Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de abril de 2026

JAR: Charla con un marinero en la BNPB

Roca en Puerto Belgrano y la charla con un marinero del Garibaldi 

Caras y Caretas


Cuando finalizó la ceremonia, sin más solemnidades que la referida, el ingeniero Luiggi distribuyó ejemplares de la artística medalla conmemorativa, y se dirigieron todos á la «Sarmiento» y luego á Bahía Blanca para revistar el cuerpo de artillería montada, poniéndose después en marcha para la capital á las 4 de la tarde. 


LA MEDALLA CONMEMORATIVA DE LA INAUGURACIÓN DEL PUERTO MILITAR.

Por la mañana había tenido lugar, al mismo tiempo que la entrada del Presidente al «Garibaldi», el embarque en la bombardera «Bermejo», de los reservistas del 78 y 79 que terminaron su período de servicio en la jefatura del puerto y en la artillería de costas. Un marinero de tantos, que «había oído de-


UNA INTERESANTE CONFERENCIA DEL GENERAL ROCA Á BORDO DEL «GARIBALDI»

cir que al Presidente le gustaba atender á los pobres,» se acercó entre cohibido y resuelto dando lugar á este diálogo pescado en el aire:

 —«Buen día, señor».
—«Qué dice»
—¿Me han hecho una injusticia, señor. No me dan pasaje pá volver después de la baja.»
—«Ah, sí...? (dirigiéndose al coronel Betbeder): el señor Ministro tomará nota; andate tranquilo...
—¡Señor!
—¡Eh?
—Y no me da un peso?..» 
Con una sonrisa indefinible el general echó mano á la reserva y estuvo generoso, lo que



REVERSO DE LA MEDALLA CONMEMORATIVA

jueves, 23 de abril de 2026

Conquista del desierto: Cuadro La Batalla de San Carlos de Bolívar o Pichi Carhué




La Batalla de San Carlos de Bolívar o Pichi Carhué, la Más importante de la Conquista del Desierto, que consolido la soberanía argentina sobre las Pampas y posteriormente la Patagonia. Acontecida un dia como hoy en 1872. Obra de Augusto Gómez Romero

martes, 21 de abril de 2026

Biografías argentinas: Gral Antonio Donovan (EA)

Gral. Antonio Donovan 





Antonio Dónovan (n. Buenos Aires, 26 de abril, de 1849 – † Federal, provincia de Entre Ríos, 14 de agosto de 1897), militar argentino que participó en la Guerra del Paraguay, en las últimas guerras civiles argentinas y en las campañas previas a la Conquista del Desierto. Fue también gobernador del Territorio Nacional del Chaco. 

Inicios y Guerra del Paraguay 
Hijo del doctor Cornelius Donovan Crowley y de Mary Atkins Brown, en 1863 – tras la muerte de su padre – se enroló en el Batallón de Infantería Nº 2 sin autorización de su madre, por lo que fue dado de baja por orden directa del ministro de Guerra y Marina, general Gelly y Obes. Poco después logró conseguir la autorización materna y se incorporó al Regimiento de Artillería Ligera, en julio de 1864, y fue destinado a la isla Martín García. 
Tras la invasión paraguaya de Corrientes participó en la efímera reconquista de esa ciudad por las fuerzas del general Wenceslao Paunero. A sus órdenes participó en la batalla de Yatay, del 17 de agosto de 1865. Participó también en el sitio de Uruguayana. 
En abril del año siguiente participó en la captura de la Fortaleza de Itapirú, y en las batallas de Estero Bellaco, Tuyutí, Yatayty Corá, Boquerón, Sauce y Curupaytí. El 31 de octubre fue dado de baja del Ejército Argentino, sin que haya quedado referencia de la causa. 
Se reincorporó al Ejército en junio del año siguiente, en el Batallón de Infantería de Línea Nº 2, con el grado de capitán. Participó en la campaña en que fuerzas nacionales enfrentaron y derrotaron al general Nicanor Cáceres, defensor del gobierno legal de esa provincia. En 1869, su regimiento pasó a Córdoba. 
Regresó al frente paraguayo en mayo siguiente, destinado en varios destinos, pero no alcanzó a combatir. Regresó a Buenos Aires a fines de ese año. 

Rebelión de López Jordán 
Al estallar en la provincia de Entre Ríos la rebelión de Ricardo López Jordán, acompañó al coronel Luis María Campos como ayudante, sin haber comunicado esa decisión a su regimiento, que lo dio de baja del mismo. No obstante, a órdenes de Campos participó en la batalla de Santa Rosa y en otros combates menores. 
En mayo de 1871, recién llegado a la provincia de Buenos Aires, combatió contra los indígenas en la zona de Tapalqué. Posteriormente pasó a Martín García. 
En junio de 1873 fue destinado a Paraná, participando en la lucha contra la segunda rebelión de López Jordán. En la batalla de Don Gonzalo, del 9 de diciembre de ese año, la infantería al mando del mayor Dónovan tuvo una actuación decisiva para hacer retroceder a los federales. 
En febrero del año siguiente pasó a ser ayudante del ministro de guerra, Martín de Gainza. A órdenes del coronel Julio Campos participó en la campaña contra los revolucionarios del año 1874. 
Por esos años compró un campo en la zona norte de la provincia de Entre Ríos, donde sería fundada la localidad de Federal. 

Campañas al desierto y rebelión porteña 
En febrero de 1875 pasó a Gualeguaychú, en Entre Ríos, ascendiendo al grado de teniente coronel. En enero del año siguiente, trasladado nuevamente a Buenos Aires, participó en el avance de las fronteras ordenado por el ministro Adolfo Alsina, participando en la ocupación del punto estratégico de Carhué, pasando después a las guarniciones de Puán, Azul y Olavarría. En este último lugar dirigió las tropas nacionales en una batalla contra los jefes indígenas Namuncurá y Juan José Catriel, el 6 de agosto de 1876, recuperando unas de 50.000 cabezas de ganado vacuno. 
Fue ascendido al grado de coronel en junio de 1877. Participó en varios combates más contra los indígenas en los años siguientes, y en las expediciones de avanzada que prepararon la Conquista del Desierto del año 1879, de la que no participó por haber sido incorporado al Colegio Militar y ocupar la guarnición de la ciudad de Zárate. 
Participó en la represión de la revolución porteña de 1880, comandando el Regimiento de Infantería Nº 8 en las batallas de Puente Alsina y Corrales. 

El Regimiento 1 de Infantería y el Chaco 
En febrero de 1883 fue nombrado Jefe del Regimiento de Infantería Nº 1. Dos años antes había sido uno de los fundadores del Círculo Militar. 
En agosto de 1886 fue ascendido al grado de general, y provisoriamente puesto al mando de la 1ª División de Ejército; fue posteriormente director del Parque de Artillería, Jefe de Estado Mayor de las fuerzas destacadas en el Chaco, con sede en Resistencia. Entre 1897 y 1891 fue gobernador del Territorio Nacional del Chaco, y hasta fines del año 1895 continuó siendo el comandante de todas las tropas militares del Chaco, pasando posteriormente a retiro. 
Falleció en su estancia en Federal el 14 de agosto de 1897. 
Casado con Cándida Rosa Blanco, habían tenido 12 hijos. Su nieto Carlos Alberto Dónovan y Salduna murió en un accidente, y en su memoria fue compuesta la la Marcha del Teniente Dónovan, utilizada por la caballería argentina.1 

Referencias 

↑ Marcha militar Teniente Dónovan 

Fuentes 

[1] Su biografía en Revisionistas.com. 
Planell Zanone, Oscar J. y Turone, Oscar A., Patricios de Vuelta de Obligado. 
Yaben, Jacinto R., Biografías Argentinas y Sudamericanas, Bs. As., 1938. 

Wikipedia

domingo, 19 de abril de 2026

Argentina: La expedición al río Bermejo (1903/04)

La expedición al río Bermejo de 1903-1904

Fuente: Revista GUARDACOSTA- N°   Año 19    Autor:prefecto general (RE) Andrés Rene Rousseaux





Antecedentes

Desde la llegada de los primeros conquistadores españoles, a las tierras del Plata, fue obsesión de ellos, la búsqueda de un camino fácil y seguro que los llevara al "Cerro de la Plata", en clara referencia a las minas de Plata que se explotaban en el famoso "Cerro de Potosí", en el actual territorio de la República de Bolivia.

Esto motivó que varias expediciones, con ese fin, incursionaran por los ríos Pilcomayo y Bermejo, logrando algunos audaces navegados hasta sus nacientes en el altiplano boliviano. Organizada la Nación a partir de la sanción de la Constitución Nacional el 1° de Mayo de 1853, fue también inquietud de las autoridades de la Confederación Argentina primero y posteriormente de las de la nación fomentar la navegación comercial en los ríos Bermejo y Pilcomayo ya no en búsqueda del famoso "cerro de la Plata", sino para obtener una vía fluvial confiable para el transporte de pasajeros y cargas, de y para los territorios del norte argentino, e incorporar a la explotación agrícola ganadera enormes extensiones de tierras, aún inexploradas. Varios fueron los intentos del Gobierno Nacional y particulares, para establecer "servicios regulares de vapores" por los ríos mencionados pudiendo citarse a título informativo la expedición del vapor "ZENTA", que zarpó desde la Provincia de Salta, el 25 de diciembre de 1855, navegando el río Bermejo, en todo su recorrido, al mando de D.José Lavalle, arribando al Puerto de Rosario (S. Fe) el 26 de octubre del año siguiente después de infinidad de peripecias.

Otro ejemplo, de los intentos de establecer "servicios regulares de vapores", es el contrato celebrado por el gobierno de la Confederación Argentina en su Capital Paraná (Entre Ríos), el 9 de Febrero de 1857, con la "Compañía Salteña de navegación", para la explotación regular de una línea de vapores, en el río Bermejo, entre la localidad de Oran (provincia de Salta) y el puerto de la ciudad de Corrientes, el que es ratificado por Decreto de fecha 23 de julio del mismo año (I). Estos emprendimientos, son sólo algunos de los muchos que se llevaron a cabo y otros que quedaron en "proyecto", no siendo el propósito de este trabajo entrar a detallarlos.

Ingeniero D. Julio Henry -Jefe de la Comisión de Estudios del Río Uruguay quien comandara la expedición al Rio Bermejo en 1903.



Si bien el rio Bermejo había sido navegado desde la época hispánica, en muy pocos casos se llevaron a cabo estudios sobre sus características; razón por la cual, el gobierno Nacional, en el año 1903 decidió llevar a cabo el emprendimiento. A tal efecto el 25 de febrero de ese año se dictó un decreto (2) considerando esos antecedentes y la necesidad de llevar a cabo una expedición científica con los elementos técnicos suficientes y personal capacitado para no sólo recoger los datos necesarios de estudios topográficos, hidráulicos, meteorológicos y geológicos, sino también realizar una limpieza del cauce, extrayendo o destruyendo los obstáculos que impedían la navegación. Por ello se autorizaba la inversión de $70.000, para que el Ministerio de Obras Públicas la organizara. Dicho decreto fue refrendado por prácticamente todo el gabinete nacional encabezado por el Presidente Dr.José Evaristo Uriburu. Mediante otro decreto, esta vez del 5 de marzo (4) fueron designados a partir del Io de abril como jefe de la expedición el ingeniero Julio Henry (3), Jefe de la Comisión de Estudios del río Uruguay; el 2do.jefe ingeniero Ramón Celinski (5) ayudante de la misma comisión; el dibujante Gustavo Presas, y el auxiliar y fotógrafo Antonio Guido-bono, auxiliar y escribiente de la comisión. Por la misma norma se fijan los sueldos de los nombrados que sería del doble de lo estipulado en el "Reglamento de viáticos y sobresueldos" con excepción del auxiliar fotógrafo a quien se le asigna un sobresueldo de $200 mensuales. Se completó la expedición con José B. Pacheco con el cargo de "comisario y encargado de los explosivos" con un sueldo de $350 mensuales, Pedro Berrini, mecánico con $250 mensuales y Floriano Arias, practicante de medicina con $350 mensuales. Al personal mencionado, se le debe agregar un carpintero, marineros y un piquete de 10 soldados del Ejército de Línea al mando de un subteniente para custodia, que se suman a la expedición en puerto Bermejo (Chaco), lamentando no haber podido obtener sus nombres, pasando a ser "héroes anónimos", como tantos otros de nuestra historia.

El "alistamiento" de la expedición, se realizó en las instalaciones de la "Comisión de Estudios del río Uruguay", en lo que después se conociera como "el ministerio", donde se concentraron las embarcaciones y personal que iba a participar de la expedición.

El Ingeniero Henry seleccionó las embarcaciones que se utilizaron, optando por "una chata habitación" perteneciente a esa comisión de estudios, la que fue utilizada para alojamiento, oficinas y depósitos de víveres, por sus condiciones de habitabilidad.

Para su remolque, optó por el remolcador "21 I -B" del mismo organismo, y el vapor "Presidente Derqui", perteneciente al Ministerio de Obras Públicas de Bs.As.

Vapor de la Prefectura General de Puertos y Resguardos "GARRUCHOS ". Fue asignado a la expedición al río Bermejo de 1903-1904, siendo utilizado como "buque explorador" por sus especiales características, habiendo navegado hasta QUITILIPI (Salta) Km 1.197 del referido río.


Requirió a la Prefectura General de Puertos y Resguardos (6) la asignación del vapor "GARRUCHOS", el que sería utilizado como "explorador" (ver recuadro de las características de las embarcaciones utilizadas).

Concluidos los preparativos, la expedición zarpó de Concepción del Uruguay el 9 de Abril de 1903, con destino a la boca del río Bermejo (Chaco) donde arribó el día 5 de mayo del mismo año, después de casi un mes de difícil navegación.

Características del "Vapor GARRUCHOS"

Eslora: 12,27 m Manga: 3 m Puntal: 1,15 m Calado: 0,70 con tres toneladas de carga Capacidad: 15 hombres Carga: leña para un día de navegación Máquina: de alta presión con dos cilindros Propulsión: dos ruedas laterales Velocidad: 9 km por hora a plena carga Casco: de acero dulce de 3 mm de espesor, dividido en 5 mamparos

Nota: Pertenecía a la Prefectura General de Puertos y Resguardos siendo asignado Por el Ministerio de Hacienda a la Expedición del río Bermejo acorde el Decreto del 25-2-1903, artículo 5to. Fue reintegrado a esa Institución al término de la expedición.

Características de las embarcaciones utilizadas en la expedición al río Bermejo 1903-1904

CASA HABITACIÓN:

Perteneciente a la "Comisión de Estudios del río URUGUAY" del MOP Eslora: 25,50 m Manga: 5,50 m Puntal: 2,25 m Calado: 1,75 m Desplazamiento: 170 toneladas Destino: Alojamiento del personal. Oficinas y depósito de víveres. Carga transportada: 30 toneladas.

Chata habitacion típica del MOP, aqui la Nº 403A en una foto de 1903

REMOLCADOR "211-B":

Perteneciente a la "Comisión de Estudios del río URUGUAY" del MOP Eslora: 16,00 m Manga: 3,20 m Puntal: 1,80 m Calado: 1,35 m Máquina: de alta y baja presión con una fuerza de 37,5 HR

Remolcador  210B ex "Meteroro",  similar a la 211B en una foto de 1903.

REMOLCADOR "PRESIDENTE DERQUI":

Perteneciente al MOP (Bs.As.) Eslora: 13,90 m Manga: 2,90 m Puntal: 1,80 m Calado: 1,50 m Máquina: de alta presión con una fuerza de 20 HR

VAPOR "GARRUCHOS": Perteneciente a la Prefectura General de Puertos y Resguardos, asignado especialmente para la expedición al río Bermejo (ver características aparte)

CHALANAS: Algunas alquiladas, otras adquiridas por la Comisión. Medidas: de varios tipos. Construcción: de madera.

La exploración del río Bermejo

Los resultados de la exploración al río Bermejo son ampliamente detallados en el informe que el Ingeniero Julio Henry elevó al término de la misma. Fechado en Concepción del Uruguay el 12 de agosto de 1904, se encuentra agregado como "apéndice al anexo II de la Memoria Anual del Ministerio de Obras Públicas de la Nación correspondiente a los años 1904-1905 (7), de cuyo contenido surge que (8) la expedición arribó a la boca del río el 5 de mayo de 1903, comenzando los trabajos en el "Bermejo inferior" utilizando además de las embarcaciones propias, chalanas alquiladas, arribando a Puerto Expedición el 15 del mismo mes y año. Como no fue posible remontar el río más arriba con todas las embarcaciones, se fraccionó al personal de la expedición, encargándose al Ingeniero Celinski que llevara a cabo un programa mínimo de estudios en el Bermejo inferior utilizando "chalanas" hasta 100 kms arriba de "Confluencia".

En tanto el "GARRUCHOS" -en el que se encontraba embarcado el ingeniero Henry- arribó el 5 de agosto a Quitilipi, provincia de Salta a 1. 197 kilómetros de la boca del Bermejo. El reconocimiento del Alto Bermejo y Teuco se llevó a cabo en chalanas, desde la frontera boliviana hasta el punto donde había quedado el "GARRUCHOS". Recién el 28 de noviembre de 1903 -ya con las crecientes anuales- fue posible bajar con todas las embarcaciones, excepto el "GARRUCHOS", llegando a la boca del Bermejo el Io de diciembre, resolviéndose continuar hasta Concepción del Uruguay, donde se arribó el I ° de enero de 1904.

El "GARRUCHOS" recién pudo salir de Puerto Aguirre el 17 de enero de 1904, arribando a concepción del Uruguay el 13 de febrero del mismo año, siendo reintegrado a la Prefectura General de Puertos y Resguardos.

El informe del Ingeniero Henry fue el más completo realizado hasta ese momento sobre el río Bermejo, abarcando aspectos de navegación, régimen hidráulico, estudios geológicos, observaciones astronómicas, estudios de la flora y fauna, recursos naturales de la zona, tribus que habitan en sus orillas, posibilidades futuras para la navegación comercial con indicación de los trabajos que deberían realizarse en su cauce, trabajos de remoción de raigones y otros obstáculos, que ya se habían efectuado y otros que deberían encararse en el futuro para su segura navegación; adjuntando abundante cartografía ilustrada por numerosas fotografías tomadas durante la expedición. Especifica además el tipo de embarcaciones que serían más adecuadas para establecer servicios regulares de vapores para pasajeros y cargas, detallando las características técnicas de las mismas, medidas, calados, material del casco, tipo y potencia de máquinas, etc.

La expedición fue todo un éxito, recibiendo su Jefe y personal que la integró las felicitaciones de las altas autoridades de la Nación y en especial el Ministro de Obras Públicas de la Nación, D. Emilio Civit y del director General de Obras Hidráulicas Ingeniero Enrique M. Lange de quien dependía directamente la "Comisión de Estudios del Río Uruguay".

Ingeniero D. Ramón Celinski - Oriundo del Reino de Galitzia - Parroquia de Jezlerzani - Ex Imperio de AUSTRIA - Ingresó en la dirección Gral. de Hidráulica como "Dibujante" el 28-1-1901 - Comisión de Estudios del rio Uruguay - Se desempeñó como 2do. Jefe de la expedición al río Bermejo de 1903 - fotografía facilitada por la familia Celinski

El Ingeniero Julio Henry, a los pocos días de su regreso a concepción del Uruguay, el sábado 3 I de enero de 1904 contrajo enlace con la Señorita Laura Ratto de la sociedad Uruguayense, que era Directora de la Escuela de Aplicación de la Escuela Normal Mixta, celebrándose la ceremonia civil y religiosa en el domicilio de la novia (9) a las 9 y medía de la noche (sic) actuando como padrinos del acto religioso, su señora madre Doña Sabina Risso de Ratto y el Ingeniero Lorenzo Amespil quién se encontraba a cargo de la Comisión del Río Uruguay, por ausencia del Ingeniero Henry (10).

A los pocos años, en 1908, en oportunidad de encontrarse realizando un viaje por Europa el Ingeniero Henry con su familia, fue comisionado por el gobierno Argentino, para que en base a sus conocimientos del Río Bermejo y acorde lo sugerído en su informe, coordine con la "Comisión Argentina en Londres", la adquisición de la "draga, chatas y accesorios" para la limpieza y rectificación del rio mencionado, y una escuadrilla de vapores fluviales para el servicio seguro de su navegación (II).

Han pasado 94 años de la Expedición al río Bermejo del año 1903-1904, habiéndole cabido a Concepción del Uruguay, el honor que desde las orillas del Riacho Itapé, se "alistara y zarpara", al mando de un profesional excepcional y un caballero cabal, como lo fuera el Ingeniero Julio Henry que tanto hiciera por la ciudad y principalmente por su puerto, acompañado en la quimera, por otros destacados funcionarios cuyos apellidos, perduran hoy en la ciudad, a través de sus familias, como lo fueron D. Ramón Celinski, D. Gustavo Presas, D.Antonio Guidobono y otros, que lamentablemente han quedado en el anonimato, pero sin quitarles sus merecidos méritos y el reconocimiento a que son acreedores. Hoy, una calle de la Ciudad y el canal de acceso al puerto, llevan el nombre de Ingeniero Julio Henry (12) habiendo fallecido en la ciudad de Buenos Airees el 16 de abril de 1940 a los 76 años de edad, descansando sus restos mortales en el panteón de la familia Henry en el cementerio local (13).

Agradecimientos

a la Señorita Betty Ratto, por los datos aportados sobre la familia de D. Francisco Ratto y ubicación del panteón de la familia Henry en el cementerio de Concepción del Uruguay.

Al Sr. Alvaro Celinski, sobrino nieto de D. Ramón Celinski.

Bibliografía principal

- Memoria anual del M.O.Pde la Nación, años 1904-1905.

- Biblioteca del Ministerio de Economía.

- Biblioteca del Archivo General de la Nación.

- Publicación "La Nación Argentina en marcha" de Manuel Bernárdez. Biblioteca del Museo Mitre (Bs. Airees). Número-catálogo 20-7-5.

Panteón de la familia Henry (Sic) en el Cementerio de Concepción del

Uruguay, tomada por el autor en febrero de 1997.

Nota: En el frente del panteón dice familia Henri y no Henry.

Fuentes y aclaraciones

(1) Registro Nacional de la República Argentina año 1857-A.G.N. Recopilación de disposiciones de M, Mercante y Policía Marítima T. I, pág. 266.

(2) Ib. año 1903. Ib.Tomo IV pág.217.

(3) En algunos documentos y periódicos figura el apellido con "I", pero se adopta la grafía "Henry" como figura en la calle de la ciudad;que recuerda su nombre y en el acta de casamiento (libro de Casamientos Nro. 5, folio 368, registro Nro. 6, Archivo de la Parroquia de Nuestra Inmaculada Concepción).

(4) Registro Nacional de la República Argentina, año 1903, tomo I pág. 87112.

(5) Mencionado como Ingeniero. Según su sobrino nieto D, Alvaro Celinski su título era el de técnico, obtenido en su país natal. Ingresó en el Ministerio de Obras Públicas (Obras Hidráulicas) el 28-01-1901 como dibujante. (Decreto de esa fecha).

(6) Denominación de la actual Prefectura Naval Argentina. Por decreto del 27 de enero de 1900, la entonces Prefectura General de Puertos asume las funciones de los resguardos aduaneros, pasando de la órbita del Ministerio de Marina al de Hacienda, con la denominación de Prefectura General de Puertos y Resguardos.

(7) Memorias anuales del M.O.R, años 1904-5. Biblioteca del Ministerio de Economía yA.G.N.

(8) Informe del Ingeniero Julio Henry, pág. 152 y 153 del anexo II al apéndice de la Memoria Anual del M.O.R, años 1904-5. Biblioteca del Ministerio de Economía y Archivo General de la Nación.

(9)^egún información'proporcionada por la Sta. Betty Ratto, la familia Ratto, vivía por aquel entonces en la calle Mariano tó"pez entre la actual Juan Perón y Moreno, vereda norte de Concepción del Uruguay. ¡

(10) Archivo de la Parroquia Inmaculada Concepción de C. del Uruguay Al contraer enlace el Ing. Henry tenía 40 añosUe edad y su noyia 30. Periódico "La Juventud" del 30-1 -904 N° 696 y 4-2-904 nD 697, Hemeroteca del Museo Histórico Municipal.

(11) Ib. del 5-9-908 n° 1341.

(12) Calle n° 12. Se impuso el nombre de "lngenJen>Henry" al igual que al canal de acceso al puerto de Concepción del Uruguay por Ordenanza Municipal n° 1564/52. Diario "La calle" del 7-9-52 n° 2586. Archivo diario "La calle".

(13) En el frente del panteón de la familia, se consigna el apellido Henri con I


viernes, 17 de abril de 2026

martes, 31 de marzo de 2026

Argentina: Siempre representamos a los brasileños como monos

Sana costumbre




Caricatura argentina de 1870, representando al emperador de Brasil como un mono.
Algunas costumbres nunca mueren.


miércoles, 25 de marzo de 2026

Proceso de Reorganización Nacional: ¿Y si ganaba la guerrilla?

50 años del golpe militar. Ucronía del 24 de marzo: ¿y si ganaba la guerrilla?

  • El golpe militar del 24 de marzo de 1976 no fue un rayo en cielo sereno. Hacía años que muchos presagiaban que el gobierno peronista terminaría de ese modo. La situación política era ya insostenible. Los grupos guerrilleros habían logrado construir una situación de caos que se tornaba irrespirable.

La Voz


Daniel V. González





Hay temas sobre los cuales quienes comentan la política y la historia reciente prefieren no escribir. Los motivos pueden ser diversos. Sea porque suponen recuerdos ominosos, sea para evitar transitar en medio del fuego cruzado de pasiones que sobreviven pese al tiempo transcurrido.

Jorge Luis Borges decía que “quizá el futuro sea irrevocable, pero el pasado no lo es, ya que cada vez que recordamos algo, lo modificamos. Ya sea por pobreza o riqueza de nuestra memoria”. Concluía que “es más fácil modificar el pasado que el futuro”.

El golpe militar del 24 de marzo no podía quedar fuera de los cimbronazos y de los cambiantes humores de la memoria de los argentinos. Transcurrido medio siglo, podríamos decir que se trata de un hecho lejano, que ya forma parte de la historia, pero es evidente que su larga sombra se proyecta todavía sobre el presente y su discusión aún desata fervores y apasionamientos.

Pasado el tiempo, lo que sí se esfuma es nuestra conciencia sobre el conjunto de ideas, creencias, certezas, convicciones, pensamientos, contextos, ideologías, conceptos vigentes y demás elementos que configuran lo que puede denominarse como “espíritu de época”.

Con los años, es inevitable que nuestros juicios sobre los hechos del pasado puedan estar contaminados por parámetros actuales y por olvidos selectivos. Y esto es algo que dificulta nuestra comprensión.

El poder a las Fuerzas Armadas

El golpe militar del 24 de marzo de 1976 no fue un rayo en cielo sereno. Hacía años que muchos presagiaban que el gobierno peronista terminaría de ese modo. La situación política era ya insostenible. Los grupos guerrilleros habían logrado construir una situación de caos que se tornaba irrespirable.

La situación era similar en muchos países de América latina. No era un clima apto para que la democracia pudiera instalarse y sobrevivir. En mayo de 1970, el grupo Montoneros secuestró y asesinó a Pedro Eugenio Aramburu, y dio así comienzo a un nuevo nivel en la escalada de terror.

Desde su exilio, Perón alentó la lucha armada pues se entendía que, desde su expulsión del poder en 1955 y su proscripción, toda forma de lucha estaba legitimada para que las garantías constitucionales y el sistema democrático de gobierno pudieran restablecerse.

Tras el triunfo de Héctor Cámpora en marzo de 1973, con la liberación de los guerrilleros presos, todo parecía encausarse hacia una paz democrática. Pero no fue así de ningún modo. Aun con la democracia recuperada y Perón en la presidencia por abrumadora mayoría, la guerrilla continuó con los actos de terrorismo.

En septiembre de ese año, dos días después del triunfo de Juan Domingo Perón con el 62% de los votos, Montoneros asesinó al líder de la CGT, José Ignacio Rucci, en abierto desafío al propio presidente.

Los asesinatos de militares, políticos y gremialistas continuaron a la orden del día. También la toma de cuarteles. Tras los enfrentamientos en el intento de copamiento de la guarnición de Azul (enero de 1974), Perón enfureció y propuso que “el reducido grupo de psicópatas sea exterminado uno a uno, para bien de la República”.

Pero pocos meses después Perón murió, y a partir de entonces el golpe militar parecía inminente, aunque tardó casi dos años en concretarse.

Quienes hemos vivido esos años sabemos que los militares fueron recibidos con alivio por una amplia mayoría de la población que deseaba, en primer lugar, el restablecimiento de la paz. Los combates continuaron y rápidamente las Fuerzas Armadas lograron abatir el accionar terrorista.

Puntos de vista cambiantes

En el prólogo del informe de la Conadep, redactado por Ernesto Sabato, puede leerse: Durante la década de 1970, la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda, fenómeno que ha ocurrido en muchos otros países.

A continuación, el informe destaca que Italia combatió a las Brigadas Rojas dentro de la ley, mientras en la Argentina, los militares incurrieron en el asesinato y la desaparición de prisioneros desarmados, cuestionamiento inobjetable que justificadamente se les imputa y que fue la base de las condenas originales, en tiempos de Raúl Alfonsín.

Los indultos de Carlos Menem fueron anulados en tiempos de Néstor Kirchner, quien además suprimió el párrafo citado del libro Nunca más porque entendía que enunciaba la “teoría de los dos demonios”. Muchos militares volvieron a la cárcel, mientras los guerrilleros eran indemnizados y, en no pocos casos, valorados como héroes.

Pero con el paso de los años muchos libros publicados han ido añadiendo nuevos elementos al debate.

Graciela Fernández Meijide, Juan Bautista Yofre, Ceferino Reato, Héctor Ricardo Leis y, en Córdoba, la discusión originada por la carta de Oscar del Barco a la revista La Intemperie han ido poniendo las cosas en su lugar, al añadir puntos de vista distintos, más críticos del terrorismo guerrillero.

Otro escenario

Se llama ucronía a la historia que no existió, a la que se construye a partir de hipótesis de hechos que no sucedieron. En este caso, una versión conjetural podría partir de esta pregunta: ¿qué hubiera sucedido en la Argentina si el combate entre la guerrilla y el Ejército regular hubiese sido ganado por los terroristas?

¿Convenía al país que eso sucediera?

Pero hay más preguntas: ¿los militares fueron demonios, y los guerrilleros, héroes y mártires?

Afirmar, contra toda evidencia, que los desaparecidos fueron 30 mil, ¿no es una forma de negacionismo?

¿Es justo que permanezcan casi 3.000 militares entre procesados y condenados, y ningún terrorista?

Y finalmente: ¿no es hora ya de dar vuelta la página y mirar hacia adelante?

Que cada uno construya sus propias respuestas.

Analista político

domingo, 22 de marzo de 2026

JMR: La batalla de Caseros y su desarrollo

La Batalla de Caseros y los hechos que merecen ser recordados

Por Horacio Callegari (CMN)



1. Contexto y situación previa a la batalla

La batalla de Caseros, librada el 3 de febrero de 1852, constituye uno de los episodios militares decisivos de la historia argentina. Enfrentó al Ejército Grande comandado por el general Justo José de Urquiza contra las fuerzas federales de Juan Manuel de Rosas. Más allá de su dimensión estrictamente militar, el enfrentamiento significó el derrumbe del orden rosista y abrió el proceso que conduciría a la organización constitucional del país.

El 2 de febrero, Urquiza cruzó el río de las Conchas (actual Reconquista) por el puente de Márquez y avanzó hasta el arroyo Morón, donde constató la presencia de fuerzas federales desplegadas en las alturas de Caseros. La moral del Ejército Grande era alta, producto de una campaña exitosa y de avances sostenidos sin grandes obstáculos. En contraste, las fuerzas de Rosas llegaban a la confrontación con una moral debilitada tras sucesivas retiradas.

La noche previa al combate, Rosas reunió a sus mandos. El coronel Chilavert manifestó su desacuerdo con mantener una posición defensiva rígida en Caseros, pues consideraba que limitaba la maniobrabilidad. No obstante, la mayoría de los jefes federales optó por sostener la posición.

2. Despliegue inicial y orden de batalla

Ejército de Urquiza

En la madrugada del 3 de febrero, el Ejército Grande cruzó el arroyo Morón. La caballería lo hizo por vado; la infantería y la artillería utilizaron un único puente, lo que obligó a concentrar la marcha en columna, maniobra que fue disimulada mediante movimientos de caballería (Virasoro).

Hacia las 7:30, Urquiza desplegó aproximadamente 24.000 hombres y 50 piezas de artillería a un kilómetro de las posiciones rosistas.

La disposición fue la siguiente:

  • Centro-frente (Casa de Caseros): División Oriental.

  • Ala izquierda: División Brasileña apoyada por la Brigada Rivera y 28 piezas de artillería al mando de Pirán.

  • Ala derecha: Cinco batallones bajo Galán y divisiones de caballería (Medina, Galarza, Avalos y Lamadrid).

  • Reserva: Divisiones de caballería de López y Urdinarrain.

Urquiza planteó una ofensiva combinada, con predominio de la maniobra de caballería como elemento decisivo.

Ejército de Rosas

Rosas contaba con aproximadamente 23.000 hombres, 50 piezas de artillería y 4 coheteras.

Su despliegue fue marcadamente defensivo:

  • Ala derecha: apoyada en la Casa de Caseros, con un “martillo” defensivo de carretas y apoyo de dos batallones; reserva de caballería.

  • Sector entre Casa y Palomar: dos batallones con artillería.

  • Reducto del Palomar: infantería en triple línea, artillería y coheteras.

  • Centro: tropas de Chilavert con 30 piezas de artillería.

  • Ala izquierda: caballería bajo Lagos.

  • Reserva general: divisiones de Sosa y Bustos.

Rosas optó por una defensa escalonada con puntos fuertes (Casa y Palomar) y un potente centro artillero.

3. Desarrollo del combate: maniobras principales

Inicio del fuego

Apenas pasadas las 8:00, las baterías rosistas abrieron fuego, obligando a retroceder inicialmente a la artillería brasileña. Esto muestra que el primer impulso fue federal, intentando desorganizar el despliegue enemigo.

Ataque principal de Urquiza: ruptura del ala izquierda rosista

Cerca de las 9:00, Urquiza lanzó su ofensiva decisiva: una carga masiva de caballería contra el ala izquierda de Rosas.

  • Medina atacó frontalmente a los lanceros de Lagos.

  • Lamadrid intentó envolver el ala federal.

  • Medina fue inicialmente rechazado, pero en una segunda carga logró desorganizar a los lanceros.

  • Rosas envió su reserva (Sosa y Bustos).

  • Urquiza respondió con Galarza y Avalos, cuya intervención fue decisiva.

La caballería federal cedió ante la presión sostenida y la coordinación superior del Ejército Grande. El ala izquierda rosista comenzó a desmoronarse.

Lamadrid, por exceso de desplazamiento lateral, no llegó a intervenir decisivamente, lo que muestra cierta falta de coordinación en el ala derecha de Urquiza, compensada por la superioridad numérica y moral.

Ataque al centro y a la Casa de Caseros

Simultáneamente, Urquiza ordenó el avance de su ala izquierda:

  • La División Oriental (coronel Díaz) avanzó hacia el Palomar.

  • Se formó en ángulo respecto del ala rosista.

  • Urdinarrain se posicionó detrás de un bosquecillo.

El batallón de Voltígeros intentó tomar la Casa de Caseros, pero el ataque inicial se frenó por falta de sincronización con la división brasileña y las tropas de Galán.

Cerca del mediodía, el ataque se reanudó con éxito:

  • Pereyra Pintos neutralizó la resistencia en la Casa.

  • Galán obligó a retroceder a la Brigada Díaz.

  • La División Oriental ocupó la Casa de Caseros.

Resistencia final del centro rosista

El centro, comandado por Argentino Díaz con apoyo artillero de Chilavert, resistió con firmeza.

Sin embargo:

  • Fue embestido por las fuerzas de Galán.

  • Ambos jefes depusieron las armas.

  • El dispositivo defensivo rosista colapsó.

Hacia las 14:00, la batalla estaba decidida. El campo dejaba unos 400 muertos.

4. Desorganización y violencia final

El autor subraya episodios de indisciplina:

  • Soldados rosistas ultimaron a oficiales que intentaban frenar la retirada.

  • Caso emblemático: el coronel Hernández, muerto por sus propios hombres.

Además, tras un incidente de fuego a quemarropa en la Casa de Caseros, las tropas vencedoras respondieron con violencia, generándose escenas de masacre.

Aquí cae el doctor Claudio Cuenca, médico y poeta, considerado el “mártir de Caseros”, muerto en circunstancias trágicas mientras intentaba mediar.

5. La retirada y la doble renuncia de Rosas

Derrotado, Rosas inició una retirada estratégica con pocos acompañantes.

En el trayecto su yegua “Victoria” tropezó, episodio que la tradición recogió como simbólico (origen del nombre “Tropezón”).

Rosas redactó dos renuncias:

  • Una, con lápiz y en el campo.

  • Otra, en Londres.

Ambas mencionan que estaba herido en la mano derecha.

La duplicidad responde a correcciones formales y desprolijidades del primer documento.

6. Hechos poco recordados

El artículo rescata aspectos no estrictamente militares:

Purvis, el perro de Urquiza

Mencionado por Sarmiento, acompañó toda la campaña. Simboliza fidelidad y presencia constante en la empresa militar.

El ombú de Caseros

Árbol histórico, declarado monumento en 1946. Ya no existe. Se convirtió en símbolo paisajístico de la batalla.

El monte de durazneros

Alimentó a la población porteña.

Medallas de Caseros

Argentina no otorgó condecoraciones.
Uruguay y Brasil sí lo hicieron, estableciendo distinciones por jerarquía (oro, plata, latón, zinc).
También existió el botón militar “Federación Urquiza o Muerte”.

7. Conclusión

La batalla de Caseros fue una confrontación decisiva, donde:

  • Rosas adoptó una defensa estática con puntos fuertes y potente artillería central.

  • Urquiza ejecutó una ofensiva móvil basada en cargas de caballería y ataques combinados.

La ruptura del ala izquierda rosista y la ocupación de la Casa de Caseros desarticularon el sistema defensivo federal.

No fue solo una victoria táctica: significó el colapso del régimen rosista y el inicio del proceso de organización nacional.

El artículo, además de reconstruir las maniobras militares, integra memoria, símbolos y consecuencias humanas, ampliando la comprensión de Caseros más allá del campo de batalla.

Citas Bibliográficas

  1. CALLEGARI, H.; (2017); Historia del Partido de Tres de Febrero y sus localidades, Buenos Aires, Ediciones 3F.
  2. COLEGIO MILITAR DE LA NACIÓN; (1969); El Museo Histórico del Palomar de Caseros, Morón, CMN.
  3. GARCIA ENCISO, I.; (1970); Historia del Colegio Militar de la Nación; Buenos Aires, Círculo Militar.
  4. LEGUIZAMÓN, M.; (1926). Hombres y Cosas que pasaron; Buenos Aires, Lajoune &Cía.
  5. MORENO, C.; CALLEGARI, H.; (2018); La antigua chacra de Diego Casero, Buenos Aires, Ediciones 3F.
  6. SALDÍAS, A.; (1907); Papeles de Rozas, La Plata, tomo 2 (pág. 246-254), Talleres Gráficos Sesé, Larrañaga y Cía.
  7. ZUBIZARRETA, I.; RABINOVICH, A.; CANCIANI, L.; (2022). Caseros, la batalla por la organización nacional; Buenos Aires. Sudamericana

viernes, 13 de marzo de 2026

Argentina: Sarmiento y Mitre hijo

Sarmiento y Mitre hijo







Fotografía que retrata a Domingo Faustino Sarmiento, en su función como ministro plenipotenciario de la Argentina ante los Estados Unidos, en compañía de su secretario Bartolomé Mitre y Vedia, hijo del presidente Bartolomé Mitre, en Nueva York en el año 1867. 

"Bartolito" Mitre ofició como intérprete y traductor del idioma inglés para Sarmiento durante toda su estancia en los Estados Unidos. También tuvo la difícil tarea de comunicarle a Sarmiento el fallecimiento de su hijo, y amigo de toda la vida del emisor, Dominguito, en septiembre de 1866, durante la batalla de Curupaytí, en la guerra del Paraguay.

domingo, 8 de marzo de 2026

Biografía: Almirante Manuel Domecq García

Manuel Domecq García


Almirante Manuel Domecq Garcia

(01) Robo de niños (Guerra del Paraguay)
(02) El niño Manuel
(03) El hombre Domecq Garcia
(04) Fuentes
(05) Artículos relacionados

Robo de niños (Guerra del Paraguay)

 

Desde el inicio de la Guerra del Paraguay y las primeras acciones, muchos oficiales aliados robaban prisioneros que eran vendidos como esclavos en brasil o como sirvientes en la argentina. La documentación al respecto no deja dudas. El propio Mitre lo confirma este robo de prisoneros en nota al vicepresidente Marcos Paz en carta del 4 de octubre de 1865, en que le da cuenta de la disminución del número de prisioneros tomados en las acciones de Uruguayana:


“Nuestro lote de prisioneros en Uruguayana fue de poco más de 1.400. Extrañará a usted el número, que debiera ser más; pero por parte de la caballería brasileña hubo tal robo de prisioneros que por lo menos arrebataron 800 o 1.000 de ellos, lo que muestra a usted el desorden de esa tropa, la falta de energía de sus jefes y la corrupción de esa gente, pues los robaron para esclavos, hasta hoy andan robando y comprando prisioneros. El comandante Guimaraes, jefe de una brigada brasileña, me decía el otro día que en las calles de Uruguayana tenía que andar diciendo que no era paraguayo para que no lo robaran” (Carta de Mitre a Marcos Paz - 4 de octubre de 1865 - JMR.La guerra del Paraguay.p.239)


Esta conducta pervesa se mantuvo a lo largo del conflicto, lo que provocó energicas protestas de Solano López, desmentidas cínicamente por Mitre y otros jefes aliados.

Durante la ocupación y saqueo de Asunción en febrero de 1869, los brasileños que entraron a la ciudad se dedicaron al sistemático saqueo y otros crímenes aberrantes, saqueando hasta las tumbas del cementerio. Las tropas argentinas se mantuvieron inectivas en las afueras de asunción, mientras la soldadesca brasileña se dedicaba a violar mujeres, robar templos y hasta delegaciones extrajeras, como para que el saqueo sea “más democrático”.

D.F.Sarmiento



El presidente Sarmiento, con vistas a la historia, aprueba este proceder del General Emilio Mitre: “Aplaudo la determinación prudentísima de Ud. de no entrar en Asunción, dejando a la soldadesca brasileña robar a sus anchas. Esta guerra tomará proporciones colosales en la historia y es bueno que nuestro nombre figure limpio de reproche” (Sarmiento a Emilio Mitre. Buenos Aires, 21 de enero de 1969- Obras Completas, 10 tomos. Buenos Aires 1888-1913) Extraña actitud de Sarmiento felicitando y aplaudiendo al jefe Argentino “dejando a la soldadesca robar a sus anchas” la ciudad tomada.

Efectivamente saquearon a sus anchas la ciudad, donde arrancan hasta puertas y ventanas de algún valor, y quemando el resto, para cargarlos en la rada del puerto los barcos, que a carga completa, conducían el producto del saqueo hasta Río de Janeiro o Buanos Aires, donde eran rematadas al mejor postor. Esto fue tan a cara descubierta, que el propio príncipe de su Alteza Real y yerno de Pero II, más conocido como el sádico conde D´Eu, en su visita a Sarmiento que lo recibe en la Casa de Gobierno con motivo de la inauguración del nuevo mobiliario y tapicería francesa de la Casa de Gobierno, deja asentado en su diario: “se dice que pertenecieron a López” (Archivo del conde d´Eu. Archivo de la familia real en Petrópolis)

“Novecientas mujeres que cayeron en poder de los brasileños fueron víctimas de la lascivia de la soldadesca…Los brasileños, posesionados de la ciudad, se entregaron al más implacable saqueo y devastación. Ni las legaciones, ni los consulados, ni los sepulcros, ni las iglesias fueron respetados. La tarea destructora siguió varios días. Durante la noche, las casas de fácil combustión, incendiadas después de saqueadas, y grandes fogatas alimentadas por los muebles sin valor y por puertas y ventanas, alumbraban el cortejo de vehículos que transportaban hasta los buques los frutos del saqueo. Las embarcaciones zarparon hacia Buenos Aires y Río de Janeiro repletas de objetos de valor. La escuadra brasileña también se prestó a esa tarea” (Cardozo, Efraín. “Paraguay independiente”.p.245, en Historia de América y de los pueblos americanos, dirigida por Antonio Ballesteros y Beretta. t.XXI. Barcelona 1949)


Guerra del Paraguay - Leonardo Castagnino A esta salvajada, llevada a cabo por “los civilizadores de Paraguay”, no escaparon los niños paraguayos de la más corta edad, que durante el saqueo deambulaban desorientados por las calles de Asunción, ya huérfanos o separados de sus padres y parientes, y que fueron victimas del robo o secuestro para ser canjeados o vendidos en el lugar, o trasladados como esclavos y sirvientes.

La historia nos da muchos nombres de niños que fueron secuestrados y llevados a los países vecinos, como los casos de Ramón Grance, Mateo Rivas, José Cantero o Manuel Domecq García. Otros quedaron perdidos en las oscuras páginas del pasado, pues no solo fueron secuestrados sino robadas sus propias identidades. Relatos de sobrevivientes refieren estos hechos lamentables, donde cientos de niños harapientos y famélicos eran secuestrados por la soldadesca y llevados aguas abajo por miembros de los ejércitos invasores, en medio de dramáticas escenas de parte de sus parientes, imposibilitados de evitar tal despojo, pues fuertes cordones de soldados no dejaban acercarse a parientes y conocidos para despedirse de los desgraciados.

Bartolomé Yegros, paraguayo niño en aquella época, y que sobrevivió a la tragedia, nos deja esl siguiente testimonio:

"Yo contaba entonces nueve años de edad. Centenares de criaturas hambrientas y desparramadas llegaban de la campaña a la capital, tras los peregrinos que regresaban de los desiertos, extraviados por causas múltiples, de nuestras familias o tutores, rastreándolos inútilmente. Y amedrentados por los que robaban niños en la ciudad, los que podíamos escapar a estas persecuciones huíamos de nuevo al interior, vagando hasta encontrar alguna persona piadosa en las poblaciones cercanas, que habían sido abandonadas y empezaban de nuevo a ser pobladas.

"Esta caza de menores había durado de 1869 a 1870, o hasta más tarde. Yo retrocedí hasta el pueblo de Capiatá, amparándome en una señora de la familia de Mongelós, hasta que una única hermana mía regresó de Cerro Corá, y hubo de recogerme consigo en la capital. Mis hermanos varones sucumbieron todos. El hecho que dejo relatado no puede considerarse un caso aislado, porque lo realizaban sistemáticamente, pues los mismos soldados argentinos salían a recorrer las calles, en busca de pequeños errantes, o de los hijos de los mismos vecinos, que habían vuelto a ocupar sus casas, para llevarlos a distribuir después, en son de dádiva, a sus familiares, como trofeos vivientes o como "cautivos". He tenido ocasión de conocer a muchos de esos desgraciados, tanto en la capital federal argentina, como en los pueblos de las provincias, antes y después que permanecí en el ejército de dicho país".


El niño Manuel

El caso del niño Manuel Domecq García es relevante, pues con el tiempo llegó a ser una personalidad notable y respetadísima en la sociedad argentina. Había nacido en el pueblo de Tobatí el 12 de junio de 1859 y, con apenas seis años, fue arrastrado por la vorágine de la guerra. Su padre, Tomás Domecq, médico militar, perdió la vida en el cerco de Humaitá, en 1868, y su madre, doña Eugenia García Ramos de Domecq, habría fallecido en la batalla de Peribebuy del 12 de agosto de 1869 o a causa de las penurias siguiendo al ejército paraguayo como residenta.

Con las fuerzas aliadas llegaron al país numerosas familias que, hasta entonces, vivían en el exilio, como el caso de la familia Decoud Domecq, conformado por don Juan Francisco Decoud, segundo jefe de la Legión Paraguaya (1), y su esposa, doña Concepción Domecq de Decoud, padres de don José Segundo Decoud Domecq, periodista, convencional de 1870 y ministro de estado , Juan José, Adolfo, Diógenes y Héctor Francisco Decoud Domecq.

Según un informe proporcionado por la propia señora Concepción Domecq de Decoud al doctor Estanislao Zeballos, el niño Manuel Domecq García había sido recogido por soldados de las fuerzas brasileñas de ocupación. "Después del regreso de las familias a la Asunción, cuenta el doctor Zeballos, una noche que en la casa del señor Decoud (Juan Francisco) se celebraba una comida en regocijo de la reunión de la familia, llamaron a la puerta unos brasileños. Salió el joven José Segundo a inquirirse del objeto de la visita, y ellos dijeron que querían hablar con la señora”.

Cuando doña Concepción se presentó, ella con dos de sus hijos, se desarrolló el siguiente diálogo:

- Usted busca un sobrino, señora; nosotros lo tenemos".
- Traiganlo, pues".
- Es necesario que nos pague el servicio"
- Tráiganlo, les daré una libra esterlina (una cifra elevada, en la época)".


Los brasileños se negaron a entregar al niño por esa suma y recién luego de varios minutos de puja, se acordó la entrega, cuando la señora de Decoud ofreció entregar ocho libras esterlinas por el rescate del niño, quien se encontraba escondido en una carpa en el campamento brasileño.

Ante la ausencia de los padres del niño Manuel Tomás Domecq García y de su hermana Eugenia, de unos cinco años, también rescatada por sus tíos, y ante el clima de desolación que se vivía en Asunción, los niños fueron enviados a la Argentina para ser criados por un tío materno, don Manuel García Ramos, fuerte estanciero de la época.

En un momento dado del largo viaje a la Argentina, el pequeño Manuel Domecq se extravío, ante la desesperación de la persona qe los trasladaba. Los esfuerzos por encontrarlos no tuvieron resultado y continuaron viaje a Buenos Aires comunicando al don Manuel García Ramos de la desaparición del niño.

Don Manuel recurrió entones a cuanto recurso estaba a su alcance para recuperar a su sobrino.. Apeló a muchos amigos, tanto en la Argentina, como en Uruguay y en Brasil. Logró que las autoridades emitieran un bando que decía así:

"Circular. Dirigida a varios Jefes y Oficiales del Ejército Aliado en operaciones en el Paraguay y otras personas residentes en el mismo País, pidiendo noticias del niño Manuel Domecq que se ha extraviado.

Se suplica a cualquiera persona a cuyas manos llegue este impreso, que si tiene alguna noticia del paradero del niño Manuel Domecq de diez años, blanco, ojos negros, pelo negro; tenga la bondad de transmitirla al señor Comisionado Argentino en la Asunción Coronel D. Pedro José Agüero, directamente si le es posible y si no al jefe más inmediato, a quien también se pide que haga llegar la noticia a dicho Coronel.

Este niño venía con la señora a cuyo cargo hallaba, entre un grupo de familias que fueron recogidas por las fuerzas aliadas en el mes de agosto próximo pasado. Durante la marcha a pie para la estación de Ferrocarril el niño se cansó o se enfermó y un oficial brasilero lo tomó en ancas de su caballo y en la confusión se extravió, no pudiendo darse con él hasta ahora.

"La familia que se encuentra desolada con la pérdida de este niño agradecerá profundamente y gratificará a la persona que le proporcione indicaciones sobre su paradero. "En Buenos Aires puede ocurrirse a la calle Perú esquina Rivadavia".

Este bando se repartió por todas partes, pero, por suerte, tuvo efecto y, luego de cuatro meses de angustiosa espera, el niño Manuel Tomas Domecq García pudo reunirse con la familia de su tío.

¿Qué pasó con el niño, el tiempo que estuvo nuevamente desaparecido? Cuando viajaba para reunirse con su tío Manuel García Ramos, el niño sube a la grupa del caballo de un oficial brasileño, quien le llevó al Brasil, donde fue recogido por mariscal Luis Alves de Lima e Silva, duque de Caxías, quien llegó a encariñarse tanto con él que quiso adoptarlo.

Luego sus familiares lo localizaron y su tío viajó al Brasil a rescatarlo. Ya en Buenos Aires, el niño Manuel y su hermana Eugenia, pasaron a vivir en la casa de una hermana de su madre, doña Demofila García Ramos de Lanús.


El hombre Domecq García

A partir de entonces la historia de Manuel Domeq Garcia es un poco mas coocida o facil de rastrear, pero vale la pena hacer una breve reseña sobre la actuación de este hombre notable.

En 1877, de joven, ingresa a la Escuela Naval Argentina fundada en 1873, y que por entonces funcionaba en el buque Almirante Brown, destacándose como alumno y egresando como el primero de su promoción.

Ya egresado participa en varias expediciones de relevamientos hidrográficos en los ríos Paraná, Iguazu y Pilcomayo, que lo convierten en un experimentado conocedor de esos ríos, ingresando en 1886 a la Comisión Argentina de Limites con Brasil, a las órdenes del comandante Valentin Virasoro, efectuando relevamientos de los ríos San Antonio y Pepiry-Guazu.

Posteriormente, este paraguayo nacionalizado argentino, es encargado de variso fuciones relevantes por parte el gobierno argentino.

Es enviado a Europa para contratar la construcción de la fragata Sarmiento, destinada a ser buque escuela de la Armada Argentina. Luego de estudiar las diversas propuestas de astilleros europeos, finalmente, en 1896, se contrató con la firma Laird Brothers, establecida en Birkenhead, Inglaterra. Terminada la construcción de la fragata Sarmiento, Domecq retornó a su país, siendo designado comandante en Jefe de la División del Río de la Plata.

Luego el gobierno del general Julio Argentino Roca lo designa presidente de la omision argentina encargada de la construcción de los cruceros acorazados Moreno y Rivadavia en los astilleros Gio Ansaldo de Genova. Pese la muerte por entonces de su hija mayor, se dedicó de lleno a la fiscalización de la construcción de estos dos buques, los más avanzados de la época en materia naval, además de otros ya entregados a la Armada Argentina: Garibaldi, San Martín, Belgrano y Pueyrredón. (2)

El destino final de aquellos buques no seria la Armada Argentina, por cuanto en 1902 la Argentina firmó con Chile un pacto de desarme y de equiparación del poder naval de ambos países, y los acorazos terminados de construir en 1904 fueron vendidos al Imperio del Japón. Domecq García, como jefe de la Misión Naval en Génova, fue el encargado de entregar los buques a los enviados japoneses, que rebautizaron los acorazados con los nombres de Kasuga y Nisshin. Durante la guerra Ruso-japonesa, el Imperio de Japón invita a la Argentina a que designase un oficial de la Armada como observador de esa guerra. La designación recayó en Manuel Domecq García, quien desde Génova se trasladó hasta el escenario de guerra, permaneciendo en el teatro de la guerra durante dos años, donde embarcado presenció varios combares navales. Retresa a la Argentina en mayo de 1906

El 19 de mayo de 1908, a los cuarenta y nueve años, Manuel Tomás Domecq García recibió las palmas del almirantazgo al ser ascendido a Contralmirante, luego de una larga postergación como capitán de navío, prestando servicios en la Armada en diferentes destinos.

El 17 de diciembre de 1908, el presidente Figueroa Alcorta le designara Presidente de la Comisión Naval en Europa, para estudiar las propuestas y recoger informes de los distintos astilleros que construirían buques para reforzar el poder naval argentino.

Con ese objeto viajó nuevamente a Europa y Estados Unidos, donde encargó la construcción de los dos buques de guerra más grandes del mundo en ese momento y que costaron al país cinco millones de libras esterlinas. Estos dos acorazados fueron nuevamente bautizados con los nombres Moreno y Rivadavia.

Luego de tres años al frente de la misión naval en los EE.UU., Domecq García retornó a la Argentina, siendo designado comandante en jefe de la Escuadra de Mar. Comandó el acorazado Moreno, y ya con el grado de Vicealmirante, comandó el buque insignia argentino, el acorazado Rivadavia.

En 1922, el doctor Marcelo Torcuato de Alvear fue elegido presidente de la República y designa Ministro de Marina al marino más prestigioso del momento: Manuel Domecq García. Desde sus funciones ministeriales, Domecq García fue factor preponderante de la modernización de la Armada Argentina, que vio incrementar su flota, especialmente por la adquisición de submarinos, que se sumaron a la flota argentina, algunos años más tarde.

Tanto el presidente Alvear como el almirante Domecq García alentaron la construcción de submarinos por la Armada Argentina y promovieron el equipamiento de un astillero especial. Ese astillero fue bautizado con el nombre de su principal mentor: "Astillero Ministro Manuel Domecq García", y que actuamente se haya ubicado en la costanera Sur del la Capiltal Federal.

También fue uno de los fundadores, durante su juventud, del Centro Naval argentino. En 1912, fue uno de los propulsores de la creación de la Aeronáutica.

Como Ministro de Marina de la República Argentina, Manuel Domecq García fue el redactor, entre otras cosas, del proyecto de acuerdo con la República del Uruguay para la determinación de la jurisdicción de ambos países. Impulsa la formación de la Marina Mercante argentina de ultramar; la explotación de minerales ferrosos y plumbíferos de la mina Valcheta, entre otras realizaciones.

Siendo Ministro, y por cumplir el límite de edad, se retiró de la actividad naval. Retirado de la actividad pública, los gobiernos que vinieron supieron recurrir a su experiencia. El rey Jorge V de Inglaterra le honró con la condecoración de Caballero del Imperio Británico.

Cuando estalló la guerra que ensangrentó a las Rpúblicas de Paraguay y Bolivia (1932-1935), el almirante Domecq García, tan unido al Paraguay por lazos de sangre y amistad, adhirió a la suerte paraguaya y fue uno de los principales promotores de la ayuda argentina al Paraguay. Fue personalmente fundador de la Asociación Fraternal Pro Cruz Roja Paraguaya, que envió al frente uniformes, frazadas, alimentos, etc. Integra, como asesor especial, la Comisión Argentina que, presidida por el Canciller argentino, Carlos Saavedra Lamas, que logró finalmente el acuerdo de paz entre los beligerantes, firmado en Buenos Aires el 12 de junio de 1935.

En la posguerra, el almirante Domecq García siguió fiel a sus lazos de amistad hacia el Paraguay. Ante el desesperado pedido del general José Félix Estigarribia, prisionero luego del derrocamiento del presidente Eusebio Ayala, acogió en su domicilio a la esposa y a la hija del héroe paraguayo y se ocupó en movilizar a las autoridades de la Argentina y de Brasil, hasta obtener finalmente su libertad.

En 1938, Domecq García fue uno de los propulsores de la candidatura del general Estigarribia a la presidencia de la República del Paraguay, diciéndole, entre otras cosas: "...así como en la guerra pasada se movilizó el pueblo entero del Paraguay para defenderlo, Ud. debe movilizar en su gobierno, si es que llega como lo deseo, a ese mismo pueblo para el trabajo, para que la pala y el pico, en lugar del fusil, sean las armas del progreso".

Manurl Domeq Garcia fallece el 11 de enero de 1951, a los noventa y dos años de edad, dejando al morir al morir, en herencia, una casa hipotecada, un automóvil de veinte años de antigüedad, sus uniformes, sus cartas, sus galardones y el recuerdo y asdmiracion de algunos de sus compatriotas argentinos.

(1) La Legión Paraguaya estaba formada por disidentes paraguayos que participaron en la guerra en contra de Paraguay, sostenidos por los aliados.

(2) Lamientamos que algunos buques hayan sido bautizados con nombres como Sarmieto, Rivadavia o Garibaldi.

                          


Fuentes


- Obras citadas
- Castagnino L. Guerra del Paraguay. La Tripe Alianza contra los paises del Plata
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar

La Gazeta

miércoles, 4 de marzo de 2026

Argentina: Mariner desde la Antártida hasta Buenos Aires

Mariner del COAN, desde la Antártida hasta Buenos Aires




El 19 de enero de 1958, un avión de la Armada realiza el primer vuelo directo entre la Antártida y Buenos Aires.



A 20.00 hs. un hidroavión Martín Mariner al mando del Capitán de Fragata Justiniano Martínez Achával parte del Destacamento Naval Decepción y en vuelo sin escalas cubre 4.000 Km. llegando a Buenos Aires al día siguiente a 09.45 hs., habiendo soportado una
violentísima tormenta

martes, 3 de marzo de 2026

Antártida Argentina: ¿Anomalía OVNI en 1991?

Argentina desclasifica el "imposible" encuentro antártico de 1991






El Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina ha desclasificado oficialmente los datos técnicos relativos a un incidente ocurrido en 1991 en la Base San Martín, en la Antártida, rompiendo así más de treinta años de silencio sobre una serie de sucesos inexplicables.

Según los registros publicados en virtud de la Ley de Acceso a la Información Pública, el misterio se centró en anomalías de alta intensidad captadas por el riómetro de la base, un instrumento utilizado para estudiar la ionosfera, durante el inicio de la noche polar. El equipo de registro, con tres brazos gráficos independientes, habría comenzado a dibujar líneas idénticas simultáneamente, un fenómeno que los ingenieros del lugar consideraron técnicamente imposible y sin precedentes científicos.

La perturbación técnica coincidió con un avistamiento visual reportado por la tripulación, incluido el meteorólogo Miguel Amaya. Durante la madrugada, los testigos observaron un gran círculo luminoso que atravesaba el cielo nevado en completo silencio, moviéndose lentamente hacia el mar. La intensidad de las señales del riómetro se prolongó durante aproximadamente cuatro horas y media, creando un clima de desconcierto entre el equipo de 20 miembros, tanto militares como civiles. A pesar de la magnitud de las lecturas, la Dirección General Antártica, según se informa, dio instrucciones contundentes a la tripulación: los datos no debían transmitirse por radio ni enviarse en vuelos, sino guardarse bajo el brazo para su entrega física meses después.



Esta directiva ha llamado la atención de la Comisión para el Estudio del Fenómeno OVNI en la República Argentina (CEFORA), que sugiere que las órdenes podrían haber sido un intento intencional de restringir la circulación de información científica inexplicable. Tras la desclasificación, la CEFORA identificó y contactó con éxito al ingeniero electrónico a cargo en ese momento, Esteban Lucio González, para obtener un relato directo de los hechos. Mientras los investigadores buscan localizar a los miembros restantes de la expedición de 1991, el caso se erige como un registro significativo de fenómenos anómalos en territorios polares.