Medioevo, judíos y sacrificios rituales
En el folclore germánico, los troles y las brujas se basaban en los judíos.
Esto comenzó en la Edad Media, en 1144, cuando un caso en Norwich, Inglaterra, se extendió por toda Europa, provocando pogromos y expulsiones de comunidades judías.
Se decía que los judíos secuestraban, torturaban y sacrificaban ritualmente a niños cristianos para usar su sangre en rituales religiosos, como la preparación de matzá para la Pascua.
Se les describía como personas con narices grandes, avariciosos, acaparadores de tesoros y marginados, conspirando contra los cristianos.
Se crearon muchas historias como advertencia tras descubrirse que niños cristianos desaparecidos eran víctimas de sacrificios/asesinatos rituales judíos en toda Europa, lo cual ocurrió durante siglos.
En "Hansel y Gretel", el horno de la bruja y la ingestión de niños evocan historias en las que los judíos eran acusados de hornear niños o usar sus restos.
Motivos similares aparecen en otros cuentos, como la bruja de "Rapunzel" (Madre Gothel) que secuestra a un niño con fines mágicos.
La propia colección de los Grimm incluye cuentos como "El judío entre las zarzas" y leyendas como "La niña asesinada por judíos".
Esto no es antisemita, es simplemente un hecho histórico. La verdad importa.
