferencia de la mayoría de los tribunales, un tribunal militar no explica sus juicios. Los largos procedimientos completos de los juicios en el caso del teniente William Calley no dejaban lugar a dudas de que él de hecho había matado a muchos aldeanos vietnamitas que no ofrecieron resistencia en My Lai 4, o Son My, o lo que sea el lugar es llamado con razón, cuando él era un comandante  de pelotón de infantería tres años antes. El número de víctimas podría estar, y lo fue, en disputa. La hoja de cargos tenía al menos 102 hombres, mujeres y niños; el jurado modificó la cifra de no menos de 22. La defensa de Sr. Calley nunca negó el asesinato, pero sostuvo que había sido hecho bajo órdenes y en la creencia de que era lo que requería su deber militar.

O bien el jurado hizo una conclusión de hecho, que el Sr. Calley no recibió las órdenes que dijo haber recibido, según él, o se hizo una conclusión de la ley, de que las órdenes eran ilícitas y deberían haber sido desobedecidas. Sin embargo, no tiene que decir cuál de los dos caminos que tomó para llegar al veredicto, culpable de asesinato premeditado, pronunciado el lunes, y en la sentencia, la cadena perpetua. En algún momento, tal vez, la serie de recursos que se prometió por el abogado de la defensa del Sr. Calley se escapará de la reticencia del proceso militar a la luz relativa de los tribunales civiles. Ciertamente el clamor legal y académico ascendente sobre las reglas de la guerra, ya que se han aplicado en Vietnam no dejará el caso por sí solo.

Hubo un tiempo cuando los abogados eminentes como el difunto Thurman Arnold defendió la intervención del presidente Johnson en Vietnam como "la aplicación del principio que Nuremberg anunció al mundo." Ese principio fue la criminalidad de la guerra agresiva. Sin embargo, los tribunales de Nuremberg y de Tokio de un cuarto de siglo atrás, declararon también otros principios, por ejemplo, que la responsabilidad por la forma en que se llevó a cabo la guerra descansaban más pesadamente sobre los comandantes en el rango superior. Como dijo el fiscal estadounidense en Estados Unidos contra Von Leeb, "la mitigación debe reservarse para aquellos a los que las órdenes superiores son empujados hacia abajo." General Yamashita fue ahorcado, después de un debido proceso, por su falta de prevención de las crueldades cometidas por su vasto Ejército. El fiscal de Nuremberg, el general (ahora profesor) Telford Taylor, reflexionó sobre estas memorias en un libro académico reciente ", Núremberg y Vietnam." Llegó a la conclusión de que la serie de los consejos de guerra que se deriven de la matanza de Son My o My Lai "no puede ser bastante determinado sin investigación completa sobre las responsabilidades más altas ", y que la salud moral del Ejército de Estados Unidos no se recuperará hasta que sus líderes están dispuestos a examinar su comportamiento por las mismas normas que sus predecesores venerados aplicar a Yamashita hace 25 años.

Fue el último general MacArthur, que confirmó la sentencia de muerte de Yamashita. La escala del alboroto que se ha acumulado en torno a estas cuestiones y otras relacionadas se ilustra por la bibliografía de títulos 33 del libro publicado el pasado fin de semana por el Times Book Review de Nueva York, junto con una amplia revisión por parte de un ex corresponsal de guerra en Vietnam, Sr. Neil Sheehan , exigiendo una investigación del Congreso general de los crímenes de guerra.

Esto no impide que el Sr. Calley recibiendo mucha simpatía en su desgracia. La corriente inevitable de los telegramas de protesta contra el veredicto está vertiendo en la Casa Blanca, el Departamento de Defensa y el Congreso. Dos temas marcan las protestas: una que un oficial subalterno tenue se está obligado a correr con culpa que pertenece mucho más arriba; la otra, que lo que hizo estaba en la naturaleza de la guerra y que la vida del soldado se hace imposible si sus acciones en la tensión de la batalla se van a coger una y diseccionado después por abogados y funcionarios.

En algunos aspectos, la ola de simpatía distorsiona los hechos. Desde casi seis años y millones de palabras de la transmisión de noticias no han revelado ninguna otra masacre por las tropas estadounidenses en algo parecido a la escala de Mi Hijo, la probabilidad de que Mi Hijo fue, de hecho, un hecho extraordinario parece abrumadora. Si el Sr. Calley entiende que nada extraordinario se había hecho o no, el comportamiento de muchas de las otras personas interesadas, los que se negaron a participar, los que callar para arriba y los que finalmente habló, sugiere que ellos lo sabían.

Pero mi hijo también estaba fuera de lo común de otra manera, como dice el profesor Taylor, en la sinceridad con que la operación fue llevada a cabo, con los fotógrafos del ejército en la escena y los comandantes en helicópteros volando en círculos.

Teniendo en cuenta todo esto, el desempeño del Departamento del Ejército en la búsqueda de lo que ocurrió y decidir qué medidas judiciales a tomar era increíblemente lento. Una primera investigación en 1968 fue derrotado por las negaciones sosos de la brigada y las autoridades divisionales. Después de toda la historia había salido en la prensa un alto general investigó la razón de la caída de la primera investigación.

Hizo su trabajo a fondo y, como resultado 14 agentes fueron acusados ​​de varios grados de la mentira, el ocultamiento y el incumplimiento de las regulaciones del personal. Pero los cargos han sido retirados o despedidos contra todos, excepto uno, el comandante de la brigada. El general Westmoreland, jefe del Estado Mayor del Ejército, ha recomendado que el general de división en el momento ser degradado a general de brigada y que su comandante adjunto debe ser degradado de general de brigada al coronel. Los descensos de categoría, si se van a través, son castigos. Como el New York Times comentó esta semana, "si los dos agentes son inocentes, obviamente, no deben ser castigados." Nadie ha tratado de explicar cómo, si su papel en el encubrimiento de la matanza merece ser castigado en absoluto, que pueden ser castigado adecuadamente por el descenso a general de brigada y coronel.

Una cosa que es totalmente imposible es que solo el Sr. Calley es culpable. Pero, dejando a un lado el comandante de la brigada que está acusado de no decir lo que pasó, sólo dos hombres además de Sr. Calley son en la actualidad enfrenta cargos de haber tenido un papel en la matanza. comandante de la compañía del Sr. Calley, el capitán Medina, quien negó haberle dado la orden de matar a la población, es acusado de asesinato. Otro oficial del grupo de trabajo, el capitán Kotouc, está acusado de la mutilación y el asalto. Un suboficial y un sargento fueron acusados ​​de homicidio y absueltos. Los cargos contra otros seis soldados en compañía del capitán Medina se han caído. Otros habían dejado de prestar servicio en el momento en el hecho de la matanza se hizo pública y el problema legal de llevar a ninguno de ellos a la justicia no ha sido resuelto.

Sentado que el hijo mi no fue un hecho habitual, todavía parecería que la guerra ha callosa muchas conciencias. Las actuaciones del juicio en sí, con su énfasis en la preponderancia de mujeres, niños y ancianos enfermos entre las víctimas, dieron evidencia de cómo se han deslizado normas; Sin embargo tampoco hay nada en las normas aceptadas de la guerra para justificar la matanza innecesaria de los hombres, que no ofrecían resistencia sin armas, sin discapacidad. Pero el Vietcong no observan exactamente la disposición de la Convención de Ginebra, que dice que un combatiente debe llevar "un signo distintivo fijo reconocible a distancia." Por lo tanto se ha convertido en algo común en Vietnam para las personas a ser tratadas como enemigos, incluso si no están llevar armas y no son vestidos, y no se ven a comportarse como soldados. Incluso las mujeres y los niños pueden, ya veces lo hacen, armas trampa de plantas.

En palabras de un estadounidense de la Fuerza Aérea importante ", en las montañas, casi cualquier cosa que se mueve es considerado como Vietcong." Son My no está en las montañas, pero está en una antigua zona comunista y la sección del teniente Calley, hombres de limitada bagaje intelectual en un estado de tensión nerviosa, que entró en la creencia de que todo ser viviente era hostil. Esto no justifica lo que hicieron. Eran, sin embargo, conoce la práctica por la cual los pueblos y aldeas están amenazados de forma rutinaria con la destrucción con bombas o armas de fuego, como sanción por haber albergado el Vietcong, y con la doctrina de fuego libre o zonas de impulso libres, que ordena la retirada de la población rural de un área para que cualquier personas que permanecen en ella pueden, si avistado, se mataron. El éxito en las operaciones de este tipo tiende a ser medida por el "número de muertos," un nivel de eficacia militar que sería risible si no fuera triste.

El año pasado el juicio del teniente Duffy sacó la importancia del número de muertos. Sr. Duffy, no se discute, tenía un prisionero firmemente amarrada a una estaca y cuando llegó la mañana tuvo uno de sus sargentos disparar el hombre muerto. En su juicio, el Sr. Duffy explicó que sus superiores previstos, de hecho insistido, un buen número de muertos y soldados que se convirtió en prisioneros vivos eran aptos para encontrarse con la desaprobación oficial. Lo curioso de juicio del señor Duffy fue que el tribunal militar revisó su primer veredicto de asesinato, entre el juicio y la sentencia, sustituido un nuevo veredicto, de "homicidio involuntario" y le dio sólo seis meses. Cualquier otra cosa se puede decir de la acción del señor Duffy, no había nada manifiestamente involuntaria al respecto. Corte observadores marciales llegaron a la conclusión, por lo tanto, que el tribunal consideró que había algo en su afirmación de que él pensaba que sólo estaba conforme con la política establecida y que se encuentra en esta circunstancia un atenuante.

Las aberraciones de este tipo en la observancia de las reglas de la guerra pueden ser obligados a arrastrarse en como resultado de alguna de las ondas cerebrales táctica o capricho de la burocracia militar, pero, una vez que se examinan y sacados a la luz, es imposible para el ejército americano y el americano administración hacer otra cosa que repudiar ellos y tratar de ponerlos abajo. Que el Vietcong y los norvietnamitas hacen cosas peores, y en una escala más grande, puede ser cierto, pero, como argumento, no es ninguna ayuda en absoluto. Por lo tanto, mientras que el presidente Nixon se expuso a censurar por una indiscreción cuando condenó la "masacre" de Son My en un momento en los procesos judiciales pendientes, que nunca podría haber contemplado hacer otra cosa que lo condenan.

Del mismo modo el Ejército como institución no puede defender o explicar o condone: si un efecto secundario del proceso de callosidades que se infligió a los militares estadounidenses en Vietnam llegue a su conocimiento, tiene que expresar su condena de la manera obvia, mediante el enjuiciamiento de los transgresores . En presionar para que las condenas penales contra el Sr. Duffy y el Sr. Calley, las autoridades militares estaban tratando de refutar la acusación de que las acciones inhumanas son una consecuencia inherente a las doctrinas estratégicas o tácticas o en el uso de la fuerza militar en sí como un instrumento político. Esto se tiene que hacer en defensa no sólo de la propiedad de sus políticas, sino también la legitimidad del propio Ejército.

miércoles, 2 de marzo de 2016

SGM: Stalin asesina a la oficialidad polaca

¿Quiénes fueron los asesinos de Katyn? 

por G.F. Hudson 


Lo que suele llamarse la matanza del Bosque de Katyn fue denunciado primero por los alemanes en Abril de 1943. En una colina, sembrada de abetos, que mira hacia el río Dniéper, cerca de Smolensk, Rusia, soldados alemanes descubrieron, hacinados en fosas colectivas, los cadáveres de millares de oficiales polacos.
Acusados los rusos de haber cometido la matanza, después de invadir Polonia en 1939, los alemanes enviaron grupos de médicos de otras nacionalidades a Katyn, con el objeto de que confirmaran su descubrimiento y, asimismo, llevaron prisioneros aliados para que vieran los cadáveres.
Inmediatamente, los rusos acusaron a su vez a los alemanes, manifestando que cuando el Ejército Rojo tuvo que retirarse de Smolensk en Julio de 1941, tuvieron que abandonar a los oficiales polacos prisioneros, y que los alemanes fueron quienes fusilaron a los polacos e inventaron el cuento de Katyn con fines de propaganda.
Durante el período post-bélico de cordialidad soviético-occidental se aceptó la versión rusa. Pero unos cuantos legisladores norteamericanos exigieron una nueva investigación del caso. El Congreso designó, entonces, una comisión investigadora para examinar todas las pruebas existentes.
 

La matanza de Katyn es única entre las más notables atrocidades que registra la Historia, por el hecho de que ha habido dudas durante mucho tiempo con respecto a los verdaderos autores. Sin embargo, hay ya suficientes pruebas para establecer una conclusión. La matanza de Katyn fue para Polonia un desastre nacional. Cerca de una tercera parte del Cuerpo de Oficiales del ejército polaco de la anteguerra, incluyendo a regulares y reservistas y oficiales de policía, había desaparecido en Rusia. Los polacos no podían menos que preocuparse por conocer la suerte que pudieran haber corrido sus oficiales; así que iniciaron una amplia investigación. Los resultados de ella han sido revelados al mundo en tres libros fundamentales: 1) «Katyn», por el general Wladislaw Anders, comandante en jefe del ejército polaco, que había sido prisionero de los bolcheviques en Lubianka y liberado durante la temporada de reconciliación polaco-soviética de 1941-1943; 2) «La tierra inhumana», por Joseph Czapski, que encabezó la misión especial del ejército polaco enviada a Rusia para buscar a los prisioneros desaparecidos; 3) «Los asesinatos del Bosque de Katyn», por Joseph Manckiewicz, periodista y miembro de la resistencia secreta, que presenció la exhumación de los cadáveres por la Cruz Roja polaca en la primavera de 1943. 
La historia de Katyn comienza con la captura de una gran parte del ejército polaco, en Septiembre de 1939, por las fuerzas soviéticas que invadieron a Polonia desde el Este, diecisiete días después que los alemanes lo hicieran por el Oeste. Casi todos los oficiales prisioneros, alrededor de 9.000, y un número de suboficiales, gendarmes y guardias de frontera, que constituían aproximadamente unos 15.000 hombres, fueron llevados a tres campos en Kozielsk, Starobielsk y Ostashkov. Allí se les sometió a un prolongado interrogatorio, tendiente a averiguar sus opiniones y actividades políticas anteriores. En Abril de 1940, cerca de 400 a quienes se consideró como amigos, fueron despachados a un campo en Pavlishchev Bor. A los demás se les dio un destino desconocido. 
En Octubre de 1940 las tropas alemanas entraron en Rumania y el gobierno ruso, por primera vez, comprendió que Hitler podría intentar, pese al pacto germano-soviético, la ocupación de Ucrania. Tres semanas después un oficial polaco pro soviético, el teniente coronel Berling, y dos más fueron intimados a presentarse ante los jefes del N.K.V.D. (Norodnyï Kommisariat Vnuetrennikh Del - Comisariato del pueblo para asuntos del interior), Laurenti Beria y Vsevolod Nikolayevich Merkulov, en Moscú. Se les preguntó si querrían ayudar a organizar algunas unidades militares polacas para una posible utilización contra Alemania. Berling aceptó y propuso que los oficiales polacos desaparecidos fueran incorporados al plan. A lo que Beria replicó: -«No; esos no. Cometimos un grave error con ellos»- Esta observación misteriosa, que fue repetida por Berling, fue objeto de mucha especulación entre los prisioneros polacos. 
Al momento en que Hitler invadió Rusia, la U.R.S.S. convino en decretar una «amnistía» para los prisioneros polacos y en autorizar al gobierno polaco en Londres para que reclutara un ejército entre ellos. De todos los lugares de la Unión Soviética acudieron pronto los polacos a inscribirse. Pero entre ellos no aparecían sino muy pocos de los antiguos oficiales. Los funcionarios soviéticos afirmaban que todos los prisioneros polacos habían sido puestos en libertad, pero que ignoraban el paradero de determinados individuos. Cuando, transcurridos algunos meses, ninguno de los polacos que habían estado en Kozielsk, Starobielsk y Ostashkov (a excepción de los 400 llevados a Pavlishchev Bor) apareció en los centros de reclutamiento, las autoridades militares polacas comenzaron a inquietarse. Por los conductos secretos de la resistencia supieron que las familias de los oficiales desaparecidos no habían recibido correspondencia de ellos desde Mayo de 1940. En Diciembre de 1941 el primer ministro polaco, general Sikorski, presentó el caso directamente ante Stalin. La única explicación que de él obtuvo fue que tal vez los prisioneros hubiesen escapado a Manchuria. Año y medio de averiguaciones, incluyendo presentaciones hechas por los embajadores de Inglaterra y los Estados Unidos en Moscú, no arrojaron el menor indicio de la suerte corrida por los oficiales. Los dirigentes polacos llegaron a la conclusión de que los funcionarios soviéticos mentían y de que los prisioneros ya no existían. 
Cuando en Abril de 1943 se hizo el descubrimiento de los cadáveres en el Bosque de Katyin, los alemanes declararon que esos oficiales polacos habían sido víctimas de una matanza a manos de los rusos y pidieron una investigación por parte de la Cruz Roja Internacional. El gobierno soviético, no sólo se opuso a la investigación, sino que rompió relaciones diplomáticas con el gobierno polaco por no haber rechazado inmediatamente los cargos alemanes. Al mismo tiempo, los rusos pusieron a circular una nueva versión acerca de la suerte corrida por los oficiales polacos: que habían sido capturados por los alemanes en el curso de su invasión en Julio de 1941. Si esta versión fuera la verdadera, los dirigentes soviéticos habrían estado en conocimiento del suceso durante todo el tiempo en que se les estuvo pidiendo información sobre los prisioneros. ¿Por qué no dijeron, entonces, que los prisioneros polacos habían caído en poder de los alemanes, junto con miles de soldados rusos? Si los soviéticos fueran inocentes, no habría razón para ocultar la verdad. Pero si eran culpables, tenían una razón de peso para mentir: mientras afirmasen que ignoraban dónde estaban los soldados polacos, nadie podría probar que estuviesen muertos. 
Ahora, sin embargo, se habían descubierto los cadáveres. Una jauría de lobos, que acosaba la región del Bosque de Katyn, era perseguida por soldados alemanes. En medio de esa tarea se toparon con huesos en una zona que, aparentemente, había sido removida. Informado el hallazgo a los oficiales alemanes superiores, estos enviaron una patrulla acompañada de un médico de la unidad, quien, después de un minucioso análisis, confirmó que se estaba en presencia de huesos humanos. Se iniciaron, entonces, excavaciones en los alrededores y, finalmente, quedaron al descubierto enormes fosas con miles de cadáveres todos con uniformes polacos. Antes de retirarse de Katyn, los alemanes permitieron a la Cruz Roja polaca desenterrar y examinar los cadáveres. Participaron de esta tarea médicos alemanes, polacos y de otras nacionalidades; se utilizó a prisioneros de guerra como testigos de tan triste tarea y, asimismo, participaron oficiales canadienses, americanos e ingleses comisionados por el gobierno polaco en el exilio. La Cruz Roja no hizo declaración pública alguna, por lo que no podría acusársela de estar apoyando la supuesta «propaganda alemana contra los rusos». Pero un informe completo de sus indagaciones fue enviado secretamente al gobierno polaco con sede en Londres. Luego de desenterrar todos los cadáveres y efectuarles la autopsia, pudo establecerse que se trataba de 4143 oficiales polacos y que esos cadáveres eran los de los prisioneros procedentes del campo de concentración de Kozielsk. La Cruz Roja polaca arribó a la conclusión de que los soviéticos eran los responsables de semejante genocidio. Inclusive, pesquisas ulteriores, demostraron que las balas y casquillos alemanes que se hallaron en el lugar, formaban parte de las ventas efectuadas a la U.R.S.S por Alemania y que constituían el parque habitual del Ejército Rojo y de sus fuerzas armadas. Las pruebas encontradas en los cadáveres consistían en 3.300 cartas y tarjetas postales, ninguna de las cuales tenía fechas o matasellos posteriores a Abril de 1940; un número de diarios personales que finalizaban, en su totalidad, en Abril o en la primera semana de Mayo de 1940 (uno de ellos describía, en su última anotación, un viaje bajo escolta de la N.K.V.D. al Bosque de Katyn); centenares de periódicos o fragmentos en los cuales podían distinguirse las fechas, correspondientes todas a Marzo o Abril de 1940. 
El Primer Ministro polaco, Sikorski, solicitó una reunión con el Primer Ministro británico, Winston Churchill y le expresó que todos los elementos remitidos por la Cruz Roja polaca (con la presencia y participación de personas de diferentes nacionalidades) demostraban que los soviéticos eran los culpables de este homicidio generalizado. Churchill le respondió al Primer Ministro polaco que lo más conveniente era olvidarse del asunto porque por un lado los oficiales asesinados no volverían a la vida y, por otro, los rusos eran sus aliados en la guerra contra Alemania. Poco tiempo después, el Primer Ministro Sikorski falleció en un «accidente» de aviación sucedido en la región de Gibraltar. 
Al ocupar de nuevo la región de Katyn, en Septiembre de 1943, los soviéticos designaron una «Comisión Especial para investigar y descubrir lo relativo al fusilamiento de oficiales polacos por los agresores fascistas en el Bosque de Katyn». Esta comisión quedó compuesta en su totalidad por ciudadanos rusos. En su informe declara que los alemanes, habiendo fusilado a los prisioneros polacos en el otoño de 1941, decidieron atribuirle el crimen a los soviéticos y que, en consecuencia, en Marzo de 1943 (un mes antes de anunciar el descubrimiento de las fosas) exhumaron los cadáveres, les quitaron cuidadosamente los documentos que tuvieran fechas posteriores a Abril de 1940, y los volvieron a enterrar. El informe de la comisión soviética da a entender, no que la Cruz Roja polaca mintiera en el asunto, sino que fue engañada por los alemanes al retirar estos la documentación fechada después de Abril de 1940. 
Joseph Manckiewicz, que visitó Katyn acompañando a la Cruz Roja, no encuentra dificultad en refutar la explicación rusa. «En primer lugar –escribe- no es solamente cuestión de retirar papeles, sino también de sustituir otros; de volver a escribir y falsificar detalles en los diarios personales y, especialmente, de producir o reproducir el número requerido de periódicos rusos de la primavera de 1940. Pero, aún en el supuesto de que tan complicada falsificación fuese cierta, el proceso de volver a su sitio todos los objetos resultaba imposible técnicamente. Puesto que todo estaba empapado y pegado con un líquido cadavérico repugnante y gomoso –explica Manckiewicz-, fue imposible desabotonar bolsillos o sacar botas. Hubo que cortar todo aquello con cuchillos para extraer los objetos personales. Ninguna técnica habría podido permitir registrar aquellos bolsillos, sustituir unos objetos por otros, abotonar los uniformes, y colocar nuevamente los cadáveres en masa, capa sobre capa...» 
A todas luces, habría sido imposible ocultar las huellas de una falsificación semejante. Con toda seguridad, los alemanes habrían sido descubiertos si hubieran presentado una obra tal a los peritos de la Cruz Roja y a los médicos y testigos imparciales que participaron de la investigación. Debemos concluir, por lo tanto, que la exhumación y reenterramiento de Marzo de 1943 de que trata la versión rusa, nunca tuvieron lugar, que es una colosal mentira, y que las fechas de los documentos que acompañaban a los cadáveres (Abril de 1940) determinan la fecha de la matanza. Y si sabemos cuándo se realizó el crimen, sabemos también quién fue el criminal. 
En el año 1989, con la desaparición de la Unión Soviética, el Primer Ministro Gorbachov, admitió públicamente que la N.K.V.D., obedeciendo una orden expresa de Stalin, había ejecutado aproximadamente a unos 25.700 prisioneros polacos, de los cuales unos 14.700 eran oficiales. Entre estos se contaban los hallados en el Bosque de Katyn. En el año 1992 se descubrieron los restantes oficiales asesinados: en el mes de Mayo, en un bosque próximo a Kharkov fue descubierta una fosa común con los cadáveres de 3.891 oficiales polacos que procedían del campo de Starobielsk en Ucrania. En el mes de Junio, en Miednoje, fueron halladas 30 fosas comunes con 6.287 oficiales polacos provenientes del campo de Ostashkov. En Abril de 1990, el gobierno ruso, admitió oficialmente la responsabilidad de la Unión Soviética en la masacre del Bosque de Katyn y, en 1992, le fueron remitidos al presidente polaco Lech Walesa, los archivos secretos de los organismos de seguridad rusos sobre este crimen. 
Los prisioneros del campo de Kozielsk fueron asesinados en el Bosque de Katyn que era, aparentemente, el sitio habitual de las ejecuciones de la N.K.V.D. de Stalin. A los prisioneros del campo de Starobielsk los ejecutaron en el interior de la prisión que la N.K.V.D. tenía en Kharkov. Y a los oficiales del campo de Ostashkov se los asesinó en la prisión de la N.K.V.D. en la localidad de Kalinin. Las ejecuciones en esta última prisión fueron muy metódicas: el 4 de Abril de 1940 fueron asesinados 390 prisioneros, con un disparo en la nuca, utilizando pistolas Walther de fabricación alemana, provistas desde Moscú. Las siguientes ejecuciones se efectuaron de a 250 personas por día. En el Bosque de Katyn, los oficiales polacos eran llevados a las fosas comunes y asesinados con disparos a la cabeza. 

Katyn: cadáveres en fosas comunes. 
 
 
Profesor húngaro Orsós efectuando autopsias. 
 

Cráneos con agujeros de bala. 
 

Katyn: cementerio de guerra. 
 

Katyn: monumento en Wroclaw-Polonia. 
 

Oficiales canadienses, americanos e ingleses (comisionados por el gobierno polaco), junto con oficiales alemanes, inspeccionado restos. 
 

Fragmento de la Orden de Ejecución 
 

Fosas comunes en la actualidad. 
 

Katyn: rostros de prisioneros asesinados. 
 


Orden de Ejecución por Stalin 
URSS
Comisariato Nacional
para Asuntos Internos
5 de Marzo de 1940
No 794/
Moscú
A nombre de STALIN
Un gran número de ex oficiales del Ejército Polaco, empleados de la Policía Polaca y servicios de inteligencia, miembros del Partido Nacionalista Polaco, partidos contra-revolucionarios, miembros descubiertos pertenecientes a grupos de resistencia contra-revolucionarios, fugitivos y otros, todos ellos enemigos jurados de la autoridad Soviética, que odian el sistema Soviético, están actualmente en campos de prisioneros de guerra de la NKVD de la URSS y en prisiones de Ukrania y Bielorrusia.
Los oficiales militares y de policía en los campos están conduciendo actividades de propaganda anti-Soviética. Cada uno de ellos esta esperando solamente su liberación para comenzar sus actividades en contra de la autoridad Soviética.
Los órganos de la NKVD en las provincias occidentales de Ukrania y Bielorrusia han descubierto un número de organizaciones rebeldes contra revolucionarias.
Ex oficiales del Ejército Polaco y policía, así como también de gendarmería han mostrado que están participando en espionaje y actividades insurgentes.
Entre los detenidos (sin considerar los soldados y oficiales subalternos) hay 14,736 ex oficiales, funcionarios de gobierno, terratenientes, policías, gendarmes, guardias de prisiones, colonizadores de regiones fronterizas y oficiales de inteligencia -más del 97% son de nacionalidad polaca.
De ellos:
295 generales, coroneles y tenientes coroneles
2080 mayores y capitanes
6049 tenientes, subtenientes y alféreces
1030 Oficiales superiores y subalternos de policía
5138 Agentes de policía, gendarmes, guardias de prisiones y personal de inteligencia
144 Funcionarios de gobierno, terratenientes, curas, colonizadores de regiones fronterizas
En la región occidental de Ukrania y Bielorrusia, hay 18.632 Detenidos, de los cuales 10.685 son polacos, incluyen:
1207 Ex oficiales
5141 ex oficiales de inteligencia de la policía y gendarmería
347 Espías y saboteadores
465 Ex terratenientes, dueños de fábricas y funcionarios de gobierno
5345 Miembros de varias organizaciones contra revolucionarias y otros elementos contra revolucionarios.
6127 Fugitivos
Sabiendo que todos ellos son enemigos declarados de la autoridad Soviética, la NKVD de la URSS considera necesario:
I Autorizar a la NKVD de la URSS para:
(1) instruir los casos de los 14.700 ex oficiales de policía, funcionarios de gobierno, oficiales de policía, oficiales de inteligencia, gendarmes, colonizadores de las regiones fronterizas y guardias de prisiones que están retenidos en campos de prisioneros de guerra,
(2) se debe incluir los 11.000 casos de miembros de varias organizaciones contra revolucionarias, espías y saboteadores, ex terratenientes, dueños de fábricas, ex oficiales de policía, funcionarios de gobierno y fugitivos que han sido arrestados y que están detenidos en las provincias occidentales de Ukrania y Bielorrusia, y se les debe aplicar la pena máxima: ejecución.
II El examen de los casos deberá ser efectuado sin instruir sumario y sin levantar cargos. Los manifiestos con las conclusiones de las investigaciones y los veredictos finales deberán ser como sigue:
(a) para las personas detenidas en campos de prisioneros de guerra, en la forma de certificados emitidos por la NKVD de la URSS;
(b) para los arrestados en la forma de certificados emitidos por la NKVD de la RSS de Ukrania y de la NKVD de la RSS de Bielorrusia.
III Los casos deberán ser examinados y los veredictos pronunciados por un tribunal de tres miembros consistente en los camaradas Merkulov, Kobulov y Bashtakov (Jefe del 1er Departamento Especial de la NKVD de la URSS.)
Comisario Nacional de Asuntos Internos de la URSS
L. Beria
Firmado por: Stalin, Voroshilov, Molotov, Mikoyan, Kalinin y Kaganovich
La firma de L Beria fue añadida a mano y las firmas que siguen fueron borradas del original.
 


ORIGINAL EN RUSO DE LA «ORDEN DE EJECUCIÓN» 
Pасстpела 
СССР
НАРОДНЫЙ
КОМИССАРИАТ
ВНУТРЕННИХДЕЛ
марта1940г.
№794/Б
г. Москва
ЦК ВКП(б)
товаpищу СТАЛИНУ
В лагеpях для военнопленных HКВД СССР и в тюpьмах западной области Укpаины и Белоpуссии в настоящее вpемя содеpжится большое количество бывших офицеpов польской аpмии, бывших pаботников польской полиции и pазведывательных оpганов, членов польских националистических к-p паpтий, участников вскpытых к-p повстанческих оpганизаций, пеpебежчиков и дp. Все они являются заклятыми вpагами советской власти, пpеисполненными ненависти к советскому стpою.
Военнопленные офицеpы и полицейские, находясь в лагеpях, ведут антисоветскую агитацию. Каждый из них только и ждет освобождения, чтобы иметь возможность активно включиться в боpьбу пpотив советской власти.
Оpганами HКВД в западных областях Укpаины и Белоpуссии вскpыт pяд повстанческих к-p оpганизаций. Во всех этих к-p оpганизациях активную pуководящую pоль игpали бывшие офицеpы бывшей польской аpмии, бывшие полицейские и жандаpмы.
Сpеди задеpжанных пеpебежчиков и наpушителей госгpаницы также выявлено значительное число лиц, котоpые являются участниками к-p шпионских и повстанческих оpганизаций.
В лагеpях для военнопленных содеpжится всего (не считая солдат и унтеp-офицеpского состава) - 14.736 бывших офицеpов, чиновников, помещиков, полицейских, жандаpмов, тюpемщиков, осадников и pазведчиков - по национальности свыше 97% поляки.
Из них:
Генеpалов, полковников и подполковников - 295
Майоpов и капитанов - 2.080
Поpучиков, подпоpучиков и хоpунжих - 6.049
Офицеpов и младших командиpов полиции, погpаничной охpаны и жандаpмеpии - 1.030
Рядовых полицейских, жандаpмов, тюpемщиков и pазведчиков -5.138
Чиновников, помещиков, ксендзов и осадников - 144
В тюpьмах западных областей Укpаины и Белоpуссии всего содеpжится 18.632 аpестованных (из них 10.685 поляки), в том числе:

Бывших офицеpов - 1.207
Бывших полицейских, pазведчиков и жандаpмов - 5.141
Шпионов и дивеpсантов - 347
Бывших помещиков, фабpикантов и чиновников - 465
Членов pазличных к-p и повстанческих оpганизаций и pазного к-p элемента - 5.345
Пеpебежчиков - 6.127
Исходя из того, что все они являются закоpенелыми, неиспpавимыми вpагами советской власти, HКВД СССР считает необходимым:
I. Пpедложить HКВД СССР:
1) Дела о находящихся в лагеpях военнопленных 14.700 человек бывших польских офицеpов, чиновников, помещиков, полицейских, pазведчиков, жандаpмов, осадников и тюpемщиков,
2) а также дела об арестованных и находящихся в тюpьмах западных областей Укpаины и Белоpуссии в количестве 11.000 человек членов pазличных к-p шпионских и дивеpсионных оpганизаций, бывших помещиков, фабpикантов, бывших польских офицеpов, чиновников и пеpебежчиков -
- pассмотpеть в особом поpядке, с пpименением к ним высшей меpы наказания - pасстpела.
II. Рассмотpение дел пpовести без вызова аpестованных и без пpедъявления обвинения, постановления об окончании следствия и обвинительного заключения в следующем поpядке:
а) на лиц, находящихся в лагеpях военнопленных - по спpавкам, пpедставляемым Упpавлением по делам военнопленных HКВД СССР,
б) на лиц аpестованных - по спpавкам из дел, пpедставляемых HКВД УССР и HКВД БССР.
III. Рассмотpение дел и вынесение pешения возложить на тpойку, в составе тт. Меpкулова, Кобулова и Баштакова (начальник 1-го Спецотдела HКВД СССР)
НАРОДНЫЙ КОМИССАР ВНУТРЕННИХ ДЕЛ
Союза ССР
(подпись)
(Л.БЕРИЯ)
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[Подпись в конце - Л.Беpия. На 1-й странице размашисто чеpез весь текст подписи: "И.Сталин", "К.Воpошилов", "В.Молотов", "А.Микоян". Hа полях, мелко: "т. Калинин - за, т. Каганович - за". В п. III в перечне состава "тройки" вычеркнута фамилия "Берия" и от руки вписана фамилия "Кобулов".] 



Fuente: Historias Secretas de la Última Guerra (de «Commentary»)